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La contradictoria inmortalidad de Hernan Cortes.

La imagen del conquistador espanol ha cambiado segun los valores de cada epoca. Ha sido lo mismo un apostol del cristianismo que el responsable de un genocidio. Se le ha celebrado y demonizado con similar impetu. Para ver mas alla de su leyenda es necesario entender la naturaleza de sus mascaras.

"Porque hay tanto que decir de sus proezas y animo invencible, que de solo ello se podria hacer un gran libro." Estas palabras sobre don Hernando Cortes marques del Valle, escritas por uno de los primeros franciscanos en Mexico, Toribio de Motolinia, en su Historia de los indios de la Nueva Espana, resultaron ser mucho mas clarividentes de lo que el fraile pudo haberse imaginado.

Mientras Motolinia redactaba su profecia, Hernan Cortes (1485-1547) aun se encontraba vivo y su secretario-capellan, Francisco Lopez de Gomara, se hallaba en ciernes de escribir el libro que, impreso una decada despues bajo el titulo Historia de la conquista de Mexico, iniciaria la leyenda del famoso conquistador. Partiendo de las Cartas de relacion que el mismo Cortes dirigia al rey, Gomara sento las bases de una tradicion literaria que combinaba una narrativa sobre la guerra entre espanoles y aztecas de 1519 a 1521, presentandola como una gloriosa y predestinada conquista de Mexico, con el relato de la vida del conquistador, escrito como una hagiografia de culto al heroe. De ese modo, el libro de Gomara y la segunda y la tercera Cartas de relacion de Cortes quedaron como la raiz de cuyo tronco emergen todas las ramas de la narrativa tradicional de la conquista.

Periodicamente han surgido brotes de intensa popularidad, pero la notoriedad esencial del tema se ha mantenido profundamente arraigada durante cinco siglos. Son pocos y espaciados los intentos serios de desarraigar la leyenda o de ver "mas alla" de ella (para citar el subtitulo de una biografia reciente: Hernan Cortes. Mas alla de la leyenda, de Christian Duverger); casi todos los libros han buscado exaltar o demonizar, celebrar al heroe o denunciar al antiheroe. Para poder ver "mas alla de la leyenda", primero se debe entender su naturaleza. Para tal fin, la siguiente discusion rastrea el desarrollo postumo de Cortes como un Cesar y un Moises, como heroe y antiheroe. Estos dos ultimos son dos caras de la misma moneda, pues la imagen de antiheroe se ha inclinado a mantener el mito de Cortes mas que a socavarlo o destruirlo. Hacia el final de este ensayo, identifico dos cualidades miticas de Cortes que sustentan su leyenda; dejarlas en suspenso puede llevar a un entendimiento mas profundo del Cortes historico y de la epoca de la guerra entre espanoles y aztecas de 1519 a 1521.

CESAR

El lema que escogio Cortes para su escudo de armas era Judicium Domini aprehendit eos et fortitudo ejus corroboravit brachium meum ("El juicio del Senor se apodero de ellos y su poder fortalecio mi brazo"). Tomada de un recuento del asedio y toma de Jerusalen, escrito por Tito Flavio Josefo, la frase implica que Cortes habia sitiado y capturado una segunda Jerusalen. La referencia refleja la autoasumida y exaltada nocion de que sus acciones en Mexico fueron divinamente guiadas, de que su papel era el de un cruzado universal. Tambien refleja la tendencia espanola, comun en los primeros siglos de la Edad Moderna, a comparar los logros de la Espana imperial con los de los antiguos griegos y romanos.

Dentro del esquema mayor surgio un especifico leitmotiv donde se comparaba a Cortes con Julio Cesar. Cortes nunca hizo tal afirmacion. El proposito de sus Cartas era, despues de todo, mostrar su lealtad inquebrantable a un rey que, como emperador del Sacro Imperio Romano Germanico, era el Cesar del momento. Pero los clerigos e intelectuales que durante los ultimos anos del conquistador formaban en Espana la faccion en favor de Cortes, y contra Bartolome de las Casas, resaltaban tres supuestas similitudes: ambos eran generales excepcionales; los dos eran figuras literarias incomparables por haber registrado detalladamente sus mas grandes campanas (las Cartas de relacion, de Cortes; La guerra de las Galias, de Cesar), y ambos poseian una vision administrativa, que guiaba los mundos mexicano y romano, respectivamente, hacia nuevos horizontes. Las comparaciones no se limitaban a Julio Cesar (en su oda a Cortes de 1546, por ejemplo, Francisco Cervantes de Salazar tambien lo comparo con Alejandro Magno y con san Pablo), pero era la referencia al Cesar la que predominaba.

El paralelo entre Cortes y Cesar permanecio por siglos. A Cortes se le presentaba, dentro y fuera del mundo espanol, como modelo de un Cesar moderno. Por ejemplo, en su History of the conquest of Mexico, by the celebrated Hernan Cortes (publicado por primera vez en 1759 pero reimpreso docenas de veces hasta entrado el siglo XX), W. H. Dilworth buscaba cultivar y entretener a "la juventud britanica de ambos sexos". El libro afirmaba contener "un detallado recuento, fiel y entretenido, de todas las impresionantes victorias de Cortes" y una historia "abundante en pinceladas de Generalato y las mas refinadas maximas sobre politica civil". Desde Dilworth y William Prescott hasta los autores modernos (que han dedicado libros enteros a contrastar a Cortes con Cesar o con Alejandro Magno), Cortes ha salido generalmente bien librado en las comparaciones con los generales antiguos, segun la evaluacion de sus criterios de logistica militar, vision de gobierno o justificacion moral. Para el biografo mexicano del conquistador, Mateo Solana (Don Hernando Cortes, marques del Valle de Oajaca, 1938), Julio Cesar estaba mucho mas motivado por sus propios intereses que Cortes: el espanol no solamente fue glorificado, sino santificado, considerado un "epico boxeador" y un "cruzado mistico" que encarno mucho mas a su epoca que a sus propias ambiciones.

MOISES

Siguiendo la logica de la leyenda de Cortes, la desunion politica entre los mesoamericanos ha sido considerada, tradicionalmente, como un logro del conquistador, aunque se cuestiona si su estrategia de "divide y venceras" se debe mas a la influencia de Julio Cesar, a la de Cesar Borgia y Maquiavelo o a la de la Biblia. Inevitablemente, el elemento cristiano (el "cruzado mistico" de Solana) le dio a Cortes una ventaja moral sobre cualquiera de las otras posibles influencias (sin incluir la Biblia). Asi, empezando con los relatos mas antiguos sobre la conquista, escritos por los franciscanos y otros eclesiasticos, Cortes fue presentado como la version piadosa de un general clasico, superior a los antiguos, porque llevaba consigo la verdadera fe.

"No quiero aminorar el valor de los romanos --escribio Diego Valades en 1579--, sin embargo, hay que exaltar con mayores alabanzas y con nuevas y esclarecidas palabras el inaudito valor de Hernan Cortes, y de los religiosos que llegaron a estos nuevos mundos." Comparando las posesiones del Imperio romano con "la parte de las Indias que ha venido a manos nuestras, es esta infinitamente mayor que aquellas". Sin embargo, para Valades no solo era una cuestion de tamano. El logro cortesiano fue de caracter religioso y lo que puso, "por tanto, de manifiesto su valor el bueno de Cortes" fue la manera en que el y los primeros frailes destruyeron templos, expulsaron sacerdotes y prohibieron "diabolicos sacrificios". De este modo, fueron su naturaleza, magnitud y velocidad las que convirtieron a la empresa en "la mas heroica" (Retorica cristiana, edicion facsimilar de E. J. Palomera y traduccion de Tarsicio Herrera Zapien, UNAM/FCE, 1989).

Valades, hijo de un conquistador espanol y una mujer nahua de Tlaxcala, fue el primer mestizo en ingresar a la orden de san Francisco. Su perspectiva era tanto tlaxcalteca y colonial como franciscana. Fue uno de los primeros en articular la inventada tradicion de que, a instancias de Cortes, los tlaxcaltecas fueron los primeros en recibir el bautismo como cristianos en Mexico. Otro mestizo tlaxcalteca, Diego Munoz Camargo, tambien hijo de un conquistador espanol y madre nahua, contribuyo a este elemento esencial de la formacion de la leyenda de Cortes como un Moises. Su Historia de Tlaxcala, completada en 1592, relata la reunion de Cortes con los cuatro gobernadores de Tlaxcala, en medio de la guerra entre espanoles y aztecas. En aquel encuentro, Cortes pronuncio un sermon en el que confesaba que su autentica mision en Mexico era la de traer la verdadera fe. Explicando el cristianismo y sus rituales, exhortaba a los senores a destruir sus "idolos", recibir el bautismo y unirse a el en una campana de venganza contra Tenochtitlan. Los senores tlaxcaltecas persuadieron a sus subditos, que luego se reunieron para celebrar publicamente un bautismo masivo, donde Cortes y Pedro de Alvarado fungieron como padrinos.

Este suceso, parte de una mitohistoria que sobrevivio hasta la modernidad, probablemente surgio de la combinacion de la historia popular tlaxcalteca y la imaginacion de Munoz. Pero se convirtio en una realidad porque colocaba, tanto a Tlaxcala como a Cortes, bajo una luz positiva y promovia a la primera como el punto de partida voluntario para el bautismo cristiano y al segundo como un agente efectivo de proselitismo. Este Cortes fue un pacificador, no un violento dominador; un conquistador espiritual que desplego la palabra, no la espada, inspirando la conversion, no imponiendola.

El fomento que hicieron los franciscanos de la idea de Cortes como el Moises del Nuevo Mundo, durante y despues de su vida, tiene tres causas. En primer lugar, los doce padres fundadores del catolicismo en Mexico eran franciscanos que llegaron, en 1524, con el apoyo de Cortes. La segunda, muchos de esos doce compartian una vision milenaria de su mision: su objetivo era la conversion de los indigenas mexicanos para el retorno de Cristo, una tarea sagrada hecha posible gracias a Cortes. Por ultimo, como la alianza entre Cortes y los franciscanos se vio obligada a competir, en Mexico, contra el clero secular y las ordenes rivales (especialmente los dominicos que se alinearon con los primeros funcionarios de la Corona enviados a gobernar la Nueva Espana), todos criticos de Cortes, los franciscanos escribian narrativas que lo elogiaban.

A traves de los siglos, autores de muchas lenguas entretejieron los hilos de la devocion religiosa de Cortes con los que mostraban evidencia de intervencion divina dentro de la historia de la conquista. El conquistador guio a los indigenas hacia la luz de manera tan efectiva que "la reverencia, i postracion de rodillas que aora hacen los indios de Nueva Espana a los sacerdotes, se la enseno D. Fernando Cortes, marques del Valle, de felice memoria" (como escribe Gregorio Garcia en 1607, en Origen de los indios del Nuevo Mundo e Indias Occidentales). En manos de autores protestantes de los ultimos siglos, el leitmotiv de Moises se transformo ligeramente: en 1904, John S. Abbot, un historiador estadounidense, lo describe como "fanatismo religioso", pero el elemento legendario esencial permanecio. Al tomar el mando de la expedicion a Mexico, Cortes asumio su "mision divina" con el celo de un "sincero, intrepido e iluso entusiasta". Su destino era "marchar como apostol del cristianismo para derribar los idolos en los pasillos de Moctezuma y levantar la cruz de Cristo". Los investigadores posteriores fueron cada vez menos aduladores, argumentando que Cortes y sus colegas eran, "en lo concerniente a la religion, simples productos de su tiempo". Pero muchos permanecieron convencidos de que el caracter y los objetivos de Cortes fueron principalmente religiosos y que ningun otro explorador o conquistador de America lo igualaba "en perseverancia y en la profundidad de su celo por la santa fe catolica" (C. S. Braden, Religious aspects of the conquest of Mexico, 1930).

HEROE

Valades resumio la empresa de conquista militar y espiritual de Cortes como maxime heroicum--"la mas heroica"--. El termino "heroe" era cada vez mas popular para describirlo desde finales del siglo xvi en adelante, vinculado a un conjunto de adjetivos que definian sus cualidades heroicas: grandioso, invencible, valeroso. Aunque algunas veces se relacionaba con lo religioso (como Moises-heroe), generalmente el proposito de tal adulacion era politico y patriotico, promoviendo la figura de Cortes como heroe nacional y fuente de inspiracion. El leitmotiv de heroe esta presente en el canon usual de fuentes de la conquista, desde Gomara hasta Madariaga, asi como en una extensa variedad de fuentes menos conocidas. Como ejemplo, Gaspar Perez de Villagra, al dirigirse al rey, menciona a Cortes como el heroe que "conquisto un mundo entero" (Historia de la Nueva Mexico, 1610).

A principios de la Edad Moderna, la poesia epica era el medio, natural y vivido, para adular a Cortes y promover su leyenda. Uno de los mejores ejemplos, tanto en su calidad de verso como en su amplia circulacion durante siglos, es la Primera parte de Cortes valeroso, y mexicana (1588) de Gabriel Lasso de la Vega, que comprende mas de nueve mil endecasilabos en los que se elogia "al gran Cortes". Seis anos despues aparecio una segunda edicion, el doble de extensa. Cinco anos mas tarde, Antonio de Saavedra y Guzman, mexicano de nacimiento y amigo de Lasso de la Vega, asumio el reto y publico su propia cronica: El peregrino indiano, en donde dedica mas de seis mil endecasilabos a promover la leyenda de Cortes, igualmente construida en torno de la narrativa tradicional de la conquista de Mexico.

Las representaciones de Cortes como heroe persistieron en el mundo protestante. Por ejemplo, para Thomas Nicholas, el traductor isabelino de la Conquista de Gomara, las "deleitables y dignas" hazanas de Cortes eran un modelo digno de ser emulado. Cualquier ingles que tuviera ambicion de descubrimiento y conquista podia aprender del caso de Cortes "como la gloria, el renombre y la perfecta felicidad no se consiguen sino con grandes penurias, esfuerzos, riesgos y peligros de muerte" (The pleasant historie of the conquest of the Weast India, now called new Spayne, 1578).

Nicholas presento a Cortes como ejemplar, pero no excepcional, entre su pueblo. De hecho, no hay nada en la introduccion a su libro que refleje los estereotipos de la leyenda negra acerca de los espanoles en America. No solamente hace eco a las alabanzas a Cortes que hallo en el texto de Gomara, sino que sugiere que algo puede aprenderse del ferreo espiritu de los espanoles en su conjunto. Insinua que los ingleses deberian emular a gente tan plena de "celoso esfuerzo" que ha construido un "grande" y "maravilloso" imperio. Un siglo y medio despues, otro traductor ingles--el de la exitosa Historia de la conquista de Mexico de Antonio de Solis--expreso una similar admiracion por los logros espanoles, sosteniendo que los ingleses deberian estar incluso agradecidos con sus rivales pues "el descubrimiento y conquista de ese nuevo mundo ha beneficiado a Inglaterra con una no pequena parte de su riqueza; y publicar las empresas de este heroe constituye un punto de gratitud, en nombre de mi pais para con tan ilustre conquistador".

La persistente percepcion de Cortes como figura heroica dentro del mundo protestante puede explicarse, en parte, por el simple hecho de que una gran historia necesita de un gran heroe y de que para finales del siglo xviii la conquista de Mexico venia ya empaquetada en una narrativa en la que Cortes era ese heroe (a veces imperfecto, pero siempre triunfante). Dentro de ese relato, Moctezuma desempenaba el papel del tragico y condenado semiheroe y Diego Velazquez de Cuellar (gobernador de Cuba y principal rival de Cortes) el de antiheroe. De este modo, no sorprende que la historia fuera tan atractiva para los poetas espanoles, que esperaban que el tema patriotico les trajera exito. Pero tambien era igual de atractivo para los pintores, poetas, compositores y escritores del Romanticismo. Los romanticos encontraron particularmente cautivador a un personaje, la Malinche, listo para ser reinventado. Se convirtio en una parte central de la historia cuando fue transformada en una especie de version femenina de Moctezuma: representante del mundo indigena mexicano que se rinde, no por debilidad o supersticion, sino por irresistibles emociones de atraccion romantica y sexual. El efecto fue el de transformar a Cortes, a su vez, en un personaje sexualmente irresistible para las mujeres, un simbolo del machismo, un heroe moderno, el "Cesar romantico", como lo llamo Jose Vasconcelos.

Cortes, el heroe romantico, pudo haber sido reconocido por los parisinos que vieron la opera de 1809 de Gaspare Spontini, Fernand Cortez, y por los europeos que vieron copias de las litografias de Nicolas-Eustache Maurin en las que se representaban escenas de la conquista de Mexico. En "Clemence de Fernand-Cortes", de este ultimo, el capitan espanol es el arquetipico heroe romantico: marcial, pero magnanimo; triunfador, tanto en la batalla como en el amor; el soldado-heroe, el macho que seduce un imperio y funda una nacion. Desde los dias de Gomara hasta los de Maurin, atravesando todo el siglo XX, Cortes ha conservado "un indiscutible lugar entre los heroes de las naciones". A traves de los siglos, las hiperbolicas evaluaciones de su heroismo han aumentado en vez de haberse disipado. Para algunos, Cortes era simplemente el "heroe" supremo; para otros, su "grandeza interna" brillaba demasiado fuerte para ser contenida. La "conquista fue una cosa de superlativos--dice Jean Descola en The conquistadors (1957)--y los hombres que participaron en ella eran superhombres", con Cortes el superhombre. Aun cuando los historiadores y escritores modernos intentaron evaluar a Cortes de manera mas equilibrada, viendolo como heroe y villano, bajo "la brillante luz y la sombra" (como lo expreso su biografo mexicano Elizondo Alcaraz, en El escorpion de oro, de 1996), ha continuado como una figura mas grande que la vida, un "verdaderamente extraordinario" y "fascinante personaje". La apologia del culto al heroe ha servido solo para darle un renovado impulso a la leyenda. En las palabras de un libro de texto estadounidense de 1968 (Men who changed the map: ad 400 to 1914, de E. Berry y H. Best): "Puede que sea imposible para nosotros, hoy en dia, aprobar a hombres como Cortes y los conquistadores, pero al menos podemos admirar su valentia, ingenio y fortaleza."

ANTIHEROE

Es la imagen del donjuan gallardo, apuesto, hermosamente vestido y despiadado de las litografias de Maurin, la que sobrevivio en el imaginario popular el tiempo suficiente como para ser interpretado por Cesar Romero en la pelicula El capitan de Castilla, de 1947. Aunque la consumacion del romance es parte de la trama, el Cortes que interpreta Romero posee el suficiente encanto para someter a un imperio. Pero, para 2015, en la serie Carlos, rey emperador, producida por Television Espanola, Cortes se habia transformado en un promiscuo depredador (incluso un uxoricida), imagen que reflejaba una creencia popular en Mexico, que se remonta al menos hasta el siglo XIX, de que el conquistador era un macho violento que habia asesinado a su esposa.

Probablemente estas dos imagenes de Cortes son dos caras de la misma moneda, pues la leyenda del antiheroe se crea, a menudo, a partir de la modificacion de las caracteristicas del Cesar-heroe del Romanticismo, para resaltar su brutalidad sobre su audacia, su crueldad sobre su astucia, el arrebato sobre la seduccion. En terminos historicos especificos son tres raices de percepcion negativa las que crearon al Cortes antiheroe: su conflicto con Diego Velazquez de Cuellar, la leyenda negra y el nacionalismo mexicano.

Este no es el lugar para explorar la primera de las tres, pero baste afirmar que la compleja, amarga y polemica relacion que Cortes mantenia con Velazquez influyo y apuntalo casi toda su vida adulta. Durante los ultimos veinticinco anos de su vida, Cortes estuvo atrapado en una colosal batalla legal y politica contra Velazquez y, a la muerte de este, contra sus aliados. Entre 1520 y 1545 se presentaron decenas de demandas privadas contra Cortes mientras su Juicio de Residencia (revision administrativa oficial por parte de la Corona) se alargaba indefinidamente. El conflicto con Velazquez estaba en el centro de una vasta telarana legal y politica cuyas numerosas insinuaciones y acusaciones resonaron a traves de los siglos, y donde podian ser alegadas nuevamente (al grado de que, en una serie de television, una escena donde Cortes asesina a su esposa pueda ser no solamente posible sino creible para el publico).

La segunda raiz del mito moderno del antiheroico Cortes es una serie de acusaciones similares en el siglo xvi que resurgieron siglos despues. Aunque Bartolome de las Casas fue uno de los mas estentoreos criticos de Cortes, durante y despues de su vida, sus mordaces acusaciones se limitaban a manuscritos en castellano y latin que no se publicaron hasta finales del siglo XIX o principios del XX. Los apologistas modernos del Imperio espanol erroneamente imaginaron a escritores protestantes de siglos anteriores utilizando a Las Casas para demonizar a Cortes; ironicamente, despues de que estos mismos apologetas inventaron la leyenda negra, las criticas del dominico se convirtieron en parte de la moderna leyenda negra de Cortes. El mito del antiheroe puede ser "esteril, anacronico y, en ultima instancia, falso" (como senala Enrique Krauze en De heroes y mitos, 2010), pero se alimenta de todo un siglo de modernas reinterpretaciones de textos anteriores y eventos, independientes del descubrimiento de la obra de Las Casas, y ha sido estimulado por ese poderoso movimiento que es el nacionalismo mexicano (su tercera raiz).

Para Ignacio Romero Vargas, el paladin mexicano que escribio Moctezuma el Magnifico y la invasion de Anahuac a mediados del siglo XIX, Cortes no era mas que un "bandido" y su invasion, "un acto de barbarie contrario a la justa ley y una violacion de las leyes de la civilizacion humana". En una epoca en que se aclama a Las Casas por prever los movimientos modernos de los derechos humanos y donde Moctezuma y Cuauhtemoc son periodicamente sujetos a intentos de rehabilitacion como heroes nacionales, algunos ven a Cortes como una especie de precursor de los monstruos y megalomanos actuales.

Durante los ultimos dos siglos, los mexicanos han tratado de reconciliarse con la conquista y el colonialismo espanol como parte del proceso de identidad nacional. Politica y culturalmente, este continuo proceso ha sido complejo, articulado en terminos sofisticados por generaciones de figuras intelectuales que van de Lucas Alaman a Jose Vasconcelos y tambien a Octavio Paz. A lo largo del camino, Cortes ha sido lanzado de un lado para el otro, denunciado y defendido de numerosas maneras, pero al final ha permanecido como una figura sumamente ambigua. Incluso los grandes muralistas de la Revolucion mexicana lo han tratado de maneras diversas: desde el sifilitico deforme de Diego Rivera hasta el desnudo de Jose Clemente Orozco, que lo plasmo como el Adan del Genesis mexicano. En el quinientos aniversario del nacimiento de Cortes, Paz comento lo paradojicos que son los sentimientos que los mexicanos tienen hacia el conquistador, que lo reconocen, al mismo tiempo, como violador y como fundador, y afirmo que "el odio por Cortes no es odio por Espana. Es odio por nosotros mismos" ("Hernan Cortes: exorcismo y liberacion"). Como lo hizo notar Felipe Solis, en el documental The conquerors (2005), Cortes es "un personaje muy controvertido" porque "para los mexicanos representa la ambivalencia, la presencia del europeo destructivo; pero tambien es el gran guerrero europeo, el conquistador". De igual modo, hasta los investigadores de habla inglesa, cuyas simpatias se inclinan hacia los aztecas, mas que hacia los conquistadores (como Benjamin Keen), han dejado escapar, a reganadientes, su admiracion por el "taimado y magistral caballero-aventurero".

En otras palabras, Cortes ha evolucionado en los tiempos modernos en un antiheroe, renuente pero constantemente admirado. Como Satan en El paraiso perdido de John Milton, o J. R. Ewing en la serie de television Dallas, es un antiheroe tan atractivo, tan central para la historia, tan necesario para la formacion de otros personajes, que es lo primero que capta nuestra atencion; al final, amamos odiarlo.

Por supuesto que el Cortes antiheroe, el monstruo moderno, no esta mas cerca de ser una figura historica creible que la de Cortes-Cesar, Moises o heroe nacional. En la cancion de Neil Young, "Cortez the killer" ("Cortes el asesino"), es, simplemente, el medio por el cual la idilica sociedad azteca es destruida, como si fuera un arma, no un hombre ("What a killer"). Cuando se escribio la cancion, la imagen de Cortes llevaba tanto tiempo asociada con la idea de destruccion que se pudo utilizar como un simbolo de perdida facilmente reconocible. De hecho, la estrofa final revela que el tema mexicano es simplemente metaforico, donde el paraiso perdido del mundo de Moctezuma representa el paraiso romantico que Young perdio con el fin de una relacion.

Prohibida al principio en la Espana franquista, el titulo de la cancion se suavizo y se cambio a "Cortez, Cortez", con lo cual se pudo distribuir. La leyenda habia llegado tan lejos como para que una cancion acerca de un diferente tipo de conquista y perdida pudiera ser el campo de batalla entre las imagenes de Cortes como Cesar romantico, como heroe nacional y como letal antiheroe. Una batalla similar, combatida durante siglos, ha sido la de sus restos, estatuas y monumentos. Comenzo con sus huesos, enterrados, cambiados de lugar y vueltos a enterrar en cada uno de los siglos posteriores a su muerte; continuo con el extrano cuento de su mausoleo en 1794 y el moderno misterio en torno a sus huesos, y ha proseguido en decadas recientes con la controversia, suscitada en 1982, alrededor de la denuncia y vandalizacion de una estatua de el, la Malinche y su hijo Martin, que tuvo que ser retirada y eficazmente escondida en la Ciudad de Mexico, asi como con la desfiguracion, en 2010, de otra de sus estatuas, colocada en 1890, en Medellin, Espana, su ciudad natal ("una cruel y arrogante glorificacion del genocidio y un insulto a los mexicanos", declararon los vandalos al periodico El Mundo).

Dentro de semejante historia subyace alguna remembranza de debate sobre la guerra entre espanoles y aztecas pero, en general, la violencia y la tragedia de la guerra se enmascaran detras de posturas politicas y disputas presentistas salpicadas, algunas veces, de involuntaria comicidad. Mientras el tema del que se habla sea Cortes (no solamente su estatus de heroe o antiheroe sino su postuma figura historica), es poco probable que el conflicto resulte en un mejor entendimiento de la guerra que lo hizo famoso e infame.

AUTOCONSERVACIONISTA

En un estudio reciente, realizado entre los ganadores de la Medalla Carnegie al heroismo, dos profesores de la Universidad de Harvard no encontraron "casi ningun ejemplo de heroes cuyo primer impulso fuera de autoconservacion pero que pudieron sobreponerse a tal impulso con la decision consciente y racional de ayudar" (E. Yoeli y D. Rand, "The trick to acting heroically"). La ultima palabra esta en el corazon de nuestra manera de entender el heroismo (ayudar a otros, salvar sus vidas) y sugiere que lo opuesto, el antiheroe, podria ser visto como un autoconservacionista. Por casi medio milenio desde de su muerte, Cortes ha sido visto como una combinacion de heroe, Moises, Cesar o antiheroe: un genial "general letrado" escogido por Dios para salvar a Espana de sus enemigos y a millones de indigenas de la condenacion eterna. En la Edad Moderna, mientras la civilizacion tomaba el lugar de la salvacion religiosa como la justificacion del imperialismo, las hagiografias de Cortes seguian saliendo de la imprenta: como el padre fundador de la Nueva Espana y padre de un hijo mestizo, representaba al progenitor civilizador del Mexico moderno. Al mismo tiempo surgio la narrativa contraria, la del antiheroe, con "Cortes el asesino", el villano mataesposas responsable de matanzas apocalipticas, mortandad epidemica y anomia cultural.

Dentro de esta historia hay dos caracteristicas esenciales de Cortes que han persistido: casi toda descripcion y representacion, independientemente del siglo y el medio del que provenga, lo muestra como excepcional, dominante y lleno de recursos. Sin embargo, si prescindimos de estas suposiciones, dos cosas se desmoronan: la heroica leyenda de Cortes y la narrativa tradicional de la conquista de Mexico. Las dos estan indisolublemente unidas y son mutuamente dependientes y explicativas. Parafraseando a Octavio Paz: para disipar el mito uno debe atacar la ideologia que lo engendro. Si Cortes deja de ser excepcional, si deja de estar en completo control, se crea un espacio (un mundo entero de espacios) en el que otras personas y otras explicaciones pueden ser descubiertas. Se puede ver a otros espanoles tomando decisiones, transformando los hechos. Los protagonistas indigenas se vuelven personajes activos, no pasivos, que guian los acontecimientos e influyen en sus desenlaces. Aquellos con un pequeno (o nulo) papel en el drama pueden pasar, periodicamente, al centro del escenario (nahuas y no nahuas, dirigentes de rango menor, "reyes" y "generales", mujeres y hombres) en formas que cambian drasticamente nuestras perspectivas y nuestro entendimiento. Otros factores explicativos, que a menudo se vieron como fenomenos secundarios que "ayudaron" a Cortes--las enfermedades epidemicas, la desunion indigena o el micropatriotismo--, pueden ahora ser reconocidos como mas centrales y humanos.

Y luego esta el asunto de la guerra misma. Divorciar la biografia de Cortes de la "conquista de Mexico" y dejar atras esta frase con la connotacion de que fue una campana que tuvo un impresionante--aunque inevitable--triunfo nos permite ver la guerra entre espanoles y aztecas como lo que fue: un terrible conflicto que se extendio por mas de dos anos, marcado por masacres contra civiles y atrocidades de todo tipo, con tasas de mortandad de alrededor de dos tercios, que afecto tanto a los invasores espanoles como a las comunidades mesoamericanas. Ciertamente, vista a traves del lente del caos impredecible de la guerra, la imagen de Cortes como excepcional, dominante y lleno de recursos es totalmente absurda, alejada de la realidad: es el retrato de un comandante ficticio en una campana imaginaria. Pero vista dentro del contexto de la guerra como realmente fue, la excepcionalidad de Cortes se reduce a un hecho pequeno pero revelador: sobrevivio. No solamente fue uno de los pocos espanoles que experimentaron la totalidad de la guerra, tambien sobrevivio a otras expediciones y campanas, para morir de causas naturales en Espana (Duverger ha afirmado que fue el unico conquistador de Mexico que lo hizo). Al final, tal vez el gran logro de Cortes fue la supervivencia. ~

Traduccion del ingles de Laura Guevara Pereda. Una version de este texto forma parte de The meeting, de proxima publicacion en Ecco/HarperCollins.

MATTHEW RESTALL es etnohistoriador y profesor de historia de America Latina en la Universidad de Pensiivania. Ha publicado, entre otros titulos, The black middle. Africans, Mayas, and Spaniards in colonial Yucatan (Stanford University Press, 2013).
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Author:Restall, Matthew
Publication:Letras Libres
Date:Dec 1, 2016
Words:5659
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