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La figura del aparapita en Felipe Delgado de Jaime Saenz: nacionalismo, misticismo y conflicto social.

Jaime Saenz es considerado uno de los grandes intelectuales bolivianos: su poesia y narrativa son la piedra angular del canon de su pais. Garder y Johnson en la introduccion bilingue al poema "La noche" cuentan una serie de anecdotas sobre el. Fue un hombre excentrico, que dormia de dia y vivia de noche. Su austero cuarto tenia las ventanas clausuradas por un grandisimo y detallado mapa de su ciudad natal, La Paz, colgado a escala gigante y cubriendo su verdadera vista de la ciudad. Saenz imaginaba desplazarse por las estrechas calles dibujadas en el mapa y marcaba su recorrido figurado con flechas y senales. Era, sobre todo, un hombre lleno de contradicciones. Consideraba a la muerte como su mas exhaustiva compania y como un estado que le permitiria el conocimiento (este es un tema central en toda su obra). (1) Visitaba la morgue los fines de semana, porque creia que los cadaveres eran un otro al que se les adheria un alma: una vez muerto el individuo, el cuerpo era un objeto de contemplacion y aprendizaje--''visualizing the body as an abode of unfathomable space, as an otherness we carry with us, one that will come to carry us away into itself' (Gander and Johnson 1). En un arrebato de soledad combinado con su fascinacion por la muerte, una vez regreso a casa con una pierna humana que encontro en la morgue y que escondio debajo de su cama. Las aventuras reales de Saenz superan en extraneza el excentricismo de la mas fantasiosa obra literaria: contrajo matrimonio con una mujer judia que militaba en el Partido Nazi; en su noche de bodas, llevo una pantera para que durmiera con ellos. Saenz conservo al animalito hasta que, tiempo despues, ya crecido, estuvo a punto de devorarlos. (2)

Estas contradicciones en su vida intima, tambien estan presentes en su vision politica: se une al Partido Nazi de 1938 a 1939 y siente una admiracion muy profunda por Adolph Hitler. Por eso, se queda en Alemania ese aflo trabajando en el rubro de construccion y recibiendo un intenso entrenamiento militar. En 1952, aflo de la Revolucion Nacional en Bolivia, lucha contra la oligarquia que habia gobernado por tantos anos y, contradictoriamente, usa los conocimientos militares que habia adquirido con los nazis para defender la causa de los desprotegidos, los mineros, los estudiantes marxistas, los indigenas aymaras y todos los marginales bolivianos a quienes Hitler posiblemente hubiera mandado a las camaras de gas. Estas paradojas, tan presentes en su vida, tambien estas latentes en su obra literaria y, sin embargo, pocos les han prestado atencion. En las siguientes paginas voy a centrarme en las grandes contradicciones que aparecen en su mas importante novela, Felipe Delgado, sobre todo las que repercuten en el tema de la construccion de la nacion y el sujeto nacional, que forma una de las diversas lineas argumentales del texto. En Saenz hay una exaltacion contradictoria, a veces incluso aporetica, de un pasado indigena que es idealizado junto con un orden oligarquico no menos glorificado ni menos imaginario. Propongo que hay una conexion entre esa paradoja politica y la experiencia, tambien paradojal, del misticismo presente en la figura del personaje Felipe Delgado, el falso aparapita.

Felipe Delgado (1979), al igual que la obra poetica de Saenz, ha sido estudiada ba-sicamente como un texto de busqueda metafisica donde el personaje principal, Felipe Delgado, se cuestiona en un nivel filosofico y ontologico el origen de la existencia, la importancia de la vida y la trascendencia de la muerte. La novela, que se inicia con el deceso de Virgilio Delgado, padre de Felipe, se desarrolla como un peregrinaje a lo largo de la ciudad de La Paz, y lleva a Delgado a cuestionarse sobre su actual existencia, reflexion que transcurre en una bodega de nombre altamente simbolico, "El Purgatorio", punto de encuentro de marginales y bebedores y tambien de los aparapitas de la ciudad de La Paz, quienes se reunen alli para beber aguardiente a diario.

Si bien mi lectura no cuestiona la idea de esta busqueda metafisica como una de las piedras angulares de la novela, se centra, mas que en eso, en la figura del aparapita como modelo del ser nacional. El aparapita es un personaje que aparece con frecuencia en la obra de Saenz y al que le dedica un famoso ensayo, "El aparapita de La Paz", y es uno de los motores que inspiran su obra narrativa y poetica. (3) Segun este ensayo, los aparapitas pacenos (que con esas mismas caracteristicas aparecen en sus distintas ficciones) son parias que viven en los margenes de la ciudad, que ven el alcohol como una fuente de conocimiento y duermen en los muladares. No les importa el dinero y solo cobran lo necesario para vivir el dia. Pero son tambien hombres libres, desprovistos de propiedades y exteriores a la ley social. Apenas cubren su cuerpo con un saco que atan con una soga; materialmente, son cargadores que trabajan en mercados--"la palabra aymara quiere decir: "el que carga. Al ponderar la imagen del aparapita podra encontrarse el espiritu de la ciudad en su verdadera significacion" (Saenz, "El aparapita de la Paz" 17)--; simbolicamente, lo que llevan a la espalda es la tradicion de la ciudad: conocen cada rincon de La Paz. En palabras de Saenz:

Con su profesion se defiende el, y de eso no sale, es independiente. Solamente trabaja cuando le da la gana y, con tal que haya reunido la plata para el aguardiente y la coca, lo demas no le importa. Se queda, repantigado sobre una pared, hecho un principe, a su lado el rollo de soga y el manteo, sus unicos bienes, y mira la vida desde muy lejos masca y masca la coca. El no es de los que paga impuestos; ignora olimpicamente los sindicatos, no es un ciudadano. Este hombre se ha incorporado a la vida ciudadana en su calidad de animal racional pero al mismo tiempo se ha segregado de ella, para vivir en ella de un modo irracional por completo (Saenz, "El aparapita de La Paz" 21)

El protagonista de Felipe Delgado no solo siente una admiracion profunda por los aparapitas: frecuenta las bodegas donde van; bebe como ellos desenfrenadamente, e incluso compra un saco tipico de aparapita para transformarse en uno. Es el ser que define el ideal de nacion en la mente de Felipe Delgado: el indio ayamara que conserva la tradicion y que se ha reestablecido en la ciudad sin perder su identidad. Representa una confluencia perfecta entre la tradicion (sus costumbres, su saber, su antiguedad) y la modernidad (la nueva locacion urbana). Segun Saenz, es la ciudad la que se ha incorporado al indio y no al reves, gracias a este personaje: "es la ciudad quien se asimila, volviendose verdadera por la irrupcion del indio. Del indio, que en la ciudad se volvio aparapita" (Saenz, "El aparapita de La Paz" 24). Sin embargo, a la largo de la novela, se encuentra una interesante paradoja: esta figura libre y casi apatrida, ideal sonado y admirado por Felipe Delgado, se contradice con los otros personajes historicos que figuran como simbolos de una nacion fuerte: personajes reales autoritarios que han obtenido el poder politico en Bolivia y que Felipe Delgado y sus amigos celebran como ejemplos nacionales. Entre ellos destacan el intelectual Franz Tamayo, el presidente Daniel Salamanca (quien animo la guerra con Paraguay y puso a los indigenas desprotegidos a morir como "carne de canon") y el tirano Mariano Melgarejo, a quien Delgado dedica sus memorias finales. Dentro de la ficcion, por solo poner un ejemplo, el intimo amigo del protagonita, el doctor Sanabria, dueno de la gran hacienda donde Delgado termina sus dias, pretende conservar el orden oligarquico en Bolivia y usa a los pongos como animales, permitiendo que hagan experimentos cientificos con ellos. En la novela aparece, entonces, este doble discurso paradojico donde conviven como emblemas nacionales tanto el liberrimo aparapita como lideres reaccionarios o autoritarios (que en mas de una ocasion han sido victimarios de los indigenas y particularmente de los aparapitas).

Felipe Delgado y su fascinacion por la hacienda: Tamayo, Salamanca y Melgarejo

Esta extensa y compleja novela comienza simbolicamente con la muerte de Virgilio Delgado, padre de Felipe Delgado, y con una promesa incumplida por parte del hijo: traerle un confesor a su lecho de muerte. Esto no ocurre. Cuando el hijo llega; el padre ya ha muerto. Este acto de irreverencia no tiene una clara explicacion: Felipe se queda deambulando en las laberinticas calles de La Paz sin un objetivo concreto, retrasandose de tal modo que le sea imposible cumplir con la suplica del padre. Ni el mismo conoce las razones de su subversion:
   Comenzaba a gotear nuevamente, y se reanudaba la lluvia. Perplejo,
   Felipe Delgado vacilo un momento. A la vista de una chingana en la
   avenida America, cruzo la calzada. Queria hacer un descanso. La
   chingana estaba desierta; se metio en un rincon y pidio tres copas,
   de una vez por todas. Estaba rendido. Temblaba de frio, era mucha
   su pena. Con un panuelo trato de secarse la cara y de pronto sintio
   temor. Algo pugnaba dentro de el, un sentimiento de culpa, la
   urgencia de mirar claramente las cosas. Tal la incongruencia de sus
   propios actos frente a la gravedad de las circunstancias. (12)


La muerte del padre es, por un por lado, el inicio de un cambio en la vida del protagonista. No solo porque queda en la orfandad (su madre ya habia muerto durante el parto) sino porque decide vender la casa e irse a vivir a un cuarto alquilado en la zona periferica de la ciudad y regalar su fortuna a su tio Apolinar Borda quien haria un negocio a todas luces inmanejable. En realidad, lo que quiere Delgado es despilfarrar el dinero de su padre y asi se lo hace saber a su socio: "no necesito casas, ni hipotecas, ni documentos, ni recibos, ni juramentos, ni papeles, ni nada en absoluto. Si yo entro en sociedad es porque me da la gana, pero no porque quiera ganar plata" (73). Los dos tios que viven con el en la gran casa, tambien se marchan y entonces Felipe Delgado siente que se ha quedado completamente solo. Este momento de soledad es crucial porque a partir de alli empieza su caminar por la ciudad y su metaforico caminar hacia si mismo: el autodescubrimiento de quien es Felipe Delgado se lleva a cabo en el espacio de la bodega de Corsino Ordonez, durante las noches, junto con sus amigos del lumpen y los aparapitas.

La muerte del padre implicaria el cambio de un orden o la esperanza de que surja uno nuevo. Sin embargo, esto no es asi: si bien hay varios cambios evidentes en la vida de Felipe Delgado, que ocurren despues de esta muerte inicial (la novela se puede leer como una entrada al conocimiento que va a acompanada de la degradacion fisica y material del protagonista, y es bajo esa linea argumental que criticos como Julio Ortega en "Felipe Delgado: fantasmagoria boliviana", la ha estudiado), (4) lo que me interesa destacar es que los valores tradicionales que estan en juego y que vienen de la epoca de su progenitor, tanto en la mente de Felipe Delgado como en sus amigos marginales que lo acompanan en este largo peregrinaje, es la misma ideologia clasista de la oligarquia boliviana que el tanto rechaza y de la que su padre es un representante modelo.

Virgilio Delgado pertenece precisamente a esa oligarquia. Tiene una gran fortuna, vivio en una especie de hacienda. Felipe recuerda que, cuando nino, le contrataron un tutor privado que le hablaba en frances y detestaba a los indios. Tanto el profesor como el padre, le prohibieron a uno de sus amigos indigenas educarse junto con el. En la primera parte de la novela, durante todo ese tiempo que el demora en hallarle confesor, Felipe entabla un dialogo consigo mismo, rememorando los eventos mas importantes de su infancia y sintiendo una gran nostalgia por lo que el y Virgilio no se dijeron en vida. Recuerda como su padre lo consideraba un bicho raro porque el "sacaba la cara por los mendigos, por los maleantes, por los aparapitas. Actualmente le encanta ir a la morgue, a la hora crepuscular, para quedarse horas enteras contemplando los cadaveres, para recibir banos de luz" (74). Tambien recuerda las palabras de su padre y la admiracion que este sentia por su abuelo:
   Todo hombre bien nacido ha de conservar la tradicion como el mas
   preciado tesoro, no lo olvides; tu abuelo fue un gran patricio.
   Tenlo presente. German Adolfo Delgado era una lumbrera; amar y
   luchar, he alli su divisa. Por algo era poeta y militar. !Y que
   hombre radical! Habia escrito cientos de poesias, y dramas y
   novelas por docenas: todas joyas literarias, en opinion de amigos
   cultos; estratega de la mas alta escuela prusiana, campeon de tiro
   al blanco y osado jinete; chicos y grandes lo admiraban y lo
   respetaban: su talento y su fama habian llegado a la cumbre, y su
   estrella brillaba con fulgores dificilmente imaginables. ?Y sabes
   que hizo? Un buen dia dijo: !Basta!, y arrojo sus obras al fuego;
   renuncio a las letras, a las armas, lo dejo todo: mujer, hijos
   amigos y fortuna, y busco la soledad para sufrir, para meditar,
   para morir, en fin, para crecer con el mundo que amaba. Fijate, que
   grandeza de alma. Los grandes hombres no hablan por hablar; para
   ellos la palabra es accion. ?Comprendes ahora el espiritu de ese
   patricio insigne que fue tu abuelo? (14)


El nombre del abuelo remite indiscutiblemente a Adolph Hitler (por quien tanto esta familia como el propio Jaime Saenz sentian una gran admiracion), y lo que llama la atencion es la dualidad del personaje, no tanto en su caracter de poeta y militar, sino en el de militar y mistico. Garcia Pabon, en La patria intima, senala que "las dos caras de este arquetipo social, de este personaje ejemplar, de ese salvador de la nacion que no solo Felipe sino la mayoria de los personajes de la novela anoran, son el autoritarismo y el misticismo, el poder politico y la renuncia social" (Pabon 231). En coincidencia con las caracteristicas del abuelo, existe entre los personajes de la novela (como en Bolivia misma) la creencia popular de que un personaje autoritario, sin nombre conocido, salvara a Bolivia del atraso y le devolvera sus territorios perdidos o llevara al pais de regreso hacia un pasado legendario: la cultura de la gran Tiahuanaco. De este personaje hablan en mas de una ocasion Delgado y sus excentricos amigos, asiduos asistentes a la bodega: el jorobado Pena y Lilo, desempleado, el ex militar Indalecio Beltran y el bodeguero Corsino Ordonez. El mesias boliviano al que todos ellos evocan, pero que carece de nombre, es una incognita, un ser secreto al que se le atribuyen caracteristicas del hombre de guerra autoritario y sanguinario:
   Se dice que existe un hombre extrano y misterioso, inmensamente
   sabio, inmensamente rico, que espera pacientemente la hora propicia
   para dar el salto y salvar a la patria de una vez por todas y para
   siempre del caos en que permanentemente se halla sumida. Este
   hombre, segun dicen, es un gran mistico, y ademas, un gran
   sanguinario. Estudia dia y noche y sin cansancio los diferentes
   problemas nacionales, y se quema las pestanas elaborando planes de
   portentosa envergadura: imaginese usted, pretende nada menos que
   instituir un poderoso ejercito, de trescientos mil hombres, para
   caer como un rayo sobre los diversos paises vecinos
   consecutivamente, a fin de recuperar los territorios que nos fueron
   arrebatados. Y segun dicen, este no seria sino un primer paso, pues
   existen planes de vastisimo alcance que semejante hombre ha
   concebido para restablecer el milenario imperio del Tiahuanacu,
   cuyas fronteras, segun se afirman, solo se detenian en el Pacifico,
   al oeste, en el Atlantico, al este, en la Tierra del Fuego, al sur,
   y en el Caribe, al norte. Y dicen que este hombre que posee un
   talento prodigioso y que ha realizado estudios politicos y
   militares tienen por consejeros a verdaderas eminencias, y no
   faltan quienes sostienen que el propio Tamayo en persona es uno de
   ellos. (176)


Se dice tambien que este supuesto salvador tiene un poco de hombre blanco otro poco de aymara y ademas se afirma que es ambidiestro, "lo que sencillamente quiere decir que tiene al mismo tiempo la bondad de un angel y la maldad de Satanas" (176). El abuelo de Felipe Delgado y este misterioso personaje sin nombre tienen mucho en comun con los verdaderos politicos e intelectuales bolivianos a quienes Delgado y sus amigos admiran. El primero de ellos es Franz Tamayo, hombre sobre el cual se dice, en la ficcion, que es el brazo derecho del mitico y sanguinario salvador anonimo (Tamayo, en realidad, fue amigo intimo del presidente Daniel Salamanca). En un extenso pasaje, en la primera parte de la obra, Delgado acompana a Indalecio Beltran a su cuarto alquilado frente a la montana Uimani. Con esa vista privilegiada, ambos conversan sobre la importancia del intelectual Franz Tamayo para Bolivia, no sin antes compararlo con el Ilimani. Los dos son considerados simbolos tradicionales y nacionales que explican el caracter del boliviano. En Imagenes pacenas, Jaime Saenz abre el libro con la foto de esta mistica montana que es el simbolo nacional por excelencia: "En el Illimani se esta--es algo que no se mira". (Saenz, Imagenes pacenas 17) (5)
   En la novela, Felipe Delgado e Indalecio Beltran comparan a Tamayo
   con el Ilimani: "Tenemos al Ilimani y tenemos un Tamayo" (170);
   "Tamayo es Bolivia" (170). La importancia del intelectual es tal
   que, sin Tamayo, Bolivia no existiria: "No alcanza uno a imaginar
   lo que habria sucedido de no haberse producido el advenimiento de
   un Tamayo en Bolivia; eso que llamo peligro y que mantiene vivo el
   fuego de un pueblo quiza no se habria dado" (165). Delgado y sus
   amigos estan de acuerdo en que La creacion de la pedagogia
   nacional, el libro central de Tamayo, es fundacional para la
   historia y la nacion bolivianas: "a mi leal saber y entender, este
   libro deberia ser el evangelio de los bolivianos. Y sin embargo ha
   sido relegado al olvido". (169)


Los primeros simbolos de lo nacional, en Felipe Delgado, son, entonces, Franz Tamayo y su libro "evangelico" La creacion de la pedagogia nacional, publicado en 1910. La obra parte de la idea de que se debe mejorar la educacion boliviana (sobre todo tomando en cuenta la altisima poblacion analfabeta que habia en Bolivia entrado el siglo XX) pero, para ello, habria que considerar previamente las necesidades y caracteristicas inherentes a la poblacion en cuestion; es decir, las razas a las que se pretende educar no podrian formar parte del mismo proyecto pedagogico porque su caracter y habilidades son distintas. Por eso, el libro de Tamayo consta de una larga explicacion sobre las caracteristicas de las razas en Bolivia, centrandose principalmente en los indios y los mestizos (de los blancos se habla poco). De los indios, Tamayo rescata sus cualidades fisicas, su fuerza, su perseverancia, su disciplina, su capacidad de trabajo a pesar de las situaciones extremas; de los mestizos senala la pereza, la poca disposicion para el trabajo y la poca constancia en lo que emprenden. Con ello, los valores morales del indio, y sobre todo su energia (que Tamayo llama "energia nacional"), son muy superiores a los del mestizo. Sin embargo, segun este autor, el indio tiene una inteligencia muy primitiva que carece de abstraccion y es de comprension directa, poco compleja y lejana de todo principio de causalidad: "lo que podriamos llamar la trascendencia imaginativa de la inteleccion no existe en el indio" (Tamayo 69). En otras palabras, el indio, para Tamayo, tiene una forma de pensamiento que solo es funcional en situaciones concretas e inmediatas, incapaz de abstraccion. Esta paradoja ya ha sido notada y comentada por criticos como Javier Sanjines y Leonardo Garcia Pabon, quienes ven en la construccion del indio hecha por Tamayo "una reproduccion de la mirada colonialista que ya se establece con Colon y asi el indio de La creacion es un eco de la imagen del 'buen salvaje' (Garcia Pabon 137). Por su parte, los mestizos, a pesar de sus dudosos valores morales, tienen una inteligencia que se caracteriza por "la facilidad comprensiva, la espontaneidad, la vivacidad, el sentido de las formas, la misma fecundidad" (Tamayo 54). Es decir, tienen el potencial de la inteligencia de la cual el indio carece. En sus propias palabras:

Podemos, pues, decir que el pensamiento mestizo, que es el unico que existe con alguna seriedad en America, es del todo europeo; infantil, incipiente, desordenado pero del todo europeo. Y decimos que es el unico que existe, 1. porque el indio por sus intimas condiciones sociales, economicas, educativas, no piensa, y 2. porque el blanco puro, nacido y crecido en America, aceptamos que por desconocimiento de la ciencia, alcanza una rapida degeneracion que parece anularlo por todo esfuerzo mental u otro. Es el mas desfavorecido. (Tamayo 54)

Sobre la inteligencia del indio escribe:

El indio tiene una inteligencia secularmente dormida. En medio de las magnificas condiciones morales que han caracterizado siempre la historia del indio, se encuentra siempre una deficiencia de organizacion mental y la falta de un superior alcance intelectivo. La verdad es que el indio ha querido siempre y ha pensado poco. (Tamayo 71)

Este libro, cuyo racismo evidente parece fundado en una forma primaria de darwinismo social, es el que los personajes de Felipe Delgado consideran la Biblia boliviana. Franz Tamayo se pregunta: ?como se pueden aplicar los mismos criterios pedagogicos a nuestro cholo que a nuestro indio? Y llega a la conclusion de que mientras a los primeros es necesario darles una ensenanza concreta, al mestizo es necesario darle una educacion superior. Es decir, al indio basta con orientarlo en un oficio especifico (tomando en cuenta su gran fuerza fisica y energia) mientras que al mestizo, con capacidad razonadora que el compara con la de los europeos, si es aconsejable darle una educacion comprensiva mas alla de alfabetizarlo. Pero las paradojas a las que llega Tamayo no terminan alli. (6) A lo largo de La creacion de una pedagogia nacional, queda la duda de si en verdad es aconsejable educar a los indios, porque, de hacerlo, "el buen salvaje" (en el fondo la mirada de Tamayo reproduce esta vision paternalista que tuvieron los colonizadores europeos) podria perder lo unico bueno que tiene y adquirir los vicios de los mestizos: "lo que es malo es que el indio, al letrarse, se aproxima al cholo y al blanco, y al aproximarse a ellos pierde parte de sus buenas costumbres y adquiere todos o casi todos los vicios del blanco y del cholo" (Tamayo, cap. XXXVII 69). Este primer simbolo nacional dentro de la novela no solo postula la perpetuidad de la jerarquica piramide social en Bolivia, sino que pone en entredicho si se justifica que los indios accedan a la educacion. Peor aun: Tamayo considera que el indio aymara (no olvidemos que el heroe nacional de Jaime Saenz es el aparapita, un indio aymara trasladado a la ciudad) es el menos inteligente de todos, por su aislamiento y terquedad:

Sobre todo el aymara, desde su legendaria y prehistorica resistencia a todo yugo politico, hasta su actual condicion de tragico aislamiento, en medio de su miseria y su infortunio, siempre ha mostrado una voluntad inquebrantable que ha contrastado con la falta de su evolucion historica, de un principio rector y organizador de vida. (Tamayo 72)

El segundo personaje autoritario, mistico y sanguinario que aparece en la novela y que tambien funciona como simbolo de lo nacional boliviano es el presidente Daniel Salamanca. Su gestion recibe la aprobacion de todos los amigos de Felipe Delgado, incluyendo los que no beben con el en la bodega: el quimico Estefanic y el amigo de su padre, Sanabria, dueflo de la hacienda Uyuypampa. Todos estan a favor de la guerra y ven en Salamanca al hombre fuerte que restituira el orden en Bolivia.

Segun Sanabria, la guerra era inevitable. Un pueblo que gracias a Dios, en los actuales y algidos momentos marchaba en pos de un alba augural, con derroteros en los que vibraba la energia de un gran hombre: el presidente Salamanca. Si el enemigo queria la guerra, pues la tendria. En tal caso, he aqui la consigna: !Arrollar y aniquilar sin piedad al enemigo, hacer polvo con el y, a sangre y fuego, ocupar Asuncion! (572).

El contexto historico de Felipe Delgado (que aparece con mayor claridad en la cuarta parte de la novela) es la Guerra del Chaco (1932-35), que enfrento a Bolivia con Paraguay por el motivo aparente de un diferendo limitrofe que involucraba la posesion y explotacion de grandes reservorios de petroleo (como veremos, eso fue mas una excusa que una razon), y al cabo de la cual la nacion altiplanica perderia una parte significativa de su territorio. El historiador Herbert Klein, en A Concise History of Bolivia, define a Daniel Salamanca como un hacendado liberal del siglo XIX preocupado por preservar y favorecer el orden oligarquico de los de su clase: "It drew its strenght from the same classes; it unquestionably supported alll demands of the mining establishment; and it was as racist and oligarchic as its opponents" (Klein 163). Klein explica como el gran antecedente de la guerra con el Paraguay fueron los conflictos internos entre sectores dominantes de la sociedad boliviana: una clase oligarquica compuesta por grandes hacendados, por un lado, y una elite que controlaba las minas, por otro. Estos ultimos dependian en gran parte del capital extranjero y del precio de la plata y del estano de los mercados mundiales. Una causa directa de la Guerra del Chaco fue, segun la vision historica de Klein, la Gran Depresion que habia afectado las bolsas mundiales y los precios de los metales que representaban el grueso del producto bruto interno boliviano. Habia en Bolivia un gran desempleo, un deficit comercial significativo y una necesidad de que el Estado subsidiase el precio de los metales y continuara con la construccion de lineas ferrocarrileras (la elite exigia que con el presupuesto gubernamental se multiplicaran los trenes porque eso abarataba el costo de produccion de los metales. Esto en detrimento del desarrollo de la agricultura, que favorecia, ya fuera directa o indirectamente, a los indigenas). (7) Al tener un fuerte conflicto interno y mucha indecision sobre la intervencion del Estado en la fijacion de los precios de esos metales, Salamanca unio al pais a traves del recurso nacioalista de inventar un enemigo externo comun: Paraguay.

Salamanca no solo defendio los intereses de la oligarquia boliviana sino que tambien destruyo los movimientos estudiantiles y sofoco en gran medida las ideas marxistas que entraban tardiamente en Bolivia desde el Peru. No solo apoyo a la elite perjudicando a los indigenas y llevando el pais a la guerra, sino que lo hizo a costa de la masiva muerte de indios que precedian los comandos militares. En la novela, durante la Guerra del Chaco, Felipe Delgado se encuentra en la hacienda de Sanabria lejos de La Paz. Es llevado alli porque en ese momento la degradacion del personaje es total: ha envejecido, su adiccion al alcohol es incontrolable, no tiene dinero, viste como un pordiosero, huele mal y ha sufrido de delirium tremens. Asimismo, ha muerto Corsino Ordonez y se ha clausurado la bodega. Es por estas razones que Sanabria hace un pacto con sus amigos para llevarlo lejos de la ciudad. Uyupampa es una gran hacienda, que representa este regimen en Bolivia: varios pongos sirven al senor Sanabria y trabajan para el en situacion de esclavitud. En el gran salon de la hacienda, los personajes se reunen todos los jueves, en "Las noches amables", especie de juntas prerrevolucionarias como las que hacian los criollos independentistas del diecinueve en America Latina, pero en lugar de abogar por el cambio de un orden (como retoricamente lo hacian los criollos) aqui supuestamente se trata de apoyar al presidente de tumo, fomentar la guerra, defender el estatus quo:
   Hoy mas que nunca se impone rendir culto a las armas de la Nacion,
   recibiendo el nuevo ano a los acordes del Himno Nacional: !La
   Patria esta en peligro, senores! !De pie todos!--ordeno de
   improviso y con tono vibrante, y bruscamente, el mismo se puso de
   pie. Los huespedes obedecieron la orden como un solo hombre,
   habiendo comenzado a escucharse en este preciso momento el Himno
   Nacional gracias a la asombrosa presteza con que el administrador
   procedio a poner el disco, quedandose luego junto al gramofono en
   posicion de firmes, haciendose el que cantaba y abriendo la boca y
   moviendo los labios exageradamente. Sanabria, de pie ante la
   cabecera de la mesa, por su parte cantaba con una voz atiplada y
   los ojos en blanco; Juan de La Cruz Oblitas con voz potente y bien
   timbrada, cantaba como es debido; Pena y Lilo tarareaba, puesto que
   no sabia cantar ni tampoco sabia la letra, Estefanic sabia la
   letra, pero no sabia cantar ni tampoco tararear, limitandose a
   recitar, y Felipe Delgado por momentos cantaba, y miraba fijamente
   a Menelao Vera. (569)


Sin embargo, en este pasaje, habria tambien que notar la dimension ironica y el tono parodico del autor y de sus personajes, lo que vuelve al texto doblemente contradictorio en relacion a la ideologia que propone. Los amigos presentan un comportamiento pantomimico y humoristico de lo que seria cantar el Himno Nacional con reverencia y patriotismo: uno hace gestos y no canta; el otro no sabe la letra; el ultimo tararea con la mirada perdida y pone los ojos en blanco. Supuestamente, es durante estas reuniones nocturnas en la hacienda, donde los personajes de Felipe Delgado deciden que la mejor solucion al problema boliviano es la creacion de un partido "fanaticamente nacionalista" y aqui la doble ironia, los amigos pretenden crear una unidad a traves de este partido; grupo cerrado y exclusivo, que tiene un paralelo con la oligarquia boliviana, pero la actitud del grupo es la de un nacionalismo hueco y no uno fanatico. De alli que este fragmento del texto enfatice aun mas las paradojas del autor: Saenz aboga directamente por el aparapita como simbolo de lo nacional, pero en el subtexto esta defendiendo el poder de un caudillo oligarca, y el texto resulta ironico y paradojico de esa misma ideologia. Dice Felipe Delgado al brujo Oblitas:
   A mi me dijo una noche: "Senor Oblitas: esta vida no puede seguir.
   Quiero ponerme a prueba. Subir al Ilimani, purificarme, y luego
   fundar un partido: el Partido Fanatico Boliviano; que le parece".
   "Cosa soberbia", le dije yo, "siempre y cuando sea un verdadero
   partido, fanatico por aymara, boliviano por boliviano". !A ya!...",
   me dijo el senor Delgado; "un partido precisamente, en el mas alto
   sentido; un partido con una fuerza tan grande como para redimir a
   los descreidos, aniquilar a los oportunistas, y hundir a los
   masones; como para determinar una revolucion radical, poniendo en
   obra las grandes orientaciones que Tamayo postula, instaurando
   aquella verdadera nacion que debera ser Bolivia, con el retomo de
   la grandeza aymara, con una organizacion militar y jesuita, con el
   sable reivindicador y conquistador bajo el signo del Ande". (694)


El grupo promueve los saberes alternativos ante la ciencia y esto recuerda a la cofradia secreta de Los siete locos (1929) y Los lanzallamas (1931) del escritor argentino Roberto Arlt, con la diferencia en que los personajes de Felipe Delgado no son considerados locos ni marginales, como si los de Arlt. La ideologia de la sociedad secreta de Arlt es tan paradojica y contradictoria como la de Felipe Delgado. Ambos ideologos, Delgado y el Astrologo de Arlt, parecen tomar materiales heterogeneos para formar una totalidad ideologica contradictoria. Por ejemplo, en la sociedad ideal imaginada por el Astrologo, conviven la esclavitud mas arcaica y una tecnologia en extremo moderna (como la utilizada en el proyecto de armar la rosa de cobre). La ideologia nacionalista de Delgado no es solo delirante y excentrica, sino tambien alegorica, como la distopia del Astrologo en Arlt. Delgado y amigos tienen en mente un programa politico fanatico por aplicar en Bolivia proponiendo lo especulativo e irracional como medio para salvar a la patria. El brujo Oblitas quiere construir una colonia de tipo excepcional, una que se comprometa a investigar cosas inauditas; la eutanasia especulativa y aun su practica, la eugenesia; la paligenesia, la catalepsia y otros enigmas, el ocultismo, la magia y la teosofia. La unidad del grupo se logra a traves de la violencia y exclusividad.

El tercer y ultimo simbolo de lo nacional es representado por el caudillo y dictador Mariano Melgarejo (1864-71) a quien Felipe Delgado le dedica las Memorias que escribe en la cuarta parte de la novela y por quien proclama la mas fiel admiracion. Mariano Melgarejo es conocido en la historia boliviana como "El Caudillo Barbaro" y aunque aparece al fin de la novela, fue presidente antes que Salamanca. Habia participado en una serie de ocupaciones militares, revueltas y maquinaciones politicas. Tiene una baja reputacion moral: se le asocia ademas con gastar el dinero publico en innumerables orgias, alcohol y amantes. Melgarejo favorecio abiertamente a la elite minera. Fue en este periodo donde las desigualdades sociales en Bolivia se incrementaron mas. Toda la legislacion que hizo fue para favorecer a este sector, que pedia un libre comercio para explotar los minerales bolivianos. Paralelamente, Melgarejo perjudico a las comunidades indigenas afirmando que no tenian un derecho legal a la propiedad o la posesion de tierras:

His regime also would see the first serious attack on the land question since the early days of the republic, in a confrontational attack on the legal rights of the free communities. Both his opposition to Indian corporate landholding and his liberalization of the economy reflected demands of the mining elite, which he fully supported. (Klein 132)

De acuerdo a Waltrud Queiser Morales, el libre capitalismo de sus politicas le dio poder a la clase minera constituyendose en una nueva oligarquia. A la par, empezo a vender al estado las tierras comunales de los indios, lo que provoco levantamientos sangrientos en el campo. (8) Con todo esto, lo mas oscuro que hizo Melgarejo fue realizar concesiones secretas entre Bolivia y Chile, que perjudicaban economicamente a su propio pais, originando, posteriormente el estallido de la Guerra del Pacifico (1879) donde Bolivia perdio ante Chile, definitivamente, su salida al mar. Los dos actos que se consideran de mayor traicion en la historia boliviana fueron realizados por este dictador: vendio 40 mil millas cuadradas del Matto Grosso al Brasil y perdio los depositos de nitrato en la provincia de Atacama.

Melgarejo hastened the War of the Pacific between Bolivia and Chile by making secret concessions to Chilean nitrate companies for personal gain. The 1866 Mejillones Treaty permitted Chile greater control over Bolivia's costal territories, ceding everything below the 24th parallel to Chile and exempting from future Bolivian taxes mineral exports leaving Pacific ports (Morales 43).

Felipe Delgado, en la ultima seccion de la novela, si bien esta consumido por los efectos del alcohol, defiende a Melgarejo y lo considera un simbolo patrio y un ejemplo de buena moral. Para redimirlo, si es necesario, es capaz de cambiar y reescribir su historia (lo que no es otra que escribir la historia de la nacion), comportandose el mismo como uno de esos grandes dictadores bolivianos que escribieron la historia desde el lado de los vencedores: (9)

Ahora que he cogido la pluma, pienso escribir una gran obra; vale decir, la biografia de un gran hombre. Y lo hare con el proposito de reivindicar su memoria. Se trata de uno de los hijos mas ilustres de Bolivia, uno de sus mas grandes presidentes. Me refiero al audaz sonador, que penso en la ciudadania universal y que, por risueno contraste, al mismo tiempo, fundo el ahora populoso barrio de Miraflores, en el antiguo valle llamado de Poto-Poto, el cual hoy por hoy abarca la cuarta parte de la ciudad. Aludo al gran estratega, al vencedor de veinte batallas, al instaurador del sistema metrico decimal en Bolivia, al gestor del ingreso de este pais en la Union Postal; me refiero a un gran hombre, calumniado, vilipendiado y difamado y que, gracias a su intuicion genial, determino en definitiva la participacion de nuestra patria en el concierto de las naciones (642).

En estas caoticas y confusas Memorias escritas en la hacienda, Felipe Delgado quiere pasar de la accion a la praxis, no solo porque reescribe la historia de Melgarejo y de Bolivia, sino porque el mismo pretende ser un heroe nacionalista, mistico y sanguinario, como el imaginario mesias boliviano al que aluden los personajes al principio, como su abuelo, como Daniel Salamanca o Mariano Melgarejo:
   En realidad, yo pienso valerme de estas mis formulas y entrar en
   accion para instaurar un gobierno mundial bajo la dictadura de un
   boliviano. Y reservandome la Oceania, dicho continente pasara a mis
   manos para instaurar alli un mundo aparte. Pero antes, pienso hacer
   hervir las costas chilenas, sin decir a nadie nada; a ver si asi
   nos devuelven nuestro Litoral. (637)


Felipe Delgado y la bodega: un viaje sin trascendencia

La novela Felipe Delgado y la poesia de Jaime Saenz han sido estudiadas como un peregrinaje, un viaje mistico: "Saenz constantly enters into dialogue with the texts of early modern misticismo as a way of getting closer to truth, but he puts his own twist on his approach to understanding Being" (Bouloukos 61). (10) En la poesia mistica renacentista el poeta tenia que atravesar por ciertas fases espirituales para poder ascender en su union con Dios y luego entrar en una etapa de extasis y de conocimiento. Helmut Hatzfeld, en sus Estudios literarios sobre mistica espanola, explica cuales son las etapas por las que el poeta mistico debe atravesar: meditacion, contemplacion, purgacion e iluminacion para luego llegar a la trascendencia. Hatzfeld analiza la obra de Santa Teresa y San Juan de la Cruz, y detalla como se crean ciertas metaforas que aluden a la purgacion o limpieza del alma (que muchas veces va acompanada de dolor) para conseguir la union espiritual con Dios. "En noche oscura del alma" San Juan de la Cruz escribe:
   !Oh noche que guiaste,
   Oh noche amable mas que alborada!
   !Oh noche, que juntaste
   Amado con amada
   Amada en el Amado transformada! (Juan de la Cruz 18)


En "Llama de amor viva" escribe San Juan de la Cruz:
   !Oh lamparas de fuego
   En cuyos resplandores
   Las profundas cavernas del sentido,
   Que estaba oscuro y ciego,
   Con extranos primores
   Calor y luz dan junto a su querido! (Juan de la Cruz 22)


En ambos poemas se habla del caracter penetrativo de la union mistica que en "Noche oscura del alma" se representa por la opacidad nocturna y en el acto de juntar al amado con la amada (al yo poetico con Dios). En el segundo poema, la union le provee al yo poetico no solo una fusion con Dios, sino una entrada al conocimiento "la caverna de sentido". Las cavernas se llenan de luz y el fuego las va purificando: cavernas que gozan y aman y que alcanzan por la via de la purgacion el momento en que se funden con el amor divino. En el caso de Saenz, la bodega (un locus al cual el escritor vuelve en su narrativa y poesia) es descrita como una caverna o tumba oscura, un lugar fuera del tiempo cronologico que le permite a sus clientes (que la frecuentan bien entrada la noche) entrar en otro espacio y en otro tiempo: uno de reflexion, de curacion, de dialogo y de conocimiento. En Imagenes pacenas, Saenz le dedica mas de una vineta al lugar de la bodega y senala que: "no puede haber sitio mas oscuro" (Saenz, Imagenes 123). Tambien alude al poder de conocimiento y libertad que dan la bodega o la noche (que en la obra de Saenz llegan a ser casi sinonimas) a sus concurrentes: "La bodega. Para ir y ocultarse-- para anegarse en la revelacion. De un solo golpe. Tal hacen ciertos seres a diario: y la grandeza del acto es tanto mas evidente, por cuanto no se proponen otra cosa que no sea obedecer los dictados de su propia conciencia" (Saenz, Imagenes 123). En su largo poema "La noche", la bodega vuelve a aparecer como el espacio central. En el, aclara que no todos los ciudadanos son capaces de tener esa experiencia limite, porque entrar a una bodega y vivir la sensacion del autodescubrimiento no es para toda la gente. Entrar en ella, requiere cierta disposicion para realizar ese viaje al conocimiento:

Ademas existen ciertas afinidades con lo oscuro; y quien no las tiene, jamas podra acercarse a la noche.

Nadie podra acercarse a la noche y acometer la tarea de conocerla,

Sin antes haberse sumergido en los horrores del alcohol (Saenz, "La noche" 50)

En Felipe Delgado, Saenz se apropia de ciertos temas del misticismo renacentista y lo hace a traves de una nueva via mistica que, ademas de las fases tradicionales de la trascendencia ya mencionadas, incluye una via negativa: la experimentacion riesgosa, el escenario urbano de la bodega, la ingesta de alcohol hasta llegar al delirio, y sobre todo, la imposibilidad de union de los contrarios, de la comunion con Dios o con algun ser superior, porque Saenz no aboga por la redencion. Saenz no asume ningun tipo de comunion para lograr el camino mistico y, al finalizar el viaje, en Felipe Delgado el narrador se encuentra perdido en la nada: no encuentra nada, no hay un punto de origen ni una finalidad (11). Este recorrido en la busqueda de conocimiento que fracasa es importante, porque se conecta con las grandes paradojas que existen en la novela sobre el sujeto nacional y las preguntas que contiene la novela en tomo al rol del aparapita como sujeto idoneo de la nacion.

Son tres las caracteristicas que me interesa rescatar del aparapita en este punto: la ingesta diaria de alcohol para realizar sus viajes misticos en las bodegas, su saco hecho de remiendos que representa la vida misma (y que para Luis Antezama es una cifra del texto literario) y, finalmente, el "sacarse el cuerpo" antes de morir. Se dice que el aparapita, cuando siente que quiere acabar con su vida, bebe freneticamente hasta intoxicarse y luego sale de la bodega y muere en la puerta; su cuerpo va a la morgue y sirve para que los estudiantes de medicina amplien su conocimiento. La creencia popular es que su espiritu se queda en la bodega guiando lo colectivo. En palabras de Luis Antezana:

In Saenz's world, the aparapitas also frequent the garbage dumps and spend their nights drinking alcohol in taverns. When he knows his life has run its course, an aparapita works tirelessly to make enough money to drink himself to death. When he finally dies, his few belongings are inherited by his fellow aparapitas and his anonymous body ends up in the morgue. Nevertheless, according to local beliefs, his "spirit" now protects his friends in the tavern. This ritual, known as "sloughing off the body", highlights the way death reconciles an individual with his community. The aparapita's body dies but his spirit survives. This concept is part of many mystical traditions, but in the aparapita's case, it stresses the (alcoholic) excess and the possible transcendence, through death, of such excesses. (Antezana, "Journey to the Center of the Night" 134)

La bodega que es el espacio de la trascendencia del aparapita, es descrita en Felipe Delgado como una tumba, y para llegar a ella se requiere una especie de ascension hacia lo desconocido, al lugar que le permite al protagonista y a los que la frecuentan adquirir la condicion de "estar muerto", es decir, de entrar en la noche o el conocimiento:
   La bodega se situaba en aquel mas alla de todo. La gente era buena
   alla, por mas que fuese mala, y podia ser buena y mala al mismo
   tiempo, sin dejar de ser buena. Debia entenderse por gente buena
   aquella que vivia apartada del mundo; en el mundo la gente buena
   era mala, y la gente mala no tenia por que ser buena. Lo que no era
   aqui, habia de ser alla. En aquel mas alla de todo se podia vivir
   lo pensado y mirar el tiempo. Se podia iniciar, cumplir y terminar
   un tiempo; se podia construir, destruir, morir y vivir, todo a la
   vez era posible; ser con el no ser, hacer con el no hacer, decir
   adios y encontrar. El tiempo estaba unificado. Mirando el tiempo se
   miraba uno mismo; y habiendo dejado de ser el pasado, el presente y
   el futuro, eras tu mismo. Ser tu mismo no era dificil. Solo habia
   que conocer aquel mas alla. Para conocer aquel mas alla habia que
   conocer la muerte". De tal modo se iniciaba el conocimiento de
   aquel mas alla, a condicion de haber conocido la muerte. (123)


La poesia mistica considera la union de contrarios como mecanismo necesario para llegar a Dios. En la novela, el aparapita es considerado un poeta, es el personaje autentico que muere en su ley. Representa la coherencia entre lo que profesa y sus acciones, y su muerte lo simboliza. En cierta manera hay en el, en su actitud, esta union mistica como la que sugieren los poetas renacentistas porque busca la trascendencia con su cuerpo: toma licor hasta perder la razon y luego "se saca el cuerpo", dejando su espiritu en la bodega, ayudando a otros, guiando a otros. Luis H. Antezana en "Zavaleta leyendo Felipe Delgado" ve en la desaparicion de Delgado una conversion final del personaje y de la ciudad. "Esta posibilidad se puede leer de dos maneras, una mas conservadora, diria que, en ese periodo desaparece La Paz que Saenz aflora: desaparece la bodega de Ordoflez, ha muerto Ramona Escalera, Delgado alcanza los limites del alcohol. Otra, mas simbolica, diria, que ambos--personaje y ciudad--devienen finalmente en aparapitas" (Antezana 165).

Antezana no parece haber notado que Felipe Delgado es un falso aparapita. A lo largo de toda la novela, ha querido imitarlos sin exito: ha comprado un saco de un aparapita autentico (previo regateo) que en el parece mas un disfraz, toma alcohol para hablar unicamente con sus cuatro amigos en la bodega de cuestiones personales (con una unica excepcion donde le habla a un verdadero aparapita), y se sienta al margen de ellos. En la bodega, hay una clara linea divisoria entre el espacio que ocupa Delgado y sus amigos, y los marginales aparapitas; los primeros en las mesas, los otros en la barra. Al final, Felipe Delgado desaparece. Su final es una parodia de la muerte autentica de un aparapita real: primero se cae a un profundo pozo de donde lo rescatan a duras penas los pongos de la hacienda, para luego seguir bebiendo aguardiente, defender hasta su muerte al dictador Mariano Melgarejo, y desaparecer. La busqueda de sentido a su vida, que anuncia desde el principio de la novela--"Debo buscar un medio de expresion, si no lo encuentro, querra decir que no lo tengo. Y si no lo tengo, tendre que crearlo" (60)--es vana. Esta irremediable desunion de opuestos, clave en la poesia mistica, no ocurre en la vida de Delgado. Esta desunion es analoga a la doble y contradictoria mezcla de discursos sobre lo nacional e indigena en Bolivia: el deseo de preservar la tradicion y ser autentico (los idealizados aparapitas de Saenz) esta en clara oposicion con la praxis de los gobernantes y los discursos autoritarios que mas bien se han dedicado a desprotegerlos y a aniquilarlos, practicas que son aplaudidas por sus protagonistas.

En conclusion, estos sujetos nacionales a los que Felipe Delgado admira postulan versiones posibles de la nacion que no se pueden reconciliar. Por un lado, el aparapita marginal, urbano y a la vez depositario de la tradicion aymara, representa un ideal de nacion indigena y moderna, pero centrada en las clases populares y en la asociacion solidaria entre sujetos marginales. Por el contrario, el caudillo plantea una nacion autoritaria, vertical y racista hacia el indigena, basada en la autoridad de la oligarquia. Estos sujetos radicalmente distantes estan claramente localizados en espacios opuestos--la bodega y la hacienda--que no solo no se relacionan, si no que la novela muestra cuan distantes estan: si los primeros tres capitulos ocurren en el espacio de la bodega de Ordonez, esta tiene que desaparecer para que el personaje tenga que hacer un largo viaje hacia la hacienda. Los espacios no coexisten, sino que se aniquilan. En lo que ambos parecen tener muchos aspectos en comun es en el trato vertical que los personajes blancos (asi sean desempleados o marginales) tienen sobre los aparapitas. Si en la hacienda el indigena es tratado como un esclavo, en el lugar mistico de la bodega, el aparapita practicamente esta marginado a la barra del local, y no tiene acceso a las mesas ni a los espacios comunes. Las interacciones entre los grupos sociales son infrecuentes en los espacios publicos: de hecho, solamente una vez en la novela Felipe Delgado habla con verdaderos aparapitas, aproximandose a la barra donde beben aguardiente. De la misma manera, los pongos en la hacienda estan en la trastienda y el dialogo entre indigenas y duenos se limita a las ordenes de trabajo. Esta irresolucion de un sujeto autentico y nacional boliviano se refleja en la desunion de contrarios: exactamente lo opuesto de lo que ocurre en los verdaderos viajes misticos. Inconscientemente, Jaime Saenz construyo en Felipe Delgado, a un falso aparapita, o mas aun, a una especie de anti-aparapita, un personaje que no se encuentra, que no descubre nada y vive a costa de los demas, un personaje que ademas realiza un viaje mistico tan falso como su propuesta de encontrar en los aparapitas el ser nacional boliviano, cuando, en el fondo, a quien admiran el y sus cuatro amigos inseparables, es al caudillo oligarca.

[ILUSTRACION OMITIR]

Carolyn Wolfenzon

Bowdoin College

Obras citadas

Antezana, Luis. "Journey to the Center of the Night". The Night. Trad. Gander Forrest, Johnson, Kent. Princeton: Princeton UP, 2007. 130-39.

--. "Zavaleta leyendo Felipe Delgado". Rene Zavaleta Mercado: ensayos, testimonios y revisiones. Buenos Aires, Argentina: U Mayor de San Andres, Postgrado en Ciencias del Desarrollo, CIDES-UMSA, 2006.163-170.

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Bouloukos, Beth. "Amor universal: Jaime Saenz's Failed Literary Union". Mystical Queerings: Ecstasy and Transcendence in Latin American Texts. Dissertation, Cornell University, 2011.

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Morales, Queiser Waltraud. Bolivia: Land of Struggle. Boulder: Westview P, 1992.

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Rivera Cusicanqui, Silvia. Oprimidos pero no vencidos: luchas del campesinado aymara y quechwa 1900-1980. La Paz: Instituto de Historia Social Boliviana, 1986.

Sanjines, Javier. Mestizaje Upside-Down. Aesthetic Politics in Modern Bolivia. Pittsburgh: U of Pittsuburgh P, 2004

Tamayo, Franz. Obra escogida. Caracas: Biblioteca Ayacucho, 1979.

Wiethuchter, Blanca. Estructuras de lo imaginario en la obra poetica de Jaime Saenz. La Paz: Biblioteca del Sesquicentenario de la Republica, 1975.

(1) En su texto "Autorretrato", Saenz alude a la muerte como un estado que permite el conocimiento. Dice: "En la escritura de un autorretrato, debera tenerse presente que solo se ha vivido una pequena parte del tiempo vivido, que uno ha vivido cuando estaba muerto. Pues en un autorretrato, la vida no cuenta; solo cuenta la muerte--y la muerte, en ultima instancia, solo cuenta en terminos de espacio: es un alla, y es tambien un aqui (Saenz, "autorretrato" 147). De la misma manera, en su extenso poema "La noche", se habla que solo la noche (como praxis pues requiere de un valor y de sufrimiento entrar en ella) y el alcohol, son los medios para entrar al conocimiento o "al otro lado de la noche" que es la condicion mas cercana al estar muerto.

(2) Las excentricidades mas llamativas de este escritor estan narradas en detalle en la introduccion a la traduccion bilingue del poema "La noche" por Gander y Johnson. Es interesante notar que en el La piedra iman, su mas autobiografico, algunos de estos episodios aparecen y otros no. Con lo cual, los eventos anecdoticos de su vida, son impresiones de autores, y posiblemente no sean datos absolutamente confiables. Pero, justamente son esas historias las que han creado al casi mitico personaje Jaime Saenz en el imaginario boliviano. Lo que si me interesa comparar es el tono sensible y poetico donde el mismo narra algunos episodios dolorosos y perturbadores en La piedra iman, un tono muy distinto al de Garder y Johnson. Por ejemplo cuenta la anecdota del tigre y la violencia que habia en su matrimonio a traves de la poesia, de la siguiente manera:

pero el alcohol, la ira y no se que espiritu maligno, se confabulaban y lo arruinaban todo, y me hacian perder la cabeza. Con manos ensangrentadas, y con heridas que yo mismo me inferia, rompiendo vidrios y muebles: profiriendo gritos y manezas, corria de aqui para alla como enajenado, protagonizando escenas de locura. Y muchas veces, yo fanfarron, completamente borracho y por darmelas de muy macho, me ponia a provocar a un cachorro de tigre que se llamaba Elektra, y que estaba encerrado en una jaula de madera en un cuarto vacio hasta que una noche de esas, seguramente sin sospechar el peligro que corria, se me ocurrio abrir la jaula; y segun resulta natural, el cachorro se me abalanzo, rapido como el rayo, aranando mi cuello con furiosos zarpazos, por poco no me desgarra las venas. (Saenz, La piedra iman 94-95)

(3) En los diferentes cuentos de Jaime Saenz, alli cuando no aparece el aparapita como tal, esta el personaje indigena que tiene muchas de las caracteristicas misticas y positivas de este indio aymara. Asi ocurre en su cuento "Santiago de Machaca". Santiago vive en un ataud, esta vivo y esta muerto al mismo tiempo, es cargador y recorre toda la ciudad de La Paz y las montanas mas inaccesibles para ayudar a mucha gente, pero al mismo tiempo roba cadaveres para entregarlos a alguna causa justa, que suele ser medica. Santiago de Machaca vive en esta frontera entre la vida y la muerte: "me asusto al pensar que estoy vivo. Esto de vivir una vida en la muerte, y esto de morir una muerte en la vida, es muy grave" (Saenz, Prosa breve 131). De manera similar en "Los cuartos" donde no aparece el indio aymara, se crea un ambiente de dificil separacion entre la vida y la muerte: mientras todos los personajes de la casa mueren, la tia Esther esta en esa especie de limbo entre ambos estados donde reproduce la simbologia del aparapita.

(4) Felipe Delgado acepta varias lineas de interpretacion, y una de ellas es la entrada al conocimiento a traves del descenso al otro lado de la noche. Gran parte de la poesia de Saenz, sobre todo su poema "La noche", esta relacionado con esta busqueda metafisica que se logra al entrar en la noche. El alcohol es el medio que lo permite, y la bodega es el espacio que lo facilita: "Nadie podra acercarse a la noche y acometer la tarea de conocerla, sin antes haberse sumergido en los horrores del alcohol" (Saenz, La noche 50) y "El dia es la superficie del mundo. La noche no. La noche es la noche" (Saenz, La noche 46). Esto es, a grandes rasgos, lo que hacen los aparapitas y el personaje Felipe Delgado.

(5) Imagenes pacenas es una cronica donde el autor alude a los principales lugares de La Paz y los muestra con palabras y fotografias. Las fotos y los textos que las acompanan tienen como objetivo preservar la tradicion, contenerla en el papel, en la misma imagen. Frente a una ciudad que es parte de un proceso de industrializacion imparable, las imagenes y las palabras intentan contener esos personajes urbanos tradicionales y esos lugares que estan cambiando y que el autor quiere impedir que ello ocurra y queden en el olvido. En este libro Saenz, vuelve a colocar en un rango privilegiado al Ilimani y a la figura del aparapita de quien dice: "El progreso los esta destruyendo, asi como la industrializacion. Pero, nunca van a dejar de existir. Es parte de La Paz. Es un hombre que vive de lo colectivo" (Saenz, Imagenes pacenas 139).

(6) Leonardo Garcia Pabon en el capitulo que le dedica a Franz Tamayo en su Patria intima ahonda en las contradicciones de este intelectual boliviano y senala que en La creacion de la pedagogia nacional se deshistoriza al indio, justamente por esa idealizacion que lleva en si misma la marca colonialista. Dice:

al asimilar al indio con lo natural se le niega la capacidad de ser sujeto de la historia. Tamayo construye un indio que reducido a la fuerza fisica y disfrazado de ideal moral queda cercenado del elemento esencial que permitiria a un grupo social ser dueno de su historia: consciencia de si y para si para decirlo en terminos hegelianos. (Garcia Pabon 138)

Dentro de esta linea de pensamiento, tambien concuerdo con las observaciones de Javier Sanjines para quien la paradoja de Tamayo consiste principalmente en que la moralidad y vitalidad de la nacion boliviana esta en los indigenas pero estos hombres fuertes carecen de un intelecto adecuado para ser el simbolo de la identidad nacional, simbolo que esta dado a los mestizos:

For Tamayo, then, the mestizo ideal, the ideal mestizo, was the synthesis of indigenous will and mestizo intelligence. This ideal man would require rigorous guiding and control, for just as bodies accumulate excessive fat when they are sedentary, so mestizos tend to overimagine rather than reason. The function of pedagogy was to control de excesses, these accumulations of fat, so that they would not endanger the Project of national construction. (Sanjines 58)

(7) Silvia Rivera Cusicanqui estudia en detalle como la red ferroviaria perjudico a los ayllus aymaras en el Altiplano al crear monopolios comerciales y perjudicar la produccion artesanal agricola. "Las vias ferreas Guaqui-La Paz, Oruro-Viacha, Arica-La Paz--todas ellas parte del programa liberal de "vertebracion ferroviaria"--estructuraron una red que conectaba el corazon del Altiplano paceno con los puertos del Pacifico. Esto creo las condiciones para la sustitucion de una serie de insumos y productos locales por sus equivalentes importados y para el desplazamiento del comercio indio de arrieria y su sustitucion por una red de monopolios mercantiles concentrados en los pueblos tradicionales y en las nuevas estaciones ferroviarias, de poblacion mestizo-criolla" (Cusicanqui 41).

(8) Silvia Rivera Cusicanqui ha estudiado el impacto de la politica de Melgarejo en las comunidades aymaras y su intento de destruir las fronteras defensivas de las comunidades y ayllus, al poner las tierras en subasta publica mediante el Decreto del 20 de Marzo de 1866. Esto desato un acelerado proceso de expansion latifundista, que se desarrollara durante los 40 anos subsiguientes, afectando a las zonas del altiplano paceno. Asimismo, las leyes de Melgarejo generaron una masiva oposicion comunitaria que se manifiesta principalmente en la rebelion del ejercito indio comandado por Zarate Wilka, ejercito que sufrio de una feroz represion por parte del Estado. Esta fue seguida por la sublevacion de colonos en Caquiaviri en 1918 y la rebelion de Jesus de Machaca en 1921.

(9) Leonardo Garcia Pabon en "Las memorias y el lenguaje de Felipe Delgado", considera que el lenguaje de las Memorias, que es fragmentado, caotico y que tiene palabras inventadas y una sintaxis confusa y alterada, es parte de la busqueda que realiza el personaje en toda la obra. Garcia Pabon en este articulo parece no prestarle la debida atencion al alto contenido politico que existe detras de estos juegos y sostiene: "En las Memorias lo serio y lo comico se neutralizan, por la risa el rostro se vuelve culo y en esta antigua metafora, se reencuentra una reconciliacion del alma y el cuerpo, se posibilita un espacio de significaciones y de capacidad de revelacion" (Garcia Pabon 262).

(10) Blanca Wiethuchter en Estructuras de lo imaginario en la obra poetica de Jaime Saenz analiza su poesia en tomo a los viajes misticos del yo poetico, enfatizando en el deseo de union de contrarios. La escritora, amiga personal de Saenz, ve una gran similitud entre este poeta y los poetas renacentistas, concretamente San Juan de la Cruz. Estoy de acuerdo con Beth Bouloukos quien hace hincapie en las metaforas de desunion en los poemas del boliviano que Wiethuchter no analiza.
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Author:Wolfenzon, Carolyn
Publication:Chasqui
Article Type:Ensayo critico
Date:Nov 1, 2015
Words:11160
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