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La situacion actual de la ciencia canonica.

RESUMEN

El trabajo pretende examinar algunos aspectos que caracterizan la situacion actual de la ciencia canonica. En la primera parte se apunta la imagen del derecho canonico que surge de los textos que constituyen el cuerpo normativo hoy vigente en la Iglesia y del magisterio de Juan Pablo II y Benedicto XVI. El derecho canonico es confirmado como un elemento esencial en la vida de la Iglesia. En consecuencia, se subrayan las orientaciones metodologicas que fluyen de esta conviccion: se excluye asi que el derecho de la Iglesia atraviese una <<crisis>> en sus fundamentos. En la segunda parte se describen las actuales condiciones de la ensenanza del derecho canonico en las facultades eclesiasticas y en la facultades juridicas civiles de algunos paises europeos (Alemania, Francia, Espana e Italia). Por fin, es trazado un perfil del cometido que la historia del derecho canonico puede asumir dentro de la funcion, propia de la ciencia canonica, de conocer y comprender las realidades juridicas eclesiales.

Palabras clave: Ciencia canonica, Ensenanza del derecho canonico, Estudios historicos sobre el derecho canonico.

ABSTRACT

This work intends to examine some aspects which characterize the actual situation of the canonical science. In the first part, the image of the canon law which emerges from the texts which constitute the normative body in force today in the Church and in the magisterium of John Paul II and Benedict XVI is focused. The canon law is confirmed as an essential element in the life of the Church. In consequence, the methodological orientations which flow from this conviction are underlined: excluding, in this way, that the law of the Church traverses a <<crisis>> in its foundations. In the second part, the actual conditions of the teaching of the canon law in the ecclesiastical faculties and in the faculties of civil law in some European countries (Germany, France, Spain and Italy) are described. At last, a profile of the work which the history of the canon law can assume within its function, proper to the canonical science, of knowing and understanding the juridical ecclesial realities is traced.

Keywords: Canonical Science, Teaching of the Canon Law, Historical Studies of Canon Law.

SUMARIO

I * INTRODUCCION. II * LA SUPUESTA <<CRISIS>> DEL DERECHO CANONICO Y LA RESPUESTA DEL LEGISLADOR (1983-1990). IMAGENES DEL DERECHO CANONICO EN EL MAGISTERIO DE JUAN PABLO II Y BENEDICTO XVI. III * LA ENSENANZA DEL DERECHO CANONICO EN LAS UNIVERSIDADES ECLESIASTICAS Y CIVILES. IV * LOS ESTUDIOS HISTORICOS SOBRE EL DERECHO CANONICO.

I. INTRODUCCION

Al agradecer a los organizadores de este Curso de actualizacion por haber sido invitado, deseo precisar el modo en el que voy a tratar el tema que, con confianza quizas mal correspondida, me ha sido confiado, y que con notable imprudencia he decidido aceptar. No colmare las expectativas de quienes esperaban escuchar una especie de resena o balance de las contribuciones que la ciencia canonica ha ofrecido en los veinticinco anos que han transcurrido desde la promulgacion del Codex Iuris Canonici hasta hoy (1). Mas bien pretendo articular esta leccion en tres partes. En la primera buscare delinear la imagen del derecho canonico emergente de los textos que constituyen el cuerpo normativo hoy vigente en la Iglesia; y ello, con el fin de individuar las orientaciones metodologicas para la ciencia canonica que resultan de tal imagen. En la segunda parte me detendre en las actuales condiciones de la ensenanza del derecho canonico en las facultades eclesiasticas y en las facultades juridicas seculares de algunos paises europeos. Finalmente, pienso trazar un breve perfil del papel que la historia del derecho canonico puede asumir dentro de la funcion, propia de la ciencia canonica, de conocer y comprender las realidades juridicas eclesiales.

II. LA SUPUESTA <<CRISIS>> DEL DERECHO CANONICO Y LA RESPUESTA DEL LEGISLADOR (1983-1990). IMAGENES DEL DERECHO CANONICO EN EL MAGISTERIO DE JUAN PABLO II Y BENEDICTO XVI

II.1. Segun las palabras de Juan Pablo II, el Codigo latino y el oriental, junto con la constitucion apostolica Pastor Bonus, representan los textos fundamentales que componen el <<unico Corpus Iuris Canonici de la Iglesia universal>> hoy vigente (2). Semejante cuadro normativo ha sido definido entre 1983 y 1990, concluyendo un largo proceso preparatorio que, en el caso del CCEO, puede remontarse a los remotos anos veinte del siglo XIX. La promulgacion de estas nuevas leyes constituye la respuesta concreta dada por el legislador frente a una aireada crisis del derecho canonico. Conviene ocuparse del termino <<crisis>>. Ha sido observado que la crisis constituye una condicion permanente del derecho canonico: en el sentido de que la crisis es un modo de ser constitutivo de un ordenamiento juridico que vive en le tension perenne entre dimension natural y sobrenatural, en la necesidad de comprender la voluntad del Divino Fundador y de traducirla, a traves de categorias humanas y contingentes, en normas y sistemas de relaciones juridicas. Comparto tambien la idea de que la afirmada crisis del derecho canonico no es en absoluto, como alguno ha sostenido, una crisis de fundamento y de legitimacion, porque el derecho constituye una dimension connatural a la Iglesia como sociedad visible (3). Pero sobre este aspecto volvere mas adelante.

No obstante, la necesidad de responder a los ataques de los antijuridicismos, sobre todo los eclesiales, ha condicionado el debate cientifico postconciliar y, en ciertos aspectos, ha casi absorbido los esfuerzos de los sectores mas responsables de la ciencia canonica (4). Las respuestas a las tendencias antijuridicistas, por una parte, han reafirmado la naturaleza verdaderamente juridica del derecho canonico y de su ciencia. Por otra parte, los esfuerzos cientificos se han orientado en el sentido de una <<teologizacion>> del derecho canonico bajo el lema de los conceptos de <<Palabra>> y <<Sacramento>>: en sus derivas extremas la ciencia canonica ha sido concebida como una disciplina teologica con metodo teologico (5). Desde la vertiente opuesta se ha dudado que esta linea de pensamiento tenga incidencia concreta sobre la vida de la Iglesia (6). Es una tendencia doctrinal que por lo demas corre el riesgo de romper las vinculaciones con el pensamiento filosofico racional de matriz cristiana y con la cultura juridica secular gracias a la cual el derecho canonico ha contribuido a construir el patrimonio juridico del mundo occidental. Debo limitarme, en esta sede, a estas rapidas y apodicticas afirmaciones; sobre la compleja cuestion es oportuno el reenvio a los mas avisados analisis doctrinales e historiograficos.

En el no breve periodo de transicion entre el Concilio Vaticano II y el Codigo de 1983, una especie de crisis habia sido advertida en los mismos ambientes de Curia. En 1975 la Sacra Congregatio pro institutione Catholica lamentaba el olvido en el que se encontraban los estudios juridicos en el cuadro de la formacion sacerdotal y teologica impartida en los seminarios y en los colegios de los religiosos. La circular Postremis hisce annis pretendia reaccionar frente a tal abandono y contener los efectos negativos de algunas convicciones difusamente propagadas, de las que no habian quedado inmunes los mismos candidatos al sacerdocio. La circular mencionaba, junto a la imperfecta y a veces falsa interpretacion de la eclesiologia del Vaticano II, la afirmada desuetudo o desuso del Codigo vigente, frente a la carencia de un nuevo Codigo (7). En resumen, una situacion de carencia de ley --en la practica, si no en la teoria-- que todavia en 1981 el cardenal Rosalio Castillo Lara, por entonces secretario de la Comision codificadora, denunciaba ante la V Asamblea plenaria de la misma Comision (8).

II.2. Entre 1983 y 1990 el edificio normativo de la Iglesia es renovado. Se confirma, en el surco de una tradicion plurisecular, la confianza en el derecho como instrumento necesario en la vida de la Iglesia (9). A justo titulo Juan Pablo II debe ser contado entre los no muchos Pontifices legisladores que han marcado la historia de la Iglesia (10).

La constitucion Sacrae disciplinae leges, con la que fue promulgado el Codigo de 1983, es un documento fundamental que permite captar la imagen del derecho canonico que el Papa ha querido consignar a la Iglesia (11). El Codigo es considerado como el <<principal (primarium) documento legislativo de la Iglesia, fundado en la herencia juridico-legislativa de la Revelacion y de la Tradicion>>, y es entregado a la Iglesia y a los interpretes como <<el instrumento necesario (este concepto es subrayado tambien en otro lugar) para asegurar el debido orden tanto en la vida individual y social, como en la actividad misma de la Iglesia>>. Segun las conocidas palabras del Pontifice, el Codigo pretende traducir en el lenguaje juridico-canonico la eclesiologia del Concilio Vaticano II, en el intento de reflejar, a traves de sus normas, la imago Ecclesiae que brota del Concilio. En esto el Codigo se caracteriza por una <<fidelidad en la novedad>> y una <<novedad en la fidelidad>> que reflejan el modo en que el Concilio habia extraido elementos viejos y nuevos del deposito de la tradicion. Ademas se subraya como el Codigo se inserta en una dimension, la juridica, perfectamente connatural a la Iglesia misma, considerada como organismo visible y sociedad organizada que constituye una unica realidad compleja con la comunidad espiritual que es el Cuerpo Mistico de Cristo. Aqui se pone de relieve, en un contexto estrictamente juridico, el pasaje de la constitucion Lumen Gentium que quizas mas que ningun otro, sin pronunciar nunca la palabra <<derecho>>, afirma las razones de la subsistencia de la dimension juridica dentro de la Iglesia (12). Por lo tanto, las razones de la necesidad de un Codigo para la Iglesia son especificadas con referencia a las exigencias de visibilidad de la estructura jerarquica de la Iglesia; de organizacion de las funciones confiadas por Cristo a la Iglesia misma; de regulacion, segun una justicia fundada sobre la caridad, de las relaciones entre los fieles; de garantia de los derechos individuales; de sostenimiento y promocion de las iniciativas comunes dirigidas a la perfeccion de la vida cristiana.

II.3. Esta trama de pensamientos subyace bajo una serie de discursos pronunciados por Juan Pablo li entre 1983 y 2003, discursos en los que algunos conceptos fundamentales son desarrollados en una perspectiva claramente doctrinal. Al presentar el nuevo Codigo el Pontifice ampliaba la perspectiva de analisis de la ley recien promulgada al concepto mismo de derecho (13). La pregunta se plantea con terminos claros: <<?Que es el derecho en la Iglesia?>> y <<?para que sirve?>>. La respuesta es igualmente clara: el derecho es coesencial a la realidad de la Iglesia y responde a la mision perpetua y universal que Jesucristo el Senor ha confiado a la Iglesia, en la persona de los Apostoles, de proseguir en los siglos la obra salvadora del mismo Cristo. Esta doctrina es ahora desarrollada sobre la base de argumentaciones que se despliegan a lo largo de una doble perspectiva, historica y eclesiologica. En la primera direccion el Pontifice se detiene solo brevemente sobre el dato historico mas inmediato, a saber: el hecho de que en la bimilenaria historia de la Iglesia se encuentra <<la existencia de una ininterrumpida tradicion canonica de prestigioso valor doctrinal y cultural>>. Mas bien su atencion se dirige a mostrar que la historia del Pueblo de Dios esta marcada, en la Vieja y en la Nueva Alianza, por una conexion estrecha entre foedus y lex. Tambien en la perspectiva eclesiologica el derecho emerge como exigencia connatural a la Iglesia en cuanto sociedad visible, en la cual la igualdad fundada sobre el bautismo coexiste con una desigualdad en las funciones, y en la cual la existencia de una sacra potestas se relaciona con una estructura visible divinamente dotada de <<dones jerarquicos>>.

De este discurso del 3 de febrero de 1983 deseo subrayar una interesante idea que abre una fecunda perspectiva de comprension del derecho en la Iglesia. Es oportuno escuchar las palabras de Juan Pablo II: <<Si la Iglesia-Cuerpo de Cristo es conjunto organizado, si comprende en si dicha diversidad de miembros y funciones, si "se reproduce" en la multiplicidad de las Iglesias particulares, entonces esta tan metida en ella la trama de las relaciones, que ya existe el derecho, no puede menos de existir. Hablo del derecho entendido en su totalidad y en su esencia, antes que de las especificaciones, derivaciones o aplicaciones de orden propiamente canonico>> (14). Por consiguiente, en la Iglesia existe el derecho, y el derecho que existe en la Iglesia no coincide con el derecho de la Iglesia (15). Este ultimo se pone como una especificacion <<de orden propiamente canonico>> dentro de una dimension mas amplia y al mismo tiempo mas esencial: el derecho <<en su totalidad y en su esencia>>, como expresa el Pontifice, que empapa aquella <<trama de relaciones>> que exige ser regulada segun justicia. Una exigencia que en la Iglesia se refiere, de modo peculiar, a los medios salvificos como bienes debidos segun justicia (16). En las palabras del Pontifice parece resonar el eco de un planteamiento doctrinal que podriamos sintetizar en la maxima <<ubi societas, ibi ius>>, aplicada aqui a una <<societas sui generis>> (17), la Iglesia, cuya dimension juridica esta marcada por algunas peculiaridades innegables por el hecho de ser una sociedad-institucion que incluye la naturaleza proyectandola en el plano sobrenatural de la gracia.

II.4. Las reflexiones de Juan Pablo II sobre el derecho de la Iglesia son enriquecidas con profundizaciones posteriores en un discurso pronunciado en el veintenario de la promulgacion del Codigo (18). Aqui el Pontifice reacciona frente a dos actitudes doctrinales que califica como <<reduccionismos hermeneuticos que empobrecen la ciencia y la praxis canonica>>. La primera forma de reduccionismo parte de una concepcion positivista del derecho y consiste en la actitud de quien reduce el derecho a la norma escrita codicial. A esta optica positivista el Pontifice opone la imagen de un Codigo que viene <<contextualizado en la tradicion juridica de la Iglesia>>, colocado en el <<flujo de vida eclesial que es la historia del Derecho Canonico, para obtener luz en la interpretacion de la norma. En efecto, los textos codiciales se inscriben en un conjunto de fuentes juridicas, que no es posible ignorar sin exponerse a la ilusion racionalista de una norma que agote cualquier problema juridico concreto,>. La segunda forma de reduccionismo hermeneutico es tambien reconducible a una matriz positivista, y es la posicion de quien separa dentro de la dimension juridica de la Iglesia el plano de la ley del que corresponde a las declaraciones magisteriales, negando a estas el valor disciplinar que institucionalmente pueden tener, porque --afirma Juan Pablo II-- <<la dimension juridica (...), siendo teologicamente intrinseca a las realidades eclesiales, puede ser objeto de ensenanzas magisteriales, tambien definitivas>>.

El Pontifice no duda en calificar en terminos doctrinales la concepcion del derecho que surge del complejo de las consideraciones desarrolladas: diria que aqui el Papa habla como <<filosofo del derecho>>. En sintesis, el habla de un <<realismo en la concepcion del derecho>> que sirve de fundamento de <<una autentica interdisciplinariedad entre la ciencia canonica y las demas ciencias sagradas>> (19). Me detengo en el concepto de realismo juridico, que constituye la perspectiva a la vez ontologica y epistemologica que ha inspirado al Papa como legislador y como interprete. El realismo juridico define al derecho como res iusta (en nuestro caso, lo que es justo en la Iglesia) y la ciencia del derecho a partir de este objeto (20). Es suficiente recordar como el mismo Juan Pablo II habia hecho referencia a la <<trama de relaciones>> (21), horizontales y verticales, que constituyen la dimension juridica esencial de la Iglesia-Cuerpo de Cristo.

Creo que es oportuno subrayar la continuidad y la consonancia que ligan este complejo de ensenanzas con la tradicion juridica canonica y mas en general con el patrimonio cultural del derecho comun civil y canonico de la edad intermedia. Se puede recordar al respecto de que modo otro Papa legislador, Gregorio IX, habia concebido la funcion de su compilacion normativa en el cuadro de una concepcion de la funcion del derecho en la vida del hombre y de la Iglesia. La bula Rex pacificus, con la que el publico su Liber Decretalium, representa en un cuadro simbolico --con imagenes incisivas y esenciales que recuerdan un fresco medieval-- la genesis de la lex (22). Dios, Rex pacificus, dispone y manda la paz para el genero humano, pero la effrenata cupiditas de la humanidad imperfecta genera conflictos infinitos; la iustitia opone sus esfuerzos a fin de salvaguardar los vinculos sociales; la concordia, en peligro, corre el riesgo de ser derrotada y salir fuera de los confines del mundo. Resulta una imagen de la ley como realidad esencial para gobernar la imperfeccion humana sub iuris regula, es decir, a traves de la medida que el derecho da al conjunto social. La iuris regula imprime una <<forma>> en el genus humanum, mandando vivir honestamente, no acarrear dano a otros, atribuir a cada uno lo suyo. Por lo tanto, la funcion de la ley viene definida a traves de los tria iuris praecepta de Ulpiano, que, a traves de la compilacion justinianea (Dig. 1.1.10), se habian insertado en el patrimonio juridico comun de la edad medieval. Comprendo que alguno pudiera torcer el gesto frente a lo que podria parecer una contaminacion de la mas pura dimension <<teologica>> del derecho de la Iglesia. Y sin embargo es un hecho que Gregorio IX habia recurrido a estos conceptos para definir la funcion del derecho y de la ley en la apertura de una compilacion normativa del derecho de la Iglesia que el Pontifice ofrecia a la societas christiana. ?Que comprension de las palabras de Gregorio IX tenian los contemporaneos? Para el glosador Bernardo de Parma los tria iuris praecepta constituian la esencia de las normas que regulan la <<trama de relaciones>>, verticales y horizontales, subsistentes dentro de una sociedad. El precepto honeste vivere hay que entenderlo <<quantum ad se>>, es decir, atane primariamente a la dimension personalisima y de conciencia de las acciones del hombre. Alterum non ledere se refiere a la dimension interpersonal de las relaciones sociales, una dimension en la que la justicia opera (debe operar) en sintonia con la caridad. Suum cuique tribuere representa la summa y la consecuencia de los dos primeros preceptos. Se puede decir --continua el glosador-- que dando a cada uno lo suyo la persona sirve al mismo tiempo a Dios, a si mismo y al projimo cultivando y cumpliendo la justicia: un complejo de relaciones de justicia que se despliegan en horizontal (hacia el projimo), pero tambien en vertical, entre el superior y el subditus (23).

II.5. Volvamos a nuestros dias. Las ensenanzas de Juan Pablo II sobre las que me he detenido --indudablemente inmersas en el contexto canonistico contemporaneo-- representan lineas de orientacion para los interpretes del derecho vigente y mas en general para la misma ciencia canonica. Ya en la constitucion Sacrae disciplinae leges el Pontifice habia indicado cuales eran los aspectos de la eclesiologia conciliar que habian encontrado un desarrollo normativo en el Codigo latino (y que habrian encontrado desarrollo en el sucesivo Codigo de las Iglesias orientales). <<Entre los elementos que caracterizan la verdadera y genuina imagen de la Iglesia>> el legislador senalaba la doctrina referente a la Iglesia como Pueblo de Dios y la potestad sagrada como servicio; la doctrina concerniente a la Iglesia presentada como <<comunion>>, que informa las relaciones entre las Iglesias particulares y la Iglesia universal, entre primado y colegialidad; la doctrina que reconoce a los miembros del Pueblo de Dios, cada uno segun su propia condicion, la participacion en el triple munus de Cristo, sacerdotal, profetico y real; la doctrina que especifica los derechos y deberes fundamentales de los fieles; en fin, el empeno ecumenico al que es llamada la Iglesia catolica (24).

Siempre segun Juan Pablo II, la funcion de servicio al que esta orientado el ejercicio de la potestas regiminis conecta con la <<dimension personalista>> de la eclesiologia conciliar (25). Es significativo que el magisterio papal mas reciente, de Juan Pablo II a Benedicto XVI, haya puesto de relieve la centralidad de la persona humana en el derecho y la centralidad de la persona del cristiano en el derecho de la Iglesia. El actual Pontifice, hablando en el vigesimo quinto aniversario de la promulgacion del Codigo de Derecho Canonico, recordaba una frase de Antonio Rosmini, que afirmaba que <<la persona humana es la esencia del derecho>> (26). Es una conviccion --y al mismo tiempo una advertencia-- que recorre el pensamiento juridico occidental desde sus origenes en la cultura romana. A traves de la compilacion de Justiniano pasa al patrimonio juridico medieval y moderno la conocida afirmacion del jurisconsulto Hermogeniano de que el derecho esta constituido para el hombre, tiene al hombre como fin: <<cum igitur hominum causa omne ius constitutum sit>> (Dig. 1.5.2). Es una conviccion que se mantiene viva en la Iglesia, y a traves de ella el derecho de la Iglesia adquiere una fuerza ejemplar para las sociedades civiles: sobre todo en una epoca de extravio en los postulados del derecho natural, en la que el derecho, mas que ser dictado por la recta rato, puede a veces aparecer como el producto de ideologias falsas y del arbitrio de la voluntad de un legislador. Asi se expresaba Juan Pablo II en 1993, no dudando en acercar Ciceron a Santo Tomas como dos figuras que habian madurado y consolidado esta conviccion (27).

Me he detenido en estas imagenes del derecho en la Iglesia y de la Iglesia porque considero que contienen significativas indicaciones metodologicas, idoneas para dirigir la obra de la ciencia canonica que debe verselas con la interpretacion y aplicacion de las leyes vigentes. No es esta la sede para decir si y en que modo y medida la ciencia canonica de los ultimos veinticinco anos ha atesorado estas indicaciones metodologicas. Por lo demas, estoy personalmente convencido de que ella se ha puesto en el camino trazado por estas ensenanzas.

II.6. Querria concluir esta parte de mi exposicion con un par de observaciones.

Si la ciencia juridica, como todo tipo de conocimiento, debe esforzarse por ser un conocimiento que se adhiere a su objeto, es verdad que la ciencia canonica debe ser al mismo tiempo verdadera ciencia juridica y verdadera ciencia eclesial, en el sentido de que debe moverse en el interior de un horizonte eclesial, partiendo de los presupuestos (los fundamentos divinos) y mirando a los fines propios del ordenamiento de la Iglesia (garantizar la justicia en las relaciones juridicas y promover la salus animarum) (28). Al mismo tiempo, si es verdad que el derecho en la Iglesia no se agota en el derecho de la Iglesia, esto requiere que la ciencia canonica se abra hacia la dimension juridica natural y dialogue con la ciencia juridica secular (29). Si en la Iglesia el derecho esta presente en su <<totalidad y en su esencia>> (30), entonces el dialogo cientifico con los cultivadores de la ciencia juridica secular constituye una opcion metodologica coherente con el objeto mismo de la ciencia. Lo que ha hecho grande a la ciencia juridica canonica en la historia del mundo occidental ha sido esta capacidad suya de interaccionar con la ciencia juridica secular sobre el plano del objeto comun a ambas. Un conocidisimo proverbio medieval recita: legista sine canonibus parum valet, canonista sine legibus nihil (31). Con la simplificacion y la eficacia tipica del genero expresivo, el proverbio capta un elemento que caracteriza el sistema juridico del utrumque ius y la cultura que este expresa (32). Cuando este dialogo y esta interaccion --por razones a las que no nos es posible aludir aqui, pero que son conocidas por todos-- se ha interrumpido, semejante interrupcion ha producido un aislamiento de la ciencia canonica respecto al mas amplio flujo de la cultura juridica, provocando en conjunto un empobrecimiento y sequedad de la lozana tradicion cientifica del derecho canonico (33).

Una ultima anotacion brevisima. Con el CCEO se ha dado cumplimiento al ordenamiento canonico de la Iglesia universal. La raiz comun reside en el magisterio del Concilio Vaticano II, del cual el Codigo oriental representa un novum complementum que se junta al CIC y a la Pastor Bonus (34). Es sabido que en la comprension de Juan Pablo II la promulgacion de los dos Codigos respondia al deseo de que la Iglesia universal pueda finalmente respirar con dos <<pulmones>> (35). No es tarea mia analizar que efectos ha podido producir el CCEO en el proceso de maduracion y consolidacion de la ciencia del derecho canonico oriental (36). Deseo simplemente apuntar los efectos que el CCEO ha provocado dentro de la ciencia del derecho canonico latino. En breve, me parece que la publicacion del Codigo oriental ha obligado --una feliz obligacion-- a la canonistica latina a alargar la propia mirada hacia experiencias no solo disciplinares sino tambien liturgicas, teologicas y espirituales, que reflejan la varietas Ecclesiarum dentro de la universa Ecclesia (37): y esto en el interior de un comun horizonte ontologico y hermeneutico que se refiere al derecho de la Iglesia. La necesidad de la comparacion y de la interrelacion sistematica entre los dos Codigos abre nuevas perspectivas de busqueda y de reflexion que llaman a la ciencia canonica a nuevas tareas y enriquecen el panorama cientifico.

III. LA ENSENANZA DEL DERECHO CANONICO EN LAS UNIVERSIDADES ECLESIASTICAS Y CIVILES

En un discurso sobre la situacion actual de la ciencia canonica no se puede dejar de tomar en consideracion las condiciones de la ensenanza del derecho canonico. Desde sus origenes en el siglo XII las facultades universitarias han sido, por excelencia, el lugar de elaboracion del saber cientifico, gracias a la fecunda interaccion entre investigacion y ensenanza que constituye la base de un modelo <<alto>> de la institucion universitaria. Un modelo que, como demuestra la experiencia, vive en equilibrio precario y en tension perenne entre los factores variables que no siempre empujan en la misma direccion: factores relativos a la modalidad de seleccion de los profesores; a la direccion mas o menos orientada a la practica que los estudios universitarios de cuando en cuando se proponen; a los espacios de accion que los planes de estudios dejan a la disponibilidad de los profesores, sobre todo en terminos de equilibrio entre tiempo que ha de dedicarse a la didactica y al estudio; a las actividades extra-universitarias con las que el profesor esta comprometido; a los recursos financieros que las instituciones eclesiasticas y civiles destinan a los fines de educacion e investigacion; al planteamiento concreto de los curricula studiorum que, regulando la actividad didactica, condicionan indirectamente la actividad cientifica y a veces determinan los destinos academicos de una disciplina.

III.1. Es sabido que, despues de la promulgacion del Codigo de 1917, primero la imposicion del metodo exegetico, despues el renovado planteamiento metodologico dado por la constitucion Deus scientiarum Dominus (1931) (38), habian condicionado el trabajo cientifico de los canonistas a lo largo de direcciones y segun modalidades que se reflejan en los generos literarios practicados. Y es igualmente conocido el deseo, expresado por el Concilio Vaticano II de que <<en la exposicion del derecho canonico (...) se tenga presente el Misterio de la Iglesia, segun la constitucion dogmatica de Ecclesia>> (39). Esta directiva conciliar esta en el centro de las motivaciones que han llevado a la Congregacion para la Educacion Catolica a renovar el plan de estudios en las Facultades de Derecho Canonico (2002), modificando el art. 76 de la Constitucion Apostolica Sapientia christiana y el art. 56 de las respectivas Ordinationes (1979) (40). En el estudio del derecho canonico y en la interpretacion de los dos Codigos se quiere precisamente reforzar la <<perspectiva teologica>> indicada por Juan Pablo II en las constituciones Sacrae disciplinae leges y Sacri canones. La reforma preve un primer ciclo bienal, dirigido a los que no posean una formacion previa filosofico-teologica, sin posibilidad de excepcion para quienes hayan conseguido un titulo academico en derecho civil. La duracion del segundo ciclo de Licenciatura ha sido aumentada de dos a tres anos. Un tercer ciclo, de al menos un ano, esta orientado hacia el perfeccionamiento cientifico a traves de la elaboracion de una disertacion doctoral: un perfeccionamiento al que el Decreto da explicitamente el fin de adquirir <<la formacion necesaria para la investigacion cientifica>>.

La reforma esta motivada por intenciones serias, que parecen haber sido compartidas en el proceso consultivo que ha llevado a dictar el Decreto. Los efectos deberan ser valorados despues de anos, tambien con referencia al menor atractivo (en terminos de duracion) que el nuevo curriculum puede ofrecer a cuantos --sobre todo, pero no exclusivamente, los laicos-- hayan conseguido ya un titulo academico en las universidades civiles. No se puede excluir que los cinco anos necesarios constituyan un obstaculo casi insuperable para los estudiantes que hayan ya concluido una carreta civil, sobre todo para los laicos. Es un problema al que las Facultades eclesiasticas estan muy atentas en estos anos. La cuestion me parece relevante tambien en la linea de las consideraciones desarrolladas antes: el acceso a las Universidades y Facultades eclesiasticas de estudiantes ya formados en el derecho civil representa uno de los diversos canales a traves de los cuales se ha mantenido abierto hasta ahora el dialogo cultural con los estudios juridicos seculares.

III.2. Los estudios canonicos han sido cultivados tradicionalmente tambien en las Universidades civiles. Resumo rapidamente la situacion de la ensefianza del derecho canonico en algunos paises europeos en los cuales la tradicion cientifica canonica ha tenido y tiene una presencia significativa en el contexto de los estudios juridicos seculares (41).

a) En las Facultades juridicas alemanas las tematicas canonisticas son cientificamente cultivadas y academicamente representadas por profesores dedicados de otro modo a la ensenanza de disciplinas como el derecho publico, el derecho civil y la historia del derecho. Hay catedras, asignaturas y tambien institutos que contienen la denominacion Kirchenrecht o Staatskirchenrecht: la atencion se dirige con mas frecuencia hacia el derecho eclesiastico del Estado y al derecho eclesiastico evangelico (Evangelisches Kirchenrecht) y en una medida reducida al derecho de la Iglesia catolica. En cambio, este ultimo encuentra amplio espacio en las Facultades estatales de teologia catolica, donde es ensenado por especialistas de formacion canonica y dedicados especificamente a tal disciplina (42).

b) En Francia el derecho canonico no es objeto de docencia universitaria en las Facultades juridicas estatales, por efecto de la Ley de separacion entre Estado e Iglesias de 1905. Hay dos excepciones. Una esta representada por el <<Institut de droit canonique>> constituido en la Facultad de Teologia Catolica de Estrasburgo: la excepcion se explica porque en Alsacia y Lorena se conserva el regimen concordatario que se remonta al Concordato napoleonico de 1801 y mantenido despues de la primera guerra mundial a causa de la union de las dos regiones con Alemania entre 1870 y 1918. Ademas, en la Universidad de Paris XI (Facultad de Sceaux) se ha activado un Master de derecho canonico desarrollado en colaboracion con el <<Institut Catholique>> de Paris y oficialmente vinculado con la seccion de Historia del Derecho de la Universidad de Paris XI. Hay ademas dos estructuras en las cuales se ensenan oficialmente la Historia del Derecho Canonico. En la Universidad de Paris II existe una ensenanza especial de Historia del Derecho Canonico dentro del Master de Historia del Derecho. En la <<Ecole Nationale>> de Chartres se imparte un curso de Historia de las fuentes del derecho canonico (43).

c) En las Universidades estatales espanolas no esta presente una ensenanza autonoma del Derecho Canonico. Segun el plan de estudios de 1953 en las Facultades juridicas existia una materia fundamental anual titulada Derecho Canonico (titulo cambiado mas tarde por Derecho Eclesiastico del Estado), dentro de la cual se ensenaba durante un semestre el Derecho Eclesiastico civil y el Derecho Matrimonial Canonico. Con la modificacion de los planes de estudio el Derecho Eclesiastico del Estado se ha convertido en una disciplina fundamental semestral, y el contenido de la materia se ha reducido en consecuencia al Derecho Eclesiastico civil. El Derecho Matrimonial Canonico ha sido conservado, en algunas Facultades, con el rango de materia opcional. La Universidad Complutense de Madrid y algunas otras siguen el plan de estudios de 1953 y por lo tanto mantienen una asignatura anual aun denominada Derecho Canonico. En el cuadro general una excepcion esta representada por la Facultad de Derecho de la Universidad de Navarra, que une a la ensenanza fundamental del Derecho Eclesiastico del Estado una asignatura semestral obligatoria de Derecho Canonico (44).

d) He dejado Italia para el final porque, en el contexto delineado brevemente, las Facultades juridicas estatales (o asimiladas a ellas) conservan, por regla general, una ensenanza autonoma de Derecho Canonico, normalmente opcional, junto a una ensenanza de Derecho Eclesiastico civil, cuyo status, obligatorio o no, varia segun lo elegido por las Facultades. En algunas Facultades se imparte tambien una ensenanza autonoma opcional de Historia del Derecho Canonico: esta encuentra tambien espacio, segun una tradicion academica que hasta ahora resiste, dentro de cursos de Historia del Derecho Medieval y Moderno (45).

E1 panorama de conjunto muestra una tendencia a una progresiva reduccion de los espacios academicos reservados a la ensenanza del derecho canonico en las Universidades civiles. A pesar de todo, me parece que en los paises considerados los estudios canonicos se han mantenido, en conjunto, en un buen nivel. Con todo, a medio y largo plazo, la decreciente fortuna academica de la disciplina corre el riesgo de incidir con peso en el destino cientifico de la misma. Pertenece a la experiencia comun de quien trabaja en la Universidad civil constatar hasta que punto resulta cada vez mas dificil encaminar tambien a los jovenes mejor dispuestos hacia estudios especificamente canonicos, a la vista de las limitadisimas salidas profesionales, dentro y fuera de la Universidad, que puede abrir tal dedicacion cientifica.

IV. Los ESTUDIOS HISTORICOS SOBRE EL DERECHO CANONICO

Retorno el hilo de las consideraciones desarrolladas mas arriba. La relacion del derecho canonico con la teologia y con la historia refleja, en perspectiva cientifica, la relacion del derecho de la Iglesia con su matriz divina y con la dimension humana y temporal en la que se realiza el designio divino (46). El acercamiento historico al derecho de la Iglesia es, por tanto, del todo coherente con la dimension ontologica del derecho mismo, y se configura como un aspecto irrenunciable del conocimiento de la realidad juridica de la Iglesia (47). En esta linea se encuadra el filon de los estudios dedicados a la historia de las fuentes y de las instituciones eclesiasticas, de la ciencia y de las doctrinas canonisticas. Este ambito de estudios queda tambien afectado por las diversas tradiciones academicas nacionales: las investigaciones historico-canonicas son cultivadas tradicionalmente por estudiosos con formacion cientifica y puesto academico no uniformes (juristas, historiadores, teologos). Los diferentes puntos de partida, las distintas metodologias y los diversos intereses perseguidos caracterizan en un sentido fuertemente interdisciplinar este sector de estudios.

Desde 1955 un papel de impulso es desarrollado por el Institute of Medieval Canon Law, cuya denominacion lleva ahora el nombre de su fundador, Stephan Kuttner, jurista e historiador aleman que paso a traves de Italia y emigro a los Estados Unidos. El instituto, que actualmente tiene su sede en Munich, organiza con cadencia cuatrienal los Congresos Internacionales de Historia del Derecho Canonico y promueve estudios historico-canonicos que confluyen en una coleccion de publicaciones, los Monumenta Iuris Canonici: esta se identifica por la atencion particular dirigida, segun las intenciones de Kuttner, a la edicion de textos normativos y doctrinales del derecho canonico medieval. A partir de los anos Cuarenta del siglo XX gran parte de la investigacion historico-canonica se ha movido a lo largo de la linea de la rigurosa metodologia filologica inaugurada por el. En los hechos, los intereses de la historiografia canonica se han dirigido prevalentemente hacia el Medioevo; en los resultados, nuestros conocimientos del derecho canonico medieval han crecido mucho, sobre todo en relacion a la epoca llamada del <<derecho canonico clasico>> (siglos XII-XV). Sensiblemente se ha profundizado menos en la historia del derecho de la Iglesia en la edad moderna y contemporanea. Solo en estos ultimos anos un despertar de intereses ha dado impulso a investigaciones que han sido dirigidas sobre todo a la historia de la codificacion canonica de 1917, sobre la que ya disponemos de aportaciones decisivas (48).

Las investigaciones historico-juridicas han sido y son conducidas a la luz de un presupuesto que subsiste tambien aun cuando no se haya hecho explicito. Me refiero a la idea de que el derecho de la Iglesia es, junto al derecho comun civil y a los derechos particulares, uno de los elementos que han dado forma a la civilizacion juridica de una epoca que desde el siglo XII llega hasta la edad de las codificaciones: en resumen, el derecho canonico como uno de los iura communia que representan los factores constitutivos del patrimonio juridico comun europeo y, mas en general, occidental (49). La historia juridica de los siglos XII-XVIII da la medida de que profunda ha sido la incidencia de la Iglesia y de su derecho en la construccion de tal patrimonio no solo juridico sino, mas ampliamente, cultural: un papel que se mantiene determinante a pesar del imparable proceso de secularizacion de la sociedad moderna. Podria dar innumerables ejemplos, pero me limito a apuntar un tema que en los ultimos decenios ha apasionado a la historiografia: el del origen y el fundamento de los derechos humanos, comprendidos de manera variada y definidos como naturales, innatos, fundamentales, inviolables. Un dato puede darse como cosa adquirida, a pesar de la variedad de las posiciones historiograficas. Las investigaciones coinciden en poner de relieve como la reflexion juridica canonica, desde los siglos bajomedievales, ha dado una contribucion fundamental al surgimiento consciente y a la configuracion de estas situaciones juridicas --derechos inviolables e indisponibles-- que los avatares historicos mas cercanos a nosotros reclaman a la atencion cotidiana del hombre contemporaneo (50).

La investigacion historiografica conducida sobre estas vias permite constatar, entre otras cosas, que habia una unica manera de ser juristas, cualquiera que fuese la disciplina profesada (derecho civil y derecho canonico), cualquiera que fuesen las <<peculiaridades>> que connotaran una u otra disciplina, y cualquiera que fuesen las posiciones que los derechos seculares o el derecho canonico mantenian sobre una determinada cuestion. En resumen, esta historia muestra una imagen unitaria de la cultura juridica, la imagen de una unidad que se ha roto despues de la revolucion francesa y en conexion con la afirmacion del Estado unitario del siglo XIX. Esta situacion, como se sabe, ha producido por un lado una reduccion progresiva de los espacios ocupados por el derecho canonico en la sociedad, llegando a poner en duda la misma juridicidad del ordenamiento canonico; por otro lado, ha llevado a la ciencia canonica <<curial>> a resguardarse bajo posiciones apologeticas. Me parece que los resultados de esta fractura estan aun presentes y visibles en el seno de la ciencia canonica: debemos comprenderlos, mas alla de cualquier nostalgica proyeccion retrospectiva. El problema trasciende la posicion singular del derecho canonico y de su ciencia en el mundo contemporaneo. La recomposicion de una perdida unidad de la cultura juridica, aun contando con la diversidad de los acercamientos y de las perspectivas, quizas puede ser buscada en un terreno comun, el de la jurisprudencia como <<iusti atque iniusti scientia>> (51).

* Publico sin modificaciones sustanciales y con un aparato de notas limitado a lo esencial la ponencia presentada en el XXV Curso de actualizacion en Derecho canonico. Legislacion y reformas en el Derecho de la Iglesia (1983-2007), que se desarrollo en Pamplona, 5-6 noviembre 2008, bajo la direccion cientifica de los Profesores Antonio Viana y Jose Bernal. Agradezco a los Profesores Hans Schlosser (Augsburg), Franck Roumy (Paris) y Joaquin Sedano (Pamplona) las informaciones que amablemente me han suministrado y que utilizo en el [seccion] III.2. Soy el unico responsable de eventuales inexactitudes u omisiones.

(1.) En distintos Congresos se han venido celebrando los diez, veinte y veinticinco anos de la promulgacion del Codex Iuris Canonici. En las actas respectivas (en curso de publicacion las de los encuentros de 2008) se leen varias contribuciones que ofrecen valoraciones de sintesis. Entre los numerosos congresos cabe senalar los organizados por el Consejo Pontificio para los Textos Legislativos. El mas reciente tuvo lugar el 24 y 25 de enero de 2008, sobre el tema <<La legge canonica nella vita della Chiesa. Indagini e prospettive, nel segno del recente Magistero Pontificio>>. Los excerpta de las ponencias (J. HERRANZ, I. DIAS, G. B. RE, P. J. CORDES, Z. GROCHOLEWSKI, F. RODE, P. ERDO, T. BERTONE), como tambien el discurso de BENEDICTO XVI en aquella ocasion, pueden leerse en Communicationes, 40 (2008), pp. 26-54. Sin pretension alguna de exhaustividad, recuerdo algunos estudios que reflexionan sobre los Codigos vigentes en el marco de la historia de la legislacion en la Iglesia, y que analizan la incidencia de la reciente codificacion sobre los sucesivos desarrollos doctrinales: A. M. STICKLER, <<Der Codex Iuris Canonici von 1983 im Lichte der Kodifikationsgeschichte des Kirchenrechts>>, en Le nouveau Code de Droit Canonique. Actes du Ve Congres International de Droit Canonique, Ottawa 1984, dirs. M. THERIAULT-J. THORN, Ottawa 1986, I, pp. 97-104; B. E. FERME, <<Il Codice da Diritto Canonico del 1983 in prospettiva storica>>, en Vent'anni da esperienza canonica: 1983-2003. Atti della giomata accademica tenutasi nel XX anniversario della promulgazione del Codice da Diritto Canonico, Aula del Sinodo in Vaticano, 24 gennaio 2003 (Pontificio Consiglio per i Testa Legislativa), Citta del Vaticano 2003, pp. 41-55; S. BERLINGO, <<Riflessi del Codice 1983 sulla dottrina. Per una chiave da lettura della canonistica postcodiciale>>, en Ius Ecclesiae, 6 (1994), pp. 41-90; L. MULLER, <<Das kanonische Recht zu Beginn des dritten Jahrtausends>>, en Archiv fur katholisches Kirchenrecht, 170 (2001), pp. 353-382; V. DE PAOLIS, <<Il ruolo della scienza canonistica nell'ultimo ventennio>>, en Vent'anni da esperienza canonica: 1983-2003, cit., pp. 115-158; veanse tambien las Actas del IX. Kanonistisches Symposion <<Zwanzig Jahre Codex Iuris Canonici>>, que se celebro a cargo del Klaus-Morsdorf-Studium Rir Kanonistik en la Munchener Ludwigs-Maximilians-Universitat, 3-4 julio 2003, publicadas en Archiv fur katholisches Kirchenrecht, 172 (2003).

(2.) Asi en el Discorso da GIOVANNI PAOLO II ai partecipanti al Simposio Internazionale di Diritto Canonico <<Ius in vira et in missione Ecclesiae>> (Venerdi, 23 aprile 1993), n. 3: en Communicationes, 25 (1993), pp. 12-16; tambien en el sitio www.vatican.va, entre los discursos de Juan Pablo II.

(3.) En el sentido expuesto y compartido en el texto, vease G. Lo CASTRO, <<Vera e falsa crisi del diritto della Chiesa>>, en Il Diritto Ecclesiastico, 89 (1978), pp. 59-84, en particular pp. 74-80. Segun J. HERRANZ, <<Crisi e rinnovamento del diritto nella Chiesa>>, en Ius in vita et in missione Ecclesiae. Acta Symposii Internationalis Iuris Canonici occurrente X anniversario promulgationis Codicis Iuris Canonici diebus 19-24 aprilis 1993 in Civitate Vaticana celebrati (Pontificium Consilium de Legum Textibus Interpretandis), Citta dei Vaticano 1994, pp. 27-54, la pretendida crisis del derecho canonico no se descubre en el fundamento del mismo, sino mas bien como una <<crisis del vivir segun derecho>>.

(4.) S. BERLINGO, <<Riflessi del Codice 1983 sulla dottrina>>, cit. (nota 1), p. 48. Sobre los antijuridicismos y su presencia recurrente en la historia de la Iglesia, vease J. HERRANZ, <<Crisi e rinnovamento del diritto nella Chiesa>>, cit. (nota 3); C. J. ERRAZURIZ M., Il diritto e la giustizia nella Chiesa. Per una teoria fondamentale del diritto canonico (Pontificia Universita della Santa Croce, Trattati di Diritto 5), Milano 2000, pp. 3-39.

(5.) Es obvia la referencia a las teorias de Klaus Morsdorf, Antonio M. Rouco Varela, Eugenio Corecco. Para una sintesis de los desarrollos teoricos de la canonistica posconciliar en relacion al concepto de <<derecho canonico>> vease P. ERDO, Teologia del diritto canonico. Un approccio storico-istituzionale (Collana di Studi di Diritto Canonico e Diritto Ecclesiastico, Sez. canonistica 17), Torino 1996, pp. 20-43; C. J. ERRAZURIZ M., Il diritto e la giustizia nella Chiesa, cit. (nota 4), pp. 48-89. Veanse tambien los ensayos recogidos en el volumen Il concetto di diritto canonico. Storia e prospettive, curr. C. J. ERRAZURIZ M.-L. NAVARRO (Pontificia Universita della Santa Croce, Monografie Giuridiche 19), Milano 2000.

(6.) G. LO CASTRO, <<Vera e falsa crisi del diritto della Chiesa>>, cit. (nota 3), p. 76.

(7.) Sobre estos desarrollos, vease P. ERDO, Storia della scienza del diritto canonico. Una introduzione, Roma 1999, pp. 176-179; la circular Postremis hisce annis se reproduce alli en apendice, en las pp. 229-232.

(8.) Este testimonio es recordado por J. HERRANZ, <<Crisi e rinnovamento del diritto nella Chiesa>>, cit. (nota 3), p. 51; cfr. PONTIFICIA COMMISSIO CODICIS IURIS CANONICI RECOGNOSCENDO, <<Relatio complectens synthesim animadversionum ab Em.mis atque Exc.mis Patribus Commissionis ad novissimum Schema Codicis Iuris Canonici exhibitarum...>> (Sess. plenaria del 20 ottobre 1981), en Communicationes, 14 (1982), pp. 116-122.

(9.) Es un aspecto subrayado por P. GROSSI, <<Novita e tradizione nel diritto sacro (Dali'uno all'altro Codice di diritto canonico)>>, en Foro Italiano, 106.5 (1983), pp. 173-180, que habla de <<convinta scelta per il diritto>> (pp. 173 s.).

(10.) Su figura de legislador es puesta en evidencia por el card. Z. GROCHOLEWSKI, <<Giovanni Paolo II, Legislatore>>, en Ius Ecclesiae, 17 (2005), pp. 335-344.

(11.) El texto puede leerse, ademas de cualquier edicion del CIC, en el sitio www.vatican.va, entre los Textos fundamentales. Sobre la constitucion vease el ensayo de A. LONGHITANO, <<Chiesa diritto e legge nella Costituzione apostolica "Sacrae discliplinae leges">>, A venti anni dal Concilio. Prospettive teologiche e giuridiche, Palermo 1984, pp. 109-140.

(12.) Constitucion Lumen Gentium, n. 8. Pero hay quien considera que el Concilio Vaticano II habria dado escaso relieve al derecho canonico en su eclesiologia: cfr. en este sentido las consideraciones de A. M. STICKLER, <<Teologia e diritto canonico nella storia>>, en Teologia e diritto canonico, Citta del Vaticano 1987, pp. 17-32 (pp. 30 s.).

(13.) Discorso di GIOVANNI PAOLO II per la presentazione ufficiale del nuovo Codice di Diritto Canonico (Giovedi, 3 febbraio 1983), en Communicationes (1983), pp. 9-16; tambien en el sitio www.vatican.va, entre los Discursos de Juan Pablo II. Me detengo sobre todo en los nn. 2, 3, 6 y 8 del Discorso.

(14.) Discorso di GIOVANNI PAOLO li per la presenta done ufficiale del nuovo Codice di Diritto Canonico, cit. (nota 13), n. 8.

(15.) Adopto una formula de G. Lo CASTRO, <<Il diritto della Chiesa, il diritto nella Chiesa>>, en Il Diritto Ecclesiastico, 101 (1990), pp. 285-305; ahora en IDEM, II mistero del diritto. I. Del diritto e della sua conoscenza (Collana di Studi di Diritto Canonico ed Ecclesiastico, Sez. Canonistica 20), Torino 1997, pp. 95-117. Para un desarrollo y una aplicacion del principio subyacente a la formula, vease el mismo G. Lo CASTRO, <<Persona fisica nel diritto canonico>>, en Digesto delle discipline privatistiche. Sezione civile, XIII, Torino 1995, pp. 384-392.

(16.) Es oportuno reenviar a J. HERVADA, <<Las raices sacramentales del derecho canonico>> (1983), ahora en IDEM, Vetera et nova. Cuestiones de Derecho Canonico y afines (1958-2004), Pamplona 22005, pp. 297-319; IDEM, Introduccion al estudio del Derecho Canonico, Pamplona 2007, pp. 13-60.

(17.) Discorso di GIOVANNI PAOLO II per la presentazione ufficiale del nuovo Codice di Diritto Canonico (Giovedi, 3 febbraio 1983), cit. (nota 13), n. 2.

(18.) Discorso di GIOVANNI PAOLO II al partecipanti alla Giornata Accaclemica organizzata dal Pontificio Consiglio per i Testi Legislativi sul tema <<Vent'anni di esperienza canonica: 1983-2003>> (Venerdi, 24 gennaio 2003), en Communicationes (2003), pp. 2-5; tambien en el sitio www.vatican.va, entre los Discursos de Juan Pablo II. En el texto me detengo sobre todo en los nn. 2-4 del Discorso. Sobre la jornada academica y las palabras del Sumo Pontifice, vease el comentario de E. MOLANO, <<El Derecho Canonico a los veinte anos de la promulgacion del Codigo>>, en Ius Canonicum, 43, n. 86 (2003), pp. 643-664.

(19.) Ibidem, n. 3.

(20.) Se trata de una concepcion del derecho que el itinerario cientifico de Javier Hervada --en el surco de la tradicion clasica y cristiana del ius como obiectum iustitiae-- ha vuelto a proponer a la cultura canonistica contemporanea y ha aplicado especificamente a la realidad del derecho de la Iglesia. Veanse al menos la Introduccion critica al derecho natural, Pamplona (10) 2007, y ?Que es el derecho? La moderna vision del realismo juridico. Una introduccion al derecho, Pamplona 2002. Ambas obras han sido traducidas a varias lenguas. Para una lectura del pensamiento de Hervada en comparacion diaiectica conel de Pedro Lombardia y en el marco de las doctrinas de la canonistica contemporanea, vease C. J. ERRAZURIZ M., Il diritto e la giusti. zia nella Chiesa, cit. (nota 4), pp. 82-89; 93 ss.

(21.) Cfr. supra, nota 14.

(22.) <<Rex pacificus pia miseratione disposuit sibi subditos fore pudicos, pacificos et modestos. Sed effrenata cupiditas sul prodiga, pacis aemula, mater litium, materia iurgiorum, tot quotidie nova litigia generat, ut nisi iustitia conatus eius sua virtute reprimeret, et quaestiones ipsius implicitas explicaret, Jus humani foederis litigatorum abusus extingueret, et dato libello repudii, concordia extra mundi terminos exularet. Ideoque lex proditur, ut appetitus noxius sub iuris regula limitetur, per quam genus humanum ut honeste vivat, aiterum non ledat, ius suum unicuique tribuat, informatur...>>.

(23.) BERNARDO DE PARMA, Apparatus in Decretales Gregorii IX, ad const. Rex Pacificus, Romae 1582: v. honeste vivat: <<Hec sunt tria precepta legis (...) et sic sunt intelligenda, honeste vivere, quantum ad se, in his, scilicet, que nobiscum agimus, que honestas circa matrimonium consideratur (...) et circa mores (...)>>; v. alterum non ledat: <<In his scilicet que circa alios agimus, unde illud: quod tibi non vis fieri, aliis non facias, in principio Decretorum, dist. I, Humanum genus (...)>>; v. unicuique tribuat: <<sive sit pena afficiendus, sive premio remunerandus (...) Et per hoc dicitur servire Deo, sibi, et proximo, et summum bonum in vita est iustitiam colere, et ius suum unicuique tribuere (...) Et per hoc quod dicitur, unicuique, datur intelligi qualiter debeat se habere erga superiorem, et subditum>>. Me he detenido sobre estas fuentes en un contexto tematico diferente: <<Carita e diritto agli albori della scienza giuridica medievale>>, en Diritto canonico e servizio dera carita, cur. J. MINAMBRES (Pontificia Universita della Santa Croce, Monografie Giuridiche 33), Milano 2008, pp. 41-103 (94 s.).

(24.) Const. Ap. Sacrae disciplinae leges; cfr. supra, nota 11.

(25.) Discorso di GIOVANNI PAOLO II ai partecipanti alla Giornata Accademica organizzata dal Pontificio Consiglio per i Testi Legislativi sul tema <<Vent'anni di esperienza canonica: 1983-2003 >> (Venerdi, 24 gennaio 2003), cit. (nota 18), n. 4.

(26.) Discorso di Sua Santita BENEDETTO XVI al partecipanti al Convegno di studio organizzato dal Pontificio Consiglio per i Testi Legislativi in occasione del XXV anniversario della promulgazione del Codice di Diritto Canonico, sul tema <<La legge canonica nella vira della Chiesa. Indagine e prospettive, nel segno del recente Magistero Pontificio>> (Aula delle Benedizioni, Venerdi, 25 gennaio 2008), en Communicationes, 40 (2008), pp. 26-28; tambien en el sitio www.vatican.va, entre los Discursos de Benedicto XVI. La referencia es a A. ROSMINI, Filosofia del diritto, parte I, lib. I, cap. 3.

(27.) Discorso di GIOVANNI PAOLO II al partecipanti ai simposio internazionale di diritto canonico <<Ius in vira et in missione Ecclesiae>> (Venerdi 23 aprile 1993), cit. (nota 2), n. 7.

(28.) Cfr. C. J. ERRAZURIZ M., <<Circa la conoscenza del diritto ecclesiale e il suo insegnamento universitario>>, en Ius Ecclesiae, 15 (2003), pp. 562-573 (568 s.).

(29.) Sobre la esfera juridica natural como perteneciente al derecho de la Iglesia y sobre las consecuencias gnoseologicas y metodologicas de esta conviccion, vease G. Lo CASTRO, <<Scienza giuridica e diritto canonico>> (1991), ahora en IDEM, II mistero del diritto, cit. (nota 15), pp. 195-231 (222); C. J. ERRAZURIZ M., Il diritto e la giustizia nella Chiesa, cit. (nota 4), pp. 203-207; IDEM, <<Circa la conoscenza del diritto ecclesiale>>, cit. (nota 28), p. 567.

(30.) Discorso di GIOVANNI PAOLO II per la presentazione ufficiale del nuovo Codice di Diritto Canonico (Giovedi, 3 febbraio 1983), cit. (nota 13), n. 8.

(31.) F. MERZBACHER, <<Die Paromie "Legista sine canonibus parum valet, canonista sine legibus nihil">>, en Studia Gratiana, 13 (1967), pp. 275-282.

(32.) En torno al argumento ha vuelto ahora M. BELLOMO, <<Ius civile>>, <<ius canonicum>>, societa medievale, en las Actas de la primera <<Conferenza di Ricerca>> sobre L'influsso del diritto canonico sulla cultura giuridica europea, Centro Italo-Tedesco Villa Vigoni (Loveno di Menaggio, Como), 10-13 abril 2008 (en curso de publicacion al cuidado de O. CONDORELLI-E ROUMY-M. SCHMOECKEL).

(33.) P. GROSSI, <<Diritto canonico e cultura giuridica>>, en Itinerari culturali del diritto canonico nel Novecento, cur. C. FANTAPPIE (Collana di Studi di Diritto Canonico ed Ecclesiastico, Sez. canonistica 35), Torino 2003, pp. 13-31 (15 s.), habla de un <<esilio moderno del diritto canonico>> como efecto de los procesos de contrarreforma, secularizaci6n y estatalismo.

(34.) Cfr. la Const. Apost. Sacri Canones (18 ottobre 1990), con la que fue promulgado el CCEO, y el Discorso di Giovanni Paolo II ai partecipanti al Simposio Internazionale di Diritto Canonico <<Ius in vita et in missione Ecclesiae,, (Venerdt, 23 aprile 1993), cit. (nota 2), n. 3.

(35.) Un deseo enunciado sobre todo en la Const. Apost. Sacri Canones (18 octubre 1990) y repetido varias veces desde entonces.

(36.) Sobre el argumento vease la ponencia de P. Gefaell presentada en este XXV Curso de actualizacion. La viveza de este sector doctrinal queda demostrada por la riquisima bibliografia que desde 1999 P. Szabo recoge anualmente en la revista Folia Canonica.

(37.) Cfr. CONCILIO VATICANO II, Const. Lumen Gentium, n. 23; Decreto Orientalium Ecclesiarum, de Ecclesiis orientalibus catholicis, en particular proemio y nn. 2-6.

(38.) PIO XI, Constitucion Apostolica Deus scientiarum Dominus, 24 mayo 1931, en AAS, 23 (1931), pp. 241-284.

(39.) CONCILIO VATICANO II, Decreto sobre la formacion sacerdotal Optaram totius, n. 16d.

(40.) CONGREGATIO DE INSTITUTIONE CATHOLICA, <<Decretum quo ordo studiorum in Facultatibus Iuris Canonici innovatur>> (2 septiembre 2002), en AAS, 95 (2003), pp. 281-285 (tambien en el sitio www.vatican.va, entre los actos de la Curia Romana). Modifica el art. 76 de la Constitucion Apostolica Sapientia christiana promulgada por JUAN PABLO II el 15 de abril de 1979 (cfr. AAS, 71 [1979], pp. 469-499) y el art. 56 de las respectivas Ordinationes (29 de abril de 1979, cfr. AAS, 71 (1979), pp. 500-521). Vease el texto en Ius Ecclesiae, 15 (2003), pp. 559-573, con la citada nota de comentario de C. J. ERRAZURIZ M., <<Circa la conoscenza del diritto ecclesiale e il suo insegnamento universitario>>. Cfr. tambien G. PITTAU, <<La riforma strutturale degli studi di diritto canonico: la posizione della Congregazione>>, en Folia Canonica, 6 (2003), pp. 217-222, y la intervencion de H.-M. STAMM sobre la ensenanza del derecho canonico en las facultades eclesiasticas romanas en Stagnation oder Fortbildung? Aspekte des allgemeinen Kircherechts im 14. und 15. Jahrhundert, cur. M. BERTRAM (Bibliothek des Deutschen Historischen Instituts in Roto 108), Tubingen 2005, pp. 380-382.

(41.) Para un panorama general sobre los estudios y sobre la ensenanza del derecho canonico en la edad contemporanea, vease P. ERDO, Storia della scienza del diritto canonico, cit. (nota 7), pp. 174-202; C. FANTAPPIE, Introduzione storica al diritto canonico, Bologna (2) 2003, pp. 233-240, 257-261; L. MUSSELLI, Storia del diritto canonico. Introduzione alla storia del dirit. to e delle istituzioni ecclesiali (Collana di Studi di Diritto Canonico ed Ecclesiastico, Sez. canonistica 8), Torino (2) 2007, pp. 88-97, 120-124.

(42.) Veanse las intervenciones de H.-J. BECKER, G. DOLEZALEK y P. LANDAU sobre la ensenanza del derecho canonico y de su historia en las Universidades alemanas en Stagnation oder Fortbildung?, cit. (nota 40), pp. 367-380. Utiles informaciones se encuentran en el sitio http://www.kirchenrecht.net.

(43.) Es util la consulta de los sitios del Centre <<Droit et Societes religieuses>> (DSR), dirigido por Brigitte Basdevant-Gaudemet (http://dsr.u-psud.fr), y de la Revue de Droit Canonique de Strasbourg (www.droitcanon.cora).

(44.) Son impartidas ensenanzas obligatorias de Derecho canonico tambien en la Universidad de Deusto, en las de los Centros CEU, en las Universidades catolicas de Avila y Murcia. Sobre el argumento, vease M. E. OLMOS ORTEGA, <<Derecho canonico y formacion del jurista>>, en Ius Canonicum, 45, n. 90 (2005), pp. 609-628, y el cuadro puesto al dia que es ofrecido por J. BONET NAVARRO, <<El Derecho Eclesiastico del Estado en las Universidades Espanolas>>, en curso de publicacion en Anuario de Derecho Eclesiastico del Estado, 25 (2009) (agradezco al Autor por haberme permitido la lectura del texto antes de la publicacion).

(45.) Sobre la situacion italiana vease M. VISMARA MISSIROLI, Diritto canonico e scienze giuridiche. L'insegnamento del diritto della Chiesa nelle universita italiane dall'Unita al Vaticano li (Pubblicazioni della Universita di Pavia, Facolta di Giurisprudenza, Studi nelle Scienze Giuridiche e Sociali, n.s. 90), Padova 1998; S. BERLINGO, <<L'insegnamento del diritto canonico nelle Universita italiane; ovvero: Lo statuto epistemologico di una canonistica laica>>, en Winfried Schulz in memoriam. Schriften aus Kanonistik und Staatskirchenrecht, curr. C. MIRABELLI-G. FEUCIANI-C. G. FURST-H. PINE (Adnotationes in Ius Canonicum 8), Frankfurt aro Main 1999, pp. 79-106; mas en general, la bibliografia citada en mi articulo <<Tra storia e dogmatica: momenti e tendenze dello studio e clell'insegnamento del diritto canonico in Italia (secoli XIX-XX)>>, en Il Diritto Ecclesiastico, 115 (2004), pp. 917-949.

(46.) De los temas tratados brevemente en esta seccion me he ocupado ampliamente en otros trabajos, a los que reenvio para las referencias bibliograficas: <<Tra storia e dogmatica>>, cit. (nota 45); <<Il contributo delle ricerche canonistiche alla storia del pensiero medievale>>, en curso de publicacion en las Actas de la II Settimana di Studi Medievali (Istituto Storico Italiano per il Medio Evo, Roma, 21-24 maggio 2007) y en los Studi in onore di Piero Pellegrino.

(47.) C.J. ERRAZURIZ M., <<Circa la conoscenza del diritto ecclesiale>>, cit. (nota 28), p. 571.

(48.) Me refiero a la obra muy reciente de C. FANTAPPIE, Chiesa romana e modernita giuridica. I. L'edificazione del sistema canonistico (1563-1903). II. Il Codex iuris canonici (1917) (Per la Storia del Pensiero Giuridico Moderno 76), Milano 2008, donde se encontraran tambien referencias a los precedentes desarrollos historiograficos.

(49.) Creo que esta perspectiva ha ganado resonancia internacional gracias tambien a la ensenanza de F. CALASSO condensada en una obra que ha tenido una amplisima y muy merecida difusion: Medio Evo del diritto. I. Le fonti, Milano 1954. Entre los que se incluyen en el surco de su magisterio recuerdo al menos a E. CORTESE y M. BELLOMO, de quienes he mencionado las mas relevantes publicaciones sobre el tema en los trabajos citados supra, nota 46. De E. CORTESE deseo recordar aqui Il diritto nella storia medievale, I-II, Roma 1995; de M. BELLOMO es oportuno mencionar L'Europa del diritto comune (I Libri di Erice 1), Roma (8) 1998, disponible (ademas de las traducciones americana y alemana) tambien en lengua espanola: La Europa del derecho comun, intr. de E. MONTANOS FERRIN, trad. de N. POLONI y J. A. DE PRADO DIEZ (I Libri di Erice 14), Roma (2) 1999. En una perspectiva de historia de la historiografia se situan las recientes contribuciones de E. CONTE, <<Storia interna e storia estema. Il diritto medievale da Francesco Calasso alla fine del secolo XX>>, en Rivista Internazionale di Diritto Comune, 17 (2006), pp. 299-322, y de E. MONTANOS FERRIN, <<La herencia de Francesco Calasso: actualidad de una perspectiva innovadora. Consideraciones para un perfil de historia de la historiografia europea>>, en Anuario de Historia del Derecho Espanol, 77 (2007), pp. 469-479.

(50.) Para las indicaciones bibliograficas pertinentes reenvio a mi citado trabajo sobre <<Il contributo delle ricerche canonistiche alla storia del pensiero medievale>>, cit. (nota 46).
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Title Annotation:1 Estudios: A. Legislacion y reformas en el Derecho de la Iglesia (1983-2008)
Author:Condorelli, Orazio
Publication:Ius Canonicum
Date:Jan 1, 2009
Words:10783
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