Printer Friendly

La construccion del otro en el futbol: Identidad y alteridad en los cantos de las hinchadas argentinas.

The construction of other in football. Identity and otherness in the songs of Argentinian supporters

A construcao do outro no futebol. A identidade e o outro nos cantos das torcidas argentinas

Estudios sociales del deporte: agenda y temas pendientes

Entre los anos 2009 y 2016 tuve la oportunidad de compartir con distintos grupos de hinchas una amplia gama de experiencias, tanto dentro como fuera de los estadios, que inspiraron muchas de las preguntas que fueron abordadas en mi tesis doctoral (Bundio, 2017) y que quisiera retomar en el presente articulo.

Si les preguntamos a los hinchas por los motivos que los movilizan a los estadios, su respuesta--de tan obvia que resulta para todo futbolero--se vuelve trivial: "venimos a alentar". ?Que quiere decir un hincha cuando refiere a su propia practica como aliento? ?Cuales son los sentidos que se tejen en torno a dicha practica? ?Que tipos de construcciones simbolicas se ponen en escena en el aliento? ?Por que, al alentar, se exhiben representaciones radicales del otro siempre negativizado e inferiorizado en diversas escalas morales? ?Como interpretan los hinchas cantos que son considerados como discriminatorios desde los organismos del Estado?

En Europa fueron Armstrong (1998) y Giulianotti (1999) quienes plantearon por primera vez la necesidad de recuperar el punto de vista nativo mediante el enfoque etnografico, y considerar a la violencia entre simpatizantes como socialmente significativa. En terminos generales, la perspectiva latinoamericana recupera esta mirada. La tendencia a considerar al futbol como un ritual comunitario, drama social o arena publica privilegia el estudio de los procesos de formacion de identidades socioculturales. Esta inclinacion por los temas culturales puede tener su origen en los trabajos pioneros de los antropologos Roberto DaMatta (1982) y Eduardo Archetti (1985) durante la decada de 1980, quienes han recuperado los aportes de investigadores de orientacion antropologica para enfatizar las dimensiones simbolicas, emocionales y morales sobre las que se estructura la sociedad.

Pablo Alabarces ha continuado esta tradicion e indago sobre las narrativas de la nacion mediante un analisis de los medios de comunicacion y sus modos de narrar el deporte (Alabarces, 2006). Sus aportes teoricos guiaron las primeras etnografias de hinchadas, y contribuyeron a formar y a consolidar una nueva generacion de investigadores que centraron su atencion en las subculturas de los hinchas, con enfasis en el analisis del comportamiento simbolico, de los codigos morales y de las practicas violentas. Los trabajos de autores como Veronica Moreira (2006) y Jose Garriga Zucal (2007) han tenido influencia en el resto de Latinoamerica, y contribuyeron al desarrollo de un marco teorico y metodologico util para abordar los procesos de "barrabravizacion" de las hinchadas.

A pesar de la consolidacion de los estudios sociales del deporte, los cantitos de futbol no han sido objeto de estudios exhaustivos. Quizas esto se deba a su caracter banal, que lo reviste de cierta ilegitimidad academica. Incluso el termino "cantitos" lo desacredita, en cierta forma, tanto dentro como fuera del campo. Esto puede deberse al desconocimiento de la riqueza simbolica de estos artefactos culturales y del intricado juego de los significados que son puestos en escena en el aliento.

Tambien resulta llamativo que, en alrededor de 40 anos de estudios sociales sobre deportes en Argentina, no existan trabajos importantes que problematicen la relacion entre el futbol y la discriminacion. En terminos generales, este vinculo se aborda tangencialmente en los estudios que ponen en relacion identidades sociales y deporte, sobre todo en aquellos que abordan el caracter etnico de ciertas identidades futbolisticas (Gandara, 1997; Burgos y Brunet, 2000; Ferreiro, 2003; Raanan, 2012).

Enfoque, metodos y preguntas

Eduardo Archetti sostuvo que en el futbol es posible encontrar una serie de simbolos que ayudan a las personas a pensar y categorizar sus relaciones sociales, y que esto tiene consecuencias en las maneras en que los actores sienten y perciben el mundo que los rodea. El supuesto de que por medio del futbol es posible analizar y comprender aspectos de la realidad social implica que los actores que participan del deporte son capaces de comunicar, mediante sus practicas, una vision del mundo (cosmovision) y unas orientaciones valorativas (ethos). Esta distincion entre el aspecto cognitivo y el aspecto valorativo es puramente analitica y, por otro lado, en la practica, encontramos que las representaciones del mundo social estan atravesadas por valoraciones (Archetti, 1985). Cuando los sujetos seleccionan ciertos rasgos del otro para construir una representacion de la alteridad, hay siempre implicito un juicio de valor que motiva esa seleccion (Whitley y Kite, 2010).

Aquello que los hinchas conocen como aliento constituye una performance cultural (de acuerdo con la definicion de Singer, 1972) de indole agonistica, que se desenvuelve mediante un duelo verbal y una practica corporal que buscan poner en escena una imagen idealizada del propio grupo, injuriar y burlar al grupo rival e intervenir mediante la arenga en el desarrollo del partido (Bundio, 2017). Mediante esta performance, los hinchas son capaces de escenificar moralidades y, de esta manera, reafirmar identidades sociales (Archetti, 1985).

Esta puesta en escena se da mediante distintos soportes y registros de la comunicacion, pero se expresan con mayor claridad en lo que los hinchas llaman "cantitos". Los cantitos son piezas contrahechas compuestas de una base melodica--tomada por lo general de la industria cultural--y una letra reformulada que se adapta a los propositos de presentar una imagen positiva del grupo, celebrar la pertenencia, burlar o insultar al grupo rival y alentar al propio equipo (Bundio, 2013).

Las representaciones que se exhiben en el aliento se construyen mediante una logica excluyente y polar. La seleccion de los rasgos de las imagenes del "nosotros" y de los "otros" esta guiada por orientaciones valorativas que siguen el principio de la polarizacion simbolica. De esta manera, el otro es siempre representado como una alteridad radical ubicada en el polo negativo de todas las escalas morales que son relevantes para los hinchas.

Las representaciones se organizan en torno a tres nucleos del ethos: el existencial, el grupal (cultural o historico) y el social (Archetti, 1985). A nivel existencial, el ethos se relaciona con la individualidad, el sexo o la edad, tal como lo trabajo Archetti (1985). A nivel grupal, se apoya en la construccion de sentidos vinculados a tribalismos, en este caso, la cultura del aguante (Alabarces, 2004). A nivel social, el ethos se relaciona con lo referido a la categorizacion del individuo como miembro de distintas categorias sociales que se constituyen a partir de lineas de fracturas historicas (Giulianotti, 2002).

La interpretacion de las practicas de aliento se da en el marco de una tension entre una interpretacion etic del aliento como practica discriminatoria--es decir, como violencia--y una interpretacion emic, que lo concibe como "folklore", es decir, como no violencia. Los hinchas no reconocen el caracter discriminatorio de los insultos basados en la pertenencia social porque las injurias en general forman parte de la performance del aliento y se interpretan a partir de la logica dicotomica del hinchismo (Bundio, 2017). De esta manera, para los hinchas, estos insultos no son graves y forman parte del "folklore del futbol". Esto, sumado a que el "estar alli" de la cancha constituye una situacion irreflexiva, emotiva y revestida de cierto anonimato, lleva a que los insultos esten profundamente naturalizados y arraigados en el ambito del estadio (Gandara, 1997).

Para abordar esta problematica, es necesaria una ruptura epistemologica, y plantear que toda violencia--sea esta fisica o verbal--es violencia con sentido, y que este sentido es contextual y situacional. Es necesario indagar los sentidos involucrados en estas practicas para aportar a la teoria de la discriminacion al explorar sus limitaciones frente a fenomenos culturales que "folklorizan" las practicas discriminatorias.

Los cantos de cancha constituyen relatos sociales acerca de lo social que tienen la ventaja de darse en un espacio de no censura, donde las injurias explicitas estan legitimadas. El aliento se escenifica en una arena publica y es atravesado por procesos de construccion de identidades de pertenencia. El analisis del contenido de los cantitos permite acceder a una serie de sentidos circulantes en la sociedad argentina en general. En este sentido, mi investigacion remite al estudio de las logicas particulares del fenomeno cultural del aliento, y la articulacion de estas logicas con los procesos sociales, historicos y culturales mas amplios.

Realice un analisis discursivo sobre un corpus de 500 cantos. Estos utilizan 126 melodias diferentes, que fueron creadas en diversos periodos historicos, en un rango de fechas que va desde 1925 (la "Marcha Radical" es la melodia mas antigua de las utilizadas) a 2017 ("Despacito" de Luis Fonzi es la mas reciente). (1) Estos cantos corresponden a 26 hinchadas de diversas zonas geograficas. (2)

El analisis se centro en la identificacion de formulaciones, adjetivaciones, predicaciones y atribuciones sobre los actantes del discurso. El termino actante remite a una clase de actores que constituyen objetos discursivos, caracterizados por un conjunto de atributos o rasgos en comun (Bal, 2001). Estos actantes fueron analizados a partir de las atribuciones (esencialmente, las adjetivaciones y predicaciones), nominaciones y la red de acciones actanciales que se establecen entre ellos.

Puesto que el aliento es un fenomeno de alcance nacional, des-territorializado y no anclado en comunidades de hinchas especificos--como el analisis puso de manifiesto--, los hinchas comparten un acervo cultural comun de practicas, categorias y sentidos mas alla de su ubicacion geografica y de los particularismos regionales. Por tal motivo, la metodologia empleada durante el trabajo de campo tiene paralelos con la etnografia multisituada de Marcus, ya que el objeto de estudio es producido en diferentes localidades y no necesariamente en las condiciones particulares de un grupo de sujetos (Marcus, 2001).

Buena parte de los cantitos fueron recolectados apelando a la memoria de los hinchas, mediante registros audiovisuales grabados durante las observaciones y mediante entrevistas no estructuradas. Se realizaron al menos, dos observaciones para cada hinchada, y se llevo adelante un trabajo de campo que incluyo observacion participante con la hinchada de San Lorenzo de Almagro, con la que se compartieron experiencias durante dos anos (2009 a 2010).

El aliento y los cantitos

El aliento establece en el espacio del estadio una relacion social de antagonismo entre dos hinchadas rivales, que se disputan las representaciones acerca de si mismas y de los otros. Al igual que sostuvo Barth (1976) para el caso de los grupos etnicos, las hinchadas se esfuerzan en conservar la definicion convencional de la particular situacion comunicativa en que estan involucradas, para construir entre ambas la diferencia que las separa. Las hinchadas, al poner en escena la frontera grupal, provocan un efecto de uniformidad, gracias al cual las distinciones individuales se diluyen en favor de la (aparente) homogeneidad grupal, lo cual invisibiliza las diferencias individuales, a la par que se exageran aquellos rasgos que las diferencian de otras hinchadas.

El aliento constituye ademas un espectaculo total, porque quiebra las fronteras convencionales de la representacion, al permitirles a los hinchas erigirse en actores del espectaculo (Bromberger, 2001). De esta manera, el partido de futbol se transforma en una excusa para otro tipo de comunicacion que transforma a la tribuna en un escenario performatico y que tiene a la hinchada militante (3) como su actor central. El aliento pone en juego un proceso de inclusion y exclusion que delimita las fronteras entre la propia hinchada y el resto de los actores.

El aliento tambien fragmenta el colectivo hinchada, ya que permite diferenciar entre los que cantan y los que no. De alli que cobren importancia una serie de distinciones y oposiciones al interior del propio grupo: tribuna popular-platea, hinchada-espectadores, barra-hinchas. El canto es uno de los rasgos mas significativos para la autoadscripcion y uno de los soportes de la identidad grupal. En efecto, cantar define a la hinchada, al erigirse en uno de los signos manifiestos por los cuales los actores exhiben su identidad. El aliento es publico y performatico, permite encarnar y hacer visible la abstraccion de la identidad colectiva, experimentar la pertenencia mediante un acto de communitas (Turner, 1980), diluir las distinciones individuales en favor de la unidad simbolizada (Jenkins, 1996).

En terminos de Bajtin, los cantitos son el genero discursivo privilegiado del aliento. Este configura un campo social del lenguaje al definir un estilo verbal y un contenido. Su caracteristica mas importante es que son contrahechuras; los cantos se apropian de melodias elaboradas en la industria cultural a las que se asocia una letra de autoria propia, en cuyo proceso crean un repertorio lirico en clave intertextual e intermelodica (Bundio, 2011).

En el proceso de contrahacer una cancion se da un pasaje de la industria cultural al futbol, que luego puede trascender a otros espacios, como la politica (Alabarces, 2015). Incluso, existe la posibilidad de contrahacer una contrahechura, lo que permite un pasaje de lo local a lo global mediante la apropiacion que las hinchadas de otros paises hacen de los cantitos argentinos. La mayoria de las bases melodicas que hoy se utilizan son tomadas de esos generos difusos que en Argentina se conocen como rock nacional, cumbia, cuarteto, reggaeton, jingles publicitarios, musica brasilera, rock y pop internacionales.

Tomando como criterio las distintas maneras de construir las imagenes del "nosotros" y de los "otros", es posible distinguir distintos tipos de cantitos. Los autoelogios celebran la propia pertenencia, al ubicar a la hinchada en los polos positivos de todas las escalas morales que son relevantes para el grupo, de tal forma que pertenecer es una forma de orgullo. Estos cantos plantean una relacion romantica y pasional entre el sujeto-hincha y el equipo, la institucion o la propia hinchada. Dentro de esta relacion romantico-pasional, el equipo y el club se convierten en el objeto del amor y la pasion. Los insultos y las burlas son utilizados para construir una imagen de otro a partir de ciertas dimensiones comparativas que se encuadran dentro de un esquema de valores grupales, y en las que el otro es siempre inferiorizado y negativizado. Las arengas y las amenazas comparten el uso del imperativo y suelen dirigirse al propio equipo, en el caso de los primeros; a jugadores--propios y rivales--, arbitros, policias, dirigentes o la hinchada contraria, en el caso de los segundos. Las arengas constituyeron la primera forma que adquirieron los cantitos cuando aparecieron en el futbol argentino, a principios del siglo XX. Es, ademas, la funcion primaria de los cantos, ya que a traves de ellos los hinchas intentan intervenir en el desarrollo del partido. Por ultimo, las ovaciones celebran la actuacion del propio equipo o de un jugador en particular y sirven como una muestra colectiva de agradecimiento y reconocimiento.

Desde los primeros anos del amateurismo hasta mediados de la decada del cincuenta, los cantos se transformaron de coplas populares a contrahechuras. Se inicio entonces un proceso creativo que de manera paulatina incrementaria la complejidad de estas piezas (Bundio, 2016). Este proceso se vinculo con la consolidacion historica de la hinchada militante en tanto grupo que organiza las practicas del aliento. Durante los anos setenta, se dio un pasaje de los cantos como ovaciones y arengas, a insultos y burlas. Este proceso estuvo signado por una progresiva radicalizacion de la relacion con el otro que eclosiono con la aparicion de un lexico que dio cuenta de nuevas concepciones acerca de lo masculino, el aguante, la identidad y la otredad radical (Bundio, 2016). Aparecio el termino "puto" (4) para referirse al rival, utilizado dentro de la metafora de la violacion simbolica, y el termino "puta" (5) para referirse a un jugador rival. A finales de los anos ochenta ya se utilizaba la figura del "negro villero" (6) para referirse al hincha de Boca, y en los anos noventa, esta figura devino en la del inmigrante boliviano y paraguayo. A la par que se radicalizaba la relacion con el otro, el futbol comenzo a posicionarse como identidad primaria, y el barrio-club adquirio una mayor capacidad interpeladora (Alabarces, 2000), lo que quedo ejemplificado con la aparicion de los autoelogios que celebran la pertenencia a la hinchada.

Los niveles del ethos

El aliento es una performance cultural de indole agonistica que escenifica una imagen idealizada del propio grupo, a la par que elabora una imagen interiorizada del otro. Durante la performance se da una construccion y reafirmacion de las fronteras entre dos comunidades de simpatizantes definidas por criterios de adscripcion. Las construcciones acerca del "nosotros" y los "otros" se construyen a partir de una logica de la representacion dicotomica, excluyente y polar. De esta manera, el otro es siempre presentado como una alteridad radical ubicada en el polo negativo de las distintas escalas valorativas organizadas en los niveles existencial, grupal y social.

En las rivalidades futbolisticas, no todas las categorias son utilizadas para representar la alteridad, sino que su presencia depende de la constitucion historica de la relacion entre dos hinchadas. Es posible analizar la imagen que una hinchada pone en escena a partir de las distintas formas en que construye a los otros en tanto objetos discursivos. La Tabla 1 intenta resumir las posibles representaciones de la alteridad cruzando el eje ethos--en sus tres niveles basicos--sobre el eje moral--en sus dos posibles valores opuestos--.

Si bien en el caso del eje vertical las fronteras parecen difusas, no ocurre otro tanto en el eje horizontal. No existe algo asi como una graduacion mediante la cual las representaciones del otro se van negativizando progresivamente mientras aumenta la distancia simbolica con el propio grupo. La frontera entre "nosotros" y los "otros" es clara y no admite zonas grises. Lo que puede existir es una ausencia del otro en el discurso o, en el caso de las hinchadas amigas, una inclusion del otro como un par que comparte todas las valoraciones positivas del propio grupo.

Esto no implica que a nivel interpersonal los hinchas no sean capaces de comparar socialmente su grupo con otros en una escala gradual. Ellos reconocen, en privado, que algunas hinchadas tienen mas aguante que la propia, o critican a su propia hinchada por no haber alentado lo suficiente. Pero el aliento es un discurso publico que presenta a las relaciones entre las categorias de cada nivel como excluyentes y polares. La distincion entre "nosotros" y los "otros" no parte de distinciones facticas sino de diferenciaciones construidas a partir de los rasgos que el grupo considera significativos (Barth, 1976). La logica de la representacion en el aliento lleva a la exageracion de estas diferencias significativas, de tal manera que el otro se presenta como una alteridad radical.

A pesar de su esquematismo, resulta una tabla conceptual util para analizar las distintas formas en que una hinchada construye simbolicamente a su rival. Es, asimismo, una herramienta util para comparar practicas de aliento en distintos paises o en distintas epocas. Por ejemplo, en el caso del clasico irlandes, el nivel religioso, territorial e ideologico cobra un sentido importante en la construccion de un Celtic de orientacion celta y catolica, opuesto a un Ranger de orientacion britanica y protestante. En cambio, la homofobia--como han notado varios autores--es un tema recurrente en los estadios de todo el mundo (Dunning, Murphy y Williams, 1986).

No todas las categorias tienen presencia en los cantos, sino que esta depende de la constitucion historica de la relacion entre dos hinchadas. Asi, dos hinchadas sin una rivalidad fuerte basaran sus construcciones simbolicas en el eje existencial y grupal; mientras que dos hinchadas con una rivalidad fuerte y de barrios cercanos tenderan a construir sus representaciones sobre el eje social. Resulta claro que a finales del siglo XX se incremento la violencia simbolica de los cantos, con lo cual se radicalizaron las relaciones entre "nosotros" y "ellos". Las construcciones de la otredad viraron desde los ejes etarios, sexuales y territoriales hacia los ejes etnicos-clasistas y el nivel grupal (Bundio, 2017).

Moralidades masculinas

En el aliento, los hinchas participan de la construccion de un orden y un mundo masculino, que se organiza de manera polar a partir de la dicotomia hombres-no hombres (Archetti, 1985). En este mundo varonil, tambien las mujeres pueden ser enunciadoras, pero los enunciados son del orden de lo masculino. El proceso de tribalizacion facilita la incorporacion de las mujeres a las hinchadas, pero no les brinda la posibilidad de construccion de un espacio autonomo (Alabarces, 2000). Los cantos ponen en relacion un conjunto de ideas, imagenes, sentimientos, valores y estereotipos propios de un mundo de hombres.

El ethos masculino afirma la virilidad en torno a los ejes contrapuestos de homosexual y nino. El aliento reafirma las identidades varoniles exagerando las diferencias padrehijo, "macho" (7)--homosexual, pero dejando afuera el par oposicional hombre-mujer (Binello y otros, 2000). La principal referencia a la mujer en los cantos es la categoria de "puta". En el campo metaforico del aliento, este insulto asigna a otro hombre la posicion del dominado y el humillado.

En este punto, existe una equivalencia entre las figuras de la mujer y el homosexual, ya que la inferiorizacion del otro no pasa tanto por el genero, sino por asumir o adjudicarle un rol pasivo en el acto sexual. De esta forma, la presencia de las mujeres en los estadios es negada en el proceso de construccion de un orden simbolico enteramente masculino. Esto puede deberse a que las mujeres no desafian ni cuestionan la masculinidad al no amenazar la heterosexualidad del varon (Binello y otros, 2000).

La categoria de los "no-hombres" incluye al menos dos tipos de negaciones de la masculinidad: los proyectos de hombres--los no adultos--y los homosexuales--"falsos hombres"--. Podemos encontrar ambas categorias en los cantos de todas las hinchadas. Si bien la categoria de hijo puede ser pasajera, la categoria de "puto" se concibe de manera esencializada y atemporal. El uso de la categoria "hijo" depende de la existencia de un palmares favorable a uno de los clubes en relacion con su clasico deportivo. Mientras que la categoria "puto" puede usarse indiscriminadamente.

La relacion padre-hijo y adulto-nino reafirma las estructuras jerarquicas del universo masculino. Esta concepcion involucra nociones de autonomia, independencia y capacidad de ejercer libremente la voluntad (Archetti, 1985). La metafora padre-hijo remite a una cuestion de poder y diferencia de estatus; el hijo esta sometido a la voluntad del padre, quien le niega la victoria.
   La justicia nos condena,
   esto no se aguanta mas.
   San Lorenzo pierde un hijo
   y la patria potestad. (8)


En el aliento encontramos una expresion autoritaria de la sexualidad que convierte al otro en una "anomalia" del genero. La sexualidad del victorioso se ejerce a traves de la violacion y humillacion del otro (Archetti, 1985). Detras de esta metafora existe una cuestion de poder, ya que la negacion de la masculinidad del otro se da mediante un acto de dominacion. La condicion de homosexual no es asumida, sino impuesta por la fuerza mediante el sometimiento. Se representa al otro como un ser que hace cosas en contra de su voluntad, como un ser sometido y obligado por el hombre mas fuerte a someterse.
   Despacito, despacito, despacito,
   les rompimos el culito. (9)


La categoria de "puto" se asocia ademas a concepciones acerca de la cobardia y la ruptura de los codigos de conducta de la cultura del aguante. Esto supone un vinculo entre el nivel existencial y el nivel grupal de las representaciones de la otredad. Los verdaderos hombres son aquellos que demuestran tener aguante y atenerse a codigos grupales de conducta. Aquellos que no lo hacen quedan por fuera del mundo masculino.
   No somos como esos putos de Estudiantes
   que corrio Gimnasia por la Diagonal. (10)


La cultura del aguante

Cada espacio moral define lo aceptable y lo inaceptable segun los valores del grupo, y estas construcciones son historicas y dinamicas (Fassin y Bourdelais, 2005). Podemos considerar a las hinchadas como comunidades morales (Bayley, 1971) que comparten un conjunto de valores que las distinguen y diferencian. Son estas definiciones morales las que delimitan las fronteras de la comunidad, al senalar los limites de la grupalidad y permitir los procesos de identificacion y la construccion de sentidos de pertenencia.

Para las hinchadas argentinas existen dos grandes principios que organizan no solo las representaciones, sino tambien las practicas grupales y la moralidad del grupo. Me refiero a lo que en terminos nativos se conoce como aliento y como aguante. Juan Sodo propone distinguir al "aguante-aliento" del "aguante-enfrentamiento", pero senala que son categorias fuertemente vinculadas (Sodo, 2011). El aguante-enfrentamiento es el que posee la "barra", (11) se prueba en el enfrentamiento fisico y se mide en cantidad de heridas, trapos robados o anecdotas. Por otro lado, el aguante tambien se prueba mediante la resistencia estoica y de caracter festivo, es decir, mediante el aguante-aliento.

Originariamente, aguante hacia referencia a "hacerle el aguante a", o sea, alentar al equipo pese a la adversidad. Durante los anos ochenta, el termino aguante se cargo de significados asociados con el enfrentamiento cuerpo a cuerpo, y se constituyo asi en un principio organizador de la vida grupal mediante el cual se definia un modelo ideal de hombria (Alabarces, 2004). Alentar implica ser pasional y expresar estos sentimientos, comparte con la categoria de aguante la necesidad de "poner el cuerpo" pero no ya en practicas violentas, sino para ejercer una violencia simbolica sobre el otro y para celebrar la propia pertenencia mediante la "fiesta" y el "carnaval".

El universo de las hinchadas esta atravesado no solo por una logica tragica (que podemos asociar al aguante), sino por una instancia comica y festiva (asociada al aliento). Es la combinacion de ambas facetas la que nos permite identificar rasgos asociados comunmente con el juego, entendido este como un espacio de creacion, libertad y espontaneidad (Moreira y Bundio, 2014). En este contexto, el uso de este doble registro --lo tragico y lo comico simultaneamente--produce un efecto jocoso y divertido entre los participantes. La dimension comica y la dimension tragica se enlazan en la entonacion de los cantos que exaltan la muerte (pasada o futura) del rival.
   Saturnino, Saturnino,
   Saturnino se murio.
   Le tiraron con un cano
   y el boludo cabeceo. (12)


Lo opuesto al aliento es la amargura, es decir, la ausencia de pasion, que evidencia que el contrato romantico-pasional del hincha con su club es simplemente una fachada y no una expresion real de la fidelidad y de los propios sentimientos. El sentimiento de un hincha por su club es siempre representado como esencialista, atemporal y excluyente. Los polos opuestos del eje aliento-amargura se construyen a partir de las diferenciaciones sobre lo que los hinchas consideran "la pasion".
   Rojo de Avellaneda,
   Llena una cancha antes de hacer una nueva.
   Esa tribuna es una postal
   independiente la Amargura Nacional.
   Si perdieras un estadio,
   Si te fueras a la B
   Al Glorioso independiente
   Nadie lo iria a ver.
   Fuistes el Rey de Copas
   Pero ese verso hace unos anos termino.
   Ahora te queda volver a ver
   Esos videos que son del 73.
   Yo no necesito copas, yo vivo de mi pasion,
   Esa que solo entiende el que es hincha del Ciclon.
   somos tan diferentes,
   Vos con tus copas yo me quedo con mi gente.
   Esa que alienta en cualquier lugar
   La que nos hace ser un grande de verdad.
   Yo no necesito copas, ni tampoco ser campeon,
   La grandeza azulgrana se forjo desde el tablon. (13)


En el caso del aguante-enfrentamiento, la argumentacion de los hinchas se puede resumir en "a mayor riesgo fisico, mayor aguante"; es decir, cuando un hincha pone en juego su propio cuerpo--y su propia vida--pone en escena que "se la aguanta de verdad". Lo opuesto a aguantar ya no es ser amargo, sino ser un cobarde--es decir, un "puto", un "no-hombre"--. Lo que en terminos nativos se conoce como "correr", el abandono del campo de batalla, implica dejar de poner en riesgo la propia vida.
   Cumplieron 100 anos, vinieron todos al barrio,
   vinieron tirando tiros, estaban todos cagados.
   Dejaste a un amigo como la otra vez.
   !Ay, como corriste con la Butteler!
   En tu centenario nos volvimos a ver,
   feliz cumpleanos, volviste a correr. (14)


La muerte del otro es celebrada como una muestra de aguante de la propia hinchada y de falta de "huevos" (15) del rival, lo que coloca a este en la categoria de "no-hombre" o "puto": "Esos putos que corrieron se llevaron a un amigo en el cajon". Quien no aguanta tambien busca proteccion policial, de ahi que se asocie la falta de aguante con ser policia o "vigilante". Quien no se la aguante fisicamente--es decir "mano a mano" --utiliza armas de fuego, algo que para los hinchas es moralmente condenable: "siempre corriendo siempre tirando tiros dejaste a un amigo porque sos un cagon". (16)

Categorias etnocentricas

El nivel social del ethos nuclea una serie de representaciones sobre la alteridad que se organizan en torno a un nucleo de identidad etnico-clasista. (17) Los cantos ponen en escena configuraciones de sentido gestadas en la epoca colonial y que permanecieron en los codigos culturales incorporados a los mecanismos de constitucion de hegemonias a lo largo de la historia de Argentina (Margulis y Belvedere, 1999). El aliento escenifica una serie de categorias, imagenes, sentimientos y moralidades que parten del supuesto de la superioridad racial del hombre blanco en relacion con el mestizo. La presencia simbolica de esta figura tiene fuerte influencia en nuestra cultura y nuestras relaciones sociales; interviene en los procesos de construccion social de sentido, en la evaluacion social y en las formas de apreciacion y gozo de modelos esteticos.

La presencia de estas categorias en el aliento seria impensada sin la existencia de estereotipos que ligan a una comunidad de hinchas con una de inmigrantes. Los insultos y las burlas que contienen los cantos tampoco serian efectivos sin la presencia generalizada y naturalizada de fuertes prejuicios negativos sobre estas comunidades. Estas representaciones surgen en los anos ochenta, cuando la otredad pasa a ser el otro lejano --el extranjero latinoamericano--y el otro cercano--el mestizo pobre--. El aliento construye al otro al identificarlo y hacerlo visible mediante el lenguaje.

Los cantos ponen en escena imagenes de una otredad pobre, marginada social y territorialmente, sobre la que pesa un imaginario que le atribuye una serie de caracteristicas negativas. Las representaciones sobre el otro mestizo en los cantos de cancha contribuyen al mantenimiento de una frontera etnica que, paradojicamente, parece no existir; ya que el imaginario colectivo esta anclado en el mito fundacional de la supuesta unidad etnica europea argentina.

La categoria "barrio" se recubre de fuerte capacidad interpeladora, cargada de significaciones esencialistas. Ese micro-territorio, o "guetto imaginado" (Bundio, 2017), se concibe como reserva moral y reserva de lo local frente a las tensiones desterritorializadoras (Alabarces, 2000). Es en el barrio donde las identidades nacionales son reafirmadas frente al otro inmigrante, que se imagina en barrios futbolisticamente rivales. Estas identidades locales se sustentan en representaciones de la otredad que se construyen sobre la base de ejes etnicos y de clase, ya que los hinchas rivales son imaginados como provenientes de guetos donde reside la otredad inmigrante y mestiza. Las fronteras simbolicas entre las poblaciones de inmigrantes latinoamericanos y migrantes internos son difusas. La construccion del otro como extranjero y mestizo excede toda explicacion sociohistorica y pierde cualquier anclaje con la realidad social. En una misma categoria se incluye al pobre, al migrante interno y al inmigrante latinoamericano, de tal manera que no existe una distincion clara entre estas categorias.
   Siempre te cagas
   che salteno boliviano.
   Te rajas con la vagancia,
   es chamuyo tu bandita.
   ?Vos te plantas cuando te gritan bolita?
   Te transas a la bosta, esos giles,
   cuando llega el verano.
   ?No te cansas de vivir siempre alquilando?
   Che, salteno cagon, che, salteno cagon.
   Todos te gritan "che bolita",
   todos te gritan que sos marica,
   todos te gritan "che bolita cagon". (18)


La oposicion entre un enunciador que se imagina europeo y blanco y un sujeto representado como latinoamericano y mestizo esta atravesada por todo un conjunto de evaluaciones y valoraciones que conforman un cuadro en el que se manifiesta claramente que las costumbres, los modales, la vestimenta, el lenguaje, la higiene, las comidas, los pasatiempos y hasta los gustos musicales estan asociados a ciertos tipos de cuerpos y clases sociales (Bundio, 2017). Consumos como la cumbia villera, alimentos y bebidas de segundas marcas--en pocas palabras, los consumos populares--son pensados como vulgares.
   soy de san Lorenzo, vago y atorrante,
   me gustan los Rollings y los estimulantes.
   Vos sos un bostero, negro de la villa,
   porque a vos te gusta Ricky Maravilla. (19)


Las nociones sobre la higiene senalan que lo sucio esta siempre por fuera de las fronteras del propio grupo, como algo ajeno, vulgar y escatologico. La frontera simbolica entre las hinchadas es tambien un limite entre lo limpio y lo sucio, donde la suciedad es asociada a otredades que son construidas como impuras. La categoria de suciedad aparece en adjetivaciones, en las expresiones escatologicas y mediante la construccion de un territorio sucio, pero a la vez proximo.
   son la mitad mas uno,
   son de Bolivia y Paraguay.
   Yo a veces me pregunto,
   che negro sucio, si te banas.
   Boca que asco te tengo,
   lavate el culo con aguarras. (20)


Lo interesante de este proceso de construccion de otredades a partir de argumentos socioeconomicos, politicos y geograficos es que se recurre la figura del inmigrante para representar al otro como un sujeto inferior en lo social, economico y cultural. Las villas son interpretadas desde una ideologia etnocentrica, que las concibe como espacios de marginalidad.

Desde el punto de vista del enunciador, la propia identidad se construye tanto respecto del nivel inferior ("villero") como del nivel superior ("cheto") de la estructura de clases. De forma tal que la dicotomia que opera detras de estas imagenes no es la de pobre-rico, sino la de "barrial"-"cheto" y "bamal"-"villero". (21)
   Hay una banda en la Entre Rios
   todos amargos todos pechos frios.
   Una va al shopping, la otra vende frutas
   van a la Lerma, siempre con la yuta.
   sos cagon, sos cagon, Cuervo y Albo sos cagon. (22)


Aliento y discriminacion: reflexiones finales

Por intermedio de la metafora se asocian categorias sociales a grupos de hinchas. De esta manera se enfatizan ciertos rasgos, se suprimen otros y se organizan los distintos aspectos del sujeto destinatario del mensaje. Esta organizacion de rasgos sigue el principio de la polarizacion simbolica, una logica de la representacion del aliento que es excluyente y dicotomica. Pero ?que implicancias tienen estas construcciones para los sujetos? ?Que sentidos les asignan los hinchas a estas metaforas?

Resulta de utilidad la distincion que realiza Ducrot entre autores, enunciadores y locutores de un discurso (Ducrot, 1984). Frente al efecto homogeneizador de los cantos que instauran un enunciador, debemos preguntamos sobre la subjetividad de los locutores individuales y las maneras en que se apropian de los sentidos del mensaje, lo resisten o negocian sus significados. En este punto, podemos encontrar una diversidad de miradas, desde la adhesion al sentido literal del mensaje hasta el rechazo rotundo, pasando por posiciones que mitigan la gravedad de estos cantos, que indican que deben comprenderse en el marco interpretativo configurado por el aliento, en el que esas practicas adquieren nuevos sentidos y legitimidad.

Los hinchas participan del aliento con diferentes niveles de involucramiento. La musicalizacion del aliento entrelaza en la tribuna un conjunto de relaciones sociales donde radica la verdadera importancia y significancia simbolica de lo que se canta (Collinson, 2009). El aliento provee a los hinchas de una afirmacion de la comunidad a traves de un acto de exploracion y uno de celebracion.

Las burlas e injurias del aliento mantienen las dicotomias y las diferencias. El aliento constituye una situacion comunicativa de caracter ludico en la que los mensajes que se emiten buscan deteriorar o destruir la imagen del otro, al igual que otras actuaciones culturales (Goffman, 1986). Lo que los interactuantes buscan es senalar las diferencias mediante actos descorteses que implican una busqueda activa del conflicto, al generar un desequilibrio entre las imagenes sociales de los distintos interlocutores (Fuentes Rodriguez, 2008).

Los hinchas agredidos no se sienten para nada ofendidos, sino que lo toman como parte del juego que rodea a un partido de futbol, y tienen a su vez la ocasion de responder a la ofensa. Incluso, el motivo principal de la comunicacion no es necesariamente la intencion de danar la imagen del otro, sino que el fin parece ser la celebracion de la propia pertenencia, en concordancia con lo observado por Collinson (2009).

Si asumimos que la violencia no existe sin cultura, sino que es resultado de procesos socioculturales (Sanmartin, 2009), entonces debemos asumir que los hinchas no conceptualizan estas ofensas como violencia. La convivencia entre uno y otro grupo de hinchas no se alcanza por la busqueda del acuerdo, sino por el respeto a las reglas del aliento, que construye un campo metaforico--contrato de lectura (Veron, 1985) o pacto ficcional (Searle, 1986)--en el que la amenaza a la imagen del otro es permanente.

Existe una distancia entre lo que los hinchas dicen--sentido literal del mensaje--y lo que quieren decir--intencion comunicativa u orientacion--. Las injurias significan en el momento en que se usan, ya que se relacionan de forma privilegiada con el acto de enunciacion (Angenot, 2010). Creo que esta postura es mucho mas adecuada que la pragmatica, que consideraria que, pese a no haber tematizacion de la afrenta, la injuria existe ya que esta contenida en el nivel oracional. En ese intercambio reciproco entre pares, la violencia simbolica que suponen estos mensajes se diluye al ser estos interpretados desde claves culturales que ven en los cantos ofensivos una practica ludica, que transgrede limites culturales y permite representar lo que en otros ambitos es tabu.

El anonimato y el caracter colectivo de los cantos legitiman decir aquello que no esta permitido decir en otros espacios sociales, y la tribuna se convierte entonces en un espacio de la "no censura". Al igual que el carnaval, el aliento permite decir lo no decible, porque ha constituido un espacio carnavalesco, que tiene como epicentro la tribuna popular.

Los cantos son expresiones comicas y comparten con los chistes el caracter de ser discursos no serios, que construyen un espacio para la expresion legitima de estigmas sociales, prejuicios y estereotipos. Lo comico realiza en forma completa toda la carga de violencia que el discurso no serio puede canalizar (Escarpit, 1972). La distancia afectiva determina una separacion entre los que rien y los que hacen reir, y funciona como una practica de exclusion que sirve para distanciar y para dominar. En los cantitos, la distancia afectiva es doble, con el hincha rival y con el otro (ya sea el homosexual, el inmigrante, el mestizo o cualquier categoria social relevante); es precisamente esa distancia lo que permite la risa.

Preguntarse acerca de la relacion entre futbol y sociedad implica reflexionar sobre las distintas maneras en que el campo futbolistico es permeable a los estereotipos y prejuicios circulantes en la sociedad. Es innegable que el futbol no constituye un campo autonomo con respecto a la sociedad, sino que elabora sus propios sentidos y relatos al recuperar, reinterpretar y revalorizar significados sociales. Tambien se transita el camino inverso, simbolos y categorias propias del futbol son utilizados para dar un sentido al orden social.

Entre estereotipos, prejuicios y discriminaciones existe una relacion compleja y no causal, esta relacion es innegable. Podemos pensar que aquello que se expresa deja una huella en la subjetividad que puede ser reactivada en determinados momentos de tension social. Las representaciones sobre el otro no son solo categorizaciones de personas sino tambien valoraciones, y el futbol contribuye a reafirmarlas y a legitimar agresiones fisicas posteriores.

No debe considerarse que este avalando la idea de que el futbol es un reflejo de la sociedad; todo lo contrario. Aquello que se pone en escena en el aliento constituye en parte una expresion literal de las creencias de muchos hinchas, pero por otro lado, constituye la forma particular que han adquirido las burlas e injurias tradicionales en el futbol, que han seguido un camino hacia lo extremo y radical. Es por este ultimo proceso que muchas manifestaciones que, en otros ambitos, podrian considerarse discriminatorias no son interpretadas por los hinchas de esa manera, ya que constituyen para ellos parte del repertorio tradicional del aliento.

La extension, naturalizacion y legitimidad de estas practicas debe llevarnos a una reflexion sobre la identificacion de los hinchas a una formacion discursiva, ya que la adhesion al canto puede llegar a movilizar fuerzas sociales. Incluso aquellos hinchas que mitigan la gravedad de ciertas ofensas--basadas en la pertenencia social--reconocen los prejuicios negativos que se encuentran velados o son negados socialmente. Es necesario alejarse de una vision esquematica del canto discriminatorio que lo presente, ya sea como mero reflejo de la sociedad, ya sea como simple campo metaforico sin implicancias con lo social, y ver las complejas maneras en que estos enunciados movilizan y legitiman acciones discriminatorias en otras esferas sociales.

Esto explica, en parte, por que el Estado ha sido eficaz en disminuir las practicas discriminatorias en otros espacios sociales pero no en el futbol, que continua siendo un lugar donde se admite una violencia simbolica extrema (racismo, homofobia, xenofobia, sexismo y etarismo, entre muchos otros "ismos" posibles). Debemos considerar a la violencia simbolica como una condicion mas que posibilita las practicas violentas en los estadios de futbol.

Muchos hinchas se niegan rotundamente a participar de este tipo de practicas de aliento, y se sienten particularmente ofendidos y avergonzados. Es decir, si bien el aliento como performance cultural reafirma identidades sociales y escenifica moralidades, lo hace en un campo signado por la disputa de sentidos por parte de distintos actores. La cultura, en tanto dimension simbolica constituyente de los fenomenos sociales, no solo legitima las desigualdades, sino que tambien las construye y de-construye. Quizas la tarea mas importante respecto de este punto sea de-construir el campo metaforico que sirve de marco interpretativo a los cantos ofensivos e intentar recuperar las metaforas futbolisticas como parte de un juego ludico responsable.

Bibliografia

>> ALABARCES, Pablo. 2000. "'Aguante' y represion. Futbol, violencia y politica en la Argentina". En: P. Alabarces (Ed.). Peligro de Gol. Estudios sobre deporte y sociedad en America Latina. Buenos Aires: CLACSO. pp. 211-230.

>> ALABARCES, Pablo. 2004. Cronicas del aguante. Futbol, violenciay politica. Buenos Aires: Capital intelectual.

>> ALABARCES, Pablo. 2015. "Futbol, musica y narcisismo: algunas conjeturas sobre 'Brasil, decime que se siente'". El Oido Pensante, 3(1): 1-19.

>> ANGENOT, Marc. 2010. El discurso social. Buenos Aires: Siglo XXI.

>> ARCHETTI, Eduardo. 1985. "Futbol y ethos". Monografias e Informes de Investigacion, 1(7): 71-109.

>> ARMSTRONG, Gary. 1998. Football Hooligans. Knowing the Score. Londres: Berg.

>> BAL, Mieke. 2001. Teoria de la narrativa. Madrid: Catedra.

>> BARTH, Fredrik. 1976. "introduccion". En: F. Barth (Ed.). Los grupos etnicos y sus fronteras. Mexico: Fondo de Cultura Economica. pp. 9-49.

>> BAYLEY, Frederick. 1971. Gifts and Poison: the politics of reputation. Oxford: Basil Blackwell.

>> BINELLO, Gabriela, CONDE, Mariana, MARTINEZ, Analia y RODRIGUEZ, Maria Graciela. 2000. "Mujeres y futbol: ?territorio conquistado o a conquistar?". En: P. Alabarces (Ed.). Peligro de Gol. Estudios sobre deporte y sociedad en America Latina. Buenos Aires: CLACSO. pp. 33-74.

>> BROMBERGER, Christian. 2001. Le match de football. Ethnologie d'une passion partisane a Marseille, Naples et Turin. Paris: Editions de la Maison des sciences de l'homme.

>> BUNDIO, Javier Sebastian. 2011. Duelo en las gradas: la ideologia de grupo desplegada en el canto de una hinchada de futbol. Saarbrucken: Editorial Academica Espanola.

>> BUNDIO, Javier Sebastian. 2013. "El hinchismo como ideologia radical". Revista Kula. Antropologos del Atlantico Sur, 1(8): 60-68.

>> BUNDIO, Javier Sebastian. 2014. "Redes de rivalidades y alianzas en el futbol argentino". Revista del Museo de Antropologia, 7(2): 371-378.

>> BUNDIO, Javier Sebastian. 2016. "Un analisis del contenido y la melodia de los cantos de cancha desde sus origenes hasta las tendencias actuales". En: A. Levoratti y V. Moreira (Eds.). Deporte, cultura y sociedad. Estudios socio-antropologicos en Argentina. Buenos Aires: Godot. pp. 271-294.

>> BUNDIO, Javier Sebastian. 2017. Hinchadasy otredades radicales. Un estudio antropologico de los cantos en los estadios de futbol argentinos. Tesis de doctorado, Universidad de Buenos Aires.

>> BURGOS, Ramon y BRUNET, Marcelo. 2000. "Un analisis de los cantos de los hinchas de Gimnasia y Esgrima de Jujuy". Lecturas, Educacion Fisica y Deportes, 1(26): 1-4.

>> COLLINSON, Ian. 2009. "Singing Songs, Making Places, Creating Selves: Football Songs & Fan identity at Sidney FC". Transforming Cultures eJournal, 4(1): 15-27.

>> DA MATTA, Roberto. 1982. "Esporte na sociedade: em ensaio sobre o futebol brasileiro". En DaMatta, R. (Ed.). Universo do Futebol: esporte e sociedade brasileira. Rio de Janeiro: Pinakotheke. pp. 19-42.

>> DUCROT, Oswald. 1984. El decir y lo dicho: polifonia de la enunciacion. Barcelona: Paidos.

>> DUNNING, Eric, MURPHY, Patrick y WILLIAMS, John. 1986. "spectator Violence at Football Matches: Towards a sociological Explanation". The British Journal of Sociology, 37(2): 221-224.

>> ESCARPIT, Robert. 1972. El humor. Buenos Aires: Eudeba.

>> FASSIN, Didier y BOURDELAIS, Patrice. 2005. "introduction: les frontieres de l'espace moral". En: D. Dassin y P. Bourdelais (Eds.). Les constructions de l'intolerable. Etudes d'anthropologie et d'histoire sur les frontieres de l'espace moral. Paris: La Decouverte Collection "Researches". pp. 7-15.

>> FERREIRO, Juan Pablo. 2003. "'Ni la muerte nos va a separar, desde el cielo te voy a alentar': apuntes sobre identidad y futbol en Jujuy". En: P. Alabarces (Ed.). Futbologias. Futbol, identidad y violencia en America Latina. Buenos Aires: CLACsO. pp. 57-74.

>> FUENTES RORIGUEZ, Catalina. 2008. (Des)cortesia, agresividad y violencia verbal en la sociedad actual. Sevilla: servicio de Publicaciones de la Universidad de sevilla.

>> GANDARA, Lelia Mabel. 1997. "Las voces del futbol. Analisis del discurso y cantos de cancha". Literatura Linguistica, 10(1): 43-66.

>> GARRIGA ZUCAL, Jose. 2007. Haciendo amigos a las pinas: violencia y redes sociales de una hinchada de futbol. Buenos Aires: Prometeo.

>> GIULIANOTTI, Richard. 1999. Football. A Sociology of the Global Game. Cambridge: Polity Press.

>> GIULIANOTTI, Richard. (2002). "supporters, Followers, Fans, and Flaneurs".Journal of Sport and Social, 26(1): 25-46.

>> GOFFMAN, Erving. 1986. Frame Analysis. An Essay on the Organization of Experience. Boston: Northeastern University Press.

>> JENKINS, Richard. 1996. Social Identity. Londres: Routledge.

>> MARGULIS, Mario y BELVEDERE, Carlos. 1999. "La 'racializacion' de las relaciones de clase en Buenos Aires: genealogia de la discriminacion". En: M. Margulis y M. Urresti (Eds.). La segregacion negada: cultura y discriminacion social. Buenos Aires: Biblos. pp. 79-122.

>> MOREIRA, Veronica. 2006. "Trofeos de guerra y hombres de honor". En : P. Alabarces (Ed.). Hinchadas. Buenos Aires: Prometeo. pp. 75-89.

>> MOREIRA, Veronica y BUNDIO, Javier Sebastian. 2014. "Rivalidad, juego y disputa: practicas de aliento entre hinchas de futbol en Argentina". Ludicamente, 3(6): 1-19.

>> RAANAN, Rein. 2012. Los bohemios de Villa Crespo. Judios y futbol en la Argentina. Buenos Aires: sudamericana.

>> SANMARTIN, Jose. 2009. La violencia y sus claves. Barcelona: Editorial Ariel.

>> SEARLE, John. 1986. Actos de habla. Ensayo de filosofia del lenguaje. Barcelona: Planeta Agostini.

>> SINGER, Milton. 1972. When a Great Tradition Modernizes. Nueva York: Praeger.

>> SODO, Juan Manuel. 2011. Practicas de sociabilidad en un grupo de hinchas del futbol argentino y sus vinculaciones con la produccion de ambientes de violencia en torno del espectaculo futbolistico. Tesis de doctorado, Universidad Nacional de Rosario.

>> TURNER, Victor. 1980. La selva de los simbolos. Madrid: Siglo XXI.

>> VERON, Eliseo. 1985. Les Medias: Experiences, recherches actuelles, aplications. Paris: IREP.

>> WHITLEY, Bernard y KITE, Mary. 2010. The Psychology of Prejudice and Discrimination. Belmont: Wadsworth.

Recibido septiembre de 2017

Aceptado marzo de 2018

Javier Sebastian Bundio *

* Doctor en Ciencias sociales, becario postdoctoral del CONiCET, Universidad de Buenos Aires, instituto de investigaciones Gino Germani, Ciudad Autonoma de Buenos Aires, Argentina. Correo electronico: jbundio@gmail.com

(1.) La fecha de la base melodica no debe confundirse con la fecha del cantito. Asi por ejemplo, "Bad Moon Rising" de Creedence, de 1985, no fue utilizada sino hasta 2010 por la hinchada de san Lorenzo de Almagro. El fechado de los cantos avala un analisis diacronico, aunque limitado en la mayoria de los casos, y permite sostener que cierto lexico no era utilizado antes de la fecha de publicacion de la cancion original.

(2.) Por Buenos Aires considere a Arsenal F. C., C. S. Dock sud, C. A. Independiente, Racing Club, C. A. san Telmo (Avellaneda); C. Estudiantes de La Plata y C. Gimnasia y Esgrima de La Plata (La Plata); A. D. Berazategui (Berazategui), Quilmes A. C. (Quilmes). Por CABA considere a C. A. All Boys, A. A. Argentinos Juniors, C. A. Boca Juniors, C. Ferro Carril Oeste, C. A. Huracan, C. A. River Plate, C. A. San Lorenzo de Almagro y C. A. Velez Sarsfield. Por Cordoba considere a C. A. Belgrano y C. A. Talleres. Por santa Fe considere a C. A. Newell's Old Boys y C. A. Rosario Central (Rosario); y C. A. Colon y C. A. Union (Santa Fe). Finalmente, considere a Centro Juventud Antoniana (Salta), C. A. Gimnasia y Esgrima (Jujuy), y C. D. Godoy Cruz Antonio Tomba (Mendoza).

(3.) Ese grupo es el que organiza los espacios dentro y fuera del estadio--para si mismos y para el resto de los espectadores--, confecciona y distribuye banderas (lo que en la jerga del aliento se conoce como "colgar los trapos"), crean los cantos, participan en la vida institucional del club, realizan "pintadas" (murales) en el barrio y organizan los viajes a canchas visitantes (Alabarces, 2004).

(4.) En Argentina se utiliza este termino peyorativo para referirse a varones homosexuales. Sin embargo, dentro de la cultura del aguante, el termino adquiere sentidos vinculados a la cobardia y a la ruptura de los codigos morales del grupo (Garriga Zucal, 2007).

(5.) Termino vulgarmente utilizado para denominar a las trabajadoras sexuales.

(6.) "Negro", "cabecita negra", "villero" son todos terminos con los cuales se racializa a los sectores populares mas marginales y de bajos recursos en Argentina.

(7.) Se conoce como macho al varon heterosexual que se ajusta a modelos ideales de hombria definidos por la cultura del aguante (Garriga Zucal, 2007).

(8.) Cantito de la hinchada de San Lorenzo de Almagro.

(9.) Cantito compartido por casi todas las hinchadas y que se canta luego de una victoria apabullante.

(10.) Cantito de la hinchada de Gimnasia y Esgrima de La Plata.

(11.) "Barra brava" o "barra" es un grupo dentro de la hinchada militante que, generalmente, ejerce un mayor nivel de violencia en sus enfrentamientos y que mantiene una relacion economica o instrumental con la dirigencia, o con parte de la dirigencia, de un club (Alabarces, 2004).

(12.) Cantito compartido por varias hinchadas y que se le cantaba en los anos noventa a Boca Juniors.

(13.) Cantito de la hinchada de San Lorenzo de Almagro dirigido a la hinchada de Independiente de Avellaneda.

(14.) Cantito de la hinchada de san Lorenzo de Almagro dirigido a la hinchada de Huracan de Parque Patricios.

(15.) Testiculos. "Tener huevos" implica poseer hombria y valentia.

(16.) Extracto de un cantito de la hinchada de san Lorenzo de Almagro dirigido a Huracan de Parque Patricios.

(17.) Me centre en el analisis de las representaciones sobre el "otro mestizo", dejando de lado la construccion del "otro semita", ampliamente investigado por Raanan (Raanan, 2012).

(18.) Cantito de la hinchada de Gimnasia y Esgrima de Ju juy, dirigido a la hinchada de Juventud Antoniana de Salta.

(19.) Cantito de la hinchada de San Lorenzo de Almagro, dirigido a la hinchada de Boca Juniors.

(20.) Otro cantito de San Lorenzo dirigido a la hinchada de Boca Juniors.

(21.) Queda pendiente la pregunta sobre la relacion entre el sujeto enunciador (la hinchada) y el sujeto locutor (los hinchas individuales). Resulta innegable que los sectores populares que son estigmatizados adhieren a diversos clubes, entre ellos, aquellos que los estigmatizan.

(22.) Cantito de la hinchada de Juventud Antoniana de Salta dirigido a sus dos rivales saltenos, Gimnasia y Tiro y Central Norte.
Tabla 1. Representaciones de la alteridad. Fuente: Propia.

                 "Nosotros" (valoracion      "Ellos" (valoracion
                       positiva)                  negativa)

Nivel           Adultos, padres (eje       Ninos, hijos (eje edad).
  existencial     edad).
                Hombres, heterosexuales,   Mujeres, homosexuales,
                  dominantes, sexuales       travestis, dominados,
                  activos, reciben sexo      sexuales pasivos,
                  oral (eje genero/          practican sexo oral
                  sexualidad).               (eje genero/
                                             sexualidad).
Nivel grupal    Valientes, buenos          Cobardes, malos
                  peleadores (eje            peleadores (eje
                  aguante                    aguante
                  -enfrentamiento).          -enfrentamiento).
                Pasionales, ganadores,     Apaticos, infieles,
                  fieles, numerosos          poco numerosos (eje
                  (eje aguante-aliento).     aguante-aliento).
Nivel social    Blancos (eje etnia).       Mestizos, indigenas
                                             (eje etnia).
                Cristianos (eje            Judios (eje religion).
                  religion).
                Peronistas, democraticos   Antiperonistas,
                  (eje politica/             autoritarios (eje
                  ideologia).                politica/ideologia).
                Clase media,               Marginales, ricos,
                  trabajadores               trabajadores
                   integrados (eje           precarios (eje clase).
                  clase).
                Barrio, ciudad,            Barrio, ciudad,
                  provincia propio/a;        provincia ajeno/a;
                  argentinos (eje            extranjeros (eje
                  territorio/Nacion).        territorio/nacion).
COPYRIGHT 2018 Universidad de Buenos Aires. Facultad de Filosofia y Letras Antropologia
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2018 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Sebastian Bundio, Javier
Publication:Cuadernos de Antropologia Social
Date:Jun 1, 2018
Words:9381
Previous Article:"El Indio fue un formador, un salvador para nosotros": Musica, persona e individualizacion en el mundo popular. El caso de un fan de rock.
Next Article:El republicanismo de los radicales como valor y como amenaza para la republica: Una perspectiva antropologica.
Topics:

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2021 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters |