Printer Friendly

La necesidad de nuevas recetas para una deuda externa persistente.

Este articulo pretende describir el contexto en que tiene lugar la financiacion internacional hacia el mundo en desarrollo, recapitular las iniciativas emprendidas ante el problema de la deuda surgidas desde el estallido de la crisis de 1982, exponer la evolucion reciente del endeudamiento, prestando especial atencion -pues sus cifras y las tendencia que indican lo reclaman- a America Latina y, por ultimo, presentar algunas de las propuestas alternativas mas interesantes que se estan trabajando desde la sociedad civil y el mundo academico.

This article seeks to describe the context in which takes place the international financing toward the developing world, to recapitulate the initiatives undertaken before the problem of the debt which arise from the explosion of the crisis of 1982, to expose the recent evolution of the indebtedness with special attention to Latin America -because this is claimed by its figures and the tendencies that indicate- and lastly to present some of the most interesting alternative proposals which are working from the civil society and the academic world.

**********

La deuda externa ha sido en los ultimos anos uno de los ejes vertebradores del debate sobre las posibilidades de desarrollo de los paises del Sur, apareciendo como condicionante de peso en ese camino. Ha resultado ser tambien una expresion visible de la vigencia de un conflicto Norte-Sur (geografico, entre paises acreedores y deudores, y social, entre poderosos agentes economicos y oligarquias en unos paises y otros, y las mayorias empobrecidas en los paises del Sur), presentando al desnudo ante la sociedad la existencia de reglas injustas y estructuras de negociacion deliberada y abiertamente desequilibradas. Si bien las organizaciones sociales, han tratado de ponerle a los efectos negativos de la deuda externa el rostro de miles de millones de personas, la arrogancia de las cifras economicas desnudas ha servido de coartada para avances muy limitados.

Por desgracia, cuando se escribe este articulo no hay razones para el optimismo en el horizonte del endeudamiento externo; en el mejor de los casos puede hablarse de una estabilizacion en la gravedad para algunos paises y un deterioro para otros. Por otra parte, no cabe aludir a la deuda externa en el siglo XXI sin tener en consideracion la presencia y el papel de los mercados financieros, cuya entusiasta entrada masiva en los noventa, especialmente en America Latina, vive hoy un claro reflujo, previo, por cierto, al 11 de septiembre de 2001. La extraordinaria inyeccion de capital y su retirada, el alto grado de volatilidad de esos recursos y la diversificacion de los instrumentos de credito y financiacion han hecho menos previsible y mas inestable la financiacion externa de los paises receptores de credito privado.

El problema del sobreendeudamiento externo sigue vigente, y hasta el presente se han evitado las cuestiones clave para racionalizarlo, corregirlo y conseguir que la financiacion externa se ponga al servicio del desarrollo en lugar de ser un obstaculo para ese fin. Se ha mantenido inmutable el sistema de negociacion vigente, basado en los tratamientos establecidos por los acreedores del Club de Paris, condicionados a la puesta en marcha de programas de ajuste formulados por el Fondo Monetario Internacional, renunciando a una resolucion neutral en caso de conflicto. La alegalidad que rodea el marco de la financiacion externa de los estados tampoco ha sido considerada una cuestion relevante a resolver, pues a falta de tribunales competentes, cualquier disputa se resuelve, una vez mas, desde el Club de Paris, y conforme a las prioridades de los acreedores.

Este articulo pretende describir el contexto en que tiene lugar la financiacion internacional hacia el mundo en desarrollo, recapitular las iniciativas emprendidas ante el problema de la deuda surgidas desde el estallido de la crisis de 1982, exponer la evolucion reciente del endeudamiento, prestando especial atencion -pues sus cifras y las tendencias que indican lo reclaman- a America Latina, y, por ultimo presentar algunas de las propuestas alternativas mas interesantes que se estan trabajando desde la sociedad civil y el mundo academico.

1. ALGUNOS ELEMENTOS DEL CONTEXTO.

La financiacion internacional no es un compartimento estanco que pueda disociarse de buena parte de los elementos y procesos que estan en marcha en el mundo presente. Por ello se ponen ahora sobre la mesa algunos elementos relevantes del contexto global:

a) Los flujos de recursos y la busqueda de rentabilidad en el Sur han sido y son fruto de procesos y circunstancias que se producen en el Norte.

Como explica la historia economica reciente, el Sur viene siendo el destino de los excedentes de capital de los paises ricos. La gestacion de la crisis de la deuda en la decada de 1970 fue fruto de un aumento de ese excedente -generado por decadas de exito economico y por la llegada de los petrodolares- que precisaba de nuevos destinos para rentabilizarse.

Con el estallido de la crisis de la deuda, en los ochenta, se produce un pronunciado reflujo de los recursos hacia los paises en desarrollo, y los flujos netos de recursos circularon contra natura de Sur a Norte. Sin embargo, en los 90, debiles senales de recuperacion de las economias en desarrollo, atrajeron un aumento desmesurado de flujos hacia esos paises. ?Por que motivos? Principalmente por la busqueda de grandes beneficios que los mercados del Norte ya no podian ofrecer, en medio de un boom financiero.

Se unieron en ello varios factores: la logica de los mercados financieros, que buscan permanentemente nuevos espacios donde encontrar beneficios, la evolucion de la tecnologia que lo facilita y las politicas de liberalizacion impulsadas desde el Norte, que resultan funcionales a esos intereses. Las escasas cautelas en esa carrera acelerada a la busqueda de nuevas rentabilidades ha derivado en comportamientos que han generado inestabilidad en el Sur, algo muy palpable en las crisis financieras que vienen afectando a Asia y America Latina entre 1994 y el presente. Los sobresaltos de esas crisis financieras han provocado, a su vez, un nuevo reflujo en la llegada de recursos en el ultimo tercio de los noventa.

b) La deuda externa se ha consolidado como un factor estructural de inestabilidad politica, social, economica y financiera para numerosos paises.

Politica, porque las condiciones asociadas a su renegociacion implican la aceptacion de un marco economico que limita decididamente las opciones politicas de los gobiernos endeudados. Social, porque los recortes que se realizan del gasto publico suelen centrarse en las inversiones sociales. Economica, porque supone una presion economica permanente sobre la produccion para la exportacion de los paises endeudados. Y por ultimo, financiera, porque profundiza en la dependencia financiera de los paises sobreendeudados, cuya necesidad de divisas sigue en aumento.

c) En el Norte se esta instalando una desconsideracion de la gravedad de los problemas que afrontan los paises y pueblos en desarrollo.

Las politicas de cooperacion entraron desde la segunda mitad de los 90 en una fase de caida en sus recursos disponibles, pese a que esa misma decada fue testigo de las Conferencias Internacionales de Naciones Unidas en que se firmaron compromisos para garantizar la promocion del desarrollo social (Copenhague, 1995), la sostenibilidad ambiental (Rio de Janeiro, 1992) o la igualdad entre hombres y mujeres (Beijing, 1995) entre otros. El seguimiento de esas cumbres ha constatado el incumplimiento generalizado de los compromisos de los paises donantes. Y la renovacion de esos compromisos en el ano 2000 (desarrollo social y promocion de la igualdad entre hombres y mujeres) ha sido una desmoralizante sucesion de acuerdos a la baja respecto de los iniciales. Ello parece reflejar un desinteres por el desarrollo de los paises del Sur: la aberrante inequidad, la creciente inseguridad que impera en vastas regiones o la vulnerabilidad externa -por el comercio y la financiacion- e interna -cambios en los ciclos climaticos, malas cosechas, desastres naturales- no reciben una atencion y una respuesta acorde a la magnitud de los problemas que generan, al igual que viene sucediendo con la deuda externa, cuyos efectos se esconden o minimizan para argumentar la ausencia de medidas verdaderamente efectivas.

d) Se esta produciendo un aumento exponencial de las migraciones hacia el Norte.

Las brechas del ingreso y de las oportunidades han alcanzado magnitudes sin precedentes; no solo hay una desigualdad y una concentracion de la riqueza mayor, sino que la consciencia generalizada de ello nunca fue tanta. Los nuevos sistemas de informacion, el aumento de la informacion disponible y los avances tecnologicos han trasladado la realidad de riqueza a los lugares que viven en la escasez. Las fronteras sur de Norteamerica -el muro de la verguenza de Tijuana- y de Europa Occidental -el mediterraneo, y en Espana el muro de la verguenza de Melilla- son la imagen de la desesperacion por conseguir un futuro mejor de millones de africanos y latinoamericanos. Las grandes migraciones desde el Sur son, como senalaba Susan George (1993), un efecto bumerang de la deuda en el Norte y esa concentracion de la riqueza.

e) Numerosos problemas sistemicos continuan sin ser asumidos y, por tanto sin abordarse.

Nunca antes funciono el capitalismo a escala planetaria con un margen tan amplio de libertad y tan pocas restricciones, y ello ha permitido (o provocado, segun el caso) un aumento de la incidencia de factores potencialmente desestabilizadores. El poder alcanzado por los grandes narcotraficantes en paises enteros, las modificaciones culturales vividas en el Norte y en el Sur por la asimilacion de la cultura anglosajona o la huida hacia delante de los capitales en busca de beneficios inmediatos son procesos cuya evolucion conduce a incertidumbres crecientes. La precaria lucha contra enfermedades que en los paises del Sur le cuestan la vida a millones de personas pero cuya investigacion no es economicamente rentable por la pobreza de sus futuros usuarios, la inseguridad permanente fruto de la amenaza nuclear o los limites ambientales al crecimiento economico acelerado son algunas de las cuestiones sistemicas permanentemente soslayadas y dejadas de lado como si se tratase de cuestiones imaginarias o poco relevantes en el proceso actual.

2. LA EVOLUCION DEL TRATAMIENTO DE LA DEUDA DESDE 1982.

El tratamiento de la deuda externa ha recorrido distintas etapas desde el estallido de la crisis de la deuda en 1982, aunque ninguno de los mecanismos e iniciativas lanzadas desde entonces hayan resultado exitosas. La mas reciente, la iniciativa para la reduccion de la deuda de los paises mas pobres y endeudados (HIPC), puede considerarse la mas ambiciosa por las magnitudes de reduccion de la deuda que contempla, aunque por otro lado se refiere a una corta lista de paises de escaso peso financiero y cuya deuda no constituye un problema para los paises y entidades acreedoras.

a) El tratamiento convencional: de 1982 a 1986.

El tratamiento convencional se otorgo en el comienzo de la crisis de la deuda, entre 1982 y 1986, y su objetivo principal era ganar tiempo. Se otorgo prioridad a evitar la interrupcion en el servicio de la deuda, que se efectuaria con la provision de nuevo dinero del sector privado y de la banca multilateral, cuya entrada se condiciono a la aceptacion por los paises endeudados de los programas de ajuste disenados por el FMI, garantia de austeridad y de que los beneficios de esa politica de nuevo dinero se dedicarian a maximizar los pagos de la deuda. Las condiciones negociadas para la deuda existente fueron de ortodoxia bancaria para un mal cliente: un tipo de interes mas elevado que el original (que llego a ser del 9,45% en terminos reales) y el cobro de nuevas comisiones (del 1,25%) (2). El deterioro del coste negociado de los prestamos hacia America Latina dentro del proceso de reestructuraciones fue de entre el 100 y el 250%.

Se entraba en un periodo prolongado, desde 1984 hasta 1991 ambos inclusive, en el que se produciria una transferencia neta de capitales desde los paises endeudados a los estados y entidades del Norte, en lo que se ha denominado como el proceso de "transferencias netas negativas de la deuda externa".

La dureza de las condiciones en las que los paises endeudados afrontaron el pago fue directamente proporcional a la evolucion de la gravedad del problema para los acreedores privados. En un principio las condiciones de pago fueron mucho mas duras y, conforme el sector bancario fue digiriendo el coste de la crisis, las mismas se suavizaron.

El FMI senalaba al respecto que "la estrategia tuvo exito en evitar impagos en serie de las deudas soberanas, pero no condujo a una rapida restauracion de las relaciones normales entre acreedores y deudores (...) la estrategia tuvo tambien exito en reducir sustancialmente los deficit de pagos de muchos paises en desarrollo, pero ello fue resultado mucho mas de la forzada reduccion de las importaciones que del crecimiento de las exportaciones" (3). Para los paises endeudados, el tratamiento convencional que agravo sus problemas de endeudamiento externo -con un aumento sostenido del stock- e impidio su progreso economico, volcando todo el esfuerzo interno del pais en incrementar sus ingresos en divisas con el objetivo unico de maximizar sus pagos.

En el periodo 1982-1986, la deuda externa acumulada del mundo en desarrollo aumento en un 16% anual mientras la renta per capita de America Latina promedio un decrecimiento anual del 0,8% y la de Africa un 1,5% (4). Entre 1982 y 1986, la relacion real de intercambio cayo tambien a un ritmo anual del 4,1%, lo que supuso que el aumento de las exportaciones debio crecer de manera exponencial para garantizar mayores ingresos por esa via.

b) Los planes Baker I y II.

El Plan Baker I, lanzado en 1986, mantenia como objetivo general el cumplimiento de los compromisos de pago de los paises deudores, para lo que consideraba necesario mejorar sus condiciones de liquidez y solvencia (lo que hacia necesarios nuevos creditos y crecimiento economico). En dicha propuesta se afirmaba que los deudores no podian sacrificar su crecimiento economico para afrontar sus pagos internacionales, y se pedia a los bancos y paises acreedores una actuacion mas generosa, otorgando a los deudores liquidez adicional. Se asumia de ese modo la existencia de un circulo vicioso en el cual sin crecimiento se ponia en peligro el cumplimiento de las obligaciones financieras internacionales, y sin nueva financiacion era dificil esperar un nivel sostenido de crecimiento (5).

La propuesta de Baker consideraba necesario hacer compatible el ajuste con las necesidades internas, pero la receta resultante resulto ser identica: el mismo tipo de ajuste y nuevo credito, eso si, mas barato. Dicho plan proponia por vez primera a la banca privada el lanzamiento de instrumentos para el tratamiento de la deuda externa que serian utilizados con frecuencia desde entonces: los intercambios de deuda por activos o conversiones de deuda (debt-equity swaps), la recompra de titulos de deuda (debt-buybacks) y los bonos de salida (exit-bonds).

El resultado de ese plan fue un sonado fracaso, pues el deterioro economico se acentuo y la financiacion externa llego en montos muy inferiores a los propuestas. Llego a finales de 1987 el plan Baker II, cuya principal novedad fueron los "mecanismos voluntarios de reduccion de deuda": la renuncia de los acreedores a una parte de sus derechos de cobro de la deuda. Se admitio en ese momento de manera implicita la existencia de una crisis de sobreendeudamiento y comenzo a considerarse la necesidad de reducir o condonar parcialmente la deuda. En ese periodo se mantuvo una situacion paradojica: por una parte se producia una transferencia neta de recursos del Sur al Norte, y mientras, el servicio y el monto total de la deuda de los PVD se incrementaba con rapidez. Sobre los planes de James Baker, senalaba el FMI que "el esfuerzo realizado no pudo generar ni crecimiento a largo plazo ni demasiada financiacion de largo plazo para los paises endeudados, lo que hizo que en 1988 practicamente todos los paises que habian sido golpeados por una crisis de sobreendeudamiento en los anos anteriores, seguian luchando por salir de ella" (6).

c) El plan Brady.

Dicho plan nacio en 1989 y era esencialmente un esquema de refinanciacion y reduccion de la deuda privada y su servicio, cuyos destinatarios eran paises de renta media altamente endeudados con los bancos internacionales (deuda bancaria no asegurada). El funcionamiento de este plan tenia como instrumento principal la titulizacion de la deuda en nuevos bonos, tanto para el principal como para los intereses vencidos, y se incluia como condicion para su aplicacion las mismas politicas economicas.

Digerida la crisis para la banca en 1989, se asumia ahora que era necesario un cierto sacrificio por parte de los acreedores, que actualizarian en los mercados con la titulizacion en bonos garantizados por el Tesoro Norteamericano, el valor de la su deuda pendiente. Ello permitia a los deudores la posibilidad de recomprar con altas tasas de descuento los titulos de su deuda soberana, consiguiendo una reduccion real y nominal de su deuda. En los seis anos posteriores al lanzamiento de la iniciativa, las deudas de 21 paises en desarrollo con acreedores privados se redujeron en mas de 75.000 millones de dolares con un coste oficial de 25.000 dolares (7).

La experiencia de los bonos Brady fue un exito relativo para la deuda privada, y permitio a algunos deudores recuperar solvencia, aunque el peso de su impacto sobre el conjunto de la deuda fue relativamente bajo. Recordemos que la deuda total en bonos en el ano 1998 alcanzo el 16,2% del total, pero en 1990 era solo del 4,41% (8).

d) Los tratamientos del Club de Paris.

Tras las iniciativas de los anos 80, y una vez digerido el problema para los bancos acreedores, en la ultima decada el tratamiento de la deuda ha quedado circunscrito al Club de Paris, con la mirada en los paises deudores mas pobres, que tienen una deuda principalmente publica.

El Club de Paris aplico el tratamiento clasico hasta 1988, cuando se lanza el tratamiento Toronto, que incluia opciones de condonacion o reduccion de un 33% de la deuda comercial publica garantizada anterior a la fecha de corte (9). Los tratamientos que, desde entonces, recorren los ultimos anos del siglo XX tienen un estrecho vinculo con las decisiones de los paises del grupo de los siete (10) (G7), que en sus reuniones anuales proponen esos tratamientos, que son generalmente aceptados por la comunidad de acreedores en su conjunto. El tratamiento Houston (1990) introdujo la posibilidad de realizar operaciones de conversion de deuda, una opcion que hasta entonces se limitaba a la deuda privada. Tras este, el tratamiento Trinidad (1992), admitia reducciones de la deuda anterior a la fecha de corte del 50%, y el posterior tratamiento Napoles (1995), eleva esa magnitud hasta el 67% (11).

Con la puesta en marcha de la iniciativa HIPC en 1996, el Club de Paris aprueba dos nuevos tratamientos en los que la condonacion de la deuda anterior a la fecha de corte va mas alla, hasta el 80% para la deuda comercial publica garantizada, ampliable al 90% (tratamiento Lyon o HIPC, 1996) y al fin, del 90% ampliable al 100% y con posibilidades de eliminar excepcionalmente alguna parte de la deuda posterior a la fecha de corte (tratamiento Colonia o HIPC II, 2000). Los tratamientos distinguen la deuda comercial publica garantizada, para la que el Club de Paris establece terminos de condonacion que los acreedores no deben rebasar, y la deuda proveniente de creditos de ayuda oficial al desarrollo (AOD), para la que lo que se establece es un minimo, pues su condonacion en mayores magnitudes es potestad de cada estado.

Los tratamientos otorgados por el Club de Paris que progresivamente han aumentado su coeficiente de condonacion, no responden sin embargo a los problemas de los paises mas endeudados. Juan Jose Zaballa (1996), experto y persona de responsabilidad en esta materia dentro de la Administracion espanola, senalaba que "el esquema de renegociacion de la deuda se ha convertido ultimamente en un ejercicio mas formal que de autentico trasfondo y trascendencia financiera. Salvo muy contados casos de paises que se han "graduado", por lo menos temporalmente, el hecho de que los paises acudan ano tras ano a renegociar su deuda, con nuevos planes de ajuste economico sancionados por el FMI, es, en gran medida, demostrativo de que el sistema unicamente alivia temporalmente la situacion de los paises endeudados y contribuye solo marginalmente a la solucion de los autenticos desequilibrios estructurales que los originan."

e) La iniciativa HIPC.

El objetivo de la iniciativa, lanzada por el FMI y el Banco Mundial en 1996 es la reduccion del endeudamiento de los 41 paises mas pobres y endeudados, 33 de ellos subsaharianos, hasta un nivel sostenible:

* el 150% en la ratio deuda externa total / exportaciones anuales (12).

* el 250% de la ratio deuda externa total / ingreso fiscal (13).

En el lenguaje acunado por la propia iniciativa, el objetivo seria alcanzar el mencionado nivel de endeudamiento externo sostenible en el punto de conclusion. Su primera etapa comprende la aplicacion de un programa de ajuste de tres anos, con la posibilidad de que ese periodo se considere de manera retroactiva y es necesario que en ese tiempo, el pais se mantenga al corriente de pagos de la deuda con todos sus acreedores. Transcurridos estos anos, se alcanza el punto de decision, momento en que el FMI y el BM llevaran a cabo un analisis de las politicas economicas aplicadas y sus resultados y, mas importante, del nivel de sostenibilidad de su endeudamiento (que se hara publico en el documento DSA, Debt Sustainability Annalysis). Los paises seran finalmente elegidos o no como beneficiarios de la iniciativa en este momento, en el que el pais habra recibido un tratamiento Napoles en el marco del Club de Paris y tendra en proceso de ejecucion un programa de ajuste. Si, esas medidas se muestran inssuficientes y no le permiten alcanzar el umbral de sostenibilidad, el pais entrara en la segunda fase de la iniciativa en que los terminos de la reduccion se amplian.

Esta segunda etapa, de entre uno y tres anos de duracion, comenzara por la aplicacion de los tratamientos Lyon o Colonia (es decir, una condonacion bilateral ampliada), y se complementara con reducciones de la deuda multilateral, gran novedad de la iniciativa, pues hasta ese momento, nunca se habia admitido tal posibilidad, hasta llegar al punto de conclusion, en el que se habra de alcanzar finalmente el nivel de sostenibilidad.

Al final del ano 2000, tan solo 23 paises (14) habian alcanzado el punto de decision de la iniciativa (en la asamblea conjunta del FMI y el Banco Mundial de 1999 se anuncio que serian 26) y la reduccion esperada de sus deudas ronda los 34.000 millones de dolares, estimando con notable optimismo el Banco Mundial que esos paises veran sus pagos en 2001 reducirse de un 27% a un 12% de los ingresos publicos. Sin embargo, la mitad de esos beneficiarios iniciales de la iniciativa HIPC seguiran pagando mas en concepto de servicio de la deuda que lo que son capaces de destinar conjuntamente a la salud y la educacion de sus pueblos. De hecho, Gambia, Senegal y Santo Tome y Principe gastaran, tras beneficiarse de la iniciativa, entre un 15% y un 20% de los ingresos del gobierno en su deuda externa, lo que les impide acercarse a las metas de lucha contra la pobreza establecidas por la Comunidad Internacional: esos 23 paises pagaran 2.000 millones de dolares en el ano 2001, mientras para alcanzar la meta de la educacion y la sanidad basica universal precisarian solamente 2.700 millones de dolares (15). De la iniciativa HIPC hay que subrayar, por ultimo, que ha supuesto la asuncion publica de una realidad oculta hasta ahora: buena parte de la deuda externa viva resulta economicamente incobrable.

Puede concluirse acerca de todas las iniciativas emprendidas desde 1982, que no han respondido a la magnitud de los problemas que afrontan los paises en desarrollo, y que han supuesto siempre medidas o reformas menores con mejores resultados para los acreedores -pues los pagos se han visto garantizados y el esfuerzo externo de los paises ha crecido-. Pero los deudores han visto su endeudamiento crecer sostenidamente sin obtener beneficio alguno en el proceso, en un proceso continuado de perdida de recursos, como indican las cifras de las transferencias netas del mundo en desarrollo. Estas dos decadas de soluciones frustradas y de estimaciones optimistas incumplidas, junto con los datos e la evolucion reciente de la cuestion que se exponen en los proximos apartados, obligan a continuar la busqueda de alternativas.

3. EL ENDEUDAMIENTO DEL MUNDO EN DESARROLLO EN LOS NOVENTA.

Si la decada de los ochenta convirtio al mundo en desarrollo en exportador neto de capitales, en los 90 esa situacion se revierte, y desde 1992 hasta 1997 los paises del Sur vuelven a ser receptores netos, aunque los recursos llegan de modo selectivo a solo dos docenas de paises, y con un alto grado de volatilidad. El aumento sustancial de la llegada de inversion directa es otra de las claves para entender esta ultima decada del siglo XX, y en ello tienen una importancia sustancial los procesos de privatizacion y la liberalizacion externa de las economias en desarrollo.

En la decada la deuda externa total pasa de los 1,5 billones de dolares en 1990 a los 2,5 en 2000, con un ritmo de crecimiento anual del 7% (en la decada anterior el crecimiento fue del 22% anual), frente a un crecimiento del PIB del mundo en desarrollo de un 4,3% anual. En Africa y America, el crecimiento del PIB fue del 2,1% y el 2,8% respectivamente, frente a aumentos del endeudamiento del 2% y el 7%. Por otra parte, la renta per capita crece durante la decada un 1% anual en America Latina y decrece un 0,4% en Africa Subsahariana. El aumento mas espectacular del endeudamiento se produce en el Sudeste asiatico, que vive la peor crisis financiera de la decada, con un crecimiento acumulado del 176% en la decada de 1990, con un pico de crecimiento del 31% entre 1997 y 1998. Aunque si se pone al ser humano en el primer plano, en los noventa el epicentro de la crisis se traslada a Africa Subsahariana, por la estrecha relacion existente entre su estancamiento economico, la deuda acumulada y la agudizacion de la pobreza.

Ninguna de las tres regiones proporcionalmente mas endeudadas de las tierra, America Latina, Africa Subsahariana y Asia Meridional, cumplian a finales de 1999 con el umbral de endeudamiento sostenible fijado en la iniciativa HIPC, 150% deuda total/ exportaciones. En cuanto a la deuda acumulada, su peso en comparacion con las exportaciones es mayor en Africa Subsahariana, mientras al compararse con el PIB, es America Latina la region mas endeudada, casi triplicando al resto (16).

Fijandonos en las cifras mas relevantes para conocer el efecto directo sobre la economia cada ano, las de los pagos del servicio de la deuda, han pasado de 93.400 millones de dolares en 1980, a 162.200 millones en 1990, y a 376.700 millones de dolares en 2000. Mientras el incremento acumulado en los ochenta fue del 76%, entre 1991 y 2000 el aumento acumulado fue del 136%; alcanzando en America Latina un 271% y en el Sudeste asiatico el 197%. America Latina realiza en 2000 el 44% del total mundial (167.300 millones de dolares, un 8% del PIB de la region), por un 26% del Sudeste asiatico, 6% del Norte de Africa y Oriente Medio y un 4% de Africa Subsahariana y Asia Meridional (17).

La composicion por acreedores de la deuda de Africa Subsahariana es un 24% privada, un 32% multilateral y un 44% bilateral; aquellos paises que se encuentran bajo el paraguas del programa especial de asistencia del Banco Mundial (los mas pobres entre los pobres), tienen tan solo un 11% de deuda privada, un 46% de deuda bilateral y un 43% de deuda multilateral. Mientras, America Latina tiene un 73% de deuda privada, un 13% de bilateral y un 14% multilateral. No cabe duda de que el nivel de pobreza y de solvencia son los que marcan quienes son los prestamistas disponibles.

[GRAFICO 1 OMITIR]

Mirando las transferencias netas, para el conjunto del mundo en desarrollo, el ano 1999 ofrecio un saldo neto negativo de 114.600 millones de dolares, una cifra que casi triplica la mayor cifra de transferencia neta negativa de la decada anterior, el momento en teoria mas caliente de la crisis de la deuda externa, el ano 1988. En 2000 la cifra se quedo en 101.600 millones de dolares, empeorando en Africa Subsahariana y en America Latina. Al igual que sucediera en la decada de 1980, al final de los 90, los paises en desarrollo son, otra vez, exportadores netos de capitales en sus flujos de credito externo, un problema estructural cuya importancia vuelve a ponerse de manifiesto en los ejercicios mas recientes a la vista de las cifras expuestas y cuya evolucion marcara sus posibilidades de progreso futuro.

4. AMERICA LATINA, ?HACIA SU SEGUNDA CRISIS DE LA DEUDA?

America Latina hizo temblar al mundo entero con el estallido de la crisis de la deuda en 1982, y su evolucion economica y politica desde entonces ha venido marcada por la evolucion de su deuda externa y el ajuste. La decada de los ochenta fue denominada en la region la decada perdida del desarrollo, y en los noventa, el retorno del capital extranjero y del crecimiento llegaron juntos, creando la expectativa de un futuro de progreso acelerado desde entonces. Pronto, en 1994, el efecto Tequila aviso de los riesgos de los volatiles mercados financieros, que traian inestabilidad y vulnerabilidad, ademas de recursos y dinamismo economico.

De hecho, el ritmo de llegada del capital internacional se ralentiza visiblemente a partir de 1997, y con mas intensidad desde 1999. El crecimiento economico se ralentiza igualmente y alcanza signo negativo en algunos paises de la region en el final del siglo XX. Y si en los noventa aumenta la llegada de credito privado a la region, mucho mas lo hace la llegada de Inversion Extranjera Directa (IED), que alcanza su maximo en 1999 y muestra tambien signos claros de agotamiento (la IED neta en 1999 era de 90.400 millones de dolares, por 76.200 en 2000). En 2000, la brecha del deficit comercial se abre en la region hasta los 64.000 millones de dolares, y su deficit por cuenta corriente se situa en 46.800 millones de dolares. Lo mas preocupante de estos datos es la tendencia de deterioro que muestran, y las dificultades de la region parecen estar llegando a su punto mas alto. La presion para exportar esta provocando una nueva espiral autodegenerativa de los precios de numerosas materias primas, como sucediera en los anos ochenta, de forma que aumenta a un ritmo mucho mayor el volumen de exportaciones que los ingresos que las mismas generan.

Entrando en los datos referidos al endeudamiento externo, merece la pena comenzar con una mirada retrospectiva. Entre 1980 y 2000, la deuda de la region ha pasado de 242.000 a 809.000 millones de dolares, es decir, se ha multiplicado por 3,3. En ese mismo periodo, la region ha pagado en concepto de servicio de la deuda 1,473 billones de dolares, en comparacion con los 1,270 billones de nuevos recursos llegados, ofreciendo ello un balance de una transferencia negativa para las dos decadas de 203.901 millones de dolares, lo que significa que la region tiene una relacion enormemente deficitaria con sus prestamistas, que en veinte anos ha sufrido una fuerte descapitalizacion, y que no se ha visto favorecida por su relacion con los mercados de credito.

[GRAFICO 2 OMITIR]

Resulta significativo que en tan solo 6 de los 21 anos contemplados se haya producido un balance neto positivo entre el credito recibido y el servicio pagado. Sin embargo, si la lectura de la serie larga de datos resulta preocupante y poco alentadora, mas aun lo es la evolucion reciente de los ultimos ejercicios. El servicio de la deuda se ha duplicado en los ultimos cinco anos de la decada, y las transferencias netas negativas han vuelto a ser una constante, alcanzando su maximo en 2000, casi doblando las cifras del peor momento de la crisis, en 1989. Sus pagos comparados con sus ingresos por exportaciones -no lo olvidemos, en un contexto de fuerte deficit comercial- estan en 2000 en el punto mas alto desde los anos mas graves de la crisis, 1986, 1987 y 1988, y de nuevo, la tendencia parece ser de un enfriamiento de la economia y un calentamiento de los problemas financieros.

[GRAFICO 3 OMITIR]

Este gran aumento del servicio ha coincidido con un enfriamiento del comercio en algunos de los paises, en parte causado por la sobrevaloracion del dolar, al que han vinculado de manera fija el valor de sus monedas e incluso dolarizado en otros casos, algunos paises de la region, como Argentina, Panama, Ecuador y El Salvador.

En la region algunos paises viven hoy situaciones graves, comenzando por Ecuador, primer pais del mundo en fallar su compromiso de pago de los bonos Brady en 1999, sumido en una crisis financiera que se ha traducido en un explosivo deterioro social seguido de la emigracion masiva de mas del 10% de su poblacion entre 1999 y el presente, una realidad muy palpable en Espana. Pero el pais que exhibe una situacion mas preocupante, tanto por la magnitud de sus problemas como por tratarse de una economia de grandes dimensiones y por los efectos -cuantitativos y cualitativos- que sus problemas pueden provocar, es Argentina.

Desde comienzos de la decada, el pais ha perdido competitividad y ha vivido un profundo proceso de desindustrializacion, hasta entrar en una crisis profunda al final del siglo XX, con la particularidad de que mas del 80% de su deuda esta en manos privadas. En el otono de 2000, Argentina recibio un credito del FMI por valor de 39.000 millones de dolares (al que se llamo blindaje financiero) para evitar cualquier incertidumbre en sus pagos para ejercicios venideros y eludir la consiguiente penalizacion de los mercados. En junio de 2001, esa medida ya se mostro insuficiente, y el pais acordo con sus acreedores la realizacion de un megacanje de deuda para diferir sus vencimientos de los tres primeros anos. Poco despues, en julio de 2001, la situacion volvia a ser desesperada y un nuevo credito del FMI llegaba por valor en este caso de 8.000 millones de dolares. El salvamento financiero tan solo ha diferido en el tiempo los graves problemas que envuelven al pais, y hasta que el FMI decidio no prestar mas dinero ante la evidente insolvencia argentina a finales de 2001, se reprodujo la estrategia del tratamiento convencional llevada adelante en los 80: un ajuste cada vez mas duro socialmente, nuevo credito para evitar los impagos inmediatos -proteccion para los acreedores internacionales- y una venda en los ojos para lo que pueda venir despues. Algo que todavia hoy no es posible valorar en toda su magnitud.

El ingente volumen de credito recibido por Argentina no ha llevado al pais a una mejor expectativa economica sino todo lo contratio: la bancarrota y la intensificacion de la crisis social son hechos hoy visibles, larvados durante los ultimos anos. La suspension de pagos durante 2002 (tras pagar ya en 1999 en concepto de servicio de la deuda un disparatado 75,8% de sus ingresos por exportaciones), una medida enormemente importante dada la magnitud de su endeudamiento, es solo un respiro momentaneo; en 2003 no va a haber capacidad de pago, y ello esta llevando a que incluso el FMI se plantee la posibilidad de un arbitraje de la deuda para resolver esta situacion de insolvencia. De como se resuelva en el medio plazo esta situacion, y de si se llega a una superacion no deliberada sino obligada por la insostenibilidad del marco del ajuste y de los espacios tradicionales de tratamiento de la deuda, que parecen haberse agotado para el pais, podriamos encontrarnos ante una ruptura casi revolucionaria -por incierta, entre otras cosas- en el escenario de la politica economica del mundo en desarrollo de las ultimas decadas.

El caso argentino y el calentamiento generalizado del problema de la deuda pueden sumir a la region en una crisis que afecte a su comercio exterior y a su aparato productivo, produciendo otra vuelta de tuerca en las ya maltrechas condiciones de vida de las mayorias pobres de la region, y acentuando el escenario presente de tension social. Y no hay que perder de vista las posibilidades de contagio que una crisis financiera, pero tambien politica y social, de estas magnitudes podria tener en otros paises del Sur y del Norte (retirada de capitales de numerosos mercados del mundo en desarrollo, intensificacion de los procesos migratorios, fragmentacion economica ...).

5. CUATRO PROPUESTAS PARA UN ENDEUDAMIENTO RAZONABLE.

A la vista del contexto pasado y presente del endeudamiento externo, parece evidente la necesidad de introducir modificaciones sustanciales en los sistemas de concesion, regulacion y negociacion vigentes, para avanzar hacia un escenario mas estable. Ello implica revisar desde las modalidades de ajuste, hasta la hegemonia de los acreedores del Club de Paris, pasando por la alegalidad de ese sistema de negociacion, la inestabilidad creciente de los mercados de bienes y capital, y la vulnerabilidad externa de los paises mas endeudados, que hace imprevisible su capacidad de pago y su evolucion economica, sometida a los vaivenes de los precios de las materias primas o las oscilaciones en los tipos de cambio (18).

En este contexto, es importante considerar medidas en dos direcciones: en primer lugar, reducir el stock, los pagos anuales y el impacto del endeudamiento presente sobre los paises mediante medidas inmediatas de condonacion condicionada al empleo de los recursos liberados en inversiones en desarrollo humano. Su magnitud debe ser notable, llegando incluso a la condonacion total para todos los paises menos adelantados, pero alcanzando tambien a los paises de desarrollo intermedio. Y la segunda, modificar las reglas que rigen la financiacion externa de los estados en sus diferentes facetas, superando la hegemonia del Club de Paris, que toma todas las decisiones sin tener siquiera personalidad juridica, convirtiendo esas decisiones asien irrecurribles. Se plantean ahora algunas propuestas que persiguen cambios mas alla de la condonacion, mas frecuentemente tratada.

a) Un proceso justo y transparente de arbitraje.

Un proceso nuevo de tratamiento de la deuda, que supere al Club de Paris como ambito de decision -que no como ambito de coordinacion de acreedores, para lo que su existencia es razonable- deberia siempre garantizar: un cuerpo neutral de toma de decisiones, el derecho de todos los implicados a ser escuchados antes de tomarse cualquier decision, la proteccion de las necesidades basicas del deudor -en este caso, de la poblacion mas vulnerable- previa al pago de la deuda, y el establecimiento de una moratoria inmediata una vez que un caso de arbitraje o insolvencia ha sido abierto. El proceso propuesto, basado en el defendido por Kunibert Raffer (19), comprende la creacion de un cuerpo de arbitraje nombrado por deudores y acreedores a partes iguales, que escuche a las partes implicadas y llegue a un acuerdo vinculante entre ellas. Para ello, se elegirian un numero igual de arbitros por cada una de las partes, y un arbitro neutral aceptado por todos, garantizandose asi los principios de independencia y neutralidad, y permitiendo ello alcanzar un acuerdo satisfactorio para todos. En definitiva se trataria de reproducir el esquema ya existente para resolver conflictos entre entidades privadas fuera de los juzgados pero con garantia de imparcialidad.

El establecimiento de mecanismos de insolvencia para el endeudamiento externo de los estados del Sur, en el marco de esta propuesta para un arbitraje justo y transparente, es una idea que planteo por vez primera la UNCTAD en su informe anual sobre el comercio y el desarrollo de 1986, y fue desarrollada anos mas tarde el profesor austriaco Kunibert Raffer (20). Se plantea aplicar un principio existente en la legislacion de las municipalidades de los EEUU, que contempla su posible declaracion de insolvencia. Esa situacion se resuelve declarando en primer lugar una moratoria de todos los pagos y una congelacion en la acumulacion de intereses. A continuacion son posibles una serie de medidas, que excluyen la liquidacion de activos (diferencia sustancial con el sector privado) y consideran ampliaciones de los plazos de reembolso inicialmente pactados, conversiones de la deuda y, finalmente, reducciones de la misma si ello fuera necesario. La forma de resolver una situacion de insolvencia esta sujeta a otra discusion, pues se defiende que puede realizarse bien mediante un procedimiento de arbitraje como el descrito, bien recurriendo a una corte internacional ad hoc, o bien otorgando competencias a organismos internacionales ya existentes en el seno de las Naciones Unidas. Ello llevaria la resolucion de los problemas de solvencia a un terreno de certidumbres y no de incognitas que, como sucede hoy en dia, se resuelven en funcion de los equilibrios de poder (21).

b) El establecimiento de limitaciones en los pagos en funcion de la evolucion economica.

Esta propuesta se basa en el historico precedente del tratamiento de la deuda externa alemana tras la Segunda Guerra Mundial. Mediante el Acuerdo de Londres, suscrito en 1953 (22), Alemania se beneficio de una quita sustancial de deuda, pues sus acreedores se comprometieron a cobrar un maximo del 5% de sus ingresos por exportaciones, y ello siempre que tuviese superavit comercial, lo que supuso en la practica un compromiso de los acreedores para aumentar sus compras a Alemania. Se propone un esquema analogo para los paises en desarrollo, promoviendo el crecimiento economico y de las exportaciones para una mejoria del pais, que repercutiria en los acreedores de forma proporcional a los avances economico que los paises llegasen a alcanzar, al incrementarse los pagos en caso de superavit y reducirse con una evolucion negativa.

c) Anteponer el desarrollo humano a cualquier pago de la deuda externa (23).

Su enfoque esta basado en el concepto de que los derechos humanos -economicos y sociales- han de anteponerse al derecho al cobro de la deuda, pues son irrenunciables y de rango superior. Propone asi que el pago de la deuda se postergue dentro de los presupuestos a la cobertura de un minimo universal de desembolso destinado a salud y educacion basica, que ha sido cuantificado por las Naciones Unidas. Y se basa en dos proposiciones basicas: "que los gobiernos deudores deben ser autorizados a reservar la financiacion necesaria para cubrir las necesidades basicas de desarrollo humano de sus poblaciones antes de someter los ingresos publicos a las demandas del servicio de la deuda" y "que solo una cantidad limitada de cualquier ingreso restante debe encauzarse hacia el servicio de la deuda, para permitir la existencia de fuentes para otros gastos esenciales del gobierno. Las demandas del servicio por encima de ese nivel serian inconsistentes con la capacidad de los gobiernos deudores para cubrir las necesidades de desarrollo de sus paises". La propuesta revisa el efecto sobre una veintena de paises africanos, y diez de ellos (Burundi, Chad, Republica Democratica del Congo, Etiopia, Malawi, Mali, Mozambique, Ruanda, Sierra Leona y Tanzania) precisarian una cancelacion del 100% de su deuda, lo que significa que su necesidad de gasto en desarrollo humano basico es mayor que sus ingresos netos factibles.

d) El control parlamentario en la toma de creditos.

Se trata de una propuesta en marcha ya en algunos paises en desarrollo, como Costa Rica, Mozambique o Uganda, que ceden a los Parlamentos la decision de aceptar o rechazar creditos externos y el destino que se les otorgara. En consecuencia, los gobiernos no pueden endeudar a sus estados sin la autorizacion del Parlamento, una medida que dificulta la frecuente ligereza en la asuncion de compromisos de ejecucion futura, pues deja de ser posible que un ministro de finanzas decida por si solo el volumen de recursos a aceptar o el destino a darle a los mismos. Ello implica una ganancia en terminos de transparencia, pues cada operacion se somete a debate publico y, por tanto, debe existir una justificacion suficiente tanto del volumen de credito y sus condiciones financieras, como de su uso. Sin embargo, el sistema presenta ciertos inconvenientes, principalmente de naturaleza operativa, pues el tiempo que puede llevar la aprobacion de un credito puede hacer que el oferente se haya retirado o que la operacion pierda en parte su sentido.

A estas propuestas cabe oponerles dificultades tecnicas para su aplicacion que, evidentemente, existen, pero tal y como senala Luis Arancibia (2001) refiriendose a la iniciativa HIPC, "tanto la teoria como la experiencia historica demuestran que cuando existe voluntad politica, se pueden encontrar soluciones capaces de superar las complicaciones tecnicas que existen". Asi pues, centrar el debate en esas dificultades tecnicas puede llevar a perder de vista que la adopcion y la adecuacion tecnica de esas medidas debe ser el fruto de decisiones politicas.

6. A MODO DE CONCLUSION.

La deuda externa sigue vigente como problema acuciante para varias decenas de paises en desarrollo, por su impacto decisivo sobre la realidad politica, economica y social y, mas importante, sobre la vida cotidiana de cientos de millones de personas. Pero tambien constituye un indudable factor de inestabilidad global y el ejemplo de un sector que vive ajeno a regulaciones formales y un entorno juridico seguro. El momento de presente acelerado, en palabras de Ugo Pipitone, que vive la humanidad en el comienzo del siglo XXI junto con las resistencias de los agentes beneficiados, al menos a corto plazo, de un sistema carente de esa seguridad explican la ausencia de cambios sustanciales en la forma de encauzar el financiamiento externo del mundo en desarrollo.

Tal vez suceda asi, al menos en parte, porque el interes social y politico en la problematica de esos paises y sus pueblos es todavia pequeno, pese a que si tengan un sitio en las grandes reuniones internacionales y en los medios de comunicacion de masas. El ejemplo mas reciente nos lo brinda la repentina y reciente beligerancia de los paises occidentales con el ultraintegrista regimen afgano, que solo se ha producido como consecuencia del interes propio, cuando el dano infringido a la poblacion y en particular a las mujeres en aquel pais no era precisamente desconocido para la diplomacia del primer mundo. Las declaraciones de presidentes y lideres politicos enfatizando que el terrorismo es el "primer problema de la humanidad" no hace sino refrendar la evidencia del desinteres en cuestiones objetivamente mucho mas graves para la humanidad y que atanen a la pobreza o al desarrollo. Cuando la deuda ha supuesto un problema serio para los paises del Norte o sus empresas y bancos, si ha recibido una atencion preferencial y medidas conducentes a reducir los riesgos de esos agentes, pero las mayorias pobres, las mas perjudicadas en el proceso han ocupado casi siempre un lugar marginal.

Hay, sin embargo, algunas senales positivas, como lo fue el mismo lanzamiento de la iniciativa HIPC, su explicitacion de la relacion entre deuda y pobreza y la asuncion de la existencia de deudas incobrables, sin un verdadero sustento economico detras. Y tambien la puesta en marcha con un alto perfil politico y mediatico de numerosas campanas de organizaciones y movimientos sociales sobre esta cuestion a lo largo y ancho del mundo entero, que son caminos ya abiertos para impulsar cambios muy necesarios. La amenaza que se cierne sobre los numerosos actores privados implicados de nuevo en el ciclo del endeudamiento (24) puede suponer, desde otra perspectiva bien distinta, un incentivo para regular y racionalizar un entorno aun sin acotar y que implica numerosos riesgos. Tambien la visibilidad en el Norte de los efectos bumerang de la deuda externa y el proceso de globalizacion, en particular las migraciones forzosas y masivas, puede ser un motor para una comprension de la realidad que incluya la mirada a los problemas que se viven en el Sur, y por tanto la puesta en marcha de medidas para atajarlos.

No faltan para ello propuestas ni la capacidad para afinarlas tecnicamente de manera que resulten operativas, pero lo que esta en juego es modificar el actual equilibrio de poderes, lo que significa que necesariamente los paises y actores que dominan el sistema internacional han de ceder espacio y privilegios en ese entorno. Y esa es una gran cuestion muchas veces escondida en los debates, pero que hasta ahora ha sido decisiva en evitar cambios en los sistemas de negociacion o en la adopcion de mecanismos neutrales de resolucion de los conflictos entre deudores y acreedores, imprescindibles para el correcto funcionamiento en el sector privado.

Son muy numerosos tambien los cambios necesarios desde los propios paises del Sur y sus gobiernos, que en ocasiones encuentran en la deuda externa la excusa perfecta para justificar su incapacidad o su inexistente voluntad de cambio social. Es cierto que la deuda y el ajuste amarran a los gobiernos del Sur y limitan de forma sobresaliente sus opciones, pero no lo es menos que muchos de ellos rara vez se han mostrado beligerantes ante las injusticias sociales internas, que el cerco externo les ayuda a presentar como inalterables.

Es necesario, para terminar, poner a la economia como ciencia social, con su capacidad para generar alternativas, al servicio de los cambios globales y locales esenciales para que pueda concebirse un futuro de progreso y mejora en la vida de miles de millones de personas. La realidad del sufrimiento cotidiano que esconden esas cifras no permite tener una vision fria de las cifras de la deuda, sino que obliga a trabajar en la busqueda de nuevos caminos para que la financiacion sea un mecanismo que posibilite el desarrollo y no un instrumento de empobrecimiento y reduccion de los espacios de libertad. Algunos de esos caminos se han esbozado en este articulo, y en su elaboracion trabajan hoy muchas personas desde la economia y otros ambitos del conocimiento en diferentes lugares del mundo.
TABLA 1. LA DEUDA EXTERNA DEL MUNDO EN DESARROLLO(1980 - 2000)
(MILLONES DE US$, %)

                                  1980      1984        1988

Deuda total                    658.000   877.000   1.373.000
Servicio de la deuda            75.254    99.640     180.835
Transferencias netas            30.644    -7.332     -40.976
Deuda sobre exportaciones         84,9     185,9       177,7
Deuda sobre PIB                   20,3      43,1        35,4
Servicio sobre exportaciones      13,5      16,3        23,4

                                  1992        1996        2000

Deuda total                    1.662.000   2.095.000   2.527.000
Servicio de la deuda             163.121     261.826     376.700
Transferencias netas              13.057      42.563      -101.6
Deuda sobre exportaciones          170,9       137,4       114,3
Deuda sobre PIB                     38,1        36,0        37,4
Servicio sobre exportaciones        17,5        17,2        17,0

Fuente: Banco Mundial

TABLA 2. LA DEUDA EXTERNA DE AMERICA LATINA (1980 - 2000)
(MILLONES DE US$, %)

                                  1980      1984      1988

Deuda total                    242.000   377.000   456.000
Servicio de la deuda            38.549    42.916    55.464
Transferencias netas             5.494   -14.329   -25.674
Deuda sobre exportaciones        201,0     287,9     327,3
Deuda sobre PIB                   34,1      60,9      43,5
Servicio sobre exportaciones      36,2      23,4      39,8

                                  1992      1996      2000

Deuda total                    509.000   656.000   809.000
Servicio de la deuda            53.279   107.103   167.300
Transferencias netas            -1.537    -5.563   -46.900
Deuda sobre exportaciones        252,8     198,0     172,6
Deuda sobre PIB                   41,6      37,4      38,5
Servicio sobre exportaciones      26,4      32,3      35,7

Fuente: Banco Mundial


(1) Economista, especialista en deuda externa y cooperacion internacional.

(2) Devlin (1985).

(3) Vease Boughton (2000), pagina 22 (en ingles en el original).

(4) Fuente: IMF (1998, 1992).

(5) Arahuetes y Arguelles (1993).

(6) Vease Boughton (2000), pagina 22 (en ingles en el original).

(7) Vease Dunaway and others (1995).

(8) Fuente: OCDE (1999).

(9) La fecha de corte es la fecha de la primera renegociacion de cada pais con el Club; la deuda posterior a la fecha de corte no se incluye las reducciones; asi esas quitas del 33%, que ascenderan mas adelante hasta el 90% y el 100%, no incluyen la deuda posterior a esa fecha. En la practica, ello supone que solo esta sujeta a reduccion una parte menor de las deudas. Sirvan a modo de ejemplo las fechas de corte de algunos paises: Angola, 1986; Argentina, 1983; Ecuador, 1983; Nigeria, 1985; Filipinas, 1984; Zambia, 1983 (fuente: World Bank (2000), paginas 174 a 181).

(10) EEUU, Reino Unido, Alemania, Francia, Italia, Canada y Japon; a ellos se une en 1999 Rusia (denominandose entonces G8), que ocupa una posicion diferenciada, al quedarse al margen de las iniciativas economicas y financieras centrandose en los aspectos estrictamente politicos.

(11) Vease Atienza (2000).

(12) frente a la formulacion original de la iniciativa, que ofrecia un rango entre 200% y 250%, como umbral de sostenibilidad.

(13) ratio complementaria que anteriormente era considerada sostenible en el 280%.1 Para mayor detalle, vease Alonso (1999) y Sanahuja (2001).

(14) Benin, Bolivia, Burkina Faso, Camerun, Gambia, Guinea, Guinea-Bissau, Guyana, Honduras, Madagascar, Malawi, Mali, Mauritania, Mozambique, Nicaragua, Niger, Rwanda, Santo Tome y Principe, Senegal, Tanzania, Uganda y Zambia.

(15) Intermon Oxfam (2001).

(18) Sirva de ejemplo el caso de Etiopia y Uganda, cuyos ingresos externos dependen en un 65% y un 50% respectivamente del cafe , que vive una caida sostenida de sus precios del 70% entre 1997 y 2000.

(19) Raffer (1997).

(20) Raffer (1990).

(21) Un ejemplo reciente es la propuesta de la responsable de cooperacion internacional del Reino Unido, Clare Short (14-10-2001, varios medios), de condonar la deuda externa de Pakistan, por ser ello estrategicamente conveniente debido al papel de ese pais en la region de Asia Central como aliado de EEUU y el Reino Unido en la contienda contra el regimen afgano. Un ejemplo que recuerda la condonacion de mas del 80% de su deuda, de la que se beneficio Egipto tras su papel en la Guerra del Golfo en el comienzo de los 90 (vease Atienza 2000).

(22) Vease Hutz-Adams (2001).

(23) Propuesta elaborada por la ONGD britanica CAFOD; vease Joyner, Northover y Woodward (1999).

BIBLIOGRAFIA

Alonso y Atienza (2000): "Deuda externa: la condena de Sisifo", Revista Economistas, marzo de 2000.

Arahuetes y Arguelles (1993): Evolucion y soluciones a la deuda externa latinoamericana, CEDEAL, mimeografiado.

Arancibia, Luis (2001): "La cuestion de la deuda externa despues del Jubileo del ano 2000", Razon y fe, junio de 2001, no 1232.

Atienza, Jaime (2000): La deuda externa y los pueblos del Sur. El perfil acreedor de Espana, Manos Unidas, Madrid.

Atienza, Jaime (2002, en imprenta): La deuda externa del mundo en desarrollo. Teoria, realidad y alternativas, Akal, Madrid.

Banco Mundial (2001): Informe sobre el desarrollo mundial 2000/2001. Lucha contra la pobreza, World Bank Publications / Mundi Prensa, Washington D. C.

Boughton, James (2000): The IMF and tthe Silent Revolution, IMF publications, Washington D.C.

De Sebastian, Luis (1988): La crisis de America Latina y la deuda externa, Alianza America, Madrid.

Devlin, Roberto (1985): "Deuda externa y crisis: el ocaso de la gestion ortodoxa", Revista de la CEPAL, 27.

George, Susan (1993): El bumerang de la deuda. De que manera nos afecta a todos la deuda externa del Tercer Mundo, Deriva Editorial, Coleccion Intermon, Barcelona.

Hernandez y Katada (1996): "Grants and Debt Forgiveness in Africa", Policy Research Working Papers, no 1653, The World Bank.

Hutz-Adams, Friedel (2001): "El Acuerdo de Londres de 1953", en Pazmino y Jochnick, Otras caras de la deuda, Nueva Sociedad, CDES, Caracas.

IMF (1988, 1992, 1996, 2000): World Economic Outlook, Washington DC, IMF publications.

Intermon-Oxfam (2001): El alivio de la deuda sigue fallando a los pobres, Intermon-Oxfam, Madrid.

Joyner, Northover y Woodward (1999): "Una aproximacion a la reduccion de la deuda para los pobres del mundo desde el desarrollo humano", en Vaquero, Carlos, La deuda externa del Tercer Mundo. Alternativas para su condonacion, Talasa, Madrid.

Martinez-Alier, Joan (2001): "Deuda ecologica versus deuda externa: una perspectiva latinoamericana", en Pazmino y Jochnick, Las otras caras de la deuda, Nueva Sociedad--CDES, Caracas.

OCDE (1999): External debt statistics 1987-1998. Paris, OCDE.

Pazmino y Jochnick (2001): Las otras caras de la deuda, Nueva Sociedad--CDES, Caracas.

PNUD (1990-2001): Informe de Desarrollo Humano, Naciones Unidas, Nueva York.

Raffer, Kunibert (1990): "Applying chapter 9 insolvency to international debts: an economically efficient solution with human face", World Development, 18 (2).

Raffer, Kunibert (2001): "Lo que es bueno para Estados Unidos debe ser bueno para el mundo", en Pazmino y Jochnick, Las otras caras de la deuda, Nueva Sociedad--CDES, Caracas, (1a ed. 1997).

Sutcliffe, Bob (1996): La carga de la deuda externa, HEGOA, Bilbao, (2a ed.).

UNCTAD (2000 y 2001): Informe sobre el Comercio y el Desarrollo, Naciones Unidas, Ginebra.

Vaquero, Carlos (compilador, 1999): La deuda externa del Tercer Mundo. Alternativas para su condonacion, Talasa, Madrid.

World Bank (1998, 2000, 2001): Global Development Finance, World Bank Publications, Washington D. C.

World Bank (1988, 1994): World Debt Tables, World Bank Publications, Washington D. C.

Jaime Atienza Azcona (1)
COPYRIGHT 2001 Revista de Economia Mundial
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2001 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Atienza Azcona, Jaime
Publication:Revista de Economia Mundial (Magazine of World Economy (ies)
Date:Jan 1, 2001
Words:10272
Previous Article:El papel de las ONGDs en la cooperacion al desarrollo.
Next Article:Los Microcreditos: un nuevo instrumento de financiacion para luchar contra la pobreza.
Topics:

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2022 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters |