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La vida en cuatro letras Claves para entender la diversidad, la enfermedad y la felicidad.

Carlos Lopez Otin

Barcelona: Paidos

Carlos Lopez Otin es uno de los cientificos mas brillantes y con mayor proyeccion del panorama espanol actual, no en vano viene sonando con fuerza desde hace tiempo como candidato al premio Nobel. Esperemos que se lo otorguen y continue asi la senda del asturiano Severo Ochoa, que lo recibio alla por 1959, justo un ano despues del nacimiento de Otin, oseense de cuna, si, pero asturiano de adopcion y sentimiento. Por cierto, que no le hayan dado aun el premio Princesa de Asturias es sencillamente escandaloso, esperemos que la Fundacion que los gestiona, tan ejemplar en tantas cosas, corrija pronto la anomalia. La primera vez que tuve noticia de Otin fue alla por 1993, cuando nuestro querido y anorado rector Santiago Gascon nos comento a los miembros de su equipo que habia sacado la catedra de bioquimica un joven que daria que hablar, y otra vez no se equivoco Santiago, que en paz descanse. Asi que tenemos la inmensa suerte de que Otin ejerza de Catedratico de Bioquimica en la Universidad de Oviedo, y mas suerte aun tengo yo de poder contar con su amistad. Decia no hace mucho Howard Gardner, catedratico de Harvard y premio Princesa de Asturias, autor del modelo de las inteligencias multiples, que una mala persona no llega nunca a ser un buen profesional, y creo que esta en lo cierto. El profesor Otin es un buen ejemplo de ello, une a su egregia figura de cientifico de primera fila un talante personal afable, abierto y dado a los demas. No se de donde saca el tiempo para atender a todo el mundo, y contestar todos los emails, el dice que tambien duerme, pero tengo serias dudas de ello. Su bonhomia es proverbial, y lo es en el sentido que nos indico el poeta, en el buen sentido de la palabra bueno.

Se preguntara alguno de ustedes por que se resena un libro de un bioquimico en una revista de psicologia, y la razon es muy sencilla, el comportamiento humano, lo psicologico, constituye una franja interactiva que hunde sus raices en los reales de la biologia y expande sus ramas por el contexto socio-cultural; asi que para entender cabalmente lo humano es imprescindible un enfoque triarquico, bio-psico-social. El libro que nos ocupa es una excursion apasionante y panoramica desde los genes y las bacterias, desde los origenes pristinos de la vida, a los dominios de lo humano, de la conducta, de las emociones, de la busqueda de la felicidad. Es un dialogo gozoso y sinfonico entre lo micro y lo macro de los humanos. Y es que Otin no solo sabe mucha bioquimica, uno de los que mas, es que ademas siempre se ha preocupado por sus implicaciones en el ambito conductual, del efecto mariposa de Lorenz, de la conexion entre los mecanismos basicos de la vida y la compleja conducta de los seres humanos. Fue el, antes que ningun psicologo, quien me pregunto en su dia que me habia parecido el libro Behave, de Sapolsky, demostrando asi que sigue al minuto los avances en el ambito de la comprension y explicacion del comportamiento. El libro es clave para entender, como le gustaba decir a nuestro maestro Mariano Yela, que todo esta relacionado con todo, pero no del todo. Otin se mueve aqui como pez en el agua, domina los mecanismos basicos como nadie, y entiende su repercusion en otros niveles de lo humano, en el comportamiento y en las emociones, y viceversa. Rastrea los codigos universales de la vida, comunes a bacterias y humanos. Eso es el libro, un ir y venir apasionante entre lo elemental y lo general, un dialogo continuo entre la vida, la enfermedad, la muerte y la felicidad. ?Es que hay algo mas genuinamente humano y por ende psicologico? Nos presenta con maestria las paradojas y la borrosidad de lo humano, mayormente inhumano, pues nos recuerda que hay mas celulas bacterianas que humanas en nuestro cuerpo. Somos la suma de todo, pero no nos agotamos en los sumandos, por eso los seres vivos constituimos una emergencia magica, y la psique, el pensamiento, la consciencia, una, por asi decir, meta-emergencia, que a partir del carbono cerebral y a base de conexiones infinitas, se libera de lo material y reina en el mundo de lo evanescente. No es casual que la psicologia haya adoptado como simbolo propio la mariposa, o psique griega, y que Otin proponga como meta de la felicidad la union armonica entre las dos mariposas, las del estomago, las emociones, y las del cerebro, las cognitivas. Aunar, en suma, razon y emocion, esa es la dificil sintesis a conseguir, pero vayamos por partes.

Como cientifico avezado que es, Otin no cae en reduccionismos simplistas, y entiende mejor que nadie el dialogo entre los distintos niveles del conocimiento, exponiendo con maestria el papel de la epigenetica y del metagenoma en la construccion de lo humano, no me resisto a transcribir literalmente sus sabias palabras: nuestros padres nos legaron una valiosa brujula genomica que nos orienta tras nuestro aterrizaje en el planeta de los genes, pero ellos no son los responsables de la modelacion en nuestros cuerpos de otros grandes lenguajes de la vida, como el epigenoma y el metagenoma, que nosotros mismos vamos esculpiendo a nuestra manera, "golpe a golpe, verso a verso", a traves del dialogo cotidiano con el ambiente que nos rodea. El lenguaje epigenetico seria algo asi como la gramatica o la ortografia del genoma, y surge a partir de cambios reversibles y dinamicos en lo que podiamos llamar la decoracion quimica del ADN o de unas proteinas llamadas histonas que pliegan nuestro material genetico para que pueda empaquetarse correctamente dentro de las celulas. El genoma almacena informacion, mientras que el epigenoma la organiza, y en un nuevo paralelismo entre el mundo de las ciencias y el de las letras, podemos imaginar que estos cambios epigeneticos actuan a modo de tildes, comas, dieresis o puntos que dan sentido gramatical al mensaje genetico y reflejan el dialogo del genoma con el ambiente en el que se desarrolla la vida. Las alteraciones epigeneticas son continuas; en cada instante de la vida se producen millones de ellas. Asi, dependiendo de la alimentacion, de la temperatura, de la actividad fisica, o de las emociones que experimentemos, se iran generando estos cambios epigeneticos en forma de metilaciones en el ADN o de modificaciones en las histonas que determinan que la informacion contenida en el genoma se exprese o no, que los genes se activen o inactiven, que hablen o queden en silencio. En definitiva, somos mas, mucho mas que la suma de nuestros genes. Cuando ya parecia que con el epigenoma podiamos explicar aspectos hasta ahora desconocidos de la influencia del ambiente en nuestras vidas, entro en escena el metagenoma e introdujo una dimension adicional de complejidad en la ecuacion de los lenguajes biologicos. El metagenoma es nuestra verdadera vida interior, el conjunto de todos los genomas que nos habitan, no solo el humano, sino el de toda la impresionante coleccion de bacterias, virus y parasitos que conviven en el interior de nuestro organismo, cada uno de los cuales tiene su propio genoma. Somos holobiontes, esto es, el conjunto formado por un organismo complejo y todos sus microorganismos asociados; y para sorpresa de todos los que asimilan equivocadamente los microbios con la enfermedad, resulta que la inmensa mayoria de los microorganismos que habitan en nuestro cuerpo no solo no causan enfermedades, sino que favorecen el correcto funcionamiento de nuestro organismo (pp. 66-68).

Y continua mas adelante puntualizando de forma magistral: el acalorado debate entre genetistas y ambientalistas acerca de las claves del comportamiento humano no tiene mucho sentido a la luz del conocimiento cientifico actual. Hoy, sabemos que genes y ambiente son dos terminos que forman parte de la misma ecuacion de la vida. La influencia ambiental, tanto la interna como la externa, comienza en el propio desarrollo prenatal y despues se extiende a todas las etapas postnatales sin excepcion. Cada alimento que ingerimos, cada bocanada de aire que respiramos, cada cambio de temperatura que experimentamos, cada radiacion natural o artificial que recibimos, cada agente toxico con el que interaccionamos y cada compuesto quimico que generamos como consecuencia de nuestro metabolismo, de nuestro aprendizaje, de nuestros pensamientos y de nuestras emociones tienen el potencial de modificar la informacion genetica. Dependiendo del tipo, frecuencia e intensidad de estas influencias ambientales, el lenguaje genomico puede verse tan gravemente afectado que al final se produciran mutaciones somaticas causantes de procesos tales como los del cancer o el envejecimiento. Sin embargo, lo habitual es que la influencia ambiental no afecte directamente a la informacion contenida en nuestro genoma, sino que actue de manera indirecta a traves de los cambios epigenomicos y metagenomicos (p 139).

Que lejos queda este planteamiento de las afirmaciones simplistas acerca de las relaciones entre los genes y la conducta que con demasiada frecuencia leemos en algunos textos especializados, pero romos. Dentro de ese marco reflexiona Otin sobre las bases y componentes de las emociones, sobre el miedo, ligado al gen STMN1, y sobre la felicidad, atreviendose a identificar las claves a varios niveles. Resultan premonitorias y sutiles sus reflexiones sobre la relacion entre nuestra inteligencia mayormente de carbono y la de los ordenadores, de silicio, analizando la interaccion entre ambas, y los posibles hibridos que marcaran la transicion del homo sapiens hacia el post-humanismo y trans-humanismo, hacia lo que el autor denomina Homo sapiens sentiens 2.0, el hombre sabio y sintiente. Nos recuerda a Zubiri y su inteligencia sentiente, y se conecta directamente con el lema de la Academia de Psicologia de Espana, cogito, sentio, ago, pienso, siento, actuo, mas psicologico imposible. Como ocurre siempre, el verdadero saber tiene limites borrosos y no entiende de fronteras entre disciplinas academicas, es transversal y holistico.

Con los pies solidamente apoyados en los procesos basicos de lo vivo y el pensamiento apuntando al futuro sapiens sentiens 2.0., propone Otin un modelo original de cinco dimensiones para dar cuenta de la felicidad de los humanos, su raison d'etre: Imperfeccion, Reparacion, Observacion, Introspeccion y Emocion (IROIE). La imperfeccion forma parte de nuestro legado evolutivo, aceptarla, asumirla, es el primer paso en el camino hacia la felicidad, si fueramos perfectos seriamos todavia microbios. La reparacion y recomposicion de los danos, tanto a nivel biologico como psicologico, es la base de alcanzar la felicidad, si te caes siete veces levantate ocho, que reza el proverbio japones, sin resiliencia no hay paraiso. Observar todo lo que nos rodea con atencion nos ayuda a vivir el presente, a centrarnos, y, en suma, a mejorar nuestra sensacion subjetiva de bienestar. La introspeccion, pensar, ensimismarse, disfrutar de la soledad, todo ello nos acerca al bienestar, nos hace mas felices, seguir, en suma, la senda de nuestros misticos Santa Teresa y San Juan de la Cruz, de nuestros poetas, como nos ensena Gil de Biedma en su bello poema De Vita Beata: vivir como un noble arruinado, entre las ruinas de mi inteligencia. El quinto componente es la emocion, emocionarse, vivir con intensidad, la pasion, nos acercan a la felicidad, hay que cultivar con igual esmero los dos terminos del binomio razon y emocion, esa posibilidad es una ventaja que el carbono lleva al silicio, al menos de momento.

Esta propuesta big five de Otin sobre la felicidad resulta muy inspiradora, ha nacido una hipotesis plausible pendiente de someter a prueba empirica. Aqui se vislumbra un buen programa de investigacion, con algunas preguntas claves pendientes de responder, ?como se miden estas dimensiones? ?se confirman empiricamente? ?como se relacionan entre ellas? ?se articulan todas ellas en una dimension general de felicidad? ?tienen un sustrato bioquimico y genetico identificable? ?como vienen moduladas por el epigenoma y el metagenoma? Que gran oportunidad para hacer converger en el estudio de la felicidad los dos enfoques por los que clamaba Cronbach, el correlacional y el experimental. Sirvan estas lineas para animar a los departamentos de Psicologia y de Bioquimica de nuestra querida Universidad de Oviedo a unir sus esfuerzos para impulsar esta linea de investigacion, que se preve viable y feraz, pues disponemos de los especialistas necesarios en ambos niveles, el bioquimico y el comportamental.

Estamos, por tanto, ante un libro de obligada lectura para todos aquellos que tengan interes en penetrar en los arcanos de lo humano, que, muy al contrario de lo que pensaba Nietzsche, no es demasiado humano, sino mas bien universal y tenido de inhumano. Un gran libro, en suma, solo hay un detalle marginal que me ha intrigado y me ha venido a la mente de forma recurrente durante la lectura del libro, ?como es que Otin prefiere las variaciones Diabelli de Beethoven a las de Goldberg de Bach? Se lo preguntare algun dia, por lo demas la musica y la literatura que salpica el libro es una muestra mas de su vision sinfonica, poliedrica, articulada y armonica de lo vivo en su pelea herculea contra la inexorable segunda ley de la termodinamica que impone el desorden, otra forma mas de ver la eterna lucha entre Eros y Tanatos. Es lo que hay, nada es comparable a la vida, y Otin con su sabiduria nos guia por sus origenes y manifestaciones mas genuinas, lean el libro, no se arrepentiran.

Revisado por:

Jose Muniz

Departamento de Psicologia

Universidad de Oviedo
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Author:Muniz, Jose
Publication:Psicothema
Article Type:Resena de libro
Date:Jul 1, 2019
Words:2222
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