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La percepcion de los judios bajo el reinado de Fernando II segun el inquisidor don Martin Garcia (ca. 1441-1521).

Perception of the Jews during the reign of Ferdinand II according to the Inquisitor Don Martin Garcia (ca. 1441-1521)

INTRODUCCION

Durante las ultimas decadas del siglo XV y las iniciales del siglo XVI Don Martin Garcia ocupo un lugar de suma relevancia en el ambito de la Corona de Aragon. Nacido en Caspe, en el seno de una familia humilde de cristianos viejos, ingreso como <<seise>> o <<infantillo>> en la Seo de Zaragoza (1). Alli, al parecer, demostro ser un estudiante muy despierto y capaz, por lo que en 1476 fue enviado a Bolonia a completar su formacion como teologo (2). Ya con el titulo de Maestre en Teologia (3), tras regresar del Colegio de Espanoles de San Clemente de Bolonia en 1480 (4), en 1481 ingreso como Canonigo en la Seo de Zaragoza (5). Posteriormente, hacia 1484, fue nombrado inquisidor ordinario, tal y como se refleja en una carta enviada por el rey Fernando II, en la que consta el pago a Martin Garcia de mil sueldos:
   Don Ferrando, etc., (...) dezimos y mandamos con la presente que
   (...) deys y pagueis en cada un anyo a los Inquisidores y ministros
   de la dicha Inquisicion de yuso escritos las quantias siguientes:
   (...) a maestre Martin Garcia, canonigo e ordinario, mil sueldos
   (6).


A partir del ano 1487, Martin Garcia se convierte en predicador real de Fernando II y en confesor personal de la reina Isabel de Castilla, tras predicar ante ambos un sermon durante una estancia de los monarcas en Zaragoza (7). Finalmente, ocupara tambien los cargos de obispo electo de Messina (cuyo ejercicio declino), arcediano de Daroca y, por ultimo, obispo de Barcelona, dignidad que desempeno hasta 1519. En esta fecha, dada su avanzada edad, decidio retirarse a su villa natal de Caspe, donde murio el 7 de marzo de 1521, a los ochenta anos (8).

MUERTE DE PEDRO DE ARBUES (1441-1485)

En el ano 1485 se produjo un suceso que influyo sobremanera en el caracter y la actitud de la sociedad zaragozana hacia los conversos y que favorecio el arraigo de la Inquisicion en la ciudad (9). La noche del 14 al 15 de septiembre, el amigo y protector de Martin Garcia, Pedro de Arbues, es acuchillado ante el altar mayor de la propia Seo, presuntamente, por un grupo de judeoconversos (10). Durante el subsiguiente proceso judicial, que se alargo tres anos, hasta 1488, se realizaron catorce autos de fe en 1486, diez en 1487 y finalmente siete en 1488 (11).

Parece ser que Martin Garcia formo parte del tribunal que se encargo de juzgar a los sospechosos del asesinato de su amigo y protector, y es del todo plausible que se le permitiera seguir el proceso a peticion propia, en calidad de vicario y canonigo de Zaragoza. Por otra parte, la actividad de Don Martin como predicador esta atestiguada en, al menos, siete autos ordinarios de inquisicion celebrados en Zaragoza entre 1486 y 1488 (12). De hecho, hay menciones a Don Martin como juez de los acusados por el asesinato de Arbues:
   Consta que Alonso Sanchez de Alarcon, y Fray Miguel de Monterrubio,
   inquisidores de Zaragoza, juntos con Martin Garcia, vicario general
   del arzobispo, condenaron en 20 de Junio de 86 a Juan de
   Esperaindeo, y en 25 de Enero de 87 a Juan de la Abadia, a ser
   relaxados a la justicia seglar para morir quemados como hereges
   judaizantes, impenitentes y reos de la muerte del inquisidor Arbues
   (13).


Asimismo, durante dicho proceso judicial, en el ano 1487, Martin Garcia fue nombrado inquisidor apostolico de Barcelona: <<(...) Torquemada nombro a 3 de Abril de dicho ano de 87 por inquisidor de Barcelona a Martin Garcia, canonigo de Zaragoza (14) >>. Por otra parte, Don Martin en ocasiones es llamado <<inquisidor de la Santa Fe (15) >> o <<inquisidor contra la heretica pravedad (16) >>, y siempre se pone de manifiesto su estrecha relacion con su antecesor, Pedro de Arbues, del que <<fue sucessor del Santo Oficio de Inquisidor (17) >>.

En 1520 (18), un ano antes de morir, el canonigo de Zaragoza, Agustin Olivan, publico, con el beneplacito y la supervision de Martin Garcia, una seleccion de 156 (19) de los sermones del Maestre, predicados aproximadamente entre 1490 y 1510 (20). En estos sermones, impresos integramente en latin (21), Don Martin Garcia hace mencion hasta en tres ocasiones a su mentor Pedro de Arbues:
   En nuestros tiempos fue martirizado el maestro Epila en la iglesia
   de Zaragoza por su fe a Cristo, mientras era inquisidor de la
   heretica pravedad (22).


Como hemos visto anteriormente, la relacion entre ambos inquisidores debio de ser estrecha y Martin Garcia no pierde la ocasion de recordar en sus sermones a su amigo, acusando de su asesinato a los herejes:
   (La reina Isabel) envio la septima (saeta) contra los herejes, pues
   era muy celante de la fe catolica. Asi pues, favorecia a todos los
   inquisidores, en medida tal que, cuando en Zaragoza, por su fe a
   Cristo, fue asesinado por los herejes el beato Pedro Arbues,
   inquisidor de esta ciudad, y como viese (la reina) que no estaba
   sepultado en un lugar decente, de su propio bolsillo y sin reparar
   en gastos, ordeno construir para el una sepultura en medio de esta
   iglesia (23).


La tercera ocasion en la que el obispo de Barcelona se refiere a Pedro de Arbues, lo hace estableciendo una comparativa con el martir Pedro de Verona, dominico del siglo xiII, asesinado el 6 de abril de 1252 en circunstancias similares al inquisidor Zaragozano. La muerte de este ultimo es rapidamente interpretada por Martin Garcia como un martirio y usada con el fin de convertir a los judios reticentes:
   No solo mientras viven (los santos), sino tambien tras la muerte
   hacen milagros, como se demuestra con el beato inquisidor de esta
   iglesia, por cuya intercesion Dios ha hecho muchos milagros en
   estos tiempos. Pues este fue muerto para iluminar la fe catolica,
   de modo que, tal y como hay dos apostoles en la iglesia de Dios, a
   saber: Pedro en oriente y Jacobo en occidente, y tal y como dos
   confesores trajeron luz a la iglesia, a saber: Francisco en oriente
   y Domingo en occidente, de este modo hubo dos martires e
   inquisidores; uno en oriente, como es san Pedro Veronense, otro en
   occidente, a saber: Pedro Zaragozano, quien fue muerto por la fe a
   Cristo. Y asi, san Pedro Martir fue muerto por los herejes, asi
   este por los herejes asesinado (24).


LA RELACION ENTRE MARTIN GARCIA Y FERNANDO II

En el marco de la politica unificadora de los reyes catolicos, la postura de la Inquisicion en relacion a la monarquia era de proximidad. En los primeros anos, tras su implantacion en la Corona de Aragon en 1483, la Inquisicion (y los inquisidores a titulo personal) mantuvo una actitud cauta y prudente, limitandose a actuar en casos muy puntuales, sobre todo hasta la muerte de Arbues (25).

A partir de este momento, la cercania entre el aparato inquisitorial y el monarca entra en un estado de mayor colaboracionismo (26), en perjuicio de las comunidades judias y musulmanas. Tras el decreto de expulsion de los judios del 31 de marzo 1492 y la pragmatica de conversion forzosa del 14 de febrero 1502 contra los musulmanes, sobre el papel no quedaba ningun judio o musulman dentro de las fronteras peninsulares, sino que unicamente permanecian aquellos que se habian convertido: los judeoconversos y los moriscos (27). En cierta medida, la intencion real de los decretos (sobre todo del de 1492) era la de provocar el aumento del numero de conversiones y acabar con las practicas religiosas disidentes a la ortodoxia cristiana (28).

En este contexto, la preocupacion de Don Martin Garcia se centra, por un lado, en intentar realizar el mayor numero de conversiones posible, de aquellos que, supuestamente, no han abrazado la fe catolica de forma sincera. Por otra parte, el Maestre tiene especial interes en desterrar las malas costumbres instaladas entre la poblacion cristiana (29). Es el suyo un discurso destinado a reforzar la fe y afianzar las creencias de los malos cristianos viejos y de los conversos, impartiendo, mediante sus sermones, ensenanzas basadas en el arrepentimiento, la confesion de la herejia (30) y el bautismo (31).

Es relativamente frecuente que el predicador aluda o haga referencia al rey Fernando, que sabemos que pudo estar presente en algunos de sus sermones ya que le interpela directamente, como por ejemplo en el sermon numero 154 de la compilacion:
   Serenisimo principe, las palabras tomadas como tema y que han de
   ser declaradas ante vuestra majestad, son las palabras del rey
   David en los Salmos y vertidas del latin en nuestra lengua vulgar,
   que quieren decir, segun mi parecer, que la justicia y la paz en
   estos dias pasados estuvieron en una inmensa tristeza. Mas ahora, a
   causa de la nueva llegada de vuestra majestad, hicieron y tuvieron
   el mayor de los gozos y se besaron. Y como veo que vuestra majestad
   esta algo fatigada a causa del esfuerzo del viaje, en el presente
   sermon solo pronunciare una conclusion (32).


Estas alocuciones dirigidas directamente al rey, como decimos, son habituales en la obra del Maestre. En algunos casos, al margen de las preceptivas formulas protocolarias y de respeto, Don Martin se permite aconsejar al rey e incluso, en algunos casos, reclamarle algunas acciones:
   Y asi esperamos, ilustrisimo principe, que, mediante vuestra
   justicia, Zaragoza, ciudad que ahora permanece disipada por la
   discordia de los ciudadanos, la cual no gobierna sobre nada, llegue
   a devenir [ciudad] de Dios. Tal y como dispersasteis a los herejes
   y judios, asi tambien reduzcais a la fe de Cristo a los agarenos
   que en ella viven (33).


O reprocharle otras:
   La tercera plaga fue la de los mosquitos hechos del polvo; estos
   son los hombres aduladores. En esta ciudad nadie hay que se atreva
   a decir la verdad ante los principes, prelados y mayores, sino que
   todos les elogian sus vicios y pecados (34).


Esta relativa franqueza con la que el predicador dominico se expresa se puede explicar por dos razones: en primer lugar, como hemos apuntado, Don Martin Garcia se destaco en la conversion de judios y en su persecucion, en especial desde la muerte de Pedro de Arbues. Esta secuencia de acontecimientos propicia que el predicador ascienda rapidamente en el escalafon eclesiastico, convirtiendose en inquisidor apostolico, una figura jerarquica respetada y temida por la poblacion. Por otra parte, se trata de un momento en que la relacion de la iglesia con la monarquia es estrecha y la necesidad de colaborar es mutua (35). La necesidad de Fernando II de mantener buenas relaciones con la Inquisicion, junto con la necesidad de la Inquisicion de contar con la proteccion del rey provoca que, en ocasiones, Don Martin se permita criticar, si bien no abiertamente, algunas de las situaciones por las que pasa el pais: <<sobre todo hay en Espana esta corruptela, pues a causa de esta pompa se empobrece (36) >>.

EL TOPICO DEL JUDIO COMO EJEMPLO DE LA CEGUERA

Uno de los <<topoi>> o lugares comunes mas extendidos en la literatura de controversia y de polemica religiosa cristiana es la ceguera de los judios (37). Este es un recurso literario muy extendido y fundamental de la controversia clasica desde la patristica, usado por autores como Pedro Alfonso de Huesca o Alfonso de Espina en su Fortalitium Fidei, en cuyas ilustraciones incluso se pueden ver representados a los judios con vendas cubriendoles los ojos (38). El hecho de que los judios no reconozcan a Jesus como el verdadero mesias tiene tambien una larga tradicion y aparece en obras como el Pugio Fidei de Ramon Marti (39) o los Errores y falsedades del Talmud de Jeronimo de Santa Fe (40). Martin Garcia considera que los judios no es que actuen por maldad innata, sino porque su ceguera les impide ver lo que es evidente, a saber, que la llegada del mesias ya se ha producido y que es Jesus de Nazaret:
   Asi fueron el pueblo judio y gentil; el judio estaba acostumbrado a
   continuar con alguna luz de la antigua ley, y una vez llego Cristo,
   ceso la luz de la ley y por ello devino ciego. Pero el pueblo
   gentil, acostumbrado a andar en tinieblas, acepto la luz cuando
   llego el sol del mesias, porque antes de esto no tuvieron ninguna.
   Los judios, acostumbrados a la otra luz, fueron cegados (41).


El judio, pues, segun el inquisidor, es una persona ciega que, hasta cierto punto, solo es declarado culpable de permanecer en la ignorancia: <<este fue mas que un hombre, a saber: Dios y hombre (...). !Oh ciegos judios! ?Por que no aprendeis esto? (42) >>. Don Martin usa constantemente este tono cansado, de hastio, como reprochando a la comunidad judia que incluso los agarenos han sido capaces de entender algo mejor que ellos las escrituras:
   Es cierto que no todo el pueblo gentil fue iluminado, porque los
   arabes, a saber: los agarenos, permanecieron en cierta ceguera,
   pero no como los judios. (...) El pueblo judio estuvo entre los
   ciegos, el pueblo cristiano fue el que mejor vio; el pueblo arabe,
   a saber: de los agarenos, fue como aquel hombre que no es
   totalmente ciego, sino que tiene humores en los ojos, a saber:
   humores del deseo. Y asi los judios, como ciegos, no supieron nada
   del mesias. Los cristianos aceptaron su luz de la mejor manera
   posible, aunque los agarenos aun supieron alguna cosa (43).


Esta condescendencia hacia los judios y esta relativa preferencia hacia musulmanes se explican por la existencia de puntos en comun entre el catolicismo y el islam, como por ejemplo el culto a la virgen Maria o el reconocimiento de Jesus como un excelso profeta por parte de los sarracenos:

En el primer libro del Alcoran, sura segunda, acerca de la salutacion a Maria, aleya cuadragesima quinta, aparece que el angel dijo a Maria: <<!oh Maria! Dios te anuncia una buena nueva en su palabra, cuyo nombre es el mesias, Jesus, hijo de Maria (44) >> (Coran, 3, 45).

Segun el parecer del Martin Garcia, es obvio que se debe considerar a los musulmanes mucho mejor que a los judios (45) y esta es una idea que se repite a lo largo de los 156 sermones: <<pues estos projimos mios ismaelitas no se hallan en una ceguera tal como la de los judios (46) >>. Es necesario tener en cuenta que uno de los argumentos de la literatura cristiana de controversia contra los judios es el de que estos fueron quienes crucificaron a Jesus. Este hecho, junto con la escasa (o incluso despectiva) consideracion que la religion judia tiene sobre la figura de la virgen Maria, madre de Jesus (47), provoca que los predicadores cristianos como Don Martin carguen contra los judios y muestren cierta preferencia hacia los musulmanes:
   Y asi, estos herejes [judios], o mejor, quienes erraron en la fe,
   deben tener muy en cuenta estas cosas y seguir el oficio de la misa
   y de las visperas, sobre todo los sermones, y por la manana deben
   tener devocion a la virgen Maria (48).


EL JUDIO COMO PERSONA OBSTINADA EN SUS <<ERRORES>>

El Maestre Garcia en sus Sermones presenta a los judios como una comunidad que realmente ha sido enganada por sus propias escrituras y sus propios rabinos. Para demostrarlo, el predicador esgrime gran cantidad argumentos exegeticos extraidos de las propias escrituras rabinicas y talmudicas (49):

Pero vosotros, judios, no solo abandonasteis el significado espiritual de la ley, sino ademas toda la ley, aceptando que dice el Talmud, en el que hay infinitas mentiras (50).

El mayor de los <<enganos>> en el que cayeron los judios, segun el inquisidor, fue el hecho de no creer que el mesias ya haya llegado con la venida al mundo de Jesus de Nazaret:
   Pero los judios fueron enganados al poner dos mesias, uno hijo de
   Jose y otro hijo de David, sin saber distinguir entre el primer y
   segundo advenimiento del mismo mesias (51).


Siempre segun el parecer de Don Martin, a pesar de todas las <<evidentes>> pruebas que aportan el nuevo testamento y sus comentaristas, los padres de la Iglesia, durante siglos, los judios siguen empenados en no reconocer que la llegada del mesias ya se produjo. La poblacion judia de los reinos peninsulares sigue, pues, llevando a cabo practicas que entran en conflicto con la aceptacion de este hecho (segun Martin Garcia) irrefutable e innegable, y, en consecuencia, son herejes:
   Por consiguiente, el que aun hoy siga la costumbre de la
   circuncision niega que todas estas cosas hayan sido cumplidas, y,
   por tanto, es un hereje (52).


Dependiendo de la ocasion o, seguramente, del publico ante el que este predicando, el obispo de Barcelona recurre a topicos y estereotipos sobre los que atacar a los judios con el fin de exaltar a la audiencia o coaccionar a aquellos que tengan una actitud mas tibia o pasiva frente a los judios o las practicas judaizantes:
   Desde la cuna son alimentados con el odio a Cristo y a los
   cristianos y a la ley de Cristo, y en sus sinagogas nos maldicen
   cada dia (53).


Esta actitud perseverante tiene como resultado la expulsion de 1492, que Martin Garcia celebra como un hecho triunfal y memorable, muy a tener en consideracion a favor de sus artifices, los reyes Catolicos:
   La novena saeta la envio contra los judios de toda Espana, pues
   como vieron sus majestades los reyes que estos depravaban la fe de
   Cristo y propiciaban el fomento de la ley mosaica, los expulsaron
   de toda Espana (54).


En el vigesimo segundo sermon de la compilacion, pronunciado con ocasion de la promulgacion del edicto de expulsion (55), Don Martin tambien recoge el caso del santo nino de La Guardia, en el que, supuestamente, hacia 1490 un nino fue asesinado de forma ritual por judios y conversos (56):
   Pues tan enconados estais en destruir la fe de Cristo que incluso
   en estos dias matasteis a un nino en el reino de Castilla (57).


Este mismo sermon vigesimo segundo esta fechado, segun Cirac Estopanan (58), el 29 de abril de 1492, es decir, justo un mes despues de la publicacion del edicto de expulsion. Dada la coyuntura de los acontecimientos, el dominico aprovecha para hacer hincapie en los malos usos de la poblacion judia y presenta a la Inquisicion como una institucion de bien a la que no deben de temer:

No hagais ayuno, ni oraciones ni festividades ni el <<sabbat>>, ni la circuncision. No debeis prestar atencion a los alimentos ni a los vocablos en hebreo ni a los textos judios (...). Y asi, no temais a la Inquisicion, porque ya no habra judios ni persuasion de los malvados (59).

En este clima de tension y con la presion de actuar rapidamente, Don Martin apremia a los judios que todavia viven en su congregacion y les insta a convertirse en el plazo mandado por los reyes Catolicos. El predicador se sirve de la historia del apostol Tomas, que hasta que no toco a Jesus no creyo en el, y compara al pueblo judio con el discipulo, incitandoles a bautizarse antes de que sea tarde para ellos:
   He aqui que si crees en Cristo, has de saber que tendras la vida
   eterna y el descanso en esta tierra. En caso contrario, que sepas
   que hay un decreto, el cual te anuncio, sobre el mandato de sus
   majestades los reyes y del senor inquisidor: que el que no fuere
   bautizado marche de su dominio antes de tres meses a contar desde
   este dia (60).


A estos factores culturales, religiosos y sobre todo politicos, se les suman las practicas que algunos judios mantienen como costumbre y que son vistas como hereticas por parte de las autoridades, en este caso, de la inquisicion:
   Existe una herejia de los neofitos, que tenemos ante nosotros.
   Estos tienen como precepto abstenerse de las carnes que no son
   preparadas por judios. Tambien de las carnes de origen porcino.
   Tambien de la grasa. Tambien se abstienen del nervio de Jacob, que
   vulgarmente se llama <<glandolica>> (61).


Por ultimo, resulta igualmente interesante senalar algunas de las escasas menciones en la obra de Martin Garcia a judios ya convertidos. Por desgracia, no disponemos en los sermones de datos suficientes para poder afirmar si estos conversos acuden al bautismo por voluntad propia o si, por el contrario, son coaccionados o forzados a estos actos:
   La higuera (de la redencion) ya comienza a dar fruto mediante la
   conversion de algunos judios, y tambien otros arboles de los
   gentiles ismaelitas comienzan a dar su fruto en Hispania mediante
   su conversion. Por tanto, es necesario creer que se aproxima la
   redencion (62).


En el anterior pasaje se deja entrever, ciertamente, el tono esperanzado del obispo de Barcelona respecto a la politica unificadora de la Inquisicion bajo una sola fe. Este cometido siempre se encuadra (en mayor o menor medida) en la mision politica unionista de los Reyes Catolicos (63), cuyas consecuencias en ocasiones provocan cierto malestar social entre los conversos, como reconoce Martin Garcia, que les insta a adoptar una actitud paciente y sobre todo, conformista, apoyandose en pasajes biblicos:
   Si dices: nosotros los judios conversos somos como cautivos y
   despreciados, porque todos nos llaman <<neofitos>>. Yo te digo que
   tu debes fijarte en aquello que decia David en el Salmo octogesimo
   tercero: <<preferi ser despreciado en la casa de mi Dios antes que
   vivir entre las tiendas de los pecadores>> (Psal. 83, 11) (64).


REFLEXIONES FINALES

La literatura de controversia religiosa y de polemica contra los judios tiene una larga y constante tradicion en la peninsula iberica, cuyo inicio podriamos situar en el Concilio de Elvira del ano 337 (65). Esta tradicion de obras polemicas, como es obvio, sufre altibajos y algunos momentos de mayor o menor produccion, pero, no obstante, la sucesion de diferentes acontecimientos durante las ultimas decadas del siglo XV y la politica unificadora de los Reyes Catolicos, tanto politica como religiosa, propician que se intensifiquen los ataques contra los judios y se les juzgue como presuntos causantes de los males que azotan en ese momento a la Corona. Tambien en los Sermones de Don Martin Garcia se aprecia una clara animadversion hacia los judios. No obstante, es bastante significativo que al margen del antijudaismo tradicional de las obras de polemica, como el Fortalitium Fidei de Alfonso de Espina o del Pugio Fidei de Ramon Marti (66), el Maestre tienda a utilizar un tono de leve reproche o incluso condescendiente. Esto se debe, muy probablemente, a que la situacion respecto a los judios, musulmanes y herejes en general, cambia de forma sustancial desde el tercer cuarto del siglo XV y culmina con el decreto de expulsion de 1492.

El tono indulgente de Don Martin Garcia se adecua a la voluntad de coaccionar hacia la conversion mas que hacia la expulsion efectiva o a la aniquilacion. Este hecho se corresponde al problema de como asimilar a la poblacion conversa, como han de ser <<educados>> y como se les ha de considerar. Este tema, que Eloy Benito Ruano denomino <<el problema converso (67) >> es una cuestion compleja en la que intervienen factores politicos y sociales en los que no profundizaremos en este momento.

Por otra parte, desde finales del siglo XV la Inquisicion amplia paulatinamente sus competencias, erigiendose en guardiana de la fe Catolica y encargandose de regular todos los aspectos relacionados con la doctrina. Sus acciones no solo se dirigen hacia judios en particular, sino que se extienden a todos los aspectos de la vida cotidiana susceptibles de herejia (68), como apuntabamos antes.

En su sermon, el inquisidor apostolico predica que, en realidad, la redencion de los pecados cometidos y la expiacion de la culpa por persistir en la herejia estan al alcance de todos, siempre que se lleve a cabo una sincera conversion a la fe catolica. Por ello, insta a los pecadores, vengan de donde vengan y profesen la fe que profesen, a que abracen la verdadera fe:
   Y tal y como estos reyes acudieron al unisono e igual premio
   obtuvieron, asi nosotros debemos acudir al unisono a Cristo sin
   ninguna distincion. No se debe considerar si se procede del
   judaismo o si se procede de entre los agarenos o los gentiles o los
   griegos, etcetera, sino que se debe considerar que acudiendo a
   Cristo son cristianos, porque en Cristo <<no hay judio ni griego>>
   (Gal. 3, 8), a los Galatas tercero. Y asi, no debemos hacer ninguna
   distincion en los conversos, porque en Cristo <<no hay distincion
   entre judios y griegos>> (Rom. 10, 12), a los Romanos decimo. Y
   asi, todos han de ser llamados y considerados cristianos (69).


Realmente, el que es probablemente el eclesiastico mas poderoso de Aragon en ese momento y, como apuntabamos, seguramente el mas temido (70), no tiene una necesidad real de adoptar esta actitud conciliadora en su discurso. Sin embargo, parece que los intereses que motivan al inquisidor dominico son de caracter puramente teologico, que se anaden a la tradicion de los argumentos esgrimidos a favor de los conversos por autores como Alonso de Oropesa o Alonso de Cartagena (71). Con esto no queremos decir que Don Martin busque desinteresadamente la conversion de estos grupos de poblacion, pero si que se deja entrever cierto fervor religioso en algunos pasajes de sus sermones, como cuando afirma que <<los blasfemos son peores que los judios (72) >>.

DOI 10.15581/007.26.141-156

Manuel MONTOZA COCA

Universitat Autonoma de Barcelona

Departament de Ciencies de l'Antiguitat i de l'Edat Mitjana

Facultad de Filosofia y Letras

manuel.montoza@uab.cat

* Este trabajo se ha elaborado gracias a la beca FI-DGR (Ref. 2015FI_B 00055) en el marco de los proyectos de investigacion <<Fuentes medievales y modernas para el estudio de las relaciones transculturales en el Mediterraneo: redaccion y transmision>> FFI2015-63659-C2-1-P (MINECO-FEDER 2016-2018), y <<La percepcio de l'Islam en la societat cristiana. Les traduccions llatines de l'Alcora i la Literatura Llatina medieval de controversia amb l'Islam i el Judaisme>>, 2014 SGR 53 de la AGAUR de la Generalitat de Catalunya.

(1) Jose DE HEBRERA, Vida prodigiosa del ilustrisimo y venerable Don Martin Garcia, obispo de Barcelona, hijo de la fidelissimay antigua villa de Caspe, Zaragoza, 1700, p. 33.

(2) Ibid. [ver n. 1], pp. 36-37.

(3) Acerca del titulo de Maestre en Teologia, vid. Antonio PEREZ MARTIN, Proles Aegidiana, 1. Introduccion. Los colegiales desde 1368 a 1500 (Studia Albornotiana, 31), Bolonia, 1979, p. 384.

(4) Jose DE HEBRERA, Vida ... [ver n. 1], p. 57.

(5) Ibid. [ver n. 2], p. 59.

(6) BARCELONA, ARXIU DE LA CORONA D'ARAGO, Cancilleria, reg. 3684, ff., 16ro-16vo. Vid. Juan Francisco SANCHEZ LOPEZ, Martin Garcia Puyazuelo. La etica de Caton (Textos aragoneses, 62), Zaragoza, 2009, p. 17. Vid. Jose Angel SESMA MUNOZ, El establecimiento de la Inquisicion en Aragon (1484-1486) (Fuentes historicas aragonesas, 15), Zaragoza, 1987, p. 43.

(7) Jose DE HEBRERA, Vida ... [ver n. 1], pp. 102-103. Vid. etiam: Juan Francisco ANDRES DE UZTARROZ, Progressos de la Historia en el Reyno de Aragon, y elogios de Geronimo Zurita, su primer coronista (...), Zaragoza, 1680, p. 266.

(8) Juan Francisco SANCHEZ LOPEZ, Martin Garcia ... [ver n. 6], p. 12.

(9) Daniel RICO CAMPS, La imagen de Pedro Arbues. Literatura renacentista y arte medieval en torno a don Alonso de Aragon, en Locus Amoenus, 1 (1995), pp. 107-119, p. 108: <<no hara falta insistir en la importancia que tuvieron para la consolidacion y definitivo arraigo del Tribunal del Santo Oficio en Aragon tanto el asesinato del inquisidor Pedro de Arbues a manos de ricos conversos, en septiembre de 1485, como el culto que se le rindio post mortem>>. Vid. etiam: Irene GONZALEZ HERNANDO y Diana OLIVARES MARTINEZ, Los reyes catolicos y los lugares de memoria de los santos dominicos, en Jose Angel GARCIA DE CORTAZAR y Ramon TEJA (eds.), Los monasterios medievales en sus emplazamientos: lugares de memoria de lo sagrado, Aguilar de Campoo, 2016, pp. 249-281, p. 270: <<De hecho, el culto post mortem a Pedro de Arbues, rendido en torno a su sepulcro, facilito la aceptacion de la Inquisicion en Aragon>>.

(10) Henry KAMEN, La inquisicion espanola, Barcelona, 2013, p. 89.

(11) Jose Martinez MILLAN, La inquisicion espanola, Madrid, 2007, p. 83.

(12) Henry Charles LEA, Historia de la Inquisicion espanola, t. 1, Madrid, 1983, pp. 856-876.

(13) Juan Antonio LLORENTE, Memoria historica sobre qual ha sido la opinion nacional de Espana acerca del Tribunal de la Inquisicion, Madrid, 1812, p. 109.

(14) Juan Antonio LLORENTE, Memoria ... [ver n. 13], p. 118.

(15) Juan Agustin CARRERAS RAMIREZ Y ORTA, Discursos panegiricos de santos, golfo de la passion de Jesus y el proceloso mar de los dolores de Maria, Zaragoza, 1730, p. 403.

(16) Jose DE HEBRERA, Vida ... [ver n. 1], p. 163.

(17) Juan Agustin CARRERAS RAMIREZ Y ORTA, Discursos ... [ver n. 15], p. 403.

(18) Jose DE HEBRERA, Vida ... [ver n. 1], p. 76.

(19) Manuel MONTOZA COCA, Hacia una edicion critica de los Sermones de Don Martin Garcia, en Medievalia (en prensa).

(20) Manuel MONTOZA COCA, La exegesis biblica en la polemica contra judios: los Sermones de Don Martin Garcia (ca. 1441-1521), en Melanges de la Casa de Velazquez (en prensa).

(21) Sebastian CIRAC ESTOPANAN, Los sermones de don Martin Garcia obispo de Barcelona sobre los Reyes catolicos, Barcelona, 1955, p. 6.

(22) Martin GARCIA, Sermones eminentissimi totiusque Barchinonensis gregis tutatoris acerrimi, necnon inmarcessibilis sacre theologie paludamento insigniti Martini Garsie, Zaragoza, 1520, f. 297vo: temporibus nostris magister Epila martyrizatus pro fide Christi, dum esset inquisitor heretice prauitatis in ecclesia Cesaraguste.

(23) Martin GARCIA, Sermones ... [ver n. 22], f. 476ro: Septima misit contra hereticos, nam erat multum zelatrixfidei catholice. Fauebat enim omnibus inquisitoribus, in tantum quod cum Ceseragusteper hereticos interfectus fuisset pro fide Christi beatus Petrus Arbues istius ciuitatis inquisitor et uidetur quod non in decenti loco esset sepultus, magnis et propriis expensis illi sepulturam fieri fecit in medio ecclesie huius.

(24) Martin GARCIA, Sermones ... [ver n. 23], f. 109ro: non solum uiuentes, sed etiam post mortem faciunt miracula, ut patet de inquisitore beato huius ecclesie, per intercessionem cuius isto tempore multa facit mirabilia Deus. Hic autem mortuus fuit pro illuminatione fidei catholice, ut sicut duo apostoli in ecclesia Dei, scilicet: Petrus in oriente et Iacobus in occidente, et duo confessores illuminauerunt ecclesiam, scilicet: Franciscus in oriente et Dominicus in occidente, sic duo martyres et inquisitores; unus in oriente ut sanctus Petrus Veronensis, alius esset in occidente, scilicet: Petrus Cesaragustanus, qui mortuus fuit pro fide Christi. Et sic sanctus Petrus Martyr ab hereticis mortuus fuit, sic iste ab hereticis interfectus.

(25) Jaime CONTRERAS, Fernando el Catolico y la Inquisicion en Aragon, en Fernando II de Aragon, el rey catolico, Zaragoza, 1996, p. 350.

(26) Angel ALCALA, Los judeoconversos en la cultura y sociedad espanolas, Madrid, 2011, p. 198: <<Desde ese momento (la muerte de Arbues) ya era el Rey dueno de la situacion y quedaba abierta la via por la que el y sus sucesores, al alimon con inquisidores aragoneses y castellanos, podian continuar su tarea (...)>>.

(27) Acerca del proceso de conversion en profundidad, vid. James S. AMELANG, Historias paralelas: Judeoconversosy moriscos en la Espana moderna, Madrid, 2011, passim.

(28) Henry KAMEN, La expulsion: finalidad y consecuencias, en Elie Kedourie (ed.), Los judios de Espana, Barcelona, 1992, p. 95.

(29) Martin GARCIA, Sermones ... [ver n. 22], f. 466vo: iam quis peccat cum filia sua, cum sorore, cum consanguinea, etcetera. Item iam uendunt mulieres in publico et non possunt a peccato separari. Iam mulieres sunt homines et homines mulieres, quia mulieres decaluantur et homines portant mulierum capillos. Solebant autem mulieres mamillas ostendere, nunc uiri ostendunt pectora et sic portant habitum mulierum.

(30) Ibid., f. 148 vo: peccator ante confessionem uidetur quod habeat maximum pondus supra se, sed facta confessione uidetur esse liberatus.

(31) Ibid., f. 213 vo: [peccator], si habetpeccatum infidelitatis et heresis, debet caput lauareper baptismum in infideli et per abiurationem in heretico.

(32) Ibid., ff. 472 rvo: serenissime princeps, uerba thematis assumpta et coram maiestate uestra declaranda sunt uerba regis Dauid in Psalmis et uersa de latino in lingua uulgari nostra ad propositum meum sonant quod iustitia et pax his diebus elapsis erunt in maxima tristitia. Sed nunc propter aduentum nouum uestre maiestatis fecerunt et habuerunt maximum gaudium, et sic osculate sunt. Et quia uideo quod maiestas uestra propter laborem itineris est aliqualiter fatigata, ideo in presenti sermone solam unam declarabo conclusionem.

(33) Martin GARCIA, Sermones ... [ver n. 22], f. 298ro: et sic speramus, illustrissime princeps, quod mediante iustitia uestra Cesaragusta fiet ciuitas que nunc manet dissipata discordia ciuium que nulla regnat et fiet Dei. Sicut dissipastis hereticos et iudeos, sic etiam reducetis ad fidem Christi agarenos in illa existentes.

(34) Ibid., f. 467ro: tertia plaga fuit scinifes facti ex puluere, qui sunt homines adulatores. In hac ciuitate nullus est qui apud principes, prelatos et maiores audeat ueritatem dicere, sed omnes laudant eos de uitiis et peccatis.

(35) Pilar HUERGA CRIADO, El inquisidor general fray Tomas de Torquemada. Una inquisicion nueva, en Inquisicion espanola, nuevas aproximaciones, Madrid, 1987, p. 17.

(36) Martin GARCIA, Sermones ... [ver n. 22], f. 305vo: Maxime est in Hispania hec corruptela, nam propter hanc pompam depauperantur.

(37) Jordi CASANOVAS Miro, Aspectos cotidianos en la relacion entre judios y cristianos. La imagen que del judio tiene el cristiano, en Yolanda MORENO KOCH, Ricardo IZQUIERDO BENITO (coords.), Del pasado judio en los reinos medievales hispanicos, Cuenca, 2005, p. 121: <<se desarrolla una abundante literatura antijudia en lengua vulgar cuyo objetivo es poner de manifiesto la ceguera y la cerrazon judaica>>.

(38) Vid. Paulino RODRIGUEZ BARRAL, Contra caecitatem iudeorum: el topico de la ceguera de los judios en la plastica medieval hispanica, en Ilu. Revista de Ciencias de las Religiones, 12 (2007), pp. 181-209, p. 201.

(39) Jeremy COHEN, The Friars and the Jews, the evolution of medieval anti-judaism, Londres, 1982, pp. 132-133: Part two (of Pugio Fidei) seeks to prove that the messiah has already come. Martini devotes considerable attention to several outs anding messianic prophecies of the Old Testament [...] arguing that they already had to have been fulfilled and that they, as well as all other such biblical allusions to the messiah, can refer to no one else but Jesus. Even the Talmud could be shown to acknowledge the advent of the messiah.

(40) Jeronimo DE SANTA FE, Errores y falsedades del Talmud, ed. por Carlos DEL VALLE, Madrid, 2006, p. 92: <<E ya sea que en el mes de Agosto mas circa passado por mandamiento del dicho bienaventurado Padre yo oviese conplido un breve Tractado en el qual traxe muchas abtoridades del dicho Talmud por afirmar ser nuestro Salvador Ihesu Christo masias verdadero prometido por todos los prophetas (...)>>.

(41) Martin GARCIA, Sermones ... [ver n. 22], f. 15v[grados]: sic fuerunt populus iudaicus et gentilis, qui iudaicus solitus erat pergere cum aliqua luce legis ueteris et adueniente Christo cessauit lux legis et sic factus fuit cecus. Sed populus gentilis solitus pergere in tenebris accepit lumen adueniente sole messie, quia ante nullum habuerat. (...) ludei soliti alterius luminis (...) obcecati fuerunt.

(42) Ibid., f. 43 vo: iste fuitplusquam homo, scilicet: Deus et homo (...). O ceci iudei, quare non cognoscitis hoc?

(43) Ibid., f. 15 vo: est uerum quod totus populus gentilis non fuit illuminatus, quia arabes, scilicet: agareni, in aliqua cecitate remanserunt, non sicut iudei. [...] Populus iudaicus fuit inter cecus; populus christianus optime uidens; populus arabicus, scilicet: agarenorum, fuit sicut ille qui non est cecus totaliter, sed habet humores in oculis, scilicet: humores uoluptatis. Et sic iudei, ut ceci, nihil de messia cognouerunt. Christiani optime lucem suam acceperunt, sed agareni aliqualiter cognouerunt.

(44) Ibid., f. 5v[grados]: In libro primo Alchorani, azora secunda, de salutatione Marie, alea quadragesima quinta, habetur quod angelus dixit Marie: <<o Maria, Deus denuntiat tibi bonum nouum in uerbo suo, cuius nomen est messias Iesus filius Marie>>.

(45) Acerca de la preferencia de los musulmanes frente a los judios por parte de los cristianos vid. Ryan SZPIECH, Rhetorical Muslims: Islam as Witness in Western Christian Anti-Jewish Polemic, en AlQantara, 34/1 (enero-junio 2013), pp. 153-185, passim.

(46) Martin GARCIA, Sermones ... [ver n. 22], f. 344ro: Isti uero proximi mei ismalite non sunt in tanta cecitate sicut iudei.

(47) Isidore LOEB, La Controverse de 1240 sur le Talmud, en Revue des etudes juives, 3 (1881), pp. 39-57, p. 49. Acerca de la creencia extendida de los cristianos sobre los insultos de los judios a Maria y a Jesus, vid. Cecil ROTH, The Feast of Purim and the Origins of the Blood Accusation, en Speculum, 8/4 (October 1933), pp. 520-526, passim.

(48) Martin GARCIA, Sermones ... [ver n. 22], f. 462V: Et sic isti heretici uel potius, qui in fide errauerunt, debent ista multum notare et officium misse et uesperorum continuare, maxime sermones, et de mane debent habere uirginem Mariam in deuotione.

(49) Acerca de la polemica religiosa y los argumentos contra los judios por parte de Martin Garcia, vid. Manuel MONTOZA COCA, La exegesis ... [ver n. 20].

(50) Martin GARCIA, Sermones ... [ver n. 22.], f. 2vo: Sed uos, iudei, non solum dimisistis sensum spiritualem legis, sed etiam totam legem accipiendo dicta Talmuth, in quo sunt infinita mendacia.

(51) Martin GARCIA, Sermones ... [ver n. 22], f. 5v[grados]: Sed iudei fuerunt decepti ponentes duos messias, unum filium Ioseph, alterum filium Dauid, nescientes distinguere inter primum et secundum aduentum eiusdem messie.

(52) Ibid., f. 443 ro: Igitur, qui nunc seruaret circumcisionem negaret omnia ista esse impleta et sic esset hereticus.

(53) Ibid., f. 6 vo: a cunabulis sunt nutriti in odium Christi et christianorum et legis Christi, et in synagogis suis maledicunt cotidie nos.

(54) Ibid., f. 476 ro: Nonam sagittam misit contra iudeos totius Hispanie, nam cum uiderent domini reges quod isti deprauabant fidem Christi et fomentum prestabant legi mosaice, a tota Hispania illos expulerunt.

(55) Martin GARCIA, Sermones ... [ver n. 22], f. 52ro: Sermo uicesimus secundus contra hereticos et infideles octo die resurrectionis in publication edicti iudeorum in quo probatur messiam esse Deum et hominem.

(56) La historia del infante asesinado por judios con el objetivo de llevar a cabo practicas rituales tiene su origen en las difamaciones contra los judios y es un tema absolutamente legendario que aparece desde mediados del siglo XIII y es, asimismo, recogido por Alfonso de Espina. Vid. Evelyne KENIG, Historia de los judios espanoles hasta 1492, Barclona, 1995, p. 150. Vid. etiam: Henry Charles LEA, El Santo Nino de la Guardia, en The English Historical Review, 4/14 (April 1889), pp. 229-250, p. 236.

(57) Martin GARCIA, Sermones ... [ver n. 22], f. 53vo: Nam conati estis fidem Christi destruere, etiam his diebus in regno Castelle puerum interfecistis.

(58) Sebastian CIRAC ESTOPANAN, Los sermones ... [ver en n. 22], p. 67.

(59) Martin GARCIA, Sermones ... [ver n. 22], f. 53ro: Non faciatis ieiunia, non orationes, non festiuitates nec sabbatum, non circumcisione. De escibus comestibilibus non est curandum, non de uerbis hebraicis, non de lectura iudaica (...). Et sic ne timeatis inquisitionem, quia iam non erunt iudei nec malorum persuasiones.

(60) Martin GARCIA, Sermones ... [ver n. 22], f. 53ro: Ecce si in Christum credis, scias te habere uitam eternam et requiem in hac terra. Alias scias esse decretum, quod tibi nuntio, de mandato dominorum regum et domini inquisitoris, quod qui non fuerit baptizatus exeat dominium suum infra tres menses ab ista die computandos.

(61) Ibid., f. 396 vo: Est heresis neophitorum, quam in manibus habemus. Quiprecipiunt abstinere a carnibus que non sunt per iudeos preparate. Item a carnibus porcinis. Item a pinguedine. Item a neruo Iacob, quod uulgariter dicitur <<glandolica>>. Acerca de la glandolica, vid. Enrique CANTERA MONTENEGRO, La carne y el pescado en el sistema alimentario judio en la Espana medieval, en Espacio, Tiempo y Forma, Serie III, Historia Medieval 16 (2003), pp. 13-51, p. 22.

(62) Martin GARCIA, Sermones ... [ver n. 22], f. 87 ro: ficus incepit iam fructificare per conuersionem aliquorum iudeorum, et alie arbores gentilium ismahelitarum per conuersionem in Hispania incipiunt facere fructum. Igitur credendum est quod redemptio appropinquat.

(63) Angel ALCALA GALVE, Politica religiosa de los Reyes Catolicos. La Inquisicion. La expulsion de los judios, en Julio VALDEON BARUQUE (ed.), Isabel la Catolica y la politica, Madrid, 2001, pp. 117-156, pp. 135-136: <<No se hable de un pretendido intento de los Reyes Catolicos de establecer la unidad religiosa como si esta fuera indispensable para la unidad politica; si, de su empeno por lograr la unidad nacional. [...] Bien valia la pena utilizar al servicio de sus fines politicos -de pacificacion popular primero, y de unidad nacional despues- una institucion (su Inquisicion, una Inquisicion "a su gusto")>>.

(64) Martin GARCIA, Sermones ... [ver n. 22], f. 8v: Si dicis: nos iudei conuersi sumus sicut captiui et deiecti, quia omnes uocant nos <<neophitos>>. Dico quod tu debes notare illud quod dicebat Dauid Psalmi octogesimo tertio: elegi abiectus esse in domo Dei mei, magis quam habitare in tabernaculis peccatorum.

(65) Carlos DEL VALLE RODRIGUEZ (ed.), La controversia judeocristiana en Espana (desde los origenes hasta el siglo XIII). Homenaje a Domingo Munoz Leon, Madrid, 1998, pp. 15-19.

(66) Jose Maria MONSALVO ANTON, Ideologia y anfibologia antijudias en la obra Fortalitium Fidei, de Alonso de Espina. Un apunte metodologico, en Pablo DE LA CRUZ DIAZ, Fernando Luis CORRAL y Inaki MARTIN VISO (eds.), El historiador y la sociedad. Homenaje al profesor Jose Maria Minguez, Salamanca, 2013, pp. 163-189, p. 163.

(67) James S. AMELANG, Historias ... [ver n. 27], p. 110.

(68) Angel ALCALA GALVE, Literatura y Ciencia ante la Inquisicion Espanola, Madrid, 2001, pp. 12-13.

(69) Martin GARCIA, Sermones ... [ver n. 22], f. 449ro: Et sicut isti reges uniformiter uenerunt et eadem munera illi obtulerunt, sic nos uniformiter non cum aliqua distinctione in Christo. Non considerare si uenit ex iudaismo nec si uenit ex agarenis uel gentibus et grecis, etcetera, sed considerare quod uenientes ad Christum sunt christiani, quia in Christo: non est iudeus neque grecus, ad Galatas tertio. Et sic in conuersis nullam debemus facere distinctionem, quia in Christo: nec est distinctio iudei et greci, ad Romanos decimo. Et sic omnes sunt dicendi et reputandi christiani.

(70) Vid. Juan Francisco SANCHEZ MARTIN, Martin Garcia Puyazuelo y su papel en el establecimiento de la Inquisicion en Aragon, en Anuario del Centro de la Universidad Nacional de Educacion a Distancia en Calatayud, 1/13 (2005), pp. 233-243, p. 234: <<uno de los aragoneses mas poderosos de su tiempo>>.

(71) Vid. Candida FERRERO HERNANDEZ, Literatura latina de controversia religiosa en la Castilla del siglo XV: una aproximacion a su tipologia, en Jose MARTINEZ GAZQUEZ, Oscar DE LA CRUZ PALMA y Candida FERRERO HERNANDEZ (eds.), Actas del V Congreso Internacional de Latin Medieval Hispanico, Barcelona, 7-10 de septiembre de 2009, Firenze, 2011, pp. 425-441, pp. 439-440.

(72) Martin GARCIA, Sermones ... [ver n. 22], f. 113 vo: blasphemi suntpeiores iudeis.
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Author:Montoza Coca, Manuel
Publication:Anuario de Historia de la Iglesia
Date:Jan 1, 2017
Words:7770
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