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La hermeneutica teologica y el Jesus historico: una evaluacion critica de estudios actuales y de la hermeneutica gadameriana (primera parte).

Resumen: El comienzo del articulo describe las deficiencias teologicas de la metodologia tradicional para el estudio del Jesus historico. A continuacion considera la reciente apropiacion de la hermeneutica gadameriana, apoyando elementos de este enfoque, pero criticando su indiferencia al caracter de acontecimiento, lo cual significa que la hermeneutica no puede sostener la esperanza cristiana.

Palabras Clave: Jesus historico. Hermeneutica teologica. Gadamer.

Abstract: The article begins by describing the theological shortcomings of conventional approaches to the study of the historical Jesus. It then considers the recent advances made in the field through the appropriation of Gadamerian hermeneutics, alternately endorsing elements of this approach, but criticizing its indifference to the occurence character of events, which makes it unable to sustain Christian hope.

Keywords: Historical Jesus. Theological Hermeneutics. Gadamer.

Introduccion (1)

Cuando escribi este ensayo, estaba trabajando en la Facultad de Teologia de la Universidad de Bonn, en Alemania. En ocasion de presentar este documento como ponencia en la sociedad de Nuevo Testamento escribi una introducion muy diferente a la que compongo ahora. El gremio biblico en Alemania es mucho mas liberal que en America Latina, y entonces tuve que defender este ensayo contra acusaciones de ser fideista, siendo que en este ensayo voy a discutir como uno puede equilibrar la fe y la critica en la investigacion academica del Jesus historico. Pero imagino que en America Latina, si hay inquietudes, seran acerca de la medida en que tomo en cuenta la perspectiva critica de los eruditos europeos. No obstante, decidi proponerlo para publicacion en Cuadernos de Teologia porque este ensayo refleja un tipo de investigacion en la cual estoy comprometido como erudito: la tarea de estudiar el Nuevo Testamento de la manera mas rigurosa posible, pero tambien desde el punto de vista de la fe, ya que soy un cristiano que cree no solo que el Nuevo Testamento puede resistir el escrutinio critico, sino tambien que la lectura cuidadosa y piadosa del Nuevo Testamento solo puede fortalecer la teologia cristiana, aunque tambien la desarrollaria y quizas en ciertos modos la cambiaria. Pero ante todo, yo creo que los estudiosos cristianos no deben evadir las preguntas criticas, sino que debemos ser los mejores eruditos criticos, porque la Biblia es nuestro libro y trata de nuestro Dios.

Este ensayo tiene dos objetivos. En primer lugar, hacer un resumen de la discusion reciente sobre las limitaciones de los metodos academicos por los cuales los eruditos han tratado de poner de manifiesto al Jesus historico. En segundo lugar, analizar como la hermeneutica de Hans-Georg Gadamer ha sido recientemente utilizada en investigaciones sobre el Jesus historico, destacando tanto los beneficios de esta apropiacion como sus limitaciones teologicas. Finalmente, en la segunda parte de este articulo, que saldra en el volumen venidero de Cuadernos de Teologia, se esbozara una propuesta metodologica por medio de la cual espero que los eruditos confesantes (2) del Jesus historico puedan estudiar a Jesus en una manera teologicamente solida sin excluirse a si mismos de la conversacion con los eruditos no confesantes.

Los limites del estudio del Jesus historico

Con el fin de poner de relieve los desafios mas significativos que surgen al relacionar la investigacion sobre el Jesus historico con la teologia cristiana, voy a empezar haciendome eco de lo que es un creciente consenso entre los especialistas del Jesus historico: que los esfuerzos de extraer los dichos y hechos originales de Jesus apenas han dado resultados incontestados.

La insuficiencia criteriologica

No obstante las garantias tan publicadas del Jesus Seminar de que sus esfuerzos pondrian de manifiesto al Jesus que realmente ha existido (en contraste al Jesus de la Iglesia, ostensiblemente ocultado por el dogma), los eruditos, tanto de dentro (Allison, 1998:2-10; 2008:79-83; 2009:54-57) como de fuera (Johnson, 1996:126-33) del "Quest" han denunciado repetidamente la confianza depositada en "criterios de historicidad" (por ejemplo, la coherencia, la disimilitud, testimonio multiple, la verguenza) que son tan decisivos para el estudio del Jesus historico.

Consideremos dos de los criterios basicos de la investigacion del Jesus historico: la coherencia y la disimilitud.

* El criterio de coherencia (un dicho o hecho de Jesus es original si es coherente con lo que ya sabemos sobre la vida y las ensenanzas de Jesus), supone que todo lo que Jesus dijo e hizo era coherente, y se basa en una circularidad irreductible en la cual afirmamos a priori que sabemos lo que Jesus enseno y podemos evaluar si dichos atribuidos a el encajan con el contenido de esa predicacion.

* El criterio de la (doble)-disimilitud (un dicho de Jesus es original, si no se corresponde con los supuestos de los judios contemporaneos a el o de sus seguidores cristianos) produce un Jesus demasiado iconoclasta, un Jesus que solo discrepaba con su tradicion ancestral y las opiniones de los que se llamaban sus discipulos.

Por otra parte, estos criterios a menudo no coinciden: (3) un texto con testimonio multiple, sin embargo, a veces no cumple con el criterio de disimilitud. Es evidente, entonces, que uno no puede considerar estos criterios de historicidad como medios suficientes y fiables para construir una imagen completa del Jesus historico. Esto no niega el valor de muchos de estos criterios como factores en la evaluacion de la probabilidad de que un dicho o un acontecimiento se derivan del Jesus historico. Solo tengo la intencion de senalar que estos criterios no se deben confundir con leyes cientificas, como si uno pudiera aplicarlos con seguridad a toda situacion. (4)

Cualquiera que dude de la subjetividad involucrada en la evaluacion de los varios testimonios sobre el Jesus historico solo tiene que examinar las opiniones de los eruditos de primera linea en el campo. La decada de 1990 fue testigo de la produccion de 'Jesuses' diametralmente opuestas por academicos del mas alto calibre. No hay forma de conciliar el sabio igualitario e iconoclasta de Crossan y Funk (un maestro de sabiduria desprovisto de esperanza escatologica o apocaliptica; Crossan, 1991; Funk, 1997) con el profeta apocaliptico de Dale Allison o Bart Ehrman (Allison, 1998; Ehrman, 1999). Sin ser absolutamente pesimista en mi valoracion de lo que la investigacion del Jesus historico puede producir (estoy convencido de que Allison y Ehrman estan mucho mas cerca de la marca que los eruditos del Jesus Seminar), debemos reconocer que en la actualidad los "resultados solidos" de la investigacion del Jesus historico son mas modestos de lo que es generalmente admitido.

Insuficiencia hermeneutica: La diferencia entre eventos y el significado

Sin embargo, un problema mas fundamental todavia no ha sido abordado: la diferencia entre los acontecimientos y el significado. Incluso si pudieramos acordar sobre cuales eventos ocurrieron y que cosas Jesus realmente dijo, esto no equivaldria a la certeza sobre cuales acontecimientos precipitaron a los demas, cuales fueron las motivaciones de los personajes claves, o que conclusiones teologicas deben proceder de los acontecimientos examinados. Cualquier estado de cosas o secuencia de acontecimientos podria ser explicado de varias maneras (cf. Allison, 2009:57). Aun cuando los eruditos coinciden en que: (a) Jesus entro en Jerusalen en medio de una multitud animada de israelitas y (b) causo un gran alboroto en el templo durante la ultima semana de su vida, y (c) fue crucificado un poco despues; ellos todavia ofrecen una variedad de explicaciones para la relacion causal entre estos eventos. Como tal, el significado de esa secuencia de eventos queda fuera del alcance de la certeza historica (Johnson, 1996:83, 133; Bockmuehl, 1994: 154).

En pocas palabras, aun si tuvieramos un acuerdo unanime sobre hechos y dichos que realmente se derivan de Jesus, no tendriamos forma cientifica de establecer lo que la vida y las ensenanzas de Jesus significaban en el primer siglo, por no mencionar sobre lo que significan para nosotros hoy. En cambio, hay academicos que adoptan a priori ciertos paradigmas y esperan que den sentido a la mayor cantidad de datos posible. Crossan apela a la sociologia de las relaciones de poder (por ejemplo: de parentesco, la dinamica del pueblo, beneficencia, patrocinio, etc.); Allison se basa en estudios comparativos religiosos de los profetas milenaristas; Wright desarrolla una metanarrativa judia del exilio y la restauracion (Wright, 1996). La adopcion de tales paradigmas no es problematica en si misma (de hecho, es inexorable, como veremos mas adelante), pero nos debe desenganar de la nocion de que las investigaciones sobre el Jesus historico procedan sin prejuicios deterrninantes.

Insuficiencia teologica

Por ultimo y lo mas importante, la hegemonia de presupuestos historico-criticos en el estudio de Jesus, aunque ganan mas credibilidad en relacion con la historiografia secular, ata de pies y manos el esfuerzo teologico, los metodos criticos convencionales son fundamentalmente inadecuados para la discusion de afirmaciones trascendentes. (5) La investigacion historico-critica no nos permite, por regla general, discutir si eventos sobrenaturales/trascendentes (milagros, la resurreccion, el nacimiento virginal, la encarnacion de Dios) de veras pasaron, solo si la gente creia que esas cosas sucedieron (asi Ehrman, 1999: 193-96). En su caracter como acontecimientos espacio-temporales (es decir, su caracter como ocurriendo en espacio y tiempo), estos eventos estan o divinizados (HEG Paulus), o descartados como los productos mitopoieicos de la mente pre-racional (Strauss), o rechazados de plano, como cuestion de principio (como en el caso de Ludemann, 1999:11, 14, 74). (6) El problema es que el material al que la metodologia historico-critica es menos capaz de enfrentar, tambien es el material mas determinante para lo que la Iglesia ha creido que Jesus sea (Watson, 2001:165).

Consideren la resurreccion, el acontecimiento crucial para el desarrollo de la cristologia tradicional: a pesar de que los autores del Nuevo Testamento claramente creen que la resurreccion de Jesus ocurrio en la historia espacio-temporal, la resurreccion, por definicion, viola las reglas de como funciona la historia. Incluso para los autores del Nuevo Testamento (que facilmente aceptaban milagros y reanimacion de los muertos como eventos extraordinarios que, sin embargo, tenian precedentes) la resurreccion de Jesus, la transfiguracion y la ascension eran sui generis de tal manera que los discipulos percibian en ellas nada menos que el amanecer de una nueva era de la existencia (Bockmuehl, 2001:109, 16; Johnson, 1996:136). En consecuencia, los Evangelios proporcionan al lector un punto alternativo de referencia historica, una nocion de tiempo y espacio en la cual el tiempo del futuro y el espacio del reino divino han invadido el mundo terrenal. Pequena sorpresa en la que los supuestos prosaicos de la critica historica sobre el tiempo y el espacio no se prestan al dialogo con la teologia de los Evangelios (Minear, 2002:55). Investigaciones no confesantes son insuperablemente filantropistas. Aunque tales estudios pueden discutir la humanidad de Jesus con entusiasmo, no pueden evaluar si Jesus realmente hacia milagros, si realmente nacio de una virgen, si realmente fue crucificado para la salvacion de la humanidad, o si verdaderamente fue resucitado de entre los muertos (Morgan, 2005:221); en definitiva, si es o no es que en Jesus realmente tenemos que ver con Dios. Tales nociones solo pueden ser consideradas desde la perspectiva de la fe. Y sin embargo, sin discutir precisamente estas cuestiones, nuestra investigacion historica de Jesus seguira siendo teologicamente deficiente:

"Lo que no se debe perder es que, mediante la eliminacion de toda referencia a la accion divina en la historia de Jesus, los criticos marginan precisamente aquellas partes de los evangelios en que los evangelistas expresaron mas explicitamente su comprension del significado permanente de Jesus." (Keck, 2000:5)

Asi pues, la tarea de los eruditos cristianos al investigar al Jesus historico, es la de equilibrar el Jesus historico empiricamente conocido en relacion a las afirmaciones teologicas del cristianismo sobre Jesus, ya que cualquier compromiso con este excluye la hegemonia de aquel. Pero, ?como lograr esos enfoques ideologicamente distintos en una sola conversacion?

Hans-Georg Gadamer

En los ultimos anos, algunos eruditos biblicos han llegado a pensar que la obra de Hans-Georg Gadamer nos podria proporcionar un camino a seguir. El magnum opus de Gadamer, Wahrheit und Methode (1960), fue una de las obras fundamentales en la teoria hermeneutica del siglo XX. Su obra ha ejercido influencia sobre los estudios biblicos, tanto a traves de la evolucion general de la hermeneutica, y mas explicitamente a traves de la reciente atencion a la "historia de los efectos" (Wirkungsgeschichte). Con el fin de enumerar los beneficios y limitaciones del pensamiento de Gadamer para el estudio del Jesus historico, vale la pena resumir algunas de las ideas que Gadamer presenta en el capitulo cuarto de Wahrheit und Methode, titulado "Elementos para una teoria de la experiencia hermeneutica".

La hermeneutica historica de Gadamer

Gadamer comienza el capitulo poniendo de relieve la observacion de Heidegger de que todos los esfuerzos humanos en la comprension son mediados por el "significado previo" o las "pre-comprensiones" con los cuales se acerca una persona a un texto (Gadamer, 2004:267-68). La finitud de la conciencia humana no se puede acomodar a un conocimiento perfecto, de modo que invariablemente opera con simplificaciones, suposiciones y limitaciones; los prejuicios (prae-iudicio) son inevitables para el ser historico. La existencia de tales pre-significados desilusiona a cualquier optimismo ingenuo con respecto a la objetividad pura en la comprension y exige que cada interprete examine y evalue la legitimidad de sus pre-comprensiones.

Nuestros varios prejuicios / significados previos llegan a nosotros a traves de nuestro entorno inmediato, nuestra familia, amigos, escuelas, y sociedad, y por lo tanto podemos referirnos con justicia a ellos como "tradiciones", dejando abierta la cuestion de si una tradicion particular es valida o no (aunque el termino "prejuicios" tiende a implicar lo segundo). (7) Siendo que nuestra existencia, nuestra forma de conocer, esta invariablemente ligada a los prejuicios tradicionales, tenemos que descartar la dicotomia entre la tradicion y la investigacion historica, y en cambio investigar la manera en que la tradicion nos conecta con la historia, nos permite examinar un objeto historico. (8)

Gadamer explica que los acontecimientos vienen a nosotros a traves de la tradicion. Sabemos de eventos pasados solo porque ellos impresionaron, tuvieron un efecto (Wirkung) de algun modo sobre el mundo fisico o la historia humana tradicional. Nunca encontramos a los acontecimientos tal como fueron, sino a traves de lo que ellos dejaron, a traves de su impacto, de lo que significaron, de su importancia historica. Un evento no se nos presenta directamente, sino que sus efectos, su impacto, se extienden hacia nosotros, dejandonos comprender el pasado, no como fue (lo que requiere una infinitud ajena a la condicion historica humana), sino como lo que ha llegado a ser, lo que significa.

Gadamer sostiene que el esfuerzo hermeneutico es similar a la lectura de un texto dificil en un idioma antiguo. Dado que el significado de un texto antiguo exigente no es inmediatamente obvio para la traductora, ella trabaja poco a poco en su traduccion, anticipando el significado del texto, tratando de interpretar pequenos trozos de una frase a la vez, y revisando su comprension de las palabras y frases constituyentes hasta que todo el texto se une y da sentido. Su prevision del significado del texto, antes de que ella ha comprendido sus partes constituyentes, no le impide leer el texto, sino que la guia mientras que redacta a las carreras los trozos mas pequenos, pasando ciclicamente a traves de las posibilidades lexicas, sintacticas y contextuales, constantemente ajustando cada uno, hasta que el significado del texto se revela. Lo mismo sucede con la hermeneutica. Nos acercamos a un texto con ciertos significados previos, dados a nosotros por la tradicion, y luego, cuando nuestros significados previos no resultan adecuados para una descripcion completa del significado de un texto, nos vemos obligados a ajustar los significados previos. La idiosincrasia del texto provoca una conciencia de nuestras pre-comprensiones, poniendolas en primer plano (Aufhebung) como un primer paso hacia la suspension, el analisis y la evaluacion de ellas.

La misma dinamica tiene lugar en el caso de la interpretacion de un acontecimiento historico. Solo podemos verdaderamente obtener la comprension de otra epoca historica, otro texto, u otra persona despues de reconocer que nuestra propia existencia es historicamente constituida, que nuestra perspectiva sobre la historia anterior esta bordada en la urdimbre y la trama de nuestro propio momento historico.

"Una hermeneutica adecuada a la materia tendria que demostrar la realidad y la eficacia de la historia dentro de la comprension misma. Me voy a referir a esto como una 'historia de los efectos' [Wirkungsgeschichte]. La comprension es, en esencia, un evento historicamente-efectuado" (299).

En general, cuando Gadamer habla acerca de la historia, se refiere no al proceso de establecer los hechos de lo sucedido sino al plateo de la importancia de esos hechos. Gadamer supone que la tarea de la disciplina historica no se limita a describir lo que fue, sino se extiende a explicar el impacto de lo que fue, como, de una manera u otra, ha contribuido a nuestro actual estado de cosas. Un historiador de la Segunda Guerra Mundial, por supuesto, debe seguir los movimientos de tropas, calcular las condiciones climaticas, describir la politica interna e internacional y estimar los suministros de alimentos y la produccion de armas, pero estas consideraciones estadisticas y arqueologicas son solo una parte de la tarea del historiador. El historiador tambien tiene que evaluar el impacto de estos datos en la moral perdurable, las tendencias, las esperanzas y los temores de la gente, y, finalmente, describir las consecuencias de la guerra para todo el mundo. Al mismo tiempo, tiene que llegar a un acuerdo con y articular la forma en que la transcripcion de la historia ha sido alterada por la retorica y la metanarrativa de los vencedores, configurando la memoria de la gente y la comprension de la guerra, incluso influyendo en la comprension del historiador mismo. En pocas palabras, la hermeneutica historica debe explicar lo que un hecho historico o una serie de eventos llego a significar para nosotros, como nos han hecho lo que somos.

Cuando uno aprehende que la propia conciencia "esta situada en la telarana de los efectos historicos" (300), Gadamer dice que uno posee una conciencia historicamente-efectuada (wirkungsgeschichtliches Bewusstsein), lo que implica que uno esta siempre consciente de las limitaciones de su propio conocimiento, las limitaciones que obtienen como consecuencia de la propia finitud historica. Esto requiere un cuidado permanente "contra el asimilar precipitadamente el pasado a nuestras propias expectativas de sentido. Solo entonces podremos escuchar a la tradicion de una manera que le permita prestar oido a su propio significado" (304). Asi, a medida que somos provocados por el pasado como un Otro, nosotros ponemos en primer plano nuestros prejuicios y los prejuicios del Otro que ya son evidentes a nosotros, buscando la comprension, poniendo de relieve las diferencias en nuestras respectivas conciencias historicamente-efectuadas. Por poner en primer plano sus propios prejuicios y los del texto, uno puede empezar a comprender verdaderamente al Otro, en lugar de describir o dominar al Otro.

Si una interprete aprehende que ella es historicamente efectuada, que ella solamente piensa desde dentro de su tradicion, y que esto no la limita, pero en realidad es la condicion previa de cualquier entendimiento, entonces ella puede estar realmente abierta a entender y aprender de un evento mediado a traves de su tradicion, aunque y en virtud del hecho de que, es diferente de ella. Asi como las relaciones humanas requieren el reconocimiento de la personalidad del Otro, admitiendo que usted tiene algo que decirme a mi, asi es que tambien la conciencia historicamente efectuada "debe permitir el derecho de la tradicion a la validez, no en el sentido de simplemente reconocer el pasado en su alteridad, pero de tal manera que el pasado tiene algo que decirme. Esto tambien requiere una especie fundamental de apertura" (355).

Al tratar de interpretar sin imponer pre-comprensiones en el Otro del pasado, Gadamer aconseja que el interprete proceda por medio del planteo de preguntas. Las preguntas que hacemos deben incluir las que son sugeridas por el texto mismo, las preguntas a las cuales el texto mismo intenta ofrecer una respuesta, y preguntas que el interprete tambien comparte. A continuacion, el interprete intenta escuchar la respuesta del texto a esa pregunta, y da a luz su propia respuesta a la pregunta. En este proceso, el interprete debe esforzarse por mantener un dialogo abierto, para permitir que la palabra tradicional lo provoque, para poner en entredicho sus propios significados previos y prejuicios. "La voz que nos habla del pasado ... se plantea una pregunta y coloca a nuestro sentido en la apertura" (366-367). Esto se aplica particularmente al erudito del Jesus historico en la medida en que el o ella lee los Evangelios, no solo para encontrar la informacion que revelan acerca de Jesus, sino tambien para conocer el significado que le dan a Jesus como sus testigos, sus efectos.

Debo destacar, no sea que Gadamer (o yo) sea descartado como un relativista post-moderno y solipsista, que esto no equivale a abrazar la validez de cualquier perspectiva antigua. No podemos dejar de sospechar de algunas cosas que una persona antigua hubiera aceptado sin dudas. Podemos, sin embargo, posponer el rechazo de su suposicion con el fin de realmente participar en su perspectiva, para escuchar sus preguntas y aplicarlas a nosotros mismos, de tal manera que nosotros tambien podamos participar en su pregunta. (9) Cuando ambos podemos hacer la misma pregunta, invariablemente reformulada y aun mas abierta para acomodar a nuestra investigacion moderna, entonces podemos dialogar con la palabra tradicional sobre la cuestion que ahora compartimos, conectando asi el horizonte de nuestro propio pasado y ampliando nuestro campo visual. (10) (Por razones de brevedad, no voy a ahondar en los pensamientos de Gadamer sobre la fusion de horizontes.)

Los beneficios de la hermeneutica gadameriana para estudios confesantes del Jesus historico

Una razon por la cual Gadamer ha encontrado una recepcion calida en los estudios biblicos es que su concepto de la historia de los efectos ha permitido que los miembros del gremio biblico renueven la interaccion con, por ejemplo, materiales evangelicos y patristicos como testigos de los acontecimientos historicos y el significado de la vida de Jesus sin empanar su credibilidad historica. Gadamer nos ha recordado el lugar comun de que los efectos nos dicen mucho acerca de sus causas. Esto permite, de hecho, nos obliga a relacionar nuevos datos a las antiguas cuestiones historicas; nos recuerda que "estratos" mas tardios de los materiales no son solo acumulaciones (aunque a menudo sea eso) pero en muchos aspectos son la "huella" (11) de un acontecimiento historico. (12) Por el contrario, en la medida en que los Evangelios pueden ser vistos como expresiones de los efectos que Jesus tuvo en sus discipulos, debemos mantener bajo sospecha cualquier reconstruccion del Jesus historico que produzca un hombre radicalmente diferente del Jesus de los Evangelios (Morgan, 2005:222).

Gadamer tambien ha ayudado a los eruditos biblicos a recordar que el significado de un evento reside en gran parte en sus efectos. Esta idea por supuesto es anterior a Gadamer, incluso en el gremio biblico, despues de haber sido fuertemente argumentado por Martin Kahler en su ensayo de 1892 Der sogenannte historische Jesus, (13) pero Gadamer ofrece la nocion de una nueva vida filosofica. El significado de Jesus no puede ser separado de como sus discipulos lo entendian. Los efectos de una persona (como es recibida por los demas, que impresion ocasiona en otros) ayudan a constituir su significado (cf. Allison, 2008:93-95; Keck, 2000:7). La identidad es un objeto en las manos de y es determinada por la familia, amigos, enemigos, y asociados, al menos en parte durante la vida y completamente despues de la muerte. Jesus, en particular, fue un hombre cuya vida llego mas alla de su muerte y transformo a sus discipulos; "Si los ignoramos, no lo ignoramos?" pregunta Dale Allison (Allison, 2009:29, cf. 23-25; Keck, 2000:7). Esta conceptualizacion del significado parcialmente en terminos de "efectos" debe proporcionar un correctivo a los enfoques "arqueologicos" que tratan de barrer con los relatos escriturales de la vida de Jesus (que estan entre los efectos mas significativos de la vida de Jesus) con el fin de recuperar los hechos desnudos e indiscutibles (solo para encontrar que no tienen medios para explicar lo que sin duda los hechos significan).

Por ultimo, Gadamer nos recuerda no solo que nuestros prejuicios y presuposiciones son inexorables, sino que son condiciones previas para la comprension; los prejuicios nos proporcionan un punto de partida, y nos dirigen hacia las tradiciones por las cuales fueron generados para que nuevamente podamos atravesar las tradiciones hacia un acontecimiento historico. Pre-comprension es la postura en la que comenzamos nuestra conversacion dialectica con el Otro de la historia. En el mismo orden de ideas, Gadamer senala que no nos encontramos al final de la historia, o fuera de la historia, como si tuvieramos algun punto de vista objetivo desde el cual pudieramos juzgar el significado de lo que ha llegado antes. Reconocemos que somos insuperablemente parte de la historia (Keck, 2000:9), que nuestra explicacion del significado del Jesus historico sera inevitablemente estampada con la imagen de nuestra propia era, como Schweitzer senalo en el caso de los eruditos liberales de siglo XIX, y como Dunn mostro incisivamente con respecto al Jesus Seminar (Dunn, 2003:62-64). Asi que si deseamos superar, al menos en parte, las limitaciones de nuestra propia historicidad, tenemos que poner en primer plano los conocimientos adquiridos por nuestras presuposiciones. Estamos obligados a declarar nuestras presuposiciones (protestantes, ortodoxas, feministas, machistas, ateas, relativistas, estadounidenses, alemanas, latinas) desde el principio, en lugar de negar su existencia (cf. Johnson, 1996:175; de Morgan, 2004:5), manteniendolas siempre delante de nuestro en recuerdo del hecho de los multiples puntos de vista desde los que vemos el pasado, como de que sus horizontes son limitados. A la luz de nuestras limitaciones y las limitaciones de cada uno de nuestros predecesores humanos, no podemos alegar que poseemos conocimiento objetivo de la "significacion" de la historia; en el mejor de los casos podemos decir lo que la historia ha significado (en cierta medida), lo que significa (hasta cierto punto), y lo que podria significar (en cierto grado).

Por lo tanto no hay duda de que Gadamer ha hecho mucho para legitimar el trabajo de los eruditos confesantes en el campo de la investigacion historica sobre Jesus, como nos ha recordado que hay que escuchar el testimonio de los Evangelios para entender la identidad y el significado de Jesus, como ha reiterado que el significado de un evento reside en gran parte en sus efectos, y como nos ha advertido sobre la inexorabilidad y, de hecho, el valor de nuestras presuposiciones. Provoca cierta sorpresa el que los eruditos hayan integrado ideas gadamerianas (generalmente sin articular la fuente de las ideas) en su investigaciones del Jesus historico. Pero aun la hermeneutica historica gadameriana no es suficiente para el estudio cristiano del Jesus historico, siendo que un academico cristiano que se especializa en el Jesus historico tiene la meta de sacar conclusiones teologicas de su trabajo sobre la base de que el Jesus historico (quienquiera que fuese) deberia, por lo menos, de alguna manera informar y constrenir nuestra fe cristiana.

Las limitaciones de la hermeneutica gadameriana para el estudio confesante de Jesus

Vale la pena senalar que Gadamer distingue la hermeneutica historica de la hermeneutica teologica. "La Escritura es la palabra de Dios, y eso significa que tiene una prioridad absoluta sobre la doctrina de los que la interpretan. La interpretacion no debe pasar por alto esto" (Gadamer, 2004:326-27). La sensibilidad a esta distincion es fundamental para las investigaciones del Jesus historico, ya que la erudita cristiana especializada en el Jesus historico combina, en diversos grados, los rasgos de la historiadora y la teologa. La erudita cristiana especializada en el Jesus historico es como la historiadora, siendo que lee los textos del Nuevo Testamento (entre otras cosas), no solo en sus propios terminos, sino por lo que revelan acerca de la historia a pesar de si mismos. Al igual que la historiadora, ella tambien tiene interes en describir la historia de los efectos de Jesus, averiguando que creencias en y acerca de Jesus surgieron despues de su muerte. Sin embargo, la erudita cristiana del Jesus historico no es solamente una historiadora. La historiadora gadameriana solo esta interesada en lo que la historia ha sido y lo que llego a significar; si futuras investigaciones (arqueologia, la lectura critica, etc.) mostrasen que la importancia de un evento en la historia habia dependido, en parte, de la suposicion de que las cosas ocurrieron en una forma en que ellas no realmente acontecieron, esto no seria de gran importancia hermeneutica: el evento tuvo efecto, con independencia de lo que hubiera obtenido si "los hechos" del acontecimiento historico fuesen revelados con mayor precision.

Pero, ?puede el erudito cristiano del Jesus historico comportarse de manera indiferente al 'caracter de acontecimiento' de los eventos de la vida y la muerte (y la resurreccion) de Jesus? (Debo decir que, cuando hablo de 'caracter de acontecimiento', estoy traduciendo "occurrence-character" en referencia al caracter de eventos como ocurriendo en la historia espacio-temporal) Hasta cierto punto, podemos decir que quizas algunos eventos descritos en los Evangelios no ocurrieron, pero que, sin embargo, fielmente representan el caracter de Jesus (cf. Placher, 2008:34). Consideremos, por ejemplo, el relato de la tentacion de Jesus en el desierto (Mt 4,1-11//Lc 4,1-13), o la historia de la mujer sorprendida en adulterio (Juan 7,52 a 8,11). Incluso si decidimos que no parezca probable que estos hechos ocurrieran, ellos describen graficamente un Jesus que resistia a lo demoniaco, que negaba el auto-engrandecimiento, que se habia comprometido a la adoracion de Yahveh solamente, y que defendia y perdonaba a los pecadores y excluidos; sin duda estos relatos ilustran la identidad y el caracter del Jesus que realmente era, aunque los relatos quizas no sucedieron como tal (cf. Keck, 2000:20). Francis Watson, tal vez el discipulo mas importante de Gadamer entre los estudiosos del Nuevo Testamento, ha argumentado que el desarrollo de materiales "legendarios" es una parte tipica del proceso de recepcion y tradicion, que la recepcion es una "dialectica de la conservacion y la innovacion en el proceso de la tradicion" (Watson, 2008: 107), y que estas leyendas surgen de conocimientos tradicionales y convicciones muy arraigadas acerca del Jesus que realmente era (Watson, 2008: 107).

La necesidad teologica del acontecer para la esperanza

Sin embargo, hay ciertas cosas que simplemente no se pueden afirmar a nivel textual y descuidar al nivel historico. Para algunos articulos, la confianza de nuestra afirmacion teologica, de la veracidad del texto en su capacidad como discurso divino, depende de ciertos elementos de historicidad (cf. Placher, 2008:35). (14) La aceptacion de la distancia entre lo que es verificable y lo que se cree, o la aceptacion de que ciertas historias puedan ser legendarias y no obstante sigan siendo ciertas en cuanto al caracter de Jesus, no debe caer en la indiferencia hacia contradicciones fundamentales entre el Jesus historicamente probable y el Jesus de la fe. La priorizacion de la "recepcion" implica que el caracter de acontecimiento sea indiferente, siendo que la historia es fenomenologicamente determinada por la recepcion. Pero esto no es suficiente. Los Evangelios y la tradicion apostolica interpretaron la vida de Jesus de una manera particular porque estaban convencidos de ciertas cosas fundamentales acerca de quien era Jesus.

En este sentido, Francis Watson recurre tambien (aunque implicitamente) a Strauss: "Para los primeros narradores cristianos, la leyenda parece haber funcionado como una forma de comunicar la verdad teologica no empirica" (Watson, 2008:109). Esta perspectiva, sin embargo, aunque a veces sea cierta, no se puede aplicar a cualquiera de los textos trascendentes de los Evangelios porque los relatos asi llamados legendarios no solamente comunican una conviccion teologica (cf. Strauss); tambien tienen el objetivo de cimentar la fe por convencer al lector de que tales cosas en realidad sucedieron; decir que un acontecimiento no es historico, de hecho, debilita la base de la creencia. La ortodoxia cristiana puede soportar esto hasta cierto punto, pero no debemos fingir que nada esta perdido en la caracterizacion de ciertos textos como legendarios.

Ahora, uno puede objetar en este punto que yo no he aprendido las lecciones ensenadas por la idea gadameriana de la historia de los efectos, senalando que el unico Jesus que importa es el Jesus que efectivamente fue, y que el Jesus que efectivamente fue es el Jesus de los Evangelios. Aqui, sin embargo, nos encontramos con una de las limitaciones de la hermeneutica historica de Gadamer: el papel de la historia en la esperanza.

Mi argumento es que los significados de ciertos eventos no pueden ser exclusivamente localizados en los efectos de esos acontecimientos, sino mas bien, que sus significados estan tambien ligados al 'caracter de acontecimiento' de los eventos (con esto me refiero, una vez mas, al caracter de eventos como ocurriendo en la historia espacio-temporal). Consideren el siguiente escenario: un escuadron de soldados esta arrinconado en territorio hostil, y ellos seguramente seran capturados y asesinados si no son rescatados primero. Si a este equipo les fuera informado por la radio que su batallon habia atravesado las lineas enemigas y estaba en camino para rescatarlos, esta buena noticia les daria esperanza, cambiaria su experiencia presente, y tal vez les ayudaria a perseverar por mas tiempo del que, sin esta noticia, hubieran tenido la voluntad de hacer. Los efectos positivos (la esperanza, perseverancia) obtendrian en la situacion actual de los soldados, si creyeran que las noticias de la radio fueran verdad, independientemente de si las noticias realmente fueran veraces o no, independientemente de si su batallon en realidad viniera a salvarlos o no. Sin embargo, es muy importante para la experiencia futura de los soldados que la noticia de ayuda venidera fuera de hecho verdad, que su rescate estuviera realmente en camino, que la victoria de su batallon ocurriera en la historia espacio-temporal. Si la ayuda no viniera realmente, quizas ellos experimentarian la esperanza o la resistencia renovada (los efectos de la noticia fraudulenta) por un periodo de tiempo, pero al fin y al cabo, seran capturados o asesinados.

Este escenario ilustra que, en algunos casos, el significado en terminos de dar lugar a una tradicion de un evento es menos importante que el 'caracter de acontecimiento' del evento, o al menos que el significado del ser capaz de dar lugar a tradicion de un evento esta limitado en su validez si el evento no se produce en el tiempo y espacio. Este es especialmente el caso en relacion a los temas mas disputados del estudio del Jesus historico, como el nacimiento virginal y la resurreccion. En estos casos es muy importante investigar un evento mas alla del nivel de describir la historia efectiva, ya que el significado religioso de Jesus esta profundamente ligado a la escatologia, con la esperanza de la segunda venida de Jesus y la resurreccion de los muertos.

Ahora, debe ser facilmente reconocible que la historia no puede probar ni refutar de manera decisiva ninguna de estas expectativas futuras (asi Watson, 2008:106). Sin embargo, la esperanza cristiana para estos eventos escatologicos se basa en la historicidad de ciertos eventos en la vida de Cristo. La resurreccion, en particular, es de importancia enorme, porque sin ella, como dice Pablo, nuestra esperanza es vana (15) (1 Cor 15,17-19). El nacimiento virginal merece una investigacion mas alla del planteo de que la historia efectiva de la vida de Jesus ocasiono una creencia en su nacimiento de una virgen, (16) porque el nacimiento virginal fue tradicionalmente aducido como causa de las alegaciones de la Iglesia con respecto a la deidad de Cristo (la deidad de la cual la eficacia de su accion salvifica para la humanidad se supone derivar).

Asi tambien la historicidad de los milagros merece evaluacion ya que son considerados (y exhibidos en los Evangelios como) pruebas de la identidad mesianica y divina de Jesus. Por supuesto, si algunos o todos los milagros no hubieran ocurrido en realidad en el espacio-tiempo, eso no falsificaria quien fue Jesus y / o sera pro nobis, (17) pero atenua la confianza y la esperanza cristiana. Es lo mismo en el caso de la conciencia mesianica de Jesus. A pesar de que la historia efectiva de Jesus es claramente la de ser el Mesias que proclamaba (entre otras cosas) el perdon de los pecados, siendo que los cristianos creen que los pecados realmente requieren juicio ante Dios, de veras importa si Jesus estaba o no calificado para declarar el perdon de los pecados. Por lo tanto, una discusion exclusivamente enfocada en la historia efectiva de la creencia en el Jesus trascendente es insuficiente para el estudio cristiano del Jesus historico. Es valido y, de hecho, religiosamente necesario investigar si ciertos acontecimientos de la vida de Jesus acontecieron asi, si otra evidencia corrobora o se opone a nuestras creencias, incluso si reconocemos, con Gadamer, que el conocimiento definitivo acerca de estas cuestiones es algo que nunca alcanzaremos.

Conclusiones iniciales

He intentado demostrar que los enfoques convencionales de los eruditos del Jesus historico no son suficientes para reconstruir con certeza la vida y las ensenanzas de Jesus de Nazaret, y mucho menos para determinar el significado teologico de Jesus. Tambien discuti la reciente incorporacion de la hermeneutica gadameriana en investigaciones del Jesus historico. Gadamer ayuda mucho al estudioso del Jesus historico a demostrar la legitimidad de partir de una perspectiva de fe, y en articular el hecho de que el significado esta determinado en gran parte por los efectos de una persona en la historia. Sin embargo, he sostenido que la atencion a la historia efectiva de Jesus sigue siendo insuficiente para el estudio confesante de Jesus, en la medida en que deja fuera de los limites de la discusion la cuestion del 'caracter de acontecimiento' de ciertos eventos, como la resurreccion, que son de importancia fundamental para la fe cristiana. Aunque los avances gadamerianos respaldan la obra teologico-historica, no bastan para construir un puente objetivo entre la investigacion historica y la doctrina cristiana.

Por lo tanto, si el investigador cristiano del Jesus historico no puede permanecer indiferente a lo trascendente y milagroso, el se encuentra atrapado en un movimiento de tijera entre las dos partes de su trabajo. El quiere asentir a las demandas de la Escritura acerca de lo que la vida y los hechos de Jesus significan, pero la validez de la perspectiva del texto no reside unicamente en el texto, pero si, al menos, en parte en la historia misma. El tiene que encontrar una manera de coordinar: 1) el asentimiento del teologo a lo que afirma el texto con 2) la investigacion del historiador en lo que el texto expresa y revela acerca de lo que ocurrio en el pasado.

Por un lado, al reconocer las limitaciones de nuestro conocimiento historico y la incapacidad de la investigacion historica para determinar el significado de un evento con un nivel de certeza cientifica, el estudioso cristiano sobre Jesus puede reconocer con Gadamer que el tiene que trabajar desde dentro de una tradicion determinada. Pero, por otra parte, Gadamer no le da licencia para trabajar desde una plataforma elevada teologicamente fortificada sin admitir las limitaciones de la plataforma elevada, en particular, mediante la conversacion con el Jesus historico, conocido, en parte, a traves del trabajo de eruditos seculares. Es tan valido examinar el Jesus historico desde una perspectiva teologica, como no hacerlo. Entonces, Zcomo pueden estos dos grupos de expertos discutir el Jesus historico, sin tropezar constantemente con sus diferencias epistemologicas? En el volumen venidero de Cuadernos de Teologia, propondre una sugerencia metodologica, una taxonomia que coordina para el academico cristiano la investigacion historica y la perspectiva de fe.

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Fecha de entrega: 5.8.12

Fecha de aceptacion: 22.8.12

(1) El presente articulo sera publicado tambien en ingles en Jan van der Watt (ed.), The Quest for the Real Jesus. Leiden: Brill, 2013

(2) En la descripcion de ciertos estudiosos del Jesus historico como "confesantes", me refiero a aquellos cuya investigacion esta activamente informada por su fe religiosa en Jesus. Prefiero esta palabra a "cristiano" o "religioso", porque hay muchos eruditos cristianos del Jesus historico que se esfuerzan por no permitir que sus creencias religiosas influyan en sus investigaciones.

(3) Como se ilustra en detalle en la critica de Dale Allison contra el Historical Jesus de Crossan; ver Allison, 1998: por ej., p. 20 ss.

(4) Por esta razon, Allison sugiere que el termino "criterios" sea abandonado a favor del termino "indices" (Allison, 1998:51-58), reconociendo que las ideas como disimilitud doble, verguenza, coherencia, etcetera, pueden ayudarnos a evaluar la probabilidad relativa de que una cosa especifica no es historica, pero nunca nos dara nada parecido a la certeza sobre el asunto. La palabra "indices" evita el aire de la seguridad implicita en los "criterios" y en su lugar se aclara que estos factores solo pueden apoyar o restar valor de la aparente autenticidad de un complejo, y que no pueden probar o refutar el complejo.

(5) Cuando hablo de las "afirmaciones transcendentes" sigo a William Placher, quien se refiere a afirmaciones que "van mas alla de la historia ordinaria, ya sea hacia un futuro escatologico o un ambito diferente al de los acontecimientos en este mundo" (Placher, 2008:38). Las traducciones del ingles y el aleman son del autor.

(6) Hay algunas excepciones. Allison, por ejemplo, usa una variedad de evidencia personal, anecdotal, y comparativa-religiosa y osa discutir la posibilidad de ser visitado por fantasmas (Allison, 1998:49). Gerd Theissen tambien se esfuerza por ser mas cuidadoso en, por ejemplo, su investigacion de los milagros de Jesus, a la que es impulsado por la critica de las formas (Theissen y Merz, 1998:291-313).

(7) "Siempre estamos situados en medio de tradiciones y ... no concebimos lo que dicen las tradiciones como algo distinto, algo extrano. Siempre es parte de nosotros ..." (Gadamer, 2004:283).

(8) Asi Gadamer dice que el tiempo no es un golfo sobre el cual hay que saltar, sino que "en realidad es el terreno que apoya la marcha de los acontecimientos en los cuales se arraiga el presente.., no es un abismo profundo, sino que esta lleno de continuidad de la costumbre y la tradicion, a la luz de la cual todo lo transmitido se nos presenta" (297).

(9) "la erudicion historica en primer lugar intenta comprender cada texto en sus propios terminos y no acepta el contenido de lo que dice como verdadero, sino que lo deja pendiente"(330). Asentimiento y obediencia dependen del grado en que la perspectiva del texto parece creible despues de haber escuchado su punto de vista; tambien son influenciados por el tipo de texto con que se esta tratando.

(10) "No podemos evitar pensar en lo que el autor acepto sin vacilar y por lo tanto no considero exponder a la apertura de la cuestion. Este no abre la puerta a la arbitrariedad en la interpretacion, sino que revela lo que siempre pasa.... [P] arte de la comprension real, sin embargo, es que recuperar los conceptos de un pasado historico de tal manera que tambien incluyen nuestra propia comprension de ellos." (367)

(11) Uso una expresion favorita de mi Doktorvater, Markus Bockmuehl. Utilizando una metafora similar, Dunn nota: "De la impresion en la cera se puede discernir la forma del sello. De la impresion dejada en los discipulos podemos discernir la 'forma' de el que hizo esa impresion." (Dunn, 2004:15).

(12) Las deudas de Bockmuehl y Dunn a Gadamer son obvias, como el primero commenta: "Aprenderemos acerca de Jesus mejor de la tradicion que genero" (Bockmuehl, 1994:8), y el ultimo afirma que la tradicion "es en si mismo parte del efecto que Jesus tenia sobre los que llamo al discipulado" (Dunn, 2003:329).

(13) "Lo que es realmente historico en una figura importante es entendido en forma puramente historica, el efecto personal que permanece perceptible a la posteridad." "El real, es decir, el eficaz Cristo ...", "Su obra es su persona, en su efecto historico y transhistorico" (Kahler, 1953:38, 44, 78).

(14) "Un vinculo autentico entre Jesus de Nazaret y el Cristo exaltado es en realidad teologicamente indispenseble para el cristianismo. Si no hay base razonable para una continuidad personal entre 'crucificado bajo el poder de Poncio Pilato' y 'sentado a la diestra de Dios' ... entonces la fe cristiana seria de hecho una parodia" (Bockmuehl, 1994:167).

(15) O: nuestra esperanza se basa solamente en documentos religiosos que derivan sus expectaciones, por lo menos en parte, en un evento que supusieron que fue historico pero en realidad no lo fue.

(16) O mas alla, diciendo que el nacimiento de una virgen es solamente un ejemplo de la tendencia clasica a describir un personaje importante como engendrado por un dios con el fin de expresar asombro por la superioridad de la figura comparada con humanos normales, o con el fin de honrar a un benefactor excepcional; asi Talbert, 2006:79-86.

(17) "Puede haber mas cosas en el cielo y en la tierra que las sonadas en nuestras filosofias empiristas, y no debemos despedir precipitademente a los informes de la experiencia religiosa diferentes de lo que nosotros hemos experimentado, pero es razonable ser esceptico acerca de la historicidad de algunas tradiciones de los evangelios a causa de lo que sabemos acerca de las primeras iglesias." (Morgan, 2005:219)

Christopher M. Hays

Doctor en Teologia. British Academy Postdoctoral Fellow en la Facultad de Teologia de la Universidad de Oxford (Inglaterra), e International Research Associate del Dr. Kobus Kok en el Departamento de Nuevo Testamento de la Universidad de Pretoria (Sudafrica).
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Author:Hays, Christopher M.
Publication:Cuadernos de Teologia
Date:Jan 1, 2012
Words:8910
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