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La explotacion directa de la propiedad dominical monastica en la cuenca del Duero. Los cluniacenses.

Direct Exploitation of the Dominical Monastic Property in the Duero River Basin. the Cluniacs.

SUMARIO: 0 Introduccion. 1 El siglo XIII. 1.1 La explotacion directa de las tierras de cereal. 1.2 La explotacion directa del vinedo. 1.3 Los arrendamientos. 2 El siglo XIV. 3 El siglo XVI.

0 Introduccion

Los dominios feudales albergaban, como sabemos, tenencias en manos de familias campesinas que debian hacer efectivas rentas a sus senores y recursos territoriales que estos poseian en regimen de propiedad plena -lo que llamaremos <<propiedad dominical>>--y que podian hallarse sometidos a algun tipo de cesion o bien estar explotados bajo el control directo de sus titulares. Ello nos pone ante la dicotomia explotacion directa/explotacion indirecta, una dicotomia que parece bastante discutible en ocasiones y que puede provocar equivocos en relacion con el grado de implicacion personal de los senores en la explotacion directa (1). Pero esta tosca diferenciacion puede servirnos como marco para hacer un acercamiento a la realidad de la propiedad dominical que no se hallaba cedida a concesionarios, es decir, a la <<reserva>>, y que podia estar explotada directamente o bien hallarse yerma.

La reserva senorial, especialmente la dedicada al cereal, va a experimentar a lo largo del siglo XIII una reduccion que se acelerara en el XIV (2). Desde esta certeza, queremos aproximarnos a la realidad concreta de este ambito productivo a traves de la consideracion de un caso concreto desde los tiempos plenomedievales hasta los inicios de la Edad Moderna. El caso es el del dominio de San Zoilo de Carrion, la principal dependencia de la abadia borgonona de Cluny en tierras ibericas, que nos ha legado algunos testimonios relevantes en relacion con lo antedicho, a diferencia de lo que sucede con San Isidro de Duenas (3) y Santa Maria de Najera (4), las otras dos grandes entidades cluniacenses hispanicas. Los cenobios de benedictinos negros no sumisos <<feudalmente>> a Cluny presentes en los territorios castellano-leoneses tampoco ofrecen, por lo que se refiere a la explotacion y entidad de sus tierras propias en tiempos plenomedievales, informaciones analogas a las que brinda la documentacion de San Zoilo. Dichas tierras, en cualquier caso, se encuentran mayoritariamente cedidas a renta en el siglo XIV. Por lo que respecta a los benedictinos blancos, que con ciertos matices experimentan analoga circunstancia, sus tierras gestionadas directamente--con frecuencia en el marco de las granjas--se hallan en general mejor documentadas, sobre todo en tiempos tardios (5).

Partiremos de un documento del monasterio de San Zoilo de Carrion correspondiente al ano 1213, expresivo de un momento en el que la explotacion directa de sus tierras por parte de los senores aun mantiene una importante vigencia (6), para llegar a mediados del siglo XVI, cuando dicho modo de explotacion, tras dos siglos de atonia, experimenta una cierta revitalizacion en el dominio del mencionado monasterio.

1 EL SIGLO XIII

En otro lugar hemos abordado el proceso a lo largo del que la comunidad radicada en San Zoilo de Carrion se beneficio de las donaciones de los miembros de la familia condal de los Banu-Gomez a lo largo del siglo XI (7), sin que haya que descartar las de otra procedencia, y, durante el XII y el XIII, de las de nobles, que pusieron en sus manos divisas en villas de behetria, y de monarcas, que hicieron lo propio con varias villas en las que dicha comunidad actuara ejerciendo el senorio exclusivo durante largo tiempo (8).

En febrero de 1213, Pedro, prior del monasterio de San Zoilo de Carrion y camerario de Cluny en Hispania, ordena realizar un inventario de las posesiones y rentas del cenobio cuyo destinatario es la abadia de San Pedro de Cluny (9). A traves de este documento, muy poco usual en nuestro ambito geografico en los tiempos en que se fecha, llegaran hasta nosotros valiosas informaciones sobre la entidad y caracteristicas del dominio monastico a principios del siglo XIII, asi como sobre las pautas que guian su gestion, resultando especialmente significativos los datos relativos a la reserva monastica y sus cauces de aprovechamiento (10), aunque, ciertamente, dichos datos tambien plantean algunos problemas irresolubles.

1.1 La explotacion directa de las tierras de cereal

El Inventario de 1213 nos presenta a los monjes de San Zoilo como senores exclusivos o como meros titulares de heredades y derechos senoriales sobre campesinos en 59 lugares situados en el paramo leones-palentino, la Tierra de Campos y el Campo de Toro, unos espacios que se inscriben en las actuales provincias de Palencia, Valladolid y Zamora.

Para realizar una aproximacion al documento, conviene establecer algunos criterios para la seleccion de las informaciones que nos brinda. En primer lugar, nos referiremos a los lugares de los que se da una informacion precisa sobre la extension de las <<heredades>> --es decir, y en este contexto, de las tierras cerealisticas poseidas por la comunidad en regimen de propiedad plena--y que alcanzan la cifra de 27 (11). Dicha extension se expresa mediante la formula <<habemus hereditatem para 'x' iuga boum>>, que se presenta con algunas variantes que no empanan la claridad de su significado. Esta estimacion de la extension de las heredades vinculada a la capacidad de trabajo de los yugos de bueyes nos remite a la yugada, cuya dimension en los tiempos que consideramos parece ser objeto de consenso, de modo que vamos a atribuirle un valor aproximado de 25 ha (12). Asi, los lugares sobre los que se ofrece una estimacion de la superficie de la heredad monastica albergan entre una y ocho yugadas, y la suma total de las mismas en el conjunto de nucleos alcanza las 71, es decir, unas 1.775 ha.

Es necesario aclarar que estas extensiones de tierra no tienen por que estar siempre puestas en explotacion en el momento que consideramos. En el Inventario de 1213, al menos en el caso del patrimonio administrado por la mesa prioral, parece que se tuvo buen cuidado de recoger la presencia <<efectiva>> de yugos de bueyes alla donde esta se diera, como veremos. El criterio usualmente aplicado fue el de indicar la extension del terrazgo en yugadas o bien el numero de yugos disponible, pero casi nunca ambas magnitudes simultaneamente. Solo en dos casos, Villafrechos y Villalpando, nos consta la existencia de un equipamiento productivo aplicado al terrazgo que previamente se ha evaluado en yugadas. En Villalpando, en efecto, hay cinco yugadas, pero solo dos yugos de bueyes, mientras que en Villafrechos las tres yugadas disponibles estan trabajadas por otros tantos yugos de bueyes (13). Existen, por lo demas, casos en los que la heredad estimada en yugadas no es explotada por los monjes al hallarse arrendada. Esto es lo que sucede con la de Castrillo--que tiene una yugada y se halla, junto con un importante vinedo y los campesinos del lugar, en manos de Sancho Fernandez--y con la de Fuentes de Valdepero--que, conteniendo tres yugadas, esta cedida a renta, en esta ocasion sin incluir un amplio conjunto de vinas--.

Asi pues, solo en cuatro de los 27 casos en que se ofrece la estimacion de la superficie de la heredad monastica podemos afirmar que esta se halla explotada, total o parcialmente. Pero ?que ocurre con los 23 restantes? La respuesta es ciertamente ardua y nos lleva a hacer algunas discriminaciones en el conjunto de nucleos. En primer lugar, dentro de este grupo hay 10 lugares en los que se registra la presencia de campesinos dependientes de los monjes, denominados de modo diverso (14), entre los que tienen una amplia presencia, al igual que en los otros subconjuntos de aldeas que trataremos mas adelante, los collacios, que no deben ser entendidos aqui como criados domesticos, sino como campesinos asentados en solares (15). A ninguno de estos colectivos campesinos se le atribuye la obligacion de realizar sernas.

En el grupo de lugares en los que se evalua la extension del terrazgo, Becerril, Frechilla, Paredes de Nava, Sauquillo, Villafrechos y Villarramiel (16) albergan domos o casas monasticas, que debemos asimilar a edificios destinados a la gestion de explotaciones directas (17). Pero, salvo en el caso de Villafrechos, donde, como hemos indicado, la explotacion directa se halla a pleno rendimiento con yugos de bueyes aplicados a la misma, los otros nucleos donde hay domos o casas pertenecientes a este subconjunto no disponen, segun el documento, de bueyes monasticos y solo en uno hay vasallos, que no realizan sernas. Hay iglesias pertenecientes al cenobio en siete lugares de este grupo en los que no se mencionan casas o domos y que, eventualmente, pudieran desempenar analoga funcion a la de estas entidades, pero nada indica que lo hicieran; en los siete hay campesinos dependientes que no estan obligados a hacer sernas (18). Asi las cosas, nos encontramos con que hay 23 lugares que, pese a albergar casas o domos en seis casos, iglesias en siete y tenentes campesinos en 10 -solo en Villarramiel coexisten casas y tenentes-, no conocen segun el Inventario la presencia de bueyes del monasterio. A las tierras y edificaciones registradas, y para que tuvieramos constancia de que constituyen explotaciones agrarias, habria que anadirles bueyes (19) y servidores encargados de ellos, ya se trate de mancebos o de yugueros, o la capacidad de los monjes para exigir trabajo compulsivo, y no hay ninguna mencion de dichas realidades en estos casos. No habria que descartar, en su caso, el recurso al trabajo asalariado (20) combinado con el eventual alquiler de bestias (21), pero el Inventario no ofrece ningun dato al respecto, y tampoco la documentacion coetanea.

Nos hallamos, pues, ante la circunstancia de que el Inventario no consigna como puesta en valor de modo explicito una parte relevante de su reserva cerealistica en 1213. Un rastreo de la documentacion posterior nos permite saber que siete de los 27 lugares sobre los que se ofrece la extension de la heredad -los cuatro que se hallan explotados y los 23 de los que no se indica nada--no son mencionados en las Cuentas de 1338 y que con posterioridad no seran apeados en los siglos XV y XVI (22). Otros ocho aparecen mencionados en las Cuentas de 1338 como lugares que devengan rentas al monasterio, pero no seran apeados en las mencionadas centurias, lo cual no tiene por que significar que los monjes los hayan abandonado (23). Dos no seran mencionados en las Cuentas de 1338, pero si apeados posteriormente (24). En fin, diez apareceran en las Cuentas de 1338 como lugares que aportan rentas al monasterio y, asimismo, seran ulteriormente apeados (25). Los apeos de los siglos XV y XVI recogen, por lo demas, nucleos que hasta el momento de su realizacion no han aparecido nunca en la documentacion o que solo lo han hecho en el momento del acceso monastico a ellos, pero no son mencionados ni en el Inventario de 1213 ni en las Cuentas de 1338 (26).

Existe, por otro lado, un grupo de 16 lugares--todos ellos bajo la administracion prioral y a los que habria que restar el monasterio de Congosto, que se halla arrendado--en los que los monjes poseen, segun el Inventario, parejas de bueyes aplicadas a la explotacion directa de sus tierras. El numero de dichas parejas es variado y oscila entre la unica que poseen en Villasirga y las 18 adscritas a la domo de Toro y sus dependencias (27). Cuando existen bueyes aplicados al trabajo en las tierras monasticas, se recurre a la expresion <<sunt ibi modo 'x' iuga boum cum omni aparatu>> o a variantes de la misma. Diez de estos 16 lugares albergan explicitamente domos, es decir, edificios dedicados a la gestion de la explotacion directa (28) a los que se vincularian servidores domesticos--yugueros o mancebos--que solo aparecen mencionados en el caso del monasterium y las domos de San Andres de Congosto, y ello porque, hallandose arrendados, el Inventario estipula las condiciones del mantenimiento del equipo humano por el arrendatario: <<dales sal et soldadas a los mancipios et pan et conducho>>. No obstante, sabemos de la existencia de <<homines de palatio>> en Villafrechos--que cuenta con domos en 1213--en 1184 (29). En los seis lugares con presencia de bueyes en los que no se mencionan domos o casas, hay iglesias bajo el patrocinio de los monjes que, a diferencia de las cautelas expresadas mas arriba en relacion con los lugares donde no se consigna la existencia de bueyes, debian de ser, ademas de espacios de culto, centros de la explotacion directa (30). Con la excepcion de Congosto, el Inventario no menciona servidores, aunque en el caso del centro del dominio, el monasterio de San Zoilo, la documentacion posterior recoge en 1240 la presencia de <<dos iugueros>>; ademas, sabemos de la existencia de yugueros labrando las heredades adscritas a la domo de San Pelayo de Toro y ubicadas en Pozoantiguo en 1223 (31). Estos datos son relevantes, porque nos permiten pensar en la presencia de yugueros en diversos lugares del dominio en 1213 que podria complementar la de mancebos u <<homines de palatio>> presentes en otros.

Hay que insistir, siguiendo con la consideracion de la extension de las heredades monasticas, en la circunstancia de que el Inventario es muy preciso a la hora de recoger la informacion relativa a la mesa prioral, en consonancia con el hecho de que sea el titular de esta quien emite el documento, y que todas las noticias referidas a las mesas gestionadas por los oficiales--Sacristania, Limosna, Cocina, Vestuario, Enfermeria y Priorazgo de Claustra--son muy escuetas. En estos terminos, la mesa del prior solo inventaria seis lugares en los que se indica meramente la superficie del terrazgo (32) y algun otro en el que se hace una simple mencion de la propiedad de tierras, mientras que las mesas de los oficiales nunca consignan bueyes <<reales>> en sus heredades ni tampoco prestaciones personales aplicadas a ellas o a otro ambito productivo y si nos muestran hasta 18 lugares en los que poseen tierra estimada en yugadas. De ellos, cinco albergan domos o casas, y otros cinco iglesias (33). Asimismo, los oficiales tienen vasallos en al menos cinco lugares, collazos en tres y dependientes que, aunque no se mencionan, han de hallarse asociados al senorio exclusivo sobre Valcabado--administrado por el Vestuario--en uno; en ningun caso consta que deban hacer sernas (34). No cabe sino hacerse algunas preguntas a las que responder afirmativamente seria en verdad aventurado: ?solo el prior controlaba a campesinos sujetos a sernas?, ?solo el prior administraba heredades trabajadas por bueyes propiedad del monasterio?, ?los oficiales monasticos tenian adjudicadas tierras de cereal con al menos 51 yugadas de extension en mas de veinte lugares donde solo estaban en disposicion de obtener cuatro maravedis por el arrendamiento de la heredad de Mazuecos y 35 por el de los bienes innominados y los huertos de San Sebastian de Liebana?

Interesa resaltar que el Inventario menciona la existencia de tenentes campesinos en siete de los 16 lugares en que se indica el numero de bueyes monasticos, denominandolos collazos (35) y homines, una voz, esta, que sirve a los monjes para referirse a los campesinos que habitan en las villas situadas bajo su jurisdiccion (36). En cinco de estos siete lugares los campesinos han de realizar sernas, que se suman a la labor que se realiza con los bueyes monasticos, salvada la circunstancia de la posible dedicacion de aquellas al vinedo. Resulta relevante el caso de Arconada, donde los collazos monasticos realizan cada uno 24 sernas anuales (37); en Villamuera y Villaverde de Volpejera los homines hacen sendas series de 12 prestaciones anuales; por su parte, los homines de Ganinas realizan tres sernas anuales y los collazos de Cardenosa estan obligados a un numero de prestaciones indeterminado. Estos campesinos trabajarian en tierras distintas de las labradas por los bueyes monasticos. En fin, dos lugares en los que el monasterio no exige prestaciones personales, pero en los que tiene mas tierra de la que explota, son Villabaruz, donde posee dos yugos y <<hereditatem magnam>>, y Villalpando, en el que, como senalamos antes, tiene dos yugos, pero la heredad abarca cinco yugadas.

La mencion de prestaciones personales exclusivamente en los lugares administrados por la mesa prioral nos hace pensar que su numero podria ampliarse si tuvieramos mas informacion sobre los lugares adscritos a los oficiales (38). Dependientes sometidos a sernas, o a otras prestaciones laborales, aparecen en 11 nucleos. La frecuencia de las sernas propiamente dichas oscila entre las 24 anuales que deben hacer los collazos de Arconada y los dependientes de Revenga--donde hay <<multam hereditatem>>--y las tres de los homines de Ganinas y los collazos de Calzada de los Molinos, siendo la mas comun las 12 anuales que deben hacer efectivas los dependientes de Villamez--donde no se consigna la existencia de tierra cerealistica o vinedo monasticos--y los homines de Villaverde de Volpejera y Villamuera (39). Los lugares en que se hacen sernas, excepto Cardenosa--en la que no consta su numero--, Arconada y Calzada, son de senorio exclusivo de los monjes (40). Por lo demas, los monjes exigen a sus collazos en Villamuera 30 carros de heno--ademas de las 12 sernas convencionales--, probablemente recogidos en sus <<pratis bonis>> de dicha villa; y a sus homines de Lobera la recoleccion y entrega en el monasterio de carros de lena y heno procedentes asimismo de los recursos controlados por la institucion en el lugar; asi como carros de cepas a los dependientes de Villarmienzo y <<carros de ligna>> a los collazos de las villas de la <<terra Sancti Romani>>, de quienes segun el Inventario obtienen tambien infurciones, una circunstancia que resulta peculiar--pues la presencia de San Zoilo en este area no se documenta nunca--y que habra que relacionar con el caracter cluniacense, y por ende sujeto a la autoridad del camerario carriones, del monasterio de San Roman de Entrepenas (41). Estas prestaciones laborales vinculadas a la recoleccion de heno y lena y a su transporte permitian a los monjes el aprovechamiento de fuerza de trabajo campesina en lugares, como los de la <<terra Sancti Romani>>, donde no poseian tierra de cultivo o donde, como en Lobera, habian arrendado la que tenian pero poseian otros recursos. Recurriendo a sus dependientes de los espacios septentrionales para proveerse de lena y al menos de parte del alimento para sus bueyes en el centro del dominio, los monjes se beneficiaban de la complementariedad economica del ambito centro-meridional y del septentrional del espacio que consideramos (42).

Las prestaciones laborales para los monjes se reducen mucho a lo largo de las decadas siguientes: asi, segun el Becerro de las Behetrias, solo Arconada presenta a mediados del siglo XIV la misma dotacion de trabajo compulsivo que en 1213, mientras que, en el mismo momento, los dependientes de Villamuera solo hacen cuatro sernas, cuando en 1213 hacian doce (43). Ninguno de los restantes lugares recogidos por el Becerro de las Behetrias donde los monjes podian exigir sernas en 1213 las realiza ya en el momento de su confeccion. En cualquier caso, insistamos, no hay que descartar que en 1213--o en anos posteriores--se realizara, cuando menos, alguna prestacion mas aparte de las consignadas (44).

En fin, hechas estas consideraciones, conviene intentar una cuantificacion aproximativa de la reserva cerealistica del monasterio a principios del siglo XIII. Considerando que las tierras evaluadas explicitamente en yugadas nos ofrecen 71 de estas, y que hay 56 yugos de bueyes trabajando en otras cuya extension no se indica--no computamos aqui los cinco yugos de bueyes de Villalpando y Villafrechos, que trabajan en heredades de extension conocida--, si suponemos que estos ultimos equivalen a yugadas efectivas --aunque no tienen por que labrar toda la tierra disponible en los respectivos nucleos--, nos encontramos con al menos 127 yugadas, es decir, unas 3.175 ha. Ahora bien, hay otros nueve lugares en los que se consigna la mera posesion de terras o hereditatem, sin ninguna especificacion sobre su extension o equipamiento animal, resultando que, por ejemplo, en Revenga de Campos, donde se dice que hay <<multam hereditatem>>, los dependientes han de hacer 24 sernas anuales, y que en Villabaruz hay, como deciamos, <<hereditatem magnam>>, pero solo dos yugos. Por lo demas, hay otros 12 lugares en los que no se indica la posesion de tierras o heredades, pero en dos de ellos, Calzada de los Molinos y Villamez, los dependientes hacen, respectivamente, tres y 12 sernas anuales, lo que indica la existencia de una dotacion territorial monastica, circunstancia que, en el caso de Villamez, confirman, como veremos, las Cuentas de 1338. Asi pues, a nadie se le escapa que esas aproximadamente 3.175 ha de la reserva cerealistica que conocemos de modo mas o menos explicito habrian de incrementarse ampliamente a tenor de las informaciones que nos brindaria un mayor celo de los monjes a la hora de evaluar su patrimonio en un numero importante de lugares.

1.2 La explotacion directa del vinedo

Las estimaciones cuantitativas que, al menos parcialmente, hemos realizado respecto a las tierras de cereal no van a hallar aqui un cumplimiento satisfactorio. Como hemos indicado, la fuente consigna 59 lugares, resultando que en 31 de ellos hay vinas propiedad de los monj es. En 16 de ellos se ofrece la estimacion de la produccion que puede obtenerse de los vinedos mediante las expresiones <<uineas para 'x' cubas>> y, en un caso, <<uineas para V dolia>>. No estamos en condiciones de estimar la capacidad del dolium, y lo mismo nos ocurre con las cubas del Inventario. Suponiendo en principio que estas contienen un gran volumen, no responden, que sepamos, a un valor estandar en este momento y espacio. Tampoco podemos saber si en la fuente se considera equivalente la capacidad de la cuba a la del dolium (45). La entidad de los vinedos oscila entre los que pueden rendir ocho cubas en los terrenos adscritos a la casa de Toro y los que podrian llenar uno o dos de estos recipientes en la mayoria de los lugares, con los valores intermedios de cuatro cubas en Aguilar de Campos y Villafrechos; por otra parte, cuando la estimacion se hace en dolia, la fuente se limita a indicar, sin evaluar su extension, los recipientes que alberga una explotacion--5 en el caso de Fromista, Villamuera y Cardenosa de Volpejera, 10 en el de Villalumbroso (46), 15 en el del monasterio de San Zoilo (47), donde se dice que en la ultima vendimia se llenaron todos--o, solo en una ocasion, los que podrian llenarse con el vinedo disponible--las <<uineas para V dolia>> de Villibane--. En el caso de Castrillo se indica que hay <<uineas para tres carros>>, mientras que en el de San Felices se dice que hay <<VII aranzadas de uineas>>--unas 3 ha--. En siete casos encontramos menciones imprecisas de uineis, uineas, uineis bonis et multis, uineispaucis o una uinea. Los 28 lugares en los que no se asientan vinas monasticas estan ampliamente dispersos, resultando que 15 de ellos se hallan al norte de Carrion de los Condes, en unas areas, en principio, menos idoneas que las del Sur para la viticultura; ocho, al sur del monasterio; tres, en casi su misma longitud geografica, y dos, en ubicacion desconocida. A nadie se le escapa, en fin, que la extension de la reserva monastica se veria sustancialmente incrementada si a la superficie de las tierras de cereal se sumara la de las vinas, que, a tenor de los recipientes que pueden ocuparse con sus producciones, era importante.

Resulta de interes considerar el regimen de explotacion de estos vinedos. El analisis del libro de las Cuentas de 1338 revelo en su dia que las entidades monasticas explotaban de modo directo la mayor parte del vinedo que poseian y no se hallaba <<empenado>> (48). En 1213 el modo de explotacion de las vinas del monasterio de San Zoilo era el directo, aunque no tenemos por que pensar que todas estuvieran cultivadas, al igual que sucedia con las heredades de cereal. En estos momentos, el vinedo se halla mas o menos estrictamente organizado en pagos en esta region, aunque nuestra fuente nada indica al respecto (49). Por lo demas, conviene indicar que los monjes poseen domos o casas en 11 lugares donde tambien hay vinedo de su propiedad, varios de los cuales --Toro, Villafrechos, Villalumbroso, Villamuera, Fromista o el propio monasterio de San Zoilo--son los considerados en la fuente como los mejor dotados de este recurso. Salvo en los casos de Cardenosa y Villamuera, en ninguno de los lugares con vinedo exigen los monjes sernas a sus dependientes (50), por lo que nos hallamos ante la circunstancia de que la explotacion viticola ha de realizarse prioritariamente mediante el recurso a mano de obra domestica o asalariada (51). Por lo demas, es significativo el hecho de que, habiendo arrendado los monjes sus heredades en Villalumbroso y Fuentes de Valdepero, conserven las vinas al margen de la cesion, lo que nos indica su interes por controlarlas directamente.

1.3 Los arrendamientos

En 1213 las cesiones a renta de bienes monasticos tienen una considerable dimension, aunque muy lejos aun de la que alcanzaran en el siglo XIV y los siguientes. Ya desde mediados del siglo XII, los titulares de dominios eclesiasticos en esta zona transferiran el disfrute de importantes posesiones a personas particulares de condicion frecuentemente encumbrada (52). En el ano mencionado, los monjes han depuesto, en condiciones variables de duracion, el dominio de algunos componentes de su patrimonio que se distribuyen por 12 lugares. Es preciso distinguir entre las cesiones que tienen un caracter prestimonial y las que remiten al pago de una renta como contraprestacion de la cesion. Teniendo en cuenta que en las cesiones en prestimonio, aunque no pueda hablarse propiamente de gratuidad, se realizan sin que medie la entrega de renta en la generalidad de los casos--aunque a veces constituyen el pago de una deuda contraida previamente--, parece que en las realizadas por los monjes de Carrion nos hallamos en casi todos los casos ante cesiones de caracter arrendaticio y en todo caso oneroso (53). Estas cesiones presentan una notable diversidad en cuanto a los concesionarios, las condiciones y el objeto de las mismas. Asi, vemos que a veces se cede todo un complejo productivo e institucional que incluye al

(50) En Cardenosa, los collazos hacen sernas para los monjes en numero indeterminado. En Villamuera, donde segun el Inventario poseen <<uineis bonis et multis>>, se realizan 12 sernas en 1213, por lo que no cabe descartar que algunas se destinen al vinedo, aunque en el Becerro de las Behetrias de 1352 las cuatro anuales que se consignan estan vinculadas al trabajo con bueyes (Martinez Diez, Libro Becerro, t. I, pp. 327-328). Estas prestaciones seran conmutadas en 1451 por la entrega de dos cantaras de mosto por cada campesino --quien no tenga vinas ha de entregar lena--y 20 peones anuales a realizar por el colectivo de dependientes en la siega u otra labor; a mediados del siglo XVI, como veremos mas adelante, el monasterio obtendra en el lugar vino de sernas (PEREZ CELADA, El monasterio, p. 216). GARCIA GONZALEZ, Juan Jose. <<Rentas en trabajo en San Salvador de Ona: las sernas (1011-1550)>>. Cuadernos Burgaleses de Historia Medieval, 1984, vol. I, pp. 178-181, muestra que en el dominio de San Salvador de Ona se produjo un incremento de ciertas prestaciones personales y el transito de una orientacion cerealistica de las mismas a otra viticola entre los siglos XIII y XV. En fin, el caso de Arconada es interesante: no alberga vinedo de los monjes segun el Inventario y tampoco lo mencionan las Cuentas de 1338, pero a mediados del siglo XIV el Becerro de las Behetrias nos dice que los vasallos de San Roman de Penas--que comparte con San Zoilo el dominio del lugar--<<fazen sernas al labrar e al vendimiar>> en numero de cinco por cabeza (MARTINEZ DIEZ, LIBRO BECERRO, t. I, pp. 309-310). campesinado dependiente, como en el caso del monasterio de San Andres de Congosto, cuyo concesionario, Martin de Avinante, paga 300 aureos (maravedis de oro) al ano; el de Castrillo, en manos de Sancho Fernandez, que paga vitaliciamente, <<ad procurationem faciendam>>, tres aureos al ano; o el de Santa Cruz de Cea--una aldea de senorio exclusivo de los monjes en este momento, pero que ya no lo sera en 1352--, que esta en manos de Alfonso Tellez, del linaje de los Giron, por 40 aureos al ano.

En lo que respecta a cesiones a los colectivos de campesinos dependientes-que prefiguran las frecuentes operaciones bajomedievales y modernas de este tipo-, encontramos el caso de Lobera, donde el objeto de la cesion son los molinos y las sernas -entendidas aqui como tierras propiedad de los monjes-, aunque un personaje vinculado a este lugar, <<don Micael, el marino>> (sic), ha de pagar a los monjes 14 maravedis anuales en concepto desconocido; asimismo, en Villalumbroso los collazos han arrendado la heredad monastica por 30 cargas de pan mediado.

Nos encontramos en otros seis lugares con cesiones de propiedades monasticas a personas desconocidas y a cambio de cantidades de dinero o de productos. Estas cesiones a veces incluyen toda la heredad monastica en un lugar, como sucede en Fuentes de Valdepero o Mazuecos de Valdejinate; en otras, a la heredad se suman las vinas, como vemos en Anoza, y otras, en fin, se limitan a algunos de los bienes que poseen los monjes en un lugar, como es el caso de Villabaruz y Villarmienzo-en la que un clerigo disfruta de la serna, es decir, las tierras de los monjes-. En fin, hay casos-los de San Sebastian de Liebana, el monasterio de San Juan de Aguilar y Villagonzalo-en los que no consta lo cedido (54).

2 EL SIGLO XIV

Al llegar el ano de 1338, cuando se realizan las conocidas cuentas de los monasterios de la Provincia Benedictina de Toledo (55), a las que nos atendremos ahora, encontraremos las tierras de la reserva monastica en situacion de cesion a renta, cuando no de <<empeno>>. Los receptores de las cesiones a renta nos resultan casi siempre desconocidos, pero entre ellos cabra que conceder una presencia relevante a esos arrendatarios/senores que se convierten en intermediarios entre los campesinos y la comunidad monastica (56).

La cesion generalizada de las tierras de cereal se desprende, entre otras cosas, de que las Cuentas no consignen gastos en simiente o en labores agricolas. Incluso <<el pie del monasterio>>, que renta 100 cargas de pan mediado, esta <<dado a quinto e quarto de pan>>, una modalidad de cesion por la que la institucion recibe entre el 20% y el 25% de la cosecha, en funcion de la diferente calidad de las tierras (57).

Arconada y Villamuera constituyen sendas excepciones. En la primera, los monjes han de entregar en 1338 al concejo del lugar 10 cargas de trigo--entendemos que en concepto de simiente para la explotacion directa--, resultando que el lugar renta 35 cargas de pan. En 1352, los dependientes con bueyes deben hacer una serna cada quince dias para el monasterio, igual que en 1213; esta circunstancia quiza se plasme en la recepcion de al menos parte de esas 35 cargas de pan en 1338 (58). De Villamuera obtiene el monasterio 24 cargas de trigo en 1338, resultando que en 1352 los dependientes propietarios de bueyes hacen cuatro sernas al ano y que las rentas senoriales que pagan son dinerarias (59). En este sentido, hay que indicar que la fuente de 1338 no diferencia con frecuencia el origen de las distintas partidas de ingresos, por lo que no es imposible que el producto del trabajo compulsivo de los campesinos de estos dos lugares se impute al concepto renta.

Pero, en definitiva, las heredades monasticas que hacia poco mas de un siglo se explotaban directamente--siempre que ello fuera factible--, se hallan ahora fuera del control directo de la comunidad, en unos casos porque han sido cedidas a renta y en otros porque, habiendolo sido probablemente tambien con anterioridad, estan en situacion de <<empeno>>. De todos modos, el peso que, frente a los ingresos devengados por la cesion de la propiedad dominical, tienen los tributos decimales y las rentas derivadas del dominio senorial es muy importante, ya que de otro modo resulta inexplicable la desproporcion entre la capacidad productiva de muchas heredades monasticas en 1213 y los ingresos en cereal obtenidos en los lugares en los que estas se hallan ubicadas en 1338, como puede verse, por ejemplo, en los casos de Fromista, Villafrechos o Aguilar de Campos (60). El instituto que tratamos se atiene, por lo demas, a las pautas gerenciales del resto de sus homologos encuestados en las Cuentas de 1338, es decir, aunque con algunas excepciones (61), a la cesion a renta de sus heredades.

Otra cuestion es la que se refiere al vinedo monastico. En 1213 los monjes disponian de una importante dotacion de vinas, aunque seguramente no las explotaban en su totalidad. En 1338, los autores que han estudiado las Cuentas perciben un generalizado interes de las comunidades por conservar bajo su control directo las vinas (62). Por lo que respecta al monasterio carriones, se imponen algunas matizaciones relevantes derivadas de la circunstancia de que la situacion del vinedo parece haber experimentado desde 1213--como sucede con el terrazgo cerealistico--una importante mutacion que ha determinado que este recurso ya no sea gestionado directamente por los monjes; incluso podemos pensar que a veces ha sido abandonado o sustituido por otro cultivo, lo cual podria suponer, en su caso, un incremento de la propiedad dominical dedicada al cereal. Si los monjes dejan de percibir una parte sustancial de la produccion viticola por hallarse empenada--2.200 cantaras--, se ha dado por hecho que la que viene <<en salvo>>--1.080 cantaras--seria imputable a la explotacion directa (63). Tratemos en primer lugar del vino que viene <<en salvo>> al monasterio. No se consigna ninguna partida de gasto para el cuidado y explotacion de los vinedos en las cuentas del monasterio, a diferencia de lo que ocurre en los demas institutos, que realizaban importantes desembolsos para la realizacion de las labores aplicadas a estos cultivos (64). San Zoilo cuenta, bajo la autoridad directa del prior, con un equipo humano consistente en <<10 omes e cinco rapazes>>--y que se podrian ampliar acaso con el concurso de alguno de los <<30 omes racioneros>> que reciben pan y vino del prior--que son beneficiarios de soldadas en dinero y productos. Cabe suponer que, al menos, se ocuparian de la <<vina que ay al pie del monasterio>>, de la que se obtienen 80 cantaras. Pero en los otros lugares en los que se allega vino hasta redondear las 1.080 cantaras--Villamuera, Cardenosa (65), Villalumbroso, Anoza, San Mames y Fromista--, resulta poco verosimil que estos criados monasticos pudieran aplicar su fuerza de trabajo al vinedo. Asi, cabe pensar que los ingresos procedentes de estos nucleos tenian en general un caracter rentistico/tributario, ajeno a la explotacion directa. En Villamuera, donde obtienen los monjes en 1338 la mayor partida de vino <<en salvo>> --400 cantaras--, podian exigir, segun el Becerro de las Behetrias, sernas en 1352, aunque vinculadas al uso de bueyes. Sin embargo, el cenobio percibe diezmos en el lugar y lo seguira haciendo despues. En los restantes lugares no hay dotacion de trabajo compulsivo, pero en todos ellos, salvo en Anoza, tienen tambien los monjes derechos decimales en iglesias (66), lo cual nos pone ante una procedencia de estos ingresos en vino diferente de la de la explotacion directa. Por lo que se refiere al vino empenado, supone 2.200 cantaras, y tampoco podemos afirmar que procediera de la explotacion directa antes de su entrada en tal situacion. En efecto, del vino empenado en Fromista y Villafrechos--en las que tambien tienen derechos decimales los monjes--, que supondria en otras circunstancias 1.700 cantaras para el cenobio, se dice que procede de renta por valor de dicha cantidad, mientras que las vinas de Fuentes de Valdepero--donde no tienen diezmos los monjes--<<solian rentar>> 500 cantaras (67). En fin, a tal punto es imprecisa esta contabilidad de San Zoilo, que solo recoge, por lo que se refiere a derechos decimales, percepciones explicitas en tres lugares: el monasterio de San Zoilo, Fuentes de Don Bermudo (Fuentes de Nava) y San Juan de Cestillos, cuando, en efecto, sus derechos eclesiasticos tenian una entidad mucho mayor (68).

En lo que respecta a los ingresos de la comunidad en dinero, hay que senalar que las cesiones de huertos, molinos y casas en el entorno de Carrion devengan importantes cantidades a la comunidad (69). Hay asimismo otras cesiones de la propiedad dominical que se cobran en dinero, como puede verse en el caso de la casa de San Pelayo de Toro (70) --de la que habria que separar dos de sus dependencias, Pedrosa y Benafarces, que se hallan empenadas, sucediendo que al menos en la segunda los monjes tenian derechos senoriales ademas de los dominicales--y en la de Villalpando. Por lo demas, en los unicos casos en que se mencionan en 1338 derechos senoriales/jurisdiccionales, estos remiten al cobro en dinero de martiniegas y tienen como objeto, salvo en un caso, villas situadas bajo el dominio exclusivo de los monjes (71).

Las rentas monasticas provienen, pues, tanto de la cesion de la propiedad dominical como--y ello de un modo con frecuencia implicito en la fuente--del ejercicio del dominio senorial (72) y del de la jurisdiccion eclesiastica. En pocas ocasiones consta de modo explicito que la cesion de la propiedad dominical es la fuente de renta exclusiva o principal (73). Los autores de las cuentas de San Zoilo, insistamos, no ponen cuidado en general en discernir el origen preciso de las rentas, ni en el caso del cereal, ni en el del vino, ni en el de la moneda.

En fin, el monasterio, al igual que sus homologos recogidos en las cuentas, tiene una parte muy importante de su patrimonio en situacion de <<empeno>>. Hay bienes que estan en manos de su beneficiario <<por fuerza>>, lo que nos pone ante una inseguridad ambiental nada episodica, y otros por los que no se ha percibido nada, aunque no medie fuerza en su deposicion, circunstancia que puede guardar concomitancias con la figura del prestimonio de siglos anteriores, que no solia conllevar, al menos formalmente, un reconocimiento oneroso (74). Pero varios empenos se vinculan a una contraprestacion economica y revelan las dificultades por las que esta atravesando la institucion. Esta, en efecto, se halla endeudada y con graves dificultades para percibir ingresos de sus propiedades y dependientes, como ya se ponia de manifiesto en 132575. En estos empenos, el concesionario hace un pago por adelantado a cambio del disfrute de unos bienes cuya renta, al finalizar el periodo de deposicion de su dominio por los monjes, supera ampliamente el valor de lo entregado por aquel en las cuatro ocasiones en que se producen dichos empenos. Estos no constituyen sino la devolucion de un prestamo hecho a la comunidad cuyos intereses serian, grosso modo, la diferencia entre lo entregado por el concesionario al principio del disfrute del bien --esto es: el principal--y la suma de todas las rentas devengadas por el mismo durante el tiempo que dura el mencionado disfrute. Los omes de Villalon, Mari Fernandez, Fernando Garcia Duque o los hijos de Jimeno Diaz no son, pues, sino prestamistas del monasterio (76).

Al margen de los empenos, una circunstancia pasajera, nos hallamos ante una situacion de deposicion generalizada de los bienes inmuebles monasticos que afecta, ademas de a las heredades y a las vinas, a bienes como los huertos y los molinos, y que va a ser ya la tonica dominante en los siglos posteriores hasta la Desamortizacion. Hasta mediados del siglo XVI no se producira una parcial y deliberada recomposicion de la explotacion directa, si bien nos consta la continuidad de la misma desde tiempos medievales en los mencionados lugares de Arconada y Villamuera--en los que dicha explotacion se realizaba mediante trabajo compulsivo--, una continuidad que se prolongara hasta 1558 en el primer caso y hasta mediados del siglo XVII en el segundo. Por lo demas, no cabe descartar del todo la existencia de explotacion directa, por ejemplo, en el entorno del monasterio en el siglo XV (77). En fin, la gestion global del patrimonio en tiempos bajomedievales y en la primera mitad del siglo XVI ya fue tratada por nosotros--en la medida de lo posible--en su dia (78).

3 EL SIGLO XVI

A lo largo de este siglo, las cesiones de bienes monasticos van a ir amoldandose a diversas modalidades preferentes: arrendamientos a corto plazo pagaderos en especie para las tierras de cereal y deposiciones mas prolongadas para los demas bienes--vinas, huertos--por las que se suelen exigir rentas en dinero. Junto a estas cesiones, las devaluadas rentas feudales <<antiguas>> en numerario o en especie, los ingresos monetarios de diversa procedencia y las percepciones decimales--muy importantes en la economia monastica--completan, junto con la explotacion directa, las partidas de ingresos del instituto (79).

La explotacion directa va a experimentar una revitalizacion selectiva que se plasmara en la configuracion de dos nucleos en el dominio sometidos a tal regimen y cuya situacion perdurara secularmente: los alrededores del monasterio, en los que una parte del terrazgo se explotara directamente mientras que otra sigue sometida a un regimen de cesion a terrazgueros, y la granja de Villaverde de Volpejera (80), un lugar en el que, al igual que en las inmediatas Villamuera y Cardenosa de Volpejera, los monjes habian ostentado historicamente el senorio exclusivo. En los tres nucleos desarrollaron los monjes importantes explotaciones directas, como se desprende de que en 1213 fueran beneficiarios de sernas campesinas y poseyeran yugos de bueyes y domos en todos ellos. Lo cierto es que la presencia del monasterio en Cardenosa se eclipsa en el siglo XV, mientras que en Villamuera y Villaverde la institucion estara asentada hasta la Desamortizacion. Villaverde se despoblo en algun tiempo posterior a 1352, y en el siglo XV y la primera mitad del XVI sus tierras fueron objeto de cesiones a los concejos de Paredes de Nava y Villamuera para su aprovechamiento ganadero (81); a mediados de la decimosexta centuria, los monjes decidiran su conversion en granja, configurando en ella una importante explotacion agropecuaria (82).

En los anos 1560, 1561 y 1562 se realizan unas detalladas contabilidades referidas al dominio de San Zoilo que nos permiten conocer, entre otras cosas, la entidad y el regimen de aprovechamiento de la explotacion directa en dichos anos (83). Asi, en 1560, la granjeria o coxeta--es decir, la explotacion directa--procura a los monjes 95 cargas de trigo, 125 de cebada, 220 cantaras de vino (84), 130 corderos y 320 vellones; en 1561, 53 cargas de trigo, 102 cargas de cebada, 250 cantaras de vino, 200 corderos, 400 vellones y 40 quesos; en fin, en 1562 los monjes obtienen 106 cargas de trigo, 136 de cebada (85), 250 cantaras de vino, 230 corderos, 600 vellones y 80 quesos.

Hay que notar el caracter diferenciado de ambos enclaves, Carrion y Villaverde de Volpejera. El primero tiene una dedicacion agricola convencional, es decir, procura trigo, cebada y vino, mientras que el segundo muestra una acusada dedicacion pecuaria y alberga el rebano de ovejas que produce los corderos, los vellones y los quesos resenados mas arriba. Precisamente, en Villaverde los monjes realizan obras en la casa en 1561 y 1562 al objeto de acondicionarla como centro agricola complementario del ganadero (86) y rendira la modesta cantidad de 11 cargas de trigo y acaso algunas mas de cebada en este ultimo ano, sin que tengamos noticia expresa de que obtuvieran en ella cereal en los anos inmediatamente anteriores (87). La cabana ovina del monasterio tiene un caracter estante y una entidad modesta, si se compara con la que se halla en manos de otras entidades senoriales (88), y se comienza a configurar en los terminos que presentan las cuentas precisamente tras la conversion de Villaverde en granja, ya que antes nunca se habia documentado (89). Desde este momento, los monjes explotaran su rebano ovino de un modo planificado, haciendolo pastar en los espacios inmediatos a la granja. En la cercana Villamuera el monasterio posee prados--calificados de pratis bonis en 1213--que tiene arrendados por 3.375 maravedis anuales (90).

Por lo que se refiere al equipamiento animal dedicado a las labores agricolas en estas dos explotaciones directas, los monjes poseen en 1563--es en este ano cuando se inventarian los animales--dos pares de mulas de labranza dedicadas al trabajo en las tierras cercanas al monasterio, una circunstancia que se aviene con la amplia presencia que tiene ahora el recurso a estos animales en el campo castellano y con lo adecuados que resultan para labrar un conjunto de heredades que se hallan muy dispersas, como corresponde al acusado minifundismo del paisaje agrario castellano en general y del patrimonio monastico en particular, segun muestran los apeos de sus tierras; la granja de Villaverde, en cambio, con un terrazgo cerealistico y pastizales de uso exclusivo del monasterio, alberga dos parejas de bueyes destinadas al trabajo en la heredad monastica en 1563, constandonos que se ha comenzado a sembrar trigo y cebada en ella en 1561 (91).

Es de interes el capitulo de los gastos que precisa el sostenimiento de las explotaciones directas de la institucion. Existe personal aplicado de modo permanente a las mismas y sostenido a expensas del monasterio. Asi, en Carrion se hallan <<dos mocos que andan con las mulas de labranca>>, tres hortelanos (92) y <<vn hombre que anda sobre la granxa>>, es decir, un guarda; a ellos se suman otros servidores y empleados sin dedicacion expresa a la explotacion directa, aunque algunos acaso se ocupen, por ejemplo, del vinedo. En Villaverde nos encontramos con dos mozos <<que andan con dos pares de bueyes>>, un pastor que es alimentado en la propia granja y otros tres que reciben salario en pan y dinero, un guarda, un caballerizo--encargado de cinco yeguas y dos muletas que alli poseen los monjes--y tres criadas (93). Los individuos aqui enumerados, junto a otros que tienen una vinculacion laboral mas o menos permanente con la institucion, reciben salarios y soldadas en dinero, vino, trigo y cebada (94), sin que consten por separado las entregas al personal aplicado a las explotaciones directas. El monasterio es, por lo demas, ampliamente autosuficiente en trigo y cebada, pero no en vino, cuya adquisicion es objeto de importantes desembolsos, pese a que obtiene ingresos del mismo en concepto de diezmos y coxeta, e incluso, en el caso de Villamuera, de sernas (95). La dedicacion laboral de los sirvientes monasticos se ve complementada por el recurso a mano de obra eventual, asalariada: en los tres anos encontramos relevantes gastos dinerarios <<en labranca>> que, al menos en parte, han de vincularse a esta circunstancia (96).

Por otra parte, encontramos los gastos en simiente que se realizan en los tres anos, y que son de 18 cargas de trigo y 14, 25 de cebada en 1560; de 21, 5 y 24, 75 en 1561; y de 17 y 20,5 en 1562 (97). Estas cifras nos pueden orientar sobre el tamano de las heredades cerealisticas de la explotacion directa en Carrion y Villaverde. Si nos atenemos a las cantidades consignadas en 1562, dichas heredades podian tener este ano unas 30 cargas de sembradura, considerando que se suele usar mas simiente de la indicada <<teoricamente>> (98) para paliar contingencias como la esterilidad de parte de la misma. Si convertimos las 30 cargas de sembradura en fanegas, atribuyendo a la fanega de sembradura una equivalencia hipotetica de 0, 5 ha, obtenemos unas 60 ha de extension aproximada de las heredades labradas, unas heredades que eran explotadas mediante el sistema de ano y vez, por lo que nos encontramos con una extension total de unas 120 ha o 240 obradas. Las dos parejas de mulas y las dos de bueyes que se documentan en 1563 confieren cierta verosimilitud al calculo, pues, como sabemos, la yugada medieval ocupaba unas 25 ha (99). En cualquier caso, el monasterio no tenia por que explotar siempre las mismas tierras, lo que puede explicar las variaciones interanuales en el gasto de simiente, y ademas todo indica que no comienza a trabajar las tierras de cereal en Villaverde hasta 1561, y ello de modo mas bien modesto (100). A mediados del siglo XVIII los monjes labran 162 obradas de cereal en este lugar--de las que obtienen trigo, centeno y cebada con tres parejas de bueyes--y 40 de vinas, mostrando que han ampliado y diversificado la explotacion desde el siglo XVI (101). En fin, en la tercera decada del siglo XIX, la comunidad explota en Carrion 91 obradas, con animales cuyo numero ignoramos, y 168 en la granja de Villaverde, con cuatro pares de bestias (102).

Otros gastos relevantes son los referidos al mantenimiento o mejora de los equipamientos productivos. Asi, se realizan desembolsos en los tres anos <<en herraxe y aparexos de bestias>>. Ademas, hay partidas de cebada para <<las mulas de labranca y cavalgaduras de cassa y huespedes>> (103), mientras que el sustento de los bueyes de Villaverde no halla una consignacion explicita. En fin, ya lo hemos indicado, se realizan en 1561 y 1562 obras para acondicionar la granja de este nucleo como explotacion agro-pastoril (104).

Tambien hay que referirse a las compras de dos productos. En primer lugar, el vino. La <<empresa>> carrionesa era ampliamente excedentaria en cereales, y los monjes almacenaban grandes cantidades de trigo y cebada con vistas a la especulacion (105); sin embargo, era muy deficitaria en vino, ya que, habiendo cedido a cambio de canones en dinero la inmensa mayoria de sus vinas, solo ingresaba este producto, ya lo hemos senalado, en concepto de diezmos y de explotacion directa en el entorno de Carrion y, mediante sernas, en Villamuera (106). Asi, obtuvo 1.120 cantaras de diezmos y 220 de la explotacion directa en 1560, 1.250 y 250 en 1561 y 1.450 y 250 en 1562. El <<mayordomo y cellerico>>, por su parte, estiman que el consumo total de vino en los tres anos supone 5.475 cantaras, lo que, para cubrir la diferencia con lo ingresado, ha supuesto un desembolso de 75.756 maravedis (107). Otro producto de interes es la lena. Dijimos que en 1213 los monjes se hacian traer, mediante labores de recogida y acarreo, la lena de sus posesiones del norte del dominio, mientras que en 1338--no constando tal ingreso--la compra de esta suponia un gasto para la mesa prioral de 7.620 maravedis (108). En el siglo XVI continuan las compras, y la institucion dedica a lena y carbon 14.996 maravedis en 1560, 3.434 en 1561 y 5.069 en 1362; sin embargo, todos los anos ingresa 30 carros de lena en concepto de renta, suponemos que procedentes del norte del dominio, como en 1213 (109).

Para concluir, conviene evaluar el peso de la explotacion directa en la economia del dominio. En 1560 esta aporta el 12,3% del trigo, el 19,2% de la cebada y el 19,6% del vino; en 1561, el 9,1% del trigo, el 25% de la cebada y el 20% del vino; en fin, en 1562, el 11,5% del trigo, el 19,4% de la cebada y el 17,2% del vino (110). Hay que decir, en cualquier caso, y para matizar el <<peso>> de los ingresos en especie, que los recibidos directamente en dinero suponen en los tres anos entre el 35,4% y el 40,7% del valor monetario total de lo que obtiene la institucion.

El dominio de San Zoilo de Carrion es, pues, a estas alturas del siglo XVI una empresa agricola excedentaria y saneada que, a diferencia de lo que ocurria en 1338, puede mantener con holgura a un colectivo de 17 monjes--a los que cabria sumar los tres que <<anse muerto de pocos dias aca>> en 1563--, tres donados, 29 servidores, dos monjes con sus respectivos criados que se hallan en los prioratos y algunos clerigos parroquiales (111). A ello coadyuva una explotacion directa mucho menor que la de 1213, pero que representa una parte nada desdenable de los ingresos en especie de la institucion.

DOI: http://dx.doi.org/10.14201/shhme201432131158

Julio A. PEREZ CELADA

Depto. de Ciencias Historicas y Geografia. Facultad de Humanidades y Educacion. Universidad de Burgos. C/ Villadiego, s/n. E-09001 BURGOS. C. e.: jperez@ubu.es

Recibido: 2014-04-02

Revisado: 2014-07-07

Aceptado: 2014-10-03

BIBLID [0213-2060(2014)32;131-158]

(1) GAVILAN, Enrique. El dominio de Parraces en el siglo XV. Un estudio sobre la sociedad feudal. Valladolid: Junta de Castilla y Leon, 1986, pp. 309-311. Tambien, Garcia FERNANDEZ, Ernesto. Santa Maria de Irache: Expansion y crisis de un senorio monastico navarro en la Edad Media (958-1537). Bilbao: Universidad, 1989, pp. 114 y 115; y PASCUA ECHEGARAY, Esther. <<Los contextos sociales e institucionales de una economia monastica: Santa Maria de Montederramo en el siglo XIII>>. Revista de Historia Economica, 1999, vol. 1, pp. 63-64.

(2) DUBY, Georges. Economia rural y vida campesina en el Occidente medieval. Barcelona: Peninsula, 1973, pp. 340-341 y 415-417. En relacion con Castilla, CASADO ALONSO, Hilario. Senores, mercaderes y campesinos. La comarca de Burgos a fines de la Edad Media. Valladolid: Junta de Castilla y Leon, 1987, pp. 328-341.

(3) REGLERO DE LA FUENTE, Carlos M. El monasterio de San Isidro de Duenas en la Edad Media. Un priorato cluniacense hispano (911-1478). Estudio y coleccion documental. Leon: Centro de Estudios <<San Isidoro>>, 2005, pp. 130-132, 158-160, 195-196 y 211-212.

(4) CANTERA MONTENEGRO, Margarita. Santa Maria la Real de Najera, siglos XI-XV. 3 vols. Madrid: Universidad Complutense, 1985. La autora consigna algunas prestaciones personales debidas por campesinos entre los siglos X y XIV, pero no podemos hacernos una idea de la entidad de la reserva monastica a partir de estas informaciones (ibidem, vol. I, pp. 478-483) o de las menciones de domus -y, en algunos casos, de palatium y granja--que aparecen en la documentacion entre los siglos XI y XIV (ibidem, vols. II y III, docs. 57, 66, 74, 151, etc.).

(5) PEREZ-EMBID, Javier. El Cister en Castilla y Leon. Monacato y dominios rurales (siglos XII-XV). Salamanca: Junta de Castilla y Leon, 1986; y Lopez Garcia, Jose Miguel. La transicion del feudalismo al capitalismo en un senorio monastico castellano. El abadengo de la Santa Espina (1147-1835). Valladolid: Junta de Castilla y Leon, 1990. El monasterio de La Espina explota directamente a fines del XVI las tierras y recursos de su extenso coto--que pueden evaluarse con precision--y, de modo combinado con las cesiones, los de sus granjas (ibidem, pp. 81-87). Ciertamente, documentos como el que utilizara Higounet, Charles. La grange de Vaulerent. Structure et exploitation dun terroir cistercien de la Plaine de France, XIIe-XVe siecles. Paris: S. E. V. P. E. N., 1965, correspondiente al ano 1248, son excepcionales.

(6) MARTINEZ SOPENA, Pascual. La Tierra de Campos occidental. Poblamiento, poder y comunidad del siglo X al XIII. Valladolid: Institucion Cultural Simancas, 1985, pp. 214-244; y Baron Faraldo, Andres. Grupos y dominios aristocraticos en la Tierra de Campos oriental. Siglos X-XIII. Palencia: Diputacion Provincial, 2006, pp. 405-415.

(7) PEREZ CELADA, Julio A. El monasterio de San Zoilo de Carrion. Formacion, estructura y decurso historico de un senorio castellano-leones (siglos X al XVI). Burgos: Universidad, 1997, pp. 81-98. La problematica de la formacion del senorio de <<abadengo>> y sus desarrollos posteriores pueden verse en el reciente trabajo de Martinez Garcia, Luis. <<El senorio abadengo en Castilla. Consideraciones sobre su formacion y desarrollo (ss. XI-XIV)>>. Edad Media. Revista de Historia, 2007, vol. 8, pp. 243-277.

(8) Sobre el proceso de configuracion del patrimonio del monasterio en estos siglos, PEREZ CELADA, El monasterio, pp. 81-109.

(9) El documento, al que ya hicimos un acercamiento en nuestra tesis doctoral (PEREZ CELADA, El monasterio, passim), fue publicado por Bernard, Auguste et Bruel, Alexandre. Recueil des chartes de Tabbaye de Cluny. Paris: Imprimerie Nationale, 1903, vol. VI, pp. 934-940, no. 4.469 bis, pero ha sido objeto de una nueva edicion por parte nuestra: Perez Celada, Julio A. Documentacion del monasterio de San Zoilo de Carrion (1047-1300) [en adelante, Documentacion I]. Burgos: Eds. Garrido, 1986, pp. 132-138, no. 80. A ella remitimos al lector. Este documento se mencionara en adelante en el texto como <<Inventario de 1213>>. Hay que decir que el Inventario recoge bajo la dependencia del priorato carriones el monasterio de San Vicente de Salamanca--que ha experimentado recientemente un importante crecimiento patrimonial y de monjes--y la iglesia de Santa Agata de Ciudad Rodrigo, entidades que nunca estuvieron integradas organicamente en la dependencia de San Zoilo y que no volveran a aparecer en su documentacion. Si acaso, senalemos que en 1213 San Vicente alberga 12 parejas de bueyes y vinas para 8 cubas, y que Santa Agata posee magnam hereditatem que se halla en manos de un hijo del rey Fernando II de Leon.

(10) Sobre estos inventarios, Martinez Sopena, Pascual. <<Les redevances a part de fruits dans l'Espagne du Nord au Moyen Age>>. En Les revenus de la terre. Complant, champart, metayage en Europe occidentale (IXe-XVIIIe siecle). 7emes journees de l'Abbaye de Flaran (1985). Auch: Comite Departamental du Tourisme, 1987, p. 77. El Inventario de 1213 recoge informacion relativa a ingenios molineros, prados o huertos en manos de los monjes. Estos recursos tienen importancia como piezas de la reserva, pero las menciones de huertos y prados en la fuente son muy episodicas y las de molinos solo nos permiten conocer su numero, que es de 11. La documentacion anterior y posterior permitira salvar esta carencia, como puede verse en PEREZ CELADA, El monasterio, pp. 140-165. Asimismo, en PEREZ CELADA, Julio A. <<Horticultura y molinos de agua en el curso medio del rio Carrion en la Edad Media>>. En Papers of the <<Medieval Europe Brugge 1997>> Conference. An International Conference of Medieval and Lather Archaeology, vol 6, Rural Settlements in Medieval Europe. Brujas, 1997, pp. 271-282; y, del mismo, <<La explotacion de los recursos hidraulicos en el curso medio del rio Carrion en la Edad Media>>. Publicaciones de la Institucion Tello Tellez de Meneses, 2000, vol. 71, pp. 113-133.

(11) Son estos: Bahillo, Becerril de Campos, Castrillo de Macintos, Castrocisneros, Cestillos, Cisneros, San Felices, Frechilla, Fuentes de Valdepero, San Mames (la heredad de la Cocina), San Martin de los Alamos, San Zoilo de Carrion (la heredad de la Limosna), Paredes de Nava, Riosmenudos, Robladillo, Sauquillo, Trigueros, Valdefuentes, Villorido, Villafrechos, Villahelez, Villalpando, Villanueva del Rio, Villarramiel, Villasarracino, Villaturde y Villovieco.

(12) CLEMENTE Ramos, Julian. La economia campesina en la Corona de Castilla (1000-1300). Barcelona: Critica, 2003, pp. 53-54, 100 y 105-106. Puede matizarse la extension convencional que atribuimos a la yugada con PEREZ MOREDA, Vicente. <<Problemas de metodo en torno al analisis del documento>>. En Garcia SANZ, Angel; MARTIN, Jose-L.; PASCUAL, Jose A. y PEREZ MOREDA, Vicente. Propiedades del cabildo segoviano. Sistemas de cultivo y modos de explotacion de la tierra a fines del siglo XIII. Salamanca: Universidad, 1981, pp. 35-36. El Inventario de 1213 nos muestra la yugada como la extension que labra un yugo en un ano en el caso de Villovieco: <<habemus hereditatem ad unum iugum boum per annum sufficientem>>.

(13) En 1184 Fernando II y el monasterio realizan una permuta que tiene como resultado la atribucion a los monjes de un numero indeterminado de vasallos que se han trasladado a Villafrechos desde la cercana Cabanas y que deben hacer para aquellos <<tales foros atque seruitium>> que en Cabanas. Lo cierto es que el Inventario de 1213 no recoge su existencia, aunque si la de domos monasticas y derechos sobre las iglesias de Villafrechos que se establecian en la permuta de 1184. Este mismo documento informa de que los monjes, tras desprenderse en favor del monarca de la mayor parte de sus heredades en Villafrechos, conservan en la villa <<duas iugatas, quantum duo paria boum per unumquemque annum arare possunt>>, es decir, una menos que las consignadas por el Inventario de 1213 (Perez Celada, Documentacion I, doc. 55).

(14) Asi, en Bahillo (collazos), Cestillos (vasallos), Cisneros (collazos), San Felices (16 vasallos), San Mames (collazos), Riosmenudos (solariegos), Villanueva del Rio (vasallos), Villarramiel (vasallos), Villaturde (4 vasallos) y Villovieco (collazos). Notese que solo en dos casos se ofrece la estimacion numerica de los dependientes.

(15) La condicion de criados domesticos de los collazos constituye, en general, una realidad indiscutible. Sin animo de exhaustividad, citemos, en relacion con ello, a Martinez Garcia, Luis. <<Solariegos y senores. La sociedad rural burgalesa en la Plena Edad Media (ss. XI-XIII)>>. En Burgos en la Plena Edad Media. III Jornadas Burgalesas de Historia. Burgos: Asociacion Provincial de Libreros, 1994, pp. 365-366; y, por tratarse de un trabajo referido al area que nos ocupa, a BARON FARALDO, Grupos y dominios, pp. 413-415. Sin embargo, el Inventario de 1213 muestra a estos elementos como campesinos al frente de pequenas explotaciones y obligados a pagar infurciones y, en su caso, hacer efectivas sernas. En 1213, el monasterio de San Andres de Congosto, que la comunidad ha cedido a renta, alberga, de modo diferenciado, collaciis y mancipios. Unos anos antes nos encontramos con <<prestimonium collatiorum>> en Cestillos (PEREZ CELADA, Documentacion I, doc. 73). Lo mismo que en San Zoilo de Carrion sucede en San Isidro de Duenas y Santa Maria de Najera, los otros dos grandes dominios cluniacenses hispanicos: REGLERO DE LA FUENTE, El monasterio, pp. 155-160, y, sobre todo, CANTERA MONTENEGRO, Santa Maria la Real, donde Diego Lopez de Haro dona en 1200 unos collazos al monasterio, indicando que <<collacios damus et concedimus vobis cum suis solariis et omnibus suis hereditatibus et omnibus suis pertinentes>> (vol. II, doc. 102), haciendo lo propio en 1201 con <<unum collacium in Torreziella, scilicet Blasco Sanchez, cum solare suo et cum tota hereditate et pertinentia sua>> (vol. II, doc. 104); por lo demas, los collazos, cuya condicion inicial desconocemos, a los que este monasterio cede onerosamente una serna en Aleson en 1220-1222, veran incrementada en 1239 la prestacion debida con la obligacion de pagar marzadgas (vol. II, docs. 122, 143 y 152); en fin, los monjes de Najera poseen en 1249 <<tres collazos en Torres, que es en Castilla Vieia, que nos valen de VIII fasta X morabetinos cada anno de renta>> (vol. II, doc. 155). Asimismo, los collazos del cenobio navarro de Santa Maria de Irache parecen sustentar esta misma condicion de campesinos al frente de pequenas explotaciones (Garcia Fernandez, Santa Maria de Irache, pp. 125 y 128).

(16) No computamos en este grupo la heredad de la Limosna inmediata al monasterio, que tiene una yugada.

(17) Vease, por ejemplo, MARTINEZ SOPENA, <<Les redevances>>, p. 89; y PEREZ CELADA, El monasterio, pp. 230-235. En relacion con ello, y sobre la diferencia entre la domus o casa y la granja, MARTINEZ GARCIA, Luis. El Hospital del Rey de Burgos. Un senorio medieval en la expansion y en la crisis (siglos XIII y XV). Burgos: Eds Garrido, 1986, pp. 123-131.

(18) Dentro de este grupo, hay iglesias monasticas en Cestillos, Cisneros, San Felices, San Mames, Riosmenudos, Trigueros y Villaturde. Con la excepcion de Trigueros, hay campesinos dependientes en todos estos nucleos. Fuera de este conjunto esta Villalpando, donde hay iglesias monasticas y tambien dos yugos de bueyes que labran parte de las cinco yugadas disponibles.

(19) El Inventario recoge que el monasterium de San Andres de Congosto se halla arrendado y que su concesionario <<tenet nostras uaccas>>, pero tambien que <<inde habemus boues para (tachado: totas) domos nostras>>. La tachadura puede que se vincule a la circunstancia que venimos explicando: en bastantes lugares que albergan domos no hay bueyes y en otros que no las albergan solo hay tierras sin bueyes, mientras que los yugos de bueyes <<efectivos>> solo aparecen consignados en 16 lugares. MARTINEZ SOPENA, Pascual. <<Espacio y sociedad en Palencia durante los siglos XI y XII>>. En Enciclopedia del romanico en Castilla y Leon. Palencia. Aguilar de Campoo: Fundacion Santa Maria la Real, vol. I, p. 33, afirma que <<en la casa de San Andres, cercana a Congosto de Valdavia, se criaban las bestias de tiro que cubrian las necesidades de todas las explotaciones labrantias del cenobio>>. A tenor de lo que estamos viendo, esta afirmacion debe ser matizada.

(20) CLEMENTE RAMOS, La economia campesina, pp. 86-92.

(21) MORETA VELAYOS, Salustiano. Rentas monasticas en Castilla: Problemas de metodo. Salamanca: Universidad, 1974, p. 90, nos muestra al cillero de Santo Domingo de Silos alquilando yuntas de animales en 1337.

(22) Sobre esta fuente trataremos mas adelante. Baste decir que en dichos lugares--Castrocisneros, San Martin de los Alamos, Sauquillo, Valdefuentes, Villafloridio (Villorido), Villahelez y Villovieco--poseen los monjes en 1213 heredades de solamente dos yugadas, salvo en Villovieco, donde la heredad es de una yugada. Es decir, que, tratandose de terrazgos mas bien modestos, puede que esten condenados a su ulterior segregacion del dominio.

(23) Son estos: Cisneros, San Felices, Fuentes de Valdepero -cuyo terrazgo esta arrendado en 1213-, Riosmenudos, Villafrechos, Villalpando, Villarramiel y Villasarracino.

(24) Se trata de Castrillo de Macintos, cedida a renta en 1213, y de Becerril de Campos.

(25) Son: Bahillo, Cestillos, Frechilla, San Mames, Paredes de Nava, Robladillo, Trigueros, Villanueva del Rio y Villaturde. A este conjunto cabe anadir la heredad para un yugo que gestiona la Limosna en Carrion, diferenciada del grueso de las tierras en el lugar, controladas por el prior mayor.

(26) Los nucleos que aparecen en los apeos por vez primera son Ferreros, Villamoronta, Bustillo de Potroviejo, Bercianos, Lomas y Terradillos. Los que estan documentados en el momento de su acceso a ellos por los monjes son Barcena (ano 1416), Villanueva de los Nabos (1208), Quintanilla de la Cueza (1129), Villanueva del Rebollar (1123) y Santa Maria del Paramo (1446). PEREZ CELADA, El monasterio, pp. 99-125 y 334-350.

(27) Enumeramos dichos lugares y, entre parentesis, indicamos el numero de yugos de bueyes existente en cada lugar: Aguilar de Campos (4), Arconada (4), Autillo (2), Cardenosa (7), Congosto (3), Fromista (3), Ganinas (3), Toro (18), Villabaruz (2), Villafrechos (3), Villalpando (2), Villamuera (2), Villasirga (1), Villibane (2), Volpejera (2) y monasterio de San Zoilo (8). Podria establecerse una escala comparativa con las explotaciones campesinas individuales que, en lo referente al cereal y en terminos <<medios>>, se corresponderian con una yugada y un yugo cada una de ellas, asi que en dichos terminos cada yugo o yugada monasticos podria corresponderse con una explotacion familiar adecuadamente dotada; aunque lo cierto es que las variaciones en la dotacion de las explotaciones son multiples y que, por decirlo con palabras de CLEMENTE RAMOS (La economia campesina, p. 40), <<la explotacion media es mas una realidad conceptual que estadistica>>. Por lo que se refiere a las explotaciones directas monasticas, las granjas y casas cistercienses ofrecen dotaciones de bueyes variadas que se mueven en unos limites coincidentes con los de las domos de los monjes negros: en el siglo XIII hallamos cinco yugos en la granja de Canizo, perteneciente a Carracedo (PEREZ-EMBID, El Cister en Castilla y Leon, p. 145); nueve en la casa de Anayalfonso y dos en las casas de Gumiel, pertenecientes ambas al monasterio de San Pedro de Gumiel de Hizan y que son objeto de cesion (ibidem, p. 315); cinco en la explotacion gallega de Vilardois, perteneciente a la granja de Gorja (Portela Silva, Ermelindo. La colonizacion cisterciense en Galicia (1142-1250). Santiago de Compostela: Universidad, 1981, p. 96); 14 en la asimismo gallega de Genestoso (ibidem, p. 97), etc.

(28) Son: Arconada, Congosto--el monasterium que esta arrendado con todas sus pertenencias en este momento--, Fromista--que es el monasterio y domus de San Martin--, Ganinas, Toro--donde se halla la domo de San Pelayo--, Villamuera, Cardenosa, Villaverde, Villafrechos y el propio monasterio de San Zoilo.

(29) PEREZ CELADA, Documentacion I, doc. 55.

(30) Los lugares donde hay bueyes e iglesias, pero no domos, son: Aguilar de Campos, Autillo, Villabaruz, Villalpando, Villasirga y Villibane. Ver, sobre la eventual funcionalidad productiva de las iglesias o monasterios, REGLERO DE LA FUENTE, El monasterio, p. 131; y Estepa DIEZ, Carlos. <<Propiedad y senorio en Castilla (siglos XIII-XIV)>>. En Senorio y feudalismo en la Peninsula Iberica (ss. XII-XIX). Zaragoza: Institucion Fernando el Catolico, 1981, vol. I, pp. 382 y ss.

(31) PEREZ CELADA, Documentacion I, doc. 101; y REGLERO DE LA FUENTE, Carlos. Cluny en Espana. Los prioratos de la provincia y sus redes sociales (1073-ca. 1270). Leon: Centro de Estudios e Investigacion <<San Isidoro>>, 2008, p. 452. Sobre el yuguero, GIBERT, Rafael. <<El contrato de servicios en el derecho medieval espanol>>. Cuadernos de Historia de Espana, 1951, vol. XV, pp. 65-70; MARTIN CEA, Juan Carlos. <<Una pequena contribucion al conocimiento del campesinado castellano: el yuguero>>. En El pasado historico de Castilla y Leon. Burgos: Junta de Castilla y Leon, 1983, vol. I, pp. 101-112; MARTINEZ SOPENA, <<Les redevances>>, p. 83; y Reglero de LA FUENTE, El monasterio, p. 211.

(32) Son: Bahillo, Castrocisneros, Cisneros, Riosmenudos y Villovieco. La heredad monastica en Castrillo, de una yugada, se halla cedida a renta.

(33) Concretamente, albergan domos Becerril, Frechilla, Paredes de Nava, Sauquillo y Villarramiel. Iglesias en lugares con la extension de la tierra estimada hay en Villaturde, San Felices, Cestillos, Trigueros y Fuentes de Don Bermudo, lugar, este, donde hay vinas para una cuba; pero tambien hay iglesias en Valcabado --villa bajo la jurisdiccion exclusiva del monasterio--, que no sabemos si alberga propiedad dominical, mientras que en Arconada hay una heredad de extension desconocida de la Sacristania--recordemos que la principal la gestiona el prior mayor--y en Mayorga el Prior de Claustra tiene un huerto y una vina.

(34) Son estos: Villaturde (cuatro vasallos), Villanueva (vasallos), Arconada (vasallos, aunque los dependientes del prior mayor son llamados collazos), Cestillos (vasallos), Villarramiel (vasallos), Calzadilla (collazos), San Mames (collazos), Riberos de la Cueza (collazos) y Valcabado (villa tota nostra).

(35) Son: Arconada, Cardenosa, Congosto y Villasirga. En las donaciones previas a la realizacion del Inventario, el monasterio recibio collazos que parece que eran servidores domesticos, dado que en algunas cartas se diferencia a los collazos de los solares populatos e impopulatos, pero en 1213, como hemos dicho, los collazos no son sino tenentes campesinos, y en el Becerro de las Behetrias de mediados del siglo XIV sus <<sucesores>> ya no reciben esta denominacion y no tienen ninguna consideracion diferenciada de los demas campesinos de abadengo ubicados en otros lugares. Por lo demas, es muy interesante que en un documento de 1203 se hable de collazos en Cestillos--ademas de mencionarse por separado <<solares populatos et non populatos>>--y de <<prestimonium collatiorum>> (PEREZ Celada, Documentacion I, no. 74) y que en el Inventario de 1213 los dependientes monasticos en el lugar sean denominados exclusivamente uasallos.

(36) Hay homines en Ganinas, Villamuera y Villaverde de Volpejera. En conexion con lo dicho en la nota que antecede, el monasterio recibio las villas de Ganinas, Revenga y Villaverde de Volpejera de Alfonso VIII en 1181 con collatiis y con <<solaribus populatis et heremis>> (PEREZ Celada, Documentacion I, no. 52), resultando que en la primera y en la tercera los dependientes son denominados simplemente homines en el Inventario de 1213.

(37) El caso de Arconada, sobre el que volveremos, resulta de interes, por cuanto el elevado numero de sernas anuales que debe realizar cada collazo le exime de hacer efectiva cualquier otra prestacion, aunque tambien determina que no sea mantenido a costa de los monjes mientras realiza sus labores. Sobre esta circunstancia, GARCIA DE CORTAZAR, Jose Angel. La sociedad rural en la Espana medieval. Madrid: Siglo XXI, 1988, p. 102.

(38) Pero no debemos perder de vista que, a estas alturas, la contraccion de las sernas constituye una circunstancia generalizada (MARTINEZ SOPENA, <<Les redevances>>, p. 86).

(39) Sobre la frecuencia de las prestaciones, entre otros, GARCIA DE CORTAZAR, La sociedad rural, p. 102.

(40) En 1352, el Becerro de las Behetrias nos presenta a Arconada bajo el senorio compartido de San Zoilo y San Roman de Penas (Martinez Diez, Gonzalo. Libro Becerro de las Behetrias. Edicion y estudio critico. Leon: Centro de Estudios e Investigacion <<San Isidoro>>, 1981, vol. I, pp. 309-310).

(41) En 1338 la mesa prioral gasta en lena 720 maravedis al ano, sin que se documente la recepcion de este producto a titulo de renta (Perez Celada, Julio A. Documentacion del monasterio de San Zoilo de Carrion (1301-1400) [en adelante, Documentacion II]. Burgos: Eds. Garrido, 1987, no. 215, p. 84). Sin embargo, en el ultimo apartado de este trabajo veremos como a mediados del siglo XVI los monjes compran lena, pero tambien reciben 30 carros de la misma como renta.

(42) MARTINEZ SOPENA, <<Espacio y sociedad en Palencia>>, p. 33.

(43) MARTINEZ DIEZ, Libro Becerro, vol. I, pp. 309-310 y 327-328. En ambos lugares las sernas se aplican en 1352 al terrazgo cerealistico, puesto que deben hacerse con los bueyes de los dependientes; en Villamuera, sobre ello volveremos, los vecinos deben hacer sernas de siega u otras labores en los siglos XV, XVI y XVII (PEREZ CELADA, El monasterio, pp. 138, n. 31, y 216).

(44) En el arrendamiento de la jurisdiccion del barrio de San Martin de Fromista en 1325 (PEREZ CELADA, Documentacion II, doc. 193) hay una referencia a <<las sernas que ouieren a dar>> sus vecinos, una informacion que no aparece en el Inventario de 1213 y tampoco en el Becerro de las Behetrias.

(45) La documentacion medieval del noroeste peninsular nos muestra una variedad de cubas de entre 12 y 50 modios--es decir, de entre 3 y 12,9 [m.sup.3], o bien de entre algo mas de 3.000 y 12.900 litros--, segun indican VARELA SIEIRO, Xaime. Contribucion o estudio do lexico da documentacion latina alto-medieval do noroeste peninsular. Santiago de Compostela: Universidad, 2000, pp. 284, 285 y 287; y FERNANDEZ CORRAL, Celia. Lexico del mundo rural y costumbrista en la documentacion medieval latina del reino de Leon (775-1230). Leon: Universidad, 1999, p. 441. Sobre el dolium, esta ultima nos dice que tiene a veces una cierta identidad con la cuba (ibidem, pp. 442-443). En relacion con el valor del modio, CLEMENTE RAMOS, La eco-no-mia campesina, pp. 21-22.

(46) En los casos de Villamuera y Villalumbroso se dice ademas que hay uineis multis et multis y uineas multas et bonas, respectivamente.

(47) En 1240--PEREZ CELADA, Documentacion I, doc. 101--consta la existencia, entre los excusados monasticos de pechos regios, de un uinnadero o guarda de las vinas explotadas directamente cerca del cenobio.

(48) GARCIA GONZALEZ, Juan Jose. Vida economica de los monasterios benedictinos en el siglo XIV. Valladolid: Universidad, 1972, pp. 76-78; y Moreta Velayos, Rentas monasticas, pp. 88-89.

(49) MARTINEZ SOPENA, La Tierra de Campos occidental, pp. 545-546.

(51) Veanse los gastos que realizaban los monasterios, salvo el de San Zoilo de Carrion, para el cultivo del vinedo en 1338 en GARCIA GONZALEZ, Vida economica, p. 78.

(52) MARTINEZ SOPENA, La Tierra de Campos, p. 264.

(53) ESTEPA DIEZ, <<Propiedad y senorio>>, p. 379, indica que desde la primera mitad del siglo XIII el gran arrendamiento va sustituyendo al prestimonio.

(54) Sobre las concesiones de bienes monasticos en las condiciones que describimos en este apartado, MARTINEZ SOPENA, La Tierra de Campos, pp. 264-273; y REGLERO DE LA FUENTE, El monasterio de San Isidro de Duenas, pp. 160-162.

(55) Transcritas por GARCIA GONZALEZ, Vida economica, pp. 129-247.

(56) ESTEPA DIEZ, <<Propiedad y senorio>>, pp. 376-390 y 418-419; MARTINEZ GARCIA, <<El senorio abadengo>>, pp. 268-273; y Pascua Echegaray, <<Los contextos sociales>>, pp. 81-86.

(57) MARTINEZ SOPENA, <<Les redevances>>, pp. 84 y 89.

(58) En Arconada tenian tambien los monjes participaciones decimales que conservan en el siglo XVI, pero que no consignan explicitamente las Cuentas de 1338, aunque los 140 maravedis que ingresa la Sacristania en el lugar quiza tengan ese origen--Perez Celada, El monasterio, p. 201 y Documentacion II, p. 88--. En el siglo XVI, el monasterio recibe trigo y cebada en concepto de diezmos de la iglesia del lugar. Por lo demas, aqui percibe la mesa prioral 30 maravedis en 1338 que pueden constituir la renta senorial (humadga) en dinero consignada en el Becerro de las Behetrias--Martinez Diez, Libro Becerro, I, pp. 309-310--, una obligacion que se ha anadido a la de hacer sernas, la unica recogida en el Inventario de 1213.

(59) MARTINEZ DIEZ, Libro Becerro, I, pp. 327-328. En 1338 el monasterio ingresa 20 maravedis de martiniega y tres mas en concepto innominado, mientras que en 1352 recibe 18 maravedis en concepto de yantar.

(60) ESTEPA DIEZ, <<Propiedad y senorio>>, p. 419, indica, a titulo de hipotesis, que es <<la propiedad dominical el elemento mas importante de la renta feudal de los dominios monasticos>>; esto puede verse en los casos de Castroceniza, Huerta del Rey y Briongos, pertenecientes al dominio de Silos (Garcia Gonzalez, Vida economica, pp. 195-196). Tambien es el caso de las heredades inmediatas al monasterio de San Zoilo, cuya cesion en 1338 procura unos ingresos muy superiores a los de los diezmos, resultando ademas que los molinos, huertos y casas de ese entorno procuran importantes ingresos al instituto. Pero entre los recursos empenados del monasterio de San Zoilo vemos que se encuentran las heredades de Fromista, Villafrechos y Aguilar de Campos, que, tratandose de lugares en los que los monjes tienen sustanciosos y antiguos derechos decimales, son los que mas renta potencial devengarian al monasterio de no estar en dicha situacion y que esta renta se vincula en la fuente de modo explicito en Fromista y Aguilar a centros eclesiasticos. En Fromista y Villafrechos explotaban sus heredades en 1213 mediante ocho y tres yugos, respectivamente, pudiendo obtener 120-160 cargas en el primer caso y 45-60 en el segundo, mientras que las Cuentas indican que la renta de Fromista vale 400 cargas de pan y 200 la de Villafrechos. El monasterio dispone en Aguilar de cuatro yugos en 1213, pero obtiene 300 cargas en 1338. Es verdad que solo la extension de la heredad de Villafrechos esta evaluada con precision en 1213, pero creemos que los datos merecen ser tenidos en cuenta, al menos a titulo indiciario. No habiendo realizado el monasterio en estos lugares, que sepamos, operaciones inmobiliarias despues de 1213, cabe otorgar verosimilitud a lo dicho. Por otra parte, las cuentas del siglo XVI que estudiamos mas adelante nos muestran que los derechos decimales--los de Fromista se perdieron en 1427--obtenidos en la parroquia del monasterio de San Zoilo, Villafrechos, Aguilar, Arconada, Villamuera y Villalumbroso--en estas dos ultimas los monjes cobraban ademas infurciones en 1213, y en Arconada y Villamuera humazgas a mediados del siglo XIV--constituyen una parte muy relevante de sus ingresos en cereal. El del monasterio de San Esteban de Villamayor, donado por Fernando III en 1226--Perez Celada, Documentacion I, doc. 88--, es un caso peculiar, ya que desde este momento desaparece de la documentacion para resurgir a mediados del siglo XVI y, como puede verse en las contabilidades que glosamos en el ultimo capitulo, ofrecer unas recaudaciones decimales que son las mayores del dominio, duplicando casi el monto de los arrendamientos de las tierras trigueras y acercandose al triple del obtenido en las parcelas de cebada arrendadas en el lugar.

(61) Estas son las de parte del terrazgo cerealistico de las abadias de Obarenes, Ona, Hornillos, Sahagun y, sobre todo, Santo Domingo de Silos. Solo el modesto cenobio de Obarenes explota todo su terrazgo de modo directo.

(62) MORETA VELAYOS, Rentas monasticas, pp. 88-89.

(63) Ibidem, p. 89.

(64) Garcia Gonzalez, Vida economica, p. 78; MORETA VELAYOS, Rentas monasticas, p. 91.

(65) Cardenosa es el unico lugar, junto con Carrion y Fuentes de Valdepero, del que se dice expresamente que alberga vinas propias del monasterio: <<En las vinas de Cardenosa [...] 150 cantaras>> (PEREZ CELADA, Documentacion II, doc. 215, p. 82).

(66) PEREZ CELADA, El monasterio, p. 201.

(67) PEREZ CELADA, Documentacion II, pp. 85-86. En Fromista, la percepcion de vino se asocia de modo expreso a la iglesia de San Martin (<<1U500 cantaras de vino en la iglesia de San Martin>>). La mayoria de las posesiones monasticas en Fromista--incluidos los diezmos--pasaron a manos de los senores de la villa en 1427 (Perez Celada, Julio A. <<Los conflictos jurisdiccionales en el barrio de San Martin de Fromista en los siglos XIV y XV>>. Cuadernos Burgaleses de Historia Medieval, 1995, vol. 3, pp. 178-179).

(68) PEREZ CELADA, El monasterio, pp. 202-203. Los lugares con iglesias en las que los monjes perciben diezmos a mediados del siglo XVI--segun la fuente que analizamos en el ultimo capitulo--son: el barrio de San Zoles (Carrion), Arconada, Aguilar de Campos, Villafrechos, Villalumbroso, Villamayor de Campos, Villamuera y Villalpando, resultando que los ingresos de este producto no atribuibles a la explotacion directa provienen de los diezmos de Villamuera y Villafrechos.

(69) PEREZ CELADA, El monasterio, pp. 140-174 y 287-313, donde podemos ver que constituyeron historicamente recursos relevantes que, en el caso de huertos y molinos, fueron objeto parcial de explotacion directa.

(70) El monasterio perdio el control de la casa de Toro y sus dependencias en el siglo XV: PEREZ CELADA, Julio A. <<La 'casa' de San Pelayo de Toro y sus dependencias entre los siglos XI y XV>>. En Actas del I Congreso de Historia de Zamora. Zamora, 1988, vol. III, pp. 223-231.

(71) Calzada de los Molinos no es senorio exclusivo de los monjes. Arconada, por su parte, aparece en el Becerro de las Behetrias como un senorio compartido por San Zoilo y San Roman de Penas, tambien cluniacense. El resto son Villamuera, el barrio de San Zoles y Villaverde de Volpejera.

(72) Aparte de los casos ya mencionados de Arconada y Villamuera, los de Villaires, Villarmienzo, Revilla, Valcabado, Lobera o Ganinas nos ponen ante la percepcion de renta senorial por los monjes que no consta explicitamente en 1338 (MARTINEZ DIEZ, Libro Becerro, vol. II, pp. 62, 43, 87, 55, 58 y 62, respectivamente).

(73) Este es el caso del <<pie del monasterio>> de San Zoilo, cedido <<a quinto e quarto de pan>>--aqui, ademas, la cesion de molinos, huertos y casas devenga ingresos en moneda muy importantes--; el de Villaverde de Volpejera, cedido a tercias--no consta en 1338 que el monasterio tiene derechos senoriales en el lugar, pagaderos en moneda, segun revelara el Becerro de las Behetrias--; los de Barcena y <<del convento>> (sic), adscritos a la Sacristania, que lo estan a medias; el de Fuentes de Valdepero, que ya se arrendaba en 1213 y del que, hallandose empenado ahora, consta que sus heredamientos rentaban 60 cargas de pan (PEREZ CELADA, Documentacion II, pp. 81, 86 y 87); y los de la cassa de Toro y la cassa de Villalpando, cedidos por 3.000 y 2.000 maravedis, respectivamente.

(74) MARTINEZ SOPENA, La Tierra de Campos, p. 268. Por lo demas, los empenos tienden a confundirse con la figura de las <<encomiendas monasticas>>: ESTEPA DIEZ, <<Propiedad y senorio>>, p. 401.

(75) PEREZ CELADA, Documentacion II, doc. 193.

(76) PEREZ CELADA, Documentacion II, doc. 215. Las cuentas de los demas monasterios recogen multiples ejemplos, algunos tan explicitos como estos: Juan Perez de Berzosa percibe la renta de varios lugares de San Salvador de Ona <<por dineros que presto al monasterio>>, y la casa de la Estrella y un molino del monasterio de Silos los <<tiene Juan Perez [...] por 3.000 maravedis que nos presto [...]; quando le dieremos los dineros, que nos dexe nuestra casa>> (GARCIA GONZALEZ, Vida economica, pp. 148 y 204). Sobre la distincion, meramente formal, entre la renta adelantada y el prestamo explicito en las Cuentas, Clavero, Bartolome. Mayorazgo, propiedad feudal en Castilla (1369-1836). Madrid: Siglo XXI, 1974, p. 428.

(77) Como ya hemos indicado, a mediados del siglo XV el monasterio exige en Villamuera, junto a la entrega de dos cantaras de mosto, 20 peones anuales para la siega u otras labores (PEREZ CELADA, El monasterio, pp. 342 y 216, respectivamente); en 1553, ademas de recibir las mencionadas medidas de mosto de cada vecino <<que coxe de cinquenta cantaras de vino e dende arriba>>, se beneficia aun de <<veinte obreros para segar sus panes el monesterio>> (ALONSO MARTIN, Ma. Luz y PALACIO SANCHEZ-IZQUIERDO, Ma. Luisa. Jurisdiccion, gobierno y hacienda en el senorio de abadengo castellano en el siglo XVI. Madrid: Editorial Complutense, 1993, p. 102), una circunstancia que perdurara hasta el siglo XVII. Los campesinos de Arconada, por su parte, realizaron sernas hasta 1558, cuando las redimieron pagando 178.125 maravedis (ALONSO MARTIN y PALACIO SANCHEZ-IZQUIERDO, Jurisdiccion, gobierno y hacienda, p. 43, n. 77). En fin, por poner un ejemplo de lo expresado en relacion con la posible existencia de otras explotaciones directas en el siglo XV, el apeo de un conjunto de parcelas cercanas al monasterio de San Zoilo realizado el 10-VIII-1481 nos presenta, entre otras cosas, 26 tierras arrendadas que suman 51 obradas y una huerta cedida a fuero, pero tambien 16 tierras (22 obradas) y 22 huertos (29,5 obradas) de cuyo regimen de explotacion nada se dice.

(78) PEREZ CELADA, El monasterio, capitulos V y VII, especialmente. Podria tener interes a priori establecer una comparacion entre la extension aproximada del terrazgo en 1213 y la que nos muestran los apeos de propiedades que menudean en los siglos XV y XVI. Lo cierto es que un intento en tal sentido resulta decepcionante. Desde la idea de que la extension del terrazgo monastico no experimento variaciones sustanciales entre el siglo XIII y el XVI, hicimos una comparacion de las superficies de las tierras cerealisticas en 1213 con las que consignan los apeos. Teniendo en cuenta que no todos los lugares son apeados y que a menudo los apeos se refieren solamente a algunas de las tierras monasticas en un determinado lugar, los unicos nucleos en que hay una continuidad meramente aproximativa de la extension de las heredades entre 1213 y los siglos XV y XVI, serian Bahillo, que contaba con 2 yugadas en 1213 y con cerca de 50 obradas en 1481 y 1516 (PEREZ CELADA, El monasterio, pp. 343 y 348); Castrillo de Macintos, que tenia una yugada en 1213 y unas 30 obradas en 1464 (ibidem, p. 334) y 22,5 en 1512 (ibidem, p. 340); San Mames, que albergaba una yugada en 1213 y 60 obradas en 1481 (ibidem, p. 343); y Villaturde, con dos yugadas en 1213 y 88,5 obradas en 1516 (ibidem, p. 347).

(79) En relacion con las modalidades de cesion, YUN CASALILLA, Bartolome. Sobre la transicion al capitalismo en Castilla. Economia y sociedad en Tierra de Campos (1500-1830). Valladolid: Junta de Castilla y Leon, 1987, pp. 170-182; y PEREZ CELADA, El monasterio, pp. 301-333.

(80) A estos dos enclaves debe sumarse Villamuera: segun hemos dicho, los monjes podian exigir desde 1451 dos cantaras de mosto y 20 peones anuales para la siega u otras labores como conmutacion de sernas preexistentes; ahi obtenian vino en 1560, 1561 y 1562 procedente de sernas en cantidad no especificada, aunque dichas sernas pudieran no ser otra cosa que las cantaras de mosto que entregaban los dependientes a los monjes desde dicho ano de 1451 y todavia lo seguian haciendo en 1553 (ver n. 76). En este momento, queda claro que los 20 peones u obreros que exigen los monjes al colectivo campesino se aplican a la siega del cereal, pero en la fuente contable que analizaremos a continuacion no hay imputacion alguna de ingresos en cereal procedentes de la explotacion directa en Villamuera. Por lo demas, no esta nada claro como se realizaban las labores previas a la siega, porque no nos consta la existencia de animales de labor en dicho lugar a mediados del siglo XVI, aunque si en la cercana Villaverde de Volpejera, cuando menos desde 1561.

(81) MARTIN CEA, Juan Carlos. El mundo rural castellano a fines de la Edad Media. El ejemplo de Paredes de Nava en el siglo XV. Valladolid: Junta de Castilla y Leon, 1991, pp. 85-86 y 107. Villaverde, segun nos muestra el Becerro de las Behetrias, se hallaba poblada en el momento de su realizacion (MARTINEZ DIEZ, Libro Becerro, t. I, p. 329).

(82) En las granjas de la comarca burgalesa en el siglo XV, CASADO ALONSO, Senores, mercaderes y campesinos, pp. 72-84, observa que <<no hay una predominante dedicacion ganadera>> (ibidem, p. 82), a diferencia de lo que sucede en Villaverde de Volpejera en el siglo XVI.

(83) AHN. Clero. Legajo 5330, Relacion y quenta de la renta en dinero y pan del monesterio de Sant Zoyl de Carrion de los tres anos de sesenta, sesenta e vno y sesenta y dos, y quenta del gasto y recibo en dinero de todos los tres anos. Hecha a doce de marzo de 1563 anos de comision de Nro. M. R P por frai Xhristoual de Aguero [en adelante, Relacion]. En Perez Celada, El monasterio, pp. 311-325, un estudio general de la fuente.

(84) La Relacion nos habla de <<las vinnas de casa>> (fol. 3V), por lo que entendemos que el vinedo monastico esta en Carrion.

(85) Ibidem, fols. 1v-5. La contabilidad por partida doble--diferenciada de los resumenes de ingresos que la Relacion recoge en los mencionados folios--ofrece en el ano 1562 cifras distintas: 77 cargas de trigo y 118 de cebada. (ibidem, fols. 11v y 14v).

(86) Ibidem, fols. 8 y 9.

(87) Ibidem, fol. 11V.

(88) En 1563 el monasterio dispone de <<docientos y cinquenta carneros y ochenta borros, ademas de trecientas y setenta obeias y borras>> (ibidem, fol. 20). Sobre la tardia dedicacion a la ganaderia de estos monjes, PEREZ CELADA, El monasterio, pp. 143-151.

(89) El monasterio percibe, en los anos de confeccion de las cuentas, 34.000 maravedis anuales por el erbaxe del Puerto del Ves, un pastizal en la Montana palentina que pertenecio a San Roman de Penas hasta su anexion a San Zoilo en el siglo XV (Relacion, fols. 1V-3V). Ninguno de los dos cenobios lo utilizo jamas para sus rebanos: PEREZ CELADA, Julio A. <<El monasterio de San Roman de Entrepenas en la Edad Media>>. En Actas del III Congreso de Historia de Palencia. Palencia: Diputacion Provincial, 1995, vol. II, pp. 475-482.

(90) Relacion, fols. 1V-3V. Sobre la explotacion planificada de su cabana por los monjes da idea el hecho de que entre 1559 y 1563 se han <<conprado casi quinientas cabecas de ganado ovexuno>> (Relacion, fol. 19v). Sabemos ademas que a fines del ejercicio de 1559 el monasterio solo contaba con 200 ovejas (ibidem, fol. 6). Las ovejas parieron 135 corderos en 1560, 200 en 1561 y 230 en 1562, y los corderos recibidos en concepto de diezmos fueron 25 en 1560, 30 en 1561 y 43 en 1562 (ibidem, fols. 2-4V). Hay que significar que a mediados del siglo XVIII solo <<ai ganado lanar a temporadas>> en Villaverde--que, por lo demas, ha diversificado sus cultivos--, mientras que la inmediata Villamuera--donde posee importantes prados el monasterio desde la Edad Media--alberga 600 cabezas del cenobio (Archivo General de Simancas. Catastro de Ensenada. Respuestas Generales, Libro 628, fol. 736, y Libro 627, fol. 322v, respectivamente), lo que nos hace pensar que el monasterio combinaba de algun modo el uso de los pastos de ambos lugares.

(91) Relacion, fol. 4V. Sobre la <<cuestion>> de las mulas y los bueyes, Anes, Gonzalo. <<La 'Depresion' agraria durante el siglo XVII en Castilla>>. En Homenaje a Julio Caro Baroja. Madrid: Centro de Investigaciones Sociologicas, 1978, pp. 86-87; Casado Alonso, Senores, mercaderes y campesinos, pp. 177-178; y Brumont, Francis. Campo y campesinos de Castilla la Vieja en tiempos de Felipe II. Madrid: Siglo XXI, 1984, p. 117.

(92) En 1240 los monjes contaban, entre sus excusados de pechos en el barrio de San Zoles, con un ortolano, dedicado, como estos tres de ahora, al trabajo en una parte de los muchos huertos que en la vega del Carrion tenia el monasterio (Perez Celada, Documentacion I, doc. 101).

(93) Relacion, fol. 17.

(94) Ibidem, fols. 7-15.

(95) Ibidem, fol. 15V. Sobre el vino procedente de sernas en Villamuera, fols. 2-4.

(96) Ibidem, fols. 7-9.

(97) Ibidem, fols. 10-15. Los gastos en simiente, comparados con las cosechas obtenidas el ano siguiente a su realizacion, nos orientan sobre los rendimientos cerealisticos: 1:2,9 para el trigo y 1:7,1 para la cebada en 1561. En 1562, si consideramos las cifras ofrecidas por los resumenes de ingresos o por las contabilidades por partida doble, que son algo distintas en este ano, tendriamos 1:4,9-1:3,5 para el trigo y 1:5,5-1:4,7 para la cebada.

(98) CLEMENTE RAMOS, La economia campesina, pp. 106-107.

(99) Ignoramos los animales disponibles entre 1560 y 1562, aunque su numero no debia de diferir mucho del de 1563. La yugada medieval no coincide con la vigente en Castilla en estos tiempos, en los que tal medida viene a coincidir con la obrada, es decir, una media ha (Brumont, Campo y campesinos, p. 31; y Lopez Garcia, La transicion, p. 81); aunque tambien en la Edad Media hay yugadas de aproximadamente esta extension (Clemente Ramos, La economia campesina, p. 105).

(100) En 1562 los unicos ingresos en cereal explicitamente obtenido en Villaverde son 11 cargas de trigo --mientras que <<la coxeta de cassa>> (Carrion) es de 66--y quiza una cantidad parecida de cebada.

(101) AGS. CE. RG. Libro 628. fols. 734-735V.

(102) FRANCIA LORENZO, Santiago. <<El monasterio de san Zoilo al tiempo de la Desamortizacion>>. En Notas de archivo (Anecdotario para la pequena historia de un pueblo). Palencia: Diputacion, 1985, pp. 36-37. El autor menciona en Villaverde en este momento una modesta presencia de ovejas y vinas.

(103) Relacion, fols. 7, 8, 9, 13, 14 y 15.

(104) Ibidem, fols. 8 y 9.

(105) PEREZ CELADA, El monasterio, p. 323.

(106) Relacion, fols. 2-4. Recordemos que en 1451 se pacta con los vecinos de Villamuera que las <<huebras y sernas>> que hacian queden conmutadas por dos cantaras de mosto por cabeza y 20 peones anuales que estaran vigentes hasta 1646, en que se redimen por 500 maravedis. A mediados del siglo XVIII paga el lugar al monasterio 30 reales de vellon <<por rrazon de peones, lamparas y altar, ademas de doscientos veinte y un reales que se gastan en vino para las sernas que se hazen>> (AGS. CE. RG. Libro, 627, fols. 326v-327). Un ejemplo de pervivencia de prestaciones personales hasta mediados del siglo XVIII, en el priorato cisterciense de Perales, cercano a Villamuera, donde los campesinos debian hacer 12 sernas al ano (Garcia Sanz, Angel. <<Cultivo, rendimientos y coyuntura agraria en tierras de Palencia en el Antiguo Regimen: la explotacion del priorato de Perales, 1719-1829>>. En Actas del II Congreso de Historia de Palencia. Palencia: Diputacion Provincial, 1990, vol. IV, p. 13); tambien, para el primer tercio del siglo XIX en el dominio de Sahagun, Garcia Martin, Pedro. El monasterio de San Benito de Sahagun en la Edad Moderna. Valladolid: Junta de Castilla y Leon, 1985, pp. 178-179.

(107) Relacion, fol. 16.

(108) Perez Celada, Documentacion II, p. 85.

(109) Relacion, fols. 2, 3, 4V, 7, 8 y 9.

(110) Los ingresos de trigo y cebada en 1562 no son iguales en los resumenes de ingresos (ibidem, fol. 4v), sobre los que hemos hecho el calculo, y en la posterior contabilidad por partida doble: ahi la coxeta fue de 77 cargas de trigo y 118 de cebada, lo que supondria que la aportacion de la explotacion directa se reduciria al 8,3% y 16,8%, respectivamente (ibidem, fols. 11V y 14V).

(111) Ibidem, fols. 16V-17. Tambien, PEREZ CELADA, Documentacion II, doc. 215. A mediados del siglo XVIII el monasterio <<mantiene dentro de la clausura treinta y quatro monges y fuera de ella en administraciones y colegios veinte y nueue>> (AGS. CE. RG. Libro 629, fol. 223V).
TABLA 1.- La explotacion directa en el Inventario de 1213.

LUGARES                      A   B   C   D   E   F   G   H

Aguilar de Campos *              X   X           X
Anoza *                                      X   X
Arconada I **                X   X   X                   X
Arconada II                                  X   X
Autillo                          X   X           X
Bahillo                                  X
Becerril de Campos           X           X       X
Calzada de los Molinos                                   X
Calzadilla de la Cueza
Cardenosa de Volpejera       X   X   X           X       X
Castrillo de Macintos *                  X       X
Castrocisneros                           X
Cestillos                        X       X       X
Cisneros                         X       X       X
Frechilla                    X           X       X
Fuentes de Nava (Fuentes         X               X
  de Don Bermudo)
Fuentes de Valdepero *                   X       X
Ganinas ***                  X       X                   X
Lobera *                                     X           X
Mayorga                          X               X
Mazuecos de Valdeginate *                    X
Paredes de Nava              X           X       X
Pozuelos de Amianos                          X
Revenga                                      X           X
Riberos de la Cueza                              X
Riosmenudos                      X       X
Robladillo                               X
San Andres de Congosto *     X   X   X               X
San Felices                      X       X       X
San Mames I                                  X   X
San Mames II                     X       X
San Martin de Fromista       X   X   X           X
San Martin de los Alamos                 X
San Roman (Tierra de)                                    X
San Sebastian de Liebana *
Santa Cruz de Cea *              X
San Zoilo de Carrion I       X   X   X           X
San Zoilo de Carrion II                  X
Sauquillo                    X           X
Toro                         X   X   X           X
Trigueros                        X       X       X
Valcavado                        X
Valdefuentes                             X
Villabaruz *                     X   X
Villafloridio (Villorido)            X   X       X
Villafrechos                 X   X       X       X
Villahelez                               X
Villagonzalo *               X   X           X   X
Villalpando                      X   X   X       X
Villalumbroso                X   X           X   X
Villamez                                                 X
Villamorco                       X
Villamuera                   X   X   X           X       X
Villanueva del Rio                       X       X
Villarmienzo *                                           X
Villarramiel                 X           X       X
Villasarracino                           X
Villasirga                       X   X           X
Villaturde                       X       X
Villibane                        X   X           X
Villovieco                               X
Villaverde de Volpejera      X   X   X                   X

Leyenda: A: Casas o domos; B: Centros de culto; C: Presencia
efectiva de parejas de bueyes; D: Extension de las heredades
expresada en yugos (yugadas); E: Heredades sin estimacion de
superficie o equipamiento animal; F: Vinas; G: Servidores
domesticos; H: Prestaciones personales.

(*) Lugares cuyos recursos se hallan arrendados, total o
parcialmente.

(**) Un toponimo aparece repetido cuando su administracion se
reparte entre la mesa prioral y la de alguno de los oficiales.

(***) Los toponimos en cursiva corresponden a lugares en los que
el monasterio ejerce el dominio exclusivo.
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Author:Perez Celada, Julio A.
Publication:Studia Historica. Historia Medieval
Date:Jan 1, 2014
Words:17735
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