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La dimension politica del postconflicto: discusiones conceptuales y avances empiricos.

The Political Dimension of Post-Connict: Conceptual Debates and Empirical Advances

Introduccion

Las sociedades que consiguen superar parcial o totalmente sus conflictos armados, ya sea mediante resolucion militar o negociada, enfrentan el desafio de evitar la reemergencia de la violencia en los anos siguientes. La complejidad y la extension de los retos del postconflicto han contribuido a una especificacion y delimitacion precarias, dificultando asi la accion de politica publica y la investigacion cientifica. Por ello, antes de discutir avances empiricos concretos, como se hace en la segunda mitad de este texto, resulta indispensable hacer una delimitacion conceptual que les de contexto y sentido. La necesidad de una especificacion conceptual inicial le da a este articulo una estructura de embudo, en la que primero se definen contornos de elementos tradicionalmente amplios, como el concepto de "postconflicto" y su dimension politica. Aqui se especifican los retos del diseno institucional, la reintegracion politica de excombatientes, reconciliacion politica y profundizacion de la democracia. Una vez preparado el terreno normativo, el texto se cierra sobre los resultados de una primera aproximacion empirica al nivel del individuo sobre reintegracion politica en Colombia. Estos resultados senalan la viabilidad de promover y medir tambien la reconciliacion politica y la profundizacion de la democracia en el postconflicto mediante una aproximacion deliberativa.

1. Postconflicto. Una discusion conceptual

Desde el final de la Guerra Fria se ha producido un incremento importante en el numero de conflictos armados que llegaron a su fin, al punto de que una tercera parte de los conflictos calificados como guerras civiles terminados desde 1940 acabaron en la decada de los noventa (Toft 2010). Despues de 1989, la proporcion de conflictos armados que finalizaron en una mesa de negociacion se duplico -de 9% entre 1946 y 1989, a 18% entre 1990 y 2005-, mientras que la de victorias militares de alguna de las partes se redujo de forma drastica -de 54 a 14% en el mismo periodo- (Kreutz 2010).

Sin embargo, todavia no sabemos con precision como acaban hoy la mayoria de conflictos armados. En muchos casos, el nivel de confrontacion armada entre las partes se reduce por debajo de los umbrales que sirven a los investigadores para identificar la existencia de un conflicto activo, por motivos que son objeto de especulacion, tales como la decision de un actor de retirarse por razones tacticas o estrategicas, por cambio de liderazgo, por la eleccion de perseguir sus fines por vias no militares, por el deseo de ambientar una futura negociacion, o por la perdida de aliados estrategicos (Kreutz 2010, 246).

Una vez superado el conflicto, sea via negociacion, victoria militar u otra forma, las sociedades entran en un periodo de postconflicto. Un termino usado para referirse globalmente a todos los retos del postconflicto es construccion de paz. Este se define como el fortalecimiento y la solidificacion de la paz para evitar una recaida en el conflicto, aunque de manera reciente, sin embargo, ha sido aplicado tambien a las acciones anteriores al final del conflicto que buscan atender sus causas (Galtung 1975; Boutros-Ghali 1992; Chetail 2009; Rettberg 2003 y 2012). El uso expansivo del termino para abarcar ambos periodos, sin embargo, puede llevar a algunas dificultades conceptuales (Call y Cousens 2008). De manera concreta, cuando un concepto se expande para abarcar un mayor numero de fenomenos corre el riesgo de volverse incapaz de describirlos con suficiente precision, o de aplicar forzadamente atributos iguales a casos dispares (Sartori 1970; Steiner 2008).

Aqui se propone entender el postconnicto como un concepto superior en la escalera de abstraccion. Esto significa que es posible hablar de postconflicto sin que haya construccion de paz, y resulta coherente con la definicion de construccion de paz como medidas para evitar la recaida en el conflicto. Al estar mas arriba en la escalera de abstraccion, el termino postconflicto solo puede tener un numero reducido de atributos que seran aplicables a un numero amplio de casos. De hecho, puede entenderse como un concepto de un unico atributo: la reduccion del numero de homicidios relacionados con el conflicto por debajo de un umbral determinado. De forma inversa, al estar mas abajo en la escalera de abstraccion, el termino construccion de paz puede tener un mayor numero de atributos, mas alla de meramente el cese del fuego, tales como el DDR (procesos de desarme, desmovilizacion y reintegracion de excombatientes), la reconciliacion, la atencion a poblacion vulnerable, la construccion de memoria y verdad, la justicia transicional y la reparacion, la prevencion de la violencia y el crimen, la reforma de las Fuerzas Armadas y de Policia, la reconstruccion y el desarrollo economico, la estabilizacion politica y la participacion del sector privado, la sociedad civil y la comunidad internacional en todos ellos (Paris y Sisk 2009; Bastian y Luckham 2003; Wallensteen 2010; Ramsbotham, Woodhousey Miall 2011; Del Castillo 2008; Junne y Verkoren 2004).

Aceptar esta solucion, sin embargo, implica eliminar la posibilidad de hablar de construccion de paz antes del postconflicto. Es decir, no puede haber construccion de paz en medio del cruce del fuego entre actores. Pero si podria hablarse de construccion de paz en zonas y espacios que no esten en medio de las hostilidades. Esto significa hablar de zonas o espacios con caracteristicas de postconnicto, o en postconnicto. En el caso colombiano, las acciones de construccion de paz -por ejemplo, reintegracion, reconciliacion, atencion a victimas, etc.- solo serian posibles en este tipo de espacios.

2. Democracia en el postconnicto

Una vez las sociedades alcanzan la etapa de postconnicto, o logran crear tales espacios, enfrentan la opcion de iniciar, o no, acciones de construccion de paz, dentro de las cuales se incluyen aquellas dirigidas a lograr una mayor estabilidad politica. Dicha estabilidad se entiende como la aceptacion tacita o explicita de los ciudadanos de los mecanismos legales existentes como unica via para dirimir controversias sobre decisiones publicas (Becker 1990).

Al hablar de la dimension politica del postconnicto nos referimos a los retos relacionados con el diseno institucional, la reintegracion politica de excombatientes, la reconciliacion politica y la profundizacion de la democracia, en un contexto de continuidad, revolucion o transicion posterior al final de un conflicto. La mayor parte de la literatura sobre terminacion de conflictos no se ocupa de describir las medidas politicas de continuidad adoptadas por el actor estatal una vez logra una victoria militar sin mediacion de acuerdos con los rebeldes, al asumir que no se producen cambios significativos en el orden politico. (1) Por el contrario, existe un importante cuerpo de literatura dedicado a explicar los cambios politicos en el caso de la victoria militar rebelde y los factores que explican su exito o fracaso (Goldstone 2009). Por su parte, el concepto de transicion de la guerra a la democracia se define como un proceso de cambio politico que combina los objetivos de democratizacion y construccion de paz (Jarstad y Sisk 2008). Este concepto se deriva a su vez del concepto clasico de transicion politica, definido como el cambio de regimenes no democraticos a sistemas autoritarios, democraticos o revolucionarios. Este ultimo concepto fue desarrollado para describir los procesos de cambio politico en America Latina y Europa en la segunda mitad del siglo XX (O'Donnell, Schmitter y Whitehead 1986). En este articulo, el concepto de transicion politica hacia el postconnicto se entiende de una manera mas amplia, desde un sistema politico dado a uno diferente una vez se supera el conflicto; idealmente, el sistema resultante deberia incorporar como objetivos la democratizacion y la construccion de paz.

La significativa disminucion en la probabilidad de victorias militares en los conflictos armados de la pos Guerra Fria, y el incremento en el numero y proporcion de procesos de paz desde los anos noventa, sustentan el interes por la transicion hacia sistemas politicos nuevos o reformados al final de conflictos armados. En ese contexto, resulta importante analizar que y como negocian los actores de un conflicto. Entre 1989 y 2012, las agendas politicas de los procesos de paz en el mundo incluyeron la discusion sobre elecciones, creacion de gobiernos interinos, integracion de rebeldes a las Fuerzas Armadas, conversion de grupos armados en organizaciones politicas, acuerdos de poder compartido nacionales o locales, autonomias, derechos culturales, desarrollo regional, referendos sobre temas sensibles (e.g., estatus de un territorio), federalismo, independencia y redaccion de una nueva constitucion. Las agendas tecnicas, por otro lado, incluyeron ceses del fuego, procesos de desarme, desmovilizacion y reintegracion de excombatientes (DDR), retiro de tropas, amnistias, liberacion de prisioneros, atencion a refugiados, instalacion de fuerzas de paz y comisiones de verificacion (Harbom, Hogbladh y Wallensteen 2006; Ugarriza, Cotrina y Sequera 2013).

Los temas politicos y tecnicos sujetos a acuerdos entre partes en conflicto no agotan sino que amplian el listado de aspectos relevantes para la construccion de paz en el postconflicto. Son esos, sin embargo, los temas que inciden directamente en las formas de transicion politica. A continuacion, este articulo define los retos de la dimension politica del postconnicto en los niveles sistemico, grupal e individual, y presenta los resultados empiricos de la aplicacion de las aproximaciones grupal e individual en el caso colombiano.

3. Diseno institucional

Gran parte de la literatura dedicada a describir las transiciones politicas hacia el postconnicto centra su analisis en el nivel sistemico, en el que la pregunta central es por el diseno institucional adecuado para lograr estabilidad politica, una vez superado el conflicto. Tipicamente, esto implica la aproximacion a temas como la redaccion constitucional, la ingenieria de sistemas electorales, la implementacion de mecanismos de representacion y participacion, la cesion de autonomias y la composicion de los poderes del Estado (Jarstad 2008; Wallensteen 2010; Noel 2005; Ramsbotham, Woodhouse y Miall 2011; Suhrke y Berdal 2011; Sisk 1996; Oberschall 2007; Harris, Reilly y Anstey 2002; Guelke 2012).

Actualmente, una creciente literatura normativa se ha dedicado a reflexionar sobre la posibilidad de generar mayor estabilidad politica en sociedades divididas mediante la promocion de practicas de democracia deliberativa en las instituciones y la cultura politica, una vez alcanzada la etapa de postconflicto. Un grupo de autores se concentra en describir las practicas deliberativas como una herramienta de transformacion cultural de sociedades violentas y enfatiza en la forma en que las diferencias conflictivas pueden ser acomodadas mediante la inclusion y el reconocimiento politico mutuo del otro (Erman 2009; Azmanova 2010; Schwarzmantel 2010). Por otro lado, otro grupo le da mayor preeminencia a la idea de democracia deliberativa como solucion de diseno institucional, ya sea para mejorar los modelos consociacionales (O'Flynn 2010; Drake y McCulloch 2011) o para sustituirlos (Dryzek 2005). Sin embargo, la dicotomia entre estas dos aproximaciones puede ser artificial. Trabajos recientes sugieren la forma en que la promocion de la democracia deliberativa puede producir beneficios tanto culturales como institucionales en sociedades de postconnicto (Barnett 2006; O'Flynn 2007; Fishkin 2011; Steiner 2012), si bien estas promesas han de ser puestas a prueba empiricamente.

El resultado del diseno institucional y direccionamiento de la cultura politica instaurados para la etapa de postconnicto determina las formas y opciones de reintegracion politica de excombatientes, reconciliacion politica y participacion ciudadana en la construccion de un sistema democratico estable y legitimo. Estos son los retos que se describen a continuacion.

4. Reintegracion politica

Uno de los factores que desde el analisis normativo puede contribuir al fracaso de los procesos de reintegracion de excombatientes a la vida civil es que el enfasis en la necesidad de reintegrarlos en un mercado y a un cuerpo social ha soslayado la importancia de hacerlo en un sistema politico. (2) La gran mayoria de procesos de reintegracion en el mundo desde los anos noventa se ha concentrado en los aspectos sociales y economicos (Carames y Sanz 2009), y, por tanto, los recursos de los programas estatales, usualmente apoyados por la cooperacion internacional, se destinan a titulacion de tierras, proyectos productivos, educacion basica, y para el trabajo, el empleo, soluciones juridicas, dinero en efectivo, bonos, kits de ropa y alimentos y subsidios (Gleichmann et al. 2004; Knight y Ozerdem 2004; Ozerdem y Podder 2008; Lamb 2008; UN 2006; Nilsson 2005). (3)

De ahi que recientemente la literatura ha llamado la atencion sobre la importancia de volver sobre la "dimension olvidada" de la reintegracion (Soderstrom, en prensa; Humphreys y Weinstein 2009; Ozerdem 2010). La mayoria de autores en este campo se han centrado en el analisis de la forma en que grupos rebeldes hacen una conversion colectiva en movimientos politicos durante el postconflicto (Allison 2005; Zeeuw 2007; Manning 2007; Soderberg-Kovacs 2007 y 2008; Ozerdem 2003; Kruijt 2009; Berdal y Ucko 2009). Este ha sido el enfoque tradicional del analisis de la dimension politica del postconflicto en Colombia (Uribe 1994; Penaranda y Guerrero 1999; Villamizar 1997; Guaqueta 2007; Patino, Grabe y Garcia-Duran 2009). Pero algunos conciben la reintegracion politica como un proceso que puede desarrollarse individualmente, en la medida en que los excombatientes ejercen sus derechos y deberes politicos como ciudadanos en una democracia (Denissen 2010). La posibilidad de analizar en el nivel micro la manera en que los individuos se integran a un sistema politico abre nuevas perspectivas de investigacion y aprendizaje, que complementan las visiones grupal y sistemica. Los trabajos pioneros sobre el comportamiento politico de los excombatientes en su proceso de empoderamiento como ciudadanos se concentran hoy en casos africanos (Soderstrom 2011a y 2011b; Blattman 2009; Gomes Porto, Parsons y Alden 2007; Mitton 2008), aunque existe un importante aprendizaje aun por sistematizar de esfuerzos similares en el caso colombiano (Corporacion Escuela Galan 2000; Ministerio del Interior 2000; Lopez de la Roche 1997). Estos esfuerzos han empezado a visibilizar la tension existente entre concientizar a los excombatientes del poder politico que tienen como ciudadanos, y los riesgos de que estos sean removilizados como "mercenarios de la democracia", es decir, que sean cooptados por grupos politicos mediante incentivos economicos para apoyar sus intereses, sobre todo electorales (Christensen y Utas 2008). La comprension de los retos institucionales y de reintegracion de excombatientes, aunque inacabada, resulta comparativamente mayor que la que existe sobre reconciliacion. A continuacion se presenta un esfuerzo por avanzar en su definicion desde lo politico.

5. Reconciliacion politica

Si el conocimiento sobre como hacer una reintegracion exitosa es deficiente, respecto al reto de la reconciliacion en el postconflicto esta apenas por construir, y solo recientemente ha habido un esfuerzo por generar conocimiento sistematico al respecto (Philpott 2012; Patterson 2012; Martz 2010; Long y Brecke 2003; Gildert y Rothermel 2011; Charbonneau y Parent 2011). Uno de los principales problemas para entender el fenomeno es que el termino reconciliacion ha sido usado en el pasado de manera vaga e inconsistente (Hayner 2002; Lederach 1998; Bloomfield, Barnes y Huyse 2003; Bloomfield 2006; Galtung 2001; Van der Merwe 1999). Esta confusion ha dado pie a que, segun el contexto, pueda referirse a procesos mentales, de accion o de lenguaje; a interacciones entre individuos, grupos o sociedades; a relaciones subordinadas u horizontales; a motivaciones interesadas o altruistas; a terminos similares como reparacion y perdon, etcetera.

Un esfuerzo reciente por entender de forma sistematica la reconciliacion como concepto sugiere definirla como "un proceso societal que involucra el reconocimiento mutuo del sufrimiento pasado, y el cambio de actitudes y comportamientos destructivos por relaciones constructivas para una paz sostenible" (Brouneus 2003, 20). Esta definicion describe luego sus tres componentes basicos como emociones, actitudes y comportamiento, y aclara que se aplica principalmente a procesos de reconciliacion nacional que se materializan en forma de actos publicos de perdon, iniciativas oficiales y comisiones de la verdad (Brouneus 2008).

Esta definicion minimiza la idea de reconciliacion entre individuos y grupos. Por ello, para abarcar tambien los niveles grupal e individual en un contexto de postconnicto, seria util definir reconciliacion politica como una dimension de la reconciliacion en la que individuos y/o grupos de una sociedad hacen un reconocimiento mutuo del sufrimiento pasado y cambian sus actitudes y comportamientos destructivos por relaciones constructivas para la estabilidad politica. Gran parte de la literatura dedicada a recopilar experiencias de reconciliacion se refiere a procesos de alcance nacional que, sin embargo, involucran en muchas ocasiones a sectores sociales o grupos de individuos especificos.

Lo anterior senala la existencia de un amplio campo de trabajo para que los investigadores sociales depuren y sistematicen el conocimiento acumulado sobre como lograr una reconciliacion exitosa entre individuos, grupos y sociedades. Pero los retos politicos del postconflicto no se limitan a la atencion especifica a victimarios y su relacion con las victimas, sino que implican reconstituir la relacion politica de estos grupos con el resto de la sociedad. Tal es el reto que a continuacion se describe.

6. Participacion ciudadana

Tradicionalmente, la discusion sobre la salud de la democracia contemporanea ha girado en torno a los problemas de estabilidad y legitimidad, los cuales son agravados en contextos de guerra y conflicto (Habermas 1996; Becker 1990; Bobbio 1987). Y precisamente, desde el punto de vista normativo, la profundizacion y el mejoramiento de la calidad de la democracia tendrian que redundar en la construccion de una sociedad mas estable, legitima y pacifica (PNUD 2004; Sisk 2008). En el nivel sistemico, una democracia profunda o de calidad se refiere a un sistema politico eficiente y capaz de proveer servicios basicos a los ciudadanos (PNUD e IDEA 2009). En el nivel grupal significa la existencia de una ciudadania organizada, comprometida, responsable y empoderada, capaz de cuidar y promover sus derechos sociales y politicos mediante mecanismos de participacion democratica (Departamento Nacional de Planeacion 2010).

En el nivel individual, la idea de profundizacion de la democracia en el postconnicto implica la apropiacion personal de una vision ideal de ciudadania y su puesta en practica con independencia de la pertenencia, o no, a colectivos organizados. El estudio del comportamiento politico individual tiene una larga historia, especialmente con el uso de encuestas aplicadas a muestras representativas de poblacion desde los anos cuarenta del siglo XX, y el analisis de patrones de voto (Dalton y Klingemann 2009). Trabajos recientes han hecho un esfuerzo por describir la manera en que los individuos hacen uso de mecanismos de participacion diferentes al voto, pero desde los anos noventa el giro deliberativo en la literatura sobre la democracia sugiere que la manera en que los ciudadanos discuten sobre temas publicos, es decir, de forma mas o menos deliberativa, define la calidad de la democracia (Macedo 1999; Bohman y Rehg 1997; Elster 1998; Rosenberg 2007).

Una evaluacion completa de la dimension politica del postconflicto implica el desarrollo de herramientas de medicion y analisis de sus componentes en los niveles sistemico, grupal e individual. En la literatura arriba mencionada se describen diversos criterios de analisis y herramientas de medicion a analisis sistemicos y grupales, pero existe un claro vacio sobre como abordar el nivel individual de manera empirica. En el caso de las sociedades en postconflicto, esto significa operar el analisis de tres retos esenciales: reintegracion politica, reconciliacion politica y participacion ciudadana.

Pero, ?como medir estos tres componentes? En el caso de la reintegracion politica, Soderstrom (en prensa) propone basarse en la literatura sobre ciudadania democratica, y desde ahi, medir de manera especifica los tipos de participacion politica de los excombatientes y su grado de afinidad con valores democraticos. Sobre reconciliacion politica, Brouneus (2003) sugiere medir actitudes, emociones y comportamientos. Por otro lado, la medicion de la calidad de la participacion ciudadana cuenta con un desarrollo normativo y empirico mas amplio, en que diversas propuestas han enfatizado en valores, comportamientos, o en ambos (Coppedge et al. 2011).

De manera transversal, la medicion de los niveles de reintegracion politica, reconciliacion politica y ciudadania requiere atencion a un componente sustancial de valores y actitudes, y a un componente procedimental de comportamiento. Los avances presentados hasta ahora sugieren que este es uno de los desafios mas relevantes para la investigacion politica del postconnicto, y una de sus fronteras empiricas.

A continuacion, presentamos los resultados de un primer esfuerzo empirico por entender y promover la reintegracion politica de excombatientes en Colombia. Con ellos se sugieren obstaculos y posibilidades para la evaluacion de la reintegracion politica en los niveles individual y grupal, asi como para asumir el doble reto de la profundizacion de la democracia y la construccion de paz, propios de las transiciones politicas al postconflicto.

7. Reintegracion politica en colombia. Una aproximacion empirica (4)

?Que tan lejos o cerca del ideal deliberativo, y por tanto, de uno de los ideales de participacion democratica, se encuentran los excombatientes colombianos en proceso de reintegracion? Los resultados que aqui se presentan permiten explorar una respuesta a esta pregunta mediante un analisis descriptivo, por lo que no se abordara la refutacion o comprobacion de hipotesis explicativas. Para empezar a responder esa pregunta, todos los excombatientes inscritos en Bogota en el programa de reintegracion de la ahora Agencia Colombiana de Reintegracion (ACR) fueron invitados a llenar cuestionarios y participar en mesas de deliberacion politica. (5)

Al principio de cada visita a los grupos de excombatientes en proceso de reintegracion con la ACR, los investigadores les presentaron no solo el diseno general de los ejercicios de discusion politica, sino un Protocolo de Seguridad y Confidencialidad, que entre otros aspectos garantizaba la confidencialidad de los potenciales participantes. En la invitacion a participar se trazaron limites para el comportamiento en las mesas, en particular, que cualquier acto o intento de agresion derivaria en la terminacion del ejercicio. Al final de la charla inicial, los investigadores solicitaron a los excombatientes llenar un primer cuestionario, sin compromiso de posterior participacion en las mesas de discusion. El calendario de visitas a los centros de servicio de ACR permitio extender la invitacion de manera personal a aproximadamente 2.500 excombatientes, un 84% de la poblacion de ese momento en Bogota, y de manera indirecta, por medio de sus tutores, al 16% restante. Aunque un total de 644 personas participaron en el proyecto mediante encuesta, solo 385 aceptaron sentarse en mesas de deliberacion. Cada una de las sesiones, compuestas de grupos mixtos de trece exguerrilleros y exparamilitares en promedio, se desarrollo en lugares cercanos a los centros de servicio de ACR. Luego del saludo inicial, se les pidio a los participantes llenar un segundo cuestionario, y se les recordaron las reglas basicas: tendrian 45 minutos para la discusion politica, y la violencia fisica o verbal no seria tolerada. (6) A todos los participantes de las veintiocho mesas de deliberacion se les pregunto: "Cuales son sus recomendaciones para que Colombia pueda tener un futuro de paz, donde la gente de la izquierda y derecha, las guerrillas y los paramilitares, puedan vivir pacificamente? Sus propuestas seran incluidas en un documento publico que sera enviado a la Alta Consejeria para la Paz". A la mitad de los grupos se les permitio discutir libremente, a manera de control. A la otra mitad se les pidio llegar a una decision colectiva sobre cuales propuestas serian incluidas en el documento a nombre del grupo: en catorce mesas, se les pidio llegar a esta decision por consenso, y en las catorce restantes por voto de la mayoria. Estas dos instrucciones se analizan aqui como tratamiento. Luego de esta primera parte, los participantes desarrollaron sus discusiones de manera ininterrumpida hasta agotar el tiempo, sin interferencia de los investigadores. Ningun miembro de ACR u otra organizacion estuvo presente.

El procedimiento de muestreo no corresponde estrictamente a un diseno ideal cuasi experimental, pero en si mismo refleja las posibilidades de este tipo de trabajo empirico en el mundo real, con particularidad en contextos de conflicto. De ahi que sea necesario hacer algunas consideraciones respecto al nivel de validez del analisis. En primer lugar, invitar a un numero de excombatientes a deliberar sobre temas politicos en grupos alrededor de una mesa, en presencia de investigadores, claramente genera un ambiente artificial. Sin embargo, en realidad no se trata de un ambiente extrano al de su experiencia cotidiana. Pese a que las sesiones regulares de reintegracion ofrecidas por el programa de ACR no fomentan la discusion politica, en este caso las mesas de deliberacion se articularon como un ejercicio mas dentro del programa, en el que la discusion grupal es por definicion cotidiana. Teniendo esto en cuenta, los resultados de analisis pueden ser extrapolados para entender el comportamiento de los excombatientes en este tipo de mesas de discusion, si se promueven en el futuro.

Pero la principal consideracion se refiere al problema de la no aleatoriedad de la muestra. La aleatoriedad permite descartar en gran medida problemas de sesgos severos en la estimacion de parametros y medidas de error, ademas de restringir la autoseleccion. En este caso, de manera suplementaria, se aplico un contraste sistematico mediante encuestas de los participantes que decidieron no participar en las mesas, con aquellos que si lo hicieron, y asi fue posible identificar y corregir posibles sesgos observables. La comparacion de dieciocho indicadores demograficos y psicologicos senala que no existen diferencias estadisticamente significativas, a excepcion del nivel de acuerdo con las ideas politicas del antiguo grupo armado: es decir, que la submuestra de participantes en las mesas de deliberacion tendia en promedio a estar mas en desacuerdo con su antiguo grupo. Tal diferencia es tenida en cuenta en el analisis de los datos. (7) Ademas, como estrategia de reduccion del problema de autoseleccion de la muestra, se acordo con la ACR el ofrecimiento de incentivos que apelaran tanto a quienes deseaban participar en una discusion politica con sus companeros como a quienes tuvieran solo un interes utilitario. (8) Incluso si los parametros calculados estan sesgados -lo cual no puede establecerse de manera cierta-, las relaciones estadisticamente significativas entre variables pueden considerarse confiables, bajo la premisa de que los terminos de error no se han subestimado de manera severa. Pese a ello, en terminos estadisticos, es muy dificil argumentar representatividad en ausencia de una muestra aleatoria. Sin embargo, es posible argumentar que nuestra muestra no difiere de una manera importante de la poblacion objetivo. Es decir, que nuestra muestra era aceptablemente comparable con la poblacion de excombatientes en Bogota, la cual a su vez se asemejaba a la poblacion total en Colombia, a excepcion de la proporcion de exguerrilleros y exparamilitares. (9) Aunque nuestra muestra teoricamente difiera en algunos aspectos de la poblacion en Bogota, o en Colombia, estas diferencias no se hicieron explicitas en nuestro analisis. La tabla 1 presenta algunas caracteristicas demograficas de la muestra.

A continuacion, presentamos los resultados del analisis sustancial y procedimental de reintegracion politica. Los datos presentados estan referidos a la submuestra de 385 participantes que aceptaron sentarse a discutir en las mesas de deliberacion, y de los que, por tanto, contamos con mediciones correspondientes a ambos componentes.

8. Reintegracion politica: componente sustancial

El analisis sustancial nos permite tener una idea de que tanto reflejan los excombatientes un apego a los valores democraticos liberales. Los dos indicadores usados aqui son los niveles de pluralismo y de tolerancia. En el primer caso, se les pregunto a los participantes: "?Con cual opinion esta usted mas de acuerdo?", dandoles como opciones de respuesta: "es bueno que la gente se diferencie por sus ideas politicas", "es bueno que la gente no tenga diferencias politicas" y "no puedo elegir". En el caso de los niveles de tolerancia, se usaron seis items para construir una escala de 6 a 30, donde el mayor valor refleja un mayor nivel de tolerancia. Los items preguntan que tan de acuerdo o en desacuerdo estan los participantes con que personas de diferentes tendencias politicas tengan derecho a votar, a buscar empleo, a crear organizaciones politicas, a ensenar en escuelas, a promover sus ideas publicamente y a aspirar a cargos publicos. Los resultados de estos dos indicadores se muestran en la tabla 2 y en el grafico 1.

[GRAFICO OMITIR]

Es interesante observar que solo el 15% de los participantes valora la diferencia por encima de la uniformidad de ideas politicas, indicando un bajo nivel de pluralismo. Pero simultaneamente, los puntajes de tolerancia se concentran a la derecha de la escala, indicando un nivel superior al del promedio esperado. (10) Cuando comparamos exguerrilleros con exparamilitares, encontramos que los primeros tienen un porcentaje mayor de respuestas pluralistas -19%- respecto a los segundos -8%-, aunque la diferencia no es estadisticamente muy significativa. (11) La diferencia en los niveles de tolerancia entre las facciones no es estadisticamente significativa. (12)

Los indicadores aqui analizados no agotan las posibilidades de medicion del componente sustancial de la reintegracion politica, sino que representan un primer acercamiento que senala la forma en que puede ser abordado de manera sistematica en el futuro. Una pregunta clave es como se comparan los valores democraticos de los excombatientes respecto a los ciudadanos corrientes. Aunque no contamos con datos para hacer una comparacion adecuada, resultaria plausible intentar una medicion mediante el uso de encuestas. A continuacion, presentamos los resultados de la medicion del componente procedimental para el mismo grupo de excombatientes.

9. Reintegracion politica: componente procedimental (13)

Las visiones procedimentales de la democracia sugieren que la calidad de la participacion ciudadana no radica en la defensa de valores particulares, sino en el seguimiento de altos estandares democraticos de comportamiento. La teoria de la democracia deliberativa ofrece el conjunto de criterios mas coherente para medir la calidad del comportamiento politico. Esta teoria asume que la discusion politica en condiciones de participacion libre e igual, respeto, intercambio de argumentos, busqueda del bien comun, y disposicion a ceder ante los mejores argumentos, impregna de validez y legitimidad las decisiones y posiciones resultantes (Cohen 1989; Habermas 1996; Steiner 2012).

La aplicacion del instrumento conocido como el Discourse Quality Index -DQI- a las transcripciones de las discusiones de los excombatientes nos permite medir que tan lejos o cerca estuvieron aquellos del ideal deliberativo. (14) EL DQI originalmente fue usado en el analisis de sesiones parlamentarias, con el fin de determinar la calidad democratica de los debates en Estados Unidos, Reino Unido, Suiza y Alemania (Steiner et al. 2004). Observadores externos al debate deben aplicar una serie de codigos a cada intervencion o acto de habla producido por cada participante. En la version expandida del DQI, para cada intervencion los codificadores deben aplicar once codigos referidos a cinco componentes basicos de la deliberacion: participacion, respeto, argumentacion, busqueda del bien comun y disposicion a ceder ante el mejor argumento. (15) Ademas, se incluyen dos indicadores adicionales que no requieren codificacion, referidos a si el participante decidio permanecer en silencio, y al tiempo de su intervencion. Un sexto componente deliberativo, sinceridad, no se incluye, dada la dificultad de operar un indicador apropiado. En el anexo a este articulo, se presentan los once indicadores del sistema de codificacion DQI y dos indicadores adicionales.

Una vez asignados codigos para todas las intervenciones, los investigadores proceden a agregarlos al nivel del individuo. En el caso de los indicadores de respeto, argumentacion, busqueda del bien comun y fuerza del mejor argumento, los codigos finales corresponden a la intervencion mas idealmente deliberativa alcanzada por el participante. Tal criterio asume que en la vida real no toda intervencion debe explicitamente contener lenguaje respetuoso, argumentacion sofisticada, orientacion al bien de los demas, o a principios abstractos, ni valoracion de lo dicho por otros. De forma complementaria, en los indicadores de participacion, respeto y orientacion al bien propio, los codigos finales corresponden a la intervencion menos deliberativa, reflejando asi la incapacidad del participante de abstenerse de comportamientos no ideales. La tabla 3 muestra el resultado de la codificacion aplicada.

Aunque el dato no se incluye en la tabla 3, solo cuatro participantes se quejaron por interrupciones -2%-, lo cual sugeriria que las discusiones fluyeron sin mayores constrenimientos, pese a que una tercera parte de los participantes decidio permanecer en silencio.

?Se comportaron los excombatientes de acuerdo con el ideal deliberativo de respeto mutuo? Solo seis participantes usaron lenguaje irrespetuoso -3%-, por lo que el indicador sugeriria un comportamiento altamente deliberativo. Sin embargo, solo seis participantes hicieron explicito uso de lenguaje respetuoso respecto a sus companeros o sus argumentos. ?Como explicar este resultado? Sin duda, los excombatientes fueron lo suficientemente cuidadosos de no referirse de forma individual a los demas o sus argumentos en una forma irrespetuosa o respetuosa. Esta situacion describe una especie de interaccion cauta, quiza generada por la falta de confianza, empatia, sensacion de seguridad o reconocimiento mutuo. En este contexto, se explica la imposibilidad de codificar la reciprocidad entre los participantes, la cual hace parte de los indicadores originales del DQI. No podemos concluir si el comportamiento de los excombatientes fue muy deliberativo, o no, pero podemos reconocer su capacidad para restringir expresiones no deliberativas.

?Que tan sofisticados fueron sus argumentos? Es destacable que aproximadamente dos terceras partes de los excombatientes expresaron una opinion apoyada en ejemplos o formas de justificacion razonada. Dado que no se les pidio elaborar argumentos sofisticados al compartir sus propuestas, podemos inferir con confianza que las justificaciones emergen de manera natural en contextos de discusion politica como nuestras mesas de deliberacion. Ademas, el 47% de los participantes apelo a argumentos racionales, lo que indica que el intercambio racional, aunque no es de uso mayoritario, esta lejos de ser escaso.

Examinemos ahora si los participantes estaban motivados por la busqueda del bien comun. Los indicadores de la tabla 3 muestran una tendencia muy informativa sobre el contenido de sus justificaciones: resultan mas infrecuentes las referencias al bien de otros grupos que al bien propio, y es incluso mas infrecuente encontrar referencias al bien comun o a principios abstractos. Desde una perspectiva deliberativa, debemos concluir que las tendencias egoistas de los excombatientes distan de la situacion ideal.

Por ultimo, queremos saber si los participantes estuvieron dispuestos a ceder ante el mejor argumento. Ningun excombatiente modifico su opinion durante las discusiones, aunque el 16% de ellos valoro explicitamente el valor de los argumentos de otros. En ningun caso estas referencias fueron mas alla de unas pocas palabras. Vemos que el DQI no detecto ningun efecto de los argumentos escuchados en las posiciones de los participantes.

El resultado mas importante del analisis multivariado es la pertinencia de las reglas de discusion. Entre quienes se pidio tratar de llegar a consensos en sus discusiones, se hallo un numero significativamente mas alto de argumentos razonados, y un numero menor de ejemplos y anecdotas, que entre quienes se pidio hacer una votacion al final de las discusiones sobre las propuestas por ser incluidas en un documento. La distribucion se presenta en la tabla 4.

Adicionalmente, el analisis multivariado de los datos recogidos ha identificado algunos factores asociados con un mejor desempeno deliberativo. Por ejemplo, una mayor edad, mayor nivel de educacion y mas anos tras la desmovilizacion favorecen la probabilidad de que el excombatiente intervenga, en lugar de que permanezca en silencio. Respecto a factores psicologicos, una disposicion dogmatica, entendida de manera generica como la obediencia ciega a la autoridad jerarquica de un colectivo, esta asociada a menores referencias al bien de otros. Por el contrario, una disposicion democratica y pluralista esta asociada a una mayor probabilidad de usar argumentos y ejemplos para justificar una opinion. El estudio muestra ademas que los sesgos frente a grupos rivales no afectan los niveles de deliberacion; es decir, comportarse de forma deliberativa no depende de si se discute con antagonistas. Y la ambivalencia en las respuestas, definida como no estar de acuerdo o en desacuerdo, o no poder elegir entre opciones diversas, esta asociada a peores niveles de percepcion sobre niveles de deliberacion, lo cual indica, quizas, una relacion entre el escepticismo y una baja apreciacion del ejercicio de debate. Por ultimo, la comparacion de actitudes frente a la faccion rival antes y despues de las discusiones senala que no existe ninguna relacion entre los elementos deliberativos y la ocurrencia de fenomenos negativos como la polarizacion (Ugarriza 2012).

La repeticion de ejercicios de deliberacion similares con ciudadanos corrientes permitira en el futuro construir una linea de base para comparar el comportamiento de quienes se reintegran politicamente.

10. Implicaciones

La principal implicacion de los resultados antes expuestos es la evidencia de que la deliberacion es posible, incluso, entre quienes han estado acostumbrados al uso de la violencia como mecanismo de administracion de sus diferencias. Se trata, sin embargo, de resultados obtenidos en condiciones especificas, en las cuales seria esperable reproducirlos. Aun sin presencia de un moderador, los excombatientes de grupos de guerrillas y paramilitares presentan de manera espontanea niveles de participacion y argumentacion cercanos al ideal deliberativo. Por el contrario, su comportamiento respecto a su apelacion mas alla del interes propio, o en cuanto a reconocer valor en los argumentos de los demas, esta lejos del ideal.

Pese al efecto observado de las reglas de discusion sobre el nivel de argumentacion de los participantes, el analisis aqui presentado no aborda en profundidad preguntas que apuntan a explicar tambien como factores demograficos o psicologicos afectan su comportamiento. Las sugerencias incluidas en la seccion anterior a este respecto solo representan por ahora matices adicionales a lo que quiza deberiamos esperar de futuras mesas de deliberacion entre excombatientes en proceso de reintegracion. Ademas, cabe esperar que futuras investigaciones iluminen sobre los efectos de la participacion politica en este tipo de escenarios, en cuanto a actitudes y comportamientos posteriores de los individuos. Existen indicios de que la discusion politica entre grupos con niveles importantes de hostilidad, actitudes negativas o diferencias ideologicas no conduce en el corto plazo a un acercamiento de posiciones, y en algunos casos puede producir una mayor polarizacion. Valdra la pena, por ello, precisar la manera en que puede armonizarse la disputa politica con la aceptacion de las reglas democraticas en escenarios de postconnicto.

En el caso de la reintegracion politica, escenarios semiformalizados y sin interferencia de autoridades, cobijados por un minimo de reglas de discusion e interaccion provistas por un agente externo, ofrecen la oportunidad de generar experiencias politicas positivas entre excombatientes. Los esfuerzos colectivos de autocontrol de comportamientos indeseados -como en el caso del uso de lenguaje irrespetuoso- y de intercambio de argumentos respecto a problemas publicos tienen el potencial de generar cambios en el repertorio de respuestas de los excombatientes: es posible expresar y tramitar posiciones divergentes con la contraparte respecto a un problema politico, de una manera democratica y deliberativa. Si bien no hay forma de garantizar que esta sea la opcion preferida en futuros encuentros, estas experiencias amplian la probabilidad de que sus respuestas sean distintas al uso de la fuerza y la negacion del otro.

Este tipo de experiencias deliberativas entre facciones hostiles representa ademas una oportunidad para operar las ideas de reconciliacion politica y de profundizacion de la democracia. En el caso de la reconciliacion politica, por ejemplo, las mesas de deliberacion son una oportunidad para promover comportamientos que implican un reconocimiento minimo del otro como interlocutor en la discusion de problemas dentro de una comunidad politica dividida. La aproximacion politica aligera las demandas de conceptos mas amplios de reconciliacion, y puede representar un escenario util de acercamiento, antes de promover metas mas ambiciosas como el cambio de actitudes entre grupos antagonistas. Simultaneamente, el involucramiento de ciudadanos corrientes en ejercicios de deliberacion sobre estos temas, y la creacion de mecanismos de comunicacion entre estas mesas y partidos politicos y representantes de instituciones, constituyen en conjunto un horizonte de democratizacion y construccion de paz en los niveles individual y grupal.

Por ultimo, los avances empiricos aqui presentados permiten retroalimentar y ampliar la manera en que se abordan los problemas politicos del postconflicto desde el punto de vista normativo. En particular, el exito en el intento de poner a facciones rivales a discutir democraticamente sobre un futuro comun muestra una manera practica en la que se puede impulsar la construccion de paz desde espacios de postconnicto. La promocion y difusion de mesas deliberativas como espacios de opinion y confrontacion democratica permitiran generar un aprendizaje social y cientifico sobre como promover una cultura politica democratica mas profunda y mejor preparada para manejar las secuelas del conflicto y la polarizacion.

Anexo. Indice de Calidad del Discurso (DQI) expandido

Participacion (tipo)

1. El participante intervino en la discusion.

2. El participante permanecio en silencio.

Participacion (tiempo)

Extension de la intervencion en segundos.

Participacion (restricciones)

1. El participante indica verbalmente o por lenguaje corporal que esta siendo restringido por el comportamiento de otros participantes (interrupciones, conversaciones privadas, lenguaje corporal -como hacer caras, bostezos-, etcetera). 2. El participante puede hablar sin restricciones.

Participacion (naturaleza)

1. Interrupcion: el participante interrumpe a otro participante.

2. Acto regular de discurso: todos los demas discursos.

Respeto (lenguaje inapropiado)

1. El participante usa lenguaje inapropiado para atacar a otros participantes de una manera personal. Incluye tambien lenguaje levemente inapropiado, no solo frases como "usted es un mentiroso", sino tambien frases como "usted parece un poco confundido".

2. El participante usa lenguaje inapropiado para atacar los argumentos de los otros participantes pero se abstiene de ataques personales. Aqui tambien se incluye lenguaje levemente inapropiado, no solo frases como "este argumento es estupido", sino tambien frases como "este argumento es un poco debil".

3. No hay uso de lenguaje inapropiado.

Respeto (lenguaje respetuoso)

1. El participante usa lenguaje respetuoso hacia otros participantes y/o sus argumentos. Incluye tambien lenguaje moderadamente moderado, no solo frases como "su argumento es realmente brillante", sino tambien frases como "su argumento no esta mal".

2. No hay uso de lenguaje respetuoso.

Respeto (escucha)

1. El participante ignora los argumentos y preguntas que le hacen otros participantes.

2. El participante no ignora los argumentos o preguntas de los otros participantes pero los distorsiona.

3. El participante no ignora los argumentos y preguntas de los otros participantes, y se refiere a ellos sin distorsion.

Nivel de justificacion de argumentos

1. El participante no presenta opiniones o argumentos respecto a una propuesta de accion (meramente pregunta u ofrece informacion sobre el tema).

2. El participante solo dice que X deberia, o no, hacerse, que es una idea maravillosa o terrible, etc., pero no sustenta su posicion.

3. El participante justifica solo con ejemplos o ilustraciones por que X deberia hacerse, o no.

4. El participante da al menos una razon Y por la cual X deberia hacerse, o no.

Contenido de justificacion de argumentos (grupo propio)

1. Al justificar su posicion, el participante se refiere a costos o beneficios para su propio grupo, sector, familia, etcetera.

2. El participante no se refiere a costos o beneficios para el grupo propio.

Contenido de justificacion de argumentos (otros grupos)

1. Al justificar su posicion, el participante se refiere a costos o beneficios para otros grupos, sectores, individuos, etcetera.

2. El participante no se refiere a costos y beneficios para otros grupos.

Contenido de justificacion de argumentos (bien comun)

1. Al justificar su posicion, el participante se refiere a costos o beneficios para la sociedad, la comunidad, los sectores relevantes para la discusion, o una porcion amplia de ellos.

2. El participante no se refiere a los costos y beneficios para todos.

Contenido de justificacion de argumentos (principios abstractos)

1. Al justificar su posicion, el participante se refiere a principios abstractos sin mencionar grupos (por ejemplo, "necesidad de justicia social", "necesidad de calidad de vida", "necesidad de paz").

2. El participante no se refiere a ningun principio abstracto.

Fuerza del mejor argumento

1. El participante indica un cambio de posicion. Sugiere que la razon para cambiar son los argumentos oidos durante la discusion.

2. El participante indica un cambio de posicion. No se refiere a argumentos oidos durante la discusion.

3. El participante no indica un cambio de posicion, pero reconoce el valor de otras posiciones oidas durante la discusion.

4. El participante no indica un cambio de posicion, y no reconoce el valor de otras posiciones oidas durante la discusion.

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[110.] Zeeuw, Jeroen De, ed. 2007. From soldiers to politicians: Transforming rebel movements after civil war. Boulder: Lynne Rienner.

(1) Esto no quiere decir que en caso de victoria militar no puedan presentarse elementos de construccion de paz, tales como comisiones de verdad, reconstruccion, atencion a victimas, etcetera.

(2) El riesgo mas visible de fracaso de los procesos de reintegracion es el regreso de los excombatientes a los mercados ilegales de violencia. Por ello, parte de la literatura sobre DDR se ha dedicado recientemente al analisis de como evitar que los excombatientes se conviertan en un problema de seguridad en las sociedades de postconflicto (Schafer 2007; Nussio 2011 y 2012; Muggah 2009; Suhrke y Berdal 2011; Alden, Thakur y Arnold 2011; Themner 2011).

(3) En Colombia, el programa de la Agencia Colombiana de Reintegracion (ACR) sigue este mismo enfasis en la reintegracion social y economica, con atencion especial a la rehabilitacion fisica y psicologica, y el trabajo con comunidades.

(4) Una version ampliada de los resultados de esta investigacion se encuentra en Ugarriza (2012).

(5) En Bogota, a diferencia de los demas municipios del pais, era posible contar con un numero suficientemente alto de exguerrilleros y exparamilitares de forma simultanea, y provenientes de todas las regiones de Colombia.

(6) No se produjo ningun episodio de violencia en las veintiocho sesiones aqui analizadas.

(7) Los indicadores de contraste son edad, genero, grupo armado, educacion, clase social, tendencia politica familiar, zona de nacimiento, zona de operacion, ano de desmovilizacion, acuerdo con grupo armado, partisanismo, pluralismo, tolerancia, actitud frente a grupos de izquierda, actitud frente a grupos de derecha, hostilidad frente a grupos de izquierda y hostilidad frente a grupos de derecha. Solo se encontro una diferencia estadisticamente significativa: quienes participaron en las mesas presentaban una tendencia mayor al acuerdo con las ideas politicas de su exgrupo armado. En los calculos del analisis, se uso la tecnica de correccion de Heckman para eliminar esta fuente de sesgo.

(8) Los participantes en las mesas de deliberacion solo asistirian a una sesion obligatoria de reintegracion en el mes, en lugar de dos.

(9) Nuestra muestra representa el 18% del total de 3.665 excombatientes en proceso de reintegracion en Bogota en el momento de la recoleccion de datos, en diciembre de 2008. Un 15% de participantes en la muestra son mujeres, comparado con el 16% de la poblacion en Bogota y en Colombia. Un 66% tienen entre 25 y 50 anos, comparado con el 76% en Colombia y una cifra estimada similar en Bogota. El 88% estaba inscrito en estudios de secundaria o primaria, comparado con el 89% en Colombia y 92% en Bogota. Ademas, nuestra muestra se divide en 59% exguerrilleros y 41% exparamilitares, comparada con 64% y 36%, respectivamente, en Bogota.

(10) La escala de medicion va de 5 a 30, sin transformacion a escala 1-10. El grafico se presenta con simulacion de la curva normal.

(11) En el analisis no parametrico, obtenemos chi cuadrado = 5,094, p = 0,078.

(12) El analisis de varianza entre grupos arroja un F = 1,60 p = 0,207. El analisis t de diferencia de medias arroja identico resultado.

(13) Aunque 385 participantes aceptaron sentarse en mesas, las discusiones de un grupo de 43 de ellos no pudieron ser audiograbadas, y, por tanto, no se cuenta con datos para su analisis procedimental. Se trata de un inconveniente aleatorio y tecnico que no implica riesgos de sesgo.

(14) El DQI es actualmente el estandar evaluativo mas usado en el mundo para medir los niveles de deliberacion, e incluye indicadores de participacion, respeto, justificacion, busqueda del bien comun y fuerza del mejor argumento. Ejemplos de su aplicacion incluyen Steiner (2012) y Steiner et al. (2004), Caluwaerts (2011), Ugarriza (2012), Fernandez (2012) y Roger y Schaal (2012).

(15) Idealmente, los codigos asignados por los observadores a cada intervencion se someten a tres tipos de tests de confiabilidad: la tasa de acuerdo entre codificadores, la correlacion de rangos de Spearman (rs) y el alfa de Cronbach (a). Estos tests requieren que dos codificadores independientes asignen codigos a todas las intervenciones. En el analisis aqui presentado, los codigos fueron aplicados por el autor y la profesora asistente del proyecto, Liliana Mesias.

(16) A excepcion del primer indicador, los porcentajes corresponden a los 227 participantes que hablaron durante las discusiones. No se evalua el nivel de deliberacion de 115 excombatientes que decidieron permanecer en silencio.

Juan Esteban Ugarriza

Universidad del Rosario

Juan Esteban Ugarriza es doctor en Ciencia Politica de la Universidad de Berna (Suiza). Curso una maestria de Historia, Paz y Resolucion de Conflictos en la Universidad de Carolina del Norte. Sus areas de interes academico son la profundizacion de la democracia en escenarios de conflicto y postconflicto. Sus trabajos han sido publicados en revistas como el Journal of Conflict Resolution, el International Journal of Conflict Management y el Journal of Public Deliberation. Actualmente es profesor de carrera en la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad del Rosario. Correo electronico: juan.ugarriza@urosario.edu.co

Recibido: 21 de agosto de 2012

Modificado: 22 de noviembre de 2012

Aprobado: 10 de febrero de 2013

DOI: http://dx.doi.org/10.7440/colombiaint77.2013.06

Este articulo recoge parte de la investigacion doctoral del autor en la Universidad de Berna, Suiza.
Tabla 1. Caracteristicas demograficas

EDAD                        %

18 a 25 anos             30,3
26 a 35                  47,8
36 a 50                  18,6
51 o mas                  3,3
Total                   100,0
N(valido)= 541; = 30,5; s = 8,030

ANOS DE EDUCACION           %

Cero                      4,7
1 a 5                    42,0
6 a 11                   46,4
12 o mas                  6,9
Total                   100,0
N(valido)= 566; = 6,38; s = 3,520

ZONA DE OPERACION           %

Costa Atlantica          10,2
Costa Pacifica            7,2
Centro Norte             16,0
Centro Sur               19,8
Llanos                   46,8
Total                   100,0
N(valido)= 374; s = 1,347

GENERO                      %

Hombre                   84,2
Mujer                    15,8
Total                   100,0
N(valido)= 545; s = 0,364

ZONA DE NACIMIENTO          %

Costa Atlantica          23,0
Costa Pacifica           7,79
Centro Norte             19,0
Centro Sur               31,1
Llano                    19,0
Total                   100,0
N(valido)= 321; s = 1,433

ANO DESMOVILIZACION         %

2003                     14,2
2004                     15,8
2005                     17,8
2006                     30,0
2007                     16,0
2008                      6,2
Total                   100,0
N(valido)= 437; s = 1,447

Fuente: elaboracion del autor a partir de datos
del proyecto "Deliberacion en
sociedades divididas: ex combatientes en
Bogota 2006-2010" de Colciencias

Tabla 2. Pluralismo

?CON CUAL OPINION ESTA MAS DE ACUERDO?                          %

"Es bueno que la gente tenga diferencias politicas"          15,4
"Es bueno que la gente no tenga diferencias politicas"       64,2
No puedo elegir                                              20,3
Total                                                       100,0
N(valido)= 245; s = 0,597

?QUE TAN FUERTE SOSTIENE ESA OPINION?                           %
Con fuerza                                                   59,9
Sin fuerza                                                   14,6
No lo se                                                     25,5
Total                                                       100,0
N(valido)= 267; s = 0,859

Tabla 3. Niveles de deliberacion (16)

PARTICIPACION (TIPO)              %

No hablo                       33,6
Hablo                          66,3
Total                         100,0

ARGUMENTACION                     %

No argumento                   33,5
Ejemplos                       19,4
Razones                        47,0
Total                         100,0

APELACION AL BIEN COMUN           %

Si                             28,2
No                             71,8
Total                         100,0

LENGUAJE IRRESPETUOSO             %

Si                             2,64
No                            97,36
Total                         100,0

APELACION AL BIEN PROPIO          %

Si                             55,1
No                             44,9
Total                         100,0

APELACION A PRINCIPIOS            %

Si                             15,9
No                             84,1
Total                         100,0

LENGUAJE RESPETUOSO               %

Si                             97,3
No                             2,64
Total                         100,0

APELACION AL BIEN OTROS           %

Si                             30,8
No                             60,2
Total                         100,0

FUERZA DE MEJOR ARGUM.            %

Si                             16,3
No                             83,7
Total                         100,0

Fuente: elaboracion del autor a partir de datos
del proyecto "Deliberacion en sociedades divididas:
ex combatientes en Bogota 2006-2010" de Colciencias

Tabla 4. Argumentacion versus reglas de discusion

A. MUESTRA GLOBAL

                        VOTO    CONSENSO
Argumentacion
No argumento            42,3       39,1
Ejemplos                28,8        4,4
Razones                 28,8       56,5
Total                   100,0     100,0
N(valido)= 98; chi cuadrado = 12,973, p = 0,002

B. EXGUERRILLEROS
                        VOTO    CONSENSO
Argumentacion
No argumento            36,0       47,1
Ejemplos                36,0        5,9
Razones                 28,7       47,1
Total                   100,0     100,0

C. EXPARAMILITARES
                        VOTO    CONSENSO
Argumentacion
No argumento            47,4       34,8
Ejemplos                21,0        4,3
Razones                 31,6       60,9
Total                   100,0     100,0

Fuente: elaboracion del autor a partir de datos del
proyecto "Deliberacion en sociedades divididas: ex
combatientes en Bogota 2006-2010" de Colciencias
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Author:Ugarriza, Juan Esteban
Publication:Revista Colombia Internacional
Date:Jan 1, 2013
Words:12149
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