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La vejez en la medicina porfiriana.

Old age in Porfirian medicine

INTRODUCCION

En la actualidad, examinar la triada viejo-vejez-envejecimiento ha dado como resultado la proliferacion de una gran cantidad de trabajos academicos que, desde disciplinas como la sociologia, la antropologia y, mas recientemente, la gerontologia, han nutrido el analisis y discusion respecto a la persona que envejece (el viejo), pero tambien acerca de la ultima etapa de la vida del ser humano (la vejez) y de su proceso biologico asociado (el envejecimiento).

Los estudios desde la historia son escasos, y en America Latina, francamente, en ciernes. (1) Por esta razon, el objetivo de este texto es mostrar una serie de reflexiones en torno a la vejez, el viejo y el envejecimiento elaboradas en Europa, pero que tuvieron cierta repercusion en la Ciudad de Mexico durante el ultimo tercio del siglo xix y la primera decada del xx, para advertir que en la capital del pais circularon ideas (2) respecto al tema, lo cual tuvo como consecuencia que algunos medicos mexicanos se preocuparan por examinarlo mas detalladamente.

Dicho periodo coincide con el llamado Porfiriato, que se refiere a los anos en los que dirigieron los destinos del pais los generales Porfirio Diaz (1876-1884, 18881911) y Manuel Gonzalez (1884-1888). Me parece importante centrar el analisis en el toda vez que durante esos anos se comenzo a reflexionar sobre el tema del envejecimiento en algunas partes del pais, aunque esto no quiere decir que haya existido una preocupacion del Estado ni del gremio medico por atender al grupo envejecido de la poblacion, tratar sus enfermedades y, en general, comprender el proceso de envejecimiento.

Antes de continuar, considero pertinente aclarar los terminos que empleare en este texto. Mientras que por vejez entiendo la ultima etapa de la vida del ser humano repleta de emociones y sensaciones, considero el envejecimiento como un proceso biologico, gradual y adaptativo, caracterizado por cambios inherentes a la edad y al desgaste acumulado en el transcurso del tiempo. (3) En otro lugar, muestro que a finales del siglo xix y principios del xx existio una diferenciacion en la nomenclatura para definir a una persona envejecida. Por un lado, la idea de viejo se relaciono con la pobreza, el vicio y el trabajo perpetuo que le permitio continuar subsistiendo; por otro, ser anciano se vinculo con una posicion social y economica alta, pero tambien con haber ejercido ciertas profesiones que otorgaban respeto en la sociedad. Finalmente, y con base en un analisis exhaustivo de fuentes, muestro que durante el periodo de analisis y en la Ciudad de Mexico, la edad de entrada en la vejez y en la ancianidad fue a partir de los 50 anos de edad. (4)

De la mano del siglo xix llegaron una serie de avances en todos los campos de la ciencia que transformaron las vidas de millones de personas alrededor del mundo. En este articulo me enfocare en el desarrollo de la medicina cuyo resultado fue que florecieran nuevas preocupaciones por comprender procesos fisiologicos que colaboraran para volver inteligible el proceso salud-enfermedad. Una de ellas--me parece--se relaciono con el envejecimiento, idea que durante siglos recorrio el imaginario colectivo y provoco que un gran numero de personas en el transcurso de la historia de la humanidad reflexionaran sobre el ocaso de la vida, en una serie de estrategias para combatir o incluso erradicar la vejez, aunque tambien en la posibilidad de comprender los procesos que provoca el envejecimiento para, de esta forma, convivir con el. (5)

En la Ciudad de Mexico, durante la segunda mitad del siglo xix hubo esfuerzos importantes en favor de la higiene (6) los cuales se tradujeron en una serie de acciones enfocadas en brindar atencion medica a la sociedad. (7) Sin embargo, dicha atencion dejo de lado a un sector envejecido de la sociedad que no fue "conquistado" por la medicina academica o que simplemente no tuvo los recursos para pagarla, y que, por lo tanto, se vio obligado a recurrir al uso de remedios caseros para prevenir sus enfermedades.

Asi, en este articulo examino las formas en las que la vejez fue vista desde la medicina porfiriana, la cual no solo se relaciono con la formacion profesional de los medicos o con el surgimiento de las primeras especialidades, sino que se refirio a la influencia que tuvieron la medicina extranjera, las ideas generadas en la capital del pais y en algunos puntos de la republica, asi como la reflexion acerca de distintos temas, como el envejecimiento.

LA CIRCULACION DE LAS IDEAS MEDICAS SOBRE LA VEJEZ

Desde la Antiguedad, una constante busqueda por combatir (e incluso eliminar) el envejecimiento permitio la aparicion de una retahila de remedios, mitos y productos que aseguraban suprimir dicho proceso biologico: fuentes y piscinas de la juventud, pocimas que dejarian al organismo "inmunizado" contra la vejez o pactos con entes ajenos a este mundo para recibir la inmortalidad fueron algunos ejemplos que rondaron el imaginario colectivo y que provocaron una aversion a llegar a la ultima etapa de la vida.

Aristoteles vinculo el envejecimiento con la perdida del calor vital; egipcios y romanos acostumbraban ingerir grandes cantidades de ajo para conservar la juventud, mientras que los emperadores chinos requirieron de los servicios de alquimistas con el objetivo de encontrar una formula para alcanzar una juventud eterna. (8)

De acuerdo con Thomas Cole, en la Europa protestante, desde la Edad Media hasta el siglo xvii, la concepcion de la vida fue impregnada de una religiosidad que describia, mas que un ciclo vital, un drama espiritual, representado por medio de la iconografia como una secuencia de etapas que iniciaba en la cuna y terminaba en la tumba. (9) El mismo autor senala que, en Estados Unidos, a finales del siglo xviii, emergio un importante esfuerzo cultural para comprender a la muerte. De esta forma, la idea de fallecer transito de ser considerada un castigo divino para tomar la forma de "la culminacion pacifica de una vida ordenada". Asi, la muerte natural se asocio con la idea de "morir de viejo". (10)

En el mismo orden de ideas, Claudio Lomnitz enfatiza que la practica misionera cristiana es responsable de la idea de que "la muerte es el espejo de la vida", (11) por lo que llevar un estilo de vida tranquilo, sin vicios ni fornicios, tendria como consecuencia experimentar una vejez sin tantos contratiempos, la cual condujera a una muerte apacible. (12)

No fue sino hasta las ultimas decadas del siglo xviii cuando aparecieron en el Viejo Continente trabajos que reflejaron la preocupacion de algunos medicos por estudiar cientificamente la ultima etapa de la vida. En otras palabras, a partir de entonces se manifesto una inquietud por dejar a un lado las explicaciones fantasticas para incorporar reflexiones empiricas que llevarian a un estudio sistematico del proceso de envejecimiento.

El arte de prolongar la vida fue un texto de la autoria de Christoph Wilhelm Hufeland (1762-1836), quien se baso en un concepto al que llamo fuerza vital: "una fuerza incomprensible, emanacion de la divinidad" (13) que cada ser humano posee desde el nacimiento. Asi, el proposito que deberia perseguir cada individuo seria preservar dicha fuerza o agotarla lo menos posible. (14)

Cerca de los sesenta anos de edad, el medico estadounidense Benjamin Rush (1746-1813) escribio dos articulos: "Sobre la condicion del cuerpo y la mente en la vejez" y "Comentarios sobre las enfermedades de las personas viejas". En ellos se intereso por la tendencia de las personas longevas de regenerar ciertas funciones de sus organos. La preocupacion principal de Rush se relaciono mas con las formas de alcanzar la vejez que por tratar sus enfermedades. (15)

En 1848, a los 33 anos, George Edward Day publico un texto acerca del envejecimiento en el cual se quejo sobre el hecho de que muy pocos medicos estuvieran interesados en curar las enfermedades de los viejos. (16) Aunque esta reflexion se concreto mas de seis decadas despues con el surgimiento de la geriatria, es importante notar que Day enfatizo la necesidad de estudiar a los ancianos, tal vez vislumbrando la aparicion de un nuevo campo medico.

El medico frances Maxime Durand-Fardel (1815-1899) publico en 1853 su Tratado practico de las enfermedades de la vejez. (17) Segun refiere, por mas de 15 anos, su objeto de estudio y de observacion estuvo focalizado en la apreciacion de los malestares de la vejez. El galeno compartio con sus lectores que se baso en una serie de estudios previos sin los cuales no habria completado su texto. (18)

De acuerdo con Durand-Fardel, el objetivo era "dar a conocer las enfermedades de los individuos que han llegado a una edad avanzada y los agentes mas eficaces para combatirlas". Para construir su argumentacion, el autor se apoyo en lo que llamo la ley de las edades; es decir, para el galeno la vida consistia en un proceso que iniciaba con el nacimiento y culminaba con la muerte.

El ciclo vital lo dividio en: infancia, adolescencia, virilidad y vejez. Clasifico la ultima etapa de la vida en vejez lozana, caducidad y decrepitud. Sin embargo, acepto que esta division por edades no puede ser establecida de manera tajante, puesto que "unos son hombres en perfecto estado de organizacion a los veinte anos, otros a los treinta, unos son todavia jovenes a los cincuenta y otros viejos a la misma edad". Por esta razon, sugirio una serie de recomendaciones relacionadas con elementos tales como: evitar los cambios bruscos de domicilio; la correccion gradual de las malas costumbres; evitar la respiracion de un "aire confinado" (como el que existia en las grandes reuniones, los espectaculos y los salones, pues "si el silencio consume la vejez, el mucho ruido le apaga"); oponerse a "las grandes fatigas y las emociones violentas"; la insistencia en el habito de banarse, y, por ultimo, mantener una actividad tanto fisica como mental. (19)

Otro medico frances, el neurologo Jean Martin Charcot (1825-1893), en sus Lecons Cliniques sur les Maladies des Vieillards et les Maladies Chroniques (1867), estudio la relacion entre la vejez y la edad. Su trabajo se baso en el analisis de historias de ancianas recluidas en un hospital publico de Paris. Como resultado de lo anterior, clasifico la enfermedades en tres grupos: 1) aquellas debidas a cambios fisiologicos generales, 2) las de existencia previa que, con la llegada de la vejez, presentaban peligrosas caracteristicas, y 3) enfermedades a las que los viejos parecian inmunes. (20)

De manera similar a Durand-Fardel, Charcot se baso en trabajos previos de otros medicos que se interesaron por estudiar los cambios fisiologicos en la ultima etapa de la vida, como George Cheyene (1671-1743), Giovanni Battista Morgagni (1681-1771), Albrecht von Haller (1707-1777), Christian Wilhelm Hufeland (1762-1836) y Anthony Carlisle (1768-1840). (21)

El estudio y la experimentacion con hormonas comenzo a desarrollarse a finales del siglo xix. En 1886, el medico ingles Victor Horsley (1857-1916) sostuvo que la senilidad era causada por una deficiencia en la glandula tiroides; Charles Edward Brown Sequard (1817-1894) propuso que, al inyectar esperma en las glandulas sexuales de los ancianos, "se obtendria de ellos manifestaciones de rejuvenecimiento" (incluso el mismo, a los 72 anos, se aplico su tratamiento y en 1889 declaro ante la Academia de Medicina que experimentaba "una fuerza y una energia tales como no recordaba haberlas poseido en su juventud"); (22) el urologo Victor DeLespinasse se encargo de efectuar los primeros trasplantes humanos de testiculos en la Universidad de Chicago; Victor Voronoff, ya entrado el siglo xx, decidio experimentar con trasplantes de glandulas de mono para rejuvenecer a viejos que pudieran pagar el procedimiento. (23) Segun John Morely, ellos fueron los precursores historicos del uso moderno de la testosterona como tratamiento contra la andropausia. (24)

Un tema recurrente en el Viejo Mundo fue la higiene. (25) De acuerdo con Pio Martinez, "de Europa irradiaban las ideas que se implementaban en sus zonas de influencia". Debido a esa razon, era posible que en Mexico se tuviera conocimiento de los principios de la higiene leyendo a autores como Tourtelle, Briand, Becquerel, Lacassagne y Proust. (26) Esto nos brinda elementos para pensar que los conocimientos higienicos y farmaceuticos circularon de Europa a America con relativa fluidez y que los galenos mexicanos tuvieron acceso a la bibliografia medica especializada.

En la Ciudad de Mexico, los conocimientos higienicos fueron dirigidos sobre todo a la poblacion infantil y adulta; sin embargo, esto no quiere decir que no hayan aparecido recomendaciones para los viejos en algunas publicaciones que tuvieron como objetivo difundir aquella informacion dentro de la sociedad capitalina. En el siguiente apartado expondre la manera en la que estas ideas fueron recibidas y compartidas en la capital del pais por un grupo de profesionistas, para mostrar el inicio de la comprension del proceso de envejecimiento humano.

?EL TRATAMIENTO MEDICO DEL ENVEJECIMIENTO EN MEXICO?: LA RECEPCION DE LAS IDEAS

Los medicos e higienistas mexicanos (27) que se ocuparon de estudiar al viejo y sus enfermedades fueron escasos; por ello, no es posible hablar de un gremio que busco analizar esta tematica, proponer alguna politica sanitaria especifica o incidir en la poblacion provecta mexicana para modificar sus habitos y estilos de vida. Mas bien se trato de la siembra de una semilla que mas adelante conformaria la practica geriatrica y gerontologica en el pais.

En este apartado sostengo que los medicos e higienistas que escribieron desde Mexico no se dedicaron exclusivamente a copiar las ideas extranjeras, sino que reflexionaron al respecto y las supieron ajustar al contexto nacional, puesto que los receptores "consciente o inconscientemente, interpretan y adaptan las ideas, costumbres e imagenes que se les ofrece". (28) Asimismo, expongo una serie de recomendaciones y prescripciones higienicas que aparecieron en tres revistas cientificas mexicanas y en algunos manuales de higiene, cuyos contenidos reflejan que el tratamiento medico del envejecimiento en el pais, es decir, el conjunto de medios empleados para curar o aliviar alguna enfermedad, aun estaba en ciernes. (29)

Durante las ultimas decadas del siglo xix, en las paginas de La Medicina Cientifica, La Escuela de Medicina y La Farmacia se discutieron temas relacionados con los ancianos y el proceso del envejecimiento. En este tenor, a partir de 1893, la pluma de Juan Soler y Roig reflejo una verdadera preocupacion por difundir temas relacionados con la salud, el cuidado y la atencion a los viejos en las paginas de La Medicina Cientifica. Por ello, considero que Soler y Roig fue uno de los pioneros en el estudio del envejecimiento en Mexico, puesto que antes de dicha fecha no he localizado a otro medico que haya hecho explicito su interes por estudiar el tema. (30)

Dicho autor considero la involucion senil como la "evolucion retrograda" que experimenta el organismo humano a consecuencia de los anos, y definio el concepto de marasmo senil como la ultima etapa de dicha involucion, en la que el viejo ya se encuentra "sin poder casi retroceder en los umbrales de la mansion de los muertos". En este sentido, refirio que su analisis resultaba importante "para ver si la ciencia logra detenerlo o alejarlo por algun tiempo mas de la eterna morada de la humanidad". La idea fue que el marasmo senil aparecia por lo regular a los setenta anos, como resultado de "esa inmutable ley que obliga a morir al que ha nacido y que puede tambien presentarse prematuramente en individuos de edad viril", aunque, si se observaban malas condiciones de vida o alimentacion insuficiente, entonces este podria anticiparse y llegar "entre los cincuenta o sesenta anos". (31)

En "El secreto de la longevidad", articulo aparecido en La Medicina Cientifica el 15 de noviembre de 1894, el mismo autor hizo un recuento de las formas en las que el ser humano intento combatir el envejecimiento desde la Antiguedad, y llego a la conclusion de la importancia de la alimentacion en el transcurso de la historia, pues era considerada una fuente inagotable "de sustancia nueva que sustituye constantemente a la vieja e inservible". (32) El rastro de los articulos de Juan Soler y Roig se pierde a finales de 1895 y los articulos sobre la vejez no aparecieron de nuevo sino hasta principios del siglo xx.

Otro de los pioneros en el estudio del envejecimiento en Mexico fue el medico Jose Maria Bandera. Durante su vida academica y profesional sus intereses cientificos se diversificaron: medico oftalmologo de formacion, posteriormente se intereso en las enfermedades mentales, y, en la ultima decada de su vida, se preocupo por estudiar algunos aspectos del proceso de envejecimiento humano. (33)

En 1903 publico en la Gaceta Medica de Mexico un articulo intitulado "Algunas consideraciones acerca de la fisiologia de la vejez". En el aparece la idea de considerar el envejecimiento como un proceso:
   [...] el desarrollo del organismo adulto se opera progresivamente a
   expensas de una celula [el ovulo ...] Se ha creido que el hombre,
   llegado a la edad adulta, terminaba su desarrollo y permanecia
   estacionario en lo sucesivo. Esta idea es absolutamente falsa y
   tiene su origen en la circunstancia de que el desarrollo del hombre
   en la edad adulta se opera con mayor lentitud que en el periodo
   embrionario o en los primeros anos de vida. Mas, en realidad, no
   cesa jamas. (34)


Destaca el hecho de que tanto Juan Soler y Roig como Jose Maria Bandera hayan escrito sus textos antes que el microbiologo ruso Ellie Metchnikoff, quien propuso algunas teorias acerca del envejecimiento y acuno el termino gerontologia. Los contenidos de las publicaciones especializadas mexicanas son semejantes a aquellos que localice en los textos de manufactura extranjera, lo cual me hace pensar que efectivamente existio una circulacion de ideas entre el Viejo y el Nuevo Mundo. Dichas inquietudes se relacionaron con aspectos que aludieron a la fisiologia, la terapeutica, la alimentacion, la patologia, asi como con una serie de recomendaciones para el cuidado de la poblacion vieja de la sociedad.

Fisiologia y terapeutica

Para estos medicos fue primordial conocer los procesos de los organos envejecidos del ser humano, asi como los medios empleados en el tratamiento de las enfermedades. En "Terapeutica del marasmo senil", Juan Soler y Roig sostuvo que la estricnina era uno de los farmacos mas efectivos, pues se trataba de un "precioso incitante vital capaz de despertar el letargo fisiologico al cual se ve reducido el anciano". Otro de los medicamentos capaces de detener la involucion senil y aliviar el marasmo era el arsenico, "en la forma de acido arsenioso o el de arseniato sodico o potasico", puesto que se trataba de un "elemento depurativo del herpetismo que en la senectud puede oponerse a la longevidad". Tambien sugirio probar las inyecciones de jugos de glandulas reproductivas y la "transfusion nerviosa" de Brown-Sequard para los viejos "hipodinamicos", ya que estas tendian a "la dinamizacion del organismo". (35)

A nivel fisiologico, destaco la opinion de Jose Maria Bandera, quien sostuvo que el organismo constantemente se modificaba desde el nacimiento hasta la muerte, y que las caracteristicas del funcionamiento fisiologico en la edad avanzada eran "el retardo y la lentitud de los fenomenos de nutricion". Bandera presento un listado de las principales funciones biologicas que sufren modificaciones al envejecer: la asimilacion celular, oxidaciones incompletas, transformaciones de acidos, lentitud en la circulacion sanguinea, disminucion de grasa y la decadencia de las funciones cerebrales.

De acuerdo con el, estas modificaciones eran parte del "proceso senil". El esfuerzo de Bandera por encontrar una manera de "prolongar la vida humana" lo llevo a interesarse en los estudios en torno al fagocitismo propuestos por el microbiologo ruso y premio Nobel de Fisiologia Ellie Metchnikoff. (36) El apunte de Bandera concluyo haciendo un llamado a "no desconfiar de la ciencia hasta encontrar una manera de prolongar la vida o al menos disminuir los sufrimientos de la vejez". (37)

Con base en lo anterior, sostengo que el pensamiento del galeno mexicano puede ser senalado como otro de los pioneros en la reflexion en torno al envejecimiento en Mexico puesto que no localice otros articulos o reflexiones sobre el tema en la Gaceta Medica de Mexico. Esta tonica se mantendria a nivel internacional, pues en el XIII Congreso Internacional de Medicina, celebrado en Paris, Francia, del 2 al 9 de agosto de 1900, no se encuentra algun trabajo relacionado con la vejez en el programa del evento. En 1910, la Memoria General del IV Congreso Medico Nacional, efectuado en la capital mexicana del 19 al 25 de septiembre de 1910, tampoco reporto algun estudio similar. (38)

Resulta sugerente que Jose Maria Bandera haya escrito su articulo a los 71 anos. Aunque es posible que se tratara de una coincidencia, sostengo que su interes por indagar en otros campos de la medicina obedecio a una curiosidad cientifica que lo hizo transitar a lo largo de su vida por distintas areas del conocimiento, y que, tal vez, envejecer le provoco formularse nuevas preguntas relacionadas con la ultima etapa del ciclo vital. (39) Esto de ninguna manera implica una relacion determinista entre la edad del individuo y su campo de especializacion. Ademas, se debe enfatizar el hecho de que Bandera haya conocido el trabajo del galeno ruso, pues esto quiere decir que efectivamente hubo una circulacion de ideas entre los medicos europeos y mexicanos.

Alimentacion

En el articulo intitulado "Higiene de la involucion senil", Soler y Roig recomendo llevar una alimentacion mas vegetariana que animal para "retardar la caducidad y aun la muerte", asi como no ingerir ningun tipo de licores ni "vinos alcoholizados". Los alimentos "grasos y feculentos" debian ser sustituidos por huevos frescos, legumbres saludables, buen pan, carne tierna y por "todo aquello que se sabe que por experiencia les es facil digerir". Aseguro tambien que, si se fumaba poco y no se bebia ni te ni cafe, "no sera un milagro que radiante de salud llegue a octagenario". (40)

Un elemento adicional que recomendo fue beber leche "procedente de un animal sano y robusto, al instante mismo de ser ordenada", pues ademas de constituir un alimento magnifico para el viejo, era considerada como "un elemento riquisimo de vitalizacion que no solo puede retardar la caducidad senil sino integrar en el organismo del anciano elementos homologos de fuerza vital". (41)

Respecto a las bebidas alcoholicas, las categorizo como "altamente nocivas en la edad senil" y que deberia considerarse "al aguardiente y a toda clase de licores como un terrible enemigo de su salud". Argumento, ademas, que entre una de las consecuencias del uso de estas "bebidas espirituosas" estaba "la vejez prematura[,] asi como gravisimas enfermedades". De igual forma, afirmo que el tabaco "precipita la vejez por la accion deprimente que su accion ejerce sobre los centros nerviosos [...] embota los sentidos y oscurece la inteligencia". (42)

Patologia

Los trastornos anatomicos y fisiologicos de los organos y tejidos de los ancianos fue un topico en el que un grupo de estudiantes centraron su atencion. El estudio de las cataratas fue el tema de tesis de cinco jovenes medicos, (43) aunque solo dos de ellos se especializaron en la de los viejos. En 1891, Agustin Nieto y Mena defendio su tesis intitulada Breves consideraciones sobre la operacion de las cataratas seniles, que definio como "una de las mas brillantes operaciones de la cirugia ocular". (44) De acuerdo con Nieto y Mena, estas tienden a desarrollarse "en la edad adulta y en la vejez"; (45) sin embargo, no definio lo que entendia por dichos terminos. Una situacion equivalente aparecio en el texto de Teodoro Swayne, en el cual, si bien tampoco definio ni caracterizo la ultima etapa de la vida, sostuvo que "este tipo de catarata era frecuente despues de pasar los 50 anos, pero ocasionalmente [... ] entre los cuarenta y cincuenta". (46)

En La Medicina Cientifica, Juan Soler y Roig colaboro con una serie de articulos como: el estudio de la patologia del encefalo, (47) una serie de enfermedades que fueron consideradas como propias de los viejos, (48) una discusion respecto al aparato respiratorio, en general, (49) y de los pulmones, en particular. (50)

Otras recomendaciones

Sugerencias acerca de la importancia de vivir en un clima favorable y mantener una temperatura corporal adecuada, sobre todo durante el invierno, fueron recomendaciones recurrentes dirigidas a los ancianos. De acuerdo con Soler y Roig, en esa epoca era recomendable "tomar banos calientes" (aunque frios durante el resto del ano) y recibir masajes corporales, con el objetivo de "retardar la involucion senil de la piel". (51)

Llama la atencion que tambien se considerara en los articulos medicos la higiene del sueno en el anciano. La Farmacia hizo un llamado para evitar "las multiples enfermedades que diezman a la senectud en esta epoca de frios"; de esta manera, los ancianos debian pernoctar a las 9 de la noche y despertar a las 8 de la manana "debiendose lavar todo el cuerpo con agua fria". (52) Por un lado, Soler y Roig recomendo al sector provecto de la poblacion "recostarse a temprana hora y dejar la cama al rayar el alba", (53) mientras que, por el otro, la nota aparecida en La Farmacia sugeria calentar la cama con el calor de una persona sana, robusta y joven para que transfiriera al cuerpo del viejo "energias de vida y de salud". (54)

Otro consejo que debian seguir los ancianos para mantenerse saludables era llevar una "actividad organica e intelectual", consistente en ejercicios fisicos (evitando cualquier tipo de emocion fuerte, pues era considerada como un detonante de la apoplejia), asi como respirar aire puro y oxigenado, de preferencia en un ambiente rural "en donde hallara grata expansion el espiritu". Una restriccion que alcanzo consenso entre los medicos fue en relacion a su asistencia a los teatros, casinos y cafes para evitar un ambiente viciado y mantener "una vida metodica y sosegada". Soler y Roig afirmaba que, de seguir al pie de la letra estas instrucciones, asi como los preceptos higienicos, el anciano "tendra otra ventaja que le hara aspirar y vivir dilatados anos". (55)

Otro tema de importancia en el cuidado del anciano fue el del aseo corporal, entendido como una serie de practicas y habitos indispensable para preservar la salud y prevenir la enfermedad. De este modo, en libros de medicina domestica o en periodicos y revistas, aparecieron articulos que contenian informacion sobre las medidas que debian ser adoptadas tanto por la poblacion vieja como por el resto de los grupos etarios para evitar enfermedades. (56)

El delicado tema de la sexualidad fue tratado por Juan Soler y Roig, y su reflexion fue dirigida exclusivamente al varon (hubiera resultado sorprendente que no lo fuera asi durante el siglo xix). En "Higiene de la involucion senil", se refirio a este tema y recomendo al anciano "ser carcelero indomito de las pasiones" y rendir un ferviente culto a la castidad, si era su deseo prolongar la existencia. Recordo que debia practicarse la mens sana in corpore sano, y, para hacerlo, el hombre no debia sentir "mas amor que por Dios ni mas carino que por su familia". (57)

Estas recomendaciones y observaciones en torno al envejecimiento, que fueron leidas y comentadas por los lectores de las anteriores publicaciones medicas, muestran una preocupacion por comprender la biologia del proceso, asi como por tomar medidas preventivas para llevar una vejez saludable.

Me parece fundamental hacer esta distincion, pues las reflexiones de los medicos e higienistas reflejan una ruptura total con la vision sobre la vejez que pervivio al menos hasta principios del siglo xix en Europa y en Estados Unidos, puesto que el envejecimiento dejo de ser un sinonimo de enfermedad para convertirse en parte del ciclo vital humano. De esta manera, se busco prolongar la vida y se dejo atras la idea de abrazar una ultima etapa que solo representaba la decadencia previa a la muerte. Si bien fue aceptado que en algun momento esta tendria que hacer su aparicion, cada vez cobro mayor fuerza la idea de retrasar su llegada o de llegar a ella en posesion de la mayoria de las facultades.

Tengamos en mente que las reflexiones de Juan Soler y Roig y de Jose Maria Bandera acerca del envejecimiento no obedecieron exclusivamente a la cercania con el proceso biologico. De acuerdo con la sociologia del tiempo, ellos no vivieron un periodo unico, sino que "existio uno organizado y soportado por distintos grupos sociales, por distintas capas de edad", es decir, una pluralidad de tiempos sociales conjugados para que emergiera la preocupacion por estudiar un nuevo campo de conocimiento. (58)

Las consideraciones respecto al envejecimiento aparecieron en otro tipo de documentos, esta vez dirigidos a un publico mas amplio. Fue el caso de los manuales de higiene que surgieron como un medio alternativo de informacion sobre los avances medicos.

LOS MANUALES Y LOS TEXTOS DE HIGIENE

A partir del surgimiento de la bacteriologia, en el ultimo tercio del siglo xix, se amplio el conocimiento en torno a los origenes de las enfermedades, asi como de los metodos para prevenirlas o combatirlas. Estas ideas llegaron a Mexico y tuvieron como consecuencia que tanto galenos consagrados como estudiantes de medicina publicaran una notable cantidad de trabajos al respecto. Uno de ellos, Carlos Orozco, en su tesis, afirmo que el objetivo de la terapeutica y de la higiene "no era solo volver al organismo a su estado anterior una vez desviado del tipo normal sino prevenir estas alteraciones". (59)

Claudia Agostoni senala que fue precisamente durante el Porfiriato "cuando la higiene se consolido como un campo especifico de tratamiento terapeutico social". (60) Tal vez por esta razon algunas opiniones sugirieron que:
   Los higienistas de Mexico y Guadalajara simplemente repetian esos
   principios persuadidos de que era lo unico y lo mejor que habia al
   respecto, aunque no faltaron discrepancias que resultaron vanas
   ante la voragine de la civilizacion y el progreso. (61)


Un mecanismo mediante el cual se difundio la idea de potenciar la sanidad y la profilaxis en los distintos grupos etarios fueron los manuales de higiene, en los que se plasmaron una serie de sugerencias a la poblacion para que cuidaran su salud y emprendieran acciones que previnieran la enfermedad. (62) Aunque ya existian desde principios del siglo xix, en este apartado me concentrare en los que aparecieron a partir de la segunda mitad, pues en ellos ubique alusiones al envejecimiento y a la vejez.

En 1864, se publico la tercera edicion de los Elementos de higiene privada o arte de conservar la salud del individuo, escrito por el medico barcelones Felipe Monlau y Roca (1808-1871), en donde se resumio "lo mas esencial del arte de conservar la salud". (63) El autor clasifico la vida del hombre en cinco periodos: infancia, puericia, juventud, virilidad y vejez. (64) De acuerdo con el galeno, los principales elementos para alcanzar la longevidad fueron "el ejercicio fisico y la templanza en el comer y en el beber", aunque recalco que el exceso de actividad o "ejercicio activo inmoderado" era una de las razones que agotaban al sistema nervioso y cansaban a los sentidos, produciendo, entre otras cosas, la vejez prematura.

Recomendo la practica de los "ejercicios pasivos", porque en ellos el individuo no se mueve sino que es movido, como en el caso de los paseos en carruaje y la navegacion, pues "en la vejez el mareo es menos violento". Para Monlau, igual o mas importante que el ejercicio era el sueno "natural, tranquilo y de duracion conveniente"; si el sueno no era continuo, no se repararian las fuerzas y los organos se desgastarian prematuramente: "nada avejenta tanto como un sueno insuficiente". (65)

El manual indicaba que el viejo debia respirar un aire puro y seco, asi como evitar todas las temperaturas extremas "especialmente las humedas y frias". Sostenia que era muy complejo el cambio de residencia para el anciano. Respecto a las enfermedades respiratorias, se aconsejaba vestir al viejo "de invierno ya desde otono", los banos tibios y una dieta medianamente sustanciosa. Beber vinos dulces era recomendado en esta etapa, aunque se sugeria no hacer demasiado caso al dicho popular "el vino es la leche de los viejos". Finalmente, Monlau azuzo a los parientes del anciano "a tenerle contento, no contrariandole, disimulandole sus defectos y sus impertinencias". (66)

La importancia del texto de Monlau radica en la idea de mirar a la vejez no como una epoca de trastornos fisiologicos, sino como una oportunidad para vivir los ultimos anos desarrollando sin mayores complicaciones actividades cotidianas. Sin embargo, pasarian algunas decadas para que esta vision pudiera ser compartida por otros medicos, y, aun asi, en ocasiones, sus posturas fueron contradictorias.

En nuestro pais, en 1865, fue publicado el Manual de higiene privada para uso de toda clase de personas y dedicado especialmente a la juventud, escrito por el mexicano Juan Ramirez. El texto recomendo una serie de acciones, entre las que destacaron: permitir la libre circulacion de aire al interior de las casas; permanecer en lugares calidos (pues favorecia la digestion); efectuar actividades fisicas; favorecer el sueno "como reparador de fuerzas" y llevar una alimentacion ni escasa ni en exceso. Ramirez afirmo que aunque en los primeros periodos de la vida el consumo de bebidas alcoholicas o fermentadas era danino, eran muy recomendables "en la edad avanzada". (67)

Catorce anos despues, fue posible conseguir en Mexico el Diccionario de Medicina Popular y Ciencias Accesorias, cuyo autor fue el medico de origen polaco Pedro Luis Napoleon Chernoviz (1812-1882), quien afirmo: "a la vejez es a quien mas importa el conocimiento y la practica de los preceptos higienicos". Chernoviz recomendo una serie de acciones para este grupo etario: sustituir alimentos indigestos y abundantes, "sobre todo despues de la caida de los dientes", por el caldo, la leche, los puches, las feculas, los huevos, los vegetales y los pescados; masticar varias veces los alimentos; usar mas condimentos en las comidas, pues "favorecen la accion del estomago aumentando su energia"; beber de manera moderada cafe, te y licores; llevar a cabo una actividad fisica "que no llegue a fatigar", y tomar banos templados evitando hacerlo con agua fria. Asimismo, recomendo hacer lo posible por respirar aire puro, asi como por vivir en el campo durante la vejez, y, en epoca de frio, abrigarse apropiadamente. Respecto a la perdida de la potencia viril, senalo que era preciso resignarse "al decreto sancionado por la naturaleza y no solicitar por medio de la imaginacion o por los medicamentos excitantes fuerzas artificiales cuyo favor puede costar muy caro". Para combatir las pasiones sugeria "las distracciones favorables y el recreo del animo". En este sentido, retomo lo recomendado por el filosofo romano Marco Tulio Ciceron en cuanto al cultivo de las letras "en esta edad tan fecunda en pesares". (68)

La preocupacion por el estudio y la puesta en practica de los preceptos higienicos no fue exclusiva de la Ciudad de Mexico. En 1894, y con la rubrica del medico Jesus Diaz de Leon, fueron publicados sus Apuntes para el estudio de la higiene en Aguascalientes. En sus palabras, la higiene:
   [...] no solo tiene por objeto el indicar los medios para evitar
   las enfermedades y saberse precaver de las influencias de los
   medios, sino que debe atender al facil desenvolvimiento del
   individuo en el medio fisico y social, es decir, que concurre de
   una manera directa a su perfeccionamiento fisico, intelectual y
   moral. (69)


El modificador biologico o individual comprendio elementos tales como: el sexo, la edad, la herencia, el temperamento, las costumbres, la educacion y el trabajo. Respecto a la vejez, el unico aspecto en que esta aparecio fue una estadistica de las defunciones en el periodo 1883-1887, asi como una clasificacion en la cual "las enfermedades propias de los viejos" dieron como consecuencia que "la muerte por decrepitud no sea cosa rara". (70)

En 1897, el medico militar Maximo Silva, egresado de la Facultad de Medicina, preocupado por "popularizar los conocimientos mas indispensables de la higiene", publico el primero de dos estudios relacionados con el tema. En trescientas cuatro cuartillas, sus Sencillos preceptos de higiene se tradujeron en una serie de "nociones y reglas de utilidad practica para el publico". Para Silva, la higiene cuidaba del hombre "amparandolo en la infancia, robusteciendolo en la edad adulta y sirviendole de baculo en la vejez". (71) Sin embargo, y aunque la nombro en la introduccion de su texto, la vejez permanecio ausente en esta primera entrega de Maximo Silva.

Las tesis sobre aspectos relacionados con la higiene fueron otro tipo de textos en donde se aprecia la predileccion de los estudiantes universitarios por explorar nuevos saberes cientificos. En abril de 1908, Miguel Galindo (72) presento su tesis para recibirse como medico: Apuntes para la higiene en Guadalajara. Al igual que su colega en Aguascalientes, Galindo dividio su trabajo en apartados que estudiaron la geografia de la ciudad, el agua de uso comun y la higiene privada que, entre otras cosas, comprendio un analisis acerca de la vivienda. La diferencia en la investigacion de Galindo fue que analizo la higiene publica (administracion sanitaria, vias de comunicacion, establecimientos de asistencia para distintos sectores de la poblacion) y dedico un apartado a profundizar en torno a la poblacion de Guadalajara. (73)

Para el estudiante de medicina, la poblacion se dividia en tres grupos: ninos, adultos y ancianos. Galindo asevero:
   [...] ninos y ancianos son una carga para la sociedad puesto que
   consumen y nada producen, unos porque todavia no pueden producir y
   otros porque ya no pueden producir; los primeros son una esperanza,
   los segundos un recuerdo; los primeros constituyen una promesa, los
   segundos una carga; los primeros son una ilusion, los segundos son
   tan solo una pasada gloria. (74)


En este aspecto, su interes consistio en comparar a los tres grupos etarios, pero, al carecer de datos estadisticos, solo pudo formular un par de aseveraciones: por un lado, el aumento de ninos era una prueba del buen estado de sus progenitores; por el otro, la disminucion de criaturas y "el aumento desproporcionado de vejeces" eran fenomenos que debian alarmar al higienista. Asimismo, afirmo que, de acuerdo con la mayoria de las estadisticas mundiales, la longevidad era mayor "en los casados que en los solteros y en los viudos". (75)

Aunque Galindo enfatizo la edad como un aspecto fundamental al momento de contraer matrimonio (era dificil encontrar a varones que se casaran despues de los 45 anos y ninguna mujer lo hacia despues de los 20), presento dos tablas que cuestionaron seriamente su afirmacion (veanse tabla 1 y tabla 2).

El estudio brindo estadisticas respecto a la mortalidad de los habitantes de Guadalajara. Para ello, Galindo dividio la edad en cinco periodos: del nacimiento a los 12 anos; de los 12 a los 25; de los 25 a los 50; de los 50 a los 70, y, por ultimo, de los 70 a los 90. De acuerdo con el, la relacion de la edad con la mortalidad "presenta complicadas conexiones por donde quiera y casi no tiene importancia su estudio". Como la mayoria de los medicos e higienistas mexicanos, Galindo profundizo mas en el primer periodo, por parecerle el mas importante y porque "grande es la predileccion de la muerte por los individuos menores de 12 anos". (76) En otras palabras, el analisis sobre la madurez y la vejez quedo relegado.

Tanto el trabajo de Diaz de Leon como el de Galindo fueron importantes esfuerzos por ampliar la mirada en sus respectivos estados; sin embargo, presentaron escasa informacion sobre las personas mayores de 50 anos. Esto puede ser explicado con base en el enfasis de la medicina porfiriana por reducir la mortalidad infantil en vez de ocuparse de un grupo destinado a sufrir los embates de su avanzada edad.

En 1917, dos decadas despues de que saliera a la luz su primer trabajo, Maximo Silva publico un segundo manual de higiene, gracias a "su concienzuda y fatigosa labor profesional de mas de veinticinco anos". Al igual que en su texto de 1897, indico: "[la higiene] cuida al hombre desde antes de nacer y lo sigue en todas las peripecias de la vida como su angel tutelar; amparandolo en la infancia, robusteciendolo en la edad adulta y sirviendole de baculo en la vejez". (77)

Si en su primer texto la ausencia de alocuciones a la vejez fue notoria, en el segundo hizo votos por "llegar a la vejez sin achaques muy molestos ni enfermedades destructoras". (78) Sin embargo, en su libro no se encuentra un apartado especial para el publico envejecido, pues, como he sostenido, la vejez distaba de ser un campo medico de estudio. En el caso de los textos de Maximo Silva, observamos el lento avance respecto a la reflexion en torno al envejecimiento.

Una de las pocas alusiones a este grupo etario se encuentra en su apartado sobre la alimentacion, tema que--como se ha visto--fue un aspecto frecuentemente relacionado con la vejez. Silva argumento que, siguiendo adecuados habitos alimenticios, seria factible alcanzar la longevidad. (79) Ademas, invito a sus lectores a pensar en la vejez: "sin aprension [...] esperemos que un dia llegara en el que podremos contemplar la aproximacion de Atropos (80) como un simple proceso fisiologico, tan natural como el del sueno". (81)

Quiza debido a la madurez de sus ideas entre el primer y segundo trabajo, asi como gracias al creciente interes por reflexionar acerca de la ultima etapa de la vida o, incluso, a que Maximo Silva se aproximo a su propia vejez, este la considero no como una enfermedad sino como "una evolucion, una fase natural de la vida, el periodo de nuestra existencia en donde el organismo se atrofia". Por esa razon, hizo un llamado a la prevencion como mecanismo para retardar aquella evolucion, sometiendose a una dieta moderada para evitar "los accidentes que ocasiona la senectud". (82)

CONCLUSIONES

En este texto he mostrado que la reflexion sobre el envejecimiento ha acompanado al ser humano en el transcurso de su recorrido historico, aunque no fue sino hasta finales del siglo xviii, cuando se le intento explicar en distintas latitudes de una manera empirica y racional. Fue hasta ese momento cuando la curiosidad cientifica de algunos galenos e higienistas dejo constancia de ello en diversas publicaciones, lo que marco el origen de una incipiente preocupacion al respecto.

Algunos de estos materiales de manufactura europea circularon en Mexico y es probable que algunos especialistas hayan entrado en contacto con ellos, a juzgar por la similitud de sus contenidos. De tal suerte, afirmo que desde las postrimerias del siglo xix aparecieron en distintas publicaciones medicas mexicanas textos que reflejaron la germinacion de un nuevo campo de estudio en el cual medicos, estudiantes e higienistas mexicanos hicieron las primeras aportaciones: el envejecimiento.

Esto no quiere decir, de ninguna manera, que los estudios en torno al envejecimiento (o sobre la gerontologia) se hayan tratado de una disciplina consolidada; todo lo contrario: tanto medicos como estudiantes de medicina fueron los primeros en reflexionar acerca del envejecimiento en Mexico, aunque no he logrado mostrar con claridad en que medida dichos autores conocieron o dialogaron con galenos extranjeros. Sin embargo, llaman la atencion algunas contradicciones suscitadas entre los medicos en el Viejo y el Nuevo Mundo.

Por ejemplo, en el caso de la ingesta de bebidas alcoholicas, notamos posturas encontradas entre Felipe Monlau, Juan Soler y Roig y Juan Ramirez; mientras el primero recomendo beber vinos dulces durante la vejez, los segundos los consideraron nocivos para los viejos. De igual manera, es curiosa la actitud de medicos extranjeros como Charles Edward Brown Sequard, Victor DeLespinasse o Victor Voronoff, quienes experimentaron diversas formas de combatir el proceso del envejecimiento, al contrario del medico mexicano Maximo Silva, quien pensaba que la vejez se trataba de una etapa de resignacion.

En mi opinion, lo anterior esta relacionado con elementos propios del mundo sociocultural de la epoca, asi como con la cada vez mayor cercania con el envejecimiento en el continente europeo, lo cual los llevo a considerar otras alternativas para alargar la vida. Hasta donde he investigado, en la clase popular mexicana se opto por la resignacion ante la llegada de la vejez, mientras que la clase media y los grupos privilegiados tuvieron acceso a otros remedios, como tonicos para combatir el proceso de envejecimiento.

En este estudio he mostrado que, si bien los articulos cientificos acerca del envejecimiento fueron escasos, estos se complementaron con los textos aparecidos en los manuales de higiene y que aludieron a una serie de recomendaciones y prescripciones higienicas; asi, aunque la mayoria de estos manuales se enfocaron en la poblacion infantil y adulta, algunos revisaron una serie de aspectos relacionados con la salud de los viejos.

Finalmente, si bien afirmo que la gerontologia no se trato de una disciplina consolidada en el periodo de estudio, ni que el analisis del envejecimiento o el tratamiento de las enfermedades de los viejos se haya constituido como una preocupacion del Estado, en estas cuartillas he mostrado que, desde Mexico, algunos medicos y estudiantes de medicina consideraron que el envejecimiento como proceso y la vejez como etapa debian ser objetos de reflexion desde la perspectiva medica.

ARCHIVOS

Biblioteca de la Academia Nacional de Medicina.

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Recepcion: 03/05/2018

Aceptacion: 31/10/2018

Reception: 03/05/2018

Acceptance: 31/10/2018

JUAN PABLO VIVALDO MARTINEZ

ORCID.ORG/0000-0003-0934-2800

Universidad Nacional Autonoma De Mexico

Facultad de Estudios Superiores-Zaragoza, Campus 3 Tlaxcala Centro de Ensenanza para Extranjeros

jpvivaldo@gmail.com

(1) El origen de la historigrafia de la vejez es de manufactura europea y estadounidense. Veanse George Minois, Historia de la vejez. De la Antiguedad al Renacimiento, Madrid, Nerea, 1987; Patrice Bourdelais, Le Nouvel Age de la Vieillesse: Histoire du Vieillissement de la Population, Paris, Editions Odile Jacob, 1993; W. Andrew Achenbaum, Crossing Frontiers. Gerontology Emerges as a Science, Nueva York, Cambridge University Press, 1995; Pat Thane, "The 20th century", en Pat Thane (ed.), A History of Old Age, Los Angeles, The Paul Getty Museum, 2005; Thomas R. Cole, The Journey of Life. A Cultural History of Aging in America, Cambridge, Cambridge University Press, 2006; David Hackett Fischer, Growing Old in America, Nueva York, Oxford University Press, 2015; Simone de Beauvoir, La vejez, Mexico, DeBolsillo, 2016. Para el caso latinoamericano, Cyntia Montero Recoder, "Vieja a los treinta anos. El proceso de envejecimiento segun algunas revistas mexicanas de fines del siglo xix", en Julia Tunon (comp.), Enjaular los cuerpos. Normativas decimononicas y feminidad en Mexico, Mexico, El Colegio de Mexico, 2008, pp. 281-326 y Maria Julieta Oddone, "La vejez en los textos de lectura de la escuela primaria: un recorrido desde fines del siglo xix y los inicios del siglo xxi en Argentina", en Salud Colectiva, vol. ix, num. 1, 2013, pp. 27-40, centran su mirada en las representaciones de la vejez en Mexico y Argentina, respectivamente. Asimismo Hernan Otero, "Trabajo y vejez en el periodo prejubilatorio. Hipotesis y analisis sobre fuentes historicas sobre el caso argentino, 1850-1950", en Historia Critica, num. 62, 2016, pp. 35-65; "La vejez como problema historico. Una agenda de investigacion", en Anuario del Centro de Estudios Historicos "ProfesorCarlos S. n. Segreti", ano xiii, num. 13, 2015, pp. 93-108, y "Representaciones estadisticas de la vejez. Argentina, 1869-1947", en Revista Latinoamericana de Poblacion, ano vii, num. 3, 2013, pp. 5-28, centra su mirada en el mundo laboral y en la estadistica en Argentina. Mientras que Juan Pablo Vivaldo Martinez, Los ancianos en la Ciudad de Mexico. Interpretaciones historicas de la vejez, 1876-1911, tesis de doctorado en Historia, Mexico, Universidad Nacional Autonoma de Mexico, 2017, examina los significados de la vejez a partir de una historia sociocultural de los viejos en la Ciudad de Mexico.

(2) Entiendo la circulacion de ideas como el mecanismo mediante el cual los pensamientos y las reflexiones en torno al envejecimiento traspasaron las fronteras del tiempo y del espacio, hasta ser adaptadas en distintas realidades. En este articulo, dicho termino es fundamental para comprender las formas en las que la reflexion sobre el proceso del envejecimiento fue madurando.

(3) La vejez, como construccion sociocultural, y el envejecimiento, como proceso biologico que depende del contexto de la persona, asi como de su estilo de vida, son conceptos dinamicos, es decir, se transforman en el tiempo y en el espacio. De esta manera, es distinto hablar de la vejez en los siglos anteriores y posteriores al periodo de estudio.

(4) Juan Pablo Vivaldo Martinez, op. cit., 2017.

(5) A finales del siglo xix y principios del xx, desde distintas disciplinas y especialidades medicas, emergio en multiples paises una creciente preocupacion por comprender el envejecimiento y la vejez. Esto dio como resultado que, en 1903, Ellie Metchnikoff acunara el termino gerontologia y que propusiera el estudio cientifico de la vejez.

(6) Los profesionales de estos dos campos fueron los medicos y los higienistas. Los primeros se graduaron de la Escuela de Medicina y su practica medica giro alrededor de los campos en los que se especializaron. Los higienistas se enfocaron en el mejoramiento de la higiene urbana, para combatir todo efecto nocivo en la salud publica. A pesar de que algunos de ellos estudiaron medicina, tambien se contaban entre sus filas a ingenieros y arquitectos. Claudia Agostoni, Monuments of Progress. Modernization and Public Health in Mexico City, 1876-1911, Calgary, University of Calgary Press/University Press of Colorado/Instituto de Investigaciones Historicas-Universidad Nacional Autonoma de Mexico, 2003, pp. 23-24. Para examinar el recorrido de la salud pubica moderna en Mexico vease Ana Maria Carrillo, "Economia, politica y salud publica en el Mexico porfiriano (1876-1910)", en Historia, Ciencias, Saude-Manguinhos, vol. ix, 2002, pp. 67-87.

(7) Veanse Guillermo Soberon y Jesus Kumate, Especialidades medicas en Mexico, Mexico, El Colegio Nacional/Fondo de Cultura Economica/Secretaria de Salud, 1989; Claudia Agostoni, op. cit., 2003 y "Medicos cientificos y medicos ilicitos en la Ciudad de Mexico durante el Porfiriato", en Estudios de Historia Moderna yContemporanea de Mexico, vol. xix, 1999, pp. 13-31, y Carlos Viesca Trevino, La Academia Nacional de Medicina de Mexico. El pensamiento medico y su proyeccion en 150 anos, Mexico, Academia Nacional de Medicina/Consejo Nacional de Ciencia y Tecnologia, 2014. De acuerdo con Alonso Concheiro, hacia 1910 existia un medico por cada 5000 habitantes y 86 por ciento de ellos residian en la Ciudad de Mexico. Una cronologia de los avances medicos mexicanos para el periodo de estudio se encuentra en Antonio Alonso Concheiro, Cronologia medica mexicana. 5 siglos, Mexico, Consejo de Salubridad General/Academia Nacional de Medicina/Siglo XXI Editores, 2010, pp. 101-149.

(8) La idea de que banarse en una fuente restauraria la juventud se remonta a la leyenda hindu de Cyavana (700 a.e.). En 1513, el explorador espanol Juan Ponce de Leon (1460-1521) emprendio una serie de expediciones cuyo objetivo seria la busqueda de la Fuente de la Juventud en la isla magica de Bimi (lo que lo llevo a descubrir Florida). Ya en el siglo xx aparecieron diversos mitos referentes a que en algunas poblaciones, como en la region pakistani de Hunza, las personas alcanzaban una excesiva longevidad. Esto ha alimentado una cantidad importante de literatura al respecto, entre la que destaca la obra de ficcion Horizontes perdidos, del escritor britanico James Hilton, quien describe un utopico paraiso tibetano en donde sus habitantes alcanzan una gran longevidad.

(9) Thomas R. Cole, op. cit., 2006, p. 4.

(10) Ibid., p. 106.

(11) Claudio Lomnitz, Idea de la muerte en Mexico, Mexico, Fondo de Cultura Economica, 2011, p. 12.

(12) Estas visiones contrastan con la idea de vejez en Mesoamerica, donde se venero al dios viejo Huehueteotl, representado como un anciano edentulo, jorobado, con la piel del rostro arrugada y que sostenia en su cabeza un enorme brasero, simbolo del peso de los anos. Beatriz de la Fuente sostiene que la mitologia mesoamericana senala una fiesta mensual llamada tetoleco; el primero en asistir era Tezcatlipoca, un dios joven (y por lo tanto de menor jerarquia), mientras que el ultimo en hacerlo y quien tenia supremacia sobre el resto de los dioses era el dios viejo, Huehueteotl (Beatriz de la Fuente, "La vejez en el arte de Mesoamerica", en Arqueologia Mexicana, num. 60, 2003, pp. 38-45).

(13) Cristobal G. Hufeland, La macrobiotica o el arte de prolongar la vida del hombre, Madrid, Imprenta y Libreria de Boix, 1839, p. 21.

(14) Segun Hufeland, habia elementos que podian aumentar la fuerza vital y otros que la podian reducir. En los primeros se encontraban la luz, el aire, el agua, el oxigeno y el calor; entre la larga lista de los segundos destacan: los alimentos irritantes; las pasiones (el abuso en los placeres del amor y el onanismo) y las enfermedades febriles; la ingesta de vinos y licores; el trabajo mental excesivo (el exceso en las tareas del espiritu); el movimiento muscular violento y continuo; la abundancia y extrema duracion de todas las excreciones, asi como el calor excesivo (Cristobal G. Hufeland, op. cit., 1839, pp. 55-69 y 208-210).

(15) Rush defendio mas la moderacion que la abstinencia, sobre todo de la ingesta del vino, al cual considero "la leche de la vejez" (Thomas R. Cole, op. cit., 2006, p. 103).

(16) John E. Morley, "A brief history of geriatrics", en Journal of Gerontology: Medical Sciences, vol. lix, num. 11, 2004, p. 1133.

(17) El libro fue traducido al castellano hasta 1883 por el medico espanol Gerardo Diaz y Pedraza, motivado por el hecho de que en la literatura medica espanola no existia "ninguna publicacion especial respecto a las enfermedades de la edad provecta". En el prologo, Diaz y Pedraza sostuvo que se animo a traducir el texto de Durand-Fardel "sin otro objeto que el darle a conocer, difundir sus ideas tan claramente expuestas e implantar en nuestro pais esa clase de estudios, hasta el presente descuidados", Maxime Durand-Fardel, Tratado practico de las enfermedades de la vejez, Madrid, Imprenta Gabriel Pedraza, 1883.

(18) De acuerdo con Durand-Fardel, se baso en los trabajos del medico aleman Canstatt sobre las enfermedades de los viejos escritos en 1839; del galeno E. Day, A Practical Treatise on the Domestic Managment and Most Important Diseases of Advanced Life, aparecido en Londres una decada despues; una memoria escrita en 1835 por M. M. Hourmann y Dechambre, sobre la neumonia de los viejos, publicada en los Archives Generales de Medicine; otra, en el mismo ano, de Prus, sobre los padecimientos de la vejez en Memoires de l'Academie Royale de Medicine; un articulo del Gran diccionario de las ciencias medicas, de la autoria de M. Nacquart; el texto de M. Beau intitulado "Estudios clinicos acerca de las enfermedades de los viejos", publicado en 1843 en el Journal de Medicine; asi como un articulo de M. Gillette de 1851 respecto de las enfermedades de la vejez.

(19) Maxime Durand-Fardel, op. cit., 1883, pp. lviii-lviii. Algunas de estas ideas se encuentran en textos de medicos e higienistas mexicanos y seran comentadas mas adelante.

(20) W. Andrew Achenbaum, op. cit., 1995, p. 37.

(21) Ibid.

(22) Citado en Helan Jaworski, Para rejuvenecer, Madrid, M. Aguilar, 1929, p. 60. En 1890, aparecio en la Gaceta Medica de Mexico un texto escrito por el doctor Demetrio Mejia sobre el metodo propuesto por Brown Sequard. Segun Mejia, dicha informacion llego a Mexico "adornada con las galas ridiculas del charlatanismo", motivo por el cual dio lugar a una serie de discusiones medicas. Sostuvo que las inyecciones propuestas por Brown, lejos de tomarse como estudio cientifico, fueron recibidas como "un medio cualquiera solicitado por el vulgo". Por este motivo, el galeno mexicano se dedico a reflexionar sobre el asunto. Mejia cito al medico frances: "Yo no he propuesto un medicamente nuevo. He hablado de un medio estimulante [y] poderoso, que a mi y a algunas otras personas en quienes lo he ensayado, nos surte bien". El mexicano tuvo la oportunidad de revisar un "estudio concienzudo y serio" acerca de las inyecciones, en donde encontro "no una coleccion de milagros dignos del siglo xv, sino una relacion juiciosa de hechos cuidadosamente observados y cientificamente descritos", motivo por el cual decidio repetir las mismas pruebas empleando glandulas de conejo. Gaceta Medica de Mexico, 1890, pp. 166-185. En 1894, el doctor Enrique Acosta reporto que el metodo Brown Sequard tambien era conocido y utilizado en La Habana (Gaceta Medica de Mexico, 1894, pp. 128-133). La polemica que desato el empleo de dichas inyecciones fue un tema que se discutio ampliamente en las paginas de La Escuela de Medicina (vease "La inyeccion Brown Sequard", "El estudio de las inyecciones de Brown Sequard" y "Analisis razonado del tratamiento de Brown Sequard", 15 de agosto de 1889; "Otra vez la cuestion de las inyecciones de Brown Sequard", 1 de octubre de 1889; "Otra vez la cuestion de las inyecciones"; 15 de noviembre de 1889, pp. 345360; 1 de diciembre de 1889, pp. 361-365; "Inyecciones Brown Sequard", 15 de enero de 1899, pp. 17-24); "El elixir Brown Sequard", La Medicina Cientifica, 1 de noviembre de 1883, pp. 334-343.

(23) Luis S. Granjel, Historia de la vejez. Gerontologia, gerocultura, geriatria, Salamanca, Universidad de Salamanca, 1991, p. 79. En la decada de 1930, encontro en las colonias belgas y britanicas de Africa especies de simios que considero adecuadas para sus propositos. Entre 1920 y 1927, les injerto las glandulas a mas de mil hombres "entrados en anos", con lo cual alcanzo gran auge y propaganda. El costo del tratamiento era de cinco mil dolares. Al morir Voronoff, se estimo que sus ingresos como medico rondaban los diez millones de dolares. Otro practicante de esta terapia fue el estadounidense John Romulus Brinkly, quien utilizo organos de machos cabrios para injertarlos a hombres ya maduros "deseosos de recuperar el perdido ardor juvenil". Aunque sus ingresos no se compararon a los de Voronoff, su habilidad para los negocios lo hizo adquirir una radiodifusora, gracias a la cual apoyo campanas de algunos politicos de su estado e incluso estuvo a punto de lograr la gubernatura de Kansas, pero la suerte se le termino cuando la Junta Estatal de Registro y Examenes para el ejercicio profesional de la medicina clausuro su clinica y cancelo su licencia en 1942. Joel Kurtzman y Philip Gordon, Homo Longevus. La prolongacion de la vida humana, Mexico, Lasser Press, 1978, p. 41.

(24) John E. Morley, op. cit., 2004, p. 1134.

(25) En Ars Medica, para el medico griego Galeno de Pergamo (130 d.C.-200 d.C.) era fundamental tomar en cuenta la constitucion fisica de cada individuo, "por lo que la dieta se tenia que prescribir segun quien se tratare: lactantes, ninos, adultos, ancianos". Juan Pio Martinez, "Higiene y hegemonia en el siglo xix. Ideas sobre la alimentacion en Europa, Mexico y Guadalajara", en Espiral, vol. viii, num. 23, 2002, p. 165.

(26) Juan Pio Martinez, op. cit., 2002, p. 8.

(27) La mayoria de los higienistas hizo estudios en Medicina y la caracteristica que los diferencio de otros medicos fue que ellos abrazaron el servicio publico. Si bien algunos laboraron en hospitales, la mayoria fue empleada por el Consejo Superior de Salubridad o por instituciones gubernamentales. Como ha senalado Claudia Agostoni, no todos los higienistas fueron medicos, pues entre sus filas se encontraron ingenieros y arquitectos. Sus areas de interes incluyeron: talleres, escuelas, hospitales, plazas y jardines publicos, cementerios, mercados, fabricas, drenajes, asi como los lugares considerados como amenazas para la salud. Claudia Agostoni, op. cit., 2003, p. 8. La recepcion de ideas extranjeras en el discurso medico sobre la higiene puede verse en textos universitarios como el de Diaz, 1904.

(28) Peter Burke, Formas de hacer historia, Madrid, Alianza Editorial, 2014, p. 246.

(29) En los manuales de higiene que consulte, existio una clara diferenciacion en cuanto a las recomendaciones y consejos higienicos para la poblacion: la mayoria se dirigio a los ninos y al publico adulto, por lo que las alusiones a las personas envejecidas fueron francamente escasas.

(30) Respecto a Juan Soler y Roig no he localizado mayor informacion que me permita conocer aspectos biograficos; sin embargo, es casi seguro que fue un medico extranjero cuya influencia en los medicos mexicanos fue tal que estos decidieron publicarlo en sus revistas. En 1895, dos anos despues de haber publicado en Mexico, aparecio en Barcelona su Estudio sobre las enfermedades de los viejos, una serie de articulos publicados en la revista La Salud. Su rastro se pierde hasta 1908, cuando reaparece en el mundo editorial, y desde la misma ciudad espanola, aunque esta vez analizando otro campo de estudio: Reeducacion. Sociologia. Antropologia. Cartas a los presos; Epistolarios de los presos. Psicopatologia de los delincuentes (1912); y El delito y la pena y las prisiones de Europa (1916).

(31) Juan Soler y Roig, "Marasmo senil", en La Medicina Cientifica, 1 de mayo de 1893, pp. 131-132.

(32) Juan Soler y Roig, "El secreto de la longevidad", en La Medicina Cientifica, 15 de enero de 1895, p. 1.

(33) Jose Maria Bandera (1832-1910) nacio en Pachuca, Hidalgo. Estudio en la Escuela Nacional de Medicina, en donde recibio su titulo profesional en 1860. Fundo la Sociedad Familiar de Medicina diez anos despues. Ingreso a la Academia Nacional de Medicina en 1874 y dos anos mas tarde fue designado catedratico de Fisiologia en la Escuela de Medicina, catedra que ocupo hasta 1906. Fue presidente de la Academia en 1887. Biblioteca de la Academia Nacional de Medicina, f.1.

(34) Jose Maria Bandera, "Algunas consideraciones acerca de la fisiologia de la vejez", en Gaceta Medica de Mexico, 1903, p. 94.

(35) Juan Soler y Roig, "Terapeutica del marasmo senil", en La Medicina Cientifica, 15 de mayo de 1893, p. 154.

(36) En 1884, Michel Ellie Metchnikoff (1845-1916) formulo la teoria fagocitosica de la inmunidad que explicaria la capacidad del organismo humano para resistir y vencer las enfermedades infecciosas. En 1903, promovio el surgimiento del estudio formal, sistematico y organizado del envejecimiento, de ahi que sea considerado como el padre de la gerontologia. Layla Michan Aguirre, "El desarrollo de la biogerontologia y geriatria de inicios del siglo xx a la actualidad", en Envejecimiento humano. Una vision transdisciplinaria, Mexico, Instituto Nacional de Geriatria, 2010, p. 138; Paul de Kruif, Los cazadores de microbios, Mexico, Leyenda, 2016, p. 197. En Mexico, se conocieron los estudios de Metchnikoff entre estudiantes y profesores de medicina. En 1897, Manuel Colmenares presento su tesis Ensayo sobre analisis bacteriologico y estudios higienicos del suelo de la Ciudad de Mexico, en la que retomo las ideas de Metchnikoff acerca de los microbios y la inmunidad. Vease Manuel Colmenares, Ensayo sobre analisis bacteriologico y estudios higienicos del suelo de la Ciudad de Mexico, Mexico, Oficina Impresora del Timbre, 1897.

(37) Jose Maria Bandera, op. cit., 1903, p. 96.

(38) Las Memorias del 2 Congreso Medico Panamericano no reportan alusiones al tema. El Congreso se llevo a cabo en la Ciudad de Mexico del 16 al 19 de noviembre de 1896. Memorias del 2 Congreso Medico Panamericano, Mexico, Hoeck y Compania Impresores y Editores, 1898; La Escuela de Medicina, 1 de mayo de 1900.

(39) No es posible afirmar o inferir que Bandera se especializo en geriatria o gerontologia, puesto que esas disciplinas estaban naciendo.

(40) Juan Soler y Roig, "Higiene de la involucion senil", en La Medicina Cientifica, 1 de abril de 1893, p. 101.

(41) Juan Soler y Roig, op. cit., 15 de mayo de 1893, p. 154.

(42) Juan Soler y Roig, "La alimentacion de los viejos", en La Medicina Cientifica, 15 de septiembre de 1895, p. 82. Se recomienda la consulta de este articulo para quienes se interesen por la historia de la nutricion en Mexico.

(43) Juan Castro, El astigmatismo consecutivo a la operacion de la catarata y su tratamiento, Mexico, Imprenta Central, 1888; Agustin Nieto y Mena, Breve consideracion sobre la operacion de cataratas seniles, Mexico, Imprenta del Gobierno Federal en el Ex Arzobispado, 1891; Teodore H. Swayne, Breve estudio sobre las cataratas, Mexico, Oficina Tipografica Literaria de F. Mata, 1895; Juan de Dios Montero, Diagnostico de las varias formas de cataratas, Mexico, Imprenta Tipografica de Filomeno Mata, 1900; Francisco Morron y Alonso, Ligero estudio sobre el catarro de ojo de los recien operados de cataratas, Mexico, Imprenta de E. Orozco y Comp., 1881.

(44) Nieto hizo una caracterizacion del cristalino, "un verdadero parasito" que vive a expensas del medio que lo rodea. Apunto que, mientras en el nino y en el adulto no sufre modificaciones, en el viejo "se aplasta ligeramente con los anos". Agustin Nieto y Mena, op. cit., 1891, p. 12.

(45) Ibid., p. 16.

(46) Teodore H. Swayne, op. cit., 1895, p. 8. Respecto a la operacion de la catarata, Nieto y Mena sostenia que "es en general poco dolorosa", por lo que no habia necesidad de colocar anestesia "para un tiempo tan corto". Sin embargo, afirmaba que "cuando se trata de personas pusilanimes y nerviosas" era necesario someterlos a inhalaciones de cloroformo o incluso sustituirlo por cocaina, "excelente anestesico local". Agustin Nieto y Mena, op. cit., 1891, p. 35. Para Teodore Swayne, la anestesia con cloroformo o eter era "raras veces requerida", por lo que se preferia "la anestesia local con cocaina". Teodore H. Swayne, op. cit., 1895, p. 13.

(47) Juan Soler y Roig, "Patologia del encefalo del viejo", en La Medicina Cientifica, 15 de junio de 1893, pp. 183-186.

(48) Juan Soler y Roig, "Enfermedades de los viejos", en La Medicina Cientifica, 1 de julio de 1893, pp. 205-206.

(49) Juan Soler y Roig, "Patologia del aparato respiratorio senil", en La Medicina Cientifica, 15 de septiembre de 1893, pp. 283-285.

(50) Juan Soler y Roig, "Enfermedades seniles de los pulmones", en La Medicina Cientifica, 15 de marzo de 1895, pp. 81-86.

(51) Juan Soler y Roig, op. cit., 1 de mayo de 1893, pp. 131-132.

(52) Juan Soler y Roig, "El invierno y los viejos", en La Farmacia, 15 de febrero de 1896, pp. 40-43.

(53) Juan Soler y Roig, op. cit., 1 de mayo de 1893, pp. 131-132.

(54) Juan Soler y Roig, op. cit., 15 de febrero de 1896, pp. 40-43.

(55) Juan Soler y Roig, op. cit., 1 de abril de 1893, p. 101.

(56) Claudia Agostoni, "Las delicias de la limpieza. La higiene en la Ciudad de Mexico", en Anne Staples (coord.), tomo 4: Bienes y vivencias. El siglo xix, en Pilar Gonzalbo Aizpuru (coord. gral.), Historia de la vida cotidiana en Mexico, Mexico, El Colegio de Mexico/Fondo de Cultura Economica, 2011, pp. 563-564.

(57) Juan Soler y Roig, op. cit., 1 de abril de 1893, p. 101.

(58) Gerald Namer y Maria Jose Furio, "La sociologia del tiempo", en Historia, Antropologia y Fuentes Orales, num. 32, 2004, p. 96.

(59) Carlos Orozco, Comparacion de la terapeutica y la higiene bajo el punto de vista social. Estudio de filosofia medica, Mexico, Imprenta de E. Orozco y Comp., 1880, p. 20.

(60) Claudia Agostoni, op. cit., 1999, p. 31. La higiene como panacea abarcaba desde el aseo corporal hasta la desinfeccion de las viviendas. Veanse Claudia Agostoni, op. cit., 2011, pp. 563-597 y de la misma autora, 2003, pp. 1-22. Un estudio sobre higiene y alimentacion en Guadalajara durante el periodo se encuentra en Juan Pio Martinez, op. cit., 2002.

(61) Juan Pio Martinez, op. cit., 2002, p. 175. Habria que matizar esta aseveracion de Pio Martinez, pues me parece que los avances mexicanos en medicina no se trataron simplemente de una copia fiel de los efectuados en el extranjero, sino de una adaptacion creativa de los mismos que tuvieron en cuenta las especificidades tanto de la poblacion como de los recursos con los que contaron.

(62) Para Claudia Agostoni, su aparicion se relaciona con el surgimiento de la automedicacion y la autoatencion, practicas que obedecieron a una serie de factores como las tradiciones de origen prehispanico en la cura de enfermedades, la resistencia a que las mujeres y los ninos fueran auscultados por un extrano, y, por supuesto, al precio de los medicamentos, que, la mayoria de las ocasiones, quedaban lejos del alcance del presupuesto familiar. Claudia Agostoni, op. cit., 1999, p. 27.

(63) Felipe Monlau, Elementos de higiene privada o arte de conservar la salud del individuo, Madrid, Libreria de Moya y Plaza, 1864, pp. 1-2.

(64) Ibid., p. 473.

(65) Ibid., p. 301.

(66) Ibid., pp. 491-493.

(67) Juan Ramirez, Manual de higiene privada para uso de toda clase de personas y dedicado especialmente a la juventud en su ensenanza secundaria, Mexico, Imprenta de M. Murguia, 1865, pp. 80-82.

(68) Pedro Luis Napoleon Chernoviz, Diccionario de medicina popular y ciencias accesorias, Mexico, Imprenta y Litografia de la Biblioteca de Jurisprudencia, 1879, tomo 1, pp. 592-593.

(69) Jesus Diaz de Leon, Apuntes para el estudio de la higiene en Aguascalientes, Mexico, s.e., 1894, p. 75.

(70) Ibid., pp. 56 y 74.

(71) Maximo Silva, Sencillos preceptos de higiene al alcance de todos, Mexico, Oficina Tipografica de la Secretaria de Fomento, 1897, p. 1.

(72) De acuerdo con Juan Pio Martinez, ademas de medico, Galindo destaco como periodista, literato, arqueologo y poeta. Fungio como director del hospital de Colima. Juan Pio Martinez, op. cit., 2002, p. 165.

(73) Segun refirio Galindo, de acuerdo con el censo de 1900, Guadalajara tenia 101 452 habitantes distribuidos en un area de 11 kilometros cuadrados, esto es, conto con una densidad media de 9 223 habitantes por kilometro cuadrado. Miguel Galindo, Apuntes sobre la higiene en Guadalajara, Guadalajara, s.e., 1908, p. 115.

(74) Ibid., p. 122.

(75) Ibid., p. 124.

(76) Ibid., p. 151.

(77) Maximo Silva, op. cit., 1917, p. 10.

(78) Ibid., p. 12.

(79) Ibid., p. 479.

(80) En la mitologia griega, Atropos era la mayor de las tres Moiras (las personificaciones del destino), encargada de cortar con sus tijeras la hebra de la vida del ser humano.

(81) Maximo Silva, op. cit., 1917, p. 481.

(82) Ibid., p. 482.
Tabla 1. Edad en el hombre para contraer matrimonio

                             Edad

Ano      14 a 20   20 a 30   30 a 45   45 a 60   mas de 60

1904       175       446       139       59          6
1905       96        418       160       44          5
1906       135       389       118       39          2
1907       51        245       122       36          11
Sumas      457      1 498      539       178         24

Fuente: Miguel Galindo, op. cit., 1908, p. 14.

Tabla 2. Edad en la mujer para contraer matrimonio

                                Edad

Ano      14 a 20    20 a 30    30 a 45    45 a 60   mas de 60

1904       411        308         78         24         2
1905       324        296         84         18         1
1906       322        273         80         7          1
1907       167        200         79         19         2
Sumas     1 224      1 077       321         68         6

Fuente: Miguel Galindo, op. cit., 1908, p. 14.
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Author:Vivaldo Martinez, Juan Pablo
Publication:Signos Historicos
Date:Jul 1, 2019
Words:13987
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