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La mayoria de edad como presuncion iuris tantum de capacidad en los codigos civiles y canonicos.

Resumen: Los distintos codigos civiles y canonicos heredan el sistema de capacidad de obrar basado en la edad legal iniciado en el Derecho romano, pero una parte considerable de la doctrina cambia su naturaleza juridica al interpretar la norma de la mayoria de edad en sentido positivista como frontera que separa a las personas en capaces e incapaces. Esto implica un sistema rigido y poco realista en el que se descarta la 'vigencia' de la capacidad natural una vez promulgada la norma de la mayoria de edad legal civil o canonica. Como respuesta, emergen posiciones doctrinales 'naturalistas' que postulan un reconocimiento legal directo de la capacidad natural o escalonada en multiples tramos de edades. Al lado de estos extremos, y en continuidad con la tradicion juridico-clasica, la mayoria de edad legal puede ser entendida como presuncion iuris tantum, permitiendo asi que toda persona con capacidad natural pueda actuar con eficacia juridica de un modo viable y seguro.

Palabras clave: Capacidad, Mayoria de edad, Presuncion iuris tantum, Realismo juridico.

Abstract: Civil and canonical codes have inherited the capacity-to-act system based on the definition of legal age set out in Roman law. However, a significant part of (both civil and canonical) jurisprudence alters its legal status by interpreting the rule of age of majority in a positivist sense, as a dividing line between those with capacity and those without. This approach sets up a rigid and unrealistic system in which the 'validity' of natural capacity is excluded once the rule of legal civil or canonical age of majority has been established. 'Naturalistic' perspectives have emerged in response, proposing a direct recognition of natural or tiered capacity in multiple age brackets. Apart from these opposing positions, and in line with the classical legal tradition, the legal age of majority may be read as a presumption of iuris tantum, thus allowing any person with natural capacity to act, with legal efficacy, in a viable and certain way.

Keywords: Capacity, Age of Majority, Presumption of iuris tantum, Legal Realism.

The Age of Majority as a Presumption iuris tantum of Capacity in Civil and Canonical Codes

1. INTRODUCCION

La capacidad de obrar es una cuestion fundamental en los ordenamientos que hace referencia al ejercicio de los derechos y deberes, y por ello los autores han mantenido una reflexion constante sobre este aspecto basico del Derecho de la persona. En la actualidad, los interrogantes vienen planteados sobre el tema de la capacidad de los menores y discapaces, y a consecuencia de ello, se ha sometido a revision la habitual interpretacion de la norma de la mayoria de edad prevista en los codigos civiles y canonicos (en los actuales y en los anteriores, tanto en la redaccion inicial como en las reformas posteriores), que tiene su origen en la identificacion que Savigny hace entre la mayoria de edad y la capacidad natural minima para actuar por uno mismo, y que conduce a la consideracion de la minoria de edad como circunstancia impeditiva de la capacidad de obrar (1). Esta interpretacion, lleva a concluir la existencia de un principio de incapacidad general del menor, salvo en los casos expresamente previstos por la ley.

Frente a esta interpretacion reacciono Federico de Castro, que consideraba necesario ofrecer un soporte legal a una capacidad de obrar limitada de los menores, en continuidad con la tradicion juridico-realista. Mas alla de la solucion que De Castro adopto por medio del estado civil de la minoria de edad, hoy sin base legal en el Codigo civil espanol, ha ejercido una gran influencia entre los civilistas, hasta el punto de convertirse en mayoritaria la doctrina que sostiene la necesidad de encontrar una prevision legal general a la capacidad natural de los menores (2), que de momento se esta llevando a cabo puntualmente para determinados actos o negocios juridicos. Junto a ello han surgido propuestas de reducir los anos de la mayoria de edad, o de reconocer la capacidad natural de cada persona prescindiendo de la norma de la mayoria de edad prevista en los codigos.

Por este motivo, considero oportuno replantear la naturaleza juridica de la norma de la mayoria de edad, y en concreto, proponer una alternativa a la interpretacion comunmente aceptada desde los inicios de la codificacion: ?es una norma positivista en el sentido de marcar una frontera entre la capacidad (mayores de edad) y la incapacidad de obrar (menores de edad) con independencia de la capacidad natural concreta de una persona determinada, o se trata de una norma que establece una presuncion iuris tantum que permite el ejercicio de los derechos y deberes cuando la capacidad natural especifica de una persona queda acreditada al margen de su edad? La mayoria de edad como presuncion iuris tantum puede ofrecer, desde mi punto de vista, un respaldo legal a la capacidad de los menores que respetaria las exigencias de la seguridad juridica.

El presente articulo se centra en la naturaleza juridica de la mayoria de edad que todos los codigos preven en sus normas generales, sin que haya podido encontrar uno que renuncie a ese modo de regular la capacidad de obrar de las personas fisicas iniciado por el Codigo civil frances (3). Si bien existen reformas rebajando la edad de la mayoria, sigue girando en torno a esta la estructuracion basica de la capacidad de obrar. Es por ello que las referencias que el articulo contiene a la codificacion civil y canonica, han de entenderse efectuadas tanto a las normas vigentes, como a las regulaciones anteriores, puesto que desde la redaccion originaria de cada codigo civil y canonico, la tecnica de la mayoria de edad ha seguido estando presente. Igualmente, las reflexiones alcanzan, a modo de planteamiento, a las edades legales especificamente senaladas para algunos actos o negocios juridicos en el ambito civil o canonico, si bien veo necesario un estudio especifico de cada una de ellas que en el presente articulo no se lleva a cabo. Por otro lado, considero adecuado un tratamiento conjunto del ambito civil y canonico, no solo porque la tecnica de la mayoria de edad es compartida, sino porque existe una importante remision en materia de capacidad de los menores a la ley nacional del bautizado.

En el aspecto doctrinal existe una amplia coincidencia entre teoricos del Derecho, civilistas y canonistas, en tanto que las cuestiones tecnicas y de fondo que se plantean son comunes. No obstante, como la demanda de una mayor consideracion de la capacidad natural de los menores ha provocado un replanteamiento de la norma de la mayoria, existe una oportunidad de revisar los postulados positivistas con los que se inicio, a mi juicio, la interpretacion de la norma de la mayoria de edad en el ambito civil, y que hasta ahora no ofrecia dudas porque los desajustes con la capacidad natural no eran considerados relevantes ni en el ambito civil ni en el canonico. En mi opinion, es una ocasion para que la reflexion canonica prosiga en la teoria de la capacidad de obrar los avances efectuados en la teoria del sujeto de derecho y de la capacidad juridica, donde ha llevado a cabo valiosas aportaciones, guiadas por el realismo juridico, para el Derecho en general. Adoptare por tanto una posicion juridico-realista en la alternativa propuesta, que comporta el intento de lograr un mayor ajustamiento a la capacidad natural, una mayor justicia en el caso concreto, y ello sin ceder en las exigencias de la seguridad juridica. De este modo intentare corregir los postulados positivistas, que serian aquellos que no tienen en cuenta las diferencias "reales" de capacidad entre las personas, al concluir por ejemplo, que los menores de 1 y 17 anos son igualmente incapaces como regla general.

Pero, ?que interes puede tener mas alla del estrictamente teorico? Como el estudio se refiere en general a los codigos, pero tambien al sistema de capacidad de obrar previsto en el Codigo de Derecho canonico de 1983 y en los codigos civiles actuales, las conclusiones repercutiran en el efectivo ejercicio de los derechos y obligaciones en el ambito civil y en el ambito canonico. Es aqui donde radica la importancia practica de la naturaleza juridica de la mayoria de edad: depende de la solucion que se adopte, se estara concluyendo la nulidad o validez de los actos civiles y canonicos realizados por una persona. En concreto, se afrontan las siguientes cuestiones: ?tienen la misma capacidad de obrar legal el recien nacido y el menor de 15 anos?; ?es nulo de pleno derecho el acto juridico realizado por un menor con capacidad natural pero sin capacidad de obrar legal?; ?conserva algun valor juridico la capacidad natural del menor en los distintos codigos mas alla de servir de referencia a la produccion de las normas?; ?por que no son nulos radicalmente en los ordenamientos (civiles y canonico) los actos realizados por el menor cuando disponia de capacidad natural pero no de capacidad de obrar legal? Al afrontar estas cuestiones, y dejando a un lado valiosas aportaciones casuisticas, he preferido buscar la comprension conjunta del sistema de capacidad de obrar que actualmente sigue estructurado sobre la norma de mayoria de edad.

Para ello he seguido el siguiente iter argumentai. Al inicio me detengo en el concepto de la capacidad de obrar y sus elementos, sobre los que existe un amplio acuerdo doctrinal. Posteriormente paso a examinar las diversas propuestas (positivista, naturalista, juridico-realista) que existen para estructurar legalmente la capacidad de obrar, senalando sus ventajas e inconvenientes; y en concreto, propongo recuperar la alternativa elaborada en el Derecho romano por los jurisconsultos: la tecnica de la mayoria de edad como presuncion. En mi opinion, esta opcion seria la mas adecuada para expresar codicialmente y de forma viable el elemento esencial de la capacidad de obrar apuntado por los civilistas y canonistas: la capacidad natural. A continuacion, intentare mostrar que es posible calificar como presuncion iuris tantum la norma de la mayoria de edad prevista en los codigos. Luego examinare si la mayoria de edad contiene los elementos que la doctrina procesalista senala en toda presuncion iuris tantum. Finalmente, senalare una serie de perspectivas que, a mi juicio, quedan abiertas y pendientes de estudio en el caso de compartirse la presuncion iuris tantum como naturaleza juridica de la mayoria de edad, por ejemplo, si es extensible como solucion a cualquier otra edad especificamente senalada para un acto o negocio juridico concreto.

2. CONCEPTOS Y ELEMENTOS DE LA CAPACIDAD DE OBRAR

Aunque son muchas las cuestiones disputadas en materia de capacidad de obrar (4), la doctrina alcanza uno de los puntos de entendimiento en el momento de su definicion. En concreto, los autores, tanto civilistas como canonistas, senalan que la esencia de la capacidad de obrar consiste en el ejercicio "por si mismo" con eficacia juridica de los derechos y obligaciones. Por lo tanto, la doctrina mayoritaria conecta la capacidad de obrar con la llamada 'capacidad natural' (5).

Una vez que se ha identificado la esencia de la capacidad de obrar, la pregunta que los autores plantean a continuacion es la siguiente: ?como se individualiza la capacidad natural? La doctrina describe dos vias de concrecion: 1) Generalmente y como punto de partida por medio de la edad natural a la que esta conectado el desarrollo de las capacidades personales. 2) Excepcionalmente por medio de un previo examen de la enfermedad en tanto que afecte al estado normal de esas capacidades. Estos elementos que se distinguen en la capaciad natural--la edad y la enfermedad--son la base para determinar la capacidad de obrar desde el Derecho romano (6) hasta la actualidad. La edad de modo positivo y general, y la enfermedad de modo negativo y particular.

Ahora me centrare en la edad por ser la regla general y un hito doctrinal en la historia. Quiza nos parezca imprescindible como elemento juridico en la doctrina y en los ordenamientos, pero lo cierto es que la edad era desconocida en un principio en la determinacion de la capacidad (7). Esta siempre ha sido lo mismo a lo largo de la historia, es decir, una capacidad psicologica y corporal, una aptitud humana para llevar a cabo actos por si mismo en la vida civil o eclesiastica. Pero la forma de concretar la capacidad natural no ha sido siempre igual, ni la edad fue el primer modo. La cuestion era determinar quien podia actuar con relevancia juridica--quien tenia capacidad de obrar-; y, dejando al margen otras limitaciones--alieni iuris-, ostentaba capacidad de obrar quien tenia la capacidad natural detectada por diversos criterios segun el genio juridico del pueblo en cuestion: para los romanos fue la capacidad de la pubertad (8), para los germanicos la capacidad de portar armas (9). ?Cual era el mayor inconveniente de estos criterios? Que exigia la comprobacion caso por caso.

La prueba en cada persona de la pubertad era un sistema insostenible en un Imperio con una creciente presencia del Derecho. Fue entonces cuando, los jurisconsultos, por primera vez en la historia del Derecho romano y despues de un largo proceso, optaron por apartarse de esa comprobacion de la pubertad caso por caso (10), y sustituirla por la edad (11).Es decir, la edad en la que normalmente se tenia la capacidad natural segun la inspectio corporis, ahora se convertira en una edad legal que presume la existencia de la capacidad natural y, de este modo, los 12/14 anos determinan el inicio de la capacidad de obrar legal (12). Este punto de llegada aparece tras una larga discusion entre proculeyanos y sabinianos, cuya disputa ilumina la naturaleza juridica de la edad (13).

Esta genialidad inunda el Derecho de los paises civilizados (14), y hasta tal punto esta integrado en la mente juridica actual que nos resulta dificil pensar que pueda existir otro criterio juridico de determinacion de la capacidad na tural al margen de la edad (15). Surgio como un avance en el Derecho, que se aplico en todos los ambitos, y asi lo asumio la Iglesia (16).

Un dato interesa resaltar: la edad no es nunca una limitacion de la capacidad natural, sino una especificacion de la misma (17). La edad es el criterio que el Derecho ha individualizado para concretar y medir la capacidad natural con la que se identifica como paso previo a la determinacion legal de la capacidad de obrar, sustituyendo la comprobacion de la capacidad natural caso por caso a que conducian los anteriores criterios. Se establecia asi una sustitucion tecnica del hecho presunto--capacidad natural--por el hecho base--edad naturalapoyados en la experiencia de que a determinada edad la mayor parte de las personas solian tener determinada capacidad (18).

Es al manejar estos conceptos donde tiene lugar, a mi modo de ver, una imprecision frecuente en la actualidad: confrindir las pruebas de la capacidad natural con la misma capacidad natural. Si en los pueblos germanicos inicialmente se miraba a la capacidad de portar armas, ello no significaba que la ca pacidad naturai para el Derecho germanico fuera la aptitud fisica, sino que esta era una prueba de la capacidad natural (psiquica fundamentalmente), esto es, un criterio visible y comprobable para llevar a cabo la atribucion de capacidad de obrar legal. Lo mismo ocurre en el Derecho romano: la capacidad de engendrar era la prueba de la capacidad natural y por lo tanto la base para la atribucion de la capacidad de obrar legal; pero en ningun caso la capacidad para engendrar fue en si misma la capacidad de obrar legal. Como la capacidad de engendrar acontecia a una edad determinada generalmente, a esa edad se le llamo pubertad legal. Esta es siempre una edad legal que vendra referida a las capacidades cognitivas, volitivas y corporales como base para atribuir la plena capacidad de obrar (19).

La edad de la pubertad legal no podia referirse solo a la capacidad de generar porque era la mayoria de edad para todos los contratos, que venia escenificada por el cambio a la toga virilis y la entrada en el foro, lugar de la vida publica romana (20). Mas claro se ve en el caso del sui iuris sometido a la tutela, que alcanzaba la plena capacidad de obrar al llegar a la pubertad legal. Se confundia la prueba (corporal) de la capacidad natural con la misma capacidad natural (psicologica, fundamentalmente) (21). Este error en el ambito canonicomatrimonial producira una gran desorientacion doctrinal en el siglo XX que oscurecera, junto a otras causas, la naturaleza juridica de la edad matrimonial. La capacidad de obrar matrimonial fue siempre la pubertad legal, y el Derecho canonico nunca la ha reducido a la sola potentia coeundi.

En consecuencia, la doctrina, de forma unanime, hace depender la capacidad de obrar de la capacidad natural expresada en la edad (de forma positi va), o de su ausencia manifestada en la enfermedad (22). Que la capacidad natural se identifique por estos dos elementos revela el caracter realista de la teoria de la capacidad de obrar: interesa la capacidad verdadera, real, historica, de una persona determinada. Algunos autores dan un paso mas al considerar a la misma persona en la edad, no solo en su dimension psiquica, sino en las circunstancias espacio-temporales que determinan esa aptitud (23).

Pero una vez que la edad y la enfermedad han sido individualizadas como elementos que concretan y senalan la capacidad natural, es oportuna otra cuestion: ?como se articula juridicamente esa capacidad natural?, ?como se convierte en capacidad de obrar legal? Aqui la doctrina sigue siendo unanime: por medio de la edad legal y de la incapacidad declarada judicialmente. La edad legal se basa en la edad natural, y la incapacidad en la enfermedad.

Recapitulando, los elementos que resultan son estos: 1) capacidad de obrar legal: edad legal e incapacidad declarada por el juez; y 2) capacidad natural: edad natural y enfermedad. Y como es frecuente en la teoria de la persona y de la capacidad, aparece lo natural y lo juridico, por lo que la pregunta obligada es la siguiente: ?como se relacionan la capacidad de obrar legal y la capacidad natural? Este es el punctum dolens en el que la doctrina mantiene un intenso debate aun no concluso, teniendo a la capacidad de los menores como centro de la investigacion.

3. MODELOS JURIDICO-REALISTAS DE LA CAPACIDAD DE OBRAR

La doctrina, desde la pandectistica alemana, ha conseguido individualizar el concepto de la capacidad de obrar senalando su esencia: "la capacidad natural" (o "el ejercicio por si mismo", o "gobierno de si mismo", o "uso de razon", etc.). En un momento posterior ha concretado esa capacidad natural por medio de la edad y la enfermedad. El siguiente paso es articular desde la tecnica juridica la capacidad natural (edad natural y enfermedad) y la capaci dad de obrar legal (edad legal e incapacitacion) (24). En este punto los autores se dividen.

A mi modo de ver, tres son los modelos de articular entre si la capacidad de obrar legal y la capacidad natural que se distinguen en la doctrina. Uno seria el modelo positivista, que mantiene la negacion de toda relevancia juridica a la capacidad natural cuando no esta prevista en la capacidad de obrar legal. Otro seria el modelo naturalista, que postula un reconocimiento directo y progresivo de la capacidad natural y la negacion de cualquier capacidad de obrar legal establecida por medio de una edad. El primero logra la seguridad juridica en contra de la realidad, y el segundo gana en justicia en contra de la viabilidad juridica. Estos dos sistemas son extranos en la doctrina, y solo aparecen como tendencia en algunas propuestas.

El tercer modelo es el juridico-realista, en el que se encuentra la doctrina mayoritaria. Aqui se afirma la relevancia de la capacidad natural y de la capacidad de obrar legal y una cierta conexion entre la realidad y el Derecho, aunque las explicaciones que dan son variadas pero no contrapuestas en el planteamiento: unos senalan que la capacidad natural es el sustrato o presupuesto o fundamento de la capacidad de obrar (25); otros afirman que la capacidad de obrar tiene una doble dimension legal y natural a la vez (26), que es una suma cumulativa de ambas (27); y algunos autores catalogan los elementos de la capacidad natural como requisitos o limitaciones de la capacidad de obrar legal--dandole asi un caracter negativo--(28). En todos los casos se establece una relacion de causalidad entre la capacidad natural y la capacidad de obrar legal, ofreciendose soluciones doctrinales que procuran superar la dicotomia y lograr un sistema unitario.

A partir de aqui, y admitida la conexion, la cuestion es la siguiente: ?con que tecnica articula el legislador la capacidad de obrar legal y la capacidad natural? Desde Justiniano esto se hace por medio de la edad (29): se convierte la edad natural en edad legal. Pero el problema es que la edad natural cambia cada dia; por ello la doctrina se sigue preguntando: ?cuantas edades legales se reconocen? Existen varias soluciones tecnicas dentro del modelo juridicorealista para estructurar legalmente la edad y que paso a examinar.

3.1. Articulacion casuistica

La articulacion casuistica sostiene una equiparacion entre capacidad natural y capacidad de obrar, pero intentando dar respuestas a la inseguridad juridica que generaria (30). Las posturas mas extremas estarian en el modelo natu ralista. A la imposibilidad de un reconocimiento absoluto de la capacidad natural de cada persona se refiere Rescigno: <<l'adeguamento della capacita di agire all'attitudine naturale alla cura dei propri interessi non puo realizzarsi in modo assoluto>> (31). En la actualidad, a causa de la difusa regulacion de la capacidad de obrar de los menores, y del hastio de un sistema de capacidad de obrar legal entendido al modo formalista, existe una corriente que se extiende a todo el ambito de la actuacion civil, que postula un reconocimiento legal de la capacidad progresiva y gradual de los menores (32), lo que en mi opinion es un retroceso tecnico y una causa importante de inseguridad juridica.

Esta corriente propone el establecimiento de varios tramos de edades legales, de modo similar a como ocurria en el Derecho de la Edad Media y en el momento previo a la codificacion (33). Se desecha en consecuencia que haya una edad legal central que establezca con caracter general la capacidad de obrar (34). La articulacion casuistica haria mas ajustado el sistema de capacidad de obrar, pero al final no consigue superar el positivismo juridico que a toda costa quiere evitar: ?no se justifica en esta articulacion la validez de los actos mediante la edad legal por muy escalonada que este en tramos? No consigue dar entrada a la capacidad natural en los ordenamientos, y la pregunta sigue en el aire: ?es posible que la in/capacidad natural tenga relevancia juridica sin necesidad de ser codificada como en el Codigo civil italiano? (35)

3.2. Articulacion formalista

La articulacion formalista propone el establecimiento de una frontera que separe a las personas en capaces e incapaces atendiendo a su edad: mayores y menores. Esta postura, sin ser la preferida, supone un avance (36), y es la mayoritaria. En mi opinion, el legislador de los codigos civiles y canonicos, mas que preguntarse por una adecuacion mimetica entre la capacidad de obrar legal y la capacidad natural, planteo la cuestion fundamental de otro modo quiza menos ambicioso pero mas practico: ?cual es el minimo necesario de capacidad natural para ejercer "por si mismo" el conjunto de los actos de la vida civil o eclesiastica? Ahora no se trata de seguir la capacidad natural en su transcurso vital, sino de fijar el inicio a partir del cual se considera que se tiene esa capacidad minima o media (37) para poder llevar a cabo los actos y negocios juridicos en general. Antes de esa edad no hay capacidad de obrar legal, despues si.

Ciertamente, seria injusta esta estructuracion legal tan tajante en tanto que el recien nacido tendria la misma capacidad de obrar que al que le falta un dia para la mayoria de edad (38). Sin embargo el legislador matiza esta division drastica reconociendo algunos ambitos en los que se establece una edad inferior, y sobre todo mediante la edad intermedia de la emancipacion referida en el Derecho moderno a la capacidad de obrar (39). Es una postura sensata, y las propuestas mas exacerbadas estarian en el modelo positivista.

La postura anterior ganaba en justicia por acercarse mas a la capacidad natural en su prevision legal, y la actual gana en sencillez y seguridad juridica reduciendo el cuadro de la capacidad de obrar a la mayoria y minoria de edad -con la edad intermedia de la emancipacion--y reconociendo capacidades de obrar especiales. Sin embargo, una y otra postura siguen construyendo dos mundos paralelos: el mundo natural (al que tiende la articulacion casuistica) y el mundo juridico (al que tiende la articulacion formalista). En ambos casos la capacidad natural se cristalizaria al ser estructurada legalmente en el sistema de capacidad de obrar y cualquier desajuste seria considerado un mal menor, hasta el punto que Messineo ha llegado a afirmar: <<La maturita di fatto non conta, agli occhi della legge>> (40).

3.3. Articulacion tecnico-juridica

En el ambito de la persona fisica y de la capacidad juridica se da siempre una tension entre un mundo juridico y el mundo real, y que alcanza tambien a la capacidad de obrar. En mi opinion, ninguna de las posturas anteriores consigue una explicacion acabada y cabal del desenvolvimiento del sistema juridico de capacidad de obrar previsto en los diferentes codigos (civiles y canonicos): ni con la capacidad de obrar legal por tramos, ni con la division entre una mayoria y minoria de edad. El debate es intenso y abarca un gran numero de asuntos que esas tecnicas no logran resolver, siendo imposible encontrar un criterio comun que nos permita comprender y aclarar todos los supuestos de la cuestion.

El empeno de la doctrina se centra en articular la capacidad de obrar legal y la capacidad natural, pero los interrogantes se plantean aisladamente: ?como se mide la capacidad o incapacidad?, ?la edad se ha de entender como frontera entre la capacidad y la incapacidad de obrar de las personas?; si es asi, ?se ad miten excepciones?; ?estas excepciones han de estar previstas por la ley?; ?que valor ocupa la capacidad natural en el ordenamiento?; ?esta 'vigente' de algun modo la capacidad natural?; ?que relacion existe entre la edad y la incapacidad?; ?cual es la capacidad de obrar de los menores?; ?por que no son nulos de pleno derecho (41) los actos o negocios juridicos llevados a cabo por el menor sin capacidad de obrar legal pero con capacidad natural?; ?cual es la responsabilidad no penal de los menores con capacidad natural y sin capacidad de obrar legal?; de admitir el principio de capacidad a los menores con capacidad natural, ?cual seria su soporte legal para cumplir con las exigencias del principio de legalidad? Estas cuestiones son las que se plantean en el ambito civil, que en su mayoria se trasladan al ambito canonico, y que en mi opinion reclaman la pregunta fundamental: ?cual es la naturaleza juridica de la mayoria de edad legal?

Entre la articulacion formalista y la casuistica, con una cierta tendencia a caer en planteamientos antijuridicos, en el primer caso por romper con el fundamento de la capacidad natural, y en el segundo por renunciar a la tecnica juridica, existe otra articulacion que ha sido olvidada. En mi opinion, la capacidad natural no es un simple fundamento o presupuesto de la capacidad de obrar legal ni tampoco esta en una relacion de mera causalidad, sino que es un elemento de ella, siempre presente en la norma de la capacidad de obrar. No se trata de hacer un reparto de importancia juridica entre la capacidad de obrar legal y la capacidad natural, sino verlas dentro de un mismo sistema. El problema es que se olvido la tecnica juridica (ni formalista ni casuistica) que permitia una articulacion aceptable (42). Esta tecnica es la mayoria de edad legal como presuncion iuris tantum de capacidad.

4. LA MAYORIA DE EDAD COMO PRESUNCION DE CAPACIDAD

El caracter presuntivo de la edad legal es la posicion olvidada, la propia de los jurisconsultos romanos, la tecnica con que surgio la edad en el Derecho. En efecto, no existe un establecimiento general de la capacidad de obrar legal sin excepciones ni un reconocimiento de la capacidad natural de cada persona. Si existe en cambio el establecimiento de una presuncion juridica donde la generalidad y el caso concreto son atendidos: la edad establece la regla general, y la excepcion es atendida en el caso particular enjuiciado en el proceso judicial. Asi surgio la edad en el Derecho y en mi opinion esta sigue siendo la ratio iuris de las normas sobre la capacidad de obrar en los distintos codigos civiles y canonicos. De este modo se logra el equilibrio entre la seguridad juridica y la verdad material, entre tecnica y justicia.

Por otro lado, el sistema de capacidad de obrar encuentra su comprension cabal con la consideracion conjunta de la regla general (edad legal) y las excepciones (recurso al caso concreto), es decir, atendiendo al momento normativo y al momento procesal del Derecho. De otro modo, se caeria en un reduccionismo que llevaria a una interpretacion positivista de la edad legal. La naturaleza genuina de la edad legal se capta despues de tener en cuenta las excepciones que los ordenamientos preven en la fase judicial, momento en que la edad legal emerge como presuncion iuris tantum de capacidad debido a la prueba en contrario.

Eso hace que la edad legal no encaje en la estructura de una simple norma positiva: si 'A' entonces 'B'; si no 'A' entonces no 'B'. Sino en la de una presuncion juridica: si 'A' entonces 'B'; si no 'A' entonces 'B' si se prueba 'C'. Donde 'A' es la edad legal, 'B' es la atribucion de la capacidad de obrar, y 'C' es la capacidad natural. En efecto, en la edad legal como presuncion iuris tantum se permite que se lleve a cabo la atribucion de capacidad de obrar en sede judicial a quien no se encuentra en el hecho base (la mayoria de edad), o viceversa. Esta es la peculiaridad de las normas que establecen una presuncion iuris tantum, donde el hecho presunto (capacidad natural) siempre prevalece sobre el hecho base (edad), a diferencia de lo que ocurre en el resto de normas, en las que el proceso judicial atribuye el derecho si existe el hecho base, y lo niega en caso contrario. En mi opinion, buena parte de las sombras en materia de capacidad de obrar legal tienen su raiz en haber olvidado esta naturaleza juridica de la edad legal como presuncion iuris tantum, la que tenia inicialmente desde el Derecho romano, la que pervivio a traves de la Edad Media y la que se mantiene despues de la codificacion civil y canonica.

Llegados a este punto, aparecen conectados juridicamente los dos elementos fundamentales que la doctrina civil y canonica senalaba en la teoria de la capacidad: la edad y la enfermedad (entendida como ausencia de la normal capacidad). Esto permite organizar el regimen de capacidad de obrar como sistema, en tanto que existe una interdependencia tecnico-juridica entre ambos elementos. En este apartado me detendre en la edad legal como presuncion iuris tantum de capacidad, y en el siguiente en la prueba en contrario de esa capacidad presumida por la edad legal.

En efecto, segun mi parecer, fue un gran avance tecnico por parte de los codigos civiles y canonicos senalar claramente el limite a partir del cual se tiene capacidad de obrar por medio de una edad legal: la mayoria de edad. Esta tecnica fue detectada por Savigny, que aunque contrario a la codificacion, pretendia una sistematizacion de la capacidad de obrar extrayendo los principios del Derecho romano. Savigny puso de manifisto algo muy importante desde un punto de vista tecnico: la existencia de una edad romana con caracter general (la "pubertad legal") (43), mientras que el resto de edades se reducian a veces a un solo negocio juridico. Pero Savigny asumio solo parcialmente la solucion de tener una edad de referencia, dejando a un lado la tecnica presuntiva con que la edad venia aparejada en el Derecho romano. Por lo tanto, el problema no reside en estructurar el sistema de capacidad de obrar legal por medio de una edad general (antes pubertad legal, ahora mayoria de edad), que en mi opinion es un avance, sino en la interpretacion que se hace de ella.

Aunque la codificacion civil traia unas exigencias tecnicas que dificultaron seguir interpretando conforme a la tradicion juridico-clasica la norma de la mayoria de edad, si esta sigue siendo una presuncion juridica en los codigos, ya no hay capaces o incapaces, sino unos que han de acreditar de algun modo su capacidad (los menores) y otros que no (los mayores); por lo que la pregunta de si existe una regla general de capacidad o incapacidad de obrar del menor carece de sentido, precisamente porque por medio de la presuncion se consigue de un modo tecnico y complejo que cualquier persona con capacidad natural (hecho presunto) actue con eficacia juridica. Ademas, los autores reconocen una cierta 'vigencia' de la capacidad natural en el funcionamiento del Derecho, y si bien no califican la edad legal como presuncion juridica, si la describen de ese modo (44) al intentar conjugar todos los elementos que confluyen en la capacidad de obrar tal y como funcionan en cada legislacion. Igualmente y por ejemplo, la jurisprudencia espanola interpreta la mayoria de edad civil (art. 322 Ce) como presuncion inris tantum (45).

Pero, ?que significa calificar la mayoria de edad como presuncion iuris tantum? Que la mayoria de edad no tiene como funcion establecer la incapacidad de nadie, sino llevar a cabo un desplazamiento de la carga de prueba, permitiendo adecuadamente que cualquier persona pueda actuar con eficacia juridica en el ambito civil o eclesiastico siempre que concurra la capacidad natural. Dicho de otro modo, la mayoria de edad como presuncion iuris tantum permite la eficacia juridica de todos los actos y negocios juridicos realizados con capacidad natural suficiente, con independencia de la edad, y todo ello de un modo viable en los ordenamientos sin poner en peligro la seguridad juridica.

Esta naturaleza juridica de la edad ofrece una vision integradora al otro gran elemento de la capacidad natural--la enfermedad (ausencia de la normal capacidad)-, permitiendo construir un sistema unitario de la capacidad de obrar. Si la mayoria de edad es una presuncion iuris tantum, ?cual es la prueba en contrario? Es la enfermedad que afecta a la capacidad natural y que habra de ser acreditada en el ambito judicial para un caso concreto o para una persona determinada (46).

5. LA PRUEBA EN CONTRARIO DE LA CAPACIDAD PRESUMIDA POR LA MAYORIA DE EDAD

La edad se habia incorporado legalmente de un modo sencillo a primera vista: se trataba de convertir la edad natural en edad legal. A partir de aqui habia varias soluciones tecnicas (por tramos, mayoria-minoria, presuncion juridica) que tratan de conjugar la capacidad de obrar legal y la capacidad natural. En cualquiera de ellas la edad es la regla general, que senala cual es la capacidad minima necesaria para actuar por si mismo.

Pero en la teoria de la capacidad de obrar, ademas de la edad estaba la enfermedad como circunstancia relevante para la capacidad natural, cuyo tratamiento juridico tambien tiene sus raices en el Derecho romano (47). La enfermedad tiene caracter excepcional y supone la falta de la capacidad natural normal que es lo verdaderamente decisivo (48). ?Como se ha articulado legalmente la enfermedad que afecta a la capacidad natural? Por medio de la incapacidad declarada judicialmente. En este caso la solucion tecnica es mas sencilla, porque es mas facil una coincidencia entre capacidad de obrar legal y capacidad natural, debido a que la sentencia se cine al caso concreto, donde se examina la capacidad natural de un sujeto determinado.

Me interesa subrayar en este elemento dos notas: la excepcionalidad y la accesoriedad. La enfermedad tiene caracter excepcional, y como tal remite a la regla general de la capacidad establecida por la mayoria de edad, y de este modo la mayoria de edad y la incapacidad declarada judicialmente estan logicamente conectadas. Por lo tanto, ?cual es el criterio para incapacitar a una persona? La falta de capacidad natural o autogobierno. Pero, ?cuanto autogobierno o capacidad natural tiene que faltar? Y aqui es donde hay que seguir acudiendo a la mayoria de edad: se ha de carecer del autogobierno medio que la edad senala, es decir, el que una persona tiene a los 18 anos (49)--mayoria de edad en la generalidad de los casos-. Este es el gran criterio positivo (50) que el juez tiene para hacer la valoracion del caso concreto. Ademas, la jurisprudencia civil de cada pais ha ido estableciendo criterios juridicos que ayudan a perfilar y llenar de contenido esa capacidad media que presume la mayoria de edad, y que ayudan a enjuiciar la capacidad.

Ademas, existe la nota de la accesoriedad, manifiestada en que la incapacidad declarada judicialmente es una regulacion juridica dependiente de la edad, un elemento que viene a completar el sistema de la capacidad de obrar cuyo nucleo es precisamente la mayoria de edad entendida como presuncion juridica. Es mas, la incapacidad declarada judicialmente es la pieza ultima en el cuadro legal de la capacidad de obrar, sin la cual no seria posible una comprension completa y unitaria de esta. Ello obliga a que la capacidad natural--el ejercicio por si mismo, el autogobierno o uso de razon--sea el mismo y unico punto de referencia tanto de la mayoria de edad (para presumir su existencia a unos anos determinados, normalmente 18 en la mayoria de los codigos) como de la incapacitation (para destruir esa presuncion), tal y como la doctrina reconoce unanimemente, pero teniendo en cuenta que la mision de la mayoria de edad es ofrecer una 'capacidad natural cuantificada' que actua de marco legal en la fase judicial.

Es decir, si consideramos globalmente ambos elementos (mayoria de edad e incapacitacion), estaremos en condiciones de calificar adecuadamente la naturaleza juridica de la mayoria de edad como presuncion iuris tantum, de capacidad y de hallar asi la comprension de la capacidad de obrar como sistema. La incapacidad declarada judicialmente no es sino la prueba en contrario; esta puede ser estable si la enfermedad es persistente, y a ella se refiere la incapacitacion judicial; o puede ser puntual si la afectacion de la capacidad natural no es habitual, y a ella se refiere la anulacion por sentencia de los actos concretos llevados a cabo con incapacidad natural.

Al igual que ocurria con la edad, la doctrina normalmente no designa la incapacitacion como prueba estable en contra de la mayoria de edad, pero si la describe fenomenologicamente como presuncion de incapacidad (51). Como ni en la edad ni aqui se trata de una calificacion tecnica sino solo descriptiva por parte de los autores, el significado al que apuntan es que la falta de capacidad natural es "persistente"--tal y como ha de quedar acreditado en la sentencia-, de modo que la prueba en contra de la existencia de capacidad natural es estable, es decir, igualmente "persistente".

Respecto a la incapacidad puntual que solo afecta a un acto, la solucion se dirige a un examen particular en sede judicial, ahora no sobre la capacidad natural global del sujeto, sino respecto a un acto especifico, con la finalidad de declarar su nulidad o validez (dependiendo si tenia o no capacidad natural el sujeto). En este punto la doctrina es mayoritaria al aceptar la capacidad natural como parte del negocio juridico, y en este sentido dentro del ordenamiento (52). A la vista de esto, la solucion que propongo--la mayoria de edad como presuncion iuris tantum--supondria un respaldo legal a la vigencia de la capacidad natural de la persona en la Parte general de los codigos civiles y canonicos, logrando con ello superar la interpretacion positivista frecuente en el ambito civil. Mas aun, si bien es cierto que la capacidad natural es un elemento del acto o negocio juridico, la mayoria de edad legal vendria a responder a la pregunta sobre el quantum de capacidad necesario para los actos en general. Ademas, desde un punto de vista sistematico, realista y personalista, seria deseable que se diera una respuesta completa desde el Derecho de la persona a la capacidad de obrar cuyos principios y funcionamiento encontraran en la teoria del acto o negocio juridico y en la Parte especial su aplicacion, y no su excepcion.

El esquema teorico de la capacidad de obrar descrito tiene su correspondencia en las normas canonicas, cuya interpretacion adecuada, en mi opinion, requiere concebirlas como un sistema organizado en torno a la mayoria de edad como presuncion iuris tantum de capacidad. El cuadro legal de la capacidad de obrar previsto en las Normas generales del Codigo de Derecho canonico de 1983 seria el siguiente:

1) Regla general: la norma de la edad legal aplicable a todos (cc. 97-98 CIC).

2) Excepcion particular: la incapacidad declarada judicialmente en el caso concreto (c. 99 CIC).

Y retomando una de las cuestiones iniciales, ?donde sustentar legalmente la afirmacion de la capacidad de obrar del menor siempre que tenga capacidad natural? En la interpretacion de la mayoria de edad (cc. 97 y 98 CIC) como presuncion iuris tantum de capacidad, lo cual nos lleva a ver las citadas normas, no con la funcion de establecer una frontera entre la capacidad (mayores) y la incapacidad de obrar (menores), sino con la de distribuir la carga de la prueba, de tal modo que los mayores no habran de probar su capacidad natural por tener a su favor la presuncion; mientras que en el caso de los menores, su actuacion sera eficaz juridicamente siempre que su capacidad natural quede acreditada de algun modo (53). El examen pormenorizado de este esquema no haria sino ir corroborando que el funcionamiento juridico (la norma y su aplicacion jurisprudencial) del sistema canonico de capacidad de obrar pivota sobre la mayoria de edad como presuncion de capacidad, cuyo desarrollo no me es posible efectuar en este trabajo, ya que ademas requiere relacionarlo con una legislacion civil concreta debido a la remision importante que en este ambito hace el Codigo de Derecho canonico de 1983.

La sistematica canonica refleja la teoria de la persona y de la capacidad: 1) sujeto de derecho (c. 96 CIC); 2) capacidad juridica (c. 96 CIC); 3) capacidad de obrar (cc. 97-99 CIC). La unidad del sistema de capacidad de obrar donde cada uno de los elementos estan adecuadamente conectados, se alcanza al interpretar la mayoria de edad como una presuncion iuris tantum, de capacidad, tecnica que permite una recepcion de la teoria de la capacidad de obrar segun los principios del realismo juridico, en tanto que se logra que la capacidad natural sea siempre atendida de un modo viable y seguro juridicamente. Los interrogantes que veiamos anteriormente en la doctrina sobre la articulacion entre la capacidad de obrar legal y la capacidad natural reciben asi una solucion razonable, a la vez que se logra la continuidad con la tradicion clasica donde la edad legal es considerada como una presuncion nisi malitia suppleat aetatem.

6. LA MAYORIA DE EDAD COMO PRESUNCION iuris tantum DE CAPACIDAD EN SENTIDO TECNICO

En este apartado veremos si la mayoria de edad cumple con los requisitos de la presuncion desde un punto de vista tecnico. La codificacion no ha querido prescindir de la edad para estructurar el sistema juridico de capacidad. La pregunta pertinente ahora es si tampoco ha prescindido de la tecnica juridica que acompano a la edad en su origen: la praesumptio iuris. En concreto, estudiare los elementos (examen analitico) y la naturaleza juridica (examen conceptual) de la presuncion iuris tantum para comprobar su coincidencia con los elementos y naturaleza de la mayoria de edad.

6.1. Examen analitico

Para la doctrina procesalista los elementos que se distinguen en cualquier presuncion legal son los siguientes: hecho base, hecho presunto, la conexion entre los hechos basada en la probabilidad, el razonamiento presuntivo y la prueba en contrario (iuris tantum). Al mismo tiempo, los elementos que interfieren en la capacidad de obrar son la edad natural, la capacidad natural, la probabilidad de que a determinada edad existe una capacidad que le es propia, la mayoria de edad legal, y la prueba de la falta de capacidad natural. Lo mostrare mas detenidamente.

6.1.1. Hecho presunto (capacidad natural) y hecho base (edad natural)

Como vimos al inicio, el primer paso que da la doctrina es fijar el punto de partida: la capacidad natural, que aparece especificada por la edad natural tenida en cuenta por los ordenamientos. La capacidad natural es la esencia del sistema de capacidad de obrar, lo que se busca y se pretende; es el unico elemento que existia al principio y que se hallaba con una comprobacion caso por caso. Seria el sistema ideal pero no es juridico ni viable y pertenece a un estadio previo al desarrollo tecnico del Derecho. Mas en concreto, el hecho presunto (54) senala la capacidad natural minima o media para ejercer la mayor parte de los derechos y deberes, pero que en principio es desconocido. Es <<aquel hecho que se pretende probar>> (55), y cuya prueba resulta dificil y gravosa por tratarse en parte de hechos internos (56).

El hecho base es la edad natural computada segun las reglas del mismo Codigo; su prueba resulta mas facil en orden a la certeza, sirviendo asi de indicio o signo del hecho presunto; es el soporte de la presuncion legal en tanto que es la misma capacidad natural individualizada. La edad es un hecho cierto y verdadero, y de este modo cumple con los requisitos necesarios propios del hecho base para poder configurar una presuncion legal (57).

La tecnica de la presuncion sirvio para arbitrar una sustitucion de la capacidad natural (hecho presunto) por la edad natural (hecho base) (58) correlativa a aquella capacidad en la normalidad de los casos; y en tanto que permite prescindir del examen de cada caso como regla general, se obtiene viabilidad en el trafico juridico. Ahora bien, es necesario que entre la edad y la capaciad natural exista una relacion probable, lo que constituye el siguiente elemento.

6.1.2. Relacion entre los hechos: probabilidad basada en la experiencia

La relacion entre los hechos (59) no ha de ser necesaria, porque si no seria una prueba directa y no tendria sentido la presuncion (60); es decir, no en todos los casos, ni de forma indubitada se da siempre la capacidad natural minima para ejercer todos los derechos y deberes al llegar a la edad elegida. Se establece una presuncion porque no hay certeza sino verosimilitud, probabilidad (61). Y ha de ser una relacion objetiva--real, extra mental, historica--(62), no solo de razon, y que en nuestro caso es la progresiva adquisicion de las facultades humanas intelectivas y volitivas con el pasar de los anos. Es el plano factico que toma de fundamento el legislador, por lo que la relacion entre los hechos no ha de ser demostrada por ninguna de las partes al estar ya recogida en la norma.

La probabilidad es la esencia del razonamiento presuntivo que permite al legislador, apoyandose en criterios de prudencia humana, escoger una edad en que ni existe una mera posibilidad ni una necesidad. Es lo que se llama la "contingencia" o "derrotabilidad" (63) de las presunciones, que tambien se cumple en la mayoria de edad. La probabilidad, se basa en la certeza que se tiene sobre la edad y en la habitual conexion de esta con la capacidad natural. Para saber el grado de probabilidad ante el que nos encontramos el legislador ha de recurrir a un numero significativo de casos, es decir, a la experiencia o al id quodplerumque accedit (64). Como estamos en un ambito personalista, considero prudente la postura del legislador, posible gracias a la tecnica de la presuncion juridica: no acudir a una edad donde haya una seguridad absoluta sobre la capacidad natural, sino a aquella edad que senale el punto minimo e inicial de esa capacidad aunque implique un cierto "riesgo" (65).

Ese riesgo asumido se presenta en dos direcciones: la negacion de la capacidad de obrar a los que tienen menos edad y que sin embargo pueden tener capacidad natural, y la atribucion de la capacidad de obrar a los que en cambio pueden carecer de la capacidad natural minima a pesar de tener la mayoria de edad. Estos riesgos son amortiguados al configurarse la edad como presuncion legal iuris tantum, en el primer caso porque se permite la "no nulidad absoluta" de los actos o negocios juridicos concluidos por el menor; y, en el segundo caso, por la prueba en fase judicial de la falta de la capacidad natural presumida por la norma. En el momento de la prueba interesa el hecho presunto, que incialmente habia sido sustituido por la edad (hecho base), pero que al entrar en el ambito del caso concreto se convierte en el criterio fundamental de la decision del juez.

El elemento de la experiencia, como es el principio de normalidad en la produccion de los hechos (66), ayuda a la configuracion de la presuncion legal y le permite una conexion con la realidad social (67). Pero cuando el recurso al caso concreto se generaliza en exceso, es preciso proceder a una reforma legislativa en virtud de la regla id quod plerumque acceda (68). Este es el motivo de las reformas en gran parte de los codigos civiles y del cambio del CIC de 1917 al CIC de 1983 sobre la mayoria de edad. En mi opinion, lo mismo ocurre con la elevacion de la edad legal matrimonial en dos anos para el varon y para la mujer en el CIC de 1917.

Un cambio en la experiencia ha de producir logicamente un cambio en el razonamiento presuntivo, ya que esta tecnica es un modo peculiar de contacto del Derecho con la conducta humana real que pretende regular. El estudio de las dimensiones de la capacidad natural minima ha de tener en cuenta que se van manifestando en unos individuos concretos que maduran en una sociedad determinada, lo que incide en su progresiva evolucion. Esto obliga a la mayoria de edad a considerar las nuevas circunstancias sociales para reflejar verdaderamente la capacidad natural minima o media y no quedarse obsoleta, incorporando los cambios que vayan introduciendo en ella los factores sociales; es decir, la edad es la presuncion de la capacidad natural y sus circunstancias. Pero detectar la influencia de factores externos en las facultades personales psicofisicas no significa sustituir el criterio basico en la determinacion de la capacidad de obrar, que siempre ha de ser la capacidad natural minima, si se quiere respetar el principio personalista de la libertad segun el cual el individuo debe poder actuar cuando posee la capacidad adecuada. Pero aqui ya estamos en el ambito del razonamiento asumido por el legislador: la mayoria de edad legal.

6.1.3. Razonamiento presuntivo (mayoria de edad legal)

Este elemento hace que la presuncion sea iuris y no hominis. Es el razonamiento logico realizado por legislador, basado en la probabilidad, que siguiendo la relacion entre el termino a quo--la edad natural--y el termino ad quem--la capacidad natural minima o media-, saca una consecuencia juridica (69): dotar de capacidad de obrar a quien tenga la edad de referencia, es decir, a quien se encuentre en el hecho base (el que tenga la edad natural). El razonamiento presuntivo hecho por el legislador no es otro que la norma, en este caso aquella que establece la mayoria de edad legal (70). Por lo tanto, quien tenga 18 anos (mayoria de edad en numerosos codigos) se presume que tiene la capacidad natural minima o media para todos los actos o negocios juridicos con caracter general, porque es probable que la tenga a esa edad concreta, facilitando asi el ejercicio de los derechos y deberes. Este es, en mi opinion, el sentido de los canones 97 y 98 CIC de 1983 (cc. 88 y 89 CIC de 1917).

La mayoria de edad se refiere al ejercicio de los derechos y de los deberes por quien tiene la minima capacidad natural requerida, y por ello se debe facilitar y no limitar mas alla de lo adecuado (71). Este es el motivo que llevo a utilizar la tecnica de la presuncion legal, a traves de la cual el legislador se atenia con probabilidad--mas que la mera posibilidad y menos que la certeza totalal momento inicial en que concurre la capacidad natural imprescindible para el ejercicio "por uno mismo" de sus derechos. Como recuerdan Pena y Ausin, <<que sea razonable no signfica que [no] sea infalible>> (72), y por eso la presuncion iuris tantum incluye un mecanismo de autocorreccion probando en sede judicial que en el caso concreto no se da la conexion entre el hecho base y el hecho presunto establecida por la mayoria de edad legal.

La reforma de la mayoria de edad--razonamiento presuntivo del legisladores el intento de seguir la estela que la experiencia indica como aquella primera edad en que se puede llegar a actuar por si mismo en la vida civil o eclesiastica. En este sentido, no se trataria tanto de un cambio positivista de la norma cuanto de la capacidad natural que la norma presume, y que reclama un cambio legislativo acorde con el modo de funcionar propio de la edad como presuncion juridica.

6.1.4. Iuris tantum

La clasificacion mas importante y que atraviesa toda la historia del Derecho hasta nuestros dias es la que distingue entre presunciones iuris et de iure, presunciones iuris tantum, y presunciones hominis (judiciales). Segun la doctrina mayoritaria, las autenticas son las presunciones iuris tantum, en tanto que las presunciones iuris et de iure son enteramente de Derecho material y las presunciones judiciales enteramente de Derecho procesal. A ambas les falta algun elemento que impide el juego de la presuncion genuina. A las presunciones iuris et de iure les falta la "probabilidad", en tanto que es una decision fija del legislador, no tienen posibilidad de adaptacion a la realidad natural y social, no admiten supuestos contrarios a los especificamente previstos en la norma, y son extranas en los actuales ordenamientos (73) al no avenirse bien a la solucion mas justa por impedir el recurso al caso concreto mediante la prueba en contrario propia de las presunciones iuris tantum. Y a las presunciones judiciales les falta la "norma" que atribuya algun derecho o capacidad; les falta en definitiva el razonamiento presuntivo del legislador.

Las presunciones iuris tantum, a diferencia del resto, tienen una naturaleza especifica: su caracter mixto material-procesal. Es decir, estan situadas entre las normas de Derecho material, y a la vez hacen referencia al momento procesal de la prueba, con la oportunidad de dejar sin efecto la norma presuntiva material si fallara en ese caso concreto la conexion entre el hecho base y el hecho presunto (74). Si se prueba que el hecho presunto es otro distinto al previsto por la mayoria de edad (norma material), entonces la eficacia juridica seguira a la capacidad natural probada en la sentencia para un caso concreto.

La mayoria de edad presume la capacidad de obrar para todos los actos de la vida civil o eclesiastica de modo general a los que tengan 18 anos (en gran parte de los codigos civiles, y en el Codigo de Derecho Canonico de 1983). Pero puede ocurrir que falle la conexion en un caso concreto entre el hecho base--edad natural--y el hecho presunto--capacidad natural-, y por eso se per mite la prueba en contrario. Esta tiene dos modalidades: 1) De forma puntual, y aqui puede operar en dos direcciones: bien mediante el reconocimiento de la capacidad de obrar a un menor en un acto determinado si resulta que tenia capacidad natural, aunque no este favorecido por la presuncion juridica de capacidad (el caso de la validez de los actos llevados a cabo por los menores o incapacitados), bien mediante la negacion de la capacidad de obrar en un acto concreto a quien tema la presuncion a su favor (el caso del mayor de edad que concluye un negocio juridico con incapacidad natural); en ambos supuestos, la atribucion o negacion de la capacidad de obrar, como se trata de un caso concreto, obedece a la presencia o carencia de capacidad natural (hecho presunto) en el acto en cuestion. 2) Deforma estable: mediante la modificacion judicial de la capacidad (c. 88 [seccion] 3 CIC de 1917 y c. 99 CIC de 1983). Habra que entender aqui la remision hecha al Derecho del pais al que pertenece la persona.

Por medio de la mayoria de edad legal como presuncion iuris tantum, las expectativas del realismo juridico se cumplen, ya que cualquier persona puede actuar con eficacia juridica si tiene la capacidad 'real' adecuada.

6.2. Examen conceptual

Es frecuente encontrarse, sobre todo en los estudios de introduccion a la ciencia juridica, con un caracter presuntivo generico atribuido al Derecho como si fuera parte de su esencia, como un modo de comprenderlo globalmente. Pero en estas afirmaciones, que vienen a indicar que en la construccion juridica del Derecho se opera como una cierta sustitucion de la realidad por la norma, el termino presumir esta utilizado segun el uso corriente, y en modo alguno excluye la existencia de la presuncion juridica en sentido tecnico, como un instrumento concreto, que tiene una funcion juridica determinada, cuya eficacia puede ser descrita con precision en el desarrollo de un proceso. Asi lo hacen ver los romanistas, donde la presuncion no viene a ser una especie de caracteristica transversal que designa un modo de ser del Derecho, sino un contrapeso tecnico al principio inquisitivo del nuevo proceso de la cognitio extra ordinem (75). Examinare ahora, desde la doctrina procesalista moderna, la especifica naturaleza de la presuncion iuris tantum con intencion de comprobar si la mayoria de edad legal se encuadra en este instrumento tecnico.

Podemos extraer un dato valioso de la doctrina como punto de partida: las presunciones iuris tantum incluyen una referencia a la prueba (76). Es precisamente aqui, al delimitar la influencia de la presuncion sobre la prueba, donde los autores difieren. En cualquier caso, sirva este primer paso de la doctrina como testimonio del caracter procesal de la norma sustantiva de la mayoria de edad. Esto nos lleva a concluir, de momento, que la posibilidad de acceso al caso concreto--ambito donde se practica la prueba--forma parte de la tecnica de la presuncion iuris tantum. Esta primera aportacion de los procesalistas esta en sintonia con los postulados de la teoria de la capacidad de obrar, que reconocia la capacidad natural como fundamento de la capacidad de obrar legal y buscaba la maxima adecuacion entre ellas: la mayoria de edad legal como presuncion vendria a respaldar adecuadamente estas aspiraciones teoricas mediante la puerta que se deja abierta a la prueba de la capacidad natural en el caso concreto.

Pero mas especificamente, ?cual es la naturaleza juridica de la presuncion iuris tantum? La doctrina es mayoritaria al sostener que las presunciones legales, si bien hacen referencia a la prueba, no se identifican con los medios de prueba, precisamente por su caracter material (77), lo cual le permite surtir efectos sin necesidad de que exista proceso judicial alguno (78). De este modo, puesto que la naturaleza juridica de las presunciones judiciales se encuadra dentro de los medios de prueba (79) y la naturaleza juridica de las presunciones iuris et de iure se situan en el ambito exclusivo del Derecho material (80), tenemos que las presunciones iuris tantum estan configuradas como un instrumento tecnico en el Derecho (81), mediante el cual se establece una norma de Derecho material que permite la posibilidad de acudir al caso concreto para dar eficacia a una solucion distinta de la prevista en la misma norma. Esto no ocurre en el resto de normas de Derecho material, donde el recurso a los jueces tiene como funcion hacer valer el derecho que corresponde segun el supuesto de hecho previsto en la ley. En las presunciones iuris tantum puede ocurrir lo contrario.

Puesto que es un instrumento tecnico de adecuacion a la realidad en materias especialmente importantes, su naturaleza juridica coincidira con la funcion mas determinante que tenga tanto en el ambito material como en el procesal (el ya mencionado caracter sustantivo-procedimental de la presuncion iuris tantum). En mi opinion, es aquella que describe Comoglio: <<il suo effetto specifico, dunque, e quello di semplificare le fattispecie sostanziali disciplinate, agendo sulla disposizione reciproca dei loro elementi costitutivi, e solo secondariamente si rifllette sulle modalita del loro accertamento nel processo>> (82), y a la que apuntan buena parte de los autores con sus reflexiones (83).

Tengamos en cuenta la logica del proceso expresada con palabras de Chiovenda: <<los hechos de influencia en el pleito deben ser afirmados por las partes para que el juez pueda tenerlos en cuenta; no solo esto: tales hechos deben, regularmente, ser probados por las partes para que puedan considerarse como existentes>> (84). Pues bien, la presuncion legal, con su prevision por el legislador, se anticipa al pleito y da como una solucion adelantada (85) que mientras no se discuta o se resuelva la controversia, tiene eficacia juridica. Esta es la funcion de "simplificar" de la presuncion iuris tantum, y esta es su naturaleza juridica: instrumento tecnico que conecta el nacimiento del derecho a un hecho simple y facilmente acreditable, quedando a salvo el recurso a la prueba del hecho presunto, complejo y mas dificilmente demostrable. Entonces, en las presunciones iuris tantum se ve la referencia a la prueba como uno de sus aspectos, no como el elemento determinante de su naturaleza juridica, por lo que no puede ser calificada como 'medio de prueba'.

Pues bien, la mayoria de edad legal, no solo reune los elementos que la doctrina senala como partes de la presuncion iuris tantum, sino que, en mi opinion, se identifca con su naturaleza juridica, en tanto que, parafraseando el parrafo anterior, conecta el nacimiento de la capacidad de obrar legal--ejercer por si mismo con eficacia juridica--a la edad natural--hecho base: simple y facilmente acreditable-, quedando a salvo el recurso a la prueba de la in/capacidad natural--hecho presunto: complejo y dificilmente demostrable-. Esta tecnica existe desde el Derecho romano con la finalidad de 'simplificar' y de hacer viable el ejercicio de los derechos en el trafico juridico, tambien despues de la codificacion, cuya mision no ha sido tanto generar nuevas instituciones, sino canalizar con otra sistematica el mismo intrumento tecnico de la edad y su naturaleza juridica: la presuncion iuris tantum de capacidad.

La mayoria de edad como presuncion iuris tantum viene a ser una interpretacion que permite proseguir la inercia del realismo juridico que los canonistas han mantenido en la teoria de la persona y de la capacidad juridica. La interpretacion positivista de la mayoria de edad, habitual en el ambito civil, aboca a un sistema de capacidad de obrar poco realista, que ha llevado a los autores a mantener un intenso debate sobre la capacidad de obrar del menor, surgiendo una tendencia favorable a reconocer un mayor peso a su capacidad natural, a la vez que se advierte la falta de soporte legal en los codigos fuera de los casos en los que especificamente se senale una edad inferior a la mayoria de edad. La prevision general de la capacidad de los menores se encuntra, en mi opinion, en la norma de la mayoria de edad entendida como presuncion iuris tantum, interpretacion que emerge al considerar globalmente el momento normativo y el momento judicial del regimen juridico de capacidad de obrar, donde se constata que el menor actua con eficacia juridica cuando tiene capacidad natural porque sus actos no son nulos de pleno derecho. Ello im pide interpretar la mayoria de edad en sentido positivista como frontera entre la capacidad (mayores) y la incapacidad de obrar (menores). Esta solucion 'realista' creo que puede contribuir a superar el positivismo sin caer en el naturalismo y casuismo prejuridicos que predominaban en los pueblos primitivos.

7. PERSPECTIVAS

La doctrina civil ha procurado adecuar lo mas posible la capacidad de obrar legal a la capacidad natural. Al respecto se han propuesto varias soluciones tecnicas, donde los desajustes eran considerados un mal menor, por lo que se entendia que habia una parte del positivismo que era irreductible por exigencias de una cierta seguridad juridica. Sin embargo, concebir la mayoria de edad legal como presuncion iuris tantum de capacidad permite una concordancia viable entre la capacidad de obrar legal y la capacidad natural, desde el momento en que esta formaria parte de los ordenamientos al ser un elemento de la edad como presuncion, en concreto el hecho presunto, cuya prioridad puede hacerse valer en el supuesto de existir un desajuste con la capacidad de obrar legal en un caso determinado.

En mi opinion, esta propuesta estaria ademas en continuidad con la teoria de la capacidad de obrar, con el Derecho romano, con la tradicion canonica, con la teoria procesalista sobre los elementos y la funcion de las presunciones (iuris tantum), con el sentido de los canones 97, 98 y 99 del CIC, y con el funcionamiento (legal-judicial) del ordenamiento canonico donde, de un modo u otro, se permite que emerja la posibilidad de que una persona con capacidad natural pueda ejercer sus derechos y deberes con eficacia juridica. Esto requiere un examen mas detenido de la remision al Derecho civil en materia de menores e incapaces (c. 1478 CIC), del valor juridico del 'uso de razon' de los menores (cc. 11, 97 [seccion] 2, 124 [seccion] 1 CIC), de la dudosa intepretacion de los 7 anos como presuncion iuris et de iure, (c. 97 [seccion] 2 CIC), del alcance de la emancipacion en el ambito eclesial (c. 98 [seccion] 2 CIC), de la repercusion en el Derecho canonico de la eficacia juridica de los actos del menor realizados con capacidad natural y sin capacidad de obrar legal en el ambito civil y en todo caso cuando se trate de derechos personalismos (c. 22 CIC), de la actuacion notarial del parroco en la acreditacion de la capacidad en los casos en los que tiene competencia, etc.

El sistema descrito, supone ademas una importante ventaja para la actuacion judicial en el momento de examinar la capacidad natural de una persona. En efecto, este examen del juez encontrara en la mayoria de edad un punto de referencia claro, que evitara la arbitrariedad y facilitara la solucion justa, ya que la edad legal suministrara el quantum de capacidad minimo que la ley establece y que el juez debe respetar. Podriamos inmaginar que disperso seria el sistema de capacidad si el juez careciera de esa referencia. Por lo tanto, en el proceso judicial, habra incapacidad cuando la persona este por debajo de la capacidad que la normalidad de las personas tienen en la mayor edad. A mi modo de ver, esta es la razon de las dificultades que tienen los procesos de incapacidad consensual matrimonial al no tener en cuenta la centralidad de la edad legal matrimonial, propiciado por su catalogacion como impedimento, mas por razones manualisticas (anteriores al CIC de 1917) que juridicas: el proceso de incapacitacion civil puede ofrecer numerosas aportaciones tecnicas en el unico supuesto de incapacidad que la Iglesia se ha reservado.

En este estudio me he detenido en la interpretacion doctrinal de la norma de la mayoria de edad prevista en todos los codigos desde el inicio. Esta viene a ser el eje del regimen juridico de capacidad de obrar en los ordenamientos, y a la vez, implica el establecimiento de una tecnica cuyos principios y funcionamiento seran de aplicacion a todos aquellos casos en que se prevea una edad distinta de la mayoria de edad. Que se haya fijado otra edad no significa que se establezca un sistema de capacidad de obrar diverso, sino unicamente una variacion en los anos que se consideran mas adecuados a un concreto acto juridico. Ahora bien, sera necesario un estudio pormenorizado de cada edad distinta de la mayoria de edad, para esclarecer como se desenvuelve en cada una la tecnica de la presuncion iuris tantum de capacidad. Y en este sentido, se puede adelantar, que cuando se trata del ejercicio de derechos que por naturaleza o por bautismo pertenecen a la persona, se admite la prueba en contario del minimo de capacidad acorde con el acto en cuestion (p. e. la acreditacion del uso de razon a los 6 anos para recibir la primera comunion, o la dispensa de la edad en el matrimonio), aunque es preciso un desarrollo mas detallado de esta perspectiva.

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RECIBIDO: 1 DE ACOSTO DE 2018 / ACEPTADO: 26 DE SEPTIEMBRE DE 2018

JORGE CASTRO TRAPOTE

Doctor en Derecho

Universidad de Zaragoza. Zaragoza

orcid 0000-0003-1506-3023

trapotejc@gmail.com

DOI 10.15581/016.116.004

(1) Cfr. F. C. DI SAVIGNY, Sistema de Diritto romano attuale. Volumen terzo, Traduccion di Scialoia UTET, Torino 21900, 23. '

(2) Cfr. F. DE CASTRO Y BRAVO, Derecho civil de Espana. Tomo II. Derecho de la persona. Parte primera. La persona y su estado civil, Instituto de estudios politicos, Madrid 1952, 61.

(3) Articulo 488 Codigo civil frances. La tecnica de la mayoria de edad aparece en todos los codigos que he podido consultar, como por ejemplo en los canones 97 y 98 Codigo de Derecho canonico de 1983; articulos 315 y 322 Codigo civil espanol; articulo 2 Codigo civil italiano; articulos 24 y 25 Codigo civil argentino.

(4) Cfr. P. STANZIONE, Capacita e minore eta nella problematia della persona umana, Jovene Editore, Camerino 1976, 149.

(5) Cfr. J. L. LACRUZ BERDEJO--J. DELGADO ECHEVERRIA, Elementos de Derecho Civil. 1. Parte general. Volumen II. Personas, Dykinson, Madrid 42010, 4; cfr. B. WLNDSCHEID, Diritto delle pandette, Unione Tipografica Editrice, Milano 1902, 219; cfr. H. Nawiansky, Teoria general del Derecho, Comares, Granada 2002, 248; cfr. F. CARNELUTTI, Notas sobre la capacidad y la incapacidad, Revista de Derecho Privado 37 (1953) 949-956; cfr. C. MARTINEZ DE AGUIRRE Y ALDAZ, La persona y el Derecho de la persona, en P. De Pablo contreras (coord.), Curso de Derecho civil. Volumen I. Derecho privado. Derecho de la persona, Colex, Madrid 42011, 326; cfr. j. castan TobeNAS, Derecho civil espanol, comun y forai. Tomo I. Introduccion y parte general. Volumen II, Reus, Madrid "2007, 151; cfr. J. A. DORAL GARCIA, La personalidad juridica. De la libertad formal a la libertad civil, Revista de Derecho Privado 61 (1977) 112; cfr. F. FERRARA, Trattato di diritto civile italiano. Volumen I. Dottrine generali. Parte I, Athenaeum Roma, 1921, 459-460; cfr. A. FALZEA, <<Capacita. Teoria generale>>, en f. Calasso (dir.), Enciclopedia del diritto, VI, Giuffre Editore, Varese 1960, 38; cfr. C. GANCI, Persone fisiche e persone giuridiche, Giuffre, Milano 1946, 7; cfr. A. RAVA, Istituzioni di diritto privato. II. Diritto delle persone, CEDAM, Padova T932, 49; cfr. R. De ruggiero, Istitutioni di diritto civile, Principato, Milano 1953, 174; cfr. R. BERCOVITZ Y RODRIGUEZ CANO, Derecho de la persona, Montecorvo, Madrid 1976, 11; cfr. F. C. DE DIEGO, Curso elemental de Derecho civil espanol comun y forai. Tomo 2[grados]. Parte General, Victoriano Suarez, Madrid 1927, 76; cfr. A. GORDILLO Canas, Capacidad, incapacidades y estabilidad de los contratos, Tecnos, Madrid 1986, 39; cfr. C. VALVERDE Y VALVERDE, Tratado de derecho espanol. Tomo I. Parte General, Cuesta, Valladolid T925, 258-260, 273. En el ambito canonico se reproduce la doctrina civil: cfr. g. mlchiels, Principia Generalia de personis in Ecclesia, S. Joannis Evangelistae, Roma 1955, 37; cfr. A. BLAT, Comentarium textiis Codicis inris canonici. Liber II. De personis, Editio altera, Roma 1921, 8; cfr. M. Petroncelli, Diritto canonico, Jovene, Napoles "1983, 80; cfr. A. De Fuenmayor, sub c. 98, Comentario exegetico al Codigo de Derecho canonico, I, Eunsa, Pamplona '2002, 726; cfr. J. FERRER ORTIZ, Los sujetos del Ordenamiento canonico, en Manual de Derecho canonico, Eunsa, Pamplona 1988, 153; cfr. G. GHIRLANDA, Il diritto della Chiesa. Mistero de comunione, San Paolo, Milan '1990, 100; cfr. M. A TORRES-DULCE, Canones y leyes de la Iglesia. Nociones fundamentales, Palabra Madrid 2017, 78. "

(6) Cfr. A. DERNBURG, Pandette. Volume 1[grados]. Parte Ia. Parte Generale, Fratelli Bocca, Torino 1906, 155; cfr. A. BURDESE, Manuale di diritto privato romano, UTET, Torino T993, 142-143; cfr. E. BESTA' Le persone nella storia del diritto italiano, CEDAM, Padova 1931, 124; cfr. M. Roberti, Svolgimento storico del diritto privato in Italia. I, CEDAM, Padova T935, 145; cfr. M. MARRONE, Manuale di diritto privato romano, Giappichelli, Torino 2004, 164.

(7) Cfr. F. de A. SANCHO REBULLIDA, Estudios de Derecho civil II, Eunsa, Pamplona 1978, 47.

(8) Se encuentra en Tafaro la siguiente afirmacion: <<Puo dirsi che nel corso del Principato si arrivo a delineare una nozione confrontabile con il nostro concetto de capacita di agire: la quale era espressa dicendo che il ragazzo diveniva pubes o che la ragazza diventava viripotens>>, S. TATARO, Pubes et viripotens nella esperienza giuridica romana, Cacucci, Bari 1988, 22.

(9) Cfr. E. BESTA, Le persone nella storia..., cit., 119. Los pueblos germanicos fijaron la capacidad tambien en primer lugar por aspectos externos, aunque mas adelante adoptaron el criterio de la pubertad de los romanos, cfr. R. TRIFONE, Le persone e le classi sociali nella storia del diritto italiano, Nicola Jovene, Napoli 21933, 53-54, 57.

(10) Cfr. E. BESTA, Le persone nella storia..., cit., 116; cfr. A. burdese, <<Eta. a) Diritto romano>>, en C. MORTATI--S. PUGLIATTI (dirs.), Enciclopedia del Diritto, XVI, Giuffre, Varese 1967, 79.

(11) Asi expone Burdese este avance juridico: <<La capacita intellettuale della persona e presupposto per il riconoscimento della capacita di agire, e, a sua volta, condizionata anzitutto al raggiungimento di una determinata eta. La giurisprudenza romana e tuttavia orientata, sin da antico, all'accertamento, caso per caso, dello sviluppo, vuoi fisico vuoi psichico, dell'individuo, al fine di riconoscergli una totale o parziale capacita intellettuale, e, quindi, di agire, mentre solo progressivamente si viene a sostituire siffatto accertamento con la determinazione di limiti generali di eta>>, A. Burdese, Manuale di diritto..., cit., 139; cfr. E. BESTA, Le persone nella storia..., cit., 115; S. Tafaro, Pubes et viripotens..., cit., 95.

(12) Cfr. B. ALBANESE, Le persone nel diritto privato romano, Tipografia S. Montaina, Palermo 1979, 431; cfr. A BURDESE, Manuale di diritto..., cit., 140; cfr. S. tafaro, Pubes et viripotens..., cit., 2122. En estos autores se pueden ver fuentes romanas refiriendose a la pubertad establecida por la edad como plena capacidad de obrar. Cfr. K. L. ARNDTS, Le Pandette. Volumen 1. Parte Prima, Fava e Garagnani, Bologna 1882, 124; cfr. J. DELMAILLE, <<Age>>, en R. Naz (dir.), Dictionaire de Droit Canonique, I, Librairie Letouzey et Ane, Paris 1935, 342, sobre la pubertad legal y la pubertad natural (discusion que la moderna doctrina continua entre capacidad de obrar legal y capacidad natural, o entre edad legal o edad natural).

(13) Cfr. R. TRIFONE, Le persone e le classi..., cit., 51; cfr. M. Marrone, Manuale di diritto..., cit., 164; cfr. V. ARANGIO-RUIZ, Istituzioni di diritto romano, Eugenio Jovene, Napoli "1978, 493; cfr. P. BONFANTE, Instituciones de Derecho Romano, Reus, Madrid '2002, 56.

(14) Cfr. M. PLANIOL, Traite' Pratique de Droit Civil Francais. Tome I. Les persones, Libraire generale de droit et de jurisprudence, Paris 1925, 307.

(15) Cfr. F. DE CASTRO Y BRAVO, Derecho civil..., cit., 150.

(16) De los trabajos de preparacion del CIC de 1983: <<Codex I. C. primo quidem legislationem propie canonicam de aetatibus, sicut de statu menas et de sexu, stabilivit. Ius Decretalium non habebat de nsdem praescripta, et in genere ad capacitatem personarum admisit et applicavit praescripta quae in iure romano vigebant. Unde iuris canonici antique monumenta pauca tantum de iisdem habuerunt praescripta, sed universa doctrina ante Codicem applicavit quae ius romanum de hac materia praescripta edixit>>, Communicationes 21 (1989) 36. Con anterioridad ya lo apuntaba Gasparri: <<Ecclesia hanc legislationem adoptavit (sobre la pubertad legal de Justiniano), eamque ipse Codex recepii, ut patet ex can. 88.2. Equidem in cit. c. 3, X, De Desponsatione impuberum, IV, 2>>, P. Gasparri, Tractatus canonicas de malrimonio. Volumen I-II, Typis Polyglottis Vaticanis Vaticano 1932, 290; cfr. G. MICHIELS, Principia Generalia..., cit., 37; cfr. M. CONTE A CORONATA, Institutions iuris canonici. De sacramentis. Tractatus canonicus. Volumen III, Marietti, Casali T957,'359; cfr. F. X. WERNZ--P. VIDAL, Ius canonicum, Tomo V. Ius matrimoniale, Universitatis Gregori'anae,' Romae 1925, 227; cfr. A. VEERMEERSCH--J. CREUSEN, Epitome iuris canonici. Tomus II, Mechlinlae, Bruxelles "1940, 236; cfr. J. Mans Puigarnau, Derecho matrimonial canonico. Volumen I, Bosch, Barcelona 1959, 152; cfr. E. Montero y Gutierrez, El matrimonio y las causas matrimoniales, Saez, Madrid 71965, 120; cfr. E. F. Regatexo, Derecho matrimonial eclesiastico, Sal Terrae, Santander 1962, 132. Esa asuncion recorre la historia de los avances seculares que se van incorporando a la ciencia canonica. Las aportaciones de la pandectistica ftieron prudentemente asumidas en la gran obra de Wernz poco antes de la primera codificacion canonica tal y como hace notar Lom bardia, cfr. P. LOMBARDIA, Escritos de Derecho canonico I, Eunsa, Pamplona 1973, 455.

(17) Stanzione insiste en esta idea: <<Non solleva dubbi, infatti, l'affermazione che l'eta si presenta come unita di misura, come trasposizione nel linguaggio chiaro delle cifre di un fenomeno altrimenti indefinibile>>, P. STANZIONE, Capacita e ?ninore eta..., cit., 262.

(18) A este aspecto se refiere Savigny en la siguiente cita: <<I sabiniani volevano soltanto andar pio sicuri, cercando per quanto era possibile di sostituire mediante indagini la certezza alla presunzione, che anch'essi non ponevano in dubbio>>, F. C. DI SAVIGNY, Sistema de Diritto..., cit., 82; tambien en cfr. R. ASTOLEI, Il matrimonio nel Diritto romano preclassico, CEDAM, Padova '2002, 91.

(19) <<La pubertas e la pio antica del pari che la pio importante (...). Da tal momento in poi esso e pienamente capace di agire. (...)>>, F. C. DI SAVIGNY, Sistema de Diritto..., cit., 25-26, 65; cfr. A DERNBURG, Pandette..., cit., 145; cfr. S. TAPARO, Pubes et viripotens..., cit., 22; cfr. B. ALBANESE, Le persone nel diritto..., cit., 431; cfr. A. BURDESE, Manuale di diritto..., cit., 140; cfr. P. BONFANTE, Instituciones de Derecho..., cit., 56; cfr. A. RAVA, Istituzioni di diritto privato. II. Diritto delle persone, CEDAM, Padova (5) 1932, 49; cfr. R. TRIFONE, Le persone e le classi..., cit., 61; cfr. R. Astolfi, Il matrimonio nel Diritto romano classico, CEDAM, Padova 2006, 234; cfr. R. DE RUGGIERO, Istitutioni di diritto..., cit., 267.

(20) Cfr. M. ROBERTI, Svolgimento storico..., cit., 140. El concepto de enfermedad lo tomo en sentido amplio como 'la ausencia de la normal capacidad'.

(21) Por ejemplo en cfr. F. Degni, Le persone fisiche e i diritti della personalita, en F. VASSALLI (dir.), Trattato di diritto civile italiano II-I, UTET, Torino 1939, 274-275. En todo caso reconoce que con el tiempo se anadio tambien como base de la edad la propiedad psiquica, y que es el criterio que llega a la codificacion; igualmente en cfr. M. ROBERTI, Svolgimento storico..., cit., 138; cfr. S. TAFARO, Pubes et viripotens..., cit., 221-222.

(22) Asi sintetiza De Castro este binomio habitual en la doctrina: <<El capaz para todos los actos de la vida civil es quien reune estas dos notas: la positiva de estar emancipado sin restricciones y la negativa de no estar incapacitado>>, F. DE CASTRO Y BRAVO, Derecho civil..., cit., 54.

(23) <<Anche a voler designare l'eta come un aspetto della persona--pio correttamente, espressione numerica di uno stadio del suo sviluppo fisio-psichico-, essa costituirebbe sempre parte integrante della realta unitaria in cui consiste l'uomo>>, P. STANZIONE, Capacita e minore eta..., cit., 262-263. Tambien Carnelutti: <<La edad constituye un modo de ser de la persona>>, cfr. F. CARNELUTTI, Teoria general del Derecho, Revista de Derecho privado, Madrid 1941, 244.

(24) El problema de fondo se percibe bien en el siguiente texto de Falzea: <<Se la capacita di intendere e di volere e il presupposto della capacita di agire--e per conseguenza, la incapacita di intendere e di volere la causa (sia pure mediata) della incapacita di agire-, deve necessariamente escludersi che essa costituisca il substrato di fatto della corrispondente qualita giuridica. Questa precisazione, che ha carattere essenzialmente teorico, appare indispensabile di fronte all'idea, peraltro frequente, secondo cui la capacita di agire (nel diritto penale: la imputabilita) sarebbe un fenomeno complesso, costituito da un elemento di fatto, rappresentato dalla capacita di intendere e di volere, e da un elemento giuridico, costituito dalla corrispondente qualita giuridica>>, A. FALZEA, Capacita. Teoria generale..., cit., 41.

(25) La doctrina, en el momento de examinar la relacion de la capacidad natural con la capacidad de obrar, suele referirse a la primera como el sustratum o presupuesto de la segunda. A la pregunta, de que significa presupuesto, la respuesta seria, que no cabe ninguna limitacion de la capacidad de obrar que no estuviera basada en la capacidad natural, y tambien, que alli donde hay capacidad natural, debe haber capacidad de obrar. En el fondo se trata de buscar el equilibrio entre la seguridad juridica y la verdad material. Esta postura es frecuente en la explicacion de los autores, cfr. C. MARTINEZ DE AGUIRRE Y ALDAZ, La proteccion juridico-civil de la persona por razon de la menor edad (Una aproximacion teleologica a las instituciones de asistencia y proteccion de menores en nuestro Derecho civil), Anuario de Derecho Civil 45 (1992) 1402; cfr. J. L. LACRUZ BERDEJO J. DELGADO ECHEVERRIA, Elementos de Derecho..., cit., 4; cfr. F. CARNELUTTI, Notas sobre la capacidad..., cit., 950; cfr. F. FERRARA, Trattato di diritto..., cit., 459; cfr. P. RESCIGNO, <<Capacita di agire>>, en A Azara--E. Eula, Novissimo Digesto Italiano, II, UTET, Torino '1957, 861; cfr. F. Messineo, Manuale di diritto civile e commerciale, Giuffre, Milano '1957, 227-228; cfr. C. RUPERTO, <<Eta. c) Diritto privato>>, en C. MORTATI--S. PuGLIATTI (dirs.), Enciclopedia del Diritto, XVI, Giuffre, Varese 1967, 89.

(26) Cfr. M. DOGLIOTTI, Le persone fisiche, en P. Rescigno, Trattato di diritto privato 2. Persone e famiglia. Tomo primo, UTET, Torino 1982, 16; cfr. Q. M. scaevola, Codigo civil comentado y concordado extensamente. Tomo I, Moreno y Rojas, Madrid 1889, 148; cfr. E. RAMOS CHAPARRO, La persona y su capacidad civil, Tecnos, Madrid 1995, 283-284, 305; cfr. G. ALPA--G. RESTA, Le'persone e la familia. I. Le persone fisiche e i diritti della personalita, UTET, Torino 2006, 25; cfr. N. Coviello, Doctrina general del Derecho civil, Uteha, Mexico D. F. T949, 160.

(27) Cfr. J. L. LACRUZ BERDEJO--J. DELGADO ECHEVERRIA, Elementos de Derecho..., cit., 4; cfr. A. DE LAMA AYMA, La proteccion de los derechos de la personalidad del menor de edad, Tirant lo Blanc, Valencia 2006, 102; cfr. A. COLIN--H. CAPITANE, Curso elemental de Derecho civil. Termo primero, Reus, Madrid 1922, 170, 218; cfr. P. STANZIONE, Persona fisica. Diritto civile, en G. AUTORINO STANZIONE--P. STANZIONE, Diritto civile e situazioni esistenziale, Giappichelli, Torino 1997, 94; cfr. IDEM, Capacita e minore eta..., cit., 269; cfr. I. RAVETLLAT BALLESTE, ?Por que dieciocho anos? La mayoria de edad civil en el ordenamiento juridico civil espanol, Anales de la Catedra de Francisco Suarez 49 (2015) 132.

(28) Cfr. c. Gangi, Persone fisiche..., cit., 73; cfr. M. DEL C. GETE ALONSO Y CALERA, La nueva normativa en materia de capacidad de obrar de la persona, Civitas, Madrid 1985, 25; cfr. F. CARNELUTTI, Teoria general..., cit., 248; cfr. P. STANZIONE, Capacita e minore eta..., cit., 207.

(29) Cfr. E. BESTA, Le persone nella storia..., cit., 120; cfr. M. marrone, Manuale di diritto..., cit., 164.

(30) Sobre ello llama la atencion Martinez de Aguirre: <<Llevada a su extremo, la correspondencia entre capacidad natural y la capacidad de obrar (que seria un mero reflejo juridico de aquella) obligaria a comprobar caso por caso la capacidad natural de las personas, para poder determinar asi, tambien caso por caso, su concreta capacidad de obrar; lo cual es impracticable porque, evidentemente, paralizaria por completo la vida juridica>>, C. MARTINEZ DE AGUIRRE Y ALDAZ, La proteccion juridico-civil..., cit., 1406.

(31) P. RESCIGNO, Capacita di agire..., cit., 862; tambien en CFR. J. PUIG BRUTAU--L. PUIG FERRIOL, Fundamentos de Derecho civil. Torno I. Volumen I. Parte General. Sujeto y objeto del Derecho, Bosch, Barcelona 1979, 277.

(32) Sobre esto mismo llama la atencion Lete del Rio: <<Este criterio [fijar una edad como punto de referencia] se esta olvidando en las modernas leyes reformadoras del Codigo civil, que se inclinan por una dependencia entre capacidad y aptitud 'concreta' de la persona que se trate, prescindiendo del dato objetivo de la edad>>, J. M. LETE DEL RIO, Titulo XI. De la mayor edad y de la emancipacion, en M. Albadalejo (dir.), Comentarios al Codigo civil y compilaciones forales, IV, Edersa, Madrid 21985, 495.

(33) Cfr. G. Sciascia, <<Capacita giuridica. Diritto romano>>, en A. AZARA--E. EULA, Novissimo Digesto Italiano, II, UTET, Torino T957, 871. Stanzione propone el establecimiento de varias hipotesis de actuacion del menor en vez de edades; el sistema que puede resultar es complicado y seguramente inviable, cfr. P. STANZIONE, Capacita e minore eta..., cit., 374-378; cfr. Idem, Persona fisica..., cit., 242.

(34) Cfr. IDEM, Capacita e minore eta..., cit., 315; cfr. E. RAMOS CHAPARRO, La persona y su capacidad..., cit., 301; cfr. A. Nieto Alonso, Capacidad del menor de edad en el ordenamineto patrimonial civil y alcance de la intervencion de sus representantes legales, Revista de Derecho civil 3 (2016) 41, en http://nreg.es/ojs/index.php/RDC.

(35) Se hace referencia al articulo 428 del Codigo civil italiano. Esta norma trataba de responder al necesario recurso que la jurisdiccion civil italiana hacia a la incapacidad natural, lo que llevo a algunos autores a exigir una prevision legal. Es una muestra paradigmatica del formalismo con el que se afronto esta cuestion.

(36) Cfr. F. de A. SANCHO REBULLIDA, Estudios de Derecho..., cit., 89.

(37) Cfr. U. GUALAZZINI, <<Eta. b) Diritto intermedio>>, en C. MORTATI--S. PUGLIATTI (dirs.), Enciclopedia del Diritto, XVI, Giuffre, Varese 1967, 80.

(38) Cfr. C. MARTINEZ de Aguirre y Aldaz, La proteccion juridico-avil..., cit., 1423; cfr. IDEM, La edad, en P. DE PABLO CONTRERAS (coord.), Curso de Derecho civil. Volumen I. Derecho privado. Derecho de lapersona, Colex, Madrid (4) 2011, 401; cfr. F. DEGNI, Le persone fisiche..., cit., 8; cfr. M. del R. VALPUESTA FERNANDEZ, El Derecho civil. Codificacion y Cmstitucion, en Derecho Civil. Parte general. Derecho de la persona, Tirant lo Blanc, Valencia (4) 2003, 213.

(39) Cfr. J. M. LETE DEL RIO, Titulo XI. De la mayor edad..., cit., 499,504; cfr. C. MARTINEZ DE AGUIRRE Y ALDAZ, sub. 314-324 Ce, en P. De Pablo Contreras--R. Valpuesta Fernandez, Codigo civil comentado, I, Civitas-Thomsom Reuters, Navarra 2011, 1323-1324; cfr. N. perez de castro, El menor emancipado, Tecnos, Madrid 1988, 33; cfr. F. FERRARA, Trattato di diritto..., cit., 491-492; cfr. g. goubeaux, Traite de Droit civil. Les personnes, Librairie generale de Droit et de Jurisprudende, Paris 1989, 322.

(40) F. MESSINEO, Manuale di diritto..., cit., 234. Igualmente Rescigno: <<Quando il soggetto sia legalmente capace di agire, e irrelevante l'incapacita naturale>>, R rescigno, Capacita di agire..., cit., 864. En estos terminos se expresa Ondei: <<La incapacita di agire e presunta, o, per meglio dire, stabilita dalla legge nel caso della minore eta, indipendentemente dalla effettiva capacita mentale che il soggetto possa avere>>, E. ONDEI, Le persone fisiche e i diritti della personalita, UTET, Torino 1965, 96. Aqui se mantienen paralelas sin coordinarse unitariamente. Igualmente en cfr. B. WLNDSCHEID, Diritto delle pandette..., cit., 893. En mi opinion lo que existe es una falta de enfoque sobre la naturaleza juridica de las normas legales que establecen la capacidad de obrar. Por un lado esta la capacidad natural y por otro las normas que reconocen la capacidad de obrar legal: el problema es como se articulan. Puede parecer que los autores mantienen una posicion formalista porque remarcan el enunciado legal en demerito de la capacidad natural, sobre la que se apoya, dicen, mediatamente. Del mismo modo que el sujeto de derecho no se apoya mediatamente en el hombre real, tampoco la capacidad de obrar legal se apoya mediatamente en la capacidad natural. El hombre real y el sujeto de derecho es lo mismo, y la capacidad de obrar legal y la capacidad natural son tambien lo mismo. A mi juicio, el problema es hallar la tecnica que permita armonizar adecuadamente, sin contraponer, la capacidad natural y la capacidad legal en una relacion donde se impliquen mutuamente sin excluirse.

(41) La "no nulidad absoluta" es sinonimo de "anulabilidad", pero he preferido mantener la expresion citada para resaltar uno de sus efectos mas importantes como es el mantenimiento de la validez del negocio juridico hasta que no sea definitivamente atacado por el procedimiento que corresponda en cada caso. Ha sido una cuestion discutida. Pero incluso entre aquellos autores que sostienen que se trata de un contrato sin validez, podrian admitir el efecto de la "no nulidad absoluta". Esta es, por ejemplo, la postura del Tribunal Supremo espanol: <<En este sentido se ha manifestado nuestra jurisprudencia, manifestando que los contratos celebrados por los menores de edad no son nulos ni inexistentes, sino anulables. Ahora bien, precisa la STS de 28 de abril de 1977 que hay que determinar "si se trata de un menor sin capacidad natural o con ella, y que en el primer caso el contrato sera inexistente y en el segundo anulable">>, R. LOPEZ SAN LUIS, La capacidad contractual del menor, Dykinson, Madrid 2001, 1S7. Ademas, esta cuestion es solucionada de forma diversa en los codigos civiles de los distintos paises.

(42) ?Por que se olvido? En mi opinion por los parametros ideologicos de la codificacion. Se identificaba el Derecho con la ley (el Codigo), y los jueces pasaban a ser la bouche de la loi, lo que desplazaba la jurisprudencia a un apendice del Derecho y no a una elemento constitutivo. Es normal que esta division drastica entre la ley y su aplicacion sembrara una sospecha inicial sobre la presuncion iuris tantum, que permitia dejar si efecto la norma material en el ambito procesal. Tambien ha influido en el olvido el concepto de Derecho que se tenga. Desde el siglo XVII parece como si existiera el mundo real y el mundo juridico, y las explicaciones irian encaminadas a fundamentar este en aquel; mas tarde la fundamentacion sera, no tanto en el mundo natural cuanto en la autoridad del legislador; esta concepcion explica la postura formalista. Pero tambien se puede concebir un unico mundo, el real, que puede ser abordado tecnicamente, con su metodo propio, por el Derecho; este no seria fuente de una realidad juridica, sino la ordenacion justa de la unica realidad; el Derecho no es un mundo paralelo, es una ciencia que estudia el unico mundo que existe.

(43) El resto de edades eran especiales, y a veces se agotaban en un solo negocio juridico. La pubertad legal era la unica edad general; en concreto era la plena capacidad de obrar que mas tarde heredarian los codigos con la mayoria de edad, aunque en una edad mas cercana a los 25 anos (edad en la que no se podia ejercer la restitutio in integrum). Lo importante no es el quantum, sino la tecnica de disponer de una edad general.

(44) Cfr. J. PUIG BRUTAU--L. PUIG FERRIOL, Fundamentos de Derecho..., cit., 278; cfr. M. ALBADALEJO, Derecho civil..., cit., 158; cfr. C. GANGI, Persone fisiche..., cit., 76; cfr. A. COLIN--H. CAPITANT", Curso elemental de Derecho civil. Tomo segundo. Volumen I, Reus, Madrid 1923, 6, 8; cfr. A. LOPEZ AZCONA, La peculiar situacion juridica del menor aragones mayor de catorce anos, Actualidad Juridica Iberoamericana 2 (2015) 455; cfr. I. RAVETLLAT BALLESTE, ?Por que dieciocho anos?..., cit., 130; cfr. A. FERNANDEZ DE BUJAN, Capacidad. Discapacidad. Incapacitacion. Modificacion judicial de la capacidad, Revista Juridica 23 (2011) 54; cfr. p. standone, Persona fisica..., cit., 243-244; cfr. F. de A. Sancho Rebullida, Estudios de Derecho..., cit., 47-48; cfr. F. Degni, Le persone fisiche..., cit., 8; cfr. C. MARTINEZ DE AGUIRRE Y ALDAZ, La edad..., cit., 399; cfr. IDEM, sub. 314-324 Ce..., cit., 1334; cfr. IDEM, La proteccion juridico-civil..., cit., 1407, 1418; cfr. J. M. LETE DEL RIO, Titulo XI. De la mayor edad..., cit., 504; cfr. J. CASTAN TOBENAS, Derecho Civil..., cit., 151; cfr. R. LOPEZ SAN LUIS, La capacidad..., cit., 41-42; cfr. R. BERCOVITZ y RODRIGUEZ CANO, Derecho de la persona..., cit., 16; cfr. J. L. LACRUZ BERDEJO--J. DELGADO ECHEVERRIA, Elementos de Derecho..., cit., 4; cfr. G. GOUBEAUX, Traite'de Droit..., cit., 321-322. En el ambito canonico se sigue esta misma inercia: cfr. G. MICHIELS, Normae Generalis Iuris Canonici, Sant Ioannis Evangelistae, Roma 1949, 357-358; cfr. J. DELMAILLE, Age..., cit., 315; cfr. A. S. sanchez Gil, <<Presuncion>>, enj. Otaduy--A. VIANA-J. SEDANO (eds.), Diccionario General de Derecho Canonico, VI, Thomson Reuters Aranzadi, Cizur Menor (Navarra) 2012, 426; cfr. M. A. TORRES-DULCE, Canones y leyes..., cit., 80; cfr. H. A. AYRINHAC--P. J. LYDON, MaiTiage legislation in the New Code of Canon Law, Benzinger Brothers, New York T952, 124; cfr. J. A. Coriden--T. J. Green--D. E. Heintschel, The Code of Canon Law. A text and commentary, Geoffrey Chapman, London 1985, 72; cfr. A. cortes, <<Edad>>, en J. OTADUY--A. VLANA --J. SEDANO (eds.), Diccionario General de Derecho Canonico, iii, Thomson Reuters Aranzadi, Cizur Menor (Navarra) 2012, 524.

(45) STS 227 de 18 de marzo de 1988: <<Que constituye un principio general e indiscutido de derecho, consagrado por el Codigo Civil y confirmado por la doctrina de esta Sala, el de que la capacidad de las personas se presume siempre mientras que su incapacidad ha de ser acreditada de modo evidente y completo>>. Igualmente en las SSTS 461 de 19 de mayo de 1998, 683 de 26 julio de 1999, 1082 de 20 de noviembre de 2002, 926 de 15 de octubre de 2001, 716 de 7 de julio 2004, 6888 de 10 de noviembre de 2005, 282 de 29 de abril de 2009, 322 de 5 de mayo de 2011, 617 de 11 de octubre de 2012, 235 de 29 de abril de 2015, 553 de 14 de octubre de 2015.

(46) Sinteticamente lo afirma Messineo: <<La capacita di agire e la regola. L'incapacita di agire, ossia l'inettitudine ad agire--suo termine antitetico--e l'eccezione (...). Chi afferma l'incapacita debe darsi carico della relativa prova>>, F. MESSINEO, Manuale di diritto..., cit., 228.

(47) Para el Derecho romano tambien la enfermedad era la otra gran circunstancia que afectaba a la capacidad de obrar, cfr. E. BESTA, Le persone nella storia..., cit., 124; cfr. B. ALBANESE, Le persone nel diritto..., cit., 537 ss.; cfr. A. BURDESE, Manuale di diritto..., cit., 142-143.

(48) Cfr. F. CARNELUTTI, Notas sobre la capacidad..., cit., 951; cfr. A. COLIN--H. CAPITANT, Curso elemental..., cit., 294; cfr. M. Planiol, Traite Pratique..., cit., 302.

(49) En el Derecho espanol se ha pronuciado la DGRN en la importante Resolucion de 3 de marzo de 1989: <<2. (...) y, por otra parte, el articulo 322 del Codigo Gvil debe ser valorado en conexion con la tecnica del Codigo Civil de fijar, con ocasion de la regulacion de actuaciones juridicas concretas, la edad requerida para su valida conclusion (vid. articulos 46, 443, 662, 992, 1.246 y 1.263 del Codigo Civil, y 2 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, etc.), lo que permite afirmar que si a partir de los dieciocho anos se presupone el grado de madurez suficiente para toda actuacion civil (con las excepciones legales que se establezcan), por debajo de esta edad habra de atenderse a la actuacion concreta que se pretenda realizar, cubriendo la falta de prevision expresa por cualquiera de los medios integradores del ordenamiento legal (articulos 1, 3 y 4 del Codigo Civil), y no por el recurso a una regla general de incapacidad que ademas no se aviene ni con el debido respeto a la personalidad juridica del menor de edad>>. Y la SAP B 566 de 12 de julio de 2016 se expresa como sigue: <<Sacramento tiene 63 anos, pero no consta que su edad mental sea inferior a la de una persona de 18 anos>>. La cursiva es mia.

(50) La perspectiva positiva interesa recuperarla en el ambito de la capacidad de obrar: <<Nella scienza del diritto, l'aspetto negativo dei fenomeni e visto solitamente nell'ottica dell'eccezionalita e ad esso e lecito riservare nelle trattazioni non pio di un fugace cenno, mentre l'analisi debe svolgersi sul piano delle connotazioni positive, rispettando ed allienandosi cosi a cio che avviene normalmente: la valutazione del profilo patologico non assurge a livello, non rispecchierebbe adeguatamente la realta>>, P. STANZIONE, Capacita e minore eta..., cit., 192.

(51) Cfr. I. TENA PIAZUELO, La capacidad pa ra realizar actos con eficacia juridica, en la jurisprudencia, en S. De Salas Murillo (coord.), Hacia una vision global de los mecanismos juridico-privados de proteccion en materia de discapacidad, El Justicia de Aragon, Zaragoza 2010, 145; cfr. A. COLIN--H. CAPITANT, Curso elemental..., cit., 302.

(52) Por ejemplo en el c. 124 [seccion] 1 CIC.

(53) Los codigos civiles resuelven de diversas formas esta cuestion, por lo que se habra de tener cuenta la regulacion especifica de cada pais.

(54) Es la rei incerta del canon 1584 CIC (antiguo c. 1825).

(55) V. GIMENO SENDRA, Proceso civil practico. Tomo IV, La Ley, Madrid 42010, 942.

(56) Cfr. J. CARRERAS, Naturaleza juridica y tratamiento de las presunciones, Revista juridica de Catalunya 61 (1962) 538.

(57) Cfr. V. GIMENO SENDRA, Proceso civil..., cit., 942. Asi se desprende, por ejemplo, del articulo 385.1.1.[grados] LEC espanola: <<Tales presunciones [legales] solo seran admisibles cuando la certeza del hecho indicio del que parte la presuncion haya quedado establecida mediante la admision o prueba>>. En el mismo sentido el derogado articulo 1249 Cc establecia: <<Las presunciones no son admisibles sino cuando el hecho de que han de deducirse este completamente acreditado>>.

(58) Puede recibir otros nombres en funcion del contexto doctrinal en el que se mencione: hecho conocido, hecho indiciario, indicio; en el ambito espanol se emplea <<hecho indicio>> (art. 385.1 LEC), <<hecho probado o admitido como fundamento de la presuncion>> (art. 385.2 LEC), <<he chos o circunstancias concluyentes>> (jurisprudencia: p. e. STS 22 de diciembre de 2004), etc.

(59) Es <<el enlace que ha de haber entre el hecho que se presume y el hecho probado o admitido que fundamenta la presuncion>> (art. 385.2 LEC). El canon 1584 CIC lo llama probabilis cmiectura (antiguo c. 1825).

(60) STS 300 de 2 marzo 2007 respecto al nexo entre el hecho base y el hecho presunto: <<Si bien se encuentra en la esencia de la presuncion que el enlace preciso y directo que religa el hecho base con el hecho consecuencia se ajuste a las reglas del criterio humano, no se exige que la deduccion sea univoca, pues de serlo nos encontrariamos ante un supuesto de hechos concluyentes>>.

(61) Cfr. A. S. SANCHEZ GIL, La presunzione di validita dell'atto giuridico nel diritto canonico, Giuffre, Milano 2006, 35; cfr. P. ALVAREZ SANCHEZ DE MOVELLAN, La prueba por presunciones. Particular referenda a su aplicacion judicial en supuestos de responsabilidad extracontractual, Comares, Granada 2007, 122; CFR. J. AGUILO REGLA, Presunciones, verdad y normas procesales, Isegoria 35 (2006) 14; cfr. L. RAMPONI, La teoria generales delle presunzioni nell diritto civile italiano, Bocca, Roma 1890, 6; cfr. L. PENA GONZALO--T. AUSIN DIEZ, La inferencia de hechos presuntos en la argumentacion probatoria, Anuario de Fisolofia del Derecho 18 (2001) 96; cfr. L. P. COMOGLIO, Le prove civili UTET, Torino 22 004, 489.

(62) Cfr. A. M. LORCA NAVARRETE, Tratado de derecho procesal civil. Parte general. El nuevo proceso civil Dykinson, Madrid 2000, 779.

(63) Cfr. J. AGUILO REGLA, Presunciones, verdad..., cit., 12-13; cfr. L. PENA GONZALO--T. AUSIN DIEZ, La inferencia de hechos presuntos..., cit., 96.

(64) Cfr. A. M. LORCA NAVARRETE, Tratado de derecho procesal..., cit., 778.

(65) Cfr P. ALVAREZ SANCHEZ DE MOVELLAN, La prueba por presunciones..., cit., 117.

(66) La capacidad natural esta mediada por su realidad social o maxima de experiencia; es decir, as circunstancias sociales pertenecen al interior de la capacidad natural y asi lo refleja la norma legal. Se habla tambien por la doctrina de una adaptacion de la regla legal a las circunstancias sociologicas, cfr. C. MARTINEZ DE AGUIRRE Y ALDAZ, La proteccion juridico-civil..., cit., 1420. Lasarte apunta otra razon junto a la madurez a la hora de fijar una edad, como es la dependencia con la formacion e instruccion de los jovenes, cfr. C. lasarte, Parte general y derecho de la persona Principios de derecho civil, Marcial Pons, Madrid "2011, 189.

(67) A ello se refiere la teoria de la normalidad (fitting): <<la necesidad de que, en el caso concreto, se admita como verdadero aquello que lo es en la mayoria de los casos, mientras que razones no se opongan>>, J. CARRERAS, Naturaleza juridica..., cit., 538.

(68) Ademas, ha de haber un nexo que se de, no siempre y en todos los casos, sino en la mayoria de e los, y que sea razonable. Se observa, que el legislador al fijar una edad, tiene en cuenta id quod plerumque accidrt es decir, <<la consideracion de que una persona normal, en condiciones nonnales, a dicha edad ha adquirido ya la capacidad natural bastante para llevar a cabo la actuacion o actuaciones a que el legislador le autoriza--o, si se trata de la edad de la mayoria, para reconocerle con caracter general la capacidad de obrar->>, C. MARTINEZ DE AGUIRRE Y ALDAZ La proteccionjuridico-civil..., cit., 1417.

(69) Precisa Ortells Ramos hablando de la presuncion, que <<la consecuencia juridica de una norma esta vinculada a un supuesto de hecho de dificil o imposible comprobacion o, simplemente, no comprobado>>, M. ORTELLS RAMOS, Derecho procesal civil, Thomson-Aranzadi, Pamplona (8) 2008 372

(70) <<La maxima de experiencia queda asi embebida en la norma legal, y es un instrumento que, una vez utilizado, deja de tener interes lo mismo para las partes que deben cumplir la norma que para el Juez que la aplique en via jurisdiccional. A las partes y al Juez les esta pues vedado corregir el juicio sobre probabilidad y discernir si la maxima existia o ha sido debidamente utilizada; para ellos no hay mas que la decision del Legislador que ha de ser cumplida y tenida en cuenta sin entrar a juzgar sobre la correccion del juicio que le ha servido de base>>, J. CARRERAS, Naturaleza juridica..., cit., 532. Lo que se podra llevar al proceso es que, o bien no es tal el hecho base--que la edad natural es otra-, o que en ese caso concreto Ma la maxima de experiencia, es decir, no existe el hecho presunto.

(71) Canon 18 CIC: <<Las leyes que establecen una pena, coartan el libre ejercicio de los derechos, o contienen una excepcion a la ley se deben interpretar estrictamente>>.

(72) L. PENA GONZALO--T. AUSIN DIEZ, La inferencia de hechos presuntos..., cit., 110. El [no] de la cita se ha de suprimir en la frase de los autores.

(73) Articulo 385.3 LEC: <<Las presunciones establecidas por la ley admitiran la prueba en contracfos en 'lue aquella expresamente lo prohiba>>. El CIC no reproduce el canon 1826 CIC de 1917, que reconocia tanto la presuncion iuris tantum como la iuris et de iure: <<Contra la presuncion simplemente de derecho se admite prueba tanto directa como indirecta--contra la presuncion de derecho y por derecho, solo indirecta, esto es, contra el hecho en que se fonda la presuncion>>, que es lo mismo que decir que no admite prueba contra la presuncion, sino prueba para saber que no es de aplicacion la presuncion en el caso.

(74) Cfr. A. COLIN--H. CAPITANT, Curso elemental..., cit., 201.

(75) Cfr. A. D'ORS, Derecho privado romano, Eunsa, Pamplona 102004, 185.

(76) Cfr.R. REGGI, <<Presunzione, a) Diritto romano>>, en F. SANTORO-PASARELLI (dir.), Enciclopedia del Diritto, XXXV, Giuffre, Varese 1986, 257; cfr. E. Scavo Lombardo, <<Presunzione e) Diritto canonico>>, en F. SANTORO-PASARELLI (dir.), Enciclopedia del Diritto, XXXV, Giuffre, Varese

(77) Cfr. J. CHIOVENDA, Principios de Derecho Procesal Civil, Tomo II, Reus, Madrid 1977 680-681; cfr A. S. SANCHEZ GIL, <<Presuncion>>..., cit., 433.

(78) Cfr. L. P. COMOGLIO, Le prove civil..., cit., 476.

(79) Cfr. J. GUASP--P. ARAGONESES, Derecho Procesal Civil. I. Introduccion y parte venerai Thomson-Civitas, Madrid 72004, 479. 6

(80) Aunque se reconozca la posibilidad de la presuncion iuris et de iure en nuestro Derecho (art. 385.3), segun Guasp y Aragoneses seria dudosa que se diera en nuestro Ordenamiento cfr ibid 479. En el ambito canonico, el CIC de 1983 no las menciona siquiera, como si hacia el CIC de 1917 (cc. 1825-1826).

(81) <<Toda presuncion tecnica es, segun la terminologia antigua, iuris tantum>>, L. Pietro Castro Derecho procesal civil, Tomo I, Libreria General, Zaragoza 1946, 316.

(82) L. P. COMOGLIO, Le prove civil..., cit., 476. La cursiva de la cita es mia.

(83) <<La finalidad de la presuncion es dar seguridad a situaciones juridicas que pueden con justicia y fundamento suponerse existentes>>, L. PIETRO CASTRO, Derecho procesal..., cit., 315. Y mas adelante<<La presuncion persigue dispensar cierta proteccion a determinadas situaciones juridicas>>, ibid., 316; cfr. J. chiovenda, Principios de Derecho..., cit., 260; cfr. A. BONET Y NAVARRO, <<Presunciones. Derecho procesal>>, en Enciclopedia Juridica Basica, III, Civitas, Madrid 1995, 5047; cfr. J. MONTERO AROCA, La prueba en el proceso civil, Thomson-Civitas, Pamplona '2011,93; cfr. V GLMENO SENDRA--P. MORENILLA ALLARD, Derecho Procesal Civil. I. El proceso de de declaracion. Parte General, Colex, Madrid 2004, 402; cfr. D. MENDONCA, Presunciones..., cit., 84, 94-95; cfr. J. Aguilo regla, Presunciones, verdad..., cit., 18; cfr. L. PENA GONZALO--T. AUSIN DIEZ, La inferencia de hechos presuntos..., cit., 101; cfr. A COLIN--H. CAPITANT, Curso elemental..., cit., 201; cfr. J. W. HEDEMANN, Las presunciones en el Derecho, Revista de Derecho Privado, Madrid 1931, 225; cfr. A S. SANCHEZ GIL, <<Presuncion>>..., cit., 433.

(84) J. CHIOVENDA, Principios de Derecho..., cit., 258.

(85) <<Las presunciones indican anticipadamente una respuesta posible a la cuestion controvertida, a los efectos de producir una decision. En otros terminos: con el fin de resolver un caso, el juzgador debe, por disposicion legal, tomar como cierta determinada proposicion o como producido determinado estado de cosas, mientras no existan elementos de prueba en contra>>, D. MENDONCA, Presunciones..., cit., 83.
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Author:Castro Trapote, Jorge
Publication:Ius Canonicum
Article Type:Ensayo
Date:Dec 1, 2018
Words:20955
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