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La politica exterior del Gobierno Revolucionario Peruano y los cambios en el orden internacional, 1968-1975/Foreign policy of the Peruvian Revolutionary Government and Changes in the International Order, 1968-1975.

Introduccion

Este trabajo busca responder a dos preguntas. La primera es como se inserta el Peru en una coyuntura de cambios en los ordenes regional y global que se dio desde fines de la decada de 1960 y que tuvo una densa trama en la decada de 1970. La segunda es como se explica desde el Analisis de la Politica Exterior el nuevo rumbo que imprime la conduccion de las relaciones externas del Peru en una parte de este periodo, entre 1968 y 1975.

En las paginas siguientes argumentamos que con la Revolucion Militar de octubre 1968 el Peru transformo su politica exterior, cambiando el << paradigma >> y la << gran estrategia >> de la misma (1). El Peru introdujo nuevas metas para su accionar en los ambitos latinoamericano, interamericano y mundial y se fijo nuevos caminos para alcanzar estas metas. Dichas metas y estrategia las mantuvo hasta poco despues de 1975, cuando se produjo un decisivo cambio en el liderazgo del gobierno militar.

En efecto, el gobierno militar decidio vincular las profundas reformas que intentaba llevar adelante en el plano nacional con los principios internacionales que preconizaba el Movimiento de Paises No Alineados desde la decada de 1960 y mas particularmente con los objetivos que el Grupo de los 77 (paises en desarrollo) buscaba en la decada de 1970 a traves de la propuesta de un Nuevo Orden Economico Internacional (NOEI).

Al mismo tiempo, opto por involucrarse en un rol de liderazgo en una corriente nacionalista latinoamericana que intentaba fundamentalmente reajustar el orden interamericano y orientar la integracion regional, atenuando la dependencia de America Latina con relacion a Estados Unidos.

Estos cambios en la politica exterior peruana obedecieron sobre todo a las transformaciones que el gobierno revolucionario planteo y fue introduciendo en la sociedad peruana (2), pero tambien a las nuevas tendencias que los gobernantes militares y los diplomaticos peruanos percibieron estaban tomado fuerza durante la decada de 1970 en el entorno regional y mundial. En ambos planos parecian perfilarse, aunque con distinta claridad, importantes reconfiguraciones. Por ejemplo, a mediados de la decada de 1970, como veremos mas adelante, los paises de la Comunidad Europea veian con simpatia la perspectiva de un NOEI.

Varias de las metas internas y externas que el gobierno revolucionario se habia trazado, tales como la industrializacion, un grado de control sobre la inversion extranjera, el ataque a las posiciones de la oligarquia nacional, un incremento del poderio militar del pais, nuevos socios comerciales y fuentes de financiamiento, y un cambio de valores en la sociedad, requerian del debilitamiento de distintos tipos de dependencia que el Peru mantenia con respecto a Estados Unidos.

Por un lado, los vinculos de dependencia con Estados Unidos se daban a nivel de toda America Latina y, por otro lado, al Peru le hacia falta conseguir simpatia y aliados en los enfrentamientos que, de todas formas, iban a presentarse con EE.UU. durante la gestion revolucionaria.

De esta manera, el Peru necesitaba plantearse una linea de politica exterior que lo conectara estrechamente con America Latina y que tambien despertara solidaridad y apoyo en otras latitudes.

El general Mercado Jarrin, que fue el primer canciller del gobierno militar, senalaba que la situacion internacional los << obligo a planificar estrategicamente una politica exterior >> que contemplara << tres anillos concentricos >>. El primer anillo, segun Mercado, eran los paises vecinos y el instrumento principal era el Grupo Andino. El segundo anillo era America Latina. Y el tercero el Tercer Mundo (Kruijt, 1984, p. 150).

Pensamos que una forma complementaria de ver la politica exterior peruana seria en la perspectiva de dos ejes interrelacionados:

1. Liderando un moderado enfrentamiento con EE.UU. en el plano interamericano.

2. Desarrollando un liderazgo menor en el G-77 y los No Alineados hacia el logro de un NOEI.

Tal como suele ser el caso, el nuevo paradigma y la estrategia fueron concebidos por estadistas y diplomaticos tomando en cuenta las capacidades--presentes y previsibles--del Estado peruano. En este aspecto, es de destacar que el Peru, lejos de concebir su gran estrategia vinculada con el apoyo de Estados mas poderosos, como lo hacen normalmente las potencias menores, decidio apoyarse en movimientos y grupos de Estados en vias de desarrollo y de menor poder en el orden internacional (los Paises no Alineados, el Grupo de los 77 y gobiernos progresistas latinoamericanos) y, por el contrario, desafio posiciones e intereses de los paises economicamente desarrollados y en especial de la potencia hegemonica regional y mundial, Estados Unidos.

Fue justamente una particular capacidad, prevista por el Estado peruano, de maniobrar exitosamente a partir de las demandas y presiones de los paises del Tercer Mundo y latinoamericanos, en un contexto general de descontento y reivindicaciones, la que constituyo la principal base de poder en la politica exterior del Peru. La estrategia de esta perseguia en gran medida asegurar la viabilidad y consolidacion de grandes transformaciones en la sociedad peruana.

Apoyandonos en la literatura especializada, podemos postular que el surgimiento de una nueva gran estrategia en la politica exterior peruana en 1968 se habria debido a que se dieron las siguientes condiciones en los ambitos interno e internacional (3):

1. Cuestionamiento de la gran estrategia vigente en la politica exterior peruana, que se desenvolvia a partir de un alineamiento con Estados Unidos y la conformidad con las premisas ortodoxas del desarrollo economico y los intercambios internacionales.

Esto ocurrio, por un lado, por los conflictos que se venian planteando entre el Peru y EE.UU., sobre todo por la expropiacion de la International Petroleum y el asunto de las 200 millas de mar territorial. Por otro lado, se debio a la insatisfaccion con un modelo de desarrollo que, se veia, marginaba al grueso de la poblacion, limitaba el avance economico del pais y lo mantenia en una situacion de dependencia externa.

2. Cambios importantes en los lideres y el tipo de regimen politico y economico del pais.

3. Presiones externas sobre el gobierno, debido especialmente a las medidas economicas que venia adoptando. El gobierno militar busco contrarrestar estas presiones con sus acciones internacionales.

4. Necesidad de legitimacion interna y externa de un gobierno de facto y carente de la base de un movimiento politico.

5. Las perspectivas futuras percibidas en los ordenes internacional y regional, que adquirieron una mayor importancia frente a la situacion presente, la cual--sobre todo en el orden internacional--se vio como una etapa de transicion.

En el desarrollo de una nueva estrategia, el comportamiento del Peru, ensayando un proceso de ascenso internacional, adopto ciertos rasgos caracteristicos de la politica exterior de una potencia intermedia--de acuerdo con los rasgos de esta que discute Holbraad (1984, pp. 68-91)--, por encima de su status de potencia menor (4).

Por un lado, intento aumentar su influencia sobre los ordenes regional e internacional, pero no de una manera directa, lo cual era problematico, sino emprendiendo roles de liderazgo tanto de grupos de Estados como dentro de organismos y foros internacionales (Grupo Andino, SELA, G-77). Para ello, potencio y organizo una activa diplomacia, con una mayor competencia en asuntos economicos y protagonizo iniciativas de alta visibilidad y susceptibles de convertirse en modelos para otros Estados (Acuerdo de Cartagena, 1970).

En este sentido, intento pasar de ser un Estado seguidor a un Estado lider, en algunos casos con asistencia externa y como parte de pequenos grupos (Acuerdo de Cartagena, 1970). Asimismo, exhibio muchas veces un alto grado de independencia en su accionar y resistio en ciertas areas, temas y en su region las posiciones de una gran potencia, en este caso la potencia hegemonica.

Una critica frecuente ha sido que el Peru adopto una politica exterior sobredimensionada, por encima de sus capacidades. En respuesta a esta critica habria que senalar, en primer lugar, que a fines de la decada de 1970 quedo en evidencia una desproporcion entre el peso internacional que tenia el Peru y las metas externas que se trazado el gobierno en su fase revolucionaria; pero entre 1969 y 1974 la estrella del Peru estaba en rapido ascenso.

Era un pais que realizaba reformas progresistas y mantenia una alta tasa de crecimiento. Sus planes y las empresas que el Estado creaba para implementarlos eran muy ambiciosos. Los minerales que exportaba gozaban de buenos precios; era uno de los paises al que fluia mayor cantidad de credito de la banca mundial.

En segundo lugar, el Peru no adopto una estrategia de politica exterior solamente para defender sus logros revolucionarios; habia objetivos del NOEI que lo favorecian claramente, dadas las caracteristicas de su economia, como veremos mas adelante.

La capacidad principal que exhibio el Peru para sacar adelante esta politica exterior fue, como hemos dicho, una de posicionamiento y habilidad diplomatica en una coyuntura que le ofrecia favorables oportunidades.

Aparte de desarrollar una mayor y mas especializada gestion diplomatica, no necesito realizar ningun extraordinario despliegue de recursos materiales o intangibles, que en algun momento pudieron flaquear o agotarse. El endeudamiento del Peru, que eventualmente llego a un nivel critico, fue para financiar sus planes de desarrollo. El ocaso de la politica exterior revolucionaria se debio a un cambio de liderazgo en el gobierno y a otros factores, como discutiremos en la seccion 3.

Es cierto que la politica exterior del Peru compartio los supuestos desarrollistas y dependentistas del gobierno revolucionario y en este sentido tuvo un claro componente ideologico. El desarrollismo buscaba una amplia y rapida transformacion social a partir del rol del Estado, la industrializacion y el comercio exterior (5). La teoria de la dependencia veia la clave del desarrollo en la disminucion severa o la eliminacion del control y la influencia extranjera sobre la economia y aun sobre las creencias y valores de la sociedad.

El hecho es que toda accion politica esta guiada por una ideologia (6) y en el caso de la politica exterior peruana no hubo en realidad una exagerada prosecucion de objetivos ideologicos (por ejemplo, difundir la imagen de un modelo peruano) en detrimento de objetivos de apoyo a medidas internas y objetivos utilitarios (como beneficiarse de los mecanismos del NOEI). Tampoco hubo una rigidez que quitara margen de maniobra a la accion externa en distintas circunstancias o con actores como EE.UU. o Chile.

Queremos destacar, por ultimo, que la estrategia externa peruana que se forjo tuvo, mientras fue efectivamente desplegada, hasta 1975, un importante grado de exito.

En este sentido, una opinion relativamente reciente de un destacado academico estadounidense de la Escuela de Estudios Internacionales de la Universidad Johns Hopkins (SAIS), de quien no puede sospecharse extremismo, nos da un refrescante testimonio, que contrasta abiertamente con el silencio, la parquedad o las criticas que ha merecido mayormente entre nosotros la politica exterior del gobierno militar.

Segun Hal Brands (2010) (7), al promediar la decada de 1970, la politica exterior del Peru le valio ser reconocido como lider del movimiento nacionalista en America Latina y le hizo ganar una voz importante en los foros del Tercer Mundo. La diplomacia peruana mostro la capacidad de frustrar varias veces iniciativas de Estados Unidos forzando a este a tomar posiciones defensivas; incluso pudo doblegar tacticamente las maniobras de estadistas de la talla de Nixon y Kissinger (p. 486).

Aprovechando la declinacion del poder estadounidense en la region, segun Brands (2010, p. 486), Peru se baso en una << astuta diplomacia >>, intentando con ella aislar en ocasiones a EE.UU., escogiendo cuidadosamente las confrontaciones con Washington, acompanandose de un buen apoyo latinoamericano y preocupandose, prudentemente, por no excederse en los enfrentamientos.

Puede apreciarse que en ocasiones hubo ambivalencia en las acciones del Peru. Es que Lima no queria caer en un conflicto abierto con Washington. Sabia que no podria evadir por completo el peso del enorme poder de EE.UU. De manera similar, EE.UU. tambien fue ambivalente en sus actitudes con el Peru. No queria empeorar la atmosfera negativa que percibia en la region ni empujar al Peru a una posicion extrema (Brands, 2010, pp. 478 y 486). La ambivalencia es muchas veces un elemento esencial en la diplomacia.

En resumen, refiriendose a la pugna del Peru con el hegemon estadounidense, sentencia Brands:
La politica exterior del Peru durante Velasco proporciona un claro
ejemplo de como una nacion comparativamente debil puede navegar con
exito en una confrontacion con un oponente enormemente superior. (2010,
p. 486).


De acuerdo con Brands (2010), a Washington no le quedo sino esperar un cambio de gobierno en el Peru para recuperar algo de la influencia que habia perdido (p. 486). Por nuestra parte, opinamos que EE.UU. no se quedo con los brazos cruzados esperando este momento, tal como indicaremos con un poco mas de detalle en la seccion 3.
En este punto, es pertinente hacer una observacion sobre el alcance de
nuestro trabajo. La politica exterior del gobierno militar estuvo
estrechamente vinculada con el complejo proceso de una revolucion. En
este sentido, aunque algunas de nuestras explicaciones se relacionen
con aspectos centrales de la revolucion que estan aun por dilucidarse,
tales como la incidencia de factores externos en el debilitamiento de
la misma, nuestro trabajo no esta encaminado a dar respuestas firmes en
estos aspectos mas generales. No podemos olvidar que cuando se aplica
teorias inevitablemente se simplifica la realidad y se selecciona y
privilegia ciertos hechos.


En el plano empirico, este trabajo carga el acento en la dimension mundial de la politica exterior peruana, la cual contribuyo a mantener la unidad de America Latina con el Tercer Mundo en la primera mitad de la decada de 1970. El examen no pierde de vista las conexiones de esta politica con la politica regional y con las relaciones bilaterales del pais con Estados Unidos.

Abundando sobre el contexto general de nuestro periodo de estudio, hay que destaca que el empuje reformista por parte de potencias menores e intermedias en vias de desarrollo, asi como las presiones de cambio, en la decada de 1960 y 1970, se desenvolvieron inicialmente con cierta independencia, por un lado, en los ordenes interamericano y latinoamericano (8) y por el otro en el orden internacional. En este ultimo, el acontecimiento mas importante era en esos anos una sucesion de disputas y arreglos entre EE.UU. y Europa.

Ambos procesos de protesta y reforma protagonizados por paises en desarrollo en los planos global y latinoamericano tuvieron un primer acercamiento en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), a partir de 1964 y sus contactos se intensificaron en la decada del 70 en la misma UNCTAD, asi como en los foros del Grupo de los 77 y de los Paises No Alineados.

Sin embargo, las trayectorias y la suerte final de los intentos de modificacion y reforma en los ordenes internacional y regional fueron claramente separadas y un tanto diferentes, aunque ambas estuvieron poderosamente condicionadas por el impacto de la crisis del petroleo de 1973.

Las tentativas de reforma del orden interamericano (sobre todo, cambiar el Sistema Interamericano) y modificacion del orden latinoamericano (buscar, entre otros cambios, mayores pesos para el Peru y el Grupo Andino) no llegaron a tener la misma fuerza, duracion ni los avances que las negociaciones hacia un Nuevo Orden Economico Internacional.

En el plano teorico, en este trabajo asumimos la existencia de ciertos elementos centrales en el orden internacional y los ordenes regionales y consideramos que pueden ser modificados, en distinto grado, por turbulencias, cambios y transformaciones (9) sin que se produzca, necesariamente un Cambio de Orden.

Las turbulencias son momentos o episodios de desorden; los cambios, modificaciones parciales de elementos del orden, y las transformaciones, modificaciones de mayor envergadura y mayor duracion en algunos elementos centrales del orden. Un grado mas intenso de modificacion de un orden internacional o regional es un Cambio de Orden, tal como ocurrio, por ejemplo, despues de las dos guerras mundiales y con el fin de la Guerra Fria, cuando se modifica decisivamente la configuracion de poder que sostiene el orden.

En el caso del orden internacional, en la decada de 1970, ocurrieron en el ciertas transformaciones, tales como el transito de un liderazgo economico estadounidense al liderazgo colectivo del G-7, la adopcion de una postura externa comun por los paises de la Comunidad Europea, y un nuevo grado de poder internacional de los paises de la OPEP.

En contraste, en los ordenes interamericano y latinoamericano solo ocurrieron turbulencias y algunos cambios (como la prominencia del Peru, el Grupo Andino y el SELA) que mayormente se debilitaron significativamente o desaparecieron en la decada de 1980.

Dentro de este marco teorico, los elementos centrales del orden internacional y los ordenes regionales, que resultan susceptibles de modificacion son los siguientes (10) (Alcalde, 2017, pp. 18-19):

1. La voluntad de una o varias grandes potencias o potencias regionales de sostener el orden.

2. La capacidad de estas potencias de mantener un clima hegemonico (a base de su poder militar, economico y sobre ciertos principios e ideas) que sustente el orden.

2. Un minimo de conformidad de estas potencias con el funcionamiento del orden

4. Los fines especificos que persiguen a traves del orden las potencias promotoras

5. Una organizacion internacional concebida como un arreglo colectivo que facilita el manejo de conflictos y de la cooperacion

6. Regimenes sectoriales que permiten regular areas de interaccion internacional

7. Ideologias que legitiman la construccion y preservacion del orden y sus fines

8. Un equilibrio de poder entre las alianzas o bloques de las principales potencias que asegura la estabilidad del orden, o, en su defecto,

9. La consolidacion de un orden unipolar

10. La definicion geopolitica de grandes regiones o areas y de las esferas de influencia de las potencias principales.

El articulo comienza trazando un cuadro de las turbulencias y cambios que se produjeron en el orden internacional y en el orden interamericano entre 1960 y 1979 y haciendo un balance del impacto que tuvieron. Aborda luego la politica exterior de la primera fase del gobierno militar, revisando primero sus antecedentes y su desarrollo en el ambito regional. Enseguida analiza la actuacion global que el Peru ensaya timidamente desde mediados de la decada de 1960 y privilegia desde 1969, sobre todo en el contexto de la ONU, la UNCTAD y el G-77. La tercera parte aborda la declinacion de la gran estrategia externa del gobierno militar a partir de 1973 utilizando el mismo marco teorico que explica su surgimiento.

1. Turbulencias y transformaciones en el orden interamericano y en el orden internacional en la decada de 1970

1.1. El orden interamericano

La Revolucion Cubana, en 1959, fue un punto de inflexion en la dinamica del orden interamericano de la posguerra. Anteriormente, el gobierno de Peron en Argentina habia amenazado transformar este orden, desafiando a EE.UU. en Sudamerica y buscando asociarse con sus Estados vecinos (especialmente Brasil y Chile); su intento, finalmente, alcanzo mucho menor impacto que el que tendria posteriormente la Revolucion Cubana.

La Revolucion cubana, una vez que abrazo el marxismo y emprendio la promocion de la subversion en America Latina, motivo reacciones del gobierno estadounidense y actitudes de los gobiernos latinoamericanos cuyos efectos se dejaron sentir en la decada de 1960 y se constituyeron en la base del nacionalismo y reformismo de la region de la decada de 1970. Estos se vincularon con los designios de una transformacion global que era impulsada sobre todo por los paises asiaticos y africanos.

El fracaso de la iniciativa de EE.UU. de la Alianza para el Progreso y su intervencion militar en Republica Dominicana, a mediados de la decada de 1960, hicieron surgir el desencanto y el resentimiento latinoamericanos.

Por otro lado, los renovados brios del desarrollismo (promovido por la Cepal) al conectarse con la doctrina de la Seguridad Nacional que incorporaba el desarrollo a la misma y la insistencia en un nuevo rol de los militares (ambos predicados por EE.UU. como medidas contra el comunismo) se convirtieron en las fuerzas basicas en un nuevo escenario latinoamericano, en el que se sumaron las ideas de la Teoria de la Dependencia.

La Cepal, con un fuerte componente tecnocratico y bajo el liderazgo de Raul Prebisch (secretario de la Cepal, 1950-1963), despues de haber instaurado el desarrollismo en la region, tuvo un papel decisivo para la convocatoria a la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo en 1964.

Representando en gran medida los intereses de los paises mayores de America Latina (Argentina, Brasil y Mexico), uno de los principales objetivos de esta conferencia, que proclamaba volcar los beneficios del comercio internacional al desarrollo del Tercer Mundo, era establecer un sistema de preferencias arancelarias para las exportaciones de los paises del Sur.

El exito de la Conferencia, por su concurrencia y resultados, llevo a su rapida transformacion en un organismo de la ONU, cuya secretaria general recayo en Prebisch. En el marco de la UNCTAD se perfecciono un foro de coordinacion de los paises del Tercer Mundo, el llamado Grupo de los 77, en este caso bajo el liderazgo de los paises afro-asiaticos, que estaba estrechamente relacionado con el movimiento de los Paises No Alineados.

Por otro lado, en 1960 se habia creado la OPEP, bajo el liderazgo de Venezuela y Arabia Saudi y en 1963, la primera, a traves de su ministro de hidrocarburos, Perez Guerrero, habia propuesto el establecimiento de cuotas de produccion entre sus miembros.

Los paises latinoamericanos, por su parte, crearon en 1964 una Comision Especial de Coordinacion (CECLA) para encauzar su participacion en la UNCTAD. Poco antes, siguiendo las propuestas de la Cepal, habian iniciado un proceso de integracion comercial, en 1960, en la Asociacion Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC).

Tal como veremos con mayor detalle mas adelante, Colombia, Chile y Peru, se propusieron en 1966 emprender un proceso subregional de integracion y desarrollo acelerado que les permitiera ponerse a la altura de los miembros mas avanzados de la ALALC. Esta iniciativa se plasmo en el Acuerdo de Cartagena en 1969.

Al momento de firmarse este acuerdo y crearse el llamado Grupo Andino, acababa de subir al poder en el Peru (pais sede de la agrupacion) un gobierno militar nacionalista que llevaba adelante profundas reformas y que asumio un papel prominente en la nueva agrupacion.

Casi al mismo tiempo (mayo 1969), los paises latinoamericanos, a partir de sus coordinaciones en la CECLA, sostuvieron una reunion de cancilleres, promovida por el Peru (11), la cual emitio el historico Consenso de Vina del Mar. En este documento, pidieron una revision de las relaciones Norte-Sur e interamericanas planteando reformas coincidentes con las preconizadas por el G-77.

Fue la primera vez que de manera unanime los paises latinoamericanos se pronunciaron frente a EE.UU. y los paises del Norte. En este momento, Washington, preocupado por la guerra de Vietnam y por serios problemas comerciales con Europa y Japon parecia haber adoptado una postura que se denomino de << desentendimiento benigno >> (benign neglect) hacia America Latina.

Un nacionalismo de izquierda gano notablemente posiciones en los paises del Grupo Andino. En 1970, despues del triunfo de Allende, Peru, Bolivia y Chile estaban liderados por gobiernos nacionalistas y anti-americanos.

A fines de este ano, en las calles de Santiago de Chile, en un ambiente de fiesta popular, se podia escuchar la grabacion a todo volumen de una cancion que celebraba el ascenso al poder del militar boliviano Juan Jose Torres y que decia:

J. Torres, J. Torres, a los yanquis dales duro

Dales duro a los yanquis y el pueblo esta seguro... (12)

1.2. El orden internacional

En el plano mundial, en la decada de 1960, la extraordinaria recuperacion economica de Europa y Japon los convirtio, de haber sido receptores de la asistencia estadounidense, en serios competidores que, de manera inedita, ponian en problemas la balanza comercial y la prosperidad estadounidense. La Doctrina Nixon, en agosto 1971, pretendio solucionar este problema, acabando con la convertibilidad del dolar en oro y aplicando una sobretasa a las importaciones de EE.UU. (13.)

Con este intento estadounidense, que replanteaba los terminos de su hegemonia poniendo al frente sus intereses economicos, entro en turbulencia el orden de Bretton Woods. Al mismo tiempo, Washington busco la distension politica con China y la URSS, por separado, tratando con ello de reducir sus programas de defensa y a la vez lograr una salida adecuada de la guerra de Vietnam.

Ambas medidas estadounidenses afectaron profundamente a los paises de la Comunidad Europea, que se sintieron avasallados por la decision acerca del dolar y con su seguridad comprometida por el entendimiento directo entre EE.UU. y la URSS.

Cuando aun no se habia podido resolver la confusa situacion creada por la Doctrina Nixon, las relaciones trasatlanticas entraron en una fase critica en 1973, debido a una serie de acontecimientos.

En marzo, los paises de la CE, ante una afluencia masiva de dolares, optaron por dejar de comprar estos, como lo habian venido haciendo y permitieron que la divisa estadounidense cayera. Las monedas europeas entraron en una flotacion independiente, lideradas por el marco aleman, en lo que se decidio fuera la fase inicial de un Sistema Monetario Europeo.

Inmediatamente se produjo una severa advertencia estadounidense. El secretario de Estado Kissinger senalo que la Comunidad Europea debia mostrar una actitud cooperativa con EE.UU. en lo economico o, de lo contrario, Washington se veria obligado a reconsiderar su aporte a la seguridad europea.

La Comunidad Europea mostro su rechazo al intento estadounidense de juntar en la negociacion--de manera intimidatoria--los temas economicos y militares. En la << Declaracion de la Identidad Europea >>, unos meses despues, expreso su proposito de convertir a Europa en un actor unitario en la politica internacional que fuera capaz de negociar con EE.UU. sobre una base de igualdad. Poco tiempo despues, este proposito se comenzaria a implementar con el encargo de la CE a distintas personalidades de preparar informes que senalaran la via para transformar a Europa en una tercera fuerza mundial, a la vista del entendimiento entre EE.UU. y la URSS.

Al terminar el ano, en diciembre, los Estados europeos declinaron crear un cartel de consumidores de petroleo, junto con EE.UU., con el objeto de enfrentar a la OPEP. Mas bien, culminaron acuerdos bilaterales con los paises arabes con el fin de asegurar sus suministros.

Recien en febrero 1974, aceptarian, con la excepcion de Francia, coordinar sus politicas energeticas con EE.UU.; sin embargo, en julio la CE inicio el Dialogo Euro-Arabe que enfocaba la cooperacion en cuanto a inversiones, energia y tecnologia.

En setiembre 1973, los Paises No Alineados habian emitido la Declaracion de Argel, que expresaba su proposito de participar centralmente en las negociaciones para la reestructuracion de las relaciones economicas mundiales, delineando el proyecto de un Nuevo Orden Economico Internacional (NOEI) que acogiera las aspiraciones que el G-77 venia planteando en las reuniones de la UNCTAD.

Este nuevo orden debia contemplar el incremento de la ayuda al desarrollo e incluir mecanismos especiales, principalmente para favorecer las exportaciones de los paises en desarrollo, estabilizar los precios de las materias primas, favorecer una mayor participacion del Tercer Mundo en los organismos economicos internacionales, facilitar la transferencia de tecnologia Norte-Sur, y reglamentar las actividades de las empresas multinacionales.

En octubre, en la guerra de Yom Kippur, el embargo petrolero arabe a los paises que apoyaban a Israel devino en una medida historica de la OPEP que triplico el precio internacional del petroleo, dando un vuelco en las relaciones Norte-Sur y confiriendo un enorme poder a los paises petroleros, el cual no dudaron en poner del lado de la causa de un NOEI.

De esta manera, no solo cobraba fuerza el arma del petroleo para la nueva causa del NOEI. Tambien surgia la perspectiva del poder de las materias primas en la escena internacional, a cargo de carteles de productores que se venian formando en torno a los principales productos primarios.

En 1975 aparecio el Informe Tindemans, comisionado en 1974, que delineaba la trayectoria a seguir por la CE para convertirse en una tercera fuerza mundial. Segun el informe, las dos orientaciones fundamentales de las relaciones externas comunitarias debian ser la obtencion de independencia e igualdad frente a Estados Unidos y una coordinacion con el Tercer Mundo con miras a lograr un Nuevo Orden Economico Internacional.

Quedaba claro que Europa no podia pensar en ignorar o resistir las demandas de los paises del Tercer Mundo. Se veia destinada a negociar tanto con los nuevos paises industrializados (NIC) que avanzaban en sus exportaciones industriales en detrimento de la CE, como con los exportadores de energia y materias primas, de cuyos suministros no podia prescindir.

Europa percibia que en los ultimos anos habia ocurrido una redistribucion del poder en el mundo, con la pujanza financiera de la OPEP, las exportaciones industriales de los NIC y la influencia politico-economica que estaban ganando los productores de materias primas. Y estaba dispuesta a negociar un nuevo orden internacional en el que confiaba ver significativamente representados sus intereses.

Caso especial era el de Francia, que intentaba desempenar un rol de liderazgo en el enlace con el Tercer Mundo promoviendo activamente un Nuevo Orden Economico Internacional y manejando habilmente sus conexiones con el Africa.

Tambien en 1975, la Comunidad Europea negocio la Convencion de Lome con mas de 70 excolonias de sus Estados miembros (el Grupo Asia-Caribe-Pacifico, ACP), en la cual se plasmaba algunos mecanismos similares a los previstos en el Nuevo Orden Economico Internacional.

Respaldado por una realidad diferente, Estados Unidos habia hecho gala hasta 1975 de una postura un tanto distinta a la europea en la negociacion de las crisis internacionales (sobre todo bajo Nixon y Kissinger), adoptando una posicion de fuerza, recurriendo al unilateralismo y mostrandose mas reticente a las demandas del Tercer Mundo.

Sin embargo, desde 1973 habia aparecido una postura diferente dentro de EE.UU., representada por una agrupacion de empresarios, politicos y academicos que tenia fe en una solucion negociada a la crisis entre los paises desarrollados. Encabezada por David Rockefeller y asesorada por Z. Brzezinski, la Comision Trilateral, integrada por lideres de EE.UU., Europa y Asia (basicamente Japon), propugnaba un nuevo enfoque, llamado de << Administracion de la interdependencia >>, que abogaba por una razonada distribucion de los costos del ajuste entre los socios capitalistas.

Al mismo tiempo, advertia acerca de serias consecuencias para el mundo desarrollado en caso no decidieran enfrentar conjuntamente la amenaza del comunismo--el cual espectaba comodamente la pugna entre el Norte y el Sur--y las pretensiones del Tercer Mundo. Puede apreciarse que la Trilateral no daba una gran acogida a las propuestas del Tercer Mundo.

Asimismo, en 1973 cobra fuerza el << neoconservadurismo >> en EE.UU., una tendencia politica que en la decada adquiriria una gran influencia y que en asuntos internacionales defendia una posicion claramente adversa a los reclamos del G-77. Para los neoconservadores, las crisis internacionales de la decada tenian su origen en un abandono del principio de autoridad; tocaba a EE.UU. reimponerlo haciendo valer su superior capacidad y combatiendo la nociva idea de igualdad entre los Estados (Tucker, 1977).

En la practica, despues de una fase aguda de conflicto en torno a la reestructuracion del orden internacional en 1973 y 1974, los paises desarrollados comienzan a cohesionarse bajo el liderazgo estadounidense. En 1975, los jefes de gobierno de Alemania y Francia proponen al presidente Ford una reunion cumbre y ese mismo ano se realiza en Rambouillet la primera reunion de lo que seria posteriormente el Grupo de los 7.

Este foro cumbre de los paises industrializados se va a encargar de imprimir en adelante una dinamica concertada a la superacion de las crisis economicas y una accion mas coordinada en las negociaciones con el Tercer Mundo. Con la subida del presidente Carter, en 1976, EE.UU. se convierte mas decididamente al Trilateralismo.

Dentro de la misma Europa se fue armonizando gradualmente la posicion de los nueve Estados miembros frente al Tercer Mundo, a medida que mejoraba relativamente la situacion de la economia mundial. Originalmente, Alemania y el Reino Unido eran reticentes a las reformas, en tanto que Dinamarca, Irlanda y en menor grado Italia y Holanda mostraban una orientacion << progresista >> ante las demandas tercermundistas. Francia, por su parte, buscaba un protagonismo individual a traves de un visible apoyo al NOEI. Finalmente, en la quinta conferencia de la UNCTAD (1979), Europa exhibio una posicion mas unificada y menos favorable al NOEI.

En cambio, en la UNCTAD V quedo en evidencia la heterogeneidad y falta de unidad del G-77, que en cada tema de negociacion presentaba voceros regionales. De esta manera, desde ese momento, << para muchos observadores, el Dialogo Norte-Sur quedo reducido a una confrontacion de poder entre la OPEP y los paises industrializados y a una pugna entre el proteccionismo del Norte y la agresiva exportacion de manufacturas de unos pocos paises en desarrollo >> (Alcalde, 1989, pp. 35-36).

En efecto, en 1978, diez paises en desarrollo concentraban un 61% de la exportacion mundial de manufacturas, incluyendo a Brasil y Mexico. De manera similar, en 1975 un 40% de la inversion extranjera que iba al Tercer Mundo se repartio entre 10 paises y otro 20% entre los paises de la OPEP. Entre los primeros estaban Brasil, Mexico, Venezuela, Argentina y Peru (Alcalde, 1989, pp. 41 y 43)

En resumen, podemos decir que el Nuevo Orden Economico Internacional, cuyos mecanismos hubieran podido sentar las bases de un nuevo orden internacional, con una menor influencia de EE.UU. y un repunte de la Comunidad Europea y algunos paises del Tercer Mundo, se presento como un conjunto de reformas alcanzable entre 1973 y 1976; despues se fue haciendo problematico hasta ser virtualmente descartado en la Cumbre Norte-Sur de Cancun en 1981, por ser opuesto a la ideologia neoliberal que por entonces ganaba consenso en el Norte.

En America Latina, el NOEI prometia beneficiar especialmente a paises cuyo crecimiento se sustentaba en la exportacion de manufacturas o en la explotacion de sus recursos naturales, senaladamente petroleo. Podemos asi pensar en Brasil, Mexico, Argentina y Venezuela, y tambien en Colombia, Peru, Ecuador y Chile.

Los avances en el NOEI se dieron en el establecimiento de un Sistema General de Preferencias para las exportaciones de los paises en desarrollo, en la mayor participacion de estos paises en los organismos economicos internacionales (14); en alguna medida, en la estabilizacion de los precios de las materias primas, y en la aprobacion, en la forma de << derecho blando >>, de algunos codigos de conducta en areas como empresas multinacionales y transferencia de tecnologia (que en pocos anos, en la era neoliberal, pasaron a ser letra muerta).

1.3. Normalizacion del orden interamericano

Hasta 1973, los paises latinoamericanos pudieron negociar con EE.UU., aunque infructuosamente, la concrecion de los planteamientos del Consenso de Vina del Mar.

En este mismo periodo, el Grupo Andino tuvo un dinamico avance hacia sus innovadores objetivos, con un liderazgo del gobierno revolucionario peruano que llevaba adelante su propio programa de reformas, mas avanzado, particularmente en el trato al capital extranjero (15).

En la OEA, tambien bajo el liderazgo del Peru, una pluralidad de paises latinoamericanos puso en aprietos a EE.UU., demandando el restablecimiento de relaciones con Cuba, criticando a Washington por acciones de << agresion economica >> y solicitando una reorganizacion del sistema interamericano.

El ano de 1973 comenzo de manera especialmente desafortunada para Washington, pues, tanto en una reunion extraordinaria del Consejo de Seguridad de la ONU--por el Canal de Panama--, como en la Asamblea de la OEA, EE.UU. fue duramente atacado por los paises latinoamericanos.

A mediados de este ano, que tambien fue critico . tal como hemos apreciado--en las relaciones de Washington con Europa, EE.UU. parecio llegar a la decision de endurecer la defensa de sus posiciones y, en especial, no aceptar mas criticas y cuestionamientos de los paises del sur del hemisferio (Boersner, 1990, p. 295).

No obstante, debemos destacar que hasta la segunda mitad de la decada de 1970, los gobiernos de Mexico (bajo el presidente Echeverria) y Venezuela (bajo los presidentes Caldera y Perez), aunque con un sesgo menos confrontacional, desarrollaron politicas exteriores independientes, muchas veces en desacuerdo con EE.UU. y alineadas con los objetivos del Grupo de los 77 y el Nuevo Orden Economico Internacional.

Ambos gobiernos buscaron acercar America Latina al Tercer Mundo. El presidente Echeverria presento la Carta de los Derechos y Deberes Economicos de los Estados que fue aprobada por la ONU en 1974. Junto con el presidente Carlos Andres Perez, promovio la creacion del Sistema Economico Latinoamericano (SELA) en 1975, con el objeto de coordinar la accion externa y diversificar las relaciones economicas de los paises de la region.

Venezuela, en particular, a nivel global tuvo un rol destacado en la OPEP y en la UNCTAD, en esta ultima a traves del secretario general Manuel Perez Guerrero (1969-1974). A nivel regional, antes de la creacion del SELA habia ingresado al Grupo Andino (1973) dandole renovadas energias.

El gobierno militar de Brasil, por otra parte, mostro una notable evolucion de su politica exterior durante la presidencia del general Ernesto Geisel (1974-1979). Dejando su estrecho alineamiento con EE.UU., aunque no asumio una politica de liderazgo en la causa del Tercer Mundo, exhibio una conducta pragmatica que lo llevo a establecer relaciones con China y Angola. Mas aun, en la prosecucion de su programa nuclear, desafio a Washington con la adquisicion de un reactor atomico aleman, despues de que EE.UU. se negara a proveer este. La critica de Washington a la transaccion hizo que Brasilia cancelara la asistencia militar estadounidense.

Mirando a America Latina en su conjunto, sin embargo, podemos efectivamente apreciar que los desafios a EE.UU. y al orden interamericano declinaron antes de promediar la decada de 1970. La caida de los regimenes de Allende (1973) y Velasco (1975) marcaron esta declinacion, a la que indudablemente contribuyo la crisis economica provocada por el alza de los precios del petroleo.

Particularmente los esquemas de integracion y coordinacion, tales como el Grupo Andino y el SELA, padecieron los efectos de la crisis, por los aprietos fiscales de los paises miembros y la disminucion de su apetito por privilegiar los intereses de grupo sobre los intereses nacionales.

Al igual que en los casos de Chile y Peru, la transformacion de las posturas de America Latina se fue materializando fundamentalmente a traves de cambios forzados de gobierno que debilitaron gradualmente la marea nacionalista.

Los cambios empezaron tempranamente en la decada, con la toma del poder en Bolivia en 1971 por el general Banzer, aparentemente con ayuda del regimen brasileno. Banzer instauro una larga dictadura de derecha (1971-1978) que desarticulo las reformas de sus predecesores y desentono con los gobiernos izquierdistas del Grupo Andino.

En Uruguay, en junio 1973 el presidente Bordaberry, tambien con injerencia brasilena, protagonizo un autogolpe que puso en control a los militares, con el objeto de potenciar la lucha contra la guerrilla de izquierda. En setiembre 1973, el general Pinochet, con el beneplacito de Washington, derroco al presidente Allende y puso en ejecucion, de manera pionera no solo en America Latina, sino en el mundo, una politica neoliberal a cargo de los llamados << Chicago Boys >>, pensada, mas alla de sus alcances internos, para desplazar como modelo al nacionalismo economico de la region (Klein, 2016, pp. 78-79). Pinochet retiro a Chile del Grupo Andino.

Francisco Morales Bermudez, como veremos, saco del mando a Juan Velasco en el Peru 1975 y en unos pocos meses reemplazo a los generales de izquierda del regimen y cambio la orientacion interna y externa del mismo.

En la Argentina, en 1976, asumio el poder el general Rafael Videla, derrocando a un endeble segundo peronismo (16) e inicio una represion brutal de los elementos subversivos de izquierda en el pais, al mismo tiempo que una politica economica neoliberal, que solo tenia precedente en Chile.

De esta manera, en America Latina en 1976 dos potencias importantes (Chile y Argentina), bajo regimenes militares, desarrollaban politicas economicas neoliberales de drastico ajuste economico y represion de los asalariados, que en ninguna otra region del mundo habian sido todavia aplicadas, por su alto costo social, aunque eran consideradas por grupos conservadores como una saludable alternativa a las politicas de inspiracion keynesiana.

En estos momentos, desde 1975, los regimenes militares de la region desplegaban conjuntamente el Plan Condor, inspirado por Henry Kissinger, con el proposito de coordinar el seguimiento y la eliminacion de grupos considerados extremistas de izquierda. Dirigidos por Chile y Argentina, los gobiernos involucrados, eran, ademas, los de Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay, con la ocasional colaboracion de Colombia, Peru y Venezuela.

En el plano interamericano, el gobierno de Carter (1976-1981), tuvo inicialmente una notable orientacion liberal, proclamando la defensa los derechos humanos en la region y apoyando el retorno del canal interoceanico a Panama--reclamado por toda la region--el cual se concreto en 1977. Sin embargo, desde 1978 tomo fuerza una reaccion interna contra lo que se percibia como una debilidad de la politica de Carter hacia America Latina y la administracion fue adoptando posturas sobre todo anticomunistas y contrarias al Tercer Mundo.

1.4. Balance de los cambios

A manera de balance de esta seccion, intentaremos apreciar los elementos centrales del orden internacional y del orden regional que sufrieron modificaciones durante la decada de 1970. Para ello, recordemos primero cuales son estos elementos (que fueron presentados en la seccion 1).

1. La voluntad de una o varias grandes potencias o potencias regionales de sostener el orden.

2. La capacidad de estas potencias de mantener un clima hegemonico (a base de su poder militar, economico y sobre ciertos principios e ideas) que sustente el orden.

3. Un minimo de conformidad de estas potencias con el funcionamiento del orden.

4. Los fines especificos que persiguen a traves del orden las potencias promotoras.

5. Una organizacion internacional concebida como un arreglo colectivo que facilita el manejo de conflictos y de la cooperacion.

6. Regimenes sectoriales que permiten regular areas de interaccion internacional en el mundo o en la region.

7. Ideologias que legitiman la construccion y preservacion del orden y sus fines.

8. Un equilibrio de poder entre las alianzas o bloques de las principales potencias, que asegura la estabilidad del orden, o, en su defecto,

9. La consolidacion de un orden unipolar

10. La definicion geopolitica de grandes regiones o areas y de las esferas de influencia de las potencias principales.

En el caso del orden internacional, podemos ver que las modificaciones que ocurrieron durante la decada de 1970 en sus elementos centrales fueron las siguientes:

1. Disminuyo relativamente el poder economico de EE.UU., haciendo peligrar su posicion hegemonica.

2. EE.UU. se encontro insatisfecho con los arreglos economicos del orden

3. EE.UU. modifico su fin o designio original de enfrentamiento con las potencias comunistas y busco una distension en el conflicto.

4. EE.UU. se mostro descontento, en particular, con ciertos mecanismos de los regimenes globales monetario y de seguridad.

5. Se debilito entre las potencias industriales la fuerza de la ideologia dominante del liberalismo economico reformado. Por otro lado, en las potencias comunistas, particularmente en la URSS gracias a los contactos de la distension, se debilito la fe en la superioridad de una economia centralmente planificada.

6. Se rompio el equilibrio economico entre EE.UU. y sus aliados del Norte, especialmente la Comunidad Europea y aumento el poder economico de la OPEP.

Las modificaciones de estos elementos arrojaron algunos cambios y transformaciones de importancia en el orden internacional, a saber:

En aras de mejorar su poder economico y mantener su condicion hegemonica, EE.UU. opto por modificar el fin original de un enfrentamiento constante con las potencias comunistas, asi como por cambiar unilateralmente el regimen monetario. La ideologia del liberalismo reformado se vio muy debilitada y fue reemplazada, a partir de 1979, por el neoliberalismo, el cual propicio la globalizacion. La URSS, descontenta con los resultados del socialismo, intento reformar profundamente su sistema economico y politico. La subsiguiente caida de la URSS, junto con la globalizacion, condujo a un Cambio de Orden en la decada de 1990.

Por ultimo, la ruptura del equilibrio economico entre EE.UU. y sus aliados llevo, primero, a la aparicion de una nueva dimension de la integracion europea, una postura externa unificada que le dio un mayor protagonismo internacional a la CE; en segundo lugar, surgio el liderazgo economico colectivo del G-7 en reemplazo del liderazgo estadounidense. La OPEP, por su parte, paso a ser un importante actor economico.

Por otro lado, los elementos del orden regional (interamericano y latinoamericano) que sufrieron modificaciones durante la decada de 1970 fueron los siguientes:

1. La hegemonia estadounidense perdio credibilidad en su manifestacion de asistencia economica a los paises latinoamericanos, por haber faltado al compromiso de la Alianza para el Progreso.

2. Un gran numero de Estados latinoamericanos se sintio insatisfecho con el funcionamiento del orden interamericano.

3. Mas especificamente, decayo entre los paises latinoamericanos la conformidad con el funcionamiento de la OEA como arreglo colectivo con EE.UU.

4. La ideologia liberal del desarrollo economico fue desafiada y desplazada por la teoria Centro-Periferia de la CEPAL y la Teoria de la Dependencia.

5. Hubo una alteracion del equilibrio de poder latinoamericano en cuanto a la actitud frente a EE.UU., manifestada en los siguientes hechos:

--la creacion del Grupo Andino (incluyendo en 1973 a la tercermundista Venezuela con un rol prominente) y su conversion en un esquema de integracion de corte nacionalista, con una actitud reguladora hacia la inversion extranjera;

--la inclinacion del gobierno revolucionario del Peru de vincular su proposito de reformas internas con la asuncion de un liderazgo dirigido a modificar las relaciones de America Latina con EE.UU., inspirado en la Teoria de la Dependencia;

--el firme apoyo de Mexico al reformismo del Tercer Mundo.

Estas modificaciones de los elementos del orden regional que se registraron en la decada de 1970, en contraste con el caso del orden internacional, no condujeron a cambios muy importantes.

El alza critica de los precios del petroleo, por un lado, y por otro la caida de dos regimenes lideres y ejemplos en la << rebelion >> latinoamericana (Allende y Velasco) originaron, respectivamente, un nuevo foco de preocupacion aguda y debilitaron la corriente reformista. Esta corriente, por lo demas, encontro una firme resistencia de EE.UU., que impidio avanzar en el debate y la negociacion. Los impulsos del desarrollismo en la mayor parte de la region se vieron afligidos por una nueva estrechez fiscal.

El equilibrio de poder en la region, particularmente en cuanto a reivindicaciones sociales y la actitud frente a EE.UU., volvio a cambiar, por la aparicion de regimenes represivos de derecha, que silenciaron el apoyo popular a las reformas domesticas progresistas, asi como el apoyo de los medios de comunicacion a reformas hemisfericas y que llegaron a coordinar entre si la erradicacion de los movimientos nacionales de izquierda.

En el plano multilateral, subsistieron algunos nuevos organismos ideados para promover el cambio (Grupo Andino, SELA) pero quedaron debilitados por la evolucion de la coyuntura y la disminucion del entusiasmo y apoyo de los Estados miembros.

2. La politica exterior peruana, 1968-1975

2.1. Antecedentes y ambito regional

Con la llegada del gobierno militar se produce una inflexion en la conduccion de la diplomacia peruana. Dicho giro estuvo vinculado a la naturaleza del regimen y su doctrina de << seguridad integral >>. Si la dependencia economica debia ser considerada como una amenaza a la soberania nacional, esta era un desafio que debia ser enfrentado no solo a traves de la expropiacion de companias extranjeras, sino tambien apelando a un nuevo orden economico y comercial en los foros internacionales.

Helan Jaworski, senala si << cabe preguntarse si el regimen militar tuvo claro desde su inicio el proposito de reordenar su comportamiento internacional y disenar una politica especifica que le diera al pais un nuevo rol en el marco continental y mundial >> (Jaworski, 1983, p. 592). Al contestar esta pregunta, Jaworski considera la posibilidad de que la politica exterior revolucionaria fuera influenciada sobre todo por eventos internos, es decir, que << las acciones en materia internacional no habrian sido sino un complemento necesario para despertar en la opinion publica interna una reaccion favorable que legitimara la toma de poder por un gobierno de facto >> (Jaworski, 1983, p. 592). Asimismo, segun Jaworski, a medida que avanza el proceso revolucionario, los foros internacionales se convirtieron en un espacio invalorable para defender los logros de la misma, lo cual le otorgo mayor autonomia al gobierno.

Toda accion internacional refleja hasta cierto punto las condiciones internas de un proceso politico, y el caso de la revolucion peruana no tendria por que ser una excepcion. Hemos visto, sin embargo, que la politica exterior peruana no solo sirvio para legitimar un proceso interno.

Queda claro que la politica exterior del nuevo gobierno significo una ruptura en varios frentes, dejando atras finalmente las limitaciones que habia arrastrado desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Se percibe un quiebre en las relaciones con los Estados Unidos, el cual fue iniciado con la expropiacion de la International Petroleum Company. Asimismo, la diversificacion de las relaciones externas, para incluir a los paises socialistas, materializo la ruptura de un encasillamiento ideologico.

Podemos decir que en 1968 la diplomacia peruana habia comenzado a desarrollar una concepcion global en cuanto a temas internacionales y un mayor conocimiento en cuanto a los aspectos economicos de estos. Este proceso fue el resultado de una larga tendencia que empezo hacia fines de la Segunda Guerra Mundial. Previo al conflicto global, el Peru aun sostenia una vision parroquial en cuanto a la politica exterior, resultado de su inhabilidad de resolver las disputas territoriales con sus vecinos. Debido a esto, << las aproximaciones juridicas habian predominado sobre los analisis politicos >> (Jaworski, 1983, p. 578). Sin embargo, estos conflictos fueron mayormente resueltos tras la decada del cuarenta, lo que permitio que la diplomacia peruana entrase a una nueva etapa. Pero al mismo tiempo, la politica exterior seguia lidiando con otra de las consecuencias del fin de la guerra: la creciente dependencia de los Estados Unidos en las esferas politica, economica y militar. Esta dependencia se agudizo durante el ochenio de Odria y no se vio afectada por la llamada << Doctrina Prado >> (Jaworski, 1983, p. 576).

Mas aun, la dependencia adquirio mayor fuerza tras la Revolucion Cubana y con el lanzamiento de la Alianza Para el Progreso. Ciertamente, durante el gobierno de Belaunde, hubo episodios aislados de << autonomia >> en las relaciones del Peru con los Estados Unidos--como el caso de la captura de barcos estadounidense que entraron en aguas territoriales peruanas y la compra de aviones franceses Mirage--pero aparte de estos escasos ejemplos, se llevaron a cabo grandes esfuerzos para mantener la politica exterior nacional en alineamiento con los intereses estadounidenses.

En los ambitos interamericano y latinoamericano, la nueva politica exterior del gobierno militar intento liderar el nacionalismo latinoamericano, orientando la integracion regional y rompiendo la dependencia de Estados Unidos. En esta politica destacan las acciones en la OEA, el Grupo Andino y el Sistema Economico Latinoamericano (SELA).

2.2. La Organizacion de Estados Americanos

La politica peruana en la Organizacion de los Estados Americanos se centro principalmente en tres temas: la exclusion de Cuba de la OEA; las disputas bilaterales del Peru con los Estados Unidos; y la restructuracion del organismo interamericano.

En cuanto al primer punto, el Peru se alejo de la postura conciliadora que hasta entonces habia mostrado hacia los Estados Unidos. En la decada de los sesenta, la mayoria de los gobiernos latinoamericanos siguieron la pauta de los Estados Unidos de aislar a Cuba del resto del continente. Cuba fue suspendida de la OEA a comienzos de 1962 (suspension a la que se opuso el canciller peruano Raul Porras Barrenechea dos anos antes, desafiando el mandato del presidente Manuel Prado). Ese mismo ano, en la octava reunion de ministros de relaciones exteriores en Punta del Este, se aplicaron sanciones politicas y economicas contra Cuba.

Sin embargo, a comienzos de la decada de 1970, el consenso anticubano en America Latina se habia debilitado, y varios paises de la region exigian el fin de las sanciones. El gobierno peruano presento en 1972 una mocion para que los paises de la OEA restableciesen vinculos diplomaticos con el gobierno de Castro. La mocion no fue aprobada, pero el Peru restablecio sus relaciones con La Habana ese mismo ano. Tendrian que transcurrir tres anos para que una nueva mocion, nuevamente respaldada por el gobierno peruano, obtuviese los votos necesarios en la OEA (Brands, 2010, p. 482).

Con respecto al segundo tema, el Peru busco utilizar a la OEA como un foro para visibilizar las disputas bilaterales que tenia con los Estados Unidos. Despues de la expropiacion de la International Petroleum Company, Estados Unidos amenazo con aplicar la enmienda Hickenlooper, medida que exigia detener toda ayuda estadounidense y multilateral hacia aquellos paises que expropiasen companias americanas sin una adecuada indemnizacion. Aunque Estados Unidos nunca aplico oficialmente dicha enmienda, el gobierno de Nixon, continuando con la politica de su predecesor, no descartaba su aplicacion.

Tras un tenso intercambio de mensajes con EE.UU. sobre la enmienda, el canciller Mercado Jarrin sugirio que se << elabore una nueva conceptualizacion sobre su significado como un caso especifico de agresion economica prevista en los articulos 13 y 16 de la Carta de la Organizacion de los Estados Americanos, puesto que los EE.UU. pretenden hacer prevalecer una amenaza para limitar la libertad de los pueblos latinoamericanos; que el desarrollo de dicha conceptualizacion es necesaria para luchar contra esa enmienda agresiva >> (Acta del Consejo de Ministros, 22 de octubre de 1968). La elaboracion de esta nueva conceptualizacion resulto en dos resoluciones de la OEA que criticaron a Washington por << agresion economica >> (Brands, 2010, p. 483).

Finalmente, el gobierno peruano, junto con otros paises de la region, busco reformar el organismo para que representase en menor medida los intereses de los Estados Unidos por encima de aquellos de los demas miembros. Dicha reforma, que se enlazaba con las del Tratado Interamericano de Asistencia Reciproca (TIAR) y el Banco Interamericano de Desarrollo, proponia trasladar la sede de la OEA de Washington D.C. a una capital latinoamericana, como primer paso para << latinoamericanizar >> al organismo. Con esta finalidad, el Peru propuso la creacion de una comision especial encargada de estudiar la reorganizacion de la OEA, la cual celebro tres sesiones durante 1973 (Tomassini, 1975, p. 588). Sin embargo, dicha comision no llego a presentar resultados concretos.

2.3. Grupo Andino y SELA

El Peru estuvo entre los socios fundadores del Grupo Andino pero no asumio un papel de liderazgo dentro de este hasta despues de la toma del poder por el gobierno militar.

En efecto, con relacion al antecedente inmediato del Acuerdo de Cartagena, la Declaracion de Bogota (1966), son conocidas las razones economicas de los paises de desarrollo intermedio de la region para formar un grupo subregional: acercarse al grado de desarrollo de Argentina, Brasil y Mexico con el objeto de equilibrar las ganancias derivadas del area de libre comercio de la ALALC. En este proposito se senala los roles principales de Colombia y Chile.

Menos conocidas son las razones politicas para la creacion del Grupo Andino, una de las cuales destaca Moniz Bandeira (Moniz, 2004, p. 357). Se estaba dando en 1966 una significativa colaboracion del nuevo regimen militar de Argentina (Ongania) con el de Brasil, que habria hecho temer a otros paises de la region la posibilidad de que se formara un eje autoritario que buscara la supremacia regional.

Fomentado especialmente por el gobierno de Frei, el grupo subregional habria surgido como un contrapeso democratico a la amenaza hegemonica de Argentina y Brasil (17). En este sentido, podriamos afirmar que, politicamente, la creacion del Grupo Andino habria sido estimulada por la reaccion del tercer miembro del tradicional ABC, Chile, ante la perspectiva de un liderazgo regional colectivo que lo excluyera.

Cuando se firma el Acuerdo de Cartagena (1969), el Peru tiene un gobierno militar, que no solo rompe la ejemplar unidad democratica del grupo sino que ademas asume un papel de paradigma contrario, que pronto propicia que los militares de dos de los cuatro miembros restantes, Bolivia y Ecuador, sigan sus pasos.

En estos momentos, el Peru parece comenzar a jugar un rol de liderazgo regional, al promover con especial empeno que se realice una reunion de cancilleres latinoamericanos en Vina del Mar, la cual produce un consenso reformista que es transmitido a EE.UU. (18).

En poco tiempo el llamado << modelo peruano >> se convierte en una suerte de alternativa progresista al << modelo brasileno >> de gobierno militar, excluyente y por entonces completamente alineado con EE.UU.

Las aceleradas reformas, con impecable respaldo tecnico, que adopta en su via de desarrollo nacionalista e inclusivo el regimen peruano, en los anos siguientes, lo vuelven centro de atencion no solo de la Subregion Andina sino tambien de America Latina y el Tercer Mundo.

Las principales reformas inciden en el campo de la inversion extranjera, las cuales cuentan con una similar inspiracion e ilustrada influencia tecnica que las que plantea el Grupo Andino (Acuerdo de Cartagena, 1970); inciden tambien en la participacion de los trabajadores en los beneficios y administracion de la empresa privada.

El propio modelo de integracion y desarrollo del Grupo Andino, identificado con las orientaciones del gobierno militar peruano, fue varias veces elogiado por los expertos de la UNCTAD y considerado como un paradigma para el Tercer Mundo (19).

Otro esquema de cooperacion en el cual Peru tuvo una destacada participacion fue el Sistema Economico Latinoamericano (SELA) establecido en 1975 en Caracas. Aunque no se trata propiamente de un arreglo de integracion, el SELA responde a ciertas necesidades que en ese momento aparecian con fuerza en los paises latinoamericanos: buscar coordinadamente una nueva forma de insercion en el mundo que los alejara de la dependencia de EE.UU., fortaleciendo relaciones con actores como la CE, Japon, el G-77, y los paises socialistas; desarrollar la cooperacion economica intrarregional y extrarregional; y establecer un foro de discusion y concertacion puramente latinoamericano que superara las deficiencias y limitaciones de la OEA. En este sentido, un importante antecedente del SELA es la CECLA, un foro regional creado en 1964 para coordinar posiciones en la UNCTAD.

La iniciativa del SELA fue presentada por Mexico y Venezuela, pero meses antes de su creacion, el presidente Velasco subrayo el papel jugado por el Peru en la generacion del sistema, apuntando que la tesis sobre la necesidad del SELA << la ha sostenido este Gobierno y es anterior a la revolucion >> (Acta del Consejo de Ministros, 27 de mayo de 1975). Hay que senalar tambien que el segundo secretario general del SELA (1979-1983) fue el diplomatico peruano Carlos Alzamora.

2.4. El rol global del Peru

2.4.1. La UNCTAD, el Grupo de los 77 y el Peru

El Grupo de los 77 es rara vez mencionado en las paginas de la historia diplomatica peruana hasta la llegada al poder del gobierno revolucionario de la Fuerza Armada, cuando se dio una alineacion de la politica exterior peruana con los intereses del << tercermundismo >> en general y el Movimiento de los Paises No Alineados (20). Sin embargo, el Peru formo parte del Grupo de los 77 desde 1964, aunque el papel que jugo durante esta etapa no seria tan importante como el que asumiria mas adelante.

La historia del Grupo de los 77 comienza en 1961, cuando la Organizacion de las Naciones Unidas (ONU) inaugura la llamada << decada del desarrollo >>. Sucedia que, a pesar de los grandes avances logrados, la brecha de desarrollo entre los paises desarrollados y aquellos en desarrollo continuaba aumentando. Simultaneamente a la inauguracion de la primera << decada del desarrollo >>, la ONU aprueba la resolucion 1701 (XVI) la cual establecia el << Comercio Internacional como el Instrumento Primario para el Desarrollo Economico >>. La resolucion solicitaba al secretario general (el diplomatico birmano U-Thant) << consultar a los estados miembros de las Naciones Unidas y miembros de las agencia especializadas y determinar sus puntos de vista sobre la conveniencia de llevar a cabo una conferencia internacional sobre los problemas del comercio internacional >> (Sauvant, 2014, 27). Dicha conferencia trataria primariamente sobre los mercados de commodities, pero otros temas podrian ser considerados. El resultado final de este proceso fue la convocatoria de la historica Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD por sus siglas en ingles) (21).

La aparicion del Grupo de los 77 dentro del contexto de la UNCTAD tuvo lugar principalmente gracias a los esfuerzos de Yugoslavia y un numero de paises de America Latina. Yugoslavia, liderada por el mariscal Tito, hizo grandes esfuerzos para que el lider egipcio Gamal Abdel Nasser organizara una conferencia en anticipacion a la conferencia de UNCTAD para discutir temas comerciales.

La Conferencia de El Cairo, que tuvo lugar en 1962 y fue concurrida mayoritariamente por paises afroasiaticos, tuvo importancia por dos razones. Primero, por la participacion del economista argentino Raul Prebisch--quien eventualmente seria el primer secretario de la UNCTAD, una vez convertida en organizacion permanente--y segundo, por la insistencia de Tito sobre la necesidad de una mayor cooperacion entre los paises afroasiaticos y latinoamericanos (Geldart y Lyon, 1980, pp. 83-84) (22).

El Peru--pasando dificiles momentos internos--no participo en la conferencia de El Cairo. Por entonces llegaba a su fin el segundo gobierno de Manuel Prado, cuya politica exterior--la llamada << doctrina Prado >>--buscaba una mayor cooperacion entre America Latina y Europa, y no con el tercer mundo (Velaochaga, 1999, p. 194).

Esto cambio con la llegada de Fernando Belaunde al poder en 1963. Si bien Belaunde buscaba una << relacion especial >> con los Estados Unidos dentro del marco de la Alianza Para el Progreso, su partido Accion Popular contaba con elementos ideologicos que permitirian--hasta cierto punto--un desarrollo mas dinamico de la politica exterior. Por lo tanto, el Peru, que un par de anos atras no habia jugado un gran papel durante el proceso politico de la formacion de la UNCTAD, paso a formar parte del comite preparatorio de la conferencia.

La Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo tuvo lugar en 1964, siendo la primera conferencia en la que los principales bandos que dialogarian serian los paises del Norte y los del Sur y contando con una concurrencia, sin precedentes, de cuatro mil participantes.

El presidente Belaunde envio con la delegacion peruana un mensaje de aliento, expresando su deseo de que la conferencia logre su << objetivo vital >> de corregir << los desbalances que actualmente existen entre los intercambios comerciales de los paises en desarrollo con los paises altamente industrializados y lograr asi un orden universal mas justo que garantice la prosperidad general y una paz duradera sobre la fundacion de la justicia economica y progreso social >> (ONU, 1964, p. 90).

El vicepresidente Edgardo Seoane Corrales fue designado como jefe de la delegacion. Seoane conto con el apoyo del embajador Vicente Cerro Cebrian, considerado en Torre Tagle como un pionero de la diplomacia economica, en un momento en el cual la Cancilleria se alejaba de la antigua tendencia a fijarse exclusivamente en aspectos juridicos y culturales, los cuales si bien siguieron siendo importantes, dejaron de ser << el exclusivo quehacer del diplomatico profesional >> (De la Puente, 1997, p. 59).

Seoane se encontraba ideologicamente a la izquierda de la coalicion del gobierno (incluso llego a alejarse del partido de Belaunde y formar la Accion Popular Socialista en 1967). No es sorprendente, por lo tanto, que su discurso en la inauguracion de la conferencia incluyese nociones de la teoria Centro-Periferia y aun de la que seria posteriormente la Teoria de la Dependencia, anticipando asi la vision que la diplomacia peruana difundiria durante el gobierno de la Fuerza Armada bajo el General Velasco.

Dicho pensamiento incluso llevo a que Seoane posicione al Peru--por los menos retoricamente--dentro del campo de los paises No Alineados. << Debemos aprovechar esta oportunidad para manifestar que, como el presidente del Peru lo acaba de expresar, el nuestro no es el sistema capitalista liberal bajo el cual las manos de los gobiernos se encuentran atadas por los grandes intereses economicos... Ni tampoco formamos parte del sistema comunista, en el cual el hombre esta indefenso frente a gobiernos que lo dominan y administran todo >> (ONU, 1964, p. 311). El Peru habia trazado un camino propio, uno que era << nacionalista, democratico, revolucionario. y de inspiracion social cristiana >> (ONU, 1964, p. 311).

En cuanto a la relacion del Peru con los otros paises del tercer mundo, Seoane destaco que si bien cada region debia organizarse de acuerdo a su propio desarrollo y problemas historicos--los recientemente independizados paises Afro-Asiaticos enfrentaban diferentes desafios que las naciones latinoamericanas--aun asi era deseable << tomar acciones coordinadas, para hacer mas efectivo el logro de la prosperidad comun >> (ONU, 1964, p. 310).

Seoane finalizo su discurso manifestando que si bien el colonialismo politico estaba llegando a su fin, << el colonialismo economico, igual de nocivo, se esta fortaleciendo. Las grandes naciones deben entender que al tratar de mantener cualquiera de estos dos tipos de colonialismo, estan poniendo en peligro su seguridad politica y economica en un futuro no muy lejano >> (ONU, 1964, p. 311). La unica posible alternativa a esta problematica, era la creacion de un orden economico internacional mas justo.

Las palabras de Seoane--como las de la mayoria de los lideres del Tercer Mundo--fueron ignoradas por los paises industrializados en la conferencia, y estos ultimos votaron en contra o se abstuvieron en las resoluciones presentadas por los paises en desarrollo. Por ende, los paises en desarrollo--entre ellos el Peru--emitieron un declaracion conjunta en la cual, a pesar de reconocer que << La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo es un avance significativo hacia la creacion de un nuevo y justo orden mundial economico >>, lo mas notable era que habia ayudado a << forjar la unidad de los 75 (el numero de paises que estaban entonces en el G-77), la caracteristica mas sobresaliente de toda la Conferencia y un evento de relevancia historica >> (ONU, 1964, pp. 66-67).

En cuanto a los resultados concretos de la UNCTAD los paises en desarrollo estimaban que las recomendaciones finales eran unicamente << un paso inicial hacia el respaldo internacional de una nueva politica comercial para el desarrollo. No consideraban que el progreso registrado en cada una de las principales areas de desarrollo economico habia sido adecuada o conmensurada con sus requisitos esenciales >> (UNCTAD, 1964, p. 67). Debido a esto, el grupo se comprometio a mantener y reforzar su unidad durante los proximos anos.

2.4.2. UNCTAD II: Entre los Estados Unidos y el Tercer Mundo

Cuando la UNCTAD II tuvo lugar en Nueva Delhi, en 1968, el Grupo de los 77 se encontraba mejor organizado despues de que sus miembros llevasen a cabo su primera Reunion Ministerial en la capital de Argelia en 1967. El resultado de esta reunion fue la Carta de Argel, un extenso documento que << se convirtio en la expresion mas autentica y autorizada de los esfuerzos y aspiraciones colectivas del G77 >> (Geldart y Lyon, 1980, p. 90). Estas aspiraciones formarian la base de la posicion del Grupo de los 77 en la UNCTAD II.

Una vez mas, Seoane encabezo la delegacion peruana; su discurso hacia la asamblea reflejo mas frustracion que esperanza. Esto se debia seguramente, ademas de la situacion regional, a los problemas bilaterales entre el Peru y los Estados Unidos, ocasionados por la disputa sobre la International Petroleum Company y al panorama interno peruano (23). A pesar de que el Peru llevo a cabo grandes esfuerzos para encontrar una situacion aceptable para la compania, los Estados Unidos habian congelado la ayuda, deteniendo cualquier avance peruano dentro de la Alianza para el Progreso.

Seoane expreso su disgusto en la UNCTAD II, vinculando los problemas en los frentes global y regional, lamentando que << las principales resoluciones del primer periodo de sesiones de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo no se hayan llevado a la practica y que las negociaciones (de la Ronda) Kennedy no hayan resuelto las cuestiones fundamentales del comercio exterior de los paises pobres. Las esperanzas surgidas en los paises del hemisferio americano con motivo de la Alianza para el Progreso han sido asimismo defraudadas >> (ONU, 1968, p. 171).

Ademas de estos puntos, Seoane recomendo accion en aquello que el Peru no habia podido lograr, precisamente debido a su cercana relacion con los Estados Unidos: el establecimiento de relaciones comerciales con los paises comunistas. Las palabras de Seoane daban la impresion de que los paises en desarrollo no podian llevar a cabo estas acciones por si solos y que necesitaban un apoyo institucional para lograrlo: << El comercio entre los paises en desarrollo y los paises de economia centralmente planificada o socialista debe ser fomentado por la UNCTAD, que debe ver la conveniencia de establecer un mecanismo flexible que sirva para que los paises interesados fomenten y amplien ese comercio >> (ONU, 1968, p. 173).

En el caso peruano, a pesar de los esfuerzos de Seoane, la administracion Belaunde nunca abandono su intento de establecer una << relacion especial >> con los Estados Unidos, el cual no le dio frutos. Es dificil pensar que este comportamiento peruano fuera guiado por algun tipo de << pragmatismo >>, dado que el Peru no recibio ningun beneficio de las relaciones con Washington. En todo caso, la administracion Belaunde no llego al fin de su mandato, pues fue derrocada por la Fuerza Armada a fines de 1968, la que adoptaria una politica exterior sin precedentes en la historia peruana.

2.4.3. El Gobierno Militar y el G-77

En setiembre de 1969, casi un ano despues del golpe de la Fuerza Armada, el ministro de Relaciones Exteriores, general Edgardo Mercado Jarrin, dio su primer discurso ante la Asamblea General de la ONU. Durante el discurso, Mercado Jarrin busco defender los logros de la Revolucion y obtener legitimidad para los mismos en el ambito internacional.

Pero tambien es posible apreciar en su discurso la idea de que estos logros requerian de una contraparte internacional. En otras palabras, no solo se buscaba apoyo interno y externo para la agenda revolucionaria, sino que se sugeria esta agenda demandaba cambios en el orden internacional para convertirse en una realidad. Asi, Mercado Jarrin senalaba que el panorama por << el que atraviesa en la hora presente la sociedad peruana, y del cual hemos ofrecido una rapida vision, tiene su correlato en el ambito externo y (los cambios) corresponden a una manera de concebir la sociedad internacional y la accion que en este campo le compete al Peru >> (MRE, 1971, p. 95).

Aunque Mercado Jarrin no hace mencion directa al Grupo de los 77 durante este discurso, uno de los principales ejes del mismo era la colaboracion internacional en temas comerciales.
Si bien la Revolucion peruana pretende crear las condiciones internas
necesarias para un desarrollo autopropulsivo, pensamos que, por las
caracteristicas de nuestro pais y del periodo historico precedente, el
comercio exterior debe ser la fuente fundamental de los recursos
financieros que se requieren para alcanzar nuestros objetivos. En este
sentido, es imprescindible la reestructuracion e intensificacion del
comercio internacional, pues, resulta inadmisible que tengamos que
disponer actualmente del doble de valor exportable de nuestra
produccion para poder adquirir mercancias por una cantidad equivalente
a la que comprabamos en decadas pasadas (MRE, 1971, p. 107).


Estos objetivos eran los mismos que buscaba el Grupo de los 77 en la UNCTAD.

En 1970 la politica exterior peruana se encontraba sustancialmente vinculada con los objetivos del Grupo de los 77. Cabe resaltar, sin embargo, que dicha vinculacion transitaba por una serie de niveles. Primero, los paises latinoamericanos se reunian en el marco de la Comision Especial de Coordinacion Latinoamericana (CECLA) para establecer la postura latinoamericana ante la UNCTAD y luego actuaban conjuntamente dentro del Grupo de los 77.

Es por eso que durante la reunion de los No-Al en Lusaka en 1970, Mercado Jarrin subraya el rol del Peru y de America Latina en el proceso de la reestructuracion del comercio internacional: << Es asi como America Latina, acentuando su vocacion universalista, viene contribuyendo, a traves de la CECLA, a los fines que, en el seno de la UNCTAD, cumple el Grupo de los 77, y que estan dirigidos a la obtencion de un justo trato en materias economicas, financieras y comerciales, asi como de orden cientifico y tecnologico >> (MRE, 1971, p. 294).

El Peru, sin embargo, deseaba aun mas cooperacion entre los paises del tercer mundo, buscando una mayor institucionalizacion (que se habia planteado ya desde la declaracion original de los 77) y que acercara a los bloques continentales: << El Peru, que se honra en prestar su activo concurso a los pronunciamientos de la CECLA contempla con vivo interes las posibilidades de establecer, en el campo de las vinculaciones interregionales, sistemas adecuados de consulta y coordinacion >> (MRE, 1971, p. 107).

El gobierno peruano se veia a si mismo como un potencial lider, no solo dentro de la CECLA, sino tambien dentro del Grupo de los 77; una posicion de liderazgo dentro del mismo era una prioridad del gobierno peruano. Por esta razon deseaba ser la sede de la Segunda Reunion Ministerial del Grupo de los 77 en 1971.

Durante las sesiones del Consejo de Ministros, el general Mercado constantemente informaba al general Velasco sobre los avances en este esfuerzo, insistiendo en que las posibilidades de exito eran altas debido a la posicion independiente del pais y su defensa del tercer mundo presentada en la Reunion de Lusaka (Acta de la Sesion de Consejo de Ministros del 12 de enero de 1971). El Peru finalmente obtuvo la sede, tras el retiro de las candidaturas de Chile y Mexico. Mercado considero esta designacion como un reconocimiento por parte del tercer mundo al gobierno revolucionario (Acta de la Sesion de Consejo de Ministros del 9 de febrero de 1971).

En materia de politica exterior, la designacion era conveniente para la imagen del Peru, no solo para legitimar una posicion interna, sino tambien para presentarlo como un modelo para << salir del subdesarrollo y de la dependencia. >> Segun el canciller, debido a que el tercer mundo seguia muy de cerca los eventos domesticos peruanos, el Peru habia logrado obtener una posicion de << vanguardia >> (Acta de la Sesion de Consejo de Ministros del 16 de febrero de 1971).

La reunion preparatoria en Lima ocurriria en un momento clave en la escena internacional. La crisis monetaria iniciada por las reformas de Nixon que marcaron una caida en el valor real del dolar afectaba negativamente el balance comercial de los paises en desarrollo.

Esta situacion empujaba al Grupo de los 77 a trazarse objetivos mas ambiciosos. Presentaria sus propias propuestas en cuanto a politicas monetarias y financieras, las cuales estaban estrechamente ligadas a la politica comercial (Geldart y Lyon, 1980, p. 92). El Peru consideraba que podia liderar este proceso, y Mercado propuso que durante la reunion preparatoria el Peru debia incluir en la agenda para la UNCTAD III que << las resoluciones que afectan la moneda no se tome(n) con prescindencia de los paises subdesarrollados como ocurre ahora >> y que al presentarse fluctuaciones importantes en las tasas de cambio deberian << establecer las nuevas reglas de juego >> en las que se pide que este presente el Tercer Mundo (Acta de la Sesion de Consejo de Ministros del 17 de agosto de 1971).

Dicha propuesta fue formalmente presentada ante el Grupo de los 77 en una reunion previa a la de Lima, en Ginebra. Mercado exhorto al grupo a que << todo arreglo monetario por adoptarse en el seno de un reducido grupo de potencias no sea sino provisional en sus alcances mientras no cuente con la participacion de todos los paises >>. Asimismo, los 77 deberian proponer--a largo plazo, enfatizo el canciller--<< que la reforma del sistema monetario internacional sea realizada a traves de una conferencia mundial con la plena participacion de todos los paises en un mismo plano de igualdad >> (MRE, 1972, p. 217). Estas palabras serian reiteradas frente a la Asamblea General de la ONU en setiembre, cuando Mercado prometio presentar dicha mocion ante el Comite preparatorio de la Reunion de los 77 en Lima, pues era necesario << que el tercer mundo busque una garantia inmediata de ser escuchado en pie de igualdad durante la elaboracion de decisiones que habran de resolver proximamente la nueva politica monetaria mundial >> (MRE, 1972, p. 25).

Pero si la reunion de Lima presentaba nuevas oportunidades para el Grupo de los 77, tambien tendria lugar en un momento en el cual las tensiones dentro de los diferentes bloques del grupo parecian agudizarse. Existian numerosas diferencias entre el bloque afroasiatico y el latinoamericano. Como veremos mas adelante, el bloque latinoamericano siempre resulto ser el mejor organizado dentro del grupo, lo que llevo a otros paises a sospechar que ciertas decisiones estaban siendo tomadas a favor de el (Geldart y Lyon, 1980, p. 88).

Dicha tension ya habia sido discutida por Mercado en las reuniones del Consejo de Ministros peruano, en las cuales al tratar de las actividades a desarrollar para la reunion de Lima, explico << la conveniencia de que todos los paises del tercer mundo esten de acuerdo y (se neutralice) el concepto de los paises africanos que estiman que se esta ayudando mas a la America Latina, por lo que se muestran defraudados >> (Acta de la Sesion de Consejo de Ministros del 12 de octubre de 1971).

En este sentido, hay que destacar que algunos paises latinoamericanos consideraban que era mejor negociar con los paises desarrollados como bloque regional, pues consideraban que los paises afroasiaticos, mas radicales, tomaban posturas que iban en contra de los intereses latinoamericanos.

El Peru, en visperas de la reunion de Lima, reconocio y trato de limar estas asperezas. En una reunion frente a los representantes latinoamericanos reunidos en Ginebra, el Canciller Mercado enfatizo que en ese momento los retos del tercer mundo no solo lidiaban con << politicas lesivas a los intereses del mundo en desarrollo sino tambien con el proposito dirigido a dividir al tercer mundo aprovechando de eventuales diferencias sobre las mejores vias para conseguir un mayor grado de cooperacion internacional, con el objeto de sembrar la suspicacia y la desunion >> (MRE, 1972, p. 42).

El Peru consideraba que su rol era uno de enlace entre ambos bloques, pues poseia << una larga ejecutoria internacional al servicio de la unidad y de la mediacion >> y deseaba actuar con << todo dinamismo ese papel en la reunion ministerial de los 77. >> Dicha actuacion como pais anfitrion, insistia Mercado, << estaria alejada de toda tentacion de inmaduros enfrentamientos, sin que ello reduzca un apice la firmeza con que sabra mantener sus propios puntos de vista y aquellos que son comunes a los intereses del tercer mundo >> (MRE, 1972, pp. 14-15) A pesar de las palabras del Canciller, estas fisuras continuarian e incluso se harian mas profundas tras la reunion preparatoria de Lima.

2.4.4. La Reunion del G-77 en Lima

Obtener la sede para la segunda reunion ministerial del Grupo de los 77 en octubre 1971 significo el momento cumbre de los esfuerzos peruanos para asumir una posicion de liderazgo dentro del grupo.

De acuerdo con Greyson, un academico estadounidense presente en el evento, el silencio se apodero del auditorio al entrar el general Velasco, encargado de dar el discurso de bienvenida, el cual fue simultaneamente traducido a media docena de idiomas. Velasco expreso a la audiencia que si bien ciertas presiones domesticas habian forzado al gobierno peruano a actuar de manera mas << conservadora >> en el frente interno, << la politica exterior peruana continua exhibiendo el radicalismo de los primeros dias de la revolucion >> (MRE, 1972, p. 91). Finalmente, y haciendo eco de las palabras de su canciller ante la ONU, Velasco urgio a los paises presentes a unirse contra el subdesarrollo y no meramente culpar a los paises desarrollados por el mismo (MRE, 1972, p. 91).

Pero la verdadera figura de la reunion fue el canciller Mercado. En su discurso celebro la expansion del grupo, el cual ahora incluia a Cuba, que habia sido incorporada gracias a los esfuerzos peruanos (Geldart y Lyon, 1980, p. 87). Asimismo recalco la expansion de la agenda del grupo, la cual no solo discutia temas comerciales, sino tambien abarcaba reformas institucionales e inclusive el tema del desarme. Sin embargo, el tema central de su discurso fue la necesidad de evitar divisiones dentro del grupo.

Debido a que la reunion ministerial tenia como objetivo establecer una posicion comun para la UNCTAD III, Mercado advirtio que la UNCTAD << atraviesa ahora una fase de realizacion gradual susceptible de engendrar diferencias (entre los miembros) que derivan de la propia competencia en que se encuentran dentro del sistema de comercio actual >> (MRE, 1972, p. 225). Era objetivo de la conferencia, y por lo tanto el objetivo peruano << apreciar los alcances de estas discrepancias y lograr los medios entre todas las regiones para alcanzar definiciones comunes de la problematica economica internacional >> (MRE, 1972, p. 225).

Sin embargo, Mercado presento una vision optimista del grupo, destacando que a pesar de << cierta dificultad interregional, el Grupo de los 77 confirmo su unidad basica, >> especialmente frente a las dificultades que habian significado la crisis de la suspension de la convertibilidad del dolar y la sobretasa a las importaciones decididas por Estados Unidos (MRE, 1972, p. 225).

Dicha unidad aparentemente volvio a reflejarse en la Declaracion de Lima, en la cual el grupo insistio en que al haberse reunido por segunda vez << hemos reforzado la unidad y la solidaridad del grupo de los 77 como instrumento para lograr una estructura mas racional y equitativa de las relaciones economicas internacionales y para vigorizar la confianza de los paises en desarrollo en si mismos al organizar su propio progreso economico y social >> (ONU, 1973, p. 401).

?Cuales fueron los principales logros de la Reunion de Lima, para el Peru y el Grupo de los 77? En primer lugar, la exitosa realizacion del evento contando con el Peru como anfitrion, en lo que fue un estreno extraordinario de una vinculacion del Peru con el tercer mundo, el cual habia estado hasta entonces muy lejano de nuestras percepciones. Claro esta que la distincion peruana fue menor que la que se otorgo al gobierno socialista de Chile al ano siguiente al obtener la sede de la reunion de la UNCTAD en pleno, tal como observaron criticos del gobierno militar (Hoyos, 1977, p. 151).

Otro logro fue la ampliacion de la agenda economico-politica del G-77 (que ya hemos mencionado), a raiz de la crisis suscitada por las medidas economicas de Nixon. Sin embargo, los mismos criticos senalaron que la propuesta peruana de una conferencia monetaria mundial, era poco realista, pues << bastaba una dosis de sentido comun para comprender que las democracias industriales no aceptarian jamas que en la regulacion de su sistema monetario intervinieran los Estados comunistas >> (Hoyos, 1977, pp. 151-152).

La discrepancia con la propuesta peruana era de alguna forma compartida, aunque de manera mucho mas discreta, por el propio ministro de Economia peruano de entonces, el general Morales Bermudez, quien consideraba que el problema monetario no era esencial para el Peru, sino mas bien el hecho que los precios de productos de exportacion sean determinados por las grandes potencias (Acta de la Sesion de Consejo de Ministros del 16 de diciembre de 1971).

Para Morales Bermudez, el problema monetario << era el efecto, no la causa >> del problema y en todo caso el grupo de los 77 era demasiado heterogeneo para llegar a acuerdos concretos. Incluso el mismo Velasco, expreso su frustracion sobre el abordaje de este tema en el grupo de los 77, al senalar que << con los paises latinoamericanos era mas facil >> (Acta de la Sesion de Consejo de Ministros del 16 de diciembre de 1971). A pesar de estas dificultades, el G-77 logro establecer el << grupo de los 24, >> el cual representaria los intereses de los paises en desarrollo frente al Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial (Geldart y Lyon, 1980, p. 93).

Un parcial distanciamiento del Peru de algunos paises latinoamericanos tambien fue senalado por miembros del cuerpo diplomatico peruano. Jose de la Puente Radbill, quien seria posteriormente canciller de Morales Bermudez. En sus memorias, de la Puente menciona cordialmente a Mercado Jarrin, pero tambien lamenta que buscara apoyo en el tercer mundo. De la Puente considera que el gobierno revolucionario debio tener << mas paciencia en la busqueda de la comprension latinoamericana con una politica de persuasion y no de distanciamiento >> (De la Puente, 1997, p. 138).

En realidad, como veremos mas adelante, el Peru trabajo en America Latina de manera muy cercana con los paises del Grupo Andino y con Mexico y Panama y varias veces obtuvo el respaldo de la mayoria de paises de la region, pero hubo ocasiones en que se revelaron marcadas diferencias con ciertos paises vecinos. Un caso notorio fue el del Brasil de los militares, que se situaba en las antipodas de las politicas peruanas.

Ademas, cabe mencionar que poco antes de la UNCTAD III (que iba a tener como anfitrion al presidente Allende), un telegrama del Departamento de Estado estadounidense subrayaba que varios paises estaban preocupados por la reunion. Incluso Colombia habia pedido una sesion especial en el ambito regional para marzo de 1972, pues se encontraba insatisfecha con los resultados de la Reunion de Lima, durante la cual consideraba que el bloque afroasiatico habia tomado posiciones contrarias a los intereses latinoamericanos (FRUS, 2001, p. 33).

2.4.5. UNCTAD III

Acusando estas divisiones, el Grupo de los 77 se reune en la UNCTAD III, en Santiago de Chile entre abril y mayo de 1972. El representante peruano ya no era Mercado Jarrin--convertido en primer ministro--sino el general Miguel Angel de la Flor.

Poco antes de la conferencia, el Peru continuaba viendo su rol como uno de enlace entre America Latina y el resto del Tercer Mundo. En un discurso previo ante la OEA, de la Flor insistia que la reunion ministerial en Lima significo un proceso de << maduracion >> para el Grupo de los 77, y que para el Peru habia << una identidad basica que subsiste en la problematica del Grupo, dentro de la diversidad de los contextos historicos-sociales que entranan diferencias >> (MRE, 1974, p. 21). La posicion peruana continuaba siendo que era necesario << armonizar >> dichas diferencias para << superar la condicion de dependientes y marginales, tarea que no puede emprenderse sino como esfuerzo conjunto dada la interrelacion del mundo contemporaneo y el entrelazamiento de los intereses del Tercer Mundo >> (MRE, 1974, p. 21).

En la UNCTAD III, el Peru estaba preparado para jugar un rol mayor al que habia jugado en la ultima conferencia, cuatro anos atras. De la Flor ocupo la presidencia del Grupo de los 77 frente a la conferencia, y fue votado vicepresidente de la misma. Tambien fue designado miembro de la Comision sobre asuntos Monetarios y de la Comision Sobre Menor Desarrollo Relativo (MRE, 1974, p. 46).

Pero si bien puede decirse que UNCTAD III fue un logro para la diplomacia peruana, pocos argumentarian que la conferencia en si fue un exito. En general, fue vista como un triunfo para los paises desarrollados, quienes, de acuerdo a un analista noruego, implementaron la estrategia de solo otorgar concesiones superficiales, e incluso otorgarlas a ultimo momento para que los paises en desarrollo estuviesen dispuestos a negociar y para que no pudiesen adoptar una posicion comun. Si esta estrategia no funcionaba, los paises desarrollados simplemente se abstenian de votar sobre las resoluciones (Hveem, 1972, p. 266).

2.4.6. UNCTAD IV: Cambios en la politica exterior peruana

El reemplazo del general Velasco, realizado por elementos conservadores dentro de la Fuerza Armada, llevaria inevitablemente a cambios dentro de la politica exterior. Estos cambios, sin embargo, no fueron inmediatos. La salida del general Velasco tuvo lugar precisamente durante la Conferencia Ministerial de los No Alineados en Lima (agosto de 1975), en la cual las delegaciones asistentes tuvieron un discurso de bienvenida de Velasco y, pocos dias despues, un discurso de clausura del nuevo jefe del gobierno militar, general Morales Bermudez.

El canciller De La Flor, quien apoyaba los esfuerzos dentro del Grupo de los 77 con el mismo afan que Mercado Jarrin, se mantuvo en el cargo hasta julio de 1976. Esto significo que el Peru aun intentaria mantener una posicion de liderazgo dentro del grupo.

Sin embargo, De la Flor no represento al Peru en la siguiente conferencia, UNCTAD IV, en Nairobi (febrero de 1976). Envio al distinguido diplomatico y jurista Alfonso Arias Schreiber. Este, conocido por su trabajo en el ambito de las doscientas millas, ofrecio un duro discurso en la conferencia. Menciono que el sistema de Bretton Woods estaba al borde del colapso y que las acciones de ciertos paises desarrollados no permitian que se percibiese el verdadero peligro de la situacion economica mundial.

Esta crisis, segun Arias Schreiber, habia llevado a los paises en desarrollo a plantear << cambios radicales en las relaciones economicas internacionales >> y a rechazar la << formula tradicional de 'development aid', la cual estaba basada en el mantenimiento del statu quo >> (ONU, 1977, p. 90). Lo que se requeria era el establecimiento de un << nuevo orden economico internacional disenado para remediar las verdaderas causas del desequilibrio entre en los paises industrializados y aquellos en desarrollo >> (ONU, 1977, p. 90). Termino su discurso con una advertencia: << si los otros paises no demostraban la misma voluntad de establecer un dialogo [...] los paises del tercer mundo tendrian que usar otros metodos >> (ONU, 1977, p. 91).

A pesar de los cambios internos, por lo tanto, la posicion peruana parecia seguir siendo la misma con relacion al Grupo de los 77 y su rol en UNCTAD. Esto incluso fue senalado por los estadounidenses, quienes consideraban que el << gobierno peruano probablemente creia que los Estados Unidos no tenia la voluntad de tomar en cuenta las necesidades de los paises en desarrollo, aunque probablemente no dudaba de la habilidad de EE.UU. de poder hacerlo. La ideologia revolucionaria (considera) que los EE.UU. esta por lo menos moralmente, si no legalmente, obligado a ayudar a paises como el Peru, dada la historia de 'imperialismo economico' de los EE.UU. Es para presionar a los EE.UU. a cumplir esta supuesta obligacion que el Peru coopera sinceramente con el Grupo de los 77, ONUDI y SELA >> (FRUS, 2015).

La politica exterior peruana, por ende, no cambio repentinamente con la llegada de Morales Bermudez al poder. Pero hacia mediados de 1976 ya quedaba claro que la apuesta tercermundista estaba por llegar a su fin. Primero, el 16 de julio De la Flor fue retirado del cargo y reemplazado por el embajador De la Puente Radbill. En sus memorias, De la Puente apunta que de la Flor persistia << en su tendencia tercermundista y no prestaba suficiente atencion a los nuevos lineamientos americanistas de la politica exterior >> (De la Puente, 1997, p. 148).

Efectivamente, a medida que la pugna dentro de las fuerzas armadas llegaba a su fin y los elementos mas radicales eran excluidos, la politica exterior volvia a centrarse en la dimension regional. En su mensaje presidencial de 1976, Morales Bermudez, siguio rindiendo homenaje a las ideas inculcadas durante la primera fase del gobierno militar, al decir que << la politica exterior del Peru, orientada a alcanzar la autentica independencia sobre la base de un indeclinable proposito de afirmacion nacional, mantiene su empeno en crear un ordenamiento internacional que haga posible la convivencia digna y pacifica entre las naciones >> (Congreso de la Republica del Peru, 1976).

Al mismo tiempo, sin embargo, Morales Bermudez recalco que << en el ambito al que estamos prioritariamente vinculados, el Gobierno Revolucionario ha incrementado sus acciones para fortalecer las relaciones bilaterales con los paises latinoamericanos >> (Congreso de la Republica del Peru, 1976). Estos paises, a la sazon, habian pasado a ser gobernados por dictaduras militares de derecha.

Finalmente, el distanciamiento entre el Peru y el tercermundismo, en particular el Grupo de los 77, ocurrio debido a la crisis economica por la que atraveso el pais. Hacia 1977, el Peru no podia cumplir con sus compromisos internacionales y habia un debate dentro de gobierno sobre el pago de la deuda externa. Los acreedores internacionales se negaron a negociar con el Peru sin la intervencion del FMI, lo cual llevo a fuertes discrepancias dentro de la Fuera Armada. En 1978 el gobierno de Morales Bermudez llego a un acuerdo con el organismo internacional, cuyos terminos no fueron nada generosos para el pais. El acuerdo tuvo repercusiones en el plano internacional, pues no solo el Peru debio tomar una posicion mas conciliadora en los foros internacionales, sino que su imagen como modelo para romper con la dependencia perdio credibilidad (St. John, 1999, p. 196).

3. El ocaso de la politica exterior del gobierno revolucionario

La gran estrategia de la politica exterior del gobierno revolucionario comenzo a debilitarse en 1973, al mismo tiempo que este. Ello se debio principalmente al deterioro de la salud del general Velasco (febrero 1973), a los problemas de la economia y al incremento de ciertas presiones internas y externas sobre el regimen. El ocaso de la politica exterior revolucionaria coincidio con la del regimen de Velasco y se prolongo hasta tres anos despues de la caida del mismo.

En este periodo, al lado de elementos exangues de la politica exterior revolucionaria, aparecen nuevos elementos que contradicen las orientaciones fundamentales de esta.

Por ejemplo, en 1975 Morales incorpora al gobierno al Plan Condor de represion a escala regional de movimientos de izquierda. En 1977-78 el Peru se convierte en el primer pais deudor que acepta la subordinacion temporal de su politica fiscal y monetaria a los dictados del FMI. Este tipo de arreglo se convertira en un elemento central en el desarrollo de la crisis de la deuda latinoamericana y mundial a partir de 1982.

De la misma manera que el surgimiento de un nuevo paradigma y una nueva estrategia en la politica exterior peruana pueden explicarse por la existencia de ciertas condiciones internas e internacionales (vease la Introduccion), pensamos que es posible entender la declinacion de los mismos a la luz de la evolucion de algunas de estas condiciones, a saber:

1. Un cambio importante en el liderazgo del gobierno peruano.

2. Las considerables dificultades de algunas metas del gobierno, relacionadas sobre todo con un financiamiento sostenible de su programa de reformas.

3. Las perspectivas inmediatas del orden regional.

4. Insatisfaccion interna con los resultados economicos de las politicas gubernamentales.

5. Aumento de presiones internas y externas sobre el gobierno.

Destaquemos algunos hechos. Dentro del Peru, elementos conservadores de las Fuerzas Armadas ganaron fuerza con la enfermedad de Velasco. En realidad, desde el inicio del gobierno habria habido una opaca lucha por el poder, que se intensifico con la dolencia de Velasco, quien habia tenido la capacidad de mantener unidas a las distintas facciones (Franco, 1977; Pease, 1977, p. 238). En particular, sectores de la Marina expresaron su discrepancia con posiciones y medidas del regimen.

El general Morales Bermudez tomo el poder en agosto 1975 y en un ano cambio a todos los ministros que habian estado con Velasco. Desde 1975 comenzaron a aparecer criticas a la politica exterior del regimen y en julio 1976 se reemplazo al canciller De la Flor.

En lo externo, en 1973 Estados Unidos endurecio su posicion tanto en las negociaciones por la crisis internacional como frente a America Latina; el secretario de Estado Rogers fue reemplazado por Kissinger; Washington intervino en la caida de Allende y luego centro su atencion en el unico regimen disidente (el peruano) que quedaba en la region, la cual mostraba ya claras tendencias hacia un predominio de dictaduras de derecha.

Mientras tanto, los salarios, que habian llegado a su nivel mas alto en el Peru en 1972-1973, comenzaron a declinar en 1974, al mismo tiempo que caian los precios de los productos peruanos de exportacion. Hubo una impactante devaluacion en 1975 que marco el advenimiento de una crisis economica en el pais.

Las presiones sobre el gobierno, particularmente las de caracter externo, se incrementaron y apuntaron a un cambio de regimen, debido a la perseverancia que este mostraba en sus propositos aun en momentos de mejora de las relaciones con Estados Unidos. Sobre este tema quisieramos extendernos por su centralidad en el argumento principal de esta seccion.

La evolucion politica de Chile jugo un papel importante para las relaciones de la revolucion peruana con EE.UU.

Despues del triunfo de Allende, a partir de 1971 se fue registrando una mejora en las relaciones de Peru con EE.UU., por la preocupacion que ocasionaba un regimen marxista para Washington. La existencia de una tercera via peruana parecia que podia funcionar como una barrera frente al atractivo del comunismo para la region. El Peru, como senala Brands, supo capitalizar la hostilidad de Washington hacia Allende (2010, p. 486). Asi, por ejemplo, la ayuda estadounidense al Peru se reanudo a raiz del terremoto de 1970 y se prolongo hasta 1972.

Sin embargo, el Peru en este periodo capturo atuneras estadounidenses dentro de las 200 millas y firmo un importante acuerdo de cooperacion con la Union Sovietica.

En 1973, aunque se producen las visitas a Lima del secretario de Estado Rogers y el enviado Greene, este ultimo para negociar los conflictos pendientes en la agenda bilateral, el Peru plantea la reforma de la OEA. Tambien, ante la negativa de Washington de venderle armas, el Peru intensifica las compras militares de Rusia.

En estos momentos, la embajada estadounidense en Lima senala a Washington su opinion de que los intentos estadounidenses de aumentar la cooperacion bilateral han fracasado y que el Peru no ha disminuido sus esfuerzos por crear una coalicion antiestadounidense en la region (Brands, 2010, p. 484).

No obstante, en 1974 se firma el contrato Greene, que resuelve importantes problemas; las relaciones se mantienen en un buen nivel hasta que estallan las discrepancias por la continua compra de armas rusas. Las relaciones comienzan a empeorar en la segunda mitad de 1974. Washington nombra un nuevo embajador, Robert Dean, conocido por sus relaciones con la CIA (Tello, 1983, p. 78).

A fines de este ano, se produce una nueva evaluacion negativa de EE.UU. la cual encuentra que la ocasional cooperacion peruana con Washington representa un mero acomodo de Lima a circunstancias dificiles y no una revision de la politica exterior peruana. La embajada estadounidense de Lima revela su parecer de que el desafio peruano no ha declinado y que continuaran las tensiones entre ambos gobiernos (Brands, 2010, p. 485). Podemos afirmar que en ese momento se trataba del desafio << mas visible, influyente y prolongado a la hegemonia norteamericana >> que persistia en la region (Alcalde y Romero, 2014, p. 93).

En este punto, no resulta muy aventurado pensar que Washington entendio que las acciones diplomaticas no servirian para modificar la actitud del Peru y que solo un cambio de regimen aseguraria que ocurriera esto. El nombramiento del embajador Dean sugeriria la prominencia que adquiria para Washington una via alternativa. Esta parecio encaminarse a un reemplazo del liderazgo, por la enfermedad de Velasco que lo hacia vulnerable.

En este sentido, algunos miembros del gobierno revolucionario, como el excanciller De la Flor, el exministro de Marina Arce Larco, el exministro de Aeronautica Gilardi y el exjefe del Sinamos Rodriguez Figueroa, coinciden en senalar que hubo una intervencion del gobierno estadounidense, y especificamente de la CIA, para lograr el reemplazo de Velasco (Tello, 1983, vol. I, pp. 33, 59 y 204; vol. II, p. 79).

La presencia de la CIA en el Peru se hizo evidente. Al asumir como ministro de Marina (abril 1974), Arce Larco refiere que descubrio la existencia de una oficina de inteligencia de la CIA en el Centro Civico de Lima, que interceptaba las conversaciones dentro de Palacio de Gobierno (Tello, 1983, vol. I, pp. 28-29). El teniente general Gilardi menciona tambien un plan denominado Protection que en esos momentos funcionaba recogiendo informacion para la CIA (Tello, 1983, vol. I, p. 204).

Sobresalen en el periodo previo a la salida de Velasco dos instancias en las que se sospecha intervencion estadounidense. En primer lugar, la huelga de la policia y los disturbios y muertes que ocurrieron el 5 de febrero 1975, cuando Lima quedo desguarnecida, sujeta a saqueos, incendios y atentados contra locales de las Fuerzas Armadas y el gobierno. Se llego a producir un amotinamiento policial ante el cual el ejercito recurrio a un aplastante uso de la fuerza, danando seriamente la imagen del regimen.

La opinion del excanciller De la Flor sobre los sucesos de febrero es que se trato de << una asonada planeada con mucha sagacidad >> con participacion de agitadores; afirma que, aunque no existen pruebas, tiene la seguridad de una intervencion de la CIA (Tello, 1983, vol. I., pp. 59-60).

El general Rodriguez Figueroa observa que hubo un plan arreglado con elementos subalternos de la policia, que no tuvo ninguna raiz en la poblacion, pues los sucesos no fueron precedidos por manifestaciones ni hubo en ellos presencia de organizaciones populares. El objetivo era lograr una fisura de las Fuerzas Armadas con la policia y conseguir que el desorden se extendiera al resto del pais propiciando la caida de Velasco (Tello, 1983, vol. II, p. 80).

El presidente Velasco, en un mensaje a la nacion, culpo de los disturbios a elementos del APRA y a un << organismo conocido de espionaje internacional >> (Tello, 1983, vol. II, p. 81).

En las relaciones del Peru con Chile, desde la subida de Pinochet, tambien podria plantearse la hipotesis de una intervencion estadounidense adversa al regimen de Velasco.

Pese a los designios de Washington de contraponer las vias peruana y chilena y a la existencia de un sentimiento revanchista en parte de la cupula militar en Lima, las relaciones del Peru con Chile, durante el gobierno de Allende, llegaron a tener un nivel de cordialidad.

Este clima cambio marcadamente con el golpe de Pinochet, quien revelo sus discrepancias con el regimen peruano y proclamo una << Segunda Republica Portaliana >> (24) (Tello, 1983, p. 61).

Al mismo tiempo, Washington, en tanto que se negaba a proveer las armas que le solicitaba el Peru, hacia llegar equipo militar a Chile. En 1975 circularon rumores de un inminente conflicto armado entre Peru y Chile; Velasco ordeno una concentracion de fuerzas en la frontera. En esta coyuntura, Morales efectuo el golpe en Tacna, anunciando inmediatamente a Chile que su liderazgo disolvia la amenaza belica (25).

Queda claro que las dos instancias que hemos referido contribuyeron a debilitar al regimen asi como sus estrategias interna e internacional La participacion de Estados Unidos y otros actores externos en ellas y el grado de influencia que ellas tuvieron para la liquidacion de la primera fase constituyen un tema pendiente de investigacion, no solo de la revolucion militar sino en el estudio de las relaciones exteriores del Peru.

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Javier Alcalde Cardoza (**)

Gonzalo Romero Sommer (***)

(*) Este estudio forma parte del proyecto << La importancia de los ordenes regionales en la formacion de un nuevo orden internacional: Sudamerica en perspectiva comparada >>, financiado por la Pontificia Universidad Catolica del Peru.

(**) Internacionalista. Ph.D. en Asuntos Internacionales, profesor asociado en el Departamento de Ciencias Sociales, Pontificia Universidad Catolica del Peru. Correo electronico: jalcalde@pucp.edu.pe

(***) Historiador. Ph.D. en Historia, Universidad del Estado de Nueva York, Stony Brook. Correo electronico: gonzaloromero@pucp.pe

(1) Existe una considerable literatura en el analisis de la politica exterior que propone la existencia de paradigmas y grandes estrategias que guian en distintos periodos las politicas exteriores de los Estados, en el sentido de las metas que persiguen en el orden internacional y los medios que emplean para ello. En nuestro analisis seguiremos algunos elementos del analisis de estas categorias hecho por Michal Eskenazi (2015).

(2) Consideramos que las transformaciones planteadas e introducidas por el gobierno militar fueron de caracter revolucionario, tomando como base los rasgos que segun Cohan caracterizan a una revolucion, principalmente: cambios en la elite gobernante, en las instituciones del gobierno, en el regimen socio-economico y en los valores de la sociedad (1975, pp. 14-32).

(3) Adaptando y ampliando las condiciones que propone Eskenazi para la formacion de una nueva gran estrategia (Eskenazi, 2015).

(4) Una potencia intermedia es capaz de ejercer influencia de algun impacto en el sistema internacional comportandose como una potencia regional, liderando pequenos grupos de Estados y participando activamente en organismos y foros internacionales. Desarrolla un grado de autonomia y puede afirmar su independencia frente a las grandes potencias. Una potencia menor, en cambio, puede ejercer alguna influencia en su region, pero ni por si sola ni en grupos pequenos alcanza a tener un impacto en el sistema internacional. Tiene dificultades para mantener su autonomia.

(5) El Peru, como America Latina en general, privilegiaba el desarrollo industrial y tecnologico, y las exportaciones, por encima de esfuerzos de desarrollo rural, generacion de empleo y lucha contra la pobreza.

(6) Entendida como una representacion simplificada de la realidad con implicancias o pautas para la accion.

(7) Profesor distinguido de la Catedra Henry Kissinger de SAIS.

(8) A los ordenes interamericano y latinoamericano, en conjunto, por las estrechas conexiones que mostraban entre si, denominamos convencionalmente << orden regional >>. Propiamente, se trataria de un orden macrorregional hemisferico y de un orden latinoamericano subsumido en este.

(9) Una primera conceptualizacion de los ordenes internacional y regionales puede encontrarse en Alcalde, 2017, pp. 11-17.

(10) Cabe senalar que normalmente los ordenes regionales se hallan subordinados al orden internacional lo cual implica algunas importantes diferencias entre la problematica de ambos.

(11) Segun la afirmacion de Mercado Jarrin.

(12) Experiencia personal de Javier Alcalde.

(13) A partir de este punto, nos basamos sustancialmente en la presentacion de los hechos entre 1971 y 1979 que hace Alcalde (1980).

(14) Por ejemplo, los dos primeros secretarios generales de la UNCTAD fueron el argentino Raul Prebisch (19641969) y el venezolano Manuel Perez Guerrero (1969-1974).

(15) Las acciones peruanas en el Grupo Andino y la OEA las veremos mas en detalle en la seccion 2.1.

(16) El general Peron, anciano y enfermo, habia fallecido en el gobierno en julio 1974.

(17) Moniz senala que el canciller brasileno Magalhaes reacciono publicamente denunciando la amenaza que representaba para la unidad continental la iniciativa fomentada especialmente por Chile (2004, p. 357).

(18) Afirma Mercado, que era canciller del Peru a la sazon, que realizo gestiones especiales con Chile, Venezuela, Colombia y Argentina para que se pudiera realizar la reunion (Kruijt, 1989, p. 150)

(19) Vease: Sidjanski, 1974.

(20) Existe otro error en asumir que el G 77 y el MPNA son uno y el mismo. Si bien casi todos los miembros del G 77 tambien eran parte del MPNA, siempre fueron--y continuan siendo--dos entes diferentes. Ambos cooperan estrechamente a traves de un Comite Coordinador Conjunto que es presidido por los presidentes de cada organizacion.

(21) Para una narrativa completa sobre el origen y desarrollo del grupo de los 77 ver: Sauvant, 1981.

(22) Los autores senalan que si bien las ideas de Prebisch formaron la base de muchas de las propuestas de la CNUCYD, estas no siempre fueron entusiastamente recibidas por todos los miembros del grupo, especialmente los que formaban el bloque afroasiatico, quienes las consideraban excesivamente basadas en las experiencias Latinoamericanas durante la Gran Depresion.

(23) Las reformas propuestas por el gobierno eran bloqueadas sistematicamente por la oposicion en el Congreso.

(24) Diego Portales fue enemigo acerrimo de Peru y Bolivia.

(25) El general De la Flor expresa la opinion que la CIA participo en el proceso conspirativo de Morales Bermudez (Tello, 1983, p. 57)

Fecha de recepcion: 16 de marzo de 2018

Fecha de aprobacion: 15 de junio de 2018

https://doi.org/10.18800/agenda.201801.013
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Article Details
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Author:Cardoza, Javier Alcalde; Sommer, Gonzalo Romero
Publication:Agenda Internacional
Article Type:Report
Date:Jan 1, 2018
Words:20313
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