Printer Friendly

La neutralidad en las misiones de paz de las naciones unidas: un analisis a partir de los casos de Somalia y Rwanda.

The Neutrality of United Nations Peacekeeping Missions: An Analysis from the Cases of Somalia and Rwanda

El envio de una mision de paz es una de las respuestas que posee Naciones Unidas para llevar a cabo su proposito de asegurar la paz y la seguridad internacionales, basada en los Articulos 39, 42 y 43 de su Carta Constitutiva. Controvertidas por definicion, (1) la naturaleza de las misiones, asi como las condiciones de su despliegue y el mandato, han dado lugar a todo tipo de debates sobre su legalidad y conveniencia.

Por regla general, las misiones de paz de las Naciones Unidas son contingentes desplegados en un escenario conflictivo bajo mandato, control y comando de las Naciones Unidas, comando que puede asumir por si misma o delegar en algun Estado miembro, organizacion regional u organismo internacional, a traves de una resolucion del Consejo de Seguridad. Las misiones de paz tienen como objetivo resolver situaciones que significan amenazas a la paz y seguridad internacionales, establecer la paz si se hubiera producido su quebrantamiento y asegurar las condiciones necesarias para que pueda mantenerse. (2)

Tambien, por regla general, las misiones de paz de las Naciones Unidas deben desplegarse con el consentimiento del Estado receptor; no entrar en combate, salvo legitima defensa, y mantener una estricta neutralidad frente a las partes en conflicto. De esta forma Naciones Unidas evita transformarse en una parte de la contienda, preserva la soberania del Estado y se escabulle de la acusacion de poner en marcha un "colonialismo multilateral".

En la historia de las misiones de paz existe una marcada diferencia entre aquellas que se desarrollaron dentro del marco de la Guerra Fria y las que se desplegaron luego del fin de la bipolaridad. Concisamente, las primeras se encuadraban dentro de lo que clasicamente se denominan operaciones de mantenimiento de la paz (peacekeeping operations), enviadas mayormente bajo el capitulo VI de la Carta, cuyas tareas tienen que ver con la verificacion del cese del fuego, cumplimiento de acuerdos establecidos, colaboracion para que las partes fijen acuerdos politicos a partir de buenos oficios o gestiones de diversa indole, y todo ello haciendo uso minimo de la fuerza.

La caida del comunismo cambio el escenario internacional y, como consecuencia, tambien provoco una redefinicion tacita del papel y de las funciones de Naciones Unidas, cuestion que pronto se volvio mas discursiva que practica.

El nuevo escenario mundial tambien trajo consigo cambios importantes en el despliegue de las misiones de paz. Los conflictos desatados como consecuencia de la desintegracion violenta de los Estados--como los casos de Yugoslavia o Somalia--, los conflictos etnicos, religiosos o tribales--como en Rwanda, Republica Democratica del Congo o Sudan--y aquellos relacionados con la autodeterminacion de los pueblos--Timor Oriental, Sahara Occidental--pusieron una vez mas a prueba la capacidad de Naciones Unidas para prevenir, establecer, mantener y consolidar la paz. Las dramaticas imagenes de la limpieza etnica en Bosnia o del genocidio ruandes, los desastres humanitarios en los quese vieron envueltos millones de civiles, el total desprecio de las partes en conflicto por el derecho internacional y el derecho internacional humanitario y las bajas cada vez mas frecuentes de los cascos azules en mision, provocaron el debate sobre la naturaleza y el mandato que debian tener las misiones de paz encaradas por las Naciones Unidas. La complicacion de estos escenarios hizo que comenzaran a enviarse misiones de paz mas complejas, con mandatos que incluian tanto tareas militares como programas de desarrollo, reconstruccion de instituciones (nation building) y tareas de desarme, desmovilizacion y reinsercion de ex combatientes. Incluso, despues de la Guerra Fria, Naciones Unidas debio enfrentar el reto de forjar un Estado, a traves de una Autoridad Civil de Transicion, para Timor Oriental. (3)

A su vez, fue cada vez mas frecuente acudir al capitulo VII de la Carta para el despliegue de las misiones--y, a traves de artimanas politicas, al VI y medio--, autorizadas para desarrollar estrategias de imposicion de la paz (peace enforcement), es decir, autorizadas a usar la fuerza si fuera necesario. (4)

Las dos diferencias primordiales que distinguen las operaciones de mantenimiento de la paz, peacekeeping operations, de las de imposicion de la paz,peace enforcement operations, radican en la utilizacion del recurso de la fuerza y en el consentimiento del Estado para su despliegue. (5) En el contexto de este ultimo tipo de operaciones no debe identificarse a ninguna de las partes del conflicto como agresora, sino que la fuerza se despliega como amenaza para obligar a llevar a cabo resoluciones o mandatos internacionales. (6) Ligada a estas cuestiones se encuentra el principio de neutralidad, entendido como "la actitud politica de quien frente a un conflicto en curso mantiene una postura de no compromiso y de equidistancia entre las partes en lucha". (7) Ahora bien, esta prescripcion es facil de observar en las operaciones de mantenimiento de la paz, pero no lo es tanto en aquellas en que la paz debe imponerse. Mas aun: insistir en que las operaciones de peace enforcement sigan a rajatabla los principios de neutralidad y consentimiento del Estado, puede resultar contraproducente. (8)

El presente trabajo se focaliza en el analisis de la cuestion de la neutralidad de las misiones de paz de las Naciones Unidas a traves del estudio de dos casos: Rwanda y Somalia. Pretendo analizar como la neutralidad de las misiones de paz de la ONU debe ser un principio susceptible de manejarse en forma pragmatica y no un criterio intangible dentro de las operaciones de paz. Sostengo que el mantenimiento o abandono de la neutralidad, prescindiendo del contexto o siguiendo los fines de politica exterior de ciertos Estados, puede atentar no solo contra el exito de la mision sino, peor aun, provocar el agravamiento del conflicto, empeorar la suerte de los civiles y causar catastrofes humanitarias en su peor expresion: el genocidio. (9)

Los casos de Rwanda y Somalia analizados en este trabajo fueron contemporaneos, las condiciones de degradacion de cada situacion igualmente terribles, la violaciones a los derechos humanos, constantes y permanentes. Las respuestas de la comunidad internacional, cristalizadas en el envio de dos misiones de paz--la ONUSOM II (Operacion de las Naciones Unidas en Somalia) bajo el capitulo VII y la UNAMIR I (Mision de Asistencia de las Naciones Unidas para Rwanda) bajo el capitulo VI--, importaron concepciones diferentes del concepto de neutralidad; sin embargo, condujeron a resultados igualmente tragicos: la perpetuacion del conflicto y el genocidio. Cuestiones politicas e intereses regionales de Estados foraneos motivaron las decisiones que se tomaron, tal como ocurre con cada caso que llega al Consejo de Seguridad. Sin embargo, la comparacion muestra como la falta de un manejo pragmatico de la neutralidad, que tenga en cuenta el contexto y cada escenario conflictivo, puede volver la mision en contra de sus propios objetivos.

Abandonar la neutralidad y perpetuar el conflicto: Somalia

En 1991, la caida de Siad Barre--en el poder desde 1969--sumia al pais en un profundo proceso de desintegracion estatal. El pais quedo dividido en un sinfin de territorios en los que diferentes warlords gobernaban a su antojo mientras intentaban hacerse del control total del Estado. (10) En esta frenetica busqueda del poder, dos de las principales facciones armadas--pertenecientes a escisiones del United Somalian Congress (USC) lideradas por Mohamed Farah Aydeed y Ali Mahdi Mohamed--iniciaron una desesperada carrera hacia Mogadiscio que culmino con la division de la capital en dos zonas de influencia: el norte bajo el mando de Mohamed y el sur bajo el de Aydeed.

Entre noviembre y marzo de 1991-1992, el enfrentamiento entre ambos dejo como saldo una terrible catastrofe humanitaria: la ciudad reducida a escombros casi sin electricidad ni agua potable, miles de personas sin hogar, 14 000 muertos, mas de 200 000 refugiados, otros tantos desplazados internos y miles de mutilados, paraplejicos y hemiplejicos. (11) El hambre, realidad presente en el pais desde la sequia de 1989-1990, se agudizo hasta limites impensados, que cientos de somalies trataban de paliar mascando qat. Mogadiscio presentaba los rasgos de una ciudad caotica con hombres armados en cada esquina, en la que las organizaciones humanitarias y su personal comenzaron a ser blancos preferenciales de los ataques armados, ya que la ayuda que portaban era confiscada para fines politicos y economicos.

Al mismo tiempo, las primeras imagenes de la catastrofe humanitaria aparecian en la prensa internacional; en las Naciones Unidas, los miembros africanos del Consejo de Seguridad se esforzaban para conseguir la aprobacion de una resolucion que considerara la crisis somali. (12) Sin embargo, por la actitud de Estados Unidos que no queria involucrarse directamente en el tema, solo logro decretarse un embargo de armas. (13)

Luego de varias reuniones entre los contendientes se logro obtener un cese del fuego. La resolucion 751 del Consejo de Seguridad endoso los acuerdos y creo la ONUSOM para monitorear el cese del fuego a traves de 50 observadores militares y de un contingente militar que aseguraria la entrega y distribucion de la ayuda humanitaria, a la vez que protegeria al personal humanitario y de Naciones Unidas. (14)

Ningun avance se evidencio. Pese a los innumerables esfuerzos del PMA (Programa Mundial de Alimentos), la Cruz Roja Internacional, el acnur y unicef, los diferentes grupos armados continuaron cometiendo todo tipo de atrocidades contra la poblacion civil y siguieron manipulando la ayuda humanitaria, a pesar de la presencia de la mision. Esta situacion, sumada a las artimanas, interpretaciones y reinterpretaciones que los warlords hacian de sus acuerdos con Naciones Unidas, desgasto rapidamente la relacion entre los lideres de Mogadiscio y la Organizacion y convencieron a Boutros Ghali--entonces secretario general de la ONU--de que era necesario enviar una mision de naturaleza diferente.

El secretario general concibio entonces una intervencion armada, planificada como una enorme fuerza multinacional que actuara bajo el capitulo VII de la Carta, conducida y liderada directamente por Naciones Unidas y cuyo objetivo fundamental fuera asegurar la entrega de la ayuda humanitaria e iniciar la reconstruccion politica y economica del pais. En tanto ninguna de las facciones en conflicto representaba un gobierno legitimo, no necesitaria para su despliegue la autorizacion de ninguna de ellas. Sabiendo que era dificil la aprobacion de esta idea por los miembros permanentes del Consejo, decidio apoyar la propuesta, finalmente adoptada por el Consejo de Seguridad, de concebir una fuerza liderada por Estados Unidos que desplegara "todos los medios necesarios a fin de establecer cuanto antes un ambiente seguro para las operaciones de socorro humanitario en Somalia". (15) Como en tantas ocasiones, la resolucion del Consejo fue vaga y oscura, y no proporcionaba ni un mandato claro ni objetivos taxativamente especificados. Asi, el empleo de "todos los medios necesarios" significaba para el secretario general que la intervencion incluia "necesariamente" las tareas de desarme y desmovilizacion, cuando para las fuerzas estadounidenses estas actividades excedian el mandato que se les habia conferido en virtud de la resolucion. Estas diferencias de interpretacion motivaron el primero de los muchos desencuentros que se dieron en la intervencion internacional en Somalia y que la llevaron al desastre.

La operacion Restore Hope (Devolver la Esperanza) se llevo a cabo mediante la UNITAF (Unified Task Force), conformada por 24 000 soldados estadounidenses a los que despues se sumaron otros 13 000 provenientes de otros Estados. (16) Desembarco en Somalia el 9 de diciembre de 1992, en medio de un enorme espectaculo mediatico, (17) y dos dias despues, Aydeed y Ali Mahdi se daban la mano frente a las camaras de la CNN. Desde ese momento, en la Casa Blanca comenzo a senalarse que las tropas estadounidenses dejarian prontamente el pais. (18)

Solamente dentro de una logica cinematografica se hubiera podido considerar que en tan solo dos dias "el entorno seguro" habia sido alcanzado por la accion de las tropas estadounidenses. Sin embargo, esto se ajustaba a los planes de Estados Unidos. La idea era seguir la situacion de la region mas de cerca, por medio de una campana corta y de alto impacto que mostrara, a traves de la CNN, como la ahora unica superpotencia mundial llevaba ayuda humanitaria a un pueblo hambriento y desesperado. A su vez, le permitia vigilar sus intereses economicos y geopoliticos en el Golfo Persico y el litoral del Mar Rojo, estar cerca de aliados siempre dudosos como Arabia Saudita, enviar senales claras de su poder al recientemente "vencido" Saddam Hussein y defender los intereses de varias companias petroliferas estadounidenses que habian obtenido del caido dictador Barre concesiones para explotaciones petroliferas en Somalia. (19)

Boutros Ghali queria al menos asegurarse de que a la salida de la UNITAF el ambiente estaria lo suficientemente consolidado como para que una nueva ONUSOM, ampliada y mas fuerte, ocupara su lugar. Para ello era necesario prolongar el tiempo de permanencia de la UNITAF e iniciar una politica de desarme y desmovilizacion que lograra que tanto el proceso politico como el humanitario llegaran a buen termino. La idea norteamericana de no involucrarse en la situacion somali, no entrar en combate con las facciones armadas, no tener contacto directo con la poblacion, empacar y volver pronto a casa, (20) frustro todos los planes del secretario general, a la vez que hizo que la intervencion solo centrara sus planes en obtener y mantener el control de puertos, aeropuertos, almacenes y centros de distribucion de la ayuda. La resistencia estadounidense a realizar acciones tendientes al desarme de las facciones y su reticencia a involucrase seriamente en la situacion, provocaron que luego del efecto inicial del desembarco, los diferentes grupos y hombres armados se sintieran cada vez mas libres para seguir controlando diferentes areas de la ciudad, sabiendo que la violencia que desplegaran no tendria respuesta de las fuerzas de intervencion. (21) Finalmente, Boutros Ghali no pudo convencer ni a Bush, primero, ni a Clinton, despues, de la necesidad de mantener las tropas en el terreno. La resolucion 814 del Consejo de Seguridad creo la ONUSOM II, que termino reemplazando a la UNITAF. (22)

El mandato de la ONUSOM II incluia expresamente el desarme de las facciones somalies, el monitoreo del cese del fuego, la proteccion del personal humanitario y de Naciones Unidas, y la asistencia a los refugiados. Desplegada tambien bajo el capitulo VII de la Carta, se le encomendo, ademas, prestar asistencia al pueblo somali para la reconstruccion politica, economica y social del pais (Nation building), con el fin de lograr la reconciliacion nacional que permitiera luego la construccion de instituciones democraticas. (23)

Pero la mision poco a poco fue tergiversando su mandato. De buscar el desarme, la reconciliacion nacional y la solucion a la terrible situacion humanitaria, la ONUSOM paso a la persecucion de una de las facciones que se disputaban la capital--la de Aydeed--, que fue acusada de ser la responsable de obstruir la accion internacional y el establecimiento de la democracia. Con esto, la mision abandono la neutralidad.

Ciertamente, Aydeed tenia una actitud hostil y obstaculizaba deliberadamente cualquier intento de paz, de reconciliacion nacional o de desarme, pero que esto fuera cierto no significaba que Ali Mahdi Mohamed estuviera dispuesto a cumplir con la palabra empenada--de hecho, no cumplio con la mayoria de sus compromisos con la ONU, solo simulaba tener mayor colaboracion con la mision y se mostraba mas amistoso con los funcionarios internacionales--ni que Aydeed fuera el unico responsable de la desintegracion estatal somali. Eran todas las facciones responsables, no solamente las dos que dominaban Mogadiscio, ni mucho menos una sola de ellas. Este abandono arbitrario de la neutralidad, producto de presiones e intereses politicos y que respondia a una mala comprension de la realidad somali, transformo a Naciones Unidas en una faccion mas del conflicto.

La ONUSOM II se dedico entonces a la persecucion de Aydeed y sus secuaces, haciendo que este se volviera el objetivo de la mision. Como consecuencia, y estimulada por Aydeed, la poblacion fue sintiendo la intervencion internacional como una "conquista extranjera". Y realmente lo parecia. Las tropas internacionales se involucraron en combates que costaron decenas de civiles muertos, no por el accionar de los warlords, sino por las fuerzas de la ONU. En un intento de toma de una emisora de radio, la respuesta armada de Aydeed costo la muerte a 23 cascos azules paquistanies. Al dia siguiente, el Consejo de Seguridad emitio la resolucion 837, que autorizaba al secretario general a tomar todas las acciones necesarias contra los responsables de los ataques. (24) De esta forma, el Consejo endoso y avalo el papel de la ONU como una faccion mas del conflicto que trataba de imponer su supremacia. (25) Frente al giro de los acontecimientos, Estados Unidos traslado la Quick Force del Golfo Persico a Somalia, en una operacion paralela a la mision de la ONU, y comenzo un raid de ataques en los que tambien se vieron envueltas las tropas de la ONUSOM II, con el objetivo de dar con el escurridizo Aydeed. Estas acciones, que incluyeron bombardeos con helicopteros cobra, ataques a hospitales y a manifestaciones de civiles, costaron cientos de muertos somalies. (26)

Finalmente, el 3 de octubre de 1993, las fuerzas de Aydeed derribaron un helicoptero estadounidense que provoco la muerte de 18 soldados. Las imagenes de los cuerpos de los soldados estadounidenses arrastrados por las calles por una enardecida multitud circularon por todas las cadenas de television de Estados Unidos. El "sindrome de Vietnam" hizo el resto: la opinion publica pidio a gritos la vuelta de sus soldados de las salvajes tierras donde no se comprendia lo que era civilizacion. Dos dias despues del incidente, el presidente Clinton removio las tropas. Posteriormente, se culparia a Naciones Unidas del fracaso de la mision exonerando de toda responsabilidad a los estadounidenses.
Principales resoluciones
del Consejo de Seguridad sobre el conflicto somali

Res. 733   Establece el embargo de armas a Somalia.

Res. 751   Crea la onusom I con la funcion de monitorear el
           cese del fuego, asegurar la entrega y distribucion
           de la ayuda humanitaria y proteger al personal
           humanitario y de Naciones Unidas.

Res. 767   Amplia el area de despliegue de onusom I a cuatro
           zonas de operaciones dentro del pais.

Res. 775   Aumenta el numero de efectivos de la onusom I.

Res. 794   Autoriza el despliegue de la unitaf, bajo el
           capitulo VII de la Carta, con la funcion de
           emplear todos los medios necesarios para
           establecer un entorno seguro para la distribucion
           de la ayuda humanitaria.

Res. 814   Crea la onusom II, bajo el capitulo VII, con
           el mandato de es-tablecer un entorno seguro, el
           desarme de las facciones somalies, el monitoreo
           del cese del fuego, la proteccion del personal
           humanitario y de Naciones Unidas, la asistencia
           a los refugiados y la realizacion de tareas de
           Nation Building para la reconstruccion
           de instituciones democraticas en el pais.

Res. 837   Autoriza el empleo de todos los medios necesarios
           a fin de encontrar a los responsables de la muerte
           de 23 cascos azules paquistanies.

Res. 954   Establece la retirada de la onusom para
           el 31 de marzo de 1995.

Fuente: elaborado por la autora.


Frente al reves, la comunidad internacional prefirio volver a su tradicional indiferencia. Despues de los incidentes de octubre y de la retirada estadounidense, los paises europeos fueron levantando sus tropas calladamente y sin fanfarrias hasta que la ONUSOM II quedo conformada solamente por un punado de hombres pertenecientes a paises perifericos, como India y Paquistan, que permanecieron en el territorio hasta marzo de 1995, (27) sin incidencia alguna en la situacion local que siguio siendo tan tragica como antes.

El abandono de la neutralidad provoco combates generalizados que cobraron la vida de cientos de civiles a los que se pretendia proteger, fortalecio a los warlords a quienes se pretendia desmantelar y alejo las posibilidades de una posible implementacion de la democracia, que era la solucion politica que se pretendia imponer. Detras de la decision se movieron intereses y consideraciones de todo tipo; no es nuestro objetivo analizarlas aqui. El resultado concreto del accionar de la ONU fue lapidario para la organizacion: no solo ningun objetivo de la mision pudo rescatarse, sino que se profundizo el conflicto en el que aun hoy sigue inmerso el pais africano.

Mantener la neutralidad y no evitar el genocidio: el caso ruandes

En Rwanda el antagonismo entre hutus y tutsis (28) se habia reavivado en octubre de 1990 con la invasion, desde Uganda, del Frente Patriotico Ruandes (FPR)--grupo armado predominantemente tutsi liderado por Paul Kagame y Fred Rwigyema--contra el gobierno hutu encabezado por Juvenal Habyarimana. (29) Pese al rechazo en primera instancia de la invasion, a partir de ese momento comenzo a desarrollarse un violento proceso caracterizado por las incursiones periodicas del Frente y las violentas represalias del regimen de Habyarimana contra los tutsis que habitaban en Rwanda. Pero la invasion acelero, ademas, otro proceso. El presidente habia gobernado el pais durante 18 anos a partir de un sistema unipartidista que acallaba cualquier intento de disenso, tanto hutu como tutsi. La encarnacion del regimen era el Movimiento Revolucionario Nacional para el Desarrollo (MRND), integrado por todos los habitantes del pais, de cuyos cuadros salian todos los cargos politicos y que tenia una presencia omnisciente en todos los segmentos sociales a la vez que llevaba el control administrativo de todos los aspectos de la sociedad ruandesa. (30)

Poco antes de la invasion, por las presiones del presidente frances Franfois Mitterrand--amigo personal de Habyarimana y principal apoyo internacional del regimen--, se habia iniciado un proceso de apertura politica tendiente a una mayor democratizacion del sistema. La invasion acelero este proceso y acentuo la aparicion de partidos politicos hutus opositores al gobierno, la prensa independiente y diversas organizaciones de derechos humanos.

La amenaza al poder que significaba tanto la invasion como el proceso de apertura politica provoco que Habyarimana, los cuadros mas altos del MRND, las fuerzas Armadas Ruandesas (FAR) y el circulo intimo del presidente, comenzaran a planificar una "solucion" que les permitiera mantener y acaparar el poder. Aprovechando la invasion del FPR, revitalizaron las etiquetas etnicas, renovaron el antagonismo hutu-tutsi, culparon a estos ultimos de querer someter nuevamente a los hutus a la servidumbre feudal, tal como habia acontecido hasta la Revolucion hutu de 1959, y acusaron de complices de los tutsis a todos aquellos opositores al regimen. Paralelamente, comenzaron a desarrollar milicias armadas que respondian al MRND que, con la total complicidad oficial y asociadas a una violenta propaganda de prensa, tambien oficial, comenzaron a producir masacres esporadicas de tutsis que costaban decenas de muertos, y ataques contra los opositores hutus que incluian desde la intimidacion hasta el asesinato liso y llano. Este activismo violento se fundamento en un sustento ideologico: el "extremismo hutu" que, defendido por intelectuales hutus, consideraba que la unica solucion al problema politico radicaba en el exterminio de los tutsis.

Por su parte, el Frente realizo incursiones esporadicas en el pais, una de las cuales--la guerra de febrero de 1993--casi hace caer al gobierno de Habyarimana, que fue finalmente "salvado" por las tropas francesas.

Tras mas de un ano de negociaciones en Arusha (Tanzania), una coalicion de partidos de Rwanda (31) y el Frente Patriotico Ruandes firmaron los Acuerdos de Arusha que estipulaban la formacion de un Gobierno de Transicion de Base Amplia (GTBA) conformado por todos los partidos politicos ruandeses, incluido el FPR, y la integracion de las nuevas fuerzas armadas ruandesas en las que se incorporarian efectivos militares del Frente respetando una proporcion de 50-50. Frente al proceso de Arusha, las lineas del extremismo hutu condenaron los acuerdos y aceleraron los preparativos para la "solucion final"; el presidente, por su parte, comenzo con maniobras dilatorias para no llevar a cabo nunca los acuerdos que dejarian su cargo reducido solo a un puesto formal.

Para jalonar lo acordado, representantes del gobierno, del FPR y de los Estados regionales se reunieron en Nueva York a fin de coordinar el envio de una Mision Neutral Internacional de las Naciones Unidas a Rwanda. (32)

El Consejo de Seguridad de antemano no estaba interesado en la cuestion ruandesa. Los gastos que esta le ocasionaria en envio de personal, equipamiento y despliegue, ligado al reciente fracaso en Somalia y al escaso interes que Rwanda revestia para casi todos los miembros permanentes, dio como resultado el envio de la UNAMIR, con un mandato confuso que la autorizaba a contribuir a la seguridad en la ciudad de Kigali verificando la zona libre de armas establecida en la ciudad, supervisar el cese del fuego, constatar el cumplimiento de los acuerdos de Arusha e informar al secretario general sobre su incumplimiento. (33) En viada bajo el capitulo VI de la Carta, el mandato no incluia ninguna clausula que permitiera a la UNAMIR intervenir para frenar la violencia cotidiana contra los civiles ni sobre el desarme y la desmovilizacion. La falta de compromiso se reflejo tambien en la cantidad de efectivos autorizados: frente a la violencia diaria contra tutsis y opositores de la que ya se tenian noticias certeras, (34) el Consejo autorizo el despliegue de solo 2 548 efectivos. (35) Al frente de la UNAMIR se coloco al general Romeo Dallaire, (36) antes a cargo de la UNOMUR.

La falta de interes en la situacion ruandesa promovio el envio de una mision "de compromiso" que, supuestamente, pretendia reforzar el proceso de Arusha, pero que no atacaba las causas que lo ponian en peligro y que ademas amenazaban al pais con un bano de sangre: el extremismo hutu. La actitud de Naciones Unidas seria, en adelante, la de mantener una estricta neutralidad frente a todas las partes--entiendase los partidos hutus opositores, el FPR, el extremismo hutu representado en los seguidores del presidente, y los grupos paramilitares, milicias armadas y escuadrones de la muerte que operaban en el pais--, aunque ya estaban claramente identificados quienes ponian en riesgo la paz y la seguridad.

Ya desplegada la UNAMIR, y al mismo tiempo que el presidente Habyarimana retrasaba conscientemente la aplicacion de los acuerdos para no ceder el poder, comenzaron a verificarse dia tras dia acciones violentas que permitian predecir el terrible final que se avecinaba. (37)

Con una mision mal enviada, un mandato oscuro que no respondia a la situacion ruandesa y mal equipada, Dallaire estaba dispuesto a involucrarse en el escenario ruandes. Pronto pudo constatar el clima propicio para una masacre: la distribucion de armas entre la poblacion, (38) el entrenamiento de milicias, la violencia contra los tutsis, las incitaciones de la prensa, la pasividad-complicidad oficial frente a la situacion. Y es que la violencia se desparramaba por el territorio frente a las narices mismas de la UNAMIR. Violentas manifestaciones de las Interahamwe, (39) asesinatos de tutsis en varias regiones del pais, agresiones a las patrullas de la UNAMIR--sobre todo al contingente belga--, ataques a personajes publicos, como el embajador de Tanzania, promotor de los acuerdos de Arusha, o a politicos y periodistas de todos los sectores, le demostraron en solo unos pocos dias que la tragedia estaba cerca.

En noviembre, Dallaire envio para aprobacion de la Secretaria General de Naciones Unidas un proyecto de normas de combate para la UNAMIR en caso de que tuviera que usar la fuerza frente a crimenes de lesa humanidad y otros abusos. La sede nunca respondio esta solicitud.

A principios de diciembre recibio informacion de parte de un grupo de oficiales de las FAR acerca de la preparacion de asesinatos masivos de tutsis y de politicos opositores--entre los que se incluian el primer ministro designado del GTBA y el presidente del Partido Socialista Democratico--como parte de un plan que tenia como objetivo impulsar al FPR a violar el alto al fuego y asi provocar el resurgimiento de las hostilidades. (40) Mas aun: en enero de 1994, Dallaire recibio el testimonio de un informante, "Jean Pierre", que formaba parte de las milicias gubernamentales. "Jean Pierre" le informo que, luego de la llegada de la UNAMIR, habia recibido la orden de armar un registro de todos los tutsis de Kigali, con vistas a su futura eliminacion; le informo tambien sobre los adiestramientos militares que se realizaban, y comento incluso que el estaba a cargo de 1 700 hombres distribuidos en la capital en grupos de 40 que eran capaces de eliminar 1 000 tutsis en 20 minutos. Proveyo informacion precisa sobre la localizacion de armas destinadas a las masacres y se ofrecio a conducirlos para que luego fueran trasladadas donde la mision quisiera, indicando que solo contaba con unas pocas horas antes de que fueran distribuidas. Tambien afirmo que podia recuperar algunas otras que ya habian sido entregadas, informo que la idea del MRND era desatar una matanza de las fuerzas belgas de la UNAMIR a fin de provocar la retirada de la mision y asi tener el camino libre para desencadenar el genocidio; que el presidente Habyarimana no tenia el control total de la situacion en tanto era sobrepasado por las lineas duras, y que la UNAMIR habia sido infiltrada con informantes, por lo que conocian todos los movimientos de la Mision. (41)

Dallaire lo escucho, se cercioro de que fuera cierto enviando oficiales para corroborar los dichos y luego cableo al Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz de las Naciones Unidas (domp), en Nueva York, informando sobre la situacion, en lo que hoy se identifica como genocide fax: el cable era una alerta inequivoca sobre la inminencia del genocidio en el que Dallaire informaba, ademas, que iba a proceder a confiscar las armas dentro de las proximas 36 horas; asimismo, solicitaba proteccion para Jean Pierre y su familia. (42)

El DOMP desestimo la alerta. Kofi Annan, entonces secretario general adjunto, contesto, a traves de Iqbal Riza, que era necesario manejar con cautela la informacion recibida y que ningun secuestro de armas podia efectuarse por no estar especificado en el mandato de la mision; le indico en cambio que pusiera al tanto de la situacion al presidente Habyarimana. En otras palabras, frente a las claras evidencias sobre quienes preparaban la violencia, le indicaba mantener la neutralidad sin siquiera ordenar una investigacion. Boutros Ghali, por su parte, avalo la postura de Annan indicando que el secuestro de armas podia degenerar en un deterioro mayor de la situacion y una escalada del conflicto, por lo que la estrategia debia ser ejercer presion sobre Habyarimana para que cumpliera los acuerdos.

Como resultado, nada paso: las armas fueron repartidas, Habyarimana no cambio de actitud, el MRND y las lineas duras se fortalecieron por la inaccion de la UNAMIR y ninguno informo del fax al Consejo de Seguridad. Finalmente, Jean Pierre no recibio proteccion alguna ni de Naciones Unidas ni de otras delegaciones extranjeras.

Una interpretacion amplia del mandato de la resolucion 872 hubiera permitido confiscar las armas en tanto la clausula 3a estipulaba que la UNAMIR debia "contribuir a la seguridad de la ciudad de Kigali". Definitivamente, la distribucion de armas entre la poblacion civil nunca hubiera podido considerarse como una contribucion a la preservacion de la seguridad, por lo que la tarea de confiscacion de armas podria haber sido entendida dentro del mandato si hubiera habido voluntad politica. Aun asi, el responsable de determinar si se estaba actuando en virtud de la resolucion era el Consejo de Seguridad. Tanto Kofi Annan como Boutros Ghali no solo no informaron al Consejo, sino que se "anticiparon" a lo que creian que iba a ser la respuesta y la dieron ellos reemplazando a este organo en la decision. Grosero error para funcionarios internacionales cuya responsabilidad primordial era asegurar la paz. Tampoco agotaron todos los medios para forzar una actuacion mas decidida de la comunidad internacional; (43) no solo el Consejo no queria involucrarse, ellos tampoco.

Mucho debe haber influido en Boutros Ghali el fracaso de Somalia para indicarle la inaccion a Dallaire. La falta de conocimiento de la situacion somali lo llevo al fracaso en aquella ocasion. En Rwanda, negar la evidente situacion que se presentaba ante sus ojos y desestimar las alertas lo llevo, cuando menos, a una comprension erronea de un escenario conflictivo y tanto mas lo transforma en responsable del futuro genocidio. La falta de voluntad politica, que puede ser una actitud del Consejo de Seguridad, no es justificable ni entendible bajo ningun aspecto en el secretario general de la ONU.

Respecto del Consejo, este no puede alegar ignorancia de la situacion mas alla de que no hubiera sido notificado oficialmente del genocide fax de Dallaire. (44) Los representantes de Francia y Estados Unidos en Rwanda estaban debidamente informados sobre la situacion en el terreno por el mismo comandante de la mision, por ende lo estaban sus respectivos gobiernos.

Despues del genocide fax y de todos los telegramas de Dallaire, Naciones Unidas siguio desestimando los avisos de alarma que llegaban directamente desde el terreno. La asuncion del nuevo gobierno no se materializaba por el boicot constante de

Habyarimana, mientras diferentes organizaciones de derechos humanos, como Human Rights Watch, Amnesty Internacional o CLADHO (Union de Ligas y Asociaciones por la Defensa de los Derechos del Hombre en Rwanda), alertaban sobre la distribucion de armas, incluidos machetes. Dia a dia la violencia domestica se manifestaba sin eufemismos: atentados y asesinatos de prominentes politicos de la oposicion, (45) matanzas de tutsis, (46) violentos meetings de las milicias y del MRND en los que se instruia para acciones de autodefensa, distribucion corriente de armas entre los hutus, entrenamiento de milicias en vistas a futuras acciones, ataques a las tropas de la UNAMIR, unidos a una multiplicidad de crimenes comunes, fueron el escenario general durante los meses previos al genocidio. Todo esto enmarcado en un cada vez mas intenso trafico de armas (47)--pese a los embargos de Naciones Unidas--y alimentado por los medios de comunicacion del extremismo hutu.

Dallaire continuo cableando a Nueva York durante enero, febrero y marzo de 1994, insistiendo en la necesidad de confiscar las armas, subrayando la necesidad de terminar con la propaganda violenta, alertando sobre la posibilidad de la guerra civil, pidiendo un refuerzo de 150 hombres. (48) La respuesta desde la sede de la ONU fue siempre la orden de trabajar coordinadamente con las autoridades locales--que eran las responsables de la violencia--, el cenimiento al mandato de la UNAMIR, la posibilidad de abrir el fuego solo en legitima defensa, concentrarse en el establecimiento del gobierno de transicion. (49) En sintesis, no abandonar la neutralidad. Finalmente, ya a fines de marzo, Dallaire reclamo por un "plan de contingencia" en caso de que el "peor escenario tuviera lugar". (50)
Principales resoluciones
del Consejo de Seguridad sobre la cuestion ruandesa
(antes del genocidio)

Res. 846    Crea la unomur para vigilar la frontera entre
            Rwanda y Uganda.

Res. 872    Instituye la unamir con el mandato de contribuir
            a la seguridad en la ciudad de Kigali, verificar
            la zona libre de armas establecida en la ciudad,
            supervisar el cese del fuego y verificar
            el cumplimiento de los acuerdos de Arusha.

Res. 893    Insta energicamente a las partes a cumplir
            las disposiciones de Arusha.

Res. 909    Prorroga el mandato de la unamir. Felicita por
            los avances de la mision.

Principales resoluciones
del Consejo de Seguridad sobre la cuestion ruandesa
(durante el genocidio)

Res. 912    Reduce el numero de efectivos de la unamir
            y el mandato de la misma.

Res. 918    Amplia el mandato de la unamir sin recurrir al
            capitulo VII de la Carta con la mision de
            contribuir a la seguridad y proteccion de las
            personas desplazadas, los refugiados y los civiles
            en peligro en Rwanda, desempenar funciones de
            seguridad y apoyo en la distribucion de suministros
            de socorro y las operaciones de socorro humanitario.
            Aumenta el numero de efectivos a 5 500, con un
            despliegue en tres etapas. Tambien autoriza
            el embargo de armas (esta seccion bajo
            el capitulo VII).

Res. 929    Autoriza el despliegue de la Operacion Turquesa,
            bajo comando de Francia.

Fuente: elaborado por la autora.


El 5 de abril, el Consejo de Seguridad sancionaba otra resolucion totalmente desprovista de contenido en vista de la desesperante situacion: se decidia la prolongacion del mandato de la UNAMIR bajo la supuesta presion de revisar el papel de Naciones Unidas en Rwanda dentro de las seis semanas si no se verificaban avances en el establecimiento del GTBA; ademas, pedia al secretario general, luego de felicitarlo por su labor, que revisara los costos de la UNAMIR con el fin de hacer economias ... El peor final ya era inevitable.

Al dia siguiente, el avion presidencial de Habyarimana fue derribado por dos misiles cuando regresaba de una reunion regional en Tanzania junto con el presidente de Burundi. Los seguidores de Habyarimana acusaron al Frente del atentado; mas probable es que hayan sido ellos mismos. Inmediatamente despues, cientos de hutus se lanzaron a las calles a vengar la muerte del presidente a traves de un genocidio ... planificado. La UNAMIR podria haberlo evitado, pero el mantenimiento de la neutralidad, camuflada en la estrechez del mandato, y que en realidad escondia la desidia de la comunidad internacional, lo impidio. En seis semanas murieron 850 000 personas, mayoritariamente tutsis, pero tambien casi todos los hutus opositores.

Algunas someras conclusiones

En los dos casos analizados, Naciones Unidas envio sendas misiones con caracteristicas diferentes a dos escenarios de catastrofe humanitaria. En uno fue a mitigar los efectos de la guerra y a asegurar la paz; en el otro, a asegurar acuerdos politicos que llevaran a la paz. Fracaso en ambos por muchas razones, entre ellas la interpretacion de la cuestion de la neutralidad. En un caso, la abandono al interpretar mal el contexto e identificar a un solo culpable; en el otro, la mantuvo, cuando los responsables del conflicto estaban claramente identificados. (51)

Las caracteristicas que reviste cada mision de paz de las Naciones Unidas, desde la decision de su envio hasta el mandato, son en definitiva resultado de la voluntad de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, los que a su vez actuan siguiendo sus intereses geopoliticos y de politica exterior, y se ven condicionados por presiones de politica interna. Estos intereses y estas presiones son los que en definitiva provocan "reinterpretaciones" del contenido de la Carta, indican que conflictos deben considerarse y cuales no, en cuales se debe actuar y en cuales no y, en definitiva, tinen cada resolucion que emana del Consejo. (52) La "interpretacion" del concepto de neutralidad no escapa a esta regla general. En Somalia, Estados Unidos buscaba con una campana corta, mediatica y de alto impacto demostrar su papel de policia mundial como garante de la paz, a la vez que colocaba un pie en el Cuerno de Africa para vigilar sus intereses en Medio Oriente. Por ello, favorecio que la ONU abandonara la neutralidad y se transformara en una parte mas del conflicto. En el caso de Rwanda, la obstinacion de Francia para que el Consejo tratara lo menos posible la cuestion--a fin de defender a su aliado Habyarimana y mantener asi le pouvoir en place--, la desidia estadounidense despues del fracaso en Somalia y la falta de interes de la Secretaria, llevaron a la ONU a mantener la neutralidad y ser complice del genocidio. Ambas situaciones dejaron en ridiculo a Naciones Unidas, aumentaron su desprestigio a alturas nunca observadas y oscurecieron los logros de otras misiones que fueron exitosas, como las de Nicaragua o Mozambique.

No es redundante entonces afirmar que el logro de la paz y seguridad internacionales--principal objetivo de Naciones Unidas--depende de una urgente reforma del organismo internacional. Sin embargo, los mismos Estados que condicionan el despliegue y mandato de las misiones de paz son los que obstaculizan cualquier proceso reformista. (53)

Naciones Unidas representa el mejor intento de la comunidad internacional de lograr la paz a partir del concepto de la seguridad colectiva. Pero es en su esencia un organismo internacional de cooperacion: si los Estados cooperan, funciona; si no, no. De alli que la efectividad de las misiones y su funcionamiento en general se vean condicionados por la voluntad de los Estados que la integran, y especificamente de aquellos Estados a quienes la Carta misma confiere atribuciones especiales. (54) De alli tambien que sea casi imposible reformar la Organizacion, tal como lo atestigua el fracaso de la Cumbre Mundial 2005. (55)

La neutralidad de las misiones de paz deberia ser un principio rector de los contingentes de las Naciones Unidas susceptible de ser interpretado pragmaticamente a partir del contexto del conflicto, y no segun la voluntad politica de los poderes consagrados en la Carta. En ocasiones, en un conflicto armado el responsable de la crisis humanitaria o de la amenaza a la paz esta claramente identificado; mantener la neutralidad en estos casos es transformar a la ONU en complice de la violencia. En otros casos, dejar de lado la neutralidad sin tener cabal conocimiento del escenario, de quienes son sus actores y cuales sus responsabilidades, puede conducir al agravamiento de la cuestion. Tales los casos de Rwanda y Somalia.
Principales datos de las misiones de paz en Somalia y Rwanda

                                    ONUSOM II
                      (Mision de Naciones Unidas en Somalia)

Despliegue           Desde marzo de 1993 hasta marzo
en el terreno        de 1995.

Cantidad             28 000 efectivos
de efectivos         (militares y policiales).

Costo de la mision   1 643.48 millones de dolares.

Mandato              Resolucion 814

                     * Supervision del cese del fuego.

                     * Impedir la reanudacion de hostilidades
                       utilizando todos los medios
                       que fueran necesarios.

                     * Realizar tareas de desarme,
                       desmovilizacion y reinsercion de los
                       combatientes.

                     * Asegurar todos los puertos, los
                       aeropuertos y las lineas de
                       comunicacion necesarias para el
                       suministro de asistencia humanitaria.

                     * Proteger al personal, las
                       instalaciones y el equipo de Naciones
                       Unidas y sus organismos, del
                       cicr, asi como de las ong.

                     * Realizacion de tareas de desminado.

                     * Tareas de repatriacion de
                       refugiados y las personas desplazadas
                       dentro de Somalia.

Bajas                147 en total (143 militares, tres
en mision            funcionarios civiles internacionales y
                     un funcionario local).

                                      UNAMIR
                        (Mision de asistencia de Naciones
                               Unidas para Rwanda)

Despliegue           Desde octubre de 1993 hasta marzo
en el terreno        de 1996.

Cantidad             2 548 efectivos militares (incluidos
de efectivos         2 217 soldados, 331 observadores
                     militares y 60 oficiales de policia
                     civil) *

                     * No se considera la reduccion que
                     sufriera por la resolucion 912 ni la
                     ampliacion que nunca llego a concretarse
                     por la resolucion 918.

Costo de la mision   453.9 millones de dolares.

Mandato              Resolucion 872

                     * Contribuir a la seguridad de la
                       ciudad de Kigali.

                     * Supervisar la observancia del
                       acuerdo de cesacion del fuego
                       incluida la zona desmilitarizada.

                     * Supervisar la situacion en lo que
                       se refiere a la seguridad durante
                       el periodo final del mandato del
                       gobierno de transicion, hasta la
                       celebracion de las elecciones.

                     * Contribuir a la limpieza de las
                       minas.

                     * Verificar el cumplimiento de los
                       acuerdos de Arusha.

                     * Ayudar a la coordinacion de la
                       ayuda humanitaria.

                     * Tareas de repatriacion de
                       refugiados y desplazados.

Bajas                27 en total (22 militares, tres
en mision            observadores militares, un oficial de
                     policia civil y un funcionario local).

Fuente: elaborado de la autora sobre la base de informacion
oficial de Naciones Unidas. Disponible en internet: www.un.org


En la actualidad, Somalia no ha podido superar la guerra civil continua y la desintegracion estatal, en lo que ya es un modus vivendi para su poblacion. En cuanto a Rwanda, los miembros del extremismo hutu se han refugiado en la Republica Democratica del Congo, desplazando el conflicto y transformandolo en la peor catastrofe humanitaria de la actualidad. Los intereses de los Estados cambian o pasan; los efectos que ellos provocan en escenarios conflictivos, no.

Bibliografia

ADELMAN, Howard y Astri Suhrke (comps.), The Rwanda Crisis from Uganda to Zaire. The Path of a Genocide, Transaction, 2000.

Africa Watch Physicians for Human Rights, "Somalia. No mercy in Mogadishu. The Human Cost of the Conflict & the Struggle for Relief", 26 de marzo de 1992.

BOBBIO, Norberto, Nicola Matteucci y Gianfranco Pasquino, Diccionario de politica, Mexico, Siglo XXI, 2002.

CLARKE, Walter S. y Jeffrey Herbst, Learningfrom Somalia: the lessons of armed humanitarian intervention, Westview Press, 1997.

DALLAIRE, Romeo, Shake Hands with the devil. Thefailure of humanity in Rwanda, Nueva York, Carroll and Graf, 2005.

DES FORGES, Alison, Leave None to Tell the Story, Human Rights Arms Project, 1999.

DOYLE, Michael y Nicholas Sambanis, Making war and building peace, Nueva Jersey, Princeton University Press, 2006.

HOLZGREFE, J. L. y R. Keohane, The Humanitarian Intervention. Ethi cal, legal and political dilemmas, Nueva York, Cambridge University Press, 2003.

HUBAND, Mark, Africa despues de la Guerra Fria. La promesa rota de un continente, Barcelona, Paidos, 2004.

Human Rights Watch, Beyond the Rhetoric - Continuing Human Rights Abuses in Rwanda, vol. 5, num. 7, junio de 1993.

--, World Report 1992.

--, Report Somalia 1993.

--, World Report 1994.

--, "Rearming With Impunity: International Support for the

Perpetrators of the Rwandan Genocide", 1 May A704, 1995. [www.unhcr.org/refworld/docid/3ae6a7d0c.html, consultado el 26 enero de 2010.]

Human Rights Watch Africa, "Genocide in Rwanda", abril-mayo de 1994.

Human Rights Watch Arms Project, "Arming Rwanda. The Trade and Human Rights Abuses in the Rwandan war", vol. 6, num. 1, enero, 1994.

LeBOR, Adam, Complicity with evil. The United Nations in the age of modern genocide, Londres, Yale University Press, 2006.

LEMARCHAND, Rene, The dynamics of violence in central Africa, University of Pennsylvania Press, 2008.

LEWIS, I. M., A Modern History of the Somali: Nation and State in the Horn of Africa, Eastern African Studies, Oxford-Athens, Ohio University Press/James Currey (eas), 2002.

LORTAN, Fiona, "Rebuilding the Somali state", African Security Review, vol. 9, nums. 5-6, 2000.

LULING, Virginia, "Come back Somalia? Questioning a collapsed state", Third World Quarterly, vol. 18, num. 2, junio de 1997.

MAMDANI, Mahmood, When victims become killers: colonialism, nativism, and the genocide in Rwanda, Princeton University Press, 2002.

MURPHY, Ray, Peacekeeping in Lebanon, Somalia and Kosovo, Nueva York-Cambridge, Cambridge University Press, 2002.

PATMAN, Robert, "Disarming Somalia: the contrasting fortunes of United States and Australians Peacekeepers During United Nations Interventions, 1992-1993", African Affairs, vol. 96, num. 385, octubre de 2003.

PERAZZO, Silvia, "Reforma de las Naciones Unidas: redimensionar el sistema de seguridad colectiva", Agora Internacional, num. 1, 2006.

PRUNIER, Gerard, The Rwanda Crisis: history of a Genocide, Nueva York, Columbia University Press, 1997.

--, Somalia. Civil War, Intervention and Withdrawal 1990-1995.

THAKUR, Ramesh, "From peacekeeping to peace enforcement: the un operation in Somalia", The Journal of Modern Africans Studies (Cambridge University Press), vol. 32, num. 3, septiembre de 1994.

THOMPSON, Allan (ed.), The Media And The Rwanda Genocide, Londres, Pluto Press-Fountain-iDRC, 2007.

WHITE, Nigel, "un Peacekeeping: Development or Destruction", International Relations, ano 12, num. 129, 1994.

Documentos oficiales

Informe Brahimi, Organizacion de las Naciones Unidas, 2000.

Informe de la Comision independiente de investigacion acerca de las medidas adoptadas por las Naciones Unidas durante el genocidio de 1994 en Rwanda, Organizacion de las Naciones Unidas, 1999.

Resoluciones del Consejo de Seguridad: S/RES/733, S/RES/751, S/ RES/ 767, S/RES/775, S/RES/794, S/RES/837, S/RES/846, S/RES/872, S/RES/878, S/RES/893, S/RES/897, S/RES/909, S/ RES/923, S/RES/954.

Informes y cartas del secretario general de la Organizacion de las Naciones Unidas: S/26488; S/26927; S/1994/360; S/24480; S/24859; S/24868; S/24992.

SILVIA ALEJANDRA PERAZZO *

Asociacion para las Naciones Unidas de la Republica de Argentina

Direccion institucional de la autora:

Asociacion para las Naciones Unidas de la Republica Argentina (ANU-AR), Universidad de Palermo y Universidad del Salvador, Buenos Aires, Argentina.

([correo]) silviaperazzo@anu-ar.org

Este articulo fue recibido por la direccion de la revista el 26 de julio de 2010 y aceptado para su publicacion el 20 de septiembre de 2010.

(1) Al no estar expresamente nombradas dentro de la Carta, muchas veces se ha cuestionado su validez. Su sustento juridico, sin embargo, esta dado por la Opinion Consultiva de la Corte Internacional de Justicia del 20 de julio de 1962. Cf. International Court of Justice, Certain expenses of the United Nations, Advisory Opinion, 20 de julio de 1962, 1992.

(2) La presente definicion intenta condensar las principales tareas que las operaciones de paz de las Naciones Unidas han tenido a lo largo de su historia. Sin embargo, no siempre el envio de misiones se ha realizado siguiendo estos parametros, ni siempre que se verificaron estas condiciones Naciones Unidas ha enviado una mision de paz. Por otra parte, vale aclarar que por extension hubo y hay misiones de paz con caracteristicas similares llevadas a cabo por organismos regionales y subregionales, por ejemplo la Amisom (Mision de la Union Africana para Somalia) o la Amis (Mision de la Union Africana para Sudan).

(3) El conflicto de Timor Oriental--hoy Timor Leste--estallo en forma dramatica en 1999, luego de que paramilitares indonesios diezmaran a la poblacion timorense que se habia expresado por la autodeterminacion en un referendum organizado por las Naciones Unidas. Una vez restablecida la paz mediante una mision de peace enforcement llevada a cabo por Australia, las Naciones Unidas no solo debieron seguir asegurando la paz sino que ademas debieron "crear" el Estado timorense, lo que supuso desde la creacion de instituciones, codigos y reglas de convivencia hasta la realizacion de elecciones libres. Estas tareas fueron realizadas por la untaet (Administracion de Transicion de las Naciones Unidas para Timor Oriental).

(4) Estas misiones de paz, complejas, de tercera o cuarta generacion, incluyen tareas de prevencion, establecimiento-mantenimiento de la paz, imposicion de la paz por la fuerza si es necesario y tareas posconflicto. La decision del despliegue de algunas de ellas y la forma de su implementacion fueron fuertemente cuestionadas, como lo demuestran el caso de las intervenciones de la otan en Bosnia, con la autorizacion de las Naciones Unidas, y en Kosovo, sin el consentimiento de esta. La proliferacion de conflictos armados, donde los civiles muertos eran los principales blancos y victimas, reavivo a su vez, en la decada de los noventa, el debate sobre el intervencionismo humanitario. La intervencion humanitaria puede definirse como la amenaza o el uso de la fuerza por un Estado o grupo de Estados con el objetivo de prevenir o terminar con amplias y graves violaciones a los derechos humanos fundamentales de ciudadanos, que no son los propios de quienes realizan la intervencion, y que se lleva a cabo sin el consentimiento del Estado en el que se despliega la fuerza. Vease J. L. Holzgrefe y R. Keohane, The Humanitarian Intervention. Ethical, Legal and Political Dilemmas, Nueva York, Cambridge University Press, 2003. Mas alla de esta definicion, hay debates que giran en torno de preguntas controversiales: ?existe el derecho de intervencion? ?Hay "obligacion" de intervenir? ?Quienes deben intervenir? ?Cual es el papel del Consejo de Seguridad para que una intervencion sea considerada legal? ?Cuales son los peligros de la intervencion? Buena parte de estas preguntas se suscitaron alrededor de las intervenciones en la ex Yugoslavia, ya que si bien las condiciones de deterioro humanitario eran facilmente verificables tanto en la crisis de Bosnia como en la crisis de Kosovo, la intervencion de la otan parecia avalar la idea de la utilizacion del concepto de intervencionismo humanitario para encubrir una operacion militar de la otan, funcional a los intereses de politica exterior de Estados Unidos. Condiciones similares de violaciones a los derechos humanos--por ejemplo, el caso de Sierra Leona o Liberia, contemporaneos al de Kosovo--no ameritaron la misma respuesta de la comunidad internacional.

(5) Cuando en un escenario conflictivo se despliega una mision de peace enforcement, en general el Estado es uno de los responsables de la degradacion humanitaria--es decir, del empeoramiento de las condiciones humanitarias de la poblacion--, por lo que, si la mision se despliega, debe hacerse sin el consentimiento del Estado receptor. Sin embargo, hay algunas misiones de estas caracteristicas que han desplegado la aquiescencia del Estado, por ejemplo la unamid (Mision hibrida de la Union Africana y las Naciones Unidas en Darfur) o la monuc (Mision de las Naciones Unidas en la Republica Democratica del Congo).

(6) Ray Murphy, Peacekeeping in Lebanon, Somalia and Kosovo, Nueva York-Cambridge, Cambridge University Press, 2002, p. 9.

(7) Norberto Bobbio, Nicola Matteucci y Gianfranco Pasquino, Diccionario de po litica, Mexico, Siglo XXI, 2002, p. 1049. La definicion corresponde a "neutralismo" en tanto la neutralidad se aplica a los Estados. Si bien frecuentemente se utilizan como sinonimos, la neutralidad no debe confundirse con "imparcialidad" que indica la falta de simpatia con alguno de los bandos en conflicto.

(8) R. Murphy, Peacekeeping in Lebanon ... , op. cit., p. 9.

(9) El presente trabajo utiliza los marcos situacionales de los casos seleccionados solo en funcion del foco de analisis; es decir, la cuestion del manejo de la neutralidad.

(10) Los warlords son jefes militares cuyo poder emana de las luchas previas que ellos mismos encabezaron. Como sucede habitualmente en los procesos de desintegracion estatal, su poder se sustenta en la carencia o extrema debilidad de un Estado central que pueda hacer uso monopolico de la violencia. Son frecuentes los pactos entre ellos para enfrentar a otra faccion o a un enemigo comun, pero vuelven a enfrentarse cuando esta amenaza desaparece. Obstruyen el accionar internacional, porque la paz y constitucion de un Estado son contrarias a sus intereses; por ende, sus compromisos con organizaciones internacionales suelen ser efimeros. No negocian de buena fe, sino que frecuentemente utilizan la negociacion para ganar tiempo. Los warlords pelean por objetivos localizados: las tierras fertiles, el control de los puertos, aeropuertos, almacenes, las principales vias de comunicacion--donde pueden instalar blockroads y cobrar fuertes impuestos por la circulacion o la seguridad--y todo lo que pueda serles util para ganar espacios en su carrera hacia su fin ultimo: quedarse con el dominio total del Estado. La ayuda humanitaria o las entregas de los paises donantes son para ellos ingentes fuentes de dinero. Si bien existen matices entre ellos, las poblaciones bajo su influencia son tratadas despoticamente; la ley y el orden dependen de su voluntad y de su arbitrio en tanto toda la autoridad estatal desaparece.

(11) Africa Watch Physicians for Human Rights, "Somalia. No mercy in Mogadishu. The Human Cost of the Conflict & the Struggle for Relief", 26 de marzo de 1992.

(12) Eran Zimbabue, Marruecos y Cabo Verde.

(13) S/RES/733. Nigeria, que abogaba por una resolucion desde fuera del Consejo, acuso a Estados Unidos de utilizar un "doble rasero" respecto de las crisis de Yugoslavia y Somalia.

(14) El general Aydeed tardo casi cuatro meses en autorizar el despliegue de la mision. Esta fue luego reforzada por mas efectivos militares y, ante la gravedad de la situacion, se previo desplegarla no solo en Mogadiscio sino tambien en otras cuatro zonas del pais (S/RES/767 y S/RES/775); sin embargo, solo logro desplegarse parcialmente en Mogadiscio y Bossasso, y resulto imposible hacerlo en el sur.

(15) S/RES/794.S/RES/794.

(16) Tambien enviaron tropas Australia, Belgica, Botsuana, Canada, Egipto, Francia, Alemania, Grecia, India, Italia, Kuwait, Marruecos, Nueva Zelanda, Nigeria, Noruega, Pakistan, Arabia Saudita, Suecia, Tunez, Turquia, Emiratos Arabes Unidos, Reino Unido de Gran Bretana e Irlanda del Norte y Zimbabue.

(17) La CNN envio seis equipos de camaras para registrar el desembarco y fleto un avion completo con equipos de grabacion que le permitieran establecer una conexion directa con la central de la CNN de Atlanta, a fin de no perderse el minimo detalle; gasto aproximadamente 1 300 dolares diarios solamente en proteccion armada de sus equipos, alojamiento y traslados. La cadena nbc envio un equipo de 79 reporteros y tecnicos para que cubrieran la llegada de los marines. La cadena abc hizo un despliegue similar, mientras que CBS invirtio cerca de 2.5 millones de dolares en tres semanas para realizar la cobertura de la operacion. Vease Mark Huband, Africa despues de la Guerra Fria. La promesa rota de un continente, Barcelona, Paidos, 2004, pp. 387-391. "A las tres de la tarde [del 10 de diciembre] el ultimo contingente aereo de ayuda humanitaria aparecio sobre el aeropuerto recien liberado. Era un vuelo del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU, el primero que llegaba al aeropuerto de Mogadiscio desde hacia varias semanas. Dio un rodeo durante mas de media hora para que Paul Mitchell, representante del PMA en la zona, pudiera aleccionar a las camaras de television con el fin de que captasen la insignia del PMA en el avion. Al fin aterrizo. Avanzo lentamente por la pista. Rodo durante veinte minutos. Normalmente tardaba cinco minutos en maniobrar desde la pista de aterrizaje hasta la terminal del aeropuerto, pero la ONU tenia que hacer publicidad como los demas". Ibid., p. 389.

(18) Los senores de la guerra hicieron un enorme negocio economico con la intervencion. Obviamente, Mogadiscio no estaba preparada para el turismo: no habia hoteles ni casas de comida, por lo que el personal jerarquico de la mision alquilaba para alojarse alguna casa perteneciente a un warlord, se trasladaba en sus autos y comia en sus restaurantes. Es decir, paradojicamente, se recurrio al "auxilio" de los warlords para llevar a cabo una mision que pretendia que "dejaran de serlo"; el despliegue les daba a los que conspiraban contra su mandato los elementos necesarios para seguir obstruyendo su accionar.

(19) Estas companias eran Conoco, Amoco, Chevron y Phillips, las que en 1986 habian obtenido de Siad Barre licencias para exploracion y explotacion petrolifera en el norte somali. La guerra habia bloqueado el negocio. El interes de las companias se habia manifestado a partir de un estudio de la compania texana Hunt Oil Company en el Golfo Persico, en el que geologos constataron la existencia de una enorme plataforma petrolifera que desde territorio yemeni se prolongaba hasta el norte de Somalia. Este estudio fue ratificado luego por el Banco Mundial.

(20) Gerard Prunier, Somalia. Civil War, Intervention and Withdrawal 1990-1995, p. 15

(21) Varias organizaciones de ayuda humanitaria continuaban pagando enormes costos por conseguir la proteccion de hombres armados somalies. La organizacion Save the Children decidio seguir pagando 10 000 dolares por semana para garantizar la proteccion de hombres armados somalies, para poder desarrollar su mision. Vease The Sunday Times, 3 de enero de 1993, citado en Robert Patman, "Disarming Somalia: the contrasting fortunes of United States and Australians Peacekeepers during United Nations Interventions, 1992-1993", African Affairs, vol. 96, num. 385, octubre de 2003. En enero de 1993, se produjeron terribles enfrentamientos en la capital en los que la UNITAF no intervino porque los estadounidenses consideraron que la lucha entre las facciones constituia un asunto interno del Estado y que, por ende, estaba fuera del mandato de la mision. Ya no solamente las tareas de desarme y desmovilizacion no entraban en la competencia de sus tropas, sino que tampoco evitar los enfrentamientos armados para proteger a la poblacion civil.

(22) Cuando se sanciono, Estados Unidos ya habia replegado a casi todos sus hombres: tenia solo 1 400 soldados en el pais de los cerca de 26 000 que habia llegado a desplegar. El mando de la ONUSOM II fue confiado al teniente general (pevik Bir (Turquia), conto con un total de 28 000 efectivos militares y de policia, y su costo total fue de 1 643 485 500 dolares.

(23) Al hacer estas recomendaciones no se tenian en cuenta las caracteristicas clanicas de la sociedad somali, que no eran compatibles con la concepcion occidental de la democracia.

(24) S/RES/837. Poco despues el secretario general pedia la eliminacion fisica de Aydeed y el comandante de la ONUSOM II ofrecia 25 000 dolares de recompensa por la captura del senor de la guerra.

(25) G. Prunier, Somalia ... , op. cit., p. 17.

(26) Durante los ataques, tropas paquistanies de la ONUSOM abrieron fuego contra una multitud, murieron al menos diez civiles, incluidos mujeres y ninos. Se dijo que fue en legitima defensa, pero no hubo investigacion sobre esto. Al buscar a Aydeed, que aparentemente se habia refugiado en el hospital Diegfer de Mogadiscio, las fuerzas de la ONUSOM, con el apoyo aereo estadounidense, atacaron el hospital y provocaron varios muertos y heridos entre los pacientes, en una clara violacion a los convenios de Ginebra. Poco despues ocurria algo similar en otro hospital (Benadir). Otro ataque llevado a cabo contra un supuesto comando de Aydeed dejo cerca de 55 muertos, segun cifras de la Cruz Roja. A el no lo encontraron. La Cruz Roja estimo para este periodo cerca de 200 muertos y mas de 2 000 heridos. Human Rights Watch, Report Somalia 1993.

Segun Africa Watch, cerca de 200 personas murieron por los ataques de la ONUSOM II y mas de 2 000 resultaron heridos.

(27) Las resoluciones 878, 897, 923 y 954 del Consejo de Seguridad fueron prolongando el mandato de la mision en el terreno, pero la ONU dejo de involucrase activamente en la cuestion somali.

(28) La poblacion ruandesa se dividia en hutus (85% de la poblacion), tutsis (14%) y twa (1%). Desde la llegada de los tutsis a la region--probablemente procedentes de Etiopia--en el siglo xvii, hasta la Revolucion hutu de 1959, los tutsis habian gobernado a los hutus sometiendolos a un sistema de servidumbre y explotacion, sistema que fue avalado y profundizado por los colonizadores tanto alemanes como belgas.

(29) Habyarimana ascendio al poder luego de un golpe de Estado en el ano 1972, iniciando asi la Segunda Republica Hutu.

(30) Las cursivas son nuestras en tanto nos sirven para remarcar el caracter exacto del unipartidismo ruandes. Cabe aclarar que hasta la invasion del frente, los tutsis no sufrieron persecuciones con el regimen de Habyarimana: fueron respetados en la esfera civil aunque continuaron excluidos del ambito politico.

(31) Desde mediados de 1992, Habyarimana--que retenia el cargo de presidente y el verdadero poder--habia aceptado la formacion de un gobierno de transicion integrado por cuatro partidos opositores y el suyo propio.

(32) Con anterioridad, la Organizacion de la Unidad Africana habia desplegado el Grupo de Observadores Militares Neutrales (gomn I) y luego el gomn II--que estuvo en el terreno hasta el despliegue de la UNAMIR--; ambas intervenciones resultaron un fracaso. Por otra parte, la resolucion 846 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas habia creado la unomur, para vigilar la frontera entre Rwanda y Uganda.

(33) S/RES/872. El interes por achicar los gastos se ve reflejado en la clausula 9 de la resolucion que autorizo el despliegue de la mision que consignaba: "9. Invita al secretario general a que estudie los medios de reducir los efectivos maximos totales de la UNAMIR, en particular mediante su despliegue gradual, sin que ello afecte la capacidad de la UNAMIR para cumplir su mandato, y pide al secretario general que, al planear y ejecutar el despliegue por fases de la UNAMIR, trate de hacer economias e informe regularmente sobre lo que se consiga a este respecto". S/RES/872. El costo total de la mision fue de 453.9 millones de dolares (desde 1993 hasta junio 1997). Comparese esta cifra con la destinada a Somalia. Cf. nota 22.

(34) Incluso el relator especial para ejecuciones sumarias, arbitrarias y extrajudiciales de Naciones Unidas, Waly Bacre Ndiaye, elaboro un informe en el que se subrayaba que la abrumadora mayoria de las victimas de la violencia en Rwanda eran asesinadas por el simple hecho de ser tutsis, con lo que los hechos encuadraban dentro de la practica de genocidio, segun los terminos de la Convencion de 1948 para la supresion del Delito de Genocidio.

(35) En diciembre de 1993, la UNAMIR contaba con 1 260 soldados (incluidos entre ellos 81 observadores militares) pertenecientes principalmente a Bangladesh (564 soldados) y Belgica (424). El resto correspondia a Tunez (61), Senegal (39), Ghana (37), Congo (25), Uruguay (21), Togo (15), Brasil (13), Mali, Zimbabue y Paises Bajos (10 cada uno), Bostuana (9), Eslovaquia, Austria y Polonia (5 cada uno), Hungria (4), Canada (2) y Fidji (1). Informe del secretario general, S/26927, p. 5.

(36) Romero Dallaire, general canadiense, habia estado a cargo de la Mision de Reconocimiento en Rwanda, enviada por Boutros Ghali entre el 19 y el 31 de agosto de 1993.

(37) La situacion se vio agravada por el asesinato del presidente hutu de Burundi a manos de militares tutsis. Bandas de hutus enfurecidos salieron a las calles a asesinar tutsis para vengar la muerte del presidente, a lo que siguio una tremenda represion de los militares tutsis contra la poblacion hutu. La cifra de muertos de esas terribles jornadas se estima en cerca de 50 000, de los cuales 60% fueron tutsis y 40% hutus. Vease G. Prunier, The Rwanda Crisis: history of a Genocide, Nueva York, Columbia University Press, 1997. Miles de refugiados hutus huyeron hacia Rwanda, escapando de la represion militar, y cientos de tutsis se transformaron en desplazados internos huyendo de la "ira de los hutus".

(38) Ademas del intenso trafico de armas, desde enero de 1993 hasta marzo de 1994 ingresaron a Rwanda aproximadamente 581 000 machetes, lo que equivaldria a un machete por cada tres hombres adultos, mucho mas del doble que en anos anteriores. Los que realizaron las compras pertenecian al circulo intimo de Habyarimana. Vease Alison des Forges, Leave None to Tell the Story, Human Rights Arms Project, 1999.

(39) Una de las milicias del extremismo hutu, asociadas al MRND.

(40) A. des Forges, Leave None ... , op. cit., p. 115. Estos oficiales informantes habian pertenecido al circulo que estaba planificando las masacres, pero un sentimiento nacional les habia inspirado una gran repulsion hacia lo planificado, por lo que habian decidido denunciarlos (idem).

(41) Cf. Adam LeBor, Complicity with evil. The United Nations in the age of modern genocide, Londres, Yale University Press, 2006, pp. 166-167; A. des Forges, Leave None., pp. 118-119.

(42) "Este telegrama estaba dirigido al general Baril, pero fue compartido con otros funcionarios superiores del Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz, incluidos el secretario general adjunto, Kofi Annan, el subsecretario general, Iqbal Riza, y Heidi Annaba, en ese momento director de la seccion de Africa del Departamento. Los dos secretarios generales adjuntos de Asuntos Politicos de aquel momento, Marrack Goulding y Jonah, dijeron a la Comision que no vieron el telegrama cuando llego. La Oficina Ejecutiva del secretario general habitualmente recibia todos los cablegramas en esa epoca. Este cablegrama estaba en los archivos de la Oficina Ejecutiva, aunque el secretario general ha senalado que solo recibio una copia mas tarde". S/1999/1257. Informe de la Comision independiente de investigacion acerca de las medidas adoptadas por las Naciones Unidas durante el genocidio de 1994 en Rwanda, Organizacion de las Naciones Unidas, 1999, pp. 10-11.

(43) Por ejemplo, una accion mas decidida del secretario general hubiera podido mover a la opinion publica internacional en favor de una intervencion mas decidida, como cuando, en 1992, la CNN hizo interesarse al mundo en Somalia y forzo a un Consejo, totalmente reticente, a involucrarse en la situacion. Mas aun, Boutros Ghali parecia haber renegado de los principios sobre desarme y desmovilizacion como requisitos indispensables para lograr "un entorno seguro" que tan solo unos meses antes habia defendido en la cuestion somali.

(44) No se siguio ninguno de los pasos administrativos para girar la cuestion al Consejo, es decir, colocarlo en un folder negro que significa "urgente", ni hubo comunicados hacia los miembros sintetizando la cuestion.

(45) Por ejemplo el intento de asesinato del primer ministro designado del GTBA y, posteriormente, el asesinato del lider el Partido Liberal, Gatabazi. Esto ultimo provoco una represalia que termino con la vida del presidente del cdr (Coalicion para la Defensa de la Republica).

(46) Cerca de 70 tutsis fueron asesinados, en febrero, frente a los ojos de la UNAMIR, que no pudo intervenir debido a su mandato.

(47) Varios cargamentos de armas con destino a las FAR fueron interceptados por la UNAMIR: en marzo, en una violacion flagrante al embargo de armas, se intercepto un cargamento con armas provenientes de una compania francesa y otra britanica. Asimismo, el flujo de armas era incesante. La inteligencia belga reporto un importante cargamento de armas proveniente de Angola--aparentemente de la unita--llegado a las FAR a traves de Zaire. A. des Forges, Leave None ... , p. 128.

(48) Entre tantos cables y comunicaciones diversas, un informe enviado por Dallaire, el 23 de febrero, indicaba que abundaba la informacion sobre listas de victimas de escuadrones de la muerte, distribucion de armas entre la poblacion y organizacion de disturbios. Con total realismo afirmaba: "Parece estar agotandose el tiempo para las conversaciones politicas, ya que cualquier incidente de seguridad podria tener consecuencias catastroficas". Informe de la Comision independiente., op. cit., p. 14.

(49) A. des Forges, Leave None., pp. 122-129.

(50) Ibid., p. 130. Sus continuos reclamos lo hicieron enfrentarse con el personal de la sede y con los consejeros militares de la ONU, que lo veian como un cowboy (idem).

(51) Estos errores tambien demuestran el fracaso de las gestiones politicas en el marco de cada mision; nos referimos a los procesos de democratizacion y las conferencias de reconciliacion nacional encaradas en Somalia por la ONU, o las timidas presiones ejercidas sobre Habyarimana para que cumpliera los acuerdos en Rwanda.

(52) El Consejo raramente actua en aquellas regiones donde los intereses de los miembros permanentes necesitan ser resguardados, ni tampoco actua decididamente--a tiempo, con mandatos claros, con personal suficiente--si alguno de los miembros permanentes no tiene intereses especificos que defender en una determinada region.

(53) Por los articulos 108 y 109 de la Carta, que regulan el proceso de revision, cualquier reforma de Naciones Unidas debe contar con la ratificacion de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad.

(54) Nos referimos al derecho de veto consagrado en el capitulo V de la Carta de las Naciones Unidas.

(55) La Cumbre Mundial 2005, convocada con el objetivo de impulsar una reforma estructural del sistema de Naciones Unidas, termino con un estrepitoso fracaso. Mas alla de los discursos grandilocuentes de todos los Estados y de las declaraciones optimistas realizadas a la prensa, dicha Cumbre no logro consensuar un documento que plasmara una reforma sustancial para la Organizacion. La falta de acuerdo entre los Estados acerca del punto algido de la reforma del Consejo de Seguridad, y el poco compromiso para con el sistema de seguridad colectiva frente a los nuevos desafios globales, quedo patentizado en los discursos vacios que se pronunciaron en unas jornadas que prometian ser historicas para la Organizacion. El fracaso de la Cumbre adquiere dimensiones mas dramaticas si se considera el desprestigio y las criticas a las que hace frente la Organizacion, luego de no haber podido impedir la guerra en Irak. Vease, Silvia Perazzo, "Reforma de las Naciones Unidas: redimensionar el sistema de seguridad colectiva", Agora Internacional, num. 1, 2006, pp. 8-13.
COPYRIGHT 2011 El Colegio de Mexico, A.C.
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2011 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Alejandra Perazzo, Silvia
Publication:Estudios de Asia y Africa
Date:Dec 1, 2011
Words:12662
Previous Article:Islamizacion en Indonesia: accion politica del partido de la Justicia y la Prosperidad.
Next Article:El compromiso de China con el desarrollo del tercer mundo: el caso Angola.

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2018 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters