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La universidad. Ochocientos anos, ?en que condiciones?

The University. After Eight Hundred Years, In What Condition?

Quiero comenzar esta reflexion con una trivial constatacion que me ha sorprendido muchisimo: !La universidad no esta en crisis!

Desde luego, nadie ignora que todas las universidades tienen crisis, que suelen ser fuente de cuestionamientos, choques, revueltas, conflictos de poder o ideologias, etc., etc. Bueno, casi todas ...

Cierto. Sin embargo, la universidad como tal, como institucion, como ensena cultural, como aspiracion social y simbolo de prestigio, hasta me atreveria a decir como estancia, no esta en crisis; al contrario. La prueba es que hay muchos millones de jovenes que aspiran a ingresar en ellas, que piensan que su formacion o capacitacion, que su futuro y su vida misma serian mejores si lograran incorporarse al mundo universitario, participar de el y permanecer en el al menos el tiempo necesario para terminar una carrera y, despues, un posgrado.

La institucion universidad es una de las mas anejas de la cultura occidental, mas que las naciones, las grandes ideologias, los partidos politicos, las revoluciones, la industrializacion, el capitalismo o el sistema bancario; aunque no tanto como las religiones o la familia monogamica, la division social del trabajo o las identidades sexuales. Sin embargo, sigue tan campante en medio de un mundo en el que practicamente todas estas instituciones tradicionales han ido perdiendo su prestigio y su papel cultural, aun aquellas consideradas fundamentales para la vida humana como la familia, la comunidad, la autoridad, las morales o las religiones, las tradiciones ... Paradojicamente, la universidad parece sobrevivir incolume al derrumbe de esos mundos y culturas y, en este momento, incluso a lo que pareceria la desaparicion de su propia y original razon de ser: el dar razon.

Esta venerable dama--con ya 800 anos de existencia--sobrevivio a la caida del mundo medieval en el que fue creada y a la crisis de sus instituciones: monarquias, mecenazgos, filosofia escolastica, poder eclesiastico, etc. Al parecer, sobrevive bien al derrumbe de ese mundo conjurado por la diosa-razon ilustrada y su demiurgo la ciencia, derrumbe concretado en el desprestigio e inefectividad y miseria de sus obras y proclamas mas insignes: de las revoluciones o meta-relatos --como los de la libertad, la igualdad y la fraternidad; o del comunismo--, de los Estados y democracias, de los sistemas de produccion o proteccion social, sistemas de pertenencia e identidad; ha sobrevivido a la disolucion del mito que proclamo a la ciencia como el instrumento definitivo para acabar con la miseria, la ignorancia y las tiranias; ni siquiera parece afectarle el derrumbe de la fe en la misma diosa-razon.

Y, hoy, parece resistir airosamente a una posmodernidad que se caracteriza no solo por ese desencanto de la razon y por la perdida del sentido--vividas ya desde el existencialismo--, sino por la indiferencia hacia esa perdida, la indiferencia hacia la razon de las razones, hacia eso que muchos filosofos consideran la razon de ser fundamental de la misma universidad.

Y me sorprende casi tanto el que los universitarios no nos hayamos preguntado ?por que la universidad no esta en crisis?, ?por que la universidad no solo goza de aceptacion y prestigio, sino que los confiere?, ?por que, de algun modo extrano, al menos en el imaginario social, sigue otorgando los titulos que permiten y acreditan a sus portadores el ingreso y la circulacion en los mundos del empleo, del conocimiento, del prestigio y del dinero?

Pudiera ser porque la estructura misma de la universidad la libera de los condicionamientos propios de los diversos mundos por los que ha atravesado. En cuyo caso, el postular la universidad sin condiciones de Derrida seria un mero pleonasmo.

Pudiera ser porque materializa los ultimos remanentes de aquellos anhelos de libertad de pensamiento, el ultimo baluarte de intervencion humana relativamente independiente de los poderes politicos, religiosos o economicos en el mundo actual.

O, mas bien, porque es la unica que acredita la posesion de esas ciencias que usurpan--aunque degraden--la figura y las funciones de la misma diosa-razon como duena y dadora--creadora y garante--de la vida misma en nuestro mundo. O, mas pragmaticamente, porque se le considera el repositorio de la tecnociencia moderna, esa unica y gloriosa sobreviviente de las construcciones culturales de la Modernidad tardia, llave maestra del manejo y acaparamiento del mundo--mediante la tecnologia y la mercadotecnia--, del empleo y la ganancia, fuente de informacion/poder y promesa del exito economico.

Es decir, porque tanto la vetero-modernidad ilustrada como la neo y posmodernidad tecnologizadas lograron seducir, domesticar y poner a su servicio a la universidad hasta hacerla a su imagen y semejanza.

?Universidad sin razon?, las derivas de un camaleon secular

La universidad nace en el Medioevo, nace como lugar/comunidad que congrega sabios y aspirantes al saber; los supone instruidos, al menos en los rudimentos de la filosofia, en las artes de hablar y argumentar; o los acaba de preparar para ello. Podriamos decir que, desde la sabiduria de sus doctos, intenta conferir saberes, conocimientos y sentidos al legista, al medico o al teologo y certifica a algunos para ensenar a los legos. Desde luego, en esta universidad ni la sabiduria ni las mismas especialidades son ciencias; aunque las ultimas impliquen un corpus de conocimientos organizados. Recordemos que las ciencias que hoy ensenamos todavia no han nacido.

La Modernidad nace relativamente al margen y un poco en contra de la Universitas medieval; en contra de su comprension del mundo, de su propia mision, de su saber/conocer y de sus metodologias tradicionales. Sin embargo, muy pronto la universidad sera la casa-faro de la razon ilustrada, pasara de la sapientia (el saber de la vida, el mundo y la humanidad), al cultivo y culto de la diosa-razon (razonar y dar razon modernos).

A medida que aumentan la especializacion y la consecuente fragmentacion del conocer en las diversas ciencias, junto con sus exitos y prestigio, el raciocinar-experimentar cientifico va sustituyendo a la razon como supuesto, objeto y finalidad del ser y quehacer universitario. Sin embargo, con y por ello, la razon/ethos del pensar cientifico va perdiendo importancia. Importan las ciencias en y por si mismas y, asi, imponen su logica--metodologia, criterios de verdad/experimentalidad/ utilidad--en ese quehacer intelectual y van configurando el ensenar mismo.

En la neomodernidad la exigencia no solo de poner la ciencia al servicio de la tecnologia sino de configurar las ciencias y la educacion para ello--y a su imagen y semejanza--, va llevando al sometimiento de la logica, los metodos y conocimientos cientificos a las mecanicas y los intereses de la produccion tecnica. Se impone la tecnociencia y la universidad va derivando--muy especialmente a partir de mediados del siglo XX--de ser la casa de las ciencias a ser el taller-almacen de las profesiones, proceso que culmina en los tecno-logicos cuyo mismo nombre encierra su razon, motor, sentido y criterios. Esta deriva permite que la universidad--ahora tecnologica y tecnologizada--siga siendo una institucion funcional, buscada y reconocida por quienes quieren integrarse con ciertas ventajas al mundo de la produccion industrial y postindustrial (de los servicios y de la informacion). Como todo lo tecno-logico, la nueva institucion se justifica por el mero hecho de funcionar, por garantizar su propia supervivencia e imagen en el ya denominado mercado educativo. Lo grave de este dinamismo es que tiende a convertir a la universidad en una empresa, especializada en la produccion/venta cada vez mas masiva de profesionistas, en el fondo, empleadores y empleados, tecnicamente competitivos y certificados.

?Universidad sin razon y posmodernidad fatal?

La universidad, originalmente comunidad del saber, parece haber ido perdiendo progresivamente la sabiduria, posteriormente parece haber abdicado de la racionalidad y el ethos que la substituyeron, al menos haber renunciado a ser la fuente de uno y otra, hasta renunciar a dar razon de los porques de su hacer y su querer ser en aras de una ensenanza tecno-eficaz con algunos adjuntos de tecno-humanidades.

Esta deriva, reflejo de las condiciones socioculturales por las que ha ido atravesando nos plantea varios interrogantes: ?todavia es posible y deseable, en la posmodernidad vigente, pensar la universidad como lugar de sabiduria, de formacion humana, como crisol etico y fuente de inspiracion para nuestra sociedad al menos como creadora de pensamiento y crisol de proyectos sociopoliticos? Si, como parece, ni los quehaceres--excepto los hechos desencarnados de tener bibliotecas, dar clases y titulos--ni las razones, ni los sentidos, ni las metodologias son los mismos, ?estamos hablando de la misma realidad cuando pensamos en la Universidad de Bolonia, en el Massachusetts Institute of Technology o en la Deusto Bussines School? ?Si de instituciones orientadas en comun hacia y por la unidad del saber fuimos pasando a templos de la ciencia, de ahi a tecno-logicos ideologicamente humanistas y en ultimo termino a supermercados de carreras y profesiones, seguimos siendo realmente universidad?

La deriva acomodaticia a las condiciones de la tecnociencia del mercado

En las diversas epocas, las universidades se van reconfigurando, reconfiguran su ensenanza y su pedagogia de acuerdo con el diseno social del conocimiento y las tecnicas de transformacion; pero insensiblemente van asumiendo la forma y los modos de los haceres y conocimientos que las informan. Asi, en la posmodernidad, la tendencia--percibida y asumida como inevitable--se dirige al sometimiento progresivo a los criterios, metodos y fines de una tecnociencia cada vez mas configurada por las demandas del mercado (mas preocupada por vender su imagen, investigaciones y productos a las casas de bolsa y a las grandes transnacionales) que por la verdadera busqueda de formas de resolver y proyectar una vida mas humana hoy.

Consecuentemente, a las universidades se les van imponiendo los objetivos, metodos y criterios empresariales, la necesidad y formas de mercadotecnia, de financiamiento, las acreditaciones; las leyes del competir y derrotar, del crecimiento indefinido y acaparamiento del mercado como mecanismo de supervivencia, etc. Igualmente, se les imponen sistemas y metodos de planeacion y evaluacion, de control, programacion y sistematizacion administrativo-burocraticos surgidos de la produccion empresarial y ahora homogeneizados y procesados automatica e impersonalmente por computadoras.

Todo lo anterior las acabara reconfigurando y convirtiendo en instituciones domesticadas, pensadas por y para el sistema, a su imagen y semejanza y para su reproduccion conservadora. Hay pensadores que consideran que esta reconfiguracion no solo ya es un hecho sino destino ineludible, dadas las condiciones del mundo actual. Creo que este contexto nos impone el reflexionar y el dar y darnos razon del quehacer y del ser de la universidad y los universitarios y de sus repercusiones sociales.

Acriticidad complice: ?promocion y mejora de una tecnociencia destructiva?

Ante esta deriva del quehacer universitario hacia el primado de la tecnociencia y la formacion de profesionistas, tendriamos que preguntarnos que razon da la universidad respecto de lo que implica y significa no solo la ensenanza sino el entusiasmo y el compromiso de las universidades con las ciencias y tecnologias actuales; porque si bien la universidad no las creo--al menos no fundamentalmente--si las esta reproduciendo e incluso impulsando y justificando.

Dar razon de su quehacer tendria que aclararnos si la universidad en su dedicacion a la ensenanza/produccion de esta ciencia y a la certificacion de su uso profesional no esta contribuyendo a perfeccionar, justificar y transmitir unas tecnociencias que, por su concepcion y diseno, son fundamentalmente destructivas; aunque tengan efectos colaterales positivos, generalmente solo para unos cuantos. Si no esta ayudando a imponer un proyecto de mundo y un tratamiento de este, fundamentalmente injustos; es decir, no solo desajustados sino productores de desajuste.

?Hemos pensado si la tecnica, la politica o la economia que promovemos son generadoras de violencia por su misma configuracion estructural? ?Podemos seguir creyendo que la violencia que padecemos en el mundo actual y la violencia contra el mundo son independientes del modelo de desarrollo tecnocientifico/economico que hemos adoptado y, sobre todo, del dinamismo propio de la razon instrumental que esta detras de ello?

Paradojicamente, ponemos nuestra confianza, nuestro esfuerzo y aun nuestra misma vida en manos de una tecnociencia que, en el conjunto de su accion y productos, se revela como gravemente depredadora y ecocida: asumimos una economia hambreadora cuyo diseno implica que la produccion de bienes--incluso fundamentales para todos--sea acaparada por las instituciones financieras y sus detentores. Padecemos una politica divisora que sigue provocando nacionalismos, exclusiones, migraciones, guerras o corrupcion interna y absolutizacion del poder estatal ..., una comunicacion y una informatica cada vez mas orientadas a ocuparnos en distraernos, en encajonarnos en el instante presente, en el mundo virtual, en el consumo instantaneo y compulsivo ... ?todos estos efectos se solucionaran simplemente haciendo mejor lo mismo que hemos hecho, o tratando de paliar estos efectos no deseados con correctivos puntuales?

Decir que la (diosa) tecnociencia puede ser buena o mala por su mismo diseno e intencionalidad, que mucha de la ciencia y tecnologia actual es, en si misma, perversa--por ser mayoritariamente destructiva--, resulta una blasfemia y mas en sus santuarios universitarios. Blasfemia que se descalifica aduciendo que la ciencia no tiene moral, no puede ser en si misma buena o mala, que todo depende del uso que de ella se haga. Blasfemia que se exorciza con las alabanzas de sus exitos y productos en muy diversos campos, aunque se reconozca que puede tener usos malos.

Pero, como universitarios ?podemos asumir, sin una critica fundamental, el supuesto de unas tecnociencias puras, absolutizadas/abstractas, teoricamente neutras y desprendidas de una determinada comprension y de un proyecto de mundo y humanidad, que solo por la maldad de algunos individuos o instituciones son usadas--colateralmente--para danar? ?Se puede eticamente dar por supuesto que el diseno mismo de la tecnocientificidad moderna es ajeno a estos efectos?

En este punto creo fundamental tener en cuenta una observacion de Patxi Lanceros: "El debate que desde hace cuatro decadas intenta distinguir entre la estructura neutral de la tecnica y su posible uso ideologico olvida que la estructura de la tecnica es pura funcion, puro uso. No hay esencia de la tecnica sino utilidad". (1)

La prueba mas evidente y masiva de la destructividad estructural del conjunto de nuestra tecnociencia es la depredacion que de hecho esta causando en el planeta y que de muy diversas maneras pone en riesgo o, incluso, destruye directamente el planeta y con el la vida humana. Destruccion que por su magnitud y constancia no se explica como un mero efecto colateral o mal uso, sino como resultado del mismo diseno-uso de una tecnociencia pensada cada vez mas en funcion del mercado y las finanzas. Podemos pensar miles de ejemplos puntuales como los pesticidas, los desastrosos efectos de la agroindustria, la contaminacion ambiental, el cambio climatico, el uso desenfrenado de energia, el armamentismo, etcetera.

Porque desde otro punto de vista, mas social, la tecnociencia esta cada vez mas constituida para el uso-servicio de un proyecto de sociedad fundada y orientada al negocio-ganancia y la acumulacion de la riqueza en manos de unos cuantos paises o grupos sociales y empresas, siempre a costa de los recursos, del trabajo y del medio ambiente de los paises o regiones mas pobres; y cada vez esta mas redisenada, orientada y empujada a ello a traves de las exigencias y controles del mercado y del financiamiento.

Es destructiva por diseno, ya que por diseno funciona en servicio de las minorias, con perjuicio de las mayorias, amparada en la justificacion de que la riqueza y la innovacion producida para algunos algun dia rebalsara hacia los que estan abajo. (2) El creciente despojo de los bienes de las naciones pobres--incluido su medio ambiente--y la creciente brecha entre pobres y ricos en todo el mundo muestra que, de hecho, la tecnociencia esta siendo disenada-utilizada para la ganancia-acumulacion monetaria de unos cuantos y va siendo cada vez mas simbiotica con la mercadotecnia y la financierizacion.

Mas fundamentalmente, como ha denunciado ya la Escuela de Frankfurt, la razon ultima de la destructividad de la tecnocientificidad es precisamente el estar fundada y sustentada en la razon instrumental, que consiste en que los instrumentos se absolutizan y se constituyen en fines y criterio absoluto de toda la actividad humana, del pensamiento y de la moral, incluso de los seres humanos.

?Podemos aceptar y asumir que las tecnociencias se constituyan en sabiduria y sentido, en razon de ser de la universidad y de la sociedad? Tenemos que preguntarnos si queremos hacer/ensenar unas ciencias orientadas y justificadas por su exito tecnologico lo que, en realidad, puede encubrir sus consecuencias negativas para la humanidad y el mundo o, mas sencillamente, el proyecto de quienes compran, financian, proponen o bloquean la ciencia y, desde luego, el quehacer de la universidad.

A pesar de que, evidentemente, podemos aducir que este proyecto ha producido un conjunto de beneficios para mucha gente, tendriamos que preguntarnos criticamente por que, si pensamos en la inmensa mayoria de la humanidad, esos beneficios siguen siendo escasos, colaterales y marginales, al tiempo que los danos son generales, globales, fundamentales e irreversibles.

Por lo mismo, no basta estar a la cabeza en la ensenanza y la innovacion cientifica, en la capacitacion de profesionales, si estas no hacen mas que generar productos--conocimientos, tecnologias, gadgets o profesionistas--mas eficientes y sofisticados de y para lo mismo.

Todo se hace tecnociencia, hasta la pedagogia, el deporte, la filosofia

Tenemos que enfrentar el hecho de que la asuncion acritica del primado absoluto de la tecnociencia--de sus finalidades y metodos--, no es una mera opcion coyuntural, realista, que nos permitiria adecuarnos y sobrevivir a las fatales condiciones del presente, pero que en el fondo no afectaria ni el quehacer ni el ser y el ethos de las universidades y de sus miembros. El asumir y aplicar criterios, fines o formas empresariales de proyectar, administrar, financiar, evaluar no es inocuo, tiende a convertirlas en tecno-empresas; porque nuestro hacer nos configura humanamente, el hacer universitario y el modo de hacerlo realmente re-configuran a la universidad y a los universitarios.

Sintoma inmediato de esa asuncion acritica es la tendencia a proyectar, controlar y evaluar la ensenanza y la misma pedagogia con criterios propios de la tecnociencia o las empresas y, desde luego, nacidos de ellas.
   En la medida en que tanto la conducta privada como la publica se
   orientan a la consecucion del exito o se miden por criterios de
   eficacia, es necesario buscar un patron objetivo desde el [cual]
   establecer diferencias y jerarquias ... Por otra parte, un
   ineludible positivismo ambiental que reduce la realidad a dato, la
   atomiza y la presenta como conjunto de elementos, se convierte en
   el soporte necesario de la cuantificacion y la medida ... No solo
   los bancos miden el exito en beneficios y las empresas en eficacia
   con base en la relacion produccion-consumo. La calidad se aliena en
   cifras, el bienestar en cuentas, la capacidad en baremo ... (3)


Desde el punto de vista de la razon/sabiduria, debemos preguntarnos si detras de la aceptacion acritica del primado de la tecnociencia no esta la conviccion de que la formacion de la persona y el aprendizaje o ejercicio de la ciencia o de la tecnologia son dos campos distintos e independientes--aunque compatibles y hasta complementarios--. No caemos en la cuenta de que la tecnologia--elevada a criterio, metodo y objeto fundamentales de nuestra accion--nos va haciendo a su imagen y semejanza y acaba siendo efectivamente nuestro fundamento y razon de ser, como personas o como instituciones. Porque lo que configura nuestra humanidad--y nuestras instituciones--no son directa ni primariamente las convicciones, menos los valores o ideales que proclamamos, sino los quehaceres/obras a los que nos dedicamos, los instrumentos que usamos y su estilo, diseno, productos ...; nuestro hacer humano o inhumano--lo que hacemos y las formas en las que lo hacemos--nos hace humanos o inhumanos y, por supuesto, in-forman, recrean la universidad. La informatica no solo nos informa, sino que nos formatea.

Igual que el ensenar y la pedagogia dependen de lo ensenado y sus objetivos, el quehacer tecnocientifico y su ensenanza marcan y condicionan, informan esa misma ensenanza, sus metodos y sentidos, como informan la misma humanidad de nuestra epoca. El tecnocientismo hecho objeto y razon de la universidad va haciendo que la ensenanza misma, la pedagogia, y su administracion se transformen en tecno-procesos, homogeneos, preprogramados, repetitivos y evaluables numericamente, en lugar de crear tecnologias y ciencias realmente pedagogicas y formativas, humanas y humanizadoras.

Un sintoma claro de lo anterior es que tengamos que anadir clases de humanismo y de moral a nuestros curriculos cientificos ... porque estamos convencidos de que estos ni los tienen ni los pueden tener en si mismos, ya que son neutros, a-morales; en el fondo ajenos a nosotros, in-humanos.

Esto mismo aparece en el hecho de que tengamos facultades de filosofia, de humanidades o incluso de teologia, paralelas pero similares a las de ingenieria, medicina, informatica, administracion o leyes. Senal de que una y otra han pasado de ser la sabiduria que daba forma y sentido a las personas y a la universidad misma, a ser meras disciplinas/ ciencias. Las hemos convertido en conjuntos de conocimientos, teorias o normas que pretenden aportar criticidad y orientacion frente a las ciencias, sin percatarnos de que al hacerse disciplinas han asumido ya la estructura y metodologia, la racionalidad interna y, por lo mismo, los criterios y sentidos o finalidades de la ciencia positivista. Por eso sus aportaciones son meros datos o insumos que las ciencias pueden integrar en su sistema a modo de correctivos externos y puntuales; pero que no pueden poner en cuestion el fundamento mismo, el proyecto, la estructura o el hacer de la ciencia porque de alguna manera ya lo han asumido. Con diversos matices, esto vale tambien para el conjunto de las "humanidades", el arte, la historia y hasta el deporte, convertidos progresivamente en tecnodisciplinas.

Perdida del ethos universitario

Una universidad que va abdicando a favor de otras instancias la razon de su actuar renuncia, por ese mismo hecho, a su ethos fundamental. Una universidad cuya razon va siendo progresivamente cooptada por los sistemas empresariales ?puede dar sentido a su quehacer intentando introyectar valores, idearios, acciones o ensenanzas humanistas?

Una universidad ajustada a un mundo injusto es incapaz de reajustarlo, con mas razon es incapaz de ajustarse a si misma o de ajustar la ciencia y la educacion; mas aun, es causa de injusticia. Obviamente ya no puede ser el lugar desde donde se propone y se acrisola la moral, donde se establecen los criterios de veracidad, factibilidad y pertinencia de las propuestas y realizaciones cientificas, economicas o politicas, no puede ser el lugar donde se acrisola la autenticidad de las realizaciones humanas.

Abandonar la tarea de dar razon del pensar/hacer/vivir humano--y razon de su propio ser y quehacer--va llevando a la universidad a abdicar de las responsabilidades sociales que deberian serle propias y darle razon de ser puesto que, en este momento, pareciera que solo ella, o mucho mas naturalmente ella, puede realizar.

Fatalismo desmoralizador

Otra consecuencia grave de la perdida de su razon de ser o, mas profundamente, de su ethos, seria el fatalismo: la interpretacion fatalista de las condiciones actuales y la resignacion a esa esclavitud, al presente dado.

Nos sentimos irremediablemente atrapados en las condiciones y exigencias del mercado, de las instancias rectoras o certificadoras de la educacion, de los sistemas administrativos; en el juego de la competencia, del empleo, de la efectividad rentable ... De hecho, estamos sometidos a relaciones laborales contractuales-empresariales y a sus graves consecuencias.
   El contrato aparece como la unica figura capaz de respetar la
   subjetividad emancipada (de los poderes trascendentes) y a la vez
   garantizar la cohesion y asegurar el funcionamiento del conjunto
   social ... Paralelamente al proceso descrito de cuantificacion, la
   extension paulatina del modelo contractual [...] conduce a la
   formalizacion (y a la normalizacion) de todo el entramado de
   relaciones: una concepcion de los vinculos que no implica la
   totalidad del individuo o del grupo sino a su mera reduccion
   administrativa ... y que va acompanada de una tipificacion de las
   actividades y actitudes (produccion de tipos abstractos de
   comportamiento) y una normalizacion de las conductas. (4)


Los argumentos pseudo-realistas sobran: Estamos en este mundo y tenemos que adaptarnos ... estos son nuestros alumnos ... nuestras instalaciones requieren ... la imagen es la realidad ... el mercado demanda ... resignados a educar y certificar elites porque la educacion privada es cara ... Tendriamos que pensar si esta resignacion no es senal de que no nos tenemos confianza a nosotros mismos, o de que nos coarta el miedo a perder las seguridades que tenemos. El fatalismo nos desmoraliza.

?No toca a las universidades hacer propuestas o determinar quien decide y como los destinos de la investigacion, de la ensenanza? ?No podemos imaginar una universidad y, por ende, una formacion universitaria no absorta en su supervivencia e imagen, no centrada en el alumno (?cliente?) sino en las realidades y necesidades sociales, centrada en la produccion de bienes para la vida de todos y no de valores de mercado? Lo cual, por cierto, redundaria el beneficio de sus mismos alumnos.

El compromiso social de la universidad es ser universidad (ni ONG, ni empresa socialmente responsable)

Por ello, la inspiracion humanista--en su caso cristiana--no consiste en ponerle exigencias ideologicas, complementos culturales, virtudes, acentos religiosos o actividades de compromiso social a la ensenanza de por si neutra de las ciencias. No consiste primariamente en anadir materias de formacion humana ... sino en hacer humanas y humanizadoras su actividad, su ensenanza y lo que ensena.

No se trata de establecer cuales valores proclama la universidad sino que bienes produce, como los produce, para quienes los produce; es decir, si son realmente bienes universalizables: realidades y realizaciones humanas y humanizadoras.

El compromiso social no es ni el servicio social, ni las becas, ni el acompanamiento de grupos vulnerables; aunque en este momento todas ellas sean indispensables no solo para esos grupos sino para la vida y el quehacer de la misma universidad. No podemos quedarnos en hacer carreras tecnicas para quienes no pueden pagar o acreditar sus estudios; necesitamos inventar ciencias y tecnicas, profesiones disenadas para integrar a los diversos grupos en la resolucion de las necesidades sociales comunes basicas y urgentes; lo cual--de paso--daria conocimientos y trabajo a mas personas. No quedarnos en hacer tecnologia adaptada a las mayorias sino pasar a una disenada por y para ellas. Como un caso paradigmatico, me parece muy interesante la imaginacion y el dinamismo que hay detras de la propuesta de una economia alternativa de Amartya Sen.

El compromiso social es ser verdaderamente universitas. Por ello, antes que nada, la universidad tendria que preguntarse por su propia razon de ser y por las condiciones reales para hacer real esa razon en el mundo actual.

Compromiso social de la universidad: Ajustar el mundo, ajustarse en el mundo

Universidad: razon y justicia

Aclaracion de presupuestos: tenemos que pasar de una comprension de la justicia como amenaza legal e imperativo ideologico a la justicia como la forma humana de estar en el mundo, de ajustar-nos.

Al menos en el discurso pedagogico, es evidente--aunque luego no lo aceptemos--que hacer justicia no es ajusticiar, es decir no es castigar o premiar. Ya es un poco mas complicado aceptar que hacer justicia no es igualar, (5) ni tampoco dar a cada uno lo suyo, ni es la mera redistribucion de la riqueza, del saber o del poder; mucho menos es el establecimiento de ideologias o sistemas morales o legales, tribunales que dirijan, organicen, evaluen y establezcan penas. Hacer justicia no es cuestion ni de ensenar/proclamar ideales, ni de encarnar valores, ni de anadirle humanismo a la ensenanza, a las ciencias o a las empresas.

Propongo otra comprension, mas antigua, de hacer justicia; algo mucho mas simple y cotidiano, aunque mas radical y necesario: es el proceso de ir ajustando o re-ajustando constantemente, por invencion/ decision/actuacion, la realidad/mundo para que esta no destruya a los seres humanos, y viceversa, a los seres humanos para que ellos no destruyan su mundo. Hacer justicia es ajustar/reajustar la realidad humano-mundana que por diversos factores naturales o humanos--si es que en el mundo actual vale todavia la distincion entre natural y humano--se esta desajustando continuamente, en la que se rompen los procesos de interdependencia-interaccion armonica, mutuo sostenimiento y ajuste de los seres humanos entre si y con su mundo ambiente, o de este con aquellos, amenazando asi la vida-convivencia humana y el equilibrio ecologico.

Hacer justicia empieza por ser un trabajo manual: es construir o reajustar materialmente el mundo y al ser humano para que sean humanos-humanizadores. Ambas construcciones se dan simultaneamente y en un mismo proceso. Construccion material que en buena parte consiste --es decir se basa en y se realiza por--el diseno y la creacion de los instrumentos adecuados para esa labor; labor que no puede darse sin una experiencia comun, recibida de otros, sin un proyecto-diseno y, por lo mismo, sin una auto-comprension y un sentido, conocidos y asumidos en vez de ocultos y manipuladores. Es decir, solo es posible si nuestra accion-creacion humana--incluidas la ciencia y la tecnologia--esta en funcion de esta experiencia compartida, esa razon/sentido/querer. Pero hacer justicia es tambien re-ajustar constantemente nuestros proyectos de humanidad a las condiciones, posibilidades, realizaciones y realidades beneficas de nuestro mundo-humanidad. Hacer justicia, reajustar nuestro estar-actuar en el mundo, implicara re-descubrir o reinventar la razon-sentido de las ciencias y de la tecnologia, reinventar las ciencias y tecnologias; igualmente con la pedagogia, la musica y el deporte, la filosofia y la teologia hoy.

El hacer justicia en/de la universidad empezaria por poner en cuestion y redisenar/reajustar precisamente las formas actuales de manejar o manipular el mundo, las preconizadas y producidas por esas mismas ciencias que estamos ensenando y sus subproductos: los procesos de diseno y produccion, de investigacion y evaluacion, los procesos tecnologicos y la comprension misma de la tecnologia, los procesos de informacion y comunicacion, las formas y los sentidos de la produccion industrial o de servicios. Y, desde luego, poner en cuestion nuestras formas actuales de asumir y transmitir todo lo anterior.

Utilitas, Iustitia, Humanitas, Fides

Desde este contexto, el discurso que separa unas de otras y considera distintas--aunque complementarias--la Utilitas, la Humanitas, la Iustitia y la Fides, me parece paradigmatico de nuestra comprension dicotomica del sentido de la ciencia y de la justicia y de la misma humanidad.

Pudiera entenderse como el intento de distinguir cuatro facetas de la misma realidad, pero parece que no es asi. En el mas bien se revelan una Utilitas que no tiene en su misma raiz y constitucion la Iustitia, ni la Humanitas, ni la Fides y que, por tanto, necesita y espera su complemento, o una Iustitia que tiene que venir a corregir y orientar la Utilitas ..., o una Humanitas que endulza la Iustitia y ornamenta la Utilitas ... y, por fin, una Fides que de alguna manera viene a santificar todo el conjunto.

La justicia de cualquier accion/creacion humana--de la ciencia, de la ensenanza, de la empresa o la religion--consiste precisamente en su utilidad para a-justar el mundo y los seres humanos, en sus diversos niveles y dimensiones, para que sean mas humanos y humanizadores. Solo es justa si sirve a la realizacion de nuestros proyectos de humanidad-humanizacion. Todo hacer realmente util, productor de bienes para la humanidad-mundo (no para unos cuantos) es justo por ese solo hecho. La Utilitas no necesita "volverse justa", simplemente necesita ser realmente util.

Igualmente, la Humanitas consiste--se crea y se da--en la realizacion de la Utilitas y la Iustitia; es decir, en ese saber-actuar que ajusta el mundo y los seres humanos para que vayan siendo mas humanos y humanizadores. Porque nuestra humanidad no solo esta presente sino que se va creando y configurando en y por nuestro saber-hacer justo/util. De alguna manera nuestro ser es creacion-apropiacion de nuestros saberes, quereres y haceres (simbolicos, cognitivos, laborales, politicos, recreativos), y los resultados de esos quehaceres generan y manifiestan la humanidad que somos o no somos. En contrapartida, tambien es cierto que esos saberes, quereres, realizaciones son diseno y producto, manifestacion de esta concreta humanidad y de los proyectos que tenemos de ella. Por eso una utilidad (ciencia, tecnica, objeto, institucion ...) que por su mismo diseno no ajusta el mundo, ni es justa, ni es humana, ni es realmente util.

Por ultimo la Utilitas, la Humanitas y la Iustitia consisten (6) en la Fides, la suponen, expresan y se co-producen en ella; porque toda actividad y proyecto humanos se basan en la confianza/entrega en/a el mundo, en/a los seres humanos; suponen y producen su bondad respecto de la humanidad y hacen que podamos confiarnos a ellos. Todo nuestro saber-actuar humano nace y se funda en la Fides, en la confianza que tenemos en esa bondad radical y constante de la realidad. Bondad radical en la que con-sisten--se co-sustentan--la Fides, la Utilitas, la Iustitia y la Humanitas.

Saber y acrisolar

?Cual es el proyecto de mundo para el que trabaja--genera saberes y razones--realmente la universidad? ?Las universidades pueden seguir siendo hoy espacios de libertad y sentido? ?Pueden escapar a su destino de empresa? ?Con cuales condiciones y a que costo? Mas concretamente, ?hay modos de que la universidad incida--significativamente--en la dilucidacion de los sentidos del mundo, de nuestro manejo del mismo: en nuestra tecnociencia, sus metodos, criterios, acciones o productos, en su ser mismo? Antes que nada, la universidad tendria que preguntarse por su propia razon de ser y por las condiciones reales de hacer real esa razon en el mundo actual. Y para ello, ?como se posibilita una reflexion seria sobre el sentido de la universidad hoy?

Desde lo visto antes, podemos plantear como tarea fundamental de la universidad el hacer justicia. Para ello, tiene que saber el sentido del quehacer y del ser humano, de sus proyectos; descubrir y proponer las posibilidades, supuestos y exigencias para ello. Se trataria de dar sabiduria, sentido y razon a ese quehacer mundano/humano y, en el, al ser y quehacer profesional. Consecuentemente, dar razon/sabiduria humana a las ciencias mismas, re-crearlas de tal modo que esten disenadas estructuralmente en funcion de la produccion de realidad y realizacion humana. Es decir, en funcion de bienes concretos, saberes, dinamismos, trabajos que ajusten--cuiden y cultiven--realmente el mundo y no solo produzcan acumulacion, comodidad, seguridad, informacion, valores o empleos para algunos. Pero tambien se trataria de dar razon/sabiduria a la universidad y a los universitarios.

Concretamente, a modo de ejemplo, no alcanza con tener ingenieros competentes (la competencia ha servido muy bien para destruir y oprimir), lo que urge son ingenieros--o medicos, o administradores, o politicos--sabios. Personas que sepan del sentido de la ciencia--no solo manejarla o manipular el mundo--, del hacer conocer profesional, del discernir el bien de la efectividad ... lo cual haria de esas profesiones y ciencias algo radicalmente distinto.

Segun los pensadores de la posmodernidad, a esta cultura y a sus miembros no les interesan los sentidos. Lo que implicaria que ofertar (sic) sentidos no seria mercable en el mundo educativo. Sin embargo, si abandonamos este encargo ?no hay quienes estan de hecho imponiendo pragmaticamente sus intereses como sentidos a la vida humana y que, por lo mismo, la hacen inhumana? Porque junto con sus productos, la tecnociencia nos vende-impone sus sentidos y nos conduce a la instrumentalizacion de todo en funcion de ella misma o, peor aun, de los grupos que la controlan financiera y politicamente.

La universidad tendria que instituirse como una instancia critica, como la que escruta y saca a la luz el fondo, los supuestos, los dinamismos y sentidos ocultos, los resultados y consecuencias de la accion humana en el mundo. No solo critica teorica sino critica practica, mediante la invencion fisica, material, social, intelectual de alternativas.

Como instancia critica tendriamos que empezar por mirar la mirada con la que vemos (7) y nos vemos. Saber tambien mirar lo que miran las ciencias y la mirada de las ciencias condicionada por ese mirar. Ensayar otras miradas, muy fundamentalmente las miradas de los totalmente otros, de los no-universidad.

Dicho de otra manera: se trataria de no conformarnos con la ensenanza de la filosofia kantiana o del psicoanalisis freudiano, sino incorporar en nuestro vernos y decidirnos, en nuestro hacer pedagogico y cientifico, la criticidad radical de esos maestros de la sospecha, la busqueda de las razones ultimas, de las estructuras que condicionan y dirigen nuestro pensamiento y acciones institucionales y personales.

Por ejemplo, se postula como tarea academica, sin matices, el priorizar el uso de las tecnologias informaticas. Esto es algo sumamente ambiguo; como dice Derrida, la informatica nos in-forma, nos comunica-impone una forma subrepticiamente ... en realidad, toda tecnologia nos va confiriendo una forma, es un demiurgo que si no controlamos nos hace a su imagen y semejanza. ?Pueden los profesionales de las tecnociencias eludir la reflexion sobre esa propuesta? Serian ellos los mas indicados para enfrentarla, desde su conocimiento de la estructura interna de la ciencia, como tambien de su uso y los efectos que--por diseno--tiene sobre sus usuarios; porque, como veiamos, la razon de la tecnologia esta precisamente en ese uso. Igualmente ellos tendrian que plantear una segunda y fundamental cuestion universitaria ?la informatica actual--o las diversas formas de tecnociencia--son destino y futuro fatal? Pero no lo podran hacer desde la vision--canteada y absolutizada--de esas mismas tecnociencias.

La ciencia y la tecnologia son elementos indispensables de nuestra realidad y realizacion humana. No solo las necesitamos para ajustar el mundo, sino para configurar nuestra propia humanidad. Pero ni son los unicos elementos ni cualquier ciencia o tecnologia es automaticamente factor de humanizacion. Por eso el quehacer de la universidad no puede reducirse a la transmision y mejora de la tecnociencia que hay. Su razon de ser y su eticidad, su quehacer, tienen que ir hasta la sabiduria, la razon/sentido, la concepcion, diseno, articulacion intrinseca y el uso de las ciencias y tecnologias, asi como del arte, del deporte o de la religion, porque esa razon--siempre presente aunque implicita--las configura y, correspondientemente, configura nuestra humanidad y mundanidad o inhumanidad.

No es solo cuestion de ensenar arte o filosofia, sino de imaginar e inventar el modo de poner el arte y filosofia en los mismos instrumentos que usamos, en la ciencia, en la vida y para ello hay que imaginar otras ciencias, otras pedagogias, otra universidad. (8)

Realistamente, la Universidad no puede pretender ser el lugar de la sabiduria. La sabiduria excede con muchisimo a la universidad; esta no la puede acaparar, menos agotar. Pero si puede y debe, tiene como razon de ser, dar sabiduria--razon y sentido--a su ser y quehacer, a quienes la constituyen y, consecuentemente, a la misma sociedad. La universidad puede y tiene que saber del mundo--no un mero saber manipulador--, saber de los sentidos, proyectos, realizaciones del mundo y de los supuestos para poder realizarlo-ajustarlo. Sabiendo esto, el amor a la sabiduria--la filosofia y, en su caso, la teologia--tendria que ser la universitas del quehacer universitario.

La imaginacion a la universidad

?A pesar de su antiguedad, de sus adaptaciones o sometimientos, la universidad puede todavia representar una novedad y una esperanza en este mundo? ?Su quehacer puede anunciar e iniciar en si mismo los caminos hacia un mundo mas justo, mas ajustado a la vida humana?

Para ello, para ser etica, a la universidad ya no le alcanza con ser el lugar del Saber/Memoria; tiene que arriesgarse a ser el lugar de la Imaginacion/Proyecto/Creacion.

Si hay alguna posibilidad de una Universidad sin condiciones--al menos en el sentido de no sometida a exigencias extranas--, esta supone poner imaginacion a la universidad, para zafarnos del imperio del presente determinado y absolutizado de las tecnociencias, y de la econopolitica que lo condiciona y dirige, del fin de la historia--un mas de lo mismo--propuesto como filosofia. Imaginacion para evitar que estas sean las diosas creadoras y dadoras de sentido, para redisenarlas en funcion del servicio, del saber-querer de los seres humanos, de sus proyectos de humanidad y de sus esfuerzos de humanizacion.

Quiza nuestra primera y mas urgente tarea etica sea imaginar la universidad mas alla de la tecnociencia actual, sus metodos y exigencias. Pero todo eso presupone inventar y establecer otras condiciones.

Por eso se requiere de la imaginacion; ella nos remite a lo no previsible, lo no comprobable y menos medible/contabilizable, incluso a lo no pensable en y desde los sistemas de conocimiento y accion de nuestro mundo actual. (9) Porque la imaginacion nos da la posibilidad de ir mas alla del mero desarrollo o perfeccionamiento logico y necesario del presente dado; mas alla de lo dado/necesario/legal/rentable, de la mera reproduccion del sistema que criticamos y sufrimos. Nos posibilita el evadirnos de la necesidad y repetitividad del racionalismo tecnocientifico, para el cual solo vale lo que se deduce logicamente de las condiciones y actuaciones presentes, lo que se somete a la legalidad de los sistemas y formulas, lo que se repite y por lo mismo se puede prever, controlar, medir, pesar, contar, hoy de preferencia mediante computadoras. Gracias a la imaginacion podemos ir mas alla de las politicas, metodologias y controles "cientificos", funcionalistas, burocraticos; pasar de la tirania de la estadistica y la imagen (publicitaria-mercable) a la incondicionalidad de lo imaginado.

En el mundo actual es impensable una universidad que fuera mas lugar del juego que del rendimiento deportivo, mas universitas del saber que de las hiper-especializaciones fragmentadoras; de la tertulia sabia (o por lo menos ilustrada) que de las publicaciones auditadas; del gusto por ensenar y aprender que de la preocupacion por los reconocimientos y evaluaciones; y de tantos otros magis (mas) no solo impensables, sino improgramables e inevaluables y, desde luego, invendibles; pero que ciertamente podemos imaginar, crear y regalar.

En ultimo caso, se trataria de imaginar una universidad creadora de verdaderas comunidades del saber/imaginar/confiar, en donde estas facultades realmente se pongan en comun y no sean privilegio de los excelentes, educados o certificados, ni botin exclusivo y patentado para conseguir reconocimientos y dinero.

El desde donde de la imaginacion

Sin embargo, la imaginacion incondicionada tiene tambien sus condiciones. Una de ellas seria no solo saber ver la mirada con la que vemos sino saber tambien que ve nuestra mirada, incluso fisicamente, poner en cuestion nuestros miradores. En el mismo articulo ya citado, Derrida en su deconstruccion sobre el ser de la universidad se asoma al paisaje que la Universidad de Cornell contempla y que de alguna manera la inspira: un abismo y un puente, parpado/puerta. Seria muy util e interesante preguntarnos ?cuales paisajes ven las universidades desde su ubicacion fisica? ?Que pueden ver/pensar del mundo desde ahi?

Nos puede dar pistas el saber que las formas mas reconocidas de experiencias de concientizacion y creatividad entre los alumnos se suelen dar en el trabajo social que hacen entre grupos de personas desposeidas ... y me pregunto si no seria posible una universidad que, asumiendo para ella misma esa experiencia, se ubique, se arraigue en ese mundo. Y creo que esa ubicacion le permitiria ampliar sus horizontes y actividades; es decir, una mayor criticidad, creatividad y libertad, en el fondo mayor humanidad. Al parecer, buena parte del exito pedagogico, de la riqueza de conocimientos y de la capacidad de innovacion y libertad de los colegios de la antigua Compania de Jesus podria atribuirse al intercambio constante entre estos y las misiones en tierras lejanas y culturas diferentes. Intercambio de informacion sobre los bienes, la ecologia, las necesidades, formas de pensar, instrumentos y productos, costumbres, sentidos y el deseo/proposito de encontrar respuestas alternativas a las necesidades de aquellas misiones. (10)

Esta pregunta por la ubicacion tiene otra razon: Si de ajustar el mundo se trata, lo logico es tratar de salirnos de los sistemas, dinamismos y los intereses que lo estan desajustando y ponernos en los lugares donde es mas evidente y urgente la necesidad de reajustarlo, pero, sobre todo, porque precisamente estos lugares--aunque probablemente son los mas afectados--, son los menos condicionados por los presupuestos y criterios de la tecnociencia o tecno-economia. Lugares donde, por lo mismo, no solo es necesaria sino mas facil la creatividad, porque hay libertad respecto de sus condicionamientos, porque hay necesidad y porque hay gratuidad.

Una universidad preocupada por ajustar el mundo no solo tendria que mirar/atender a los desajustes sino, de alguna manera, enraizarse estructural y sapiencialmente en esos lugares desajustados.

Pero, ?como se re-disena, se financia, se gestiona y evalua, se hace creible y aceptable una universidad centrada en la generacion de los saberes y bienes necesarios y urgentes para las grandes mayorias del pais?

Establecer nuevas condiciones; para ello inventar nuevas ciencias y viceversa

La evidencia dice que, hoy en dia, no hay condiciones para la universidad sin condiciones; pero ?por que?, ?no sera porque nos falta imaginacion y nos sobra resignacion?

Una de las primeras cosas que la universidad tendria que investigar, disenar e ir realizando seria como darse condiciones/posibilidad para no tener las condiciones/ataduras, los condicionamientos que la han ido degradando.

?No habra alguna universidad cuyos departamentos de administracion y economia puedan imaginar cuales condiciones se requieren para que no este condicionada por y en funcion del mercado, del empleo y salario, de la venta y la ganancia, ni dentro de si ni ante la sociedad? ?O crear una administracion no concebida para hacer mas eficiente la empresa, sino para generar otras formas de co-laboracion en funcion de una produccion de bienes que sean al mismo tiempo produccion de relaciones humanas y de ajustes en el medio ambiente? ?No habra un departamento de pedagogia que pueda inventar e instrumentar procesos y criterios alternativos a los impuestos por los mecanismos regulatorios/ controladores, o un departamento de ingenieria que pueda mostrar que la tecnologia del automovil, en el mundo actual, es inmoral por los danos de todo tipo que produce, pero que al mismo tiempo pueda imaginar ciencias alternativas de movilidad? ?Seria posible una colaboracion entre los departamentos de salud, diseno y bioquimica que permita no solo seguir pensando como reciclamos la basura, sino en procesos industriales y habitos de consumo que dejen de producirla, o un conjunto de ingenieria, antropologia y sociologia que permita no solo producir energias alternativas sino tecnologias y ciencias y procesos tecnicos disenados para consumirla de formas mas racionales?

Esto implica reajustarnos o, mas probablemente, reinventarnos como universidades y como universitarios. No solo innovar nuestras tareas, nuestra pedagogia, economia o relaciones humanas, sino nuestra misma autocomprension, razon de ser y ethos. Hacernos capaces de imaginar, inventar y compartir no solo una razon--obviamente no instrumental--, sino, en ultimo termino, un nuevo Espiritu--ethos/ passio--para la ciencia, para la universidad y la cultura actual.

Bibliografia

Castoriadis, Cornelius, Los dominios del hombre, las encrucijadas del laberinto, Gedisa, Barcelona, 1988.

Derrida, Jacques, "Las pupilas de la Universidad" en Como no hablar y otros textos, Proyecto A, Barcelona, 1997. Edicion digital Derrida en Castellano. https://redaprenderycambiar.com.ar/derrida/textos/ como_no_hablar.htm

Lanceros, Patxi, La modernidad cansada y otras fatigas, Biblioteca Nueva, Madrid, 2006.

Recepcion: 03 de agosto de 2017

Aprobacion: 23 de octubre de 2017

(1.) Patxi Lanceros, La modernidad cansada y otras fatigas, Biblioteca Nueva, Madrid, 2006, p. 55. El autor cita a un conjunto de pensadores, especialmente algunos pertenecientes a la Escuela de Frankfurt.

(2.) Teoria asumida en la practica por las mismas universidades privadas que esperan que los bienes --conocimientos o valores--que confieren a los grupos a los que sirven puedan rebalsar despues hacia los que no tienen acceso directo a estos bienes.

(3.) Patxi Lanceros, La modernidad ..., p. 53.

(4.) Ibidem, p. 54.

(5.) Basta pensar que igualar a todos en los niveles de consumo del llamado primer mundo seria la injusticia mas radical que podriamos cometer, puesto que acarrearia la devastacion total del planeta en menos de 30 anos.

(6.) Cum-sistere significa estar de pie (ser real) con (otros).

(7.) Cfr. Jacques Derrida, "Las pupilas de la Universidad" en Como no hablar y otros textos, Proyecto A, Barcelona, 1997. Edicion digital Derrida en castellano.

(8.) Significativamente, en un seminario con profesionistas, un ingeniero manifestaba que si bien su profesion trabajaba esencialmente en el manejo y medicion de tiempos y espacios, nunca le habian llevado a preguntarse por la esencia o realidad de ninguno de los dos, menos por su significado humano.

(9.) Cfr. Cornelius Castoriadis, Los dominios del hombre, las encrucijadas del laberinto, Gedisa, Barcelona, 1988, pp. 149 y ss.

(10.) Consideracion aportada por el maestro Jose Luis Bermeo en una conversacion.

Pedro de Velasco y Rivero, SJ, Doctor en Teologia por el Instituto Catolico de Paris. Doctor en Ciencias de la Religion con especialidad en Antropologia por la Universidad de Paris-Sorbona. Profesor del ITESO. pvelasco@iteso.mx
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Author:de Velasco Rivero, Pedro
Publication:Xipe Totek
Article Type:Report
Date:Jan 1, 2018
Words:8817
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