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La palabra biblica, camino de Dios al hombre y dei hombre a Dios.

Resumen: En la primera parte de Verbum Domini encontramos importantes orientaciones para comprender el concepto de <<inspiracion>> aplicado a la Sagrada Escritura, aun reconociendose la necesidad actual de una mayor clarificacion. A partir de la mayor conciencia dei horizonte trinitario e historico de la Revelacion impulsada por la Dei Verbum, se va exponiendo el valor de la palabra biblica como Palabra dei Dios que habla, en la perspectiva de la imagen cristiana de Dios y dei Verbo hecho carne, y desde la consideracion de la Escritura como parte muy especial de la Tradicion viva de la Iglesia.

Palabras clave: Inspiracion biblica, Verbum Domini, Tradicion y Escritura.

Abstract: In the first part of Verbum Domini, we encounter important orientations to understand the concept of <<inspiration>> applied to the Sacred Scripture, yet recognizing the actual need of greater clarification. From the greater consciousness of the Trinitarian and historical horizon of the Revelation provoked by Dei Verbum, the value of the biblical word as Word of God that speaks is being expounded in the perspective of the Christian image of God and of the Word made flesh, and from the consideration of the Scripture as a very special part of the living Tradition of the Church.

Keywords: Biblical Inspiration, Verbum Domini, Tradition and Scripture.

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The Biblical Word, Way of God to Man and of Man to God

La primera parte de la Exhortacion Verbum Domini (VD) dedicada a la Palabra de Dios en si misma (Verbum Dei), expone, en el marco de la divina revelacion, el ser y la naturaleza de la Sagrada Escritura como palabra dei Dios que habla saliendo al encuentro del hombre (cap. 1), la respuesta del hombre a la Palabra de Dios en la fe (cap. 2), y como mediante la lectura adecuada de la palabra biblica en la Iglesia (la hermeneutica) el hombre llega a Dios a traves de la letra de la Escritura a la que ciertamente trasciende (cap. 3). En las otras dos partes de la Exhortacion se describira el encuentro entre Dios y el hombre por el camino de la palabra biblica, primero en la vida misma de la Iglesia (Verbum in Ecclesia), despues en los destinatarios de la mision que la misma Iglesia lleva a cabo por medio de esa palabra (Verbum mundo). Nos fijamos ahora en la primera parte, tratando de profundizar en el por que y como la palabra biblica es camino de Dios al hombre y dei hombre a Dios. Pero para comprender mejor la ensenanza de la Exhortacion convendra tener en cuenta, aunque sea a grandes rasgos, algunos aspectos de la realidad de la Biblia en la Iglesia en el momento historico actual, a los cuarenta y seis anos de la publicacion de la Constitucion Del Verbum (DV). Junto a los abundantes frutos producidos por la DV (cfr. VD 3), los padres sinodales senalaban tambien algunos retos pendientes acerca de la valoracion de la Sagrada Escritura como palabra de Dios, y en como se ha de entender y desarrollar la ensenanza de DV.

I. ALGUNOS RETOS ACTUALES

1. La adaracion de los conceptos de inspiracion y verdad de la Sagrada Escritura y su incidencia en la interpretacion

En lo que respecta a la inspiracion y verdad de la Sagrada Escritura, el n. 19 de la Exhortacion recoge la ensenanza de DV 9 y 11, senalando que el concepto de <<inspiracion>> es <<clave para comprender el texto sagrado como Palabra de Dios en palabras humanas>>, y que <<cuando se debilita nuestra atencion a la inspiracion, se corre el riesgo de leer la Escritura mas como un objeto de curiosidad historica que como obra del Espiritu Santo, en la cual podemos escuchar la voz misma del Senor y conocer su presencia en la historia>> (1). Pero tras resaltar tan fuertemente la importancia de dicho concepto, anade que <<hay que reconocer la necesidad actual de profundizar adecuadamente en esta realidad (la inspiracion y la veracidad de la Biblia), para responder mejor a lo que exige la interpretacion de los textos sagrados segun su naturaleza>>. En esa perspectiva el Papa expresa el deseo de que <<la investigacion en este campo pueda progresar y dar frutos para la ciencia biblica y la vida espiritual de los fieles>> (2). Claramente se percibe, por un lado, la existencia de una laguna en la aclaracion actual del concepto de inspiracion, y, por otro, la necesidad de hacerlo apelando a DV como la base firme para dicha aclaracion. Si uno de los objetivos del Sinodo era <<verificar la puesta en practica de las indicaciones conciliares>> (VD 3), en el aspecto concreto de la comprension de la inspiracion y su incidencia en la lectura e interpretacion de la Biblia parece existir todavia un cierto deficit.

Se dice que todavia falta la elaboracion de un tratado completo de inspiracion que desarrolle las orientaciones de DV y a la vez integre los resultados de la exegesis reciente en torno a la composicion de los libros biblicos y a la formacion de la Biblia, e inserte las adquisiciones de los recientes metodos sincronicos de analisis del texto biblico que ponen su atencion en el texto mismo y su lectura. Sin embargo se ha de reconocer que tras la aparicion de DV se han publicado interesantes exposiciones acerca de la inspiracion biblica, en las que la Sagrada Escritura viene comprendida en el ambito de la transmision de la Revelacion, se pone el enfasis en su caracter de palabra de Dios, se acentua su vinculacion a la comunidad, se ilumina desde la analogia con el Verbo Encarnado, o se amplia el concepto de inspiracion extendiendolo al texto mismo y al lector 3. Cierto es tambien que quedan aspectos importantes pendientes de aclaracion, bien debido a falta de claridad en la misma Constitucion Dei Verbum, biena que no se ha logrado clarificar el paso desde lo que es palabra de Dios en la Ley y los profetas a como lo es en el conjunto de los libros que forman la Escritura (4). Por otra parte, cualquier tratado adecuado de la inspiracion debera partir de la realidad de las mismas Escrituras, y dado que la interpretacion de las Escrituras se halla siempre en desarrollo, tambien la comprension de la inspiracion debe estar de algun modo necesariamente in fieri (5). Cuando los padres sinodales y Benedicto XVI en la Exhortacion reclaman una necesidad de clarificacion del concepto de inspiracion en nuestros dias no es tanto porque no exista ya una ensenanza magisterial al respecto (6), o porque los estudiosos no se ocupen de ello y propongan explicaciones acertadas; lo que quizas sucede mas bien es que esas explicaciones no han llegado a formularse en la forma conveniente para que los fieles puedan dar razon de su fe y de su esperanza en el momento actual, marcado por la intercomunicacion entre distintas confesiones cristianas y por el contraste con los libros sagrados de otras religiones. O quizas, lo que late con mas fuerza en el fondo es que el hecho de la inspiracion no tiene la incidencia que debiera en la interpretacion de la Biblia, a pesar de las orientaciones dadas especialmente por la Pontificia Comision Biblica y el magisterio.

Ciertamente en los dos importantes documentos de la Pontificia Comision Biblica tras DV la inspiracion ocupa un lugar relevante. El primero (1993) sobre la interpretacion de la Biblia en la Iglesia, viene a desarrollar DV 12. Aunque en el se dice expresamente que <<no pretende tomar posicion respecto a la teologia de la inspiracion>>, ni <<sobre otras cuestiones que se presentan a proposito de la Biblia>> (Introduccion A), sin embargo el concepto de inspiracion esta presente de manera fundamental al hablar de la interpretacion en la tradicion de la Iglesia, y especialmente al exponer <<los sentidos de la palabra inspirada>> (7). En el discurso de presentacion del documento, Juan Pablo II da unas directrices sobre la exegesis catolica en continuidad con las enciclicas de Leon XII y Pio XII, mostrando como ambas enciclicas coinciden en la fundamental aunque cada una aborde problemas propios de su momento historico (8), y como la exegesis catolica debe proseguir con renovado esfuerzo el estudio de los condicionamientos humanos de la Palabra de Dios. Si bien, dice el Papa, este estudio no basta: <<Para respetar la coherencia de la fe de la Iglesia y de la inspiracion de la Escritura, la exegesis catolica debe estar atenta a no limitarse a los aspectos humanos de los textos biblicos. Es necesario, sobre todo, ayudar al pueblo cristiano a captar mas nitidamente la palabra de Dios en estos textos, de forma que los reciba mejor, para vivir plenamente en comunion con Dios>> (9). De modo semejante, el entonces cardenal Ratzinger, presidente de la Comision, en el Prefacio de dicho documento, senalando los limites del metodo historico critico, afirma que su empleo <<puede conducir a que solamente la dimension humana de la palabra aparezca como real, mientras el verdadero autor, Dios, se escapa a la percepcion de un metodo que ha sido elaborado precisamente para la comprension de las cosas humanas>>. Aunque no emplea el termino <<inspiracion>> lo esta suponiendo expresamente al decir que Dios es el <<verdadero autor>>. Esto hace que <<la palabra biblica viene desde un pasado real, pero no solamente desde el pasado sino al mismo tiempo desde la eternidad de Dios. Nos conduce hacia la eternidad de Dios, pero, una vez mas, por el camino del tiempo, al cual corresponden pasado presente y futuro>>. En el otro gran documento de la Comision Biblica--<<El pueblo judio y sus escrituras en la Biblia cristiana>> del ano 2001- esta presente asimismo el concepto de inspiracion. Ya en la Introduccion, el mismo Cardenal Ratzinger afirma que para superar la aporia de Harnack en su rechazo del Antiguo Testamento, la salida ha de ser <<el concepto de una interpretacion de los textos historicos ... que parta del texto de la Biblia aceptado como Palabra de Dios>>. En el mismo documento, la autoridad de las Escrituras de Israel para Jesus y los hagiografos de los libros del Nuevo Testamento viene fundamentada en la <<inspiracion divina>> de aquellas, para lo que aduce los textos de 1 Ti 3,16 y 2 Pe 1,20-21 (n. 5).

Sin embargo en algunos sectores de la exegesis catolica, a partir de la Divino Afflante Spiritu y especialmente tras el Vaticano II, la atencion se habia puesto de tal forma en explicar mediante el metodo historico critico las fuentes y formacion de cada uno de los libros biblica y lo que quisieron decir sus autores en su epoca, que el caracter de inspirados quedaba practicamente fuera de consideracion. Asi la Biblia quedaba viviseccionada, perdiendose su unidad y haciendola ajena a la reflexion teologica en la Iglesia. Ante tal predominio exclusivista de la metodologia historico critica pronto surgieron voces senalando sus limitaciones e insuficiencia cuando se trata de aplicarla a la Biblia y denunciando los presupuestos ideologicos subyacentes, consciente o inconscientemente, en el empleo de tales metodos. Entre tales voces conviene recordar aqui la del Cardenal Ratzinger en un famoso discurso pronunciado en Nueva York en 1988 (10). Por otra parte, el concepto de <<inspiracion>> aparece ce tergiversado o minusvalorado en algunas hermeneuticas con las que se accede a la Sagrada Escritura aun dentro de la Iglesia". Hay que reconocer que, tanto en la exegesis academica como en la practica pastoral, sigue dandose una disociacion entre la lectura de la palabra Biblica hecha desde la critica y aquella hecha desde la fe, como si se tratase de ambitos irreductibles. Precisamente la Exhortacion VD viene a poner en evidencia la integracion de ambas dimensiones a partir de la naturaleza de esa palabra que siendo verdaderamente humana es a la vez palabra de Dios.

2. Necesidad de una hermeneutica de Dei Verbum no rupturista sino de renovacion en la continuidad

Sin duda, en el rondo late la recepcion e interpretacion que se haga de la Constitucion DV, que como ya se senalara en el Sinodo extraordinario de 1985, tratando de hacer un balance de la recepcion del Vaticano II, DV <<se ha descuidado demasiado>> y que <<hay que evitar una lectura parcial>> (12). En concreto, en el tema de la inspiracion y su incidencia en la interpretacion de la Biblia, se ha dejado a veces de lado lo que DV dice acerca de que Dios es su Autor principal, atribuyendo esta afirmacion al compromiso con formas anteriores, ya superadas, de exponer la inspiracion; mientras que se retiene como verdadera novedad y camino a seguir la afirmacion de que los escritores de los libros son <<verdaderos autores>>, entendiendose practicamente como exclusivos autores 13. y, junto a esto, se entiende ademas que la inspiracion, en cuanto influjo divino, no ha de aplicarse a todo lo que los autores escribieron, sino unicamente a ciertos aspectos que tendrian que ver directamente con la salvacion, pues solo de ellos puede decirse que gozan de verdad. La expresion conciliar de que <<puesto que todo lo que los autores inspirados o hagiografos afirman debe tenerse como afirmado por el Espiritu Santo... los libros de la Escritura ensenan firmemente, con fidelidad y sin error, la verdad que Dios quiso consignar en las sagradas letras para nuestra salvacion>> (DV 11), se interpreta, contra el sentir de los padres conciliares, en sentido restrictivo ,4. La inspiracion, y en consecuencia la verdad de las Escrituras, quedarian limitadas a la finalidad salvifica de los escritos, no a su contenido en cuanto tal, es decir, a la palabra contenida en los libros, a la palabra Biblica. Esta quedaria reducida a una palabra meramente humana, a interpretar unicamente con metodos de las ciencias humanas, si bien dicha palabra tenga una finalidad pretendida por Dios: la salvacion.

Esta hermeneutica rupturista de DV fue uno de los puntos abordados por Benedicto XVI en el discurso que dirigio a la Curia Romana el 22 de diciembre de 2005,5, senalando como efectivamente en una lectura superficial podria entenderse asi, cuando en realidad se trataba de aspectos contingentes en DV que ciertamente suponian una novedad positiva en la Constitucion y necesaria en su momento; pero manteniendo y desarrollando los elementos esenciales les expresados en la tradicion anterior (16). Los aspectos nuevos eran el expresar explicitamente la verdadera autoria de los hagiografos y por tanto, la necesidad de aplicacion de metodos que nos permitan conocer mejor lo que quisieron decir, y resaltar la finalidad salvifica de la Escritura frente a una comprension estatica como libro que contiene verdades. Los elementos esenciales seguian siendo que Dios es verdadero autor de la Escritura, y, por tanto, que la exegesis ha de apuntar a descubrir lo que Dios quiso decir por medio de los hagiografos, asi como la veracidad de toda la palabra biblica y su fuerza salvadora para quien la lee con fe. Estos elementos se mantienen y salen fortalecidos. Se trata, en efecto, de lo que el Papa llama <<hermeneutica de la reforma>> o <<renovacion en la continuidad del unico sujeto-Iglesia que crece y se desarrolla en el tiempo>>.

3. Verbum Domini en el momento actual de la Iglesia y de la exegesis

En es del nto hay que situar la Exhortacion VD, en cuanto que aparece como el primer documento amplio del Magisterio pontificio acerca de la Sagrada Escritura, despues de la promulgacion de DV. Aunque como hemos senalado antes la Sagrada Escritura habia sido objeto de consideracion, tanto en documentos magisteriales como en la Pontifica Comision Biblica o en la Comision para la doctrina de la fe (17), la Exhortacion se presenta con una importancia singular, no solo por ser un documento de magisterio pontificio, sino especialmente por ser el fruto del Sinodo de Obispos, signo de la universalidad de la Iglesia, que se plantea expresamente el tema de la Sagrada Escritura en su vida y en su mision. A ello se ha de anadir tambien, sin duda alguna, la altura teologica del actual Pontifice y su trayectoria de implicacion en la reflexion sobre la interpretacion de la Biblia (18).

La Exhortacion tiene toda ella un tono positivo; pero no deja de reconocer los riesgos que hoy tiene la exegesis cuando se pierde de vista el verdadero caracter de palabra divina y humana de la Sagrada Escritura. En concreto, previene, por un lado, del fundamentalismo que lleva a <<interpretaciones subjetivas y arbitrarias>> (n. 44), por otro, de una <<hermeneutica secularizada>> que excluye la posibilidad de intervencion divina en la historia (n. 35) (19). Tiene en cuenta estos peligros y sale al paso, no en un tono apologetico, sino exponiendo los fundamentos razonables de la ensenanza de la Iglesia sobre la Sagrada Escritura. Tambien en ello podemos ver la actualidad y el realismo de la Exhortacion.

Cuando en VD 19 se aborda directamente el tema de la inspiracion y verdad de la Sagrada Escritura puede dar a primera vista la impresion de que unicamente se repite, y en parte al pie de la letra, la ensenanza de DV 11, dejando a la investigacion teologica la precision de dichos conceptos. Sin embargo no es del todo asi. En el conjunto de la Exhortacion pienso que podemos encontrar pistas muy valiosas que suponen una interpretacion del documento conciliar, al tiempo que marcan las orientaciones que hoy son necesarias para la comprension de la Biblia en la Iglesia y su adecuada interpretacion. Me referire a las que me parecen mas relevantes.

Considerando el camino recorrido desde DV al Sinodo de Obispos, el Papa senala, recogiendo la segunda de las propuestas finales del Sinodo, como <<en particular, ha crecido en estos anos la conciencia del "horizonte trinitario e historico salvifico de la Revelacion", en el que se reconoce a Jesucristo como "mediador y plenitud de toda la revelacion">> (VD 3) (20). Sera pues en estas coordenadas del horizonte trinitario de la revelacion por una parte y del horizonte historico en el que se da, por otra, donde se situa, en efecto, el ser y alcance de la palabra biblica.

II. LA PALABRA BIBLICA CAMINO DE DIOS AL HOMBRE EN EL HORIZONTE TRINITARIO E HISTORICO DE LA REVELACION

1. La imagen cristiana de Dios

La consideracion del horizonte trinitario lleva a entender la palabra biblica como <<palabra del Dios que habla>> segun la imagen cristiana de Dios. A la luz del prologo del evangelio de san Juan, hilo conductor de toda la Exhortacion (cfr. VD 5), conocemos que Dios en si mismo es un Dios en dialogo, en comunion. <<No podemos quedarnos en la constatacion de que Dios se nos comunica amorosamente>>, realidad expresada en DV 2, dice el Papa, sino que hemos de considerar la existencia eterna del Logos en Dios CVD 6). Dios para el cristiano no es un Dios solitario que se revela al hombre en un momento concreto de la historia. Se revela porque es en si mismo dialogo, Palabra. <<No ha habido nunca en Dios un tiempo en el que no existiera el Logos>>, recalca el Papa. <<Dios se nos da a conocer como misterio de amor infinito en el que el Padre expresa desde la eternidad su Palabra en el Espiritu Santo>>. La imagen cristiana del Dios que habla es el Dios Trino, que nos sale al encuentro en Jesucristo, plenitud de la revelacion (21). Esto tiene unas consecuencias de primer orden para entender mejor la Revelacion y la palabra biblica.

En primer lugar, quiere decir que si Dios es Logos toda la revelacion divina, que se realiza por el Logos, posee la racionabilidad propia del Logos. El tema habia sido tratado por Benedicto XVI en el famoso discurso de Ratisbona en que aborda la relacion fe y razon en el discurso religioso. Si bien se refiere directamente a la fe cristiana o la fe biblica, en el trasfondo del discurso esta la consideracion de la interpretacion de la Biblia, en contraposicion a la del Coran. <<Para la doctrina musulmana, dice ahi Benedicto XVI, Dios es absolutamente trascendente. Su voluntad no esta vinculada a ninguna de nuestras categorias, ni siquiera a la de la racionabilidad>>. En cambio, para la doctrina cristiana Dios actua por su Logos eterno. Significa que toda la revelacion esta impregnada de racionalidad. Tambien por tanto la Sagrada Escritura. Respecto a esta el Papa ve precisamente una muestra de ello en la traduccion de los escritos sagrados judios al griego en la version de los LXX, aceptada en un momento como canonica tambien por el judaismo. Esto quiere decir que la palabra biblica en cuanto revelacion no esta atada a las palabras de una lengua; lo que importa es el significado de la palabra, que puede expresarse en todas las lenguas de la humanidad; es decir, en rodas las culturas, porque las trasciende.

El segundo aspecto en el que la imagen cristiana del Dios que habla nos ayuda a comprender mejor la palabra biblica es que esa palabra se ha dado en la historia precediendo, acompanando y siguiendo el hecho historico de la Encarnacion del Verbo. El Verbo eterno preexistente en el seno del Padre nos ha dado a conocer el misterio de Dios, llevando a su culmen la revelacion divina (cfr. Jn 1,18, Heb 1,1-2). Frente a esto la imagen judia o islamica de Dios estan tan centradas en la unicidad divina que no admiten otra mediacion que la palabra de Dios contenida en el libro (la Torah o el Coran) que Dios ba entregado en un momento concreto de la historia: a Moises en el Sinai, a Mahoma en una noche. Pero conviene senalar que tambien para estas comprensiones de Dios esa palabra preexiste en El antes de comunicarse al hombre y ser puesta por escrito. Se ha dado lo que se viene llamando una <<inlibracion>> de la Palabra divina; frente a la fe cristiana que habla de la Encarnacion del Verbo eterno, verdadera Persona divina, en torno al cual ha surgido la palabra biblica. Lo que se contrapone a Cristo en el Islam no es Mahoma, que aparece como un profeta superior a Cristo, sino el Coran como mediacion divina. Algo parecido sucede con la Ley en el judaismo al que se enfrentaba Pablo. Precisamente en torno a esa cierta preexistencia de la palabra admitida en el Judaismo y el Islam puede plantearse un dialogo en profundidad con dichas religiones (22).

En el sentido expuesto se ha de entender la expresion de S. Bernardo recogida en el Catecismo de la Iglesia Catolica (n. 108), muy repetida entre los padres sinodales, y presente en VD 7, de que <<la fe cristiana no es una "religion del Libro": el cristianismo es la "religion de la Palabra de Dios", no de "una palabra escrita y muda, sino del Verbo encarnado y vivo">>. En realidad ninguna de las tres religiones consideradas como del libro lo son en el sentido de que el libro sea objeto de culto o adoracion; solo se adora a Dios. Pero las tres pueden llamarse religion del libro por el lugar que este ocupa en sus ensenanzas y por la veneracion en que se le tiene. La diferencia radica, como hemos dicho, en que para el cristiano la mediacion entre Dios y el hombre es Cristo, Verbo Encarnado; para las otras religiones es el Libro. Creo interesante observar a este respecto que mientras en el Catecismo la idea de S. Bernardo se introduce para que el lector de la Escritura no se quede en la letra escrita, letra muerta, sino que llegue hasta Cristo, en VD se emplea con un <<aunque>>, para precisar el sentido de la veneracion de la Escritura en la Iglesia, y evitar que sea objeto de malentendidos fundamentalistas (23).

2. La Sagrada Escritura en la analogia de la Palabra de Dios

Esa dimension trinitaria e historica de la Revelacion viene de algun modo desarrollada en la Exhortacion a lo largo del capitulo dedicado a <<Dios que habla>>. A esa Revelacion se refiere normalmente con la designacion <<Palabra de Dios>>. Pero ya al inicio del capitulo, tras haber expuesto la imagen cristiana de Dios Trinidad de Personas, recoge la clarificacion que habia estado muy presente en el Sinodo, y que se encontraba ya en el Instrumentum laboris: la <<analogia de la Palabra de Dios>> (VD 7) (24). Viene a poner en claro que la Palabra de Dios es algo mas que la Biblia. No se trata unicamente de notar que la misma expresion se utiliza con significados diferentes: el Verbo eterno, la creacion, las leyes mosaicas y los oraculos de los profetas, Jesucristo la Palabra hecha carne, la predicacion apostolica, la Sagrada Escritura y la expresion de la fe de la Iglesia. Lo importante es que <<han de ser tratados con atencion y puestos en relacion entre ellos, ya sea desde el punto de vista de la reflexion teologica como dei uso pastoral>> (VD 7). Nos interesa especialmente ver como se llega a la Sagrada Escritura, en que reside su analogia con la Palabra de Dios, y cual es su lugar en esa sinfonia de voces en las que se da la Revelacion.

En el recorrido por las voces de esa sinfonia, el Papa senala la Sagrada Escritura al final, inmediatamente despues de la palabra predicada por los Apostoles y transmitida en la Tradicion viva de la Iglesia. De ahi que tambien la Sagrada Escritura sea tratada al final de ese capitulo sobre el Dios que habla. Antes el Papa se ha detenido en contemplar la Palabra de Dios en la creacion y en su dimension cosmica (VD 8 y 9); la Palabra hecha carne en Jesucristo donde, ademas de voz, la Palabra adquiere un rostro (<<Cristologia de la Palabra>>, VD 11-13); el caracter definitivo y escatologico de la Palabra en el acontecimiento Cristo (VD 14); y la union indisoluble de la Palabra con el Espiritu Santo (VD 15-16). A la obra del Espiritu se debe que la Palabra de Dios se exprese con palabras humanas, tanto en el Verbo encarnado, es decir, en lo que Jesus dice y hace en su vida terrena, como en el anuncio hecho por la predicacion apostolica, como finalmente en las Sagradas Escrituras, pues es el <<finalmente, quien inspira a los autores de las Sagradas Escrituras>> (VD 15). Esto lleva al Papa a dedicar el numero siguiente a mostrar la importancia del Espiritu Santo en la vida de la Iglesia y en el corazon de los creyentes en su relacion con la Sagrada Escritura, recogiendo asi el deseo de los padres sinodales (VD 16). La analogia de la expresion <<palabra de Dios>> aplicada a la <<palabra biblica>> se da en que esta forma parte de la predicacion apostolica que transmite la palabra de Cristo y sobre Cristo, Palabra definitiva de Dios al hombre. En ese marco es en el que la Exhortacion aclara como la palabra biblica es realmente Palabra de Dios (cfr. VD 18-19).

3. La palabra biblica fundamentada en la Tradicion viva de la Iglesia

Asi tenemos por un lado que la Sagrada Escritura es la misma Tradicion viva puesta por escrito en <<un modo muy singular>>, se dira; y, por otro, que esa misma Tradicion es la que hace a la Iglesia tomar conciencia de que la Escritura es Palabra de Dios. <<En definitiva, afirma el Papa, es la Tradicion viva de la Iglesia la que nos hace comprender de modo adecuado la Sagrada Escritura como Palabra de Dios>> (VD 18). En realidad recoge y amplia DV 11 que dice que la Iglesia tiene los libros de la Escritura como sagrados y canonicos ex apostolica fide.

En cuanto a lo primero, que la Escritura es la Tradicion viva puesta por escrito, el Papa lo establece fijandose directamente en la Tradicion apostolica. Recoge el n. 7 de DV <<los mismos Apostoles y otros de su generacion pusieron por escrito el mensaje de la salvacion inspirados por el Espiritu Santo>>. Ahi radica el valor de la Escritura: es el testimonio apostolico de Jesucristo, que queda fijado en una palabra puesta por escrito. El mismo Espiritu que recuerda a los discipulos los hechos y dichos de la vida de Jesus y les hace comprender su significacion, es el que los inspira al ponerlos por escrito. Es la conciencia que se refleja con claridad en el Evangelio de San Juan: <<El Paraclito os recordara todo...>> (Jn 14,28) y <<estas cosas han sido escritas para que creais...>> (Jn 20,31). Esto quiere decir que solo como derivacion de la Palabra hecha carne en Jesucristo, y de la predicacion apostolica como Palabra de Dios (cfr. 1 Tes 2,13), encuentra fundamento que la Sagrada Escritura sea <<palabra de Dios>>. Y en cuanto que en la predicacion apostolica quedan integradas las escrituras de Israel, tambien estas entran en el ambito de la palabra de Dios y son consideradas como tal. En definitiva, a partir de Jesucristo, la Palabra de Dios hecha carne.

Es verdad que en Israel ya existian una serie de libros considerados sagrados --luego veremos en que sentido--; pero los que de ellos han pasado a formar parte de la Sagrada Escritura como Antiguo Testamento lo han sido por la tradicion apostolica que arranca de Jesus. La formacion dei canon dei Antiguo Testamento como coleccion cerrada de libros responde a un principio especificamente cristiano: que Dios ha dicho su Palabra definida en Jesucristo (cfr. Heb 1,1-2). No es que ya existiese una unica coleccion formada de Escrituras que fuese asumida por los seguidores de Jesus, y que a ella se fuesen anadiendo los nuevos escritos que constituirian el Nuevo Testamento. Mas bien es desde la predicacion apostolica que proclama a Jesucristo muerto y resucitado <<segun las Escrituras>> como esa misma tradicion apostolica fue determinando los libros judios en los que apoyar la proclamacion cristiana. Ciertamente en esa determinacion influyeron las colecciones ya formadas en el judaismo dei segundo Templo, y se requirio un largo y complejo proceso que no podemos dejar de tener en cuenta.

La tradicion apostolica recogida en el Nuevo Testamento no determina con exactitud que escritos dei pueblo judio habrian de pasar a ser Sagradas Escrituras, como Antiguo Testamento, en la Iglesia. La Tradicion viva lo ira precisando no sin experimentar vaivenes y dificultades debido a veces a una comprension insuficiente, como la de san Jeronimo, en el sentido de pensar que la tradicion apostolica coincidia con la llamada <<veritas hebraica>>; algo que en realidad, en lo que respecta a los libros, nunca se dio hasta el s. II d. C. En definitiva hay que decir que tambien el Antiguo Testamento lo debemos a la Tradicion viva de la Iglesia. Aunque los libros que lo componen ya estuviesen escritos con anterioridad, podemos decir que en cuanto pasan a ser Antiguo Testamento quedan incluidos en lo que la Tradicion viva nos ha dejado como escritos sagrados. En este sentido han pasado a ser palabra biblica y se han convertido en camino de Dios al hombre a traves de Jesucristo y de la predicacion apostolica. Por otra parte, los mismos libros dei Nuevo Testamento llegan a ser un conjunto cerrado por la conciencia en la Tradicion viva de que la transmision autorizada de la palabra de Jesus y sobre Jesus concluye con la muerte dei ultimo apostol; al margen de la autoria concreta de los libros. A partir de ahi se comprende la unidad de las Escrituras en lo que el Papa insistira a lo largo de toda la Exhortacion, trayendo preciosos textos de los Padres en este sentido. La Escritura es una porque uno solo es el Verbo que resuena en todos los escritos (cfr. VD 39). A partir de ahi se que comprende mejor la relacion entre el Antiguo y el Nuevo Testamento y en que consiste la originalidad de la lectura cristologica del Antiguo, que el Papa expondra mas adelante en el n. 40.

El segundo aspecto en torno a la palabra biblica en relacion con la Tradicion es que esa misma Tradicion hace a la Iglesia tomar conciencia de que la palabra biblica es Palabra de Dios, camino de Dios al hombre (VD 18), algo que, como senalaba Benedicto XVI en el discurso al mundo de la cultura en el Colegio de los Bernardinos de Paris el 12 de septiembre del 2008, <<no es naturalmente obvio>>. Podemos afirmarlo asi en definitiva porque la tradicion apostolica nos descubre que en la Escritura escuchamos a Dios que nos habla de Cristo, Palabra de Dios hecha carne. En efecto, en los libros del AT encontramos que <<palabra de Dios>> era unicamente lo que Dios habia dicho a Moises o a los profetas. Ahora en cambio, en la tradicion apostolica, es la Escritura como un todo, la que da testimonio divino de Cristo. Ciertamente vemos que se ha operado un cambio significativo en la forma de entender como Dios comunica su palabra; cambio que afecta a la comprension de la naturaleza de los libros de la Escritura como tales. Ese cambio, sin embargo, no proviene de Jesus ni de la tradicion apostolica, sino que se habia producido en ciertas corrientes dei judaismo a partir del s. III a. C. que entienden que Dios comunica sus decretos mediante libros de origen celeste. Bien sea porque tales libros son copia de tablas existentes en el cielo, bien porque han sido mandados escribir y dictados por algun angel, bien porque el autor es elevado a un estado de trance en el que escribe. Son en general obras que suelen incluirse en la llamada <<literatura apocaliptica>> o <<de revelacion>> (25). La novedad en la tradicion apostolica, cuando habla de las Escrituras como un todo, no esta tanto en el concepto que los apostoles tienen de las mismas, comun al del judaismo de su tiempo, sino en la relacion que establecen entre Jesucristo, Palabra de Dios hecha carne, y las Escrituras de Israel como un todo. Algo que procede sin duda dei mismo uso que de ellas hiciera Jesus (26). Esa relacion es la que marca en lo sucesivo el valor de las Escrituras para la Iglesia, su caracter de palabra de Dios en cuanto estan asociadas a la Palabra encarnada, Cristo Jesus. La palabra biblica, a partir de esa relacion entre la Escritura y Cristo, es el camino en el que el mismo Cristo nos sale al encuentro.

Este ultimo aspecto es importante para apreciar la palabra biblica dei AT en su verdadero valor, pues como senala Benedicto XVI <<la argumentacion basada en textos dei Antiguo Testamento constituye para el Nuevo Testamento un valor decisivo, superior al de los simples razonamientos humanos>> (27). A este respecto hay que tener en cuenta que, en efecto, los apostoles recurren a la Escritura fundamentalmente de dos formas: La primera, la mas originaria, para, desde la Escritura, comprender, explicar, justificar lo que habia acontecido en Jesus de Nazaret. No podia ser de otra manera en el contexto religioso dei judaismo, donde, como hemos visto, las Escrituras como tales, presentaban el plan divino sobre el futuro dei pueblo elegido y de toda la humanidad. Asi, lo que habia acontecido en Jesus de Nazaret, especialmente su muerte y exaltacion, solo era posible comprenderlo a la luz de las Escrituras (28) La segunda, sobre todo en ambiente cristiano gentil, para mostrar el valor de las Escrituras precisamente porque se habian cumplido en Cristo. A los cristianos venidos de la gentilidad en principio no diria mucho el recurso a las Escrituras de Israel, sino que lo importante para ellos era el Evangelio predicado acerca de Jesus y dei Reino. El punto de partida entonces no es tanto la Escritura, cuanto lo acaecido en la vida de Jesus, especialmente su muerte y resurreccion. Desde estos acontecimientos se iluminan las Escrituras y aparece su verdadero valor y sentido, porque todo ha ocurrido <<para que se cumpliera la Escritura>> (29). Esto significa que la revelacion de Dios no se da ya ni exclusiva ni principalmente en aquellas Escrituras, sino en Jesucristo. El es la Palabra de Dios hecha carne (Jn 1,14); quien nos ha <<desvelado>> (diexegeto, enarravit) al Padre (Jn 1,19). La palabra biblica dei AT, segun la tradicion apostolica, y dentro de la variedad que esta presenta, no es otra cosa que camino de Dios al hombre para mostrarle a Cristo. Asi el mismo texto dei NT reconoce al Antiguo como palabra de Dios (cfr. VD 40).

4. La palabra biblica en la historia: Analogia con el Verbo encarnado

Llegados a este punto en el que, gracias a la Tradicion viva de la Iglesia, conocemos la Sagrada Escritura como palabra de Dios y su contenido preciso, llega el momento de reflexionar sobre el modo en que esto sucede. Como y por que la palabra biblica es palabra de Dios. La respuesta, como deciamos al comienzo, va unida al concepto de <<inspiracion>>, y asi viene expresado en la Exhortacion donde se califica de <<inspirados>> tanto a los autores de los libros como a los libros mismos (30). Sin embargo el Papa no se detiene en la exposicion dei proceso por el que Dios hace que un autor humano escriba palabra de Dios, como se hacia en el n. 11 de DV. ?Puede ser significativo que no reproduzca el parrafo 11 de la Constitucion conciliar en el que se habla de los hagiografos como <<verdaderos autores"? Quizas es, como deciamos al principio, porque todavia el concepto <<inspiracion>> precisa de mayor claridad. En cualquier caso, el Papa utiliza el termino <<verdadero autor>>, aplicado unicamente a Dios, reconociendo al mismo tiempo <<toda la importancia del autor humano, que ha escrito los textos inspirados>> (VD 19).

Como medio para comprender de algun modo como la palabra biblica es Palabra de Dios, el Papa propone fijarse en el misterio de la Encarnacion. Lo hace en dos ocasiones: una como algo que <<puede ser util>> para la comprension de los fieles (VD 18); otra, como una sugerencia para profundizar en el significado de la inspiracion (VI) 19).

En la primera se trata de la analogia, <<desarrolla por los padres de la Iglesia, entre el Verbo de Dios que se hace "carne" y la Palabra que se hace "libro">>; recogida en DV 13: <<La Palabra de Dios, expresada en lenguas humanas, se hace semejante al lenguaje humano, como la Palabra del eterno Padre, asumiendo nuestra debil condicion humana, se hizo semejante a los hombres>>. En Divino afflante Spiritu, donde por primera vez se acude a esa analogia, se introduce para mostrar la inerrancia (31). En la Constitucion conciliar esta analogia servia para poner de relieve la admirable <<condescendencia>> divina que ha querido hablarnos con palabras inteligibles acordes a nuestra capacidad de entender, pues se cuida de nuestra naturaleza. En el mensaje final de los padres sinodales se derivaba de ahi la consideracion de que la palabra biblica es <<carne>>, <<letra>> y como <<debido a esta dimension "carnal", exige un analisis historico y literario>> (32). En la Exhortacion, en cambio, esta analogia sirve para mostrar como la Escritura <<aun en la multiplicidad de sus formas y contenidos, se nos presenta como realidad unitaria>> (VD 18), pues uno es el Verbo de Dios, anade el Papa citando a S. Agustin (33). Como puede verse, la atencion del Papa se centra ahi mas directamente en el aspecto trascendente de la palabra biblica asociandola al Verbo de Dios. Asi termina el paragrafo senalando que <<la Iglesia vive con la certeza de que su Senor, que hablo en el pasado, no cesa de comunicar hoy su Palabra en la Tradicion viva de la Iglesia y en la Sagrada Escritura>>.

La segunda vez que el Papa sugiere atender a la analogia de la Sagrada Escritura con el misterio de la Encarnacion, lo hace en referencia directa a la <<inspiracion>>: Dice asi: <<Tambien aqui podemos sugerir una analogia: asi como el Verbo de Dios se hizo carne por obra del Espiritu Santo en el seno de la Virgen Maria, asi tambien la Sagrada Escritura nace del seno de la Iglesia por obra del mismo Espiritu. La Sagrada Escritura es "la Palabra de Dios, en cuanto escrita por inspiracion del Espiritu Santo" (DV 9). De ese modo, continua diciendo, se reconoce toda la importancia del autor humano, que ha escrito los textos inspirados y, al mismo tiempo a Dios como verdadero autor>> (VD 19). Aborda directamente el origen de la Sagrada Escritura en cuanto acontecimiento historico, como lo fue la Encarnacion del Verbo, poniendo de relieve dos aspectos de concordancia: la accion del Espiritu Santo y la dimension historica del surgir de la Escritura. Por ser accion del Espiritu los textos inspirados pertenecen a Dios como verdadero autor; por surgir en la historia se reconoce toda la importancia del autor humano que los ha escrito.

Entran aqui en juego aspectos esenciales para comprender como en la palabra biblica Dios sale al encuentro del hombre. Unicamente quisiera refefirme de forma rapida a algunos de ellos:

a) Afirmar que Dios es <<erdadero autor>> de esa palabra implica que en ella se contiene algo que no proviene del hombre y de su inteligencia; algo que nos es dado (34). En definitiva, se nos da la verdad sobre Jesucristo en quien se revela el misterio de Dios y del hombre.

b) Esa palabra se ha ido configurando en un proceso historico, cuyo conocimiento nos es imprescindible para comprenderla adecuadamente. Un proceso que va desde la redaccion de los libros particulares, que todavia no son Biblia ni pertenecen a ella, hasta su recepcion y la formacion dei canon en sus respectivas etapas, cuando realmente se constituye la Biblia: <<solo en su unidad es Escritura>> (35).

c) Todo ese proceso esta insertado en la vida del pueblo de Dios. Hasta el punto de que como afirma el Papa hablando de la Iglesia como <<lugar originario de la hermeneutica de la Biblia>>, esta, la Biblia, <<ha sido escrita por el Pueblo de Dios y para el Pueblo de Dios bajo la inspiracion dei Espiritu Santo. Solo en esta comunion con el Pueblo de Dios podemos entrar realmente, con el "nosotros", en el nucleo de la verdad que Dios mismo quiere comunicamos>> (VD 30) (36).

d) La palabra biblica se conserva como tal en la Iglesia y por la Iglesia, asistida por el mismo Espiritu que la llevo a confeccionarla. Ciertamente la Biblia esta ahi tambien como un monumento literario del pasado; pero fuera de la Iglesia o se desvirtua la fuerza con la que surgio y su fin propio, o esta llamada a desintegrarse. La palabra de las otras <<biblias>> fuera de la Iglesia o no son camino de Dios al hombre mediante Cristo (como la impropiamente llamada <<Biblia judia>>) o no son valoradas como la parte escrita de la Tradicion viva que nos transmite a Cristo (Biblia protestante) (37).

e) La contemporaneidad de Cristo en la vida de la Iglesia. La expresion viene recogida de la Veritatis Splendor donde el Papa Juan Pablo II ensena que <<la contemporaneidad de Cristo respecto al hombre de cada epoca se realiza en el cuerpo vivo de la Iglesia>>. Y afirma Benedicto XVI: <<La relacion entre Cristo, Palabra del Padre, y la Iglesia no puede ser comprendida como si fuera solamente un acontecimiento pasado, sino que es una relacion vital, en la cual cada fiel esta llamado a entrar personalmente>> (VD 51). Es Cristo resucitado quien sigue hablando a su Iglesia, como muestra claramente el libro del Apocalipsis. La palabra de Jesus <<Yo estoy con vosotros hasta el fin del mundo>> (Mt 28,20) afecta a la palabra biblica en la que ha quedado fijada por escrito la tradicion apostolica, palabra de Cristo y sobre Cristo. En esa palabra escrita el creyente encuentra a Cristo y por El al Padre en el Espiritu Santo.

III. LA PALABRA BIBLICA CAMINO DEL HOMBRE A DIOS A TRAVES DE JESUCRISTO Y LA IGLESIA

Si la palabra biblica es camino de Dios al hombre, se trata de un camino que sigue abierto para que a traves de el el hombre pueda encontrar a Dios. En VI) el Papa muestra como encontrar y recorrer ese camino en el capitulo titulado <<La respuesta del hombre al Dios que habla>>, y, mas en concreto, en el dedicado a la <<Hermeneutica de la Sagrada Escritura en la Iglesia>>. En la segunda y tercera parte del Documento, al exponer la Sagrada Escritura en la vida y en la mision de la Iglesia, ira mostrando como en efecto en ese camino se da el encuentro entre Dios y el hombre. Solo quisiera ahora resaltar de forma rapida algunos aspectos presentes en la Exhortacion, que me parecen mas significativos a la luz de expuesto.

1. La fe de la Iglesia

La palabra biblica es camino que lleva al Dios que se nos ha revelado en Cristo cuando se lee en la fe de la Iglesia, o dicho con palabras de la Exhortacion, cuando se tiene a <<la Iglesia como lugar originario de la hermeneutica de la Biblia>> (VI) 29). El Papa lo apoya no solo en la tradicion, citando a S. Buenaventura y a Sto. Tomas, sino tambien en que se trata de <<algo requerido por la realidad misma de las Escrituras y por como se han ido formando en el tiempo>> (ibidem). La realidad de las Escrituras, lo hemos visto, es la palabra de Cristo y sobre Cristo inspirada por el Espiritu Santo a los apostoles. La palabra escrita contenida en los libros, ademas, ha cuajado en la vida del pueblo de Dios, en su fe y sus instituciones (38), a lo largo de sus diferentes etapas y ha llegado a ser palabra biblica en el seno de la Iglesia.

Unicamente por tanto leida en ese mismo seno y desde la fe que llevo a determinar los libros como la Sagrada Escritura, es posible recorrer el camino que tales libros muestran, el camino que lleva a Cristo. <<Sin la fe, concluye el Papa, falta la clave de acceso al texto sagrado>>. Y como consecuencias aplicadas a la exegesis, recalcara que su mismo status cientifico requiere la fe, y que en modo alguno haya de entenderse <<la referencia eclesial como un criterio extrinseco al que los exegetas deben plegarse>> (VD 29). Y en concreto, podemos decir, el dogma.

2. La unidad de la Escritura

Unido y derivado de lo anterior esta el hecho de que la palabra biblica se abre como camino hacia el Dios Trino cuando se lee como lo que es: palabra biblica; es decir cuando se tiene en cuenta la totalidad de la Escritura y su unidad. Es un aspecto resaltado en la Exhortacion. De la <<Unidad intrinseca de la Biblia>> trata con detenimiento en los nn. 39-41, recogiendo el criterio hermeneutico senalado en del Verbum 12 y deteniendose en mostrar las relaciones entre el Antiguo y el Nuevo Testamento y la importancia del Antiguo para los cristianos.

Separada del conjunto de la Biblia, la lectura de un libro, o mas aun de un pasaje, es como quedarse en una etapa del camino sin llegar a la meta. La meta es Cristo tal como ha sido transmitido en la predicacion apostolica, con la diversidad de matices con que ciertamente viene propuesto. Solo pues teniendo en cuenta la unidad y totalidad de la Escritura se sigue el camino que conduce a Cristo y, por El al Padre. Este aspecto se muestra especialmente relevante cuando a veces se proponen solo unos ciertos textos como camino valido para el encuentro con Jesucristo.

3. La accion del Espiritu

Para que la palabra biblica sea camino hacia Dios es necesario trascender la letra y leerla en el Espiritu. A ello dedica el Papa el n. 38 de la Exhortacion mostrando que se trata de <<un proceso que no es solo intelectual, sino tambien vital, que reclama una total implicacion en la vida eclesial, en cuanto vida "segun el Espiritu" (Ga 5,16)>>, y explicando profundamente el texto de 2 Cor 3,6: <<la pura letra mata y, en cambio, el Espiritu da vida>> en el sentido de que <<el Espiritu liberador no es simplemente la propia idea, la vision personal de quien interpreta. EI Espiritu es Cristo, y Cristo es el Senor que nos indica el camino>>. Y ese camino nos lo indica a traves de la palabra biblica que en definitiva es El quien la ofrece a la Iglesia como su palabra actual.

IV. CONCLUSION

La Exhortacion VD contrasta abiertamente con planteamientos actuales que consideran la palabra biblica desde perspectivas humanistas encontrando en ella muchas veces el fundamento de valores nobles a los que el mundo actual es especialmente sensible, incluidos valores de orden religioso. Ese contraste radica en definitiva en el punto de partida: la aceptacion o no de que esa palabra, ciertamente humana, es a la vez palabra de Dios viva y actual por ser una palabra perteneciente a la Biblia inspirada y transmitida en la Tradicion viva de la Iglesia, en la que Cristo nos habla mediante el Espiritu Santo. Solo teniendo en cuenta esta perspectiva, resalta VD, se respeta la naturaleza integra de este libro como una unidad, y, en definitiva, puede mantenerse como tal. En realidad, si se prescinde de la inspiracion pierde fundamento el canon biblico. Benedicto XVI en la Exhortacion se dirige ciertamente a quienes creen en ese caracter divino de la palabra biblica, mostrando su importancia decisiva en la vida de la Iglesia y en la nueva evangelizacion; pero a la vez senala a cualquier lector de la Biblia un horizonte en el que pueda encontrar el verdadero sentido de la misma segun su naturaleza propia, entre los libros religiosos de la humanidad.

RECIBIDO: 8 DE ABRIL DE 2011/ACEPTADO: 2 DE MAYO DE 2011

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GONZALO ARANDA

Facultad de Teologia

Universidad de Navarra. Pamplona. Espana

garanda@unav.es

(1) Recoge expresamente las propuestas finales 5 y 12 expresadas por los Padres al final del Sinodo.

(2) Tambien en este punto la Exhortacion recoge la peticion de los Padres sinodales en la proposicion n. 12:<<El Sinodo propone que la Congregacion para la Doctrina de la Fe aclare los conceptos de inspiracion y de verdad de la Biblia, asi como su reciproca relacion, de modo que se comprenda mejor la ensenanza de la Dei Verbum>>. Actualmente, la Pontificia Comision Biblica esta estudiando el tema centrandose, en una primera fase de estudio, en verificar en que modo el tema de la inspiracion y el de la verdad se manifiestan en los diversos escritos de la Sagrada Escritura.

En la alocucion que el Papa ha dirigido a los miembros de dicha comision el 2 de mayo de 2011, vuelve a poner de relieve la importancia dei concepto de inspiracion recordando que <<de hecho, una interpretacion de los Sagrados escritos que descuida u olvida su inspiracion no tiene en cuenta su mas importante y preciosa caracteristica, la de su procedencia de Dios>>.

(3) Por citar algunas obras mas cercanas a nuestro entorno, cfr. por ej. ARTOLA, A. M. y SANCHEZ CARO, J. M., Biblia y Palabra de Dios, Estella: Verbo Divino, 1992; MANNUCCI, V., La Biblia como Palabra de Dios. Introduccion general a la Sagrada Escritura, Bilbao: Desclee de Brouwer, 1995; LEVORATTI, A., <<La inspiracion de la Sagrada Escritura>>, en LEVORATTI, A. y otros (eds.), Comentario Biblico Latinoamericano, Estella: Verbo Divino, 2003; etc. Como sintesis y valoraciones de la bibliografia reciente pueden verse los excelentes articulos de V. Balaguer (BALAGUER, V., <<La economia de la Palabra de Dios. A los 40 anos de la Consutucion dogmatica Dei verbum>>, Scripta Theologica 37 (2005/2) 407-439, <<La Economia de la Escrimra en la Del Verbum>>, ibidem 38 (2006) 893-939, donde expone de forma sucinta y clara las aportaciones de K. Rahner, L. Alonso Schokel, P. Benoit, P. Grelot, B. Sesboue, P. Grech, W. Vogels, S. Schneiders, F. Martin y otros. Sobre la ampliacion del concepto de inspiracion cfr. ARANDA PEREZ, G., <<Inspiracion: autor, libro, lector-oyente como inspirados. Implicaciones teologicas>>, Estudios Eclesiasticos 83 (2008) 271-304.

(4) Asi lo manifiesta por ej. el cisterciense americano, Denis Farkasfalvy en una obra reciente (cfr. FARKASFALVY, D., Inspiration & interpretation: a theological introduction to Sacred Scripture, Washington: Catholic University of America Press, 2010), en la que, entre otros aspectos, senala como la afirmacion de Del Verbum sobre los <<verdaderos autores>> no es facilmente compatible con las proyecciones contemporaneas de la investigacion sobre los origenes de los libros biblicos, o que presenta un redaccion tan complicada de la frase acerca de la verdad de la Biblia que se abre a la posibilidad de una traduccion e interpretacion ambigua. En muchas traducciones, dice el autor, da la impresion de que la verdad se extiende solo las afirmaciones que miran a la salvacion. Y cita a BROWN, R. E., The Critical Meaning of the Bible (New York: Paulist, 1981, 18-19) que sostiene que la ambiguedad viene de una consciente <<yuxtaposicion de antiguas formulaciones mas conservadoras con formulaciones recientes abiertas>> (FARKASFALVY, D., 0. c., 187).

(5) Cfr. COLLINS, R. E, <<Inspiracion>>, en BROWN, R. E., FITZMYER, J. A. y MURPHY, R., Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo. Nuevo Testamento y articulos tematicos, Estella: Verbo Divino, 2004, 657.

(6) En el mismo Catecismo de la Iglesia Catolica el tema de la Sagrada Escritura y su inspiracion divina ocupa ma lugar apropiado. En el se recogen literalmente las ensenanzas de DV 11 sobre la inspiracion, si bien se anade un punto que va a tener gran influencia: la afirmacion de que la fe cristiana no es una <<religion del libro>>, sino de la <<Palabra de Dios>> (n. 108).

(7) Cfr. por ej. el estudio de ARTOLA, A. M., <<La inspiracion biblica en el Documento sobre la interpretacion de la Biblia en la Iglesia>>, Scripta Theologica 27 (1995/1) 179-185.

(8) Esta exposicion papal es de gran importancia pues algunos habian querido ver una oposicion entre ambas enciclicas: la primera dirigida a la defensa de la inspiracion e inerrancia biblicas; la segunda a impulsar la investigacion atendiendo a los generos literarios y abriendo asi un camino totalmente nuevo para la exegesis catolica. Sobre la polemica suscitada al respecto puede verse un articulo de Monsenor A. Romeo, profesor del Laterano, en el que atacaba, sin duda injustificadamente, al P. Alonso Schokel y otros profesores del Pontificio Instituto Biblico que, segun el, contraponian ambas Enciclicas y dejaban de lado la ensenanza de Leon XIII [cfr. ROMEO, A., <<La Enciclica Divino amante Spiritu y las "Opiniones Novae:">>, en Divinitas 4 (1966) 378-456].

(9) JUAN PABLO II, Discurso en la presentacion del Documento de la PCB <<La interpretacion de la Biblia en la Iglesia>>, n. 9.

(10) Fue pronunciado en la iglesia de San Pedro de Nueva York, invitado por la Iglesia luterana, bajo el titulo <<Biblical Interpretauon in Crisis: On the Question of the Foundations and Approaches of Exegesis Today>>. Por su importancia ha sido recogido en diversas publicaciones recientes; cfr. por ej. RATZINGER, J. et alii, Escritura e interpretacion. Los fundamentos de la interpretacion biblica, Madrid: Palabra, 2003, 19-54. En el presenta un panorama bastante sombrio tanto para la exegesis protestante como para la catolica, precisamente por estar imbuidas de presupuestos hermeneutico filosoficos incompaubles con la fe. En cuanto a la exegesis catolica considera que ciertamente <<el Concilio Vaticano II no ha creado este estado de cosas, pero tampoco ha podido impedirlo. La Constitucion sobre la Divina Revelacion ha intentado establecer un equilibrio entre los dos aspectos de la interpretacion, el analisis "historico y la comprension" de conjunto. Por una parte ha subrayado la legitimidad y aun la necesidad del metodo historico ... Pero el documento del Concilio quiere al mismo tiempo sostener firmemente el caracter teologico de la exegesis y ha indicado los puntos de apoyo del metodo teologico en la interpretacion del texto: el presupuesto fundamental sobre el que reposa la comprension teologica de la Biblia es la unidad de la Escritura. A este presupuesto corresponde como camino metodologico "la analogia de la fe", es decir, la comprension de cada texto a partir del conjunto>>. Pero ya con anterioridad a ese discurso se habia denunciado la ruptura entre una exegesis academica y otra eclesial, abogando por una integracion, como por ej. en el interesante articulo de F. Dreyfus (cfr. DREYFUS, F., <<Exegese en Sorbonne, exegese en Eglise>>, Revue Biblique 82 [1975] 321-359). En ambito protestante ya se habia dado tambien una reaccion, sobre todo en la obra de G. Maier (cfr. MAIER, G., Das Ende der historischen-kritischen Methode, 3 ed. Solingen, 1975, si bien sin integrar realmente los resultados obtenidos con tal metodologia en el proceso de la fe. Cfr. ARANDA PEVEZ, G., <<Critica dogmatica a la exegesis critica (Presupuestos hermeneuticos de un teologo protestante)>>, Scripta Theologica 10 (1978) 1097-1113.

(11) Podemos recordar a modo de ejemplos extremos significativos algunas formas de la teologia de la liberacion para las que la inspiracion era comprendida exclusivamente como el impulso que da la palabra Biblica para la lucha contra la opresion de los poderosos (cfr. CONGREGACION PARA LA DOCTRINA DE LA FE, Libertatis nuntius. Instruccion sobre algunos aspectos de la <<teologia de la liberacion>> (6 agosto 1984); o, en una nueva version, como impulso para la democracia (cfr. SCHUSSLER FIORENZA, E., Democratizing Biblical Studies: Toward an Emancipatory Educational Space, Louisville, 2009); o a la equiparacion de la inspiracion de la Biblia a la de otros libros religiosos de la humanidad, tal como denuncia la Declaracion Dominus Jesus de la misma Congregacion para la Doctrina de la Fe, del 6 de agosto del 2000.

(12) Cfr. El Vaticano II, don de Dios: los documentos del Sinodo extraordinario de 1985, Madrid: Promocion Popular Cristiana, 1996 (B. 1. a.).

(13) Con frecuencia se insistio en que con DV se habia liquidado el concepto de causalidad instrumental en cuanto explicacion valida de la inspiracion, tal como venia propuesto en documentos anteriores del Magisterio. Con ello quedo oscurecida la autoria divina de la Biblia, y como consecuencia inmediata la forma de interpretarla como mera palabra humana. Sobre el tema de la instrumentalidad en el Magisterio anterior y en Dei Verbum, cfr. ARANDA PEREZ, G., <<Una norma del magisterio de la Iglesia para el estudio de la Sagrada Escritura: Santo Tomas de Aquino, maestro y guia>>, Scripta Theologica o (1974) 399-438.

(14) Sobre el sentido que tal frase tiene en Dei Verbum, cfr. ARANDA, G., <<Acerca de la verdad contenida en la Sagrada Escritura (Una "quaestio" de Santo Tomas citada por la Const. "Dei Verbum")>>, Scripta Theologica 9 (1977) 393-424.

(15) Los otros dos puntos senalados en el discurso que <<esperaban una respuesta>> del Concilio son la relacion entre Iglesia y Estado, y la relacion entre fe cristiana y religiones del mundo.

(16) En la respuesta que DV da a esa cuestion, como a las otras senaladas, el Papa reconoce que <<podria emerger una cierta forma de discontinuidad y que, en cierto sentido, de hecho se habia manifestado una discontinuidad>>. Pero enseguida senala que <<hechas las debidas distinciones entre las situaciones historicas concretas y sus exigencias, resultaba que no se habia abandonado la continuidad en los principios>>. En comprender la continuidad en los principios y la discontinuidad en lo que exigen las nuevas circunstancias esta la verdadera hermeneutica de los textos conciliares.

(17) En la nota 9 del n. 3 de la Exhortacion se enumeran seis documentos pontificios y otros tantos de la Pontificia Comision Biblica.

(18) Sobre la comprension que Benedicto XVI tiene de la Sagrada Escritura y como responde a problemas particulares, puede verse el interesante estudio de Rausch (RAUSCH, Th. P., Pope Benedict XVI: an introduction to his theological vision, Mahwah, New Jersey: Paulist Press, 2009).

(19) En este sentido conviene recordar la intervencion del mismo Benedicto XVI en el aula del Sinodo el 14 de octubre del 2008: <<Existe tambien una segunda consecuencia aun mas grave (la primera es convertir la Biblia en un libro del pasado): donde desaparece la hermeneutica de la fe indicada por la DV,, aparece necesariamente otro tipo de hermeneutica, una hermeneutica secularizada, positivista, cuya clave fundamental es la conviccion de que lo Divino no aparece en la historia humana. Segun esta hermeneutica, cuando parece que hay un elemento divino, se debe explicar de donde viene esa impresion y reducir todo al elemento humano. Por consiguiente, se proponen interpretaciones que niegan la historicidad de los elementos divinos. Hoy, el llamado mainstream de la exegesis en Alemania niega, por ejemplo, que el Senor haya instituido la Santa Eucaristia y dice que el cuerpo de Jesus permanecio en la tumba. La Resurreccion no seria un hecho historico, sino una vision teologica. Esto sucede porque falta una hermeneutica de la fe: se consolida entonces una hermeneutica filosofica profana, que niega la posibilidad de la entrada y de la presencia real de lo Divino en la historia>>.

(20) En esa misma propuesta decian los padres sinodales que <<Todo esto ha permitido profundizar el valor infinito de la Palabra de Dios que se entrega a nosotros en la Sagrada Escritura, como testimonio inspirado de la revelacion, que con la viva Tradicion de la Iglesia constituye la regla suprema de la fe>> (cfr. DV 21).

(21) <<En erecto, dira hablando de la dimension escatologica de la Palabra, como han recordado los Padres durante el Sinodo, la especificidad del cristianismo se manifiesta en el acontecimiento Jesucristo, culmen de la Revelacion, cumplimiento de las promesas de Dios y mediador del encuentro entre el hombre y Dios. El, que nos ha revelado a Dios (cfr. Jn 1,18), es la Palabra unica y definitiva entregada a la humanidad>>. (VD 14, recogiendo la Proposicion 4a de los padres sinodales).

(22) Cfr. GAMBERINI, P., <<Incarnation at the Crossroad: The Doctrine of the Pre-existence of Jesus Christ in Dialogue with Judaism and Islam>>, Irish Theological Quarterly 73 (2008) 99-112.

(23) <<La Sagrada Escritura, el Antiguo y el Nuevo Testamento, es la Palabra de Dios atestiguada y divinamente inspirada. Todo esto nos ayuda a entender por que en la Iglesia se venera tanto la Sagrada Escritura, aunque la fe cristiana no es una "religion del Libro": el cristianismo es la "religion de la Palabra de Dios", no de "una palabra escrita y muda, sino del Verbo encarnado y vivo">> (VD 7).

(24) Esta perspecuva habia sido desarrollada excelentemente por L. Scheffczyk (cfr. SCHEFFCZYK, L., <<La Sagrada Escritura: Palabra de Dios y de la Iglesia>>, Communio (ed. espanola) 23 (2001/2) 154-166. Cfr. BALAGUER, V., <<La economia de la Palabra de Dios. A los 40 anos de la Constitucion dogmatica Dei verbum>>, Scripta Theologica 37 (2005) 426-427.

(25) Cfr. ARANDA PEREZ, G., <<El libro sagrado en la literatura apocaliptica>>, Scripta Theologica 35 (2003) 319-353.

(26) Jesus en ningun momento explica que son las Escrituras o en que consista su inspiracion, pero sus palabras dejan entender que toda la Ley, hasta sus mas minimos detalles, ha de cumplirse en El (cfr. Mt 5,18); que lo que dice la Escritura no puede fallar, es decir, no puede dejar de cumplirse (Jn 10,35); y que las Escrituras dan testimonio de El (Jn 5,39).

(27) VD 40 citando el documento de la Pontificia Comision Biblica, <<El pueblo judio y sus sagradas Escrituras en la Biblia cristiana>> (24 mayo 2001), 3-5.

(28) Cfr. 1 Cor 15,3-5; Hch 3,18; 2,24-25; 13,33; 2,15-16. Sin el recurso a la Escritura no podrian comprenderse tales acontecimientos: <<En el misterio pascual se cumplen las palabras de la Escritura, o sea, esta muerte realizada "segun las Escrituras" es un acontecimiento que contiene en si un logos, una logica: la muerte de Cristo atestigua que la Palabra de Dios se hizo "carne", "historia" humana, hasta el rondo>> (cfr. BENEDICTO XVI, Audiencia general 15 de abril de 2009.

(29) Asi las famosas citas de cumplimiento de Mateo (cfr. Mt 1,22; 2,15.23; etc.). Lo mismo se observa en el pasaje de los discipulos de Emaus: Jesus resucitado explica a los discipulos <<lo que se referia a El en todas las Escrituras comenzando por Moises y por todos los Profetas>> (24,26), y <<les abrio el entendimiento>> para que las comprendieran (Lc 24,44-45). Otros pasajes en esta misma linea son Hch 8,27-39 donde el servidor de la reina de Candace puede entender el pasaje de Isaias solo cuando Felipe le anuncia el Evangelio de Jesus; Jn 2,22 donde se dice que los discipulos comprenden la Escritura solo despues de la resurreccion de Jesus; etc. Cfr. ARANDA PEREZ, G., <<El concepto de "Escrituras" en el evangelio de Mateo y en la literatura apocaliptica>>, en CONTRERAS MOLINA, F. (ed.) La Biblia en Espana. Homenaje a Antonio Rodriguez Carmona, Estella: Verbo Divino, 2006, 135-157.

(30) Cfr. VD 5, 17, 19.

(31) <<...las palabras de Dios expresadas en lenguas humanas, se han hecho en todo semejantes al lenguaje humano, excepto en el error>> (EB 559).

(32) Mensaje final 5.

(33) Cfr. Enarrationes in Psalmos, 103, IV, 1: PL 37, 1378. Afirmaciones semejantes en ORIGENES, Iohannem V, 5-6: SC 120, 380-384.

(34) Sobre este tema cfr. por ej. RATZINGER, J., <<Discurso en la Investidura de Doctor "Honoris Cau sa" del Cardenal Joseph Ratzinger en la Universidad de Navarra>>, Scripta Theologica 30 (1998) 289-390.

(35) Discurso a la Pontificia Comision Biblica (23 de abril de 2009). En el Discurso al mundo de la cultura en Paris (12 de septiembre de 2009) afirma que <<Siempre y solo en la unidad dinamica del conjunto los muchos libros forman un Libro, la Palabra de Dios y la accion de Dios en el mundo se revelan solamente en la palabra y en la historia humana>>. Esta misma idea era expresada en el Documento de la PCB <<La Interpretacion de la Biblia en la Iglesia>> hablando dei acercamiento canonico: <<Un libro no es biblico sino a la luz de todo el Canon>> (I c 1).

(36) Lo expone con detenimiento en el Prologo al primer tomo de Jesus de Nazaret, donde afirma que <<El pueblo es el verdadero y mas profundo "autor" de las Escrituras>> y que El pueblo de Dios -la Iglesia- es el sujeto vivo de la Escritura; en el, las palabras de la Biblia son siempre una presencia.

(37) Un ejemplo significativo puede verse en la obra, muy difundida, de PELIKAN, J., Whose Bible Is Ir. A Short History of the Scriptures, New York: Penguin Books, 2005.

(38) El Papa vuelve a citar La interpretacion de la Biblia en la Iglesia III, A, 3.
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Author:Aranda, Gonzalo
Publication:Scripta Theologica
Date:May 1, 2011
Words:12534
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