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La masoneria y el movimiento obrero: imagos e ideas para una reflexion teorica.

RESUMEN: Por primera vez en la historiografia, se teoriza en este trabajo sobre las influencias, concurrencias e interrelaciones de indole emblematica e ideologica que existieron entre estas dos culturas politicas: la francmasoneria y el obrerismo. Para ello el autor, partiendo de un cuestionario de trabajo preliminar, intenta dar respuesta a este, desarrollando un reflexivo discurso en torno a los probables origenes causales de aquellas diferentes adecuaciones o asimilaciones iconograficas e ideologicas habidas entre estas dos culturas politicas, como: la accion filantropica y de cohesion social llevada a cabo por la masoneria con respecto al proletariado; la influencia que, en el movimiento obrero, ha tenido el constructo <<mason-revolucionarios; y la tradicion revolucionaria burguesa o liberal, recogida tambien por el obrerismo, de apropiarse de la iconografia y algunos rituales masonicos para proyectar <<instrumentalmente>> sus categorias ideologicas.

Palabras clave: Masoneria, Movimiento obrero, Representaciones, Culturas politicas, Referentes iconograficos, Iconografia, Anarquismo, Bakunin.

Masonic order and the Labor Movement: Imagos and ideas for a theoretical reflection

ABSTRACT: This work teorizes, for the first time in historiography, about the influences, concurrences, and interrelations of ideological and iconographic nature, betwen two political cultures: Freemasonry and the Working class. For this purpose, the autor, starts off with a preliminary work questionary and tries to answer it by developing a reflective discourse about the probable causal uses of the different iconographic and ideological adaptations or assimilations between these two political cultures at that time. Such as: The philantropic and social cohesive action carried out by Freemasonry with regard to the proletariat; the influence, that in the Labor Movement has had the construt << Freemason-revolutionary >>; and the borrowing Masonic iconography and rituals in order to proyect its own ideological categories in a politically capitalizing way.

Keywords: Freemasonry, Labor Movement, Representations, Political cultures, Symbolic referents, Iconography, Anarchism, Bakunin.

<<Afirmo categoricamente que, por mi parte, no encuentro absolutamente nada en los principios o en la actividad de la Francmasoneria que sea incompatible con mi condicion de anarquista. Entiendo ademas que todo acrata que busque o persiga el hecho de educarse a si mismo de una forma mas amplia, asi como tambien a colaborar en la educacion de los demas, deberia hacerse miembro de esta asociacion. De esta manera tanto el como su causa se enriquecerian>>.

Volin

ALGUNAS CONSIDERACIONES PREVIAS

Debo recordar, primeramente, que una aproximada y abreviada exposicion de estas reflexiones sobre el encuentro simbolico e ideologico entre la masoneria y la llamada <<cultura proletaria>> ha sido publicada recientemente --en idioma gallego y sin citas de autoridad--, por la Confederacion Intersindical Galega (1). Otra inicial version, con el mismo titulo pero obviamente menos ampliada y elaborada que el articulo que aqui ofrezco, ha sido publicada en Internet, habiendo obtenido para mi sorpresa una inesperada acogida, tanto por el amplio numero de visitas como por las criticas de toda indole que estas modestas cavilaciones y la sintetica manera de ofrecerlas, han suscitado entre ciertos colegas. Al conseguir, por ejemplo, que algunos se hayan decidido por fin a introducirse en el campo de la reflexion teorica, asi como tambien a discursear --sin las tipicas restricciones producidas por alienantes miedos o falsos respetos-- en el siempre necesario, por clarificador, ejercicio de la autentica critica historiografica.

Espero que todo esto que a continuacion ofrezco a los lectores provoque, sobre todo en la reducida comunidad cientifica espanola o hispanista de la llamada masonologia --o hasta en los masonologos que no se sienten incluidos por ese nuevo vocablo acunado por Alec Mellor, como descubre el viejo maestro Ferrer en el articulo que en este dossier nos ofrece--, el correspondiente debate que, infructuosa y reiteradamente, vengo buscando, desde 1989, con el sano proposito de hacer madurar de alguna manera los discursos de tantos historiadores que comparten conmigo la misma linea de investigacion y que, en demasiadas ocasiones, nos han regalado y siguen regalando con su pertinaz desidia o con sus torpes y parciales discursos.

Unos con sus contumaces y obcecadas posturas personales, intentando convertir endebles hipotesis de trabajo en pontificales sentencias como, verbigracia, la completamente insostenible teoria historiografica sobre el apoliticismo de la masoneria historica espanola.

Otros ofreciendonos tristes pruebas de sorprendente simplicidad metodologica y sin contener sus propios textos discursivos la minimamente exigible perspectiva critica, consiguiendo entonces con todo su neopositivista esfuerzo de eternos <<tesinandos>>, desesperantes historias amables de la masoneria y de sus <<excelsas>> obras. Trabajos estos ultimos mas propios de cualquier mason entusiasta, aficionado a escribir melifluas y cursis apologias de <<su querida Orden>>, que de autenticos investigadores universitarios. Me estoy refiriendo a obras como las de los profesores: Manuel de Paz Sanchez, Pedro Fermin Alvarez Lazaro o Mana Pinto Molina.

Y algunos que, tratando de ocultar sus oscuras medianezas en un bosque de enmaranados, contradictorios y mal redactados discursos, prenados de cripticos y deficientemente utilizados tecnicismos --intercalandolos barbaramente en sus textos como autenticos exabruptos--, pretenden singularizarse en el panorama academico de esta linea de investigacion, por medio de la, por otro lado, siempre necesaria --si se realiza coherentemente-- busqueda de nuevas preguntas o nuevos bachelardianos <<cortes epistemologicos>>. Hay que decir, en honor a la justicia, que esos mal intercalados y utilizados tecnicismos en discursos como los de este tipo de autor, no consiguen, ni por el aleatorio favor del albur, escapar a la objetiva definicion de palabros. Algo asi como si tras esta especie de palabras-fetiche --valga la ramplona interpretacion psicoanalitica--, tratasen estos autores de protegerse u ocultar su frustrante inferioridad, anadiendolas a su lenguaje con el pretencioso fin de incluirse tribalmente en alguna iniciatica y elitista escuela, intentando con todo ello distinguirse del resto de los investigadores, sacando todas sus remedadoras peroratas de una lejana y rapida interpretacion o de un pesimo recuerdo --quiza mas bien de una perturbadora pesadilla-- de la antropologia cultural y de la sociologia.

Debo senalar que estas herramientas complementarias para la ciencia historica como la sociologia o, sobre todo en este caso, la antropologia cultural --como tambien ?por que no anadirlo aqui? ciertas zonas de los pensamientos psicoanaliticos de Sigmund Freud, Carl Gustav Jung y Jacques Lacan--, pueden aportar excelentes resultados al masonologo a la hora de posibilitar nuevas y facetadas lecturas sobre su atractivo, por complejo, objeto de estudio. Pero tengo que subrayar tambien que, en ciertas ocasiones, hacer ejercicios de descontextualizacion, partiendo para ello de este tipo de herramientas auxiliares para aproximarse a la investigacion masonologica o a cualquier otra, puede resultar completamente negativo, por el peligro encerrado en esa misma accion de descontextualizacion, al llegar a extralimitarse el estudioso con cierta facilidad --como le sucede, por ejemplo, a algun que otro epigono poco espabilado de los Cultural Studies-- por la simple inercia teorica que este tipo de discurso conlleva, dado que puede determinar al investigador no avezado a olvidar completamente el propio texto u objeto primordial de investigacion, desbaratando entonces todo el esfuerzo intelectual invertido.

A continuacion, y espero que por medio de unos parrafos que tratare de hacer mas o menos sencillos, poco extensos y no demasiado opacos aunque siempre inevitablemente densos --por el relevante, intrincado e inedito tenor de las materias tratadas y por mi ineludible y particular estilo literario--, intentare explicar por que entiendo a la masoneria como una cultura o, si se prefiere mejor y en el animo de ser mas exacto, una subcultura politica.

Como muy bien me enseno en 1983, desde la presidencia del tribunal que juzgo mi tesis de licenciatura, el viejo profesor corunes Juan Jose Carreras Ares, y me recuerda, en esas largas y agradables conversaciones que, telefonicamente, mantengo con mi buen amigo el historiador gallego Jose Antonio Duran, cuando tocamos estos temas de historia del pensamiento politico y de ciencia politicologica, siempre que hablemos de liberalismo haciendo referencia cronologica anterior al siglo XIX, jamas podremos incurrir en la estolidez de dejar en nuestro discurso ese trascendental concepto politologico sin haber antes matizado o diferenciado que el autentico liberalismo como tal no aparece, historicamente --y no solo como vocablo, con esa acepcion culta, convertido en relevante hispanismo universal--, hasta 1812/18 en Espana donde se crea y, a partir de 1820, en Gran Bretana y desde este imperio a la generalidad. Y que, entonces --como les recuerdo anualmente a mis alumnos--, debemos siempre tener sumo cuidado a la hora de saber precisar, situar o imbricar evolutivamente, al utilizar en nuestras reflexiones de oficio cualquiera de estos tres conceptos fundamentales del desarrollo del pensamiento politico moderno y contemporaneo: constitucionalismo, protoliberalismo y liberalismo.

De ahi que si tratase de arriesgarme a la hora de definir politicamente y a vuela pluma a la masoneria especulativa o moderna, desde sus mismos inicios constitucionales; es decir, desde 1723, cuando esta discreta y misoginicamente masculinisima forma de sociabilidad burguesa y aristocratica de, por otro lado, vieja huella formal, reglamentaria y organizativamente gremial, y con obvias influencias teologicas y morales salidas de un revolucionario, por tolerante, humanismo cristiano de tradicion protestante, publique sus sincreticamente deistas Constitutions, tendria que decir que, si alguna influencia de indole politica poseia esta curiosa cofradia, no hay duda de que ese influjo va a proceder del tradicional constitucionalismo ingles. No hacia muchos anos, con exactitud treinta y cuatro, que la Glorious Revolution habia promulgado su trascendental Declaration of Rights, incuestionable paradigma del que, como es sabido, saldra el moderno constitucionalismo.

Debo aclarar tambien que mis conocimientos no alcanzan para encontrar entre los textos masonicos de estas Constituciones de la Masoneria, como se me ha dicho, y hasta se ha publicado, la <<preclara>> influencia de pensadores como Newton, Locke --teorico este ultimo, para algunos autores, de la citada Revolucion gloriosa de 1688-- o Kant. Primero, porque al pensador de Konigsberg, por ejemplo, todavia le faltaba un ano para poder venir al mundo y, segundo, porque, como humildemente he explicado, mis conocimientos filosoficos no son suficientes para poder llegar a realizar tales analisis textuales, como, por el contrario, otros colegas si han podido hacer y, por lo que parece, de esa manera han podido apreciar dichas influencias o, mas bien, han querido verlas.

Entender, definir o darle a la francmasoneria el rango de cultura politica o, si se prefiere, subcultura politica como ya he precisado --no entrare en esa larga discusion de antropologia cultural, fundamentalmente porque en esta complicada y especulativa disciplina no llego ni a la precaria altura formativa de los legos-- no es labor facilmente explicable por medio de un discurso que, <<alevosamente>>, pretende ser breve, y mucho menos conociendo el hecho de que quien intenta construir dicha explicacion es un historiador que, como acabo de decir, no esta excesivamente versado en la navegacion de las no del todo tranquilas --por sus agiles y variadisimos debates de escuela-- aguas de la antropologia cultural.

Por otro lado, seria completamente absurdo --por las obvias y cosmicas distancias existentes entre ambas-- tratar, por ejemplo, de parangonar a la llamada cultura obrera con la que yo podria entender como <<cultura masonica>>, jamas pretenderia hacer tamana estupidez, principalmente, por la enorme amplitud o diversidad subcultural de la primera y por sus amplisimas trascendencias historicas, sociales, ideologicas y politicas, y, por el contrario, la mas definida, --aunque no homogeneizada--, mas focalizada, menos variada ideologicamente, y tan reducida en numero de miembros de la segunda, dada su particularisima singularidad al tratarse de una elitista, iniciatica y mayoritariamente burguesa sociedad secreta --o, si se quiere entender asi, discreta--, aunque no por todo ello sin sus correspondientes trascendencias historicas y sin sus relevantes influjos dentro del mundo de las ideas y del de las representaciones, como podremos apreciar en este articulo.

Pero si podria llegar a ser de alguna manera correcto, intentar definir a la francmasoneria --aunque solo sea por el mero y probable uso didactico de la expresion; es decir, por su intrinseco potencial explicativo-- como una peculiar (sub)cultura politica, llegando a esta definicion desde el punto de vista mas reduccionista posible que pueda permitir hoy la antropologia cultural y/o social. Por todo esto, a lo largo del texto de este articulo, en realidad desde su mismo abstract inicial, y con el fin de no confundir demasiado al lector con excesivas descripciones matizadoras entre terminos como subcultura o cultura, entendere, cuando lo crea preciso, a la francmasoneria como una cultura politica.

Indudablemente me resulta mucho mas facil enmarcar al complejo y extenso ambito del denominado movimiento obrero con el nombre de cultura y el apellido de politica, aunque reconozco que esta forma de bautizar al obrerismo no deje de ser tema de justo debate todavia. Asi, y en lo que respecta a la masoneria, podria seguir practicando dicho reduccionismo conceptual y entender, entonces, a esta antigua asociacion y a lo que represento a lo largo de la historia desde su mismo nacimiento, como una influyente subcultura mas de lo que se podria entender tambien como la llamada cultura burguesa emergente, lo que para Marx podria entenderse como una especie de diminuta manifestacion superior conformada en el brote de la superestructura de la formacion social futura dentro, como es logico, de la decadente formacion social del ya cada vez mas inservible modo de produccion feudal, y teniendo en cuenta, ademas, que en el pais donde va a fundarse, Inglaterra, ese modo de produccion nunca cuajaria con el grado en que lo habia hecho en otras naciones del continente europeo.

Ubicado en este contexto, me viene al recuerdo aquella pulsional vision, ya por completo negativa en relacion a la masoneria y a su directa relacion con la burguesia, ofrecida por Bakunin, una vez este infatigable revolucionario habia puesto todas las esperanzas en su secreta Fraternidad internacional y en la A.I.T., cuando, no sin cierto despecho --segun recoge Pere Sanchez en la pagina 256 de su libro La maconeria a Catalunya (1868-1936), citando la obra de Rafael Farga, Garibaldi. Historia liberal del siglo XIX--, dice de ella que <<ha representado, en cierto modo, el desarrollo, el poder y la decadencia intelectual y moral de dicha clase.>> Y, reflejando su idealizada y conspiradora vision sobre esta discreta sociedad, inscribiendola historicamente en el ciclo revolucionario burgues que, por otro lado, Bakunin conocia excelentemente bien y de primerisima mano ademas, sigue explicando que
      con las revoluciones de 1830 y 1848 en Francia, la Francmasoneria
   acabo por completo su revolucionarismo y su mision redentora;
   puesto que habiendose hecho servidora de la clase media y
   hallandose esta en el pleno goce de todos sus privilegios,
   dominando verdaderamente el mundo, perdio tambien su razon de ser,
   conservandose hoy estacionaria e impotente.


De todas formas, y alejandome ahora de la tentacion de explayarme en el tipico analisis sociologico marxiano, debo aclarar aqui que no albergo duda alguna a la hora de intentar hacer comprender al lector que, dentro de la globalizadora y etnocentrica civilizacion occidental, la masoneria se nos muestra, desde su mismo nacimiento especulativo en 1717, como una curiosa, aunque legitima, variedad subcultural politica de aquella. Y hago tal aseveracion apoyandome en los siguientes ejemplos que paso a desglosar:

Sus estatutarios codigos deontologicos y humanisticos, con su correspondiente trasfondo educativo dentro de la tradicion calvinista de la llamada cultura civica o politica, entendiendo al hombre como un trascendente --por libre-- ciudadano universal.

Su proyecto politico de construir, por medio del desarrollo de una fraternidad mas o menos igualitaria y de la puesta en practica de una especie de intima formacion integral, una nueva y perfecta sociedad, actualizando para ello la ya periclitada utopia medieval cristiana de la Jerusalen celeste, al rebajarla de su inalcanzable estadio divino al mas proximo, por real y material, terreno del mundo. Reconvirtiendo entonces una mistica aspiracion religiosa popular--muy enraizada, desde el gotico, en el gremio medieval de la construccion--, de claras raices interpretativas junguianas --al ir imbricada en esa inconsciente imagen originaria del paraiso perdido--, en la busqueda de un autentico y contemporaneo arquetipo politico o, si se prefiere, protopolitico, edificando todo un nuevo y utopico constructo --que, por otro lado, le recordara a todo politologo, constantemente, la general y finalista utopia ilustrada y, lejanamente, todo el pensamiento utopico contemporaneo heredero de ella-- sobre la reformista tarea de laborar por la creacion de un fraternal y benemerito hombre nuevo, que pueda, al integrarse iniciaticamente en un indefinido proceso de educativo decurso generacional, alcanzar como colectivo premio terminal a todo su fraterno y armonioso hacer, un cosmopolitista y <<luminoso>> mundo perfecto; es decir, y a guisa de totalizador resumen: construir una utopica y planetaria polis, partiendo, para ello, de desarrollar una lenta pero progresiva y radical reforma de la sociedad.

Su ambiciosa aspiracion constitucional de querer comprenderse como una especie de cohesionado y tribal grupo de apoyo mutuo, pacifico y reformista, pero a la vez cien por cien alternativo al desigual e impuro mundo exterior o <<profano>> que, como ya he dicho, pretendera cambiar --sin ofrecer para nada una conducta declaradamente combativa con el, como puede ser el caso de la cultura politica del obrerismo--, desarrollando todo un complejo ambito cultural y hasta religioso, una especie de laica y mistica religion de la civilidad, con sus singularizadas practicas y ritos de bautizo, iniciacion a su transcendental mundo simbolico con las correspondientes y sucesivas (re)iniciaciones graduales, boda, funeral y entierro.

Su eficaz y para nada simbolica estructura politica, rigurosa y jerarquica --aunque nunca irracionalmente autoritaria--, con su arquetipica practica de democracia interna por medio de la seleccion de nuevos miembros, de la eleccion de cargos, etc. Regimen interno este compuesto por medio de un complicado y burocratico aparato gubernamental semejante, a la hora de copiar modos y maneras --aunque siempre con la alternativa pretension de ser paradigmaticamente perfecto--, al de la sociedad constitucionalista profana. Con una revolucionaria estructura federal con sus organos de gobierno provincial, regional y nacional, todos elegidos democraticamente en las sucesivas y graduales asambleas o <<conventos>>, rematando el cimero vertice de toda esta politica piramide el poder ejecutivo de su Grand Master.

Su exhaustivo y administrativamente complicado aparato de justicia, algo asi como un autentico poder judicial para esta suerte de cerrada microsociedad. Muy preocupado siempre por poseer apodictica juridicidad. Con las correspondientes y graduales instancias judiciales, desde la inicial comision de justicia de la logia donde se ve primeramente la denuncia o problema, hasta la mas elevada instancia situada en la sede obediencial, pasando previamente por las respectivas grandes comisiones de esta indole existentes en las grandes logias provinciales y regionales.

Y, por ultimo, su complejo y alegorico corpus iconografico, que no solamente va a recordarle a cada mason, pedagogica y simbolicamente, una determinada interpretacion de cierta categoria moral y/o filosofica de sus particulares cosmogonia y deontologia grupales --y de ciertos recuerdos personales en estrecha relacion con la mistica y trascendente communio con ese esoterico <<Nosotros>>, de los inolvidables e intimamente iniciaticos momentos de su vida masonica--, sino que va a sugerir en el, abundando en la ultima idea expuesta e intentando reforzarla, esa reconfortante y cobijadora sensacion de mistica y cohesionadora pertenencia a un tribal grupo secreto, universal y profundamente intimo. Con el anadido valor religioso, ademas, de entenderse en la posesion, como individuo ante la solitaria y en ocasiones angustiosa realidad <<objetual>> o material del mundo profano, de un intimo, nominado y alternativo inundo simbolico, consoladoramente trascendente a esa barbara, violenta y poco virtuosa realidad del <<profano>> universo exterior.

Como ya explique hace unos anos en el libro La sociabilidad en la historia contemporanea, la masoneria ira transformandose a lo largo de su largo devenir, a veces solo ligeramente como es el caso de la tradicionalista y <<regular>> masoneria britanica, otras radicalmente como son los profusos y variados ejemplos de las llamadas masonerias liberales o latinas, convertidas estas, en no pocas ocasiones, en autenticas sociabilidades politicas. En otras circunstancias, los cambios le llegaran a su propio discurso cultural y hasta a las formas estilisticas de sus representaciones simbolicas, en la misma medida que se van sucediendo los distintos paradigmas o poeticas de la modernidad y contemporaneidad occidental. En otros casos, como digo, los cambios seran mas bruscos y rompedores --llegando algunos a ser verdaderamente revolucionarios--, como los ejemplos ofrecidos a la historia por ciertas masonerias liberales, como la labor claramente feminista llevada a cabo por obediencias como, por ejemplo, la denominada Ordre Maconnique Mixte International Le Droit Humain.

Tratando ya de darle fin a estas consideraciones previas, debo subrayar el relevante hecho de que en todo este fenomeno de influencias entre el abierto y cambiante mundo politico profano y el cerrado ambito simbolico de esta particular forma de sociabilidad --teniendo dicho fenomeno a veces cierta carga de simbiotica reciprocidad como tambien dedujo, desde su prision, el intuitivo pensador italiano Antonio Gramsci--, hubo y sigue habiendo una clara vocacion de permeabilidad que, tanto la mas o menos rigida masoneri <<regular>> como sobre todo las desviacionistas masonerias liberales o latinas, van a poseer. Al ir asumiendo, a traves de sus casi tres siglos de existencia, las distintas posturas politicas que, dentro de un mas o menos natural acoplamiento con su singular idiosincrasia, vayan sucediendose en el werden ideologico occidental como, verbigratia, los ya citados constitucionalismo ingles, su ya protoliberal mejoramiento estadounidense o, un poco mas tarde, el mas radical protoliberalismo jacobino y, ya en el siglo diecinueve, el extensisimo fenomeno liberal, con toda su compleja y a veces hasta contradictoria variedad y evolucion politologica.

INTRODUCCION

Antes de comenzar a desarrollar estas reflexiones sobre un tema historicamente tan dificil de constatar, calibrar y valorar y, por otro lado, tan problematico para mi a la hora de pergenar sobre el una malla teorica con trama y urdimbre lo suficientemente apretadas, permitaseme iniciar este discurso con un brevisimo circunloquio <<agulhonianamenteo egohistorico sobre el tema en cuestion.

En realidad, llevo mas de dos decadas detras de la realizacion de un ensayo minimamente propedeutico como el que a continuacion ofrezco al lector. Desde que comence esta masonologica linea de investigacion historica hace ahora veinticinco anos y debido a las --para mi siempre llamativas-- coincidencias que encontre entre la iconografia de la A.I.T., el criterio libertario y la masoneria, comence a modelar un personal y deductivo modelo teorico sobre este tema, en torno al encuentro de dos culturas politicas de tanta trascendencia en la historia contemporanea universal, y del cual, por cierto, no encontraba en los catalogos bibliograficos que consultaba ninguna pequena referencia y, obviamente, ninguna monografia que se hubiese ocupado de el; es decir, que, historiograficamente, ningun investigador se habia interesado por aquello que yo, cada vez con mas fuerza, veia tan ostentosamente claro.

Si durante aquellos primeros anos del decenio de los ochenta, no me atrevi a llevar a cabo la correspondiente tarea de abordar esta cuestion con la suficiente determinacion fue, primero, por realizar la correspondiente autocritica y saberme no preparado todavia al carecer de la correspondiente madurez intelectual para poder desarrollar una reflexion teorica de esa envergadura y, segundo, por esa inexistente presencia de precedentes historiograficos recientes --y, por ello, asequibles-- que abordasen, directa y generalmente, esta interesante linea de investigacion.

Desde aquellos momentos iniciales de mi aprendizaje en el oficio de historiador, trabajando de tecnico archivero en el fondo Masoneria del hoy denominado Archivo General de la Guerra Civil Espanola de Salamanca, y a raiz de esas personales lucubraciones alrededor de la citada e intima construccion teorica sobre ese curioso encuentro, siempre me han rondado en la cabeza complicadas incognitas empujadas o determinadas por toda una compleja serie de concomitantes similitudes como, verbigracia:

?Por que tanto simbolo identico en la masoneria y el societarismo; tanta aparente concordancia moral y hasta organizativa entre ambos; tanta semejanza a la hora de entender al grupo con el mismo y <<tribal>> sentimiento identitario entre acratas y masones; tanto chocante paralelismo mistico a la hora de entender la propia <<Idea>> por parte de cualquier mason, cualquier republicano federal o cualquier bakuninista?

?Sirvio la francmasoneria de escuela filosofica, moral y hasta organizativa de una parte destacada del primer movimiento obrero?

?Por que hubo tanto lider del societarismo que practico al mismo tiempo tina especie de doble militancia al pertenecer --y hasta destacarse-- en la organizacion masonica, conocido el hecho irrefutable de que esa secreta forma de sociabilidad fue siempre dominantemente burguesa?

No hay duda que, en el siglo XIX, un obrero, obviamente alfabetizado --dado que esta es una de las condiciones imprescindibles para ser mason--, aceptado en una logia, accedia paulatinamente --si se aplicaba-- a la posibilidad de ir aprehendiendo, no solo la variada y compleja serie de usos y maneras conductuales tipicas del ethos burgues (lo indispensable para poder ir a su primera tenida era agenciarse --comprarlo, alquilarlo o pedirlo prestado-- un aparente y oscuro terno que, obviamente no tendria), sino tambien un verdadero abanico de conocimientos de cultura general, moral, estetica, filosofica, simbolica y, obviamente, organizativa que, por otro lado, la clasista sociedad <<profana>> de la epoca --salvo algunas organizaciones del liberalismo radical y, quizas, algunas instituciones cristianas--, jamas le brindaria tan facilmente.

Es decir, que si uno cualquiera de los cientos de proletarios que se iniciaron en la masoneria a lo largo del diecinueve, llegaba a ayudar en secretaria o a ser <<Secretario>>, <<Orador>>, o cualquier otra <<dignidad>> del <<taller>> o, simplemente, a <<trabajar>> en logia <<trazando>> <<piezas de arquitectura>> de cualquier indole o tematica cultural, moral o filosofica, se le ofrecia con todo ello una excelente formacion practica para, entre otras muchas cosas, saber hablar en publico, desarrollar, defender o debatir cualquier tema monografico de discusion o formacion interna y llevar, burocratica y organicamente, cualquier futuro tipo de sociedad reivindicativa, musical, cultural o de ocio y entretenimiento que el mismo quisiese crear con otros miembros de su clase social. Porque con toda su esotericamente iniciatica experiencia en el misterioso y discreto circulo <<de la Acacia>>, no olvidemos que aquel humilde obrero aprendia tambien a: abrir libros de registro personal, de actas, de contabilidad, de cuotas, hacer expedientes, estadillos personales, llevar la correspondencia, etc.

Ademas, sus <<hermanos>> de logia le ensenaban a practicar la democracia interna de grupo --como hemos apreciado Ran Halevi, Luis P. Martin y yo mismo--, a responsabilizarse en el respeto a las elegidas jerarquias --mas tarde secretarios, representantes o delegados de su sindicato, agrupacion politica u orfeon si fuese el caso--. Asimismo, lo educaban para saber conducirse consigo mismo primero, por medio de una mistica e intima moral interior, y con los demas integrantes de su grupo y de la sociedad en general despues, por medio de una laica, civica y autodisciplinada practica de etica social. Deontologia masonica de antigua y humanista tradicion protestante que, a cualquier bien formado anarquista de los siglos XIX, XX y actual, desconocedor de la idiosincrasia masonica, facilmente identificaria como <<tribalmente>> propia, asi practicase la moral bakuninista, la spenceriana o la kropotkiniana.

Quiza pueda aqui contestar a aquella cuestion dejada en el aire, en 1987, por el Dr. Ferrer Benimeli cuando, al abordar el tema de la pertenencia masonica de Anselmo Lorenzo Asperilla, se preguntaba <<(?)por que y como este anarquista llego a la Masoneria a la que iba a pertenecer con una fidelidad y dedicacion extraordinaria(?)>> (2). Es muy posible que fuese esta curiosisima coincidencia de morales la que sorprendio positivamente a aquel tipografo anarquista llamado Anselmo Lorenzo, ayudandole a superar y olvidar sus iniciales prejuicios hacia la masoneria --como el mismo recuerda en su El proletariado militante--, convirtiendole desde entonces en un convencido y sobresaliente mason.

Ademas de esta coincidencia de morales y de criterios humanistas --como tambien ha detectado Jesus Ruiz Perez-- y de parecidas y misticas utopias universalistas, la denominada <<Fraternidad universal>>, Lorenzo sabia, como tambien recuerda en su obra, el hecho relevante del apoyo que aquella asociacion cosmopolitista le hizo a la Primera internacional en los preliminares de su creacion (3). Y, al mismo tiempo --como apunta Ferrer con respecto a Bakunin--, es mas que probable que tambien conociese el relevante hecho de la pertenencia a la secreta sociedad de anarquistas como Proudhon, Bakunin, Faure, Elie, Elisee y Paul Reclus, Louise Michel, etc.

No hay duda que una importante zona de la masoneria europea del siglo XIX ejercio, con respecto a la elitista porcion del proletariado que inicio en sus logias, una pedagogica labor de formacion integral. Obviamente se podra aducir, llegados a esta categorica altura de la reflexion que intento explicar con estas lineas preliminares, que los correspondientes comites locales republicanos ejercieron una pedagogia similar sobre una zona del futuro proletariado concienciado y organizado en el societarismo. Esto tambien resulta completamente plausible; es mas, se sabe que en muchos de estos ambientes de politica radical pequenoburguesa se formo, tanto en Francia como en Espana, una buena parte del germen del primer obrerismo; de ahi, quiza, que este heredase tanta carga ideologica y, obviamente, simbolica del liberalismo. Aunque sobre el respecto debo aclarar --sin animo alguno por mi parte de idealizar a mi objeto de estudio-que no creo que el comite politico antecitado impartiese con la misma intensidad, el mismo iniciatico interiorismo, el mismo trato socialmente igualitario y el mismo nivel de preocupada y participativa docencia filosofica, deontologica y cultural, como se hacia --y se sigue haciendo-- en toda logia masonica.

Tambien hay que subrayar el relevante hecho social de que, en muchisimas ocasiones, fue en estos circulos de sociabilidad politica republicana donde fueron captados para el hiramismo muchos de estos trabajadores, por medio de esa especie de simbiosis que he visto abundantemente, tanto en Espana como en otras naciones, entre el republicanismo y cierto tipo de masoneria, sobre todo la de ritos como el <<oriental>> o <<menfita>> y el <<escoces antiguo y aceptado>>.

Siguiendo lo contenido en los tres volumenes de la exhaustiva y pormenorizada Bibliografia de la Masoneria de Ferrer Benimeli y Cuartero Escobes --lectura que aconsejo a todo investigador que necesite hacer cualquier consulta sobre el tema--, publicada en 2004 (4), puede decirse --exagerando ahora un poco la carga estilistica de mi literatura y haciendo eco de lo senalado tambien sobre esta cuestion por el propio Ferrer en su Bibliografia de la Masoneria de 1978--, que da la impresion de que se escribieron mas obras generales sobre este tenor entre los anos 1899 y 1913 que en el resto del siglo XX hasta sus postrimerias. Esos inexistentes trabajos exhaustivos y generales sobre las posibles interconexiones o interrelaciones entre obrerismo y masoneria que tanto eche en falta, me hubieran podido ayudar a seguir una senda, mas o menos trazada, y no tener que reprimir todo intento de accion por mi parte ante el alienante pensamiento de que, para llevar a cabo esa tarea, tendria que desbrozar, ese oscuro, solitario y enmaranado monte, partiendo de mis unicas reflexiones personales.

Desconozco el porque de ese aparentemente drastico abandono por parte de los historiadores serios y minimamente objetivos, no solo de esta interesante linea de investigacion, sino tambien del resto de los variados temas de indole masonologica, aunque presumo que la Gran guerra por un lado, el advenimiento paulatino de los distintos regimenes fascistas por otro y, sobre todo, el triunfo de la revolucion marxista-leninista de octubre de 1917 y lo que trajo consigo, fue la causa de ese extrano e indiferente silencio.

Con ese <<lo que trajo consigo>> la Revolucion de octubre, intento referirme, por una parte, a lo que respecta a aquella suerte de impuesta <<moda>> que tanto inundo hasta no hace mucho los ambientes intelectuales con su --por lo general siempre respetado-- totalizador paradigma comunista y, por otra, a las <<desalienantes>> y <<laicistas>> condenas <<pontificales>> contra la masoneria, llevadas a cabo--debido a la personal preocupacion que, sobre este tema, tenia Leon Trotski-- por la recien fundada Tercera internacional, intentando con ellas dejar a la <<Orden del Gran Arquitecto>> completamente segregada de este nuevo movimiento internacionalista, a la vez que esta Internacional leninista imponia culturalmente en sus amplios circulos de influencia academica un fortisimo prejuicio sobre esta forma de sociabilidad, quedando escamoteada o completamente infravalorada por la mayor parte de la historiografia desde ese momento.

Como facilmente se deducira, todo esto provoco un manifiesto y general desinteres hacia la masoneria por parte, tanto de los historiadores llamados sociales como de la mayoria de los <<cliologos>>, hasta que, desde el inicio del decenio de los sesenta, algunos investigadores --la mayoria profesores universitarios como Combes, Ferrer, Ligou, Mola, Agulhon, ... --comenzaron de nuevo a retornar este interesante objeto de estudio, siguiendo desarrollando hasta hoy la llamada masonologia, entendida esta como una categoria historiografica mas y no, obviamente, como se pretende entender en ciertos circulos masonicos, una <<ciencia>>.

Esta nueva tendencia historiografica que, como digo, tanto en Francia, Espana, Italia, Belgica, como en otras naciones europeas, viene realizando una esclarecedora labor desde hace, sobre todo, tres decadas, ha vuelto, timidamente, a dirigir su mirada sobre el atractivo objeto de estudio de las interrelaciones entre el movimiento obrero y el llamado hiramismo o masoneria.

Estos trabajos monograficos que, por lo comun, se han realizado separadamente por las tres corrientes ideologicas o subculturas politicas mas relevantes de la llamada cultura proletaria; es decir, la social-democrata o socialista, la marxistaleninista o comunista autoritaria y la libertaria, tratan, grosso modo, los distintos temas a estudio de una forma muy poco general y con no excesiva exhaustividad --en algunas ocasiones resultan meros trabajos periodisticos--, sin pararse en profundidad --salvo en algunos casos de autentica, aunque breve, excelencia--, en estos temas monograficos obviamente relevantes, aproximandose a ellos, en demasiadas ocasiones, sin la correspondiente reflexion teorica o sin el bagaje minimo de conocimiento politologico.

Por todo ello, este interesante objeto de estudio historico se encuentra todavia hoy, tanto a nivel nacional como, sobre todo, a nivel internacional, muy poco trabajado. Sigo echando en falta, en una buena parte de los discursos hechos hasta el presente, una necesaria y fundamental teorizacion, partiendo, como digo, de una vision general sobre estas cuestiones, en relacion a las autenticas interrelaciones, adecuaciones o nexos entre estas trascendentales culturas politicas y, sobre todo, una fundamental, expositiva o concluyente vision sintetica sobre todo ello.

De todas formas, por la calidad de su factura o por el tratamiento dado al tema del que se han ocupado, son dignos de ser mencionados aqui los siguientes autores.

En cuanto a la interrelacion habida entre la masoneria y el socialismo destacan: en Francia, Andre Combes o Denis Lefebvre; en Belgica, John Bartier; los italianos Aldo Chiarle, Arma Maria Isastia y Aldo A. Mola; o los espanoles Victor M. Arbeloa, Jose Antonio Ferrer Benimeli y Angeles Gonzalez Fernandez.

En lo que respecta a las relaciones habidas entre el marxismo-leninismo y el hiramismo, descuellan plumas como las de los belgas Paul Van Praag o H. Dethier, o francesas como la de Christian Lauzeray.

Y para estudiar los nexos historicos entre los anarquistas y la francmasoneria, hay que recordar los trabajos publicados por autores franceses como el metodologicamente inefable Leo Campion o, mas recientemente, Edouard Boeglin, italianos como Aldo A. Mola o Luigi Polo Friz, y espanoles como las monografias de Enric Olive Serret, Angeles Gonzalez Fernandez, Jesus Ruiz Perez, Pere Sanchez i Ferre, Leandro Alvarez Rey y Victor Guerra.

Ademas de los trabajos de los autores aqui citados, es importante recordar que, sobre estas cuestiones, resultan dignas de ser resenadas las siguientes obras: el estudio realizado por Alexandre Marius Dees de Sterio sobre <<Mouvements syndicaux en Allemagne et symbolique maconique>>, publicado en el libro La pensee et les hommes. Sous le masque de la Franc-Maconnerie, editado por Jacques Lemaire y publicado, en 1990, por las Editions de l'Universite de Bruxelles; el monografico dedicado a la masoneria por el numero 193 de la revista belga Cahiers Marxistes, de febrero-marzo de 1994; y las actas, todavia sin publicar, de las jornadas Conference <<We Band of Brothers>>: Freemasonry in radical and social movement 1700-2000, organizadas por el profesor Andrew Prescott y celebradas en la Universidad de Sheffield en noviembre de 2004.

Aclaro antes de nada que, con esta suerte de estudio introductorio que a continuacion desgloso sobre las mas que probables interrelaciones o influencias simbolicas, y hasta ideologicas, que llegaron a darse entre la denominada cultura proletaria y la francmasoneria, no parto de ningun metodo aprioristico o no sigo ningun principio teleologico o finalista a la hora de buscar, obsesivamente, cualquier indicio, atisbo o posible nexo demostrativo --incidental u ocasional-- en la historia de ambas culturas politicas que aparente o intente demostrar hipotesis de trabajo alguna. Costumbre esta tan corriente en el ambito de estudio que he escogido como investigador --a pesar de contar la historiografia masonologica con no pocos ejemplos de honestos exponentes de autentico dominio de oficio--, dadas las variadas y contrapuestas corrientes o posturas historiograficas existentes, como el mismo lector podra percibir con facilidad en algunos de los articulos que he coordinado para este dosier monografico intitulado <<Los estudios sobre la historia de la masoneria hoy>>.

Corrientes historiograficas o singulares posturas personales extremas o moderadas en sus planteamientos, segun autores, como, por ejemplo:

La tradicional tendencia, mas mitologica o literaria que verdaderamente historiografica, compartida paradojicamente, tanto por historiadores masones de evidente discurso confesional y exaltado como por declarados autores antimasonicos, al idealizar o anatemizar --segun el posicionamiento ideologico de cada cual y sin darle ambos bandos el correspondiente o suficiente soporte documental a sus aseveraciones-al hiramismo al juzgarlo o entenderlo como una especie de oculto factotum munidor de cualquier conspiracion o manifestacion revolucionaria.

La obcecada y neopositivista tendencia correspondiente al hecho de negar obsesiva y sistematicamente my en ocasiones con la mas irracional de las contumacias-cualquier tipo de influencia politica, y menos todavia revolucionaria, a cualquier forma de masoneria y en cualquiera de las distintas etapas donde historicamente tuvo cabida esta discreta forma de sociabilidad de obligado apoyo mutuo y, segun en que paises y en que epocas, como ya he explicado, de facilisima permeabilidad a cualquier influencia politica de indole protoliberal y liberal.

Y, por ultimo, recordare aqui esa exotica postura que, desde hace unos anos, viene apareciendo incidentalmente determinada por personalisimos intentos de llamar la atencion o crear <<nuevas>> tendencias, partiendo para ello, desgraciadamente, de una pesima asimilacion de ciertas corrientes interpretativas --jamas desaprovechables por principio-- procedentes, las mas de las veces, como ya he explicado mas arriba, de mal asimiladas lecturas de obras de antropologia cultural y sociologia de variados origenes de escuela. Al creer descubrir algunos de estos desmesuradamente ambiciosos novatores o conversos de esta <<nueva>> moda, la esclarecedora, exclusiva y definitiva panacea metodologica universal para poder entender de una manera totalizadora o <<global>> la historia de la masoneria.

Al haber hablado de todas esas corrientes historiograficas y de alguna que otra actitud personal llamativa, voy a aprovechar esta oportunidad para poder expresar que no soy ni deudor ni pertenezco a ninguna de las escuelas o posturas conocidas, habiendome situado siempre, como recordaran los que en puridad me conocen, en el incomodo lugar de los outsiders en todas las manifestaciones academicas y extraacademicas de mi indudablemente privilegiado oficio.

Tampoco es mi pretension con el discurso que a continuacion ofrezco, sentar ningun tipo de superflua base teorica o teoricista --tan de moda por desgracia en mi profesion desde hace cuatro lustros--, con el pedante pensamiento puesto en el absurdo anhelo de crear, a partir de estas sencillas reflexiones, una futura linea de investigacion historiografica.

Con este modesto trabajo solo y exclusivamente trato de mostrar o exponer --jamas idealizar, apologizar o exagerar--, a nivel meramente introductorio --sin tan siquiera calibrar o valorar en profundidad la compleja fenomenologia a estudio--, esa confluencia fundamentalmente simbolica aunque tambien ideologica habida entre el obrerismo y el hiramismo.

Huelga explicar que nadie llegue a pensar --o mas bien a desvariar-- en el momento de leer este articulo, en ninguna de las multiples prolongaciones del estupido e interesado <<contubernismo>>, tan excelentemente aprovechado, por otro lado, por la Iglesia catolica y las doctrinas y estados fascistas, y que, curiosamente, parece volver hoy a tener cierto eco entre el publico lector de oportunistas libelos o entre la nada escasa audiencia de ciertos medios de comunicacion espanoles.

Simplemente voy a hablar en este breve ensayo de la complicada y diversa marana de coincidencias, influencias y hasta apoyos que, hoy por hoy, se que se han dado historicamente entre la <<Orden del Gran Arquitecto del Universo>> y el movimiento obrero; albergando eso si, como unicos y esperanzados logros de todo este esfuerzo que, siempre y cuando se juzgue de interes por la comunidad cientifica correspondiente, se abra con todo ello un campo nuevo de debate historiografico. Debate este que tendra que mantenerse siempre alejado de cualquier interesado prejuicio o postulado de escuela, de particulares e inconexas-- o incoherentes-- corrientes de pretendida relevancia, de obcecadas y personales posturas, de parciales por <<confesionales>> posicionamientos apologeticos <<fraternales>> o <<parafraternales>>, o de cualquier desidiosa indiferencia de procedencia ideologica.

Y con todo ello, quizas, conseguir tambien provocar o sugerir nuevos enfoques metodologicos en ciertas lineas de investigacion cruciales o tangenciales con esta tematica de la historia social y de las ideas; es decir, que los colegas que estudien el movimiento obrero a nivel organizativo, social, biografico, ideologico o iconografico, no olviden en sus investigaciones el posible influjo que la masoneria pudo haber tenido con sus respectivos objetos o sujetos de estudio.

QUAESTIONES

Que una forma de sociabilidad iniciatica, esoterica, filantropica, liberal y fundamentalmente burguesa, llegue a tener una clara influencia en la historia del movimiento obrero desde sus mismos inicios, llama poderosamente la atencion de cualquier curioso en el tema. Y, como ya he adelantado en el brevisimo ejercicio egohistorico de la introduccion, a un inquieto universitario gallego de formacion eclectica entre el marxismo y el libertarismo, le sorprendio todavia mas cuando, realizando su tesis de licenciatura, se encontro con estas aparentes y llamativas concomitancias historicas.

Su viejo prejuicio o escrupulo obrerista con relacion a una sociedad secreta de <<aburridos burgueses con la reaccionaria mistica fraternalista de creer en la utopica idea --y fomentarla-- de un armonioso mundo sin lucha de clases>>, le empujaba si cabe todavia mas a seguir alucinado, cuando descubria que en esa secreta y extrana asociacion esoterica y ocultista se habian dejado iniciar viejos totemes de su obrerista e internacionalista retablo personal como Lafargue, Buonarroti, Proudhon, Bakunin, Fanelli, Malatesta, Robin, Farga Pellicer, Fermin Salvochea, Ferrer y Guardia, Andres Nin, etc.

?Que pintaban en esa oscura y extrana sociedad gente tan <<cientifica>> como el yerno de Marx, Andres Nin o, seguramente, el propio Lenin, o tan racionalista y desmitificadora como los anarcos citados?

?Por que infinidad y nunca mejor expresado, infinidad de agrupaciones o sindicatos obreros de los siglos XIX y XX, tanto marxistas como libertarios, eligieron preclaros simbolos masonicos --que no gremiales-- como emblemas representativos de sus sellos asociativos como escuadras y compases entrecruzados, triangulos, niveles, <<saludos fraternales>>, etc.?

?Por que el Consejo federal espanol de la misma Internacional eligio como insignia algo tan francmasonico como inscribir en un circulo --simbolo del universo, del alma universal, del infinito y de la perfeccion, y en estrecho vinculo original con el compas-- un nivel iconograficamente masonico (como una gran A mayuscula), sabiendo que, en masoneria, el nivel es el simbolo de la igualdad social y la <<Escuadra justa>> que, en teoria, lo compone, recuerda siempre la via de la rectitud moral y, al mismo tiempo, la propia silueta que este nivel dibuja es, nada menos, que una especie de <<delta>> o triangulo masonico --<<divinidado>>, <<luz eterna de la sabiduria>>, <<conocimiento>> o <<equilibrio universal, para los masones agnosticos o antiteistas como los internacionalistas Blanc, Proudhon, o Bakunin--, inscrito, como ya he dicho, en la circunferencia citada, <<hablando>> entonces esta insignia, exclusivamente, a todo iniciado en la masoneria que la viese, de lo que, en puridad, pretendia la Asociacion Internacional de Trabajadores o, como se denomino en Gran Bretana, la International Workingmen's Association: buscar un utopico mundo universal o internacional de sublime, sabio y equitativo equilibrio por medio de la recta practica moral del igualitarismo social?

?Por que el viejo mason e internacionalista italiano Enrico Bignami escribio, en 1913, a la logia milanesa Carlo Cattaneo --como ha descubierto mi amigo y colega Aldo A. Mola-- que <<fue bajo (al coperto) la boveda estrellada de un Templo donde pude constituir la primera seccion italiana de la Internacional. Y que los detractores socialistas de la Masoneria podrian acordarse de otros cien hechos como este>>?

?Por que la fraccion ginebrina de la A.I.T., la misma que comisiono a Fanelli a desarrollar su internacionalista apostolado en Espana nada mas iniciarse el Sexenio democratico --tambien denominada <<Templo Unico>> como nos dice en la biografia de Bakunin James Guillaume y recogio en su antologia Guerin-- se reunia, desde el mismo principio de su creacion, en el unico templo que, por aquel tiempo, poseian las logias masonicas de la ciudad de Ginebra?

?Utilizo Fanelli de alguna manera la red de sociabilidad masonica para poder llevar a cabo su exitosa labor proselitista en la inquieta Barcelona de los anos 1868 y 18697

?Por que en la conocida fotografia del IV Congreso de la Internacional celebrado en Basilea en septiembre de 1869, donde sobresale la gigantona figura de Bakunin (sobrepasaba los dos metros de estatura), la pancarta que rubrica el acontecimiento lleva como simbolo distintivo el masonico <<Delta luminoso o radiante>>, pareciendo mas el tipico estandarte de cualquier logia masonica que el caracteristico cartelon societario al uso>>?

?Por que el autor de obras tan apocalipticamente demoledoras, iconoclastas e irreverentes como el Catecismo revolucionario, El Estado y la Anarquia o la postuma Dios y el Estado, ocupo su precioso tiempo de conspirador y revolucionario, escribiendo y publicando el Catecismo de la Francmasoneria moderna?

?Por que este atrabiliario y luciferino antiteista de Mihail Bakunin permitio que la masoneria italiana lo <<exaltase> --desconozco si por medio de la mera <<comunicacion>> o ritualmente-- al grado 32, sabiendo de sobra que el lema de ese grado que iba a alcanzar reza: <<Spes mea in Deo est>>; es decir --siguiendo lo confirmado por mi amigo latinista Antonio Garcia Masegosa--, <<Mi Esperanza se funda --se encuentra o esta-- en Dios>>?

?Por que el todavia utilizado gesto de identidad anarquista: dibujar un arco con los brazos por encima de la propia cabeza, cerrandolo arriba con las manos, enganchando estas con los cuatro dedos de cada mano menos los pulgares, se asemeja tanto a dos senas o gestos de la liturgia masonica: el de peticion de auxilio --con la salvedad de que en este el mason semientrelaza las manos formando una abierta y receptiva venera--, y el del momento final de la psicodramatica ceremonia de exaltacion al tercer grado, el de <<Maestro<<, cuando el <<Venerable>> ayuda a levantarse al <<hermano>> recipiendario, sacandolo del ataud donde se le ha acostado, enganchando su mano derecha con la del que recibe esa emocionante iniciacion de manera exactamente igual que lo vienen haciendo los anarquistas, con sus propias manos, cuando realizan su saludo <<tribal>>?

?Por que el cartel con las fotos y nombres de los delegados asistentes al Congreso de Gotha celebrado en mayo de 1875 por la social-democracia alemana, centrado por una foto principal --posiblemente trucada-- de dos egolatras irreconciliables como fueron Marx y Lasalle, es coronado con un simbolo tan antiguo y prototipicamente masonico como el fraternal saludo de manos, insignia tambien del sindicato espanol U.G.T.?

?Por que la estrella roja comunista fue retomada de un simbolo repetido ad nauseam, desde el siglo XVIII (o desde el XVII, segun autores), por la iconografia masonica, la <<estrella flamigera>> --de viejisima tradicion pitagorica--, asociada ritualmente desde antiguo al grado de <<Companero>>; es decir, a la camaraderia o <<companerismo>>, conocida ademas la declarada masonicofobia de Leon Trotski, creador del Ejercito rojo que toma dicho emblema?

?Por que todavia hoy en los sindicatos estadounidenses y australianos de mecanicos, ferroviarios, etc., se utilizan denominaciones como <<Logia>> para denominar a su sindicato local y <<Gran logia>> para referirse a su organizacion nacional?

RESPONSA

Ante todo que no se me aduzca, de principio, y por ese apasionado e irreprimible afan latino de impugnar por impugnar, la demoledora y totalizadora refutacion de todo el planteamiento que resulta de estas incognitas expuestas, alegando para ello rotundas y expeditas explicaciones como, por ejemplo, que la apropiacion de esa simbologia masonica no fue otra que el sencillo, intuitivo e inconsciente aprovechamiento de iconos psicoanaliticamente <<atractivos>> y de sencilla e ilustrativa --o conceptual-- grafia; alegando, por ejemplo, la indudable realidad de que, tanto el armonioso <<delta>> o triangulo como la <<aureamente>> proporcionada estrella de cinco puntas --dos de las imagenes masonicas mas reutilizadas o asimiladas--, provocan, como tales imagos, una fortisima pulsion escopica en cualquier sujeto, como muy bien sabe hoy la tecnica publicitaria. No albergo critica alguna sobre la famosa reflexion, recordada tanto en la obra de mi querido amigo Jose Luis Castro de Paz, de que, siguiendo las interesantes teorias lacanianas sobre la mirada y el deseo, <<no es el ojo el que mira, sino el objeto el que capta o atrapa la mirada>>. No voy a entrar para nada en este tipo de polemicas, dado que, historicamente, no nos llevarian, con la exigida exactitud, a donde juzgo que, verdaderamente, me inclinan --o nos inclinan-- las reflexiones conjeturales ante esas cuestiones trazadas.

Las posibles respuestas a estas complejisimas y caudalosas preguntas han venido al investigador, paulatinamente, de una manera deductiva y por tres caminos diferentes. Tres diferentes vias que, en realidad, pueden entreverarse triangularmente o conjugarse, explicarse o entenderse ensambladas; es decir, pueden quedar comprendidas como tres partes fundamentales de una misma explicacion, a la hora de poder descifrar el porque de todas estas curiosas incognitas. Veamoslos, entonces, por lados o secciones:

A. Por la apodictica realidad historica de que la masoneria universal entendio, mas o menos desde siempre, el apoyo a los proletarios como una accion mas de su autoexigida accion filantropica y su estatutaria practica de igualitarismo social. Y, a medida que se va desarrollando el movimiento obrero a lo largo del siglo XIX, ira trazando puentes entre ella y el mundo del trabajo --incluido el del propio societarismo--, reinterpretando su viejo espiritu fraternalista y, socialmente, cohesionador o conciliador.

B. A raiz del descubrimiento, realizado por el historiador que esto escribe, de la utilizacion de la organizacion masonica por parte de los conspiradores liberales de la subversion antiabsolutista del Sexenio negro espanol y la tradicion, proyectada muy pronto a nivel internacional, que dicha instrumentalizacion politico-organizativa inicio, a raiz del triunfo de la revolucion liberal de 1820, en plena Europa de la Restauracion.

Dentro, todo ello, del complejisimo paradigma revolucionario romantico, quedando entendida la masoneria por una buena parte de los variados colectivos de la subversion del siglo XIX, como una asociacion cobijadora de los perseguidos revolucionarios liberales y, por amplia extension --y especialmente a medida que nos aproximemos al ideologicamente trascendente ecuador historico de 1848-- de todo revolucionario. Fuese este liberal o nacionalista como Mazzini --aunque todavia no sabemos los investigadores con certeza si este revolucionario se inicio, verdaderamente, en la masoneria-- o el primer Bakunin, socialista como Blanco Blanqui, comunista como Buonarroti o anarquista como Bakunin, Fanelli o Lorenzo. De este ultimo revolucionario espanol, podemos recordar la vision personal que tenia de su discreta asociacion, cuando, en 1898, en su exilio parisino --como recuerda Ferrer en su libro La masoneria--, se la comunico a su amigo y correligionario Juan Montseny, recogiendola este en su obra Mi vida: da masoneria era una gran cosa para las personas perseguidas politicamente>>.

C. Por llegar a sostener la logica y deductiva hipotesis de que aquellos internacionalistas pudieron seguir, conscientemente, la ya vieja tradicion revolucionaria liberal de apropiarse de ritos o usos y, sobre todo, iconos masonicos, con el fin de poder representar asi, emblematicamente, los nuevos valores ideologicos de: igualdad, federalismo, solidaridad, fraternidad, trabajo, etc. Imitando entonces los obreristas, en cierta manera, lo que antes habian hecho, una vez conquistado el poder, los estados, grupos y partidos liberales, cuando estos sintieron la perentoria necesidad de proyectar publicamente sus ilustrados mensajes politicos de pensamiento republicano, civico o laicista, por medio de todo un complejo conglomerado ritual de referentes iconograficos masonicos. Institucionalizando los liberales entonces, ex novo, todo un complejo mundo simbolico y protocolario oficial, que, volitivamente, se alejase de cualquier indicio de formalismo estatal y religioso que pudiese recordar las odiadas formas y boatos del Antiguo regimen

A continuacion, intentare ofrecer una cumplida o, por lo menos, introductoria explicacion a estas tres grandes secciones en las que acabo de desglosar las posibilidades de respuestas que he deducido de aquellas preguntas o quaestiones sobre las influencias, interrelaciones, concurrencias y concomitancias entre el movimiento obrero universal y la francmasoneria.

A. Filantropia masonica y proletariado

En cuanto al primer punto; es decir, lo que he llamado la seccion <<A>> de mi explicacion, hay que decir que, desde el mismo siglo de su creacion, el XVIII, la masoneria o hiramismo britanico fue el primero en preocuparse, a nivel estrictamente filantropico, de la cuestion obrera en su industrializado Reino Unido. La fundacion y sostenimiento de instituciones de beneficencia como hospicios, escuelas y centros asistenciales donde se acogio a una zona menesterosa del primer proletariado moderno de la historia, fue y es una de las preocupaciones mas relevantes de toda su accion corporativa.

Todo tipo de masoneria, tanto la denominada regular --como ha sido y sigue siendo la anglosajona-- como la irregular o liberal --como casi siempre fueron, a lo largo de la historia, las llamadas masonerias latinas--, ha tenido la constitucional obligacion de realizar, primordialmente, la practica del altruismo; pero la masoneria British ha hecho, desde la propia fundacion de esta asociacion, mas hincapie en potenciar la caritativa labor de su organizacion. El origen de todo ello esta quiza en su propio rito masonico, el llamado Emulation Working, no olvidemos que para este rito, los tres principios en los que reposa la autentica masoneria son, por su orden: el <<Amor fraternal>>, la <<Beneficencia>> y la <<Verdad>>.

Mas tarde, ya entrado el siglo XIX, las logias inglesas iran asimilando en sus iniciaticos misterios a elementos instruidos y cualificados de su proletariado nacional, llegando la masoneria britanica en esta preocupacion proletarista al extremo de ofrecer sus propios locales para que dieran cobijo a una de las mas importantes reuniones preparatorias de la Primera internacional obrera, como recogen, tanto el historiador aleman Max Nettlau como el anarquista y mason espanol Anselmo Lorenzo --citando este la ya citada obra Garibaldi: Historia Liberal del Siglo XIX de Rafael Farga y Pellicer--, cuando el engolado y prestigioso hiramismo britanico decimononico cedio su Free Masons Tavern para que aquel celebre mitin, convocado por Karl Marx, la denominada Fiesta de la Fraternizacion Internacional del 5 de agosto de 1862, pudiese llevarse a efecto.

Coincidiendo con lo estudiado mucho mas tarde por Andre Combes, el citado historiador anarquista Max Nettlau en su obra La anarquia a traves de los tiempos nos dice, cuando critica el pesimo trabajo organizativo que realizara despues de este mitin de la Hospederia de los Masones el internacionalista y tambien mason Henri Louis Tolain que, si no fuese por los francmasones socialistas organizados en das pequenas logias masonicas avanzadas de 1850 y 1858, que reunian socialistas internacionales>> (5), se refiere sin duda --como mas adelante veremos cuando hable de la masoneria francesa-- a las logias <<menfitas>> de la Grande Loge de Philadelphes --formadas, en un principio, por exiliados republicanos y socialistas franceses en Londres--, no se podria llegar jamas a la reunion fundacional de la Asociacion Internacional de Trabajadores del 28 de septiembre de 1864.

Algo semejante va a ocurrir en otras naciones como Estados Unidos, donde su primer sindicalismo de clase poseera una nomenclatura de clara influencia masonica, verbigratia: el sindicato de zapateros Los Caballeros de San Crispin, que se estructuraba por logias; los sastres de La Noble Orden de los Caballeros del Trabajo, que se organizaban al principio secretamente en logias, adoptando complejos rituales y disimuladas senas y contrasenas de reconocimiento con el fin de que, como recoge Florence Peterson, <<ningun espia del patron pudiese hallar la manera de entrar en el salon de la logia para traicionar a sus camaradas>> (6), tambien hay que recordar que su mas alta jerarquia sindical se denominaba <<Gran Maestre Obrero>>.

En la Francia prerrevolucionaria, encontramos en la masoneria de provincias algunas logias que, muy timidamente, comienzan a aceptar dentro de sus <<talleres>>, a pequenos o medianos artesanos; indudablemente se va a tratar de maestros artesanos, propietarios probablemente de su propio taller. Durante el Primer imperio, como recuerda Andre Combes, se inicia el tibio y lento proceso de aceptacion de proletarios en las logias francesas que se ira acentuando, progresivamente, a partir de la Restauracion borbonica y durante la monarquia burguesa de Luis Felipe de Orleans donde, pensando en estos obreros, se rebajaran las tasas o gastos minimos de iniciacion y habra una declarada politica de permisividad por parte de esta masoneria con la citada exigencia de la alfabetizacion del neofito (7).

Pero no habra directo y manifiesto interes por la clase obrera y por el societarismo por parte de la masoneria gala hasta los mismos inicios de la segunda mitad del siglo XIX cuando, como ya he adelantado y siguiendo lo dicho por el profesor Combes, seran los masones exiliados en Inglaterra despues del golpe de Luis Napoleon Bonaparte, los que funden, en el Rito de Memphis --unico prohibido por el estado imperial frances--, la logia Philadelphes, cuyo titulo ya anunciaba --o recordaba-- viejos aires conspiradores. Logia madre esta de la que saldra la gran logia del mismo nombre.

Aqui, en este ambiente de masoneria republicana y social-democratica cada vez mas extenso, con su recien fundada Gran Logia de Philadelphos, encontraremos a republicanos y socialistas celebres como Jean-Baptiste Boichot, Bradlaugh, el yerno ingles de Marx, o Louis Blanc, y de este entorno masonico saldra nada menos que la Sociedad Fraternal de Democratas-Socialistas Franceses, amen de destacados internacionalistas de primera hora como Le Lubez, Combault, Vesinier o Benoit (8), los autenticos organizadores de la A. I. T., si seguimos en esto lo dicho por el serio y positivista historiador libertario Max Nettlau.

Estos masones entendian a su institucion como un autentico y arquetipico modelo de democracia con la obligada praxis de ayudar a la transformacion de la sociedad humana, siguiendo la vieja y triangular divisa masonica de <<Libertad, Igualdad y Fraternidad>>, y a la logia, como una escuela de formacion cultural y cientifica.

Los objetivos inmediatos contenidos en el programa de esta masoneria <<menfita>> que, por otro lado, casi cuatro decenios mas tarde, en plena Primera restauracion borbonica, llegaria a Espana cobijando a una buena zona del republicanismo y del obrerismo espanol de final de siglo, eran, como nos dice Combes, dos: la lucha contra la ignorancia por medio de la escolarizacion, y <<la ayuda al proletariado en su emancipacion>>, especialmente, por medio de la creacion de mutualidades que, presumo, eran tipicamente proudhonianas

Asi se explica, como sigue apuntando el profesor Combes y ya he adelantado, la fuerte presencia de la masoneria en el seno del movimiento societario y de la Primera internacional y, probablemente, tambien esto nos puede dar la clave del origen o del porque de esa asuncion de parte de la simbologia masonica para representar la nueva emblematica de esta importante asociacion obrera. Dado que, al ser los masones de este hiramismo <<menfita>> los autenticos organizadores de la A. I. T., estos pudieron proponer o influir en dicha iconografia, obteniendo para ello la logica aquiescencia o apoyo del resto de los nada escasos internacionalistas masones.

Recordemos que, en 1867, de esta corriente masonica que tendra como principal teorico a un viejo utopico sansimoniano, amigo y <<hermano>> de Proudhon, Marie-Alexandre Massol, se separara un pequeno grupo anarquizante que creara la revista L'Action maconnique, caracterizado por un violento antiteismo y que pretendera convocar a la masoneria de su tiempo para que se comprometiera, directamente, en las luchas politicas y sociales (9).

En Espana, pais de tan tardia revolucion industrial, la <<sociedad de la Acacia>>; es decir, la masoneria o hiramismo, no comenzo a iniciar a proletarios, que sepamos, hasta entrado el llamado Sexenio revolucionario o democratico (1868-1874); en realidad, cuando comienza su denominada edad de oro. Aunque en la anecdotica masoneria de la Era isabelina, sabemos de logias como la Los Amigos de la Naturaleza y Humanidad, estudiada por Victoria Hidalgo Nieto, donde su <<cuadro logial>> poseia un abultado numero de operarios de la fabrica de vidrio de Gijon. A partir de 1868, el hiramismo hispano ira desarrollando --paulatinamente y segun <<obediencias>> o masonerias--, una autentica campana de <<popularizacion>> de las logias, al dirigir manifiestamente su accion proselitista hacia los obreros, sobre todo durante el ultimo cuarto del siglo diecinueve y, mas tarde, durante el primer tercio del veinte; en realidad, hasta el final de la ultima guerra civil, en 1939. En esta historia, un larguisimo elenco de anarquistas, socialistas y algun que otro comunista autoritario pasaran por las logias espanolas desde el siglo XIX hasta el belico final de la Segunda republica.

Historiograficamente, en Espana, nos encontramos, posiblemente, con la mas abundante publicistica nacional sobre este tema en cuestion. Es mas, puede decirse que, gracias a la labor academica realizada por el profesor Ferrer, sus discipulos y los investigadores que colaboraron o colaboran en las actividades llevadas a cabo por el instituto de investigacion historica que el citado estudioso aragones fundo en 1983, el Centro de Estudios Historicos de la Masoneria Espanola, Espana es, hoy por hoy, la nacion donde se ha estudiado, con mayor profusion, este tema de las influencias y adecuaciones entre el societarismo y la masoneria.

En estas dos ultimas decadas, se han venido publicando ensayos historicos sobre estas cuestiones. Trabajos iniciales como los de Victor Manuel Arbeloa sobre el socialismo (10) o Enric Olive Serret sobre el anarquismo (11), la ya citada monografia del masonologo aragones Jose A. Ferrer <<La masoneria espanola y la cuestion social (12)>> y, despues, trabajos como lo vertido en mi tesis doctoral, leida en 1989, en la Universidad de Zaragoza (13), lo publicado por Pere Sanchez i Ferre y Jose Luis Gutierrez Molina (14), Pedro Fermin Alvarez Lazaro (15), lo declarado en mi libro Laicismo, educacion y represion en la Espana del siglo XX, lo dicho en el capitulo que escribi para el libro La sociabilidad en la historia contemporanea (16), la sugerente y excelentemente vertebrada ponencia presentada al X Symposium Internacional de la Historia de la Masonena Espanola --celebrado en Leganes (Madrid) en septiembre de 2003--, por Jesus Ruiz Perez (17), la escasa aunque relevante obra que, sobre estos temas, han publicado los profesores de la Universidad de Sevilla Angeles Gonzalez Fernandez y Leandro Alvarez Rey, y lo ultimamente publicado por el escritor y mason asturiano Victor Guerra (18).

B. La creacion del constructo romantico <<mason y revolucionario>>

En lo que respecta al punto explicativo <<B>>; el correspondiente a esa fijacion del imaginario colectivo construida en pleno romanticismo sobre la particular simbiosis revolucion-masoneria tan fomentada, por otro lado y desde el siglo XVIII, por la propia publicistica antimasonica, por los Estados Unidos de Norteamerica --con sus institucionales glorificaciones washingtonianas y con sus publicas y manifiestas asociaciones entre su revolucion y la masoneria--, por la denominada <<masoneria jacobina, o por la profusa panfletistica jacobina influenciada iconograficamente por el hiramismo, por toda la correspondiente parafernalia producida por la masoneria bonapartista y, por ultimo y como clave de boveda de todo este proceso <<constructivo>>, por la generalizada admiracion internacional ocasionada a raiz del triunfo, en 1820, del movimiento subversivo liberal espanol, remito al lector a mi propia obra sobre el tema, en especial, al capitulo <<Masoneria y ejercito en la Espana contemporanea>> del libro publicado en Paris por Indigo & Cote-femmes editions, en 2004, y dirigido por Elizabeth Delrue, Autour de L'Armee espagnole, 1808-1939, a la comunicacion intitulada <<De militares y masones. Reflexiones en torno a la creacion del codigo o estereotipo: <<militar, liberal y mason>>, que presente, en el Vil Congreso da Asociacion de Historia Contemporanea celebrado en Santiago y Ourense, en septiembre de 2004, y que fue publicado en CD-ROM por la Universidad de Santiago de Compostela (19.)

Este tipo de costumbres que, en politologia, nos hablan de conspiraciones anteriores y posteriores a esta a la que me refiero --la llevada a cabo por los subversivos oficiales artilleros de la logia militar corunesa Los Amigos del Orden, en pleno Primer periodo absolutista fernandino--, y que utilizan la estructura organica de las sociedades secretas para intentar llevar a cabo su complot, como: los Iluminados de Baviera de Adam Weishaupt --de nombre de guerra Spartakus--, que habian copiado formas y maneras francmasonicas para crear aquella subversiva asociacion con sus sobrenombres y sus grados; la organicamente triangular Conspiracion de los iguales de Francois Noe1 Babeuf, de sobrenombre Gracchus; los Philadelphos con sus tres grados y sus nombres de guerra; la Sociedad de los Sublimes Maestros Perfectos creada como una <<organisation secrete politique de forme maconnique>>, como nos explica el Dictionaire de la Francmagonnerie dirigido por Daniel Ligou, por el discipulo de Babeuf, el francmason Philippe Buonarroti; la misma masoneria espanola de la epoca citada del Sexenio negro que tambien utilizara el <<Nombre simbolico>> como medida de seguridad, siendo la citada logia militar corunesa --cuyos miembros eligieron alias tan significativos como Washington o Filadelfo--, la que, por primera vez en la historia de las masonerias ibericas, inicie esta tradicion que tanta trascendencia internacional tendria; y despues, las sociedades secretas conspiradoras que, remedando parte de las formas y maneras francmasonicas, fueron apareciendo a lo largo de la primera mitad del siglo XIX, como el carbonarismo, los comuneros, los anilleros, las sociedades secretas republicanas en Francia, las mazzinianas Joven Italia y Joven Europa, las de los progresistas --tambien con sus nombres de guerra-- a lo largo de toda la espanola Era isabelina y, ya dentro del incipiente movimiento obrero internacional, la secreta Fraternidad internacional creada, en 1864 y en Florencia, por Mihail A. Bakunin.

Esta sociedad secreta bakuniniana estaba proyectada, como mas o menos Weishaupt habia pensado la suya casi cien anos antes --y Leon Trotski discurriria, mucho mas tarde, su secreta tecnica partidaria de infiltracion denominada <<entrismo>>--; es decir, para ser utilizada como secretisima organizacion de iniciados o <<militantes ocultos,, como dice Nettlau, con el fin de introducirse, clandestinamente, en otras asociaciones --como llego a intentar con la propia Internacional Bakunin--, para asi intentar manipular aquellas, granjeandose simpatias o inclinando a esas organizaciones hacia sus propias ideas o fines estrategicos. Su programa, transcrito e incluido en el libro biografico que, sobre Bakunin, escribio Nettlau y, mas tarde, publico de nuevo en su antologia Daniel Guerin, recuerda en ocasiones la propia organizacion y el estilo discursivo masonico al uso y, en otras ocasiones, el autor del discurso piensa en la masoneria a la hora de definir, en contraposicion a ella, su particular y revolucionaria fraternidad secreta, veamoslo:
      La sociedad internacional revolucionaria se constituira en dos
   organizaciones diferentes: familia internacional propiamente dicha
   y las familias nacionales(...). La familia internacional.
   Unicamente compuesta por hermanos internacionales, tanto honorarios
   como activos, sera ella la clave de boveda(...). El candidato(...).
   Es preciso que este convencido de que no podra servir mejor
   que compartiendo nuestros trabajos, y que sepa que, al ocupar un
   puesto entre nosotros, contraera con respecto a nosotros el mismo
   compromiso solemne que nosotros contraemos respecto a el(...).
   Debe comprender que una asociacion cuyos fines son revolucionarios
   debe necesariamente formarse como sociedad secreta, y que toda
   sociedad secreta en interes de la causa a la que sirve y de la
   eficacia de su accion, asi como en el de la seguridad de cada uno
   de sus miembros, debe someterse a una fuerte disciplina, que no es
   por otra parte mas que el resumen y el puro resultado del
   compromiso reciproco que todos los miembros han acordado unos
   respecto a otros, y que por lo tanto es una condicion de honor y un
   deber el someterse cada uno a todo ello (...), no toleraremos mas
   que un maestro, nuestro principio(...). Inclinandonos con respecto
   ante los servicios pasados de un hombre, apreciando la gran
   utilidad que podrian aportarnos los unos por su riqueza, los otros
   por su ciencia, los terceros por su alta posicion y su influencia
   publica, literaria, politica y social, lejos de buscarles por todo
   ello, veremos en lo dicho un motivo de desconfianza(...). Al
   entrar entre nosotros, el nuevo hermano debera comprometerse
   solemnemente a considerar su deber hacia esta sociedad como su
   primer deber, concediendo como su segunda obligacion su atencion a
   cada miembro de la sociedad, su hermano (20).


Como recuerda el Dr. Nettlau, hacia un ano que el romantico conspirador de origen ruso habia abandonado las causas revolucionarias nacionalistas para centrar toda su energia en la causa social. Prueba esta --como otras muchas-- de la fuerte influencia que el liberalismo radical tuvo en el nacimiento del pensamiento anarquista, como les vengo recordando a mis alumnos desde 1984, contradiciendo todo ello, entonces, la tesis que, por otro lado jamas he compartido, publicada en la serie Documentos de la Editorial Anagrama, con el titulo Libertarismo versus liberalismo de mi viejo amigo, el chomskiano profesor de UCLA, Carlos Peregrin Otero.

Esta secretisima sociedad revolucionaria fundada y sostenida por Bakunin y denominada, curiosamente, de variadas maneras como: Sociedad Internacional Revolucionaria, Rivoluzione Democratico-sociale Italiana, Fraternidad internacional, Societa dei Legionari della Rivoluzione Sociale Italiana --y que, por otro lado, esta prolija forma de denominarla nos refleja una vez mas el apasionado y pulsional <<Nino>> que Bakunin tanto cuido y llevo siempre dentro--, acabaria siendo el origen o la causa de las denuncias dirigidas contra el en el seno de la Internacional, por parte de un <<britanizado>> intelectual como Karl Marx, su yerno Lafargue, Engels y Utin, ocasionando la expulsion del carismatico l'enfant terrible de la A.I.T., en 1872.

C. La apropiacion de iconografia y rituales masonicos por parte de las ideologias contemporaneas revolucionarias

Una de las mas viejas y usadas definiciones que la francmasoneria ha dado de si misma, es la de que esta curiosa y antigua forma de sociabilidad <<es un hermoso sistema de moral, velado por alegorias e ilustrado por simbolos>>.

Intentando darle base justificativa a esta tercera deduccion apuntada en la seccion <<C>>, sobre la apropiacion, adaptacion o utilizacion de simbologia genuinamente masonica por parte del mundo politico liberal y, siguiendo este historico precedente, mas tarde, por el propio movimiento obrero, tratare de seguir extendiendo mi discurso sobre este interesante tema, presentando ahora nuevos ejemplos de adecuacion de las <<veladas alegorias>> y los ilustrados iconos francmasonicos por parte del liberalismo, tanto en su vertiente oficial o institucional como en la informal vertiente panfletaria.

Posiblemente, y utilizo aqui este conjetural adverbio dado que, despues de improbos esfuerzos de autentica caza bibliografica en la British Library y en las mas importantes librerias londinenses, tanto de libro nuevo como de lance, sigo sin haber descubierto ningun simbolo <<constructivo>> en las insignias o banderas de aquellos puritanos radicales ingleses, los Levellers o Niveladores y los de su seccion protocomunista, los Diggers, los tambien llamados True Levellers --aunque no me extranaria que la primera instrumentalizacion politica de la imagen del <<constructivo>> nivel, como referente iconografico del igualitarismo social, proceda de estos revolucionarios tiempos de la Guerra civil inglesa (21)--, la primera apropiacion simbolico-politica que tengo constatada de este

tenor, fue la que llevo a cabo la republica federal de los Estados Unidos de Norteamerica. No podemos olvidar que en su revolucion participaron celebres y sobresalientes francmasones como Benjamin Franklin, George Washington, el marques de La Fayette, Thaddeus Kosciuszko, Thomas Adams, Joseph Warren, Richard Caswell, etc.

Antes de su misma gestacion como nacion --si seguimos en todo esto lo dicho en el prefacio de su libro Freemasonry in the American Revolution por el historiador y mason estadounidense Sydney Morse--, la primera idea pergenada sobre la union de las colonias --en este caso inicial por la acucia de defenderse de los indios--, se debio al primer gran maestre provincial Daniel Coxe. Ya en plena guerra o revolucion, las logias militares de las cuales Washington era una suerte de alma mater o completa y prestigiosa autoridad entre todas ellas, como sigue diciendonos Morse, consiguieron <<cementar>> o aglutinar en un <<centro de union y armonia>> una buena y selecta zona --siempre de la total confianza del carismatico general-- del Ejercito continental, militares revolucionarios y <<hermanos>> masones, autenticos Brothers-in-Arms con todo lo que esta vieja y masculina imbricacion supone.

Pero fue sobre todo durante los primeros anos de su historia como autentica nacion, los correspondientes a los dos mandatos de su primer presidente George Washington, cuando aquellos ex-colonos britanicos, padres de aquel nuevo estado, careciendo del necesario precedente protocolario e iconografico republicano y no queriendo remedar para nada, como ya he dicho, los simbolos, apariencias y formulas institucionales de las viejas monarquias, encontraron en parte de la emblematica y el ritual masonicos la base iconografica y algunos de los ritos protocolarios para aquel nuevo estado federal dentro, todo ello, del logico paradigma estetico del neoclasicismo, con la larguisima proyeccion de referentes iconograficos y estilisticos que esta poetica conlleva.

Buena muestra arquetipica de todo esto que digo la encontramos en el diseno de su misma bandera, la famosa Stars and Stripes, trazado iconografico que, todavia hoy, a todo mason le recuerda siempre a un conjunto de simbolos harto fundamentales de su iniciatica asociacion.

Primero, la masonica y universal <<Boveda celeste>> de su canton --<<estrellas flamigeras>> blancas sobre el azul firmamento-- pintada obligatoriamente en el techo del prototipico espacio de sociabilidad hiramita: la logia.

En segundo lugar, las citadas <<estrellas flamigeras>>, asociadas siempre ritualmente al grado segundo, el de <<Companero>>; es decir, que nos pueden estar hablando --como ya he dicho anteriormente en el cuestionario--, de la practica del <<companerismo>> o camaraderia, ademas de un sin fin de variadisimos significantes esotericos.

Y en tercer lugar, al anfibologico o plural significado simbolico de que estas estrellas se van a utilizar como representacion de cada estado y disponer en circulo, me refiero al primer diseno denominado Betsy Ross, por tres cripticas alegonas o motivos masonicos que vienen a reforzar, iconograficamente, la misma idea politica de la unida, mutua y eternamente fuerte confederacion politica.

Uno, para recordar la idea federal de la masonica y circular <<Perfecta union>> de los trece estados iniciales, otro, por recordar el arcano cabalistico del Ouroboros (la culebra, dragon o lagarto, mordiendose la cola), tan utilizado en su version ofidica en la iconografia masonica desde el siglo XVIII y que habla del eterno retorno, del infinito y de la eternidad, aqui pudo o puede ser entendido como amuleto de buen augurio para la nueva republica. Y, el ultimo de los tres motivos senalados, para que esta constelacion circular sea comprendida, asociada o asimilada a uno de los signos alegoricos mas importantes en el hiramismo, la denominada y cooperativa <<Cadena de union>>. Dado que esa imagen del principio republicano en directa relacion al mutualismo federativo, se vera completamente reforzada por esta relevante figura simbolica de la denominada <<Cadena de union>> que todos los masones del mundo, despues de acabados los <<trabajos de logia>>, realizan de una manera intimamente fisica, al situarse los <<hermanos>> en circulo, abrazandose lateralmente unos con otros, subrayando con esta mistica figura que cada iniciado es un eslabon de la reciproca y cooperativa cadena universal de fraternidad que componen todos los masones en el mundo.

Recordemos que una de las primeras explicaciones constatadas historicamente del simbolismo de esta bandera fue la que, despues de la decisiva batalla de Saratoga, en octubre de 1777, donde el general Horario Gates vencio al polifacetico general ingles John Burgoyne, Alfred B. Street le ofrecio al vencido general britanico una interpretacion de la Stars and Stripes, diciendole:
      <<The stars were disposed in a circle symbolizing the perpetuity
   of the Union; the ring, like the circling serpent of the Egyptians,
   signifying eternity. The thirteen stripes showed with the stars the
   number of the United Colonies, and denoted the subordination of the
   States to the Union, as well as equality among themselves>> (22).


De todas formas, la Flag Resolution de 1777, era muy vaga en detalles y no prohibia en absoluto la posibilidad de anadirle a la bandera de la nueva republica cualquier elemento decorativo como algunos hicieron. Su evolucion hasta llegar al diseno actual de alinear las estrellas en hileras paralelas (1818), fue muy variada en cuanto a su constelado canton, debido a la incorporacion a la Union de nuevos estados; es decir, nuevas estrellas que complicaban cada vez mas el diseno de este pabellon, pasando su canton por representar a los cada vez mas numerosos estados en forma de: anillos mas o menos concentricos con dos tamanos distintos de estrellas; una gran estrella (<<flamigera>>) formada a su vez por pequenas estrellas del mismo tamano y tambien de cinco puntas; dos ovalos concentricos formados por estrellas del mismo tamano; etc.

Pero quizas las imagenes que mejor representan esto que intento explicar, nos las ofrecen, con esa rotunda y laconica expresividad que solo poseen las mejores instantaneas fotograficas, cualquiera de los dos cuadros que conozco representando la colocacion de la primera piedra del edificio del Capitolio de los Estados Unidos.

Uno es de J. Melins y el otro, de mejor factura artistica, se debe a la mano del pintor y francmason norteamericano Stanley M. Arthurs. Aunque desconozco cual de las dos pinturas refleja con total fidelidad como se desarrollo aquel importante acontecimiento, dado que ambas no coinciden completamente en lo representado, deduzco que la de Melins es mas antigua por varios motivos conjeturables: la construccion de su exagerada perspectiva me recuerda el tipico abocetado rapido salido de la utilizacion de una camara oscura, y su exhaustivisimo detallismo me habla de una probable autoexigencia del pintor por dar fe, cuasi notarial, de lo acontecido sin sacrificar nada a la canonica o academica estructura de la obra y, por todo ello, este cuadro resulta obviamente mas fidedigno.

El lienzo de Arthurs, por el contrario, se ve a todas luces que se pinta despues de un estudioso trabajo de reelaboracion, posiblemente orientandose lejanamente en lo descrito por la obra de Melins, cambiando de situacion y de atributos masonicos a los personajes, de tamano a los postes que sostienen la polea, concediendole un estetico aunque inutil podio o pedestal de ladrillos a la cornerstone, costumbre esta, por otro lado, de viejo gusto constructivo ingles, y atreviendose a rectificar el ritual masonico del acto, al incluir en la escena al arquitecto del edificio, con mandil masonico, retratandolo en el momento en que supervisa, escuadrandolo, el sillar ante el Gran Maestro, el propio presidente de la flamante republica. No siendo tampoco correcta esta revision liturgica, dado que lo correcto seria que el arquitecto Thornton ofreciese los instrumentos --plomada, escuadra y nivel-- al <<Gran Maestre>> para que este, una vez revisada por el la piedra con estas herramientas, pudiese proclamar las tres cualidades de la misma: <<estar a nivel, ser firme y de buena forma>>, pasandose despues al momento de la consagracion.

En el cuadro de John Melins, intitulado George Washington Laying the Cornerstone of the United States Capitol, Sept, 18, 1793, el mismo marco dorado nos habla ya exultantemente de masoneria, al estar embellecido en sus esquinas, a guisa de cantoneras, por cuatro <<Dehas sagrados>> donde se inscriben cuatro <<Estrellas flamigeras o radiantes>> invertidas. La obra pictorica en cuestion, de dudosa calidad artistica para la epoca --la verdad es que, por su cuasi pueril sencillez, parece adelantarse al estilo naif-- nos describe con pormenor, como ya he adelantado, como se celebro la colocacion de la primera piedra --la piedra angular- del nada menos que futuro ,templo,, de la democracia norteamericana, el Capitolio de los Estados Unidos. Proyecto arquitectonico de W. Thornton, seleccionado por Thomas Jefferson y que viene a recoger el estereotipo iconografico clasicista, de clara influencia palladiana, remedado ad nauseam por la vieja iconografia masonica de arquitecturas de los siglos XVIII y XIX, y en directa relacion para esta asociacion internacional con la hipotetica o conjetural reconstruccion fisonomica de su venerado templo de Jerusalen. Arquitectura <<pensada>> masoncamente que tanto agradaba a Jefferson y que este singular politico --posiblemente tambien francmason-- demostro conocer sobremanera cuando el mismo proyecto, y en parte sufrago, su singular Universidad de Virginia de Charlottesville, como excelentemente estaba estudiando, meses antes de su suicidio, el profesor de la Universidad de A Coruna, Xose Manuel Fernandez Fernandez.

Lo verdaderamente sorprendente de este cuadro es que da fe del ritual que aquellos bisonos republicanos eligieron para protocolizar aquel importantisimo evento. La ceremonia no fue otra que un mas o menos ortodoxo ritual masonico de fundacion de un edificio publico, segun el Rito de Emulacion.

Dicho de otra manera, que para colocar la primera piedra del edificio fundamental de la nueva y revolucionaria democracia, su primer presidente la va a ubicar ceremonialmente investido con los llamativos atributos masonicos de un Grand Master y no, como cabria esperar, como un victorioso militar o como un sencillo y democratico presidente <<laico>> o civil. No olvidemos que, como ya he explicado, aquella republica convirtio a Washington en el primer gran heroe romantico o, si se prefiere, protorromantico de la revolucion, sentando con sus rococos o clasicistas glorificaciones --que, en algunas representaciones, llegaron a ser autenticas apoteosis-- las bases iconograficas del modelo teorico o constructo <<militar, liberal y --obviamente-- mason>>.

Pero volvamos a la descripcion de la apaisada escena del cuadro de Melins. En la esquina nordeste del hueco realizado para la ubicacion de los cimientos --donde ha sido ubicado el simbolo universal de la masoneria, el compas sobrepuesto a la escuadra, en el grado de <<Maestro>>--, el propio presidente de la republica G. Washington, cabeza descubierta, vestido de ritual como gran maestre con sus guantes blancos, mandil, collar y la <<joya movil>> de su alta <<Dignidad>>, hace descender el sillar aparentando que lo empuja con su mallete, mientras tres acolitos, tambien sin sombrero, vestidos masonicamente de ritual con mandiles, guantes y collares de los cuales pende la <<joya movil>> de <<Venerable Maestros>>, esperan, solemnemente, con el trigo, el vino y el aceite para derramarlos sobre la piedra, consagrandola y dando por terminada la ceremonia de fundacion.

Alrededor de esta escena el publico: mujeres, ninas, un nino, tres obreros sosteniendo la cuerda en polea que mantiene y hace descender el sillar, la bandera federal, un militar tocando el tambor, y muchos hombres, la mayor parte de los cuales son masones con el mandil atado a su cintura. Como se ve, la nueva republica, quizas debido a la falta de un completo protocolo institucional republicano y al posible capricho personal de su presidente, se apropiaba de los usos y costumbres masonicos, permitiendo esta extrana y formal imbricacion simbiotica de su flamante republica con la <<Orden del Gran Arquitecto del Universo>>.

Escenas parecidas, encabezadas siempre por George Washington ostentosamente vestido con sus atributos masonicos de ritual, se veran con cierta frecuencia durante los dos primeros periodos presidenciales de la historia de esta nacion. Valga recordar, en relacion a este tenor, lo contemplado en el impresionante mural, de excelente factura neoclasica, de la Iglesia de Cristo de Filadelfia. En dicho fresco, cuyo marco esta decorado por alternantes simbolos masonicos como compases y escuadras entrelazados, soles, lunas, niveles y centrado en su parte superior por la masonica <<G>>, teniendo en el lado inferior del marco la leyenda: <<GEORGE WASHINGTON AND BRETHREN IN SAINT JHON'S DAY OBSERVANCE * CHRIST CHURCH PHILADELPHIA * 28 DECEMBER 1778>>, se descnbe la entrada a dicho templo de la callejera procesion masonica, presidida por el propio Washington, con atuendo militar y el correspondiente mandil masonico, seguido por un largo desfile de masones portando las tipicas columnas de Hiram, los mandiles, los collares con sus joyas y los estandartes de rigor, correspondiente a la anual fiesta masonica en honor a su <<solsticial>> patron de invierno, San Juan Evangelista, y celebrada en la citada ciudad de Filadelfia.

Posiblemente, el logico proceso de <<desmasonizacion>>; es decir, la politicamente natural desvinculacion formalista de la flamante republica federal de los usos y maneras masonicos y de manifestar un excesivo --o un a todas luces politicamente incorrecto-- apoyo hacia una discretisima elite de individuos juramentados para rendirse, sea donde sea, el correspondiente apoyo mutuo, empezo con el mandato de su segundo presidente, John Adams.

Si se analiza textualmente la calibrada, prudente, lisonjera y hasta temerosa carta que, en 1798, este estadista les dirigio a los masones de la Gran Logia de Massachusetts en contestacion a la felicitacion por su nuevo cargo presidencial, vemos que este sopesado documento, redactado en un estilo literario que intenta estar mas o menos proximo al de la masoneria, refleja, en diplomacia, un elegante e interesado deseo de quedar bien con la influyente asociacion --posiblemente convertida en un autentico grupo de presion ideologico o hasta politico gracias a los favores otorgados a esta por la presidencia washingtoniana--, al mismo tiempo que nos puede estar hablando, por un lado, de esos posibles aires de <<desmasonizacion>> de la nueva presidencia. Dado que se percibe en este calibrado texto que Adams ofrece a los masones, como suele expresarse coloquialmente, <<una de cal y otra de arena>>; es decir, intenta aparentar estar cerca de ellos y al mismo tiempo trata de colocar a la masoneria, diplomaticamente, en el lugar que el presidente Adams juzga su justo sitio: fuera completamente de las instituciones politicas gubernamentales. Por un lado, les trata de encandilar, casi de forma zalamera, declarando a los hiramitas su honrosa admiracion y les sugiere, al mismo tiempo, proximidad: <<No teniendo el honor de pertenecer a vuestra antigua Orden (...), sintiendo cada vez no haber sido iniciado en vuestros misterios (...), muchos de mis mejores amigos eran masones ...>>) (23) y, por otro lado, les recuerda suave e indirectamente, pero con una velada y justificativa advertencia al utilizar ese adverbio de cantidad que yo subrayo, los logicos y criticos recelos que, sobre la discretisima y tribal asociacion que tanto habia mimado el anterior presidente, existian en los medios politicos y ciudadanos: <<... y de cuan injusta es la opinion que muchos profesan sobre los designios de vuestra sociedad.>> Veamos, como ejemplo, el fragmento que el Diccionario Enciclopedico de la Masoneria de Lorenzo Frau nos ofrece, traducido, de este documento, en su entrada de Adams, Juan:
      <<No teniendo el honor de pertenecer a vuestra antigua Orden, es
   mayor aun mi reconocimiento por vuestra afectuosa y atenta
   felicitacion. Muchos de mis mejores amigos eran [han sido] masones;
   y dos de ellos, mi maestro, el sabio Gridley, y mi intimo amigo
   vuestro inmortal Warren, cuya vida, no menos que su muerte, son
   lecciones de patriotismo y filantropia, fueron Grandes Maestros,
   sintiendo cada vez no haber sido iniciado en vuestros misterios.
   Los ejemplos que acabo de citar y el mas elocuente aun de mi
   venerable predecesor, serian bastante para constituirme en defensor
   del honor y buen nombre de la sociedad, aun cuando no estuviese
   penetrado de su amor por las bellas artes, su entusiasmo en el
   ejercicio de la benevolencia y su abnegacion por la humanidad.--
   Vuestra generosa calificacion respecto a mi conducta y buenos
   deseos por el termino feliz de mi periodo presidencial, son
   acreedores a todo mi agradecimiento.-- Las pruebas que habeis dado
   de amor a vuestra patria y la oferta de vuestros servicios para
   proteger la herencia de vuestros antecesores, no dejan duda de cuan
   elevados son los sentimientos que os animan y de cuan injusta es la
   opinion que muchos profesan sobre los designios de vuestra
   sociedad>> (24).


Mas tarde, sera la Francia revolucionaria quien, emulando o remedando el bien conocido precedente revolucionario estadounidense, recoja, tanto a nivel de publicistica oficial como a nivel de la correspondiente al mundo panfletario, infinidad de <<Atributos simbolicos>> o referentes iconograficos masonicos, componiendo de esta manera una complejisima emblematica revolucionaria prenada de: igualitarios niveles asociados, politicamente, con el jacobinismo; moralizantes escuadras; <<Deltas sagrados>>; <<Estrellas flamigeras>>; compases; deisticos <<Ojos omnividentes>>; colmenas con sus cooperativistas, constructivas, disciplinadas y laboriosas abejas; estables y seguras ancoras; piramides y obeliscos, estos simbolos sobre todo a partir de la expedicion de Bonaparte a Egipto; truncados fustes, estereotipados y virtuosos <<Templos de Salomono>>, etc. En lo que respecta al ambito publicistico de los panfletos, folletos u opusculos, este poseera, en ocasiones, un clarisimo influjo iconografico francmasonico, sobre todo, en ese tipo de papel barato utilizado para el fin propagandistico por el simbiotico tandem --descubierto por el profesor Kennedy-- formado por el variado ambito de la impresion y las sociedades jacobinas--.

Bajo la influencia de los clubes jacobinos de provincias se imprimieron infinidad de panfletos prenados de clara iconografia masonica donde, por lo general, los simbolos mas repetidos seran el equilibrado y divino <<Delta>> y el igualitario nivel. Todavia hoy es facilisimo, por ejemplo, encontrar en los anticuarios de Besanqon abundantes colecciones --por cierto carisimas para un bibliofilo modesto-- de esta curiosa panfletistica. El porque de estas fuertes influencias entre la masoneria y el jacobinismo nos lo ofrece el trabajo del profesor Michael L. Kennedy --ya citado por mi en el discurso de mi obra Galicia y la masoneria en el siglo XIX (pp. 19-20)--, y que parece reforzar la vieja tesis gramsciana --que, como ya he adelantado, yo tambien sostengo-- de que la historia del desarrollo organico o estructural del partido politico contemporaneo le debe muchas influencias a la masoneria, cuando declara que:
      Aun asi, considerandolo todo, no se puede negar el hecho de que
   los clubes le deben mucho a las logias. El abrazo fraternal, el
   usode la balota (o bola negra, entendida como voto negativo) y
   el empleo de terminos como <<frere>> (hermano) y <<temple>>
   (templo), aunque no poseen un origen estrictamente masonico como
   afirma Brinton, si suponen una influencia masonica. Debe comentarse
   algo respecto a la afirmacion de Gaston-Martin de que la red
   jacobina tuvo como modelo a la masonica. Ya en 1790, Camille
   Desmoullins comentaba sobre la sociedad (jacobina) de la calle St.
   Honore: <<Es su Gran Oriente, el centro con el cual todos los
   jacobinos y amigos de la constitucion de los 83 departamentos,
   mantienen correspondencia>>. Las sociedades masonicas, como los
   clubes que (tambien) precisaban certificados de afiliacion (o
   diplomas), enviaban sus listas de miembros y estatutos a la
   capital, poniendo alli a buen recaudo las cartas de recomendacion
   de las logias cercanas. Sus peticiones expresando devocion a la
   masoneria y su deseo de admision en el Gran Oriente, suenan de modo
   notablemente familiar a las escritas posteriormente por las
   sociedades (jacobinas) de provincias. En la estructura
   organizativa, tanto jacobina como masonica, las redes regionales se
   desarrollaron agrupadas en torno a los centros urbanos
   provinciales. Y, aunque los jacobinos carecian de algo comparable
   con la asamblea nacional (masonica) en la capital, a la que cada
   logia enviaba un representante, el club de Lille intento sin exito
   instaurar una <<sociedad madre>> para implantar un sistema similar
   en la primavera de 1790 (25).


Despues, el Imperio napoleonico volveria a oficializar o <<marchamar>> estatalmente infinidad de iconos masonicos --como tambien estatalizaria a la propia masonena francesa y a sus propagandisticas logias militares--, empezando por una buena porcion de los simbolos de su propio ejercito: disenos de botonaduras, de numismatica o medallistica, como la misma cruz de la Legion de Honor, claramente influenciada por la cruz de los Caballeros Kadosh. Debido todo ello, probablemente --como nos explica Ludovic Marcos en su interesante articulo <<Une (r)evolution tranquille. L'iconographie magonnique dans l'imagerie revolutionaire et imperiale>>, publicado en la revista Notre Histoire, de junio de 2003--, a que los fabricantes de adornos o complementos masonicos, miembros ellos tambien de la masoneria francesa, fueron los encargados de suministrar al estado imperial los bordados y demas decoraciones, tanto civiles como militares.

POSTSCRIPTA

Mas informaciones podria anadir a esta introductoria investigacion sobre las concurrencias e influjos que la masoneria llego a tener con respecto al movimiento obrero y, sobre todo, en la gestacion o formacion del denominado criterio libertario.

Podria a continuacion profundizar un poco mas en la interesante vida masonica y revolucionaria de un personaje citado ya con cierta profusion, me refiero al incansable Mihail Alexandrovich Bakunin. Hacer, desde el conocimiento masonologico, un profundo y detallado analisis textual de su obra --como, asimismo, de la de convencidos masones y publicistas de la ideologia anarquista como Elisee Recluso Paul Robin-- resulta a todas luces completamente necesario y puede damos, ademas, una de las claves principales para poder entender esas convergentes similitudes ideologicas --o, por lo menos, misticas y simbolicas--, entre el pensamiento libertario y el de la propia masoneria.

Sin olvidar, en esa necesaria investigacion que apunto, estudiar con pormenor a la secretisima --y al parecer nada numerosa, como parece descubrir A. Romano-- Fraternidad internacional bakuninista. Ahondar en el estudio de la estructura organica de esta discretisima y conspiradora asociacion donde, desde 1864 --como recuerda Guillaume--, se dejaron introducir revolucionarios italianos como los masones Giuseppe Fanelli y Saverio Friscia, franceses como los tambien hiramitas Elie y Elisee Reclus, Benoit Malon o Alfred Naquet, escandinavos y eslavos y, despues de 1869, <<fanellianos, espanoles como Aristides Rey y Farga Pellicer y nuevos miembros franceses como Varlin o Robin, suizos como el propio Guillaume, etc (26), resulta a todas luces, fundamental. Los claros influjos que, sobre esta discretisima asociacion imprimio Bakunin, retornando consciente y sincreticamente los ritos y las formas del ya viejo carbonarismo y de la francmasoneria

--como hemos podido ver anteriormente y tambien senalo Daniel Guerin--, resultan completamente palmarios para cualquier estudioso de estos temas.

Baste decir --como ejemplo, aunque conjetural, quizas representativo--, que las secretas senales de reconocimiento que tuvieron que utilizar los <<entristas>> correligionarios de Bakunin en esta sociedad secreta (27), pueden seguir hablandonos de como aquel indomable aristocrata ruso, autentico profesional de la conspiracion, reinventaba para su nueva asociacion estos signos de identificacion <<tribal>>, basandose para ello, lejanamente, en las viejas senas, toques o ademanes de la masoneria. Probablemente, alguna de aquellas secretas senas de identidad fraternalista bakuniniana ha llegado, exotericamente, hasta nosotros, como el ya descrito gesto universal de salutacion anarquista.

Por lo de ahora y mientras no se estudie este encuentro en profundidad, entiendo que los puntos de coincidencia ideologica entre ambos Movements --el libertario y el masonico-- pueden ser, fundamentalmente, los siguientes:

Su acendrado e individualista humanismo de profunda carga deontologica. Esa particularisima <<postura filosofica ante la vida>> que poseen tanto los masones como los acratas --con mayor intensidad los prekropotkinianos--, con todas las variadas y profusas trascendencias que esta forma de entender la practica social e individual conlleva, al basar ambos <<movimientos>> sus principios de proyeccion <<politica>> en una convencida labor de pedagogia integral. Para el caso especifico espanol, la confluencia en este ambito se aprecia todavia con mas relieve, debido a la fuerte aceptacion que en esta nacion tuvo el krausismo.

Su utopia universalista o cosmopolitista. La vieja y mistica reivindicacion masonica de la <<Fraternidad Universal>> de, por otro lado, viejisima tradicion cristiana fue recogida, timidamente desde 1848, como autentica primordia rerum, por parte de las dos grandes corrientes --o, si se puede preferir, subculturas o tendencias--, del obrerismo del siglo XIX y principios del veinte: la marxista y la libertaria. Fraternidad universal repetida, hasta la saciedad, como utopia final de sus teoricas reivindicaciones por la cartelistica y los discursos de ambas ideologias. Entendida dicha fraternidad, eso si, con una elevada trascendencia igualitaria sobre la acepcion de esa voz a la que, digno es de senalarse, no llegaria nunca, que sepamos, ninguna masoneria mas o menos <<regular>> o seriamente establecida como tal. Dado que los revolucionarios colectivistas a los que hago referencia entendieron y entienden dicha fraternidad con la aneja abolicion de la propiedad individual --con la salvedad ya conocida de alguna que otra tendencia anarcoindividualista-- y los reformistas y tranquilos masones jamas.

Tambien no puedo soslayar aqui que estas dos culturas politicas, la masoneria y el obrerismo, van a compartir la misma aspiracion programatica de tener un definido proyecto politico y cultural intrinsecamente alternativo, ademas, al mundo coetaneo exterior. Mundo exterior que, llamenle los unos profano y los otros capitalista o burgues, ambos querran transformarlo en profundidad, construyendo todos una sociedad nueva, hasta cierto punto igualitaria --recordemos el tema de la propiedad-- y universal, aunque por vias mas o menos distintas, aunque no del todo distantes en ciertos metodos --salvo, fundamentalmente, el correspondiente a la via violenta reivindicada por ambos presupuestos teoricos colectivistas-- como, por ejemplo, el de la educacion y el del convencimiento por medio de la mistica accion <<apostololica>> o proselitista. Aunque hay que matizar que esta ultima actividad, la de la captacion, sera siempre desarrollada de forma cien por cien mas abierta, por lo general, en los circulos de redencion revolucionarios que en los hiramitas, al carecer aquellos de la estatutaria criba selectiva --por la obvia categoria iniciatica-- que las teoricas reglas masonicas sobre el reclutamiento obligan a realizar a sus miembros.

Su viejo ideal interclasista, compartido por masones y acratas hasta la entrada historica del llamado anarco-comunismo o comunismo libertario. Su convencido laicismo y su visceral mentalidad anticlerical. Este punto de encuentro se entiende, exclusivamente, para el caso masonico de las llamadas masonerias latinas o liberales, quedando completamente apartada la masoneria regular o anglosajona de este tipo de inquietudes ideologicas.

El sintomaticamente compartido, tanto por los masones como por los anarquistas, <<culto o respeto al propio cuerpo>> Mistica e intima postura moral esta que, por su sorprendente coincidencia --que, en no pocas ocasiones, llega a ser hasta textual--, tanto me llamo la atencion cuando me inicie como historiador en 1981.

Y, por ultimo, su profundo sentimiento tribal o fraternalista. Las particulares maneras de entender el apoyo mutuo por parte de los masones y los anarcos llegan a contraer las formas y apariencias de un autentico sectarismo ideologico o <<politico>>. Este fraternalismo tan fuertemente sentido y practicado por ambos ambientes desde sus mismos nacimientos historicos, no se encontrara con facilidad en otras subculturas o corrientes politicas de la contemporaneidad universal, salvo, probablemente, en las secretisimas logias completamente politizadas y complicadas en la conspiracion constitucionalista espanola del Sexenio negro, como la corunesa Los Amigos del Orden o, mas bien, en el carbonarismo, donde los juramentados asumiran esa intima imbricacion entre los estrechos lazos secretos de la sociedad a la cual pertenecian y el palpito politico-revolucionario liberal que abrazaban.

Por otro lado, el gran desencuentro o diferencia entre libertarios y masones no radicara, como aparentemente pudiera parecer, en la compleja, iniciatica y ceremoniosa estructura jerarquica --que no definitiva o decididamente autoritaria-- de la masoneria como ya he matizado al principio de este articulo, ni tampoco en la indudable reproduccion del ethos burgues que, formalmente, se ensena y se exige protocolariamente en las logias, sino mas bien en tres puntos cruciales, segun mi propio punto de vista: la ya citada y subrayada cuestion de la propiedad; el teoricamente reglamentario respeto que todos los masones deben tener y mostrar por las autoridades del estado donde se reunan en logia; y los medios o la forma de alcanzar la compartida utopia final universalista de estas dos culturas politicas. Los comunistas libertarios, como es sabido, intentando llegar a ella por medio de la violenta y apocaliptica destruccion revolucionaria del para ellos caduco mundo capitalista --esperando siempre para manana o pasado manana su particular parusia--, y los prudentes y pacifistas masones, desarrollando su reformista, tolerante y educativa accion de formacion y convencimiento, por medio de los igualitaristas y humanisticos ejemplos morales de su filantropia y de su candido fraternalismo.

Quiza --como ya hemos visto al final de la nota tres de este texto o en la cita que da principio a este discurso-- lo declarado sobre esta confluencia ideologica entre el libertarismo y la masoneria por Volin, sobresaliente publicista libertario e indudablemente entusiasta mason como Anselmo Lorenzo o Sebastien Faure, y autor del esclarecedor trabajo sobre la revolucion de octubre de 1917, La Revolucion desconocida, libro que tanto juego dio, como recuerda Leo Campion, entre los estudiantes y obreros del mayo parisino de 1968 y siguio dandolo, despues, entre los universitarios y trabajadores libertarios espanoles de los estertores finales de la Dictadura franquista y de los decepcionantes primeros anos de la llamada Segunda restauracion, resulte, por su rotundidad, una excelente explicacion de todo ello, recordemoslo:
      J'affirme categoriquement que, pour ma part, je ne trouve
   absolument rien, dans les principes ou dans l'activite de la
   Franc-Maconnerie, qui serait incompatible avec ma qualite
   d'anarchiste. Et j'estime que tout anarchiste cherchant a s'eduquer
   lui-meme d'une facon plus vaste, et aussi collaborer a l'education
   des autres, devrait faire partie de cette association, Il y
   gagnerait et sa cause y gagnerait egalement (28).


Llama poderosamente la atencion comprobar en este texto como Volin nos obliga a recordar, o mas bien a recopilar sinteticamente con sus palabras, esa llamativa coincidencia entre los dos misticismos eticos a los que he hecho reiteradamente referencia en este trabajo que ahora finalizo, al hacer una suerte de expeditiva y <<duplicada>> llamada, mitad justificativa reivindicacion de su sagrada individualidad como anarquista y mason, y mitad solidario y transcendente consejo como libertario que se dirige al resto de sus correligionarios, sobre el crucial hecho de que, para mejorar u optimizar el exigido principio anarquista de la autoeducacion --fundamento moral de todo seguidor de Bakunin--, el ha descubierto un iniciatico y complementario camino que recomienda al resto de las individualidades que conforman el colectivo libertario universal. Creo que debo volver a subrayar que dicho principio lo va a entender el acrata exactamente igual que lo entiende, desde siempre, el mason a partir del mismo dia de su iniciacion; es decir, en la intima y profunda trascendencia filosofica que implica o contiene, por ejemplo, la maxima clasica que suele ir colgada o escrita en las paredes de la masonica camara de reflexiones, donde el neofito es introducido momentos antes de su iniciacion: Nosce te ipsum; o en el criptico significado simbolico para los hiramitas --<<el descubrimiento inicial de si mismo>>-- de ese acronimo de viejas resonancias alquimicas --V.I.T.R.I.O.L (Visita Interiora Terrae Rectificando Invenies Occultum Lapidem [Veram Medicinum]).-- que tambien se cuelga o pinta en las paredes de dicho gabinete.

Podria, tambien, exponer en este articulo, sintomaticos ejemplos de jovencisimos obreros iniciados en la masoneria en la Galicia del siglo XlX que, despues de un tiempo de formacion integral dentro de las logias, acabaron siendo los fundadores del obrerismo marxista de este pais. Como fue el caso --ya estudiado en mi libro Galicia y la masoneria en el siglo XIX--, del mecanico ferrolano Francisco Fernandez Garcia, de <<nombre simbolico>> Ferreti, y de una buena parte de sus companeros de la primera Agrupacion socialista gallega, fundadores con el del primer periodico marxista de Galicia, El Obrero. Trabajadores socialistas estos que, paradojicamente, tendrian problemas serios dentro de ciertos ambientes masonicos de su ciudad y de la capital del estado por su militancia proletarista y ya no republicana (29).

Podria, en suma, seguir mostrando mas coincidencias, interrelaciones o concomitancias habidas entre estos dos viejos fenomenos de la historia moderna y contemporanea universal: el movimiento obrero con su respectiva cultura proletaria aneja --y sus correspondientes subculturas o corrientes socialistas y comunistas autoritarias con todas sus variadisimas desviaciones, y su mas amplio, tolerante y humanista criterio libertario--, y el hiramismo o masoneria con su lenta aunque inexorable y constante reificacion, comenzada ab initio desde 1717 o, seguramente, como nos dice el historiador y mason ingles ya citado John Hamill, desde el mismo siglo XVII, canonizada con la editio princeps de las celebres Constitutions of the Free-Masons y ampliada paulatinamente, desde la heterodoxia, por medio de sus ideologicamente enriquecedoras desviaciones que, desde la inquieta Francia prerrevolucionaria, fueron creando los masones continentales y ha ido evolucionando en lo que hoy conocemos como las masonerias latinas o liberales.

Fecha de aceptacion definitiva: enero 2006

(1.) Vid.: VALIN FERNANDEZ, A.: <<O movemento operario e a francmasoneria.. En MARTINEZ, Luis-DAVINA, Risco y RODRIGUEZ DIAZ, Xose (coords.) III Xornadas do Mundo do Traballo. Ourense: CIG-Ourense y FESGA, 2005, pp. 5-22). Aprovecho esta anotacion a pie de pagina para agradecer la solidaria paciencia que han demostrado conmigo colegas y amigos como Jose A. Ferrer, Jose Luis Castro, Luis P. Martin, Bruno Rey, Antonio G. Masegosa, Ana Belen Estevez, Inmaculada F. Teijeiro y Jose Antonio Duran, a la hora de soportar las correspondientes charlas telefonicas y personales que, sobre estos temas, he mantenido con ellos y, en lo que respecta a mi buen amigo, el historiador Jose A. Duran, ampliarle el agradecimiento por haberme ofrecido la posibilidad de poder hacer un agradable experimento en el atractivo ambito de Internet, por medio de su <<bitacora>> La Cueva de Zaratustra. Huelga decir que los aciertos que este discurso posea deberan ser compartidos con todos ellos y que los errores, seran siempre, exclusivamente, de mi completa responsabilidad. Doy tambien las gracias a Carlos Pereira Martinez y a Antonio Campos Romay por su colaboracion, al abrirme puertas londinenses de fondos archivisticos, bibliotecarios y museisticos que, sin su apoyo, me hubieran resultado completamente infranqueables.

Como explicare mas adelante, principios del tenor de las reflexiones que vierto en este articulo ya los he ido formulando, desde 1989, en: mi tesis doctoral (Galicia y la masoneria en el siglo XIX. Sada (A Coruna): Edicios do Castro-Grupo Sargadelos, 1991 [2a ed.], pp. 143-nota 211, 207-221); la comunicacion que presente, en 1992, en las XI Jornades d'Estudis Historics Locals celebradas en Palma de Mallorca (<<La logia masonica, entidad de ocio y formacion., en W. AA.: XI Jornades d'Estudis Historics Locals. Palma: Govern Balear, 1993, pp. 237-242); mi libro Laicismo, educacion y represion en la Espana del siglo XX. (Ourense, 1909-1936-39). Sada (A Coruna): Edicios do Castro-Grupo Sargadelos, 1993, pp. 61-64, 105; la ponencia que la Junta directiva del Centro de Estudios Historicos de la Masoneria Espanola me encargo para clausurar el IX Symposium Internacional de Historia de la Masoneria Espanola, celebrado en Segovia, del 18 al 22 de octubre de 2000, intitulada <<Apuntes para una revision metodologica sobre la historiografia masonologica en Espana: la elaboracion de la historia general de la masoneria espanola>>, FERRER BENIMELI, Jose A. (coord.): La masoneria espanola en el 2000. Una revision historica. T. II. Zaragoza: Centro de Estudios Historicos de la Masoneria Espanola-Universidad de Zaragoza, 2001, pp. 1.049-1054; y en mi capitulo <<La masoneria, una discreta forma de sociabilidad democratica>> del libro La sociabilidad en la historia contemporanea. En [VALIN, A. dir.]. La sociabilidad en la historia contemporanea. Reflexiones teoricas y ejercicios de analisis. Ourense: Duen de Bux, 2001, pp. 75-96).

(2.) FERRER BENIMELI, J. A.: <<La masoneria espanola y la cuestion social>>, en Estudios de Historia Social, Madrid: Mo. de Trabajo y Seguridad Social, nums. 40-41, enero-junio de 1987, p. 30.

(3.) LORENZO, A.: El proletariado militante. Memorias de un internacional Madrid: Zero, 1974, pp. 61-63. Interesante tema este de las coincidencias ideologicas --salvando, como es logico, las obvias distancias-- entre el universalismo o cosmopolitismo masonico iniciado--si es que, en realidad no fue reforzado-- en 1737, por las dos versiones del celebre Discours de Andre-Michael de Ramsay y el variopinto internacionalismo progresista de la A. I. T. Hay que recordar que aquella breve pero relevante obra del discipulo de Fenelon, gozo de un exito insospechado no solo en el discreto ambito de la masoneria, siendo uno de los primeros alegatos reivindicativos del internacionalismo de todos los tiempos --ademas de reforzar las utopicas bases para la creacion de la moderna cultura politica de la masoneria--. Veamos, del conocido Discurso, los siguientes fragmentos: << ... El amor a la patria, mal entendido y llevado a veces al exceso, destruye con frecuencia, en esas republicas guerreras, el amor y la humanidad. Las diferencias esenciales entre los seres humanos no radican en las lenguas que hablen, las ropas que lleven, las tierras en las que habiten, o los privilegios con los que hayan sido investidos. El mundo no es sino una republica, en la cual cada nacion es tina familia, y cada individuo un vastago (...), donde los intereses de la Fraternidad se convertiran en los del genero humano, de donde todas las naciones seran capaces de extraer conocimientos utiles y donde los subditos de todos los reinos aprendan a apreciarse los unos a los otros sin renunciar a su propia patria (...), y que, sin olvidarse de los diversos deberes que exige la diferencia de los estados, formar, con el tiempo, una Nacion toda espiritu. Se creara un nuevo pueblo, que estando compuesto de varias naciones, se cimentaran todas, en cierto modo, por los vinculos de la virtud y de la ciencia,. Sobre este tema, Cfr.: MELLOR, A.: La masoneria. Barcelona: Editorial AHR, 1968, pp. 279-287; SILVA DIAS, G. e J. S.: Os primordios da Masoneria era Portugal Lisboa: Instituto Nacional de Investigacao Cientifica, rol. II, toro. II, pp. 619-635; LENNHOFF, E.: The Freemasons. The history, Nature, Development and Secret of the RoyalArt. Addlestone (Surrey): Lewis Masonic Books, 1994, pp. 70-71; TOUCHARD, J.: Historia de las ideas politicas. Madrid: Tecnos, 1974, p. 303. De estas profundas simpatias y coincidencias ideologicas entre el libertarismo y la francmasoneria, lo declarado por Vsevolod Eichembaum, de sobrenombre Volin, como volveremos a ver al final de este articulo, nos quita de nuevo cualquier posible duda cuando dice: <<Afirmo categoricamente que, por mi parte, no encuentro absolutamente nada en los principios o en la actividad de la Francmasoneria que sea incompatible con mi cualidad de anarquista. Y considero que todo anarquista que busque autoeducarse de una manera mas amplia, y tambien colaborar en la educacion de los demas, deberia formar parte de esta asociacion. Esto le seria provechoso a el y provechoso a su causa.>> Cfr.: (Daniel Ligou, dir.) Dictionnaire de la Franc-Maconnerie. Paris: Presses Universitaires de France, 1987, p. 1.269.

(4.) FERRER BENIMELI , J. A. y CUARTERO ESCOBES, S.: Bibliografia de la masoneria. Madrid: Fundacion Universitaria Espanola, 2004. 2 tomos en 3 vols.

(5.) NETTLAU, M.: La anarquia a traves de los tiempos. Barcelona: Editorial Antalbe, 1979, (la edicion: ?1929?), p. 111.

(6.) PETERSON, F.: El movimiento obrero norteamericano. Historia y Desarrollo. Buenos Aires: Ediciones Marymar, 1968, p. 19. Vease, tambien, en el virtual ambito de Internet, la segunda parte de la ponencia <<Secret Society & Masonic Paraphenalia>> presentada por Bob JAMES en la 6th Biennial Australian LabourHistory Conference (celebrada en Wollongong del 1 al 4 de octubre de 1999), titulada <<The Knights of Labor and their contexto. En relacion a este tema de la influencia que la masoneria y otras organizaciones o fraternidades influenciadas quizas por ella como The Odd Fellows, The Improved Order of Red Men, The Royal Arcanum, etc., pudieron ejercer en el primer movimiento obrero de Estados Unidos, promete ser interesante, cuando se publiquen las actas, la lectura de la ponencia de Mark LAUSE <<The Order of Eternal Progress: the quasi-masonic roots of the First International in the United States>>, presentada en la Conference <<We Band of Brothers>>: Freemasonry in radical and social movement 1700-2000. Celebrada en Sheffield (Inglaterra), en noviembre de 2004.

(7.) COMBES, A.: La massoneria in Francia, dalle origini a oggi. Foggia: Bastogi, 1986, p. 64.

(8.) Ibidem, pp. 69-70.

(9.) COMBES, A.: <<L'ecole de la Republique 1861-1939>>. (Daniel Ligou, director) Histoire des Francsmacons en France. Toulouse: Editions Privat, 1987, pp. 245-246.

(10.) ARBELOA Monu, V.: <<Los socialistas espanoles y la masonerias, en Historia 16, no 35, marzo, 1976, pp. 37-48.

(11.) OLIVE SERRET, E.: <<El movimiento anarquista catalan y la masoneria en el ultimo tercio del siglo XIX. Anselmo Lorenzo y la logia 'Hijos del Trabajo'>>. (Ferrer Benimeli, J. A. coord.) La masoneria en la historia de Espana. Zaragoza: Diputacion General de Aragon, 1985, pp.131-151.

(12.) FERRER BENIMELI, J. A.: <<La masoneria espanola y ...>> Op. cit., pp. 7-47. De este mismo autor, vide, tambien: <<La masoneria espanola y la Revolucion bolchevique>>, en Historia 16, no 155, marzo 1989, pp. 20-29; <<Socialisme et Franc-Maconnerie sous la Deuxieme republique espagnole: deux visions opposees>>. (Charles Porset, comp.). Studia Latomorum et Historica. Melanges offerts a Daniel Ligou. Paris: Honore Champion, 1998, pp. 109-129; <<Socialistas y masonerias, en Tiempo, no 306, de 21-27 de marzo de 1988, p. 14; y La masoneria. Madrid: Alianza Editorial, 2001, pp. 157-180. Este ultimo trabajo citado, el capitulo <<Masoneria y cuestion social>> del libro La masoneria viene a ser, ampliado, el articulo <<La masoneria espanola y ...>> citado en primer lugar. Sobre la obra ferreriana en estos ambitos de estudio --sobre todo en el primero y en el ultimo de los trabajos resenados en esta nota--, tengo que senalar que, si bien contrae autentica relevancia al ser de los primeros trabajos de la historiografia internacional en abrir este interesante objeto de investigacion masonologica --a niveles generales--, sobre las interrelaciones, adecuaciones o nexos entre la masoneria y el obrerismo, se sigue echando en falta en ella la necesaria teorizacion y, sobre todo, la fundamental, expositiva o concluyente vision sintetica.

(13.) Supra, segundo parrafo de la nota 1.

(14.) SANCHEZ I FERRE, P.: <<Anselmo Lorenzo anarquista y mason>>, en Historia 16, no 105, enero 1985, pp. 25-33; <<Masoneria y movimiento obrero en Espana>>, en Revista de Extremadura, no 4, enero-abril 1991, pp. 57-66; <<Francesc Ferrer i Guardia i la maqoneria. Una aproximacio critica (1901-1910)>>, en Revista de Catalunya, no 50, marzo 1991, pp. 81-92; <<Maconeria, anarquisme i republicanisme>>. I Jornades sobre Moviment Obrer a l'Arus. Barcelona: Asociacio Amics Biblioteque Arus, 1991, pp. 31-38. GUTIEREZ MOLINA, J. L.: <<Masonena y movimiento obrero: Vicente Ballester y la logia Fermin Salvochea (1926-1930)>> en Papeles de Historia, no 3, 1993, pp. 83-93.

(15.) ALVAREZ LAZARO, P. F.: <<Francisco Ferrer y Guardia, pedagogo, librepensador y mason>>. En VV.AA. La educacion en la Espana contemporanea. Cuestiones historicas. Madrid: Ediciones S. M., 1985, pp. 126-133.

(16.) Supra, segundo parrafo de la nota 1.

(17.) RUIZ PEREZ, J.: <<Masoneria y posibilismo libertano: la actividad masonica de Marin Civera>>. FERRER BENIMELI, J. A., coord.: La masoneria en Madrid y en Espana del siglo XVIII al XXI. Zaragoza: Centro de Estudios Historicos de la Masoneria Espanola, 2004, pp. 1.005-1.021.

(18.) GONZALEZ FERNANDEZ, A.: <<Socialismo y masoneria>>. En VV. AA.: Los origenes del socialismo en Sevilla. 1900-1923. Sevilla: Area de Cultura del Ayuntamiento, 1996, pp. 259-268; <<Masoneria, republicanismo y anarquia: Pedro Vallina>>: En FERRER BENIMELI, J. A., coord.: La masoneria espanola y la crisis del 98. Zaragoza, Diputacion General de Aragon, 1999, pp. 43-63; <<La masoneria ante la cuestion social>>. En BRAOJOS GARRIDO, A., coord.: Masoneria, prensa y opinion publica en la Espana contemporanea. Sevilla, Ayuntamiento de Sevilla, 1997, pp. 71-98; GONZALEZ FERNANDEZ, A. y ALVAREZ REY, A.: <<Actitudes y estrategias de la masoneria sevillana ante los movimientos sociales (1912-1923)>>, en FERRER BENIMELI, J. A., coord.: La masoneria espanola entre Europa y America. Zaragoza, Diputacion General de Aragon, 1995, pp. 145-162; GUERRA, V.: <<Anarquistas francmasones en Asturias>>, en bicel (Boletin Interno del Centro de Estudios Libertarios Anselmo Lorenzo), no 14, abril de 2003. (http://www.cnt.es/fal/bicel14/20.htm).

(19.) Y que, en soporte papel y en version ampliada, ofrezco con el titulo <<Botas y espadas en la secreta sociedad de la escuadra y el compas: la masoneria y los militares en la Historia de Espana>>, en Anuario Brigantino, Betanzos (A Coruna): Concello de Betanzos, no 27, ano 2004, pp. 223-242.

(20.) Cfr.: GUERIN, D.: Ni dios ni amo. (Antologia del anarquismo). Vol I. Madrid: Campo Abierto Ediciones, 1977, pp. 140-151. Bakunin crea esta conspiradora Fraternidad con masones de la talla revolucionaria de Giuseppe Fanelli o Saverio Friscia en la inquieta Florencia de 1865, justo cuando este arquetipo del revolucionario tardorromantico asistia en esa misma ciudad de Toscana, el 21 de mayo de ese ano --nada menos que como delegado del Conclave masonico toscano por el Rito Escoces Antiguo y Aceptado--, a la primera asamblea constituyente de la masonena italiana. En aquel efervescente hiramismo italiano postunitario, el camarade vitamine de Leo Ferre intento infructuosamente reformar de raiz a esta masoneria, organica y teologicamente. Cfr.: PATRUCCO, C.: Documenti su Garibaldi e la massoneria nell'ultimo periodo del Risorgimento italiano. (Edicion facsimil de la de Alessandria de 1914). Sala Bolognese (Emilia Romagna): Arnaldo Forni Editore, 1986, p. 34. Sobre la activa y relevante vida italiana del Bakunin de estos anos, vid.: MOLA, A. A.: Storia della massoneria italiana. Dalle origini ai nostri giorni. Milan: Bompiani, 1994, pp. 115-117, 127, 135; DAMIANI, E Bakunin nell'Italia post-unitaria, 1864-1867. Milan, 1977; NETTLAU, M.: Bakunin e l'Internazionale in Italia da1 1864 al 1872. Ginebra: Edizioni del Risveglio, 1928, pp. 209-233, (citado por el propio Dr. Nettlau en su libro La anarquia a traves ..., p. 115); NETTLAU, M.: La anarquia a traves ... Op. cit., pp. 114-118; POLO FRIZ, L.: <<Mijail Bakunin y la Masoneria italiana>>. En FERRER BENIMELI, J. A., coord.: Masoneria, revolucion y reaccion. Alicante: Instituto de Cultura <<Juan Gil-Albert>>, 1990, pp. 195-212; CAMPION, L.: Les anarchistes dans la F. M. ou les maillons libertaires de la chaine d'union. Marsella: Editions <<Culture et Liberte>>, 1969, pp. 58-66.

(21.) Como dice en su conocido libro sobre la historia de la masoneria inglesa el historiador y ex-bibliotecario de la Gran Logia Unida de Inglaterra, John Hamill, en plena Guerra civil inglesa se tiene constancia ya de la existencia de logias masonicas de transicion; es decir, con masones aceptados --ajenos completamente al mundo de la construccion-- dentro de sus talleres y de ideario, tanto parlamentarista como realista. Cfr.: HAMILL, J.: The History of English Freemasonry. Addlestone (Surrey): Lewis Masonic Books, 1994, pp. 35-39. Agradezco aqui la carinosa y solidaria acogida que he recibido en el Freemasons' Hall de Londres, por parte del entranable Juan Antonio Vazquez (John Vazquez), del bibliotecario Martin Cherry y de Peter E. Holland, miembro de la Quator Coronati Lodge.

(22.) <<Las estrellas fueron dispuestas en circulo, simbolizando la perpetuidad de la Union; el anillo, como la serpiente circular de los Egipcios, representa la eternidad. Las trece barras muestran con las estrellas el numero de las Colonias Unidas, y denotan la subordinacion de los Estados a la Union, asi como la igualdad entre ellos mismos.>> Cfr.: ZNAMIEROWSKI, A.: The World Encyclopedia of Flags. The definitive guide to international flags, banners, standars and ensigns. (S. 1.): Anness Publishing Limited, 2003, p. 113. Sigue causandome estupor o por lo menos sorpresa, el hecho de que todavia hoy haya investigadores que, estudiando el atractivo mundo de las representaciones en el complejo y multiforme entorno simbolico de la Revolucion norteamericana, sigan <<olvidando>> en sus interpretaciones iconograficas --esconozco si por ignorancia o por volitivo animo de escamoteo-- el fuerte influjo que la iconografia y emblematica masonica ha ocasionado en todo este complejo fenomeno de la relevante <<invencion de una Nacion>>. Por ejemplo, resulta a todas luces llamativo que, en un libro recientemente publicado por una prestigiosa universidad inglesa como el escrito por el profesor Hackett Fisher, donde hay capitulos exclusivamente dedicados a interpretar simbolicamente imagos tan fundamentales como, por ejemplo, la propia bandera (pp. 152-166), no se hable para nada de lo que trato en este apartado de mi articulo, reduciendo la explicacion sobre el origen de esa singular e iconograficamente revolucionaria <<new constellation>>, de su canton, a una sencilla y domestica tradicion familiar de la influyente <<Adamsfamily>>, haciendo David Hackett en su abultada obra dos unicas y tangenciales referencias al hiramismo norteamericano, las dos, curiosamente, en tiempos de la presidencia de Lincoln. Vid.: HACKETT FISCHER, D.: Liberty and Freedom (A Visual History of America's Founding Ideas). Oxford: University Press, 2005, pp. 152-166, 335, 369.

(23.) Originahnente, si seguimos lo transcrito por el historiador norteamericano ya citado Sidney Morse, el presidente Adams intento quiza reforzar en su redaccion este enfatizado deseo formal de aproximacion hacia la masoneria, con el diplomatico interes de que los masones a quienes iba dirigida la carta se sintiesen todavia proximos o, mejor dicho, presentes en el institucional acontecer de la nueva presidencia, como seguramente Washington les habia acostumbrado, al haber utilizado en realidad el Present Perfect <<have been>>; es decir, nuestro preterito perfecto <<han sido>>, y no el preterito imperfecto <<eran>>; es decir, el Past Simple were. Veamoslo: <<Many of my best friends have been Masons ...>> Cfr.: MORSE, S. Freemasonry in the American Revolution. {Edicion facsimil de la washingtoniana de 1924). (S. 1., Gran Bretana): Kessinger Publishing's Pare Reprints, (s. a.), p. 45.

(24.) FRAU ABRINES, L. y AROS Y ARDERIU, R.: Diccionario Enciclopedico de la Masoneria. T. I., Mexico: Ed. del Valle de Mexico, 1976, p. 42.

(25.) <<Yet, when everything is considered, one cannot deny that the clubs owed much to the lodges. The fraternal embrace, the blackball, and the use of terms like 'frere' and 'temple', while not strictly masonic in origin as Brinton stated, imply masonic influence. And there is something to be said for the Gaston-Martin's contention that the Jacobin network was modelled on that of the masons. As early as 1790, Camille Desmoulins remarked of the society of the me St.-Honore: 'It is the Grand Orient, the center with which all the Jacobins, all the friends of the constitution in the 83 departments, correspond.' Masonic associations, like clubs seeking certificates of affiliation, forwarded their membership rosters and constitutions to the capital, and secured letters of reference from nearby lodges. Their petitions, expressing devotion to masonry and their desire for admission into the Grand Orient, sound remarkably like those written later by the provincial societies. Within both the Jacobin and masonic movements, regional networks, grouped around provincial urban centers, developed. And, although the Jacobins had nothing to compare with the national assembly in the capital to which each lodge sent one representative, the club of Lille tried unsuccessfully to have the <<mother society>> institute such a system in the spring of 1790>>. Cfr.: KENNEDY, M. L.: The Jacobins Clubs in the French Revolution. The First Years. Princenton (New Jersey): Princenton University Press, 1982, pp. 6-7.

(26.) Cfr.: GUILLAUME, J.: La Internacional de los Trabajadores. (Desde su fundacion basta el Congreso de Basilea). La Habana: Editorial <<El Libro>>, 1946, p. 37.

(27.) Aun conociendo en profundidad el pensamiento y la personalidad de Bakunin, sigue pareciendome completa y moralmente contradictoria su aparentemente policial o jesuitica --en realidad, infantil-- tactica de infiltracion, por la necesaria hipocresia conductual que requiere en el miembro juramentado, yendo en contra de todo principio etico libertario y, obviamente, francmasonico. Todavia recuerdo con asombrosa nitidez --valga de nuevo el siguiente ejercicio egohistorico--, la para mi en aquel momento incomprensible tension emocional y sufrimiento interior de aquel viejo amigo, Ruperto Pellegrini cuando, en el verano de 1973, mi pulsional temperamento me llevo a declararme, sin ambages, como trotskista ante las preguntas de los viejos ex-partisanos y demas militantes y simpatizantes estalinistas de la sede comunista --hoy desaparecida-- del veneciano Campo de Santa Maria Formosa. Como facilmente barruntara el lector, la osada y arrojada definicion politica de aquel joven espanol en aquella relajada tertulia vespertina, ocasiono la mas sonora y latina hilaridad de todos los concurrentes menos el. Tres lustros mas tarde, supe por mi amigo y colega triestino Claudio Venza, que Ruperto practico el <<entrismo>> durante los anos setenta en el P.C.I. de Venecia y reconozco que, en los cinco anos que duro nuestra amistad, siempre me oculto su verdadera y secreta militancia como miembro de la Cuarta internacional.

(28.) Supra, nota 3. Aprovecho esta ocasion para dar una nueva version, menos literal, a la traduccion de estas palabras volinianas: <<Afirmo categoricamente que, por mi parte, no encuentro absolutamente nada en los principios o en la actividad de la Francmasoneria que sea incompatible con mi condicion de anarquista. Entiendo (Valoro o Subrayo) ademas que todo acrata que busque o persiga el hecho de educarse a si mismo de una forma mas amplia o ambiciosa, asi como tambien a colaborar en la educacion de los demas, deberia hacerse miembro de esta asociacion. De esta manera tanto el como su causa se enriquecerian>>.

(29.) VALIN FERNANDEZ, A. J. V. Galicia y la ... op. cit., pp. 207-221.

Alberto VALIN FERNANDEZ

Departamento de Historia, Arte e Xeografia. Facultade de Historia. Ourense. Universidad

de Vigo
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Title Annotation:DOSSIER
Author:Valin Fernandez, Alberto
Publication:Studia Historica. Historia Contempranea
Date:Jan 1, 2005
Words:22769
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