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La mujer y la economia romana: una aproximacion desde la lengua del lacio.

INDICE

Introduccion
Desarrollo
Conclusion
Bibliografia


A mi esposa Denia

INTRODUCCION

Comparada con sus congeneres de otras culturas, la mujer romana conto con un lugar de privilegio. A manera de ilustracion, la mujer griega estuvo recluida en el gineceo: un aposento que en la arquitectura de sus casas estaba reservado para la habitacion de las feminas.

Las mujeres siempre han constituido uno de los principales motores de los procesos de creacion, reproduccion y transformacion de la economia y el derecho en todas las culturas y, sobremanera, en Roma. Ningun ambito fue legal o socialmente vedado a las romanas, excepcion hecha con base en la siguiente cita del Digesto:

Feminae ab omnibus officiis civilibus vel publicis remotae sunt et ideo nec iudices esse possunt nec magistratum gerere nec postulare nec pro alio intervenire nec procuratores existere (Dig. 50.17.2pr., Ulpianus 1 ad sab., justiniano 2005: 1).

Las mujeres han sido excluidas de toda labor civil y publica, de esta forma, no pueden ser jueces, ni ejercer una magistratura ni tampoco accionar, ni intervenir por otra persona, ni ser procuradores.

Este principio del derecho justinianeo parece no haber tenido excepcion a lo largo de toda la historia de Roma. Las pretensiones de alguna mujer para ejercer lo que hoy se conoce como abogacia habrian sido rapidamente reprimidas. El surgimiento de algun senado de mujeres durante el gobierno de Heliogabalo habria sido algo momentaneo y no habria repercutido significativamente (sobre el tema puede consultarse (ROLDAN 1999: 258-259).

Las romanas gozaron de la ciudadania, pero jamas tuvieron derechos politicos. Sin derecho al voto y separadas del cursus honorum (carrera politica), durante la Republica su labor se limito a la reproduccion y las labores del hogar. Empero, hacia finales de este periodo e inicios del Principado, sufre un cambio significativo, merced al auge economico, a la efervescencia de las ideas venidas de otras zonas geograficas y la primacia de Roma en la peninsula italica: se libera economicamente.

DESARROLLO

Son famosos los grandes capitales amasados por las mujeres de la aristocracia romana: Livia y Mesalina son claros ejemplos del poderio que algunas llegaron a alcanzar. Sin embargo, no son las damas de este gremio las que interesan para los efectos de esta breve exposicion. En efecto, gracias a su ingenio y habilidad, muchas feminas anonimas lograron granjearse un capital importante. junto a su libertad economica, encontramos su libertad de pensamiento y de accion.

A decir de Cantarella, pocos siglos despues del nacimiento de la ciudad de Roma, las mujeres habian alcanzado una independencia economica sorprendente en relacion con su condicion originaria y con otras mujeres de la antiguedad (Lazaro 2003: 156).

En el plano lexico, se aprecia significativamente la incidencia de este proceso. junto a las formas masculinas de determinados oficios, se encuentran las femeninas. En algunos casos, el oficio es propio de esclavas (servae). En otros, la mujer es duena (domina) y agente economico principal.

Es claro que las romanas ofrecieron a Roma no solo su fecundidad, sino su valor, esfuerzo e inteligencia economica. La produccion general de bienes y servicios es de gran variedad, tal y como muestra la literatura de la epoca y, en particular, numerosas inscripciones (lo que serian nuestras actuales vallas publicitarias).

Con el respeto debido a la polisemia de muchas de las voces encontradas, se aprecian algunos campos semanticos importantes en el desempeno de las mujeres: en el ambito del hogar, debe iniciarse con la funcion de la partera, para la que destacan varias palabras con la misma significacion: iatromea, obstetriz y medica, aunque tambien pueden asociarse con el oficio general de medica. La ostiaria es la encargada de la puerta (la portera) ocupacion que bien podria estar reservada a las esclavas. La educatrix, voz que coexiste junto a nutrix, es la nodriza, aunque la primera tambien podia designar a la maestra de las ninas y los ninos, ya que, sabido es que los romanos se preocuparon siempre por la formacion basica de ambos (sobre este tema puede consultarse ROLDAN 1999: 394-400). Siempre en el ambito del hogar (domus) bien podria encontrarse la ornatrix, una camarera encargada de vestir y arreglar a la senora (domina) de la casa, su funcion seria semejante a la de la vestiplica, una y otra, tambien podrian laborar en las tiendas (tabernae), aunque, quiza, seria esta ultima quien fungiera en este ambito.

Por ultimo, antes de pasar al espacio publico, una pedisequa (dama de compania, en su sentido etimologico, que no moderno), generalmente esclava, podia asistir a las senoras en sus paseos.

Labores que facilmente se identificarian como oficios propios de los varones fueron cumplidas por las mujeres, asi lo atestiguan voces como bractearia (fabricante de laminas de metal), calcaria (calera), clavaria (fabricante de clavos), furnaria (hornera), plumbaria (plomera), sutrix (zapatera) y tonstrix (barbera).

Tal vez esta resistencia a encontrar mujeres en ocupaciones mercantiles no aparezca cuando se hable de la resinaria (encargada de depilar mediante cera), la unguentaria (vendedora de perfumes) y la unctrix (encargada de fricciones, posiblemente una masajista); o al tratar de los espectaculos, publicos y privados, en los que podrian encontrarse la cantrix (corista), la mima (mima), la musica (musica) y la saltatrix (bailarina de mimos). Cabe tener presente que el mimo romano, a diferencia del genero artistico homonimo contemporaneo, consistia en una

comedia con precedentes griegos, en ciertos casos tomados como modelos. Ambientacion simple, de naturaleza festiva. Empleo fundamental de la expresion corporal sobre la literaria, con incremento progresivo de la importancia de aquella a lo largo de su historia (Codoner, Carmen, citado por Campos 2007: 50).

De esta manera, el mimo en Roma fue un subgenero dramatico de caracter comico.

En una de sus comedias, Plauto, presenta en escena a dos mujeres, Frigia y Eleusia, cuyos nombres de por si adelantan su ocupacion, ambas son flautistas, asi leemos:

Strobilus: Posquam obsonavit erus et conduxit coquos tibicinasque hasce apud forum ... (278-279, PLAUTUS, Aulularia 1876: 111).

Estrobilo: Despues de que mi amo hizo las compras y alquilo a estos cocineros y a estas flautistas en el foro ...

En efecto, hubo mujeres flautistas en Roma, el nombre de una comedia togata (otro subgenero comico del Lacio), Tibicina (La flautista), reafirma este pensamiento. Junto a este, se encuentra tambien como titulo de otra comedia Psaltria, es decir, la citarista, nuevamente un oficio femenino asociado al arte. Ambas comedias pertenecen a Titinio, autor del periodo de la literatura arcaica (puede consultarse Campos 2007: 76). Merced a esta informacion es facil colegiar su abierta participacion en la vida artistica profesional.

El area de los textiles parece haber sido ampliamente aprovechada por las feminas del Lacio, ya que se ha identificado la existencia de auri vestrix (sastra de vestidos de oro), lanipenda (encargada de pesar la lana), linaria (hilandera), lintearia (vendedora de lienzos), purpuraria (tintorera que aplicaba la purpura a los vestidos), quasillaria (tejerdora, posiblemente de cestas--quasillum, en latin), sarcinatrix (costurera), siricaria (esta, una esclava encargada de los vestidos de seda), textrix (tejedora) y vestifica (sastresa). Destaca un alto grado de especializacion en atencion tanto al color de las telas, como al material empleado.

La venta de productos agricolas y maritimos tambien atrajo a muchas mujeres, tal y como atestiguan voces como fabaria (la vendedora de habas), piscatrix (vendedora de pescado e, incluso, pescadora), seminaria (vendedora de semillas) y la denominacion general negotiatrix frumentariae et legumentariae (comerciante femenina de granos y legumbres).

Entre los servicios mas destacados figuran la educatrix dedicada a la ensenanza, ya antes citada, y la libraria (bibliotecaria).

No tan intelectuales, aunque de gran relevancia economica, se tiene a la caupona (tabernera), la hospita (hostelera) que coexiste con su doble semantica popinaria (tambien hostelera) y la vinaria (cantinera).

No debe pasarse por alto la mas antigua de las profesiones. (h)alicaria designa a aquella prostituta que ofrecia sus servicios en las proximidades de los molinos, mientras que la meretrix era propia del ambiente urbano.

Adicionalmente a las ocupaciones mencionadas al inicio de esta exposicion, tambien estuvo prohibido a las mujeres actuar como banqueras y, en virtud del senatus-consultum Velleianum (senado-consulto Veleyano, mediados del siglo I d. C.) intercedere pro aliis (mediar a favor de otro) lo que, para efectos practicos, implico que ellas no podian tomar dinero a prestamo para otra persona (puede consultarse ROLDAN 1999: 358), actividades que, como el ejercicio del derecho y las magistraturas, se consideraban propias de los varones. Fuera de estos ambitos, la mujer tenia toda la libertad economica para involucrarse en cualquier empresa, incluidas las sociedades de publicanos (societas publicanorum). Al respecto, Dario Preciado Agudelo refiere:

Las restricciones de naturaleza personal referentes a la capacidad eran escrupulosamente observadas. Asi era como no podia obtener adjudicacion alguna un menor de veinticinco anos; a modo de sancion, ciertas personas estaban privadas del derecho a contratar un programa publico; los tutores y curadores que no habian rendido cuenta de su gestion no podia negociar con el Estado, a modo de pena; las mujeres podian presentarse a las licitaciones y hacerse adjudicar un plan publico sin restriccion alguna; los senadores estaban en un principio privados del derecho a ejercer el comercio, considerado en ese entonces como indigno de la nobleza; los miembros de las municipalidades estaban tambien excluidos del derecho a contratar con las mismas, al igual que los decurios (Preciado 1988: 107-108).

Mediante estas sociedades los romanos hicieron frente a lo que hoy denominamos concesion de obra publica. Para ello, se sirvieron de la figura del arrendamiento, el cual, conjugado con un sistema de subastas, permitia adjudicar bienes y servicios publicos para ser explotados y asumidos por entidades privadas. Sobre el tema Gayo apunta:

GAIUS libro tertio ad edictum provinciale. Eum qui vectigal populi Romani conductum habet, "publicanum"appellamus. Nam "publica" appellatio in compluribus causis ad populum Romanum respicit: civitates enim privatorum loco habentur.

GAYO en el libro tercero al edicto provincial. Llamamos "publicano" a aquel que tiene en arrendamiento <la recaudacion de> un impuesto del pueblo romano. De hecho, la palabra "publico" se refiere en muchos casos al pueblo romano, en tanto que las ciudades son tenidas en calidad de privadas (Irigoyen 2005: 4)

No solo la recaudacion de impuestos podia estar afecta a este regimen, sino proyectos como construccion de caminos publicos, explotacion de minas, etcetera. Dada la efimera y riesgosa existencia de las personas fisicas, los romanos permitieron que las sociedades de publicanos tuvieran una permanencia independiente de sus "socios". Para los efectos de este trabajo, destaca, como antes se apunto, la intervencion femenina en tan destacado instrumento mercantil.

Hacia el siglo V de nuestra era, la equiparacion de muchos de los derechos de hombres y mujeres en Roma se manifesto en el plano linguistico a traves de la comprension de ambos generos en el uso del masculino. Este proceso lo atestigua el Digesto en pasajes como el siguiente:

--Verbum hoc "si quis" tam masculos quam feminas complectitur (Dig. 50.16.1, Ulpianus 1 ad ed.).

--La expresion "si alguien" abarca tanto a los varones como a las hembras.

Este proceso de "invisibilizacion" alcanza su maxima expresion en la proxima cita:

"hominis" appellatione tam feminam quam masculum contineri non dubitatur (Dig. 50.16.152, Gaius 10 ad I. iul. Et pap.).

--Con la denominacion de "hombres" no hay duda de que se alude tanto a la hembra como al varon.

Si bien es cierto, la lengua latina, a semejanza del espanol, permite el empleo de las formas masculinas para referirse a ambos generos, empero, gramatical y estilisticamente se uso conjugar expresamente el masculino y el femenino en muchos textos, en especial juridicos. Asi lo habia hecho Gayo, un prestigioso jurista del siglo III, en sus Instituciones:
   Iusta autem causa manumissionis est,
   ueluti si quis filium flliamue aut fratrem
   sororemue naturalem aut alumnum aut
   paedagogum aut seruum procuratoris
   habendi gratia aut ancillam matrimonii
   causa apud consilium manumittat (I, 19).

   Justa causa de manumision es, por ejemplo,
   cuando alguien manumite ante el
   consejo a un hijo o hija, un hermano o
   hermana naturales, un alumno o pedagogo,
   o a un siervo para que sea su procurador,
   o a una esclava por motivo de
   matrimonio.


Aqui la forma correspondiente al masculino esta acompanada por la correspondiente al femenino (filium filiamue, fratrem sororemue --al hijo o la hija, al hermano o la hermana, sobre el mismo tema se emplea la variante patrem aut matrem -padre o madre-- en I, 39) aunque tambien aparece de forma aislada la mencion a las esclavas (ancillae). Este uso linguistico disminuyo considerablemente en la produccion justinianea, por ejemplo, en sus Instituciones (obra que tuvo como referencia la obra de Gayo) es ocasional esta practica. Por esto, al disponer expresamente el Digesto la extension de homo (hombre) a las feminae (mujeres) parece haber desaparecido aquella distincion, que, hoy por hoy, reivindican sobremanera determinados grupos feministas.

Esta particularidad en el uso de la lengua latina incide en estudio como el presente, dado que no permite apreciar, al menos textualmente, la amplisima y evidente participacion de la mujer en la economia romana en el bajo imperio.

CONCLUSION

La evidencia linguistica comprueba un marcado y activo desarrollo de la mujer en el ambito economico romano. No solo esclavas sino mujeres libres se interesaron en areas como la produccion y venta de bienes y servicios. Practicamente ningun espacio estuvo vedado a ellas, excepcion hecha de aquellos vinculados, principalmente, con el ejercicio del poder politico, de ahi que las magistraturas y lo que hoy llamariamos abogacia no les estuvo permitido. Tampoco la intermediacion financiera, dadas sus consecuencias directas.

Pese a ello, es muy claro que las mujeres fueron un motor economico importante. Con ayuda del ulterior estudio de testimonios literarios, el breve listado de actividades aqui ofrecido podra enriquecerse y ofrecer un panorama mas claro de la magnitud de esta presencia en Roma.

BIBLIOGRAFIA

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SOPENA. (1985). Latin, diccionario Latin-Espanol, A/J. Editorial Ramon Sopena, S. A.Barcelona.

SOPENA. (1985). Latin, diccionario Latin-Espanol, K/Z. Editorial Ramon Sopena, S. A. Barcelona.

Henry Campos Vargas (1)

(1) Henry Campos es abogado litigante. Se ha desempenado como profesor en la Facultad de Derecho de la Universidad de Costa Rica. Tambien ha sido docente en la Escuela de Filologia, Linguistica y Literatura en las areas de latin--en sus diversos niveles--y literatura. Actualmente es Director del Departamento de Filologia Clasica de la Escuela de Filologia, Linguistica y Literatura de la Universidad de Costa Rica. Correo electronico: hcamposv@yahoo.es
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Author:Campos Vargas, Henry
Publication:Ciencias Economicas
Article Type:Report
Date:Jul 1, 2010
Words:2857
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