Printer Friendly

La urbe como lugar de la huida en la novela contemporanea.

[ILUSTRACION OMITIR]

UNA IMAGEN DE SI QUE, INMINENTE COMO EL DESTINO, PRODUCE ANGUSTIA; LA ANGUSTIA PROPIA DEL HOMBRE DE ENCONTRARSE A SI MISMO YA SOLO COMO CIUDAD, Y COMO NADA MAS QUE ESTA CIUDAD, NO SOLO "GRANDE", SINO TOTAL: LA CIUDAD PLANETARIA.

Giuseppe zarone, metafisica de la ciudad, 8.

Salman Rushdie y Haruki Murakami enfocan su mirada literaria en dos de las urbes mas pujantes del planeta. Nueva York y Tokio son respectivamente los espacios citadinos que sirven de trasfondo a las historias que se relatan en Furia (2002) y en Tokio Blues (1987). Ambas metropolis, en su mas pura efervescencia, se ofrecen a los ojos de los protagonistas como posibilidades de salvacion; como lugares en los que podran exorcizar, en el caso de Malik Solanka, su furia y, en el caso de Watanabe, el dolor por la muerte de su mejor amigo. Desde esta perspectiva, la ciudad se proyecta con cierto sentido positivo para estos personajes. Pero es una realidad muy diferente la que afrontan cuando descubren que la ciudad, en lugar de mitigar, agudiza sus crisis. Es asi como a lo largo de esta reflexion examinaremos la forma como en las novelas Furia y Tokio Blues se construye la representacion de la ciudad.

Furia y Tokio Blues se constituyen en novelas contemporaneas, entre otras razones, porque la cuidad adquiere un papel protagonista. La ciudad deja de ser solo el trasfondo espacial en el que trascurre la historia y se convierte en agente que contribuye a desencadenar o, en algunos casos, intensificar los conflictos que viven los personajes. De este modo, estas novelas ponen en escena la continua relacion de interdependencia entre el hombre y la urbe; en otros terminos, los fenomenos que tienen lugar en la ciudad, entre ellos los procesos de modernizacion y la forma como estos repercuten en el ser del hombre, como afirma Zarone:

Desde hace mas de siglo y medio, la "gran ciudad" se impone a la atencion de todos como una catastrofe: el darse inesperado e imprevisto de una rapida y arrolladora mutacion de la existencia humana, capaz de influir sobre los horizontes de la vida de los hombres segun el modo, conocido y vivido, de un general desarraigo; segun aquella desplazante situacion de la ciudad "inhabitable", "inhospita", "instigadora de discordia" y de "agresividad" (Zarone, 1993: 7).

La imagen de Nueva York y de Tokio que se presenta en ambas historias esta necesariamente mediada por la vision del narrador y de los personajes, sobre todo de los protagonistas, de quienes conocemos lo que piensan y sienten respecto de lo que ocurre en el entorno urbano con el que interactuan. Pues de la "relacion de tension entre los individuos y las reglas de juego de la ciudad brota el mundo de las evocaciones, las melancolias, las utopias, los valores, los asombros, los miedos y los imaginarios urbanos" (Cruz Kronfly, 1998: 168). A partir de esto, examinaremos las ciudades representadas en estas obras desde dos de las perspectivas que propone Fernando Cruz Kronfly: una, la ciudad como el lugar del nuevo nomada y, dos, la ciudad como espacio del anonimato. Esto teniendo en cuenta que los protagonistas buscan en la urbe, a traves del anonimato que esta implica, la posibilidad de desligarse del pasado para emprender un nuevo comienzo.

Malik Solanka y Toru Watanabe tienen en comun el hecho de que en sus vidas tienen lugar sucesos que quiebran el sentido que habian logrado construir hasta ese momento. Por tal razon estos personajes empiezan a experimentar una sensacion de inconformidad respecto de sus familias y, sobre todo, respecto del lugar en el que residen. La ciudad se torna entonces como una carcel o como un infierno, y los individuos que estan a su alrededor como sus enemigos o, incluso, sus victimas potenciales; es asi como ambos personajes emprenden la huida como modo de evitar la eventual perdida de control de si mismos.

En Furia Malik Solanka, nacido en Bombay pero que por los avatares de la vida residia en Londres, a pesar de tener todo lo necesario para ser feliz, su trabajo -el invento de la famosa muneca Cerebrito protagonista de un programa de television--que le daba muy buenos dividendos y su esposa e hijo que lo amaban, se sentia decepcionado y atrapado en un callejon sin salida. Circunstancia que lo conduce a deshacerse de todos los rastros de su celebre invento y a fraguar la idea de asesinar a su familia:

[El profesor Solanka] habia estado sentado en la cocina en plena noche con el asesinato en el cerebro; un asesinato real, no metaforico. incluso habia subido las escaleras con un cuchillo de trinchar y permanecido por un momento terrible y mudo junto al cuerpo durmiente de su esposa. Luego se habia dado la vuelta, habia dormido en la alcoba sobrante y, por la manana, habia hecho el equipaje y cogido el primer avion para Nueva York (Rushdie, 2002: 57).

En Watanabe inicialmente residia en Kobe y cursaba su ultimo ano de secundaria, cuando Kizuki, su mejor amigo y companero de estudio, se suicida. Esta situacion estremece la vida de este joven, pues la relacion con su amigo era una de las pocas cosas que le daban sentido a ese momento de su vida. Dejar Kobe e ir a Tokio es la unica alternativa que encuentra este joven para sobreponerse a la muerte:

En los diez meses que transcurrieron desde el suicidio de Kizuki hasta que termine el instituto, fui incapaz de hallar mi propio espacio en el mundo que me rodeaba. Sali con una chica, me acoste con ella, pero no duramos mas de medio ano ... Elegi una universidad privada de Tokio en la que pudiera entrar sin estudiar demasiado e hice el examen de ingreso sin ilusion alguna. Aquella chica me pidio que no me fuera a Tokio, pero yo deseaba alejarme de Kobe como fuese (Murakami, 2008: 36).

[ILUSTRACION OMITIR]

Los protagonistas son, en cierta forma, inmigrantes. Solanka migra de un continente y de un pais a otro (Europa--America, Londres--Nueva York), y esta migracion implica un cambio de cultura y una consecuente adaptacion a la misma. Watanabe, entretanto, migra dentro de los limites de su propio pais (Japon: Kobe-Tokio), por lo cual el cambio cultural no es tan drastico y la adaptacion no es del todo conflictiva. El nuevo lugar de residencia supone, como se dijo, el comienzo de una nueva vida, y para esto la experiencia urbana sera determinante para los protagonistas; pues deambulando por las calles esperan anular su pasado, romper con la memoria y volverse otros. Esto puede intuirse del relato del narrador de Furia:

Al diablo con aquel batiburrillo clasico, exclamo en silencio el profesor Solanka. Porque una deidad mayor lo rodeaba por todas partes: America, en la hora mas alta de su poder hibrido y omnivoro. America, adonde habia venido para borrarse. Para estar libre de lazos y, de esa forma, tambien de ira, miedo y dolor. Tragame, rogo en silencio el profesor Solanka (Rushdie, 63).

Y tambien de esta afirmacion de Watanabe en Tokio Blues: "Recien llegado a Tokio, cuando empece una nueva vida en la residencia, tenia un unico proposito: tratar de no tomarme las cosas a pecho, mantener la debida distancia con el mundo. Nada mas" (Murakami, 37). Esta circunstancia que afrontan ambos protagonistas y su necesidad de perderse en la ciudad esta en continua relacion con lo que Adolfo Vasquez Rocca afirma sobre el ser humano inmerso en el espacio urbano:

Quien se ha hecho presente en el espacio publico ha desertado de su sitio y transcurre por lo que por definicion es una tierra de nadie, ambito de la pura disponibilidad, de la pura potencia, tanto de la posibilidad como del riesgo, territorio huidizo (...) en el mas radical anonimato de la aglomeracion, donde el unico rol que le corresponde es circular (Vasquez Rocca, 2007: 230).

Una vez instalados en el andamiaje de Nueva York y Tokio, Solanka y Watanabe se erigen como unos mas de los cientos de transeuntes que circulan por las calles de estas ciudades. Pero el olvido que tanto buscan y con el que anhelan cubrirse les es esquivo, porque la ciudad a pesar de ser extrana, en tanto que sus espacios no han sido escenario de sus vivencias mas significativas, es capaz de propiciar evocaciones que los devuelven a ese pasado que se empenan en negar. Precisamente, este es el caso en especial del profesor Solanka cuando transita por las calles de Nueva York:

[Solanka] agarrado a su periodico, iba a toda velocidad hacia el este por la calle 72, dispersando a los peatones. En Columbus giro a la izquierda y recorrio casi corriendo otra media docena de manzanas angustiadas antes de detenerse. Hasta las tiendas tenian alli nombres indios: Bombay, Pondichery. Todo conspiraba para recordarle lo que estaba tratando de olvidar, es decir, su hogar, la idea de un hogar en general y de su propia vida en un hogar en particular (Rushdie, 96).

Tanto Furia como Tokio Blues, a traves de la representacion que construyen del panorama urbano, logran dar testimonio de los fenomenos que tienen lugar en la ciudad contemporanea. Ciudades que avanzan a pasos agigantados en un proceso constante de modernizacion, en palabras de Cruz Kronfly, de "<<construccion-destruccion-vuelta a hacer>> en aras de <<la idea de la perfectibilidad>> humana y sus hechuras, propias de la mentalidad moderna" (Cruz Kronfly, 183). De tal forma, los entornos urbanos que se nos describen en ambas novelas son paradigmas de ciudad a la vanguardia de los avances tecnologicos que se expresan en sus calles, sus edificios, sus estaciones de tren, sus almacenes, etc. Todos los cambios que experimenta la ciudad en esa marcha hacia el futuro repercuten, como se sugiere en el fragmento anteriormente citado de Giuseppe Zarone, en el ser del hombre de la ciudad; es asi como surge, lo que tambien testimonian estas novelas: la crisis de sentido que experimenta el hombre contemporaneo.

Nuestros protagonistas a la vez que transeuntes son tambien observadores de las metropolis por las que deambulan, y es precisamente a partir de esa observacion de donde surgen sus impresiones y percepciones respecto de la ciudad. A continuacion vemos como Watanabe observa la calle desde la ventana de la tienda de discos que atiende y como a la vez es consciente de la simultaneidad de acontecimientos que tienen lugar en aquel espacio publico:

En el casino, al otro lado, el cocinero de un restaurante del barrio mataba el tiempo jugandose el dinero al bingo. Un vagabundo con la cara sucia estaba acurrucado, completamente inmovil, bajo el alero de una tienda cerrada. Una chica con los labios pintados de color rosa, que la miraras por donde la miraras no aparentaba mas de trece anos, entro en la tienda y me pidio que le pusiera Jumpin'Jack Flash, de los Rolling Stones. Empezo a bailar meneando las caderas y marcando el ritmo con los chasquidos de los dedos. Luego me pidio un cigarrillo. Le di un Lark del paquete del encargado. Fumo con deleite y, cuando se acabo el disco, salio de la tienda sin darme siquiera las gracias. Cada quince minutos se oia la sirena de una ambulancia o de un coche patrulla. Tres oficinistas vestidos con traje y corbata, a cual mas borracho, gritaban <<!Chochete! iChochete!>> a una chica bonita de pelo largo que estaba llamando por telefono en una cabina. Los tres se reian la gracia mutuamente. Ante este panorama, empece a sentirme cada vez mas confuso y a no entender nada. ?Que diablos era aquello? ?Que sentido tenia? (Murakami, 220).

Este panorama que nos presenta Murakami coincide con lo dicho por Cruz Kronfly de "la ciudad como espectaculo simultaneo de todo, lugar donde todas las ofertas de la sociedad de consumo se expresan de manera por demas delirante bajo la forma de imagenes visuales y ruidos superpuestos" (Cruz Kronfly, 195). En Furia, Rushdie a traves del narrador tambien pone en escena un panorama urbano similar, en el que principalmente sobresalen las ofertas de la sociedad de consumo y la efervescencia economica y tecnologica no solo de Nueva York sino del pais entero:

La ciudad hervia de dinero. Los alquileres y los precios de los inmuebles nunca habian sido tan altos, y en la industria de la confeccion se decia comunmente que la moda nunca habia estado tan de moda. A cada hora abria un nuevo restaurante. Grandes almacenes, representaciones y galerias luchaban por satisfacer la disparada demanda de productos cada vez mas rebuscados: aceite de oliva de edicion limitada, sacacorchos de trescientos dolares, 4x4 personalizados, los ultimos programas antivirus, servicios de compania que ofrecian contorsionistas y mellizas, (...). A pesar de las recientes caidas del indice Nasdaq y de las acciones de Amazon, la nueva tecnologia traia a la ciudad de cabeza: todavia se hablaba de puestas en marcha, ofertas publicas iniciales, interactividad, del inimaginable futuro que acababa de empezar a empezar (Rushdie, 11-12).

[ILUSTRACION OMITIR]

Todos estos fenomenos que tienen lugar en los entornos urbanos que nos presentan estas novelas influyen y determinan, a su vez, la estabilidad psicologica de los personajes. Malik Solanka, por ejemplo, asocia la situacion de sus ataques de furia, que le generan una perdida de conciencia, con la serie de asesinatos de mujeres cometidos por el misterioso hombre del hormigon. Debido a esto, ante la inminencia de un ataque, tiende a encerrarse en su apartamento y a realizar una especie de ritual para contener los sintomas. Por otra parte, en Tokio Blues, gran parte de sus personajes, jovenes en el proceso de hacerse adultos, terminan por suicidarse. Naoko, por ejemplo, decide internarse en una residencia fuera de la ciudad con el fin de superar sus conflictos emocionales y dado que no logra recuperarse se suicida.

No obstante, no solo el aislamiento en los lugares intimos es la forma como los personajes se sobreponen a sus crisis, pues el espacio publico--como se ha sugerido--tambien sirve a esta causa. Este es el caso de Solanka cuando decide salir a la calle e implicarse en las fiestas y desfiles que discurren por ella:

En las muchedumbres habia un satisfactorio anonimato, una ausencia de intrusiones. A nadie le interesaban los misterios. Todo el mundo estaba alli para librarse de si mismo. Esa era la inarticulada magia de las masas, y esos dias en que se liberaba de si mismo eran casi el unico objetivo en la vida del profesor Solanka (Rushdie, 16).

Visto desde esta perspectiva, las manifestaciones festivas en el espacio urbano poseen cierto poder liberador:

[De este modo] la catarsis en la que la fiesta subsume a sus participantes, y que supone una alteracion radical en la vida ordinaria, funciona a la manera de una posesion. (.) En tal estado, grupos compactos de individuos toman al asalto los escenarios grises de la vida cotidiana, las calles, los parques publicos, las plazas, y levantan en ellos efimeramente la utopia de una comunidad humana duena de su propio tiempo y de su propio espacio (Delgado Ruiz, 2002: 164).

Con todo y las crisis que experimenta el habitante de la ciudad, este logra entrar en el orden propio de lo urbano, en otras palabras, logra adaptarse a sus rutinas. Por consiguiente, el transeunte manifiesta una sensacion de extranamiento e incluso adopta una actitud defensiva, cuando percibe alguna alteracion en las logicas urbanas. Solanka y Watanabe pasan por situaciones de este tipo: Solanka reacciona bruscamente cuando una joven lo inquiere en la calle. Watanabe, por su parte, se sorprende ante la atmosfera de calma que se respira en la residencia donde esta interna Naoko:

En un entorno tan silencioso, me sorprendi a mi mismo echando de menos el bullicio de la residencia. Anore las risas, los gritos y los improperios. Yo estaba mas que harto del alboroto que armaban los estudiantes, pero no logre sentirme comodo comiendo mi pescado en aquel extrano silencio (Murakami, 146).

En suma, uno de los asuntos importantes que plantean estas novelas, al centrar su mirada en el escenario urbano contemporaneo de dos de las metropolis mas importantes del planeta y en el devenir humano dentro de ese espacio, es que suponen una critica implicita a la sociedad de nuestros tiempos. El ser humano contemporaneo se halla imbuido de una necesidad constante de perfeccionamiento y de satisfaccion que se refleja en la disposicion de lo urbano. No obstante, personajes como Malik Solanka o Toru Watanabe, inmersos en situaciones de caos interior, no siempre encuentran en la metropolis la posibilidad del sosiego que anhelan cuando deciden adentrarse en ella. Cierro entonces con un fragmento de Furia, novela en la que dicha critica a la sociedad no es totalmente implicita, lo que es caracteristico del estilo de Rushdie:

Tras la fachada de aquella edad de oro, de aquella epoca de abundancia, las contradicciones y el empobrecimiento del individuo humano occidental, o digamos de la persona humana en America, se estaban haciendo mas anchos y profundos. Quiza aquella desintegracion mas amplia debia hacerse visible tambien en aquella ciudad de vestiduras ardientes y enjoyadas y cenizas secretas, en aquella epoca de hedonismo publico y temores privados (Rushdie, 116).

BIBLIOGRAFIA

CRUZ KRONFLY, Fernando. La tierra que atardece. Ensayo sobre la modernidad y la contemporaneidad. Bogota: Planeta Colombiana Editorial, 1998.

DELGADO RUIZ, Manuel. Disoluciones urbanas. Procesos identitarios y el espacio publico. Medellin: Editorial Universidad de Antioquia, 2002.

MURAKAMI, Haruki. Tokio Blues. Barcelona: Tusquets Editores, 2008.

RUSHDIE, Salman. Furia. Barcelona: Plaza y Janes Editores S.A., 2002.

VASQUEZ ROCCA, Adolfo. Ciudades del anonimato; diaspora, cronotopias y cartografia de las emociones escindidas Revista de Humanidades: Tecnologico de Monterrey, Mexico, N. 22 (2007, primavera): 230-245.

ZARONE, Giuseppe. Metafisica de la ciudad. Encanto utopico y desencanto metropolitano. Espana: PRETEXTOS, 1993.

POR ANGELICA MARIA GRAJALES RAMOS *--Estudiante de ultimo semestre de Licenciatura en Literatura de la Universidad del Valle

NOTAS

* El presente ensayo fue escrito en el marco de la asignatura Literatura Contemporanea II orientada en la Escuela de Estudios Literarios por el profesor Hernando Urriago Benitez

* Estudiante de ultimo semestre de Licenciatura en Literatura de la Universidad del Valle. Actualmente se encuentra en proceso de investigacion para su trabajo de grado, en el cual propone una lectura ensayistica de El Mono gramatico de Octavio Paz. angelgra22@gmail.com
COPYRIGHT 2010 Universidad del Valle
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2010 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Grajales Ramos, Angelica Maria
Publication:Entreartes
Date:Jul 1, 2010
Words:3246
Previous Article:Otras lecturas sobre el teatro americano.
Next Article:Job, a serious man.

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2019 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters