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La revista Sherlock Holmes y la configuracion del lector de policial.

Sherlock Holmes magazine and the setup of police story readership

A mediados del ano 1911, cuando comienza a publicarse la revista Sherlock Holmes, (1) el campo periodistico argentino se halla practicamente consolidado. (2) En Buenos Aires circulan aproximadamente mas de trescientas publicaciones periodicas entre diarios y revistas; en la mayoria de ellas, de alguna u otra forma, esta presente la cronica policial y, en ocasiones, tambien el relato de crimenes. Desde fines del siglo XIX, el interes por las noticias e historias sobre asesinatos y otros delitos formaba parte del imaginario urbano y, la prensa, en general, daba cuenta de ello. En 1879, La Patria Argentina habia inaugurado su seccion "Variedades policiales" escrita por Eduardo Gutierrez y, hacia 1904, el diario La Prensa incorporaba la suya, denominada "Noticias de policia". Los editores de Caras y Caretas percibian este interes claramente y escribieron, a proposito de la publicacion, en 1899, de la cronica "Fusilamiento del parricida Chanez", lo siguiente:

Pero sea que semejante anhelo [...] tenga su origen en una degeneracion o desequilibrio psicologico, manifestado por la necesidad de emociones fuertes; sea que esa ansiedad con que el lector de historias sangrientas espera que el criminal sea castigado, obedezca a un obscuro y no claramente definido instinto de justicia, el hecho es que todas las noticias referentes a los ultimos momentos de Antonio Chanez, han sido devoradas con el mismo interes por los lectores de todas clases. ("Actualidad uruguaya. Fusilamiento del parricida Chanez", en Caras y Caretas, 30 de diciembre de 1899. Citado en Rogers, 2008, p. 179).

Para Caras y Caretas, "[e]ra la malsana curiosidad del publico la que obligaba al periodista a internarse en los pormenores de un crimen para escribir la cronica. Cabia preguntarse entonces--decia--si el periodismo solo respondia a lo que los lectores deseaban o si eran estos los conducidos a leer lo que aquel ofrecia" (Rogers, 2008, p. 178). No obstante, ya sea por uno u otro motivo, es evidente que el periodismo de principios de siglo XX ya habia incorporado todo aquello relacionado con el mundo del crimen.

En este contexto hace su aparicion, el 4 de julio de 1911, el primer numero de la revista Sherlock Holmes que, consciente de las posibilidades que otorga un mercado editorial avido de este tipo de publicaciones, formula una propuesta original orientada casi exclusivamente a "lo policial": (3)

[Sherlock Holmes] No viene a crear una necesidad, sino que surge, como consecuencia de una necesidad que existe; como consecuencia de esa misma necesidad que en todas partes del mundo ha actualizado en esta forma la cronica, y ha dado vida a las mil revistas de su indole, que particularmente en Inglaterra y Norte America, se han hecho de lectura indispensable para todas las clases sociales (Sherlock Holmes, "Sus propositos", ano I, no. 1, 4 de julio de 1911, p. 1).

El primer gesto que corrobora este proposito se plasma en la eleccion del nombre: Sherlock Holmes. Dicha eleccion responde al reconocimiento de la emergencia de un campo de lectura fertil en nuestro pais, el del genero policial, que encontraba en el personaje de Conan Doyle una figura emblematica. (4) La revista se apartaba, de esta forma, de una denominacion que evocara al sensacionalismo--predominante en la epoca en este tipo de publicaciones--(5) para convocar al lector a un nuevo pacto de lectura. Como senala en su editorial: "Basta el nombre para definir la indole de esta publicacion" (Sherlock Holmes, "Sus propositos", ano I, No. 1, 4 de julio de 1911, p.1). En este nuevo pacto de lectura, la revista apela a un lector conocedor del genero al que convoca a participar de una compleja red de relaciones intertextuales que remiten al policial.

Asimismo, al apelar a un lector conocedor del genero, se recupera un modo de leer particular que se inicia, segun Borges, en el origen de la ficcion policial. En "El cuento policial", el escritor argentino afirma que con los primeros relatos detectivescos de Poe surge un tipo de lector nuevo: el lector de ficciones policiales. Un lector que lee "con incredulidad, con suspicacias, una suspicacia especial". Un lector, sostiene Borges, que si lee "En un lugar de la Mancha..., desde luego supone que aquello no sucedio en La Mancha", que si luego--agrega mas adelante--lee "... de cuyo nombre no quiero acordarme ..." interpreta "?por que no quiso acordarse Cervantes? Porque sin duda Cervantes era el asesino, el culpable" (Borges, 1978, s/n). Ese lector, que emerge con el advenimiento de la literatura policial en el siglo XIX, surge, como ya se senalo, con los textos de Poe. En este sentido, los lectores de ficciones policiales, plantea Borges, "somos una invencion de Edgar Allan Poe" (1978).

En nuestro pais, ese lector de policial comienza a configurarse, si seguimos a Borges, en las ultimas decadas del siglo XIX con la publicacion de las primeras traducciones de Poe a cargo de Carlos Olivera a las que siguieron las de otros autores del genero (6) y, especialmente, con la edicion en folletin de la primera novela policial, La huella del crimen de Luis Varela, bajo el seudonimo de Raul Waleis. Ademas de Waleis/Varela, una importante cantidad de autores comienza a escribir relatos policiales: Holmberg, Groussac, Monsalve y el mismo Olivera, entre otros. Estas incursiones tempranas del genero, sumadas a la difusion de la cronica y otros generos cercanos al policial, fueron estructurando un publico con determinadas exigencias, con algunas ideas muy precisas sobre las leyes y los requisitos del genero (Lafforgue y Rivera, 1996, p. 13), y posibilitaron la emergencia de un modo de leer novedoso. Consideramos que la revista Sherlock Holmes, surgida en un momento clave del desarrollo del policial argentino, contribuyo, desde su propuesta editorial, a la construccion de ese modo de leer y, por ende, a la consolidacion de una zona de ese campo literario en formacion.

En Lector in Fabula, Umberto Eco propone la nocion de lector modelo para dar cuenta de las operaciones que se realizan en un texto para prever un lector "capaz de cooperar en la actualizacion textual de la manera prevista por el y de moverse interpretativamente de la misma manera en la que el se ha movido generativamente" (Eco, 2013, p. 74). Para esto, se recurre a diferentes medios: la eleccion de una lengua, de un tipo de enciclopedia (conjunto de conocimientos compartidos), de determinado patrimonio lexico y estilistico y, tambien, a partir de proporcionar ciertas marcas distintivas de genero que seleccionan a la audiencia. En este sentido, senala Eco, por un lado, el autor presupone la competencia de su lector modelo, pero, por el otro, tambien lo instituye (Eco, 2013). Incorporando un lenguaje coloquial--que apela a un lector popular--pero tambien, dando cuenta de una serie de decisiones particulares en cuanto al tratamiento de lo policial, Sherlock Holmes delimita claramente a su lector modelo desde su editorial inaugural:

El mundo corre tras de estos incidentes de la vida, arrastrado por la curiosidad; y alli donde hay un hecho policial cualquiera hay mil espectadores que siguen, escalonando la intensidad de sus nervios, las peripecias comicas, dramaticas, tragicas de la investigacion; convertido cada uno en pesquisante que hace mentalmente el proceso del hecho, establece con sus conjeturas, las causas; crea, a su idea, la escena; senala con su logica, el autor; define, con su pensamiento, los complices, y en una palabra, se substrae ante la consideracion del suceso, a su misma existencia, para insumirla en la de los actores de la escena que las batallas de la vida dibujan a diario en la superficie de su mismo mundo (Sherlock Holmes,"Sus propositos", ano I, no. 1, I, 4 de julio de 1911, p. 1).

Ese espectador, que no es simplemente un participante pasivo de los acontecimientos que se desarrollan a su alrededor, sino que conjetura, que sospecha, que, en terminos de Borges, se maneja con suspicacia, sera el lector modelo perfilado por la revista. Asimismo, en esta representacion que Sherlock Holmes propicia, no solo se configura un publico lector, sino que tambien se instaura un modo de leer que constrine a sus receptores a una lectura anclada en la matriz perceptiva (7) del policial clasico. Cada lector se convertira, asi, en un pesquisante y replicara el lugar en el que se instala el cronista en particular y la revista en general. Sherlock Holmes reune de esta manera las vertientes genericas mas importantes de, en terminos de Daniel Link, el campo de lo policial en el periodo. Link sostiene que "lo policial" constituye una categoria mas amplia que la relacionada con la literatura, ya que atraviesa diversas matrices genericas como la cronica, las peliculas, las series de television, las historietas, etc. (2003, p. 11). A comienzos del siglo XX, las dos formas discursivas predominantes que vehiculizan el genero son la cronica periodistica y el cuento policial. Precisamente, estas son las formas sobre las que se articula la revista. Su nombre convoca, por un lado, al personaje de Conan Doyle, mientras que, por el otro, se convierte en el referente de la labor periodistica que emprende. En ese sentido, en la figura del pesquisante se conjugan el periodista y el detective:

SHERLOCK HOLMES, hara su pesquisa propia; intervendra en todas las incidencias de la vida policial metropolitana, para reconstruir con sus datos, la escena en sus mas minimos detalles; para presentarla con todos sus matices de novela; con toda su intensidad de delito; y no sera motivo de transgresion a su proposito, ninguna de las causas que producen el silencio alrededor de ciertos hechos que conmueven una poblacion (Sherlock Holmes, "Sus propositos", ano I, no 1, I, 4 de julio de 1911, p. 1).

En consonancia con esta premisa, el periodista sera aquel capaz de intervenir "en la vida policial metropolitana" para reconstruir cada escena derivada de la violencia urbana y hacerla inteligible al lector, y puede realizar esto porque, en tanto detective, es capaz de leer los signos que posibilitan revelar "la verdad" del crimen en una ciudad que se percibe cada vez mas amenazante. (8) Dicha percepcion se funda en la sensacion de caos que deriva de vivir en una metropoli que ha estado creciendo exponencialmente desde fines del siglo XIX, producto de las politicas de inmigracion llevadas a cabo durante el periodo. (9) El crecimiento demografico ha funcionado como elemento disparador para la construccion de un imaginario social que vincula en forma directa el desarrollo de la ciudad y el crecimiento del delito. (10) Desde los inicios del siglo XX, este topico ha estado presente en la prensa de circulacion masiva, especialmente en las secciones vinculadas a la cronica del delito. (11) En esta representacion de la metropoli en la prensa, se torna imprescindible contar con la presencia de aquel capaz de descifrar la ciudad, capaz de leer en ella las huellas del crimen y, asi, desarticular la amenaza. El arte de leer las huellas es, precisamente, el metodo principal con el que opera el investigador del policial clasico. A traves de el, interpreta aquellos signos que resultan insignificantes y pasan desapercibidos para el hombre corriente (Alwin, 1982). En esta primera etapa del genero, lectura se homologa a desciframiento. El detective descifra el codigo de una escritura secreta que devela el misterio y, en esta operacion, se transforma en un lector privilegiado de las huellas del crimen en la ciudad. La revista se inscribe en esta tradicion del policial, pero transforma al detective clasico en periodista:

Sherlock Holmes no ha muerto. Investiga siempre. Pero ahora no es propiamente detective. Es periodista. Claro que Sherlock Holmes no es sajon, sino

latino. Y no lo decimos arbitrariamente, muchas cualidades de su temperamento, son de paises del sol. Ya conocen al heroe nuestros lectores. El hacerle ingles, con su pipa y su cara afeitada, y sus verdes ojos escrutadores, y su gesto hermetico de hombre inductivo, el darle esa apariencia de glentleman britanico, con su gardenia y su "monocle" fue cosa de Conan Doyle. Tampoco reside en Londres, nuestro admirable ex detective. Ahora vive en Buenos Aires y hace periodismo vibrante, agil, informativo, nuevo. (Sherlock Holmes, "Un reporter ex detective. Las adivinas en Buenos Aires", ano III, no. 93, 8 de abril de 1913).

Sherlock Holmes "no ha muerto", se ha reconfigurado y en esta reconfiguracion se vuelve periodista. Este desplazamiento de detective a reporter, por un lado, convierte al periodista en el heroe de la verdad enunciada en la cronica, pero, por el otro, instaura un pacto de lectura en relacion con los regimenes de verdad de dicho relato. En terminos de Link, el policial clasico es, en primera instancia, "un relato sobre el Crimen y la Verdad" y el detective, en este caso el periodista, es su garante (2003, p. 13). Por su parte, el juego propuesto instala a la cronica en una zona cercana a la ficcion. De ahi que las cronicas publicadas por la revista apelen a la ficcionalizacion como procedimiento narrativo. Esta utilizacion de procedimientos ficcionales para la construccion de la cronica policial forma parte de la tradicion periodistica, tanto europea como americana, de comienzos de siglo XX e inicios del XX. (12) Como senala Sylvia Saitta, la prensa de comienzos de siglo ensaya la narracion de sucesos delictivos recurriendo a diversos generos literarios. En este sentido, afirma lo siguiente: "La construccion de un referente junto con la necesidad de relatar hechos realmente sucedidos, convierten a la cronica policial en un genero que apela a procedimientos ficcionales, tipicos de la prosa literaria o los versos costumbristas, para hacer verosimil su narracion" (Saitta, 2013, p. 196). Jose Antonio Saldias, colaborador de la revista en su doble funcion de escritor de ficciones y cronista, grafica muy bien estas estrategias narrativas en La inolvidable bohemiaportena cuando recuerda los consejos del periodista Angel Mendez sobre la escritura periodistica: <<Si, pero escuchame bien, el periodista escribe para el interes del publico. Has leido diarios y novelas [...] Bueno. Ahi esta la cosa, si de policia: Sherlock Holmes; si de Casa de Gobierno, recorda el cliche de esa informacion>> (Saldias, 1968, p. 33). Cabe recordar que, como ha indicado Jorge Rivera (1986), dichos cruces deben leerse en el marco de la profesionalizacion del escritor que posibilito la figura doble del escritorperiodista, que atraviesa a toda la prensa del periodo.

No obstante, el aspecto novedoso que plantea Sherlock Holmes, en relacion con otras propuestas editoriales, es que dichos procedimientos se develan al lector, y, en ese gesto, se establece un juego con el, un juego que lo obliga a participar de las reglas del genero; un juego especular en el que ambos, periodista y lector, cumplen el rol de detectives. El periodista, que es capaz de leer las huellas, los indicios, que conducen a la resolucion del crimen, proporciona al lector los datos necesarios para hacerlo participe de la resolucion del caso. De esta manera, desde la revista, la figura del detective, desdoblada en periodista/lector, se abre en dos dimensiones: por un lado, como el detective que lee los vinculos entre la ciudad y el crimen (el cronista de policial), y, por el otro, como el detective que, como lector "empirico", descifra el enigma a partir de los elementos que le proporciona dicho cronista.

Ricardo Piglia ha analizado la figura del detective como lector empirico a traves del personaje de Dupin. Para el escritor, el detective de Poe es un lector que se encuentra en tension con el escenario de la ciudad, entendida como el espacio de la sociedad de masas. No obstante, es en ese espacio de la masa y de la multitud anonima donde surge su figura como la de un sujeto unico: "el individuo excepcional, el que sabe ver (lo que nadie ve). O, mejor, el que sabe leer lo que es necesario interpretar, el gran lector que descifra lo que no se puede controlar" (2005, p. 82). Debido a que es el primer detective literario, Dupin se establece como modelo de los que vendran, es decir, prefigura a los detectives posteriores, especialmente a Sherlock Holmes. La revista recupera este modelo y lo hace intervenir en el juego de lectura que propone a su publico lector.

En una metropoli moderna como Buenos Aires, el semanario propicia no solo un periodista que se ha transforma en detective, sino tambien un lector al que se le pide que lea como un detective. Piglia senala que los periodicos son el escenario cotidiano del crimen y solo un refinado lector como Dupin podra leerlos "como nadie los ha leido antes" (2005, p. 84). En esta linea, el periodista/detective de Sherlock Holmes leera, tambien como lector experto, las huellas del crimen en la gran ciudad y las plasmara en la revista para que sean leidas de esa forma por los lectores. De esta manera, se establece un pacto de lectura que avala la verdad enunciada por la cronica y que se basa en un modo de leer que tanto periodista como lector comparten. Esto se percibe, especialmente, en aquellas cronicas en las que la revista asume la investigacion del caso. En "La primera captura de Sherlock Holmes en Buenos Aires", el cronista realiza una investigacion sobre la fuga de la Penitenciaria Nacional de Planas y Virella, el anarquista que habia sido detenido en 1907 por el atentado a Manuel Quintana:

SHERLOCK HOLMES ha hecho, pues, su mas inteligente pesquisa. El es detective, por sport. Ya lo hemos dicho. Ayudar a la policia seria desfigurar su mision, dandole a esta un caracter utilitario. Por eso Planas Virella, el anarquista que atento contra la vida de un Presidente de la Nacion; el director de la evasion de la Penitenciaria; el mas peligroso de los fugados estuvo en nuestro poder y ahora anda en libertad (Sherlock Holmes, ano I, no. 6, 8 de agosto de 1911, pp. 63-64).

En este tipo de cronicas, no solo se le posibilita al lector ser testigo de la investigacion "en el mismo momento y bajo las diversas circunstancias en las que se lleva a cabo", sino, como ya mencionamos, se apela tambien a su participacion para dilucidar los interrogantes del caso:

Dejamos al chauffeur y esta vez surgieron a nuestra imaginacion estas dos preguntas: ?Se habrian equivocado al dar la filiacion el Gerente de la casa de prestamos y la hija del carbonero? ?O los operadores habian encargado a dos complices la conversion de las alhajas y se habian puesto en salvo en una ciudad del interior donde estos ultimos iban a buscarles? (Sherlock Holmes, "Los robos de alhajas se convierten en epidemia", ano I, no. 1, 4 de julio de 1911, pp. 64-66).

Sin duda, esta interpelacion forma parte de una estrategia editorial para posicionarse en el campo periodistico contemporaneo. Al ser una revista de circulacion semanal, Sherlock Holmes se distancia de la pretension de publicar "la primicia". Los casos que alli se presentan, en su mayoria, ya han circulado como cronica o noticia en los diarios citadinos. Por lo tanto, dicha interpelacion se vuelve un recurso insoslayable para el funcionamiento exitoso de la revista que, consciente de su eficacia, perfila un lector modelo particular que, en ocasiones, es directamente explicitado en notas como la siguiente:

Desde que aparecio el primer numero de SHERLOCK HOLMES se ha desarrollado de un modo atroz la aficion a ser detective. Ya habia muchos ciudadanos pacificos que se consideraban dotados del olfato de un lebrel y exclamaban, cuando tardaba la Policia en dar con un delincuente: "A ese lo hubiera prendido yo si me hubiesen confiado la pesquisa". Pero desde que nuestras paginas han recreado a cientos de miles de lectores con sus narraciones sobre hazanas policiales, la cosa ha subido de punto y hoy dia, de cada tres habitantes de Buenos Aires, hay por lo menos uno que considera lo mas facil encontrar al autor de cualquier crimen, aun cuando la Policia oficial haya fracasado (Sherlock Holmes, "Parte Preventivo", ano I, no. 5, 1 de agosto de 1911, pp. 3-5).

Debido a ese pacto de lectura que se propone, cronista y lector comparten un modo de leer la "realidad" que esta atravesado por la logica del policial clasico:

Vamos a ver, lector: si tu--lo que pasa a cada rato--te encontraras de manos a boca con un espectaculo callejero como el que reproduce del natural nuestra fotografia, ?que pensarias? ?Que juicio te haras de ese compacto peloton de gente que, estirando los cuellos, moviendose nerviosamente, dando saltitos para ver mejor, se se (sic) estruja y aprieta en torno a la "causa desconocida" de casi todos los tumultos callejeros?

Lo menos que pensarias, lector bueno, seria en la realidad de un accidente. Tu imaginacion, a poco que la hurgaras, te haria ver mentalmente algun cuerpo magullando y maltrecho, alguna triste victima de los peligros del transito, algun herido en rina, algun desventurado fulminado por un cable. ?Verdad? Pues bueno, tu desencanto al enterarte de la verdad sera identico al que nosotros hemos sufrido. El mismo que sufriras ahora, cuando te diga que toda esa multitud curiosa y ajustada no responde sino a este hecho espantable: !Un neumatico que ha hecho explosion!

Quedete, (13) lector, como a nosotros, el consuelo de tripas de hacer un poco de filosofia, recurriendo, como supremo argumento, al socorrido encogimiento de hombros del clasico "!que me importa!"

Y hasta otra, lector bueno. (Sherlock Holmes, "Un casi enigma", ano III, no. 84, 6 de febrero de 1913).

Por su parte, como ya senalamos, si bien la cronica policial y otros generos afines que abordan el mundo de la violencia urbana ocupan un lugar preponderante en la revista, esta se complementa con otras secciones de interes general como la de Teatro y Turf. Dichas secciones tambien se escriben desde una perspectiva inscripta en el modo de leer del lector de policial. Es decir, sus cronicas se plantean en terminos de pesquisas. Por ejemplo, en la seccion dedicada a "las cosas del turf' se senala: "Mucho campo tiene, en esa escena, la habilidad policial de SHERLOCK HOLMES"; y en lo que se refiere al teatro afirma: "Sherlock Holmes levantara tambien discretamente el cortinado de los camarines, y su acerada vista rebuscara las intimidades del teatro" (Sherlock Holmes, "Paginas complementarias", Ano I, Nro. 1, 4 de julio de 1911, p. 2). En este sentido, el periodista nunca abandona su lugar de detective/pesquisante:

Asesorado por viejos conocedores del oficio, nuestro habil pesquisante se deslizara silenciosamente por entre los studs, parlamentara con los cuidadores, sondeara el pensamiento de los jockeys, para sorprender las infinitas cabulas y combinaciones que deciden en la pista los sorprendentes descalabros de la catedra (Sherlock Holmes, "Paginas complementarias", ano I, no. 1, 4 de julio de 1911, p. 2).

Asimismo, a las diversas estrategias ya mencionadas para interpelar a su lector modelo, se suma la de proponer su participacion, a la manera de colaborador, en las investigaciones encaradas por la revista. En esta linea, se puede leer lo siguiente: "Para estas investigaciones Sherlock Holmes dispone de un nutrido sequito de auxiliares, y no sera dificil que el mismo publico sea el principal interesado en colaborar y contribuir en sus pesquisas" (Sherlock Holmes, "Paginas complementarias", ano I, no. 1, 4 de julio de 1911, p. 2). Algo similar ocurre en relacion con las cronicas teatrales: "Pesquisante por habito y por sport, nada escapara a su vista, y guiado por su discrecion y su cultura, vivira la comedia humana en amigable consorcio con sus actores, poniendo sus sutilezas al servicio de la verdad" (Sherlock Holmes, "Paginas complementarias", ano I, no. 1, 4 de julio de 1911, p. 2).

Por ultimo, el mundo del policial al que remite la revista no se reduce al de la cronica nacional o extranjera, sino que incluye ficciones del genero originales y traducciones de los principales autores extranjeros como Conan Doyle, Maurice Leblanc, Arthur Reeve, A. Freeman, entre otros. (14) Cabe senalar, por su parte, que los cruces que se realizan en la revista entre cronica y relato son tan frecuentes que, en ocasiones, solamente los modos de diagramacion permiten dilucidar si se trata de un genero u otro. Ciertas cronicas son presentadas como relatos y, viceversa, muchos relatos se constituyen como cronicas. Consideramos que este cruce no solo hace explicito los prestamos que se producen entre uno y otro genero, sino que tambien organiza ciertos protocolos de lectura que establecen los parametros desde los cuales leerlos. Como senala Chartier (1994), no existen textos fuera de los objetos escritos que lo dan de leer: "Los lectores solo los encuentran inscritos en un objeto cuyos dispositivos y organizacion guian y constrinen la operacion de produccion del sentido" (1994, p. 20). La disposicion de las paginas en la revista, las modalidades de relacion entre el texto y su paratexto (titulos, pero tambien ilustraciones, fotografias, epigrafes, cuadros, etc.) remiten siempre al mundo literario del policial (ejemplo emblematico de esto lo constituye el logo de la revista que lleva la figura del detective de Conan Doyle). En este sentido, la construccion de sentido que realiza el lector se encuentra atravesada por estos dispositivos escriturarios que orientan su lectura hacia el modo de leer propio del genero. Desde esta perspectiva, la inclusion de ilustraciones y fotografias es central para la organizacion de estos dispositivos. Desde fines del siglo XIX, las fotografias y las ilustraciones fueron incorporadas a la prensa masiva y ocuparon un rol privilegiado en aquellas publicaciones relacionadas con el delito. (15) Sherlock Holmes continua esta tradicion e incorpora las ilustraciones tanto para la representacion del caso policial abordado como para acompanar--a la manera de las revistas ilustradas europeas y americanas--los relatos que se incorporan a la revista.

Surgida en un momento de ascenso de la cultura de masas en nuestro pais, la revista Sherlock Holmes se propuso intervenir en ella con una propuesta editorial novedosa que le permitio posicionarse en el mercado a traves de un perfil diferente al de las publicaciones existentes. Al hacerlo, perfilo un lector modelo a traves del cual propicio un modo de leer vinculado al genero policial. Con este proposito, ensayo una serie de estrategias tendientes a configurar un lector cada vez mas consciente de los procedimientos y leyes del genero. No obstante, aun esta pendiente el estudio y la sistematizacion de los relatos que alli se publicaron durante sus dos anos de existencia. Creemos que su estudio exhaustivo permitira valorar los aportes de la revista a la conformacion de un publico lector de policial y contribuira al conocimiento de esta etapa temprana del genero en Argentina.

REFERENCIAS

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Notas

(1) Sherlock Holmes fue una revista semanal ilustrada que se publico en Buenos Aires desde 1911 hasta 1913. El semanario fue dirigido por Juan B. Clara y alcanzo a tener una tirada de 50.000 ejemplares. Se distribuia en esa ciudad y en otras del interior pais. Los lectores podian adquirir su ejemplar suelto a 20 centavos (25, en el interior) o suscribirse por una suma de $ 2,50 m/n mensual. El material proporcionado giraba mayormente en torno a lo policial: cronicas nacionales y extranjeras, relatos policiales originales y traducciones de autores destacados del genero, especialmente ingleses y franceses, al que se sumaba criticas teatrales y deportivas.

(2) En las primeras decadas del siglo XX, asistimos a la culminacion de un proceso a traves del cual el periodismo se separa del poder del Estado para configurar un campo periodistico nuevo, congruente con los desarrollos de la prensa mundial. En pocos anos, los diarios incorporaron tecnologia, maquinarias y tecnicas de impresion que sentaron las bases del periodismo de masas. En el marco de una economia en ascenso, se ampliaron las redes de distribucion de periodicos y se inauguraron edificios modernos con nuevas rotativas que llegaron a imprimir 320.000 ejemplares, frente a los 48.000 de la tirada anterior (Saitta, 2009; 2013). La multiplicacion de la prensa escrita posibilito el inicio de nuevos emprendimientos que adecuaron sus formatos, su lenguaje, asi como las modalidades de difusion y comercializacion, en la realidad cambiante que el nuevo siglo traia aparejada (De Diego, 2009). Este crecimiento de la prensa es, asimismo, el emergente de la incorporacion de amplios sectores sociales a la cultura letrada. A partir de entonces, dicha cultura se convirtio en un espacio plural y escindido en el que "debieron convivir, no sin conflictos, dos circuitos de produccion y consumo culturales: un circuito culto y un circuito popular" (Pastormelo, 2014, p. 1). El circuito popular se nutrio basicamente de la prensa periodica. Como senala Adolfo Prieto: "la prensa periodica, previsiblemente, sirvio de practica inicial a los nuevos contingentes de lectores, y la prensa periodica, previsiblemente tambien, crecio con el ritmo que estos crecian" (Prieto, 1988, p. 10)

(3) La recepcion de la revista en el campo periodistico contemporaneo da cuenta del caracter original de su propuesta. En el segundo numero de Sherlock Holmes se recuperan las resenas publicadas en diversos diarios y revistas a proposito de su aparicion. Dichas resenas destacan la originalidad del proyecto editorial. Por ejemplo, el periodico El Diario consigna lo siguiente: "SHERLOCK HOLMES, como su titulo lo indica, es una revista destinada a ocuparse preferentemente de la nota policial, nota que interesa como ninguna otra y que es, como ninguna otra, siempre nueva, emocionante, palpitante y de intensisima y profunda emocion". Otros periodicos siguen una linea similar: "Trae ademas--y en esto ya muestran sus unas los detectives periodistas que forman parte de la redaccion de SHERLOCK HOLMES--varias primicias policiales, que han de ser leidas con gusto por los infinitos aficionados a las cronicas de la delincuencia, primicias meritorias, en este ambiente metropolitano donde puede decirse ningun secreto permanece X para los chinos profesionales" (La Razon); "Todo lo mas horripilantemente policial que exista se encuentra en SHERLOCK HOLMES. Cronica, novela, informacion grafica. Original la cosa y de muy buena originalidad" (Sarmiento); "Tal es el epigrafe con que se presenta al publico una nueva revista semanal ilustrada de indole completamente desconocida hasta el momento por nosotros, pero que sin duda ha de llenar el vacio que sienten los espiritus avidos de lo interesantemente sensacional" (La Gaceta de Buenos Aires) (Sherlock Holmes, "Nuestro primer numero", ano I, no. 2, 11 de julio de 1911).

(4) Cabe recordar que para el momento de aparicion de la revista ya se habian publicado en Argentina una serie de relatos protagonizados por el personaje de Conan Doyle: La senal de los cuatro (1898), "La mancha de sangre" (1898) y "La liga de los pelirrojos" (1899), entre otros.

(5) El sensacionalismo constituyo una de las estrategias narrativas predominantes en la cronica policial de la prensa a comienzos de siglo XX (ver en este sentido la investigacion de Paulina Brunetti Relatos de prensa. La cronica policial en los diarios cordobeses de comienzos del siglo XX. 1900-1914). En tanto escritura orientada a interpelar/impeler al lector, la cronica policial sensacionalista recurre a la utilizacion de una serie de estrategias conocidas por el lector, basadas en la redundancia y el estereotipo. Como senala Paulina Brunetti: "Su discurso no procuraba tanto expresar las emociones del cronista sino especialmente suscitarlas en el lector a partir de la tematizacion de un mundo ya cargado de fuerza patemica en el imaginario social (...) ?Cuales fueron sus artificios retoricos? En principio, una combinatoria que se centra en una adjetivizacion con fuerte propiedades patemizantes o en figuras que hacen a la amplificacion como la hiperbole y la hipotiposis. Es por ello que suele destacarse como caracteristico del sensacionalismo su estilo al que se denomina #melodramatico# cuya caracteristica, aunque no la unica, fue la exageracion y sobre todo la exasperacion de las pasiones" (Brunetti, 2011, pp. 3-4). La intencion de diferenciarse de este tipo de cronicas por parte de la revista es explicitada en la resena que el periodico El Diario publica a raiz de la aparicion de Sherlock Holmes y que la propia revista recupera en sus paginas la semana siguiente: "La revista policial puramente populachera murio para siempre,--y bien muerta esta--al fenecer #Los Sucesos# y sus posteriores imitadores a causa de la mayor progresiva mayor cultura del publico. Pero si para aquella revista que solo halagaba bajas pasiones ya no hay publico--y mas vale que no lo haya-- tiene que haberlo numerosisimo para una publicacion policial a la moderna, literariamente bien escrita y bien informada, que sea cada semana el compendio acertadamente extractado de todos los acontecimientos policiales de la misma (Sherlock Holmes, "Nuestro primer numero", ano 1, no. 2, 11 de julio de 1911).

(6) A fines del siglo XIX y comienzos del XX, ya se habian publicado en el pais diversas obras del genero. Entre las mas representativas, podemos mencionar a las siguientes: El derrumbamiento (1879), El crimen de Orcival (1880), El expediente numero 113 (1881) y Elproceso Lerouge (1881) de Emile Gaboriau; "La casa vacia" (1894) de Maurice Leblanc, ademas de los relatos de Conan Doyle ya mencionados (Lafforgue y Rivera, 1996; Setton, 2012).

(7) Entendemos, siguiendo a Link, a la literatura como una maquina que procesa o fabrica matrices de percepcion: angulos, puntos de vista, relaciones, grillas tematicas, principios formales. En terminos del autor: "Lo que se perciba sera diferente segun el juego que se establezca entre cada uno de los factores que forman parte de la practica literaria. El policial, naturalmente, es una de esas matrices perceptivas" (Link, 2003, p. 9).

(8) Lila Caimari senala que: "Acostumbrados a reconocer a los personajes de la calle de memoria, por el simple conocimiento de primera mano, los vigilantes (en su mayoria criollos, muchos reclutados en las provincias) se ven completamente desbordados. Entre 1870 y el cambio de siglo, esta sensacion de rezago no los abandona, y en ese clima institucional se acumulan los documentos que hablan del temor al caos (la mayoria de los arrestos de esos anos no son por delitos contra las personas o la propiedad, sino por "desorden publico"). Es que este universo fisonomico al que cada semana se incorporan nuevos miles de individuos ya no puede ser controlado con la mirada de un agente de la calle, por mas sagaz que sea. El repertorio de rostros familiares a vigilar va siendo ahogado en un mar de caras nuevas: a fuerza de multiplicacion, las combinaciones de narices, cejas, ojos, bocas y peinados se van desdibujando, excediendo completamente los limites de la memoria humana. Problema crucial, porque esa multitud que se traga las singularidades de la fisonomia es el mejor escondite de las intenciones: cobija mayores permisividades y puede albergar las ideologias y moralidades mas inconfesables (2009, pp. 41-43).

(9) "Segun el registro del segundo Censo Nacional en 1895, la poblacion del pais alcanzaba practicamente los 4.000.000 de habitantes, de los cuales el 34% eran extranjeros. Para el tercer Censo, levantado en 1914, la poblacion casi se habia duplicado, con 7.885.000 habitantes, con un porcentaje elevado ahora al 43% de extranjeros" (Prieto, 1988, p. 13).

(10) Walter Benjamin ha sido uno de los primeros en senalar la ansiedad por el costado intranquilizador y amenazante que genero el crecimiento demografico en las grandes ciudades. La vida en las metropolis modernas es atravesada por la percepcion del otro como un criminal: "Aqui la masa aparece como el asilo que protege al asocial de sus perseguidores. Entre sus aspectos mas peligrosos, este fue el mas manifiesto" (2012, p. 104).

(11) Como senala Lila Caimari, tal vinculacion no es nueva. La idea de la metropoli moderna como escenario del crimen ha estado con fuerza presente en la literatura y la prensa masiva desde mediados del siglo XIX y se convirtio en un elemento clave de la imaginacion social del periodo "como lo revela el exito de las narraciones de #misterios de la ciudad#, que llenan las columnas de la prensa europea (y pronto son traducidas y publicadas en tantos diarios y revistas portenos)" (2009, p. 45).

(12) Ya Antonio Gramsci senalaba, respecto de la utilizacion de procedimientos ficcionales en la escritura de la cronica policial, lo siguiente: "Es facil observar que la cronica de los grandes diarios se redacta como una inacabable Mil y una noches que se concibe con rasgos de novela por entregas. Existe la misma variedad de esquemas sentimentales y de motivos: la tragedia, el drama frenetico, la intriga ingeniosa e inteligente, la farsa. El Corriere della Sera no publica novelas por entregas, pero su pagina policial tiene todas sus caracteristicas con el agregado de la nocion, siempre presente, de que se trata de hechos verdaderos" (2006, p. 181).

(13) Se respeta la escritura consignada en el original.

(14) La revista publica las traducciones de estos relatos en algunos casos apenas semanas despues de su aparicion en Europa. Por ejemplo, "Los juegos del sol", serie perteneciente a las Confidencias de Arsenio Lupin, de Maurice Leblanc se publica el 4 de julio de 1911, a tres meses de su edicion en Francia (15 de abril de 1911); o "La desaparicion de Lady Frances Carfax", de Arthur Conan Doyle, que aparece en Sherlock Holmes el 19 de diciembre de 1911 a diez dias de su publicacion en The Strand Magazine.

(15) La publicacion de representaciones graficas ligadas a eventos policiales o accidentes urbanos en las revistas no era algo novedoso. Sandra Szir senala al respecto que "La relacion entre crimen e imagen presentaba ya un desarrollo en los periodicos europeos y norteamericanos, cuyos editores--y en particular los de los semanarios populares ilustradoshabian detectado que el registro sensacionalista de los desastres humanos podia implicar buenos negocios" (2009, p. 22). En nuestro pais, los antecedentes se remontan a las publicaciones de la Revista de Policia (1871) y la Revista Criminal (1873).

Andrea Vilarino

Universidad de Buenos Aires, Argentina

vilarinoandrea@yahoo.com.ar

https://doi.org/10.24215/18517811e106
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Author:Vilarino, Andrea
Publication:Orbis Tertius: Revista de teoria y critica literaria
Date:Jun 1, 2019
Words:7238
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