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La transmision textual de la Postilla de Lira: contribucion a su estudio a partir de la traduccion medieval espanola.

Los manuscritos de la Biblioteca Nacional de Espana catalogados con las signaturas 10282 a 10287, ambas incluidas, son seis volumenes con un tamano uniforme de 42 por 30 centimetros, de grosor dispar, el total de cuyos folios arroja un montante de 1.847. Estan encuadernados en madera cubierta de piel gofrada con motivos gotico-mudejares a base de bandas de dibujos geometricos y vegetales y con letras anagramaticas. Los tomos correspondientes a los mss. 10282 y 10287 hacen constar que en 1914 intervino en su encuadernacion Antoine Menard. Todos los volumenes cuentan con herrajes o con restos de haberlos tenido.

La escritura es sobre papel dispuesto en forma de cuadernos de cinco o seis pliegos. La letra, trazada con tinta negra y roja, es gotica cursiva. Abundan las enmiendas y tachaduras obra de un segundo escribano asi como notas marginales, algunas de cuyas grafias acreditan que proceden de epoca posterior a aquella en la que originalmente se copiaron los manuscritos. Cada volumen esta paginado con una numeracion continua en cifras latinas en el angulo superior derecho del anverso de la hoja y aparece igualmente, en la parte inferior izquierda del anverso de la hoja correspondiente, una numeracion, tambien en cifras latinas, que indica el orden de las hojas dentro de los cuadernos. Hay espacios reservados a capitales decoradas y algunas paginas en blanco pudieron tener por destino ser ocupadas por grandes ilustraciones.

Los volumenes, que llegaron a la Biblioteca Nacional de Espana procedentes de la biblioteca del duque de Osuna y pertenecieron anteriormente a la del marques de Santillana (1), contienen una traduccion al espanol de las postillae litterales de Nicolas de Lira a Genesis, Levitico, Numeros, Deuteronomio, Josue, Jueces, Rut, los cuatro libros de los Reyes y Salmos. El colofon mas antiguo, el correspondiente a la postilla super Genesim, esta datado a 12 de julio de 1420, mientras que el colofon del cuarto libro de Reyes testimonia que esta parte del trabajo se termino el 4 de agosto de 1422. En el curso de los dos anos transcurridos entre ambas fechas, se tradujeron el resto de las postillae resenadas, excepcion hecha de la de Salmos, cuya version se concluyo en diciembre de 1427 (2).

Por su parte, catalogado con la signatura 2253 (3), la Biblioteca Universitaria de Salamanca guarda un volumen que, presentando las mismas caracteristicas externas que los de la Biblioteca Nacional de Espana que se acaban de describir (4), contiene una traduccion al castellano de la postilla super Isaiam fechada el ocho de febrero de 1421. El manuscrito fue enviado a la biblioteca universitaria de Salamanca desde la de Palacio y se encontraba antiguamente en la del Colegio salmantino de San Bartolome.

Ademas, hay constancia de que existio una traduccion de la postilla super Iob. En el folio 177 del manuscrito 13061 de la Biblioteca Nacional de Espana, datado en 1755, el autor, Andres Marcos Burriel (1719-1762), traslada el colofon de un volumen que se conservaba en el <<archivo de la Compania de Jesus de Alcala>> y que dice: <<Aqui se acaba la postilla o declaracion sobre el libro de Job por Alfonso de Algeciras, miercoles 3 de noviembre de 1423>> (5).

El nombre <<Alfonso de Algeciras>> mencionado en el parrafo anterior recurre en todos los manuscritos de la Biblioteca Nacional de Espana enumerados hasta aqui y designa al autor de la traduccion. Por el contrario, la version de la postilla super Isaiam existente en Salamanca fue hecha por Alvaro de Sevilla. Como comitente de todas las traducciones conservadas consta el nombre de Alfonso de Guzman. De estos datos, y de la uniformidad en las caracteristicas externas, se desprende que el conjunto de las traducciones descritas es resultado de una sola iniciativa, en la que debieron de colaborar, al menos, los dos traductores senalados.

El hecho de que, conservandose la version de las demas postillas al Pentateuco, falte la que corresponde a la postilla super Exodum, induce a pensar que lo llegado hasta nosotros es solo el resto parcial de una traduccion mas extensa. En la version del Prologus secundus escrito por Lira, los traductores declaran su proposito de trasladar toda la Postilla litteralis (6):
      ... nos, los maestros en santa theologia de la orden de sant
   francisco de seujlla cuyos nonbres parsceran en el proceso de la
   traslacion de la presente declaracion, deseando trasladar de latjn
   en rromance, con el ayuda del senor dios, toda la exsposicion o
   declaracion del viejo & Nueuo testamento del sobre dicho maestro
   Niculao de lira ...


Sin embargo, hay motivos para sospechar que, en un momento dado, la ejecucion del proyecto quedo abruptamente interrumpida. En efecto, la version de la Postilla super Psalmos esta incompleta. Termina con la traduccion del comentario lirano al salmo 109 (108). Concluida esta, sin ninguna nota que avise de que el original latino prosigue, aparece un colofon cuyas primeras palabras dicen: <<Aquj, por la gracia de Dios se acaba la declaracion literal del salterio del muy excelente maestro frey Nicolao de Lira ...>> (7).

De la comparacion de las fechas que datan la terminacion de las traducciones debidas a Alfonso de Algecira se desprende que, por termino medio, este dedico unos seis meses a la elaboracion de cada volumen. Atendiendo a ese ritmo, puesto que transcurrieron quince entre la fecha en que acaba de traducir la postilla al cuarto libro de los Reyes y aquella en que esta datada la traduccion perdida de la postilla a Job (8), cabe suponer que en ese tiempo tradujera las postillae a los seis libros que, en el orden latino de la Biblia, figuran entre el cuarto de Reyes y Job. Concluida la version de este ultimo texto, es posible que suspendiera la tarea durante mas de tres anos, por las razones que luego se explicaran.

Entre tanto, Alvaro de Sevilla se empleo en la traduccion de la postilla super Isaiam, que termino casi al par que Algeciras remataba la version de la postilla super I Regum, fechada el 23 de diciembre de 1421. Por tanto, al menos durante algun tiempo, ambos interpretes simultanearon su trabajo. A tenor de los datos expuestos hasta aqui, hay cierta logica en imaginar que Alvaro de Sevilla prolongaria su actividad tanto como lo hiciera Algeciras.

I. LA POSTILLA LITTERALIS SUPER TOTAM BIBLIAM DE NICOLAS DE LIRA

Tal vez no este de mas recapitular algunos datos referentes a la Postilla litteralis del franciscano frances Nicolas de Lira (1270-1349). Persona eminente en su orden --en la que desempeno varios cargos de gobierno y distintas responsabilidades--, fue profesor durante algun tiempo en la universidad de Paris (9). Pero es en la historia de la exegesis biblica donde su nombre ocupa un lugar de primer rango como autor de dicha Postilla.

No es esta la unica obra compuesta por Lira. Redacto tambien una Postilla moralis super totam Bibliam, un Tractatus de differentia nostrae translationis ab hebraica littera veteris testamenti y otros escritos menores que gozaron de notable difusion. Pero la Postilla litteralis se convirtio en la obra de exegesis biblica mas importante del siglo XIV y en el tratado de referencia para los exegetas de las tres centurias siguientes (10).

Testimonio incontrovertible de ello es la innumerable cantidad de manuscritos que la conservan, las tempranas traducciones a lenguas romances que de ella se hicieron, la atencion que prestaron a su contenido los eruditos contemporaneos de Lira y el hecho de que el texto de la Postilla aparezca habitualmente, junto al de la glossa ordinaria, en las ediciones del texto latino de la Vulgata que pretendian enriquecer este mediante un comentario autorizado (11).

Redactada en latin, la Postilla litteralis fue compuesta en Paris entre 1322 y 1331 (12). Como declara su titulo, por su forma pertenece al genero de las postillae. Estas son exposiciones de un libro completo, haciendo una lectura cursiva del mismo que respeta el orden del texto y en la que, por consiguiente, la interpretacion de cada pericopa atiende a su pertenencia al co-texto en que se integra. El postillator no selecciona pasajes de diferentes libros para ponerlos al servicio de un argumento previamente elegido, sino que pretende desentranar el sentido del texto tal y como este originalmente aparece.

Este genero de comentarios, habitual en toda la historia de la exegesis, recibe en la Edad Media el nombre de postilla, debido, quizas, a la formula latina post illa verba con la que el exegeta indicaba las palabras de la Escritura que se disponia a comentar (13). En opinion de Beryl Smalley, las postillae son el modelo por excelencia de la exegesis academica medieval (14). Lo cierto es que, con ese u otro nombre, el modelo se repite entre judios y cristianos: Rashi (1040-1105) en el siglo XI, Andres de San Victor ([cruz] 1175) en el XE, Hugo de San Caro (ca. 1200-1263) en el XIII y, finalmente, Lira en el XIV redactan comentarios cursivos a toda la Escritura.

Gilbert Dahan clasifica las postillae entre las formas simples de la exegesis academica y entiende que son la evolucion de las glossae usadas en la alta Edad Media, si bien con mayor sistematizacion y siguiendo mas de cerca el curso del texto (15). Sin que ello suponga contradecir este parecer, es de notar que en la Postilla lirana se detecta la presencia de otras formas distinguidas por Dahan, tales como la quaestio. Esto llevaria a concluir que, al menos por lo que toca a Lira, bajo el titulo de Postilla se incluyen generos distintos y que lo especifico de la obra del franciscano es su pretension de comentar la totalidad del texto biblico.

Las razones que explican el extraordinario exito de la Postilla de Lira son varias. Es el ultimo de los grandes comentarios medievales que se ocupan de toda la sagrada Escritura. Esto permite a Lira incorporar a su obra las reflexiones de sus predecesores, convirtiendo la Postilla en un status quaestionis que recoge las opiniones vertidas por los exegetas cristianos antiguos y medievales a proposito de los pasajes o aspectos discutidos de la Escritura.

Ademas, junto a las fuentes cristianas, Lira emplea tambien las de la exegesis rabinica, particularmente la obra de Rashi. Esto confiere a su obra el caracter de enciclopedia de la exegesis medieval y permite entender que los estudiosos tuvieran por indispensable su consulta.

Para calibrar adecuadamente el uso que Lira hace de las autoridades rabinicas, conviene hacer un breve repaso de la atencion concedida al hebreo por los exegetas medievales. En efecto, el recurso a las fuentes judias no es iniciativa original de nuestro autor. A lo largo de toda la Edad Media, de manera recurrente, los exegetas cristianos habian indicado que, para fijar bien el texto del Antiguo Testamento, era conveniente consultar la documentacion de que disponian los judios. Esta opinion habia sido sostenida, por ejemplo, por Teodulfo de Orleans (ca. 750-821) y, mas tarde, por Nicolas Maniacoria ([cruz] 1145) (16).

Las comunidades judias de Europa habian conservado a traves de los siglos manuscritos biblicos en hebreo. Esto no significa necesariamente que frecuentaran su lectura o tuvieran tal conocimiento de la lengua santa que les permitiera una interpretacion rigurosa de las escrituras hebreas.

Aunque la situacion fue muy heterogenea en los distintos periodos historicos y en los diferentes lugares, si se ha de juzgar por la gramaticografia hebrea medieval, hasta el comienzo del segundo milenio el dominio del hebreo entre los judios fue mas bien precario. Las primeras obras de gramatica hebrea testimonian una capacidad de analisis morfologico muy limitada y desconocen por completo cuanto concierne a la sintaxis (17). Pero incluso las grandes gramaticas hebreas medievales son poco mas que exhaustivos repertorios de palabras que aparecen en los textos biblicos, clasificadas segun la forma que presentan y sin apenas principios que expliquen las alteraciones que padecen.

La situacion cambia drasticamente con la figura de Rashi, quien, tras haberse formado durante anos en el conocimiento del hebreo y de los textos heredados de la tradicion judia, emprende un comentario sistematico a toda la sagrada Escritura, sirviendose de las fuentes rabinicas tradicionales y aportando consideraciones originales. La labor de Rashi inicio un movimiento de restauracion de la cultura judia en Europa, que cuajo en una escuela de eruditos e investigadores judios de la sagrada Escritura y que inspiro tambien a los gramaticos y lexicografos (18).

De esta recuperacion muy pronto se hacen eco los exegetas cristianos. La obra de Andres de San Victor constituye un neto testimonio del modo en que estos solian proceder. Aunque es probable que el mismo no supiera hebreo, debio de contar con colaboradores judios que le ilustraban verbalmente del contenido de la exegesis judia sobre algunos pasajes particularmente oscuros del Antiguo Testamento. En sus trabajos se encuentran referencias implicitas a Rashi o a Yosef Qimhi (ca. 1105-1170) (19). El procedimiento que usa para acceder a la doctrina de estos autores explica que, en ocasiones, no entienda bien el sentido de sus palabras, lo que le valio severas criticas por parte de hebraistas cristianos del siguiente siglo (20).

Andres de San Victor pertenecia al convento de los victorinos, antiguamente ubicado en la ribera izquierda del Sena. En el se llevaron a cabo durante generaciones rigurosos estudios de exegesis en los que se empleo ya de manera sistematica el hebreo, en uno u otro grado. Destaca, por ejemplo, la personalidad de Hugo de San Victor (ca. 1096-1141), que habitualmente cita fuentes hebreas y que parece tuvo un conocimiento aceptable de la lengua santa.

Desde mediados del siglo XIII, las ordenes mendicantes promueven en sus estudios la ensenanza del hebreo junto al de otras lenguas orientales y en Paris se crea un colegio oriental para el mismo fin. Pero estas instituciones no tenian por objeto propiamente el estudio de la sagrada Escritura, sino mas bien la capacitacion para la predicacion misionera entre judios, musulmanes y otros pueblos de los margenes de Europa.

En 1312, el concilio de Viena instituye catedras de hebreo en las universidades de Paris, Oxford, Bolonia y Salamanca, que tuvieron un exito dispar. Mientras que la de Oxford, amparada por los estudiosos vinculados a la escuela parisiense de los victorinos, influyo considerablemente en las perspectivas de los estudios exegeticos, no ocurrio lo mismo con las demas. Durante el mismo siglo XIV, las frecuentes persecuciones contra los judios motivan la conversion de muchos de ellos, que aportan a los exegetas cristianos su conocimiento del hebreo. Asi, en la transicion de la edad media al renacimiento, los exegetas cristianos disponian de los medios necesarios para abordar el estudio del hebreo y el de los textos biblicos en esa lengua.

En suma, el uso de fuentes judias era practica comun cuando escribe Nicolas de Lira. Pero este hace un empleo sistematico de las mismas, trayendo a colacion el parecer de los autores judios en cada punto debatido, bien sea para asumir dicho parecer, bien para impugnarlo. Es en este empleo sistematico donde reside la singularidad de Lira.

A quien, por otra parte, se le ha reprochado ignorar a los exegetas judios de su epoca y retomar las interpretaciones de Rashi, que habia escrito siglo y medio antes. Segun quienes denuncian esta actitud, el proceder de Lira se explica porque su recurso a las fuentes judias tiene, en ultimo termino, una intencion polemica y esta destinado a refutar a las autoridades que cita (21).

Ciertamente, Rashi suministra a Lira el caudal abrumadoramente mayoritario de informacion sobre la exegesis judia. Pero no faltan referencias a otros autores posteriores. En opinion de Hailperin, en la Postilla a los salmos hay alusiones a Rabi Yosef Bekor Shor de Orleans ([cruz] 1160) (22); a un tal Jose el Zelota, quiza de Sens, que escribio en el siglo XIII (23); a Moises ha-Darshan, de la escuela rabinica de Narbona, autor de un celebrado midras sobre la Biblia (24), posterior tambien a Rashi y que no pertenece al discipulado de este ni al entorno rabinico de la Champagne, donde pervivio su escuela (25).

II. LOS PERSONAJES HISTORICOS QUE INTERVIENEN EN LA TRADUCCION

Como se indicado anteriormente, los autores de la traduccion de la Postilla lirana son Alfonso de Algeciras y Alvaro de Sevilla. El primero es el responsable de la <<traslacion al romance>> de todos los manuscritos que se guardan en la Biblioteca Nacional de Espana. En cuanto a Alvaro de Sevilla, llevo a cabo la traduccion conservada en el manuscrito de la Biblioteca Universitaria de Salamanca.

Por los datos que el mismo suministra en los colofones de las postillae que traduce, de Alfonso de Algeciras sabemos que era maestro en Teologia y franciscano perteneciente al convento de Sevilla (26), donde Reinhardt y Santiago-Otero lo situan ya en 1417 (27). Alli ejercio algun tiempo como asesor del custodio (28). Ade mas, en junio de 1427, participo en la concordia de Medina del Campo entre franciscanos conventuales y observantes (29).

Como sabemos que ese ano traslado al castellano la postilla super Psalmos, puede imaginarse que los anteriores suspendio su dedicacion a las traducciones por imperativos de la entrega al oficio que le habia sido encomendado dentro de su orden.

A su vez, de acuerdo con su propio testimonio, Alvaro de Sevilla, igualmente franciscano, obtuvo el grado de bachiller en Teologia en Toulouse en 1403 y el de maestro en esa misma disciplina, tambien en Toulouse, en 1417 (30).

Si se exceptua el que contiene la traduccion de la postilla super Genesim, el resto de los manuscritos firmados por Alfonso de Algeciras fueron escritos por Alfonso Martinez del Puerto, que signa todos sus colofones. No existiendo datos biograficos sobre el, no es posible dilucidar si tenia algun tipo de vinculacion con Alonso del Puerto, el impresor sevillano de quien se dice que, dado el estilo de las obras que salieron de sus prensas, debio de tener relacion con caligrafos.

No consta quienes ejercieron como escribas de Alvaro de Sevilla. En el manuscrito que contiene su traduccion, se detectan, cuando menos, tres manos, ninguna de las cuales, a tenor del estilo caligrafico, parece relacionada con el taller de Alfonso Martinez del Puerto.

En lo que toca al patrocinador de la traduccion, todos los volumenes testimonian que fueron traducidos y escritos por mandado de Alfonso de Guzman, senor de Lepe y Ayamonte, <<hijo del noble conde don Juan de Guzman>> y nieto del rey don Enrique. Su figura nos es bien conocida gracias a los datos que proporcionan distintos cronistas (31) e investigadores (32).

Alfonso Perez de Guzman (1394-1444) fue hijo de Juan Alonso de Guzman (1342-1396), primer conde de Niebla, y de dona Beatriz de Castilla, que era hija natural del rey de Castilla don Enrique II (1333/1334-1379). En su mocedad, desposo a Mencia de Figueroa, cunada del marques de Santillana. Ademas, su heredero caso con dona Leonor de Rivera y Mendoza, nieta de don Inigo Lopez de Mendoza, marques de Santillana (1398-1458). Estas conexiones entre Alfonso Perez de Guzman y el marques de Santillana podrian explicar que la traduccion de Lira patrocinada por aquel fuera a dar a la biblioteca de la familia de este. Enfrascado en querellas familiares y nobiliarias durante toda su vida, Alfonso dicto testamento en 1444 en el castillo de Vejer, donde habia sido confinado por Juan II.

III. EL TEXTO DE PARTIDA DE LA TRADUCCION

Parece harto improbable llegar a identificar algun dia el original latino empleado por Alfonso de Algeciras y Alvaro de Sevilla como texto de partida para su traduccion. En el curso del tiempo, la biblioteca del convento de san Francisco de Sevilla donde ambos trabajaron ha sufrido varios accidentes que han arruinado o dispersado la mayoria de sus fondos (33).

Ni siquiera conocemos exactamente cuales fueron dichos fondos en el primer cuarto del siglo XV. Acerca de ellos tenemos solo una noticia tardia, gracias a un documento que forma parte del archivo franciscano de la provincia betica, conservado en el convento de Nuestra Senora de Loreto, en Espartinas. Se trata de una Memoria del convento de san Francisco, casa grande, de Sevilla escrita en 1648 por el franciscano Blas de Benjumea, fallecido en 1679 (34). Esa memoria registra la existencia de dos ejemplares de la Postilla litteralis en la antigua biblioteca de San Francisco. El primero de ellos es una edicion impresa en 1617 que, por tanto, en nada interesa para nuestra investigacion. El segundo, en cambio, figura en la Memoria de Benjumea como <<Annotationes in Bibliam, medio folio, tabla>>. No constando ningun dato de edicion, contra lo que habitualmente hace Benjumea cuando resena impresos, cabe pensar que fuera el manuscrito, hoy perdido, que emplearon nuestros traductores.

Sin embargo, jamas podremos saberlo con certeza. Como antes se ha dicho, parte de los fondos de la biblioteca conventual desaparecieron en los repetidos accidentes que asolaron San Francisco. Otra parte se extravio cuando, tras la desamortizacion, los volumenes del convento fueron trasladados a la universidad de Sevilla. Sea cual fuere el motivo de su perdida, Klaus Wagner ha senalado que, de las 292 obras relacionadas en el elenco hecho por fray Blas de Benjumea, solo 18 se conservan en la actualidad en la biblioteca de la universidad sevillana (35).

Esta biblioteca guarda un antiguo manuscrito de la Postilla litteralis, catalogado con la signatura 322/145-149. Pero se trata de un ejemplar cuyo volumen mas anejo esta fechado en 1432 y que fue hecho por encargo de Per Afan de Ribera (1419-1468), a cuya biblioteca personal pertenecio (36).

Mas o menos por las mismas fechas fue copiado otro manuscrito que tambien resulta interesante. Se encuentra hoy en la Biblioteca Colombina, procede de la Biblioteca Capitular de la Catedral de Sevilla y contiene una Postilla litteralis super varios libros vetus testamentum, a Genesis usque ad Ruth. Carece de colofon, lo que impide datarlo con exactitud, pero, segun Teresa Laguna Paul (37), es del siglo XV y hecho en el mismo taller castellano que elaboro el ms. 262 de la Biblioteca Nacional de Espana.

El contenido de este manuscrito coincide con el de un tercero, que Maria del Carmen Alvarez Marquez (38) localizo en el catalogo de la biblioteca del arzobispo Juan de Cervantes (1382-1453), quien goberno la diocesis sevillana entre 1449 y 1453. A su muerte, siguiendo sus disposiciones testamentarias, su sucesor entrego los fondos de la biblioteca de aquel a la Biblioteca Capitular de la Catedral de Sevilla. En el documento de entrega aparecen las siguientes obras de Lira: Postillae super Pentateuchum et in libros Josue, Judicum et Ruth, Postilla super Actuum Apostolorum, Postilla in epistolas Sancti Pauli, Postilla super epistolas canonicas y Probatio de aduentu Messie. De acuerdo con Alvarez Marquez, el ultimo manuscrito debe de datar de 1453 y los demas fueron copiados probablemente hacia 1434.

Dadas las fechas, esta copia de la Postilla tampoco puede ser la empleada por Algeciras y Sevilla en su traduccion, pero interesa resenarla porque es el manuscrito mas antiguo de la Postilla litteralis de cuya presencia en la Biblioteca Capitular se tiene noticia.

Esto no es de extranar: fallecido el arzobispo Pedro Gomez Barroso en 1390, se trasladan sus libros a la mencionada biblioteca. Entre ellos no figura ninguna copia de las obras de Lira (39). Por su parte, el primer ejemplar de la Postilla litteralis llegado a Toledo fue introducido en esa ciudad solo algunos anos antes. En 1375, don Pedro Tenorio (1328-1399) accede a la sede toledana y, habiendo notado que la Postilla faltaba en la biblioteca catedralicia, encarga un ejemplar a Paris (40). Esto da idea del tenor general de las fechas en que tuvo lugar la propagacion de la obra de Lira en el reino de Castilla y Leon. En el elenco de manuscritos conservados de la Postilla litteralis hecho por Klaus Reinhardt (41), apenas media docena data del siglo XIV, predominando en ella los pertenecientes al reino de Aragon, ademas de uno propiedad de la catedral de Pamplona, capital del antiguo reino de Navarra.

Todavia cabe anadir un dato mas. En el Archivo Municipal de Sevilla se encuentra un documento segun el cual el 1 de octubre de 1427, fecha que coincide con el tiempo en que Algeciras traducia el comentario lirano al salterio, un franciscano de nombre Manuel recibe del Concejo de Sevilla 1000 maravedies para comprar un ejemplar de la Postilla a fin de que puedan servirse de el los predicadores (42).

Del conjunto de hechos resenados se desprende que la empresa traductora acometida en el convento sevillano de San Francisco desempeno un papel protagonista en la difusion de la obra de Lira en el reino de Castilla. En efecto, si se ha de juzgar solo por los manuscritos que se nos han conservado, siendo la traduccion mas antigua que la mayoria de estos, a ella debe atribuirse una intervencion mas decisiva en la propagacion de la obra del exegeta frances. A la luz de los datos de que disponemos, no se trata de que un escrito ya conocido suficientemente, visto su exito entre los eruditos, se tradujera para ponerlo al alcance de lectores menos especializados. El proceso ocurrido parece haber sido el contrario: es de suponer que, en muchos casos, incluso de academicos, el primer contacto con Lira fuera a traves de su traduccion o de la noticia de esta.

Debieron de ser franciscanos estudiantes en Francia o residentes en lugares fronterizos, en los reinos de Aragon--como es el caso de Poncio Carbonell (ca. 1260-1350), que corrigio sus anteriores comentarios exegeticos a la luz de los escritos de Lira (43)--y de Navarra quienes mas tempranamente supieron valorar la obra del frances y quienes protagonizaron su difusion.

IV. TRADUCCION DE LA POSTILLA Y TRANSMISION TEXTUAL DE ESTA

Si resulta dificil hallar el texto de partida de la traduccion, esta puede tener una sorprendente utilidad: contribuir al estudio de la transmision textual de la Postilla lirana.

Sucede que Alfonso de Algeciras y Alvaro de Sevilla, ateniendose a la practica comun entre los traductores de la epoca, suelen introducir en su version pequenas modificaciones del texto original (44). Esto exige cotejar la traduccion con diferentes recensiones latinas de la Postilla para ir identificando las adaptaciones, glosas, adiciones, etc. que los traductores incorporan. Como resultado de esta tarea aparecen en ocasiones pasajes que, estando presentes en la traduccion espanola, faltan en algunos manuscritos y ediciones latinas y se encuentran en otros. O, a la inversa: fragmentos que, faltando en la traduccion, se hallan en unas recensiones latinas y no en otras.

Asi, por ejemplo, en el folio 8r del ms. 10282, dentro de la traduccion del Prologus secundus de Lira, aparecen las siguientes palabras (45):
      Otrosi, dexados los prologos, comencare del principio o comjenco
   del genesi, por muchas rrazones. Lo primero ... Lo otro, porque vn
   fraule que de nuestra orden declaro muy sugicientemente losprologos
   de la biblia, la qual declaracion & obre es avida comunmente. E por
   tanto non me paresce que yo aya de trabajar cerca la declaracion de
   los dichos prologos.


El texto latino correspondiente a las frases que hemos puesto en cursiva, que aluden a los comentarios de Guillermo Brito ([cruz] 1275), no consta en el texto ofrecido por Migne, ni tampoco en el de algunas de las ediciones impresas que hemos consultado y que presentan la Postilla, junto a otros comentarios, como complemento del texto biblico en latin (46). Sin embargo, suele aparecer en las ediciones incunables de la Postilla (47) y en la mayoria de los manuscritos (48).

Un nuevo ejemplo de discrepancia entre la recension de la Postilla que ofrece su traduccion medieval al espanol y la que aparece habitualmente en las ediciones impresas se halla en la version de la postilla super Psalmos. Alli, en la introduccion al estudio del primer salmo, discutiendo acerca de su autoria, Algeciras consigna estas palabras (49):
      E contra esto es visto lo que dice Jeronimo, en la epistola o
   letra enviada a Paulo, la cual comienza asi: <<fray Ambrosio,
   etcetera>>, e ponese en comienzo de la Biblia. E en la declaracion
   del <<varon justo>>, como David lo igualase al arbol de la vida. E
   esto mesmo trujo diciendo <<y en la Ley del Senor la voluntad
   suya>>. E esto se escribio en este salmo y, asi, este salmo es
   visto ser hecho de David y non de Esdras.

      Aqui es de decir que David non es aqui nombre de profeta, mas es
   nombre del libro de los salmos, segun lo toma Jeronimo en el
   prologo galecico--quiere decir <<armado contra los ignorantes>>--,
   do se sigue la tercera orden, conviene saber, de los libros del
   Viejo Testamento, comienza: <<desde David y del libro de los
   salmos>>, segun aparesce al acatante este lugar.

      E por tanto non vale el argumento nin puede ser dicho que
   Jeronimo tenia que este salmo fue hecho de Dauid, onde Jeronimo non
   pone este salmo entre los salmos hechos, por Dauid, mas antes lo
   saca, segun paresce en el prologo suyo sobre el libro de los
   salmos.


Estas palabras vierten con bastante exactitud las que en el Ms. Latin 430 de BNF aparecen igualmente en la introduccion al primer salmo (50).

Pero si se consultan algunas ediciones de la Postilla tanto incunables como del XVI, podra comprobarse que el texto latino es algo distinto y, sobre todo, que ha sido desplazado a otra lugar, concretamente a la conclusion del prologo general de Nicolas de Lira al libro de los Salmos (51).

El motivo que puede haber llevado a los impresores a trasladar el texto de la introduccion al primer salmo hasta la conclusion del prologo general a los salmos es que en ambos lugares Lira discute sobre el autor del salterio. Mediante la modificacion del texto original, el debate resulta mas ordenado y, sobre todo, cobra una nueva estructura formal que corresponde nitidamente a la de una quaestio: se replica a la tesis anteriormente enunciada con un sed contra, al que sigue un respondeo y la conclusion de la quaestio.

Pero, sea cual fuere el motivo que indujo a parte de los editores de la Postilla a desplazar un fragmento de esta desde su lugar original a otro, es claro que los testimonios textuales de la obra lirana pueden clasificarse segun registren o no tal desplazamiento. Otro tanto ocurre con la presencia o ausencia en los documentos de la referencia a Brito e incluso de su mencion expresa.

CONCLUSION

A semejanza de las variantes resenadas, cabe encontrar otras cotejando la version espanola de la Postilla hecha por Algeciras y Sevilla con el texto latino que ofrecen distintos manuscritos y ediciones. De esta suerte, es posible contar con un criterio para ordenar por categorias la abundantisima documentacion que transmite la Postilla desde el momento de su redaccion y hasta el siglo XVIII.

DOI 10.15581/007.24.275-289

(1) Klaus REINHARDT, Das Werke des Nicolaus von Lyra im Mittelalterlichen Spanien, en Traditio, 43 (1987), p. 333; Fernando GOMEZ REDONDO, Historia de la prosa medieval castellana, t. 3, Madrid, 2002, p. 2564.

(2) Carlos DEL VALLE, Catalogo de Hebraica, impresos, y de Judaica, manuscritos e impresos, de la Biblioteca Nacional, t. 1, Madrid, 2004, p. 94. Si se exceptuan los casos de los manuscritos que contienen las versiones de las postillae a Genesis y Salmos, las dataciones que ofrece Del Valle discrepan de las que registran Klaus REINHARDT, Das Werke ... [ver n. 1], p. 333-334, y Carlos ALVAR y Jose Manuel LUCIA MEGIAS, Una veintena de traductores del siglo XV: prolegomenos a un repertorio, en Tomas MARTINEZ ROMERO y Roxana RECIO (eds.), Essays on Medieval Translation in the Iberian Peninsula, Castello/Omaha, 2001, p. 20. El cotejo de los manuscritos permite apreciar que Reinhardt, Alvar y Lucia Megias transcriben correctamente las fechas de los colofones.

(3) Oscar LILAO y Carmen CASTRILLO, Catalogo de manuscritos de la Biblioteca Universitaria de Salamanca, t. 2, Salamanca, 2002, p. 602-603.

(4) Klaus REINHARDT y Horacio SANTIAGO-OTERO, Biblioteca biblica iberica medieval, Madrid, 1986, p. 92.

(5) Klaus REINHARDT, Das Werke ... [ver n. 1], p. 334.

(6) Alfonso de Algeciras, Summa sobre el viejo y Nuevo testamento sacada y copilada por el muy excelente frey Niculau de lira, ms. MADRID, BIBLIOTECA NACIONAL, 10282, f 8v. Sobre la traduccion del Prologus secundus vide Pilar MARTIN CABREROS y Santiago G. JALON, La traduccion medieval espanola del Prologus secundus de Nicolas de Lira, en Archa Verbi, 10 (2013), pp. 106-127.

(7) Santiago G. JALON (ed.), La traduccion medieval espanola de la <<Postilla litteralis super Psalmos>> de Nicolas de Lira, San Millan de la Cogolla, 2010, p. 677.

(8) Carlos ALVAR y Jose Manuel LUCIA MEGIAS, Una veintena ... [ver n. 2], p. 20.

(9) Vide Philip D. W. KREY y Lesley SMITH, Introduction, en ID. (eds.), Nicholas of Lyra. The senses of Scripture, Leiden, 2000, pp. 1-18.

(10) Vide Lesley SMITH, Nicholas of Lyra and Old Testament Interpretation, en Magne SAEBO (ed.), Hebrew Bible Old Testament. The History of Its Interpretation, t. 2, Gottingen, 2008, pp. 49-50.

(11) Edward A. GOSSELIN, A Listing of the Printed Editions of Nicolaus de Lyra, en Traditio, 26 (1970), pp. 399-426; Erkki VALLI, Das Verhaltnis des Claus Cranc [fl. 1350] zu Nicholas v. Lyra, en NeuphilologischeMitteilungen, 53 (1952), pp. 331-338.

(12) Ceslas SPICQ, Esquisse d'une histoire de l'exegese latine au Moyen Age, Paris, 1944, p. 347; Philip D. W. KREY y Lesley SMITH (eds.), Introduction [ver n. 9], p. 3-4.

(13) Ceslas SPICQ, Esquisse ... [ver n. 12], p. 69.

(14) Beryl SMALLEY, The Study of the Bible in the Middle Ages, Notre Dame, 1978, p. 270.

(15) Gilbert DAHAN, L'exegese chretienne de la Bible en Occident medieval. XIIe-XIVe siecle, Paris, 1999, p. 128-129; ID., Genres, Forms and Various Methods in Christian Exegesis of the Middle Ages, en Magne SAEBO (ed.), Hebrew Bible ... [ver n. 10], pp. 196-236.

(16) Beryl SMALLEY, The Study ... [ver n. 14], p. 43.

(17) Angel SAENZ-BADILLOS, Early Hebraists in Spain: Menahem ben Saruq and Dunash ben Labrat, en Magne SAEBO (ed.), Hebrew Bible Old Testament. The History of Its Interpretation, t. 1/2, Gottingen, 2000, pp. 96-109.

(18) Herman HAILPERIN, Rashi and the Christian Scholars, Pittsburgh, 1963.

(19) Franz VAN LIERE, The Literal Sense of the Books of Samuel and Kings. From Andrew of St. Victor to Nicholas of Lyra, en Philip D. W. KREY y Lesley SMITH (eds.), Nicholas ... [ver n. 9], p. 75. Sobre la relacion entre judios y cristianos en la edad media, vide item Gilbert DAHAN, Les intellectuels chretiens et les juifs au Moyen Age, Paris, 2007.

(20) Vide, vg., Roger Bacon, Fr. Rogeri Bacon Opera quaedam hactenus inedita (Rolls Series 15), ed. por John S. BREWER, London, 1859, pp. 482-483.

(21) Theresa GROSS-DIAZ, What's a Good soldier to do? Scholarship and Revelation in the Postills on the Psalms, en Philip D. W. KREY y Lesley SMITH (eds.), Nicholas ... [ver n. 9], pp. 116-118.

(22) Herman HAILPERIN, Rashi ... [ver n. 18], p. 317.

(23) Ibid. Por el contrario, Jean NEUMANN, Influence de Raschi et d'autres commentateurs juifs sur les Postillae Perpetuae de Nicolas de Lira, en Revue des Etudes Juives, 26 (1893), p. 179-180, considera que al autor del que Hailperin piensa que es Jose el Zelota, es, en realidad, Jose ben Simon Qara (1060/70-1130/40).

(24) Israel ZINBERG, A History of Jewish Literature. French and German Jewry in the Early Middle Ages. The Jewish Community of Medieval Italy, 2, Cleveland-London, 1972.

(25) Herman HAILPERIN, Rashi ... [ver n. 18], p. 180. El mismo Hailperin supone que la verdadera fuente de Lira no es el midras original de Darshan, sino la Pugio Fidei de Ramon Martin.

(26) Manuel DE CASTRO, Manuscritos franciscanos de la Biblioteca Nacional de Madrid, Valencia, 1973, p. 529.

(27) Klaus REINHARDT y Horacio SANTIAGO-OTERO, Biblioteca ... [ver n. 4], p. 54.

(28) German RUBIO, La Custodia Franciscana de Sevilla. Ensayo historico sobre sus origenes, progresos y vicisitudes (1220-1499), Sevilla, 1953, p. 720.

(29) German RUBIO, La custodia ... [ver n. 28], pp. 242 y 333.

(30) Klaus REINHARDT y Horacio SANTIAGO-OTERO, Biblioteca ... [ver n. 4], p. 92.

(31) Pedro Barrantes Maldonado, Cronica del Rey Don Enrique tercero deste nombre en la Casa de Castilla y de Leon, ed. por Manuel GALIANO, Madrid, 1868; Pedro Barrantes Maldonado, Ilustraciones de la Casa de Niebla, ed. por Federico DEVIS MARQUEZ, Cadiz, 1998; Alvar Garcia de Santa Maria, Cronica de Juan II, ed. por Juan MATA Y CARRIAZO, Madrid, 1982; Pedro de Medina, Cronica de los muy excelentes senores duques de Medina Sidonia, condes de Niebla, marqueses de Cazaza, en Africa, senores de la noble villa de Sanlucar de Barrameda, etc., donde se contienen los hechos notables que en sus tiempos hicieron. Por el maestro Pedro de Medina (Coleccion de documentos ineditos para la Historia de Espana, t. 39), Madrid, 1861; Diego Ortiz de Zuniga, Anales eclesiasticos y seculares de la muy noble y muy leal ciudad de Sevilla, metropoli de la Andalucia, que contienen sus mas principales memorias desde el ano de 1246, en que emprendio conquistarla del poder de los Moros el gloriosisimo Rey S. Fernando III de Castilla y Leon, hasta el de 1671 en que la Catolica Iglesia le concedio el culto y titulo de Bienaventurada, ed. por Antonio Maria ESPINOSA Y CARZEL, Madrid, 1795-1796; Baltasar CUARTERO y Antonio DE VARGAS-ZUNIGA, Indice de la coleccion de Don Luis Salazar y Castro, formado por Escrituras, extractos de ellas y noticias de personajes y familias, Madrid, 1954-1979.

(32) Rafael SANCHEZ SAUS, Los senores de Ayamonte y Lepe: Guzmanes y Stunigas en el siglo XV (1396-1454), en Huelva en su historia, 2 (1988), pp. 161-174; Rafael SANCHEZ SAUS, Caballeria y linaje en la Sevilla medieval. Estudio genealogico y social, Sevilla, 1989; Rafael SANCHEZ SAUS, Linajes sevillanos medievales, Sevilla, 1991; Rafael SANCHEZ SAUS, La nobleza andaluza en la Edad Media, GranadaCadiz, 2005; Miguel Angel LADERO QUESADA, La seigneurie de Lepe et d'Ayamonte a la fin du XVe siecle: majorat, valeur et rentes, en Les Espagnes medievales. Aspects economiques et sociaux. Melanges offerts a Jean Gautier Dalche, Paris, 1983, pp. 93-106; ID., Niebla, de reino a condado. Noticias sobre el Algarbe andaluz en la baja edad media, Madrid, 1992.

(33) Klaus WAGNER, Los autores franciscanos de la desaparecida biblioteca del convento de San Francisco de Sevilla, en Archivo Hispalense, 192 (1980), pp. 191-222.

(34) Francisco CHAVERO-BLANCO, Blas de Benjumea, O.F.M., escotista andaluz, en Homo et Mundus. Acta Quinti Congressus Scotistici Internationalis (Studia Scholastico-Scotistica 8), ed. por Camille BERUBE, Roma, 1984, pp. 519-533.

(35) Klaus WAGNER, Los autores ... [ver n. 33].

(36) Teresa LAGUNA PAUL, Postillae in Vetus et Novum Testamentum de Nicolas de Lyra, Sevilla, 1979, pp. 29 y 33.

(37) ID., Unas postillae de Lyra en la biblioteca colombina, en Homenaje al profesor Dr. Hernandez Diaz, Sevilla, 1982, pp. 153-158.

(38) Carmen ALVAREZ MARQUEZ, La Biblioteca Capitular de la catedral hispalense en el siglo XV, en Archivo Hispalense, 213 (1987), pp. 3-68.

(39) Carmen ALVAREZ MARQUEZ, Manuscritos localizados de Pedro Gomez Barroso y Juan de Cervantes, arzobispos de Sevilla, Alcala, 1999.

(40) Klaus REINHARDT y Ramon GONZALVEZ, Catalogo de Codices Biblicos de la Catedral de Toledo, Madrid, 1990, p. 27.

(41) Klaus REINHARDT, Das Werke ... [ver n. 1].

(42) SEVILLA, ARCHIVO MUNICIPAL, Papeles de Mayordomazgo, ano 1427, no. 29. Vide Elena E. RODRIGUEZ DIAZ y Antonio Ma Claret GARCIA MARTINEZ, La alta nobleza castellana y los libros: la colaboracion en la traduccion y copia de las Postillae de Nicolas de Lyra (1420-1427), en Herrad SPILLING (ed.), La collaboration dans la production de l'ecrit medieval. Actes du XIIIe colloque du Comite international de paleographie latine (Weingarten, 22-25 septembre 2000), Paris, 2003, p. 212.

(43) Klaus Reinhardt y Horacio SANTIAGO-OTERO, Biblioteca ... [ver n. 4], p. 112-113.

(44) Sobre las caracteristicas de la traduccion, vide Santiago G. JALON y Pilar MARTIN CABREROS, La traduction espagnole de Nicolas de Lyre par Alfonso de Algeciras et Alvaro de Sevilla, en Gilbert DAHAN (dir.), Nicolas de Lyre, franciscain du XIVe siecle, exegete et theologien, Paris, 2011, p. 322-329. Vide item Manuel VEIGA DIAZ y Santiago G. JALON, La Postilla de Nicolas de Lira sobre el libro de Rut, en Biblias Hispanicas, 2 (2013), pp. 103-140.

(45) Alfonso de Algeciras, Summa ... [ver n. 6], f 8r.

(46) PL 113, 29-34; Biblia Sacra cum Glossis interlineari et ordinaria, Nicolai Lyrani Postilla ac Moralitatibus, Burgensis additionibus et Thoringi replicis, Venetijs, 1588; Biblia Sacra cum Glossis interlineari et ordinaria, Nicolai Lyrani Postilla ac Moralitatibus, Burgensis additionibus et Thoringi replicis, Lugduni, 1545.

(47) Vid., vg., Postilla litteralis in vetus et novum testamentum, Venetijs, 1488; Postilla litteralis in vetus et novum testamentum, Ventijs, 1481; Postilla litteralis in vetus et novum testamentum, Numberg, 1481; Postilla litteralis in vetus et novum testamentum, Strasbourg, 1477; Postilla litteralis in vetus et novum testamentum, Roma, 1471. En la edicion veneciana de 1488 consta incluso expresamente que el fraile autor de los comentarios a los prologos jeronimianos al que Lira se refiere es Brito.

(48) Vide, vg., ms. PARIS, BIBLIOTHEQUE NATIONALE, Lat 360 y 380; ms. MADRID, BIBLIOTECA NACIONAL, 4018.

(49) Santiago G. JALON (ed.), La traduccion ... [ver n. 7], p. 78.

(50) Ms. PARIS, BIBLIOTHEQUE NATIONALE, Lat 430, f 5v.

(51) Vide, vg., Biblia Sacra ... 1588 [ver n. 46], f 84v; Postilla super Psalterium, s.l., 1500, f 3r-3v; Postilla litteralis ... 1477 [ver n. 47], f 415v.

Santiago G. JALON

Universidad Pontificia Salamanca

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Title Annotation:HISTORIOGRAFIA Y BIBLIOGRAFIA
Author:G. Jalon, Santiago
Publication:Anuario de Historia de la Iglesia
Date:Jan 1, 2015
Words:7381
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