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La intervencion notarial en la mediacion. Consideraciones de 'lege ferenda' en la prevencion/ resolucion de conflictos en el ordenamiento juridico cubano.

Cuando los poderes del Estado se refieren al termino "cultura de paz", buscan en todo momento una reflexion colectiva y una participacion abierta y democratica de todos los ciudadanos, que facilite la posterior toma de decisiones.

ROLANDO VEGA ROBERT

The notarial intervention of de mediation. Considerations about 'lege ferenda' in the prevention conflict resolution in the Cuban legal system

I. Necesidad de hablar de intervencion notarial en la mediacion

La ausencia de regulacion de la mediacion como metodo alternativo de solucion de conflictos en el ordenamiento juridico Cubano no ha impedido el empeno de varios juristas que, concibiendo un mejor derecho, encauzan sus investigaciones hacia la busqueda constante de la armonia y la paz entre las partes en conflicto. Pasos concretos, como la elaboracion de la Primera Propuesta de implementacion experimental de la mediacion, conforme las posibilidades que ofrece la LPCALE, se dan ya en este sentido. Aun cuando la idea se configura exclusivamente en el ambito jurisdiccional, bajo el estudio de una instruccion del tribunal supremo de la republica, es imprescindible hacer parte de esta idea a la actividad notarial, por las amplias posibilidades de su puesta en practica, sin que sea necesario esperar la futura aprobacion de un reglamento que regule el proceso de solucion de conflictos de esta naturaleza en el ordenamiento juridico patrio.

Para nadie es oculta la crisis de la justicia togada, expresada en la imposibilidad de un sistema juridico eficaz y en los altos costos y dilaciones de los procesos. Amen del nivel de complejidad que cada dia alcanzan los mismos a partir de la especializacion de las diferentes ramas del derecho y su excesiva regulacion. ante estos dilemas se han buscado medios alternativos que permitan la resolucion satisfactoria de las controversias. Si bien es practicamente imposible que la actual sociedad se desarrolle sin estas, si es posible buscar mecanismos alternativos dentro del tradicional proceso judicial que, sin significar una ruptura con el mismo, fragmenten los viejos esquemas que han concentrado o reducido la funcion judicial, al tiempo que se preserven los valores supremos de este, como son la imparcialidad, la justicia y el respeto de los derechos de los ciudadanos.

Los procedimientos alternativos de solucion de controversias no son mas que aquellos mecanismos neutrales, a partir de los cuales las partes tienen la posibilidad de resolver controversias sin tener que acudir a los tribunales. Procedimientos que son escogidos por las partes y que tienen entre sus principales beneficios la economia en tiempo y costos, la flexibilidad, el control por estas, la neutralidad, la sencillez del procedimiento, la confidencialidad y la competencia. se reconocen como medios alternativos a la solucion de conflictos la negociacion, la conciliacion, la mediacion y el arbitraje. Siendo solo la mediacion el objeto de este articulo.

Si bien hoy en Cuba no se aplica la mediacion como metodo alternativo de solucion de conflictos, lo cierto es que se trabaja en la adopcion de todas las garantias objetivas y subjetivas para su aplicacion. En este sentido la organizacion de Bufetes colectivos viene participando de forma activa en la confeccion de este programa y prepara a su personal en las tecnicas de mediacion. Si bien la puesta en practica de este mecanismo conlleva multiples modificaciones legislativas, hoy se busca implementar de forma experimental tal proceso, conforme a las posibilidades que ofrece la Ley de procedimiento civil, administrativo, Laboral y Economico (1), lo cual significa no solo la especializacion de abogados en determinadas ramas del derecho, en aras de mejoras en la calidad del servicio prestado tanto a las personas naturales como juridicas, Cubanas y extranjeras, sino tambien la confeccion y determinacion de los mediadores, requisitos a reunir, tramite de inscripcion, forma para designarlos, causales de exclusion, tarifas de honorarios y gastos administrativos.

Si bien esta primera propuesta constituye una forma loable de poner en practica dicho mecanismo sin tener que esperar una futura implementacion legislativa, limita el mismo dentro de los marcos del proceso civil. La practica internacional ha demostrado que resulta imposible concebir un proceso de mediacion sin la intervencion, de una forma u otra, del notario, a partir de la concepcion de tres grandes posibilidades: el notario como mediador, la utilizacion de la mediacion por parte del notario en la prevision de conflictos y la intervencion del fedatario en la ejecucion de los acuerdos de mediacion (2). Supuestos que desde nuestra concepcion existen en el ordenamiento juridico actual, en relacion con las garantias, para ser puestos en practica solo en los dos ultimos casos.

La forma en que cada una de las facultades de la funcion publica notarial se complementa para la obtencion del instrumento publico ha provocado que el notariado latino -del cual Cuba es parte- vaya adquiriendo mayor relevancia dentro del ordenamiento juridico como medio ideal para la realizacion del derecho (3).

Abandonando la obsoleta idea del notario documentador, los actuales notarios no se limitan a describir en el documento notarial lo que han percibido y presenciado, sino que tambien, como profesionales del derecho y en pos de lograr la realizacion espontanea del mismo, emiten afirmaciones, juicios de valor y de notoriedad sobre hechos y actos, juicios sobre la capacidad, legitimidad e identidad de los comparecientes, sobre la legalidad del acto o hecho sometido a su consideracion, y califican el instrumento publico.

Como amanuense, este funcionario publico brinda todas las garantias para extravasar cualquier frontera colaborativa o de prevencion de conflictos sucesorios-familiares, ya sea para servirse de la mediacion como solucion alternativa de conflictos o simplemente para garantizar el caracter ejecutivo del acuerdo de mediacion.

II. La mediacion como mecanismo alternativo de solucion de conflictos. Concepto y caracteristicas

La mediacion surge en Estados unidos en los anos sesenta y setenta, y de alli se extiende inmediatamente a Canada, para llegar a Inglaterra en los anos ochenta y al resto de Europa en los anos noventa (4).

Aunque es muy dificil brindar una definicion que contemple todas las caracteristicas de la mediacion y su campo de accion, puesto que es un proceso que va mas alla del contenido del conflicto que se pretende resolver (5), con este termino se hace alusion a la posibilidad que tienen los particulares de solucionar sus conflictos por si mismos, manteniendo el pleno control del procedimiento y por tanto su resultado.

Etimologicamente la palabra 'mediacion' en latin equivale a mediatio, -onis, que quiere decir "accion o efecto de mediar", y 'mediar' proviene del latin mediare, que significa "interponerse entre dos o mas que rinen o contienden, procurando reconciliarlos y unirlos en amistad" (6). Para JAY FOLBERG Y ALISON TAYLOR la mediacion se puede definir como el proceso mediante el cual los participantes, con la asistencia de una persona o personas naturales, aislan sistematicamente los problemas en disputa con el objeto de encontrar opciones, considerar alternativas y llegar a un acuerdo mutuo que se ajuste a sus necesidades (7).

Constituye un metodo no adversativo, en el cual no existe un tercero ajeno al conflicto que decida el mismo, sino que son las partes quienes deben buscarle una solucion al conflicto, que como elemento esencial de las relaciones humanas es imposible de evitar, pues en si misma la contradiccion es causa de desarrollo de la sociedad. Sin embargo, en la solucion del mismo, mas que la busqueda de posiciones de fuerzas o de parte, se busca la forma o via de reconsiderar los intereses de cada uno de los implicados de forma tal que todos resulten ganadores.

Podemos entonces precisar algunas de las caracteristicas de este mecanismo de solucion de conflictos:

--Procedimiento voluntario: es solicitado por una o por ambas partes, quienes pueden abandonar la mediacion en cualquier etapa anterior a la firma de una solucion concertada.

--Metodo alternativo: en efecto, es extrajudicial o diferente a los canales legales o convencionales de resolucion de disputas, caracterizandose por su rapidez, efectividad y economia de gastos.

--Procedimiento informal: en el mismo no existen reglas preestablecidas; se facilita de esta forma no solo la participacion activa de las partes sino la creatividad en la busqueda de soluciones, que no es impuesta por terceros ajenos al conflicto.

--Existencia de un tercero ajeno al conflicto: este tiene caracter neutral, busca que las partes se aproximen para la identificacion de sus intereses y la solucion del conflicto.

--Caracter confidencial: esta basada en el dialogo, y todo lo que se dice sobre el conflicto y los documentos presentados o informes para identificar los intereses en juego es absolutamente confidencial, incluso con posterioridad a la culminacion del proceso. Este caracter permite a las partes negociar de forma mas productiva, para que de forma abierta puedan identificar sus intereses, fundamentalmente en los casos en que existan intereses economicos.

--La decision no es impuesta a las partes: la misma se alcanza de acuerdo a los intereses comunes de ambas partes, siendo por tanto justa y satisfactoria. Resultado que se obtiene por ser una negociacion cooperativa, en la medida en que promueve una solucion en la que las partes implicadas ganan u obtienen un beneficio, y no solo una de ellas; por eso se la considera una via no adversarial, porque evita la postura antagonica de ganador-perdedor (8).

--Cuando se arribe a un acuerdo este es pactado de forma escrita, adquiriendo la fuerza de un contrato.

I. Tipos de mediacion y sus rasgos distintivos con respecto a la conciliacion

Los tipos de mediacion dependen de los criterios escogidos para su clasificacion. De esta forma, segun el numero de mediadores, esta puede tener el caracter de singular o de colectiva, esta ultima tambien llamada co-mediacion. Segun el objeto puede ser comunitaria, escolar, civil y mercantil, penal y familiar (9). Asimismo, en dependencia de su relacion con el proceso judicial esta puede ser: extraprocesal, si se realiza fuera de un proceso judicial sin que sea una fase previa del mismo; prepocesal, cuando se constituye una fase previa al proceso para su acceso a los tribunales; e intraprocesal, si se realiza dentro del proceso judicial como audiencia preliminar.

En este ultimo supuesto existen autores que coinciden en afirmar que no estamos en presencia de una mediacion en estricto sentido, sino de una conciliacion. si bien las diferencias entre la mediacion y el arbitraje (10) quedan visiblemente determinadas, no sucede lo mismo con aquellas entre la mediacion y la conciliacion. De hecho existe literatura que utiliza indistintamente uno y otro termino. de esta forma la mediacion intraprocesal es tambien conocida como conciliacion, mientras que la conciliacion extrajudicial es reconocida como mediacion (11).

Si bien ambos metodos alternativos surgieron producto de la separacion del antiguo sistema judicial adversarial, para autores como GOZAINI, mientras la conciliacion arrima posiciones desde la perspectiva del objeto a decidir, la mediacion facilita la comunicacion entre las partes, y no se detiene en el contenido del problema--aun cuando lo lleva en su destino--sino que pretende conducir un proceso de interpretacion sobre las verdaderas necesidades e intereses de los sujetos en conflicto (12).

Si bien la mediacion va mas alla de la conciliacion, el papel del conciliador tiene mayor protagonismo que el del mediador, dado que no se limita a acercar a las partes, a facilitarles su comunicacion y la identificacion de sus intereses, sino que procura la solucion y propone el arreglo preparando a las partes para su aceptacion.

2. Caracteristicas del mediador

Las diferencias anteriormente apuntadas entre la mediacion y la conciliacion hacen mas complejo el papel del mediador en el proceso. Este debe contar con la preparacion necesaria para propiciar el balance de poder adecuado entre las partes, a partir de la comunicacion efectiva entre las mismas, actividad que debe desarrollar sin aplicar normas juridicas ni emitir resoluciones, pero con los conocimientos juridicos necesarios para ayudar, guiar, asesorar y orientar al entendimiento entre las partes, tratando de encontrar intereses coincidentes donde ello pudiera parecer imposible debido a las dimensiones que el conflicto ha adquirido.

Se enumeran entonces una serie de caracteristicas que deben concurrir en aquella persona que este llamada a fungir como mediador (13). Esta debe contar no solo con preparacion en aspectos psicosociales y juridicos, sino tambien con experiencia en la resolucion de conflictos; con voluntad para buscar "lo justo" y lo humano, y no lo meramente formal o tecnico; con capacidad para prever, mediante la solucion, la evitacion de conflictos futuros, y dotada de excelentes condiciones eticas, morales e intelectuales. Las condiciones personales del mediador permitiran que dentro de la busqueda de la solucion del conflicto se cree un espacio para los interesados, identificando intereses y sentimientos, para colaborar en la toma de decisiones.

Segun la funcion que realice el mediador, la mediacion puede adquirir la condicion de:

a) Mediacion-facilitacion, en la que el mediador facilita la comunicacion entre las partes, contribuyendo a que cada una de ellas comprenda la posicion, perspectiva e intereses de la otra parte en relacion con la controversia.

b) Mediacion-evaluacion, en la que el mediador realiza una evaluacion de la controversia, que luego las partes estan libres de aceptar o rechazar como solucion de la controversia (14).

La doctrina (15) ha identificado algunas premisas basicas de la mediacion:

--El conflicto puede ser positivo. No debe evitarse, negarse o suprimirse. Debe ser bien administrado.

--Los involucrados en un conflicto desean resolverlo, y es fundamental que negocien los propios implicados.

--La mediacion debe considerar la perspectiva futura, de manera que refleje las necesidades de las partes y este abierta a mecanismos de revision posteriores.

La mediacion resguarda la privacidad del conflicto. La aplicacion del metodo de mediacion estara determinada por las circunstancias especiales del conflicto en concreto y por el animo o predisposicion de las partes. La mediacion ha demostrado mayores beneficios y es recomendable en los siguientes casos: cuando las partes tienen un vinculo social, contractual o afectivo que se prolonga en el tiempo; cuando el conflicto resulta inconveniente y no se desea llegar a juicio; cuando se desea abaratar costos, si se busca celeridad en el hallazgo de la solucion, o cuando se pretende preservar el anonimato, la privacidad y la confidencialidad.

No en todos los casos es viable la mediacion, en tanto habra de estarse a la verdadera voluntad de las partes de apostar por la mediacion para concordar intereses, pudiendo ocurrir que no se decidan por esta alternativa y demanden la intervencion judicial pese a intuir las ventajas que en si consagra la misma.

Afirma CASTANEDO ABAY que "es regla de oro cuando se media que las partes en conflicto sean ellas y por ellas mismas las que vayan avanzando en sus negociaciones hasta el acuerdo final[;] el mediador es solo el facilitador de las negociaciones" (16), y su objetivo no es imponer soluciones, pues son las partes las protagonistas de sus propias decisiones. Segun afirma el profesor Cubano, "acuerdo que se logre por el mediador y no por los protagonistas del conflicto no sera un real acuerdo y se desvanecera con la sola salida de escena de este".

Comentadas algunas definiciones de la mediacion que a nuestro juicio resaltan por su nivel integrador, las peculiaridades que la distinguen del resto de los medios alternativos de solucion de controversia, las ventajas que suelen circundarla, asi como la figura del mediador como estandarte dentro de la propia mediacion, es momento de analizar su proyeccion en el ambito notarial, pues, como apuntabamos en lineas precedentes, han sido varios los campos en que ha resultado de aplicacion.

3. Funcion notarial y mediacion. Puntos afines

Tal como anteriormente comentabamos, son tres las posibilidades que tiene el notario para intervenir en el proceso de mediacion: ya sea el notario como mediador, la utilizacion de la mediacion por parte del notario en la prevision de conflictos, o bien la intervencion del fedatario en la ejecucion de los acuerdos de mediacion.

La posibilidad de ver al notario en dualidad de funciones, digase notario y mediador a la vez, no es una quimera. La redaccion del instrumento publico y con ello la dacion de fe no constituyen el unico contenido de la funcion publica notarial, aunque si el nucleo central que sustenta todo el haz de facultades que conforman la funcion publica notarial. Abandonando la obsoleta idea del notario documentador, los actuales notarios no se limitan a describir en el documento notarial lo que han percibido y presenciado, sino que tambien, como profesionales del derecho y en pos de lograr la realizacion espontanea del mismo, emiten afirmaciones, juicios de valor y de notoriedad sobre hechos y actos, juicios sobre la capacidad, legitimidad e identidad de los comparecientes, sobre la legalidad del acto o hecho sometido a su consideracion, y califican el instrumento publico (17).

Varios son los rasgos de la funcion notarial que coinciden con el proceso de mediacion. En este punto, autores como CLERICI ROVIRA (18) apuntan como notas coincidentes al menos siete aspectos:

--Deber de imparcialidad.

--Elevada formacion cultural, garantizada por los requisitos previos para el acceso a la funcion, y la capacitacion permanente posterior.

--equilibrio activo en el ejercicio de la funcion, garantizando a todas las partes su labor asesora y consejera. El mediador no obliga a las partes, solo guia en el proceso para que voluntariamente lleguen a un acuerdo aceptado mutuamente.

--Neutral y objetivo. El mediador debe asegurar el equilibrio entre las partes, garantizando la participacion de todas ellas.

--Elevadas normas eticas y morales. El mediador debe gozar de prestigio y reconocimiento social, de lo contrario las partes no acuden a el.

--Actuacion extrajudicial preponderante, pero no extrajuridica.

--Deber de secreto profesional.

Por otra parte, VENEGAS PEREZ (19) considera que el hecho de que el mediador deba estar capacitado fundamentalmente en tecnicas de comunicacion, psicologia, sociologia, economia, etc. no es un inconveniente para el notario, dadas las tareas de capacitacion y superacion, de modo que bien puede habilitarse en estas materias y adquirir una formacion complementaria especial; pero ademas tales conocimientos le son utiles en su funcion notarial habitual. Al igual que el mediador, el notario debe, por su labor asesora, ser un buen comunicador, tener precision semantica y la capacidad de darse a entender y escuchar al otro.

En comunion con ello, la imparcialidad como valor supremo del ejercicio de la funcion notarial ha devenido en fundamento de esta relacion, y asi se ha reconocido en mas de una ocasion, internacionalmente: "La imparcialidad del notario lo convierte en el operador juridico ideal para intervenir en la prevencion y en la resolucion no judicial de las controversias. En este sentido distingue al notariado de las demas profesiones juridicas, en especial de la abogacia" (20).

Sin embargo, aun cuando se esgrima que el asesoramiento del notario puede desembocar en una mediacion, no puede confundirse el ejercicio de tales funciones. La actual regulacion de la funcion notarial en nuestro pais, hace imposible concebir a los notarios actuales como verdaderos mediadores, posicion que ademas de lege ferenda es tambien poco probable. La mediacion realizada por los notarios Cubanos se limita hoy a la esfera del asesoramiento (21).

Al decir de RODRIGUEZ ADRADOS (22), en el instrumento publico notarial existe una seguridad anterior a la seguridad formal o instrumental del instrumento publico que, manifestada incluso antes de la propia redaccion y autorizacion del instrumento publico, solo es alcanzada a partir de la actividad asesora que desarrolla el notario. El asesoramiento notarial significa el deber de escuchar a las partes, informar y asesorar a las mismas de forma imparcial, con especial referencia a la parte debil. Es la busqueda de los medios juridicos mas adecuados para encauzar la voluntad de las partes dentro de los medios legales disponibles, conciliando voluntades y evitando que la voluntad sea simulada, erronea e incompleta, al tiempo que vela y controla por la legalidad, y redacta el documento de forma clara, sencilla y precisa; utilizando ademas los medios tecnicos legales correctos que faciliten la interpretacion de lo querido por las partes en pos de evitar futuras contiendas, ambiguedades, lagunas y contradicciones.

La mediacion como alternativa de solucion de conflictos ha de contar con una preparacion exhaustiva en cuanto a reglas, principios, vias de soluciones, o sea una real y concreta especializacion en esta funcion. En Cuba, la futura adopcion de una ley de mediacion esta llamada a concebir al notario como instrumento idoneo para la prevision de conflictos sucesorios-familiares y/o como garante de la legalidad del acuerdo transaccional.

III. La mediacion y la intervencion del notario en la prevencion/resolucion de conflictos

En medio de las complejidades de la sociedad moderna y del trafico economico y juridico, el documento notarial cobra especial importancia como garantia de la seguridad juridica, y su caracter preventivo brinda confianza a las transacciones juridicas realizadas por los particulares. Unicamente con el correcto desempeno de la funcion publica notarial es posible obtener un documento publico notarial autentico por si mismo, de manera que en este no solo se de por cierto su contenido de forma permanente, llevando implicito su valor probatorio, sino que ademas dicho documento confiera seguridad juridica al ordenamiento, al tiempo que se eviten de forma preventiva posibles litigios, constituyendose en un titulo de legitimacion para el trafico con eficacia probatoria, dotado de presuncion de legalidad tanto de forma como de fondo, e incorporandose a la realizacion armonica del derecho.

El reconocimiento de la excelencia de la fe publica notarial solo es posible por la necesidad de dotar las relaciones juridicas de certeza, y porque el notario unicamente actua para promover la realizacion normal del derecho, a partir del interes de los particulares que acuden ante el para dar seguridad juridica a las relaciones en las que los mismos intervienen, pero por sobre todas las cosas, porque el notario es ante todo quien elabora el instrumento publico notarial (23).

El instrumento publico notarial, como medio en el que se prueba y confirma lo acaecido ante notario, materializa la fe publica notarial. Es este el medio donde el notario plasma los hechos o actos que le son evidentes porque asi han ocurrido ante el y asi los ha percibido (24), al tiempo que, de forma solemne, cumple con todas aquellas formalidades que la ley ha establecido para lograr que el documento sea valido y goce de todos los efectos legales previstos.

Aunque divisible en el plano teorico, la evidencia, solemnidad y objetivacion de la fe publica notarial solo puede ser comprendida cuando las fases anteriores ocurren de forma coetanea. Unicamente de esta forma es posible obtener un instrumento publico notarial exacto e integro, en el que coincida lo ocurrido ante notario con lo narrado en el instrumento, al mismo tiempo que lo narrado se corresponde con un tiempo y lugar determinado, preservandose a la vez sin alteracion su contenido para el futuro.

La forma en que cada una de las facultades de la funcion publica notarial se complementa para la obtencion del instrumento publico es lo que ha provocado que el notariado latino vaya adquiriendo mayor relevancia dentro del ordenamiento juridico como medio ideal para la realizacion del derecho. Se logra de esta forma lo que se ha denominado como eficacia social de la funcion publica notarial (25), y que justifica los efectos probatorios, sustantivos y ejecutivos del documento notarial. Se logra asi que la sociedad se convenza de que el instrumento publico notarial no solo es veraz e integro sino que es totalmente ajustado a derecho.

I. La prevision de los conflictos sucesorios familiares en el testamento. Intervencion del notario

En los tiempos que corren los conflictos testamentarios se ven acentuados por el debilitamiento de la familia tradicional, a la par de fenomenos habituales como segundas o terceras nupcias, hijos de padres o madres diferentes, entre otras tipicas situaciones; de otra parte, la perdida de autoridad de los progenitores en muchos supuestos hace que los hermanos litiguen de antemano sin acontecer aun el deceso de sus padres, renaciendo asi viejos fantasmas que sacan a relucir lo peor de la condicion humana. Es por ello que no pocos estudiosos del derecho laboran en pos de estrechar la relacion entre derecho de familia y sucesiones, al seguir como premisa la conservacion de la armonia de sus miembros (26).

Se alude entonces a la prevision testamentaria, al decir de RODRIGUEZ PRIETO (27), como la posibilidad que existe de redactar una clausula testamentaria donde se haga uso de la mediacion como medio alternativo de solucion de conflictos, siendo de gran utilidad para prever futuras controversias. La mediacion en el ambito familiar sucesorio contribuye asi a que los interesados salgan de su confrontacion y asimilen los intereses de los demas con la debida comprension, sin desdenar los suyos propios, acudiendo a la via contenciosa en los casos donde no haya sido posible aunar voluntades en torno al conflicto.

La clausula testamentaria de mediacion deviene, a juicio del propio autor, inocua y acorde con la actualidad, pues en comparacion con el proceso judicial es de menos costo y se actua con rapidez, lo que no significa que el exito este completamente asegurado ni que se resuelva con total complacencia la disputa.

Para el notario debe quedar muy claro que en este supuesto no estamos en presencia de una condicion, puesto que de ser asi seria improcedente su aplicacion en el actual ordenamiento juridico Cubano, conforme la prohibicion establecida en el articulo 481 del Codigo Civil (28). Entiendase que la prohibicion se cine a la institucion de herederos, no a la particion hereditaria permisible a condicion, o sea que ante tal acto el testador Cubano puede logicamente condicionar la particion si deriva asi de su voluntad, de modo que la clausula permite su engrane en la norma sustantiva civil cubana siempre y cuando se trate de la particion.

El principal dilema estriba entonces en la redaccion que el notario haga de la clausula de prevision, imbricando la mediacion y la reduccion de los derechos hereditarios. Se exige una precision tal, de modo que no haya lugar a que sea llamado a heredar quien no se sometio a la decision del testador, sino que, como ex presion de la voluntad de este, podra tener o no algun detrimento en el monto o cantidad de bienes que reciba por concepto de herencia. Se habla asi del empleo de una clausula socini que sancione al heredero que no acepte esta via de resolucion con una aceptacion explicita, con la reduccion de sus derechos hereditarios.

Cuestion peliaguda a la hora de analizar esta posibilidad en el caso de los herederos especialmente protegidos (29). Siendo la legitima la cuota del activo liquido del caudal relicto de la cual el causante no puede disponer libremente, que en nuestro ordenamiento juridico asciende a la mitad de la herencia (30). Si bien es dable reconocer el caracter indisponible de la legitima asistencial cubana, y con ello la inviabilidad de apreciar esta clausula bajo los supuestos de los especialmente protegidos, le es dable al testador someter a los designios de la aceptacion o no de la mediacion cualquier atribucion de derechos hereditarios que representen un monto superior a la mitad de la herencia concebida por el legislador.

Aflora el dilema para el notario sobre que mediador recomendar, lo cual implica un mayor detenimiento en la labor asesora del fedatario publico. En este sentido la clausula de prevision testamentaria puede ser redactada precisando el profesional que intervendra en el proceso o simplemente obligando a las partes a someterse a este en caso de conflicto. Posibilidades que solo seran viables en la medida que se cuente con instituciones especializadas de estabilidad y confianza que alberguen en su seno mediadores de respetable preparacion, los que son sugeridos por el notario al testador al momento de otorgar el testamento, en el ejercicio de su funcion asesora. No obstante, en el primer supuesto se corre el riesgo de que el mediador nombrado se vea imposibilitado de ejercer su funcion ya sea por fallecimiento, renuncia o cualquier otro tipo de imposibilidad sobrevenida. De ahi la factibilidad de nombrar un sustituto en el supuesto de que la confianza del testador en el mediador, mas que en la mediacion misma, sea el motivo de la prevision testamentaria (31).

La viabilidad de la figura amerita tambien que se distinga oportunamente por parte del testador el momento del iter sucesorio en el cual la intervencion del mediador debera llevarse a cabo. Como camino, la sucesion puede verse constrenida por mas de un conflicto en el que interactuan multiples intereses. El caracter preventivo de la figura conmina a que se especifique como tal cualquier conflicto que impida llevar a feliz termino la adjudicacion del caudal hereditario, ya tenga aquel una naturaleza familiar o estrictamente sucesoria, incluyendo todo lo concerniente a la administracion de la comunidad hereditaria. Particular aparte merece el tema del alcance de la prevision testamentaria mas alla de la adjudicacion de la herencia, pudiendo ello rebasar los limites que sustentan la factibilidad del fenomeno sucesorio.

Tambien le es dable al fedatario publico lograr que el testador quede debidamente convencido de la necesidad de distinguir entre el albacea y el mediador. El albaceazgo constituye una de las principales deudas de la practica notarial cubana, al no ser utilizado en toda su amplitud en el actuar notarial. Esta institucion ostenta un alcance elastico, que conduce a que su importancia pueda ser minima o maxima, pudiendo el albacea jugar un papel insignificante o ser casi un alter ego del testador o un factotum de la sucesion (32).

Sin embargo, no es prudente que sobre una misma persona recaigan las dos funciones, no solo por lo poco probable que resulta reunir en una misma persona la confianza que merece el albacea y las caracteristicas profesionales que conlleva el ejercicio de la mediacion, sino porque el albacea deviene en una especie de control que no solo protege la herencia, sino que vela por que sea cumplida la voluntad del testador de someter a mediacion cada uno de los conflictos surgidos. En fin, garantiza la efectividad de la clausula de prevision.

Bajo estos presupuestos la clausula de prevision testamentaria persigue la preservacion de la armonia en el seno familiar, con sustento en la concepcion de un mecanismo de mediacion, no muy lejano en nuestro ordenamiento juridico Cubano, al tiempo que pretende en formacion de notarios excelentemente preparados que, a partir del ejercicio de su funcion, hagan posible la realizacion armonica del derecho.

2. Retos y perspectivas para la configuracion de un mecanismo de intervencion notarial en el cumplimiento del acuerdo de mediacion

Uno de los aspectos mas controvertidos de la mediacion lo constituye sin lugar a dudas la busqueda de un efectivo mecanismo que haga viable el cumplimiento del acuerdo de mediacion. Al decir de CASTANEDO ABAY, este acuerdo consensual entre las partes representa la efectividad del proceso (33), si bien es valido recordar que puede versar sobre parte o sobre la totalidad de las materias sometidas a mediacion. En cualquier caso la consensualidad alcanzada en relacion a las principales obligaciones de cada una de las partes--fruto del acuerdo--, nos deja entrever su consistencia con el termino de acto juridico (34), toda vez que procede de una actuacion humana realizada con conciencia y voluntad, encontrandose entonces su especialidad, no en el contenido en si de dicho acuerdo, sino en el contexto en que el mismo ha sido adoptado, fruto de este metodo autocompositivo de solucion de conflictos, a cuyas caracteristicas previamente nos hemos referido.

Siendo pues este acuerdo cauce para el desarrollo de la autonomia de la voluntad, es logico que se le reconozca un caracter vinculante para las partes, cuyos efectos no solo han sido queridos por estas, sino que a su vez son merecedores de tutela juridica. Por ello, la doctrina (35) coincide en reconocer la necesidad de que el acuerdo de mediacion o acta final que determina la conclusion positiva del procedimiento sea un escrito donde se recojan, con un lenguaje claro y preciso, los acuerdos alcanzados, previa la identificacion de cada una de las partes y especificando cada una de las obligaciones asumidas por estas, el lugar y la fecha de cumplimiento (36).

Empero, seria iluso pensar que el logro del acuerdo, inspirado en una relacion de confianza y buena fe, enerva cualquier posibilidad de resurgimiento del conflicto, ante el incumplimiento de aquel. Como todo acto juridico, en el cual se materializa o expresa la voluntad humana, dicha expresion no es sinonimo de efectividad, de materializacion de la voluntad, quedando pues un riesgo aun latente en torno a la actuacion de cada una de las partes, al cumplimiento o no de cada una de las obligaciones acordadas. Aspecto que deviene medular para el analisis de la efectividad del proceso.

?Que hacer ante el incumplimiento del acuerdo de mediacion? La imposibilidad del cumplimiento de alguna de las obligaciones de las partes, imputable a la actitud asumida por estas, conlleva necesariamente la ejecucion forzosa de esta obligacion. Actividad de caracter jurisdiccional reservada al Estado, cuyo presupuesto reside, al decir de CHIOVENDA, en la existencia de un titulo ejecutivo (37). De ahi que, en dependencia de si se concibe el acuerdo de mediacion como un titulo ejecutivo, se podra instar ante el incumplimiento la ejecucion forzosa directamente o sera necesario el correspondiente proceso declarativo por incumplimiento, para alcanzar una sentencia judicial como titulo ejecutivo.

En este contexto se identifican entonces dos grandes posiciones, aquella que considera el acuerdo de ejecucion como un titulo ejecutivo, y aquella propia de los ordenamientos juridicos que imponen al acuerdo un requisito adicional para su eficacia como titulo ejecutivo, que puede ser su elevacion a escritura publica o la homologacion judicial del acuerdo, siempre que este haya sido alcanzado en una mediacion desarrollada una vez iniciado el proceso judicial (38). ?cual sera finalmente el mecanismo idoneo para lograr el cumplimiento forzoso del acuerdo de mediacion en una futura concepcion de un procedimiento de mediacion, en el ordenamiento juridico Cubano? De lo dicho hasta aqui se podria colegir que somos partidarios de exigir que el acuerdo elevado a escritura sea publico como requisito de eficacia y exigibilidad como titulo ejecutivo; sin embargo, aun cuando ya hemos tomado partido al respecto, no seria baldio que expusieramos los principales argumentos que nos han motivado a adoptar esta posicion.

Como anteriormente hemos apuntado, el titulo ejecutivo constituye un presupuesto para la realizacion de la ejecucion forzosa, determinando por ende la existencia del derecho a la actividad ejecutiva (39), sin que sea necesario que la parte del acuerdo de mediacion que solicita su cumplimiento tenga que probar la existencia o no de la referida obligacion. Sin embargo, al decir de la doctrina procesalista que con mayor detenimiento ha abordado el tema de los titulos ejecutivos (40), lo esencial del titulo no es la representacion de la obligacion en si misma considerada, si bien es necesaria, sino el documento como presupuesto de la actividad jurisdiccional, que hace innecesaria la declaracion por el organo jurisdiccional de la consabida obligacion. Recae entonces en el caracter solemne del titulo ejecutivo el quid sobre el cual descansa todo el andamiaje juridico que implica la ejecucion forzosa de una obligacion, al tiempo que constituye elemento esencial para la distincion entre el significado sustancial y el formal del titulo ejecutivo. Siendo asi y en vista de que el acuerdo de mediacion cumple con los requerimientos del titulo en sentido sustancial, pues en el puede encontrar el tribunal ejecutor la medida y el alcance de los actos ejecutivos, digase acuerdo de mediacion incumplido, y la indicacion de lo que es preciso para satisfacer a la otra parte en dicho acuerdo, solo queda entonces analizar la posibilidad de concebir o no a este como titulo ejecutivo, desde su caracter formal, que por lo demas ha quedado traducido en la positivizacion que al respecto hacen las normas procesales, al enumerar bajo un sistema de numerus clausus cuales son los documentos que dentro de cada ordenamiento juridico se conciben como titulos ejecutivos, a partir de las propias funciones que desempenan en el proceso (41).

Referirnos al caracter formal del acuerdo de mediacion como potencial titulo ejecutivo implica necesariamente adentrarnos en el terreno de la consideracion del acuerdo como documento publico o privado, particular en torno al cual no existe una uniformidad de criterios en los diversos ordenamientos juridicos. Mientras que ordenamientos juridicos como el argentino, el ecuatoriano, el griego y el eslovaco (42) consideran que dichos acuerdos tienen eficacia ejecutiva propia, atribuyendoles el efecto de sentencia ejecutoriada y cosa juzgada, ordenamientos como el espanol y el aleman establecen la necesidad de homologacion judicial del acuerdo o su elevacion a escritura publica (43).

En nuestro criterio solo un documento publico y autentico puede ser concebido como titulo ejecutivo, no por las solemnidades que dicha autorizacion supone, sino por lo que el encierra. Si bien ordenamientos juridicos como el costarricense consideran bajo determinados supuestos que el acuerdo de mediacion puede ser considerado un documento publico (44), es totalmente inapropiado concebirlo como un documento publico, y por ende como supuesto de un titulo ejecutivo (45). No siempre el mediador es un profesional del derecho y menos un funcionario publico; de ahi que el resultado de la mediacion recogido en el referido acuerdo, como documento privado, no se presume, con lo cual no constituye ni siquiera prueba semiplena y por lo tanto vale por y desde la confesion judicial (46). Solo elevando el acuerdo de mediacion a escritura publica o mediante su homologacion por un juez puede este acuerdo adoptar los caracteres que lo pueden concebir como un verdadero titulo ejecutivo.

Sin embargo, ambas posibilidades para lograr el caracter de titulo ejecutivo redundan en funcion de la actividad notarial, aun cuando no lo parezca en el caso de la homologacion judicial del referido acuerdo. Particulares estos que explicaremos seguidamente.

a. Homologacion judicial del acuerdo de mediacion: la intervencion notarial en la jurisdiccion voluntaria

La homologacion judicial del acuerdo de mediacion por lo general es establecida en aquellos supuestos en los cuales el proceso de mediacion surge en medio de un proceso judicial o cuando simplemente las materias sobre las que este versa no son de derecho dispositivo, digase esencialmente los asuntos comprendidos dentro del derecho de familia (47). Sin embargo, vale la pena preguntarnos si no es factible realizar esta homologacion ante un notario publico sin necesidad de elevar a escritura publica el acuerdo de mediacion. Pues es esta una de las principales materias de la denominada jurisdiccion voluntaria que puede, sin lugar a dudas, ser transmitida al ejercicio de la actividad notarial (48).

El tratamiento de la jurisdiccion voluntaria por parte del notariado es un tema complejo, a partir de las dificultades teoricas y doctrinales que existen en torno a aquella, si bien constituye una permanente reivindicacion del notariado latino (49). Multiples son los argumentos que pudieran brindarse para ello: desde la necesidad de que los tribunales ganen en eficiencia y rapidez, al depurar de su conocimiento aquellos procesos que no son compatibles estrictamente con la funcion que desempenan, hasta el propio estudio de la funcion notarial. La cual se convierte en el principal fundamento de la razon de conocimiento de los asuntos de jurisdiccion voluntaria.

El prestigio que el notariado se ha ganado dentro de la sociedad, al brindar seguridad juridica a los actos en los que interviene, dotando a los mismos de la fe publica de la cual esta investido, ha borrado para siempre conceptos como el de funcion notarial tipica y atipica (50). Como profesional del derecho, el notario es elegido a partir de un estricto proceso en el que debe demostrar sus conocimientos en diversas materias del derecho, su probidad y respeto moral, para finalmente quedar investido de la fe publica notarial.

Mediante su actuar, a partir de la autorizacion de documentos autenticos y exactos, protege las libertades individuales en las relaciones personales, patrimoniales y familiares en las que interviene, al tiempo que vela por el cumplimiento estricto de la legalidad y dota los actos en que interviene, sin conflictos, ni contiendas, de la legitimidad necesaria para que los mismos resulten eficaces; que es el fin que se persigue con la jurisdiccion voluntaria. De ahi que no se haya dudado en afirmar que el notariado es "la magistratura de la jurisdiccion voluntaria" (51).

La jurisdiccion voluntaria tecnicamente no es jurisdiccion, puesto que es una funcion ajena a la propiamente jurisdiccional. La misma se desarrolla mediante recurso sin contradiccion e inexistencia de conflicto y partes. Simplemente existe un peticionario que persigue el pronunciamiento del organo competente, para certificar la existencia de los hechos que la norma contempla o la autenticidad de la situacion de hecho o relacion juridica, de la cual pueda nacer o desarrollarse un nuevo estado juridico, que no puede pertenecer ni se constituye en detrimento de un tercero.

Las resoluciones que sustentan los pronunciamientos de la materia no gozan del caracter de cosa juzgada, por lo que son susceptibles de impugnacion por terceros cuyos derechos resulten eventualmente afectados por el pronunciamiento. El cual solo se realizara conforme a lo presentado y en los limites expuestos por el peticionario, y que tiene, en criterio de CHINEA GUEVARA, el objetivo directo de certificar hechos y relaciones juridicas concretas. En tal sentido, constituyen los instrumentos idoneos para probar su existencia (52).

En materia de intervencion notarial en asuntos de jurisdiccion voluntaria y en el ejercicio en si mismo considerado de la funcion notarial, no nos es dable olvidar que la fe publica, a traves de sus notas de exactitud y de integridad, se materializa en la propia existencia del instrumento publico notarial. En este documento coinciden los caracteres de ser publico y autentico, si bien tradicionalmente estos conceptos han sido indistintamente utilizados. Debemos tener presente que el documento es publico, por haberse formado en el ejercicio de una actividad publica, que a su vez incide en su concepcion como documento autentico, lo que se manifiesta no ya en la propia concepcion del documento sino en su eficacia, en su condicion para producir efectos por si mismo, sin que sea necesaria una intervencion oficial ulterior. Es decir, implica, al decir de NUNEZ LAGOS, que lleva en si propio su fuente de prueba: prueba por si mismo y se prueba a si mismo (53).

Si bien la interrelacion de estos conceptos pudiera parecer muy sencilla, en ella se integran tres elementos, puesto que la concepcion publica del documento define, al decir de Rodriguez Adrado, el sentido subjetivo del documento autentico, entendiendose como aquel que por si solo -autonomia--hace fe -eficacia maxima--de la real procedencia del autor (54); esto a su vez determina la autenticidad corporal del instrumento, es decir, la correspondencia exacta con la matriz cuando de copias se trata, los signos formales in genere que le acreditan como documento publico de la especie a que pertenezca y la conservacion de la integridad documental con posterioridad a su autorizacion; al tiempo que determina la autenticidad ideologica, que implica su adecuacion a la verdad, la coincidencia real entre el aetum y su narracion documental, el dictum (55).

b. La elevacion a escritura publica del acuerdo de mediacion. Principales dilemas

si bien el camino para lograr que la homologacion del acuerdo de mediacion se lleve por la via notarial es todavia un poco escabroso, no sucede asi con la elevacion a escritura publica del acuerdo de mediacion, a partir del aporte en la notaria de copia tanto de las actas de la sesion constitutiva como del acta final del procedimiento de mediacion. La elevacion a escritura publica del acuerdo de mediacion significa un procedimiento de conversion formal del documento privado, el cual adquiere el caracter de autentico en los terminos anteriormente esgrimidos. La elevacion a documento publico de cualquier documento privado no es meramente un reconocimiento del negocio juridico instrumentado en aquel, visto el concepto de reconocimiento en su concepcion mas amplia, como generalidad y no como especie (56). En este sentido pudiera resultar sumamente controvertido poder determinar si el acuerdo de mediacion elevado a escritura publica pudiera devenir en un reconocimiento in forma communi o in forma speciali o ex certa scientia, tomando en consideracion que si bien en el primero solo se reconoce el acuerdo de mediacion tal cual ha sido concebido por las partes en el arreglo del conflicto, siendo la escritura una mera reproduccion de este, cabria, al menos en principio, la posibilidad de que en el segundo tipo de reconocimiento las partes pudieran sustituir o modificar alguna de las convenciones a las que se hubiera arribado por concepto del acuerdo.

Se configuraria asi, en el primer supuesto, un titulo que solo es declarativo o probatorio, cuyo contenido queda revestido de la eficacia del instrumento publico notarial, mientras que en el segundo supuesto la escritura deja de ser meramente recognositiva para asumir un caracter constitutivo o dispositivo. En este supuesto la eficacia de la intervencion notarial deja de ser exclusivamente sobre documento para acceder al contenido de la relacion juridica de la cual aquella es forma, es decir, el acuerdo de mediacion. Se materializa en este ultimo caso, como bien afirma Rodriguez Adrados, "un dualismo instantaneo, porque el otorgamiento de la escritura publica supone la extincion del contrato primordial, con respecto a los efectos ya producidos por este y de aquellos aspectos transitorios que no suelen llevarse a la escritura publica" (57).

En cualquiera de los supuestos anteriormente esgrimidos, lo cierto es que la escritura publica interfiere en el acuerdo de mediacion ya sea solo en el aspecto instrumental o en este y en el negocial. Y es que no es para nada desdenable que se conciba que en el interregno que media entre la adopcion del acuerdo y la elevacion a escritura publica puedan existir determinados cambios o modificaciones en algunos de los acuerdos a los que se ha arribado producto del proceso de mediacion. Estas modificaciones siempre podran venir tanto del actuar del propio notario como de las partes, sin embargo, en cualquier supuesto, el notario como fedatario publico y mediador en potencia es quien debe garantizar en el uso de sus funciones, y especialmente la de asesoramiento, el sostenimiento del acuerdo de mediacion alcanzado, aun cuando este tenga modificaciones.

El tema de las transformaciones que pudiera tener la escritura de elevacion con respecto al acuerdo no es para nada pacifico en la doctrina (58). Sin embargo, debemos tener presente que estas pueden surgir desde el propio momento en que el notario realiza el control de la legalidad de cada una de las prestaciones que se han adoptado, velando por la equidad de las mismas y por la proteccion imparcial de cada una de las partes; pero al mismo tiempo el notario puede intervenir para garantizar la efectividad de estos acuerdos por el periodo de tiempo en que sea necesario, siempre y cuando aquellas, en virtud de las caracteristicas del ejercicio que dicha funcion conlleva, decidan la intervencion de un tercero que controle el proceso de ejecucion del acuerdo. Resulta loable que en este iter del proceso de mediacion las partes declaren en el propio instrumento la posibilidad de que el notario intervenga, no ya de una forma pasiva, como sujeto controlador exclusivamente, sino tambien de forma activa, asesorando a cada una las partes sobre el cabal cumplimiento del acuerdo.

Debatible se torna el tema de la elevacion del acuerdo a escritura publica, cuando verse sobre temas de derecho no dispositivo, como pudiera ser todo lo relativo a las normas del ejercicio de la patria potestad y sobre los discapacitados. En este punto sobresalen las posiciones de quienes consideran que estas materias deben ser excluidas de la mediacion, de otra parte estan quienes piensan que solo podran ser aprobados acuerdos con respecto a estas materias siempre que tengan la aprobacion judicial (59), y finalmente los que discurren en el hecho de que la intervencion notarial ofrece garantias suficientes para el ejercicio y proteccion de los derechos de los sectores mas vulnerables protegidos por normas de ius cogens, en cualquier caso manteniendo una postura sistemica con respecto al resto del ordenamiento juridico (60) y con las ultimas tendencias a nivel internacional sobre la materia.

Consideramos prudente que el notario, en el ejercicio del control de los acuerdos adoptados, vele tambien por la proteccion de los intereses de los sectores mas vulnerables, y que solo se necesite la intervencion del fiscal o de los jueces cuando lo pactado sea lesivo o perjudique a los menores, o bien cambien las circunstancias que llevaron a las partes a adoptar el referido acuerdo y se corra el riesgo de un resquebrajamiento de los derechos de dichos sujetos.

Reflexiones finales

La mediacion es una formula de resolucion extrajudicial de conflictos consistente en un metodo que desarrolla un tercero imparcial y neutral, con suficiente capacitacion profesional para intentar que las partes lleguen a un acuerdo y superen sus controversias. La mediacion es un sistema voluntario, flexible y confidencial.

Cuando se habla de prevencion de conflictos por el notario, esta puede escindirse en dos areas juridicas: en la redaccion de una clausula de prevision de los conflictos sucesorios-familiares, y como garantia del acuerdo perfeccionado.

Atendiendo al principio de autonomia de la voluntad que rige a los testamentos, el disponente posee la facultad de nombrar una persona concreta que pueda fungir como mediador en caso de suscitarse un litigio entre los herederos en cuanto a la particion y administracion de la herencia, sin que ello contravenga las normas del codigo civil Cubano.

No siempre el mediador es un profesional del derecho, y menos un funcionario publico, de ahi que el resultado de la mediacion recogido en el referido acuerdo, como documento privado, no es ni siquiera prueba semiplena y por lo tanto vale por y desde la confesion judicial, y por ende no es autentico. Solo elevando el acuerdo de mediacion a escritura publica o mediante su homologacion por un juez puede este acuerdo adoptar los caracteres que lo pueden constituir en un verdadero titulo ejecutivo.

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NOADIS MILAN MORALES **

JORGE LUIS ORDELIN FONT ***

RAUL JOSE VEGA CARDONA ****

* Mencion en el concurso Nacional "Dr. Ruben Abreu Rodriguez" de la sociedad del Notariado Cubano, 2013.

Fecha de recepcion: 31 de marzo de 2014. Fecha de aceptacion: 2 de marzo de 2015. Para citar el articulo: N. MILAN MORALES, J. L. ORDELIN FONT y R. J. Vega cardona. "La intervencion notarial en la mediacion. Consideraciones de lege ferenda en la prevencion/resolucion de conflictos en el ordenamiento juridico Cubano", Revista de Derecho Privado, Universidad Externado de Colombia, no. 28, enero-junio de 2015, pp. 403-433.

** Especialista en derecho civil y Familia por la propia universidad. Candidata a doctora en Ciencias Juridicas. Profesora asistente de Derecho Procesal Civil de la Facultad de Derecho de la Universidad de Oriente, Santiago de Cuba, Cuba. Contacto: nmilan@fd.uo.edu.cu

*** Especialista en derecho civil y Familia por la propia universidad. Candidato a doctor en Ciencias Juridicas. Notario. Profesor asistente de Derecho Notarial de la Facultad de Derecho de la Universidad de Oriente, Santiago de Cuba, Cuba. Contacto: jlordelin@fd.uo.edu.cu

**** Especialista en derecho civil y Familia por la propia universidad. Candidato a doctor en Ciencias Juridicas. Juez profesional no permanente del Tribunal Provincial de Santiago de Cuba. Profesor asistente de Derecho Notarial de la Facultad de Derecho de la Universidad de Oriente, Santiago de Cuba, Cuba. Contacto: rvega@fd.uo.edu.cu

(1) Cfr. Primera Propuesta de implementation experimental de la mediacion, conforme las posibilidades que ofrece la LPCALE, elaborada por la Dra. Ivonne Perez Gutierrez, Master Yamila Gonzalez Ferrer y Lic. Jane Manso Lache, miercoles 25 de septiembre de 2013. Este documento fue facilitado por la profesora Gonzalez Ferrer; el mismo no ha sido publicado pues es objeto de estudio para su implementacion en el pais.

(2) JOSE REINALDO VENEGAS PEREZ, La funcion notarial preventiva de litigios. La mediacion notarial, trabajo de investigacion para optar al titulo de especialista en Derecho Notarial, dirigido por la Dra. Caridad del Carmen Valdes Diaz, La Habana, diciembre de 2006. Un ejemplar de este trabajo esta depositado en el departamento de derecho civil y de Familia, Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana, Cuba.

(3) Cfr. ESTRELLA MARINO SOTOMAYOR, JORGE LUIS ORDELIN FONT Y RAUL JOSE VEGA CARDONA, "Las actas de notoriedad: apuntes para un analisis doctrinal y practico", Revista Notario del Siglo XXI, no. 47, enero-junio de 2013, Madrid.

(4) ARMANDO CASTANEDO ABAY, Mediacion para la gestion y solucion de conflictos, ciudad de la Habana, ONBC, 2009, p. 5.

(5) OSVALDO ALFREDO GOZAINI, La mediacion. Una nueva metodologia para la resolucion de controversias, ponencia presentada al i Congreso Internacional de Derecho Procesal, La Habana, 2007, p. 8.

(6) Diccionario de la Lengua Espanola Real Academia Espanola, t. II, 21.a ed., Madrid, Espasa, 1992.

(7) JAY FOLBERG Y ALISON TAYLOR, Medios alternativos de solucion de controversias, Mexico, Limusa, 1997, p. 28.

(8) JUAN CARLOS TORREGO, cit. En PETZOLD RODRIGUEZ, Maria, "algunos metodos alternos de resolucion de conflictos y su consagracion en la constitucion de la republica Bolivariana de Venezuela: El arbitraje y la mediacion", en Fronesis, vol. 11, no. 2, Caracas, 2004.

(9) LUIS OCTAVIO VADO GRAJALES , Medios alternativos de resolucion de conflictos. Mecanismos para acercar la justicia a la sociedad, p. 5. Disponible en: http://comunidad.vlex.com/aulavitual Consultado el 11 de diciembre de 2011.

(10) La mediacion es un procedimiento mas informal que el arbitraje. Si bien en la mediacion el resultado se determina por voluntad de las partes, en el arbitraje el resultado emerge de una norma objetiva que es la ley aplicable. La mediacion es un procedimiento basado en intereses, el arbitraje es un procedimiento basado en derechos. En la mediacion el resultado debe ser aceptado por ambas partes de acuerdo a la respuesta de sus intereses y necesidades, por consiguiente una parte debe convencer a la otra o negociar con ella; el mediador es solo el conducto de comunicacion entre partes. En el arbitraje las partes presentan la defensa de sus intereses y derechos ante el arbitro que es quien decidira la controversia conforme a derecho. El arbitraje es un medio de heterocomposicion de los intereses en conflicto, porque el arbitro, un tercero, decide la solucion. El procedimiento arbitral propiamente dicho concluye con la dictacion del laudo arbitral que tiene la caracteristica de cosa juzgada. Apud. GOZAINI, ob. Cit.; VADO GRAJALES, ob. Cit.; PETZOLD RODRIGUEZ, ob. Cit., p. 14.

(11) Cfr. VADO GRAJALES, ob. Cit., p. 3.

(12) GOZAINI, ob. Cit., p. 16.

(13) Para ser un buen mediador se requiere contar con las siguientes cualidades: a) ser confiable; b) buen oyente; c) perceptivo; d) conocedor del conflicto; e) poseedor de una seria intencion de ayudar; f) tener habilidad para la comunicacion; g) ser imaginativo; h) flexible; i) neutral; j) imparcial; k) paciente; l) de buen humor; ll) persuasivo; m) sigiloso (respetando la confidenciali dad y las normativas que le impiden violar cualquier secreto); n) creativo; o) capaz de captar los intereses distinguiendolos de las posiciones; q) conciliador; r) eficaz; s) conocedor de tecnicas y procedimientos para conducir a la resolucion del conflicto. Cfr. ZULEMA WILDE, LUIS M. GAIBROIS, ANA A.M. de CERIANI CERNADAS Y ALEJANDRO NOZIGLIA, cit. Por GOZAINI, ob. Cit., p. 16.

(14) GABRIELA MALDONADO ORIAS, Propuesta de Mediacion y Arbitraje en Propiedad Indus-trial para la Comunidad Andina de Naciones, obra suministrada por la universidad Andina Simon Bolivar, Bolivia, p. 26. Disponible en: http://intranet.comunidadandina.org/Documentos/BDA/boint-0006.pdf consultado el 11 de diciembre de 2012.

(15) diferentes autores abordan la mediacion como medio alternativo de resolucion de conflictos, haciendo especial enfasis en las premisas a tener en cuenta para su eficaz aplicacion, entre los que cabe citar a CLOKE, COBB, COHEN Y FLOYER.

(16) CASTANEDO ABAY, ob. Cit., p. 71.

(17) Cfr. ENRIQUE GIMENEZ-ARNAU, Derecho notarial, Pamplona, universidad de Navarra, 1976, p. 483.

(18) MARIA SILVANA CLERICI DE ROVIRA, La mediacion para resolver conflictos, Mexico, Pax, 1997, p. 98 ss.

(19) VENEGAS PEREZ, ob. Cit., p. 61.

(20) Resolucion del XXIV congreso Internacional del Notariado Latino, celebrado en octubre de 2004 en Mexico.

(21) Art. 10, inc. ll) de la Ley 50/1984 del 28 de diciembre, "de las notarias estatales".

(22) Cit. Por RAFAEL GOMEZ-FERRER SAPINA, "Jurisdiccion voluntaria y funcion notarial", en Revista Juridica del Notariado, no. i extraordinario 1992, p. 122.

(23) La importancia del instrumento publico notarial, su caracter autentico y probatorio que incide en el realce del actuar del notario en el actual trafico, ha sido solidamente argumentado por la doctrina nacional y foranea. Cabe citar a LEONARDO B. PEREZ GALLARDO y ISIDORO LORA TAMAYO RODRIGUEZ, Derecho notarial, t. 11, La Habana, Felix Varela, 2006; Pedro Pablo Llaguno, Codigo Notarial y legislacion complementaria, recopilado y anotado, Jesus Montero, Editor, La Habana, 1950; GIMENEZ-ARNAU, ob. Cit.; MIGUEL FERNANDEZ CASADO, Tratado de notaria, t. I, Madrid, Imprenta de la viuda de M. Minuesa de los Rios, 1895; Augusto Diego Lafferriere, Curso de Derecho notarial, Lulu.com, Provincia de entre Rios, 2008.

(24) El notario puede dar fe tanto de los hechos o actos que ocurren ante el y por tanto son presenciados y percibidos por el mismo, como de los hechos o actos de terceros y que el notario no ha presenciado ni percibido. En el primer caso estamos hablando de la denominada fe publica originaria, mientras en el segundo nos referimos a la fe publica derivada.

(25) ALFONSO GAVALLE CRUZ, "Hay un tiempo para cada cosa", en: www.notariosyregistradores.com Consultado el 25 de abril de 2010.

(26) sobre las caracteristicas de la familia cubana actual cfr., entre otros, Patricia Ares Muzio y MARIA ELENA BENITEZ PEREZ, "Familia cubana: nuevos retos y desafios a la politica social", en Novedades en Poblacion, ano 5, no. 10, 2009. Disponible en: http://www.cedem.uh.cu/Revista/ portada.html A nivel internacional, RODRIGO BERCOVITZ RODRIGUEZ-CANO (coord.), Manual de derecho civil, Sucesiones, 2d ed., Bercal, 2012, p. 125; JOSE LUIS LACRUZ BERDEJO et al., El nuevo regimen de la familia. Filiacion, patria potestad, economia del matrimonio y herencia familiar, Cuadernos Civitas, 1981, pp. 187 y ss.

(27) FERNANDO RODRIGUEZ PRIETO, "La prevision del conflicto sucesorio en el testamento", El Notario del Siglo XXI, no. 44, Madrid, 2013, p. 150.

(28) "La institucion de heredero no puede estar sujeta a condicion ni a termino": art. 481 codigo civil, Ley 59/1987 de 16 de julio.

(29) En nuestro pais son herederos especialmente protegidos o legitimarios los hijos o sus descendientes en caso de haber premuerto aquellos; el conyuge sobreviviente; y los ascendientes que no esten aptos para trabajar y dependan economicamente del causante. Cfr. art. 493.1 Codigo Civil, Ley 59/1987 de 16 de julio.

(30) "La libertad de testar se limita a la mitad de la herencia cuando existen herederos especialmente protegidos": art. 492.1 Codigo Civil Ley 59/1987 de 16 de julio.

(31) Segun el articulo 482 del Codigo Civil, es facultad del testador designar sustitutos a los herederos instituidos para el caso en que estos mueran antes de el, o no puedan aceptar o renuncien a la herencia; extensiva por analogia a la figura del legado con el cumplimiento de los requisitos exigidos en el Dictamen 4 de 2008 de 15 de octubre de la Direccion de Registros y Notarias del Ministerio de Justicia.

(32) JUAN ALVAREZ SALA-WALTHER, "Pasado y futuro del albaceazgo", en El Notario del Siglo XXI, no. 50, Madrid, 2013, p. 151.

(33) CASTANEDO ABAY, ob. Cit., p. 169.

(34) Ibid., p. 170.

(35) TERESA HUALE MANSO, La mediacion en as-untos civiles y mercantiles. La transposicion de la Directiva 2008/52 en Francia y en Espana, La Ley, Madrid, p. 29. LETICIA GARCIA VILLALUENGA y CARLOS ROGEL VIDE, Mediacion en asuntos civiles y mercantiles. Comentarios a la Ley 5/ 2012, Reus e Instituto complutense de Mediacion y Gestion de conflictos, Madrid, 2012.

(36) Sobre el contenido de este acuerdo y las sugerencias para su redaccion, cfr. Castanedo Abay, ob. Cit., p. 171 ss.

(37) JOSE CHIOVENDA, Principios de derecho procesal civil, trad. de la 3.a ed., prologo y notas de Jose CASAIS Y SANTALO, t. i, Madrid, Reus, 1922, p. 56.

(38) Al respecto cfr. MARIA ANGELES PEREZ CEBADERA, "La ejecutoriedad del acuerdo de mediacion", en Revista de Jurisprudencia, no. 2, 15 de enero de 2013.

(39) JUAN MONTERO AROCA et al., Derecho Jurisdiccional u, Proceso Civil, 10.a ed., Valencia, Tirant Lo Blanch, 2001, p. 757.

(40) Cfr., entre otros, MANUEL ORTELLS RAMOS et al., Derecho Procesal Civil, 12.a ed., Thomson Reuters Arazandi, Madrid, 2013 p. 620; Victor Jimeno Cendra, Derecho Procesal Civil i El proceso de declaracion. Parte General, 3.a ed., Reus, Madrid, 2010, p. 566, MONTERO AROCA, ob. Cit.; Lino Enrique Palacio, Manual de derecho procesal civil, Abeledo Perrot, Buenos Aires, 2003.

(41) mas de una sentencia a nivel internacional ha consagrado los criterios expuestos en torno a la concepcion de los titulos ejecutivos. Por ejemplo, la Sala de Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogota, D.C., en sentencia dictada el 27 de septiembre de 2010, en un proceso ejecutivo, siendo el magistrado ponente Ivan Alfredo Fajardo Bernal, refrendo en relacion al caracter obligacional del titulo: "la obligacion debe ser expresa, en virtud de que debe aparecer de manera manifiesta en la redaccion del documento o documentos, esto es, de manera explicita, nitida, patente y estar perfectamente delimitada, porque las obligaciones implicitas no pueden ser cobradas ejecutivamente, comoquiera que no es posible deducirlas por razonamientos ni por interpretaciones personales indirectas; ademas la obligacion debe ser clara, o sea estar determinada en el titulo en cuanto a su naturaleza y elementos que la componen, o estar formulada de tal manera que pueda determinarse, sin que quepa duda sobre su existencia y caracteristicas, y finalmente exigible, esto es, que pueda cumplirse inmediatamente, ya que por regla general, la sola exigibilidad autoriza el mandamiento ejecutivo, de lo contrario, la obligacion no puede ser cobrada mientras el deudor no haya sido constituido en mora, como ocurre con las obligaciones de hacer (art. 1610 del Codigo Civil)". Por su parte, la 4.a Sala de la Corte Suprema de Chile, en sentencia de casacion, Fondo Civil, dictada el 22 de septiembre de 1994, siendo ponente Bullemore Gallardo, rol 20.716-93, resolvio: "Es decir, es un procedimiento que se funda en un titulo determinado, senalado por la ley, y que no puede ser construido mediante razonamientos juridicos o deducciones practicas, pues su caracter de indubitado nace de su naturaleza misma. Lo anterior queda demostrado con la enumeracion de los unicos titulos con fuerza ejecutiva que se contiene en el articulo 434 del Codigo de Procedimiento Civil para las obligaciones de dar en el articulo 530 del mismo cuerpo legal, que lo reproduce, para las obligaciones de hacer y, por ultimo, en el articulo 544 para las obligaciones de no hacer".

(42) En este sentido se ha pronunciado el articulo 12 de la Ley 24.573, de Mediacion y Conciliacion Civil y Comercial, de la Republica de Argentina, sancionada el 4 de octubre de 1995, promulgada el 25 de octubre de 1995; asi como el articulo 47 de la Ley de Arbitraje y Mediacion de la Republica de Ecuador, RO/145 de 4 de septiembre de 1997.

(43) Eduardo Trigo Sierra y Antonio Jose Moya Fernandez, "La mediacion civil y mercantil en Espana y en el Derecho Comparado: A proposito del Real Decreto-Ley 5/2012", en Actualidad Juridica Uria Menendez / 32-2012.

(44) Si bien se reconoce en el articulo 9 de la Ley 7727/1997, de 9 de diciembre, sobre "Resolucion alterna de conflictos y promocion de la paz social", que los acuerdos de conciliacion judiciales, una vez homologados por el juez, y los extrajudiciales, tendran autoridad y eficacia de cosa juzgada material y seran ejecutorios en forma inmediata, posteriormente se reconoce el caracter de documentos publicos de los acuerdos logrados en procesos de mediacion, siempre que el acuerdo fuere producto de una conciliacion judicial, o mediare la autorizacion de un mediador de una oficina publica del Estado en ejercicio de sus funciones, o si lo autorizare un mediador o conciliador profesional, que sea notario publico o este asistido por un notario publico en forma permanente, de lo cual quedara constancia en el documento y en el protocolo del profesional indicado.

(45) De hecho constituyo este uno de los principales puntos de disquisicion durante la discusion y posterior aprobacion del Decreto-Ley 5 de 2012, que establece el procedimiento de mediacion civil y mercantil, en el Reino de Espana, ante la propuesta que hacia el proyecto de otorgar al acuerdo de mediacion, documentado en forma no fehaciente, "eficacia ejecutiva". Establecia la propuesta que "sera titulo suficiente para instar la ejecucion forzosa en los terminos previstos en la LEC, siempre que a la demanda ejecutiva se acompane copia de las actas de la sesion constitutiva y final del procedimiento".

(46) Rafael Nunez-Lagos, "concepto y clases de documentos", en Revista de Derecho Notarial, XVI, abril-junio de 1957.

(47) cuando en el procedimiento de mediacion estuvieren involucrados intereses de incapaces y se arribare a un acuerdo, este debe ser posteriormente sometido a la homologacion judicial del juez sorteado, en las mediaciones oficiales, o del juez competente que resultare sorteado, en las mediaciones privadas. Cfr. art. 12 del decreto 622/95 argentino, de 25 de octubre. Por su parte el articulo 61 del "Proyecto de ley de medios de resolucion de conflictos" de Paraguay establece que el acuerdo de mediacion obliga a las partes desde el momento que ellas y el mediador suscriban el acta de mediacion que lo documente, y tendra los efectos de cosa juzgada desde el momento en que el juez competente lo homologue. Si el acuerdo de mediacion tuviera lugar existiendo un juicio pendiente, sera competente para homologarlo el juez de la causa, y la homologacion producira ademas el efecto de terminar el proceso. Similar posicion sostiene la norma espanola anteriormente referida en su articulo 25, cuando establece dos modalidades de acuerdos, segun que el procedimiento de mediacion se haya desarrollado estando pendiente el proceso judicial--o arbitral--, o bien traiga causa de un compromiso de mediacion. En el primer caso, el acuerdo de mediacion podra ser homologado por el juez mediante auto, mientras que en el segundo caso la ejecucion forzosa del acuerdo de mediacion requiere su elevacion a escritura publica.

(48) como materia de jurisdiccion voluntaria pero en sede judicial ha sido concebida la validacion del acuerdo de mediacion en la "primera propuesta de implementacion experimental de la mediacion, conforme las posibilidades que ofrece la LPCALE", y de acuerdo a lo establecido en los articulos 578 y 585 del propio cuerpo normativo, tanto en acuerdos de mediacion extrajudicial como preprocesal. Cfr. Decreto-Ley 141/2006 de 27 de septiembre.

(49) La misma ha sido profusamente estudiada por la doctrina notarial y expuesta en numerosos congresos y jornadas nacionales e internacionales del Notariado, entre los que sobresalen: el IV Congreso Notarial espanol celebrado en Madrid en el ano 1991 y el Primer Congreso Internacional del Notariado Latino celebrado en Buenos Aires en 1948, Mexico en 1965 (el VIII) y el de Cartagena de Indias en 1992 (el XX) y tambien la Jornada Notarial Iberoamericana (XIII) celebrada en Asuncion en junio de 2008. Dentro de la doctrina notarial cfr.: Josefina Chinea Guevara, "Jurisdiccion voluntaria y funcion notarial", en Leonardo B. Perez Gallardo e Isidoro Lora-Tamayo Rodriguez, Derecho Notarial, t. II, La Habana, Felix Varela, 2006, p. 41; Maria Elena cobas cobiella; Antonio Hurtado Perez y Nancy Ojeda Rodriguez, "La jurisdiccion voluntaria", en Revista Juridica, no. 19, de abril-junio de 1988, ano IV, La Habana; Antonio Fernandez de Bujan, El problema de la naturaleza juridica de la jurisdiccion voluntaria a la luz de la experiencia historica, disponible en: http//www.fd.uo.edu.cu/asignaturas/notarial/ Consultado el 11 de octubre de 2011; vicente Font Boix, El notario y la jurisdiccion voluntaria, ponencia presentada al VIII congreso Internacional del Notariado Latino, ciudad de Mexico, I a 9 de octubre. Disponible en: http//www.fd.uo.edu.cu/asignaturas/notarial/ Consultado el II de octubre de 2011; Rafael Gomez-Ferrer Sapina, ponencias de la delegacion espanola, "Tema I Jurisdiccion voluntaria y funcion notarial", Revista Juridica del Notariado, no. I extraordinario 1992, XX Congreso Internacional del Notariado Latino, Cartagena de Indias; Rafael Gomez-Ferrer Sapina, "Jurisdiccion voluntaria", en Leonardo B. Perez Gallardo e Isidoro Lora-Tamayo Rodriguez, Derecho Notarial, t. II, La Habana, Felix Varela, 2006, p. 228 ss.

(50) La distincion entre la funcion notarial tipica y la atipica radica, esencialmente, en la forma en que se realiza la dacion de fe. Cuando el objeto de la misma lo constituyen hechos y actos juridicos que ocurren ante el notario, se habla de funcion notarial tipica, mientras que se denomina atipica toda aquella que queda fuera de este ambito, como pueden ser los juicios de calificacion de las actas de notoriedad. Estas diferencias han quedado hoy superadas por la doctrina: cfr. Gomez-Ferrer Sapina, ob. Cit., p. 135.

(51) NERI, I., Tratado Teorico y Practica de Derecho Notarial, vol. I, parte general, cit. Por Diego Lafferriere, Augusto, Curso de Derecho notarial, provincia de entre Rios, Lulu.com, 2008, p. 32.

(52) JOSEFINA CHINEA GUEVARA, "Jurisdiccion voluntaria y funcion notarial", en PEREZ GALLARDO y Lora-Tamayo Rodriguez, Derecho Notarial, t. II, cit., p. 51 ss.

(53) RAFAEL NUNEZ-LAGOS, "Los esquemas conceptuales del instrumento publico", en Revista de Derecho Notarial, julio-diciembre, 1953, p. 149.

(54) ANTONIO RODRIGUEZ ADRADOS, "Naturaleza juridica del documento autentico notarial", en Revista de Derecho Notarial, XLL-XLII, julio-diciembre de 1963, p. 155.

(55) Ibid., p. 160-161.

(56) cabe distinguir la elevacion de escritura publica del reconocimiento que se realiza de la firma o el contenido del documento privado, propiamente dicho: en este ultimo supuesto, el hecho del reconocimiento no convierte en autentico el documento que contiene el negocio, pues constituye, al decir de la doctrina, una adicion de una diligencia funcionarista, pero no una con version formal, propiamente dicha. Para Rodriguez Adrados, el documento es heterontico, nunca autentico: cfr. Rodriguez Adrados, ob. Cit., p. 162. En el ordenamiento juridico Cubano el reconocimiento de firma y del contenido del documento privado constituye un titulo ejecutivo que genera la ejecucion, siempre que el titulo de credito sea liquido, vencido y exigible, y solo procede ante la autoridad judicial, previo el cumplimiento del procedimiento establecido, de tal forma que resulta improcedente concebir el reconocimiento de firma o de contenido de un documento privado con efectos de titulo ejecutivo; aunque el articulo 121 b) de la Resolucion 70/1992, "reglamento de las Notarias Estatales", de 9 de junio, considera como otros documentos notariales "la identificacion o legitimacion de firmas, libros o documentos que autorice el Notario", teniendo este que dar fe de la legitimidad de la firma de quien se trate o del documento, en su caso. La regulacion que al respecto hace la norma no es por lo demas del todo clara, pues si bien por momentos hace creer que nos encontramos ante un supuesto del reconocimiento que hemos venido comentando, lo cierto es que posteriormente, en la regulacion que hace en el articulo 124, habla de la necesidad de que la firma que se legitime se estampe ante notario; y si no fuere asi, este debera cerciorarse de que es la misma que la persona acostumbra a usar en todos sus actos, no asumiendo responsabilidad alguna por el contenido del documento cuya firma legitima, y existiendo la posibilidad de abstencion si dicho contenido fuere contrario a derecho. De ahi que en mas de una ocasion no queda claro si lo que se esta haciendo es el reconocimiento de una firma que se estampo en un documento previo al reconocimiento o coetaneo, con este, en cualquier caso, queda claro que no es este el reconocimiento que genera un titulo ejecutivo del credito. Resulta sumamente interesante la regulacion que al respecto hace la ley rituaria civil nacional cuando establece que reconocida la firma, quedara preparada la ejecucion, aunque se niegue la deuda, mientras que reconocida la deuda, aunque se niegue la firma, igualmente quedara preparada la ejecucion. Cfr. arts. 121 b), 124 y 125 de la resolucion 70/1992, de 9 de junio, reglamento de las notarias estatales, y arts. 486, 487 y 491 de la Ley 7/1977, de 19 de agosto, "Ley de Procedimiento Civil, Administrativo, Laboral y economico", modificada por el Decreto Ley 141/2006, de 27 de septiembre.

(57) ANTONIO RODRIGUEZ ADRADOS, "El concurso de documentos", en El Notario del siglo XXI, no. 49, mayo-junio de 2013, p. 6.

(58) En contra pueden consultarse las opiniones de Jose Rojas, ?Es la mediacion la panacea de la resolucion de conflictos del siglo XXI? Aspectos mas importantes del Real Decreto-ley 5/2012, de 5 de marzo, de mediacion en asuntos civiles y mercantiles. Disponible en: www.abbantia.com

(59) A nivel internacional es patente la posicion que trata de disminuir el dirigismo, por parte de los poderes publicos, sobre las decisiones adoptadas con respecto a los menores hijos, cuya intervencion esta limitada a los supuestos en que en el ejercicio de la funcion se lesione o ponga en peligro al menor. Cfr. Sts 97/2005 (Sala de lo Civil, Seccion 1.a), de 14 de febrero, Ponente: Jose Almagro Nosete. Comentada por Victor Moreno Velasco, "La ejecucion del acuerdo de mediacion en la relacion a las materias no disponibles en las crisis matrimoniales. Una propuesta de solucion", en La Ley, 12 de junio de 2012. Disponible en: http://handlermmi. mediaswk.com/pdfView.ashx?url_data_id=868347

(60) Si bien el Decreto-Ley 154/1994, "El Divorcio Notarial", de 6 de septiembre, contempla la posibilidad de adoptar decisiones con respecto a los menores hijos, lo cierto es que en la redaccion del anteproyecto de codigo de Familia existen criterios contrapuestos en cuanto a la factibilidad de mantener el divorcio notarial con hijos e hijas menores de edad. La comision redactora se afilia al criterio de que cuando existen hijos e hijas menores de edad el divorcio debe efectuarse por la via judicial. Para esta comision, de tomarse la decision de mantener el divorcio notarial con hijos e hijas menores de edad, este debe ser siempre con la presencia del fiscal (hacemos la propuesta de como debe redactarse), puesto que hay elementos de la formulacion vigente que no deben mantenerse porque contradicen los principios rectores del derecho de familia y vulneran los derechos de nina, ninos y adolescentes consagrados en la convencion de los Derechos del nino. Cfr. anteproyecto de codigo de Familia, version de febrero de 2010. UNJC-MUNJUS-FMC.
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Author:Milan Morales, Noadis; Ordelin Font, Jorge Luis; Vega Cardona, Raul Jose
Publication:Revista de Derecho Privado
Date:Jan 1, 2015
Words:15366
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