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La universidad y el Cabildo eclesiastico de Mexico: siglo XVI/The University and the Ecclesiastical Cabildo of Mexico: 16th Century.

El objetivo de este trabajo es senalar el papel que la Universidad de Mexico, la cual abrio sus puertas en 1553, tuvo en la conformacion del Cabildo eclesiastico de la misma ciudad. La historia de ambas corporaciones se entrelaza a lo largo del siglo XVI, en particular luego de que, en la ultima sesion del Concilio de Trento, de 1563, y en la ordenanza del real patronato, de 1574, se ordenara que para la provision de prebendas catedralicias se prefiriera a quienes poseyeran grados universitarios. Con base en la estrecha relacion que existio entre ambas corporaciones, dare cuenta de un importante proceso vivido en la arquidiocesis de Mexico: la consolidacion de una elite eclesiastica, letrada y local, que desde los tempranos anos de 1560 empezo a hacerse del control del Cabildo eclesiastico mas importante del virreinato novohispano.

Tanto los cabildos eclesiasticos como las universidades fueron corporaciones de fuerte raigambre urbano-medieval. Ambas se consolidaron a la sombra de las ciudades medievales mas importantes desde el siglo XII, cuando los primeros se definieron juridicamente como corporaciones. Asi, los cabildos eclesiasticos cobraron importancia durante el momento en que la Iglesia alto-medieval se robustecio gracias a las reformas llevadas a cabo un siglo antes por el papa Gregorio VII. (1) Las universidades cobraron tambien un fuerte impulso en la epoca de las ciudades y las catedrales como centros de ensenanza, y sustituyeron a las escuelas palatinas, monasticas y episcopales que habian predominado en la alta Edad Media al cobijo de los emperadores francos y sajones. Los studia generalia, como se conocio a las universidades, se vieron favorecidos, ademas, por el renacimiento cultural y juridico del siglo XII que, entre otras cosas, actualizo el derecho romano. Este renacimiento juridico fue bien aprovechado por los monarcas que se consolidaron como poderes absolutos sobre los senores feudales. La importancia cobrada por la teologia, el derecho o la medicina, en una epoca de conquistas, reacomodos espaciales, pestes, descubrimientos y guerras de religion, revaloro el papel de los letrados que se formaban en las principales universidades occidentales. Adeline Rocquoi ha llamado la atencion sobre el intenso movimiento de estos letrados entre Espana, Francia e Italia desde el siglo XII. Asi, a la Peninsula iban europeos avidos de estudiar la ciencia arabe; a la Universidad de Paris marchaban atraidos por los estudios de teologia; mientras que a la de Bolonia, por sus estudios de derecho. (2)

Las universidades en la Peninsula Iberica marcharon a la par con el avance cristiano sobre los territorios antano en manos del califato de Cordoba. A mediados del siglo XII, Palencia surgio como el primer studia peninsular, aunque su existencia fue corta quizas por falta de financiamiento. A inicios del siglo siguiente, Alfonso IX fundo la Universidad de Salamanca, la cual tuvo privilegios reales en 1254, ratificados por una bula papal en 1255 y reiterados en las Siete Partidas de Alfonso X en 1260; lo anterior la consolido como un verdadero studia generalia. Nuevas universidades fueron creadas en Valladolid, Alcala, Sevilla, Barcelona, Lerida y otras importantes ciudades peninsulares conforme avanzo la reconquista del territorio espanol. De esta manera, entre los siglos XII y XV, las universidades se propagaron, con suerte diversa, por toda la Peninsula. Los monarcas espanoles, respaldados por su clero, como senala Mariano Peset, buscaron crear universidades en su reino para asi contar con cuadros burocraticos letrados, evitar que los estudiantes viajaran largas distancias--y descuidaran, cuando de prebendados se trataba, sus catedrales--e impedir que los dineros derramados en otras ciudades salieran de la Peninsula. (3)

El vinculo entre los cabildos eclesiasticos y las universidades fue evidente. Varias universidades, como la de Salamanca, surgieron a partir de escuelas catedralicias; ademas, los cabildos frecuentemente buscaron que su miembros fueran graduados universitarios. Desde 1169, de acuerdo con Rucquoi, el Cabildo de Compostela asignaba a los canonigos adstudium litterarum anhelantes parte de las rentas del altar de Santiago, siempre que justificaran su ausencia y seriedad en los estudios. (4) El enviar a sus prebendados a estudiar fue una costumbre arraigada en las diocesis espanolas de Leon, Galicia, Extremadura, Toledo y Tarragona. Bernabe Bartolome senala que este sistema incluso se recogio en diversos estatutos catedralicios con la formula De mittendis ad studium, (5) por la cual se podia salir a estudiar y ganar los emolumentos. El mismo autor advierte que la practica debio aumentar luego de que el cuarto concilio de Letran (1215) estipulara que al menos en todas las catedrales metropolitanas debia haber un teologo que ensenara a los clerigos. (6) Aquella medida parece haber promovido aun mas la costumbre de viajar a Paris, sede de una importante universidad de teologia.

No obstante, la fundacion de universidades en la Peninsula llevo pronto a la formacion de letrados locales en quienes recayeron las prebendas peninsulares. Como ha demostrado Susana Guijarro, hacia mediados del siglo XIV, la mayoria de los letrados de la catedral de Burgos se habia formado en Salamanca y Valladolid. (7) Muy pronto, la Universidad de Salamanca se convirtio en la mas importante de la Peninsula. Al estar bajo el control del clero, dicha universidad se posiciono no solo como un centro de ensenanza sino tambien como un importante espacio donde se tejian redes sociales que facilitaban la obtencion de beneficios eclesiasticos--primero en la Peninsula y mas tarde tambien en el Nuevo Mundo--. De esta manera, hacia inicios del siglo XVI, los cabildos eclesiasticos y las universidades tenian importantes vinculos. Muchos de los prebendados de las catedrales espanolas pasaron por las aulas universitarias, ya sea como alumnos o como catedraticos, antes o despues de ingresar a sus beneficios. Estos personajes, ademas, compartian otras semejanzas en sus perfiles: eran hijos de importantes familias asentadas en las ciudades. (8) Algunas de estas familias habian tenido una destacada participacion en el proceso de conquista y el poblamiento de las tierras recien recuperadas de manos de los moros.

La Universidad de Granada surgio a partir de este proceso de conquista. Nacida en 1526 como un colegio de logica, filosofia, teologia y canones donde se esperaba formar clerigos que predicaran a los moriscos, obtuvo el estatus de universidad en 1531, luego de que, por bula papal, se le diera el privilegio de otorgar grados. (9) Granada surgio bajo el modelo de colegio-universidad que se consolido en Castilla en el siglo XV. Se trato de fundaciones para estudiantes pobres que asistian a las lecciones universitarias. Algunos de estos colegios mas tarde consiguieron el privilegio de otorgar grados; asi, se convirtieron en universidades. De acuerdo con Enrique Gonzalez, la oleada de fundaciones de este tipo se inicio en Siguenza, en 1476, donde Juan Lopez de Medina, precisamente un miembro del Cabildo eclesiastico de aquella catedral, fundo un colegio. (10) La mayoria de estos colegios fueron creados por algun particular que conservo el derecho de patronato sobre ellos por haber edificado, fundado y dotado el establecimiento. Una caracteristica de suma importancia es que fueron fundaciones donde la autoridad del patron pesaba tanto o mas que la de la propia corporacion, algo que rompia con la tradicion corporativa medieval. (11) En el caso de Granada, dado que el rey poseia el derecho de patronato sobre la Iglesia desde 1486, y debido a que fue este quien fundo y doto el colegio y mas tarde universidad, poseyo dicha prerrogativa de patron sobre el estudio general, aunque delego sus funciones al arzobispo granadino. (12) La Universidad de Granada se convirtio en la primera bajo el patrocinio directo del rey en un territorio que, ademas, estaba bajo el patronato eclesiastico de la Corona. Su caso fue similar, en parte, a la posterior fundacion de los estudios de Mexico.

CABILDO Y UNIVERSIDAD EN TIERRA DE CONQUISTA

Las cedulas de fundacion de la Universidad de Mexico se expidieron en Toro en septiembre de 1551. Cuando la institucion abrio sus puertas, en 1553, entre los primeros estudiantes que se matricularon estuvieron los hijos de los conquistadores y los primeros pobladores de la Nueva Espana. Entre la conquista de Mexico y la expedicion de las bulas de fundacion universitaria mediaron treinta anos. La razon de esto se encuentra en la propia historia de la conquista y el poblamiento de las Indias y la enorme distancia que existia entre la Nueva Espana y la metropoli peninsular. En sus origenes, la evangelizacion y adoctrinamiento de los indios recayo en las ordenes mendicantes que, desde 1524, hicieron su aparicion en el Nuevo Mundo con una serie de privilegios papales y reales que las eximieron del control diocesano. A partir de entonces los franciscanos, dominicos y agustinos se diseminaron por el territorio virreinal y establecieron una amplia red de conventos que afianzo su presencia tanto en los primeros centros urbanos como en las zonas rurales de mayor poblacion indigena. Esto ultimo permitio, que desde fechas muy tempranas, los frailes dieran forma a un proyecto de Iglesia regular que esperaban floreciera en las tierras recien descubiertas.

Como contraparte, un proyecto diocesano de Iglesia no pudo iniciar su proceso de asentamiento sino hasta bien entrado el siglo XVI. Varios aspectos coadyuvaron a lo anterior. En primer lugar, al ser una tierra de conquista, los primeros obispados se crearon solo en la decada de 1530, cuando empezaron a fundarse las nacientes ciudades capitales. (13) Ademas, la falta de clerigos impedia la rapida formacion de una red parroquial y de cabildos eclesiasticos que, a semejanza de la Peninsula, territorializaran el proyecto de Iglesia secular. (14) A esto contribuyo la presencia de los conventos de regulares que dejo a los seculares solo con los espacios mas alejados de las sedes episcopales. En segundo lugar, la escasa poblacion de origen hispanico y la falta de un aparato eclesiastico administrativo imposibilito el cobro de los diezmos. A ello se sumo el hecho de que la Corona exento a los indios del pago de dicho impuesto. Sin diezmos, la construccion de parroquias y de catedrales marcho a paso lento. De esta manera, la fuerte lucha que, a mediados del siglo XVI, se inicio entre ambos cleros por el control parroquial estuvo lejos de ser un mero pleito por definir quien adoctrinaria a los indios. Por el contrario, fue tambien una lucha por territorializar un proyecto de Iglesia determinado. La unica forma de hacerlo--y ambos cleros lo sabian--era controlando los principales centros de poblacion indigena que, desde antes de la conquista, habian articulado el espacio. Por esta razon, la creacion de una red parroquial era imprescindible para el exito del clero secular; es decir, para la creacion y asentamiento de un territorio diocesano.

La pugna entre ambos cleros tuvo tambien otro importante aliciente: en la Peninsula Iberica, los beneficios eclesiasticos habian servido para premiar los servicios prestados a la Corona por parte de sus subditos. Estre ellos solian estar, por ejemplo, los hijos de quienes prestaban servicios de armas al rey, como ocurrio durante la reconquista. No fue extrano, pues, que en Mexico se repitiera el mismo proceso; es decir, que los conquistadores y primeros pobladores reclamaran para sus hijos los principales cargos del gobierno eclesiastico. Sin embargo, sus demandas enfrentaban dos problemas concretos: por un lado, la falta de centros educativos donde sus hijos pudieran estudiar; y, por el otro, la presencia de los frailes al frente de las doctrinas que ya hemos enunciado.

Por si fuera poco, en 1542 se publicaron las Leyes Nuevas; (15) en ellas, ademas de establecerse los lineamientos generales del gobierno de las Indias, se regulo el ejercicio de la encomienda. Dichas leyes prohibieron que los oficiales reales poseyeran encomiendas y ordenaron que, en el caso de las encomiendas particulares, al morir el titular de la misma, los indios quedaran bajo la proteccion del rey, sin que el virrey o gobernador pudiera disponer de ellos o darlos en repartimiento a otro particular. Es bien sabido que, en Peru, la aplicacion de las Leyes Nuevas llevo a una sublevacion de los encomenderos, capitaneados por Gonzalo Pizarro. La revuelta fue sofocada en 1548, no sin obligar a la derogacion de dichas leyes. En Mexico, si bien no se llego a lo ocurrido en Peru, las elites locales, apoyadas por el obispo Juan de Zumarraga y el virrey Antonio de Mendoza, lograron que su aplicacion tuviera ciertos atenuantes. Por ejemplo, se logro que las encomiendas fueran otorgadas por dos vidas: la de su titular y la de su heredero. (16)

La resistencia puesta por los encomenderos se sustento en que, hasta ese momento, la mano de obra indigena era la unica fuente de riqueza de los espanoles asentados en tierras americanas. Diversos personajes denunciaron ante la Corona la pobreza de los espanoles de la Nueva Espana, pues, de no contar con la encomienda, no podrian ni querrian asentarse en una tierra tan poco prospera. Como consecuencia de esto, la conquista y poblamiento correrian peligro, como ya se habia demostrado en la Nueva Galicia, donde la rebelion indigena llevo a la llamada guerra del Mixton. Recordemos que entre las obligaciones de los encomenderos estaba servir con armas y caballos al rey. Algunos argumentaron que, si desaparecia la encomienda, los territorios correrian peligro de ser retomados por los indios. La decada de 1550 se caracterizo en gran medida por este reclamo de privilegios por parte de los grupos locales; reclamos que la Corona no pudo soslayar. (17) En las mismas Leyes Nuevas se pidio a la Audiencia que enviara relaciones de quienes habian servido al rey en la conquista y poblamiento de las Indias para que fueran recompensados.

Conquistadores y pobladores se veian fuertemente representados en el Ayuntamiento de la ciudad de Mexico desde donde, en alianza con otros cabildos y grupos como el de los comerciantes y encomenderos, elevaron sus demandas al Consejo de Indias. Entre las peticiones de dichos grupos estuvo que sus hijos accedieran a los cargos del gobierno seglar y eclesiastico como premio por los servicios prestados por sus padres y abuelos. (18) En materia eclesiastica, la demanda se centro en solicitar para sus descendientes la ocupacion de las parroquias y prebendas catedralicias. (19) Tal solicitud, sin embargo, seguia siendo dificil de satisfacer en tanto, en la Nueva Espana, eran practicamente nulos los espacios donde se formaran los clerigos. De ahi que el interes por contar con seminarios y universidades pronto entrara en las peticiones de los vecinos del virreinato. En 1542, el Ayuntamiento de la ciudad de Mexico solicito al rey, aunque sin mucha suerte, la creacion de un seminario donde estudiaran los hijos de vecinos que quisieran ingresar a la Iglesia y que se dieran a ellos los beneficios eclesiasticos. (20) Por esta misma razon, en un primer momento, dicha corporacion apoyo el proyecto del obispo Zumarraga de crear una universidad. No obstante, el Ayuntamiento se deslindo de el por miedo a que su intencion fuera dar continuidad al Colegio de Tlatelolco, proyecto educativo pensado para formar una elite indigena. La corporacion municipal, por su parte, pensaba en una universidad centrada en la formacion de una burocracia local de origen hispanico. (21) Zumarraga llego incluso a considerar la idea de fundar una universidad bajo la tutela episcopal y capitular, similar a la universidad granadina. Sin embargo, los conflictos entre el Cabildo y su obispo, asi como con Juan Negrete, primer lector de teologia en la ciudad, dejaron en el olvido dicho proyecto. (22)

Fue asi como la universidad, al convertirse en un proyecto de las elites locales representadas en el Ayuntamiento de Mexico y respaldado por la Real Audiencia, logro nacer al amparo de la Corona. Se pensaba que en ella se formarian los hombres de letras que mas tarde ocuparian los principales cargos del gobierno virreinal, tanto en el ambito seglar como en el eclesiastico. El Ayuntamiento vio en aquellos proyectos educativos la mejor forma de crear un clero local que se hiciera cargo de las parroquias y, asi, desplazar de ellas al clero regular. En 1556, a tres anos de abierta la universidad, el prelado fray Alonso de Montufar insistia a la Corona sobre la necesidad de contar tambien en cada obispado con
un colegio muy solemne, do fuesen ensenados y doctrinados los hijos de
los espanoles vecinos destas partes, los cuales [...] por ser todos
lenguas como lo son [...] de alli se proveera toda la tierra en breve
tiempo de todos los ministros que fuese menester, [.] estos tales, como
nacidos aca, no ternan el hipo de ir a Espana que tienen los clerigos
que de alla vienen, ni cobdicia del que viene de Espana, y vivira con
mas recelo a lo ques obligado, por pensar que ha de permanecer en la
tierra, y darse gran remedio y asiento a estos pobladores en criarles y
doctrinarles sus hijos y darles de comer. (23)


El proyecto que planteo el Cabildo secular, a traves de sus procuradores en la Corte desde 1539, fue claro en que su objetivo era garantizar el asentamiento de la poblacion conquistadora. En una instruccion elaborada en 1542, dicho cuerpo solicito tanto la concesion perpetua de las encomiendas como la creacion de una universidad. Las instrucciones giradas al procurador le ordenaban
Suplicar a su majestad sea servido de hacer merced a esta cibdad e
Nueva Espana de que haya en esta dicha cibdad universidad de estudio de
todas ciencias porque los hijos de los espanoles e naturales las
aprendan e se ocupen de toda virtud e buenos ejercicios, e salgan e
haya letrados de todas facultades, porque de mejor voluntad huelguen de
permanecer en la tierra, pues esta notorio el mucho inconveniente e
gastos que hay si los espanoles hobiesen de enviar sus hijos a los
estudios de Espana. (24)


Como puede apreciarse en las citas anteriores, en los reclamos de la elite local recien constituida hay una clara nocion de como funcionaban las cosas en tierras de conquista. En sus solicitudes senalaron la fundacion de colegios y universidades como un mecanismo importante para lograr el poblamiento de la tierra y el arraigo en ella de los pobladores.

En ese sentido, las universidades eran no solo proyectos educativos sino tambien politicos y sociales. Asi quedo de manifiesto cuando, en un acuerdo de 1344 entre el papado y el rey de Castilla, se dijo que la Universidad de Salamanca debia favorecer al rey, al reino, a la Iglesia y a la villa de Salamanca. (25) Por ello, los estudios se vieron implicados en la vida politica y en la organizacion social de las ciudades y reinos donde se fundaban. Tal injerencia e influencia en el ambito urbano era bien conocida por las diversas fuerzas politicas que, con miras a acrecentar su influencia local, intentaban controlarlos. Esto lo tenian en mente las elites novohispanas cuando solicitaron la creacion de una Universidad. Asi, en 1548, el Cabildo eclesiastico de Mexico practicamente se despoblo luego de la muerte de su primero obispo, fray Juan de Zumarraga, debido a lo escaso de las rentas y a la falta de condiciones propicias para el arraigo del proyecto diocesano. (26) Al mismo tiempo, buena parte de la poblacion asentada en Mexico se estaba marchando hacia la recien poblada Nueva Galicia y a las tierras del Peru. Evidentemente, la Universidad y los beneficios eclesiasticos no eran una simple accion administrativa sino parte del proyecto de colonizacion. De esta manera, la creacion de obispados obligaba a crear tambien una Universidad que, como en Espana, permitiera formar cuadros de letrados para la burocracia eclesiastica. (27)

Las resistencias para hacerlo surgieron, en un primer momento, porque se trataba de un territorio muy alejado de la Peninsula. Muy pronto, sin embargo, esta misma condicion se convirtio en un factor para su fundacion, pues las elites locales querian que sus hijos estudiaran en la Nueva Espana sin necesidad de ir a las universidades espanolas. Como hemos senalado lineas arriba, las bulas para su creacion se expidieron en 1551 y, dos anos mas tarde, los estudios mexicanos abrieron sus puertas al amparo del patronato real, como anos atras habia ocurrido con la universidad granadina.

CABILDO Y UNIVERSIDAD, 1553-1573

El Cabildo eclesiastico de Mexico empezo a constituirse desde 1527, ano de las primeras presentaciones de prebendados. No obstante, fue comun que, por tratarse de tierras nuevas, varios prebendados rechazaran su nombramiento al Cabildo mexicano. Un capitulo mas estable se inicio en 1536, cuando el Cabildo empezo a sesionar en su catedral. (28) La caracteristica primordial de este Cabildo, y de los del resto del territorio virreinal, fue que se constituyo con clerigos sin experiencia en el servicio catedralicio y con pocas letras, segun lo denunciaron los propios prelados. (29) Dichos clerigos habian llegado durante los anos de la conquista y sirvieron como capellanes de los ejercitos y, mas tarde, como curas de las primeras parroquias seculares. Ejemplos de esto ultimo fueron los canonigos Juan Juarez, Juan Bravo, Diego Velazquez, Miguel Palomares, Cristobal Campaya y Juan Gonzalez.

Con sus nombramientos al Cabildo eclesiastico, la Corona reconocio el servicio de estos primeros curas en tierras nuevas. Miguel de Palomares, por ejemplo, sirvio en el curato de la ciudad de Veracruz; Juan Juarez y Cristobal Campaya atendieron parroquias de la ciudad de Mexico; y Juan Gonzalez, las de varios pueblos de indios del obispado. La importancia del papel que desempenaban los curas de indios quedo demostrada en el caso de Gonzalez, quien gracias a su labor obtuvo primero una racion en 1539 y, en 1543, una canonjia. Otro caso interesante fue el de Diego Velazquez, quien llego, segun el mismo declaro, desde el momento de la conquista y acompano a Hernan Cortes y Gonzalez Davila a Honduras, en donde sirvio como capellan y cura. Ulteriormente sirvio en las parroquias de Panuco y Colima, gracias a que, al igual que Gonzalez, hablaba lenguas indigenas--en su caso, nahuatl y otomi--. Despues, ya como canonigo, fue provisor y vicario general de Zumarraga. (30) De esta manera, se evidencia que el Cabildo eclesiastico que funciono hasta 1552 se caracterizaba mas por la experiencia en tierras de conquista que por sus letras universitarias. Asimismo, dicho Cabildo fue plenamente peninsular, pues no habia clerigos locales. Hubo que esperar a que la universidad abriera sus puertas para que el rostro de ese Cabildo cambiara sustancialmente.

Una vez que la Universidad de Mexico abrio sus puertas en 1553, el Cabildo eclesiastico establecio lazos con dicha corporacion, tal como ocurria con los cabildos y universidades peninsulares. De los prebendados al frente de la catedral en dicho ano, por ejemplo, figuraron en el claustro pleno el arcediano Juan Negrete, en calidad de rector; el maestrescuela Alvaro Temino, como canciller encargado de otorgar los grados mayores; el canonigo Juan Garcia, nombrado catedratico de artes; el tesorero Juan de Cervantes, quien asistia como doctor recien incorporado a la Universidad; y los canonigos Diego Velazquez y Juan Gonzalez, quienes se matricularon y ocuparon los cargos de consiliarios. Los vinculos entre los estudios y el Cabildo fueron tan estrechos que, entre 1553 y 1573, todos los rectores al frente de la Universidad, excepto durante 1569 y 1571, fueron o serian miembros de esta ultima corporacion. Ademas, de 84 individuos que ocuparon el cargo de consiliarios, 53 fueron clerigos que servian o servirian como prebendados de Mexico y otras catedrales. (31)

Asi, por ejemplo, ocuparon consiliaturas en este periodo Pedro Garces, Gaspar de Mendiola, Esteban del Portillo, Diego Rodriguez de Castaneda, Diego Lopez de Agurto, Melchor de la Cadena, Hernando Ortiz, Alonso de la Mota, Juan de Aberruza, Juan de Salamanca y Juan de Salcedo, entre otros; todos ellos ocuparon prebendas en la catedral de Mexico entre las decadas de 1560 y 1590. En ese sentido, desde fechas muy tempranas, la Universidad se convirtio en un medio que aumentaba las posibilidades de obtener algun cargo capitular, tanto en Mexico como en otras catedrales de la provincia eclesiastica. Ejemplos de algunos casos externos a Mexico son los de Hernando Pacheco, consiliario en 1560, graduado como bachiller en Canones en 1561 y arcediano de Puebla desde 1564; (32) Pedro de Alaves, bachiller en Artes en 1561 y canonigo de Antequera desde 1571; (33) Cristobal de Badillo, doctor en Canones en 1569 y arcediano de Michoacan desde 1572; (34) Pedro Gomez de Colio, consiliario y graduado como bachiller en Canones en 1573 y canonigo de Guadalajara desde 1577; (35) o Juan de Sepulveda, consiliario en 1569, 1571 y 1574, graduado como bachiller en Canones en 1571 y dean de Yucatan desde 1584. (36)

Cabe remarcar que, durante los primeros veinte anos de la historia universitaria, casi siempre habia en algun cargo--ya sea como rector, diputado o consiliario--un clerigo que era o seria prebendado. En esa misma linea, la historiografia sobre la Universidad de Mexico ha insistido en la importancia que, en la consolidacion de un grupo de clerigos al interior de los estudios, tuvo la influencia del arzobispo Alonso de Montufar (1554-1572), quien, con la intencion de cimentar en la Universidad la creacion de un clero local, busco tener en ella una fuerte influencia en detrimento de la Real Audiencia. Hay que sumar a ello que esta solida presencia de clerigos--y no de cualquier tipo de clerigos sino de clerigos nacidos en la Nueva Espana--era una muestra del empuje de estos grupos locales que buscaban acomodo en las diversas corporaciones religiosas que empezaban a consolidarse en el territorio novohispano, particularmente en los cabildos eclesiasticos.

El caso mas ejemplar de un natural de la Nueva Espana miembro del Cabildo y con fuertes vinculos con la Universidad de Mexico en esta etapa fue el de Esteban del Portillo, hermano del tambien canonigo Pedro Garces. Ambos fueron hijos de un conquistador y se matricularon en los estudios apenas abrieron sus puertas, lo que les permitio ser consiliarios en 1557. En 1560, Portillo fue presentado a la maestrescolia de Michoacan; (37) sin embargo, no tomo posesion de esta prebenda pues se quedo en Mexico atendiendo diversos cargos, entre ellos el de provisor y vicario general del arzobispo Montufar. La carrera de Portillo no solo fue excepcional en cuanto al Cabildo se refiere pues fue nombrado canonigo de Mexico en 1570, sino tambien en el ambito universitario. Se graduo de la Facultad de Canones en 1557, donde tuvo como catedratico de Prima y Decreto al doctor Arevalo Sedeno, quien entonces servia como provisor de Montufar. (38) Fue, ademas, uno de los primeros naturales de la Nueva Espana y graduado universitario en ocupar varios cargos importantes dentro de la naciente universidad. En 1557, aparecio como consiliario y, en 1558, recibio el nombramiento de secretario.

Por si esto fuera poco, en 1563, Portillo obtuvo el grado de licenciado y, en 1566, ocupo la rectoria universitaria. Renuncio a este ultimo cargo para convertirse en catedratico de Decreto, entre 1567 y 1571, en la misma facultad de la que era egresado. Sus meritos no acabaron ahi, pues, en 1572, gano la catedra de Prima de Canones, que conservo hasta 1577. Mientras la ocupaba, en 1575, Portillo fue nombrado tesorero de la catedral, lo que lo convirtio en el primer novohispano--o natural de la tierra, como se denominaba entonces a los nacidos en la Nueva Espana--en ocupar una dignidad catedralicia en Mexico. (39) Por otro lado, al ser uno de los primeros graduados locales en ocupar alguna catedra, inauguro una nueva etapa en la Universidad: la de los estudiantes catedraticos. Asi, la existencia de graduados locales como el mismo permitio que las catedras fueran leidas con mayor constancia, a diferencia del periodo 1553-1557 en que fue comun que los catedraticos las abandonaran--ejemplo de ello fue el canonigo Juan Garcia, quien renuncio tanto a su catedra como a su canonjia en 1555--. (40) Ningun otro novohispano en este periodo pudo emular la carrera de Portillo. No obstante, su ejemplo era una muestra clara de los tiempos cambiantes no solo dentro del Cabildo sino tambien dentro de la propia Universidad.

Uno de estos cambios se manifesto en la composicion del cuerpo capitular. A raiz de la apertura de la Universidad, los prebendados empezaron a poseer progresivamente grados universitarios. A ello contribuyo el esfuerzo conjunto del papado y la Corona por contar con un clero instruido luego de las criticas enarboladas contra los miembros de la Iglesia durante la Reforma protestante. Debido a ello, en la ultima sesion

del Concilio de Trento en 1563, se establecio que las dignidades y la mitad de las canonjias se dieran a quienes poseyeran titulos de doctores, maestros y licenciados en teologia o derecho canonico. (41) Para entonces, la Universidad de Mexico habia desempenado ya un importante papel en torno a la composicion del Cabildo eclesiastico de esa ciudad. Poco a poco la corporacion se fue poblando de letrados, ya fuera porque los nuevos presentados llegaban con algun grado y se incorporaban a la Universidad, o porque los clerigos locales los obtenian en ella. En 1565, por ejemplo, cuatro de las dignidades de la catedral ya ostentaban el grado de doctor; se trato del dean Alonso Chico de Molina, el arcediano Juan Zurnero, el chantre Rodrigo Garcia de Barbosa y el maestrescuela Sancho Sanchez de Munon. Solo el tesorero no poseia un grado universitario en este momento.

Tambien para entonces varios canonigos podian presumir sus grados. Diego Velazquez, por ejemplo, empezo sus estudios apenas abrio sus puertas la Universidad, por lo que, en 1564, ya era bachiller y licenciado en Canones. Un ano despues se graduaron como bachilleres Gaspar de Mendiola y Pedro Garces; como maestro, Francisco Cervantes de Salazar; y como doctor, Alonso Bravo de Lagunas, aunque desconocemos exactamente las facultades de las que egresaron. A ellos se sumo ese mismo ano el racionero Cristobal Espinoza, licenciado en Canones por la misma universidad. Por lo tanto, en 1565, la mitad de los prebendados tenian ya algun grado academico. (42) Este numero aumento conforme se sumaron a las filas del Cabildo nuevos miembros del clero local. En este sentido la presencia de una universidad en tierras novohispanas permitio, como lo esperaban las elites, crear cuadros burocraticos locales. Desde 1560, al Cabildo de la catedral empezaron a ingresar hijos de conquistadores y primeros pobladores que, nacidos en la Nueva Espana, sirvieron muchas veces desde pequenos en la catedral y posteriormente obtuvieron un grado universitario. De tal manera que, si el Cabildo eclesiastico anterior a 1552 habia sido netamente peninsular, para el periodo 1553-1570, los clerigos locales tenian ya una presencia del 30% dentro del cuerpo capitular.

De los seis personajes que ingresaron al Cabildo como dignidades entre 1553-1573, tres ocuparon cargos en la Universidad, todos ellos la rectoria. En el caso de los canonigos, de trece que ingresaron en dicho periodo, nueve ocuparon un cargo universitario: tres fueron rectores, dos diputados y cinco consiliarios. Por su parte, ocho de los doce racioneros tambien se insertaron en la burocracia universitaria: dos sirvieron como diputados y seis como consiliarios. Por ultimo, solo hubo un medio racionero nombrado en este periodo; dicho personaje ocupo una consiliatura. Como analisis general, observamos que solo quienes ocupaban los cargos mas importantes del Cabildo alcanzaron tambien el cargo principal de la Universidad: la rectoria. La excepcion fue Alvaro de Vega, rector en 1561, 1564 y 1568. Vega fue rector siendo estudiante de la Universidad y canonigo de Puebla; en 1578 obtuvo una canonjia en la catedral metropolitana. Por su parte, los racioneros usualmente estuvieron en algun momento como consiliarios, cargo en el que tambien fue comun ver a los canonigos. No olvidemos que eran los consiliarios quienes elegian al rector que cambiaba cada ano. (43)

En este sentido, asi como las redes tejidas dentro de los estudios fueron fundamentales para la obtencion de prebendas, estas ultimas tambien fueron importantes para mantenerse en algun cargo universitario; esto ocurrio con personajes como Pedro Garces, Diego Lopez de Agurto, Melchor de la Cadena y Alonso de Ecija. Estos ultimos se encontraron entre los primeros naturales de la tierra que entraron al Cabildo eclesiastico durante el arzobispado de Alonso de Montufar; las razones de su ingreso fueron diversas. Diego Lopez de Agurto, por ejemplo, contaba con un importante respaldo familiar: era hijo de Sancho Lopez, escribano publico en la ciudad, y hermano de Sancho Lopez, secretario de la Real Audiencia. (44) Ademas, sirvio desde nino en la catedral. En una relacion de meritos presentada en la Audiencia en 1565 para obtener una promocion, el racionero recibio el apoyo de los oidores quienes exaltaron el hecho de que conociera la lengua de los naturales y sirviera como maestro de ceremonias en la iglesia mayor. Gracias a este apoyo Diego Lopez de Agurto fue ascendido a una canonjia en 1569. (45)

De esta manera, y sera una constante en este siglo, al momento de otorgar las prebendas catedralicias, la Corona tuvo que valorar no solo la capacidad intelectual de los elegidos sino el peso de sus familias y redes sociales. Caso similar al de Diego Lopez de Agurto fue el de Pedro Garces, descendiente de conquistadores, quien empezo a laborar desde nino en la catedral como mozo, cantor, sochantre, apuntador y secretario. (46) El arzobispo Alonso de Montufar apoyo su nombramiento como racionero, prebenda que ocupo con presentacion real en 1561. Su desempeno en la catedral y la afinidad con el arzobispo le ayudaron a obtener, apenas dos anos despues, el ascenso a canonigo. La buena opinion sobre este personaje y sus buenas letras--se habia graduado como bachiller en Canones en la Universidad en diciembre de 1557--lo convirtieron en un claro ejemplo de las metas que los grupos locales esperaban para sus hijos cuando impulsaron el proyecto universitario.

Caso algo diferente fue el de Alonso Vazquez de Ecija. Desde pequeno sirvio como mozo de coro en la catedral junto con su hermano Servan Ribero; ambos ingresaron en 1559. Tanto Montufar como el Cabildo dieron siempre buenas referencias de ellos. La proteccion del arzobispo y su buen desempeno en materias de musica le valieron a Vazquez Ecija una prebenda, pues no provenia de una familia importante. Ambos hermanos, desde la decada de los sesenta, habian pedido a la Real Audiencia hacer una relacion de meritos. En su realizacion, los oidores dijeron no saber nada de ellos, pero exaltaron su papel como cantores de la capilla de la catedral, lo que creian suficiente para merecer alguna merced. (47) En 1570, Vazquez de Ecija consiguio una racion; y, en 1576, nuevamente su desempeno en el oficio, ademas de sus letras--obtuvo el bachillerato en Artes en la Universidad de Mexico en 1570--, le valio su ascenso a canonigo. (48) Su posicion en el Cabildo y sus buenas relaciones con el arzobispo Pedro Moya de Contreras fueron utiles para su hermano, Servan Ribero, quien obtuvo una racion en la catedral en 1577. (49) De esta manera, desde 1560, se pusieron las bases para que las familias locales crearan estrategias para acomodar a sus hijos en el Cabildo eclesiastico. Es claro, ademas, que la Universidad habia cumplido su papel como formadora de un clero local. A partir de 1560 y hasta finalizar el siglo, practicamente la mitad de los prebendados presentados en las principales catedrales del virreinato de Mexico poseian algun grado otorgado por dichos estudios. (50)

En suma, hemos propuesto aqui que la Universidad y el Cabildo eclesiastico pueden analizarse como parte de un mismo proyecto colonizador. Las peticiones del Ayuntamiento de la ciudad de Mexico--dominado por miembros de la elite local--de crear estudios en Mexico tuvo objetivos claros: que de ellos surgiera la burocracia novohispana. Al analizar lo que significo para el clero secular la creacion de la Universidad, vemos que el objetivo se cumplio con creces. Hacia inicios de la decada de 1570, la presencia de un 30% de naturales de la tierra en el Cabildo eclesiastico no era poco significativa. Asimismo, la Universidad parece haber impactado en la formacion de un clero local, de ahi que en dicha decada de 1570 se recrudeciera la lucha entre ambos cleros por el control parroquial, como veremos mas adelante.

CABILDO Y UNIVERSIDAD, 1574-1598

El ano de 1574 fue un parte aguas en la historia de las corporaciones aqui tratadas. Para el caso universitario, es el ano en que los oidores de la Real Audiencia se apoderaron de la rectoria y la ocuparon consecutivamente hasta fines de siglo, cuando las presiones de los clerigos lograron una real cedula que les prohibio ostentar dicho cargo--aunque anos despues esta practica volvio a repetirse--. Aquella injerencia de la Audiencia, encargada desde un principio de regir los estudios, cobro fuerza tras la llegada del virrey Martin Enriquez a fines de la decada de 1560. Este reposicionamiento fue respaldado, en parte, por el declive del arzobispo Montufar quien, enfermo, perdio protagonismo a partir de 1569. Ademas, la rebelion de Martin Cortes apenas unos anos atras habia generado un reforzamiento de los organos reales de gobierno.

En cuanto al Cabildo eclesiastico, en 1573 dio la bienvenida a Pedro Moya de Contreras, primer arzobispo secular al frente del arzobispado. Dicho prelado, un ano mas tarde, senalo a la Corona la necesidad de premiar a los clerigos novohispanos con beneficios eclesiasticos, pues debido a su falta << pierden el animo para estudiar; y los que empiezan a hacerlo, lo dejan con facilidad, viendo que no hay donde ser ocupados y premiados >>. (51) Los estudios recibieron un fuerte impulso ese mismo ano con la publicacion de la cedula del real patronato. En dicho documento se senalo, a tono con el Concilio de Trento, que en la presentacion de prebendas en las iglesias de las Indias se deberian preferir << los letrados a los que no lo fueren >>. (52) Esto genero que, entre 1574 y 1600, los grados universitarios cobraran cada vez mayor relevancia. Muestra de esto fue que los clerigos que solicitaron alguna prebenda en dicho periodo remarcaron que poseian grados universitarios, ademas de ser hijos de conquistadores o primeros pobladores.

La importancia de la cedula del real patronato fue tal que, en el ultimo tercio del siglo XVI, casi todas las prebendas de la catedral de Mexico estaban en manos de letrados, la mayoria graduados de la Universidad de Mexico. Si bien todavia eran importantes las universidades espanolas, en Mexico se habia creado, desde fines del siglo XVI, un espacio letrado que nutria no solo al Cabildo metropolitano sino a todas las catedrales novohispanas. (53) De 29 prebendados con grados universitarios en este periodo, apenas cuatro se habian formado en universidades espanolas; dichos personajes eran de origen peninsular. Asimismo, otros cinco capitulares habian pasado por las aulas de las universidades de Salamanca y Alcala, pero eran naturales de la tierra que decidieron acudir a dichas universidades para obtener un grado mayor luego de haber estudiado en Mexico.

Si bien hemos dicho que durante el ultimo tercio del mencionado siglo la Audiencia tuvo una fuerte injerencia en los estudios, no por ello los clerigos dejaron de estar presentes. Por el contrario, se muestra una tendencia similar al periodo anterior: de los aproximadamente 120 individuos que ocuparon una consiliatura en los estudios entre 1574 y 1598, al menos unos 70 fueron clerigos que obtuvieron alguna prebenda catedralicia. Hay que remarcar aqui que si bien, tras la llegada de los oidores a la rectoria, el claustro de consiliarios perdio una buena parte de su injerencia en el gobierno universitario, no ocurrio lo mismo con el capital politico que conllevaba un cargo consiliar. Asimismo, se conserva la presencia todos los anos de clerigos diputados que ocupaban u ocuparon mas tarde una silla coral. Dada la presencia de los oidores en la rectoria, a partir de 1574 fue comun ver a los prebendados o futuros prebendados ocupando las consiliaturas y diputaciones universitarias. Tampoco hay que olvidar las catedras, pues, durante las ultimas decadas del XVI, varias de ellas estuvieron en poder de prebendados de la catedral.

Al igual que en Espana, los prebendados que estudiaban o que impartian catedras en la Universidad contaban con licencia del obispo y prelado para poder ganar las horas que no podian asistir al coro. En la Facultad de Canones, por ejemplo, la catedra de Decreto, que habia leido Esteban del Portillo desde 1567, vaco en 1572 y, en 1574, paso a manos de Juan de Salcedo, entonces licenciado por esa misma facultad. (54) Este personaje se doctoro en 1577 y, en 1589, tras cinco anos de ostentar la catedra de Prima de Canones, fue presentado a una canonjia. (55) La catedra de Decreto, por su parte, la obtuvo Jeronimo de Carcamo, quien se licencio en Canones en 1584, al mismo tiempo que era presentado a una canonjia catedralicia. (56) En la Facultad de Teologia, hasta entonces en manos de los frailes, el avance de los clerigos tambien fue evidente: en 1587, Hernando Ortiz, quien leia la catedra de Propiedad de Artes en aquella facultad, gano la catedra de Visperas de Teologia y, en 1590, ya investido como canonigo de la catedral un ano antes, paso a la de Prima, la cual retuvo hasta su muerte en 1598. (57)

Salta a la vista el hecho de que, a pesar de que los oidores acapararon la rectoria, los miembros del clero continuaron teniendo una importante presencia en las catedras, las diputaciones y consiliaturas. Desde este ultimo cargo, muchos personajes lograron establecer lazos con los oidores de la Audiencia. Esto es de gran importancia si consideramos que, a partir de 1574, se puso enfasis en el envio de relaciones de meritos para obtener alguna prebenda; en dichas relaciones, un peso importante lo tuvo la opinion de la Audiencia. Si lo vemos de esta manera, comprenderemos por que algunos personajes que ocuparon consiliaturas posteriormente tuvieron buenas referencias de dicho tribunal en sus solicitudes de beneficios eclesiasticos.

Uno de estos casos es el del ya mencionado Diego Lopez de Agurto. Este personaje fue presentado a una racion que empezo a servir en 1563. Dos anos mas tarde, mientras su hermano era secretario de la Audiencia, fue nombrado capellan del mismo tribunal y, solo 3 anos despues, gracias al buen parecer que dieron los oidores de el en su relacion de meritos, fue promovido a una canonjia. Agurto, siendo consiliario, fue, al lado del tambien canonigo Cervantes de Salazar, de los primeros en proponer, aunque sin exito, a un oidor para la rectoria en 1568, mismo ano de su presentacion como canonigo. Mejor suerte tuvo anos mas tarde cuando apoyo al oidor Pedro Farfan, rector en 1571. Esta actitud, no obstante, le valio recriminaciones del arzobispo Pedro Moya de Contreras cuando este tomo el gobierno de la arquidiocesis un ano mas tarde. El prelado le reprocho su oficio de capellan en la Audiencia pues, dijo, << esto no le ayuda nada para el servicio de su prebenda >>. (58) No obstante, Agurto no tuvo problemas en apoyar en 1572 la rectoria de su companero de Cabildo--y hombre cercano a Moya--, el canonigo Melchor de la Cadena. Como contraparte, casi una decada mas tarde, como consiliario nuevamente y ya sin Moya en Mexico, apoyo para la rectoria al oidor Andres Saldierna. Cabe destacar aqui que Agurto no obtuvo ninguna promocion posterior en su carrera eclesiastica, quizas como resultado de esta cercania con los oidores y el rechazo del prelado.

De hecho, entre 1574 y 1586, se dio en Mexico una fuerte disputa entre lo que se ha considerado el bando del arzobispo, Pedro Moya, y el de la Audiencia, particularmente del oidor Pedro de Farfan. (59) Moya, al igual que su predecesor, Montufar, concibio a la Universidad como un espacio que debia servir para fortalecer el proyecto de Iglesia secular, es decir, un proyecto de universidad mucho mas apegado al modelo de Salamanca, universidad de corte clerical. (60) El control de los estudios por el clero era vital para dicho proyecto. No obstante, desde la conjura del marques del Valle, en 1566, en la cual el dean de la catedral estuvo implicado, parece que el bando clerical se vio desfavorecido. No extrana que apenas unos anos mas tarde los oidores tomaran la rectoria. Moya de Contreras intento nuevamente recuperar este cargo. Los conflictos con los virreyes Martin Enriquez y el conde de la Coruna, y con el oidor Pedro Farfan, no ayudaron mucho al prelado. Dicho oidor fue nombrado visitador de los estudios en 1580 y aprovecho para crear unos estatutos afines al poder seglar que agudizaron los conflictos. Sin embargo, la imprevista muerte del virrey dejo a Moya en una nueva posicion al ser nombrado nuevo visitador del reino en 1583. (61) El prelado aprovecho para hacer una nueva visita a la Universidad y recriminar a Farfan por supuestos actos de corrupcion que lo llevaron a la Peninsula, de la cual nunca volvio. No obstante, a pesar de que Moya elaboro unos nuevos estatutos para la Universidad, hoy desaparecidos, estos no obtuvieron la sancion real. (62) El prelado fue llamado a la corte para entregar los resultados de su visita. De dicho viaje tampoco volvio al Nuevo Mundo. La rectoria continuo en manos de los oidores hasta 1598, cuando, por mediacion de su procurador Juan de Castilla, tesorero de la catedral de Oaxaca, el Cabildo eclesiastico de Mexico obtuvo una real cedula que coloco nuevamente en la rectoria a los miembros del Cabildo. (63)

A pesar de estos conflictos del arzobispo con el virrey y la Audiencia, la Universidad no ceso de ser un semillero de clerigos. Durante el gobierno de los oidores en la Universidad, las catedras se regularizaron, a diferencia de la inestabilidad que hubo en su imparticion entre 1553 y 1573. Entre 1570 y 1598, la presencia de clerigos locales y letrados aumento en el Cabildo eclesiastico. Como resultado, la catedral tuvo, por primera vez, un Cabildo con rostro local. Esta presencia no se manifesto solo en la catedral de Mexico sino en la mayoria de las catedrales de la provincia. De manera que los estudios seguian formando cuadros de bachilleres, licenciados y doctores que luego ocupaban beneficios y prebendas. Este aumento de clerigos en la decada de 1570 tambien avivo la pugna entre los dos cleros. En 1569, en el arzobispado, el clero secular atendia 40 parroquias (64) diseminadas por el territorio diocesano; hacia 1579, eran ya 54. (65) Fue este aumento en las fuerzas del clero secular lo que hizo que, en 1584, la Congregacion de San Pedro, (66) que aglomeraba al clero secular, exigiera el cumplimiento de la cedula real que un ano antes habia ordenado preferir a los clerigos en los curatos y doctrinas. (67) Dicho ano se eligio como representantes de los clerigos del arzobispado al futuro canonigo, Hernando Ortiz, y al cura Antonio Herrera, quienes elaboraron un cuestionario que demostraba la importancia de aplicar la cedula y resaltaba las virtudes del clero secular y la necesidad de beneficios para aliviar su pobreza. Esto mismo fue lo que llevo al Cabildo eclesiastico a solicitar al rey que las ordenes religiosas pagaran diezmos de sus propiedades y que los indios hicieran lo mismo de forma general. Si bien entonces no se logro el cometido, queda claro que se trataba de un clero secular, la mayoria de origen local, con mayor fuerza y cohesion.

Cuando se analiza a los personajes que encabezaron esta serie de solicitudes, encontramos que la mayoria eran clerigos nacidos en la Nueva Espana y formados en la Universidad de Mexico. Esto evidencia que los estudios y el ambito clerical tenian una importante relacion. El peso de los letrados fue tal que, en el ultimo tercio del siglo, su papel como testigos en las relaciones de meritos fue fundamental para los pretendientes de prebendas y beneficios; es decir que el peso de los letrados era ya una realidad en el virreinato. Cuando en 1580, por ejemplo, el poblano Alonso de la Parra Gamboa solicito una prebenda, el doctor Hernando Ortiz, afamado catedratico de la Universidad de Mexico y futuro canonigo de este mismo lugar, senalo a Gamboa como afamado por sus << letras y estudios [...] y el primero que recibio grado de licenciado en la dicha Facultad [de Artes] de todos los de la ciudad de los Angeles donde el es natural >>. Ortiz remarco que Gamboa deberia recibir alguna merced << porque con esto se animaran todos los alli nacidos a darse a las letras y a imitar al dicho licenciado >>. (68) Gamboa fue presentado anos despues como medio racionero de aquella catedral. En este sentido, la Universidad no fue solo un espacio para estudiar sino tambien uno donde entablar relaciones y construir un capital politico que mas tarde serviria en las pretensiones de beneficios. Esta practica, surgida desde que se fundo la Universidad, permanecio y se consolido durante la primera mitad del siglo XVII, como bien ha demostrado Leticia Perez Puente. (69) El enorme peso de los letrados, ademas, llevo a consolidar a los doctores como el grupo mas prominente tanto en la Universidad como en el Cabildo catedralicio en el mismo periodo. (70)

En suma, la consolidacion de un nucleo de letrados locales hacia el ultimo tercio del siglo XVI y la cedula del real patronato marcaron la pauta en la consolidacion y conformacion del Cabildo eclesiastico de Mexico. Al cerrar el siglo, la presencia de novohispanos en dicha corporacion era ya de un 60%, cuando en la decada de 1550 lo era apenas de un 20%. Asimismo, la presencia de letrados en el Cabildo aumento considerablemente: paso de un 30% en 1565 a un 90% al finalizar el siglo. Para este momento, el Cabildo eclesiastico de Mexico era una corporacion de rostro local y con un fuerte nucleo letrado; podriamos decir que, por lo menos en caracteristicas, dicho Cabildo estaba a la par de la tradicion catedralicia peninsular. La Universidad, por su parte, siguio su marcha primero de la mano de los rectores canonigos y luego de los oidores. Hacia fines del siglo XVI los estudios habian cumplido con creces su cometido original y se habian consolidado como un espacio de negociacion politica de donde emergia la mayor parte de la burocracia eclesiastica novohispana.

REFLEXIONES FINALES

Para concluir, no queda mas que senalar la importancia que tiene el estudio de las diversas corporaciones novohispanas desde sus interacciones. En este caso, he centrado mi atencion en senalar algunos de los vinculos existentes en la historia de dos de ellas: la Universidad de Mexico y el Cabildo eclesiastico de la misma ciudad. Quiero resaltar que el importante papel que la Universidad tuvo para el Cabildo eclesiastico de Mexico es evidente tambien para con otros cabildos eclesiasticos de la misma provincia. Resultados similares acaso puedan encontrarse para con otras corporaciones si se analiza detenidamente--por ejemplo, la situacion de los estudiantes y graduados de las facultades de leyes y medicina--; eso, no obstante, escapa a mi analisis por ahora.

El presente texto ha reparado en la importancia que la Universidad tuvo en la conformacion del Cabildo eclesiastico. Gracias a que en dicha corporacion se formaron cuadros de letrados locales, muy pronto los hijos de conquistadores y primeros pobladores dejaron de viajar a Espana para estudiar en alguna de las universidades peninsulares. Si bien varios clerigos novohispanos continuaron asistiendo a universidades de gran importancia, como la de Salamanca o la de Alcala, y otros mas, de origen peninsular, continuaron llegando directamente de ellas, poco a poco los estudios mexicanos fueron definiendose como los preferidos para obtener una prebenda. El crecimiento de letrados locales favorecio, ademas, a la nueva politica monarquica que, durante la decada de 1570, se inclino por el modelo de Iglesia secular en detrimento del regular que socavaba parte de la Real Hacienda. Si bien la secularizacion parroquial no fue un hecho durante el siglo XVI, los avances en la misma son una muestra de los nuevos intereses de la Corona y de la necesidad de responder a las demandas de las elites novohispanas.

La Universidad sirvio, al mismo tiempo, como semillero de clerigos y como un espacio articulador de este clero en franco crecimiento. Desde al menos 1560, ademas, a juzgar por las relaciones de meritos de varios clerigos, parece haberse creado una cierta filiacion entre todos aquellos que egresaban de los estudios. Este cierre de filas del clero secular fue precisamente lo que permitio ejercer presion y conseguir, en 1598, la expulsion de los oidores de la rectoria. Asimismo, el peso de los letrados se manifiesta en que, ese mismo ano, se obtuvo de la Corona la autorizacion para que en la catedral de Mexico se crearan las cuatro canonjias de oficio que existian en las catedrales espanolas. Estas se otorgarian por concurso publico a letrados universitarios. No obstante, no fueron una realidad en Mexico sino hasta la segunda decada del siglo XVII. Cuando empezaron a dotarse, recayeron mayoritariamente en doctores graduados en los estudios mexicanos. Como puede verse, la Universidad de Mexico, desde su creacion, se ligo fuertemente con el Cabildo de la catedral en particular y con el clero secular en general. Resumidamente, Cabildo y Universidad fueron dos corporaciones que ayudaron a que la poblacion de origen hispano arraigara en el Nuevo Mundo y llevara a buen puerto la creacion del virreinato novohispano. En ese sentido, las pugnas en torno a los estudios entre los poderes seglar y eclesiastico, durante el periodo de estudio, fueron ejemplo no solo de los intentos por implantar uno u otro tipo de sociedad sino tambien de la forma en que se negociaria el poder en las Indias.

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JOSE GABINO CASTILLO FLORES

Universidad Autonoma de Coahuila

gabinocastillo@uadec.edu.mx

Recepcion: 12/VII/2017

Aceptacion: 1/X/2017

https://doi.org/10.18800/historica.201702.002

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(10) Gonzalez Gonzalez 1995a: 296-325.

(11) Gonzalez Gonzalez y Gutierrez Rodriguez 2013: 131-146.

(12) Gonzalez Gonzalez 1995a: 309.

(13) En la Nueva Espana, las diocesis que se crearon a lo largo del siglo XVI fueron Tlaxcala (1526), Mexico (1530), Guatemala (1534), Antequera (1535), Michoacan (1536), Chiapas (1539), Nueva Galicia (1548) y Yucatan (1561). Todas estas diocesis formaron parte de la provincia eclesiastica de Mexico, cuya catedral se convirtio en metropolitana en 1547.

(14) Llamo << territorializacion del proyecto de Iglesia secular >> al proceso por el cual el clero secular se asienta y administra un determinado espacio, demarcado por la creacion de una red de parroquias que se articulan desde una ciudad metropolitana, sede de la Audiencia arzobispal y del Cabildo eclesiastico, y sobre el cual se ejerce la jurisdiccion episcopal.

(15) Muro Orejon1959: 561-619.

(16) La vida de la encomienda en Mexico no tiene un fin preciso; en regiones como Yucatan y el noreste del virreinato, por ejemplo, se mantuvo hasta el siglo XVIII.

(17) Sobre este tema, vease Brading 2003: 323-344.

(18) Pavon 1995: 43-49.

(19) Perez Puente 2010.

(20) En la sesion del 29 de abril, al acabar de redactar los puntos de peticiones que se llevarian ante la corte, se termino por cambiarle el nombre a << colegio >> (O'Gorman 1970: 379-380 y 384-385).

(21) Pavon 2001.

(22) Gonzalez Gonzalez 2012.

(23) Avina Llevy 1976: 421-448.

(24) Documentos ineditos de Mariano Cuevas (citado en Pavon 1995: 42).

(25) Caranana 2012.

(26) Castillo Flores 2013.

(27) El obispo Zumarraga se quejo amargamente porque no encontraba en Mexico un letrado adecuado que sirviera como su provisor. Anos despues, su sucesor, fray Alonso de Montufar, se manifesto en el mismo sentido. Fue solo en la decada de 1560, luego de que la universidad formara un primer grupo de letrados locales, que el arzobispo Montufar encontro a su provisor, Esteban del Portillo (1563-1575) (Castillo Flores 2013: 69 y 134).

(28) El Cabildo de Mexico se conformo por 27 prebendados: 5 dignidades, 10 canonigos, 6 racioneros y 6 medios racioneros. Entre 1540 y 1570, cubrio unas 20 de sus plazas. A partir de 1570, con el aumento de los diezmos, el numero de prebendados se incremento, hasta que, en la decada de 1590, se lograron cubrir todas las plazas.

(29) En 1540, por ejemplo, Zumarraga se quejo de que la Nueva Espana no contaba con << clerigo que sepa la orden de iglesias catedrales >> (Carreno 1944: 88-89).

(30) Archivo General de Indias [en adelante AGI], Audiencia de Mexico, 207, N. 36; Archivo del Cabildo Catedral Metropolitano de Mexico [en adelante ACCMM], AC, L. 1, 1539, f. 14v.

(31) La universidad novohispana estuvo gobernada por claustros, de manera similar a la universidad salmantina. El organo de gobierno mas importante era el claustro pleno, el cual decidia sobre todos los aspectos del gobierno universitario. Lo presidian el rector y el maestrescuela, y formaban parte de el todos los doctores y catedraticos, asi como una representacion estudiantil. De acuerdo con los estatutos de la Universidad de Salamanca, el claustro de consiliarios debia estar conformado por estudiantes y tenia el derecho de elegir cada ano al rector, el cual debia salir de sus filas, asi como a los catedraticos. No obstante, en Mexico esto cambio sustancialmente. Segun veremos, los estudios fueron dirigidos, en una primera etapa, por miembros del Cabildo eclesiastico y, en un segundo momento, por oidores de la Audiencia. Solo en contadas ocasiones un estudiante ocupo la rectoria. En cuanto a los consiliarios, no siempre fueron estudiantes. Las catedras, por su parte, solo estuvieron bajo la eleccion estudiantes desde la decada de 1580. Finalmente, el claustro de diputados tenia a su cargo las finanzas universitarias (Pavon 2005).

(32) Archivo General de la Nacion, Inquisicion, vol. 60, expediente 9.

(33) AGI, Indiferente, 2862, L. 1.

(34) Pavon 1995: 733.

(35) AGI, Guadalajara, 47, N. 11.

(36) Pavon 1995: 841.

(37) AGI, Indiferente, 2859, L. 1.

(38) Ramirez y Pavon 1998: 67; y AGI, Indiferente, 2862, L. 1.

(39) Castillo Flores 2013: 136.

(40) Ramirez y Pavon 1998.

(41) << Exhorta, ademas, el Santo Concilio, a que se confieran en todas las provincias en que comodamente se pueda, todas las dignidades, y por lo menos la mitad de los canonicatos, en las iglesias catedrales, y colegiatas insignes, a solo maestros o doctores o tambien a licenciados en teologia o en derecho canonico >> (El sacrosanto y ecumenico Concilio de Trento 1853: 353).

(42) Estos datos provienen de los libros 1 y 2 de actas capitulares de la catedral de Mexico (AGI, Indiferente, 2859, L. 1) y de Pavon 1995.

(43) Durante el periodo 1553-1573, predominaron los miembros del Cabildo eclesiastico como rectores. No obstante, en 1561, esta costumbre se interrumpio tras una demanda de los consiliarios por que la rectoria cayera en manos de estudiantes, como lo marcaban los estatutos salmantinos que regian en parte los estudios mexicanos. Aquel ano, por primera vez, la rectoria cayo en un estudiante que, por cierto, al mismo tiempo era canonigo de Puebla: Alvaro de Vega. Este personaje ocupo por segunda vez la rectoria en 1564, mientras que Esteban del Portillo fue rector en 1566. Con estos personajes, mas tarde miembros del Cabildo de Mexico, se inicio tambien la presencia de los naturales de la tierra en la rectoria universitaria (Luna y Pavon 1996: 28-29).

(44) AGI, Mexico, 212, N. 52.

(45) AGI, Indiferente, 2859, L. 1.

(46) AGI, Archivo Historico Nacional, Diversos-colecciones, 25, N. 33.

(47) Ib.

(48) AGI, Indiferente, 2859, L. 1.

(49) Ib.

(50) Castillo Flores 2016: 132-139.

(51) Carta a Ovando del 20 de diciembre de 1574, citada en Gonzalez Gonzalez 1995b: 199.

(52) << Cedula del patronato real >>, 1574, citada en Martinez Lopez-Cano 2004.

(53) Castillo Flores 2016.

(54) Ramirez y Pavon 1998: 80.

(55) AGI, Indiferente, 2862, L. 1.

(56) Ib.

(57) Ramirez y Pavon 1998: 87.

(58) AGI, Archivo Historico Nacional, Diversos-colecciones, 25, N. 33.

(59) Gonzalez Gonzalez 2005.

(60) Gonzalez Gonzalez 2003: 159.

(61) Ib.

(62) Gonzalez Gonzalez 1996.

(63) Gonzalez Gonzalez 2003.

(64) Avina Llevy 1976: 275.

(65) Mazin 2010: 168.

(66) La congregacion se establecio en 1577 en la iglesia de la Purisima Concepcion, por iniciativa de don Pedro Gutierrez de Pisa, vicario general de indios y chinos del arzobispado de Mexico y dignatario de Tlaxcala, con el apoyo del arzobispo Moya de Contreras. Dicha corporacion tuvo como proposito el servir al clero diocesano: apoyar en la enfermedad y la muerte y ayudar a clerigos viajeros, presos o pobres. Al ano de su fundacion, la congregacion contaba con 78 miembros (Lavrin 1980). La practica de crear cofradias y diversos tipos de asociaciones por parte del clero tiene sus antecedentes en la baja Edad Media; desde aquel momento, fue usual que los clerigos crearan agrupaciones que, al mismo tiempo que servian como corporaciones de asistencia, servian como enclaves pata el fortalecimiento del clero en el medio urbano (Ayllon Gutierrez 2014).

(67) Perez Puente 2010: 95.

(68) AGI, Mexico, 215, N. 31.

(69) Perez Puente 2001.

(70) Perez Puente 2000.

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Author:Flores, Jose Gabino Castillo
Publication:Historica
Date:Dec 1, 2017
Words:12337
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