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La suburbanization del Sunbelt estadounidense tras la crisis del petroleo. El crecimiento como ideologia y el debate medioambiental.

RESUMEN | El articulo analiza el desarrollo del modelo suburbano en las ciudades del Sunbelt en las decadas posteriores a la crisis del petroleo de 1973, especialmente 1980 y 1990. Paradojicamente, en un momento en que la citada crisis y la publicacion del Informe Meadows expandian la sensibilidad ecologista por el mundo, el Sunbelt seguia apostando por el modelo de desarrollo suburbano, ya desacreditado como insostenible. En el articulo se estudian las razones que avalaron su exito, principalmente la incorporacion de areas de oficinas a los nuevos suburbios, asi como la crisis medioambiental que desato a finales de 1990. Igualmente se analizan los intentos del movimiento "smart growth" por corregir sus aspectos mas insostenibles y los contraargumentos de los defensores del modelo suburbano. El articulo defiende que el consenso de la sociedad del Sunbelt en favor de este cuenta con una base ideologicoeconomica.

PALABRAS CLAVE | calidad ambiental, crecimiento urbano, transformaciones socioterritoriales.

ABSTRACT | This article analyzes the development of the suburban model in the Sunbelt cities in the decades after the 1973 oil crisis, especially in the 1980s and 1990s. Paradoxically, in a moment when the economic crisis and the publication of the Meadows Report were expanding the ecologist sensibility all over the world, the Sunbelt continued supporting the suburban model, already discredited as unsustainable. The article studies the reasons of this success, mainly the insertion of office uses in the new suburbs, as well as the resulting environmental crisis at the end of the 1990s. It also analyzes the proposals of the "smart growth" movement in order to correct the most unsustainable aspects of the suburban model, and the counter-arguments of its defenders. Finally, the article considers that the wide social consensus that this model has in the Sunbelt has an ideological and economic basis.

KEYWORDS | environmental quality, urban growth, socio-territorial transformations.

Introduccion

Con el termino "Sunbelt" o "Cinturon del Sol" se designa la franja de Estados Unidos comprendida entre el paralelo 37 y la frontera con Mexico. En ella se ubican catorce estados: la mitad sur de California, Arizona, Nuevo Mexico, Texas, Oklahoma, Arkansas, Luisiana, Tennessee, Mississippi, Alabama, Georgia, Carolina del Norte, Carolina del Sur y Florida. Tambien decenas de ciudades que, tras la Segunda Guerra Mundial y siguiendo un modelo previamente definido por Los Angeles, apostaron por el crecimiento suburbano: Phoenix, Albuquerque, Dallas, Houston, Atlanta, Miami, etcetera.

Desde la Segunda Guerra Mundial, en Estados Unidos se ha producido una explosion urbanizadora que multiplica escalarmente el desarrollo demografico. De 1950 a la actualidad, el numero de habitantes se ha triplicado, mientras que la superficie construida se ha quintuplicado; y en la decada de 1990 el consumo de territorio era un 50% superior al crecimiento demografico. Por lo que respecta al Sunbelt, entre 1970 y 1990 la poblacion de Los Angeles aumento un 45%, mientras que su superficie lo hizo un 300% (figura 1); y en Florida, el suelo urbanizado se incremento un 80% entre 1974 y 1984, el doble que la poblacion. Lo que explica este desfase es el modelo urbanistico que las metropolis norteamericanas, y muy especialmente las del Sunbelt, han elegido para materializar su crecimiento: el suburbano. Frente a la compacta ciudad tradicional, este modelo, basado en la baja densidad, exige mucho mas consumo de territorio. Los Angeles, por ejemplo, necesita siete veces mas suelo que Brooklyn para albergar el mismo numero de habitantes, y Phoenix el doble que Detroit. Jane H. Kay (1997) comentaba: "Habiendo pasado de 44 a 1.100 [km.sup.2] de superficie en cuarenta anos, cuenta actualmente con diez veces el numero de hectareas de la malla de Manhattan. Con 48 kilometros en su dimension mas amplia, Phoenix tiene aproximadamente la longitud de la ciudad mas poblada de la nacion y mas de dos tercios de su anchura" (p. 58; traduccion y adaptacion del autor).

Numerosa literatura sobre el tema ha demostrado que la apuesta de Estados Unidos por el modelo suburbano tiene profundas raices historico-culturales (Fishman, 1987; Hayden, 2003). Tras la Segunda Guerra Mundial, 141 millones de estadounidenses pudieron acceder a una vivienda digna gracias a dicho modelo. El bajo precio del suelo, unido a las avanzadas tecnicas de prefabricacion, hicieron posible que dos tercios de la poblacion adquiriera una casa (un 60% mas que en la mayoria de los paises europeos). Se trataba, ademas, de viviendas con estandares de calidad y superficie bastante superiores a los del Viejo Continente; y de urbanizaciones con excelentes escuelas, centros comerciales, de ocio, etcetera. Los suburbios de posguerra fueron clave para alcanzar el nivel de vida del que actualmente disfruta el estadounidense medio. Ello explica que muchos de ellos identifiquen la residencia unifamiliar con el American way of life. De acuerdo con una encuesta llevada a cabo en 1999, el 83% opinaba que era el mejor modelo urbano posible.

El presente articulo defiende que, en el caso del Sunbelt, ademas de las citadas razones historico-culturales, el modelo suburbano cuenta con una fundamentacion ideologica. En esta zona crecer es una ideologia, una forma de pensar la economia, la sociedad, el territorio y la ciudad. El lema es growth is good (Abbott, 1993, p. 181). Grady Gammage Jr. (1999) comentaba sobre Phoenix: "Desde sus inicios, la fijacion de esta comunidad ha sido sobrevivir y crecer en el desierto. Crecer para conseguir agua. Crecer para competir con California. Crecer para vender tierra. Crecer para demostrar que este es un lugar esplendido. Una vez que la maquina del crecimiento se puso en marcha, no quisimos parar (...). La unica imagen de si misma que Phoenix ha desarrollado es la del crecimiento" (p. 59; traduccion y adaptacion del autor) (figura 2).

La "ideologia del crecimiento" tiene hondas raices historicas. Nacio en Los Angeles a comienzos del siglo xx. Entre 1900 y 1930 esta ciudad explosiono demografica y territorialmente. Los 170.000 habitantes de su condado se multiplicaron por trece, hasta alcanzar los 2.209.000. En esas decadas el verdadero motor economico fue el desarrollo urbano, un hecho novedoso desde el punto de vista historico. Si hasta entonces el incremento demografico y territorial de las ciudades habia sido consecuencia de su crecimiento economico, se inauguraba ahora una epoca donde el desarrollo urbano atraia a la vez empleos y residentes; es decir, donde expandirse territorialmente era un motor economico en si mismo. Esta formula, posteriormente denominada "economia del ladrillo", se propago por el Sunbelt en la decada de 1930, cuando se teorizo sobre el exito de Los Angeles. La sancionaron las politicas estatales (que concentraron sus inversiones en la construccion de infraestructuras urbanas) y la alento la prensa (que alardeaba de "superciudades que explotaban bajo los cielos surenos") (Bernard & Rice, 1983). Tras ambas estaban las elites economicas. Tal como afirmaba H. V. Savitch: "Banqueros, agentes inmobiliarios, abogados, promotores, periodicos, sindicatos, camaras de comercio e innumerables otros actores conducen la maquina del crecimiento. Banqueros y agentes inmobiliarios obtienen beneficios apoyando a los promotores, mientras que periodicos, comercios y sindicatos ansian construir y vender cuanto mas mejor" (en Squires, 2002, pp. 146; traduccion y adaptacion del autor).

El papel subsidiario del Estado y los medios de comunicacion con respecto a los poderes economicos locales era una tradicion en las ciudades del Sunbelt. Desde su fundacion, cuando no eran mas que pequenas comunidades habitadas por colonos agricolas, se vieron obligadas a rivalizar entre si por acaparar recursos y mercados. El liderazgo de esta concurrencia fue asumido por los promotores privados. Fueron ellos, y no los poderes publicos, los que las dotaron de las infraestructuras necesarias para acceder a los recursos naturales y a los mercados de consumidores. (1) En la decada de 1950, esta tradicion de liderazgo empresarial devino en un consenso social que puso numerosos ayuntamientos en manos de los hombres de negocio y elites profesionales locales. El desarrollo urbano de Dallas paso a ser controlado por la Citizen's Charter Association, un grupo de empresarios; en San Antonio, el 94% de los concejales elegidos desde 1955 pertenecen a la asociacion empresarial Good Government League (Perry & Watkins, 1977, p. 185); algo similar ocurrio en Phoenix con otro colectivo de promotores, el Phoenix 40.

Esta ciudad ofrece un buen ejemplo de las razones que sustentan el apoyo ciudadano a la ideologia del crecimiento:

Al fin y al cabo, Phoenix ha demostrado ser una ciudad con una sola industria, al igual que Houston o Denver (...). La industria no es el petroleo, por supuesto. Es crecer. Si uno suma los obreros de la construccion, los empleados de las inmobiliarias, los vendedores de seguros, arquitectos, tasadores, banqueros y economistas, asi como funcionarios publicos relacionados con el mundo de la construccion, totalizan el 20% de la fuerza laboral. Es decir, es el crecimiento, mas que cualquier otro elemento, el que genera la ilusion de prosperidad en el condado de Maricopa (J. Laing, en Gammage, 1999, p. 58; traduccion y adaptacion del autor).

Gracias a la economia del ladrillo, y a la importancia del petroleo como sector productivo, el Sunbelt salio indemne de la crisis del petroleo que asolo Occidente a partir de 1973. A pesar de la depresion economica que se abatia sobre el resto del pais, entre 1980 y 1985 se crearon en Phoenix 174.000 empleos, lo que convirtio a Arizona en el primer estado en generacion de puestos de trabajo. Phoenix podia permitirse ironizar sobre la crisis. (2) En aquel momento era la ciudad mas prospera de Estados Unidos: habia ganado 330.000 habitantes en cinco anos (Luckingham, 1989, pp. 221-268).

Desde finales de la decada de 1970, numerosos autores han vuelto su mirada hacia el Sunbelt, convencidos de que alli se estaba fraguando un modelo de ciudad sin referentes historicos. Pioneros fueron Reyner Banham (1971), David C. Perry y Alfred J. Watkins (1977), Ada Louise Huxtable (1978) y Richard M. Bernard (1983). Entre los estudios posteriores destacan los de Robert B. Fairbanks y Katheleen Underwood (1990), Matthew D. Lassiter (2007) y Carlos Garcia Vazquez (2011). Los objetivos de este articulo son:

* Determinar cuales fueron los motores del modelo suburbano en el Sunbelt en las decadas de 1980 y 1990, cuando el ecologismo ya se habia extendido y consolidado en el resto del planeta.

* Analizar las propuestas que se plantearon para mitigar la crisis medioambiental que se derivo de dicho modelo a finales de 1990, su implementacion y su posterior declive.

* Comprender las razones de la persistencia de la ideologia del crecimiento en el Sunbelt.

La metodologia utilizada se basara en el analisis historico de la evolucion del tema en las ultimas decadas, comenzando en los anos 1980, cuando el ecologismo se expandio a nivel global, y terminando en los inicios del presente siglo, cuando se da por consolidado el modelo economico tardocapitalista. Para ello se estudiaran: las bases conceptuales que sustentan la coalicion entre el modelo suburbano y la ideologia del crecimiento en el Sunbelt; las propuestas que pretendieron corregir dicho modelo en las decadas mencionadas smart growth" y "edge city')-, las razones que explican el declive de ambas, incidiendo en los argumentos esgrimidos por los defensores de la ideologia del crecimiento; y el desemboque en la situacion actual, la denominada "edgeless city".

La redefinicion del modelo suburbano en las decadas de 1980 y 1990

En las dos ultimas decadas del siglo xx, la poblacion de las areas suburbanas estadounidenses aumento diez veces mas rapidamente que la de los centros historicos. Segun la Oficina del Censo de Estados Unidos, (3) entre 1988 y 1996 estos perdieron 2,9 millones de habitantes, mientras que los suburbios aumentaron a un ritmo medio de tres millones anuales. En 1996, mientras 800.000 personas optaban por mudarse a los cascos historicos, 2,7 millones decidian abandonarlos en direccion a los suburbios (Squires, 2002, p. 6). En el Sunbelt, su crecimiento triplico el de los centros urbanos. Si en 1965 tan solo el 36,8% de los habitantes de la aglomeracion Dallas-Fort Worth vivia en suburbios, en 2003 lo hacia el 69,0%. En ese mismo periodo de tiempo, la poblacion suburbana de Houston paso del 26,2 al 61,2% y la de Las Vegas del 25,5 al 63,6%.

Lo anterior explica que las ciudades del Sunbelt se encuentren actualmente entre las mas suburbanas del planeta. (4) Los censos demuestran que el punto de inflexion que acentuo la linea ascendente de lo que en las decadas previas se habia denominado "suburbia" se produjo en los anos 1970, coincidiendo con la crisis del petroleo (1973) y la publicacion del Informe Meadows (1973), y se fortalecio en la decada siguiente, en plena efervescencia del Informe Bruntland (1987). Paradojicamente, mientras que estos dos documentos expandian por el mundo la sensibilidad medioambiental, las ciudades del Sunbelt reforzaban su apuesta por un modelo de crecimiento urbano demostradamente insostenible.

Lo que explica esta paradoja es el hecho de que en esas dos decadas tomo forma y se consolido el tardocapitalismo. Numerosos autores (Benfield, Raimi & Chen, 1999, p. 14, Castells, 1995; Fishman, 1987, p. 195; Lang, 2003, p. 55) apuntan a un fenomeno claramente vinculado con la globalizacion de la economia: al tradicional atractivo residencial del suburbio se sumo su potencial como enclave laboral; mas concretamente, como sede de edificios de oficinas (figura 3). Muchas razones habian impulsado a las empresas a abandonar los centros historicos: altisimos precios de suelo, deterioro ambiental y social, inseguridad, etcetera. Las tecnologias de la informacion lo hicieron posible, al permitirles seguir en contacto con clientes y vendedores a pesar de la distancia fisica.

Las multinacionales trasladaron al suburbio lo que se conoce como "back office", trabajos rutinarios que no requerian de personal altamente cualificado ni de entornos arquitectonicos y urbanos representativos (como, por ejemplo, los servicios telefonicos de atencion al cliente). Tambien optaron por el suburbio companias pequenas y medianas que no podian hacer frente a los elevados costos de localizacion en los centros urbanos, asi como empresas de servicios sociales y de servicios al consumidor que necesitaban estar cerca de las residencias de sus clientes. A todas ellas les siguieron gabinetes de abogados, ingenieros, brokers, bancos, etcetera (Castells, 1995). Ello explica que el 95% de los 15 millones de empleos que se crearon en el sector de oficinas entre 1980 y 1990 estuviera en los suburbios. (5) Una vez mas, esta realidad era especialmente intensa en el Sunbelt: si en 1999 el espacio de oficinas suburbial de las trece areas metropolitanas mas importantes de Estados Unidos representaba el 56,3% del total, en Houston suponia el 77%, en Phoenix el 80% y en Miami el 82,4% (Lang, 2003, p. 55). Para Robert Fishman (1987), este fenomeno significaba el final del proceso de suburbanizacion y la entrada en otra fase, el advenimiento de un nuevo tipo de ciudad donde la periferia se independizaba del centro. Ante esta realidad, teoricos como Rob Kling, Spencer Olin y Mark Oster (1995) defendian que, mas que como "sub-urbia", habria que designarla "postsuburbia", un entorno donde lo que antes era la sustancia (el centro urbano) se habia convertido en mero accidente y donde la excepcion (el suburbio) se habia transformado en regla.

El vigor de postsuburbia se puso de manifiesto en su explosiva demografia. En los anos 1990 aparecio un neologismo que intentaba ponerle nombre: " boomburb". Con el se calificaban a los suburbios de mas de 100.000 habitantes cuyas tasas de crecimiento superaban los dos digitos. Se estimaba que en Estados Unidos habia mas de cincuenta (Robert E. Lang y Patrick A. Simmons en Katz & Lang, 2003, pp. 101-115). Destacaban los que rodeaban Phoenix. En los ultimos cincuenta anos, la poblacion de Scottsdale habia aumentado un 1.922% (figura 4), la de Tempe un 1.964%, la de Glendale un 2.575% y la de Chandler un 4.548%. Mesa habia necesitado mas de un siglo para atraer a sus primeros cien mil residentes (de 1878 a 1997) y menos de una decada para sumar los siguientes cien mil. A principios del siglo xxi, el 43% de los habitantes del area metropolitana de Phoenix vivia en estos boomburbs, que competian con la ciudad madre por atraer empresas y por seguir creciendo.

Logicamente, tambien en las areas suburbanas el crecimiento territorial multiplicaba el demografico. A ello contribuian varios factores. En primer lugar, politicas administrativas fundamentadas en la ideologia del crecimiento. Las legislaciones de los estados del Sunbelt contemplan un instrumento que la facilitaba: el derecho de anexion (Abbott, 1981). Gracias a el, una ciudad puede agregarse territorios colindantes a su termino municipal. Tras la anexion, la ciudad central y el suburbio adicionado comparten un mismo ayuntamiento y una misma jurisdiccion; y la primera se compromete a dotar al segundo de servicios e infraestructuras publicas. En segundo lugar, las topografias planas propias de la zona, llanuras y desiertos que no oponian limites naturales al crecimiento. Es lo que ocurria en Houston: situada en una inmensa pradera, podia extenderse en cualquier direccion, con la unica demarcacion del Golfo de Mexico. Algo similar era el caso de Atlanta, solo que alli la linea de costa quedaba a cientos de kilometros de distancia. Y aun mas extremo era el de Phoenix. Su entorno natural, el desierto de Sonora, le permitia una expansion potencialmente casi infinita.

La confluencia de estos factores topograficos y politico-administrativos favorecio un gigantismo territorial sin precedentes. Segun los datos de la Oficina del Censo, en el ano 2000 las cinco ciudades mas grandes de Estados Unidos en terminos de superficie estaban en el Sunbelt: Houston con 1.398 [km.sup.2], Los Angeles con 1.215 [km.sup.2], Phoenix con 1.087 [km.sup.2], Dallas-Fort Worth con 886 [km.sup.2] y San Diego con 838 [km.sup.2] (la sexta era Nueva York, con 800 [km.sup.2]) (Katz & Lang, 2003). Todas ellas habian crecido exponencialmente en las decadas anteriores. Paradigmatico era el caso de Phoenix (figura 2). Los 25 [km.sup.2] de 1940 se convirtieron en 485 en I960 y en 1.100 en 1997. Dentro de sus limites cabian Paris, San Francisco, Roma, Manhattan y Washington (Gammage, 1999, pp. 39, 49, 63). Pero la estrella del crecimiento territorial era Atlanta. En 1999, la revista Time la declaro el asentamiento humano que mas rapidamente crecia de la historia (1,2 hectareas por hora) (Lacayo, 1999). Su dimension norte-sur, que era de 104 kilometros en 1990, salto a los 177 en 1998. Atlanta ostentaba, ademas, otro record: era una de las ciudades mas suburbanas de Estados Unidos (en 2000, el 88,1% de sus habitantes vivia en suburbios).

La factura de la ideologia del crecimiento: la crisis medioambiental

El indudable bienestar social que la ideologia del crecimiento garantizo a las ciudades del Sunbelt durante las decadas de 1980 y 1990 se estaba cobrando dos importantes facturas: la economica y la medioambiental. La primera es facilmente cuantificable. El modelo suburbano es mucho mas caro que el de la ciudad compacta: a mas espacio entre casas y edificios, mas kilometros de carreteras, de redes de agua, de alcantarillado, etcetera. El importe de las infraestructuras necesarias para abastecer una vivienda unifamiliar aislada duplica el de un apartamento de un bloque plurifamiliar urbano. Si tenemos en cuenta que, en las decadas que nos ocupan, cada kilometro de alcantarillado costaba unos 125.000 dolares, que cada kilometro de autopista costaba 2,5 millones de dolares y que las infraestructuras hay que mantenerlas, nos haremos una idea aproximada de la envergadura de esta primera factura. A pesar de ello, el modelo suburbano es rentable para los promotores, ya que el suelo es barato y gran parte de esas infraestructuras (autopistas, depuradoras, colegios, etcetera) son financiadas por la administracion publica. Se calcula que por cada dolar de impuestos que un suburbanita paga a las arcas del estado, demanda de estas entre 1,12 y 1,36 dolares (Benfield, Raimi & Chen, 1999, pp. 89-116; Gillham, 2002, pp. 123-132).

La segunda factura, la medioambiental, es mas dificil de cuantificar. A la dependencia del automovil, la polucion ambiental, el gasto energetico, el calentamiento de la atmosfera, la destruccion de la capa de ozono, etcetera, se suman otros costes. Uno de ellos es la dilapidacion del territorio. Estados Unidos urbaniza 150 hectareas cada hora. Si las actuales tasas de crecimiento continuan, la superficie edificada se duplicara en aproximadamente cincuenta anos. El modelo suburbano es en gran medida responsable de esta sangria, ya que necesita cinco veces mas territorio que la ciudad tradicional para albergar un millon de habitantes (1.060 [km.sup.2] frente a 220 [km.sup.2]). Parte de ese territorio son bosques y zonas humedas, donde vive el 50% de las especies animales del pais. Pero la mayoria es superficie agricola. Estados Unidos pierde cada ano un millon de hectareas de tierras cultivables. De ellas, 240.000 se encuentran entre las mas productivas de la nacion (donde se recolecta el 79% de la fruta y el 69% de los vegetales) (Benfield, Raimi & Chen, 1999, pp. 29-89).

El agua es otro de los principales costes de la factura medioambiental. La proliferacion de piscinas y zonas verdes hace que los suburbios consuman de cuatro a cinco veces mas agua que los centros urbanos. Los habitantes de Tucson gastan 800 litros por persona y dia, los de Albuquerque mas de 1.000 y los de Phoenix mas de 1.100. Todas estas ciudades estan enclavadas en climas deserticos y su abastecimiento depende de corrientes subterraneas. Si tenemos en cuenta que la media pluviometrica de Las Vegas es de cuatro pulgadas anuales, podremos hacernos una idea aproximada de la dimension del problema. El suministro de estas ciudades depende de macroproyectos infraestructurales. En los anos 1930 se construyo la faraonica presa Hoover, que tapono el rio Colorado con un dado de hormigon de 221 metros de altura por 200 de ancho. Esta descomunal obra de ingenieria consiguio que el desierto que comparten Arizona, Nevada y el sur de California dejara de ser un territorio inhospito. Tambien indico la direccion de la unica manera de sostener el modelo suburbano en el Sunbelt: la construccion de gigantescas y costosas obras de infraestructura. Gracias al Central Arizona Project, ejecutado en la decada de 1980, Phoenix y Tucson aliviaron su necesidad de agua con un trasvase desde el rio Colorado. Se cumplia asi una de las reivindicaciones historicas del estado de Arizona que, en 1934, habia llegado a declarar la guerra a California por este asunto.

Pero otras ciudades no fueron tan afortunadas. El Paso (Texas) no consiguio que Nuevo Mexico le permitiese acogerse a una solucion similar. Tras dar por perdida una batalla legal que se prolongo durante once anos, acabo implementando medidas pioneras en el Sunbelt en cuanto al uso racional del agua. En 1991 aprobo una resolucion transaccional que confiaba conseguir un suplemento de mas de cien millones de m3 mediante el control de la evaporacion de las reservas, la reduccion del consumo per capita a 600 litros/dia, el aumento del flujo procedente de depuradoras, la compra y alquiler de parcelas de agua comunales y, principalmente, la reduccion de las cuantiosas perdidas que se producian en el transporte (Earl & Czerniak, 1996, pp. 359-379). Otras ciudades optaron por ajustar el crecimiento urbano a la disponibilidad de agua (para Phoenix, por ejemplo, ese limite estaria en los siete millones de habitantes). Se producia asi una paradoja: no era la tierra, sino el agua lo que ponia coto al crecimiento de las ciudades del Sunbelt (Golany, 1978).

Las facturas economica y medioambiental ponen de manifiesto la gran contradiccion sobre la que se sostiene la riqueza de las ciudades del Sunbelt: el desarrollo suburbano es su razon de ser economica e ideologica, pero tambien una amenaza, especialmente en la economia globalizada, donde la calidad de vida se ha convertido en uno de los principales argumentos en la competencia entre ciudades. Hoy en dia cuestiones como la degradacion medioambiental, la escasez de agua, la obsolescencia de las infraestructuras o la contaminacion pueden traducirse en desaceleracion del crecimiento o, incluso, en decrecimiento.

La primera ciudad del Sunbelt donde esto se evidencio fue Los Angeles. Durante anos, estuvo transgrediendo la naturaleza que la rodeaba. Tras devorar los terrenos agricolas del valle de San Fernando, el crecimiento suburbano se cebo con el condado de Orange, un vergel de naranjales. Le siguieron San Bernardino, los bosques de las estribaciones montanosas y, mas recientemente, el desierto del Alto Mojave, cuya antesala (el valle del Antilope) fue engullida por un manto de piscinas y jardines. Es lo que Mike Davis (1998) denomino "la ecologia del demonio". Este crecimiento provoco gravisimos problemas en las infraestructuras de la ciudad, incapaces de acompasar ese ritmo. En 1987, millones de litros de aguas residuales fueron vertidos a la bahia de Santa Monica desde la planta depuradora de Hyperion, que no pudo absorber el espectacular desarrollo de las areas urbanas a las que servia. A ello hubo que anadir la cuestion del abastecimiento de agua que, como hemos comentado, llevaba anos enfrentando a California y Arizona. Por si fuera poco, Los Angeles era una de las metropolis mas contaminadas del mundo desarrollado, debido a su altisima dependencia del automovil. La ciudad no tenia capacidad financiera para hacer frente a este cumulo de problemas. Cuando, en 1995, estuvo al borde de la bancarrota, la unica salida que le quedo fue reducir drasticamente los servicios publicos que prestaba (clausurando treinta parques, quince bibliotecas y uno de los hospitales mas importantes del pais). El resultado fue que entre 1990 y 2000 su crecimiento poblacional se redujo al 6%. Y, lo que es peor, se genero una mala prensa que dio pie a que se acunara un termino que ha hecho fortuna como sinonimo de fracaso por congestion: "californicatiori'.

En el cambio de siglo, otras ciudades del Sunbelt parecian abocadas a seguir los pasos de Los Angeles. A finales de la decada de 1990, las infraestructuras de numerosas zonas de Atlanta mostraban sintomas de agotamiento. Como habia ocurrido en el midtown de Houston, en varias de ellas el colapso del alcantarillado obligo a establecer moratorias de construccion. Tambien era obvio que la red de suministro de agua no podria soportar los incrementos poblacionales previstos para los proximos anos. La prensa hizo recuento: entre 1988 y 1998, habian sido taladas mas de 75.000 hectareas de bosques (la mayoria en la mitad norte del area metropolitana, donde se asento el 70% de la poblacion que Atlanta gano en esa decada). La dependencia del automovil era absoluta, la ciudad ostentaba el record nacional de kilometros recorridos en los commuting. 56 en cada sentido. Ello se traducia en interminables atascos, un disparatado gasto de combustible y, lo mas importante, una contaminacion atmosferica que provoco problemas respiratorios a los ciudadanos. Al igual que ocurrio con Los Angeles, estos datos erosionaron la reputacion de Atlanta. En 2000, el Places Rated Almanac, una organizacion que clasifica las ciudades segun la calidad de vida, hizo descender su posicion desde el numero uno, que ocupaba en 1981, al treinta y tres.

Propuestas de correccion del modelo suburbano: "smartgrowth"y "edge cities"

Los casos de Los Angeles y Atlanta fueron catastrofes anunciadas. En los anos 1970, las amenazas del crecimiento suburbano eran ya evidentes. De hecho, fue entonces cuando el gobierno norteamericano implemento una serie de leyes que, de una u otra manera, lo coartaban. En 1970 se aprobo la Clean Air Act (que establecia limites de polucion ambiental); en 1972, la Clean Water Act (que obligaba a descontaminar rios, arroyos y frentes maritimos); y en 1973, la Endangered Species Act (que paralizo la construccion de autopistas que atravesaban espacios naturales). La reaccion gubernamental desperto la conciencia medioambiental de los norteamericanos. En 1998 se sometieron a referendum 240 iniciativas antisuburbanizacion, que fueron aprobadas en un 72%, fruto de lo cual resultaron mas de mil enmiendas a las legislaciones estatales. A la cabeza de este movimiento estaban algunos estados del norte, como Maryland, Oregon y Nueva Jersey (Gillham, 2002, p. xiv).

En el Sunbelt el despertar fue mas lento, pero logro cuestionar el consenso en torno a la ideologia del crecimiento. La opinion publica se dividio en tres frentes: los que pensaban que todo debia seguir igual, defensores de la ideologia del crecimiento; los que se oponian a cualquier tipo de crecimiento, grupos ecologistas radicales; y los que buscaban una solucion intermedia. Estos ultimos conformaron un movimiento que consiguio aglutinar a organizaciones de sesgo progresista, grupos empresariales conservadores y agencias publicas. Se trataba del "smart growth" ("crecimiento inteligente"), cuya maxima era: responder a la necesidad de crecer, pero limitando el impacto negativo. Lo que pretendian, por tanto, no era tanto negar la ideologia del crecimiento, como reconducirla hacia parametros sostenibles. Las cuestiones eran: cuanto, donde y como crecer (Gillham, 2002; Lucy & Philips, 2006; Williams, 2000).

La primera era dificil de refutar en terminos genericos: dependia de cada localidad. El smart growth recomendaba establecer cuotas maximas anuales, un tema delicado, ya que la Constitucion estadounidense impide limitar el aumento demografico de un territorio. Cualquier propuesta en ese sentido tan solo puede establecer ritmos y pautas justificadas por la incapacidad del estado de dotar el territorio de los correspondientes servicios e infraestructuras. Con respecto a la segunda, donde crecer, aconsejaba prohibir urbanizar las zonas naturales de valor ecologico. Muchas de ellas estaban legalmente protegidas porque pertenecian a las administraciones federal y estatal, (6) pero las que seguian en manos privadas habrian de ser compradas. Por ultimo, al como crecer el smart growth respondia con un catalogo de propuestas claramente inspirado por la ciudad tradicional: mezcla de usos, alta densidad, transporte publico, peatonalizacion, rehabilitacion urbana y arquitectonica, viviendas sociales, etcetera. Las tres primeras constituian el nucleo duro del programa. La mezcla de residencias y oficinas, por ejemplo, podia reducir los commutings. Para ello reclamaba el establecimiento del patron del "cuarto de milla": un radio de 400 metros alrededor de las viviendas (la distancia maxima que una persona admite hacer a pie en sus desplazamientos rutinarios), donde debian concentrarse los equipamientos. Por lo que respecta a la alta densidad, exigia parcelas mas pequenas y edificios mas altos (en los entornos compactos disminuye el uso del automovil y aumenta el del transporte publico). En cuanto a este ultimo, el smart growth proponia la creacion de corporaciones de transporte de escala metropolitana o regional, primer paso para garantizar su eficiencia en un entorno suburbano. Contaba para ello con el apoyo de la Intermodal Surface Transportation Efficiency Act (ISTEA), una ley federal aprobada en 1991 que apuntaba hacia un cambio de paradigma en el transporte en Estados Unidos. Experiencias piloto fueron las del Hop Shuttle Service de Boulder (Colorado) y el Shuttle Bug Reverse Commute Project de Deerfield (Illinois), redes de minibuses de escala territorial. Pero la modalidad preferida por el smart growth para contrarrestar el uso del automovil era el transporte ferroviario ligero. Las referencias, en este caso, provenian de San Francisco y su sistema bart (Bay Area Rapid Transit), y Boston y su mbta (Massachusetts Bay Transportation Authority). Peter Calthorpe (1993) traslado estas ideas a un modelo de suburbio que denomino tod (Transit Oriented Development). San Diego (California) fue una de las primeras ciudades en estudiar su implementacion.

Este ultimo caso demuestra como el mensaje del smart growth tambien parecio calar en las ciudades del Sunbelt. A finales de 1990, el gobierno federal decidio suspender las ayudas a la construccion de autopistas en el area metropolitana de Atlanta. Esta moratoria no se levantaria hasta que no se disenara un plan regional de transportes que redujera la contaminacion a los niveles permitidos por la Clean Air Act. Asi nacio, en 1999, la Georgia Regional Transportation Authority (GRTA), una especie de gobierno metropolitano encargado de supervisar cualquier proyecto de urbanizacion que afectara al transito. Por lo que respecta a Los Angeles, el alcalde pacto con los movimientos smart growth la implantacion de 120 medidas encaminadas a cambiar los habitos de produccion y consumo. Por ejemplo, frente a la domesticacion de la naturaleza via mastodonticas obras de infraestructuras, se planteo la creacion de ecosistemas capaces de absorber las aguas torrenciales. Ademas, se propuso la renaturalizacion del rio Los Angeles (Keil, 1998). Las "edge cities" fueron uno de los derivados del smart growth que mas se propago por Estados Unidos. Definidas por unos como "el mayor descubrimiento del urbanismo norteamericano desde 1980" (Sudjic,' 1992, p. 116) y por otros como la principal transformacion en la forma de hacer ciudades que se ha producido en Estados Unidos desde hacia siglos, las edge cities eran la penultima generacion de suburbios, si bien sus caracteristicas formales y funcionales diferian tanto de las de los de posguerra que muchos las contemplaban como un fenomeno diferente.

Asi opinaba Joel Garreau, autor del libro Edge City. Life on the new frontier e inventor de este termino traducible como "ciudad de borde" (Garreau, 1991). Se trataba de suburbios de gran tamano: de 4.000 a 10.000 hectareas y 30.000 a 40.000 habitantes. Por un lado, eran encuadrables dentro del fenomeno de postsuburbia, ya que se situaban muy lejos de los centros urbanos, en areas fronterizas entre la ciudad y el campo. Por otro, trasladaban a estos remotos territorios preceptos del smart growth. A diferencia del suburbio tradicional, en ellas se producia una rica mezcla de funciones que las convertia en ciudades autonomas. Joel Garreau afirmaba que en una edge city siempre habia mas puestos de trabajo que dormitorios. De hecho, no consideraba como tal a ninguna que no contuviera, al menos, 460.000 [m.sup.2] de oficinas y 55.000 [m.sup.2] de zonas comerciales. El segundo criterio smart growth asumido por las edge cities era el de la densidad. Sus parcelas eran de menor dimension que las de los suburbios tradicionales y las viviendas unifamiliares convivian con bloques de apartamentos. Ademas, el crecimiento se producia en continuidad con el tejido ya construido, sin dejar espacios vacantes entre una fase y la siguiente (fenomeno denominado "salto a pidola"). Por ultimo, las zonas de aparcamiento se concentraban en edificios en altura o en plantas subterraneas, evitando las playas de asfalto superficiales.

Las edge cities triunfaron en el Sunbelt. De acuerdo con el libro de Garreau, a comienzos de los anos 1990 Dallas-Fort Worth y Atlanta contaban con siete de ellas; Houston con once, Phoenix con doce y Los Angeles con veinticuatro (Garreau, 1992, pp. 426-439). Segun Robert E. Lang, siete de ellas se encontraban entre las diez mas "glamurosas" de Estados Unidos: Costa Mesa en Los Angeles (con 2.600.000 [m.sup.2] de oficinas), Post Oaks en Houston (2.000.000 [m.sup.2]), Cumberland Galleria en Atlanta (1.600.000 [m.sup.2]), Perimeter Center tambien en Atlanta (1.500.000 [m.sup.2]), LBJ Freeway en Dallas (1.200.000 [m.sup.2]), Far North tambien en Dallas (1.150.000 [m.sup.2]) y South Bay/lax en Los Angeles (1.100.000 [m.sup.2]). Casi todas superaban en dimension y poblacion a los centros urbanos de sus respectivas areas metropolitanas. Un ejemplo era The Woodlands, la mayor edge city de Houston en poblacion (150.000 habitantes) y superficie (10.000 hectareas, que contrastan con las 800 del downtown). Otro caso, en esta misma ciudad, era Post Oaks, en cuyos edificios de oficinas, algunos de ellos rascacielos como la Transco Tower, trabajaban 600.000 personas. Post Oaks era un autentico "uptown", es decir, un distrito financiero alternativo al downtown (de hecho, su camara de comercio habia emprendido gestiones legales para denominarse como tal).

La puesta en crisis del smart growth y la apuesta por seguir creciendo: la "edgeless city"

A finales de la decada de 1990 irrumpieron las criticas a las edge cities. Algunos academicos dudaban de que las esperanzas de conciliar crecimiento suburbano con sostenibilidad fueran realistas. Otros iban mas alla y denunciaban que eran aliadas de las empresas automovilisticas y del petroleo. Para Richard Ingersoll (1994) no era casual que las cuatro principales de Houston estuvieran situadas a mas de cuarenta kilometros del doivntown:
   En Houston, conducir es un acto politico; significa apoyar a la
   industria sobre la que se asienta la economia de la ciudad. Las
   urbanizaciones del extrarradio estan tan intimamente ligadas a la
   economia del petroleo que la relacion no puede ser casual: Clear
   Lake y Kingwood fueron promovidas por la Friendswood Development
   Company, subsidiaria de Exxon; The Woodlands por Mitchell Energy; y
   el principal socio financiero de Gerald D. Hines en First Colony es
   Royal Dutch Shell. Por su parte, Mobil Oil esta actualmente
   promoviendo once edge cities a lo largo y ancho del Sunbelt. Es
   obvio que es el interes de las industrias del automovil y el
   petroleo el que induce estas promociones, que convierten la demanda
   de sus productos en un modo de vida (un viaje en torno a una de
   estas nuevas ciudades supone medio deposito de gasolina) (p. 11;
   traduccion y adaptacion del autor).


A comienzos del siglo xxi, Robert E. Lang (2003) se atrevia a certificar el declive de las edge cities. La razon no estaria tanto en sus desajustes con los postulados del smart growth, que, en todo caso, tan solo minaban su legitimidad ante la opinion publica, como en el agotamiento de los recursos que las hicieron competitivas en los anos 1980. Ello empezo a ponerse de manifiesto cuando, al alcanzar la madurez, irrumpieron la congestion de trafico, la polucion ambiental y la especulacion del suelo. Desaparecia asi una de las principales bazas de las edge cities frente a los downtowns-, los precios razonables. Segun Lang, las empresas comenzaron a abandonarlas a finales de 1990.

El fracaso de uno de los estandartes del smart growth dio alas a los voceros de la ideologia del crecimiento, articulados en organizaciones de todo tipo. La mayoria de ellas representaba a sectores economicos promotores de suburbios (como la National Association of Home Builders, la National Association of Realtors o la Heritage Foundation). En otros casos, ciertamente minoritarios, se trataba de grupos preocupados por la posibilidad de que las politicas smart growth provocaran un aumento del precio del suelo (7) (como Habitat for Humanity). Unos y otros comenzaron a difundir datos y argumentos que pretendian contrarrestar el discurso del smart growth y su enfasis en la crisis medioambiental, a la que calificaban de exageracion elucubrada por un exquisito circulo de intelectuales de izquierda. Para ello pusieron sobre la mesa una bateria de contraargumentos.

El primero hacia referencia a la dilapidacion del territorio. Las organizaciones pro suburbios matizaban: solo el 5% de la superficie de Estados Unidos esta urbanizada. Si continuara el actual ritmo de crecimiento, se necesitarian mas de nueve mil anos para agotar zonas como el desierto de Sonora. Tan solo los terrenos privados del condado de Maricopa (expoliados por las 0,4 hectareas que le arrebata Phoenix cada hora) tardarian 336 anos en urbanizarse. Tambien en lo que respecta al territorio agricola los defensores de la ideologia del crecimiento insistian en desdramatizar. Segun la National Association of Home Builders, su dimension practicamente no habia variado en los ultimos cincuenta anos. En las zonas deserticas, ademas, esta actividad era perniciosa, ya que dilapidaba el liquido elemento (el 89% del agua consumida en Arizona estaba destinada a usos agricolas, lo que contrastaba con el 7% de las ciudades y el 4% de las industrias). Como hemos visto, en este tipo de entornos se daba una paradoja: una medida para ahorrar agua era recalificar las areas rurales como suburbanas. Tucson ya la habia puesto en practica, consagrando a areas suburbanas 4.500 hectareas de cultivo. En lo referente a las especies animales, el contraargumento era que los suburbios eran mas biodiversos que las tierras agricolas. Segun la Heritage Foundation, ciertas especies estaban aumentando de poblacion gracias a ellos, como demostraba el hecho de que el crecimiento del numero de ciervos de las areas suburbanas de Nueva York casi triplicara la media del estado (610% frente al 240%). Entre los supuestos "beneficiarios" de la ideologia del crecimiento tambien se encontraban los castores, los gansos, los zorros, los osos pardos, los pavos, los halcones y los coyotes. En cuanto a la contaminacion, ponian sobre la mesa informes oficiales que afirmaban que la calidad del aire llevaba decadas mejorando en Estados Unidos. Entre 1982 y 1992, la polucion ambiental bajo un 8% (a pesar del incremento de poblacion y produccion). Incluso en ciudades como Los Angeles, denominada "la capital del smog", no habia parado de decrecer desde 1950. Las organizaciones pro suburbios constataban, ademas, que la polucion ambiental era mayor en las areas urbanas densas, donde se concentran los atascos, el gasto de gasolina y la emision de residuos. Finalmente, cuestionaban el argumento del sobrecoste que suponia el modelo suburbano. Si bien era cierto que este exigia mas kilometros de redes, no lo era menos que era precisamente en los densos centros urbanos donde los precios se disparaban debido a los valores de suelo e instalacion. Las calles, ademas, requerian un nivel de iluminacion superior y mayor capacidad de recogida de aguas residuales, de abastecimiento de agua, etcetera.

Algunas de las organizaciones citadas constituyeron lobbies de presion para derogar las normativas antisuburbanizacion aprobadas desde 1970. (8) Su trabajo, unido al apoyo politico, economico y social con que contaba la ideologia del crecimiento en el Sunbelt, explican que, a comienzos del siglo xxi, se expandiera por sus ciudades una nueva y extremadamente agresiva variante del modelo suburbano, a la que Robert E. Lang denomino "edgeless city" (en clara referencia a la superacion de las edge cities). Ambas respondian al proceso de descentralizacion de las tareas de oficinas, pero desde el punto de vista morfologico eran opuestas (figura 7). Las edgeless cities eran extremadamente dispersas y amorfas. Se esparcian por enteras regiones metropolitanas ocupando los intersticios existentes entre suburbios y edge cities. Lo hacian, ademas, de manera casi imperceptible, con edificios modestos en apariencia y escala (de entre 5.000 y 6.000 [m.sup.2]), y separados entre si por distancias enormes. Estas ciudades, por tanto, suponian un retorno a la baja densidad, a la dispersion, a la monofuncionalidad, a la dependencia del automovil; en definitiva, a las esencias de la ideologia del crecimiento.

Lang defendia que, en 2003, la suplantacion de las edge cities por edgeless cities ya se habia producido. En ese ano, las dos terceras partes del espacio de oficinas existente fuera de los downtowns de Estados Unidos estaban en edgeless cities y el tercio restante en edge cities. En terminos generales, estas ultimas tan solo albergaban el 25% de la superficie de oficinas del pais: el otro 75% se lo repartian por igual downtowns y edgeless cities. En el Sunbelt las segundas sobrepasaban a los primeros: en Atlanta habian captado el 41,2% de las oficinas y en Miami el 65,8% (Lang, 2003, p. 55). Para Lang (2003), "el hecho de que las edgeless cities, que son tan desconcentradas, se hayan equiparado a los mas importantes downtowns de los mayores mercados del pais es asombroso. En las pasadas decadas ha ocurrido una revolucion en la forma metropolitana. La jerarquia regional de las oficinas ha dado un vuelco" (p. 56; traduccion y adaptacion del autor).

Lang explicaba las razones de este vuelco apelando a las virtudes de las edgeless cities, entre las que destacaban la modestia y la flexibilidad. A sus promotores (normalmente empresas medianas y pequenas dedicadas al back office) les era indiferente la localizacion urbana y la representatividad arquitectonica; se limitaban a construir edificios sencillos donde el suelo era barato. Este era su principal factor de competencia frente a downtowns y edge cities, pero no el unico. Su caracter difuso no generaba congestion de trafico y su practica invisibilidad no molestaba a los NIMBY ("Not In My Back Yard'), personas acomodadas que vivian en suburbios y luchaban judicialmente por que nadie se asentase en el entorno de sus paraisos particulares (Logan, 1995). (9)

Discusion

Desde el punto de vista territorial, las edgeless cities indujeron un salto mas alla de los siempre difusos limites de las ciudades del Sunbelt. Su bajisima densidad y extrema dispersion dieron lugar a la colonizacion de enclaves aun mas alejados que los de las ya de por si remotas edge cities, enclaves que, como ocurria en el caso de Atlanta, estaban a mas de cien kilometros del downtown. Las vistas satelitales lo demostraban. Las areas metropolitanas del Sunbelt estaban licuandose unas con otras, traspasando fronteras estatales e internacionales. Las ciudades de la costa sur de California se habian fundido en un continuum urbano que enlazaba Santa Barbara con Riverside, Los Angeles, el condado de Orange, San Diego y Tijuana, ya en Mexico. Algo similar ocurria en el area de Dallas-Fort Worth, de Houston (que avanzaba hacia Galveston), o de Atlanta (se calcula que, de seguir creciendo al ritmo actual, en 2050 la mitad de Georgia estara urbanizada).

Como comenta Edward W. Soja (2000), terminos tan expansivos como "megalopolis" o "megaciudad" no bastan para definir esta realidad, donde se ha perdido todo foco y todo limite (p. 218). Algunos van mas alla, y piensan que ni siquiera se les puede denominar "ciudad". Para Richard Skeates,

no podemos seguir usando el termino ciudad en el sentido que lo hemos hecho hasta ahora, para describir una entidad que, aunque grande e inflada, es aun reconocible como una estructura limitada y circunscrita que ocupa un enclave especifico. En su lugar hemos de lidiar con lo urbano: ni ciudad en el sentido clasico de la palabra, ni campo, sino un monstruo que lo devora todo y que se esta tragando tanto a la ciudad como al campo y, al hacerlo, acaba con la vieja distincion entre ambos (en Graham & Marvin, 2001, pp. 116, 121; traduccion y adaptacion del autor).

Quizas esta sea la gran "aportacion" del Sunbelt. Algunos teoricos estan convencidos de que el futuro de la ciudad americana se esta forjando alli. Las razones que aducen apuntan a la sintonia existente entre la ideologia del crecimiento y la logica tardocapitalista: conservadurismo politico, ultraliberalismo economico, imperio del sector privado, industrias tecnologicas, alta movilidad, etcetera. Mas discutible es pensar que se trate de un modelo exportable a escala global o, incluso, nacional. La resistencia demostrada por la ideologia del crecimiento tiene mucho que ver con las especificidades del Sunbelt: su corta historia, la inestabilidad de su tejido urbano y arquitectonico, el imperio de la cultura del automovil y una desregulacion urbanistica tradicionalmente puesta al servicio de las elites economicas.

Recibido el 23 de diciembre de 2017, aprobado el 26 de junio de 2018.

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(1) Houston es un buen ejemplo de ello. En sus inicios, esta ciudad, que distaba unos 80 kilometros del Golfo de Mexico, vivia a la sombra de su vecina Galveston que, por su situacion en la costa y su puerto natural, se perfilaba como futuro centro regional. En 1909 los empresarios de Houston pusieron en marcha una iniciativa para construir un puerto interior en el pantano de Buifalo que conectara la ciudad con la costa. Emitieron bonos para financiarlo y constituyeron lobbies de presion en Washington para conseguir fondos adicionales del gobierno federal. En 1914 se inauguraba el Houston Ship Channel, al que se trasladaron las companias petroleras de Texas, cuyas refinerias estaban situadas en otras localidades (en Perry & Watkins, 1977, pp. 109-128).

(2) Bien distinto ha sido el caso de la crisis de 2008, que ha afectado profundamente a las ciudades del Sunbelt debido a que uno de sus epicentros estaba en el sector inmobiliario.

(3) Economic and Statistics Administration--Census Bureau (1997), Geophysical Mobility, pp. 20-497.

(4) Segun el World Urban Areas de 2017, informe anual del think tank Demographia, tan solo Brisbane (Australia) y Quebec (Canada) pueden competir con ellas.

(5) Actualmente, el 90% del espacio de oficinas que se crea en Estados Unidos se ubica fuera de los centros urbanos.

(6) El gobierno central posee el 21% del territorio de Estados Unidos, el 90% del cual esta situado en su mitad oeste. Tambien los estados cuentan con amplias propiedades que les fueron otorgadas por el Congreso en 1787.

(7) En Phoenix el precio de la vivienda era un 35% inferior al de Portland, la "capital del smart growth".

(8) Su principal fundamento juridico era la Quinta Enmienda de la Constitucion: si se coartaba la urbanizacion de una zona, su valor de mercado caia, ocasionando un perjuicio al propietario.

(9) Algunos de los principales referentes (autores y trabajos academicos) de la lucha contra la ideologia del crecimiento en las decadas de 1980 y 1990 fueron: Barnett (1995); Benfield, Raimi y Chen (1999); Calthorpe (1993); DeGrove (1992); Duany, Plater-Zyberk y Speck (2000); Ewing (2000); Katz y Scully (1993); Moey Wilkie (1997); Orfield (1997).

Carlos Garcia-Vazquez. Universidad de Sevilla, Sevilla, Espana.

E-mail: ccggw@us.es

Leyenda: FIGURA 2 | Crecimiento territorial de Phoenix entre 1881 y 1998

Leyenda: FIGURA 3 | Direcciones del crecimiento en el area metropolitana de Atlanta entre 1980 y 1998. Personas y empleos

Leyenda: FIGURA 4 | Sottsdale, un " boomburb" de Phoenix

Leyenda: FIGURA 5 | Edge cities en Dallas y Houston

Leyenda: FIGURA 6 | Dallas Galleria, edge city de Dallas

Leyenda: FIGURA 7 | Robert E. Lang: tipos de localizacion de edificios de oficinas
FIGURA 1 | Comparacion de los crecimientos demografico y
territorial en cinco ciudades de Estados Unidos entre 1970
y 1990. De ellas, tan solo Los Angeles pertenece al Sunbelt

             Poblacion   Area desarrollada

Cleveland       -11           33
Chicago           4           46
Nueva York        8           65
Seattle          38           87
Los Angeles      45          300

FUENTE H. DIAMOND & P. NOONAN (1996). LAND USE IN AMERICA.
WASHINGTON DC: ISLAND PRESS (TRADUCCION Y ADAPTACION DEL AUTOR)

Nota: Tabla derivada de grafico de barra.
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Author:Garcia-Vazquez, Carlos
Publication:EURE-Revista Latinoamericana de Estudios Urbanos Regionales
Date:Sep 1, 2019
Words:9912
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