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Las concepciones sobre el progreso y la construccion de un proyecto de nacion: hacia una historia de las ideas en el extendido siglo XIX mexicano (1821-1910)/Concepts of progress and the construction of a national project: towards a history of ideas in Mexico's extended 19th century (1821-1910).

El surgimiento y expansion del capitalismo, la misma revolucion industrial inglesa, los movimientos intelectuales como la Ilustracion, el despliegue de la llamada modernidad europea y el difusionismo de estas expresiones en el mundo fueron acontecimientos prenados de la seductora idea de progreso. Esto es, el razonamiento de que la humanidad avanza lineal, continua y gradualmente desde una situacion primitiva hacia niveles o estadios superiores y de perfeccion tanto intelectual y moral como economicamente. Esta nocion se arraigo fuertemente entre 1750 y 1900 en el ideario de las sociedades europeas y de aquellas que recibieron su influencia directa e indirectamente. En el siglo XIX, el mismo Herbert Spencer (1820-1903) sentencio que el progreso no es un accidente, ni nada bajo el control del hombre, sino una necesidad beneficiosa que forma parte de la naturaleza. (1) Durante los siglos XVIII y XIX, se asumio que el progreso va de la mano del crecimiento economico; incluso, algunos pensadores argumentaron que el comercio, la libertad y el progreso se encuentran intimamente relacionados. (2)

Si partimos de la afirmacion hecha por Robert Nisbet--de que la fe en el progreso es la tendencia dominante a lo largo de la historia--(3) resulta importante preguntarnos como se configura y entreteje esta idea en el convulsionado Mexico del siglo XIX; fundamentalmente, en dos de sus principales expresiones: por un lado, las estrategias que en determinadas circunstancias economicas y sociopoliticas concibieron como necesarias para trascender o avanzar--segun se argumento--a estadios superiores de organizacion productiva; y por otro, el papel que se le atribuye en estas concepciones sobre el progreso al Estado en el proceso economico.

En los esfuerzos mexicanos por construir un proyecto nacional durante el siglo XIX y los primeros anos del siglo XX, se encuentra fuertemente arraigada la idea de progreso. Sea para abolir el orden socioeconomico colonial, o para emprender un proceso de incipiente modernizacion, la idea de progreso se presenta como el referente conceptual en torno al cual se desplegaron distintas perspectivas, corrientes de pensamiento y grupos sociales que las adoptaron.

El conocer e interpretar los postulados y la relevancia de estas corrientes de pensamiento resulta crucial para situar su dimension historica y su influencia en la configuracion de un proyecto de nacion que le diese salida y cauce a la caotica situacion de la sociedad mexicana y su proceso economico. A riesgo de equivocarnos, planteamos hipoteticamente que las corrientes de pensamiento mas influyentes durante el siglo XIX--el liberalismo y el positivismo--lograron plantear una idea de progreso que con mucho se distancio de la ideologia y el orden coloniales, asi como de los grupos hegemonicos que los impulsaron. Sin embargo, estas corrientes de pensamiento no estuvieron exentas de pugnas ideologico/politicas; mas bien, se vieron envueltas en un conflicto que solo fue superado con la restauracion de la Republica y con el ascenso al poder de la elite encabezada por el general Porfirio Diaz.

Rastrear brevemente las concepciones sobre el progreso planteadas en Mexico entre 1821 y 1910 implica formularnos los siguientes interrogantes: ?Cuales son las corrientes de pensamiento que participaron en torno al debate de la idea de progreso, y en que consistian sus principales planteamientos? ?Cuales fueron, durante este periodo, sus propuestas normativas mas destacadas, y de que manera influyeron en la formacion y expansion del Estado-nacion mexicano? ?El progreso se abordo de manera integral o solo se reducia a su vertiente economica en detrimento de lo social, lo cultural y lo politico?

En suma, partiendo de estas preguntas, nuestros objetivos de investigacion consistieron en interpretar los cambios en las concepciones sobre la idea de progreso con base en los planteamientos de las corrientes filosoficas y del pensamiento economico, rescatando el contexto historico en el cual se gestan, asi como las fuerzas y actores sociales que las postulan o las adoptan. Se trata, mas que nada, de una mirada a vuelo de pajaro sobre las estrategias propuestas en Mexico durante el siglo XIX en torno a la estructuracion de la economia y la modelacion de la sociedad; todo lo cual fue medular en la construccion de un proyecto de nacion en medio de la caracteristica inestabilidad sociopolitica de esas decadas. A grandes rasgos, lo que nos propusimos fue desentranar los aportes, alcances y limitaciones de la idea de progreso y la vertebracion de la accion social que se dio a partir de sus propuestas de politica.

Una premisa resulto fundamental durante el ejercicio de la investigacion que respalda el presente articulo, a saber: a lo largo del siglo XIX y la primera decada del siglo XX, la historia de las ideas en Mexico asimila--no siempre de manera creativa--la nocion de progreso con el fin ultimo de cimentar y legitimar el arraigo y profundizacion del capitalismo, sus relaciones sociales de produccion, las instituciones y los codigos y simbolismos que les son consustanciales; al tiempo que se definio con dicha nocion el perfil, los rasgos e identidad del Estado procreado en medio de la decimononica convulsion social y politica. No menos importante fue el hecho de que las concepciones sobre el progreso mostraron una veta evidentemente ideologica que insuflo sensaciones de ilusion en el marco de estos procesos economicos y politicos que, en largos lapsos, mantuvieron postrada a la novel nacion. Aunque existieron rupturas y continuidades en la linea del tiempo de este pensamiento, cabe destacar que subyacen ciertos paralelismos con la llamada era del desarrollo que irradio en Mexico hasta caer su crepusculo hacia la decada de los ochenta del siglo XX. (4)

LA NOCION DEL CONCEPTO DE PROGRESO A TRAVES DE LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD

El supuesto de que las sociedades transitan por estadios sucesivos que levantan su vuelo desde el pasado distante, la ignorancia, la barbarie y el atraso hasta alcanzar--a futuro--la plenitud, el conocimiento y la mejora de las condiciones de vida o el perfeccionamiento de la humanidad, se remonta a la antiguedad europea y se erige en el principal eslabon del discurso ideologico que sustenta a la civilizacion capitalista. Bajo la premisa del cambio social, la perfectibilidad y la inevitabilidad historica, a lo largo de 2500 anos fue entronizada la fe en la nocion de progreso; sin embargo, mas alla de este manto seductor e ilusionista, el progreso conforma--a partir de sus dosis de juicios de valor--el andamiaje simbolico de la praxis cientifica y de las concepciones de corte teleologico. Por una parte, el progreso fue concebido como el avance o perfeccionamiento gradual de los conocimientos y saberes que permiten al ser humano encontrar respuestas y soluciones para vivir en colectividad y domesticar la naturaleza; por otro lado, ciertas concepciones lo remiten a la felicidad terrenal y a la mejora del espiritu para enfrentar con calma el agobio de la naturaleza y la sociedad. (5) El mismo Nisbet identifica varios pilares que, historicamente, conforman la idea de progreso; a saber: a) la valoracion del pasado (y la consecuente distincion pasado/presente/futuro); b) la conviccion de que la civilizacion occidental es noble, excepcional y superior a otras; c) la aceptacion del crecimiento economico y el cambio tecnologico; d) la fe en la razon y la ciencia; y e) la valoracion y defensa de la vida como valor supremo en el universo. (6)

Con el movimiento filosofico de la modernidad europea, el progreso fue concebido como una creacion humana, fruto de su accion social para imponerse a la naturaleza todopoderosa explicada y regida por las deidades antiguas que, finalmente, fueron suplantadas por el reinado libertario e igualitario del continuo perfeccionamiento humano. En tanto nuevo espiritu de esta modernidad, el progreso fue asumido como la culminacion del sendero teleologico introducido por los judios e interiorizado por los cristianos para encaminar a las sociedades hacia un fin determinado: la salvacion como progreso regresivo que marcha a la decadencia desde el pecado original y la previa inocencia en el paraiso; y--segun los designios de la Providencia--alcanzar un futuro colmado de gloria a traves de la salvacion eterna.

Bajo los supuestos del excepcionalismo europeo y la nocion de la historia como una larga e inevitable marcha unilineal de la humanidad hacia la perfeccion en la tierra, el progreso se erigio en un axioma dogmatico que no preciso de contrastacion empirica, sino que fungio, mas bien, como un simple manto religioso que envuelve las conciencias de quienes extienden su fe en un juicio de valor sobre el rumbo y devenir de la historia. Cabe destacar, que esta creencia tiende a eclipsarse con la dificultad de medir al progreso empiricamente y con las mismas dudas que suscita el hecho de que las sociedades no siempre marcharon hacia adelante, pues su camino fue obstruido en los ultimos dos siglos por las montanas del totalitarismo, el racismo, la guerra y las crisis economico/financieras. Sin embargo, en tanto directriz rectora dotada de universalismo y del supuesto orden natural de los hechos, la nocion de progreso incentiva en el ser humano la creatividad para emprender grandes proezas y nutre la esperanza y la confianza de las sociedades y los individuos en la posibilidad de cambio social. (7) Si el cambio fue visto como algo inminente y natural, como sinonimo de eterno e infinito crecimiento y perfeccionamiento de la condicion humana, el esplendor del espiritu humano fue alcanzado en los siglos XVIII y XIX con la modernidad europea por contraposicion a la antiguedad grecolatina, que fue seguida de una sucesion ordenada, inexorable, gradual, continua, lineal y acumulativa a lo largo del tiempo hasta desplegar ilimitadamente--segun se creyo en esos siglos--las alas de la plenitud moral, social y del conocimiento.

Es de llamar la atencion que el Mexico decimononico no estuvo al margen de esta oleada ideologica que se expandio desde Europa hasta los confines mas diferenciados y remotos que recibieron al progreso como una idea esquiva, distorsionada/distorsionante, deforme, y distante en el horizonte futuro.

JOSE MARIA LUIS MORA Y LUCAS ALEMAN: DEL OPTIMISMO A LA BUSQUEDA DEL PROGRESO EN MEDIO DE LA DESARTICULACION DEL MERCADO

Pese a no materializarse las banderas sociales inspiradas por los intelectuales y lideres del movimiento insurgente, se logro la independencia politica y legal de Mexico. Al no atacarse los problemas sociales prevalecientes en la colonia y al continuar intactos los privilegios de las clases dominantes, en un contexto marcado por la quiebra economica de la nacion y en especial del erario publico, se pretende enfrentar el desafio de organizar los destinos del naciente pais independiente. (8) En esos primeros pasos posteriores a 1821, se transita del entusiasmo a la desesperacion y el desastre. (9) Los primeros treinta anos de vida independiente, aunque se penso en un modelo de pais en el que prevaleciese la paz, el orden y el bienestar social, se caracterizaron por graves conflictos y guerras intestinas. Las luchas por influir en las estructuras gubernamentales y en el rumbo de las reformas sociales fueron las principales contradicciones que se presentaron entre los grupos privilegiados. Por si fuera poco, algunos autores hablan de que entre 1820 y 1840 se experimento un periodo de depresion economica y desintegracion del mercado interno. (10) Mientras que la revolucion industrial inglesa y el comercio internacional se expandian por Europa desde finales del siglo XVIII a traves del fuerte estimulo brindado por los gobiernos, la economia mexicana padecia condiciones desastrosas y adversas: a) persistia una escasez de capitales derivada del drenaje de recursos emprendido por la metropoli, asi como de la destruccion causada por las guerras internas, en tanto que el capital existente se canalizo--en detrimento de la produccion--a la especulacion y a la usura controladas por la jerarquia catolica que mantenia su poder economico; b) un comercio internacional practicamente deprimido, en tanto que las pocas importaciones desplazaron --por su calidad o precio--a los productos nacionales, de tal forma que al restringirse aquellas se estimulo el contrabando; c) un mercado interno frenado por la destruccion de la infraestructura y la creciente inseguridad publica; d) la corrupcion gubernamental y los excesivos impuestos sobre el comercio interno (alcabalas); e) una agricultura dependiente principalmente de frutos para la satisfaccion de las necesidades de las pequenas comunidades, puesto que las haciendas padecian la baja productividad; y f) la quiebra y descapitalizacion de las minas. Sin embargo, del ultimo cuarto de siglo de la sociedad colonial, son rescatables las reformas borbonicas que inspiraron--a traves de su ideologia liberal--incipientes aires industrializadores en la economia novohispana, al tiempo que se levantaron parte de las prohibiciones comerciales y el cultivo de gran cantidad de productos agropecuarios.

En medio de esta generalizada desorganizacion, las pocas y desarticuladas acciones estatales en materia economica--tomando en cuenta que gran parte del escaso gasto publico fue absorbido por el gigantesco ejercito--, se centraron en impulsar la creacion de fabricas mediante creditos, en fomentar y atraer la inversion extranjera, y en otorgar facilidades para la importacion de materias primas. Aunque algunos sectores de la economia se estabilizaron y reorganizaron, el crecimiento fue lento y contradictorio; ya no se diga el bienestar social que brillaba por su ausencia en medio de los insuficientes y deficientes servicios sanitarios y educativos. Ademas, como las debiles finanzas publicas y la insuficiencia de ingresos no procuraron los recursos necesarios para satisfacer la administracion publica y la seguridad interna, ni contribuyeron al estimulo de la economia y la defensa de la soberania nacional, se abono para que se contratasen deudas con otros paises, regularmente en condiciones desventajosas para Mexico.

Se trataba de un Mexico predominantemente agrario (agricultura de autoconsumo y para el mercado interno) y preindustrial, con importante peso de actividades extractivas y de exportacion como la mineria; asumida esta como fuente crucial de la riqueza y favorecida por importantes reducciones fiscales y demas estimulos gubernamentales. Pese a la incipiente expansion de algunas ramas industriales, durante las primeras decadas del siglo XIX primo--en este escenario de confrontacion belica y politica--un limitado proceso de acumulacion de capital, la destruccion de la actividad productiva y la irradiacion de la especulacion comercial. De ahi que, por una parte, quienes se aferraron a la actividad productiva, reivindicaron ideas propias del centralismo, el proteccionismo y el conservadurismo para impulsar--a partir de la industrializacion textil gestada endogenamente--la autonomia en un eventual proyecto de nacion; en tanto que quienes propugnaron por los intereses del capital comercial privilegiaron el liberalismo, el federalismo, el librecambismo y la sujecion a la division internacional del trabajo como pilares de la modernizacion economica del pais al privilegiar la remocion de las prohibiciones y la especializacion en la generacion de materias primas para satisfacer la demanda externa. Ambos proyectos divergentes bien fueron legitimados por sus exponentes a traves del mantra ilusorio del progreso.

De esta forma, en medio del optimismo suscitado con el logro de la independencia politica respecto a Espana, Mexico padecia la desorganizacion economica y del espacio publico. La sociedad--predominantemente rural y agricola--aun estaba sitiada por privilegios corporativos heredados de la epoca colonial. A la par de la recepcion que se hace en el pais del liberalismo europeo, la idea de progreso influye en aquellos pensadores mexicanos que esbozaron estrategias para la organizacion del proceso economico. Entre 1821 y 1853, fue clara la oposicion entre quienes proclamaron el laissez-faire, laissez-passer--y, por tanto, el << libre comercio >>--y aquellos que recurrian a la intervencion directa o indirecta del sector publico en la economia--o sea, al proteccionismo de la industria--. Dos fueron las concepciones sobre el progreso economico en esa epoca: 1) el progreso como secularizacion a traves de la supresion de los privilegios corporativos (militares y eclesiasticos) en condiciones de un proceso economico espontaneo y natural guiado por las aspiraciones y acciones de un individuo libre; y 2) el progreso como modernizacion del aparato productivo con base en el << espiritu de empresa >> y el fomento gubernamental.

A grandes rasgos, las principales necesidades a partir de 1821 radicaron en la pretension de revertir la desorganizacion de la vida publica, impulsar la formacion de un Estado moderno, y procurar la integracion nacional en medio del caos, la inestabilidad politica, la persistente estratificacion social y de los intereses creados heredados de la colonia y perpetuados a traves de los arreglos concertados--en un escenario de violencia--entre los propietarios de la tierra y de las minas, los comerciantes, las autoridades clericales, y los mandos militares que ejercian el pillaje de minerales y controlaban el mercado interno y las vias de comunicacion para el comercio de mercaderias. A su vez, este escenario convulso--radicalizado con las invasiones extranjeras, la carestia, la generalizada inseguridad publica, el hambre, el bandidaje, el contrabando y otros flagelos--propicio la creacion de un pensamiento que sento las bases de las mas importantes reformas del siglo XIX mexicano.

Uno de los personajes que esbozo con mayor claridad un pensamiento economico medianamente estructurado fue Jose Maria Luis Mora (1794-1850). Los planteamientos de este intelectual se inspiraron en la economia politica clasica--especialmente en su vertiente utilitarista--, asi como en el supuesto de que el monopolio representaba el principal obstaculo para la existencia y despliegue de un sistema economico gestado de manera espontanea. Sus ideas adquirieron fuerza en el marco de la secularizacion y de la lucha contra las corporaciones eclesiasticas proclamadas por la Reforma Liberal de 1833-1834. Particularmente, en el Programa de los principios politicos redactado por el doctor Mora como plataforma del Partido del Progreso--y que rigio el gobierno encabezado, durante algunos meses, por Valentin Gomez Farias (1781-1858)--, condensa parte de la concepcion sobre el progreso en preceptos como la libertad de opinion; la abolicion de privilegios clericales y militares (en tanto obstaculos al cambio social); la supresion de las instituciones monasticas que incidian en la vida civil; la necesidad de reconocer, clasificar y solventar el servicio de la deuda publica; facilitar la circulacion de la propiedad territorial e incrementar el numero de propietarios, especialmente entre las clases indigentes; la mejora de las condiciones de vida de las clases populares a traves de la ruptura del monopolio clerical sobre la educacion publica; la abolicion de la pena capital para los delitos politicos; y la integracion del territorio nacional a traves de la colonizacion y la reafirmacion de una cultura mexicana. (11) De tal modo que en su revision y analisis de la historia de Mexico, el progreso es concebido, en lo fundamental, como reforma. (12)

En la base de la concepcion de progreso esbozada por Mora, se encuentra la idea de que la libertad, en un sistema economico natural, supone la supresion de los monopolios y--en general--del espiritu corporativo y de las prohibiciones que pesaban sobre las empresas. (13) No coincidia con las estrategias de fomento, pues asumia que estas, en si mismas, implicarian obstaculos para el progreso en tanto el gobierno tendiera a intervenir y manipular la economia. (14) Como la iglesia fue considerada por este pensador como el principal monopolio, sugeria la necesidad de liberar los capitales amortizados e introducirlos al dinamismo del proceso economico, situandolos como base del credito publico. (15) Incluso ideologos y legisladores como Lorenzo de Zavala (1788-1836) apostaron a la nacionalizacion de los bienes de << manos muertas >> y a su reparto entre los desposeidos.

Las reticencias expresadas por el doctor Mora en torno a las estrategias de fomento pretendidas con base en la utilizacion de las propiedades eclesiasticas desamortizadas se fundamentaron en la premisa liberal de que el proceso economico debe estar separado de la organizacion politica de la sociedad, puesto que el poder del Estado tiende a distorsionarlo. Mas bien, la supresion de los bienes de << manos muertas >>, en su concepcion, serviria para forjar y fortalecer una clase de pequenos propietarios individuales y rurales dedicados a la agricultura; en este sentido, la tierra fue concebida por Mora como la fuente principal de la riqueza. En su modelo, se reconoce implicitamente que la acumulacion de capital se realizaria de manera natural y espontanea una vez suprimidos los privilegios corporativos. Un Estado fuerte solo tenia cabida en la medida en que a partir de ello se debilitasen los poderes economicos e ideologicos del clero. Especialmente, el doctor Mora en su Marcha politica de progreso hizo enfasis--lejano de la influencia clerical, apegado desde 1824 al laicismo y opuesto a la influencia de las oligarquias--en la difusion y masificacion de la educacion publica, asi como en la libertad de ensenanza y la planificacion cientifica de la misma. Estos ultimos fueron preceptos expresados en la Ley de Instruccion Publica promulgada en 1833,materializandose en medidas como el cierre de la Real y Pontificia Universidad de Mexico por << inutil, perniciosa e irreformable >>; la oposicion a la formacion monacal que privilegio la devocion, el encierro y el castigo entre los jovenes, asi como la difusion de conocimientos desfasados de la realidad; y, en general, en los cimientos de una reforma educativa que propugno por ajustar la ensenanza al nuevo contexto historico e incentivar a las masas para acercarse--a partir del cuestionamiento del dogmatismo--al aprendizaje y a la duda, asi como situar a la educacion en la base del bienestar social, entendido este como la mayor suma de bienes a disposicion de los sectores populares.

Esta nocion de progreso se cimento en el ideal de un mundo rural y agrario que brindase los insumos y mercancias para estimular las exportaciones agricolas y mineras (los metales preciosos financiarian el comercio internacional); al tiempo que la industrializacion fue desdenada al considerar que seria ruinosa para los inversionistas. De ahi que la libertad fuese un valor central en esta concepcion y se entendiese como el interes individual regido por la libre competencia; ello en oposicion a los privilegios y monopolios corporativos--sean militares o clericales--dotados de poderes simbolicos, ideologicos, politicos y economicos heredados de la sociedad colonial y que se caracterizaron por condicionar los mecanismos espontaneos orientados al progreso y a la distribucion << natural >> de la riqueza. En consonancia con todo ello, el mismo doctor Mora y otros ideologos como Manuel Ortiz de la Torre (??-?1840?) y el referido Lorenzo de Zavala--a contracorriente y a la vez en concordancia acritica con Adam Smith (1723-1790)--fundamentaron la riqueza de la nacion en una ciudadania sustentada en la pequena propiedad agraria y el trabajo libre y, a su vez, contrarios a las prohibiciones arancelarias, al fomento industrial y a la intervencion del Estado en el proceso economico, pues en su sociedad ideal la produccion seria regulada por el << libre juego >> de la demanda interna y externa, que--por si misma--garantizaria la libertad de intercambio. Por tales razones, para estos ideologos mexicanos, si el proceso economico es regulado por obra y gracia de los mecanismos de la oferta y la demanda, el Estado seria reducido a un guardian y arbitro que orientaria sus funciones a la procuracion de la armonia social. Es de destacar que en ideologos como Zavala y Ortiz de la Torre se expresa cierto desden por el pasado mexicano y una admiracion desmedida hacia el modelo economico y politico de la naciente sociedad estadounidense, al extremo de desear seguir los senderos trazados por esta nacion. (16)

En general, estos pensadores que introdujeron el liberalismo en Mexico mostraron mas una actitud pragmatica y orientaron sus idearios no a desentranar las contradicciones estructurales de la economia mexicana, sino a legitimar las actividades de los comerciantes y agiotistas que--vinculados a los mercados internacionales--controlaban el sector financiero y porciones importantes de los ingresos de la hacienda publica, provenientes de las aduanas fronterizas y maritimas. Los transportes, las vias de comunicacion, los puertos y demas infraestructuras orientados al intercambio eran controlados por estos agentes economicos concretos que, mas alla de ideologias aperturistas o proteccionistas, se preocuparon por incrementar el peso especifico de su poder. Con sus cuantiosos recursos, los comerciantes financiaron las arcas del Estado y al resto del empresariado privado, pues se erigieron en especuladores y agiotistas de la deuda publica y en acreedores de terratenientes, mineros y pequenos industriales. Esta estrechez de miras se explica por la obsesion en la creencia de la espontaneidad del mercado y el llamado librecambio.

Estos primeros ideologos liberales (que al estar activos en la vida publica, cristalizaron algunos de sus preceptos en el movimiento de reforma de 1833-1834) fundamentaron su concepcion del progreso en minimas bases para la construccion de un Estado mexicano modernizado, apegado al laicismo y desatado de las cadenas clericales y economicas heredadas de la Colonia. Los entramados juridicos de la epoca y de decadas posteriores se inspiraron en ello, y sirvieron de sustento para las reformas educativas y hacendarias que perfilaron un nuevo escenario institucional en el pais.

Propiamente en la funcion de estadista, Gomez Farias mostro una postura de liberalismo radical y, en consonancia con los pensadores referidos, observo en la Iglesia y la milicia el principal freno del progreso nacional; y a partir de la llamada Primera Reforma, oriento sus esfuerzos a socavar la estructura juridica que--desde la Colonia--entronizo a la Iglesia en las jurisdicciones propias de la vida civil. En sus concepciones, la educacion es la fuerza motriz del progreso y la libertad; de ahi la importancia de masificar y secularizar la ensenanza. (17)

Como expresion de una perspectiva liberal mas arraigada en el proteccionismo, y con una orientacion mas pragmatica--influida por sus intereses empresariales, primero en la mineria y luego en la industria textil--Lucas Alaman (1792-1853) en un principio orienta sus reflexiones a rescatar y regenerar--mediante la introduccion de modernas tecnicas--la actividad minera, pues, a partir de ella, la agricultura y la industria serian impulsadas. (18) Para la promocion de la mineria, Alaman considero importante la atraccion de inversiones extranjeras, pues, la misma inversion del gobierno le parecia insuficiente; al tiempo que sugirio el impulso a la industria manufacturera a traves de la proteccion arancelaria. Sin embargo, es hasta 1830--en un contexto signado por una crisis economica nacional derivada de los limitados flujos de inversiones extranjeras, la carencia de capital interno y las resistencias del clero para realizar inversiones productivas--cuando se marcan las diferencias respecto a la concepcion del doctor Mora y trasciende, en este escenario adverso, la simple proteccion de los intereses y tecnicas de los grupos artesanales locales.

Como ministro del Interior y de Relaciones Exteriores e inspirado en las tesis de Henri de Saint-Simon (1760-1825), Alaman propuso el fomento gubernamental para la modernizacion de la industria. (19) Entre las medidas recomendadas, destacaron: a) limitar la industria fabril a la produccion de telas baratas; b) la apertura del Banco de Avio para canalizar inversiones a la industria en un inicio; c) la supresion de las prohibiciones que se impusieron a las telas de algodon durante el gobierno de Vicente Guerrero (1782-1831); y d) la importacion de maquinaria. (20) En estas propuestas de Alaman, se observa una intervencion directa del gobierno en el proceso economico. Para 1844, el estadista guanajuatense amplio su concepcion sobre el progreso, pretendiendo armonizar los alcances de la industria con la agricultura y procurando el resurgimiento de las politicas borbonicas de fomento--estimulo gubernamental en campos escogidos, exenciones de impuestos, manipulacion de los aranceles, importacion de maquinaria y tecnologia--con la finalidad de promover la regeneracion nacional a partir de un espiritu industrial sin que ello implicase forjar una sociedad industrial urbana bajo criterios modernos. (21) No menos importante fue, para Alaman, el problema de la inseguridad publica y las cuantiosas guerras intestinas que, aun hacia 1840, asolaban la naciente nacion.

En ultima instancia, lo que Alaman pretendia con sus tesis fue reducir las asimetrias internacionales a partir de la creacion de minimas condiciones internas. Para ello, en un primer momento, el guanajuatense sugirio convencer a los mineros y terratenientes para que canalizaran sus inversiones a la industria textil y a la adopcion de nuevos metodos tecnologicos; sin embargo, esta pretension se enfrento a la profunda descapitalizacion de la economia mexicana. A la par de lo anterior, Alaman penso tambien en que la inversion extranjera directa y el gasto publico--sufragado este por los aranceles--fuesen dirigidos al financiamiento de la iniciativa privada para que sus miembros se convirtiesen en industriales productores de bienes de consumo baratos asequibles para las clases populares; ello sin descuidar actividades economicas tradicionales como las agropecuarias y la mineria en aras de no depender del exterior. Particularmente, la regeneracion de las actividades economicas extractivas suponia la atraccion de capitales extranjeros y la disminucion de impuestos a la produccion y exportacion de minerales. De ahi que en estas tesis proteccionistas subyace la idea de que tanto el Estado como los entramados juridicos estarian en funcion del fomento, la regulacion del proceso economico y de la intervencion publica en el mismo. Sin embargo, el coqueteo de Alaman con el intervencionismo estatal fue mas por conveniencia ante la generalizada crisis economica nacional, el desinteres del alto clero a invertir en la produccion y la falta de inversion de capitales nacionales y extranjeros. Estas adversidades condujeron a Alaman a promover, en 1830, la fundacion del Banco de Avio; idea original del funcionario del Ministerio de Hacienda Ildefonso Maniau y Torquemada Sanchiz (1768-??) y atacada por los librecambistas en sus primeros anos de operacion, incluido el mismo doctor Mora (1836 y 1837), quien sugeria impulsar a los terratenientes y no fomentar una industrializacion forzada. (22) Este instrumento tuvo como finalidad adoptar estrategias de fomento de las actividades industriales a partir del financiamiento publico, cobrando un 5% de intereses en proyectos productivos considerados viables a los ojos de sus directivos. (23) Desde anos anteriores, los intereses corporativos de los grupos de artesanos se opusieron a las estrategias de estimulo de la demanda entre los estratos medios que ejercen actividades fabriles y mercantiles, asi como al financiamiento para la creacion de fabricas por parte de terratenientes, comerciantes y mineros. Estas estrategias de fomento, finalmente, se impusieron desde el Estado y se extendieron hasta muy entrada la decada de los cuarenta, con importantes beneficios para los nuevos grupos industriales en detrimento de los artesanos que se enfrentaron sin proteccion a las manufacturas nacionales y a las provenientes del exterior. Uno de los primeros antecedentes proteccionistas con tintes sociales fue el expuesto por el federalista Manuel Crescencio Rejon (1799-1849) al argumentar--respecto a la necesidad de reivindicar los derechos e intereses de los consumidores en situacion de pobreza--una estrategia aperturista que no tomaria en cuenta la oferta de prendas extranjeras de algodon a precios accesibles, ademas de propugnar por la abolicion de la opresion que recaia sobre las comunidades autoctonas. (24) Sea en el ambito legislativo o entre los gobernadores, durante la decada de los anos veinte del siglo XIX, fueron extendidas tambien las posturas liberales en pro de los intereses propios de los productores y artesanos locales gestados desde la Colonia. Una muestra de ello fue la disposicion emitida por Vicente Guerrero en 1829 para prohibir la importacion de materias primas como el algodon y proteger asi la produccion artesanal.

A grandes rasgos, Alaman no pretendio romper el cordon umbilical que lo ataba a las instituciones y herencias coloniales, sino modernizar esos lazos e incorporar a los empresarios industriales como nueva elite economica; lo que es lo mismo a considerar--inspirado, en parte, en Edmund Burke (1729-1797), su tendencia al individualismo y en su hostilidad hacia la Revolucion francesa, pero sobre todo en las ideas economicas y borbonicas que guiaron a la corona espanola--una colonia con industria que perpetuara los intereses clericales al oponerse a la circulacion de las reservas de capital en manos de la iglesia via la desamortizacion de las tierras proclamada, de manera prioritaria, por los reformistas liberales de 1833-1834. (25)

Otro personaje pragmatico como Estevan de Antunano (1792-1847) --fundador de la primera fabrica algodonera en el pais, llamada La Constancia Mexicana--sugirio que la grandeza nacional se lograria mediante la industria; de ahi que resultase necesario revitalizar, modernizar y defender la fabricacion de tejidos. (26) Su interes sobre el progreso radico en preocupaciones patrioticas, pues reconocio que si en Mexico solo se impulsaba la agricultura y la mineria, se corria el riego de la dependencia economica respecto a los paises industrializados. En sus aspiraciones --y desde una optica propia del individualismo economico--resultaba necesario crear un espiritu de empresa entre la poblacion. En general, sostuvo que el progreso del pais basado en la industria seria factible con la adopcion de una decidida politica de fomento estatal que contemplase entre sus postulados la concesion de privilegios a las clases productivas, y la no reduccion de los aranceles para impulsar a las industrias nacientes. (27)

Inspirado tambien en Saint-Simon, el referido empresario de origen poblano redacto folletos propagandisticos en los que abordo problemas productivos concretos, y lo hizo dotado de vastos referentes empiricos, asi como de polemicas en torno a los pros y contras del proteccionismo; adelantandose incluso al Sistema Nacional de Economia Politica publicado en 1841 por Friedrich List (1789-1846). (28) Respecto a las manufacturas de algodon, Antunano vio con buenos ojos las estrategias de fomento estatal, asi como las prohibiciones y aranceles sobre las manufacturas extranjeras, particularmente sobre la abundancia de productos textiles ingleses. Ademas, reconocio como problema la limitada produccion nacional de algodon; de ahi que propusiese la importacion gravada de este insumo y se prohibiese la compra de tejidos. A su vez, la pobreza de las mayorias se encontro tambien entre sus preocupaciones y, ante ello, no escatimo en sugerir la creacion de empleos para mujeres e infantes en los establecimientos fabriles; y, en general, la promocion de empleos productivos e industriosos para combatir la pobreza y--ante el caos--restablecer el espiritu publico y el orden politico y legal. (29) En ultima instancia, su concepcion de progreso--ante lo que se considero como un colonialismo economico--atravesaba por la necesidad de procurar la independencia industrial de Mexico a partir de su modernizacion tecnologica, la adopcion de estrategias prohibicionistas respecto a las importaciones textiles y de algodon y del espiritu de industria o de empresa que estimula valores civicos; aunque tambien teniendo como referente a la economia y sociedad estadounidenses. (30) Es de destacar que esta concepcion no cuestiono el poder economico del clero--pero vio con buenos ojos la libertad de culto, la restriccion del poder politico/ideologico de la iglesia y la desamortizacion de los bienes clericales para fundar y financiar bancos de avio en las entidades federativas--, ni abogo por el fraccionamiento de la propiedad laica acaparada en pocas manos. (31)

Hacia 1837, Antunano le otorgo prioridad a la necesidad de coordinar el Estado y el mercado para fomentar el proceso de industrializacion; al tiempo que partio de la critica al caracter atrasado de la metropoli espanola y las tecnicas y maquinaria que llegaron a la Nueva Espana desde esas latitudes europeas. (32) De ahi que en su proyecto de progreso, de lo que definio como << la grandeza de la patria industrial >>, fuese relevante--en aras de contener la dependencia tecnologica respecto a las naciones industrializadas--el aprovechamiento de recursos minerales como el hierro para la fabricacion nacional de maquinas y herramientas que sirviesen en el campo y en la industria. (33) Sin embargo, estas propuestas de politica se enfrentaron a un contexto adverso signado por las crisis economicas, la carencia de materias primas como el carbon, el contrabando y la especulacion con el precio del algodon--lo cual derivo en su aumento--, el proteccionismo comercial de las naciones industrializadas, la incapacidad del Estado mexicano para materializar las estrategias prohibicionistas e industrializadoras, e, incluso, al divisionismo y a la falta de consenso politico en torno a la necesidad de fomentar una industria nacional. Mas aun, como lo observa Carlos Marichal, el financiamiento publico canalizado desde el Banco de Avio termino en manos de agiotistas y especuladores que, con ello, incrementaron sus fortunas en un proceso de acumulacion privada de capital a expensas del erario publico. (34)

Es de llamar la atencion que el Banco de Avio--clausurado en 1842 por decreto del general Antonio Lopez de Santa Anna (1795-1876)--fue cuestionado radicalmente por los ideologos del libre mercado, succionado por aquellos deudores que no realizaban sus pagos y ahogado por la carencia de recursos publicos que dependian de los impuestos y aranceles comerciales. (35) A este banco de fomento le sucedio, promovida por el mismo Lucas Alaman, la Direccion General de la Industria Nacional con la finalidad de adoptar una estrategia de politica economica para otorgar creditos a la industria, eximir de impuestos al sector, aplicar medidas comerciales proteccionistas respecto a los tejidos e hilados provenientes del exterior, y agilizar--desde el gobierno central--la fase de circulacion de mercancias por el territorio nacional. Estas medidas no dieron los frutos deseados, pues se generalizo la quiebra de empresas textiles a raiz del encarecimiento del algodon y otras materias primas, la situacion de insolvencia de los empresarios para liquidar sus deudas, y la abundancia de inventarios en los almacenes y bodegas.

A grandes rasgos, entre 1821 y 1853, la construccion de un proyecto de nacion solido y consistente fue pospuesta y, en ocasiones, se diluia ante las divisiones de la heterogenea clase politica: por un lado, los llamados conservadores aspiraban a lograr la estabilidad politica a traves de un regimen centralizado, con un gobierno firme encabezado por un monarca o por un presidente poderoso; por otro, los llamados liberales--que pretendieron un gobierno sujeto a la voluntad de los ciudadanos--le apostaban a una republica federal que dotara a las entidades federativas de amplios poderes. La confrontacion de ambas tendencias ideologicas derivo en multiples revueltas locales y en el fortalecimiento de los cacicazgos regionales, profundizando con ello la desorganizacion del Estado. Los diversos golpes militares en las sucesiones de los gobernantes, la inestabilidad politica interna, los conflictos internacionales y las intervenciones extranjeras, el descontento popular y la debilidad de las instituciones influyeron tambien en esta desorganizacion de la vida publica y en las posibilidades de desmembramiento del pais; lo cual, finalmente, se evito a pesar de que en 1848 se perdio mas de la mitad del territorio nacional en el contexto del expansionismo estadounidense del este al oeste.

En cuanto al proceso economico, los problemas estructurales se agravaron hacia 1850 y luego de que las politicas proteccionistas y prohibicionistas no cristalizaron en una pujante industrializacion, el poder monopolico se cernio sobre la vida comercial y el mercado financiero al extremo de extender sus tentaculos hacia aquellas empresas fabriles que fueron vendidas por su situacion de insolvencia y que se otorgaron en prenda por los prestamos concedidos. No menos importante fue el grillete que peso sobre la posible articulacion del mercado interno ante las limitaciones que impuso el hecho de no contar con una vasta red de comunicaciones y transportes que permitiese movilizar--con eficiencia--capitales y fuerza de trabajo. La carencia de capital suficiente y adecuado, asi como de mano de obra calificada y medios de produccion modernizados fueron otros handicaps que limitaron el proceso de industrializacion. Lo anterior, pese a que se produjo el suficiente pano para vestir y satisfacer las necesidades de las clases populares.

Hacia aquellos anos que rebasaban la mitad de la centuria, la madurez que alcanzaron las tesis ricardianas y el resto de la economia politica clasica revitalizo la discusion entre ideologos aperturistas e industrializadores a la luz no solo del ideario para conformar un proyecto nacional de progreso; sino de los intereses concretos del empresariado que ya sobresalia, en la conformacion de una industria mexicana, que eran preciso defender con esas ideas. Salvo el diputado y estadista tapatio Mariano Otero Mestas (1817-1850), que reivindico el ideario de los liberales mexicanos de los anos treinta, el resto del debate publico mantenia reservas respecto a las polemicas de lustros anteriores y se guio mas por las necesidades y cambios concretos de la economia nacional. En su calidad de ministro de Hacienda, Manuel Payno (1810-1894) realizo esfuerzos para poner fin a las estrategias proteccionistas de la industria; y, ante ello, el incipiente empresariado industrial no se mantuvo indiferente, sino que reacciono con determinacion para defender sus intereses y culpar al librecambismo del desastre generado en la economia mexicana en aras de favorecer a las naciones industrializadas. Sin embargo, hacia 1857, se impusieron las voces liberales en el contexto de un renovado debate politico del Congreso Constituyente y de las Leyes de Reforma, que derivo en el fortalecimiento del Estado mexicano en detrimento del incipiente proyecto industrial fomentado en las decadas anteriores.

EL LIBERALISMO SOCIAL, LA TRANSFORMACION ESTRUCTURAL DE LA ECONOMIA Y LA GESTACION DE LA IDENTIDAD DEL ESTADO MEXICANO

Los primeros visos de ruptura definitiva con las estructuras y practicas socioeconomicas coloniales se presentaron con el movimiento de Reforma. El desafio a enfrentar fue representado por la grave y generalizada crisis del pais, que afecto a amplios sectores populares hundidos en la miseria, mientras que el clero, los hacendados y los especuladores incrementaban sus fortunas. Aun entre 1850 y 1870, persistio la desintegracion del mercado interno, pero de manera gradual se desperto del letargo y se tendio a una lenta recuperacion economica. (36)

En el plano de las ideas, el camino adoptado por el liberalismo mexicano desde 1821 adquiere un rumbo distinto al no concretarse el librecambio y al fortalecerse el proteccionismo. Ademas, como consecuencia de la miseria y de la manifestacion de los movimientos sociales de la epoca, persistio la necesidad de transformar la propiedad territorial. Esto ultimo, en si mismo, le otorgo un caracter eminentemente social al liberalismo mexicano. (37)

En la multitud de debates suscitados entre 1854 y 1876, se esbozo una concepcion del progreso que asumio como central la resolucion de los problemas relacionados con la desigual distribucion de la tierra y con la marginacion y autogobierno de las comunidades autoctonas. El origen de los males sociales, la miseria y de la esterilidad de la tierra se atribuyo a la concentracion de la propiedad territorial. Entre los movimientos sociales que reclaman esto y que se desenvuelven despues de la guerra contra los Estados Unidos, destacan los siguientes: el comunismo agrario, que declaro a la tierra como propiedad comun a todos los mexicanos; la guerra social yucateca--o de castas--, que proclamo la secularizacion, el igualitarismo, la reivindicacion del indigena, y la supresion de cargas religiosas y civiles; y el ejercito regenerador de Sierra Gorda--que emitio el plan politico de Rio Verde (San Luis Potosi)--; el cual hizo referencia a la secularizacion de la sociedad y a la necesidad de crear una ley agraria. (38)

En el Congreso Constituyente de 1856-1857, se gesto una concepcion social del derecho de propiedad como resultado de la convergencia de los principios del individualismo y el socialismo, y de la gravitacion de movimientos sociales como los anteriores. El articulo 17 del proyecto de Constitucion Politica propuso la desamortizacion de los bienes tanto eclesiasticos como laicos, asi como la definicion del derecho de propiedad a partir de la libertad de trabajo.

Ponciano Arriaga (1811-1865)--uno de los prominentes diputados constitucionalistas--se pronuncio por cambiar la organizacion social de la propiedad imponiendole limites, definiendo a esta como una funcion social y como un hecho politico que se confirma con el trabajo y la produccion. (39) El abogado y legislador potosino--aunque limitando, mas no atacando, a la propiedad privada--se manifiesta contra el latifundio, su ociosidad y la pobreza de las mayorias. Anteponiendo una perspectiva federalista, en su concepcion del progreso se muestra defensor del valor de la ley, de la laicidad del Estado y de la educacion popular y gratuita; asi como de la libertad de culto y la absoluta separacion Estado-iglesia. Inspirado en los debates revolucionarios franceses de 1848, en el epicentro de su pensamiento social, se ubico la poblacion rural excluida, asediada por la desigualdad y desposeida de hogar, empleo y propiedad territorial.

Francisco Diaz Barriga, con relacion a los problemas del campo, considero que la concentracion de la propiedad y los monopolios son injustos; ademas, propuso reducir la oferta de mano de obra para aumentar su precio. (40) Se trata de un liberalismo economico radical basado en la idea de la circulacion y division de la propiedad territorial y en la necesidad de dejar a la economia expuesta al libre juego de sus fuerzas, pero reconociendo que la causa del atraso del pais y la armonia social no serian dejadas en manos de la espontaneidad de las fuerzas del mercado, pues las leyes desempenarian la funcion de proteger a la sociedad ante la desigualdad.

Por su parte, Jose Maria Iglesias (1823-1891) asume que el derecho de propiedad es la base mas firme de la subsistencia de las sociedades; tambien, a pesar de mostrar una postura antiindigenista y de oponerse a la division de la tierra por considerarla un derecho natural, sugiere una legislacion protectora de los jornaleros, considerando que la solucion de sus problemas no atraviesa por la via agraria, sino por la organizacion del trabajo. (41) Dotado de un importante sentido y filosofia de la historia influidos por el positivismo, rechazo toda tirania y dictadura que amenazase la libertad individual, al tiempo que desplego sus ideas como funcionario y ministro de Hacienda, Justicia y de la Suprema Corte, y como promotor de la Ley del 25 de junio de 1856, relativa a la desamortizacion de corporaciones civiles y eclesiasticas--propuesta por Miguel Lerdo de Tejada (1812-1861), entonces ministro de Hacienda--, y de la Ley de Abolicion de las Obvenciones Parroquiales del 11 de abril de 1857, que eximia a los pobres de cualquier gasto religioso. (42)

Ademas de los problemas agrarios de Mexico, los liberales atendieron otros relacionados con los trabajadores de los sectores industrial, minero y comercial. En especial, se pone atencion en la miseria del proletariado y a la concentracion de la riqueza; en concreto, se proponia que los trabajadores tuviesen participacion en los beneficios de las empresas. Por su parte, Ponciano Arriaga hablo de la necesidad de crear procuradurias de pobres para la proteccion y defensa--desde el Estado--de los grupos sociales marginados, vulnerables y desvalidos ante los excesos del poder publico. Con la figura del procurador de pobres, se aspiro a promover el bienestar mediante la asistencia social, la ensenanza, educacion y moralidad del pueblo. (43)

Por su parte, Ignacio Ramirez << El Nigromante >> (1818-1879), al preocuparse por los asalariados y los indigenas, postula la redistribucion de la riqueza y de la propiedad, asi como la instruccion popular mediante una educacion dirigida a finalidades practicas y al bienestar de la poblacion. Ademas, al considerar que la apropiacion del trabajo ajeno acumulado es el origen de la riqueza y al oponerse al maquinismo, critica la persistente explotacion y servidumbre capitalista de los jornaleros y propone el establecimiento de un salario de subsistencia y la participacion de los trabajadores en las ganancias o utilidades. Recomienda que los trabajadores, al asociarse en colectivo, dominen la oferta de trabajo. Tambien argumenta en contra de la usura y el capital improductivo y a favor de la reglamentacion de la propiedad. Su vocacion antiestatista y antiproteccionista lo conduce a afirmar que el Estado contribuye a la opresion de los pobres, por lo que se pronuncia a favor de las asociaciones civiles voluntarias de profesionistas que apuesten al reconocimiento de los derechos del obrero y a la autoorganizacion espontanea de la sociedad, encarnando valores como la comunicacion, libertad, igualdad, fraternidad, voluntad y democracia. (44) Por tanto, considera que intervenir y moderar la sociedad desde el poder y administracion del Estado es una tirania que atenta contra la naturaleza, la espontaneidad y la libertad. Mas aun, con su caracteristica satira politica, senalo que el Estado es un instrumento de manipulacion para la defensa de la riqueza y la preservacion de los privilegios a partir de la irradiacion de la desigualdad; de ahi que repudiase toda institucion (el comercio, la farmacia, el matrimonio, el poder ejecutivo, etc.) por ejercer su dictadura sobre la voluntad, libertad y autonomia de los individuos. (45) Ante todo ello y en su concepcion sobre el progreso, para este diputado constituyente resulto capital el acceso popular a la educacion, las bibliotecas y el conocimiento cientifico en aras de satisfacer las necesidades sociales y el ejercicio de los derechos individuales, en tanto el sustento de toda institucion de la sociedad. De ahi que para << El Nigromante >>, el progreso impulsado por la ley--entendiendo a esta no como una estructura estatica, sino como aquello que se corresponde con las transformaciones de la realidad--consiste en conciliar el orden con el movimiento y en sujetar el poder politico y juridico a las necesidades populares, de tal modo que sea una beneficencia organizada.

En todo momento, se mantuvo firme en la creencia referida a las capacidades del pueblo para con la luchas politicas y en su voluntad como fuente del poder publico; depositando dicha fe en la soberania del municipio y sus ayuntamientos. A partir de esto ultimo y abrevando del pensamiento de John Locke (1632-1704), abogo por un sistema politico parlamentario y por la supremacia del poder legislativo a partir de un regimen representativo que se nutra del razonamiento y deliberacion colectivas, y no de sufragios dispersos y atomizados; de tal suerte que en su concepcion de progreso subyace una radical defensa de la democracia tras conciliar nociones como soberania popular, division de poderes, control legal del poder publico y garantias individuales que, en conjunto, confeccionan el contrato social. (46) Para aspirar a todo ello, resultaba fundamental la reivindicacion de la opinion publica y la libre manifestacion de ideas, asi como la libertad de imprenta en el sistema politico representativo.

Inspirado en el naturalismo y el radicalismo social, Ramirez fue un critico mordaz de la sociedad cambiante de su tiempo. Ademas, motivado por las herencias intelectuales de Jeremy Bentham (1748-1832), Adam Smith (1723-1790) y el movimiento filosofico de la Ilustracion europea, se pronuncio a favor de la republica, el federalismo y la educacion del indigena, y en contra de los absolutos y dogmas teologicos y metafisicos, asi como de la opresion de las mayorias y los privilegios de la Iglesia catolica, definiendo a esta como el principal enemigo del progreso. Su pensamiento politico se doto tambien de una propension al individualismo (la felicidad del hombre como fin ultimo de las instituciones sociales) y centro a las garantias individuales y el respeto a la vida humana como fundamentos supremos de la democracia. Bajo estas premisas, considero que la sociedad y su inalienable derecho a protegerse es un individualismo aritmetico dado por la igualdad y el derecho contractual a la asociacion. (47) Es de destacar que, si bien se inspiro en el pensamiento ilustrado europeo, no tolero la imitacion mecanica de modelos y practicas provenientes de otras latitudes, pues promovio el hispanoamericanismo y asumio a Mexico como una nacion diferente en la que urgia reconocer la diversidad de idiomas y razas para darle forma a la Constitucion Politica de 1857 y al nuevo Estado-nacion. (48)

En general, multiples debates de los liberales de este periodo se sintetizaron en la Ley de Desamortizacion de Bienes Eclesiasticos del 25 de junio de 1856, en la Ley de Nacionalizacion y en el articulo 27 de la Constitucion Politica de 1857. Sin embargo, al final de este sendero legislativo, no se abordo la transformacion de la estructura de clases sociales ni la desconcentracion de la propiedad laica. Aunque, en general, es de destacar que, en el papel, las estrategias proteccionistas fueron suprimidas de la citada Carta Magna y las tesis economicas liberales gozaron de gracia durante el periodo transcurrido entre 1867 y 1876, conocido como la Republica Restaurada.

La secularizacion de la sociedad y la circulacion de la riqueza a traves del libre movimiento de la propiedad se expresaron de manera mas clara con la radicalizacion del pensamiento liberal y en la expedicion de las llamadas Leyes de Reforma entre julio de 1859 y diciembre de 1860. Las Leyes de Reforma consistieron en un conjunto de preceptos y disposiciones orientadas a la construccion nacionalista de un Estado moderno de orientacion liberal y con una identidad definida consistentemente, al margen de la influencia eclesiastica. Se institucionaliza la separacion entre el Estado y la Iglesia, y en sintesis se decreta en ellas: 1) la nacionalizacion de los bienes de la Iglesia; 2) el establecimiento del registro civil, concediendole al matrimonio la naturaleza de contrato civil; 3) la secularizacion de los cementerios, quedando estos bajo la inspeccion de la autoridad estatal; 4) el decreto de los dias festivos y la prohibicion de la asistencia oficial a las funciones y festividades eclesiasticas; y 5) la libertad de cultos como derecho natural del individuo.

Con las Leyes de Reforma, por primera vez en la vida independiente, se apuesta seriamente a la formacion de instituciones estatales y a la consolidacion de las ya existentes. Ademas, le fue cancelado el derecho de voto al clero, se suprimieron los fueros de este, se le sustrajo el control de la educacion y lo sujetaron a las leyes generales que regian la vida de toda la poblacion. Por si fuera poco, se emprendio la secularizacion de los hospitales y demas establecimientos de beneficencia, asi como la desamortizacion de las propiedades de corporaciones civiles o eclesiasticas para que sus duenos las vendiesen a sus arrendatarios; con lo cual se pretendia impulsar la propiedad privada y el crecimiento de la economia, pero sobre todo reducir el poder economico y politico del clero. Sin embargo, la ley que cancelo la propiedad comunal indigena termino por promover el latifundismo en detrimento de estas comunidades y a favor del despojo de sus propiedades. El aumento de las haciendas acentuo la miseria en el campo y no permitio la plena industrializacion del pais, por lo que los grandes beneficiados fueron los capitales extranjeros. Particularmente, la Ley Lerdo tomo en cuenta la venta de los bienes de << manos muertas >>, pero otorgo al clero una serie de reditos tras la nacionalizacion, y abrio el camino para la formacion de latifundios laicos debido a que las clases populares no podian adquirir las fincas desamortizadas; y al aplicarse dicha legislacion a las comunidades indigenas, se propicio el despojo, el parcelamiento y la disolucion del ejido.

De nueva cuenta y a raiz de la Constitucion Politica de 1857 y de las Leyes de Reforma, la crisis politica y social estallo en el pais; situacion que se agravo con la crisis de las finanzas publicas y la onerosa carga de la deuda externa. Despues del gobierno presidido por Ignacio Comonfort (1812-1863), se sucedieron en la administracion publica varios lideres del partido conservador, en tanto que Benito Juarez (1806-1872) ejercia paralelamente el poder de manera itinerante en plena Guerra de Reforma (1858-1861). Las pugnas entre los gobiernos liberal y conservador se extendieron por todo el pais con apoyos extranjeros para ambos, pero al final--en enero de 1861--triunfa el gobierno constitucional encabezado por Juarez y se restaura la paz y su autoridad nacional. La economia seguia estancada y se deterioraba aceleradamente; ademas, persistian la miseria y la explotacion del pueblo.

Al poco tiempo, de los desafios internos, como parte del reacomodo de las clases politicas dirigentes, se transito al problema internacional gestado con la intervencion francesa que tuvo como aliados a los conservadores derrotados. Estos acontecimientos fueron facilitados por la economia deprimida que dejo la Guerra de Reforma y por la carencia de recursos en el erario publico debido a la erogacion de egresos destinados al ejercito y al pago de la deuda externa. La nacion se volvio a cimbrar con la guerra, a tal grado que el gobierno juarista reanudo su paso itinerante por el territorio nacional, y los conservadores y liberales moderados constituyen un gobierno imperial (1864) con la firme intencion de anular las Leyes de Reforma, lograr la paz y consolidar la independencia. Sin embargo, el emperador Maximiliano de Habsburgo (1832-1867) ratifico la vigencia de estas medidas y emprendio un gobierno que se caracterizo por el despilfarro de las finanzas publicas. Posteriormente, las mismas contradicciones internacionales entre las potencias hegemonicas propiciaron ciertas condiciones para el triunfo y la restauracion de la Republica.

Estos acontecimientos consolidaron y reorganizaron a Mexico como Estado-nacion con caracteres republicanos. A pesar de que multiples practicas y estructuras coloniales desaparecian y se afirmaba la soberania nacional, se acentuo la discriminacion, la distribucion desigual de la riqueza y las condiciones de pobreza entre las mayorias. Los gobiernos siguientes procuraron mantener la soberania y aplicar las Leyes de Reforma; las cuales fueron incorporadas en 1873 a la Constitucion Politica por el gobierno de Sebastian Lerdo de Tejada (1823-1889). Los presupuestos publicos fueron favorecidos con la reorganizacion y reduccion del ejercito, medida que se acompano del equilibrio entre ingresos y egresos del gobierno y con la reduccion de la deuda publica. Con el afan de fomentar la integracion nacional y procurar el crecimiento industrial y comercial, el gobierno amplio las comunicaciones mediante la instalacion del telegrafo y la red de caminos, y se inauguro el ferrocarril de la capital del pais a Veracruz. Se impulso la economia de mercado, teniendo como base a la hacienda y el respeto de la propiedad privada individual. Particularmente, la desamortizacion de los bienes eclesiasticos redundo en la circulacion de capital orientado a la produccion; significando ello una importante transformacion de la estructura economica mexicana al iniciarse una especie de acumulacion originaria del capital.

La gran diferencia--a pesar de que postularon los mismos principios ideologicos--entre el liberalismo mexicano encarnado por Benito Juarez y el liberalismo de Maximiliano radico en lo opuesto de sus proyectos institucionales: uno proclamaba la Republica y la construccion de un proyecto nacional anticolonialista y basado en el control de la iglesia; y el otro, el regimen imperial y la modernizacion de Mexico para que trascendiese hacia el rango o estadio de las sociedades europeas. (49) Las similitudes entre ambos liberalismos y concepciones de progreso radicaron en otorgar derechos civiles a la poblacion, asi como la laicidad de la educacion y la libertad de pensamiento y de culto.

Es precisamente el triunfo del liberalismo encabezado por Juarez --y ratificado por Maximiliano--el cimiento sobre el cual se erigira el naciente Estado-nacion mexicano que por fin impuso su soberania respecto a la Iglesia catolica. Al final de cuentas, en sus concepciones sobre el progreso, tanto liberales como conservadores coincidian en el respeto a la propiedad privada; sus diferencias, fundamentalmente, radicaron en lo relativo a la desamortizacion y nacionalizacion de los bienes del clero propuesta por los primeros. El progreso, pues, se concebia como un resultado de la formacion del Estado-nacion--tras la supresion de los fueros--, de la procuracion de la estabilidad sociopolitica, y de la libertad en el proceso economico. Ademas, estuvo presente la necesidad de generar una conciencia o un sentimiento nacional identitario.

En materia estrictamente economica, Guillermo Prieto (1818-1897) se preocupo desde los tiempos de la dictadura santanista por la crisis fiscal del Estado y la generalizada crisis economica; y, ante ello, adopto una tercera via respecto al librecambio y el proteccionismo, reconociendo los derechos de productores y consumidores, y las posibilidades de fraude y contrabando ante la aplicacion de los aranceles; por lo que sugiere una institucionalidad adicional a la estrategia arancelaria. (50) Aunque a lo largo de su vida publica fluctua entre una posicion y otra, hasta rozar el antiproteccionismo tras considerar a las prohibiciones como lesivas debido a que se protege la produccion nacional y se solapa la oferta de bienes caros y de mala calidad. (51) Por si fuera poco, de cara a la asfixia prohibicionista santanista, el comercio internacional fue visto por algunos pensadores como Miguel Lerdo de Tejada como la salida a la crisis economica y, desde una optica antiproteccionista, pretende amalgamar el progreso economico y la realidad politica. (52) De ahi que el fomento y el crecimiento industrial se sujeta a la competencia internacional, combinado ello con gravamenes arancelarios moderados aplicados a las mercaderias extranjeras con la finalidad de evitar la quiebra de los empresarios nacionales y, a su vez, continuen--dichos aranceles--sufragando los ingresos fiscales del Estado y el fomento de la industrializacion. (53)

En general, la idea de progreso expresada por los pensadores de estos anos, tuvo sus origenes en la educacion ilustrada que recibieron. (54) Algunos--como Francisco Zarco (1829-1869), audaz defensor de la libertad de expresion--asumieron al progreso como un camino inmanente a la humanidad, y si bien pueden presentarse episodios de regresion a un estadio ya superado, al final, lo nuevo triunfa sobre lo antiguo y la costumbre cambia, se modifica y se perfecciona en un sentido progresivo, siendo pues el triunfo de la democracia el destino de la humanidad. (55) Otros como Ignacio Manuel Altamirano (1834-1893) concibieron al progreso fundado en el respeto a la libertad en tanto fuerza motora de la sociedad; y en ello desempenaban un relevante papel las artes y la musica para gestar asociacion, consuelo y esperanza. (56) Para otros mas--que eran la mayoria--el concepto de progreso se relaciono con Dios, pues asumian que el mundo marchaba hacia la perfeccion dirigido por un ser supremo. (57) Asi, a juzgar por la misma Pi-Suner Llorens, la historia fue concebida como una larga y ardua marcha evolutiva hacia el triunfo del progreso y de la modernidad, concibiendo a cada fase como superior a la anterior. (58)

LA CONCEPCION POSITIVISTA DEL PROGRESO Y LA CENTRALIDAD DEL ESTADO PORFIRISTA EN LA ECONOMIA NACIONAL

A pesar de la restauracion de la Republica, los liberales y conservadores seguian en confrontacion y, ademas, persistian las sublevaciones militares e indigenas a lo largo y ancho del pais. Entre 1867 y 1876, aparecieron indicios de cierta consolidacion de la nacion y de sus estructuras e instituciones politicas; sin embargo, predomino tambien el enfrentamiento entre los caudillos militares y civiles, y entre la institucion presidencial y la legislativa debido a la premura de la primera por conformar un gobierno central y fuerte en sus funciones. A la par de esta inestabilidad politica, la gran deuda legislativa del movimiento de Reforma consistio en que los liberales no crearon la estructura juridica propia del proceso economico, necesaria para la profundizacion y el definitivo arraigo del capitalismo.

Esta creciente tension fue contenida con el ascenso del gobierno liderado por el General Porfirio Diaz (1830-1911), quien a lo largo de mas de tres decadas centralizo el poder politico y transformo la economia nacional con el impulso a la industrializacion incipiente y la integracion del mercado interno a traves de los ferrocarriles. Paralelamente, cabe enfatizar, en este periodo se agravaron las contradicciones sociales.

Entre 1876 y 1888, al no dominar totalmente en lo politico, el gobierno de Porfirio Diaz impulso la consolidacion de su poder mediante la represion, la concesion de privilegios a sus adversarios y el debilitamiento de los poderes locales y regionales que anteriormente no reconocian a la autoridad federal. A pesar de que continuo la vigencia de las Leyes de Reforma, el poder politico y economico del clero adquirio relevancia. En suma, se pretendio generar condiciones internas propicias para lograr el reconocimiento internacional y--con ello--atraer corrientes de inversion extranjera, principalmente canalizadas a la construccion de ferrocarriles que partian desde los Estados Unidos hacia el centro de Mexico. Esto ultimo afianzo la dependencia economica respecto al pais del norte, a pesar de que se adoptaron medidas simultaneas para contrarrestarla al estimular la atraccion de capitales europeos.

Las actividades mineras crecieron y se modernizo la agricultura para reorientarla hacia la exportacion, principalmente de henequen y cafe en detrimento del maiz y el frijol. Se ampliaron considerablemente las vias ferreas para la integracion terrestre de ciertos espacios del mercado interno y comenzo a acunarse moneda con reconocimiento oficial. Con todo ello, se fortalecio el gobierno federal y se ampliaron los privilegios de los hacendados y terratenientes. En general, los esfuerzos del sector publico se canalizaron al impulso de la industria nacional, la atraccion de inversiones y al desenvolvimiento del comercio. Estos avances economicos, conjuntamente con la promesa de procurar el orden y la paz, brindaron legitimidad y fortaleza al entonces grupo gobernante. Solo los dirigentes militares y << Los Cientificos >> se disputaban la hegemonia al interior de la administracion publica. Los segundos asumieron a la ciencia como la unica via para impulsar el progreso nacional; en tanto que sus miembros se aliaron con inversionistas extranjeros, sirviendoles como gestores de concesiones realizadas por el gobierno. Este grupo gobernante, que impulso la consolidacion de una burguesia nacional favorecida por sus actividades empresariales y su influencia en el gobierno, se inspiro en la ideologia del positivismo para esbozar su concepcion sobre el progreso.

La doctrina positivista, de origen europeo, fue adoptada en el pasado inmediato por los liberales mexicanos mediante la introduccion que hace Gabino Barreda (1818-1881) al fundar la Escuela Nacional Preparatoria en 1868, con miras a dotar de formacion academica a la nueva clase intelectual que gobernaria el pais con el objetivo de lograr progresos mediante el despliegue de la libertad dentro de los margenes del statu quo, y de desplazar el control que la iglesia catolica ejercia sobre la educacion superior. En su Oracion civica, interpreta a la historia mexicana como una sucesion de etapas que alzan su vuelo hasta alcanzar la emancipacion mental tras desvanecer el poder clerical y desterrar la ignorancia, la convulsion social y la inestabilidad politica; de ahi que el liberalismo y las Leyes de Reforma fuesen, para Barreda, la cuspide del espiritu positivo, y la educacion--liberadora mas no adoctrinadora--el camino para alejar el estado teologico e instaurar un nuevo orden social sin anarquia. (59)

Augusto Comte y Herbert Spencer fueron dos de los pensadores europeos que mayor influencia ejercieron en Mexico hacia la segunda mitad del siglo XIX. Para estos filosofos, el progreso era la maxima ley social, expresando con ello un optimismo por las posibilidades de avance o evolucion, e incluso de regeneracion de la especie humana. (60) Solo que en el caso de Spencer, el progreso de la evolucion social resulto ser mas naturalista que en el caso de Comte, puesto que este recurria a la ciencia como actividad organizadora y racionalizadora de la sociedad. Para el pensador frances, el progreso consistio en la forma de pensar (teologica, metafisica y positiva) de los hombres, sea en el plano individual o colectivo; mientras que para Spencer, el progreso era el avance de la capacidad de adaptacion de los hombres a los cambios inevitables en sus circunstancias. (61)

Leopoldo Zea explica que el positivismo, en tanto ideologia de las clases dominantes, fungio como una doctrina para imponer el orden que frenase la anarquia y la guerra civil; ademas de organizar el ejercicio de la libertad. Se trato de una doctrina que procuro el orden para guiar la libertad y el progreso. Fue importada y adoptada para servir como justificacion a las acciones de un determinado grupo politico y para consolidar la hegemonia de la naciente burguesia respecto a otras clases sociales. Se temian las transformaciones radicales, y como expresion ideologica del porfiriato y de << Los Cientificos >>, justifico sus prerrogativas sociales y politicas al argumentar que el progreso genera una clase afortunada que --por poseer mejores aptitudes--representa la seleccion de las especies, detentando el derecho de explotar y someter a su dominio a los ineptos, y subordinando siempre el progreso al orden. (62) Al estado positivo, propio de las tres etapas senaladas por Comte, se le identifico con el porfiriato en tanto este regimen emprendia la reconstruccion y reorganizacion del pais; creyendo tener a la libertad como medio, al orden como base y al progreso como fin mientras se defendia la propiedad privada y su concentracion en unas cuantas manos. (63) Por si fuera poco, se adopto el precepto comteano de que la accion del Estado en la vida social seria guiada por el conocimiento cientifico tras desentranarse las leyes del comportamiento de las sociedades y el devenir historico. (64)

Una suerte de << darwinismo social spenceriano >>--compaginado con un racismo legitimado mediante cierto talante cientifico--que asumio a la seleccion natural como la supervivencia del mas apto en el marco de una concepcion lineal, progresiva y teleologica de una historia con sociedades estratificadas en razas que pilotean dicha evolucion y otras que marchan a la saga de la misma a causa de su condicion primitiva y rezagada. (65) Estas distorsionadas nociones darwinianas y lamarckianas de la evolucion--matizadas con las tesis malthusianas de la competencia o lucha feroz y despiadada--engarzaron con la decimononica idea de progreso arraigada en las sociedades occidentales, donde triunfo el movimiento filosofico de la Ilustracion europea. De ahi que para Spencer, el Estado se cinese a la procuracion del orden y a garantizar la propiedad privada en el contexto del despliegue de leyes naturales que, espontaneamente y por su propia inercia, devendrian en el progreso de la sociedad. (66) Esta evolucion spenceriana--tras adoptar tesis transformistas que se oponen a las funciones que el britanico le otorgo al Estado--se gesta a traves de rasgos y conductas adquiridas por la via de la educacion y que se heredan de generacion en generacion en el marco de un proceso lineal y acumulativo.

Estas nociones, para el caso del mestizaje como condicion del progreso y la evolucion social, subyacen en la amplia obra historica coordinada por Vicente Riva Palacio (1832-1896) y titulada Mexico a traves de los siglos. Alli se consigna el argumento de la superioridad evolutiva de la raza amerindia por sobre las razas africanas y europeas; al extremo de definir al progreso como un proceso que remite a la superioridad de las sociedades originarias de America por sobre otras razas, en tanto acumulacion de los rasgos y caracteres que son utiles e indispensables para que los organismos luchen y sobrevivan, y la consiguiente desaparicion de aquellas caracteristicas inutiles y daninas que predominaron en organismos del pasado. (67)

En este ambiente intelectual de la epoca, los positivistas mexicanos encabezados por Gabino Barreda se oponian a la intervencion del Estado en la reglamentacion de la propiedad privada; reduciendo unicamente sus funciones a la formacion moral de la poblacion mediante la educacion. (68) Propugnaron, ademas, por la proteccion de la riqueza desde las instituciones estatales sin intervenir en la administracion y decisiones que los particulares adoptasen sobre ella. Se trataba, desde su perspectiva, de << humanizar a los ricos >> en el entendido de que el desorden de la sociedad tiene su origen en el desorden de la conciencia; por lo tanto, esta debia ser uniformada u homogeneizada a traves de la educacion para evitar la anarquia. (69) En suma, al progreso se le concebia unicamente como el aumento acelerado, lineal y progresivo de la riqueza, justificado ello en nombre del bienestar social que solo se presentaria en la medida que fuese sometida la libertad individual. La logica de este pensamiento asumio que la libertad resulta del progreso material de la civilizacion. Como la base de todo ello fue el orden guardado mediante la fuerza, la planificacion educativa seria fundamental para contener la tirania, la violencia y la anarquia derivadas de la ausencia de creencias seguras.

El mismo Leopoldo Zea explica que la teoria del orden social que fundamento toda esa perspectiva justifico la posicion que se tiene o que se desea alcanzar en la sociedad; esto es, todos los hombres tienen un puesto que determina las relaciones entre unos y otros: a unos les corresponde dirigir y a otros, obedecer. A partir de ello, se sugirio abnegacion de los superiores para con los inferiores; respeto y veneracion de los inferiores hacia los superiores. Este discurso sirvio para que en el porfiriato se asumiera que no existiese oposicion alguna a un gobierno cuyos objetivos consistian, se decia, en la realizacion de la paz y el progreso; de esa forma, lo unico permitido seria la veneracion, el respeto y la gratitud en el marco de un statu quo. (70) Con esta inconsistente y enganosa concepcion sobre el progreso y con las funciones que el gobierno desempeno en la economia, se emprendio la defensa de los intereses de la burguesia; que fue considerada como una clase superior moral e intelectualmente al detentar la riqueza. Por tanto, el aparato de Estado debia estimular a los mas aptos y proteger sus conquistas, reforzando el poder dictatorial, utilizando incluso a la ciencia social de la epoca en la solucion de los problemas; o sea, fue preciso gobernar, legislar y orientar la politica de conformidad con las leyes cientificas descubiertas y demostradas. Ademas, se considero que la industrializacion seria un mecanismo del orden social al evitar la confrontacion nacional y al hacer de la naturaleza un instrumento para la satisfaccion del ser humano y para el logro del progreso.

A grandes rasgos, la concepcion sobre el progreso que predomino durante amplios episodios del porfiriato consistio en postular un Estado fuerte y represor, garante de un orden politico que fuese la base del progreso economico de cara a la persistente desorganizacion de la vida nacional y las guerras intestinas; las amenazas e intervenciones militares extranjeras; y la creciente competitividad que imponia la renovada division internacional del trabajo. Se considero que de estos factores dependia la misma existencia y viabilidad de la nacion mexicana.

Para un pensador y estadista como Justo Sierra Mendez (1848-1912), la igualdad de derechos en una sociedad solo se suscita a traves del progreso alcanzado con el trabajo estimulado por un gobierno que se encargaria de garantizar el orden necesario para ello. Si bien fue esceptico del positivismo comteano, en su ideario politico proponia reorganizar la administracion publica, en especial al sector militar que absorbia gran parte de los recursos publicos; proporcionar al regimen tributario bases cientificas; asi como suprimir las aduanas interiores para hacer viable el comercio nacional. (71) Aunque Sierra propugno por un activo papel del Estado en el proceso economico, sus intervenciones serian sometidas a meticuloso analisis a partir de las especificidades del momento historico y de las necesidades de la sociedad; de ahi que en el caso de Mexico se precisase--por su grado de progreso economico--de una mayor presencia estatal. Mostrando con esta tesis serias reservas respecto al supuesto virtuosismo de las fuerzas del mercado en la asignacion de recursos (pues aun continuaban prisioneras del aislamiento territorial), la carencia de comunicaciones y transportes y las herencias coloniales, asi como sitiadas por el trueque y una estructura economica de autoconsumo. (72) En este tenor, Sierra considero relevante la adopcion de la ciencia del gobierno para la resolucion de los problemas publicos. (73)

Sierra--al igual que Spencer--definio a la sociedad en terminos biologicos y la entendia como un organismo dotado de un doble movimiento de integracion y diferenciacion, y regido por las leyes de la evolucion, la seleccion natural, la lucha por la existencia y el progreso de lo homogeneo a lo heterogeneo; de ahi que este proceso--el progreso--consiste en un perfeccionamiento del organismo, pues a medida que se integra o vertebra en una unidad, tiende a diferenciarse o a especializarse. (74) Pero a contracorriente del pensador ingles inclinado al individualismo, el mexicano aposto por el fortalecimiento de la regulacion e intervencion gubernamentales para contrarrestar la anarquia, procurar el progreso economico y alejar la amenaza de los Estados Unidos en tanto << organismo mas poderoso >>. En ese sentido, y con miras a contar con un mecanismo de cohesion que procurase la integracion de las partes del organismo en aras de su diferenciacion, proponia un Poder Ejecutivo lo suficientemente fuerte para procurar el orden. Sin embargo, el educador campechano no se proclamo ni cercano al intervencionismo estatal a ultranza, ni siquiera convencido de las supuestas bondades del laissez faire et laissez passer y su mercado autorregulado; mucho menos miro con buenos ojos la expansion de las burocracias como fuente de empleo de la clase media ante la estrechez de la economia mexicana. (75) En suma, se adhirio a una propuesta liberal de corte pragmatico que busco sintetizar el interes social con el derecho individual y en asumir al progreso como evolucion del orden; en ello, la educacion seria fundamental para la promocion e impulso de dicho progreso. (76) A grandes rasgos, en su pensamiento se impone--fuertemente apegado al << darwinismo social spenceriano >> y mas alla de los liberalismos radicales de decadas previas--un conservadurismo liberal, en el cual el progreso se logra por la via de la evolucion y no de la revolucion; teniendo al orden como fin ultimo y como fundamento para el logro de la libertad y el progreso, en tanto que la educacion--impulsada por un Estado fuerte capaz de gestar cohesion social--seria el medio esencial para combatir la anarquia y el caos de la vida nacional.

<< Los Cientificos >> aseguraban que el progreso se alcanzaria mediante el trabajo. (77) Mas aun, para obtener la libertad resultaba indispensable fortalecer el orden. El orden posibilita el progreso y este, a su vez, hace posible la libertad que tiende a mejorar la situacion economica del individuo--en especial de la burguesia mexicana--, incluso en detrimento de la libertad y de los derechos politicos (78). El pragmatismo de esta elite politica--a diferencia de los principios abstractos y metafisicos defendidos por los liberales que intentaron las reformas de 1833-1834 y de 1856-1857--se finco en la idea de que el Estado seria un instrumento de transformacion social dentro de ciertos cauces que no escaparan al control centralizado del poder.

Entre las medidas de politica economica emprendidas para procurar el progreso economico, destacaron la reorganizacion y equilibrio de los presupuestos de ingresos y egresos, el cumplimiento de los compromisos contraidos en materia de deuda publica, y la reduccion y moralizacion de los funcionarios de la Secretaria de Hacienda. (79) Se emprendio la recuperacion de las Casas de Moneda para que fuesen administradas por el gobierno federal; asi como la reorganizacion de los bancos y la procuracion de la plena circulacion de bienes y servicios al interior de la Republica a traves de la supresion definitiva de las alcabalas y de los derechos de portazgo que imponian cuantiosos gravamenes desde la colonia. Se trato de medidas orientadas a facilitar la produccion y circulacion de la riqueza nacional; y, a su vez, contribuyeron a la ya mencionada centralizacion del poder politico, en detrimento de las atribuciones de las entidades federativas. (80)

Jose Yves Limantour (1854-1935)--entonces ministro de Hacienda--, mas que pronunciarse abiertamente por el mito de la libertad de comercio --aunque en su etapa publica inicial lo asumio--, considera, apegado a cierto eclecticismo, que la iniciativa individual debe ser estimulada por el gobierno mediante medidas proteccionistas provisionales. (81) Se procuro tambien la estabilidad de la moneda para brindar certidumbre a las transacciones comerciales con el exterior. Ya logrado el equilibrio fiscal en 1895--mediante la disciplina en el gasto publico, la mejora de la capacidad recaudadora y la reduccion de impuestos--y con la contratacion--cada vez mas en condiciones favorables--de la deuda publica, se otorgo financiamiento a la construccion de ferrocarriles y a otras obras publicas. Otro asunto importante, y en torno al cual se esbozaron ideas que reforzaron la concepcion sobre el progreso, fue el ingreso de Mexico al patron oro a principios del siglo XX ante el largo ciclo de depreciacion de la plata en el mercado internacional. (82)

En esta concepcion positivista del progreso economico, Limantour tuvo como telon de fondo la nocion de que los supuestos y principios de la teoria economica pura solo se realizarian en un estadio superior de la evolucion lineal de Mexico. Recuerdese que para esos anos ya estaba construido el edificio de la teoria economica neoclasica y la obra de Alfred Marshall (1842-1924) gozaba de amplia difusion e influencia en la vida academica y politica.

Asi, la supuesta tranquilidad que se vivio--puesto que las revueltas y los movimientos populares se presentaron con frecuencia y fueron fuertemente reprimidos--y el apogeo aparente de 1900 a 1910 que--se proclamo--experimentaban tanto el pais como el gobierno porfirista se argumentaron a traves del prestigio internacional otorgado a Mexico; las fuertes inyecciones de capital extranjero en la economia; los equilibrios presupuestales al administrar eficientemente los recursos y al cumplir con el servicio de la deuda; la construccion de imponentes obras publicas; y la relativa expansion de la ensenanza y las artes. (83) A pesar de que el poder economico y politico se concentro en pequenos grupos, el sector agropecuario se inserto aceleradamente al mercado interno y externo; las comunicaciones y transportes integraron el territorio y la economia nacional; al tiempo que el proceso de industrializacion crecia, y el pais--en su conjunto--se vinculo en mayor medida, con beneficios e inconvenientes, a la economia internacional.

Durante el regimen porfirista, los administradores publicos pretendieron impulsar una industria moderna y eficiente orientada al mercado internacional y financiada--principalmente--con inversion extranjera y una politica de concesiones para la alta capitalizacion externa. (84) La construccion de ferrocarriles fungio como detonador tanto de la industria como del comercio internacional, al tiempo que integraron parte del territorio nacional e impulsaron la mineria mediante la disminucion de los precios del transporte y el mejoramiento de estos servicios. Se inicio la explotacion de los recursos petroleros; aumento la produccion de articulos de consumo; la agricultura intensifico su produccion debido a la fuerte demanda de los centros industriales y del mercado internacional, pero sin lograr satisfacer la demanda popular de maiz, trigo y frijol, y manteniendose en un marcado rezago. (85) En general, el gobierno canalizo gran parte de sus acciones en el terreno economico a afianzar los privilegios del empresariado extranjero--que invertia ampliamente en minas, petroleo, industria y comercio--, aun a costa y en perjuicio de las masas populares.

Durante este periodo, fundamentalmente, se consolido el largo proceso de formacion del Estado. Ello permitio desarrollar aparatos e instituciones administrativos, legales y coercitivos mediante los cuales--y bajo los principios de la unidad y la centralizacion politicas--se articularon las relaciones entre las clases, los grupos y los centros de poder; ademas, se constituyo un espacio economico nacional que sirvio como base para la construccion de mercados de trabajo, de bienes y de capitales en el marco del proceso de modernizacion de la economia. (86) Esto ultimo fue impulsado por el aparato de Estado mediante su funcion de facilitador de la inyeccion de inversiones extranjeras y de la insercion en los mercados internacionales.

El crecimiento economico--caracterizado por ser desigual tanto entre regiones como entre sectores--dependio en lo fundamental de la dinamica de la economia internacional; especialmente del grado de difusion de la actividad exportadora sobre la totalidad del mercado interno, asi como del resultado, monto y destino de la inversion extranjera. Sin embargo, este crecimiento economico--de 1900 a 1910 fue del 3.3%--, que modifico lentamente la estructura productiva, fomento los incipientes procesos de industrializacion y urbanizacion.

Las funciones del centralizado Estado oligarquico del porfiriato, que resultaron esenciales en la consolidacion de la economia, fueron multiples: desde el fomento de los sectores exportador, extractivo (mineria y petroleo) y agropecuario; el impulso a la inversion extranjera para su establecimiento y a las cordiales relaciones internacionales; hasta el resguardo de una relativa estabilidad social y politica mediante la represion y el control sobre la vida publica. Todo ello guiado, en lo fundamental, por los principios liberales de la Constitucion Politica de 1857 y por el pensamiento positivista. Aunque fue importante la accion del Estado en la dinamica de la economia, sus limitaciones fueron impuestas mediante las funciones burocratico/administrativas y de procuracion del orden social. Pese a estas acciones interventoras en el proceso economico, hacia el ocaso del Porfiriato se defendio--a contrapelo de los denominados colectivistas y estatistas--una postura liberal del progreso que vio en el colectivismo la disolucion y sepultura definitiva de las fuerzas vivas de la sociedad, y en el estatismo el debilitamiento y estancamiento de las mismas; de ahi que la condicion indispensable del progreso, de su incansable marcha y del bienestar de los desposeidos fuese la defensa del statu quo y el orden marcado por la propiedad y la iniciativa y libertad individuales. (87)

Sin embargo, las contradicciones sociales no se hicieron esperar: la clase media vio frustradas las posibilidades de mejorar su posicion en la sociedad; predominaba la servidumbre y el latifundio en el campo, mientras que los obreros en las ciudades padecian la miseria y las condiciones laborales adversas. A decir de los estudiosos de la epoca, una de las tendencias que mostro el regimen politico y economico a inicios del siglo XX y que no reconocieron sus elites, consistio--por un lado--en la mayor instruccion adquirida por las clases populares y obreras, y--por otro--el creciente poder monopolico del capital a partir de la incidencia del progreso tecnologico y de la combinacion del individualismo con la competencia irrestricta. (88) El diagnostico fue completado a traves de la critica al caracter concentrador del mercado mexicano piloteado por los monopolios extranjeros beneficiados con las politicas proteccionistas y las inercias del tardio proceso de industrializacion; asi como por la incapacidad y desinteres de las elites politicas para desamortizar los bienes en manos de los latifundistas de las regiones productoras de cereales, trastocando con ello el estatus concentrador de la propiedad territorial. (89) No menos importante fue la identificacion--desde dentro de la misma elite de << Los Cientificos >>--del problema relacionado con la propiedad territorial y que radico en las resistencias a aplicar los metodos y conocimientos cientificos y tecnicos a la mejora de la produccion agricola y al aprovechamiento de los recursos naturales. (90)

Dichas contradicciones sociales, que se agudizaron a pesar de la consolidacion del Estado, se acompanaron de limitaciones generadas por este y que no facilitaron su flexible reaccion ante la nueva naturaleza del proceso de desarrollo, lo cual derivo en una creciente inestabilidad tanto economica como politica. Las variadas contradicciones y el acentuado descontento popular coincidieron--tal como en 1810--con la inconformidad de grupos politicos y economicos poderosos del pais que vieron limitados sus privilegios ante el fortalecimiento del poder de << Los Cientificos >>, los grandes hacendados y de los inversionistas extranjeros. El motivo ultimo que derivo en la agresiva ruptura del aparente orden social consistio en las disputas manifestadas durante la sucesion en el poder politico; lo cual tambien facilito la convergencia de empresarios nacionales, grupos de la clase media ilustrada, dirigentes locales y regionales, y de los obreros y campesinos marginados.

CONSIDERACIONES FINALES SOBRE LA INVESTIGACION

Las breves pinceladas trazadas en las paginas anteriores evidencian la transformacion y la complejizacion de las concepciones sobre el progreso, en tanto idea que desperto revuelo y expectativas en las diferentes generaciones de pensadores y politicos mexicanos a lo largo del siglo XIX y la primera decada del siglo XX. Dichas concepciones--que limitamos a las estrategias economicas y al papel que se le asigno al Estado en el proceso economico--no fueron homogeneas, sino que se forjaron a las luz de las circunstancias historicas--tanto nacionales como internacionales--, de los intereses y decisiones de los principales actores participes en su formulacion, y de la gravitacion que ejercieron los debates intelectuales referentes a la filosofia politica y a la teoria economica entonces en boga. Estos debates no siempre fueron asimilados de manera critica, sino multiples veces como una transcripcion practicamente mecanica, nostalgica y literal de los postulados europeos; ello acorde al momento historico y a los intereses facciosos o de grupo que, en ultima instancia, pesaban sobre las concepciones de los intelectuales, legisladores y funcionarios publicos mexicanos. Por no mencionar que categorias usadas frecuentemente durante ese siglo--pensemos en liberales, conservadores, moderados, liberales conservadores, federalistas y centralistas--, remiten a grupos politicos o espectros ideologicos que sostienen mas coincidencias y afinidades que diferencias marcadas, y no porque en sus argumentos y preceptos jamas subyacio una transformacion profunda de la estructura socioeconomica mexicana.

De ahi se desprende la necesidad de hablar de un pensamiento economico mexicano en tanto conjunto de ideas estructuradas organicamente para cumplir con dos funciones fundamentales: una positiva, destinada a la comprension e interpretacion de la manera en que se organiza el proceso economico, las relaciones sociales que le subyacen y las decisiones que adoptan los actores socioeconomicos; y una normativa, orientada a esbozar teoricamente las estrategias necesarias para hacer frente a los problemas derivados de las relaciones de produccion, privilegiando --por supuesto--caminos y opciones, asi como perfiles del tipo de intervencion desplegada por el Estado. El grado de organicidad de los planteamientos depende del oficio intelectual y de las ideologias poseidos por los exponentes de las concepciones sobre el progreso.

Las ensenanzas de los pensadores y estadistas del Mexico decimononico estriban en la reivindicacion y defensa de una serie de principios de respeto a lo publico, tan urgentes en el Mexico convulso y desintegrado de hoy. Estos principios comprendieron la necesidad de arrinconar los intereses facciosos y de grupo a favor de la construccion de un proyecto de nacion dotado de una secularizacion del Estado y de una coherente ideologia nacionalista liberal, que hizo valer la soberania de cara a las cruentas amenazas externas, posturas e idearios que brillan por su ausencia en el Mexico contemporaneo.

Es de destacar que el pensamiento mexicano decimononico no es homogeneo ni monolitico; no es una pomposa y rimbombante propuesta teorica rebosante de creatividad, originalidad y conceptos genuinos; pero tampoco es una vulgar replica o transcripcion literal de las ideas europeas entonces en boga. Es mas bien un vasto y multifacetico paisaje sincretico dotado de vida propia, en dialogo permanente y en constante tension y contrastacion respecto a la lacerante realidad social y sus problematicas. Si bien cabe postular que varios de estos pensadores, ideologos y estadistas (re)visitados dejan de lado la dimension procesual y sistemica de la realidad social y de la vida economica, de tal suerte que no son analizados en sus estudios y reflexiones las relaciones de poder y los problemas estructurales de la economia; cosa que si lograron varios de los teoricos europeos que intentaron replicar.

Comprender historicamente la nocion de progreso y la dinamica de su cristalizacion en debates publicos, estrategias de politica, y en ciertas funciones del Estado en la vida social a lo largo del extendido siglo XIX mexicano, contribuye a rastrear la transformacion de las ideologias que inciden en la praxis politica y en la ardua configuracion de un proyecto de nacion que comenzo a fraguarse desde 1821. Este esfuerzo continuo --con claroscuros y altibajos--a lo largo del siglo XX, no sin las eternas sombras del pensamiento hegemonico y etnocentrico proveniente de otras latitudes del mundo.

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ISAAC ENRIQUEZ PEREZ

Universidad Nacional Autonoma de Mexico

isaacep@unam.mx

Fecha de recepcion: 12/I/2018

Fecha de aceptacion: 5/III/2018

https://doi.org/10.18800/historica.201802.003

(1) Spencer 1851.

(2) Nisbet 1981: 251.

(3) Ib.: 19.

(4) Sobre esta etapa y la ideologia del nacionalismo revolucionario, vease Enriquez Perez 2016.

(5) Nisbet 1981.

(6) Ib.: 438.

(7) Bock 1988; Nisbet 1981: 24-25.

(8) Sobre este punto, vease Humboldt 2002.

(9) Brom 1998.

(10) Cardenas 2003.

(11) Mora 1837: CXI y CCLXXII; Mora 1994a.

(12) Esta idea sobre el curso de la historia se observa en Mora 1965.

(13) Hale 1994: 266.

(14) Mora 1837; Hale 1994: 266-267.

(15) Mora 1994b: 13-157.

(16) Vease Zavala 1834.

(17) Para mayores detalles sobre su pensamiento, vease Hutchinson, 1983; Santos Valdes, 2002; Fuentes Diaz, 1991.

(18) Hale 1994. Sobre el pensamiento de Lucas Alaman, vease Gonzales Navarro, 1952 y 1953.

(19) Gonzalez Navarro 1952: 84.

(20) Alaman 1830; Hale 1994: 275-276.

(21) Alaman 1977; Hale 1994: 287.

(22) Mora 1965: 513.

(23) Sobre la fundacion y objetivos del banco, vease Potash 1953 y 1986.

(24) Rejon 1943: 249.

(25) Esta idea puede rastrearse en Reyes Heroles 1974: 168-169.

(26) Antunano 1837 y 1845b; Hale 1994: 281.

(27) Hale 1994: 283.

(28) Sobre el argumento de Saint-Simon, vease Reyes Heroles 1994: 469.

(29) Antunano 1834, 1838a y 1893.

(30) Antunano 1845a:b, 1837, 1838a. 1839 y 1846.

(31) Antunano 1834 y 1846.

(32) Antunano 1837 y 1838b.

(33) Antunano 1837: 17.

(34) Marichal 1992.

(35) Vease Potash 1953 y 1986.

(36) Cardenas Sanchez 2003: capitulo IV.

(37) Reyes Heroles 1994.

(38) Reyes Heroles 1994: 568-576; Brom 1998.

(39) Arriaga 2011b; Reyes Heroles 1994: 592-597.

(40) Reyes Heroles 1994: 609.

(41) Reyes Heroles 1994: 613; Iglesias 1893.

(42) Vease Iglesias 2003.

(43) Arriaga 2011a; Reyes Heroles 1994: 648-650.

(44) Ramirez 1889a, 1889b, 1889c; Reyes Heroles 1994: 655-674.

(45) Ramirez 1889d: 380.

(46) Ramirez 1889a, 1889b.

(47) Torres 1962: 217.

(48) Ramirez 1889a. Para profundizar en este prolifico pensador, consultese Torres 1962 e Ibarra Garcia 2012.

(49) De Borbon 2004.

(50) Prieto 1850 y 1906.

(51) Prieto 1871 y 1888.

(52) Lerdo de Tejada 1853.

(53) Ib.

(54) Pi-Suner Llorens 1996: 21.

(55) Pi-Suner Llorens 1996; Zarco 1857; Castaneda Batres 1961; Woldenberg 1996.

(56) Pi-Suner Llorens 1996; Altamirano 2013.

(57) Pi-Suner Llorens 1996.

(58) Ib.: 22.

(59) Barreda 1979.

(60) Hale 1991: 337; Comte 1980; Spencer 1851.

(61) Hale 1991: 347.

(62) Zea 1968.

(63) Divisas estas enunciadas por Barreda 1979: 19.

(64) Comte 1980.

(65) Spencer 1867.

(66) Spencer s.f.

(67) Riva Palacio 1888: 474-476.

(68) Para mayores detalles sobre el pensamiento de Barreda y su obra educativa, vease Zea 1963.

(69) Zea 1968; Barreda 1979.

(70) Zea 1968.

(71) Sierra 1977a.

(72) Sierra 1940.

(73) Sierra 1977c.

(74) Sierra 1977b: 238-239; Hale 1991: 356.

(75) Sierra 1878/1879: 239-240; 1900/1902: 24.

(76) Sierra 1889/1890.

(77) Zea 1943/1944: 398.

(78) Ib.: 402-403.

(79) Limantour 1965. Consultese tambien Diaz Dufoo 1910.

(80) Ib.: 54-56.

(81) Ib.: 54-55. Consultese tambien Diaz Dufoo 1910.

(82) Ludlow 2005; Romero 2005.

(83) Brom 1998.

(84) Fenomeno definido como monopolio y senalado ampliamente en Cabrera 1992.

(85) Brom 1998; Molina 1909.

(86) Ayala 2001.

(87) Lopez Portillo y Rojas 1910: 248.

(88) Garcia Granados 1906, 1909.

(89) Cabrera 1992; Molina 1909.

(90) Bulnes 1927.

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Author:Perez, Isaac Enriquez
Publication:Historica
Date:Dec 1, 2018
Words:19078
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