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La locura como critica social: Reexaminando el cuento del loco de Sevilla (DQ 2.1).

This article suggests that the barbers anecdote regarding the madman from Seville in part two, chapter I of Don Quijote functions as a veiled social criticism. In essence, the story, which includes a cast of ethically questionable ecclesiastics and administrators, reveals a reality brimming with true--and, in fact, overlooked--social "insanities" similar to those Don Quijote faces. We propose that the tale referenced underscores not so much the licentiate's own madness, but rather certain characters that aggravate his lunacy. These characters ultimately come to represent the tainted social fabric Cervantes denounces.

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"Loco no es el que ha perdido la razon, sino el que lo ha perdido todo, todo menos la razon."--G.K. Chesterton (31)

LA CRITICA SOCIAL IMPREGNA tanto la primera como la segunda parte de la novela Don Quijote debido a que, como acierta Maria Lourdes Royano Gutierrez, Cervantes quiere retratar "una sociedad en crisis" (8). Por ejemplo, el episodio con los galeotes puede que insinue que no hay proporcionalidad entre sancion e infraccion: Merece, acaso, que alguien sea condenado a las galeras por haber robado un cesto de ropa recien lavada? Matices satiricos aparte, es posible que comentarios como este sirvan para cuestionar el sistema judicial de la epoca. Jose F. Martin, por su parte, apunta que Cervantes, al dar voz e identidad a los prisioneros, "erosiona todas las fuentes de autoritarismo discursivo" (33). De la misma forma, los capitulos metanovelisticos dedicados a los duques en la segunda parte cuestionan no solo su etica como seres humanos sino tambien su estatus social, que les posibilita vivir una vida de ocio frivola y vacia (e ironicamente llevar a cabo, a nuestro parecer, un "crimen" mucho mas flagrante). Como han senalado otros, una manera para realizar esta critica sin repercusiones para Cervantes empieza con la inclusion de un protagonista mentalmente desequilibrado, cuyas palabras y acciones siempre se tornan impugnables, como ha apuntado Royano Gutierrez: "la locura, por cierto, y entre otras cosas, es una excelente pantalla que ampara la novela de la censura inquisitorial" (3).

Numerosos criticos han subrayado el juego cordura-locura de Don Quijote, un fenomeno borroso que se ejemplifica claramente por medio de don Lorenzo en la segunda parte de la obra: "es un entreverado loco, lleno de lucidos intervalos" (2.18:160). Estos intervalos surgen a lo largo de la novela: en el discurso sobre las armas y las letras; en su veredicto sobre Marcela; y con el Caballero del Verde Gaban, entre otros ejemplos. Don Quijote, debido a su estatus como "loco lucido," habilita un fluir de indagaciones criticas que se manifiesta en los episodios reconocidos con el picaro Gines de Pasamonte, el desconsolado Grisostomo y hasta el vengativo Sanson Carrasco. Un capitulo menos comentado de interes aparece en el primero del tomo de 1615: el barbero relata una anecdota sobre un licenciado en una casa de locos con el fin de hacer participe a la audiencia de que don Quijote, por medio de la comparacion, aun no esta en pleno uso de sus facultades mentales a pesar de haber pasado semanas en cama recuperandose. Aunque abundan las referencias pasajeras a este capitulo, solo existen unos cuantos estudios dedicados a su analisis, entre ellos una lectura psicologica de Francisco Mohlo y otra, de Or Hasson, acerca de la locura como esencia patologica, o sea, estudios principalmente dedicados a los trastornos fisiologicos. Nuestra aproximacion parte de sus conclusiones--que tanto el licenciado como don Quijote padecen de esquizofrenia y que la actitud de Cervantes ante la locura es ambigua, respectivamente--para desarrollar una lectura que abarque lo que ellos mayormente desatienden: tanto la relacion entre la anecdota y la novela como una diagnosis de locura como algo posiblemente relativo o una manifestacion satirica que se emplea para subrayar las verdaderas pero desapercibidas "locuras" sociales, que, en su conjunto, sutilmente figuran como una sancion de las mismas. Por lo tanto, proponemos que el licenciado no solo representa un doble de don Quijote, sino que tambien su situacion hace hincapie en la intromision de ciertos personajes cuestionables que exacerban su locura y figuran como fuerzas exteriores estimuladoras de la tela social oscura que Cervantes quiere sacar a la luz. (1) De esta manera, la relacion entre el licenciado y don Quijote es evidente: al incluir esta anecdota sobre un hombre manipulado cuya locura se califica como indeterminada, Cervantes logra una vez mas criticar a las figuras autoritarias corruptas, manipuladoras e inmorales de su entorno. Hasta cierto punto, entonces, Don Quijote es menos sobre un hombre excentrico y mas sobre su existencia como sintoma de un mal social, como propone Dale Shuger, "Don Quijotes madness--or rather the fact that don Quijote is considered mad--reveals a world upside down, where vice is rewarded as virtue, and true virtue is labeled as madness" (4). Asimismo, el meollo de la anecdota ejemplifica que los que desafian las normas en nombre de la justicia no solo se califican como locos, sino que tambien resultan ser objetos de una profecia realizada. Una lectura de cerca sobre las circunstancias del licenciado apunta a que los aparentemente "sanos" son los que podrian padecer de los verdaderos trastornos mentales.

Actuando como narrador, el barbero detalla los sucesos en una casa de locos en Sevilla. Segun el, un hombre educado en canones, a quien se refiere como un "licenciado" sin nombre, ha sido internado en esta casa por falta de juicio (32). Tras algunos anos en la casa, el licenciado profesa estar cuerdo y decide enviarle un comunicado al arzobispo para explicarle su situacion: que su reclusion ha sido un pretexto maquiavelico para que sus parientes gozaran de su hacienda. Por lo tanto, apela al prelado por escrito para que le ponga fin a su calvario y a la aparente injusticia. El arzobispo, eventualmente persuadido por sus razones, manda a un capellan para que hable con el licenciado para comprobar su peticion. (2) Al llegar a la casa, el capellan primero habla con el rector para que despues le permita investigar las alegaciones. El capellan, para considerar todas las posibilidades, pasa una hora conversando con el licenciado, el cual habla con "lucidos intervalos" y "tan atentadamente" que empieza a dudar de su supuesta locura (2.1:33). (3) Convencido por fin de que el licenciado si esta en sus cinco sentidos, el capellan conversa con el aprensivo rector para retirarlo de la casa de una vez. Antes de la anticipada partida, el licenciado y el capellan pasan al lado de una jaula en la cual se encuentra un "loco furioso." (4) El licenciado parece intentar apaciguar su rabia al esperanzarle que un dia cuando su juicio le vuelva, tambien lo vengan a liberar (2.1:33). Al oir esto, otro loco en otra jaula pregunta agitadamente sobre la identidad del altanero que se va. El licenciado y el loco incredulo entablan una discusion en la cual el enjaulado afirma ser Jupiter Tonante, el representante de la majestad del dios romano en la tierra, y que, para castigar al pueblo por dejarlo en la casa, va a impedir que llueva por tres anos (2.1:34). Al oir la amenaza y para tranquilizar al capellan, el licenciado le dice sin darse cuenta que su replica, aunque logica dado el contexto, puede perjudicarle: "No tenga vuestra merced pena [...]; que si el es Jupiter y no quisiere llover, yo, que soy Neptuno, el padre y el dios de las aguas, llovere todas las veces que se me antojare y fuere menester" (2.1:34). Esta declaracion, entendida como disparate, solo hace que el capellan ratifique la locura del licenciado: "Con todo eso, senor Neptuno, no sera bien enojar al senor Jupiter; vuestra merced se quede en su casa; que otro dia, cuando haya mas comodidad y mas espacio, volveremos por vuestra merced" (2.1:34). (5) El capellan deja al licenciado en la casa y al lector con un desenlace poco satisfactorio y desconcertante.

Los ecos quijotescos resuenan en la conversacion estrambotica anterior, y hacen que don Quijote y el licenciado se conviertan en dobles el uno al otro. Los amigos y familiares tambien quieren internar al manchego, pero no en una casa de locos, sino en su propio dormitorio: "el ama y sobrina de don Quijote le recibieron, y le desnudaron, y le tendieron en su antiguo lecho [...]. El cura encargo a la sobrina tuviese gran cuenta con regalar a su tio, y que estuviesen alerta de que otra vez no se les escapase" (1.52:660). De la misma forma, las visitas de gente conocida--las acciones del arzobispo y el capellan corren paralelo con las del cura y el barbero--tienen el mismo objetivo evaluativo, como cuando se viene a hablar con el licenciado y a determinar su estado mental: "y si asimismo hablase con el loco [...] si le pareciese que tenia juicio, le sacase y pusiese en libertad" (2.1:32). Por ultimo, a pesar de que don Quijote y el licenciado parecen cuerdos a primera vista, los dos se vuelven locos al ser provocados por gente sentenciosa.

Estas observaciones recalcan la prevalencia de los dobles literarios en el Quijote. Iluminada Amat ha senalado que estos dobles pueden representar el inconsciente de un personaje, mostrar una crisis de auto-conocimiento y auto-representacion o servir como un mecanismo de defensa en contra de las restricciones sociales (82-83). Segun Roberto Gonzalez Echevarria, la proliferacion de los dobles literarios en la novela tiene raiz con el Barroco--y los temas de desengano, desilusion y perdida de auto-conocimiento que este conlleva--donde los dobles proveen "distorted images of their own selves or twisted reflections of themselves in their adventures" (220). Por eso, los dobles en la segunda parte del Quijote funcionan para ayudar a don Quijote a entenderse a si mismo: "I think that at the deepest level it means that the characters have met themselves, and each has struggles within himself to find meaning and identity, or identity within meaning, or a form of deep self-recognition, a troubled self-recognition" (Gonzalez Echevarria 220). En el caso de don Quijote, se puede ver como el calvario del licenciado encaja con lo del auto-reconocimiento perturbado porque al escuchar el cuento, don Quijote rotundamente rechaza cualquier identificacion al proclamar, "no soy Neptuno" (2.1:35), asi confirmando su agencia, pero a la vez reafirmando el pesimismo barroco que impregna el cuento y se extiende a la obra entera.

Aunque el breve relato del barbero no divulga muchos detalles sobre el pasado del licenciado, otros sobresalen para dibujar una realidad preocupante. Primero, sabemos que el hombre es "graduado en cano nes en Osuna" (2.1:32). Durante la epoca, esta universidad contaba con una reputacion dudosa: Alfonso Pozo Ruiz la califica de "poco prestigio" y John Jay Allen confirma que, por ser una menor, se satirizaba a menudo (32n4). Segun Pozo Ruiz, esto se debe, tal vez, a que los administradores de Osuna se preocuparan mas por la matricula de sus alumnos que su formacion intelectual. Cervantes menciona a la universidad varias veces en sus propios escritos, pero siempre desfavorablemente; hasta el mismo barbero la compara de forma despectiva con la de Salamanca. (6) El hecho de que el licenciado se educara en una institucion tan cuestionable marca el tono para el resto del cuento, ya que se trata de una escuela de segunda categoria esencialmente comprometida cuya reputacion se ligaba con la decadencia universitaria en general durante la epoca. Vicente de la Fuente contextualiza la situacion en terminos historicos: "El gobierno andaba mal, el rey, frivolo y distraido, con guerras extranjeras metidas ya dentro de casa, sin politica, sin administracion; todo andaba desquiciado; y si todo iba mal, podian ir bien las Universidades, Colegios y ensenanza? Quando caput dolet, caetera membra dolent" (5)7 Por ultimo, a pesar de que el licenciado es supuestamente experto en leyes, es incapaz de invocar ninguna ley para defenderse, revelando asi tanto la ironia de su situacion como una denuncia de la escuela que confirio su titulo.

Hay varios personajes secundarios en el cuento del barbero, incluyendo un arzobispo y un capellan, cuya inclusion, a nuestro parecer, no parece casual. El licenciado, desde un principio, es manipulado por una red de figuras autoritativas eclesiasticas, igual que don Quijote lo esta por los que lo rodean, particularmente en la segunda parte. El hecho de que el arzobispo tuviera que recibir "muchos billetes concertados" (2.1:32) antes de tomar accion--y cuando lo hace es por medio de un delegado--comprueba su actitud apatica. Es preciso recordar, tambien, que las universidades menores se fundaban en gran parte gracias a los mecenas eclesiasticos notables quienes "las dotaron con rentas del diezmo, deuda publica o patrimonios personales" (Rodriguez-San Pedro Bezares 13), a pesar de que, como afirma Juan Garcia Yague, los interesados ironicamente quieren "que la Universidad sea catolica con el dogma y la moral como guias y con un ambiente de piedad que contribuya a fomentar la formacion espiritual en todas las artes de la vida del estudiante" (445). Es decir, la creacion de las menores fue una maniobra politica, a fin de cuentas, para mantener a ellos mismos. La mision de las menores, aunque hoy dia se entenderia casi como la de los junior colleges y como una oportunidad para los alumnos con desafios financieros o incertidumbres de carrera, es un arma de doble filo. Ademas de su calidad debilitante, la existencia de estas instituciones implicaba una reduccion del estudiantado en las universidades prestigiosas, como serian las de Salamanca, Valladolid y Alcala. Dando un paso mas, se podria concluir que el poder que ejercia estos patrocinadores no solo desplumaba a alumnos, sino que tambien su intrusion resultaba en una sociedad espanola menos culta y preparada intelectualmente a largo plazo, asi asegurando un flujo constante de peones que la Iglesia podia mover.

La razon por la que el licenciado esta internado tambien desconcierta, especialmente teniendo en cuenta la identidad de sus encarceladores. Esta red de hombres religiosos, lo que Garcia Yague llama "esferas de influencia" (441), que mantiene al licenciado atrapado en la casa revela una sociedad depredadora, una verdad que solo se intensifica al considerar los intereses monetarios de sus padres codiciosos. El rector de la casa, por su parte, figura como fuerza antagonica, ya que, segun el licenciado, "le tenia ojeriza, por no perder los regalos que sus parientes le hacian porque dijese que aun estaba loco" (2.1:33). Se agudiza la relacion simbiotica al saber que las figuras autoritarias no eran los medicos sino los administradores, segun Amparo Nogales Espert (19). La falta de etica en combinacion con la de aptitud de estos individuos subraya su naturaleza insidiosa, promovida por el hecho de que ninguno "recibia remuneracion economica por su labor hasta 1685, lo cual podria explicar los frecuentes abusos y corrupciones por quienes ocuparon este cargo" (Mercedes Garcia et al io). Por lo tanto, los reclamos del licenciado, lamentablemente, estan dirigidas a oidos sordos. El hecho de que los eclesiasticos (al igual que en las universidades menores) tuvieran mucho que ver con el mantenimiento de estas casas, que el rector incompetente fuera sobornado por una familia adinerada, y que todos formaran parte de este sistema de despotismo, resulta en un cuento que, aunque en la superficie parece ofrecer una mera alegoria quijotesca, en la hondura destapa voces silenciadas e insinua abusos politicos generalizados.

Para poder entender el impacto entero del cuento y sus multiples capas, es imprescindible indagar sobre la historia de la locura en Espana. La primera casa de locos del mundo se abre en Valencia en 1409, segun Maria Elena Pileno Martinez, et al, con la ayuda de una bula papal y la aprobacion del Rey Martin I de Aragon (30). Agregan los autores:
   En 1400 Fray Juan Gilabert Jofre, religioso de la Orden de la
   Merced, y valenciano de nacimiento, se inclino por los cuidados de
   los enfermos, y fue en Valencia, donde convencio a sus habitantes
   para que se fundase un hospital o una casa que acogiese a los locos
   de vagaban por las calles de la ciudad, de tal modo que no fuesen
   sueltos por la ciudad y no pudieran hacer dano. En 1409 se edifico
   el hospital de inocentes de Valencia, cuya dedicacion exclusiva era
   la atencion de los enfermos locos. El nombre de Hospitales de
   inocentes fue debida a la gran influencia del Cristianismo. (30)
   (8)


De hecho, en Sevilla tambien existia otro Hospital de los Inocentes que, segun Francisco Rico, fue al que Cervantes se refiere en la anecdota en cuestion (686n40). Subraya Cristina Sacristan, quien califica este nacimiento de hospitales como un "fenomeno urbano," que los "sanos" beneficiaban doblemente de la reclusion de enfermos: "La fundacion de los primeros hospitales para locos estuvo motivada por los valores cristianos de la caridad y de la misericordia, asi como por la creencia de que asistiendo a los pobres y desvalidos los ricos podian salvar su alma" (168). Las casas de locos de la epoca de Cervantes no eran, entonces, como lo son hoy dia: espacios terapeuticos para enfermos. Mas bien, representaban medios para llevar a cabo maniobras politicas que beneficiaban a la Iglesia; la casa como la que se encuentra el licenciado parece mas repositorio que hospital. Sacristan, al parafrasear a Helene Trope, confirma que "preservar la tranquilidad publica siempre estuvo por encima del aspecto medico" (168), lo cual revalida que el control de los enfermos, no su mejoria, era el objetivo. Si bien una parte de los ingresados contaban con una salud delicada--agrega Sacristan a traves de Carmen Lopez Alonso--"otra parte correspondia claramente a grupos de conducta desviada: los que enviaba la Inquisicion, quienes eran remitidos desde las carceles por haber delinquido o los que vagaban por las calles 'haciendo locuras,' como causar destrozos, atentar contra sus semejantes, provocar escandalos o transgredir el orden moral" (168). Curiosamente, los estudiantes de Osuna eran conocidos por sus relaciones polemicas con el profesorado y su propension de iniciar alborotes politicos, lo cual plantea la pregunta sobre la razon que dieron los padres del licenciado al internarlo. Si participaba en este tipo de actividad, de que protestaba exactamente? O simplemente usaban ellos el hecho de que era alumno como pretexto para encerrarlo? No hay pistas textuales que se refieran a su conducta insurgente pero tampoco evidencia de su estado mental comprometido.

Trope ha estudiado la locura y los manicomios durante los siglos XVI y XVII como temas ligados a la Inquisicion. En la mayoria de los casos que ella ha examinado, existian dudas sobre la veracidad de la locura del individuo. (9) Aunque hoy dia la internacion de gente enferma se hace con el intento de restaurar la salud mental, los enfermos de la epoca de Cervantes se consideraban transgresores del orden social cuyo aislamiento figuraba como la unica manera para salvaguardar al resto de la sociedad: "el bien publico debia prevalecer frente la salvacion del alma de un solo individuo" (Trope 95). Ya se ha mencionado que don Quijote es capaz de comportarse como si estuviera sano, y aunque Cervantes no incluye ni la carta que el licenciado escribe al arzobispo para explicar su situacion ni los detalles de la conversacion entre el y el capellan, se puede concluir, segun las reacciones de ambos eclesiasticos, que el licenciado no va a salir de la casa. A traves de estas dudas, tanto los otros personajes como los lectores se quedan con la duda de si en realidad estos personajes estan locos y que implica--y sobretodo quien determina--lo que se considera ser loco durante esta epoca. (10)

Augustin Redondo explora esta pregunta a traves de la lente de la melancolia del siglo XVI y principios del siglo XVII. El investiga si la locura de la que sufre don Quijote es un sintoma del mal de su epoca, argumentando que don Quijote padece de una fuerte melancolia precipitada por la situacion social, politica y economica de Espana, en la cual la crisis se manifiesta a traves de hambre, pestes, vanidad y desengano. Hasta el mismo licenciado, cuando esta a punto de partir, le comenta a un companero que "todas nuestras locuras proceden de tener los estomagos vacios y los cerebros ["celebros"] llenos de aire" (2.1:33). Redondo concluye que estas dolencias sociales causan que don Quijote llegue a estar fuera de si (123), imposibilitandole a pensar en un futuro y obligandole mas bien a mirar atras hacia un pasado (140-41). Al hacerlo, el atasco que siente solo se puede remediar al invocar su locura. Si se acepta la hipotesis de que la locura de don Quijote es un sintoma de su epoca en crisis donde la desilusion desencadena la locura, la internacion de los supuestos trastornados para el "bien publico" que Trope menciona (95) y los "valores cristianos" a los que Sacristan refiere figura como un mal social omitido. Si la creacion de las casas de locos era simplemente otra manera para que la Iglesia controlara al pueblo para despues "venderlas" como medidas protectoras sociales y no un paso de rehabilitacion, tanto los enfermos como los sanos son participantes en un juego amanado.

Desde que Luis Rosales afirma que la locura de don Quijote permite que Cervantes censure la sociedad--la epoca decadente y corrupta de Felipe III--el cuento breve sobre el licenciado opera de modo similar. Este descenso, segun Frei Betto, se exacerba al conocer la realidad social completa de Espana: "La Mancha, tierra de Don Quijote, es el retrato de la decadencia del reino, donde el desempleo multiplicaba por los poblados y caminos a picaros, mendigos, vagos, charlatanes, bandidos, en fin, a toda una clase de marginados y excluidos" (98). Como resultado de las desigualdades economicas y la disparidad de oportunidades laborales, los personajes no tienen el menor reparo a la hora de recurrir a la mentira y el engano (tema clave de la imagineria barroca) con el objetivo de medrar. Las consecuencias para un personaje como don Quijote o su doble, el licenciado, como senala Angel Rodriguez Gonzalez, vuelven a volcarse en la idea de la melancolia de Redondo: "a lo largo de su tercera salida se va operando el cambio y va apareciendo el caracter decepcionado y reflexivo sobre la vanidad de la existencia humana" (172). La anecdota sobre el loco de Sevilla, aunque en la superficie parece tener fines meramente comparativos, en realidad permite que Cervantes destape realidades y construya una alegoria de la sociedad espanola de su tiempo. Quizas no sea una coincidencia, entonces, que la version apocrifa de Alonso Fernandez de Avellaneda termine con don Quijote depositado en una casa de locos en Toledo y que, justo al principio de la segunda parte de la de Cervantes, este incluya una anecdota sobre otra casa en Sevilla. Ademas de aprovechar la oportunidad de desmentir a su rival una vez mas, todo apunta a que Cervantes este implorandonos a que leamos con mas cuidado o entre lineas, y que prestemos atencion a no solo a los marginados de la sociedad sino tambien a como y por que llegaron a serlos."

CALIFORNIA STATE UNIVERSITY, LONG BEACH

Bonnie.Gasior@csulb.edu

UNIVERSITY OF CALIFORNIA, BERKELEY

amanoukian@berkeley.edu

Bonnie L. Gasior is Professor of Spanish at California State University, Long Beach. She has co-edited two volumes, Crosscurrents: Transatlantic Perspectives on Early Modern Hispanic Drama (Bucknell, 2006), and Making Sense of the Senses: Current Approaches in Spanish Comedia Criticism (Juan de la Cuesta, 2017), with Mindy Badia and Yolanda Gamboa, respectively. Badia and she have also co-authored a third-year introduction to Hispanic literature textbook, Redes literarias: Antologia del texto hispanico en su contexto historico-cultural (McFarland, 2018). Her articles appear in journals such as Bulletin of the Comediantes, Hispania, Chasqui, Caliope: Journal of the Society for Renaissance and Baroque Hispanic Poetry, and Comedia Performance. In 2018, she received the (CSULB) President's Award for Outstanding Faculty Achievement.

Anahit Manoukian is a PhD student in the Department of Spanish and Portuguese at the University of California, Berkeley. Her primary area of focus is eighteenth-century Spanish literature, culture, and history, with a particular interest in the Spanish Enlightenment, Spanish intellectual and imperial history, and geopolitics. Through comparative and interdisciplinary approaches to studying the Hispanic world, she traces the Spanish empire's path to Enlightenment by looking at simultaneous pre-Enlightenment philosophical and scientific conversations taking place in Europe during the early modern period and how these ideas were received, appropriated, and repurposed by Spanish enlightenment thinkers in the eighteenth century.

Obras citadas

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(1) Igual que el retablo con los titeres que manipula Maese Pedro despierta la colera de don Quijote, los demas manipulan a don Quijote como si fuera titere el mismo.

(2) Es importante senalar el paralelo: en la novela, justo antes de relatar la anecdota, el cura "quiso hacer de todo en todo experiencia si la sanidad de don Quijote era falsa o verdadera" (2.1:30).

(3) Elena Trapanese sostiene que la locura de don Quijote es "una locura de cuerdo" que le permite creer y crear pero tambien "le convierte en un solitario y, en cierto modo, en un proscrito, que vive en una dimension otra,' caracterizada por un regimen de division distinto, que le aisla de los demas seres humanos y le incita a obrar en contraposicion con todo lo que parece oponerse a su querer ser" (357).

(4) Maria Elena Pileno Martinez et al. explican que "Si eran desobedientes o se mostraban furiosos, se les azotaba, se les colocaban grilletes, incluso de forma permanente, o se les encerraba en jaulas o gavias" (30).

(5) El capellan habla por una hora con el licenciado sin notar ningun indicio de locura. Pero con un solo comentario sobre Jupiter, todo se deshace. El procedimiento para determinar la locura de uno parece completamente arbitrario.

(6) Pozo Ruiz reconoce que es posible que la opinion de Cervantes pudiera ser menos que objetiva, ya que, entre otras razones, a su abuelo, Juan, no le fue bien como corregidor de la universidad. Sin embargo, el critico agrega que su "mala fama no la invento Cervantes."

(7) La oracion latina nos recuerda del lastimoso manteamiento de Sancho.

(8) El nombre es sugerente, ya que evoca multiples significados. Puede referirse a la inocencia en terminos legales de sus internados, quienes, por lo tanto, son libres de culpa de lo que fuese a causa de su discapacidad mental. Tambien podria asociarse con su comportamiento una vez dentro, ya que es dificil recriminar a una persona loca. Por ultimo, podria aludir a la arbitrariedad de la reclusion de los pacientes en una sociedad cuestionable en terminos eticos y morales.

(9) Es curioso notar que, en algunos casos, la locura se determinaba a traves de dichos y no hechos. A traves de la breve conversacion entre el licenciado y el otro loco, se puede ver como su locura aumenta. Es posible que si el licenciado nunca se hubiera topado con el otro loco, habria salido de la casa de locos sin ningun problema. De la misma manera, hay varios episodios en la obra donde las acciones de otros personajes precipitan la locura de don Quijote, como seria Sanson Carrasco quien, en la segunda parte, acrecienta la locura de don Quijote al recordarle que el es un gran caballero andante, ya que ha leido la primera parte, y asi que debe comportarse como tal (Gonzalez Echevarria 186). Mas tarde, los duques tambien hacen lo mismo cuando tratan a don Quijote como si fuera un caballero andante para burlarse de el.

(10) Hasson resume bien el argumento de este ensayo: "para dar cabida a la posibilidad de que uno reciba un diagnostico como el de 'loco con lucidos intervalos,' debido a causas que tienen mas que ver con el contexto social, los intereses economicos, o los conflictos interpersonales, que con el estado mental del individuo" (9).

(11) En 1960, el programa popular La dimension desconocida emitio un episodio titulado "The Eye of the Beholder" en el cual una mujer se encuentra recuperandose en un hospital con la cara vendada. Los medicos, desde la primera escena, se congregan ansiosamente a su alrededor para vigilar su condicion. Se entiende que le han operado (de nuevo) y que tanto ellos como nosotros estamos esperando ver su rostro reconstruido. Despues de expresar sus dudas mezcladas con relativo optimismo, las cuales se acumulan hasta el momento revelador, los doctores lentamente le quitan las vendas y la camara, justo antes, hace un paneo hacia arriba para iluminar sus caras horrorizadas, tanto por lo que ven como por su intento obvio fracasado de deshacer el trauma. La mujer, por su parte, esta claramente alterada y pide un espejo. Al mirarse, nosotros tambien la vemos por primera vez: una mujer joven, rubia y convencionalmente atractiva. Nuestro reconocimiento y el suyo, sin embargo, no provoca la misma reaccion, ya que ella grita fuertemente al ver su reflejo. En lo que representa un momento de pura confusion para el espectador, la camera hace otro paneo hacia arriba y les vemos las caras--sorprendentemente monstruosas--de los medicos en un desenlace ironico. Tambien nos damos cuenta que el dialogo y el suspenso nos han distraido tanto durante todo el episodio que ni nos damos cuenta que solo hemos visto a los doctores, con sus batas de laboratorio blancas, de cuello hacia abajo. Que tiene que ver esta historia con las de don Quijote y el loco de Sevilla? Tal vez demuestren que la verdad o la realidad a menudo se basan en la perspectiva y que la perspectiva es relativa. Es de notar que este episodio, de casualidad, tambien se consideraba una critica politica.
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Author:Gasior, Bonnie L.; Manoukian, Anahit
Publication:Cervantes: Bulletin of the Cervantes Society of America
Geographic Code:4EUSP
Date:Mar 22, 2019
Words:5474
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