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La leyenda de "A Maria Lionca" en el contexto de Contos da Montanha. El homenaje de Miguel Torga a la vida rural.

En este articulo se realiza un analisis del cuento "A Maria Lionca" del escritor portugues Miguel Torga, pseudonimo literario de Adolfo Correia Rocha (1907-1995). Es el primer relato del volumen de narraciones breves Contos da Montanha, segundo de los cinco libros de cuentos que Torga escribio y publico a lo largo de los anos cuarenta, una decada especialmente dificil de la historia politica y cultural de su pais, sometido entonces a la dictadura de Antonio Salazar. (1)

La produccion cuentistica de Torga comprende los titulos Bichos (1940), Contos da Montanha (1941), Rua (1942), Novos Contos da Montanha (1944) y Pedras Lavradas (1951). En total, suman noventa y siete relatos que tienen la peculiaridad de estar ambientados en las aldeas rurales y en algunas ciudades pequenas del norte de Portugal, un territorio agreste formado por la provincia de Tras-os-Montes y sus alrededores, donde Torga paso su infancia y que con el tiempo denominaria su "reino maravilloso" (Ensaios 29). Sobre la relacion entre este espacio septentrional y la vida y la literatura de Torga, Maia (153) recuerda que Torga fue siempre un geofago insaciable, un caminante marcado por el terruno que lo vio nacer. Pero, si bien los cuentos de Torga estan enraizados en una zona muy concreta de Portugal, se aprecia en ellos una vision universal de la condicion humana. Consciente de esta aparente paradoja, y con la intencion de insertar la narrativa breve de este autor en la tradicion de la ficcion lusa, Mourao-Ferreira (115) declara que Torga es el primer gran narrador portugues capaz de demostrar que cierto localismo puede ser universal.

El conjunto de la obra torguiana abarca mas de cincuenta titulos y una gran diversidad de generos, desde la novela hasta la poesia, pasando por la escritura de diarios o la cronica de viajes. Dado que el oficio literario de Torga engloba mas de sesenta anos--desde que empezo a escribir a finales de los veinte hasta que edito su ultimo libro en 1993--llama la atencion que su inclinacion hacia la narrativa breve tuviera lugar en un periodo de tiempo tan corto, que ademas no tiene parangon en su trayectoria artistica posterior, pues no consta que el autor volviera a escribir mas cuentos despues de los anos cuarenta. Noguera (Los cuentos 21) precisa que la predileccion de Torga hacia el genero del cuento no solo coincide con el contexto lacerante de la dictadura salazarista, sino tambien con una epoca de su vida que podria considerarse de madurez personal y artistica, pues sucede cuando se instalo a vivir en Coimbra--donde abrio su consultorio de otorrinolaringologia--,y cuando se desvinculo de las corrientes literarias con las que habia estado en contacto en su juventud, iniciando asi una trayectoria artistica a titulo individual. Moreiro (221) relaciona esta desvinculacion de Torga de cualquier actividad editorial de caracter colectivo a su voluntad de asumir personalmente el riesgo que entranaba no someterse a la censura previa durante los anos mas duros del gobierno de Salazar. Bernardes (11), por su parte, senala que toda la obra torguiana se desarrolla sobre el signo de la emancipacion, en una actitud que podria definirse de rebeldia titanica, por lo que supone de busqueda de la verdad y de desafio a los poderes instaurados.

1. Un libro clandestino

Torga publico Contos da Montanha por primera vez en 1941 con el nombre Montanha. Dado que la Policia Internacional e de Defesa do Estado (PIDE) confisco este libro y Salazar prohibio su reedicion hasta 1969, Torga recurrio a la editorial Pongetti de Rio de Janeiro para publicarlo en la clandestinidad en 1955. La tercera edicion de Contos da Montanha, de 1962, fue igualmente brasilena. Una vez legalizada, a la ya mencionada cuarta edicion portuguesa de 1969 le siguieron la quinta, sexta y septima de 1976, 1982 y 1987, siendo junto a Pedras Lavradas el libro de narraciones breves de Torga que tiene menos reediciones. En la cuarta, Torga anadio un prologo que escribio en su aldea natal Sao Martinho de Anta en la Navidad de 1968. Hacia unos meses que Salazar se encontraba postrado en cama por una hemorragia cerebral y le sustituia al frente del pais Marcelo Caetano. Con un tono especialmente combativo, Torga hablo del exilio y de la persecucion que sufrieron sus cuentos, asi como de la opresion que por aquella epoca afectaba a los ciudadanos portugueses. Sobre las consecuencias del salazarismo en Portugal, comenta:

Quatro decadas de opressao desfiguraram completamente a paisagem do pais. A humana e a outra. Velhos desamparados, adultos desiludidos, jovens revoltados--num palco de desolacao. Almas amarfanhadas e terras em pousio (Contos 185).

Contos da Montanha esta formado por veintitres relatos. Todos estan ambientados en la serrania del norte portugues, un microcosmos donde abundan los desfiladeros, los caminos pedregosos, las rocas de granito y las aldeas solitarias. El titulo del li bro pone el acento en la montana, ese lugar elevado y semidesierto donde transcurren "A Maria Lionca", "Um roubo", "Amor", "Homens de Vilarinho", "O Cavaquinho", "A resurreicao", "Um filho", "A promessa", "Maio Moco", "O bruxedo", "A paga", "Inimigas", "Solidao", "A ladainha", "O vinho", "O lugar de Sacristao", "Justiga", "A vindima", "Um coragao desassossegado", "A revelacao", "O desamparo de S. Frutuoso", "O castigo" y "O Pe Tolo". En sus estudios sobre este libro, Rangel-Carlsen (265-277) y McNab (279-287) destacan la presencia simbolica de la montana como escenario de todas las historias y la identificacion de sus personajes con algunas figuras mitologicas y con ciertos arquetipos de la literatura y de la cultura universal como las deidades grecorromanas o las alegorias de la fertilidad, la maternidad y la resistencia. Mientras que Alvarez (16) se refiere a los personajes de Torga como "portadores de valores trascendentales y universales", Lourenco (5-6) encuentra en ellos la herencia de figuras biblicas como Adan y Eva o Cain y Abel, pues los protagonistas de Contos da Montanha son hombres rudos que parecen haber cometido algun tipo de pecado y permanecen por ello a la espera de "una redencion que no llega pero que tampoco se olvida".

Torga (Diario II 223) considero los mejores escritores a los que descienden a los abismos para traer luz al dia a dia, una caracteristica que de algun modo poseen sus cuentos, en los que se plantean situaciones extremadamente tragicas donde el hombre se encuentra obligado a sacar lo mejor pero tambien lo peor de si mismo para salir adelante. Noguera ("La relacion" 158) puntualiza que el desarrollo narrativo de estos relatos se apoya generalmente sobre la base de dos fuerzas contrapuestas, cuyo conflicto deriva en un desenlace ambivalente que se plasma en una imagen final de una gran rotundidad que encierra a la vez la dicha y la desdicha de vivir, lo que indica que no existen soluciones unicas a los problemas que se plantean. En esta misma linea del esquema antitetico que subyace en los cuentos torguianos, Monteiro (236) afirma que el tema medular de la obra de Torga podria sintetizarse como la lucha del yo contra Dios y contra el mundo.

El espacio de la montana donde se ubican los relatos torguianos cumple la triple funcion narratologica, simbolica y estetica que del Prado Biezma asigna al elemento espacial en la novela realista (241-242). (2) Primero, la funcion narratologica tiene que ver con su contribucion al desarrollo de la accion, que normalmente se plasma en los ascensos a las cumbres y en los descensos a las faldas de los montes por parte de sus personajes. Segundo, la funcion simbolica esta vinculada al significado que adquieren, por ejemplo, la tierra y el suelo, a los que se atribuye el cobijo y la estabilidad del seno materno. Y, tercero, la funcion estetica se concreta en las descripciones donde se advierte

la singular belleza de un paisaje que esta inundado de vida a pesar de ser yermo, pues, como advierte Colinas (84), en la obra torguiana la piedra es "una expresion de vida y no de muerte, de algo fertil y no ruinoso".

2. Los habitantes de la montana

En conexion con algunos relatos portugueses de tradicion realista de Eca de Queiros o del llamado cuento rustico de Trindade Coelho, los personajes de Contos da Montanha son los habitantes de la montana portuguesa. Gente pobre y humilde que posee un lenguaje coloquial y canta canciones y romances populares, que a pesar de ser analfabeta reza en latin y que trata de salir adelante en la adversidad, cayendo unas veces en la desesperacion, resignandose otras, y a menudo dejandose guiar por sus peores impulsos, siendo promiscuos e infieles, rencorosos, celosos, cizaneros, codiciosos, mentirosos, vengativos y violentos hasta el punto de llegar a cometer incluso asesinatos. En la frustracion en la que a menudo se ven inmersos, la creacion artistica en general y la literatura en concreto les sirve de consuelo o alivio, como ocurre con la leyenda que se narra en "A Maria Lionca" o con las canciones populares que entonan los vendimiadores en "A vindimia". Lo mismo sucede con la devocion religiosa, pues la oracion y otras practicas de piedad cristiana se consideran fuente de sosiego siempre y cuando sean ejercidas de modo particular y sincero. De aqui la critica al clericalismo y a la beateria de algunas historias como "O lugar do Sacristao", "Justica" y "O desamparo de S. Frutuoso". El esplendor y el atractivo de la naturaleza, por ultimo, relacionadas bien con el florecimiento de la primavera o bien con la belleza de la nieve que cubre los campos en invierno, termina siendo asimismo una puerta abierta a la esperanza en "Maio Moco" o "Um filho", entre otros.

Los protagonistas de Contos da Montanha viven del y para el campo, pues su vida esta sujeta a la vida de la tierra, un elemento que no solo cuenta con un simbolismo especial en este libro, sino en toda la obra torguiana, algo que Lopes (52) ha expresado de forma elocuente: "Apetece decir de Torga: al principio era la tierra". La labranza, la recoleccion, la vendimia o el pastoreo son las tareas que ocupan a estos personajes, lo que parece seguir el patron de algunos cuentos y novelas cortas de la literatura neorrealista de la epoca. Si bien la preferencia por el genero del cuento y por algunos temas sociales responde sin duda al gusto por la narrativa breve y por la denuncia de las injusticias sociales que se generalizo en la literatura de los anos cuarenta gracias a los escritores del neorrealismo portugues, las historias de Torga no se pueden adscribir a esta corriente de contenido ideologico. Aunque sintio la misma perplejidad que aquellos ante la falta de libertades, no se tradujo en su obra en una escritura fruto de las circunstancias. Entre otros, Azeredo Lopes (163) ha destacado que la literatura torguiana supero con creces el anclaje neorrealista en las condiciones historico-politicas, puesto que la conciencia social que efectivamente se aprecia en sus libros va siempre acompanada de una conciencia individual aguda.

La emigracion--una experiencia dolorosa que tambien esta estrechamente ligada a la tierra--constituye un drama para algunos personajes de Contos da Montanha, lo que tambien se aprecia en otros relatos torguianos como "Uma dor" de Rua, "O regresso" de Novos Contos da Montaha u "O pedinte" de Pedras Lavradas. El Ruivo en "A Maria Lionca" y Lucas en "A promessa", por ejemplo, tienen que dejar Portugal y cruzar esa gran masa de agua que es el oceano Atlantico para salir adelante en otra tierra extranjera que es la de Brasil, estableciendose un contraste evidente entre la solidez de la tierra y la inestabilidad del agua. Gracias al paralelismo que se establece entre los seres humanos y los animales, mientras que el Ruivo es como una "ovelha desgarrada" (190), Lucas es como un pajaro alejado del nido (234). Estos similes ponen de manifiesto que tanto el Ruivo como Lucas se han alejado del grupo al que pertenecen--el rebano en un caso y la nidada en otro--,un procedimiento retorico que no solo acerca su comportamiento al de los animales que se apartan de la grey, sino que ademas evidencia la orfandad a la que conduce el distanciamiento de la tierra natal. La emigracion, en definitiva, se considera en este libro como una traicion a las costumbres de la aldea, por lo que el Ruivo y Lucas no solo sufren las penalidades del exilio, sino tambien la ingratitud y la incomprension de sus vecinos una vez que regresan a la patria. En este sentido y en un acto de independencia radical, es resenable el hecho de que Firmo, en "Homens de Vilarinho", se embarque de nuevo hacia el mar cuando despues de largos anos de emigracion termina sintiendose como un extranjero en su propia tierra.

Si bien la mayoria de las narraciones de Contos da Montanha estan protagonizadas por personajes masculinos, "A Maria Lionca", "Amor", "O bruxedo", "Inimigas", "Um coragao desassossegado", "O desamparo de S. Frutuoso" y "O castigo" cuentan con mujeres como personajes principales. Mientras que Maria Lionca del relato homonimo, la Merla de "O bruxedo", Marciana de "Um coragao desassossegado", la protagonista anonima de "O desamparo de S. Frutuoso" y Silvana de "O castigo" son adultas; Lidia de "Amor" y Casilda y Sofia de "Inimigas" se distinguen por su juventud. Entre las adultas, Maria Lionca y la Merla aparecen como mujeres de gran fortaleza de animo y caracter recio. Son corpulentas, capaces de arar, segar y almacenar las cosechas, suplantando incluso a sus maridos cuando estos faltan, bien porque han emigrado o bien porque han muerto. Como si fueran lares romanos, son tambien personajes especialmente vinculados a la casa, al hogar y a la familia, a la que protegen y cuidan. (3) Maria Lionca, en primer lugar, es una senora viuda que arrastra el cadaver de su hijo desde la falda hasta lo alto de la montana, pues quiere que sea enterrado en la aldea natal que se encuentra en la cumbre (193). La Merla, en segundo lugar, es una mujer de sesenta y cinco anos que ha parido a sus hijos sin dolor, que llega a las manos para defenderlos, que en el monte lleva pesos o cubos de agua en la cabeza y que come y bebe como un hombre (259). Aunque en principio Silvana tambien es una mujer ligada a la maternidad--esta a punto de dar a luz en las primeras lineas de "O castigo"--,es una adultera que termina por alumbrar un bebe muerto, como la protagonista de "Madalena" de Bichos. En el caso de Silvana, su aborto le provoca ademas una hemorragia que le conduce a la muerte (324), lo que se entiende como el castigo al que se refiere el titulo del cuento.

Por lo que respecta a la protagonista de "O desamparo de S. Frutuoso" y a Marciana de "Um coracao desassossegado", son seres peculiares y extravagantes dentro del conjunto de la comunidad rural a la que pertenecen, razon por la que se les llega a tachar de escandalosas, poco cuerdas o locas (303 y 318), como Raquel de "O Milagre" de Novos Contos da Montanha. La protagonista de "O desamparo de S. Frutuoso", por un lado, es una mujer vieja, pobre y enferma, que duerme en las cuadras y en los establos del pueblo para protegerse del frio en invierno (317-318). Como el protagonista de "O Senhor Nicolau" de Bichos, se diria que busca la compania y el calor de los animales antes que el cobijo de los hombres. En cuanto a Marciana, su nombre de pila pone de manifiesto que tiene una forma de ser extrana o extraterrestre. Su excentricidad, en concreto, consiste en haberse casado tres veces y en haber enviudado otras tantas, lo que parece ser una deformidad moral de la que hasta la misma tierra tendria que avergonzarse:
   Na tradicao de Ruivaes nao havia exemplo tao escandaloso. Tres
   homens na vida duma mulher, era como que uma especie de aleijao
   moral, de que a propria terra se devia envergonzar (303).


3. La leyenda de Maria Lionca

"A Maria Lionca" es el primer relato de Contos da Montanha. Narra una leyenda que, debido al ejemplo de vida que contiene, se ha transmitido de generacion en generacion en la aldea de Galafura. Su protagonista es Maria Lionca, una mujer cuya dedicacion a la familia y cuya serenidad frente al sufrimiento son ejemplares. La historia recapitula su infancia, su juventud y su madurez. De pequena, Maria Lionca tenia una sonrisa especial y de joven era la muchacha mas sensata de la aldea. Debido a estas cualidades, cuando le llego la epoca de contraer matrimonio, todos los muchachos casaderos parecian poco a su lado. Como consecuencia, su decision de casarse con el Ruivo no solo termino por decepcionar a todos sus vecinos, sino que ademas propicio un profundo sentimiento de compasion hacia ella. Abrumado a causa del deber de alimentar una boca mas, en cuanto Maria Lionca dio a luz a Pedro--primero y unico de sus hijos--,el Ruivo emigro a Brasil, dejando a su esposa al frente de la casa, sola y endeudada. Tranquila, sin quejarse y guardando la fidelidad debida al marido, conforme fueron pasando los anos Maria Lionca se pasaba a veces por la tienda de Purificacao donde se distribuia el correo. La respuesta era siempre la misma: no habia carta para ella.

Un dia, el Ruivo dio por fin senales de vida y anuncio su regreso a la aldea, una noticia que Maria Lionca--y con ella Galafura--acogieron con regocijo, con el convencimiento de olvidar las ofensas del desertor y de acoger festivamente a la oveja descarriada. Maria Lionca acudio entonces con su hijo Pedro--convertido ya casi en un hombre--a la estacion de Gouvinhas, donde el Ruivo se bajo de un tren convertido en un fantasma de quien antes fue. Demacrado, esqueletico y con la voz ronca, volvia a Galafura contagiado de una enfermedad de la que estaba a punto de morir. Maria Lionca insistio, no obstante, en llevarle al hospital de la Vila, donde los medicos le hicieron un agujero en el cuello para que respirara mejor. Una vez en casa, tendido en esa misma cama donde hacia tiempo habia pasado la noche de bodas con su mujer, despues de un mes de agonia el Ruivo murio. Al dia siguiente fue enterrado en el cementerio de Galafura, donde Maria Lionca no lloro mas de la cuenta. Fue Pedro, sin embargo, quien no pudo soportar la situacion. Primero el impacto que le habia causado la imagen espectral de su padre y despues la incapacidad para abarcar la magnitud de la entereza de su madre, le condujeron tambien a el al exilio. Sin decir a que, se fue a Lisboa.

De nuevo, Maria Lionca empezo a pasar por la tienda de Purificacao, sin dar senal alguna de su sufrimiento. Y de nuevo obtuvo siempre aquella respuesta ya conocida: no habia nada para ella. Con el tiempo se supo que Pedro se habia hecho marinero, por lo que los vecinos de Galafura temieron lo peor cuando llego un telegrama de la capitania del puerto lisboeta de Leixoes para su madre. Imperturbable, Maria Lionca emprendio entonces su primer viaje a la capital que tanto miedo le daba, donde en un hospital le entregaron en una manta a su hijo medio muerto. Casi a rastras, estrechandolo contra su pecho, logro meterlo en un tren que les llevo hasta Gouvinhas. Alli Maria Lionca echo a Pedro ya muerto sobre el mulo del molinero Preguigas y ascendio el sendero retorcido que conduce a Galafura, donde entro a sus sesenta anos con el cadaver de su hijo en brazos.

3.1. Un ser sobrenatural

El titulo de "A Maria Lionca" revela el protagonismo de un personaje femenino, que es una mujer adulta que se distingue por su abnegacion. El nombre de pila de Maria evoca el de la Virgen, con la que comparte cierta analogia a lo largo de la historia, pues sufre la muerte de un hijo al que al final del cuento sostiene en brazos como las representaciones de la Piedad. En cuanto al sobrenombre Lionca, proviene del sustantivo portugues leao que significa leon. Con este apodo se sintetiza el coraje de Maria Lionca, una mujer que no solo tiene la valentia de los felinos, sino que ademas protege a su hijo como las leonas a sus crias, en un claro ejemplo de la interrelacion entre lo humano y lo animal que se da en los relatos de Torga.

Por lo que respecta al espacio, la historia de "A Maria Lionca" transcurre en la aldea de Galafura, situada en una zona rocosa de la margen derecha del Duero. Como algunas leyendas de la tradicion oral portuguesa que se ambientan en este lugar, en este cuento se narra una leyenda que tambien se cuenta de padres a hijos. En prosa o en verso, las leyendas son relatos generalmente anonimos en los que prevalecen los elementos fantasticos o maravillosos, frecuentemente de origen folclorico. Como senala Estebanez-Calderon, aunque a veces se basan en hechos historicos, se consideran fruto de la fabulacion popular (614-615). Con frecuencia, como ocurre en "A Maria Lionca", las leyendas reflejan los acontecimientos que han sucedido en un lugar determinado, de aqui su caracter popular y la tendencia a fijar explicitamente el nombre de las personas que intervienen y el de los enclaves donde transcurren. Los anacronismos y la ausencia de fechas favorecen el caracter ahistorico de las leyendas, algo que se percibe en este cuento, donde los sucesos narrados parecen situarse fuera del tiempo.

"A Maria Lionca" es un relato donde la esperanza se abre camino en medio de la adversidad, algo que precisamente ocurre cuando los vecinos de Galafura evocan la leyenda de Maria Lionca, cuando el "respeito" y la "emocao" flotan en el aire (187), senal de la capacidad conmovedora y terapeutica que se atribuye a las historias que pueden servir de consuelo en los malos tiempos. Ese ejemplo de entereza frente a los azotes de la vida que es Maria Lionca les sirve a los habitantes de Galafura como iluminacion en la desesperacion de ciertas horas:
   O tempo dera-lhes a chave daquela existencia, destinada, afinal,
   mas as provoacoes do sofrimento do que ao gosto das alegrias. So
   ela os podia esclarecer e ajudar no desespero de certas horas e
   situacoes (192).


La oralidad, por ultimo, es otro rasgo que distingue a las leyendas que tambien se puede encontrar en "A Maria Lionca". La historia de Maria Lionca no forma par te de un libro, sino de la memoria colectiva de Galafura, donde los ciudadanos se cuentan la leyenda los unos a los otros. Esta transmision oral de la leyenda de Maria Lionca esta unida a un acto del habla que se plasma en la forma impersonal del verbo falar--hablar, en espanol--: "Fala-se nela ..." (187). Esta forma impersonal favorece la idea del anonimato, otra caracteristica propia de las leyendas, cuyo autor se desconoce en la mayoria de los casos. El caracter oral de la leyenda de Maria Lionca podria relacionarse ademas con el sonido de los instrumentos, con las canciones populares y con las oraciones y letanias que los personajes recitan en voz alta en otros cuentos de Contos da Montanha como "A vindima", "A promessa" y "A ladainha". Al respecto, cabe resaltar que en la escritura torguiana se advierte a veces el ritmo, la cadencia y la sonoridad propios de la oralidad y la musica, lo que cristaliza en "A Maria Lionca" en algunas construcciones sintacticas bimembres o trimembres, en la reiteracion de ciertos vocablos, frases o encabezamientos de frases, y en las aliteraciones y anaforas que contribuyen a crear la sensacion fonica de un texto.

La leyenda de Maria Lionca evoca la infancia, la juventud y la madurez de esta mujer que murio ya vieja en Galafura donde, al parecer, vivio hace cien anos. En la misma linea que Felisberta de "Renovo" en Novos Contos da Montanha y Lucia de "O segredo" en Pedras Lavradas, Maria Lionca se presenta como una de tantas mujeres heroicas que ocupan un lugar central en la narrativa breve de Torga. Pobre --sus bienes materiales se reducen a un ajuar escaso--y analfabeta--no sabe leer --, su estrecha vinculacion con el mundo rural se percibe en el "pavor" (192) que le inspira la ciudad y en el hecho de que solo una vez en su vida sale de Galafura. Lo hace, ademas, a causa de una urgencia cuando recibe el telegrama de Leixdes que anuncia el accidente que su hijo ha podido tener en el mar. Asi, cuando Maria Lionca entra despues en la aldea con el cadaver de Pedro en su regazo no solo termina por establecerse un contraste entre la vida rural y la urbana, sino tambien entre la tierra y el agua.

La descripcion fisica de Maria Lionca es parca. Solo la gradacion en el color del rostro que cuando es una nina es "rosado" (188) y cuando envejece adquiere una tonalidad "branca" (193) pone de manifiesto su decrepitud. Aparte de que es una mujer menuda, se sabe que sus ojos son negros y penetrantes, revelando su mirada que es alguien especial. Esta singularidad se advierte primero en la infancia--cuando su risa inunda todos los rincones de la aldea--,y despues en la juventud--cuando es inmune a las enfermedades y a las manchas -. Tanto de nina como de adolescente esta rodeada de un cierto halo de pureza, por lo que se tiene la sensacion de que es un personaje sobrenatural. Su principal virtud, en este sentido, sera despues la entereza sobrehumana con la que afrontara el sufrimiento en la madurez. Del buen caracter de Maria Lionca se subraya ademas su amabilidad, su sensatez y su entereza, algo que sobre todo se observa en los adjetivos que remiten al campo semantico de la alegria, por un lado, y al de la integridad, por otro: "dada", "alegre", "assente" y "respeitada", por ejemplo (189).

Llama la atencion, por otro lado, la caracterizacion de Maria Lionca como una fuerza o un elemento de la naturaleza. Las metaforas y los similes indican que es como el sol (188), como los frutos maduros (189), como la mimosa familiar del atrio de la Iglesia (192) o como la fuente incansable de la plazoleta (192), signo otra vez de su vinculo con el universo de la ruralidad, con quien parece compartir el brillo del sol, la dulzura de la fruta madura, la robustez de un arbol que ademas de ser cercano como un miembro de la familia tambien esta plantado en el terreno de un lugar religioso que remite a lo sobrenatural, y el caracter inagotable del agua. Por todo esto, como si fuera Gaya, la madre tierra de la mitologia clasica, la protagonista de "A Maria Lionca" se presenta como el alter ego de su aldea natal Galafura, pues encarna tanto la pureza como las virtudes que en este cuento se atribuyen a la tierra:
   Embora igual as outras, pela pobreza e pela condicao, havia a sua
   volta um halo de pureza que simbolizava a propia pureza de
   Galafura. Na pessoa de Maria Lionca convergiam todas as virtudes da
   povoacao (189).


3.2. La estructuracion del recuerdo

Como Alexandre Herculano y otros escritores del Romanticismo portugues, Torga recupera en "A Maria Lionca" un tipo de narracion tradicional en el que, como ya se ha visto, la oralidad es un rasgo elemental. (4) Los criticos senalan que la tradicion de las leyendas lusas tiene a veces un componente hagiografico gracias al cual se subraya algun tipo de hazana, cualidad o virtud (Gavilanes, Apolinario, 47-75; Reis, 99-134 y 203-211; Lyon de Castro, 101-187). No resulta extrano, por esto, que Maria Lionca se presente en este cuento como una santa. El relato oral de la leyenda de Maria Lionca sirve para avivar el recuerdo de su protagonista en la memoria de los vecinos de Galafura. El recuerdo se emplea para establecer conexiones entre el presente y el pasado, pues todos los personajes de este relato tienen algo que recordar o guardan alguna imagen en su interior: ademas de los habitantes de Galafura que recuerdan a Maria Lionca despues de su muerte; Maria Lionca recuerda a su marido y a su hijo despues de sus respectivas partidas; lo mismo que Pedro conserva un recuerdo de su padre que despues no se correspondera con la realidad. De todo esto se puede deducir que la estructura narrativa de "A Maria Lionca" esta ligada a la evocacion. Desde el principio hasta el final del cuento se va yendo poco a poco hacia atras en el tiempo, algo que sirve para dividir la historia en tres partes facilmente reconocibles.

En la primera parte del cuento, como ocurre al inicio de algunos relatos populares, el narrador heterodiegetico que refiere los hechos en tercera persona situa la accion en el espacio gracias a la descripcion en tiempo presente de un lugar concreto de la geografia portuguesa que es Galafura. Desde este relato primero que cumple la funcion de marco de la narracion, en la segunda parte del cuento se vuelve atras en el tiempo gracias a una analepsis externa a traves de la cual se narra la muerte de Maria Lionca a los setenta anos de edad. Esta segunda parte sirve a su vez como relato primero de una nueva analepsis externa que retrocede en el tiempo para referir cronologicamente la vida de Maria Lionca desde la infancia hasta la muerte de su hijo cuando ella tiene sesenta anos. El alcance de esta segunda analpesis podria ser de unos sesenta o sesenta y cinco anos si se considera que vuelve a los diez o cinco anos de la protagonista; en cuanto a su amplitud, ronda las cinco decadas, las que pasan desde que Maria Lionca es una nina hasta que entra en Galafura llevando en brazos el cadaver de Pedro. Mientras que en la segunda parte del cuento predomina el preterito perfeito portugues equivalente al preterito perfecto espanol caracteristico de las historias que narran una accion que ha terminado ("levou", "quis", "mostrou", "exalou", "pareceu" o "respondeu") (187 y 188), en la tercera parte son abundantes los verbos en preterito imperfeito ("brilhavam", "havia", "merecia" o "sonhavam") (188 y 189). Como el preterito imperfecto espanol, el imperfecto no solo se usa en portugues para la descripcion o para hablar de las situaciones que son habituales en el pasado, sino tambien para describir estados de animo, sentimientos u opiniones, una funcion que sobre todo se cumple en esta ultima parte de "A Maria Lionca".

3.2.1. En una aldea maravillosa

El cuento arranca con la descripcion de Galafura, que desde el principio se caracteriza por ser un lugar elevado. Tanto, que "parece el pinaculo del mundo" (187). Consiste en un territorio ancestral y solido, pues esta compuesto de granito, una roca que, a pesar de haberse ennegrecido con el paso del tiempo, es dura y dificil de rayar. El cielo, el rio Varosa, el sendero retorcido, el agua de la fuente, los claveles y el mulo del molinero Preguigas son los elementos de la naturaleza que completan la imagen de una aldea que si bien parece elevarse sobre el mundo, tambien esta profundamente enraizada en la tierra, caracteristicas que ya se ha visto que tambien definen a Maria Lionca. El hecho de que en Galafura haya una calle larga y dos mas pequenas, una plazoleta y una iglesia, refleja que es una aldea pequena y pobre, un indicativo quiza de la estrechez en la que viven sus habitantes, que ademas parecen estar incomunicados, pues se encuentran lejos de la Vila, de la estacion de tren de Gouvinhas y de Lisboa. Algunos adjetivos como "torto" y "fria" (187) demuestran que las condiciones de vida son arduas en Galafura, a la cual se accede despues de las "duas horas de penitencia" (187) que lleva subir hasta lo alto de la montana.

En el conjunto de la narracion, esta primera descripcion de Galafura retarda la irrupcion de la accion que se va a narrar mas adelante, ayudando a crear cierta expectativa en el lector. Anuncia, ademas, los movimientos ascendentes y descendentes que van a llevar a cabo los protagonistas de la historia, que suben a Galafura o bajan hacia otras aldeas y al mar. Algunos sustantivos abstractos como "respeito", "emocao", "grandeza" o "riqueza" (187) favorecen la atmosfera de admiracion que va a envolver todo este cuento en el que se narra la firmeza encomiable de Maria Lionca ante la desgracia.

3.2.2. La muerte de Maria Lionca

En contraste con la dilacion de la primera parte del cuento, en la que abunda el estilo nominal y las frases en presente que retardan la accion, la segunda que se refiere a la muerte de Maria Lionca constituye un pasaje especialmente narrativo, donde se encadenan las oraciones con verbo y abunda la construccion polisindetica que ayuda a dar la idea de que los hechos se precipitan hasta que se llega a un climax que se corresponde con el momento de su entierro. La narracion, de hecho, se articula en dos partes. Primero, el momento de la agonia y la muerte que sucede en una habitacion donde tiene lugar un transito de personajes que en general reacciona con dolor y lagrimas ante la desgracia. Y, segundo, el momento del entierro, cuando el pueblo acude en masa pero serenamente al cementerio para acompanar a la difunta.

La muerte de Maria Lionca adquiere desde el inicio de la segunda parte del cuento una dimension sobrenatural, pues se dice que es Dios quien se la lleva (187). Curiosamente, su fallecimiento coincide con el florecimiento de la naturaleza que tiene lugar despues del invierno, razon por la que su muerte extrana tanto a los lugarenos, que entienden la primavera como un estacion ligada a la vida. Como consecuencia, hasta el propio cura--a quien ironicamente se achaca su escasa sensibilidad hacia la "transitoria duracao terrena" (188)--tiembla y tartamudea al darle la extremauncion, senal de que el tambien se emociona al ver la expresion "livida" y "serena" del cadaver de Maria Lionca (187). Algunas particulas enfaticas o intensificadoras como "proprio", "tao" o "ate" refuerzan ademas la expresion del sentimiento de desolacion que tiene Galafura (188). Llama tambien la atencion la personificacion de la aldea, a la que se le atribuye la capacidad de creer, opinar, pensar, esperar o comprender a lo largo del cuento, lo que favorece la impresion de que todos los habitantes del pueblo comparten el mismo juicio, sentimiento u opinion. Tambien en este sentido, la repeticion de los pronombres indefinidos "todos" y "ninguem" como sujeto de algunas oraciones indica dicha unanimidad. En contraste, no obstante, con esta conmocion generalizada que causa el fallecimiento de Maria Lionca en Galafura, el doctor Gil permanece inalterable. Su caracterizacion como un personaje que pertenece a otro mundo se funda en el hecho de que proviene de otra aldea que se llama Carrazedo, lo que guarda relacion con la caracterizacion de Galafura como un microcosmos cuyos habitantes se comportan al unisono. El aceite alcanforado, la tintura de jalapa y la digitalina son algunos de los remedios de origen vegetal que el doctor administra a sus pacientes. Como en el caso de Maria Lionca, se diria que en otros tampoco da resultado, senal de la impotencia que a veces conlleva la profesion medica.

El trasiego que provoca en Galafura la muerte de Maria Lionca--el cura que se acerca a darle la extremauncion, al medico que va y viene, su amiga Joana Ro que sale de la habitacion de la finada--se opone a la quietud con que se vive su entierro. Los sustantivos y adjetivos como "manha", "ar tepido", "primavera" o "sol" que aluden a la manana, al aire, la naturaleza y el sol dan la idea de que el cementerio es un lugar apacible. La narracion adquiere en este momento un tono poetico. Las comparaciones remiten al ambito de lo religioso, ya que el cortejo funebre recuerda a esas filas de peregrinos que van en romeria para rezar una Salve a la Virgen, como si el entierro de Maria Lionca tuviera un alcance purificador o expiatorio similar al de las oraciones por el alma de los difuntos:
   E o enterro, no outro dia dia pela manha, talvez por causa do ar
   tepido da primavera que comecava e da singeleza das flores
   campestres que bordavam as relheiras do caminho, pareceu a todos
   uma romagem voluntaria e simples ao cemiterio, onde deixavam como
   uma Salve-rainha pela alma dos defuntos o corpo da Maria Lionca
   (188).


3.2.3. La vida de Maria Lionca

La tercera parte del cuento que traza la biografia de Maria Lionca desde su infancia hasta la madurez es la mas extensa de todas. Se divide, a su vez, en dos partes que se distinguen con facilidad: por un lado, la infancia y la juventud; por otro, la epoca adulta. El matrimonio con el Ruivo marca el paso de una a otra y supone el transito de la felicidad a la desgracia en la vida de Maria Lionca. En este sentido, tanto en la ninez y la adolescencia como en la madurez de Maria Lionca se advierte la presencia de una fuerza sobrenatural que al principio es benigna y se torna despues maligna, pues primero protege a Maria Lionca del mal y del dolor pero provoca despues todos sus males:
   Qualquer coisa de singular a preservava do monco das constipacoes,
   dos remendos mal pregados, das nodoas de mosto nas trasfegas (188).


A ese "algo singular" que preserva a Maria Lionca de la enfermedad, de las manchas y de los descosidos de la ropa en la ninez y en la adolescencia, le sigue despues la fuerza del "destino" (189), senal del giro que se produce en la vida de la protagonista cuando a partir de su boda con el Ruivo parece estar destinada a sufrir intensamente. Es necesario precisar aqui que la sustantivacion del adjetivo ruivo se emplea en portugues para designar a las personas que tienen el pelo rubio o rojizo, lo que recuerda al cabello pelirrojo de las brujas de algunos cuentos. Como ellas, el personaje del Ruivo podria encarnar tambien algun tipo de maldad. El destino ejerce ademas una accion devastadora sobre todos los habitantes de la montana, pues las desdichas se suceden las unas a las otras en Galafura. Como consecuencia, el abandono por parte de su marido primero y de su hijo despues que sufre Maria Lionca se entiende como una mas de las escisiones familiares que se repiten de forma irremediable en la aldea, donde es frecuente que los hombres emigren dejando a sus mujeres al frente de la casa y donde tambien es habitual que las viudas entierren a sus maridos cuando aun son jovenes. De aqui el ejemplo que supone para todos la entereza con la que Maria Lionca se enfrenta al sufrimiento. Como se va a ver a continuacion, a lo largo del cuento su fortaleza se expresa a traves de la contraposicion entre la estabilidad y la inestabilidad, por un lado, y a traves de la oposicion simbolica que se establece entre la tierra y el agua, por otro.

Desde que Maria Lionca contrae matrimonio con el Ruivo hasta que su hijo Pedro fallece, las desgracias a las que se alude en "A Maria Lionca" tienen que ver con lo inestable, con lo que cambia y con lo que varia. En el transcurso de la historia el tiempo posee un efecto devastador notable y estropea, por ejemplo, los cuerpos. El de Maria Lionca, en concreto, pierde poco a poco sus encantos y sufre una degradacion cromatica que como ya se ha senalado deja su piel blanca. Tambien la enfermedad que el Ruivo contrae en Brasil tiene como consecuencia un cambio de color en su rostro, que adquiere una tonalidad amarillenta similar a la de la paja, signo del deterioro fisico que comporta la falta de salud. La emigracion, por otro lado, parece dejar a los hombres convertidos en cadaveres, razon por la cual el "corpo inteiro" (191) del Ruivo se metamorfosea en un "rosto esqueletico" (191) y en cumulo de "osos descarnados" (191). Durante su estancia en el extranjero, ademas, el Ruivo sufre tambien un proceso de fantasmagorizacion que le convierte en una "sombra" (190) de si mismo, como si fuera una aparicion o un espectro.

En contraste con la transformacion que obra el tiempo, la enfermedad y la emigracion, Maria Lionpa se caracteriza por su firmeza, algo que se observa, por ejemplo, en sus acciones, que normalmente tienen que ver con lo que es estable. En esta linea, los verbos "ficar"--quedarse--,"conservar", "manter"--mantener--o "sentar" remiten al campo semantico de lo inalterable o de lo que no se mueve, siendo un indicio de que Maria Lionpa permanece impasible frente al sufrimiento. En general, el lexico que alude a lo que persiste sugiere la resistencia de Maria Lionpa frente a la adversidad, algo que se observa, por ejemplo, en los adjetivos "fiel", "agarrado", "permanente", "intacto", "firme", "justa", "igual" o "repousante".

La oposicion entre la estabilidad de Maria Lionpa y la inestabilidad inherente al paso del tiempo, a la enfermedad y a la emigracion se expresa de modo simbolico en "A Maria Lionpa" a traves de la oposicion entre la firmeza de la tierra y la oscilacion de las olas del mar o a las ondas de los rios. Asi, a lo largo del cuento se va creando una serie de imagenes, metaforas y comparaciones en las que la referencia a los elementos de la tierra, la sierra, el humus y el suelo se contraponen a las que tienen que ver con las corrientes, las mareas y el liquido del agua. Mientras que el simbolismo de la tierra esta unido al de las raices que arraigan en un territorio que es firme, el agua es un liquido donde todo se diluye, de aqui que la inmersion en el agua del mar termine entendiendose como una disolucion de la vida.

La antitesis mas evidente entre la tierra y el agua que aparece en "A Maria Lionpa" es la que tiene que ver con la emigracion, pues mientras que Maria Lionpa se queda en Galafura, primero su marido y despues su hijo descienden sierra abajo hacia el mar. Este movimiento descendente es un indicio de que la desvinculacion de la aldea se interpreta en Galafura como una traicion, lo mismo que la permanencia de Maria Lionpa en el pueblo es un signo de su fidelidad. En primer lugar, los habitantes de Galafura perdonan las "ofensas" (192) del Ruivo cuando este regresa desde Brasil a Portugal, senal de que se le considera un traidor. El recurso a la animalizacion parece indicar ademas que su ofensa tiene que ver con su alejamiento con respecto al grupo al que pertenece, ya que es como una oveja descarriada (192). En segundo lugar, dado que Pedro se hace marinero, los habitantes de Galafura se sienten aun mas agraviados, pues ni siquiera vive en una tierra extranjera sino en esa inmensidad movediza que es el mar, de aqui que sea como un "proscrito" (192). En concreto, ademas, la ofensa de Pedro se interpreta como una consecuencia de su juventud, una epoca de especial falta de sensatez en la que se tiene un caracter voluble que ademas recuerda al movimiento oscilante del agua:
   Movedizo como a insensatez da sua idade, o filho fizera-se
   marinheiro. E Galafura, humosa, enraizada no dorso da serra de Sao
   Gunhedo, olhava esse rebento mergulhado em agua, como um proscrito
   (188).


A diferencia de esos personajes maritimos que son el Ruivo y Pedro, Maria Lionca es como una hierba, una planta o un arbol que crece en la tierra de Galafura, por lo que podria considerarse como un personaje telurico. (5) Su capacidad de resistencia al dolor y al sufrimiento parece tener mucho que ver con el hecho de que esta enraizada en el suelo de la aldea, lo que le otorga fuerzas como la tierra al gigante Anteo de la mitologia clasica. La tierra de la aldea, por otro lado, es el lugar donde se entierra a los muertos, por lo que resulta significativo que despues de "perderse" en el mar, tanto el Ruivo como Pedro reciban sepultura en Galafura. En este sentido, la ascension final de Maria Lionca con su hijo en brazos puede tener una doble lectura. Por un lado, se puede ver como el acto de devolver a la tierra a uno de sus hijos perdidos. Por otro, y teniendo en cuenta que Maria Lionca encarna las virtudes de Galafura a lo largo de toda la historia, la metafora que pone fin al cuento parece dar a entender que el entierro de Pedro va a ser como un abrazo eterno de su madre, pues su cuerpo va a reposar finalmente en la tierra de la aldea como si lo hiciera en el regazo de Maria Lionca.

4. Conclusiones

"A Maria Lionca" es un cuento que le sirve a Miguel Torga para homenajear a todas esas mujeres fuertes y abnegadas que viven en las aldeas del norte de Portugal. En este relato se recupera la tradicion oral de las leyendas para otorgar una dimension sobrenatural al personaje de Maria Lionca, una mujer que vivio hace anos en la aldea de Galafura, conocida por su fortaleza y por su capacidad de sacrificio, cuyo recuerdo y ejemplo se ha transmitido en el pueblo de generacion en generacion. En el nivel retorico, la caracterizacion sobrehumana de Maria Lionca se logra gracias al empleo de similes, metaforas e imagenes en los que los animales, los elementos del campo y las fuerzas de la naturaleza sirven como plano de comparacion, estableciendose asi un proceso de animalizacion y de apropiacion de las cualidades del ecosistema agrario que debe entenderse como un cambio ontologico positivo, en el sentido de que las virtudes que se atribuyen a Maria Lionca son las propias del terruno y del universo rural.

OBRAS CITADAS

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Maria Noguera

Universidad de Navarra.

Facultad de Comunicacion

NOTAS

(1) Cuando Adolfo Correia Rocha aun no firmaba sus obras como Miguel Torga, publico los libros de cuentos Pao Azimo y A Terceira Voz en 1931 y 1934. Estos dos volumenes de relatos de juventud no suelen tenerse en cuenta a la hora de analizar su produccion cuentistica, debido a que Torga nunca quiso reeditarlos y llego incluso a renegar de ellos, impidiendo ademas que se tradujeran a otras lenguas. En palabras de Oscar Lopes, Torga hizo bien en no volver a publicar sus primeros cuentos, ya que predomina en ellos una "irreverencia gratuita" propia de su primera fase literaria. Vease Oscar Lopes, "Miguel Torga", Entre Fialho e Nemesio. Estudos de Literatura Portuguesa Contemporanea II (Lisboa: Imprensa Nacional-Casa da Moeda, 1987) 719-744.

(2) "Aprender a leer novela realista es aprender a leer la coordenada espacial en todos sus niveles", precisa Javier del Prado Biezma siguiendo seguramente a Lucien Goldman, para quien la poetica de la descripcion le sirve a Balzac y a Dickens para plasmar la realidad economica contemporanea de la sociedad que recrean, a Flaubert para plasmar su ensonacion esteticista--y materialista--de la realidad, y a Zola como trampolin de sus ensonaciones politicas y de sus compensaciones psicoanaliticas. Vease Javier del Prado Biezma, Analisis e interpretacion de la novela. Cinco modos de leer un texto narrativo (Madrid: Sintesis, 1999) 241-242.

(3) Para los romanos, que creian en la vida de ultratumba, los lares--hijos de Hermes y Lara--eran espiritus tutelares o protectores de la familia. Aunque no se les daba categoria de dioses, eran objeto de culto, por lo que se les ofrecia incienso en el atrio de las casas. Tambien se les veneraba colocando una pequena estatua en los lugares elevados de la casa, a veces incluso sobre el tejado. Vease Jose Antonio Perez Rioja, "Lares", Diccionario de simbolos y mitos (Madrid: Tecnos, 1998) 266.

(4) Torga tambien recupera otros generos y subgeneros tradicionales en varios de sus libros de cuentos: la fabula en "Cega-Rega"; las canciones populares en "O Senhor Estrela e a Mulher", "A Promessa" y "A Vindima"; los autos sacramentales y navidenos en "A resurreicao" y "Desencanto"; las letanias en "A ladainha"; los textos liturgicos en "Musica!", "O Alma-Grande", "Requiem" y "O Viatico"; los cuentos en "O Sesamo"; y los sermones y homilias en "A resurreigao", por ejemplo.

(5) Se toma esta division entre personajes maritimos y teluricos de la que hace Sara Reis da Silva a proposito de los que aparecen en los Poemas Ibericos (1965) de Torga. Se trata de un libro cuyos poemas estan dedicados a personajes historicos, escritores, misticos o artistas que estan vinculados, por un lado, al mar o a la busqueda de otros mundos, como D. Sebastiao o Vasco da Gama, y por otro, a la tierra, como El Cid, Unamuno o Santa Teresa. Vease Sara Reis da Silva, A Identidade Iberica em Miguel Torga (Cascais: Principia, 2002) 144-146.
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Author:Noguera, Maria
Publication:Hispanofila
Date:Dec 1, 2014
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