Printer Friendly

La vigencia de la Instruccion Dignitas Connubii a la luz del M. P. Mitis Iudex.

Resumen: El presente articulo analiza la Dignitas Connubii a la luz del M. P. Mitis ludex, afirmando el valor y vigencia de aquella como <<instrumento>> procesal que permite complementar y desarrollar las diversas instituciones que configuran el proceso de nulidad del matrimonio. El punto de partida es la consideracion del Mitis ludex desde la logica de la continuidad procesal, de hecho han permanecido inalterados los fundamentos esenciales del proceso de nulidad. Esta logica de la <<continuidad procesal legislativa>> y de la <<continuidad sustantivo-material forense>> es la que nos impulsa a echar mano de la Dignitas Connubii con caracter supletorio y de desarrollo de la disciplina codicial a la que--con el presupuesto del art. 6 de la Ratio Procedendi--reenvia el can. 1691 [seccion] 3. Mas aun: por encima de la vigencia normativa, la Dignitas Connubii seguira teniendo un valor hermeneutico indubitable.

Palabras clave: Dignitas Connubii, Mitis Iudex, Continuidad procesal, Validez de la norma.

Abstract: This article analyses Dignitas Connubii in light of M. P. Mitis Iudex, confirming its value and validity as a procedural <<instrument>> that enables the complementarity and development of the various institutions that comprise the marriage annulment process. The starting point is the consideration of the Mitis Iudex from the perspective of procedural continuity; in fact, the essential fundamentals of the annulment process have remained unaltered. It is this logic of <<legislative procedural continuity>> and of <<forensic substantive-material continuity>> that prompts reference to Dignitas Connubii as an extension to the discipline set out in Codex 1983, to which (based on the assumption of Art. 6 of the Ratio Procedendi) Canon 1691 [seccion] 3 refers. Furthermore, beyond the current regulations, the hermeneutic value of Dignitas Connubii remains unquestionable.

Keywords: Dignitas Connubii, Mitis ludex, Procedural Continuity, Validity of the Law.

The Validity of the Instruction Dignitas Connubii in the Light of M. P. Mitis ludex

1. INTRODUCCION

El 24 de septiembre de 2014, unos dias antes del inicio de la Asamblea Extraordinaria del Sinodo de la Familia, el Papa Francisco creaba una Comision encargada de <<preparar, segun afirmaba el comunicado de la Santa Sede, una propuesta de reforma de los procesos matrimoniales, intentando simplificar el procedimiento, haciendolo mas sencillo y salvaguardando el principio de indisolubilidad del matrimonio>>. El 8 de septiembre de 2015, unos dias antes de que se iniciara la XIV Asamblea General Ordinaria del Sinodo de 2015 (1), veia la luz el resultado del trabajo de esta Comision con la promulgacion del M. P. Mitis Index Dominus Iesus y el M. P. Mitis et misericors Iesus respectivamente para la Iglesia latina y la oriental, con los que venia a reformar en su totalidad el proceso de nulidad del matrimonio (2). Apenas habian pasado diez anos y medio de la anterior normativa reguladora de la dinamica de los procesos de nulidad del vinculo conyugal, la Instruccion Dignitas Connubii, que entraba en vigor el 25 de enero de 2005.

Desde el punto de vista de la sistematica normativa, en este ano que va desde la entrada en vigor de la nueva legislacion (8-XII-2015), se han suscitado algunas cuestiones relativas a la vigencia de determinadas legislaciones especiales y/o particulares anteriores. Asi, a proposito del alcance del art. 8 [seccion][seccion] 1 y 2 de la Ratio Procedendi, en el ambito italiano surgio un debate en que se plantearon temas como el derecho del obispo diocesano de abandonar libremente el tribunal regional para constituir su propio tribunal sin autorizacion de la Signatura Apostolica, la cuestion de la vigencia o no del M. P. Qua cura (3), e incluso la propia subsistencia de los tribunales regionales creados, no al amparo del can. 1423, sino bajo la citada norma de Pio XII (4); en cierto modo, el n. I del Rescripto ex audientia de 7-XII-2015 vino a acabar con dicho debate, afirmando el caracter derogador del Mitis Index respecto de cualquier <<ley o norma contraria, general, particular o especial>>, tambien respecto del Qua cura de Pio XII (5), aunque en puridad el efecto revocatorio pleno (abrogacion) queda subordinado a la subsistencia de una ley anterior absolutamente contraria a la ley universal posterior.

Muy relacionado con lo anterior, otra cuestion que se ha suscitado aunque con un posicionamiento doctrinal mas pacifico es el de la vigencia de la Instruccion Dignitas Connubii. Este es el tema sobre el que se nos ha propuesto reflexionar, y sobre el que circunscribimos nuestro analisis, que versara en torno a los siguientes aspectos: partiremos de la consideracion de Mitis Iudex desde la logica de la continuidad procesal, haremos posteriormente una aproximacion a la naturaleza normativa de la Dignitas Connubii y a la vigencia de la misma a la luz del can. 1691 [seccion] 3, y concluiremos con la afirmacion del valor hermeneutico de la Instruccion Dignitas Connubii mas alla de su vigencia normativa.

2. EL M. P. MITIS IUDEX Y LA LOGICA DE LA CONTINUIDAD PROCESAL

El espiritu informador de M. P. Mitis Iudex, tal como se indica igualmente en el Proemio, es <<"el enorme numero de fieles que, aun deseando proveer a su propia conciencia, con demasiada frecuencia quedan apartados de las estructuras juridicas de la Iglesia a causa de su distancia fisica o moral"; por tanto, la caridad y la misericordia exigen que la misma Iglesia se haga accesible a los hijos que se consideran separados>>. Este es el espiritu que subyace a la extraordinaria reforma del proceso de nulidad realizada por el Papa Francisco, reforma que debe ser encuadrada en esa aportacion carismatica del munus petrino en una epoca de cambios y de profunda transformacion (6), epoca en la que la Iglesia--guiada por la intuicion del Papa Francisco--debe hacer efectiva esa verdadera <<conversion de las estructuras>> a la que se refiere el Santo Padre en el n. 27 de la Evangelii Gaudium, tambien de las juridicas (7). La logica del M. P. Mitis Iudex es la de esta conversion-reforma de las estructuras, lo cual nos situa lejos del inmovilismo, pero tambien lejos de la de ruptura o de la discontinuidad.

Mas alla de las novedades--algunas de ellas de calado (8)--, lo cierto es que hay que hacer una interpretacion de la reforma desde una logica de continuidad procesal, no por voluntarismo o por posicionamiento doctrinal ad hoc, sino porque no se puede dudar de que, por lo que se refiere a los principios conformadores del proceso de nulidad, existe una continuidad respecto de la anterior configuracion del proceso, cuyos fundamentos esenciales permanecen inalterados; a saber: la busqueda de la verdad--el favor veritatis y favor matrimonii--y la proteccion de la indisolubilidad del vinculo conyugal, la afirmacion de la naturaleza declarativa del proceso de nulidad y del pronunciamiento final, la vinculacion de los procesos de nulidad a la potestad judicial, la proteccion y garantia del contradictorio procesal y del ius defensionis, la libre valoracion de las pruebas y la necesidad de certeza moral, y la consideracion de la misma en continuidad con el magisterio pontificio y la proteccion del ius apellandi.

El proceso de nulidad es mas que un conjunto de canones articulados, tiene una historia (9) y una ratio (10), y la reforma del Papa Francisco esta en continuidad con ambas. Por ello, la relacion entre la reforma introducida y la normativa procesal anterior no puede ser vista ni interpretada en terminos de confrontacion, de oposicion o de ruptura, sino en terminos de <<integracion reciproca>> (11).

En este sentido, ni cabe recibir la reforma con prejuicios, rasgandose las vestiduras, con una actitud inmovilista, con resistencia enfurecida al cambio, ni tampoco con laxismo, rompiendo los criterios uniformes de la jurisprudencia canonica, haciendo de cada tribunal una especie de <<isla>> o de <<monada>> en el conjunto de estructura judicial de la Iglesia, rebajando el nivel y la calidad de las instrucciones y de los pronunciamientos, todo ello bajo el <<cobijo>> de la supresion de la necesidad de un doble pronuncimiento por parte de otro tribunal superior. Si asi se hiciera, se malograria esa opcion que el M. P. Mitis Index hace por la confianza, la responsabilidad y la autonomia de cada tribunal -y en definitiva, de cada uno de los operadores juridicos-, y se frustaria una reforma que, si bien es verdad que pone el acento mas en el acceso a los tribunales y en la celeridad del pronunciamiento que en el control y la verificacion de lo decidido, tiene como ratio y fundamento ultimo la busqueda de la verdad y la proteccion de la indisolubilidad (12).

Por tanto, afirmar que el M. P. Mitis Index sigue la logica de la continuidad procesal es afirmar que las instituciones procesales siguen siendo subsidiarias e instrumentales respecto de la busqueda de la verdad del vinculo conyugal y de la proteccion de su indisolubilidad; y si esto es asi a nivel legislativo, tambien a nivel de la praxis forense concreta--de la actuacion de cada uno de los operadores juridicos--se debe tender a ello de modo irrenunciable (13); en caso contrario, estariamos en la logica de la discontinuidad y de la ruptura, que no tienen cabida alguna en la reforma procesal del Papa Francisco.

Mas alla de que los nuevos cann. 1671-1691 vienen a sustituir a los anteriores referidos al proceso de nulidad del matrimonio, existe una continuidad que se concreta, no solo en las multiples referencias a disposiciones del CIC 83 (14), sino en la necesidad de reconducirse constantemente a lo establecido para los procesos en general y para el contencioso-ordinario en particular, ello al amparo del can. 1691 [seccion] 3 y del art. 6 de la Ratio Procedendi; en esta logica de la continuidad, y en estas fuentes normativas, es donde hay que colocar la reflexion sobre la vigencia y el valor de la Dignitas Connubii.

3. EL NUEVO CAN. 1691 [seccion] 3 Y LA DIGNITAS CONNUBII: NATURALEZA NORMATIVA DE LA INSTRUCCION Y VIGENCIA DE LA MISMA

A primera vista, podria pensarse que la Instruccion Dignitas Connubii habria quedado en una posicion <<singular>>, sin vigencia, de modo que ninguno de los 308 articulos que la componen tendrian ya un caracter vinculante. Como fundamento de esta conclusion inicial cabria invocar basicamente dos argumentos: en primer lugar, el silencio del M. P. Mitis Index respecto de la persistencia de la Dignitas Connubii, asi como la ausencia de referencia o de cita alguna a la misma tanto en los 21 canones que conforman la nueva ley, como en los 21 articulos de la Ratio Procedendi--que tambien tienen naturaleza legislativa (15)--, y el propio Proemio de la norma; alguno podria pensar que con este silencio, el Papa Francisco habria abrogado la Dignitas Connubii.

En segundo lugar, cabria invocar el can. 34 [seccion] 3, segun el cual, <<las instrucciones dejan de tener valor no solo por revocacion explicita o implicitamente de la autoridad competente que las emitio, o de su superior, sino tambien si cesa la ley para cuya aclaracion o ejecucion hubieran sido dadas>>; de acuerdo con ello, la Instruccion Dignitas Connubii habria quedado sin efecto en aplicacion de dicho canon, pues habiendo sido sustituidos los anteriores canones 1671-1691 que regulaban el proceso declarativo de la nulidad del matrimonio, y existiendo una reorganizacion de dicho proceso (16), cesaria la Instruccion que se dio en aplicacion-desarrollo de la citada normativa.

En mi opinion, no obstante esta inicial apariencia, la cuestion de la vigencia de la Dignitas Connubii no es tan simple, ni se puede afirmar que estos argumentos sean ni mucho menos definitivos.

Por lo que respecta al silencio del legislador, creo que el mismo se explica en parte teniendo en cuenta el principio de jerarquia normatival7, de hecho, si que hay varias normas del M. P. Mitis ludex que estan tomadas literalmente de la Digiitas Connubii, por ejemplo los arts. 9 y 12 de la Ratio Procedendi (repiten literalmente los arts. 143, 1 y 247 [seccion] 2 de la Dignitas Connubii): el hecho de que, desde el punto de la naturaleza normativa, el M. P. Mitis Index tenga rango de ley, mientras que la Instruccion Dignitas Connubii sea una norma de naturaleza administrativa, podria explicar en parte este silencio, pues quizas no se ha querido citar una norma anterior de rango inferior. Sea como fuere, no creo que este silencio se pueda interpretar como expresion de una voluntad derogatoria total del legislador, ni tampoco como si con ello se pretendiera ningunear o hacer tabula rasa de una norma tan extensa en articulos y materias tratadas como la Dignitas Connubii. Desde luego, esta no es la intencion del Papa Francisco, como lo demuestran las palabras que el mismo dirigia el 24 de enero de 2015 a los participantes en el Congreso Internacional organizado por la Facultad de Derecho Canonico de la Pontificia Universidad Gregoriana; entonces, cuando--recordemos--la Comision encargada de la reforma del proceso de nulidad estaba trabajando ya durante varios meses en dicha reforma, y cuando faltaban menos de 6 meses para la firma del M. P. Mitis Index (15-VIII-2015), el Papa Francisco afirmaba lo siguiente a proposito del valor-servicio de la Instruccion Dignitas Connubii:

<<La amplia participacion en este encuentro indica la importancia de la Instruccion Dignitas Connubii, que no esta destinada a los especialistas del derecho, sino a los agentes de los tribunales locales: es, en efecto, un modesto pero util vademecum que toma realmente de la mano a los ministros de los tribunales con el fin de desarrollar un proceso que sea al mismo tiempo seguro y veloz. Un desarrollo seguro porque indica y explica con claridad la meta del proceso mismo, o sea la certeza moral: ella requiere que quede totalmente excluida cualquier prudente duda positiva de error, aunque no esta excluida la mera posibilidad de lo contrario (cfr. Dignitas Connubii, art. 247, 2). Un desarrollo veloz porque--como ensena la experiencia comun--camina mas rapidamente quien conoce bien el camino que hay que recorrer. El conocimiento y diria la familiaridad con esta instruccion podra tambien en el futuro ayudar a los ministros de los tribunales a abreviar el itinerario procesal, percibido por los conyuges a menudo como largo y fatigoso. Hasta ahora no han sido explorados todos los recursos que esta instruccion pone a disposicion para un proceso veloz, carente de todo formalismo (...); tampoco se pueden excluir en el futuro ulteriores intervenciones legislativas destinadas al mismo objetivo>> (18).

Como se ve, no solo se hace una valoracion positiva de la Dignitas Connubii -en cuanto modesta pero util guia que lleva de la mano a los ministros de los tribunales, a fin de desarrollar un proceso al mismo tiempo seguro y veloz-, sino que, al tiempo que echa en falta una explotacion de las posibilidades de la Instruccion, se refiere a la misma en terminos de futuro, aludiendo expresamente al servicio que puede seguir ofreciendo en un futuro a los tribunales, ello al margen de <<ulteriores intervenciones legislativas>> futuras (entonces). No parece, por tanto, que la mens legislatoris sea la de obviar y prescindir absolutamente de la Dignitas Connubii.

Al margen de ello, ?realmente se puede considerar la Instruccion Dignitas Connubii como una de las instrucciones a las que se refiere el can. 34? Sin entrar en la cuestion de la denominacion de la norma del PCITL (19), si atendemos a quienes son los destinanos de la Instruccion Dignitas Connubii y cual es su contenido, facilmente se concluye que no se trata de una de las Instrucciones a que se refiere el can. 34. En efecto, una instruccion es una norma interna de la administracion eclesiastica, por la cual <<una autoridad superior indica a una autoridad de menor rango que cumpla una ley, o le ofrece indicaciones para aclarar prescripciones de la ley que debe cumplir o hacer cumplir, o determina el modo en que debe ejecutarse la ley>> (20). Si nos fijamos en los destinatarios, a diferencia de lo que acontece con los decretos ejecutorios (can. 31)--que son las otras normas administrativas ejecutorias o de desarrollo-, que obligan a los que obligan las leyes cuyas condiciones de ejecucion determinan o cuya observancia urgen (can. 32), los destinatarios de las instrucciones son <<aquellos a quienes compete cuidar que se cumplan las leyes, y les obligan para la ejecucion de las mismas>>; en el caso de la Dignitas Connubii, es evidente que no se dirigia solo a quienes cuidaban que se cumplieran las leyes, ni tan siquiera--como se dice en el Proemio--<<a los jueces y demas ministros del tribunal>>, sino que es una norma que afecta a todos aquellos que intervienen en el proceso (21), y en cuanto tal, potencialmente a cualquier fiel.

Si descendemos al contenido de la Instruccion, parece tambien evidente que no estamos ante una norma que se limitara a aclarar, desarrollar o urgir el cumplimiento de un precepto determinado, sino que se trato de una verdadera reordenacion del proceso de nulidad del matrimonio (22), de modo que se coordinara y se hiciera mas asequible una regulacion compleja, que estaba diseminada y dispersa en varios pasajes del CIC, en concreto, en los canones iniciales del libro VII, en las canones del juicio contencioso y en los canones ya especificos del proceso de nulidad (23). Por tanto, aunque formalmente se denomino <<Instruccion>>, no se puede decir que haya un equilibrio entre el contenido de la misma y una supuesta condicion de norma administrativa: es obvio que no se limito a aclarar las disposiciones sobre los procesos de nulidad previstas en los cann. 1671-1691, sino que incorporo unas normas de contenido muy heterogeneo: por ejemplo, incorporo los criterios de los discursos del Papa a la Rota romana, o las interpretaciones realizadas por el PCITL o por la misma jurisprudencia de los tribunales apostolicos (tanto de la Rota romana como de la Signatura apostolica), incluso algunos criterios de normas como la Lex Propria de la Rota romana o las normas del Tribunal de la Rota de la Nunciatura (24) ... No siendo una norma exclusivamente aclaratoria ni de desarrollo-ejecucion, no parece que se le pueda aplicar a la Instruccion Dignitas Connubii el criterio del can. 34 [seccion] 3--ni tampoco el criterio del can. 33 [seccion] 1-, y en cuanto tal, no se puede afirmar que haya dejado <<de tener fuerza>>.

En realidad, si miramos el M. P. Mitis Index no encontramos en el una revocacion explicita de la Dignitas Connubii, ni tampoco se puede hablar de una revocacion implicita general, que solo se establece respecto de las normas anteriores que sean contrarias a las nuevas disposiones normativas (<<contrariis quibusvis, etiam specialissima mentione dignis, non obstantibus>>). En efecto, la formula revocatoria general que se contiene en el n. VIII del Proemio se aplica a los anteriores canones reguladores del proceso nulidad del matrimonio, <<sustituidos integramente>> por los nuevos cann. 1671-1691 (y por los articulos de la Ratio Procedendi); en relacion con estos, ademas de existir esta referencia expresa derogatoria, estariamos ante un supuesto de revocacion por ordenacion integra de la materia al que se refiere el can. 20: una ley posterior que abroga o deroga la precedente, no solo en lo que se establezca de modo expreso, ni solo en lo que sea contrario, sino tambien en la medida en que hay una reordinacion integral de las anteriores disposiciones legales. En relacion con ello, el profesor Rodriguez-Chacon considera que lo que se ha producido es una <<obrogatio parcial>> de la ley procesal anterior: distinta de la derogatio, que alude al caso en que una norma anterior queda solo parcialmente sin efecto, y tambien de la abrogatio, que recoge el supuesto de una norma que deja sin efecto totalmente otra norma anterior, la obrogatio vendria a ser aquel supuesto en el que la ley no se limita a dejar sin efecto parcial o totalmente otra anterior, sino que ademas viene a sustituir a la misma. En el caso del M. R Mitis Iudex, se habria producido lo que el llama una <<obrogacion parcial>>, pues lo que se ha establecido <<no comporta una nueva regulacion completa o global de los procesos para la declaracion de nulidad del matrimonio sino solo de las especialidades propias de esa clase de procesos que se contienen en el capitulo I del titulo I, de la parte III del libro VII del CIC>> (25), alguna de las cuales hasta un total de 12 reproducidas sustancialmente con los mismos textos que se contenian en los canones sustituidos (26).

Precisamente por ello, porque como indica el art. 6 de la Ratio Procedendi <<las presentes normas no pretenden exponer pormenorizadamente la totalidad del proceso, sino, sobre todo, esclarecer las innovaciones legislativas principales y, en su caso, integrarlas>>, es por lo que se hace absolutamente necesario acudir de modo constante a lo regulado en el CIC 83 respecto de los procesos en general. Pues bien, es aqui donde encuentra fundamento la tesis de la vigencia de la Dignitas Connubii, vigencia que sera <<parcial>>, pues tendra los limites de la subordinacion a la nueva ley (27).

En efecto, este reenvio a lo dispuesto en los procesos en general y el juicio contencioso ordinario en particular esta realizado de modo expreso por el can. 1691 [seccion] 3: <<en todas las demas cosas que se refieren al procedimiento, si no lo impide la naturaleza del asunto, apliquense los canones sobre los juicios en general y sobre el juicio contencioso ordinario, cumpliendose las normas especiales para las causas acerca del estado de las personas y para aquellos que se refieren al bien publico>>. Este nuevo can. 1691 [seccion] 3 reproduce literalmente el anterior can. 1691, el cual, a su vez, fue considerado por la doctrina como el fundamento legal de la Dignitas Connubii; de hecho, se partio de el para habilitar juridicamente las modificaciones, silencios, recortes o anadidos de la Instruccion respecto de las normas codiciales sobre el proceso de nulidad del matrimonio (28): todo ese contendido, que ciertamente escapaba a la idea general de <<aplicar y desarrollar>> propia de las instrucciones, tenia su fundamento en el can. 1691, el cual, a su vez, respondia a la idea de adaptar las normas del proceso ordinario a la naturaleza propia de los procesos matrimoniales, en concreto, a su caracter publico--relacionado con el bien publico de la Iglesia--, personal--tiene que ver con el estado de las personas y con el bien de sus almas--, y no contencioso--tiene un caracter declarativo--que tiene el proceso matrimonial (29). Segun palabras del Papa Benedicto XVT en su primer discurso a la Rota romana, en esto consistia precisamente la mayor aportacion de la Instruccion: <<la Dignitas Connubii ... no solo recoge las normas vigentes en esta materia, sino que las enriquece con ulteriores disposiciones, necesarias para la correcta aplicacion de las primeras. La contribucion mas importante de la Instruccion, que deseo que sea aplicada integramente por quienes trabajan en los tribunales eclesiasticos, consiste en indicar en que medida y en que modo las normas contenidas en los canones relativos al proceso contencioso ordinario deben ser aplicadas en las causas de nulidad matrimonial, observando las normas especiales dictadas para las causas sobre el estado de las personas y para aquellas sobre el bien publico>> (30). Pues bien, en la medida en que esas normas del proceso ordinario no han cambiado, esta misma puede seguir siendo la funcion-servicio de la Instruccion Dignitas Connubii.

Por tanto, en este can. 1691 [seccion] 3 esta el fundamento para seguir aplicando la Dignitas Connubii como exigencia de la necesidad de adaptar las normas del proceso ordinario a las nuevas normas de los procesos matrimoniales. Como se ha dicho, el limite de la aplicabilidad de Dignitas Connubii sera el de las novedades y modificaciones introducidas por el M. P. Mitis Iudex. Asi, en la medida en que algun articulo de la Instruccion entre en contradiccion con la nueva ley habra de entenderse derogado o sin efecto, y tambien cuando exista una modificacion novedosa que tuviera antes reflejo en algun articulo de la Instruccion. Esto es lo que ocurre en los siguientes supuestos y con los articulos concretos que sigue (31):

--El nuevo can. 1672 referido a los titulos de competencia reordena integramente la materia del antiguo can. 1673 de hecho es una de las novedades mas relevantes, de modo que se han de considerar revocados los arts. 10 [seccion][seccion] 1 y 13; por lo que respecta al nuevo foro de <<cuasidomicilio>> de las partes (32), en si mismo es una norma que facilmente posibilitara una praxis muy distinta de lo que recomienda el art. 7 de la Ratio Procedendi (principio de proximidad entre el juez y las partes, <<en cuanto sea posible>>).

--El nuevo can. 1673 contiene una serie de disposiciones novedososas en sus [seccion][seccion] 2-5 (33) que comportan una derogacion de las normas para lelas del CIC 83 que podriamos considerar <<parcial>>, en el sentido de que, sin bien siguen teniendo vigencia para los procesos en general, no son ya de aplicacion para los procesos de nulidad del matrimonio. Asi ocurre, por ejemplo, con los siguientes supuestos: 1 En el nuevo can. 1673 [seccion] 3, que introduce la novedad de permitir a los laicos actuar como jueces, ello sin el requisito del permiso de la Conferencia Episcopal (el can. 1421 [seccion] 2), lo que comporta la derogacion, no del can. 1421 [seccion] 2 en si--que sigue teniendo aplicacion para el resto de procesos, en los que seguira siendo necesario el permiso de la Conferencia Episcopal para poder nombrar jueces laicos--sino de la aplicacion de este requisito al nombramiento de jueces laicos para los procesos de nulidad, algo a lo que se refiere el art. 43 [seccion] 2 DC, que en cuanto tal si que queda derogado. 2o En apelacion, el can. 1673 [seccion] 5 establece la colegialidad como necesaria (<<para la validez>>), pudiendo estar formado este colegio por dos jueces laicos, para lo cual de acuerdo con la remision que hace al [seccion] 3 no se ha de verificar ninguna situacion excepcional o <<de necesidad>>, ni se requiere de ningun permiso de la Conferencia Episcopal, algo que no podria acontecer en otros procesos, en los que si media el permiso de la conferencia episcopal y la situacion de necesidad, solo podra ser laico uno de los jueces del tribunal de apelacion (can. 1421 [seccion] 2); 3 Por lo que respecta a la posibilidad del tribunal monocratico en primera instancia, el can. 1673 [seccion] 4 supone tambien una derogacion <<parcial>> del can. 1425 [seccion] 4, en la medida en que se puede articular dicha hipotesis sin el permiso de la Conferencia Episcopal que seguira siendo necesario para el resto de procesos, ello incluso bajo pena de nulidad de acuerdo con el can. 1622, 1, lo que comporta igualmente la derogacion del art. 30 [seccion] 3 DC. 4o El [seccion] 2a del can. 1673 y el art. 8 [seccion][seccion] 1 y 2 establecen el derecho-deber del obispo de constituir su propio tribunal y el derecho a abandonar el tribunal interdiocesano (34), esto ultimo sin necesidad de autorizacion de la Signatura Apostolica; pues bien, aunque no se alude a la creacion ex novo de nuevos tribunales interdiocesanos, lo cierto es que en las citadas fuentes--y en el can. 1423 del CIC 83--esta la base de dicha posibilidad, que se podria articular sin la necesidad de autorizacion de la Signatura Apostolica (35), lo que supone la derogacion del art. 23 [seccion] 1 de la Dignitas Connubii; 5o Los [seccion][seccion] 2b y 4 del can. 1673 tambien vienen a derogar los arts. 24 [seccion] 1 y 69 [seccion] 2 (36), pues se permite que al obispo diocesano--cuando no pueda constituir su tribunal, algo que se configura como una verdadera obligacion en el can. 1673 [seccion] 2 y en el art. 8 [seccion] 1 Ratio Procedendi--acceder a un <<tribunal cercano>>--diocesano o interdiocesano-, ello sin necesidad de acudir a la prorroga de competencia por parte de la Signatura Apostolica. En la medida en que esta hipotesis no esta prevista en el CIC 83, no parece que se pudiera aplicar a otros procesos distintos de los de nulidad del matrimonio (37). En este supuesto, al igual que en los anteriores, lo que se evidencia es la necesidad de armonizar la normativa general, quizas aplicando aqui con sentido positivo la llamada <<matrimonializacion>> del derecho procesal, de modo que estos criterios que se establecen para el proceso de nulidad del matrimonio sean los criterios generales asumidos para los procesos en general y para el contencioso ordinario en particular (38), a lo sumo, salvando algunas situaciones especiales (por ejemplo, algunas especialidades relacionadas con la peculiariedad y especificidad del proceso penal).

--El can. 1675, al sustituir al anterior can. 1676 y poner el acento en la constatacion <<de que el matrimonio haya fracasado irreparablemente>> (39), deroga el art. 65 [seccion] 1, que--en linea con el canon que desarrolla--pone el acento en la necesidad de que el juez emplee <<los medios pastorales para inducir a los conyuges, si es posible, a convalidar su matrimonio y a restablecer la convivencia>>, aunque sigue siendo oportuno--y por tanto mantienen su vigencia--, que el juez haga las recomendaciones a que se refieren los [seccion][seccion] 2 y 3 de ese mismo art. 65 (40).

--El can. 1676 introduce importantes novedades relativas a la fase de introduccion de la causa, estableciendose un regimen juridico distinto del que fijan los cann. 1505 [seccion] 1, 1507 y 1513 para el resto de procesos; en efecto, de acuerdo con los [seccion][seccion] 1 y 2, la admision de la demanda, la citacion y la fijacion del dubium le corresponde al vicario judicial (41), lo comporta la derogacion de las siguientes normas de la Dignitas Connubii relativas a esta fase inicial: 1 El art. 118, que obligaba al vicario judicial a constituir el tribunal una vez presentado el escrito de demanda, y a notificar su constitucion; 2 El art. 119 y el art. 46 [seccion] 2, 7, que reservaba la admision-rechazo de la demanda al presidente del Turno ([seccion] 1, en linea con el can. 1505 [seccion] 1), para lo cual habia de oir antes al defensor del vinculo ([seccion] 2); 3 El art. 120 relativo a la investigacion previa que el presidente podia establecer en determinados supuestos (42); 4 El art. 46 [seccion] 2, 1-9--y tambien el art. 140, 1 y 2-, que recogia diversos tramites procesales de la fase introductoria encomendados y dirigidos por el presidente (43) (alguno de ellos encomendados, en su caso, tambien al ponente por el art. 47 [seccion] 2); 5 El art. 126 [seccion] 1--y el art. 46 [seccion] 2, 7-9 que encomendaba la citacion al demandado al presidente, asi como los arts. 127 y 46 [seccion] 2, 7-9 respecto de diversas actuaciones relacionadas con la citacion tambien por parte del presidente; 6 El art. 135 [seccion] 1--y el art. 46 [seccion] 2, 10--que encomendaba la fijacion del dubium al presidente (o en su caso al ponente, art. 47 [seccion] 2); 7 El art. 138 [seccion] 1--y el art. 46 [seccion] 2, 12--que obligaba al presidente o al ponente a declarar la ausencia del demandado (44).

--El can. 1678 [seccion] 4 se refiere al supuesto de suspension del proceso de nulidad una vez que surgen dudas sobre la inconsumacion del matrimonio, exigiendo para ello unicamente <<oir a las partes>>, no el consenso de las mismas, lo que supone la derogacion del art. 15 3 [seccion] 1 Dignitas Connubii.

--La supresion de la duplex conformis que establece el can. 1679 es una de las grandes novedades del M. P. Mitis Iudex y comporta la derogacion de todo el sistema procesal que estaba detras del mecanismo del doble pronunciamiento conforme; en concreto, se ha de considerar derogado el art. 264--y parcialmente tambien el art. 301 [seccion] 1-, y tambien el art. 265, al menos la aplicacion automatica del mismo (ex antiguo can. 1682 [seccion] 2 y [seccion] 1), aunque este mecanismo si que es util a los efectos de completar todo el procedimiento de apelacion <<tan peculiar>> que se ha establecido.

--El can. 1681 regula la nova causa propositio en caso de sentencia <<ejecutiva>> (45), estableciendose como tribunal competente para conocer de la misma el de tercera instancia; este canon se completa con el n. II del Rescriptum ex audientia de 7-XII-2015, segun el cual, una vez que las partes han accedido a nuevo matrimonio, no cabe presentar el recurso extraordinario de revision (46); ambas disposiciones suponen la derogacion del criterio que establece el art. 290 [seccion] 1.

En resumen, se han de considerar derogados todos aquellos articulos de la Dignitas Connubii que sean contrarios al M. P. Mitis Iudex, o aquellos cuyo contenido ha sido modificado e innovado. Al margen de ello, <<no veo razon alguna para entender que todas las demas soluciones practicas o medios de coordinacion que se reflejan en los demas articulos de la Instruccion no deba considerarse que se mantienen tras la vigencia de M. P. Mitis Iudex Dignitas Connubii sigue siendo en la mayoria de sus pasajes un documento practico tan valido para aclarar dudas y solucionar problemas planteados ... en la medida en que no haya contradiccion con las nuevas normas ..., puede y debe seguir aplicandose Dignitas Connubii>> (47).

El sentido comun, la prudencia y el realismo juridico, y la interpretacion y aplicacion del M. P. Mitis Index desde la logica de la continuidad a la que nos hemos referido, nos impulsa por tanto a usar el articulado de la Dignitas Connubii con caracter supletorio y a modo de desarrollo de la disciplina codicial: <<si no se puede renunciar a insertar la reforma en el horizonte codicial, no se puede ignorar o pasar por encima de su principal expresion operativa>> (48).

Dicho esto, tambien creo que es oportuno, mas alla de analizar que articulos concretos se han de considerar derogados, hacer una interpretacionaplicacion de los articulos de la Dignitas Connubii en vigor--por no ser contrarios a la reforma--desde la optica de la intentio y de los criterios perseguidos por la reforma, fundamentalmente de los siguientes: la busqueda de la celeridad (49), simplificacion de los procesos, gratuidad, compromiso del obispo diocesano en el desempeno de la funcion judicial50, principio de proximidad-accesibilidad-cercania juez-fiel, el tribunal diocesano como modelo organizacion judicial ... (51)

Es posible que en un futuro mas o menos inmediato se piense en la oportunidad de una <<nueva Instruccion>>--igual que ocurrio con la Provida Mater Eclesia y con la propia Dignitas Connnbii--que tenga, no solo un caracter supletorio, de desarrollo y de concrecion de silencios y lagunas normativas, sino un caracter normativo mas especifico, que venga a ser una especie de <<nueva reformulacion>> que tome en consideracion la peculiaridad de instituciones procesales novedosas, principalmente de la fase de investigacion prejudicial o pastoral, y del proceso brevior ante el obispo--extranas a la Dignitas Connubii--, y tambien otra serie de instituciones procesales que han sido sustancialmente modificadas; entre estas, me refiero, por ejemplo, a los titulos de competencia, la fase introductoria, la apelacion y el recurso extraordinario de revision (52), asi como de todo lo relativo a la <<ejecucion>> de las sentencias. Antes de plantearse una nueva Instruccion, sin embargo, creo que seria oportuno darnos un tiempo de adaptacion y asimilacion, de consolidacion y de sedimentacion de la reforma, un tiempo de <<rodaje>> (53), no solo con el fin de evitar precipitaciones, sino para tener una experiencia de la que extraer datos utiles para un mejor proveer normativo.

4. EL VALOR HERMENEUTICO DE LA DIGNITAS CONNUBII MAS ALLA DE SU VIGENCIA DESDE EL PUNTO DE VISTA NORMATIVO

Como se ha dicho, la Dignitas Connubii no es una Instruccion al uso, no es una norma que se limite a aclarar-desarrollar los preceptos codiciales sobre los procesos de nulidad, sino que es una norma que comporto una verdadera reordenacion-unificacion de toda la normativa que habia de aplicarse a estas causas, una norma que recogio y <<positivizo>> aspectos importantes del Magisterio Pontificio--sobre todo de los discursos a la Rota romana--, asi como toda una serie de criterios jurisprudenciales y de la praxis de la curia romana (fundamentalmente de la Rota romana, del STSA y respuestas del PCITL). Como se indica en el Proemio, la Dignitas Connubii tenia una finalidad y un caracter marcadamente pedagogico, de modo que <<los jueces y ministros de los tribunales fueran como llevados de la mano (veluti manuducantur) en la resolucion de asuntos de gran importancia ... evitando las dificultades que pueden presentarse en el desarrollo del juicio o a causa del modo como se han organizado en el codigo las normas sobre este proceso>> (54).

El resultado fue un <<cuerpo normativo>>, en mi opinion, tecnicamente muy bueno--por supuesto perfectible, como todos, con puntuales aspectos matizables ...--, que ha servido de ayuda para los operadores juridicos--a los que ciertamente ha <<llevado de la mano>>--y en el que se incorporan algunos criterios y prescripciones concretas cuyo valor va mas alla de su vigencia normativa. Aunque es evidente que algunos de los articulos hoy han perdido vigencia --hemos aludido a diversos articulos que se han de considerar derogados--, tambien lo es que en la Dignitas Connubii hay algunas normas referidas a determinadas instituciones procesales que son todo un precedente historico que ha de ser atendido, normas que forman parte ya de lo que podriamos llamar un <<patrimonio-deposito juridico-procesal>>; normas, no solo que se pueden aplicar hoy, sino normas cuyo contenido--mas alla de los matices y actualizaciones con las que se tendran que revestir--sera necesario aplicar en cualquier momento, pues son una conquista y un avance desde el punto de vista de la ciencia procesal, y tambien una ayuda desde el punto de vista de la praxis forense. Desde luego, hay normas en la Dignitas Connubii que tienen claramente un valor hermeneutico de la reforma procesal que se ha realizado, un valor que creo va mas alla de la impostacion didascalica y prontuaristica que tiene el Subsidio aplicativo de la Rota romana (55).

Sin animo de exhaustividad alguna, me permito apuntar alguna norma de estas cuyo valor objetivo y de contenido va mas alla de su vigencia normativa, y tambien alguna que claramente tiene valor hermeneutico de la reforma del M. R Mitis ludex:

1. Los criterios generales que los articulos preliminares establecen respecto del ambito-objeto del ejercicio de la potestad judicial en la Iglesia, asi como respecto de la aplicabilidad del derecho procesal canonico y la determinacion del derecho matrimonial sustantivo aplicable en las causas de nulidad del matrimonio; alguno de ellos aparecen en el nuevo can. 1671, pero creo que es interesante tener en cuenta algunos de los restantes criterios que en esos articulos se fijan, pues ayudararan a solucionar muchos problemas que se plantean en nuestros tribunales: 1 Las causas matrimoniales de los bautizados--basta que sea bautizada una de las partes, sea catolica o no--corresponden al juez eclesiastico por derecho propio (art. 3 [seccion] 1 DC, can. 1671 [seccion] 1); 2 La Iglesia tambien ejerce su jurisdiccion sobre el matrimonio entre acatolicos, bautizados o no, para comprobar el estado de libertad al menos de una de las partes ante la Iglesia catolica (art. 3 [seccion] 2); 3 Respecto de los efectos meramente civiles del matrimonio, es competente el juez civil (art. 3 [seccion] 3, can. 1671 [seccion] 2); 4 Con independencia del caracter canonico o no del matrimonio cuya validez se discute, el derecho procesal a aplicar por el tribunal eclesiastico que conoce de la validez-nulidad del matrimonio es el derecho procesal canonico (art. 4 [seccion] 2, 1); 5 Por lo que se refiere a la normativa sustantiva, el punto de partida es que la validez del matrimonio depende directamente de la ley a la que estaba sometido ese matrimonio: si al menos uno de los conyuges es catolico, se rige por el derecho divino y por el derecho canonico; en los casos de matrimonios mixtos (entre catolico y bautizado no catolico)--respecto de los matrimonios dispares no se indica nada--, ademas del derecho divino y del derecho canonico, se rigen tambien por el derecho matrimonial de la comunidad eclesial del acatolico, o en su defecto, por el derecho que se use en dicha comunidad eclesial (art. 2 [seccion] 2); si son dos bautizados acatolicos, el derecho que ha de aplicar el juez eclesiastico es aquel al que estaban obligados al contraer (art. 4 [seccion] 1); este mismo criterio se aplica en el caso de dos no bautizados, ello salvando siempre el derecho divino (art. 4 [seccion] 2); si son dos catolicos de rito oriental, sigue siendo valido--y valioso--el criterio del art. 16 de que el tribunal latino pueda juzgar, bien ipso iure--si no tienen jerarca local de cualquier otra iglesia sui inis donde la cura pastoral de los fieles se haya encomendado al ordinario latino--, bien por prorroga de competencia de la Signatura Apostolica (art. 16 [seccion] 1 1 y 2), para lo cual el tribunal latino aplicara sus propias normas procesales y las normas sustantivas de la Iglesia sui inris--, 6 El matrimonio civil o contraido en forma no canonica por los obligados a la forma canonica (can. 1117) solo requerira de una comprobacion administrativa del estado de libertad (art. 5 [seccion] 3).

2. Por lo que respecta a los articulos relativos a la competencia (tit. II), en la Dignitas Connubii hay algunos criterios muy validos que se deberian seguir tomando en consideracion; por ejemplo los siguientes: 1 La delimitacion de la incompetencia absoluta por razon de la materia una vez creado un tribunal interdiocesano, se deberia seguir aplicando el criterio del art. 9 [seccion] 2b, por razon del grado, y sobre todo, la incompetencia absoluta derivada del principio ne bis in eadem, que se concreta en la prohibicion que establece el art. 9 [seccion] 2 de que una misma causa sea juzgada dos veces en una misma instancia, aunque sea por un tribunal distinto (art. 289 [seccion] 2), asi como la prohibicion en virtud del mismo principio de que el tribunal revoque una sentencia dictada por el (art. 259); con la configuracion que se ha hecho de los titulos de competencia y con la propia supresion de la duplex conformis deberian, asi como con la ausencia de mecanismos de control y de comunicacion entre tribunales, se hace mas necesario que nunca tener presente estas concreciones, pues facilmente se vera violado este principio; 2 La aplicacion del criterio de conexion de las causas del art. 15, no como posibilidad, sino como obligacion, ello como exigencias del principio de economia procesal y tambien por razones de celeridad; 3 La especificacion del modo de actuar cuando, tras haberse decretado la renuncia o la caducidad, la parte tiene intencion de continuar con la tramitacion de la causa (arts. 19 y 152).

3. Hay tambien en la Dignitas Connubii una serie de recomendaciones que son verdaderos principios rectores de lo que ha de ser un autentico obrar deontologico de los diversos operadores juridicos, un obrar segun criterios de <<deber ser>>, cuyo valor sobrepasa los limites de su vigencia; asi ocurre, por ejemplo, con las siguientes normas: 1 La recomendacion que se hace a los obispos para que nombren ministros de justicia idoneos (art. 33, 1), y a estos para que desempenen su funcion de modo celoso y conforme a derecho (art. 33, 2), correcta y fialmente, con conocimiento cada vez mayor del derecho matrimonial y procesal y de la jurisprudencia (art. 35); 2 La obligacion--en este caso es mas que una recomendacion-del tribunal de proveer que la parte pueda ser asistida por patron (art. 101 [seccion] 1) y la obligacion del abogado de tutelar los derechos de las partes (art. 104) y de aceptar el patrocionio gratuito (arts. 112 [seccion] 2 y 307); 3 Algunas recomendaciones relacionadas con la busqueda de la verdad --por ejemplo, que se atienda al criterio de licitud y utilidad a la hora de aceptar las pruebas (art. 157 [seccion] 1), que se deje constancia de la fuente de conocimiento de los hechos que se declaran (art. 202) ...--, con la diligencia y celeridad--por ejemplo, que se evite un numero excesivo de testigos y se inadmitan pruebas dilatorias (art. 157 [seccion] 3) ...--, y con la discrecion-reserva a la hora de manejar los datos e informaciones que se suscitan en un proceso tan delicado como es el de nulidad del matrimonio (por ejemplo, el art. 235 [seccion] 2); 4 La recomendacion del art. 205 para que se nombren peritos a personas que destacan por su capacitacion, ciencia y experiencia profesional, y tambien por su religiosidad y honestidad, asi como por su respeto a los criterios de la antropologia cristiana (arts. 205) ...

4. Tambien se habra de seguir aplicando el regimen de incompatibilidades que establece la Dignitas Connubii (arts. 36 y 66), el cual, en la medida en que responde a una mejor proteccion y garantia de la independencia, imparcialidad y libertad--evitando todo tipo de suspicacias al pueblo fiel en general y a las partes en particular--, seguira teniendo valor mas alla de ulteriores disposiciones; los elementos esenciales de este regimen de incompatibilidad son los siguientes: 1 El vicario judicial, los jueces, defensores del vinculo y promotores de justicia no pueden ejercer establemente dichos oficios en dos tribunales conexos por razon de apelacion (art. 36 [seccion] 1), ni tampoco pueden desempenar establemente dos oficios simultaneamente en el mismo tribunal (56), bien se trate de la misma causa o de causa distinta; 2 Los ministros del tribunal no pueden actuar como abogados o procuradores--ni personalmente ni por medio de persona interpuesta--en dicho tribunal o en otro conexo con aquel por razon de apelacion (art. 36 [seccion] 3) (57); 3 Quien ha intervenido como defensor del vinculo, promotor de justicia, procurador, abogado, testigo o perito, no puede definir validamente la causa como juez--ni puede ser asesor--en la misma causa o en otra instancia (art. 66 [seccion] 2).

5. La Dignitas Connubii continuara siendo criterio hermeneutico a la hora de analizar el contenido de la demanda (art. 116)--o los motivos de inadmision de la misma (arts. 121-122)--, a la hora de precisar el regimen de notificaciones que hay que hacer a las partes en funcion de las diversas posiciones procesales que adopten (art. 134); igualmente, especialmente util son muchas disposiciones que traducen al ambito especifico de los procesos de nulidad cuestiones generales relacionadas con la proposicion y practica de las pruebas y con el examen judicial--arts. 155-161 y 162-176--, y tambien muchas normas sobre cada uno de los medios de prueba (declaracion-confesion de las partes, documental, testifical y pericial); a este respecto, la mayor parte de las precisiones que se establecen sobre la prueba pericial seguiran teniendo un valor incuestionable, pues concretan las directrices fijadas por la jurisprudencia y por los Romanos Pontifices (fundamentalmente en sus discursos a la Rota romana): pienso, por ejemplo, en el principio de necesidad de pericia en los supuestos de incapacidad para consentir que establece el art. 203, o en todo lo relativo al mecanismo de designacion del perito (arts. 204, 207) y de realizacion de la pericia (art. 210), y sobre todo, en todo lo relativo a la delimitacion del objeto de la pericia en los supuestos de impotencia (art. 208) y en cada uno de los supuestos del can. 1095 que hace el extraordinario art. 209. Por lo que respecta a la sentencia, seguira siendo de aplicacion, por ejemplo, cuanto se refiere al veto (art. 251), o lo relativo al computo de los plazos para interponer (art. 281) y proseguir la apelacion --suprimida la duplex conformis y el mecanismo de envio de oficio de los autos al tribunal superior (can. 1682 [seccion] 1), creo que seria oportuno que hubiera una precision ulterior sobre los momentos a quo y ad quem de interponer y proseguir la apelacion, pues esta en juego el ius apellandi--, y tambien todo lo relativo a la <<ejecucion>> de la sentencia declarativa de la nulidad del matrimonio (arts. 300-301).

6. Por ultimo, mientras no se haga una nueva regulacion de todo el mecanismo relativo a las causas incidentales, se hace imprescindible echar mano de cuanto establecen los arts. 217-228, pues precisan las disposiciones de los cann. 1587-1591, concretandolas al ambito especifico de los procesos de nulidad. Igualmente, en ausencia de fuentes normativas para los procedimientos disciplinares-sancionadores ligados a actuaciones en el foro canonico, creo que se podra usar como fuente a tal efecto los arts. 75, 87, 110, 111 ...

5. A MODO DE CONCLUSION

Mas alla de la configuracion concreta que se haga de las diversas instituciones procesales canonicas en cada momento historico-eclesial, es importante situarse en una perspectiva mas general, en la perspectiva de la ratio y de la historia del proceso de nulidad. Pues bien, mirada la reforma en su conjunto, se advierte que han resultado inalterados los elementos esenciales que configuran el proceso de nulidad, por ello hemos hablado de que la reforma del Papa Francisco sigue la logica de la continuidad procesal. A nivel legislativo, por tanto, no creo que se pueda hablar de una ruptura, ni con la historia, ni con la tradicion, ni con la ratio ultima del proceso de nulidad.

Es evidente que las innovaciones y modificaciones introducidas en algunas instituciones procesales han sido relevantes, respondiendo todas ellas a la voluntad del Papa de procurar una verdadera <<conversion de las estructuras>>, tambien de las estructuras juridicas. En mi opinion, es este el espiritu con el que hemos de acoger la reforma procesal del Papa Francisco, que debe ser aplicada por parte de los operadores juridicos tambien desde la logica de la continuidad <<sustantiva>>; esto es, buscando la verdad del vinculo conyugal y protegiendo y respetando su indisolubilidad, pues aqui esta la ratio ultima del M. P. Mitis Iudex.

Esta logica de la <<continuidad procesal legislativa>> y de la <<continuidad sustantivo-material forense>> es la que nos impulsa a echar mano de la Dignitas Connubii con caracter supletorio y de desarrollo de la disciplina codicial a la que--con el presupuesto del art. 6 de la Ratio Procedendi--reenvia el can. 1691 [seccion] 3. Mas aun: por encima de la vigencia normativa, la Dignitas Connubii seguira teniendo un valor hermeneutico indubitable.

RECIBIDO: 25 DE SEPTIEMBRE DE 2017 / ACEPTADO: 31 DE OCTUBRE DE 2017

CARLOS M. MORAN BUSTOS

Decano

Tribunal de la Rota de la Nunciatura Apostolica de Espana. Madrid

cmoran.tribunalrota@gmail.com

DOI 10.15581/016.114.008

Bibliografia

BONI, G., La recente riforma del processo di nullita matrimoniole. Problemi, criticit'a, dubbi. dubbi [paite prima: [seccion][seccion] 1-3], Stato, Chiese e pluralismo confessionale. Rivista telematica 9 (2016) 1-78 [http://www.statoechiese.it/7 marzo 2016],

DANEELS, E, Una introduccion general a la Instruccion Dignitas Connubii, en R. RODRIGUEZ OCANA--J. SEDANO (eds.), Procesos de nulidad matrimonial. La Instruccion <<Dignitas Connubii>>, Pamplona 2006, 21-44.

DANIEL, W. L., An Analysis of Pope Francis' 2015 Reform of the General Legislation Governing Causes of Nullity of Marriage, The Jurist 75 (2015) 429-466.

DE BERTOLIS, O., Papa Francesco riforma ilprocesso canonico matrimoniole, La civilta cattolica 166 (2015/IV) 59-66.

DEL POZZO, M., Dal <<tribunale limitrofo>> al <<tribunale sussidiario>>: una proposta di migliore sistematizazione concettuale della nozione, en J. KOWAL--J. LLOBELL (eds.), lustitiam et indicium: studi di diritto matrimoniole e processuale canonico in onore di Antoni Stankiewicz, Citta del Vaticano 2010, 1627-1644; Idem, L'organizzazione ecclesiastica alia luce del M. P. Mitis ludex, en www.statoechiese.it 36/201, noviembre 2015, 1-33; M. DEL POZZO, L'impatto della riforma sul diritto processuale vigente, Associazione Canonistica Italiana, Udine, setiembre 2016, en vias de publicacion.

DOUNOT, C., La reforme de la procedure des nullites de mariage au regard des principes juridiques, en C. DOUNOT--F. DUSSAUBAT (eds.), La reforme des nullites de mariage, une etude critique, Aitege Lethielleux, Perpignan 2016, 61-68.

GONZALEZ Ayesta, J., Valor juridico de la Institucion Dignitas Connubii en el marco del sistema normativo canonico de filentes del derecho, en R. RODRIGUEZ CHACON--L. RUANO ESPINA (eds.), Los procesos de nulidad de matrimonio canonico, Madrid 2006, 25-50.

LLOBELL, J., El valor juridico de la instr. <<Dignitas Connubii>>, su recepcion eclesial, el objeto y la confoimidad de la sentencia, y la certeza moral, en R. RODRIGUEZ OCANA--J. SEDANO (eds.), Procesos de nulidad matrimonial. La Instruccion <<Dignitas Connubii>>, Pamplona 2006, 235-301; IDEM, El ejercicio personal de la potestad judicial del obispo diocesano. Algunas consideraciones preliminares al M. P. <<Mitis Iudex>> y al M. P. <<Mitis et Misericors>>, Revista General de Derecho Canonico y Eclesiastico del Estado 41 (2016) 1-21, en www.iustel.com; IDEM, Alame questioni comuni ai tre processi per la dichiarazione di nullita del matrimonio previsti dal M. P <<Mitis Index>>, Ius Ecclesiae 28 (2016) 13-38; IDEM, Quelques questions communes aux trois proces pour la declaration de nullite du manage pre'vus par le motu proprio <<Mitis Index>>, en E. CAPARROS --L. NAVARRO--Th. Sol (eds.), La reforme operee par le M. P <<Mitis Iudex>>. Commentaires et documentation. Actes d'un colloque organise par LUMSA Universita et Consociato Intemationalis Studio luris Canonici Promovendo, Rome, 30 novembre 2015, Montreal-Paris 2016, 31-61.

MONTINI, G. R, L'istruzione <<Dignitas Connubii>> suiprocessi di nullita matrimoniale. Una introduzione, Quaderni di Diritto Ecclesiale 18 (2005) 342-363; IDEM, L 'istruzione <<Dignitas Connubii>> nella gerarchia delle fonti, Periodica de re Canonica 94 (2005) 417-476.

MORAN BUSTOS, C. M., El proceso <<brevior>> ante el obispo, en M. E. OLMOS ORTEGA (ed.), Procesos de nididad matrimonial. Tras la reforma del Papa Francisco, Madrid 2016, 125-176; IDEM, Retos de la reforma procesal de la nididad del matrimonio, Ius Canonicum 56 (2016) 9-40; Idem, Criteri organizzativi dei tribunal e criteri d'azione degli operatori giuridici dopo la promulgazione del M. P. Mitis Index, en H. FRANCESCHI--M. A. ORTIZ (eds.), Ius et matrimonium II. Tend processuali e sostanziali alia luce del Motu Proprio Mitis index Dominas Iesus. Subsidia Canonica 21, Roma 2017, 97-178.

MORAN BUSTOS, C. M.--PENA GARCIA, C., Nididad de matrimonio y proceso canonico, Madrid 2007.

OTADUY, J., El principio de jerarquia normativa y la Instruccion Dignitas Connubii, Ius Canonicum 46 (2006) 59-97.

--, El principio de jerarquia normativa y la Instruccion <<Dignitas Connubii>>, en R. RODRIGUEZ Ocana--J. Sedano (eds.), Procesos de nididad matrimonial. La Instruccion <<Dignitas Connubii>>, Pamplona 2006, 45-80.

REGORDAN, F. J., La investigacion prejudicial del Motu Proprio <<Mitis Index Dominus Iesus>>, en UNIVERSIDAD CATOLICA DE VALENCIA <<SAN VICENTE Martir>>, Facultad de Derecho Canonico (ed.), XIII Conversaciones Canonicas Valentinas. <<Mitis Index Dominas lesas>>: algunas cuestiones en tomo a la reforma de los procesos de la nulidad matrimonial, Valencia, 8-10 de febrero de 2016, Anuario de Derecho Canonico 5 (Octubre 2016) 39-52.

RODRIGUEZ Chacon, R., Antecedentes, estructura y valor juridico en el sistema normativo canonico de los dos Motu Propio de 15 de agosto de 2015 y sus normas anejas, en M. E. OLMOS ORTEGA (ed.), Procesos de nulidad matrimonial tras la reforma del Papa Francisco, Madrid 2016, 17-62.

VILADRICH, J. P., Matrimonio y sistema matrimonial de la Iglesia. Reflexiones sobre la mision del derecho matrimonial canonico en la sociedad actual, Ius Canonicum 54(1987) 495-534.

(1) Para dicha XIV Asamblea General Ordinaria del Sinodo de 2015 se habia preparado un Instrumentum Laboris, y en el mismo se hacia referencia en varios articulos a los procesos de nulidad; en concreto, se hacia referencia a esta cuestion en el n. 115: <<se observa un amplio consenso sobre la oportunidad de hacer mas accesibles y agiles, posiblemente gratuitos, los procedimientos para el reconocimiento de los casos de nulidad matrimonial. En cuanto a la gratuidad, algunos sugieren instituir en las diocesis un servicio estable de asesoramiento gratuito. Respecto a la doble sentencia conforme, existe amplia convergencia en orden a abandonarla, salvando la posibilidad de recurso de parte del defensor del vinculo o de una de las partes. Viceversa, no cosecha un consenso unanime la posibilidad de un procedimiento administrativo bajo la responsabilidad del obispo diocesano, ya que algunos ven aspectos problematicos. En cambio, hay mayor acuerdo sobre la posibilidad de un proceso canonico sumario en los casos de nulidad patente ...>>; tambien en el n. 117 del Instrumentum laboris tambien se decia: <<se propone que en cada diocesis se garanticen, de manera gratuita, los servicios de informacion, asesoramiento y mediacion relacionados con la pastoral familiar, especialmente a disposicion de personas separadas o de parejas en crisis. Un servicio asi cualificado ayudaria a las personas a emprender el recorrido judicial, que en la historia de la Iglesia resulta ser el camino de discernimiento mas acreditado para verificar la validez real del matrimonio. Ademas, de diversas partes, se pide un incremento y una mayor descentralizacion de los tribunales eclesiasticos, dotandoles de personal cualificado y competente>>.

(2) Algun autor ha hablado de una <<refundacion>> del proceso de nulidad, de un <<giro copemicano>>, llegando a esta conclusion a partir de la constatacion de haberse roto la tradicional <<centralizacion normativa procesal>> a favor de los obispos diocesanos, ello como aplicacion a las causas de nulidad de la generica descentralizacion programatica del pontificado del Papa Francisco: expresion de ello seria, por ejemplo, la posibilidad de confiar la causa a un juez unico <<bajo la responsabilidad del obispo>>, lo que supone la dispensa por parte del obispo del can. 1673 [seccion] 3; en esta misma linea estaria la posibilidad de erigir un tribunal interdiocesano de primera instancia por parte del obispo, ello sin la necesidad de <<la aprobacion de la Sede Apostolica>>, ello de acuerdo con la mens legislatoris expresado el 8-XI-2015 (n. 2), que vendria a modificar el can. 1423; tambien estaria en esta misma linea la posibilidad de encomendar las causas a un <<tribunal vecino>> (can. 1673 [seccion] 2 b), ello tambien sin intervecion de la Sede Apostolica (corrigiendo el criterio del art. 24 [seccion] 1 DC y la PB 124, 3) [cfr. J. Llobell, El ejercicio personal de la potestadjudicial del obispo diocesano. Algunas consideraciones preliminares al M. P. <<Mitis Index>> y al M. P. <<Mitis et Misericors>>, Revista General de Derecho Canonico y Eclesiastico del Estado 41 (2016) 11-15, en www.iustel.com].

(3) Cfr. PIO XI, Motil proprio <<Qua cura>> de ordinandis tribunalibus ecclesiasticis ltaliae pro causis nullitatis matrimonii decidendis, 8 dicembre 1938, AAS 30 (1938) 410-413. El M. P. Qua cura de Pio XII suponia una verdadera derogacion para dicho pais del sistema de tribunales de primera y segunda instancia prevista en el CIC 17; entre 1940 y 1968 la Sagrada Congregacion para Disciplina de los Sacramentos extendio este sistema a otros paises (Filipinas, Canada, Argentina, Brasil, Francia, Argelia, Colombia, Chile), pasando dicha competencia con la Regimini Ecclesiae Universae de Pablo VI a la Seccion Primera de la Signatura Apostolica, que a partir de las Normas de 28-XII-1970, en linea con la doctrina del Concilio Vaticano II sobre la potestad de los obispo, priorizo la voluntad de los obispos de constituir este tipo de tribunales.

(4) Muy sucintamente, los momentos principales de este debate son los siguientes: 1 entrevista del Decano de la Rota romana en L'Osservatore Rmnano el 8-X-2015, en la que indicaba lo siguiente a proposito del futuro de los tribunales regionales italianos: <<Questa Iegge riforma e riordina in pieno, ex integro, il processo matrimoniale, dando al vescovo il diritto di costituire il suo tribunale diocesano. Cade dunque la legge che prevede i tribunali regionali, esistenti del resto soltanto in alcuni Paesi. All'intemo delle singole province ecclesiastiche i vescovi avranno invece facolta di istituire, se lo riterranno utile, un tribunale interdiocesano con appello al tribunale del metropolita, fatta salva la possibilita di creare, a norma del diritto, tribunali interdiocesani di piu province>> (P. V PINTO, Speranza e non paure. Intervista al decano della Rota romana sul nuovo processo matrimoniale, L'Osservatore Romano 155 [2015], 8 ottobre 2015, p. 7); de acuerdo con este parecer de Mons. Pinto, por via de la revocacion total del M. P. Qua cura, los tribunales regionales italianos quedaban suprimidos, de modo que a los obispos diocesanos podian, o crear el propio tribunal diocesano, o acceder a un cercano, o erigir un nuevo tribunal interdiocesano; 2 Respuesta del Pontificio Consejo para la Interpretacion de los Textos Legislativos, no autentica pero si publicada en la web de dicho dicho organismo: <<gli Ecc.mi Vescovi che eventualmente ritenessero di dover recedere dai Tribunali regionali dovranno ottenere la relativa "dispensa" della Santa Sede dalla norma generale che, a tenore dell'art. 124 della cost. ap. Pastor Bonus del 28 giugno 1988 [...], e di competenza del Tribunale della Segnatura Apostolica. Alio stesso Supremo Tribunale corrispondera in tali casi approvare il tribunale di seconda istanza scelto dal Vescovo (can. 1438, 2 CIC)>> (PCITL, Chiarimenti, 13 ottobre 2015, prot. n. 15157/2015, en www.delegumtextibus.va); como se ve, partiendo del can. 20, el PCITL da una solucion opuesta a la del Decano de la Rota romana: la ley universal posterior no deroga la ley particular anterior, salvo que expresa mente lo prevea, o salvo que reordene integramente la materia; en consecuencia, habria que considerar vigente el status quo de los tribunales regionales en Italia, exigiendose la autorizacion del STSA para que el obispo se <<saliera>> del tribunal regional; 3 El definitivo Rescripto ex audientia de 7-XII-2015--divulgado el 11 de diciembre de 2015-, firmado por el Papa Francisco y entregado al Decano de la Rota romana, en cuyo n. I indica lo siguiente al respeto de la cuestion que venimos comentando: <<Las leyes de reforma del proceso matrimonial antes citadas abrogan o derogan toda ley o norma contraria hasta ahora vigente, general, particular o especial, eventualmente aprobada tambien en forma especifica (como por ejemplo el Motu proprio Qua cura, dado por mi predecesor Pio XII en tiempos muy distintos a los actuales)>> [FRANCISCO, Rescripto del Santo Padre Francisco sob-e el cumplimiento y la observada de la nueva ley del proceso matrimonial, 7 de diciembre de 2015, en vatican.va, 11-XII-2015, y en UOsservatore Romano 155 (2015), 12-XII-2015, p. 8]; 4 Recientemente habria que hacer referencia a la creacion de una <<mesa de trabajo>> por el Papa Francisco para <<la definizione delle principali questioni relative all'attuazione in Italia della reforma del processo matrimoniale>>, coordinada por el Secretario de la CEI, y con la participacion de Mons. Pio Vito Pinto--el Decano de la Rota Romana-, el Card. Dominique Mamberti -el Prefecto del STSA--y el Card. Francesco Coccopalmerio--Presidente del PCITL-; la primera reunion fue el 6 de julio de 2016, cuyas primeras conclusiones relacionadas con la cuestion que estamos tratando son las siguientes: <<--II Motu Proprio prevede che "II Vescovo costituisca per la sua diocesi il tribunale diocesano per le cause di nullita del matrimonio, salva la facolta per lo stesso Vescovo di accedere a un altro viciniore tribunale diocesano o interdiocesano" (can. 1673, [seccion] 2). II Vescovo che intende recedere dal tribunale regionale o interdiocesano di appartenenza lo comunica agli altri Vescovi interessati e al Supremo Tribunale della Segnatura Apostolica. La Segnatura verifica e atiesta la sussistenza delle condizioni per un adeguato funzionamento delle strutture giudiziarie. Anche nelle diocesi piu piccole, il tribunale diocesano deve avere almeno un giudice chierico, un difensore del vincolo e un notaio;--La costituzione dei tribunali interdiocesani all'interno della stessa metropolia e libera, con comunicazione alia Segnatura Apostolica; La costituzione dei tribunali interdiocesani costituiti da diocesi appartenenti a metropolie o provincie ecclesiastiche differenti richiede la licenza della Segnatura Apostolica; --Nel caso di recesso dal tribunale regionale di una o piu diocesi, i Vescovi che intendano continuare ad awalersi del medesimo tribunale emettono un decreto di erezione della nuova istituzione, approvandone il regolamento e cambiandone la denominazione (da regionale a interdiocesano)>> (CONFERENZA EPISCOPALE ITALIANA, Segreteria Generate, II testo jrutto del <<Tavolo di lavoro>>, 20-VII-2016: http://www.chiesacattolica.it/pls/cci_new_v3/v3_s2ew_consultazione. redir_allegati_doc?p_id_pagina=83478&p_id_allegato=99701&rifi=guest&rifp=guest&p_url_rimando=%2Fcci_new_v3%2Fallegati%2 F83478%2FTavolo%20di%201avoro.pdf).

(5) Al menos en lo que se refiere a cuestiones como la prohibicion de establecer tribunales diocesanos matrimoniales y la imposicion de tribunales regionales, lo que no comporta la abolicion de los tribunales regionales existentes; ese es el parecer que se expresa en el votnm periti unido a la carta del STSA de 22 de diciembre de 2015 dirigida al Secretario General de la CEI, quien solicito el parecer del STSA a proposito de la competencia de los tribunales regionales en Italia (STSA, Votum periti allegato alia lettera del 22 dicembre 2015, prot. n. 51232/12 VAR, en www.chiesacattolica.it). En efecto, los aspectos claves y la disciplina sobre la relacion obispo diocesano-tribunal interdiocesano quedarian en los siguientes terminos: 1 Obligacion del obispo diocesano de constituir tribunal (can. 1673 [seccion] 2), de ahi que se inste a procurar <<cuanto antes>> la formacion ne cesaria de los futuros miembros (art. 8 [seccion] 2 RP); 2 De acuerdo con el art. 8 [seccion] 2 RP, el obispo diocesano puede <<abandonar>> libremente el tribunal interdiocesano, no requiriendo para ello de la autorizacion de ninguna instancia superior, tampoco del STSA; 3 El M. P. Mitis Iudex salvaguarda las estructuras judiciales intediocesanas anteriores a la entrada en vigor, tambien los tribunales interdiocesanos (tambien el rescripto de 7-XII-2015); 4 El Mitis Iudex no preve la constitucion de nuevos tribunales interdiocesanos en un futuro, mas aun, el can. 1673 [seccion] 2 parece oponerse a la creacion ex novo de dichos tribunales; sin embargo, por razones de sano realismo eclesial, y aplicando el criterio de subsidiariedad, se puede concluir que la creacion de nuevos tribunales interdiocesanos entra dentro del derecho del obispo a organizar con libertad la administracion de justicia [cfr. C. M. MORAN BUSTOS, Criteri organizzativi dei tribunal e criteri d'azione degli operatori giuridici dopo la promulgazione del M. P. Mitis Iudex, en H. FRANCESCHI--M. A. Ortiz (eds.), lus et matrimonium II. Temi processuali e sostanziali alia luce del Motu Proprio Mitis Iudex Dominas Iesus. Subsidia Canonica 21, Roma 2017, 125-127].

(6) De ahi que comparta el siguiente parecer: <<Un atteggiamento scettico o di riserva nell'applicazione della riforma tradisce invero una grave mancanza di onesta intellettuale e di lealta deontologica. II possibile affinamento della normativa e la perfettibilita del mezzo tecnico non sono un ostacolo o una remora alia collaborazione e all'impegno, ma semmai un incentivo alia giurispru denza e alia dottrina a migliorare l'ordinamento processuale del settore attraverso la prassi e la speculazione>> (cfr. M. DEL POZZO, L'organizzazione ecclesiastica alia luce del M. P. Mitis Index, en www.statoechiese.it 36/201, noviembre 2015, 31).

(7) Cfr. C. M. MORAN BUSTOS, Retos de la reforma procesal de la nulidad del matrimonio, Ius Canonicum 56(2016) 10-16.

(8) Por ejemplo vid. O. DE BERTOLIS, Papa Francesco riforma il processo canonico matrimoniale, La civilta cattolica 166 (2015/IV) 59.

(9) La institucional izacion de este instrumento de justicia que es el proceso representa una progresiva conquista de civilizacion y de respeto por la dignidad del hombre, a la que ha contribuido de una forma notable la misma Iglesia con el proceso canonico. Al hacer esto, la Iglesia no ha renegado de su mision de caridad y de paz, sino que solamente ha preparado un medio adecuado para aquella constatacion indispensable de la justicia animada por la caridad. El hombre no conoce otro medio para alcanzar la verdad y para realizar la justicia cuando existe un conflicto, tampoco el fiel: ejercicio del derecho a la tutela judicial efectiva (reconocido como derecho fundamental del fiel por el can. 221), necesidad de un organo juzgador imparcial, recurso a los medios de prueba, ejercicio del ius defensionis, mecanismos de valoracion libre y objetiva de las pruebas, necesidad de certeza moral, posibilidad de apelar ..., he aqui algunos de los instrumentos procesales indispensables para conocer la verdad y realizar la justicia. De ellos se ha servido historicamente la Iglesia, y en continuidad con ellos esta la reforma del M. P. Mitis ludex.

(10) La ratio ultima del proceso tiene que ver con esa dimension de justicia que forma parte integral de la relacion objetiva en que consiste el matrimonio, pues <<la quidditas de la comunidad de vida y amor indisolublemente fiel y fecunda, en que consiste el matrimonio, es un vinculo de naturaleza juridica, sin el cual una union entre un varon y una mujer seria mera convivencia sexual de hecho, pero no matrimonio. La naturaleza real de ese vinculo, que es de justicia y, por ello, juridico, hace que su comprension y manifestacion mas especifica corresponda al valor juridico de la Iglesia, o, lo que es lo mismo, a la expresion canonica ... No son los canonistas quienes le han impuesto a la esencia del matrimonio un vinculo juridico. Ocurre al reves: es la real naturaleza de justicia del vinculo matrimonial la que exige especificamente manifestarse en terminos juridicos>> [P. J. VHADRICH, Matrimonio y sistema matrimonial de la Iglesia. Reflexiones sobre la mision del derecho matrimonial canonico en la sociedad actual, Ius Canonicum 54 (1987) 508], Es en esta juridicidad del matrimonio, que es intrinseca a ese consortium totius vitae en que consiste el matrimonio, que pertenece a la misma esencia de lo que es esa <<comunidad de vida y amor>>, en donde se encuentra en ultima instancia la ratio de un proceso como el de nulidad del matrimonio, proceso que tiende a buscar, proteger y defender la ontologia del matrimonio, su verdad y su justicia, pues--como afirmaba Benedicto XVI en 2007--<<en las causas de nulidad matrimonial la verdad procesal presupone la "verdad del matrimonio" mismo>>, verdad que <<pierde relevancia existencial en un contexto cultural marcado por el relativismo y el positivismo juridico, que consideran el matrimonio como una mera formalizacion social de los vinculos afectivos>> (BENEDICTO XVI, Discurso a la Rota romana de 21 de enero de 2007, en www.iuscanonicum.org).

(11) Cfr. M. DEL POZZO, L'impatto della riforma sitl diritto processuale vigente, Associazione Canonistica Italiana, Udine, settembre 2016, en vias de publicacion, [seccion] 1,1.

(12) Asi aparece claramente en el Proemio: <<con el transcurrir de los siglos, la Iglesia, en materia matrimonial, adquiriendo conciencia mas clara de las palabras de Cristo, ha comprendido y expuesto mas profundamente la doctrina sobre la indisolubilidad de vinculo del matrimonio, ha elaborado el sistema de la nulidad del consentimiento matrimonial y ha disciplinado mas ade cuadamente el proceso judicial sobre dicha materia, todo ello de acuerdo con la verdad de fe profesada ... Consciente de ello, estableci que se iniciara la reforma de los procesos de nulidad del Matrimonio ... salvando siempre el principio de la indisolubilidad del vinculo matrimonial>>. Esta es la rabo que subyace a estas Normas, y esta es la razon por la que se ha querido vincular estas causas a la potestad judicial, y no a la administrativa, y por este mismo razon--proteger la indisolubilidad del matrimonio--viene justificada la intervencion del obispo en los procesos breves, de hecho asi se indica textualmente en el Proemio.

(13) Como ha afirmado recientemente el Papa Francisco, <<E importante che la nuova normativa sia recepita e approfondita, nel merito e nello spirito, specialmente dagli operatori dei Tribunali ecclesiastici, per rendere un servizio di giustizia e di carita alie famiglie. Per tanta gente, che ha vissuto un'esperienza matrimoniale infelice, la verifica delia validita o meno del matrimonio rappresenta un'importante possibilita>> (FRANCISCO, Discorso ai partecipanti al corso promosso dal Tribunals della Rota romana, 12 marzo 2016, en www.vatican.va).

(14) Por orden, en los cann. 1671-1691 se citan los siguientes canones del CIC 83: 1752, 1438-1439, 1444, 1518, 1559, 1574, 1630-1633, 1619-1640, 1644, 1504, 1656-1670; en el articulado de la Ratio Procedendi se citan los siguientes: 383 [seccion] 1, 529 [seccion] 1, 1418, 1423.

(15) Vid. E. Baura, II valore normativo dell'Istruzione <<Dignitas Connubii>>, en P. A. Bonnet--C. GuLLO (eds.), II giudizio di nullita matrimoniale dopo Vlstruzione <<Dignitas Connubii>>. Parte prima: I principi, Citta del Vaticano 2007, 207; J. HERRANZ, Natura efmalita delVIstruzione <<Dignitas Connubii>>, en J. I. ARRIETA (ed.), Vlstruzione Dignitas Connubii nella dinamica delle carne matrimoniali, Venezia 2006, 13; J. Otaduy, El principio de jerarquia normativa y la Instruccion Dignitas Connubii, Ius Canonicum 46 (2006) 83.

(16) Esto lo que indica expresamente en el Proemio del M. P. Mitis ludex: <<Todo esto oportunamente considerado, decreto y establezco que el Libro VII del Codigo de Derecho Canonico, Parte III, Titulo I, Capitulo I sobre las causas para la declaracion de nulidad del matrimonio (canones 1671-1691), a partir del dia 8 de diciembre de 2015, sea integralmente sustituido como sigue ...>>.

(17) <<Invero non c'e comunque da sorprendersi di tale "dimenticanza", essendo il Mitis ludex una fonte di rango superiore: quelle di rango inferiore seguono la "sorte" delle leggi per la cui esecuzione sono state date, anche qualora non siano menzionate in queste ultime>> [G. Boni, La recente riforma del processo di nullita matrimoniale. Problemi, criticita, dubbi. dubbi (parte prima: [seccion][seccion] 13), Stato, Chiese e pluralismo confessionale. Rivista telematica 9 (2016) 44, nota 124 (http:// www.statoechiese.it/ 7 marzo 2016)].

(18) FRANCISCO, Discurso ai partecipanti al Congresso Internazionale promosso dalla Facolta discrecion de juicio acerca de los derechos que mutuamente se han de dar y aceptar en el Diritto Canonico della Pontificia Unviersita Gregoriana, AAS 107 (2015) 192; la traduccion y la cursiva son nuestros.

(19) Cfr. G. P. MONTINI, L'istruzione <<Dignitas Connubii>> sui processi di nullita matrimoniale. Una introduzione, Quaderni di Diritto Ecclesiale 18 (2005) 342-363; IDEM, L'istruzione <<Dignitas Connubii>> nella gerarchia dellefonti, Periodica de re Canonica 94 (2005) 417-476; J. OTADUY, El principio de jerarquia normativa y la Institucion <<Dignitas Connubii>>, en R. RODRIGUEZ OCANA--J. SEDANO (eds.), Procesos de nulidad matrimonial. La Instruccion <<Dignitas Connubii>>, Pamplona 2006, 45-80; J. LLOBELL, El valor juridico de la instr. <<Dignitas Connubii>>, su recepcion eclesial, el objeto y la conformidad de la sentencia, y la certeza moral, en ibid., 235-301.

(20) J. OTADUY, El principio de jerarquia normativa y la Institucion <<Dignitas Connubii>> ..., cit., 56.

(21) Cfr. J. GONZALEZ AYESTA, Valor juridico de la Instruccion Dignitas Connubii en el marco del sistema normativo canonico de fuentes del derecho, en R. RODRIGUEZ CHACON--L. RUANO ESPINA (eds.), Los procesos de nulidad de matrimonio canonico, Madrid 2006, 28-29.

(22) R. Rodriguez Chacon, Antecedentes, estructura y valor juridico en el sistema normativo canonico de los dos Motil Propio de 15 de agosto de 2015y sus normas anejas, en M. E. OLMOS ORTEGA (ed.), Procesos de nulidad matrimonial tras la reforma del Papa Francisco, Madrid 2016, 55.

(23) Vid. F. Daneels, Una introduccion general a la Instruccion Dignitas Connubii, en R. Rodriguez Ocana--J. Sedano (eds.), Procesos de nulidad matrimonial. La Instruccion ..., cit., 28.

(24) Cfr. J. Llobell, El valor juridico de la instr. <<Dignitas Connubii>> ..., cit., 238.

(25) R. RODRIGUEZ CHACON, Antecedentes, estructura y valor juridico en el sistema normativo canonico ..., cit., 43.

(26) En realidad, la sustituacion es mas formal que sustantiva, de hecho son varias las coincidencias sustantivas en algunos casos literales entre los nuevos canones y los canones sustituidos.

(27) Cfr. J. LLOBELL, Alcune question i comun i ai tre processi per la dichiarazione di nullita del matrimonio previsti dal M. P. <<Mitis Index>>, Ius Ecclesiae 28 (2016) 18; Idem, Quelques questions communes aux trois proces pour la declaration de nullite du mariage prevus par le mota proprio <<Mitis Index>>, en E. CAPARROS--L. NAVARRO--Th. SOL (eds.), La reforme operee par le M. P. <<Mitis Index>>. Commentaires et documentation. Actes d'un colloque organise par LUMSA Universita et Consociato Intemationalis Studio Inris Canonici Promovendo, Rome, 30 novembre 2015, Montreal-Paris 2016, 36.

(28) Cfr. F. Daneels, Una introduccion general a la Instruccion Dignitas Connubii ..., cit., 29-35; J. LLOBELL, El valor juridico de la <<Dignitas Connubii>> ..., cit., 243-244; G. P. Montini, L'istruzione Dignitas Connubii ..., cit., 423-426.

(29) Cfr. J. OTADUY, El principio de jerarquia normativa y la Instruccion <<Dignitas Connubii>> ..., cit., 64.

(30) BENEDICTO XVI, Discurso a la Rota romana de 28 de enero de 2006, en www.iuscanonicum.org.

(31) Cfr. W. L. DANIEL, An Analysis of Pope Francis' 2015 Reform of the General Legislation Governing Causes of Nullity of Marriage, The Jurist 75 (2015) 461-464.

(32) Cfr. C. M. MORAN BUSTOS, Criteri organizzativi dei tribunal e criteri d'azione degli operatori giuridici dopo la promulgazione del M. P. Mitis Index ..., cit., 133-134.

(33) Por lo que respecta al can. 1673 [seccion] 1, al hablar de que el obispo <<puede ejercer la potestad judicial por si mismo o por medio de otros>>, lo que ha hecho es deslizar la balanza hacia el lado del obispo diocesano, de modo que se venga a corregir una extendida y casi cronica desatencion por parte de los obispos diocesanos respecto de la actuacion de sus tribunales. En este sentido, lo que realmente se pretende es que el obispo diocesano se comprometa en el desarrollo de la funcion judicial, lo cual va mucho mas alla del ejercicio inmediato de la funcion de juez. En relacion con ello, si que se puede hablar de una cierta inversion de la recomendacion que hace art. 22 [seccion] 2 de la Dignitas Connubii en linea con el can. 1420 CIC 83 de que el obispo diocesano <<no actue por si mismo, salvo que haya causas especiales>> que asi lo justifiquen. Sin embargo, mas alla de ese matiz, si nos atenemos a la literalidad del nuevo can. 1673 [seccion] 1, se advierte facilmente que lo que se hace es reproducir el criterio del can. 1419 y aplicarlo al ambito del proceso de nulidad: ahora, como antes, se reconoce al obispo diocesano el derecho de actuar <<por si mismo>> como juez, algo que en el proceso ordinario y en el proceso documental es una posibilidad, y que en el proceso brevior es una obligacion (esta si que novedosa, porque todo el proceso brevior es novedoso en si).

(34) Conocido es ya por todos el debate y la discusion extraordinaria que dicho art. 8 [seccion] 2 ha suscitado. El debate se ha producido sobre todo en el ambito italiano, teniendo como planteamiento de fondo la vigencia o no del M. P. Qua cura, y la propia subsistencia de los tribunales regionales creados, no al amparo del can. 1423 al que dicho articulo se refiere, sino bajo la citada norma de Pio XII. Los momentos principales de este debate se pueden ver en la nota 4.

(35) La mens legislators distingue segun que los obispos decididos a formar el nuevo tribunal interdiocesano pertenecieran o no a la misma provincia eclesiastica: si fueran de la misma provincia eclesiastica no se requeriria ni siquiera de la aprobacion de la Sede Apostolica a la que se refiere el can. 1423 [seccion] 1 ni el nihil obstant anterior, ni el control posterior, lo que parece ir contra la praxis de la propia Signatura Apostolica (art. 35 LP); si los obispos pertenecieran a provincias eclesiasticas distintas entonces si que se necesitarian <<licencia>> de la Sede Apostolica: <<I vescovi all'interno della provincia ecclesiastica possono liberamente decidere, nel caso non rawedano la possibilita nell'imminente futuro di costituire il proprio tribunale, di creare un tribunale interdiocesano; rimanendo, a norma di diritto e cioe con licenza della Santa Sede, la capacita che metropolita di due o piu provincia ecclesiatiche possano convenire nel creare i tribunale interdiocesano sia di prima che di seconda istanza>> [P. V PINTO, Speranza e non paure. Intervista al decano della Rota romana sal nuovoprocesso matrimoniale, L'Osservatore Romano 155 (2015), 8 ottobre 2015, p. 7]; como se puede leer en la nota anterior, este mismo es el tenor de la nota publicada tras la primera reunion de la <<mesa de trabajo>> creada bajo coordinacion de la CEI; como se ve, un parecer muy distinto, que quizas requeriria de un pronunciamiento interpretativo <<autentico>> que cubriera el silencio del Mitis Index al respecto.

(36) Vid. cfr. Z. GROCHOLEWSKI, Sub can. 1420, cit., 733, nota 2; M. Del Pozzo, Dal <<tribunale limitrofo>> al <<tribunale sussidiario>>: una proposta di migliore sistematizazione concerniale della nozione, en J. KOWAL--J. LLOBELL (eds.), Iustitiam et indicium: studi di diritto matrimoniale e processuale canonica in onore di Antoni Stankiewicz, Citta del Vaticano 2010, 1627-1644.

(37) La hipotesis del <<tribunal proximo>> es una hipotesis no prevista en el CIC 83, y cuyo antecedente inmediato es el <<tribunal proximo>> (<<vicinum tribunal>>) del art. 24 [seccion] 1 de la Dignitas Connubii, aunque a diferencia de este, la posibilidad de acudir a un tribunal <<cercano, o proximo o vecino>>--diocesano o interdiocesano--por parte del obispo diocesano no esta sujeta a la concesion de la prorroga de competencia--que supla la incompetencia relativa--por parte de la Signatura Apostolica (art. 124, 3o PB); en realidad, esta <<habilitacion>> de la Sede Apostolica se habria de entender concedida implicitamente en virtud del propio can. 1673 [seccion] 2, con lo que se evitan los interrogantes <<eclesiologicos>> relacionados con el ejercicio por parte del obispo de la potestad judicial extra territoriiim; lo que la norma no hace de ninguna manera es suplir la incompetencia absoluta, de ahi que no se podria designar como <<tribunal vecino-cercano>> uno que fuera incompetente ratione obiecti o por razon del grado (art. 9 [seccion] 1,2 DC), pues estariamos ante un supuesto de incompetencia absoluta que requeriria de comision de competencia del STSA (art. 9 [seccion] 3 DC, art. 124, 3o PB, arts. 35, 2o y 115 [seccion][seccion] 1-2 LPSTSA).

(38) En este sentido comparte el siguiente parecer del profesor Del Pozzo: <<La "matrimonializzazione" di fatto deH'ordinamento giudiziario implica pero che sia intproponibile e irragionevole alia lunga un regime disociativo o parallelo. La reforma cotn'e noto a inciso considerevolmente e in maniera costitutiva sull'apparato giudiziario; sarebbe pertanto ingenuo e semplicistico ignorare la svolta awenuta, e bene pertanto che in futuro ... si proceda ad un coordinamento organico e ad un riordino globale del sistema proprio alia luce dei Motu Propio, rivedendo discrasie e contrasti>> (M. DEL POZZO, Limpam della riforma sul diritto processuale vigente, cit., 5.1, 14).

(39) Parte de la doctrina ha sido critica con esta indicacion [vid., por ejemplo, G. BONI, La recente riforma del processo di nullita matrimoniale. Problemi, criticitu, dubbi. dubbi (parte terza: [seccion][seccion] 5-7), cit., [seccion] 5.4, 21-34; C. DOUNOT, La reforme de la procedure des nullites de mariage au regard des principes juridiques, en C. DOUNOT--F. DUSSAUBAT (eds.), La reforme des nullites de mariage, une etude critique, Artege Lethielleux, Perpignan 2016, 59-60], arguyendo que el empleo de la expresion <<fracaso>>, eludida por el CIC 83 y por la Dignitas Connubii, podria llevar al equivoco de equiparar fracaso del matrimonio y nulidad del mismo, algo que el propio Juan Pablo II habia denunciado en el discurso a la Rota romana de 1987: <<el fracaso de la union conyugal, por otra parte, no es en si mismo jamas una prueba para demostrar la incapacidad de los contrayentes ...>>; tambien en su discurso a la Rota romana de 2004: <<?Que decir, entonces, de la tesis segun la cual el fracaso mismo de la vida conyugal deberia hacer presumir la invalidez del matrimonio? Por desgracia, la fuerza de este planteamiento erroneo es a veces tan grande, que se transforma en un prejuicio generalizado, el cual lleva a buscar las pruebas de nulidad como meras justificaciones formales de un pronunciamiento que, en realidad, se apoya en el hecho empirico del fracaso matrimonial. Este formalismo injusto de quienes se oponen al favor matrimonii tradicional puede llegar a olvidar que, segun la experiencia humana marcada por el pecado, un matrimonio valido puede fracasar a causa del uso equivocado de la libertad de los mismos conyuges>> (JUAN PABLO II, Discursos a la la Rota romana de 5 de febrero de 1987 y de 21 de enero de 2004, en www.iuscanonicum.org). En realidad, lo que se presume es que, una vez se ha tomado la iniciativa de acudir al tribunal, es ya del todo imposible--o al menos ciertamente improbable--recomponer la convivencia. Asi se indica textualmente en el Subsidio de la Rota Romana: <<E necessario esperire il tentativo di riconciliazione? L'esperienza dice che, quando si arriva alia causa di nullita, e gia del tutto impossibile ricomporre la convivenza. Pertanto bastera che il giudice, prima di accettare la causa, abbia la certezza che il matrimonio sia irreparabilmente fallito, e sia impossibile ristabilire la convivenza coniugale>> (TRIBUNALE APOSTOLICO DELLA ROTA ROMANA, Sussidio applicativo del motuproprio Mitis index Dominus Iestis, Citta del Vaticano 2016, 23). En mi opinion, y mas alla de cuestiones terminologicas y de matices, no creo que se pueda afirmar con un minimo fundamento que el legislador ha equiparado el fracaso a la nulidad.

(40) Que los conyuges colaboren sinceramente en el descubrimiento de la verdad a lo largo del proceso y que depongan toda aversion reciproca y mantengan una actitud afable, humana y caritativa.

(41) El anterior canon habla de juez (<<El juez, antes de aceptar una causa ...>>), y tambien el art. 10 de la Ratio Procedendi (<<el juez puede aceptar la demanda oral ...>>). En mi opinion, la norma del can. 1676 casa mal con el criterio de celeridad, pues hara que los eventuales recursos de inadmision de la demanda, y tambien el recurso del dubium y los eventuales recursos que puedan suscitar con ocasion de la determinacion del proceso a seguir (ordinario o brevior ante el obispo) tengan que ir al tribunal superior, ademas de obligar al vicario judicial a admitir todas las demandas y realizar todos los tramites de la fase inicial (hasta el dubium y la posterior determinacion del Tumo, ello si no se sigue el proceso brevior ante el obispo); por ello, hemos propuesto una praxis que, siendo respetuosa con el can. 1676 [seccion] 1, introduzca criterios de <<obrar juridico y procesal>>, y tambien criterios mas respetuosos con el pretendido tratamiento judicial de los procesos de nulidad [vid. C. M. MORAN BUSTOS, El proceso <<brevior>> ante el obispo, en M. E. OLMOS ORTEGA (ed.), Procesos de nulidad matrimonial ..., cit., 155-157]: admitir la demanda y fijar el dubium son actos procesalmente hablando decisivos, y, en mi opinion, parece de logica procesal que los mismos sean dados por quien despues va a formar parte del Turno, algo que no tiene porque ser asi si siempre le corresponde al vicario judicial (salvo que se le obligue a formar parte de todos los Turnos); el criterio del can. 1676 plantea problemas desde el punto de vista de la logica juridico-procesal, y tambien puede plantear serios problemas desde el punto de vista de la celeridad procesal.

(42) <<Tal investigacion previa [DC 120 [seccion] 2], empero, no puede ser confundida con la prejudicial o pastoral del MP: aquella primera es ordenada de oficio por un organo revestido de potestad judicial y da por supuesta la introduccion de la demanda; esta segunda, sera ordenada por un organo revestido de potestad administrativa a instancia de parte y tiene por finalidad, concluir o no, con un hipotetico escrito de demanda>> [F. J. REGORDAN, La investigacion prejudicial del Mota Proprio <<Mitis ludex Dominus Iesus>>, en UNIVERSIDAD CATOLICA DE VALENCIA <<SAN VICENTE MARTIR>>, FACULTAD DE DERECHO CANONICO (ed.), XIII Conversaciones Canonicas Valentinas. <<Mitis Iudex Dominus Iesus>>: algunas cuestiones en torno a la reforma de los procesos de la nulidad matrimonial, Valencia, 8-10 defeb-ero de 2016, Anuario de Derecho Canonico 5 (Octubre 2016) 45],

(43) Designacion del ponente y del auditor (art. 46 [seccion] 2, 1 y 2), resolver la excepcion contra los ministros del tribunal (art. 46 [seccion] 2, 3), ejercer la disciplina sobre los que actuan en juicio (art. 46 [seccion] 2, 4), admitir o designar curador (art. 46 [seccion] 2, 5), proveer sobre procurador y/o el abogado (art. 46 [seccion] 2, 6), la ya referida admision-rechazo de la demanda y citacion del demandado (art. 46 [seccion] 2, 7-8 y 13), la decision eventual de no dar traslado de la demanda al demandado (art. 46 [seccion] 2, 9); en caso de que al actor no comparezca a la sesion para fijar el dubium (art. 140, 1-2), la nueva citacion del mismo y, en caso de continuar ausente, la declaracion de la causa como desierta.

(44) Salvo que se trate de un supuesto de ausencia sobrevenida, la declaracion de ausencia del demandado procedera realizarse tras la citacion de este, de modo que sera el vicario judicial quien habra de dar el decreto de declaracion de ausencia que el can. 1592 [seccion] 2 establece en terminos de obligatoriedad (no es potestativo para el vicario judicial).

(45) La terminologia es muy impropia, pues las sentencias de nulidad de matrimonio no se ejecutan, lo impide su propia naturaleza declarativa, ni generan para las partes obligaciones que requieran de una ejecucion a tenor de los cann. 1650-1655.

(46) Ello <<a menos que conste claramente la injusticia de la decision>> [FRANCISCO, Rescripto del Santo Padre Francisco sobre el cumplitniento y la observaria de la nueva ley del proceso matrimonial, 7 de diciembre de 2015, en vatican.va, 11-XII-2015, n. II.3, y en L'Osservatore Romano 155 (2015), 12-XII-2015, p. 8, n. II.3]; en este punto, el Rescripto del Papa Francisco actualiza lo establecido en el n. II del Rescripto de 11 de febrero de 2013 del Papa Benedicto XVI [SEGRETARIA DI STATO, Rescriptum ex audientia SS.mi 11 febraio 2013, N. 208.966; vid. C. M. MORAN BUSTOS, Las Facultades Especiales de la Rota Romana: claves interpretativas y cuestiones que suscitan, en J. BOSCH (ed.), Actas de las XXXIV jomadas de la actualidad canonica organizadas por la Asociacion Espanola de Canonistas en Madrid, 23-25 de abril de 2014, Madrid 2015, 391-462].

(47) R. RODRIGUEZ CHACON, Antecedentes, estructura y valor juridico en el sistema normativo canonico ..., cit., 56-57.

(48) M. DEL POZZO, L'impatto della riforma sul diritto processuale vigente ..., cit., [seccion] 5.2, 15-16.

(49) Cfr. C. M. MORAN BUSTOS, Retos de la reforma procesal de la nulidad del matrimonio ..., cit., 55-56.

(50) Cfr. C. M. MORAN BUSTOS, El proceso <<brevior>> ante el obispo ..., cit., 131-135.

(51) Cfr. C. M. MORAN BUSTOS, Criteri organizzativi dei tribunal e criteri d'azione degli operatori giuridici dopo la promulgazione del Al. R Mitis Index, cit., 115-133.

(52) Cfr. M. DEL POZZO, L'impatto della riforma std diritto processuale vigente ..., cit., [seccion] 5.2, 16.

(53) Cfr. J. LLOBELL, Alcune questioni comuni ai tre processi perla dichiarazione ..., cit., 18; R. RODRIGUEZ CHACON, Antecedentes, estructura y valor juridico en el sistema normativo canonico ..., cit., 57.

(54) Cfr. G. P. MONTINI, L'istruzione <<Dignitas Connubii>>suiprocessidinullita matrimoniale ..., cit., 351.

(55) <<Il Sussidio applicative non e chiaramente paragonabile alio scopo e alio spirito della Dignitas Connubii. La sua rapidissima preparazione e l'impostazione stremamente didascalica e prontuaristica (si pensi ai quadri sintetici e agli specimina) lo rende un supporto di awio e di guida alFesecuzione della reforma piu che uno strumento di analisi e specificazione operativa e giurisprudenziale delle disposizioni. Manca ancora d'altronde l'esperienza e la prassi che possa assicurare un prospetto affidabile in tale linea. L'impronta del Sussidio applicativo e in generale l'ideale di una legge "leggera e aperta" per la verita sembrano un po' prendere le distanze dallo stile e dall'approccio delle precedent! istruzioni>> (M. DEL POZZO, Limpam della riforma sul dirim processuale vigente ..., cit., [seccion] 5.2, 16).

(56) En este caso, con la excepcion de defensor del vinculo y promotor de justicia, aunque no podran ser en la misma causa (can. 1436 [seccion] 1).

(57) Esta prohibicion del art. 36 [seccion] 3 cubre una laguna del CIC 83 y, en la medidad que es de sentido comun procesal, seguira teniendo sentido mas alla de la vigencia de la Dignitas Connubii. En efecto, el can. 1447 prohibe a los vicarios judiciales, jueces, defensor del vinculo y promotor de justicia ser juez o asesor <<en otra instancia>>, pero no dice nada de la misma instancia, y podria ocurrir, sobre todo con ocasion de nombramientos advenedizos, que uno fuera defensor del vinculo y despues juez; de hecho, asi se ha producido en algun supuesto; es verdad que la doctrina mayoritaria interpretaba que no pudiendo actuar en una instancia superior, menos podia hacerlo en la misma instancia. El art. 36 [seccion] 2 prohibe desempenar dos oficios en el mismo tribunal, independientemente de la instancia que sea, pero dice <<simultaneamente>> (<<simul>>); segun eso, uno que era defensor del vinculo, por ejemplo, podra ser nombrado en ese mismo tribunal juez (de hecho, el art. 43 [seccion] 4 recomienda este tipo de situaciones), ya que en ese caso no desempenaria ambos oficios <<simultaneamente>>, pero ?podra serlo en la misma causa? Este supuesto no esta expresamente recogido ni en el can. 1447, ni en el art. 36 [seccion] 1, pero si en el art. 66 [seccion] 2 [cfr. C. M. MORAN BUSTOS, Comentario al titulo II: los tribunales (arts. 22-64 DC), en C. M. MORAN BUSTOS --C. PENA GARCIA, Nulidad de matrimonio y proceso canonico, Madrid 2007, 108].
COPYRIGHT 2017 Servicio de Publicaciones de la Universidad de Navarra
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2017 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Moran Bustos, Carlos M.
Publication:Ius Canonicum
Article Type:Ensayo critico
Date:Dec 1, 2017
Words:16451
Previous Article:Criterios inspiradores de la reforma del proceso de nulidad.
Next Article:La potestad judicial del Obispo en el M. Pr. Mitis Iudex.
Topics:

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2020 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters