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Las Isabeles de Rosario Ferre y Manuel Ramos Otero: Modelos de desconstruccion de genero y sexualidad en la literatura puertorriquena de la decada del setenta.

En relacion a las representaciones, reinvenciones y supresiones de la sexualidad queer, especificamente en la literatura de la decada de los setenta en Puerto Rico, propongo una mirada retrospectiva a la construccion del personaje de Isabel Luberza Oppenheimer en la cuentistica de Rosario Ferre (1938-2016) y de Manuel Ramos Otero (1948-1990). A traves del personaje historico-ficcional de Isabel Luberza, ambos autores cuestionan las directrices de la sexualidad normativa heterosexual impulsada y avalada por el sistema de valores de la sociedad patriarcal. A lo largo de este ensayo, analizo como los cuentos "Cuando las mujeres quieren a los hombres" de Rosario Ferre y "La ultima plena que bailo Luberza" de Manuel Ramos Otero no tan solo fragmentan posturas jerarquicas de clase, raza y genero, sino que tambien proponen una lectura queer a traves de sus Isabeles.

En el caso de Rosario Ferre, sostengo que la metamorfosis entre Isabel Luberza e Isabel la Negra va mas alla de una alianza femenina que transgrede la ideologia paternalista representada mediante la figura totemica de Ambrosio. En mi lectura, planteo que desde una estrategia no verbal, Ferre se inserta estrategicamente en la literatura homoerotica al delinear dos personajes femeninos que dentro de la fnvisibilidad que les propicia la intimidad del hogar se fundan en un erotismo lesbico. Este contacto entre las Isabeles afirma que la literatura ferreriana de la decada del setenta no tan solo exige que los personajes femeninos se formulen dentro del canon nacional como entes propios de igual importancia ante figuras masculinas, sino que tambien reclama un espacio justo en la casa patriarcal desde donde las mujeres puedan expresar sin disimulos un erotismo ajeno a la penetracion heterosexual. (1)

En cuanto a Manuel Ramos Otero, afirmo que su construccion de Isabel Luberza se convierte en una estrategia mas para atacar y provocar directamente la homofobia de un canon que lo reniega por ser un escritor puertorriqueno abiertamente homosexual y quien desde la ciudad metalica de Nueva York empuna sus canones contra la estatica cultura paternalista que lo censura por su sexualidad y escritura antimodelica. Asimismo, su Isabel es un personaje deslenguado, desvergonzado, que desde una postura irreverente no tan solo arremata contra el sistema que intenta aprisionarla, sino que tambien desde su propia marginalidad adquiere el poder y la agencia necesaria para reproducir las mismas practicas con las cuales el sistema insiste en subyugarla. De esta forma, la Isabel de Ramos Otero desenmascara la hipocresia del sistema patriarcal puertorriqueno y a su vez reafirma su potestad sobre su propia sexualidad.

Con este objetivo, analizo a su vez los postulados de la generacion del setenta y como estos se presentan en el discurso transgresor de Zona. Carga y Descarga (1972-1975) tomando en consideracion la aportacion directa de Rosario Ferre y Manuel Ramos Otero en la produccion de esta revista literaria. Me parece fundamental regresar a Zona ya que es alli donde ambos presentan sus discursos literarios y tambien porque es alli donde se publican por primera vez los cuentos de las Isabeles. Asimismo, presto gran atencion a los repositorios personales de Rosario Ferre localizados en la Biblioteca Firestone de la Universidad de Princeton. Este trabajo de archivo es fundamental ya que me permite acceso a la correspondencia privada de la autora, al igual que a un sinfin de documentos relacionados a la revista, su relacion con Manuel Ramos Otero y tambien al desarrollo de sus escritos. Consecuentemente, me acerco a los discursos literarios de Ferre y Ramos Otero desde una perspectiva historiografica que valora los vinculos entre su vida personal y profesional.

Para analizar los cuentos de Ferre y Ramos Otero desde una perspectiva queer, me apoyo de los textos "Gay Shame, Latina-and Latino-Style: A Critique of White Queer Performativity" (2011) de Lawrence La Fountain-Stokes y "Notes on Failure" (2007) de Judith Halberstam. Ambos articulos sostienen que tanto el logro individual como el colectivo han sido medidos por ideologias religiosas, educativas y politicas que han sido establecidas en acorde a los intereses economicos del estado, pues como indica Halberstam, "The models of success and failure that we use nowadays to all derive in some measure from capitalist formulations of success and from economic notions of gain, profit, advantage and benefit" (2007, 69). Estas ideologias privilegian los fundamentos de la sociedad patriarcal y aquellos que no las cumplan se enfrentan a sentimientos de verguenza y fracaso que conllevan a la humillacion publica en vista a supuestas faltas contra el sistema. Y como explica Halberstam en otro articulo, "Shame is multifaceted and can be brought on by psychic traumas as physical bullying and as seemingly benign as mute indifference. But the physical experience of shame records a failure to be powerful, legitimate, proper-it records the exposure of the subject's castration" (2005, 225).

No obstante, tanto La Fountain-Stokes como Halberstam plantean que los individuos con identidades no normativas establecen con sus actos nuevos espacios de fluidez y de empoderamiento que se resisten al poder hegemonico. Las representaciones queer son entonces una manifestacion sinverguenza que no teme a afirmar su desobediencia y falta de respeto a la autoridad. "Being sinverguenza is the result of a long process of self-liberation" (La Fountain-Stokes 2011, 74), es una estrategia que conduce a una toma de posicion entre valores propios y aquellos impuestos por el estado. Esta postura desvergonzada es fundamental para mi analisis ya que propicia procesos de alianza, resistencia, agencia y transgresion que me permiten identificar a las Isabeles de Rosario Ferre y Manuel Ramos Otero como personajes que sin verguenza alguna plantean una postura irreverente que se enfrenta al discurso dominante nacional y anuncia su fracaso ante su imposicion de modelos fallidos fundamentados en la heteronormatividad.

Ruptura, crisis y transformacion: la decada del setenta y la generacion encojonada

La decada del setenta estuvo marcada por una serie de acontecimientos historicos que impactaron globalmente sus estructuras sociopoliticas, economicas y culturales. (2) El triunfo de la Revolucion Cubana (1959), la Guerra de Vietnam (1961-1972), el asesinato de Martin Luther King (1968), las protestas de los homosexuales en Stonewall (1969), la Guerra Arabe-Israeli (1973), al igual que la lucha a favor de los derechos civiles en los Estados unidos, la reivindicacion de los movimientos feministas y las huelgas estudiantiles fueron parte del motor que condujo a la ruptura y transformacion del imaginario social en el mundo entero.

Especificamente en Puerto Rico, el imaginario literario se estremece ante la irrupcion de la generacion encojonada, termino usado para referirse a la generacion literaria del setenta. (3) Esta nueva inteligencia vive las revueltas nacionalistas de los cuarenta y cincuenta en respuesta al colonialismo estadounidense y el establecimiento del Estado Libre Asociado en 1952. A su vez, atestigua la industrializacion de la isla y las grandes olas migratorias como efecto de la Operacion Manos a la Obra (Operation Bootstrap) de Luis Munoz Marin. Consecuentemente, se milita contra todo aquello que represente el poder hegemonico, especialmente el sistema de valores infundido por la antigua burguesia decimononica que fuese retomado por el aparato gubernamental munocista para hacer frente a los intentos de asimilacion cultural impulsados por los Estados unidos en Puerto Rico.

La narrativa de esta generacion literaria se caracteriza por su enfoque en lo urbano y tambien porque la mayoria de sus escritores son de clase media. (4) Para los jovenes escritores, la literatura funge como herramienta al servicio de la cultura nacional y no debe representar exclusivamente los intereses de una clase en particular. Por esta razon, la generacion encojonada reconoce al canon como el producto de una elite intelectual que se mitifico a traves de su literatura y que excluyo a otros escritores con visiones alternas. Como afirma Juan Angel Silen, "De ahi [proviene en el canon] su arraigo timido, su vision fatalista, su concepcion determinista de la historia y su intento de definir y afirmar nuestra personalidad" (1995, 12). (5)

Si bien es valido que esta nueva escritura esta dirigida a agenciar una postura alterna, es importante tambien considerar que esta nueva discursiva se dirige abiertamente a la elite. En este sentido, cabe pensar que este nuevo dialogo establece una practica unilateral que corresponde a las tensiones impuestas por el poder, pero tambien a las tensiones que busca implementar esta nueva narrativa contra los discursos tradicionales. Por consiguiente, nos encontramos ante una inteligencia que busca distanciarse de los postulados de generaciones anteriores. Mientras que las generaciones del treinta y del cincuenta se caracterizaban por la exaltacion de la gran familia puertorriquena, en la generacion del setenta sobresaldra la necesidad del autor por exaltar su propia voz contestataria. El escritor desplazara el sentimiento nostalgico de la gran familia puertorriquena por la busqueda de una identidad que hable desde el yo. Por esto, la posicion contracanonica de la generacion encojonada clausurara la casa patriarcal, ya que al romper con la gran familia se abriran los portones al libre trafico de los marginados, en especial al de las mujeres, los negros, al de los que vienen y van en la diaspora y sobre todo al de los homosexuales.

Efrain Barradas en su texto Apalabramiento: diez cuentistas puertorriquenos de hoy (1983) (6) sostiene que la primera obra que da paso a dicha generacion es la antologia de cuentos En cuerpo en camisa (1966) de Luis Rafael Sanchez. (7) Segun Barradas, el libro de Sanchez se caracteriza por su innovacion tematica y sirve "para justificar que hablemos del nacimiento de un arte nuevo de hacer cuentos en Puerto Rico ... Cuerpo de camisa esta poblado, entre otros, por una prostituta, un adicto a drogas, un homosexual negro ... un mendigo falsamente ciego y un desempleado cuernudo" (Barradas 1983, xvii-xviii). A su vez, Barradas enfatiza que la nueva narrativa se ocupara de realidades socioculturales, politicas y sexuales que anteriormente habian sido ignoradas.

Esta nueva narrativa lograra su objetivo a traves de practicas innovadoras del lenguaje y sobre todo a traves del planteamiento de nuevas representaciones sexuales en la discursiva nacional. En cuanto al lenguaje, se incorpora la jerga callejera que tan crudamente habia sido definida por el canon tradicional como un lenguaje esperpentico que atentaba contra la hispanofilia. La estructura semantica del texto tradicional se ve remplazada por un nuevo dialogo gramatical basado en el erotismo y en el uso de un discurso fragmentario. Como indica Jose Luis Vega,

Se rompe con muchas de las convenciones de la narrativa realista tradicional, incluso se prescinde de signos ortograficos como las mayusculas o los puntos finales de oracion ... El habla popular pasa a ser la sustancia linguistica central del relato, ocupa la voz omnipresente del narrador. Esta lengua artistica, elaborada a partir de rasgos dialectales puertorriquenos, suele ocupar la totalidad del texto. Es un movimiento de apertura linguistica que procura agredir el tradicional purismo de la elite intelectual puertorriquena. (1988, 24-7)

Asimismo, las nuevas representaciones sobre la sexualidad poblaran a gran medida los textos que se produzcan bajo el sello de esta nueva generacion. Por un lado, perfila rapida y abiertamente la presencia de una nueva voz femenina que rompe con discursos pasivos y romanticos sobre la simbologia de la mujer. Los nombres de Rosario Ferre, Ana Lydia Vega, Carmen Lugo Filippi, Magali Garcia Ramis y Olga Nolla comienzan a brillar por ser estas quienes apuntan contra las tribulaciones que enfrenta la mujer puertorriquena tanto en la esfera privada como en la publica. Como nos dice Maria M. Sola, las escritoras del setenta "desean cambiar las relaciones entre hombres y mujeres y la sociedad en general. Quieren denunciar que las mujeres son subordinadas, marginas, explotadas y a menudo violentamente maltratadas" (1996, 21).

Por otro lado, el canon nacional ya no puede mostrarse reacio ante la presencia de una narrativa homoerotica que exige que se le acepte y se le reconozca. La homosexualidad en la narrativa puertorriquena se habia manifestado en la obra de Carlos Alberto Fonseca en "Voz baja para un efebo", poema homoerotico con fecha del 1942, al igual que en La mirada (1976) de Rene Marques aunque en este caso se manifiesta a traves de un toque acusador. No obstante, como bien afirma Javier E. Laureano en San Juan Gay, es en los setenta cuando se solidifica la presencia queer transformando el imaginario nacional:

Los setenta se caracterizan por el establecimiento de grandes barras y discotecas (como Boccacio y Bachelor) que sirven de lugares de encuentro para personas del mismo sexo en San Juan y la zona metropolitana de Puerto Rico ... La decada esta marcada tambien por una gran explosion sexual, el mercado multiplico los lugares de encuentros eroticos, la oferta sexual para varones gays era continua y permanente ... incluyendo barras para lesbianas. Fue una decada de organizacion politica con la creacion de la Comunidad de Orgullo Gay [y] de acceso nunca antes visto a espacios homosexuales. (2016, 22-3)

Como resultado, el homosexualismo se planteara en la literatura nacional, como es en el caso del cuento "!Jum!" de Luis Rafael Sanchez en Cuerpo de camisa donde se presenta a un personaje homosexual que sera victima de la violencia homofobica, motivada por actitudes de odio hacia su sexualidad. A pesar que el canon tradicional intente ignorar el homoerotismo--aunque sus mas fieros protectores lo practiquen a puertas cerradas--no podra detener el empuje de escritores queer como es el caso de Luz Maria Umpierre y Manuel Ramos Otero, quienes se alejaran de la matriz heterosexista al introducir desde la diaspora el homoerotismo en el canon. (8)

Asi, la generacion encojonada hace su debut en las letras puertorriquenas mediante un discurso contestatario. La joven inteligencia es desobediente y reacciona en lucha por penetrar al ambito que se le ha negado. Estos jovenes ingresan a la casa patriarcal sin solicitar permiso y desde ahi alteran el orden totalizante del canon para crear nuevos espacios literarios que promuevan identidades alternas a las del sistema patriarcal.

Zona. Carga y Descarga: palestra para la divulgacion del discurso literario de Rosario Ferre y Manuel Ramos Otero

Zona. Carga y Descarga es producto de la joven generacion encojonada. En sus paginas se perciben "las tensiones y dificultades de la vida urbana, la pugna entre lo viejo y lo nuevo, los conflictos entre lo local y lo internacional" (Silvestrini y Luque de Sanchez 1992, 594). Creada por Rosario Ferre y su prima Olga Nolla en conjunto con escritores y artistas latinoamericanos, la revista literaria Zona. Carga y Descarga se publico entre 1972 y 1975.9 Me parece fundamental revisitar los postulados de la revista al igual que su proceso creador ya que estos muestran el quehacer literario de la epoca y de igual forma testimonian la colaboracion intelectual que se da entre Rosario Ferre y Manuel Ramos Otero. Zona se convierte en la palestra donde ambos exponen sus discursos literarios y a su vez es alli donde publican ineditamente los cuentos de las Isabeles.

Zona fue fundada en el 1972 en la Universidad de Puerto en Rio Piedras con el fin de renovar el espacio literario de la isla. Bajo la orientacion de Angel Rama, Rosario Ferre y Olga Nolla en compania de Eduardo Forastieri (profesor de filosofia), Waldo Lloreda (estudiante graduado y critico literario), Luis Cesar Rivera (poeta) y Zilia Sanchez (artista cubana) se lanzan a la planificacion y elaboracion de la revista. El proposito de este grupo fue el crear una revista que sacudiera a la literatura puertorriquena del "conformismo en que se encontraba" (Ramos Jimenez 2004, 12). Por esta razon, los temas de Zona giraran en torno a la liberacion sexual de la mujer, la legitimacion de la homosexualidad, la lucha contra el racismo, la defensa de los derechos civiles, la experimentacion con el lenguaje, el rechazo al consumismo capitalista, la contextualizad del obrero, los marginados, la emigracion, los elementos anti dogmaticos religiosos y "ante todo y sobre todo la defensa de la libertad del escritor ante las presiones politicas, tanto de izquierda como de derecha" (Ferre, Papers, Box 3 Folder # 10).

Arcadio Diaz Quinones senala que la aparicion de Zona tiene como objetivo primordial el "derrocar el establishment que [ejercia] poder" (1972, 5), por esto la presion politica y social fueron fundamental para la revista. Rosario Ferre senala que Zona ademas de ser un espacio polemico, fue su primer estallido por el cual pudo articular su voz literaria. La escritora narra:

A comienzos de la decada de los setenta Olga Nolla y yo nos encontrabamos cursando cursos de maestria en el Departamento de Estudios Hispanicos de la Universidad de Puerto Rico. Las dos teniamos ambiciones literarias, pero para el 1972 ninguna de las dos habia publicado (Olga escribia poesia y yo escribia cuentos). Fue en ese momento que nos dirigimos al Profesor y critico uruguayo Angel Rama, con quien tomabamos el curso "Teoria de la novela" y le hicimos la pregunta clasica que le hacen todos los escritores incipientes a sus maestros ?Que nos recomienda Usted que hagamos para lograr dar a conocer nuestra obra?, ?A donde deberiamos enviar nuestros manuscritos para que nos hagan caso y nos publiquen, ya que nadie nos conoce? ... [Rama les contesto] ... Necesitan fundar su propia revista, asi publicaran sus obras y las de sus demas contemporaneos. (Ferre, Papers, Box # 3 Folder # 10) (10)

Por otro lado, el titulo surge a raiz de las huelgas que acaparan la atencion publica durante el 1972. Rosario Ferre afirma que Luis Cesar Rivera le sugiere el titulo en referencia a los letreros publicos en las calles del pais. "Tenia connotaciones obreras que nos gustaban, que venia del pueblo. Entonces tenia tambien la connotacion militar del rifle que se carga y se descarga" (Ferre, Papers, Box 3 Folder # 10). En relacion a su estructura fisica, se mantiene el mismo diseno en sus nueve ediciones. Zona se caracterizaba por sus portadas al estilo collage que permitia ensamblar diversos temas dentro de un mismo lenguaje grafico. Ferre afirma que el collage no podia verse como una forma innovadora del todo, sin embargo "habia sido ampliamente utilizada por la sociedad tecnologica en que vivimos ... la forma collage, tanto en la configuracion plastica, como en el contenido de la misma, es un vehiculo principal para formular nuestro mensaje" (Ferre, Papers, Box 3 Folder # 10).

Asimismo, vale destacar el proceso creador de la revista. La propia Ferre describe que la elaboracion del cuerpo de Zona era una tarea de todos, sin embargo la aportacion de Zilia Sanchez fue una excepcional: "Fue ella la que nos enseno a hacer la revista pues habia hecho en Cuba proyectos similares ... Zilia era amiga de Severo Sarduy, quien nos ayudo a contactarla. Sin sus ensenanzas tecnicas la revista no hubiese sido posible, pues su costo era prohibitivo" (Ferre, Papers, Box 3 Folder # 10). Segun Ferre, todos hacian la maqueta y Zilia Sanchez la pasaba a maquinilla, al igual que cortaba los pedazos y los pegaba en un carton grande ya que el tamano tabloide era la mejor opcion para su diseno grafico. (11) De igual forma, cuando terminaban el fotomontaje lo llevaban a Ramallo Brothers Printing, una imprenta de exiliados cubanos en Puerto Rico en donde lo fotografiaban y por $500.00 dolares publicaban la revista. Ferre senala que "a raiz del cuento 'El esclavo y el senor' de Manuel Ramos Otero, cuyo contenido describia el acto sexual entre dos hombres y a su vez contenia palabras consideradas soeces en el relato, la imprenta de Esteban Ramallo decidio no continuar con la produccion [de la revista] ... por lo tanto los ultimos numeros se publicaran en Nueva York" (Ramos Jimenez 2004, 8).

Ante esta respuesta, los jovenes no se intimidan, al contrario, se mantienen firmes en la creacion y promocion de Zona. La desobediencia contra todo aquello que represente al establishment es esencial para la revista debido a que su objetivo siempre fue romper con los moldes anquilosados, concientizar al publico lector sobre la importancia de esta denuncia y ofrecer un espacio creativo a jovenes incipientes que no lograban publicar sus escritos al no ser reconocidos por el canon. (12) Zona es producto de la generacion encojonada especialmente por su conciencia de ruptura y transgresion como una respuesta literaria que propone una nueva estetica al rearticular el quehacer de la literatura puertorriquena en el setenta.

Manuel Ramos Otero: Gestor de la anti-sacralizacion e internacionalizacion de Zona

Manuel Ramos Otero simboliza un eslabon fundamental en la elaboracion de la revista. Comenzo a colaborar junto con Ferre y Nolla practicamente desde el comienzo de Zona. (13) Es desde Nueva York que participa en la redaccion, edicion, publicacion y distribucion de la revista tanto en Puerto Rico como en los Estados Unidos. (14) Wilfredo Hernandez en "Politica homosexual y escritura poetica en Manuel Ramos Otero" nos cuenta que el escritor comenzo a publicar su narrativa durante los sesenta en medio de una toma de conciencia sobre su sexualidad (2000, 74). Ramos Otero fue uno de los primeros escritores hispanoamericanos que asumio abiertamente su homosexualidad durante el agitado clima de la epoca, donde a su vez establecio fuertes vinculos con otros intelectuales con quienes comenzo a renovar el discurso cultural puertorriqueno. Como indica Hernandez, "con ellos Ramos Otero aprendio que la lucha contra el marginamiento social y la discriminacion basada en el sexo, el genero sexual, la pertenecia etnica y la orientacion sexual [requerian] la cooperacion con otros grupos oprimidos, inteligentes alianzas, asi como una definicion cabal de los programas que se intentan poner en practica" (2000, 75).

Ramos Otero no teme a la visibilidad y por esto no oculta su homosexualidad. Esta posicion lo lleva a marcharse de Puerto Rico debido a una atmosfera represiva que veia como inaceptable que un hombre compartiera domicilio con un amante de su mismo sexo. Lawrence La Fountain-Stokes sostiene que "for some gay men, Puerto Rico is (or has been, at specific historical moments) a space of impossibility, frustration, and fear, a situation that has led to migration, especially to New York. Such is the case of Manuel Ramos Otero, widely heralded at the most important openly gay Puerto Rican of the twentieth century, who left Puerto Rico in 1968 explicitly because of his sexuality and the discrimination he experienced" (2009, 19).

A pesar de la distancia fisica que establece el autoexilio de la diaspora, Ramos Otero mantiene una relacion estrecha con Puerto Rico y sobre todo con el circuito de produccion literaria en la isla. En el caso de Zona, lo vemos como un constante miembro de la junta editorial desde el tercer numero publicado en enero de 1973 donde funge como colaborador en conjunto a Salvador Elizondo, Tomas Lopez Ramirez y Francisco Matos Paoli. Como respuesta a la recepcion homofobica ante su posicion como escritor abiertamente gay, Ramos Otero desarrolla una poesia y una cuentistica amplia de gran caracter transgresor contra la heteronormatividad.

Para Zona su presencia es fundamental porque les une la rebelion contra el poder hegemonico. Su enfrentamiento contra el orden es central en su narrativa, lo cual se manifiesta mediante un lenguaje que reprocha el purismo de generaciones antecesoras, manifiesta que se puede ser un escritor puertorriqueno desde la diaspora y sobre todo que se puede cuestionar el canon nacional siendo homosexual y sin tener que esconderse en el armario. Por otro lado, la correspondencia entre el y Rosario Ferre pone de manifiesto como Ramos Otero reflexiona sobre los conflictos ideologicos, esteticos y administrativos que enfrenta la revista a lo largo de su existencia. La carta del 4 de mayo de 1973 exhibe la preocupacion de Ramos Otero, quien le sugiere a las editoras que se defina el ideario politico de Zona ya que de no hacerlo la revista podria sufrir un desbalance imaginativo. Manuel Ramos Otero afirma "ahi esta el miedo y lo unico que nos queda es romperlo. Si la revista anuncia el socialismo como unica alternativa, esta bien, pero si no se define como revista esta mal" (Ferre, Papers, Box # 3, Folder # 6). De igual forma, Ramos Otero expone su inquietud en relacion a la proyeccion estetica de la revista.

Sobre el material de publicacion me parece que Zona debe explorar otros muelles para que no se quede en una revista de suscripcion. Zona tiene que intentar sobrepasar las fronteras de su publico con material que trascienda esos limites. Por ejemplo, Mozart esta bien pero Ismael Rivera dentro de la musica puertorriquena tambien esta muy bien, pero nadie dice nada y ?Por que Zona no dice algo? ... Si no estamos dispuesto al ataque abierto sea quien sea, entonces Zona no es Zona de Carga y Descarga y violenta sus propositos como lo que quiere o quiso ser. (Ferre, Papers, Box # 3, Folder # 6).

De igual forma, en otras cartas posteriores a esta, Ramos Otero mantiene un cuestionamiento constante sobre el futuro de la revista. En un comunicado luego de la publicacion de Zona 4, Ramos Otero sostiene que la revista no debe desaparecer, ya que el compromiso social y academico de la misma debe continuar. "Zona no tiene que desaparecer Rosario, y aqui parece que el humor optimista se termino para siempre, recuerda que nuestra funcion como revista esta en el nombre, Carga y Descarga" (Ferre, Papers, Box # 3, Folder # 6). Asimismo, Ramos Otero a traves de sus cartas presenta que la composicion organizacional de la revista confronto ciertos grados de animosidad entre sus miembros: "Fue agradable conocer a Zilia Sanchez en Nueva York y aun no entiendo que no este mas en la revista a menos que no sea por antagonismos ideologicos" (Ferre, Papers, Box # 3, Folder # 6). Estas cartas, las cuales todavia no han sido estudiadas con gran detenimiento por parte de la critica literaria, arrojan a la luz no tan solo la participacion exhaustiva de Ramos Otero en el desarrollo de Zona, como un escritor homosexual sino tambien como uno de los principales gestores de la tematica, organizacion, produccion y desavenencia de la revista.

Mas alla de la organizacion, gestion, distribucion y posibles polemicas entre los colaboradores de Zona, es evidente que la revista sirvio de palestra a un discurso de enfrentamiento, autocritica y de busqueda perpetua contra un canon nacional que en palabras de Juan G. Gelpi "establece territorios y traza fronteras" (20 05, 174). Zona. Carga y Descarga se destaca en los anales de la literatura caribena y latinoamericana del siglo XX como el espacio literario que durante la decada del setenta lidero un discurso disidente que no tan solo reto, cuestiono y rechazo las posturas totalizante de generaciones antecesoras, sino que tambien sirvio para divulgar la obra de autores como Rosario Ferre y Manuel Ramos Otero, quienes desarrollaron formas alternas de representacion mas alla de presunciones clasistas, racistas, homofobicas y misoginas.

Isabel Luberza Oppenheimer: vida y representacion en la cuentistica de Rosario Ferre y Manuel Ramos Otero

Antes de indagar en la representacion de este ente figurativo especificamente en la cuentistica de Rosario Ferre y Manuel Ramos Otero, me parece fundamental explorar la figura historica de quien fuese Isabel Luberza Oppenheimer (1901-1974), uno de los tropos simbolicos del imaginario sociocultural de Puerto Rico. Leonora Simonovis sostiene que a Isabel Luberza se le relaciona con "la marginacion racial y social del personaje [ficticio], quien representa el colectivo social cuyo discurso ha sido ignorado y blanqueado por la hegemonia patriarcal dominante" (2010, 1). Esto coincide con el hecho de que en la historia oficial poco se conoce sobre la legendaria Isabel. Si se sabe que Isabel Luberza Oppenheimer era oriunda del barrio de San Anton en Ponce donde nacio el 18 de julio de 1901. Se dice que su familia era descendiente de esclavos libertos y que adoptaron el nombre de Oppenheimer como apellido luego de la abolicion de la esclavitud.

De lo poco que se sabe, se comenta que convivio por un tiempo con un estadounidense de apellido Lowell, pero tambien se le relaciona con el licenciado Fernando Fornaris de San Juan quien "le presto mucha ayuda y le facilito el dinero necesario para establecer su primer negocio en el barrio de San Anton para el ano 1932" (Rodriguez Vazquez 2009, 158). No obstante, algo de lo que mas ha llamado la atencion sobre su vida ha sido su burdel Elizabeth's Dancing Club, el cual alcanzo gran triunfo entre las grandes figuras de la politica local, miembros del Ejercito de los Estados Unidos, al igual que altos representantes de la iglesia catolica y tambien muchos de los grandes aristocratas de la ya fallecida sacarocracia azucarera, quienes llevaban alli a sus primogenitos para que se iniciaran sexualmente con las jovenes empleadas por Isabel Luberza. (15)

Se dice que a pesar de que se le enjuiciara por ejercer una profesion de caracter inmoral, se le recuerda tambien como una mujer muy caritativa con los pobres y la iglesia. Luis A. Rodriguez Vazquez en su texto Vida, pasion y muerte a orillas del Rio Baramaya (2010) sostiene que Oppenheimer contribuia a obras beneficas como a la Asociacion de Ninos Mentalmente Retardados y la Cruz Roja. Asimismo, personas allegadas a Isabel comentan acerca "de las grandes cantidades de dinero con que contribuia a la Iglesia Catolica ... Al morir, dejo en su testamento la propiedad del barrio Maraguez, la cual se convirtio en un hogar para rehabilitar a jovenes adictos a drogas, al cual se le llamo Mision de Refugio" (2010, 160-1).

Contradictoriamente a sus bondades, Isabel Luberza Oppenheimer fue abatida a balazos a los 72 anos en la madrugada del 3 de enero de 1974. Del asesinato existen varias teorias que intentan esclarecer su muerte. Se cree "que fue victima por una disputa de drogas o que incluso habia muerto al tratar de defender a una de sus muchachas, que a su vez resulto seriamente herida en el ataque" (Perez 2013). Luego de varias investigaciones, se acuso del crimen a Carlos Serrano, Salustiano Ortiz Fernandez y a William Morales Colon. No obstante y como certifica Rodriguez Vazquez, se desestimaron los cargos por falta de pruebas. Vale destacar la forma agria en la cual el Obispo Torres Premiot prohibio que se le ofrecieran los servicios religiosos tras su muerte.

Mas alla de la cronica oral y su historiografia, la figura de Isabel Luberza figura como personaje central en los cuentos "Cuando las mujeres quieren a los hombres" y "La ultima danza que bailo Luberza" publicados de forma simultanea en la portada de Zona #7 (Ano: 2, septiembre 1974) a raiz del fallecimiento de la poncena. Marie Ramos Rosado en La mujer negra en la literatura puertorriquena (1999) cuenta que los escritores acordaron indagar en los hechos que rodearon la vida de esta mujer y abordarlos desde distintos puntos de vista en sus obras. Segun Ramos Rosado, la publicacion de ambos cuentos surge a raiz de una invitacion que Ferre le hiciese a Manuel Ramos Otero. "Sera Rosario Ferre la gestora intelectual" (1999, 235). Es ella quien invitara al poeta a escribir un cuento en colaboracion, como sera el caso de "Cuatro selecciones por una peseta (Boleros a dos voces para machos en pena, una sentida interpretacion del duo Scaldada-Cuervo)" de Ana Lydia Vega y Carmen Lugo Filippi. No obstante, Ramos Rosado sostiene que Manuel Ramos Otero primero rechaza la invitacion "ya que el vivia en Nueva York y Ferre en Puerto Rico" (1999, 236). Por esta razon deciden escribir los cuentos por separado e intercambiarse sus versiones por correo. Asimismo, en una entrevista que le hiciese Ramos Rosado a Manuel Ramos Otero, este comenta que "no conocia nada de Isabel la Negra hasta que Rosario Ferre me puso al tanto" (1999, 236). Por mi parte, reafirmo el comentario de Marie Ramos Rosado en base a una entrevista que le realice a Rosario Ferre el 26 de julio de 2007, en la cual Ferre me conto sobre la intencion tanto de ella como de Ramos Otero en publicar conjuntamente los cuentos en Zona. En esta entrevista que tuvo lugar en su hogar y junto a su hijo Luis Alfredo, Rosario comento: "la publicacion del cuento de Manuel y el mio surgio por una apuesta amistosa que hicimos para ver cual de los dos cuentos era el mas leido" (Carrasquillo Hernandez 2007). (16)

Tanto la tematica como las razones de su publicacion en Zona nos permiten acercarnos a la metamorfosis que se recrea entre el personaje historico y ficcional de Isabel Luberza Oppenheimer en relacion a los intereses de la generacion encojonada. Dentro del contexto literario en el cual se enfoca este trabajo, me ocupa retomar este tropo historico-ficcional con el proposito de contribuir a los argumentos que ya se han planteado sobre esta figura en torno a las representaciones de clase, raza y genero. Para esto en el caso de Ferre, me interesa ir mas alla del cuestionamiento sobre las relaciones de poder como ya lo han planteado otros academicos. Por el contrario, centro mi analisis en la sexualidad de la Isabel ficcional proponiendo una lectura queer con respecto a su identidad sexual y como esta altera los limites de la casa patriarcal. Mientras tanto en el caso de Ramos Otero, exploro como el escritor homosexual desde la diaspora se inserta en la interioridad del personaje para profundizar en su decadencia fisica y moral al igual que tambien en su ambicion y altaneria ante los prejuicios del Monsenor que le reniega su entrada a los cielos. Consecuentemente, por un lado planteo que el cuento de Ramos Otero en relacion al de Ferre se enfoca en las ultimas horas de Isabel Luberza, quien se desplaza libremente por el espacio publico yendo mas alla de los limites del prostibulo y de la casa patriarcal. Pero de igual forma, sostengo que la Isabel que habita el cuento de Ramos Otero--al igual que su creador--empuna sus canones contra el discurso que ferreamente la discrimina por esta no doblegarse ante el discurso de verguenza y fracaso que establece el patriarcado.

Mas que Virgen y Puta: El erotismo lesbico en las Isabeles de Rosario Ferre

... Entre nosotras lo duro no es rigor, conocemos bastante los contornos de nuestros cuerpos para amar con fluidez. Luce Irigaray. "Cuando nuestros labios se hablan" (1977)

En su ensayo "Aplasta el ultimo zumbido del patriarcado", Ana Isabel Bourasseau Alvarez advierte que durante la decada del setenta "no encontramos en este momento, al personaje lesbico en la narrativa puertorriquena" (2001, 786). Tomando en consideracion esta aseveracion, indago en la relacion entre las Isabeles de Rosario Ferre sosteniendo que entre ambas aflora un deseo homoerotico que parece pasar por alto ante la mirada de la critica literaria.

El cuento "Cuando las mujeres quieren a los hombres" gira en torno a Isabel Luberza, esposa, dama de sociedad y su antitesis Isabel la Negra, prostituta y duena del burdel mas frecuentado de Ponce. A pesar de las miles de diferencias que desligan a la una de la otra, estas comparten el mismo nombre y tambien a Ambrosio, "un canero millonario del pueblo" (Ferre 1974, 1), quien segun la critica literaria establece los confines de las mujeres que cohabitan el cuento de Ferre. Ambrosio simboliza la heteronormatividad del estado que instituye no tan solo un sistema de valores basados en la heterosexualidad y el discurso de fracaso y verguenza, sino que tambien, impone modelos de conducta a estos personajes. Con la muerte de Ambrosio, muere a la vez el discurso masculino que fomenta la heteronormatividad y por consiguiente su ausencia propicia nuevas posibilidades de convivencia. Luz Maria Umpierre senala que con "la muerte del hombre en este caso hace que la union de las mujeres sea posible. Era el quien dividia en clases y determinaba el status de cada cual" (1983, 124).

Por un lado, la oficialidad del testamento del canero impone rivalidad y control sobre las mujeres. No obstante, establece a su vez el punto de partida que invita a que ambas feminas puedan relacionarse, desearse e imaginarse. Las Isabeles desde espacios opuestos--una en el ambito privado de la casa y la otra en el lupanar de la esfera publica--se entrelazan desde la distancia, donde se celan y se velan tanto que llegan a atraerse entre si.

Porque nosotras, Isabel Luberza e Isabel la Negra, en nuestra pasion por ti, Ambrosio, desde el comienzo de los siglos, nos habiamos estado acercando, nos habiamos estado santificando la una a la otra sin darnos cuenta, purificandonos de todo aquello que nos definia a una como prostituta y a otro como dama de sociedad. De manera que al final, cuando una le gano a la otra fue nuestro mas sublime acto de amor. (Ferre 1974, 1-2)

A lo largo del cuento, se observa como esta fluidez entre las Isabeles va acrecentandose a traves de un monologo interior que entrelaza sus pensamientos aunque estas todavia no hayan compartido palabras: "Deseaba edificar sus facciones en mi imaginacion para sentarla a mi lado en la mesa" (Ferre 1974, 6). Sin embargo, no es hasta luego de quince anos de la muerte de Ambrosio que logran verse cara a cara. El testamento justifica el encuentro entre las mujeres. La prostituta llega a la casa de la dama para aclarar las clausulas del testamento que Ambrosio les ha dejado a ambas por igual. "No fue hasta que Isabel la Negra levanto el aldabon de la casa de Isabel Luberza tres veces que penso que tal vez no fue sensato lo que hacia" (Ferre 1974, 4). Al abrirse la puerta ambas mujeres logran verse por vez primera tal como son. En este instante Isabel Luberza e Isabel la Negra se fundan en un gesto al cual Maria M. Sola describe como "atraccion y transformacion extrana: se unen magicamente, quedando una sola persona donde antes hubo dos" (Sola 1996, 22).

No es que no existan personajes lesbicos en la generacion encojonada, sino que los personajes lesbicos delineados por mujeres escritoras no presentan la misma visibilidad que los personajes homosexuales planteados

El gesto que menciona Sola, yo lo puntualizo como el deseo homoerotico entre ambas mujeres. Es en el recibidor de la casa patriarcal donde se visibiliza este deseo. Alli no hay verguenzas, no hay luchas, sino encuentros y contactos. "Senti deseos de besarle los parpados, tiernos como tela de coco nuevo y rasgados a bisel. Pense en lo mucho que me hubiera gustado lamerselos para sentirlos temblar, transparentes y resbaladizos, sobre las bolas de los ojos" (Ferre 1974, 4). Este deseo se agudiza mediante la mirada, la exploracion fisica y la realizacion de que ambas mujeres se han compenetrando metaforicamente a lo largo de los anos por medio de la sangre del rojo llamativo de sus unas: "Ahora me toma las manos y se queda mirandome fijamente las unas, que llevo siempre esmaltadas de Cherries Jubilee. Noto con sorpresa que sus unas estan esmaltadas del mismo color que las mias" (Ferre 1974, 5). De esta forma, el esmalte alegoricamente se transforma en el lenguaje organico que legitima la fluidez del deseo y permite el encuentro homoerotico dentro de la casa patriarcal: "Ahora me le acerco porque deseo verla como de verdad ella es ... derramada sobre sus hombros como leche de cal ardiente, sin la menor sospecha de un requinto de raja ... baja lenta y silenciosa como una marea, esa sangre que habia comenzado a subirme por la base de las unas desde hace tiempo, mi sangre esmaltada de Cherries Jubilee" (Ferre 1974, 7). Segun Juan G. Gelpi, el esmalte recodifica la union entre las mujeres, fragmenta las diferencias entre clase y raza, a la vez que anula la ideologia heteronormativa y facilita el encuentro lesbico en la intimidad de la casa patriarcal. Como senala Gelpi, "El cuento escribe lo que hacen las mujeres cuando quieren a otras mujeres; en vez de un enfrentamiento se da una alianza silenciosa entre ambas ... hay placer en el descubrimiento del cuerpo de esa otra" (2005, 197-9).

No obstante, ademas de afianzar la existencia del deseo lesbico en el cuento de Ferre, Gelpi a su vez hace referencia constantemente a que este contacto sexual se produce a traves de un lenguaje no verbal, codificado y silenciado, "ya que este se encuentra atravesado de la ideologia patriarcal" (2005, 201). El posicionamiento de Gelpi nos permite reflexionar sobre la advertencia de Ana Isabel Bourasseau Alvarez sobre la falta de personajes lesbicos en la narrativa puertorriquena de la decada del setenta. No es que no existan personajes lesbicos en la generacion encojonada, sino que los personajes lesbicos delineados por mujeres escritoras no presentan la misma visibilidad que los personajes homosexuales planteados por escritores hombres como es el caso de Luis Rafael Sanchez y Manuel Ramos Otero. Esta contradiccion resalta el hecho de que los discursos masculinos aunque sean escritos desde una vision homoerotica que pudiese perturbar la cosmovision heteronormativa del canon como quiera tienden a tener mayor exposicion que la literatura homoerotica escrita por mujeres durante los setenta. (17)

Entonces, ?a que se debe esta "invisibilidad" en el homoerotismo de las Isabeles ferrerianas? Posiblemente no es el fruto del temor ante la reaccion por parte de un publico lector heterosexual o al miedo a la critica nefasta y destructiva. Por el contrario, yo lo contemplo como una tactica que persiste en resaltar como el canon ha coartado tanto a las escritoras como a las representaciones femeninas en la literatura mediante modelos de conductas que invisibilizan su sexualidad. Esta estrategia me hace pensar en su relacion con el discurso de fracaso y verguenza. Lawrence La Fountain-Stokes puntualiza que la verguenza "is a central constitutive behavior of Latina/o cultures, engaged as they are with Catholic religiosity, feelings of guilt, and remorse about improper behavior, be it religious (sins) or the failing of family or social obligations. Shame is a structuring device that works especially in the maintenance of female subordination but also in the reification of (heterosexual) male masculinity" (2011, 72).

En mi lectura del cuento, propongo que las Isabeles luchan contra la verguenza institucional a la cual se refiere La Fountain-Stokes ya que ambos personajes muestran una postura irreverente contra los mecanismos que estigmatizan el comportamiento y la sexualidad femenina. Por esta razon, en "Cuando las mujeres quieren a los hombres" la presencia lesbica se hace presente interrumpiendo los codigos tradicionales impuestos por Ambrosio y a su vez reformulando los codigos narrativos del canon nacional desde las propias entranas del hogar paternalista. Es alli en la casa de Ambrosio donde se completa el acto homoerotico. La casa que antes sirvio para subyugar y dominar se transforma en el espacio en donde prevalece el contacto lesbico: "Abri la puerta sabiendo que era ella, sabiendo desde antes lo que habia de suceder, pero al verla senti por un momento que las fuerzas me flaquearon ... Senti deseos de besar sus parpados gruesos ... Ahora me le acerco porque deseo verla cara a cara, verla como de verdad ella es" (Ferre 1974, 7). Es en la intimidad de la casa canonica patriarcal donde las Isabeles se funden no tan solo para descodificar a la Virgen y a la Puta sino tambien para exteriorizar ese deseo homoerotico que las ha venido uniendo desde el comienzo del cuento.

Es desde el antro mismo de la heteronormatividad que se rechazan las identidades impuestas sobre ellas. Es asi como las Isabeles le devuelven el golpe al sistema jerarquico patriarcal mediante la union no normativa que afirma que estas mujeres no se subordinan a las directrices heteropatriarcales y menos a su discurso de fracaso y verguenza. Es en la casa que ya no le pertenece a Ambrosio, donde las Isabeles optan por un erotismo femenino independiente a la penetracion heterosexual. De esta forma, Ferre invierte la funcion de la casa patriarcal, la cual ya no es el aparato que monopoliza los discursos sino que ahora en su presente es un espacio fehaciente que confiere agencia a las mujeres, quienes logran articular un lenguaje propio en acorde a su sexualidad.

La Isabel de Manuel Ramos Otero: Sinverguenza ante las normativas del canon patriarcal

... !Puta vieja! !Puta borracha! Canta, canta para que te vean al atardecer y enciendan las tijeras de tu cara. Luis Lopez Nieves, "Insulto II" (1974)

En el caso de Manuel Ramos Otero, Jossianna Arroyo Martinez nos recuerda que su literatura es un "puente entre varios espacios y temporalidades, utiliza la historia personal abriendo asi los lugares multiples de la ficcion" (2005, 866). Efectivamente, Ramos Otero es un escritor plural que plasma a traves de sus personajes temporalidades y espacios multiples. Son estos sujetos hibridos que verbalizan las inquietudes del escritor, sus reclamos y tambien sus tribulaciones. La escritura de Ramos Otero se conforma en una insistencia incontenible por establecer alianzas que destruyan muros a partir del agitado clima del setenta. Ramos Otero nos habla sobre la marginalidad, espacios dispersos en la diaspora, la hipocresia del sistema y sobre todo acerca de una sexualidad indomable que provoca la colera iracunda de un sistema patriarcal que lo contraataca por este no doblegarse ante los valores del estado.

Lawrence La Fountain-Stokes reconstruye la memoria de la diaspora afirmando que muchos puertorriquenos (al igual que Ramos Otero) se marcharon hacia el sexilio debido a una toma de consciencia contra la cultura homofobica puertorriquena. (18) Sobre esto, senala lo siguiente:

The life and writings of Manuel Ramos Otero are profoundly illustrative of the experiences of first-generation gay Puerto Rican emigrants to the United States, particularly college-educated, middle class males who left their homeland in the late sixties motivated to a great extend by the persecution, repression, or discomfort the felt in Puerto Rico on account of their sexual orientation. (2005, 286)

Es en Nueva York donde el contacto con una nueva corriente de pensamiento, le permite el espacio necesario para expresar libremente su homosexualidad: "I couldn't stand the repressive atmosphere of Puerto Rico. I had realized that New York was a city where I could live without feeling persecuted all the time" (Ramos Otero en entrevista con Marithelma Acosta citado en La Fountain-Stokes 2009, 19). Asimismo, acrecienta su intelectualidad literaria y reflexiona sobre la condicion politica de la isla cuestionando la colonia pero tambien las incongruencias del discurso puertorriqueno. Es en Nueva York donde articula una discursiva que no teme a la verguenza por su sexualidad, por haberse lanzado a la diaspora y menos por desafiar los estamentos patriarcales del canon nacional.

La verguenza, segun las normativas del canon patriarcal, busca cuestionar la identidad del individuo y su proximidad hacia otros. No obstante y como bien nos recuerda Judith Halberstam, el fracaso y la verguenza tambien sirven para reinventar posturas de negociacion y control: "Failure is a worthy alternative to the legacies of violent triumphalism that victory implies (Halberstam 2007, 69). Esta postura se visibiliza en la actitud de Ramos Otero, quien no titubea y se reposiciona como un escritor sinverguenza que mira mas alla de la realidad institucional. Ser un sinverguenza es no sufrir de verguenza y con ello me refiero a no temer al deshonor y a la desgracia que puede ocasionar una accion que afrenta publicamente los valores y las practicas normativas de la nacion. Como indica La Fountain-Stokes, "To be a sinverguenza is to have no shame: to disobey, break the law, disrespect authority (the family, the church, the state) and in a perverse and curious way to be proud of one's transgression, or at the very least lack a feeling of guilt" (2011, 72). Un sinverguenza cuestiona con sus acciones las politicas de negatividad que le impone el sistema para coartar su naturaleza. De esta manera, articula discursos no normativos que desmantelan el triunfalismo violento de la hegemonia.

Esta dicotomia entre el poder y el fracaso se retoma en el cuento "La ultima plena que bailo Luberza" ya que Ramos Otero delinea a un personaje irreverente que navega los espacios publicos sin ninguna gota de verguenza. Ramos Otero le otorga a su Isabel toda la irreverencia posible para no flaquear ante la chismografia y maledicencia que se teje alrededor de su nombre. Esta argumentacion sobre la verguenza y el discurso de poder y fracaso, me lleva a retomar la critica literaria que ha analizado la representacion de Isabel Luberza en cuestion a los postulados de clase, raza y genero. A pesar que la representacion ferreriana pone de manifiesto los prejuicios institucionales que enfrentan las Isabeles, el circuito literario ha cuestionado su profundidad racial. Pareciese que la Isabel la Negra de Ferre no logra una agencia totalizante ya que no presenta suficiente autonomia al seguir ligada a su antitesis blanca. Mayra Santos-Febres en su ensayo "Raza en la cultura puertorriquena" (2006) senala que la Isabel la Negra de Rosario Ferre forma un elemento fundamental en la narrativa del cuento, pero el tratamiento del personaje es uno limitado, ya que es Isabel la Blanca quien mantiene su jerarquia en el cuento.

Ella (Isabel la Negra) sigue ocupando el espacio de lo Otro, es el ser amenazante que le puede quitar la herencia a la mujer oficial, autentica. Su vestimenta es mimica y parodia (como diria Homi Bhabha) del ser irreal. Es el cuerpo de la prostituta ... Adquiere su sentido solo en relacion al mundo, los saberes y los simbolos, las luchas y necesidades de alianzas de la mujer blanca. (2006, 166) (19)

No obstante, en la version de Manuel Ramos Otero se observa que Isabel la Negra va mas alla del cuestionamiento de la dualidad. La Isabel de "La ultima plena" logra mayor visibilidad ya que no cohabita en un cuerpo compartido. Es un personaje que impone su marginalidad, articula su voz y se inserta en la dialectica de la politica y la economia sin importarle lo que piensen los demas, simplemente porque es un sujeto autonomo que no se rige bajo las normativas del sistema patriarcal. Si es cierto que Rosario Ferre se lanza a criticar la hipocresia de su clase, lo cual le crea un problema conflictivo de lealtad e identidad que "por ambivalente que sea requiere un gran atrevimiento" (Ayala Sanchez 2009, 280), en el caso de Ramos Otero nos topamos con un escritor que no tiene lazos en lo absoluto con el poder hegemonico y que por ende va con todas sus fuerzas a burlar y fragmentar el heterosexismo dominante que impone el imaginario oficial. Wilfredo Hernandez cuenta que "Manuel Ramos Otero es un frontal opositor de la heterosexualidad obligatoria, asi como de la homosexualidad reprimida ... favorecia una politica de apertura de salida del armario" (2009, 79). Mientras que las Isabeles de Ferre desarticulan la casa patriarcal al develar su homoerotismo a traves de un lenguaje que se lee entre lineas, la Isabel de Ramos Otero es contundente, tajante y rotunda. No hace falta descifrarla ya que es organicamente inalterable, es naturaleza pura.

"La ultima plena que bailo Luberza" se compone de siete segmentos que recogen las ultimas horas de Frau Isabel Luberza Oppenheimer, la madama negra mas poderosa de Ponce, quien a sus 72 anos sigue igual de irreverente contra el poder canonico, pero quien a su vez devela cansancio y miedo a la muerte. Como indica Simonovis, "Es una mujer cuya decadencia fisica deja percibir el paso de los anos ... y que refleja la corrupcion de la sociedad en que vive" (2010, 67). Ramos Otero se enfoca en la interioridad del personaje, su constante lucha social, pero tambien en su decadencia fisica. Para esto, se apoya de los eventos historiograficos que dan vida y muerte a la figura historica para mostrar a traves de la ficcion la vulnerabilidad y violencia que rodea al personaje de Isabel Luberza, como un ente marginal que alcanza poder, pero quien tambien es victima de la fuerza impetuosa de una sociedad que actua de forma irreflexiva y que atenta contra su seguridad.

Para Michel Foucault el poder surge de relaciones humanas donde el poder es el resultado de divisiones, desigualdades y tambien de desequilibrios. El poder de unos es el resultado de la falta del poder de otros: "It 'excludes', it 'represses', it 'censors', it 'abstracts', it 'masks', it 'conceals'. In fact power produces; it produces reality; it produces domains of objects and rituals of truth" (Foucault 1991, 194). En el caso de "La ultima plena" esta dicotomia se visibiliza mediante los juegos de poder que transforman, refuerzan e invierten la nocion de la autoridad. Entonces, ?quien posee el poder y quien carece del mismo en el texto? Segun mi lectura, el poder es multiple, compartido, flexible y negado. Frau Luberza adquiere su poder a traves del lenocinio de la prostitucion, no obstante, en el cuento de Ramos Otero ella no es una simple madama que vive en la oscuridad como en el caso de Ferre, sino es una administradora que goza de lujos, reconocimientos y grandes contactos que no son productos de un testamento si no que son el resultado de la maquinaria que ha procreado a partir de su astucia e inteligencia como mujer de negocios.

Frau Luberza es irreverente desde la primera linea del cuento: "Vengo a comprar el reino de los cielos para cuando me muera" (Ramos Otero 1974, 1). Su poder adquisitivo le otorga aire y confianza para navegar dentro de los circulos elitistas donde la voz dominante es la masculina. No obstante, entiende que para legitimar sus transacciones economicas dentro de este espacio falocentrico debe hablar el mismo lenguaje del centro hegemonico (masculino) para de esta forma dar visibilidad al poder que exige imponer. Ella aprende las tacticas de la socializacion masculina, se siente comoda entre los hombres, "principalmente porque ha descubierto sus debilidades y ha aprendido a manipularlos" (Simonovis 2010, 70). Como resultado, esta practica de la masculinidad se convierte en el eje transversal que camuflajea su condicion marginal, por ser una mujer negra con origenes perifericos y por fomentar el lenocinio.

No obstante, parece que estas estrategias se quedan cortas ante la figura del Monsenor. Frau Luberza acude al representante maximo de la iglesia a exigir su entrada a los cielos. Isabel entiende que con sus transacciones economicas (donaciones) puede borrar las supuestas faltas que ha cometido para ganarse el respeto de los demas, pero a su vez teme que estas practicas sinverguenzas pudiesen privarle del acceso a este nuevo espacio de poder.

!Tu maldita pecadora Luberza a ti no hay Padrenuestro que te salve del mangle asqueroso de tu vida! !Tu Luberza de los mil demonios del fango ni tu dinero ni tus gangarrias de dama elegante pueden tapar la peste de tu sudor de azufre negra bandolera puta arrabalera a ti no te toca ni el pedazo de cielo polvoriento sobre San Anton! (Ramos Otero 1974, 1)

El Monsenor no tan solo asevera que es el la figura maxima de poder, sino que tambien desde su privilegio eclesiastico le recuerda a Luberza quien es ella y reafirma los limites entre la periferia (el Barrio San Anton) y la hegemonia (el mundo elitista y la iglesia), recordandole a la empresaria que dentro del paradigma heteronormativo su funcion se limita al "servicio" aunque ella crea que ambos comparten el mismo grado de igualdad. El Monsenor simboliza la supremacia social del estado que reclama e impone su predominio. No obstante, a su vez denota una doble moral al recibir el cheque de la mujer: "El Monsenor apresura el vuelo celestial de una de sus manitas de cinco dedos rechonchos y rosados y atrapa la hoja de papel rectangular que luego deposita sobre su pesado escritorio de caoba oscura" (Ramos Otero 1974, 1). Su posicion arroja resultados contrastados. Es ahi en la hipocresia donde reside la importancia del cuento. Por un lado, revela que a pesar de los privilegios que alcanza Isabel la Negra dentro de la narrativa sigue siendo vista por el discurso tradicional como un personaje deshonroso y soez condenado al castigo capital. Por otro lado, exhibe las contradicciones del sistema hegemonico que ejerce una doble moral. El Monsenor no cuestiona el honor de los clientes de Frau Luberza, porque al igual que el pertenecen a la misma alcurnia. Sus acusaciones no son parciales, al contrario refuerza unicamente el discurso de poder y fracaso sobre la mujer por atentar contra los supuestos valores de la gran familia patriarcal.

De esta forma, la postura del Monsenor hace eco a las intenciones del pliego de Ambrosio. Ambos exigen roles estaticos a las feminas e imponen limites y conductas. Pareciese que no hay mas posibilidades dentro del tratamiento de las Isabeles, quienes aparentemente no pueden dejar de ser blanca/negra; dama/puta; privada/publica; aristocrata/marginada; reprimida/erotica. No obstante, las Isabeles de Rosario Ferre y Manuel Ramos Otero insisten en nuevas zonas de contacto. Ambos escritores se niegan al discurso de fracaso y poder prefiriendo ser hijos sinverguenzas que atenten con sus actos los valores reprimidos de la casa patriarcal. Ferre ataca desde el propio centro y Ramos Otero desde el sexilio. Consecuentemente, sus Isabeles retan las exclusiones impuestas por el poder hegemonico y permiten nuevos modelos de desconstruccion de genero y sexualidad en la literatura puertorriquena de la decada del setenta. De esta forma, se deslegitimiza la heteronormatividad institucional y se reivindica el canon nacional al visibilizar multiples geografias sobre la sexualidad.

AGRADECIMIENTOS

Quisiera agradecerle a Linfield College por otorgarme el "Faculty Professional Development Grant". Esta beca me ha permitido trabajar directamente con la revista Zona. Carga y Descarga en la Coleccion Puertorriquena de la Universidad de Puerto Rico (Recinto de Rio Piedras) y tambien con los depositarios personales de Rosario Ferre localizados en las universidades de Princeton y Columbia. Este proyecto no hubiese sido posible sin la ayuda incondicional de Maria E. Ordonez, Marili Rodriguez Garcia, Miguel Vega y todos los estudiantes que trabajan arduamente en la Coleccion Puertorriquena de la uPR. A ellos, mi mas sincero respeto y admiracion.

NOTAS

(1) Sobre lecturas homoeroticas en relacion a "Cuando las mujeres quieren a los hombres," vease, Literatura y paternalismo en Puerto Rico donde Juan G. Gelpi sostiene que las Isabeles ferrerianas alteran mecanismos estaticos que intentan regular el cuerpo femenino y ofrecen un "encuentro erotico basado en el (con) tacto al cual la critica no le ha prestado atencion, y que esta muy vinculado con la treta de ambos personajes" (2005, 199).

(2) En su libro La memoria rota, Arcadio Diaz Quinones hace referencia a los setenta como los anos sin nombre, los cuales segun el se caracterizaron por "un aplastamiento de muchas ilusiones y proyectos en el mundo latinoamericano y caribeno; desde el Tlatelolco mexicano hasta la invasion de Granada, desde el golpe de Pinochet hasta la remilitarizacion de Puerto Rico, de multiples golpes militares y del bloqueo a Nicaragua, del agravado problema de la deuda externa y de la muerte y desaparicion, como en las imagenes del terror el terremoto mexicano" (1993, 112).

(3) El concepto de la "generacion encojonada" fue utilizado por primera vez por Juan Angel Silen en Hacia una vision positiva del puertorriqueno (1995). Esta percepcion recoge la actitud de desobediencia que presenta este grupo de jovenes. La generacion del setenta funda su literatura en una constante transgresion y militancia ante los valores tradicionales del sistema.

(4) Hasta la decada del setenta el canon nacional estuvo marcado por una escritura elitista y conservadora. La literatura puertorriquena reflejaba los valores de la antigua sacarocracia decimononica, la cual ante su decadencia economica utilizo la literatura como vehiculo de propaganda para salvaguardar su hegemonia. Los escritores decimononicos se enmascararon de ideales y formas de vida que no les correspondian, como es el caso de Manuel A. Alonso, quien a traves del Gibaro (1849) idealizo la figura del campesino durante una epoca donde era imposible expresarse libremente a favor de los ideales de los sacarocratas por miedo a la represalia por parte de la metropoli espanola y luego la estadounidense. Como resultado, estos textos no tan solo determinaron el canon nacional, sino que tambien promovieron la idealizacion de la vida de hacienda y su nostalgia. En el siglo XX, la generacion del treinta (con su figura clave, Antonio S. Pedreira) y la generacion del cincuenta (con su maximo escritor, Rene Marques) se consolidan como herederos de la generacion del transito y del trauma de finales del XIX.

(5) En relacion a esta nueva narrativa, vease, las antologias Apalabramiento: diez cuentistas puertorriquenos de hoy (1983) por Efrain Barradas y Reunion de espejos (1988) por Jose Luis Vega, las cuales han sido los estudios mas sobresalientes en relacion a la generacion del setenta. Edna Acosta Belen valida esta propuesta al senalar que "estas dos recopilaciones de la cuentistica puertorriquena son prueba fehaciente de que la narrativa puertorriquena [ha] reclamando su merecido lugar dentro de la narrativa hispanoamericana contemporanea" (1986, 220).

(6) En una carta con fecha del 14 julio de 1981, Barradas le solicita a Rosario Ferre que participe en esta antologia, la cual por razones legales originalmente se titulo Contando. "Ediciones del Norte, una nueva editorial me ha pedido que prepare una antologia del cuento puertorriqueno de las decadas del sesenta y del setenta ... la antologia incluira diez cuentistas que comienzan a producir durante esos anos y entre ellos he pensado incluir tu obra ... Advertencia en el contrato aparece como titulo Contando. Ese horrible titulo no es el del libro que esta sin bautizar. Se incluyo en el contrato para llenar un requisito legal.quiero contar con tus cuentos pues creo que sin ellos la muestra no seria representativa" (Ferre, Papers, Box 2 Folder # 7).

(7) Seria imperdonable pasar por alto la Guaracha del Macho Camacho (1976). Juan G. Gelpi la describe como "una especie de maquina transformadora en la cual entran discursos esencialistas previos ... el texto se aparta notablemente de la metafora paternalista y conciliadora de la gran familia puertorriquena" (2005, 63). Asimismo, Rosario Ferre afirma que la Guaracha del Macho Camacho es "la obra central en la renovacion de la literatura puertorriquena. Luis Rafael Sanchez pasa a ser la figura mas prominente de la generacion del setenta, por el uso revolucionario de su lenguaje" (Hernandez 2007).

(8) La critica actual revisita el legado de escritores queer que desde la diaspora aportan al quehacer literario. Wilfredo Hernandez (2009) nos recuerda que Manuel Ramos Otero figura como uno de los escritores homosexuales mas destacados del siglo XX entre Victor Fragoso, Rafael Castillo Zapata y Reinaldo Arenas. Asimismo, Ruben Rios Avila en La raza comica (2000) nos alerta sobre las similitudes experienciales de Ramos Otero y Reinaldo Arenas en Manhattan y como estas se reflejan en una literatura insolentemente provocadora. No obstante, urge subsanar el vacio producto de la falta de un estudio de archivo de documentos personales y administrativos que visibilice el aporte de intelectuales caribenas en el desarrollo de estudios lesbicos en las universidades estadounidenses, como es el caso de Luz Maria Umpierre.

(9) Marie Ramos Rosado senala que en Zona participaron escritores puertorriquenos y tambien internacionales. Como indica la investigadora, algunos colaboradores fueron "Arcadio Diaz Quinones, Luis Rafael Sanchez, Emilio Diaz Valcarcel, Ana Gilda Garrastegui, Luce Lopez Baralt, Mercedes Lopez Baralt, Norma Valle, Rafael Aponte Ledee, Angel Encarnacion, Pedrito Santaliz, Carmelo Rodriguez Torres, Edgardo Rodriguez Julia, Vanesa Droz, Juan Antonio Ramos, Tomas Lopez Ramirez, Ivan Silen, Etna Iris Rivera, Angela Maria Davila, Jose Maria Lima, Manuel Ramos Otero y Rafael Cancel Miranda (puertorriquenos). Algunos de los colaboradores extranjeros fueron Pedro Mir (dominicano), Jose Donoso (chileno), Mario Vargas Llosa (peruano), Gabriel Garcia Marquez (colombiano), Waldo Cesar Llovera (mexicano), Hector Manjarez (mexicano), Jose Kozer (cubano), Eduardo Gudino Kieefer (argentino), Edgardo Saberos Torchia (panameno), Francis Schwartz (estadounidense) y Martha Reed Herbert (estadounidense) entre otros" (Ramos Rosado 1990, 195-6).

(10) Esta cita es tomada de un ensayo que fue leido en 2005 durante un congreso literario organizado por el Prof. Julio Ortega en la Universidad de Puerto Rico (Recinto de Mayaguez) en homenaje a la obra de Rosario Ferre y su aportacion a la Universidad de Brown.

(11) Sobre la contribucion de Zilia Sanchez en la conformacion de Zona, vease, "Zona. Carga y Descarga. Minor Literature in a Penal Colony" (2009) donde Benigno Trigo puntualiza que Zilia Sanchez transforma la pasividad de la pagina en un objeto activo donde convergen las imagenes con las palabras, sus formas, colores, dimensiones y movimientos. De esta forma, la construccion grafica de Zona le permite al lector acercarse a un paisaje topografico que simboliza una piel tatuada con un cuerpo vibrante y vivo. "The journal's large dimension, combined with its unusual arrangement of the type and images, also calls attention to the spine, the texture, the surface, and more importantly constitutes the primary motor for the movement of the page. The reader of Zona needs to fold and turn the unwieldy pages around in an effort to read the journal. But Zona's lasting power and perhaps its surviving "life" comes partly from the subtle and vibrant spaces created in-between the plane of the page and the other signifying layers of the journal (color, type, and images)" (2009, 493).

(12) Vease "Ideario politico", donde Marie Ramos Rosado asevera que "los nuevos escritores clamaban por un espacio propio ya que la revista Sin Nombre aglutinaba a escritores mas tradicionales" (1990, 199).

(13) Basamos esta informacion en la carta con fecha del 8 de diciembre de 1972, en la cual Ramos Otero le comunica a Ferre sobre la gran satisfaccion que siente al poder formar parte del equipo de Zona. "Sinceramente me alegra tu invitacion para colaborar con Zona" (Ferre, Papers, Box # 3, Folder # 6).

(14) Sobre la internacionalizacion de la revista, la carta con fecha del 3 de febrero de 1973 evidencia que Ramos Otero sirvio de puente para la distribucion y comercializacion de Zona en los Estados unidos, especificamente en la ciudad de Nueva York. "Aqui te envio un cheque por los veintidos numeros de Zona que te vendi" (Ferre, Papers, Box # 3, Folder # 6). Asimismo, Benigno Trigo sostiene que la decision de haber llevado la revista a Nueva York durante sus ultimas tres ediciones no tan solo pudiese recaer en las gestiones de Manuel Ramos Otero, sino tambien, en la influencia de la propia Zilia Sanchez. "Sanchez had not only been involved in similar projects in Cuba (one of her works was featured on the cover of the Journal Ciclon), but also in New York, where she was involved in the production of Dolores Prida's Journal (La Nueva Sangre). Indeed she had strong links to that city where she lived, studied, and worked for nine years before the time of her arrival in Puerto Rico in 1971" (2009, 487).

(15) Vease Perez (2013), quien sostiene que el burdel se caracterizo por la fastuosidad de sus decorados, la belleza de sus mujeres y el estricto apego a las reglas de salubridad que exigia su madama, Isabel la Negra. Segun Perez, la combinacion del lujo con el control de calidad propicio a la fama del exclusivo burdel.

(16) En relacion a las estrategias de publicacion, se recomienda, el articulo "Interpreting Puerto Rico's Cultural Myths: Rosario Ferre and Manuel Ramos Otero" (1989) por el cual Edward Mullen establece una comparacion sobre la experimentacion de Ramos Otero y Rosario Ferre en comparacion a la de otros escritores. "In English letters one recalls the cooperative effort between Wilkie Collins and Charles Dickens, and in the Hispanic world one cannot help but remember the earlier collaborative efforts between Jorge Luis Borges and Adolfo Bioy Casares that resulted in the publication of highly experimental short stories (1989, 89). De igual forma, Mullen abunda sobre los antecedentes de la publicacion de estos cuentos. Para esto, el autor se apoya de una carta que le enviara Ramos Otero el 20 de julio de 1987 donde el propio Ramos Otero narra "When I was coeditor of Zona de Carga y Descarga, Rosario Ferre suggested that we should write in collaboration a story about a prostitute from Ponce that had been killed a few weeks before. I didn't know anything about her; Rosario, being from Ponce had heard a lot about this woman. The papers were filled with articles about this woman. We researched and then I suggest that each one of us should write a story independently about the same woman and then we should publish them together in Zona" (1989, 90).

(17) En relacion a la falta de reconocimiento por parte del canon latinoamericano hacia la literatura lesbica, vease, "Outside the Castle Walls: Beyond Lesbian Counterplotting in Cristina Peri Rossi's Desastres intimos" donde Janis Breckenridge sostiene que se ignora la escritura lesbica negando su existencia. "Although this situation gradually continues to improve, much work remains to be done in Latin American lesbian studies" (2003, 118).

(18) Manolo Guzman (1997) emplea el termino sexilio para hacer referencia a todos aquellos que emigran debido a que su identidad sexual atenta contra las normativas de la heteronormatividad. Vease, Sexile=Sexilio donde Jimmy Lam sostiene que "Sexile as defined by M. Guzman refers to the exile of those who had to leave their nations of origin on account of their sexual orientation" (2017, xvi).

(19) En "La virgen puta", Ruben Rios Avila establece un magno analisis sobre la evolucion literaria de Isabel Luberza partiendo de la representacion de Rosario Ferre y Manuel Ramos Otero para centrarse en la novela Nuestra Senora de la Noche (2008) de Mayra Santos-Febres. Rios Avila sostiene que la novela de Santos-Febres utiliza el personaje de Isabel la Negra para narrar "el proceso de modernizacion de Puerto Rico a partir de la raza" (Rios Avila 2011, 72). La vida de la madama sirve de marco para adentrarse en la primera mitad del siglo pasado. No obstante, ademas de ser un personaje que nos acerca a la novela historica, recupera el espacio que le corresponde a la mujer negra, recordandole al canon insular sobre la urgencia de consolidar una generacion de escritoras afropuertorriquenas con un alto alcance y reconocimiento tanto en la palestra local como en la internacional.

OBRAS CITADAS

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The author (tcarrasq@linfield.edu) received her Ph.D. in 2013 in Hispanic literature from the University of Iowa. She is currently an assistant professor at Linfield College. Her research focuses on the sociocultural imaginary of the Hispanic Caribbean, especially in transgressive discourses, antislavery narratives, diasporic displacements, and sexualities, highlighting the conflicts between centers of power and the periphery, and how these tensions manifest themselves through literature, music, and visual arts.
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Article Details
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Author:Hernandez, Tania Carrasquillo
Publication:CENTRO: Journal of the Center for Puerto Rican Studies
Article Type:Critical essay
Geographic Code:1USA
Date:Jun 22, 2018
Words:12446
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