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La internacionalizacion de una red intelectual. Revista Espiral de Artes y Letras, Bogota 1944-1958.

The Internationalization of an Intellectual Network. Espiral de Artes y Letras, Bogota 1944-1958

A internacionalizacao de uma rede intelectual. Revista Espiral de Artes y Letras, Bogota 1944-1958

Introduccion

En septiembre de 1940, provenientes de Republica Dominicana, arribaron a Puerto Colombia, Barranquilla el afamado caricaturista espanol Carlos Arveras (Blas) y su hijo de 23 anos Clemente Arveras Oria. Integrantes del voluminoso exilio que dejo tras de si la victoria de Francisco Franco en Espana, se radicaron en Colombia junto con cerca de 600 exiliados mas (1).

A su llegada a Bogota, Carlos Arveras comenzo a trabajar como caricaturista en El Tiempo, y su hijo, quien adopto el seudonimo de Clemente Airo por el que seria conocido en el pais, participo como redactor y jefe de redaccion en varias publicaciones de la capital. El padre pronto regreso a Republica Dominicana, pero Airo decidio radicarse en Bogota y, a partir de abril de 1944, publico en los Talleres Graficos Mundo al Dia la primera epoca de la revista Espiral de Artes y Letras (1944-1945) de la cual Luis Vidales fue su director, y el su editor.

La temprana vinculacion de Airo con las redes intelectuales colombianas le permitio iniciar dicho proyecto con la colaboracion y apoyo de personajes tan importantes para la vida nacional como lo fueron Luis Vidales, Ignacio Gomez Jaramillo, Otto Morales Benitez, entre otros. Este acercamiento no solo marco la composicion del comite editorial, principalmente colombiano, en la primera epoca, y de la mayor parte de las colaboraciones alli publicadas, sino tambien su caracter, en cuanto fue pensada como una revista de arte y literatura dirigida a un publico colombiano y no, como muchas de las revistas fundadas por exiliados en otros paises latinoamericanos, una revista de espanoles para espanoles (2).

Las conexiones establecidas con los intelectuales colombianos permitieron, con multiples dificultades, que la revista se convirtiera en una de las mas longevas del pais, pero paradojicamente en una de las menos recordadas. Espiral batallo durante sus 35 anos de existencia por crearse un espacio importante en el escenario cultural colombiano, pero carecio del impacto y difusion necesarios para mantenerse a flote. Esta situacion llevo a su propietario a impulsar con mayor ahinco, a partir de la segunda epoca (1948-1958), las conexiones internacionales de la revista y, con ello, vencer el aislamiento al que fue sometida dentro de las fronteras nacionales.

Para comprender el proceso de conformacion de la red intelectual que dio soporte a la edicion y publicacion de la revista Espiral, y su proceso de internacionalizacion, esta investigacion partio de la perspectiva en que las revistas son analizadas como objetos de estudio autonomos que cumplen una doble funcion tanto en la difusion de ideas, como en la formacion de redes intelectuales. Esta perspectiva pretende superar aquella que las consideraba como una fuente secundaria en el corpus de la literatura latinoamericana, y a las que se recurria de manera "quirurgica" en busca de los textos publicados alli. (3)

Son varios los volumenes colectivos que han contribuido a fortalecer los estudios sobre revistas culturales y su relacion con la reconstruccion de redes intelectuales. Entre estos se destacan los numeros de la revista America. Cahiers du CRICCAL coordinados por Claude Fell entre 1990 y 1996 (4), el numero doble publicado en la Revista Iberoamericana por Jorge Schwartz y Roxana Patino en 2004 (5), y los libros coordinados por Regina Crespo en 2010 (6), Aimer Granados en 2012 (7), y Hanno Ehrlicher y Nanette Riteler-Pipka en 2014 (8). Junto con estos existe una gran variedad de articulos, libros y tesis que han tenido como fuente principal una o varias revistas culturales y literarias latinoamericanas, y han contribuido a fortalecer este campo de estudios.

Estos trabajos pueden dividirse en dos grupos: el primero, compuesto por las reflexiones teorico metodologicas en torno a que es una revista y cual es su papel como fuente para la historia intelectual y, el segundo, conformado por aquellos estudios monograficos que se han ocupado del analisis de una o mas revistas y de las redes intelectuales que se conformaron a su alrededor.

En el grupo de las reflexiones teorico metodologicas destaca en importancia el articulo de Beatriz Sarlo publicado en la revista America. Cahiers du CRICAL (9). En este, la autora argentina resalta la importancia de las revistas como documentos para la historia. Al ser instituciones dirigidas habitualmente por un colectivo, permiten delinear el mapa de las relaciones intelectuales de una epoca e informan sobre las costumbres intelectuales y las relaciones de fuerza, poder y prestigio en el campo de la cultura (10). Ademas le permiten al investigador detectar el flujo de circulacion de ideas, libros y personas que se efectua con base en las conexiones establecidas desde las revistas.

Veintidos anos despues, Alexandra Pita Gonzalez publico un balance de los estudios sobre las revistas culturales latinoamericanas (11). Alli, destaco las multiples posibilidades que se han desarrollado para el estudio de dichas publicaciones en relacion con los objetivos de la historia intelectual. De igual manera, reafirmo la importancia de trascender aquella etapa descriptiva de estudios singulares a otra de caracter mas reflexivo que pueda alimentar el debate, entre otros, sobre las posibilidades analiticas de los terminos soporte material, practica social y espacio de sociabilidad, que la autora ha tomado prestados de la sociologia de la cultura de Pierre Bourdieu.

En el grupo de investigaciones monograficas, se destaca la intencion de ir mas alla de la revista como contenedor material de textos. Se ha explorado su papel en la generacion, congregacion, canalizacion o revitalizacion de lazos de cultura, redes intelectuales o comunidades academicas (12); su funcion como soporte material en la circulacion de ideas y el rol que desempenan en la formacion de publicos lectores (13). Cada uno de estos enfoques ha contribuido a hacer compleja la concepcion de las revistas culturales desde los estudios historicos. Ademas, como lo plantea Carlos Altamirano, tambien ha contribuido a la historia de los intelectuales en cuanto es en gran medida la historia de los grupos que se conforman en torno a las revistas, asi como en torno a movimientos, sociedades de ideas, capillas literarias o filosoficas (14).

En este punto, cabe aclarar que se entiende por red intelectual y como se da el proceso de internacionalizacion de sus conexiones, para luego traer a colacion algunos trabajos que han abordado el analisis de revistas culturales desde una perspectiva de redes intelectuales.

Son numerosas las investigaciones que se estan desarrollando en el campo de las redes intelectuales. Destaca el trabajo de Eduardo Deves-Valdes, con su libro Redes intelectuales en America Latina, en el que hace un recorrido por las redes mas representativas de la intelectualidad latinoamericana desde finales del siglo XIX hasta la actualidad (15). Por su parte, Ricardo Melgar Bao ha profundizado en las redes del exilio aprista en America Latina (16). Marta Casaus Arzu y Teresa Garcia Giraldez han estudiado las redes intelectuales centroamericanas tejidas entre 1820 y 192017. Y Claudio Maiz ha recurrido a esta categoria para comprender el espacio literario latinoamericano (18). Desde estos y otros aportes, se ha ido fortaleciendo el campo de los estudios sobre redes intelectuales y se han desarrollado sus diferentes aspectos y herramientas analiticas.

Estas investigaciones comparten la definicion de red intelectual aportada por Eduardo Deves-Valdes, segun la cual es "un conjunto de personas ocupadas en la produccion y difusion del conocimiento, que se comunican en razon de su actividad profesional, a lo largo de los anos" (19). De esta aproximacion es necesario enfatizar en dos aspectos. El primero, relacionado con los protagonistas de estas redes especificas, los intelectuales, a quienes el autor define de manera generica por su vinculacion con las labores de produccion y difusion del conocimiento (20). El segundo, aspecto esta relacionado con la regularidad de las conexiones establecidas. Con esto, el investigador puede distinguir los contactos esporadicos o casuales, de la real constitucion de una red que necesita de la frecuencia o densidad en la comunicacion. "La densidad permite entender cuales son los nucleos mas activos de la red, asi como los momentos de mayor o menor vitalidad" (21). En el caso particular de los individuos involucrados en la edicion de una revista, conforman redes intelectuales que pueden ser exclusivas de la publicacion, o estar incluidas o relacionadas con una red mayor de caracter politico o cultural (22).

Una de las caracteristicas que destacan las investigaciones sobre redes intelectuales es que a partir de estas se generan intercambios de bienes y servicios, tanto materiales como inmateriales, dentro del conjunto de relaciones establecidas entre sus miembros. Esta situacion afecta a todos aquellos vinculados de manera directa o indirecta y muy desigualmente (23). Algunos integrantes ocupan lugares centrales al estar vinculados con mayor vitalidad y por mas tiempo, mientras que a los demas les corresponden lugares intermedios o perifericos en donde el intercambio no tiene la misma densidad. Muchas veces las redes conformadas en torno a la publicacion de una revista, como fue el caso de Espiral, tienen como eje central a un solo personaje, director o propietario, en este caso a Clemente Airo, en torno a quien se establecieron la mayoria de las conexiones de la red (24). Esta diferenciacion entre lugares centrales y perifericos significa que las redes intelectuales no son conexiones homogeneas e igualitarias, sino que estan determinadas por la frecuencia y densidad de la comunicacion que le corresponde a cada integrante (25). Esto influye igualmente en la posicion relativa de cada uno de sus miembros en el escenario cultural donde hace presencia, y en sus posibilidades de accion y acceso a recursos para el desarrollo de sus actividades (26).

Otro elemento a destacar es el caracter transnacional que pueden alcanzar algunas redes intelectuales a traves de la internacionalizacion de las fronteras culturales. Surgidas en un ambito nacional, estas redes pueden extender y robustecer sus conexiones con otros paises, a traves de varios canales: la creacion de nuevas redes de distribucion de libros y publicaciones periodicas, los viajes de academicos y la migracion de estudiantes, y la asistencia de sus integrantes a conferencias y congresos en otros paises (27).

Este elemento en particular fue evidenciado en Espiral a finales de la decada de 1950, cuando comenzaron a fortalecerse los lazos internacionales del proyecto cultural de Airo, la revista y las ediciones, como estrategia para afrontar la escasa circulacion de los libros y la revista misma en el escenario cultural colombiano. Como lo planteo Alexandra Pita, muchas veces esta estrategia fue empleada por las revistas culturales para superar de algun modo las restricciones que el campo politico y el cultural nacional imponian a dichos proyectos. Asi el establecimiento de este tipo de vinculos permitio a revistas como Espiral alcanzar una legitimidad mayor a la que tenian dentro de sus fronteras de origen (28).

Entre las investigaciones mas recientes que vinculan el analisis de revistas desde una perspectiva de redes intelectuales destaca el libro de Alexandra Pita Gonzalez publicado en 2009 (29). Alli, la autora explora la organizacion de la Union Latino Americana en Argentina en la decada de 1920, asi como su publicacion periodica, el Boletin Renovacion. Su objetivo es analizar la forma en que se constituyo dicho colectivo asi como las representaciones realizadas por sus distintos actores, "recuperando las multiples conexiones que establece un pensamiento o un conjunto de ideas en su momento de enunciacion" (30).

Para establecer el mapa de dichas conexiones, la autora considero util apropiarse de la categoria red social, y reconstruir en un esquema de circulos concentricos las relaciones intelectuales establecidas tanto en Argentina como con otros paises de Hispanoamerica. En el centro de esta red ubico a Jose Ingenieros y Alfredo Palacios, quienes determinaron el perfil de la publicacion y la organizacion "atrayendo a la red unionista -o expulsando de ella- a otros intelectuales" (31). En torno a este centro la autora ubico a los "mediadores de la red", cuya funcion era servir de enlace con otras redes regionales. En el circulo mas alejado del centro situo a aquellos intelectuales que fueron mencionados en la revista, con lo cual se definio lo que Beatriz Sarlo denomino el espacio imaginario de circulacion de una publicacion (32).

La idea de redes de circulos concentricos tambien fue utilizada por Guillermo Palacios en el analisis de la revista mexicana El Maestro Rural (33). Para Palacios, esta revista fue uno de los instrumentos mas eficientes que dio conectividad a los integrantes de la red que estudio, en cuanto sirvio como vehiculo conductor de las directrices de la Secretaria de Educacion Publica haciia el segmento mas denso del conjunto, esto es el circulo externo compuesto por los maestros rurales (34).

En el caso de esta investigacion fue posible identificar los circulos concentricos de Espiral y las ediciones Espiral, ubicando en el centro al principal mentor del proyecto, Clemente Airo, y en los circulos sucesivos a los demas integrantes del comite editorial y a los colaboradores asiduos y esporadicos que se relacionaron a lo largo de las dos primeras epocas de la revista con el proyecto cultural en general. Esta organizacion permitio comprender la centralidad del director y propietario de la revista, y los grupos intelectuales con los que se relaciono a nivel nacional e internacional. De igual manera, como se ha planteado hasta aqui, logro identificarse un proceso de internacionalizacion de la red, que inicia a finales de los anos 40 y que no se detiene, sino con la interrupcion de la publicacion de la revista en 1975 debido a la muerte de Clemente Airo en Bogota.

En este sentido, este articulo se divide en tres apartados. En el primero se presenta un mapa cultural de las revistas que existian en el pais en el momento en que aparecio Espiral, con el objetivo de establecer las redes intelectuales previas que sirvieron de soporte a su publicacion, particularmente el grupo de jovenes poetas congregados en torno a la publicacion de los cuadernos de Cantico. En el segundo apartado se presenta el esquema de la red de la primera epoca de la revista en forma de circulos concentricos, ubicandose en el primer circulo a Luis Vidales, primer directo,r y a Clemente Airo, editor, y en los circulos sucesivos a los demas integrantes del comite editorial y a los colaboradores asiduos y esporadicos. En el ultimo apartado se explica el proceso de internacionalizacion de la revista como estrategia para vencer el aislamiento al que estaba siendo sometido el proyecto de Airo en Colombia.

Las revistas culturales colombianas. Un mapa cultural

En el proyecto de construccion de nacion que los gobiernos liberales se habian planteado a su llegada al poder en la decada de los 30, pero sobre todo a partir del conjunto de reformas sociales que trajo consigo la Revolucion en Marcha (35), fue considerada como una exigencia fundamental la extension y democratizacion de la cultura. A esta meta solo se llegaria si se hacia uso de todas las formas de comunicacion que incluian el impreso, el libro y las conferencias culturales, pero tambien el cine y la radio (36).

La promocion del libro y la lectura mantuvo un lugar central, debido a que la colombiana era una sociedad de alfabetizacion tardia (37). Las campanas que se adelantaron a partir de los anos treinta en este sentido pasaron de estar dirigidas a los sectores rurales con la creacion de las bibliotecas aldeanas, al fortalecimiento de un lector urbano, en los anos cuarenta, al que estaba dirigida la Seleccion Samper Ortega de Literatura Colombiana, la coleccion de la Biblioteca Popular de la Cultura Colombiana y las ferias del libro que comenzaron a organizarse en el pais a partir de 1936 (38).

La proyeccion y ejecucion de dichas politicas conto con la participacion de aquellos intelectuales liberales que ocupaban las posiciones mas elevadas en las instituciones estatales de formacion y extension cultural, a la vez que dominaban, junto con sus pares conservadores, el escenario cultural nacional (39). Dicha situacion marco una de las etapas de mayor integracion entre una categoria de intelectuales publicos y un conjunto de politicas de Estado. Asi fue como el intelectual de este periodo se comprometio con el papel de la educacion en la construccion del Estado, especificamente en lo relacionado con la ampliacion de la ciudadania en el plano politico, cada vez mas viable "gracias al transito ahora perceptible del modelo hispanizante de integracion de la Regeneracion (40), a un esquema incipiente, pero tambien detectable, de pluralismo cultural, etnico y social, en expresa reaccion contra las exclusiones y sectarismos de la generacion del centenario". (41)

En el marco de estas propuestas y gracias al pequeno, pero perceptible crecimiento de los sectores letrados de la sociedad colombiana, los intelectuales comenzaron a publicar nuevas revistas culturales y suplementos literarios desde donde sentaban su posicion de apoyo o rechazo a las politicas del gobierno. En primer lugar, podemos destacar los suplementos literarios de los principales diarios de circulacion nacional. El Suplemento Literario de El Tiempo, El Espectador Dominical de El Espectador, Paginas Literarias de El Siglo, Generacion de El Colombiano de Medellin, y el suplemento literario de El Liberal. La Revista de America, vinculada a El Tiempo, se publico de 1945 a 1952 y luego de 1955 a 1958, dirigida por el escritor colombiano German Arciniegas. Los dos primeros suplementos mencionados y esta revista fueron organos de expresion primordialmente liberales en los que participaban los principales creadores de las politicas culturales del Estado. La pagina cultural del diario conservador El Siglo fue la principal plataforma de oposicion a dichas politicas. Esta situacion nos deja ver la polarizacion bipartidista en los suplementos literarios, ya que estaban vinculados directamente con los diarios de los partidos tradicionales, los cuales eran por excelencia parte de los dispositivos con que contaban los partidos para el ejercicio de la politica en estos anos (42).

La Revista de las Indias (1938-1951) fue el organo oficial del Ministerio de Educacion Nacional y medio de divulgacion del proyecto liberal. En sus paginas se expresaban las ideas de los intelectuales vinculados al gobierno (43). Otra revista institucional fue la Revista de la Universidad Nacional de Colombia, publicada entre 1944 y 1956, y la Revista Javeriana, de la Pontificia Universidad Javeriana, publicada desde 1933 hasta hoy.

Ademas de las anteriores, existieron otras publicaciones literarias que no estuvieron marcadas por la confrontacion politica o la vinculacion estrecha con una institucion gubernamental o educativa. Ejemplo de esto fue Sabado (1943-1951), semanario liberal que conto con la participacion de conservadores como aquel que abrio la primera edicion, Rafael Azuela Barrera; o Cantico (1944-1947) dirigida por Jaime Ibanez en la cual publico una generacion de poetas liberales o conservadores indistintamente. Esta ultima resulta de especial interes en cuanto fue la primera experiencia de edicion de Clemente Airo antes de Espiral, y le permitio trabar amistad con muchos de los que mas adelante integrarian el comite editorial de su revista o serian cercanos a su proyecto cultural como colaboradores.

La polarizacion politica de unos medios y la aparente neutralidad de los otros se debia a que mientras en los grandes diarios los intelectuales se expresaban con sus excluyentes ideologias, unos y otros confluian en los semanarios de corte literario en los que -afirma Cesar Ayala-"se [iniciaba] una especie de conciliacion de ideas e intercambios que van a restarle intensidad a la guerra que ellos mismos provocan desde los grandes diarios de partido, cerrados por el dialogo" (44).

Este mapa cultural puede padecer de algunas omisiones, pero sirve a esta exposicion en varios sentidos (45). Primero, permite plantear el restringido margen de autonomia con que contaban los intelectuales colombianos sometidos a los avatares de la confrontacion liberal-conservadora, que salvo algunas excepciones, como se puede ver en los proyectos puramente literarios, permeo la conformacion de sus redes y el abordaje de sus tematicas. Este elemento permitira al lector entender la centralidad del bipartidismo en los debates intelectuales que se desarrollaron con la intensificacion de la violencia a finales de la decada de 1940. Segundo, este mapa cultural proporciona una idea de los medios mas importantes de difusion de la cultura y los terminos en que las discusiones sobre arte y literatura se estaban llevando a cabo en el momento en que se publico el primer numero de Espiral. Por otra parte, muestra el escenario al que Clemente Airo se vinculo y en el que comenzo a hacerse a un nombre como escritor y editor. Proceso que comenzo desde su llegada al pais y que en 1944 tendra otro escenario: los cuadernos de Cantico, su primera experiencia como editor en Colombia.

Cuadernos de Cantico y Espiral

A su llegada al pais en 1940, Clemente Airo se vinculo laboralmente al campo periodistico, primero como escritor y redactor en el periodico de la Federacion de Estudiantes Colombianos El Estudiante (1940-1941). Luego fue secretario de redaccion del periodico del Ateneo Republicano Espanol de Bogota Espana (1940). En los anos que siguieron Airo comenzo a relacionarse con mayor intensidad con el mundo editorial y periodistico bogotano. Espacios en los cuales, segun recuerda Guillermo Payan Archer (46), se defendio "trabajando a destajo en varias editoriales, como diagramador, como armador, como dibujante y a veces linotipista". Trabajo en el diario El Tiempo, "y en casi todos los diarios y revistas de Bogota. 'El Espectador', 'El Liberal', 'Estampa', 'Cromos', 'Clarin' y en las varias publicaciones de Plinio Mendoza, como 'Sabado'" (47). Por todas estas redacciones fue relacionandose con un grupo de jovenes escritores colombianos, especificamente poetas, identificados como la generacion de los postpiedracielistas o grupo Cantico.

De este grupo surgio la idea de publicar sus propios poemarios por fuera de las paginas de los suplementos literarios en los que ya aparecian, aunque de manera esporadica. A pesar de que el asunto de publicar no era una cuestion sencilla, segun Payan Archer, ya que las editoriales eran caras y la distribucion del libro colombiano era nula, se aventuraron en la publicacion de los cuadernos de Cantico editados por Clemente Airo (48). El primer numero de estos cuadernos aparecio en 1944 bajo la direccion de Jaime Ibanez, hasta 1947 cuando dejo de salir a la venta con su decimotercer numero.

De este colectivo tambien surgio la idea de crear una revista que articulara las ideas del grupo mas alla de la publicacion de sus poemas. Fue asi como en 1944, a los tres anos de estar en Colombia, Airo fundo, junto con Luis Vidales, la revista Espiral y de su mano las ediciones Espiral. El primer numero de la revista se publico en abril de 1944 en los talleres graficos Mundo al Dia, propiedad de Arturo Manrique y Ricardo Ruiz Manrique (49). La intencion de los editores con esta nueva revista fue "editar una muestra impresa de las inquietudes, pensamientos y deseos propios en pro de la cultura y el arte de esta nuestra hermosa tierra que es Colombia" (50). Ya desde el primer numero quedo claro que seria una publicacion colombiana hecha por colombianos, pese a que el editor no lo fuera, y no un proyecto extranjero desvinculado de los debates que se estaban desarrollando en el pais en materia de cultura.

Los 135 numeros que se publicaron de Espiral entre 1944 y 1975 estuvieron marcados por dos breves interrupciones, una en 1945 y otra en 1958, pero su formato y numero de paginas solo cambio a partir de 1960 en su ultima reaparicion. En este sentido la historia de la revista se clasifica en tres epocas: la primera, de abril de 1944 (NO. 1) a septiembre de 1945 (NO. 13); la segunda, de julio de 1948 (NO. 14) a octubre de 1958 (NO. 75); y la tercera, de junio de 1960 (NO. 76) con un cambio radical en la paginacion y diagramacion general de la revista, y finaliza en marzo de 1975, meses antes de la muerte de Airo en Bogota.

La Revista de las Indias, organo oficial del Ministerio de Educacion Nacional, celebro de la siguiente manera la aparicion de la revista Espiral: "Un grupo de escritores y artistas, de esos que tiene mas fe en su pluma y en su arte que en la proteccion publicitaria de los rotativos, han decidido editar una revista de seleccion, en la cual se registran las mas recientes actitudes colombianas e hispanoamericanas en las letras y en las artes plasticas" (51). La anterior presentacion resumio en unas cuantas lineas los propositos y alcances de la revista: como temas centrales se ocuparia de los generos literarios y artisticos, y como actores tendria predileccion por los representantes mas jovenes de las letras y las artes en el mundo hispanoamericano, con un especial enfasis en los protagonistas colombianos.

Los editores de la revista escogieron la metafora de la espiral como titulo de su publicacion para hacer referencia al ascenso imparable de la cultura "producto de las manos artifices de siglos y siglos de rozamiento y pulido al contacto de las aguas y arenas de los oceanos" (52). Esto implicaba una actitud abierta y cambiante. Abierta frente a la polifonia de voces que tenian presencia en la cultura hispanoamericana, de la cual quiso ser "un puente de union de las letras con la geografia del idioma" (53). Cambiante al ser resonancia de las voces jovenes que necesitaban de una plataforma como esta para traspasar "el umbral de la sombra y del anonimato" (54).

En relacion con estos propositos, en sus paginas hicieron presencia muchos de los representantes colombianos e hispanoamericanos mas jovenes de las letras y las artes de la epoca, al lado de aquellos ya consagrados. Fue asi como Espiral nacio como un grupo "ajeno a las intenciones de localizacion o camarilla, corrillo o partidismo" (55), configurandose como "campina abierta sin cercas ni parcelamientos, donde el que quiera y sepa siembre y el que lo desee y crea conveniente recoja" (56).

Si bien la revista en sus dos primeras epocas no conto con secciones fijas, se pueden destacar algunos elementos que permanecieron mas o menos invariables durante su primera epoca y pasaron a hacer parte de los contenidos de Espiral de 1948 en adelante. En orden de aparicion destacan: los ensayos centrales, la pagina editorial titulada "Cristal del viento", los articulos de informacion general sobre pintura o literatura, la seccion de poesia, los fragmentos de novelas o cuentos, y la pagina que primero se titulo "Libros" y luego de "Mes a mes".

En las paginas dedicadas a los ensayos principales se debatio, principalmente, sobre la necesidad de crear expresiones artisticas basadas en una cultura nacional. Quienes escribian en Espiral coincidian en que, si en Colombia no existia un teatro nacional, un ballet nacional o una pintura nacional era por la falta de apoyo del Estado y porque los artistas colombianos en su mayoria no habian mirado hacia adentro, hacia la propia tierra y su pasado, para construir el tema de sus obras.

En este orden de ideas, abierta a las propuestas mas diversas en materia de arte y en correlacion permanente con su tiempo, fue publicada en un escenario social y politico marcado por el sectarismo partidista en el que la afiliacion liberal o conservadora de los artistas e intelectuales determinaba su relacion de proximidad o rechazo con el Estado y la posibilidad de ser parte de la burocracia cultural; esta ultima una de las principales salidas laborales de los intelectuales colombianos de la primera mitad del siglo.

El comite editorial de Espiral. Una red de circulos concentricos.

Como se menciono en la introduccion, a partir de la informacion recabada de la revista Espiral se reconstruyo, en forma de esquema de circulos concentricos, la red de intelectuales que le dio soporte. Para la primera epoca de la revista (1944-1945) se situaron en el nucleo a Luis Vidales (director) y a Clemente Airo (editor). En los circulos sucesivos se ubicaron los demas integrantes del comite divididos entre literatos y artistas, seguidos por los principales colaboradores de la revista.

El nucleo de la red

Luis Vidales fue el primer director de la revista Espiral hasta junio de 1945. Cuando comenzo a publicarse Espiral, Luis Vidales tenia 44 anos y era uno de los integrantes mayores del grupo. Nacio el 26 de julio de 1904 en Calarca - Quindio (57), Muy joven se traslado a Bogota con su familia. Alli, frecuento los principales lugares de sociabilidad intelectual de la capital y se vinculo con otros jovenes que, como el, sentian un vigoroso rechazo etico, estetico y politico, como lo plantea Gilberto Loaiza, contra el universo intelectual que precedio a su generacion (58).

En consonancia con este espiritu vanguardista, Luis Vidales participo de la creacion del grupo Arkilokidas (59) en 1922 y, tres anos mas tarde, hizo parte del grupo que edito la revista Los Nuevos. Entre 1938 y 1951 fue profesor de estetica e historia del arte en la Universidad Nacional de Colombia. Alterno esta actividad con la direccion de la primera epoca de la revista Espiral, la participacion en el periodico gaitanista Jornada y en la revista Critica de Jorge Zalamea, hasta el ano de 1951, cuando fue expulsado de su catedra en la Universidad Nacional por el entonces encargado de la presidencia Roberto Urdaneta. Se exilio en Chile desde 1953 hasta 1964.

Por otra parte, Clemente Airo, editor de la primera epoca de la revista (1944-1945) y director de la segunda (1948-1957), nacio en Madrid en 1918. A raiz de la guerra civil espanola emprendio el camino del exilio a principios de 1939. Arribo a Puerto Colombia, Barranquilla en septiembre de 1940. Pero su destino era la capital del pais. Desde su llegada hasta el dia de su muerte, Clemente Airo desarrollo su actividad cultural en la ciudad de Bogota. Alli comenzo sus primeros trabajos como editor y redactor, y algunas veces como ilustrador, profesion que habia aprendido de su padre.

Como se puede observar de las pequenas referencias biograficas de Vidales y Airo, a diferencia de este ultimo, extranjero y exiliado con 26 anos de edad y tres de estadia en Colombia cuando se publico el primer numero de la revista Espiral, Luis Vidales tenia 44 anos, era profesor de la Universidad Nacional y estaba vinculado con los intelectuales mas reconocidos de su generacion. Estos, en los anos 40, habian dejado de ser unos jovenes irreverentes para pasar a ser, muchos de ellos, los directores y ejecutores de las politicas culturales del gobierno liberal. Asi que en ese momento, quien contaba con mayor reconocimiento y trayectoria era Luis Vidales y gracias a eso el podia otorgar un valor especial a la revista, es decir, consagrarla con su nombre (60).

Al parecer, la participacion de Vidales en la composicion de la revista no fue mas alla de la escritura de un par de ensayos y la redaccion de algunas resenas en la seccion Libros, ya que hasta la pagina editorial, titulada "Cristal del viento", fue redactada siempre por Airo. Su papel radico en dotar de un cierto prestigio a una revista nueva, ideada por un grupo de jovenes poetas y un espanol exiliado.

El siguiente circulo de la red. Entre literatos y artistas.

Los intelectuales que conformaron el comite editorial de la revista Espiral, en su primera epoca, fueron un grupo de hombres que rondaban los treinta anos en 1944. Entre los mas jovenes estaban el poeta Fernando Charry Lara y el filosofo Danilo Cruz Velez, ambos con 24 anos. Aquellos con mas edad fueron el fotografo Luis Benito Ramos (45 anos) y los escritores Octavio Amortegui (43 anos) y Jose Antonio Osorio Lizarazo (44 anos). Todos tenian una filiacion politica cercana al liberalismo y a sus diversas tendencias. La mas notoria de ellas fue el gaitanismo al que se vincularon principalmente por su participacion en el semanario Jornada, Luis Vidales como redactor en 1947, Jose Antonio Osorio Lizarazo como director de la primera epoca, Alvaro Pachon de la Torre como gerente de la editorial Patria, donde se publicaba el semanario, y Edgardo Salazar Santacoloma igualmente como redactor.

En cuanto a su conformacion, el comite editorial respondio a la necesidad que tenia la revista de tener como soporte un grupo de intelectuales expertos en los campos por los que prometio moverse, las artes y las letras, sin descuidar uno en detrimento del otro. En este sentido, la revista conto con un grupo de literatos y otro de artistas plasticos, ambos con representantes de los grupos intelectuales mas destacados de la epoca como lo fueron los escritores de los Nuevos, los Piedracielistas y Postpiedracielistas, y los artistas Bachues.

Como se dijo, el grupo del que surgio la propuesta de creacion de la revista Espiral fue el que se habia conformado en torno a la publicacion de los cuadernos de Cantico. De este grupo pertenecieron al comite de redaccion de Espiral Eduardo Mendoza Varela, Fernando Charry Lara, Alvaro Sanclemente, Jaime Tello, Daniel Arango, Jose Constante Bolano y Guillermo Payan Archer. Tambien colaboraron con algunos articulos o publicaron en ediciones Espiral, Andres Holguin, Luis Enrique Sendoya, Vidal Echeverria, Helcias Martan Gongora y Meira del Mar, entre otros.

Con respecto a los poetas de Piedra y Cielo, fue un grupo conformado en torno a la publicacion de la revista homonima que se publico en Bogota entre septiembre de 1939 y marzo de 1940. Fueron entregados al publico siete cuadernos dirigidos y prologados por Jorge Rojas, cada uno dedicado a la publicacion de la obra de los poetas pertenecientes al grupo. A Espiral pertenecieron anos mas tarde, Jorge Rojas como director de la segunda epoca entre los numeros 14 (julio de 1948) y 25 (agosto de 1949); Carlos Martin como integrante del comite editorial durante casi toda la segunda epoca y Arturo Camacho Ramirez, en el comite editorial de la primera epoca.

Despues del grupo de escritores, se puede senalar el de artistas, mayoritariamente cohesionados en torno a la propuesta plastica de los denominados Bachues, quienes venian trabajando desde la decada de 1920 en la definicion de un lenguaje y una poetica nuevas que termino ubicando al arte colombiano en la actualidad latinoamericana (61). A este grupo pertenecieron Luis Alberto Acuna, Ignacio Gomez Jaramillo, Luis B. Ramos y Marco Ospina, integrantes en algun momento del comite editorial de Espiral.

En cuanto al circulo de colaboradores, la mayoria eran escritores, poetas, criticos o artistas colombianos. La vinculacion con otros proyectos similares de America Latina no se habia desarrollado aun, razon por la cual el intercambio de libros y revistas y la presencia de escritores latinoamericanos era muy escaso. En cambio, la relacion con Espana estaba dada, en primer lugar, por la nacionalidad de Airo, quien plasmaba en la revista sus preocupaciones nacionales y, en segundo, por los intereses que el tema espanol despertaba aun entre los intelectuales colombianos a mediados de la decada de los cuarenta.

La conexion de Airo con estos, especialmente con los liberales, estuvo marcada en gran medida por las simpatias que guardaban por la Republica Espanola. Asi, aunque Espiral era una revista de arte colombiano, Espana pudo entrar de manera soterrada, primero relacionada con la Guerra Civil, y luego con el arte y la literatura de la posguerra espanola.

Predominaron entonces los articulos, ensayos y notas que impulsaban la configuracion de un arte nacional y social (62). Nacional en cuanto debia recurrir a tematicas americanas, preferentemente indigenistas. Y social por el compromiso politico que el escritor y artista debia asumir con el contexto social en el que estaban insertos (63). Airo dijo poco en relacion a la raiz indigena y americana que proponian sus colegas colombianos. Para el, como para Luis Vidales, la expresion artistica latinoamericana no podia separarse de aquello reconocido como universal y eterno, refiriendose con esto a la cultura occidental. Y planteaba que justamente dentro de esta "hallaria la nueva epoca su maxima expresion" (64). No negaba la posibilidad de configurar un arte americano, pero si la imposibilidad de hacerlo de espaldas a Europa.

En cuanto al componente social del arte, la voz de Airo se hizo sentir en muchas mas oportunidades que en lo relacionado con lo americano y nacional, quiza porque aun le eran temas ajenos a su experiencia y su mirada estaba mas atenta de lo que se estaba por resolver en Europa. Del triunfo de los aliados y la posterior condena del regimen de Franco dependia su retorno a Espana. En este contexto, se entiende la posicion que plasmo como intelectual comprometido en varios de los editoriales de "Cristal del viento", pero sobre todo en el ensayo titulado "Apuntaciones para un estudio sobre la accion del trabajador intelectual" (65), publicado en el numero de abril de 1945. No es de sorprender que justamente haya aparecido esta reflexion en el ejemplar destinado a conmemorar un aniversario mas de la Republica Espanola, ya que los temas del compromiso del intelectual y Espana estaban profundamente ligados para el.

La segunda epoca de la Revista Espiral de Artes y Letras (1948-1958)

A partir dejulio de 1948 comenzo a publicarse nuevamente la revista Espiral, luego de una interrupcion de casi tres anos. El diario bogotano El Tiempo presento asi a sus lectores la noticia: "Con su numero 14 [...] se ha iniciado la segunda epoca de 'Espiral', la excelente revista mensual de artes y letras que fundo Clemente Airo" (66). A partir de ese momento se publicaron de manera consecutiva, aunque no con la periodicidad mensual que prometia su titulo, 61 numeros hasta octubre de 1958, cuando su edicion volvio a ser interrumpida por razones que el director de la revista no aclaro al publico.

Entre la primera y la segunda epoca existieron mas continuidades que rupturas en su formato. El tamano y calidad del papel fue el mismo, las secciones conservaron a grandes rasgos sus contenidos y el numero de paginas se estandarizo en 20. Lo unico diferente fue que, para esta oportunidad, la revista se imprimio en los talleres de la Editorial Iqueima, ahora propiedad de Clemente Airo, y la publicidad, fuente primordial para el financiamiento de este tipo de publicaciones, resulto menos variada que en la primera epoca. Esto se explica en razon del auge que tuvieron las ediciones Espiral a principios de la decada de los cincuenta, situacion que repercutio en el mantenimiento de la revista Espiral mas alla de los avatares de las ventas individuales y por suscripcion.

Como en aquel numero que salio al publico en abril de 1944, en este de 1948 tambien se declaro como fundamento de su politica editorial la voluntad de seguir "ensanchandose y avanzando sin estacionarse en determinado circulo o tendencia" (67), tanto politica como estetica. Desde Espiral se admitia que eran al menos tres los cometidos que una revista debia desempenar: primero, interpretar las aspiraciones de cultura y de las raices de las colectividades a que pertenecia; segundo, publicar trabajos principalmente de autores aun no consagrados por las grandes empresas editoriales y, finalmente, no permitir "inhibiciones emanadas de los circulos de poder circunstanciales, temporales" (68).

Para Espiral era tan reprochable caer en las dinamicas propias de la militancia bipartidista, replicando odios desde sus paginas, como el desarrollo de una critica artistica y literaria permeada por posiciones politicas, como se estilaba en ese entonces en el pais (69). La posicion imparcial de Espiral ante la realidad colombiana, incluso en los peores momentos de la azarosa vida nacional, era en parte su forma de restarle intensidad a la escalada violenta que afrontaba el pais, mientras que "las primeras paginas [de los periodicos y revistas] se colmaron de titulares y de imagenes destinadas a exacerbar los animos de los lectores" (70).

Ademas de esto, se explica su posicion tanto por el hecho de que el director fuera extranjero, espanol y republicano y, por ende, tuviera prohibido inmiscuirse en los asuntos nacionales; como por ser una estrategia orientada a evitar la censura de prensa que desde 1949 estaba afectando tanto a los grandes diarios de partido, El Tiempo, El Espectador, El Siglo, como a publicaciones culturales como las revistas Critica, Sabado, Estampa y Clarin, censuradas en 194971.

Asi que, muy respetuoso de entrometerse publicamente en asuntos que no le correspondian por ser extranjero, no permitio expresiones de tipo politico en las paginas de su revista. Pero, hay que insistir, lo hizo desde la defensa de la autonomia y la libertad que el intelectual debia tener, segun el, con respecto al campo politico. Esta posicion choco con la tradicion colombiana de vinculacion entre intelectuales y politicos, pero sobre todo con la politizacion de la vida cultural colombiana y, con ello, de la critica y la creacion artistica y literaria.

En relacion con la reconfiguracion de la red intelectual conformada en torno a Espiral a partir de 1948, se destaca el cambio de director. La segunda epoca estuvo dirigida por Clemente Airo y por el poeta colombiano Jorge Rojas, hasta agosto de 1949 cuando el primero quedo solo en el cargo. No se sabe a ciencia cierta las razones que los llevaron a dirigir entre ambos la revista en ese primer ano. Puede ser que ademas de soporte intelectual, Jorge Rojas tambien fuera su soporte economico, como ocurrio con los cuadernos de Piedra y Cielo publicados anos atras bajo su direccion y patrocinio (72).

Con la salida de Rojas de la direccion, se fue reforzando poco a poco la centralidad de Airo en la red. Como director fue el encargado de construir permanentemente el discurso visual y escrito de Espiral, asi como de crear una serie de estrategias que aseguraran la existencia y pervivencia en el tiempo de su revista. En torno a el continuaron estando muchos de los integrantes del comite editorial de la primera epoca, quienes junto con otros nuevos siguieron fortaleciendo los campos de las letras y las artes.

Sin embargo, a diferencia de la primera epoca, cuando el unico extranjero en la revista fue Airo, en esta nueva se destaca la presencia de tres extranjeros mas: el exiliado espanol Frances de Sales Aguillo, quien estuvo en el comite desde marzo de 1952 hasta su muerte en 1956, el escritor y poeta chileno Antonio de Undurraga, entre octubre de 1957 y octubre de 1958 y el escritor venezolano Marco Ramirez Murzi, integrante de dicho comite entre abril y noviembre de 1956. Su presencia en la revista es muestra de la importancia que continuo teniendo Espana en sus paginas y la que comenzo a ganar Latinoamerica.

Sobre la presencia de Espana en la revista despues de culminada la guerra en Europa, se puede decir que las menciones sobre la Guerra Civil y la dictadura franquista, manera en que aparecio en las paginas de Espiral, se eliminaron casi en su totalidad. Solo tuvieron espacio en la revista la literatura y el arte. Por este camino se busco establecer vinculos con la Espana de posguerra, logrando asi contacto con la Escuela de Altamira, proyecto ideado por Mathias Goeritz en 1948junto con Angel Ferrant, Ricardo Gullon y Pablo Beltran de Heredia para recuperar la vanguardia artistica espanola despues de la Guerra Civil. (73) A esta se adhirio Espiral en 1950 (74), con la publicacion de la conferencia inaugural de la Escuela pronunciada por Ricardo Gullon en septiembre de 1949 (75).

La adhesion de Espiral a la seccion internacional de amigos de Altamira fue uno de los primeros intentos por vincularse a las redes intelectuales espanolas de la posguerra, aunque con los sectores opositores al regimen franquista, especificamente con Ricardo Gullon, quien fue apresado al final de la Guerra Civil por haber colaborado con los republicanos.

En relacion a las conexiones establecidas con Latinoamerica, se fueron diversificando a lo largo de los diez anos que duro la segunda epoca de Espiral. De los articulos publicados en la segunda epoca de la revista por intelectuales latinoamericanos solo la mitad era de colombianos, a diferencia de la primera epoca cuando sus aportes habian representado la mayoria. El resto provenia, en orden de importancia, de escritores de Ecuador, Venezuela, Republica Dominicana, Uruguay, Mexico, Cuba, Argentina y Chile.

La importancia que guardaba para Espiral la relacion establecida con los ecuatorianos se debio principalmente a que, para esta, la recien fundada Casa de la Cultura Ecuatoriana era un modelo a seguir en la conformacion de una institucion homologa en el pais. En varias oportunidades se propuso la creacion de una casa como la que tenian los vecinos del sur en vista de la ausencia de "sitios de controversia, conversacion o intercambio de ideas, pareceres, orientaciones: en una palabra de discusion artistica" (76), que aquejaba a los intelectuales colombianos.

Otra de estas conexiones se dio con Republica Dominicana a traves de Emilio Rodriguez Demorizi, historiador de ese pais, con quien Airo mantuvo estrecha comunicacion desde su salida de Republica Dominicana en 1940, y con quien se reencontro en Bogota cuando el dominicano fue nombrado ministro plenipotenciario en Colombia en 1947. A partir de la conexion con Demorizi, se propicio un intercambio intelectual que tuvo por objeto socializar la literatura dominicana en el ambito cultural colombiano.

Junto con las colaboraciones de latinoamericanos y espanoles en la revista, y la afiliacion a proyectos culturales en el extranjero, Espiral tambien se preocupo por dinamizar el intercambio de los libros de las ediciones Espiral y la revista misma con otros proyectos similares al suyo en el escenario iberoamericano. En este sentido, fueron las editoriales espanolas, principalmente las de Madrid y Barcelona, las que mayor espacio tuvieron en la seccion "De mes a mes", despues de la Editorial Iqueima. El intercambio con Espana se dio en este campo de manera prolifica, comentando libros publicados por las editoriales Seix Barral, Insula, Guadarrama y las Ediciones Aguilar.

Entre las publicaciones periodicas mas importantes con las que se mantuvo comunicacion, destaca Insula, revista de letras y ciencias humanas de Madrid, fundada en 1946 por Enrique Canito y Jose Luis Cano. Para este ultimo, la revista fue siempre un "puente entre la Espana interior y la Espana del exilio" (77). Su nombre corresponde a la idea de que es ella misma una "isla de cultura en un desierto de ella" (78). Esta publicacion no dejo de enfrentar la censura franquista, hasta el punto que, como lo menciona su fundador, era raro el numero que no sufriera mutilaciones.

Se establecieron tambien nexos con las editoriales argentinas Losada, Emece, Futuro, Lopez Negri, Sur y la revista argentina Contemporanea dirigida por Juan Jacobo Bajarlia. Con Mexico se establecio contacto con el Fondo de Cultura Economica y las ediciones de los Cuadernos Americanos. En el caso de las revistas, se publicaron articulos de Romance, y Las Espanas, dirigidas por exiliados espanoles. Ademas de estas, se mantuvo comunicacion con la revista Estaciones de Elias Nandino y Ali Chumacero.

El intercambio con las editoriales chilenas no fue tan prolifico como en la primera epoca de Espiral con la editorial Ercilla, pero se presto para establecer contacto con el poeta chileno Antonio de Undurraga, quien dirigio la revista Caballo de Fuego desde Bogota, en su estadia como diplomatico (79). Con Uruguay tambien se mantuvo un intercambio con la publicacion de comentarios de obras publicadas por editoriales uruguayas y, sobre todo, con la revista Cuadernos de Julio Herrera y Reissig.

El intercambio de libros con Peru fue promovido por la editorial Hora del Hombre que tuvo "la iniciativa de proponer a todas las editoriales similares de America un canje de obras editadas, para asi contribuir a una mejor difusion y distribucion de los libros" (80), preocupacion que era central para el trabajo de la Editorial Iqueima dirigida por Airo. Como producto de esta iniciativa, se recibio la biografia de Mariategui escrita por Maria Wiesse, la antologia poetica de Cesar Vallejo y la revista Hora del Hombre, al tiempo que la editorial propuso ofrecer al publico limeno las obras publicadas por ediciones Espiral.

Hasta el momento puede advertirse como la segunda epoca de Espiral se caracterizo por querer establecer vinculos con otros proyectos similares desarrollados en otros paises de Iberoamerica. Esto se queria lograr no solo con la invitacion dirigida a otros intelectuales a participar con sus textos en la revista, sino con el aumento de libros y revistas resenadas en sus paginas, lo que significaba que tambien en esas otras publicaciones se resenarian los libros de Espiral.

Este intercambio permitio que la revista y la editorial alcanzaran cierto reconocimiento por fuera de Colombia, aspecto que contribuyo a sobrellevar el aislamiento al que estaba siendo sometido el proyecto cultural Espiral. De esta situacion dejo testimonio Airo en las paginas del editorial de la revista, en donde no dejaba de denunciar la poca circulacion de los libros de la editorial, la pobre tradicion de la critica de arte de los sectores intelectuales colombianos y la vinculacion de estos con el bipartidismo. El declive se vio reflejado no solo en la reduccion del volumen de libros publicados por la Editorial Iqueima (81), sino tambien por la pobre recepcion que tuvo el premio Espiral en sus ultimas versiones (82).

Ahora bien, destacar la recepcion de la revista y los libros de la editorial por fuera de las fronteras nacionales fue una de las estrategias utilizadas por el director de Espiral para demostrar a sus lectores colombianos que, mas alla del pais, su proyecto era muy estimado. En este sentido, fueron publicados, casi en su totalidad, fragmentos de las felicitaciones recibidas del extranjero a proposito de su decimo aniversario en 1954. Todas estas felicitaciones son muestra de las redes que se fueron tejiendo desde Espiral con intelectuales colombianos, latinoamericanos y espanoles. Ademas, en cada una de ellas se destaco no solo la calidad de la publicacion, sino tambien su papel como portavoz de la expresion literaria y artistica tanto colombiana como latinoamericana.

Sobre la base de los lazos tejidos con otros proyectos culturales similares a Espiral, a finales de 1957, Clemente Airo lanzo la propuesta de conformacion de una red de revistas y proyectos editoriales denominada Vanguardia Panhispanica junto con el poeta chileno Antonio de Undurraga. Esta propuesta estaba dirigida "a todos los intelectuales y creadores del mundo ubicado en el triangulo cuyos vertices remotos son Manila, Madrid y Santiago de Chile para formar una apretada red comunicativa" (83).

Vanguardia Pan-hispanica pretendia romper el provincialismo en que, segun la revista, se debatian las artes y las letras en las naciones del idioma castellano. Y, al igual que la revista, fue concebida como "una iniciativa privada, absolutamente al margen de cualquier actividad politica, religiosa, etica o social", encaminada a "defender la creacion artistica y literaria" asi como a "agrupar, libremente, sin estatutos o convencionalismos, a todos aquellos creadores contemporaneos que sientan a las letras o al arte como su razon vital"
   Vanguardia Pan-hispanica, consciente de la hora que vivimos, esta
   destinada a propiciar dicha union para que con ella se realice la
   defensa y revaloracion de lo que hoy permanece desintegrado. Sumara
   las provincias, naciones de nuestro mundo, formando un conglomerado
   de insospechadas dimensiones dentro de los marcos de la creacion y
   el espiritu. Su accion implicara, asimismo, una leal defensa de la
   libertad de expresion y una lucha destinada a que tengan voz
   cuantos nuevos creadores andan hoy ahogados entre el polvo y la
   insidia disolutiva de nuestras 'islas de cultura' (84).


El panhispanismo del que se hablaba hacia referencia a los lazos de union existentes en "el gran mundo del idioma castellano" (85), que eran, segun la propuesta, la religion, la raza, los antepasados historicos y los niveles eticos, que "nos dan una caracteristica definida, nos lanzan asimismo, hacia un porvenir de hermanadas superaciones y, en cambio, en el plano de la cultura parece ser que se tiene el empeno tozudo de desconocer nuestra fuerza" (86).

En la entrevista que la revista Estaciones de Mexico le hizo, Antonio de Undurraga explicaba a los lectores los fines de su propuesta. La Vanguardia Pan-hispanica era para el una "modesta y titanica invitacion para abandonar la aldea con resabios medievales, para mirar sobre horizontes universales y elevar nuestro mundo, que como ya lo dijimos es un ave fenix que esta renaciendo, a pasos acelerados, de las viejas cenizas imperiales de la casa de Austria" (87)

La propuesta pretendia, a grandes rasgos, "crear puentes de conocimiento entre nuestras 'islas de cultura'" (88). Para ello proponia ampliar la oferta de literatura a traves de la edicion de las obras de escritores hispanoamericanos, aunque fuera en pequenos tirajes, por parte de las editoriales que preferian imprimir traducciones de escritores europeos. Buscaba tambien llevar estas nuevas obras a las revistas culturales y universidades para que promovieran su lectura entre el publico del continente. Aspiraba a promover la movilidad del escritor entre una nacion y otra, para que se diera a conocer mas alla de las fronteras de su pais de origen. Tambien se proponia adelantar proyectos en cada pais para que "los libros, folletos y revistas circulen, de un pais a otros, exentos de impuestos y al margen de las demas mercaderias, en un sistema de absoluta libertad de intercambio, pudiendo ser pagados en cualquier clase de moneda, en forma particular" (89).

Ademas de los puntos relacionados con la edicion y publicacion de obras literarias, la propuesta tenia en la mira la realizacion de un congreso con sus primeros adherentes, ya que "mediante las diversas opiniones de sus integrantes, saldran, mas definidos, sus alcances y puntos de accion" (90). Despues del congreso, se queria buscar una sede fija donde instalar una biblioteca en colaboracion con la Unesco, la OEA y otras organizaciones, universidades, benefactores, editoriales, empresas mercantiles y otros institutos.

Como primer adherente figuro la Revista Estaciones editada por Elias Nandino y Ali Chumacero en Ciudad de Mexico. Desde Argentina se adhirio a la propuesta la revista Contemporanea dirigida por Juan Jacobo Bajarlia. Y, en Uruguay, la conexion se hizo con los Cuadernos Julio Herrera y Reissig.

Si bien pese a que las aspiraciones del grupo eran bastante grandes y requerian de un trabajo prolongado a largo plazo, como puede inferirse de lo anterior, este trabajo al parecer no logro concretarse en los meses que siguieron, ya que las cinco revistas adherentes en 1957 cesaron sus publicaciones antes de acabarse la decada, y solo Espiral, que interrumpio su publicacion en 1958, tuvo una tercera epoca que se inicio en 1960.

Pese a esto, no deja de ser un intento, que destaca a finales de la decada de los cincuenta, por convocar diversos proyectos culturales en Hispanoamerica en torno a la promocion y divulgacion de las letras en el continente. Objetivo que se quiso lograr a traves de los canales existentes de intercambio de libros y revistas, en un proceso que, para el caso de Espiral, venia de 1944. Estas redes se articularon en torno a "un paradigma compartido, un discurso a grandes rasgos unificado" (91), en este caso el pan-hispanismo y sobre la base de ese discurso se elaboraron las diversas estrategias de accion que contemplaba la propuesta publicada en la revista Espiral (92).

De hecho, los lazos que se vieron fortalecidos con el esfuerzo de comunicarse con proyectos de este tipo en Mexico, Argentina, Chile y Uruguay, se vieron reflejados, para Espiral, en la internacionalizacion alcanzada en los anos sesenta, cuando dio inicio su tercera y ultima epoca. En eeta, Espiral comenzo a llegar de manera regular a distintas bibliotecas nacionales e instituciones academicas y culturales de America y Espana, lo que hizo que fuera muy conocida y apreciada por sus contemporaneos, quienes destacaron el alcance continental que habia logrado en ese periodo (93).

A modo de conclusion. Espiral numero 75 o el fin de una epoca

El ultimo numero publicado de la segunda epoca de Espiral salio a la venta en octubre de 1958. Ni el esfuerzo por vincularse con las redes intelectuales colombianas, ni la propuesta de conformacion de la Vanguardia Pan-hispanica, sirvieron contra el aislamiento al que estaba siendo sometido el proyecto de Airo. Como se ha dicho, no era solo que los libros de las ediciones Espiral no salieran de las bodegas de la editorial, era tambien que sus propuestas no lograban entusiasmar al publico colombiano como habia sucedido con el "Premio Espiral".

La revista, al no estar vinculada con los intereses politicos de los intelectuales colombianos, al ser una publicacion "honrada y sin compromisos" -como ellos mismos se declaraban constantemente- (94), fue relegada a un lugar secundario, fue mirada con indiferencia como sucedia en el pais "con las empresas periodisticas que no [vivian] la vida azarosa de la politica" (95). O, al menos, eso es lo que se intuye del editorial publicado en el primer numero de 1960 con el que se inauguro la tercera epoca de la revista:
   Dejemos a los politicos con sus enredos de poder y conveniencias,
   sus pasos lentos, sus ademanes trascendentales, sus obtusas
   perspectivas, con la ignorancia del futuro que ya asoma por el
   horizonte de la civilizacion, enredados entre fronteras y luchas
   electorales, sin percatarse de que cuanto ambicionamos representar
   en el concierto contemporaneo, no nos sera dable conseguirlo con
   nuestra presente y pertinaz desunion (96).


Asi, Espiral sobrevivio como un espacio exclusivamente cultural, distante de la confrontacion bipartidista y, por ende, ajeno a los vaivenes que los cambios de gobierno provocaban en la vida nacional. Esto hizo que el proyecto perdurara en el tiempo y se convirtiera en uno de los mas longevos del pais, pero a la par fuera relegado al olvido.

Todas las dificultades y trabas mencionadas, de las que Airo dejo testimonio en la pagina editorial de Espiral, lo impulsaron, primero, a apoyar la agremiacion de los escritores y artistas en Colombia y, segundo, a fortalecer los lazos culturales que habia establecido con otros proyectos hispanoamericanos similares al suyo. Asi, la internacionalizacion de la red intelectual conformada en torno a Espiral, revista y ediciones, fue una de las estrategias adoptadas por su director para afrontar el aislamiento al que estaba siendo sometido su proyecto por los intelectuales colombianos, acostumbrados a relacionarse con el poder de una forma diferente a la que estaba dispuesto hacer Airo.

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El Universal. Bogota. 1969

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La Republica. Bogota. 1984

Revista de las Indias. Bogota. 1944

Revista Espiral de Artes y Letras. Bogota. 1944-1975

Revista Estaciones. Mexico. 1957

Articulo recibido: 13-01-2017! Articulo aceptado: 21-07-2017

DOI: 1025100/hye v13i495851

Articulo Tipo 1: de investigacion cientifica. Documento que presenta, de manera detallada, los resultados originales de proyectos de investigacion. Este articulo hace parte de la tesis de maestria en historia de la autora titulada "Espiral. La aventura intelectual de un exiliado espanol en Colombia. 1944-1958". Investigacion que conto con la beca de la Coordinacion de Estudios de Posgrado de la Universidad Nacional Autonoma de Mexico en el periodo 2014-2016 y la direccion del Dr. Pablo Yankelevich.

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Jeimy Paola Prieto Mejia

Historiadora de la Universidad Nacional de Colombia. Maestra en Historia de la Universidad Nacional Autonoma de Mexico y estudiante del Doctorado en Historia de la misma institucion. Correo electronico: jepprietome@unal.edu.co

(1) No existe un consenso sobre la cifra total de exiliados espanoles que arribaron a Colombia. Fernan Vejarano afirma que entre 1936-1939 y 1948 ingresaron al pais solo 664 exiliados en dos momentos: durante la Guerra Civil -especialmente en el ano 1939 cuando arribaron cerca de 484 personas- y diez anos mas tarde, luego de finalizada la Segunda Guerra Mundial. Maria Eugenia Martinez Gorrono y Alvaro Vejarano, Memoria y suenos: espanoles en Colombia siglo XX (Bogota: Fundacion Espanoles en el Mundo, 2004). En estos calculos no se tiene en cuenta el periodo comprendido entre 1939 y 1948, dejando por fuera los exiliados que, como la familia Airo, llegaron entre estos anos, y que pudieron representar una cantidad significativa, aunque no tanto como para cambiar la tendencia senalada atras.

(2) Francisco Caudet, "La mitificacion nacionalista de Espana en las revistas del exilio de 1939", en El exilio republicano espanol en Mexico y Argentina: historia cultural, instituciones literarias, medios, coordinadora Andrea Pagni, (Madrid: Iberoamericana, Frankfurt am Main, Vervuert, 2011), 59-76.

(3) Jorge Schwartz y Roxana Patino (coords.), Revista Iberoamericana; revistas literarias/ culturales latinoamericanas del siglo XX LXX, 208-209 (julio - diciembre de 2004): 6451053; Alexandra Pita Gonzalez, "Las revistas culturales como soportes materiales, practicas sociales y espacios de sociabilidad", en Almacenes de un tiempo en fuga: Revistas culturales en la modernidad hispanica, coordinadores Hanno Ehrlicher y Nanette Rifiler-Pipka (Alemania: Shaker Verlag, 2014), 4, URL: https://www.revistas-culturales.de/es/buchseite/alexandrapita-gonz%C3%A1lez-las-revistas- culturales-como-soportes-materiales-pr%C3%A1cticas. Consultado el 13 de septiembre de 2015.

(4) Estos tres numeros de la revista America. Cahiers du CRICCAL (Centre de Recherches Interuniversitaires sur les Champs Culturels en Amerique Latine) fueron publicados en 1990 y 1996, producto de coloquios internacionales organizados sobre el tema de las revistas latinoamericanas. El primer numero incluyo trabajos sobre las revistas publicadas en el periodo de entreguerras (1910-1939). El segundo se ocupo de revistas publicadas entre 1940 y 1970 y el ultimo de aquellas que lo fueron entre 1970 y 1990. America. Cahiers du CRICCAL: 4-5 (1990), 9-10 (1992) y 15-16 (1996).

(5) Revistas Iberoamericana LXX: 208-209 (julio-diciembre de 2004).

(6) Regina Crespo (coord.) Revistas en America Latina: proyectos literarios, politicos y culturales (Mexico: Ediciones Eon, Universidad Nacional Autonoma de Mexico, 2010).

(7) Aimer Granados (coord.), Las revistas en la historia intelectual de America Latina: redes, politica, sociedad y cultura (Mexico: Universidad Autonoma Metropolitana, Unidad Cuajimalpa, Juan Pablo Editor, 2012).

(8) Ehrlicher y Rifiler-Pipka, Almacenes de un tiempo, 4.

(9) Beatriz Sarlo, "Intelectuales y revistas: razones de una practica" America. Cahiers du CRICCAL. Le discours culturel dans les revues latino-americaines de 1940 a 1970, Sorbone la Nouvelle, Paris, no. 9/10, (1992): 9-16.

(10) Sarlo, "Intelectuales", 15.

(11) Pita, "Las revistas culturales".

(12) Granados, Las revistas en la historia intelectual, p.10.

(13) Schwartz y Patino, Revista Iberoamericana; Granados, Las revistas en la historia intelectual; Crespo, Revistas en America Latina ...; Ehrlicher y Rifiler-Pipka, Almacenes de un tiempo en

(14) Carlos Altamirano, Intelectuales. Notas de investigacion (Bogota: Grupo Editorial Norma, 2006), 115.

(15) Eduardo Deves-Valdes, Redes intelectuales en America Latina. Hacia la constitucion de una comunidad intelectual (Chile: Instituto de Estudios Avanzados, Universidad Santiago de Chile, Coleccion Idea, 2007); Eduardo Deves-Valdes, "Las redes de la intelectualidad periferica entre 1920 y 1940: intento de una cartografia y de un planteamiento teorico", en Las revistas en la historia intelectual de America Latina: redes, politica, sociedad y cultura, coord. Aimer Granados (Mexico D.F.: Universidad Autonoma Metropolitana, Unidad Cuajimalpa, Juan Pablo Editor, 2012): 23-40.

(16) Ricardo Melgar Bao, Redes e imaginario del exilio en Mexico y America Latina: 1934-1940 (Mexico, Libros en Red, Coleccion Insumisos Latinoamericanos, 2003); Ricardo Melgar Bao, "Cominternismo intelectual: representaciones, redes y practicas politico-culturales en America Central, 1921-1933" Revista Complutense de Historia de America, 35, (8 de enero de 2010): 135-59; Ricardo Melgar Bao, "Huellas, redes y practicas del exilio intelectual aprista en Chile", en Historia de los intelectuales en America Latina II. Los avatares de la ciudad letrada en el siglo XX, coord. Carlos Altamirano (Buenos Aires: Katz Editores, 2010), 146-68.

(17) Marta E. Casaus Arzu y Teresa Garcia Giraldez, Las redes intelectuales centroamericanas: un siglo de imaginarios nacionales (1820-1920) (Guatemala: F&G, 2005); Marta E. Casaus Arzu y Manuel Perez Ledesma (coord.), Redes intelectuales y formacion de naciones en Espana y America Latina (Madrid: Universidad Autonoma de Madrid, Coleccion de Estudios 101, 2005).

(18) Claudio Maiz, "Las re(d)vistas latinoamericanas y las tramas culturales: redes de difusion en el romanticismo y el modernismo" Cuadernos del CILHA. Centro Interdisciplinario de Literatura Hispanoamericana 12, 1 (2011): 75-91.

(19) Deves-Valdes, Redes intelectuales, 22.

(20) Segun Carlos Altamirano, el concepto de intelectual es "multivoco, polemico y de limites imprecisos como el conjunto social que se busca identificar con la denominacion de intelectuales", por lo cual lo ubica genericamente en "la esfera de la produccion, distribucion e inculcacion de los significados o bienes culturales". Carlos Altamirano, Intelectuales, (17), 95. Por su parte, para Edward Said el hecho decisivo de ser un intelectual es que este es un sujeto "dotado de la facultad de representar, encarnar y articular un mensaje, una vision, una actitud, una filosofia o una opinion para y en favor de un publico". Edward W. Said, Representaciones del intelectual (Bogota: Debate, 2007), 30.

(21) Said, Representaciones, 30.

(22) Alexandra Pita Gonzalez y Maria del Carmen Grillo, "Revistas culturales y redes intelectuales: una aproximacion metodologica" Temas de uestra America, Revista de Estudios Latinoamericanos 29, 54 (julio de 2013): 184. Sobre la superposicion de las redes intelectuales y politicas ver: Ricardo Melgar Bao, Redes e imaginario del exilio en Mexico y America Latina.

(23) Eugenia Molina, "Sociabilidad y redes politico-intelectuales: Algunos casos entre 1800 y 1852" Cuadernos del CILHA, Centro Interdisciplinario de Literatura Hispanoamericana 12, 1 (junio de 2011):19-54; Pita Gonzalez y Grillo, "Revistas culturales y redes intelectuales: una aproximacion metodologica"; Deves-Valdes, Redes intelectuales en America Latina. Hacia la constitucion de una comunidad intelectual.

(24) Francois Dosse, La marcha de las ideas. Historia de los intelectuales, historia intelectual, trad. Rafael F. Tomas (Valencia, Espana: Universitat de Valencia, 2007), 23.

(25) Deves-Valdes, Redes intelectuales en America Latina. Hacia la constitucion de una comunidad intelectual, 30.

(26) Molina, "Sociabilidad y redes politico-intelectuales", 20; Deves-Valdes, Redes intelectuales en America Latina. Hacia la constitucion de una comunidad intelectual, 22.

(27) Alexandra Pita Gonzalez, La Union Latino Americana y el Boletin Renovacion. Redes intelectuales y revistas culturales en la decada de 1920, (Mexico, El Colegio de Mexico, Universidad de Colima, 2009).

(28) Alexandra Pita Gonzalez, "Introduccion", en Redes intelectuales transnacionales en America Latina durante la entreguerra (Mexico: Editorial Porrua, Universidad de Colima, 2016), 14.

(29) Pita, La Union Latino Americana

(30) Ibid., 36.

(31) Ibid, 26.

(32) Sarlo, "Intelectuales y revistas", 12.

(33) Guillermo Palacios, "Los circulos concentricos de la educacion rural.", en Marta E. Casaus Arzu y Manuel Perez Ledesma (coords.), Redes intelectualesyformacion de naciones en Espana y America Latina (Madrid: Universidad Autonoma de Madrid, Coleccion de Estudios 101, 2005), 107-18.

(34) Los trabajos que vinculan revistas culturales y redes intelectuales en America Latina son bastante numerosos. Destacamos ademas de los mencionados el trabajo colectivo coordinado por Aimer Granados, titulado Las revistas en la historia intelectual de America Latina: redes, politica, sociedad y cultura. Aqui aparecen trabajos relacionados con las revistas Amauta, Dianoia, Monterrey. Correo Literario, Consigna, Ruta, Plural, Criterio, Tierra Firme y la Mesa Llena.

(35) Asi se conocio el primer periodo presidencial de Alfonso Lopez Pumarejo (1934-1938) caracterizado por haber emprendido una serie de reformas en el sector educativo, laboral y agrario.

(36) Renan Silva, Republica Liberal, intelectuales y cultura popular (Medellin: La Carreta Editores, 2005), 89.

(37) Para Renan Silva, la alfabetizacion tardia se produjo en Colombia debido a que en los intentos por conquistar la meta universal del alfabetismo y del habito de lectura se tropezaron con un momento en que, por lo menos formalmente, la sociedad tenia a su disposicion nuevos medios de comunicacion como el radio y el cine, los que, dependiendo de contingencias precisas que no resultan posibles de determinar previamente, pueden ser aliadas del libro y la lectura, o sus enemigas. Silva, Republica Liberal.

(38) Ambas colecciones pretendieron compilar lo "mejor" del pensamiento y la literatura colombiana a lo largo de la historia. Ver: Silva, Republica Liberal,

(39) Silva, Republica Liberal, 22.

(40) Con Regeneracion, la historiografiia colombiana ha definido el periodo de gobiernos conservadores que inicia en 1886 y concluye a principios del siglo XX.

(41) Gonzalo Sanchez Gomez, "Intelectuales, poder y cultura nacional" Analisis Politico : 34 (mayo de 1998) 107.

(42) Cesar Augusto Ayala Diago, Inventando al Mariscal. Gilberto Alzate Avendano, circularidad ideologica y mimesis politica, Tomo II (Bogota: Fundacion Gilberto Alzate Avendano, 2010), 45.

(43) Manuel Restrepo Yusti "Revista de las indias: un proyecto de ampliacion de fronteras", Boletin Cultural y Bibliografico 27: 23 (1990): 25-41.

(44) Ayala, Inventando al Mariscal, 46.

(45) Para un panorama mas amplio de las revistas literarias colombianas en el siglo XX, consultar el trabajo de analisis e inventario realizado por Jorge Orlando Melo, "Las revistas literarias en Colombia e Hispanoamerica: una aproximacion a su historia", (Segundo Seminario de Edicion Profesional para Revistas y Publicaciones Seriadas, Bogota, 2008).

(46) Guillermo Payan Archer, "Larga distancia. Reconocimiento a Clemente Airo", El Pais, Cali-Colombia, 29 de noviembre, 1982, A-5.

(47) Alejandro Vallejo. "Clemente Airo" Cromos (Bogota, 14 de diciembre, 1969): 25.

(48) Payan Archer, "Larga distancia", A-5.

(49) Gonzalo Canal Ramirez y Jose Chalarca, Artes Graficas II (Bogota: Enciclopedia del Desarrollo Colombiano, Coleccion Fundadores, Canal Ramirez-Antares, 1973), 173.

(50) "Noticia (editorial)", Revista Espiral de Artes y Letras, 1 (abril de 1944): 2.

(51) Carlos Delgado Nieto. "Revista Espiral", Revista de las Indias, 63 (marzo de 1944): 282-283.

(52) "Noticia (Editorial)" Revista Espiral, 2.

(53) Gloria Valencia Diago, "Clemente Airo: veinte anos en el descubrimiento de valores literarios", El Tiempo (Bogota), octubre, 1964.

(54) Agustin Rodriguez Garavito, "La obra de Clemente Airo", Carpeta recortes sobre el 25 aniversario de Espiral, Archivo familia Airo, Bogota.

(55) "Noticia (Editorial)" Revista Espiral, 2.

(56) Ibid., 2.

(57) Maryluz Vallejo Mejia, "Luis Vidales: una vida de sonoras contradicciones" Unicarta, 101 (2004): 92.

(58) Gilberto Loaiza Cano, "La vanguardia en Colombia durante los primeros decenios del siglo XX". Estudios de Literatura Colombiana, 4 (junio de 1999): 9-22.

(59) Gilberto Loaiza Cano, "Los Arkilokidas (1922)", en Las vanguardias literarias en Bolivia, Colombia, Ecuador, Peru y Venezuela: bibliografia y antologia critica, coords. Hubert Poppel y Miguel Gomes (Madrid: Iberoamericana Editorial, 2008), 219-28.

(60) Pierre Bourdieu, Las reglas del arte. Genesis y estructura del campo literario (Barcelona: Anagrama, 1995), 224.

(61) Alvaro Medina, El arte colombiano de los anos veinte y treinta (Bogota: Tercer Mundo-Colcultura [Premios Nacionales de Cultura], 1995), 53. Para mayor informacion sobre el grupo Bachue se puede consultar el reciente trabajo de Alvaro Medina, Christian Padilla, Clara Isabel Botero, Ricardo Arcos-Palma, y Melba Pineda, La Bachue de Romulo Rozo: Un icono del arte moderno colombiano (Bogota: Fundacion Proyecto Bachue, 2013). Cristina Lleras, Arte, politica y critica: politizacion de la mirada estetica. Colombia, 1940-1952 (Bogota: Universidad Nacional de Colombia, 2005), 11.

(62) Jose Antonio Osorio Lizarazo, "Existe una cultural nacional", Revista Espiral de Artes y Letras (Bogota) 1 (abril de 1944): 1-3.

(63) Luis Vidales, "Reflexiones sobre la escuela de Paris y el arte americano", Revista Espiral de Artes y Letras (Bogota) 10 (abril de 1945): 6 y Walter Engel, "La pintura moderna tendra dos polos en la postguerra", Revista Espiral de Artes y Letras, (Bogota) 7 (octubre de 1944): 10.

(64) Clemente Airo, "Cristal del viento", Revista Espiral de Artes y Letras, (Bogota), 7 (octubre de 1944): 2.

(65) Clemente Airo, "Apuntaciones para un estudio sobre la accion del trabajador intelectual", Revista Espiral de Artes y Letras, (Bogota), 10 (abril de 1945): 3.

(66) "Espiral", El Tiempo (Bogota), 22 de julio, 1948, 5.

(67) Clemente Airo, "Cristal del viento", Revista Espiral de Artes y letras, 14 (julio de 1948): 10.

(68) Clemente Airo, "Un cuarto de siglo. Cristal del viento", Revista Espiral de Artes y letras 108-109 (abril de 1969): 4.

(69) Con respecto a este punto, Cristina Lleras afirma que en los anos cuarenta y cincuenta en Colombia, asi las obras de arte o las piezas literarias no hicieran mencion expresa de filiacion politica alguna, y este elemento se mantuviera ausente de la expresion artistica como tal, en la mayoria de los casos las tensiones bipartidistas impactaban el campo artistico politizando la mirada estetica. Lleras, Arte, politica y critica, 11

(70) Dario Acevedo Carmona, La mentalidad de las elites sobre la violencia en Colombia (1936-1949) (Bogota: Ancora Editores, 1995), 33- 53. Citado en: Adriana Rodriguez Franco, "El gaitanismo y los gaitanistas de Jornada (1944-1957)" (Tesis de Maestria en Historia, Universidad Nacional de Colombia, Facultad de Ciencias Humanas, 2012), 53.

(71) "Censura de prensa escrita y hablada. Decreto numero 3521 de 1949 (noviembre 9)", Diario Oficial, 27263 (Bogota, Colombia), 9 de noviembre, 1949, 554. Por medio del decreto numero 03526 de 1949 (noviembre 9) se designaron como censores de dichas revistas a Camilo Delgado Morales para Estampa, al mayor Diego J. Ferro y Jaime Pardo para Sabado, y al capitan de Corbeta Alejandro Herrera y Alfonso Luque Maya para la revista Critica. Ver: "Decreto numero 3521 de 1949 (noviembre 9)", Diario Oficial 27263 (Bogota, Colombia), 9 de noviembre, 1949, 555.

(72) Jaime Garcia Maffla, "El movimiento poetico de 'Piedra y Cielo ", Revista Iberoamericana, 50 (julio de 1984): 683-88.

(73) Aunque la Escuela de Altamira tuvo financiacion de la Gobernacion Civil de Santander y en ella participaron algunos artistas cercanos al regimen, no fue parte de la politica cultural franquista. Fue considerado uno de los grupos de oposicion desde el arte fundados en Espana en los anos de postguerra. Michelle Vergniolle Delalle, La palabra bajo silencio: pintura y oposicion bajo elfranquismo (Valencia, Espana: Universitat de Valencia, 2008), 77. Gabriel Urena, Las vanguardias artisticas en la postguerra espanola, 1940-1949, (Madrid: Editorial Istmo, 1982), 73.

(74) Clemente Airo, "Hora del hombre. Cristal del viento", Revista Espiral de Artes y Letras, 30 (septiembre de 1950), 8.

(75) "Altamira y el arte contemporaneo", Revista Espiral de Artes y Letras, 30 (septiembre de 1950), 5-6.

(76) Clemente Airo, "Ausencia de Agora. Cristal del viento", Revista Espiral de Artes y Letras, 49 (noviembre de 1953), 8.

(77) "'Insula' fue un puente entre la Espana interior y la del exilio, segun Jose Luis Cano", El Pais, (Espana), 9 de marzo de 1985" URL http://elpais.com/diario/1985/03/09/ cultura/479170806_850215.html, 10/12/2015.

(78) Ibid.

(79) Hecias Martan Gongora, "Absalon o Gaitan", Boletin Cultural y Bibliografico 9, 7 (1966): 1395-96.

(80) Clemente Airo, "Hora del Hombre. Cristal del viento", Revista Espiral de Artes y Letras, 30 (septiembre de 1950), 8.

(81) En 1949 y 1950 la Editorial Iqueima se posiciono como la empresa editorial mas dinamica del pais. Situacion que se vio reflejada en el alto volumen de obras impresas que salieron a la venta en esos anos, la mas alta de su historia. Esta situacion cambio en los anos siguientes a raiz de la escasa circulacion de los libros denunciada por Clemente Airo en las paginas de la revista Espiral. "Bibliografia colombiana en 1949", Revista Critica, 30 (enero 1950): 8. Pedro R. Carmona, Anuario bibliografico colombiano de 1951 (Cali: Imprenta Jorge Garces B., 1952). Esta referencia fue citada en la revista Espiral: "Anuario bibliografico colombiano, 1951", Revista Espiral de Artes y Letras, 47 (julio de 1953): 8.

(82) Este premio fue lanzado desde las paginas de la revista en 1951 y convocaba a jovenes escritores a participar en el. Solo se organizaron 4 versiones en los anos siguientes, hasta que fue clausurado por falta de participantes, como reflejo de la falta de interes y la apatia que revelo entre los escritores colombianos.

(83) Clemente Airo, "Una iniciativa necesaria. Cristal del viento", Revista Espiral de Artes y Letras, 70 (diciembre de 1957): 8.

(84) Airo, "Una iniciativa necesaria", 8

(85) Clemente Airo, "Necesidad de un pan-hispanismo. Cristal del viento", Revista Espiral de Artes y Letras, 69 (octubre de 1957): 8.

(86) Airo, "Necesidad de un pan-hispanismo", 8

(87) Mauricio de la Selva, "Antonio de Undurraga y la Vanguardia Pan-Hispanica", Revista Estaciones, 10 (verano de 1958): 187-190.

(88) Airo, "Una iniciativa necesaria", 8.

(89) Airo, "Una iniciativa necesaria", 8.

(90) Ibid.

(91) Palacios, "Los circulos concentricos", 108.

(92) Pita, "Las revistas culturales", 4.

(93) "Los veinticinco anos de Espiral", La Patria (Manizales - Colombia), junio 15 de 1969, 2.

(94) Clemente Airo, "Nueva presencia. Cristal del viento", Revista Espiral de Artes y Letras, 76, (marzo de 1960): 7.

(95) Rafael Gutierrez Girardot, "Tres revistas colombianas de fin de siglo", Boletin Cultural y Bibliografico 28, 27 (1991): 2.

(96) Airo, "Nueva presencia", 7.
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Author:Prieto Mejia, Jeimy Paola
Publication:Historia y espacio
Article Type:Ensayo
Date:Aug 1, 2017
Words:14993
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