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La invencion del cuerpo atletico.

[ILUSTRACION OMITIR]

THE INVENTION OF THE ATHLETIC BODY

Introduccion:

?Quien le teme a caster semenya?

Una joven sudafricana de 18 anos gana la prueba de 800 metros planos en el Mundial de Atletismo de 2009 en Berlin con una ventaja, al parecer, demasiado amplia. Entre los jueces empieza a levantarse una ola de suspicacia no solo por la innegable victoria, sino por la rapidez con que la atleta ha superado su propia marca. A estos detalles tecnicos se anade la apreciacion estetica de la apariencia fisica de la deportista: a los ojos de multiples opinadores, la chica no es suficientemente femenina. "Algo anda mal aqui", presumen las autoridades e inician una investigacion que incluye un juicio anatomico--conducido por ginecologos, psicologos, endocrinologos, biologos y otros expertos--cuyo resultado puede conducir al desconocimiento oficial del estatus de mujer de Caster Semenya y a su consecuente destitucion como campeona.

El origen de la corredora agrega elementos a la complejidad del drama: Semenya no es "blanca", motivo por el cual algunos de sus defensores alegan que la ambiguedad de su apariencia no es un asunto de sexo, sino de raza. Uno de los aspectos mas paradojicos del caso es la reivindicacion de un nacionalismo multietnico en un pais mayoritariamente negro el cual hace apenas 50 anos fue objeto de un boicot internacional que condujo, a partir de 1964 y hasta la abolicion de las leyes del apartheid, a la exclusion de Sudafrica de los Juegos Olimpicos.

La concatenacion de estos indicadores de identidad funciona como uno de los principios organizadores del deporte a lo largo del siglo XX. Desde la institucionalizacion de los Juegos Olimpicos en la ultima decada del XIX, raza, sexo, nacion y clase social configuraran las multiples modalidades que ira adquiriendo el imaginario del cuerpo atletico y constituiran los ejes fundamentales alrededor de los cuales se construye la desigualdad social.

Ninguna de estas dimensiones tiene una existencia autonoma, sino que funcionan en multiples intersecciones, las cuales se traducen en mecanismos de exclusion, segregacion y discriminacion cuyos modos de funcionamiento resultan mas o menos opacos, mas o menos transparentes, conforme avanza el siglo y los deportes adquieren mayor peso cultural en el mundo.

Elijo el campo deportivo--y en particular el fenomeno olimpico--como foco de la discusion porque, como dice Amy Bass, "el deporte aporta un terreno contradictorio sobre el cual se construye y disputa, se desafia y sin embargo se sostiene, una multitud de preguntas y afir maciones sobre raza, genero, etnicidad, clase, sexualidad" (Bass, 2002: 3). (1) Una arena social tan acotada permite establecer limites muy precisos --en el espacio y en el tiempo--para la concepcion de los fenomenos sociales, ademas de que, al tratarse de una esfera relativamente autonoma de la vida cultural, tiene su propia produccion discursiva e imaginaria.

Me interesa de manera particular la produccion de imagenes--la produccion tecnica de cuerpos atleticos--que se imponen como modelos corporales, y los mecanismos de legitimacion que ponen en movimiento. Resulta particularmente util reflexionar--a la manera de Butler--sobre el cuerpo en tanto efecto del poder (resultado de la reiteracion forzada de normas reguladoras) que se postulara como un hecho natural o esencial, anterior a toda significacion (Butler, 2002: 34).

Como producto de la cultura, el cuerpo atletico es un artefacto que requiere, para constituirse, de la construccion de un cuerpo deficitario; esto significa, por ejemplo, que en los establecimientos deportivos existen mecanismos que marginan a los que no estan fisicamente preparados, a los que se identifican como homosexuales, a la gente discapacitada y a la gente de edades avanzadas (Whannel, 2007: 10). Entonces, el cuerpo atletico se propone como la expresion mas elevada de las virtudes fisicas y morales, mientras que el cuerpo deficitario exhibe taras y defectos que marcan el limite de lo inhumano. Cada uno es referente del otro; cada uno permite verificar las practicas que se organizan alrededor de los cuerpos como entidades vivas, pero es solo el segundo--el cuerpo deficitario--el que estara marcado por senas de identidad, mientras que el cuerpo atletico es un mecanismo semiotico sin marca: (2) aunque se postula como uno de los prototipos de lo humano y en apariencia funciona en total autonomia, necesita estructuralmente de la presencia del "otro imaginario"--el cuerpo dominado, el cuerpo colonizado, el cuerpo inferiorizado de las personas de color, menores, enfermos, locos, pobres, viejos, homosexuales y subdesarrollados--para que le sirva como limite y frontera.

La falta de marca es el resultado de un proceso semiotico: la logica del cuerpo atletico se inscribe en una tradicion cuyo principal mecanismo de significacion es la desmaterializacion del cuerpo en el plano del imaginario. El imaginario del cuerpo atletico solo se realiza en los momentos clave de la hazana atletica. Solo en el libro de records, en el reloj del juez, en la mirada del arbitro, en la portada del periodico, el cuerpo atletico podria aparecer como algo que carece de edad, sexo, raza, nacionalidad, clase social. En el ambito completamente imaginario de la hazana atletica, el cuerpo desafia las leyes de la fisica y trasciende su condicion mortal. Para lograr esa trascendencia, necesita ocultar las condiciones materiales -ecologicas, sociales, conductuales, fisiologicas e incluso bioquimicas--a partir de las cuales se organizan los proyectos institucionales para producir cierto tipo de configuraciones corporales.

El principal efecto de sentido de esa desmaterializacion es la atribucion de legitimidad al estatus del varon, blanco, adulto, heterosexual, de clase alta, originario de las naciones "avanzadas", que naturaliza la supremacia atletica como un hecho dado cuya lectura permitira explicar las diferencias sociales como necesarias e inevitables. El imaginario del cuerpo atletico requiere, entonces, para sostenerse, de una exclusion sistematica. La presencia de cuerpos plurales en la arena deportiva amenaza la pristina autenticidad del cuerpo atletico al senalar su caracter contingente.

La negacion de la materialidad del cuerpo y el rechazo de la muerte

En Occidente, el cuerpo es una categoria historica poseida por lo imaginario. Como expresion abstracta de una realidad inasible, en diferentes momentos cristaliza deseos, temores y fantasmas centrales para la existencia humana. Uno de los mas recurrentes es el miedo a la muerte y la aspiracion a la inmortalidad; la busqueda de un sentido trascendente --mas alla del termino material de la vida--impregna diversas maneras de interpretar el cuerpo. Me detengo en dos figuras: el griego "cuerpo resplandeciente" y el "cuerpo celestial" de los albores del cristianismo. Ambos reflejan la necesidad de convertir la variabilidad y la multiplicidad de los cuerpos--su diversidad de manifestaciones en el conjunto de los grupos sociales en la historia y en la geografia, pero tambien la mutabilidad irrefrenable de cada cuerpo individual a traves del tiempo--en significados univocos que desafian a la muerte. Busco en estas figuras claves metaforicas para descifrar el "cuerpo atletico".

La primera figura--el cuerpo resplandeciente--pertenece a la antiguedad clasica; simboliza una suerte de continuidad entre la esfera de lo humano y el mundo de los dioses. Por una parte, establece con precision las caracteristicas que distinguen a los inmortales de los mortales, pero admite ciertas situaciones privilegiadas en que los humanos comparten atributos con las divinidades: son participes de ese resplandor que permitiria distinguir a simple vista a un dios de un hombre. (3)

El enfasis esta en el cuerpo. Es a traves de los sentidos como puede identificarse la naturaleza sobrenatural de los dioses: sus cuerpos estan hechos de una materia diferente de la fragil, torpe, opaca materialidad terrena. Por eso los cuerpos de los dioses brillan con fulgor incandescente. Sus voces traspasan los muros, sus miradas iluminan la oscuridad. Pero ademas, los cuerpos de los dioses permanecen intactos, identicos a si mismos, inmarcesibles y perfectos sin importar el paso del tiempo: los dioses no envejecen, no enferman ni mueren.

A diferencia de los dioses, los humanos habitan un cuerpo mutable; su vitalidad, su hermosura, su poder, su brillo estan condenados a desaparecer en el instante mismo en que se manifiestan. Para imaginar el cuerpo de los dioses como realizacion pura e irrestricta de la plenitud y la permanencia de la que carece el cuerpo humano hace falta "suprimir del cuerpo de los hombres todos los rasgos que provienen de su naturaleza mortal y anuncian su caracter transitorio, precario e irrealizado" (Vernant, 1990: 27).

De ahi procede la idea de un cuerpo resplandeciente: el resplandor de los dioses se transparenta en el cuerpo humano tan solo en los momentos escasos y pasajeros donde se muestran la juventud, el vigor o la belleza en todo su esplendor; solo entonces los humanos se asemejan a un dios, solo entonces llegan a parecerse a los Inmortales. El cuerpo humano se situa, entonces, "entre los polos opuestos de lo luminoso y lo sombrio, de lo bello y lo feo, del valor y la villania" (Vernant, 1990: 31-32), pues la propia indole de la corporalidad esta sujeta al cambio: lo que en un momento es fuerza y energia, en el siguiente se convierte en debilidad, fragilidad, invalidez; la frescura y la suavidad de la piel se convierten en aspereza y sequedad. Ningun cuerpo tiene garantizados sus atributos de prestancia y pulcritud; la carne devendra, tarde o temprano, materia putrefacta. El marco cultural de esta figura es el dualismo cuerpo/alma, elaborado por la filosofia. (4)

La nocion del alma inmortal refleja al mismo tiempo la conciencia de una falta y el esfuerzo por superarla imaginariamente: los hombres no solo se descubren efimeros, destinados a la muerte, "seres cuya vida se desarrolla cotidianamente, dia a dia, en el marco estrecho, inestable y cambiante de un 'ahora' del que no se sabe nunca si tendra una continuacion", sino que las energias vitales del cuerpo humano, las fuerzas fisicas y psiquicas que pone en movimiento, "solo pueden permanecer un breve instante en su estado de plenitud" (Vernant, 1990: 24).

De manera paralela empieza a establecerse un orden social donde se jerarquizan las actividades humanas por su vinculacion con una u otra de las esferas: la de los mortales (representada por el cuerpo precario) quedara asociada con las actividades materiales, ya desde ese momento indignificadas por pertenecer al universo de lo oscuro, mientras que la esfera del alma regira las actividades del espiritu inmortal y compartira con los dioses el atributo de lo resplandeciente. (5) Esta jerarquia nunca es neutra respecto de las relaciones de poder. Aqui se empieza a gestar un orden donde se proclama no solo que hay mentes (o almas) y cuerpos, "sino tambien que una esta destinada a regir y controlar al otro" (Spelman, 1982: 127):

no son solo las mujeres las que seran relegadas a la esfera corporea o pasional de la existencia y entonces censuradas por pertenecer a esa esfera. Los esclavos, peones, criaturas y animales tambien son puestos "en su lugar" [...]; es en estos grupos donde encontramos "la multitud de apetitos y placeres y penas disparatados" [...]. Platon junta mujeres, criaturas y animales, y personas estupidas o ignorantes [...]. Los miembros de estos grupos carecen, para todo fin practico, de mente o del poder de la razon (Spelman, 1982: 119-120).

La segunda figura--el cuerpo celestial--procede del pensamiento cristiano, el cual eligio para el cuerpo un destino mas alla de la muerte al adoptar como dogma teologico la resurreccion de la carne. A diferencia del dualismo pagano--el cual veia el paraiso "como un lugar de eternidad que solo el alma recupera despues de la muerte del cuerpo"--, el cristianismo concibe la entrada del cuerpo material en la esfera sobrenatural de lo celeste y pretende, ademas, no incurrir en contradiccion flagrante (Tazi, 1989: 521-522).

La tarea no es facil: ?acaso la carne material no esta condenada a retener su natural tendencia a la corrupcion, al fraude y a la disolucion? La unica manera de permitir este acceso es, de nuevo -como ocurre con el cuerpo resplandeciente, el cual es pura idea-, la desmaterializacion del cuerpo como consecuencia irremediable de su subordinacion al espiritu: la conversion de la carne en algo que ya no es carne. Las que entraran al cielo no son criaturas animales de carne material, sino criaturas de luz, "porque entre mas alto se llega [...], el cuerpo se vuelve menos sustancial, y se acerca mas a su sombra y alma". Como en la condicion angelica, el cuerpo resurrecto

despliega todas las cualidades que comparte con el paraiso y con el alma, como si aspirara a una ausencia de figuracion, una realidad invisible e inteligible, luminosa, sutil, ligera e incorruptible en la naturaleza, nutrida solamente en la contemplacion de Dios [...]. Una cosa es cierta: este medio puro, cuya unica funcion es envolver y transportar el alma o el espiritu (su parte superior) no es carnal (Tazi, 1989: 530).

Al abordar el problema de la resurreccion, el filosofo Origenes descubre la sintesis entre lo inteligible y lo sensible, pero "solo al desnudar al cuerpo de su carne, de su muerte [...] y al rarificarlo tanto como para llevarlo lo mas cerca posible de la ausencia" en una "inversion sistematica de todo lo que es terrenal" (Tazi, 1989: 522, 532). Los cuerpos celestiales son mas afines a los angeles y a las estrellas que a los cuerpos tangibles de la gente de carne y hueso. Pero la desmaterializacion del cuerpo resurrecto tendra una consecuencia ulterior:

El odio a la muerte debe ser enteramente transferido sobre su causa: esta carne destinada a la culpa [...]; en el paraiso, la humanidad sera "como los angeles de Dios, que no se casan". La virginidad y el ascetismo corporeo anticipan la vida futura al esbozarla en la tierra. El destino paradisiaco es, en principio, obtenido negativamente, mediante la renunciacion de lo que, en el cuerpo y en un mundo que ya es obsoleto, es sinonimo del no-ser, perdida, maldicion (Tazi, 1989: 524-525).

Junto con la separacion platonica del cuerpo y el alma, la teologia y la filosofia establecieron una somatofobia profunda. (6) El cuerpo seria contemplado como una fuente de interferencia y un peligro para el funcionamiento de la razon. El ascetismo se convierte entonces en una condicion de pertenencia a la comunidad cristiana que el medioevo desarrollaria en tecnicas corporales no necesariamente exclusivas de los grupos monasticos para mortificar la carne inmunda y conducir el camino de la desmaterializacion del cuerpo:

Al insistir en "la simplicidad del corazon", al recurrir a rituales magicos como el bautismo y la eucaristia y al encarnar virtudes aristocraticas como la virginidad y la abstinencia, los maestros cristianos desenterraron nociones concernientes al estatus del cuerpo que previamente habian estado confinadas a un intimo grupo de seguidores (Tazi, 1989: 527).

Primer momento:

La aparicion del amateurismo o la exclusion de clase

El cuerpo atletico--como los cuerpos resplandecientes y los cuerpos celestiales--esta desmaterializado en un imaginario, es decir, es un conjunto de imagenes que se realiza y objetiva en expresiones culturales. Los medios productores de imagenes de los albores del siglo XX (cine, fotografia, grabado) y los discursos que articulan el sentido de la accion corporal (religion, politica, pedagogia, eugenesia, evolucionismo, nacionalismo, biologia, medicina, fisiologia, periodismo) son factores privilegiados, heterogeneos y contrastantes en la incubacion del cuerpo atletico. Delimitado desde su origen por el sexo, la etnia, la edad, la nacionalidad y la clase social, tiene el efecto de establecer uno de los prototipos del cuerpo humano y marcar las diferencias de que son portadores los cuerpos de los "otros".

Uno de los primeros significantes que definiran los usos legitimos del cuerpo en la creacion del imaginario del cuerpo atletico es el marcador de clase. Se trata de la exigencia del amateurismo, planteada de manera sustantiva en el ideario del fundador de los Juegos Olimpicos modernos. Coubertin postula el deporte amateur como una practica que rechaza por completo las apuestas y el dinero para funcionar como una forma de "educacion moral" (Vigarello y Holt, 2005: 328). Asi, como dimension de una filosofia aristocratica, la teoria del amateurismo convierte el deporte en una practica desinteresada, afin a la actividad artistica, pero dirigida de manera contundente hacia la afirmacion de las virtudes viriles de los futuros jefes en una disposicion caballerosa "totalmente opuesta a la busqueda vulgar de la victoria a cualquier precio" (Bourdieu, 1990: 198).

El amateurismo primigenio combinaba los conceptos de honor y esfuerzo. El incentivo de la ganancia simbolizaba a los deportes antiguos; la proliferacion de apuestas habia llevado a una corrupcion degradante y destruido la razon de ser de la competicion [.]. El deportista debia, en el terreno de juego, dar prueba de refinamiento y comportarse como un gentleman, es decir, saber controlarse y dar impresion de elegancia y calma (Vigarello y Holt, 2005: 323).

De esta forma, empieza a construirse un ideal corporal de donde quedan excluidas, por definicion, las necesidades economicas, y por consiguiente, las personas que practican el deporte con intenciones de lucro. (7) No obstante, la estrategia discursiva donde se glorifican el honor y el esfuerzo tiende, desde muy temprano, a naturalizar las destrezas fisicas como una caracteristica propia de las elites, y no como resultado de una ardua y sistematica preparacion disciplinaria. Al definir el deporte como actividad desinteresada y gratuita, la ideologia aristocratica oculta las condiciones de su propia produccion y establece una distincion clara entre los deportes "elegantes" y los "vulgares" (Bourdieu, 1990: 201-202).

En los albores del olimpismo moderno, los amateurs rechazaban la idea de una preparacion fisica especial. Segun ellos, el deporte era una "exaltacion de las cualidades naturales del cuerpo humano" y se jactaban de asistir a las competencias sin entrenamiento ni regimen previo (Vigarello y Holt, 2005: 325-326). Entre otros distintivos, atribuian una gran importancia a la manera de vestirse: la adopcion del color blanco en el tenis--uno de los deportes elitistas por excelencia--tiene que ver con el hecho de que la vestimenta deportiva se inspiraba en el estilo de la ropa diaria de los miembros de las clases superiores. "Los mejores se enorgullecian de no ensuciar su ropa [...], de subrayar simbolicamente la pureza y belleza de su deporte y de distinguirlo de sus modalidades mas antiguas". De esta manera, el cuerpo atletico simbolizaba el prestigio social: "Los deportes de la elite tendian a priorizar la elegancia del movimiento y el refinamiento de la tecnica a expensas de la fuerza bruta y la resistencia" (Vigarello y Holt, 2005: 326, 334).

Algunas investigaciones caracterizan la practica deportiva como la expresion de cierto tipo de capital cultural incorporado--vuelto cuerpo--en la forma de disposiciones (mentales y corporales). Para Stempel (2005: 411), "diferentes clases y fracciones de clase encarnan [embody] (a menudo inconscientemente) sus puntos de honor y esquemas de evaluacion en practicas deportivas". Tal incorporacion--como el mecanismo mediante el cual el cuerpo se transforma en la realizacion de una actividad fisica--permite a las clases dominantes usar los deportes para distanciarse y diferenciarse de los otros grupos sociales. Como capital cultural, los mecanismos de distincion se constituyen en practicas y estructuras institucionales que se interpretan como signos--actitudes, preferencias, conocimiento formal, conductas, bienes y reconocimientos--cuyo principal efecto es la exclusion social.

El concepto de capital cultural permite desafiar la idea de que los logros humanos y las cualidades personales--como inteligencia, creatividad y caracter, pero tambien fuerza, disciplina, resistencia, agresividad--son producto de la voluntad individual y tienen un espacio de despliegue en la sociedad meritocratica. En su lugar, es preciso reconocer, por un lado, el peso del capital cultural--transformado en el deporte en capital corporal--como mecanismo de legitimacion, y por el otro, su relacion con otras especies de capital y, por supuesto, con el acceso exclusivo a los recursos, posiciones, actividades e instituciones mas valiosos y valorados:

las diferencias en la distribucion de conocimiento, habilidades, gustos y disposiciones se fundan en el ocio y la libertad de las presiones generadas por la necesidad que poseen las clases dominantes, la muda transmision a sus descendientes del sistema de gustos y disposiciones culturalmente dominante, y el poder simbolico para establecer sus repertorios culturales y sus gustos como universales o mas legitimos (Stempel, 2005: 412-413).

En un estudio realizado en Estados Unidos sobre la participacion de personas adultas en el deporte, Stempel explica que sus efectos excluyentes se manifiestan en una intrincada escala de clasificacion de practicas donde las fracciones de la clase dominante desarrollan modalidades deportivas "aristocraticas" para trazar lineas de separacion entre sus estilos de vida y los de las otras clases en dos tendencias: la de los deportes asceticos y la de los deportes de lujo. (8)

En los deportes asceticos, la linea divisoria para separar las formas aristocraticas y las formas plebeyas se situa entre las practicas que enfatizan la fuerza y las que persiguen metas mas abstractas: salud, auto-control, cultivo del cuerpo por el cuerpo mismo. En los deportes de lujo, la linea se establece cuantitativamente en la exhibicion de riqueza y estatus, o bien en la manera en que se restringe el nivel de contacto fisico directo y violencia entre competidores para evitar expresiones de sometimiento fisico explicito.

Para la fraccion dominante de la clase dominante, el capital cultural deportivo no solo contiene valores materiales, sino tambien valores morales: se practican actividades fisicas con una meta de auto-mejoramiento donde el cultivo del cuerpo no persigue el desarrollo de la fuerza bruta, sino de la fuerza espiritual e intelectual. Esta logica es analoga a la de las tecnologias del yo que Foucault rastrea en la filosofia grecorromana, la espiritualidad cristiana y los principios monasticos, como un conjunto de practicas alrededor del "cuidado de si" de donde se derivan reglas "para la conducta social y personal y para el arte de la vida" (Foucault, 1990: 50).

De esta forma, la participacion en los deportes se convierte en un "campo de competencia para instituir el deporte legitimo y los usos legitimos del cuerpo" (Stempel, 2005: 419). Esta legitimidad puede entenderse como otra especie de capital: el que atribuye a cierto grupo--segun el contexto, en funcion del genero, la etnia, la nacionalidad, la edad, la clase social--el monopolio del honor y la transmision de los poderes y de los privilegios heredados (Bourdieu, 2000: 66). El deporte como indicador fundamental de los usos legitimos del cuerpo--en oposicion a sus usos fraudulentos, artificiales, simulados o indecentes--marcara las pautas que establecen los limites entre actividades "nobles" (el deporte por el deporte) y actividades "ruines" (el trabajo que se hace para ganar dinero).

Segundo momento:

Las jornadas antropologicas en los Juegos Olimpicos de 1904 en san Luis Missouri o la exclusion etnica

Los dias antropologicos demostraron que el deporte olimpico no era una extension o un perfeccionamiento de los juegos populares, sino algo diferente. El deporte moderno en su nucleo no era festividad ni juego, sino trabajo y produccion, aunque el mito de "los juegos" como "juegos" esta vivito y coleando, no solo en la ideologia popular del olimpismo sino tambien en la disciplina academica de la "historia del deporte" (Eichberg, 2008: 361).

Uno de los espectaculos deportivos mas problematicos en la historia del deporte tuvo lugar en The Luisiana Purchase Exposition (LPE), la Feria Mundial de San Luis Missouri en 1904, que incluyo los terceros Juegos Olimpicos modernos. Dentro de los juegos hubo un curioso evento conocido como los Dias Antropologicos, organizados por dos figuras que ostentaban un visible liderazgo en la antropologia y en la educacion fisica en Estados Unidos. En los Dias Antropologicos, compitieron "nativos" --que estaban participando en las exposiciones etnicas de la feria--en diferentes pruebas atleticas con la finalidad "cientifica" de medir la maestria fisica de los "salvajes" en comparacion con la de los "hombres civilizados".

La LPE costo casi veinte millones de dolares y atrajo alrededor de 19 millones de visitantes; fue disenada para aportar una compilacion de todos los saberes existentes. Entre sus atracciones mas sonadas figuraba la Seccion Etnologica que exhibio, en los terrenos de la feria, a grupos de "nativos" que habitaban viviendas "apropiadas", practicaban costumbres "autenticas, pre-industriales, indigenas, para la educacion y edificacion de los visitantes" (Parezo, 2008: 62-63).

No es sorprendente que, en 1904, los antropologos estuvieran interesados en el ser corporeo de la humanidad, dado que una de las raices de la antropologia se extiende dentro de la historia natural. "La observacion de animales inicialmente sirvio como modelo para el estudio de los humanos; hacia el final del siglo XIX los zoologicos y las exhibiciones etnologicas no eran generos diferentes" (Brownell, 2008: 20). (9)

La exhibicion incluia una aldea de cuatro acres de pueblos provenientes de 75 sociedades, dispuesta alrededor de un lago artificial. Hombres, mujeres y criaturas "nativos" residian en viviendas "tradicionales" que cada grupo construyo usando materiales cultural y ambientalmente correctos procedentes de sus lugares de origen (Parezo, 2008: 66). Algunas famosas figuras de las recientemente concluidas guerras indias del lejano oeste fueron presentadas en la feria, "incluyendo a los Quanah Parker de los kiowa y a Geronimo, de los apaches Chiricahua. El Cummins' Wild West Show proclamo que 'salvajes' de 51 diferentes tribus norteamericanas participaban en sus desfiles diariamente" (Dyreson, 2008: 137, 141).

Casi tres mil hombres y mujeres indigenas de todo el mundo vinieron a San Luis a servir como demostradores, educadores, sujetos de investigacion y artistas. Alrededor de cien de ellos--todos varones--participaron en las competencias de lanzamiento de jabalina y pelota, lanzamiento de bala, carreras, salto, levantamiento de pesas, palo encebado y el juego de la soga (10) de las Olimpiadas especiales ante una multitud de aproximadamente 10 000 personas (Parezo, 2008: 59).

Durante el siglo XIX, los deportes habian desempenado un papel cada vez mas importante en el encuentro entre Occidente y otras culturas. Uno de los parametros de tal encuentro es la lectura que se dio a la configuracion corporal en terminos de raza. La organizacion ideologica de este tipo particular de racismo--el racismo cientifico--gira alrededor de la blancura [whiteness]; la blancura significa algo mas que el color de la piel. Incluye la adhesion a un sistema de valores con preceptos particulares de moralidad, disciplina y etica del trabajo. El reconocimiento de la "blancura" garantizaba a un grupo etnico en particular derechos y privilegios, asi como respeto social. Los no-blancos, incapaces de obtener los estandares necesarios, se enfrentaban al ostracismo y el ridiculo. Marcados por su "diferencia", dichos grupos fueron puestos por la ciencia en las posiciones mas bajas de la escala jerarquica racial (Gems, 2008: 190). Mas de un siglo despues, la raza continua siendo falsamente discernida en terminos biologicos (Bass, 2002: 48). (11)

La ocurrencia de celebrar los "Dias Antropologicos" se la debemos a James E. Sullivan, director del Departamento de Cultura Fisica de la LPE, y a William J McGee, primer presidente de la Asociacion Antropologica Americana y director del Departamento de Antropologia de la LPE. (12) Con esta exhibicion, McGee queria presentar al publico estadounidense ejemplos de los "muy largos capitulos de la evolucion humana", mientras que Sullivan "estaba determinado a demostrar que los atletas estadounidenses eran los mejores del mundo, superiores a todas las otras razas y culturas" (Parezo, 2008: 60).

Estos juegos especiales estan profundamente arraigados en la racionalidad del deporte olimpico, cuyo problema era y es la relacion con "el Otro". En el orden jerarquico del deporte competitivo clasico, la cima era el lugar del hombre blanco, joven, anglosajon, tipicamente protestante, de clase media y representante de una de las grandes naciones deportivas. El lugar para "el Otro"--las mujeres, la gente no europea, las minorias religiosas y etnicas, la clase trabajadora, las minorias sexuales, la gente mayor, los enfermos, los locos, los ninos, y asi sucesivamente--estaba "abajo", "donde los atletas que no clasificaban se amontonan en su relativa miseria como perdedores. El orden piramidal del deporte expresa la idea: 'Estamos unidos en la consecucion de la excelencia, pero algunos somos mejores, y el resto no es realmente importante'" (Eichberg, 2008: 362).

McGee estaba seguro de que los "incivilizados" bajo su cargo eran mejores corredores, saltadores y lanzadores inclusive que el plateado grupo de atletas olimpicos que pronto se reuniria en San Luis. (13) Basaba su creencia en la entonces comun nocion--perteneciente a los esquemas evolutivos de Morgan--de que "aquellos grupos en posiciones mas bajas en la escala del desarrollo humano requerian mayor maestria fisica para sobrevivir que los mas avanzados trabajadores mentales de las culturas civilizadas" (Dyreson, 2008: 142). Esta separacion entre "cultura fisica" y "cultura mental" ha sido un lugar comun en otros contextos. Por ejemplo, Dean B. Cromwell--entrenador en jefe del equipo de pista de la Universidad Southern California y entrenador en jefe de la escuadra olimpica de Estados Unidos en 1936--afirmaba en su libro Championship Techniques of Track and Field (1941):

Expondre la opinion de que el Negro sobresale en ciertas pruebas porque esta mas cerca del primitivo que el hombre blanco [...]. No hace mucho tiempo que su capacidad para la carrera de velocidad y para el salto era un asunto de vida o muerte para el en la jungla. Sus musculos son plegables, y su disposicion bonachona es una ayuda valiosa para la relajacion mental y fisica que un corredor y un saltador deben tener (Cromwell, apud Bass, 2002: 74). (14)

McGee trato de clasificar a toda la humanidad dentro de una matriz universal jerarquica de desarrollo fisico-cultural que seguia de cerca el paradigma evolutivo de salvajismo [flecha diestra] barbarie [flecha diestra] civilizacion. Organizo la Seccion Etnologica "como una comparacion implicita con las exhibiciones industriales y tecnologicas--electricidad, ingenieria mecanica--que proclamaban a Estados Unidos como la cultura mas tecnologica y mas avanzada intelectualmente del mundo" (Parezo, 2008: 64-65). La practica productivista de la moderna cultura del movimiento creo un modelo para ubicar a la gente en un orden jerarquico cuyo pinaculo era denominado "civilizacion".

En la escala evolutiva del darwinismo social, el atleta natural podria asociarse con la etapa inicial de "salvajismo", cercana a la "cruda existencia animal". Los atletas "naturales" eran representados y leidos como capaces de desempenarse en un estandar alto en eventos atleticos que no conocian previamente y para los cuales no se habian entrenado (Bale, 2008: 325).

La Seccion Etnologica ya llevaba algun tiempo funcionando dentro de la LPE antes de la organizacion de los juegos especiales. Algunas de sus presentaciones mas populares eran competencias atleticas y demostraciones de habilidades fisicas donde los "nativos" competian por dinero. "De esta forma, los demostradores nativos ganaban dinero mientras estaban en San Luis porque, con unas pocas excepciones, no recibian ningun salario" (Parezo, 2008: 68). (15)

Durante toda la lpe, el Departamento de Antropologia habia emprendido una activa agenda de investigacion. La ciencia de la antropometria o etnologia biometrica--la pretension de discernir estadisticamente diferencias raciales e individuales en las proporciones corporales o la forma del cuerpo, y de discernir por que ocurrian esas diferencias--fue usada para "tratar de identificar a los criminales, a las mujeres que no servian para buenas esposas, a los buenos atletas y a los artistas o genios potenciales". Bajo el disfraz de las "Olimpiadas especiales" se hicieron pruebas en esta logica (Parezo, 2008: 70-71). El deporte sirvio como un laboratorio experimental para una suerte de antropometria del movimiento corporal, lado a lado con la antropometria de la estructura corporal, la cual fue usada por la ciencia racial de la epoca. "El deporte como laboratorio aporto motivos para el orgullo cientifico, metodologico" (Eichberg, 2008: 346). Deportes y antropologia se reunieron en el frenetico deseo de observar, medir y cuantificar la morfologia humana y el desempeno fisico (Bale, 2008: 326).

McGee esperaba que los experimentos antropometricos se usaran para generar "leyes" cientificas en la comparacion entre "nativos" y atletas caucasicos entrenados en el estilo occidental de competencia. En cuanto a Sullivan, uno de los propositos del Departamento de Cultura Fisica era explotar el entrenamiento cientifico y demostrar el progreso que los estadounidenses habian logrado en el mejoramiento de la salud mediante el deporte. Para lograr este objetivo, obtuvo el equipamiento antropometrico mas nuevo y establecio laboratorios para medir la capacidad atletica y la condicion fisica de los visitantes (Parezo, 2008: 74, 76).

El resultado del experimento fue, a la vez, decepcionante y demostrativo. Los "nativos" tuvieron desempenos contrastantemente inferiores a los de los atletas olimpicos en practicamente todas las pruebas (con la excepcion del palo encebado). Hay varios factores que los documentos del experimento dejan leer. Uno muy relevante es que, cuando McGee y Sullivan echaron a andar las Jornadas Antropologicas, muchos "nativos" que habian participado en las eliminatorias se negaron a competir en las pruebas "olimpicas" porque en esas no les iban a pagar--dado el caracter amateur de los Juegos Olimpicos--; ademas, "nadie les explico las reglas de las competencias ni se les dio la oportunidad de practicar" (Parezo, 2008: 87).

Sin entrenamiento y, en la mayoria de los casos, sin familiaridad con las reglas de cada disciplina, los "nativos" simplemente no "dieron la talla". Los investigadores registraron sus actitudes--por ejemplo, los pigmeos se atacaban de la risa cuando les tocaba su turno--y detalles tan reveladores como la sorpresa que les causo que estos atletas improvisados no pudieran lanzar muy lejos la jabalina.

Los resultados finales de esta "investigacion" arrojaron evidencias con las cuales la antropologia y la educacion fisica del momento contribuyeron en la construccion del imaginario del cuerpo atletico. Desde el inicio, Sullivan creia absolutamente que los "caucasicos" eran los mejores atletas naturales y los mejor entrenados del mundo. Segun el, los blancos (especialmente aquellos con herencia del norte de Europa) eran la "raza superior" y Estados Unidos, por su herencia racial, era "una cultura sin par, que solo progresaria de ahi en adelante si adoptaba sus [los de Sullivan] programas" (Parezo, 2008: 83). Sullivan uso partes selectas de los datos para "demostrar" sus teorias de la superioridad caucasica y estadounidense; los pueblos nativos eran intelectual, social, cognitiva y moralmente "inferiores por naturaleza". No eran tan buenos prospectos para la asimilacion como los inmigrantes europeos (Parezo, 2008: 96-97, 112).

El cuerpo atletico adquiere en este episodio una dimension particularmente paradojica. Por un lado, la "ciencia racial" consignara--en su busqueda de elementos para legitimar la supremacia del hombre blanco--las pruebas que demuestran la inferioridad de los pueblos "indigenas" frente a los avances de la civilizacion. Pero, por el otro, el imaginario del cuerpo atletico seguira mitologizando las aptitudes corporales en el binario que separa a los blancos de los negros.

La contradiccion aparente no es tal: el exito deportivo de los atletas negros sigue interpretandose, hoy en dia, como una--entre muchas--caracteristica racial. El cuerpo "de-color" esta precisamente marcado por una corporalidad material, densa, irracional. En cambio, el cuerpo atletico del deportista blanco es un cumplimiento: se deriva de un arduo --estoico--trabajo sobre el fisico; depende del auto-control, la voluntad y el sometimiento de las partes bajas--materiales--del cuerpo a la--alta--racionalidad del espiritu. El imaginario del cuerpo atletico vuelve aqui a efectuar su alquimia de descorporificacion.

Tercer momento:

El desfile de las naciones en Berlin 1936, o la supremacia nacional

El origen de la enorme mayoria de los deportes reconocidos como tales en la actualidad puede rastrearse en la denominada "deportivizacion" que caracterizo Norbert Elias en su ensayo fundamental sobre el deporte y el ocio en el proceso de la civilizacion (Elias, 1995). A lo largo de dicho proceso, la institucion deportiva se configuro como un aparato regulador, emisor y destinatario de discursos e imagenes cuya principal caracteristica es la uniformidad a lo largo del planeta, mas alla de las fronteras nacionales.

La "deportivizacion" es, pues, el proceso historico mediante el cual se constituye un juego, una competencia o una actividad fisica en una disciplina deportiva. En ese contexto, los deportes son formaciones culturales modernas, determinadas por el espacio urbano, configuradas como espectaculo comercial, sometidas a regulaciones formales y sancionadas por instituciones publicas.

Uno de los aspectos mas importantes de la deportivizacion de cualquier practica es su reglamentacion--que termina por volverse mundial en el curso del siglo XX--y su estandarizacion. Ambas normalizaciones permiten la competencia formal entre atletas procedentes de muy diferentes medios sociales o geograficos, y el registro comparable de los resultados en documentos reconocidos por todas las partes.

De un conjunto diverso de practicas corporales, la competencia por encima del nivel local se fue convirtiendo en la concertacion mundial que conocemos en la actualidad. El proceso implico la generalizacion de reglamentos y especificaciones para cada disciplina en todos los detalles de su puesta en acto.

La mundializacion del deporte requirio y a la vez permitio el registro de atletas, equipos, certamenes y records--a partir de un sistema estandarizado de pesas y medidas--, sometidos todos ellos a una legalidad estatuida desde las metropolis hacia la periferia, de Norte a Sur. A partir de cierto momento, las variantes locales dejaron de "valer" en el mercado de las actividades atleticas y cada pais, cada region, cada punto del planeta tuvo que ajustar sus particularidades a la norma.

Una de las consecuencias de la mundializacion es la posibilidad de competir entre paises, la cual a su vez permite consolidar fronteras entre identidades a partir de un borroso pero penetrante postulado de supremacia nacional. Tal supremacia se establece como la simple, inmediata, mecanica, transparente y tosca posibilidad de vencer al otro en el terreno de lo fisico, de lo corporeo: se demuestra de manera visible, medible, comparable; pero sobre todo, se trata de un rendimiento individual que puede interpretarse como un posicionamiento colectivo, comunitario, plural: la supremacia especifica del atleta triunfante no es solo el logro de su voluntad y su destino personales, sino la representacion de un poder social.

Lo que el atleta porta en su desempeno es el poderio de un pueblo, de una raza, de un estado, de una clase, de una region, de un sistema, de un conglomerado humano que lo rebasa y lo acota. El triunfo es a la vez la puesta en acto y la confirmacion de una legitimidad. A traves del triunfo se valida la existencia y la prevalencia de la nacion representada en el cuerpo del atleta. De esta forma, el cuerpo material, objetivo, carnal, del deportista triunfante, encarna a la Nacion y se descorporifica.

A traves del triunfo se construye lo normal, lo propio, lo autentico, a expensas del Otro. El Otro es el extrano, el inferior, el estigmatizado, el extranjero. El Otro le permite a la voz autorizada establecer criterios para categorizar a las personas y a las colectividades, para ubicarlas, (des)acreditarlas, definir expectativas de comportamiento e inclusive para atribuirles algun tipo de peligrosidad infecciosa (Sabido, 2012: 103).

El sentimiento de supremacia deportiva permite contrastar a las naciones en funcion de una exhibicion objetiva del poder--el poder de meter mas goles que el otro, el poder de correr o nadar mas rapido, el poder de saltar mas alto, el poder de conectar mas golpes en el otro cuerpo--y se traduce en una razon palpable para que los grupos se vean a si mismos como gente "mejor", como seres dotados de carisma, como poseedores de un valor del cual carecen los demas: "en todos esos casos la gente 'superior' puede lograr que la gente menos poderosa se sienta como si le faltasen valores, es decir, como si fuese humanamente inferior" (Norbert Elias, citado en Sabido, 2012: 112).

A lo largo de su historia, el campo deportivo ha desempenado este papel precisamente en la consolidacion de su caracter mundial. El siglo XX presencio la aparicion y refinamiento de una todavia creciente y abigarrada parafernalia de simbolos y rituales, ceremonias y festividades, que se desarrollan a la par con la tecnificacion del ambiente deportivo y del cuerpo atletico.

Por un lado, los entrenamientos y las intervenciones sobre el fisico de los y las deportistas (por ejemplo, el uso de drogas para incrementar la masa muscular), combinados con instalaciones cada vez mas sofisticadas (como las albercas de cuatro metros de profundidad), artefactos cada vez mas elaborados (como los zapatos con suela rellena de aire comprimido), materiales cada vez mas industrializados (como los recubrimientos de las pistas o la tela de las camisetas) e instrumentos cada vez mas finos de medicion y registro (como los relojes y las camaras de video electronicos) han convertido en un asunto institucional la mera posibilidad de competir en la arena atletica.

El esfuerzo financiero y organizativo de los estados se ha convertido, en este escenario, en condicion sine qua non para participar en las justas deportivas. Ya no estan nunca mas solos los cuerpos desnudos en el campo de juego (y el "juego" ha dejado de ser precisamente un juego). Los afinca y determina, los recubre y habilita el estado-nacion, el inmenso aparato burocratico que--dentro de una compleja logica de mercado donde las corporaciones juegan un papel decisivo- gestiona los fondos, acredita las modalidades, auspicia los planes, patrocina a las personas y firma los acuerdos internacionales donde se dirime el destino del deporte.

Esta dimension economico-politico-administrativa va acompanada de una dimension simbolica, si no con la misma preponderancia, por lo menos con la capacidad para representar comparativamente el poderio de las naciones.

De manera altamente significativa, es a partir de 1936--en que Goebbels, ministro de propaganda del Tercer Reich, convence al Fuhrer de que Berlin sea la sede de los XI Juegos Olimpicos de la era moderna--cuando el deporte se afianza como territorio propagandistico por excelencia, motivo por el cual "Hitler puso todos los recursos del estado a la disposicion de quienes prepararon los juegos olimpicos; fue el primer jefe de estado que hizo eso" (Burkel, 2006: 688-693).

Desde entonces quedan establecidas, como tradiciones olimpicas, varias de las condiciones que han vinculado el desempeno deportivo con el sentimiento patrio, como el desfile de las naciones en la ceremonia inaugural, la decision de introducir las banderas nacionales y los himnos en las ceremonias de premiacion, y la designacion de los competidores de acuerdo con su pais de origen. (16)

Entre otras cosas, los certamenes fueron usados para experimentar en una amplia gama de propaganda audiovisual; "la primera cobertura deportiva para television en vivo tuvo lugar en los juegos de Berlin" (Burkel, 2006: 825-828). Junto con la antorcha y la flama olimpicas--ambas, innovaciones nazis que la tradicion decidio conservar--, estas Olimpiadas sirvieron para establecer la estetica del poder, la nacion y la raza como caracteristica del nacionalismo aleman.

La tendencia a investir las competiciones internacionales con la funcion de explotar y administrar la identidad nacional y la politica exterior continuo a lo largo del siglo XX, de manera particularmente acentuada durante los anos de la Guerra Fria en que la legitimidad de los sistemas politicos que dividio el "Telon de Acero" entre Oriente y Occidente se media en el medallero olimpico. Lo que estaba en competencia no era nada mas la supremacia atletica, sino todas las supremacias que se derivan imaginariamente de esta: la politica y la economica, de manera sobresaliente, pero tambien la etnica y la cultural.

Como si el mundo estuviera preguntandose en cada encuentro deportivo quienes podian dominar, quienes habrian de mandar y quienes de obedecer, quienes estaban tomando las decisiones mas adecuadas; quienes tenian autoridad moral para invadir, colaborar, determinar, presionar, destituir o instituir a las otras naciones.

El deporte sirve como una especie de termometro para medir el grado en que el nacionalismo es una fuerza conductora de la vida cultural y politica de un pais. Asi, el deporte, como espectaculo de masas, se convierte en "una herramienta politica y diplomatica de poder suave y de orgullo y ambicion nacional" (Burkel, 2006: 258).

El orgullo nacional, el sentimiento de pertenencia, el fenomeno denominado comunitas por Victor Turner (1987: 84)--donde se incorpora "la respuesta de toda nuestra mente colectiva en nuestra experiencia colectiva completa" en la participacion conjunta que da lugar a los dramas sociales--tienen un escenario privilegiado en la palestra del desempeno atletico. La comunidad funciona como unidad social que depende de la fabricacion de identidades; se trata de un "recurso de uso comun para referirse a simbolos, valores e ideologias compartidos" (Palomar, 2000: 9). Para Benedict Anderson, una nacion se imagina como comunidad porque, a pesar de las desigualdades y conflictos internos, la pertenencia a la comunidad se supone inherente a un "companerismo profundo y horizontal" resultado de un imaginario homogeneo (Palomar, 2000: 15-17) y descorporificado.

El orgullo deportivo tiene una inquietante capacidad para desplazar, suplantar o contradecir el esfuerzo del estado en la implantacion de los significados de la patria mediante los simbolos oficiales del honor nacional. Es en la cancha futbolistica, en la confrontacion especifica de dos equipos deportivos, transmitida por la television y seguida fielmente por millones de fanaticos alrededor del mundo, donde se dirimen los significados de la nacion. Solo ahi, en el cuerpo atletico, cobran vida y profundidad los colores de la bandera, los simbolos patrios, las notas y los versos del himno nacional.

Cuarto momento:

La introduccion de la prueba de sexo en Mexico 1968 o la exclusion de genero

[E]l cuerpo atletico es siempre ya un cuerpo bajo sospecha (dado que la participacion en el deporte es causa suficiente para sospechar alteraciones en el "cuerpo biologico"), y, por tanto, un cuerpo sujeto a observacion e invasion rutinarias disenadas para detectar substancias "ilegales" y anormalidades [...]; las mujeres en general y el cuerpo atletico femenino estan mas especificamente impregnados de sospecha, examen corporal/biologico y examenes e invasiones corporales [...]. El cuerpo atletico femenino ha sido y sigue siendo sospechoso por su aparente masculinizacion y su posicion como caso limite que desafia los cuerpos normalizados femenino y masculino (Cole, 1993: 90).

En un mundo donde la segregacion por razones de sexo, etnia o clase en cualquier otra area de la vida social--la escuela, la politica, los medios de comunicacion, la ciencia, el arte--resultaria por lo menos cuestionable, mantenemos la certeza de que, en el deporte, es no solo necesaria, sino irremediable la separacion de reglas, disciplinas, estructuras y--sobre todo--arenas de confrontacion: aun hoy parece inconcebible la mera hipotesis de que hombres y mujeres compitan en la misma pista, en la misma cancha.

Desde ese punto de vista, la conjetura mas inmediata es que un cuerpo de mujer es necesariamente deficitario; posee bases fisiologicas insuficientes --en razon de las caracteristicas biologicas de la feminidad--para desarrollar actividades que involucren fuerza, agresividad, rapidez o contacto fisico. Sin embargo, a pesar de las certezas derivadas de una concepcion donde se han naturalizado las corporalidades, su presencia en el campo deportivo dista mucho de ser excepcional. En lugar de mantenerse espontanea y docilmente afuera de un mundo tan identificado con la pura y pristina masculinidad, muchas mujeres insisten en hacerse un espacio de participacion.

Esta insistencia se ha enfrentado--y se sigue enfrentado, en pleno siglo XXI--, a un pertinaz rechazo. La idea de que las mujeres son innatamente pasivas esta tan arraigada que las mujeres atletas "son construidas como biologicamente defectuosas" (McCaughey, 1997: 22). Un atisbo incluso superficial a la historia deportiva permite constatar un esfuerzo continuado y activo de expulsion de las mujeres. La pasividad, el desinteres, la incompatibilidad y la simple falta de talento que proclama la logica de la exclusion no parecen ser suficientes causas para su marginacion. Hace falta instituir un coto separado con fronteras celosamente vigiladas y un conjunto de estrategias de muy diversas indoles para mantenerlas en el lugar social y simbolico "al que pertenecen". En pocos ambitos de la vida social se puede demostrar con tanta nitidez como en esta empresa, al mismo tiempo, la vertiginosa inestabilidad de los significados de genero y la ansiedad que tal incertidumbre produce.

En todo el mundo, el interes de ninas y mujeres por participar en disciplinas competitivas se ha visto frustrado en innumerables ocasiones por una normatividad que estructura la practica deportiva como privilegio masculino. De esta forma, independientemente de las aptitudes individuales, el campo esta dividido en dos ramas, una de las cuales (la femenil) padece una severa atrofia, relacionada con el hecho de que practicamente todos los deportes han estado prohibidos a las mujeres, de manera explicita y reglamentaria, en alguno de los momentos de su institucionalizacion, si no es que en varios.

La participacion de mujeres en las competencias internacionales ha estado restringida historicamente mediante mecanismos de exclusion que van desde la prohibicion explicita hasta la estructuracion del campo, pasando por los codigos indumentarios, la creacion de estereotipos, la estigmatizacion de las atletas y los ataques publicos a traves de los medios de comunicacion de masas. Sin embargo, y a pesar de todas las estratagemas, la presencia femenina en las justas deportivas se ha ido incrementando irremediablemente con el avance del siglo XX y el paso al XXI.

Las mujeres que invaden la arena deportiva crean un problema. El imaginario del cuerpo atletico pondra en duda su feminidad y buscara la manera de expulsarlas, porque "las atletas siempre han sido sospechosas de ser forajidas del genero" (McCaughey, 1997: 43). Cuando ya no puede expulsarlas en masa, las expulsa de manera selectiva. Es asi como se instituye, a partir de 1968 y hasta 1998, una tecnologia de genero muy especifica: la denominada "prueba de sexo", aplicada exclusivamente a las mujeres, con la justificacion de que algunos paises, empujados por intereses nacionalistas, podian inscribir a hombres disfrazados en las pruebas femeniles.

Esta practica resume de manera muy puntual tres de los principales prejuicios que permean el campo deportivo: 1) que una atleta mujer, por el solo hecho de su desempeno, esta bajo la sospecha de no ser "una mujer verdadera"; 2) que cualquier hombre, por el solo hecho de serlo, es superior fisicamente a cualquier mujer; 3) que la verdad ultima de una persona esta en su sexo.

Tales prejuicios no son nuevos. Los griegos antiguos resolvieron el problema potencial de la participacion de mujeres al determinar que los atletas compitieran desnudos. Desde entonces ha habido poca preocupacion por descubrir si los participantes varones son varones "reales", pues se da por descontado que hay muy poca o ninguna ventaja para las mujeres cuando compiten con hombres. De hecho, no existen casos reportados de competidores varones que fueran mas tarde "desenmascarados" por ser mujeres.

En la epoca moderna, desde mucho antes de 1968, las instancias deportivas habian sometido los cuerpos de las mujeres a ultrajes--por ejemplo, la obligacion de desfilar desnudas ante un panel de jueces, todos ellos varones--cuya aplicacion a los hombres es simplemente impensable. En el ultimo tercio del siglo xx, el cuerpo olimpico femenino estara bajo sospecha genetica (Cavanagh y Sykes, 2006: 80).

Hasta 1968, a las competidoras olimpicas se les pidio a menudo que desfilaran desnudas enfrente de un buro de examinadores. Pechos y vagina eran todo lo que una necesitaba para certificar su feminidad. Pero muchas mujeres se quejaron de que este procedimiento era degradante. En parte porque tales quejas escalaron, el Comite Olimpico Internacional decidio usar el moderno test "cientifico" de cromosomas (Fausto-Sterling, 2000: 3).

Lo que agrega 1968 es la cientifizacion del mecanismo excluyente; de ahora en adelante--y hasta finales del siglo--, todas las mujeres olimpicas deberan presentar un "certificado medico de feminidad" y someterse a invasiones tales como el analisis de ADN. En este momento, los cromosomas se han convertido en el ultimo criterio para hacer una atribucion de genero.

La logica--biologica--de la "prueba de sexo" implica que un individuo con un cromosoma "y" no debe competir en los juegos femeniles pues su superioridad fisica le daria una ventaja injusta. Dada la aceptacion de las diferencias anatomicas en funcion del sexo como un hecho, "una vez que las mujeres empezaron a competir en los Juegos Olimpicos modernos y en otras competencias internacionales, se planteo la cuestion de hacer una atribucion de genero 'correcta'", especialmente porque la mera presencia de mujeres en la arena publica del deporte suscita situaciones de ambiguedad (Kessler y McKenna, 1978: 52-53).

Por ejemplo, a Helen Stephens, una corredora estadounidense, se le hizo una prueba de sexo porque fue acusada de ser hombre despues de ganar la carrera femenil de los cien metros planos en las Olimpiadas de Berlin de 1936 con una marca de 11.5 segundos. El examen--consistente en la exhibicion de sus pechos y su vagina--demostro que Stephens era una mujer. Pero Stella Walsh, la corredora polaca que llego en segundo lugar en la misma carrera--y que, por cierto, se unio al coro de indignacion que acuso a Stephens de ser un "hombre"--no hubiera pasado esa prueba. Muchos anos despues (1980) la autopsia de Walsh--que habia muerto a causa de una bala perdida durante un asalto en Cleveland--revelo que "poseia cromosomas masculinos y femeninos, tenia un pequeno pene y carecia de hormonas" (Cavanagh y Sykes, 2006: 82).

La hostilidad en contra de las atletas "demasiado buenas" se ha usado inclusive como un arma nacionalista. Por ejemplo, en 1976, en los juegos olimpicos de verano, el equipo de natacion de mujeres de Estados Unidos fue severamente vencido, por primera vez, por el equipo de Alemania Oriental. "Una de las formas en que integrantes del equipo americano explicaron su derrota fue con comentarios que, por implicacion, ponian en duda la 'real' feminidad de las atletas alemanas" (Kessler y McKenna, 1978: 54). Desde luego, las mujeres de Alemania Oriental habian pasado la "prueba de sexo" para poder competir.

Sin embargo, el unico caso bien documentado de un hombre que se disfrazo de mujer para competir en una prueba femenina--aunque su "superioridad masculina" no le permitio ganar la prueba--es el del aleman Hermann Ratjen: en 1936, en las Olimpiadas de Berlin, este muchacho, miembro de las juventudes nazis, acepto personificar el fraude con pobres resultados.

El movimiento de las juventudes nazis queria ganadoras en las Olimpiadas de 1936. De modo que Hermann Ratjen escondio sus genitales, se puso el nombre de Dora y compitio en el salto de altura. Llego a las finales, donde fue vencido por tres mujeres. El engano no fue descubierto sino hasta 1955, cuando Ratjen, que trabajaba como mesero en Bremen, conto su historia (Vines, 1992). (17)

Obviamente, este no es un ejemplo que complazca a muchos hombres. El engano de Ratjen ocurrio largo tiempo antes de que empezaran las pruebas anti-doping, las cuales requieren que los atletas orinen en un recipiente ante la mirada vigilante de un oficial. Hoy en dia, seria extremadamente dificil para un varon esconder su genitalidad y presentarse a las eliminatorias con el uniforme del equipo femenil (Vines, 1992).

De todas formas, ocurrieron incidentes que permitirian suponer la voluntad de algunos paises por acaparar el medallero con cualquier tipo de recurso, incluso el fraude. Pero los casos sospechosos no han sido confirmados. Por ejemplo, las hermanas Irina y Tamara Press (atletas ucranianas) dejaron de competir en 1968 para no someterse al examen (Cavanagh y Sykes, 2006: 83). De modo que dejan abiertas muchas preguntas: ?eran hombres?, ?en que medida?, y la mas grave, ?hubieran ganado? En todo caso, la preocupacion de los comites directivos por asegurar "que las mujeres fueran realmente mujeres" se agudizo con la Guerra Fria:

Claramente, dada la experiencia pasada, los procesos cotidianos de atribucion de genero no eran suficientes. Era demasiado facil para un competidor "pasar". En consecuencia, antes de 1968 a cada pais se le solicitaba que proveyera certificacion de que el genero de sus atletas mujeres era genuino. Sin embargo, hubo cargos de que algunos de esos certificados eran fraudulentos, y de que algunos de los paises competidores no estaban siendo honestos u objetivos en sus procedimientos de certificacion (Kessler y McKenna, 1978: 53).

Antes de 1968, un equipo medico internacional llevaba a cabo un examen fisico de cada mujer atleta. A partir de esa fecha, esta prueba dejo de considerarse suficientemente confiable. "Se alego que las caracteristicas fisicas no eran evidencia suficiente sobre la cual hacer una atribucion absolutamente cierta. Puede haberse sentido que la disponibilidad de procedimientos quirurgicos y hormonales para hacer que un cuerpo de 'varon' pareciera de 'hembra' invalidaban un examen fisico" (Kessler y McKenna, 1978: 53). En el Campeonato de Atletismo de Europa en Budapest, en 1966:

Las mujeres tenian que desfilar con los genitales al aire enfrente de un panel de medicos. Este enfoque fue reemplazado por examenes fisicos, en los Juegos del Reino Unido, en Kingston, Jamaica, ese mismo ano. Mary Peters, que gano el oro en el pentatlon de las Olimpiadas de Munich en 1972, los describe como "la mas cruda y degradante experiencia de mi vida". En su autobiografia escribe: "Se me ordeno recostarme en el sofa y levantar las rodillas. Los medicos entonces emprendieron un examen que, en la jerga moderna, equivaldria a un vil manoseo. Supuestamente, estaban buscando testiculos ocultos. No encontraron ninguno y ya me fui" (Vines, 1992).

En ese momento, el problema parece haberse desplazado de garantizar que no hubiera una competencia injusta a "encontrar una definicion dicotomica infalible de 'mujer biologica'". El criterio mas claramente dicotomico para hacer una atribucion de sexo es el de los cromosomas.

Entonces se instituyo la prueba de "cromosoma sexual" para determinar si una atleta era "realmente" una mujer (Kessler y McKenna, 1978: 53): La prueba de sexo empezo a cobrar sus victimas muy pronto. Eva Klobukowska, que habia aprobado el examen fisico en 1964 y habia ganado varias medallas en los Juegos Olimpicos de Tokio, reprobo la prueba de cromosomas en la Competencia Europea de Pista y Campo de 1967, fue declarada inelegible para las pruebas femeniles y sus medallas se declararon invalidas. "Habia entrado a los juegos como una mujer, y a pesar del decreto de la Federacion Atletica Amateur Internacional de que no lo era, continuo viviendo, a sus propios ojos y a los de otros, como una mujer" (Kessler y McKenna, 1978: 53-54).

Por su parte, la corredora espanola de 100 metros con vallas, Maria Jose Martinez Patino, nunca habia puesto en duda su feminidad sino hasta que llego a Kobe, en Japon, para competir en los Juegos Mundiales Universitarios de 1985. Como todas las mujeres que participaban en torneos atleticos internacionales, tuvo que hacerse una prueba de sexo genetico, porque habia olvidado un certificado que la "autentificaba" como mujer a partir de un examen anterior. Esta vez, para su asombro, no aprobo la prueba de adn: aunque Patino es claramente una hembra desde el punto de vista anatomico, en el nivel cromosomatico es un "varon". Por lo tanto, fue descalificada (Lemonick, 1992). A diferencia de muchas otras atletas, Patino impugno la decision. Esto significo dar una pelea publica, pagar mas pruebas y someterse a examenes medicos "totalmente subjetivos" donde los medicos "revisaron sus estructuras pelvicas y sus hombros para decidir si era suficientemente femenina para competir". Finalmente, fue reinstalada en la Federacion Atletica Amateur Internacional y en la escuadra olimpica espanola (Vines, 1992).

Cada ano un punado de mujeres compartia el destino de Patino como resultado de ciertas anomalias geneticas. En el caso de Patino, y sin duda en muchos otros, las repercusiones fueron devastadoras y humillantes. No solo fue expulsada de la competencia, sino que ademas perdio su beca atletica y vio a su novio abandonarla en la confusion (Lemonick, 1992)

Segun unos calculos todavia no suficientemente demostrados--dado que se trata de un tema tan delicado y que afecta uno de los aspectos mas sensibles de la intimidad de una persona--, alrededor de una de cada 500 mujeres deportistas presentan el denominado "sindrome de insensibilidad al androgeno" o "feminizacion testicular": sus cuerpos pueden producir mas testosterona que la hembra promedio, pero sus celulas no responden a la hormona. No tienen razon alguna para suponer que no son "geneticamente" hembras y, "paradojicamente, podrian inclusive estar en desventaja competitiva en el mundo de los deportes, porque no pueden desarrollar mas musculo mediante la ingestion de esteroides anabolicos" (Vines, 1992).

Es dificil adelantar cifras, pero entre 1972 y 1984, probablemente una de cada 400 atletas mujeres fue excluida de la competencia; tan solo en los juegos de Los Angeles en 1984, seis mujeres no pasaron la prueba (Vines, 1992).

Las pruebas cromosomaticas fueron descartadas en 1998, despues de una intensa campana en que cientificos de todo el mundo lograron convencer al coi de que las pruebas de sexo no tienen sentido, ademas de ser discriminatorias de las mujeres que nacieron con anomalias geneticas--las cuales en este momento empiezan a comprenderse mas ampliamente en el estudio de la intersexualidad--que no les dan ventaja competitiva (Vines, 1992).
   A partir de la reciente recomendacion de la Comision de Atletas del
   coi, el Buro Ejecutivo del coi ha reconocido finalmente las
   inconsistencias medicas y funcionales y los costos
   desproporcionados de los metodos basados en los cromosomas. En
   1999, el coi ratifico el abandono de las pruebas geneticas a
   mujeres en los Juegos Olimpicos de Sidney. (18)


El problema, sin embargo, sigue existiendo. La identidad de Caster Semenya, la joven campeona de la carrera de 800 metros planos, esta en entredicho. El sobado argumento de la "ventaja competitiva" se ha vuelto a esgrimir para someterla a un largo y escandaloso juicio publico. Lo que parece olvidarse en este caso--y en todos aquellos que atanen al complicado imaginario del cuerpo atletico femenino--es que en el deporte competitivo lo que esta en juego no es la "justicia biologica" o la igualdad de condiciones corporales, sino precisamente lo contrario.

El sentido del cuerpo atletico, el sentido de la hazana deportiva, hacia donde apunta es hacia lo extraordinario. La gran falacia del cuerpo atletico es postularse como un prototipo de lo humano, cuando su funcionamiento --regido por un proceso de desmaterializacion, de descorporificacion, como el que opera en el imaginario del "cuerpo resplandeciente" de los dioses griegos, o en el "cuerpo celestial" de los inicios del cristianismo--lo desliga de manera radical de la experiencia ordinaria de la precariedad corporal de las personas comunes.

De la misma manera que el "cuerpo de color" del atleta negro todavia hoy se inscribe en un escano de supuesta "ventaja natural"--porque, supuestamente, "esta mas cerca del primitivo que el hombre blanco"--, el "cuerpo deficitario" de la mujer deportista tendra que restringir su accion a un limite--nunca establecido con claridad, pero siempre vigente en el horizonte del prejuicio de los jueces olimpicos--que no vulnere su feminidad, para que no se acerque demasiado a una masculinidad cuya supremacia peligra.

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Hortensia Moreno

Universidad Nacional Autonoma de Mexico

Recepcion: 07.02.2012

Aceptacion: 01.12.2012

DOI: 10.11156/aibr.080103

(1.) Las traducciones son de la autora.

(2.) En semiotica, la marca es "la inscripcion de un elemento suplementario heterogeneo sobre (o dentro de) una unidad o un conjunto, y sirve de signo de reconocimiento". El reconocimiento es una "operacion cognoscitiva por la que un sujeto establece una relacion de identidad entre dos elementos, de los cuales uno esta presente y el otro ausente". La oposicion "marcado/no marcado" se emplea para distinguir dos elementos de significacion "segun que esten caracterizados por la presencia o la ausencia de un rasgo distintivo" (vease Greimas y Courtes, 1982: 253-254, 332). En los procesos de identidad, ciertos rasgos distintivos se constituyen en "marcas" cuando senalan a un sujeto como "otredad", por ejemplo, el color (en oposicion a la "blancura" [whiteness]) o la extranjeria (en oposicion a la pertenencia nacional).

(3.) Aqui, el uso del sustantivo "hombre" como generico significa la asuncion de lo humano precisamente como lo masculino, en exclusion expresa de las mujeres: "la antropogonia del Timeo se cuenta como la aparicion sucesiva de diferentes gene. En un primer momento, hay que pensar que habia anthropoi que, en realidad, eran solo andres, hombres o masculinos. Este comienzo del genero humano, del genos anthropinon, no presentaba division sexual. Luego, por una suerte de mutacion degenerativa, viene al mundo el genos de las mujeres" (Sissa, 1993: 89).

(4.) En la epoca arcaica de la cultura griega se ignoraba la distincion entre alma y cuerpo; en el lexico arcaico no hay un "termino que designe al cuerpo como unidad organica que sirve de soporte al individuo" y la palabra soma--que actualmente traducimos como cuerpo--"designa originariamente al cadaver". Los griegos introdujeron una nueva nocion de psique--en oposicion al cuerpo, al hecho material e incontestable de la finitud, de la transitoriedad de la vida y de lo humano--como "alma inmortal que el hombre debe aislar, purificar para separarla de un cuerpo cuyo papel se limita entonces a ser un receptaculo o una tumba" (Vernant, 1990: 20, 21).

(5.) Mas adelante, Platon complejizara la dualidad en una que atribuye diferentes valores a las partes "altas" (intelectivas) y "bajas" (apetitivas) del alma, y explicara que las vidas de aquellos en quienes predominan las partes bajas--sobre todo las mujeres, pero tambien las criaturas, los esclavos y los animales--carecen de reglas y direccion, sus almas estan adulteradas y la relacion entre alma y cuerpo esta fuera de control (Spelman, 1982: 114-115).

(6.) La insistencia de Platon en que el cuerpo destruye el alma genera desprecio hacia aquellas vidas -como las de las mujeres y los esclavos- dedicadas a los designios corporales. "Su misoginia, entonces, es parte de su somatofobia: el cuerpo se ve como la fuente de todos los rasgos indeseables que un ser humano puede presentar, y las vidas de las mujeres transcurren manifestando esos rasgos", porque ellas encarnan en tanto clase, precisamente los rasgos que Platon desea que nadie tenga (Spelman, 1982: 118).

(7.) Desde luego, esta caracteristica solo funciona en el imaginario; esta completamente rebasada en el mundo de la television, los anuncios de cerveza y los sueldos multimillonarios de las estrellas deportivas.

(8.) Esta investigacion se basa en una encuesta nacional de 1998--la National Health Interview Survey--con una muestra de 22 500 individuos.

(9.) De hecho, un pigmeo alli exhibido, Ota Benga, acabo en el zoo de Brooklyn (debo esta observacion a uno/a de los/as dictaminadores/as de este articulo).

(10.) En ingles, "tugs-of-war", donde dos equipos contrarios tiran de los extremos de una soga hasta mover al contendiente del limite intermedio.

(11.) La incorporacion de no-blancos en la politica estadounidense implico la aceptacion del "deber del hombre blanco [white man's burden] de inspirar, educar, civilizar y evangelizar a las poblaciones" (Gems, 2008: 192, 198).

(12.) William J McGee [el mismo escribia su nombre sin punto en la inicial] era una figura clave en el campo de la antropologia estadounidense. Formaba parte de un selecto grupo de estadounidenses, patrocinados con presupuesto federal, distinguidos por su fortaleza y resistencia en la gran aventura que marco la conquista de las ultimas fronteras geograficas de las naciones; eran considerados heroes estadounidenses hipermasculinos, reverenciados tanto por su resistencia a las condiciones selvaticas como por sus descubrimientos cientificos (Dyreson, 2008: 136).

(13.) El imaginario del cuerpo atletico ha fetichizado una forma de habilidad fisica que presta extendida credibilidad a algunas de las mitologias centrales del deporte: los negros son naturalmente adeptos a las carreras de velocidad, son mas relajados en el campo, hacen mejores corredores que mariscales de campo y pueden saltar mas lejos. "Dentro de estas ficciones, el atleta negro fue reducido estrictamente a su condicion fisica, con la remocion de la capacidad intelectual en cualquier ecuacion cientifica" (Bass, 2002: 49-50).

(14.) Cromwell daba por sentado que "mientras el atleta americano (lease: blanco) trabajaba duro, el negro americano tenia capacidad natural" (Bass, 2002: 77).

(15.) McGee nunca pregunto directamente a ningun nativo si queria participar; trabajo exclusivamente a traves de sus agentes.

(16.) En momentos anteriores a este, la inscripcion a los Juegos Olimpicos podia hacerse de manera individual; por ejemplo, durante los Juegos de 1904 en San Luis Missouri, "las justas estaban abiertas a los atletas amateur que pudieran pagar los dos dolares de la entrada general y cincuenta centavos por evento" (Parezo, 2008: 78).

(17.) Vease Fausto-Sterling, 2000; Cavanagh y Sykes, 2006; Wallechinsky y Loucky, 2008; Vines, 1992. En el fragmento dedicado a esta prueba de la pelicula Olympia, de Leni Riefenstahl, hay una toma donde se puede ver al contrariado atleta con el cabello bastante descompuesto.

(18.) <http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11252710?ordinalpos=3&itool=EntrezSy stem2.PEntrez.Pubmed.Pubmed_ResultsPanel.Pubmed_DefaultReportPanel.Pubmed_ RVDocSum>.
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Author:Moreno, Hortensia
Publication:Revista de Antropologia Iberoamericana
Date:Jan 1, 2013
Words:13262
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