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La construccion de un campo profesional: la enfermeria en Tucuman en la primera mitad del siglo XX.

The construction of a professional field: nursing in Tucuman in the first half of 20th century

Introduccion

Coincidiendo con interpretaciones que analizaron la genesis de las politicas sociales en Argentina, podemos afirmar que en la provincia de Tucuman, un campo donde la accion estatal se expreso en forma mas o menos temprana--en comparacion con otras areas--fue el de la salud publica. (1) En un contexto de profundas transformaciones politicas, economicas y sociales--consolidacion del poder politico; expansion productiva basada en la agroindustria azucarera; problemas sociales y sus derivaciones--hacia fines del siglo XIX y comienzos del XX se asiste a la creacion de instituciones y a la emergencia de dispositivos sanitarios que, en sintonia con las acciones a nivel nacional, expresaban la gravitacion de la corriente higienista y el paulatino avance de la medicina cientifica.

Las acciones desarrolladas se vincularon en gran medida a la conformacion del aparato estatal y a problemas estructurales y coyunturales que influyeron en las instancias de gestacion y desarrollo institucional. Tanto las graves deficiencias que presentaba el panorama sanitario, caracterizado por la falta de infraestructura, de profesionales y de servicios, como las situaciones de emergencia derivadas de las epidemias, generaron prioridades, determinaron el lugar de la salud en la agenda publica y requirieron diferentes ensayos y estrategias que revelaron, desde posiciones politicas o cientificas, lo que se concebia apropiado para tratar las enfermedades. (2)

Los objetivos de prevenir y curar las enfermedades, disminuir la mortalidad y extender la atencion a mayores sectores de la poblacion se vinculo con la necesidad de asistencia idonea basada en el conocimiento cientifico, que fue uno de los lineamientos centrales de las iniciativas de los poderes publicos. Desde esta perspectiva, resulto esencial la reglamentacion de la practica medica a partir de la exigencia del titulo legal; y de instrumentos para avanzar en la imposicion de criterios cientificos y contribuir a la consolidacion profesional; en consonancia con el rol que los medicos cumplian en los organismos sanitarios estatales, a traves de los cuales podian acceder a importantes cargos publicos, gestionar recursos y conseguir la aprobacion de leyes y reglamentaciones.

Por otra parte, las nuevas concepciones derivadas de la puericultura y de la ciencia medica encontraron eco en el ambito local, con propuestas para el cuidado de la salud de la primera infancia que abarcaron, paulatinamente, el embarazo y la atencion profesional del parto, la promocion de la lactancia materna, y la divulgacion de habitos higienicos y alimenticios adecuados. Asi, se avanzo en la formacion de parteras con criterios profesionales y se instalo una sala de maternidad en el hospital publico para que mujeres y ninos de sectores carenciados tuvieran atencion gratuita y proteccion frente al peligro de posibles infecciones.

En este contexto se inscribe la inclusion de la enfermeria en el conjunto de preocupaciones y acciones estatales relativas al "arte de curar", orientadas a reconsiderar su rol y su lugar en la atencion de la salud, intereses que trazaron el camino hacia su futura profesionalizacion. En linea con los numerosos interrogantes que plantea la cuestion, la propuesta de este articulo consiste en analizar las diferentes instancias del proceso de configuracion de un perfil profesional de la enfermeria en la provincia de Tucuman, vinculado a la adopcion de conocimientos y practicas y a su legitimacion a traves de un titulo habilitante para el ejercicio de la profesion. En una aproximacion al tema, en diferentes contextos y en el marco de las transformaciones que experimentaron las politicas sanitarias y el tratamiento de la salud publica, se examinan dos momentos: en el primero, que podemos llamar fundacional, se ubica la creacion de la primera Escuela de enfermeros y enfermeras en el ambito municipal a comienzos del siglo XX y se senalan los elementos de continuidad en la profesionalizacion en las decadas siguientes. En el segundo, que significo una mayor delimitacion del campo profesional, se identifican sus parametros a traves de la creacion de escuelas de distinta dependencia, en particular de la Escuela de enfermeria universitaria y de la Escuela de enfermeria de la provincia a mediados de siglo.

Si bien se han realizado investigaciones previas sobre el tema a nivel nacional en determinados periodos, como las enfocadas en el desarrollo de la enfermeria en Buenos Aires; las que vincularon la profesionalizacion con la feminizacion; las continuidades y rupturas en el proceso de construccion profesional; o sus principales componentes formativos (Wainermann y Binstock, 1995; Martin, 2012; Ramacciotti y Valobra, 2010; Ramacciotti y Valobra, 2017); para la historiografia local la enfermeria como una de las especialidades del campo de la salud constituye un territorio inexplorado.

En este sentido, nuestro estudio busca reconstruir el proceso de profesionalizacion de la enfermeria en clave regional, en una provincia del interior argentino que presento ciertas particularidades; por el rol de Tucuman en el NOA a traves de su expansion y desarrollo productivo; por la centralidad que tuvieron las politicas de salud publica desde epocas tempranas; por su gravitacion cultural a partir de la creacion de la Universidad; entre otras. El abordaje coincide con un periodo en el que convivieron las practicas empiricas con las derivadas de la ensenanza formal de tipo profesional y donde estas ultimas se fueron consolidando, en un desarrollo que no fue lineal pero se sostuvo en el tiempo, con los matices propios de los diferentes gobiernos y segun las posibilidades materiales y humanas con las que contaban.

Consideramos que asi como la investigacion realizada puede constituir un aporte al campo del conocimiento, tambien cobra especial significacion en el momento actual de retroceso de las politicas de salud publica y de la intencion de la legislatura portena de aprobar una ley destinada a modificar la carrera de profesionales sanitarios, que excluye a la enfermeria, y que pretende reducir a enfermeros y enfermeras a la categoria de personal tecnico administrativo.

1--La etapa fundacional: la enfermeria en la escena publica y los primeros recorridos hacia su profesionalizacion (1900-1943)

A comienzos del siglo XX, los principales organismos responsables de la atencion de la salud de la poblacion tucumana eran el Consejo de Higiene provincial y la Asistencia Publica municipal; con funciones que se complementaban y a veces se superponian, y cuyos gestores eran principalmente los profesionales medicos que dirigian o integraban las reparticiones estatales. Como parte del entramado institucional estaban los hospitales administrados por entidades de beneficencia, modalidad que permite distinguir otra vertiente--complementaria a la estatal propiamente dicha--en el proceso de construccion de acciones sanitarias. Los principales establecimientos se concentraban en la ciudad Capital: el Hospital Mixto creado en 1883--desde 1912 Hospital Angel Padilla-; el Hospital San Miguel--luego Zenon Santillan--, para enfermas mujeres; el Hospital de Ninos y el Hospital Avellaneda--o de Aislamiento-; y en las decadas siguientes a la par que aumentaron las construcciones y servicios, se crearon nosocomios en localidades del interior. (3)

En consonancia con la evolucion que comenzaban a experimentar las politicas de salud desde fines del siglo XIX, con la paulatina afirmacion del poder politico y la extension de las funciones del aparato estatal, fue adquiriendo centralidad la necesidad de controlar el ejercicio de la profesion medica. Tanto la insuficiencia de servicios como de profesionales habia quedado evidenciada en tiempos de la epidemia de colera de 1886-87, y desde entonces nuevos lineamientos trazados desde el Estado se expresaron en acciones mas integrales bajo la orientacion y direccion de los medicos.

Aunque el proceso de afirmacion del "saber medico", que combinaba el conocimiento adquirido y la influencia en la esfera estatal fue gradual, hubo avances importantes que se lograron a traves de diferentes vias de intervencion y de los espacios que los profesionales ocuparon. (4) En la provincia de Tucuman, desde el Consejo de Higiene, la corporacion medica promovio una reglamentacion del ejercicio de la medicina en 1895 que pretendia reforzar los criterios cientificos en la atencion de los enfermos. El proyecto, avalado por el poder provincial en razon de que "reunia las necesidades y exigencias de las distintas profesiones de la practica moderna", establecia que nadie podria ejercer rama alguna del arte de curar, sin poseer titulo expedido por las facultades nacionales de Ciencias Medicas, o revalidados por el Consejo de Higiene Publica. (5)

Ademas de los medicos, las disposiciones incluian a los farmaceuticos, en tanto su actividad era considerada esencial en el tratamiento de la enfermedad y no todas las "boticas" cumplian con las condiciones de preparacion cientifica; y a las parteras, los dentistas y los flebotomistas, bajo control y supervision de la autoridad medica correspondiente. (6)

La reglamentacion aludida, que fue, desde lo institucional, un intento de organizar y jerarquizar el quehacer y saber medico en un periodo de cambios mas integrales en el ambito de la salud, no incluyo a enfermeros--as, ausentes en las normativas. Tampoco resultan visibles en una Memoria del Hospital Mixto de 1897, cuando en referencia a los problemas en el servicio de cirugia se alude al "personal subalterno, cuya idoneidad deja mucho que desear", sin especificar quienes lo componian. En el documento se argumentaba la conveniencia de crear tres o cuatro plazas de practicantes que cumplirian el rol de "auxiliares" de los medicos, pero tampoco se aclaraban las funciones que debian desempenar. (7)

En los hospitales de la ciudad Capital, en general las tareas vinculadas a la enfermeria estuvieron al comienzo a cargo de las Hermanas de Caridad; y de personas que actuaban en caracter de colaboradores de los medicos, sin rango profesional y de modo informal. En cuanto a la congregacion de las Hermanas de la Caridad, dedicada a los pobres y particularmente a los enfermos, su presencia en Tucuman data de 1876, cuando asumen servicios en un precario hospital creado para enfermas mujeres; y desde 1883 intervienen en el Hospital Mixto como encargadas del cuidado, alimentacion e higiene de los enfermos, y como responsables de las salas, del servicio administrativo, y del orden y "moralidad" en todas las dependencias del hospital. Mas tarde tambien desarrollaron tareas en el Hospital de Ninos y en instituciones de caridad como el Asilo San Roque (Garrido de Biazzo y Barbieri de Guardia, 1983).

No es posible entonces constatar la presencia de enfermeros o enfermeras en los registros documentales ni tampoco enunciados en las acciones que se desarrollaban para controlar las dolencias. En cambio, si hubo ciudadanos comunes que se ofrecian como voluntarios para ayudar a los medicos y estaban bajo su supervision, en particular en momentos de crisis epidemicas, como fue en el caso de la epidemia de colera, cuando cobraron especial dimension este tipo de servicios para asistir a la poblacion afectada por la enfermedad. En esta ocasion llegaron ademas practicantes, medicos y enfermeros de Buenos Aires, que resultaban indispensables por el impacto de la epidemia y por la escasez de profesionales y de empleados locales, signos de las falencias que presentaba entonces la administracion sanitaria estatal (Fernandez, 2012).

La conformacion de un sistema de atencion de la salud con instituciones especificas y servicios disenados desde una concepcion mas cientifica coincidio con un momento de recepcion a nivel nacional de avances en el conocimiento y etiologia de las enfermedades y de algunas terapeuticas a seguir, derivados de la consolidacion de la bacteriologia y de la inmunologia. A medida que la medicina se consolidaba, la practica sin formacion paso a ser cuestionada, y los medicos, como actores principales en el campo de la salud, comenzaron a demandar la colaboracion de personas idoneas para la atencion de los enfermos, instalando la preocupacion porque otras ramas del arte de curar estuvieran basadas en el conocimiento.

Fue en 1900 cuando en las reuniones del Consejo de Higiene se comenzo a tratar la necesidad de crear una escuela de enfermeros y enfermeras, cuya urgencia se fundaba en que no bastaban las acciones desempenadas por las comunidades religiosas en este campo y en que los aspirantes a enfermeros debian capacitarse. La mocion fue aprobada en marzo de ese ano y se procedio a abrir la matricula correspondiente en los diarios locales; pero ante la constatacion de la "falta absoluta" de recursos que impedia sostener los gastos para la instalacion y el funcionamiento de la escuela, las autoridades medicas decidieron que el Director del Hospital Mixto fuera quien, en forma gratuita, proporcionara ensenanza practica en el establecimiento a todos los matriculados y aspirantes que se presentaran. (8)

Con una modalidad similar se habia originado en 1897 la Escuela de parteras, asociada a la necesidad de incorporar la ensenanza y el entrenamiento para la atencion profesional de los nacimientos, pero a raiz de dificultades de tipo presupuestario tambien funciono en el Hospital Mixto y era el medico de la Sala de Maternidad quien impartia las clases y estaba a cargo de su direccion. (9) La diferencia residia en que desde su inicio la Escuela de parteras tuvo un caracter mas formal, con una reglamentacion y un plan de estudios; mientras que la de enfermeros carecio de este tipo de estructura. La ausencia de datos sobre esta ultima en la Memoria de 1908 del Consejo de Higiene--organismo que habia decidido su creacion--, con una resena detallada del area sanitaria, indicaria un funcionamiento irregular o menos formal de la "escuela" iniciada en 1900, razon por la cual podemos inferir que su funcionamiento busco paliar la falta de idoneidad con una instruccion de tipo eminentemente practico.

Fue en 1909 cuan asistimos, a traves de un decreto de la intendencia, a la organizacion expresa de una Escuela de enfermeros y enfermeras bajo dependencia de la Asistencia Publica municipal. La reglamentacion establecia como requisitos para el ingreso tener como minimo 20 anos y no mas de 40; saber leer, escribir, contar y poseer conocimientos elementales, con examen de ingreso; tener buena constitucion, salud y ningun defecto fisico notable, y reunir condiciones de moralidad y honradez. Para constatar estos ultimos requisitos debian presentar un certificado medico de salud y otro de honorabilidad firmado por dos personas respetables. (10)

La ensenanza, a cargo del director de la Asistencia Publica, seria teorico- practica y duraria un ano para los aspirantes a asistentes; y dos anos para los que optaran por ser enfermeros o enfermeras. Las clases teoricas tendrian lugar dos veces por semana y las practicas serian diarias y obligatorias (aquellas personas que llegaban a las 30 inasistencias al ano quedaban libres); y al completarse el programa de estudios se realizarian examenes anuales ante una Comision formada por medicos de los hospitales municipales y propuesta por la Asistencia Publica. Quienes desaprobaran tenian la posibilidad de rendir un nuevo examen a los tres meses, pero con la obligacion de concurrir a las practicas hospitalarias durante ese tiempo. Se establecian ademas becas por buen comportamiento. (11)

El reglamento de 1909 constituyo el primer intento de formacion profesional estructurada que introdujo no solo las pautas para el ingreso de aspirantes; el caracter teorico y practico de los estudios; y la obligatoriedad del examen para aprobar los cursos; sino que sento las bases del recorrido posterior de la enfermeria como disciplina. El mismo permite ademas rescatar el perfil de una Escuela cuya existencia se desconocia a nivel nacional, que se dio en un momento temprano en Tucuman en relacion a otras regiones; si se tiene en cuenta que, en Buenos Aires, la primera escuela municipal de enfermeros data de 1903, y ha sido mencionada, en los estudios realizados hasta ahora, como la unica escuela del ramo en el pais en la primera decada del siglo XX (Martin, 2015).

En los anos siguientes, distintas fuentes dan indicios de ciertas continuidades del proceso de configuracion profesional, que permiten responder parcialmente en que medida la enfermeria ocupo mayores espacios; en que instituciones se visibilizaron; o si hubo senales de una mayor capacitacion en el area.

En 1911, se pueden identificar, a traves de la nomina de personal de los hospitales municipales, los enfermeros con que contaba cada hospital: el Hospital Mixto "Nuestra Senora de las Mercedes"--luego A. Padilla--tenia tres enfermeros para las salas y uno para el consultorio externo; y tambien figuraban tres cabos de cirugia y diez Hermanas de Caridad; el Hospital Zenon Santillan, donde funcionaba la Sala de Maternidad y la Escuela de parteras; tenia cuatro enfermeros y un ayudante de la sala de operaciones; mientras que el Hospital de Aislamiento poseia un total de cinco enfermeros. Las denominaciones incluidas, como ayudante (no aclara a quien ayuda ni que realiza); o cabos de cirugia (que podrian ser auxiliares de los medicos); resultan imprecisas y no permiten definir que tareas cumplian ni cual era su formacion. Los que aparecen como enfermeros podrian ser tanto los que habian realizado estudios como los que tenian solo algunos conocimientos; o aquellos que desarrollaban sus actividades en base a la experiencia adquirida, por las necesidades del establecimiento de cubrir la escasez o la falta de personal. (12)

Quizas donde se manifestaron con mas claridad aspectos referidos a exigencias de un perfil mas profesional de la enfermeria fue en el Reglamento General de Hospitales Municipales de 1914, que implico reformas administrativas y de funcionamiento--cada hospital estaria bajo la direccion de un Medico Director y un Administrador--y por primera vez se estipularon los deberes y atribuciones de los enfermeros que formaban parte de los establecimientos de la Capital de la provincia.

Segun el mencionado reglamento, el enfermero del servicio de guardia, bajo las ordenes del Medico Interno y del Medico Director, tenia prohibido ausentarse del establecimiento mientras durara su turno de doce horas, y si incurria en el abandono de tareas, que era considerada una de las faltas mas graves del servicio hospitalario, seria separado de su cargo. Debia examinar a los enfermos que solicitaran ingreso en ausencia del medico interno e indicar la sala que correspondiera para su atencion; y consultar los casos dudosos con los otros enfermeros del hospital. Ademas, tenia la obligacion de concurrir a cualquier sala donde fuese solicitado, de dia o de noche; dar aviso al medico interno de algun caso grave que requiriera atencion inmediata; y entregar la guardia en el cambio de turno con las observaciones necesarias. (13)

Por su parte, los enfermeros de salas estaban incluidos en un apartado junto a los sirvientes internos, dato que refleja la falta de definicion de las tareas que cumplian, que incluso podian superponerse con las que realizaba el personal de servicio (limpieza, cocina, lavanderia, etc). Bajo las ordenes de las Hermanas de Caridad y del Administrador en lo administrativo; en lo concerniente al tratamiento de los enfermos debian obedecer a los medicos y no podian ausentarse en ningun caso del hospital sin el permiso correspondiente. Ademas se les prohibia, con pena de expulsion, introducir articulos de juego, bebidas y alimentos para los enfermos que no sean los prescriptos por sus superiores, impedimento que indicaria la existencia de algunas practicas que los enfermeros realizaban y que excedian el control medico.

En la reglamentacion, que contemplaba a todo el personal del hospital, tambien se enunciaban los deberes de las Hermanas de Caridad--algunos asociados a la enfermeria--encargadas del cuidado de los enfermos, su regimen alimenticio e higiene; el aseo y limpieza de las salas; el orden y moralidad en el personal subalterno y los internados. Estaban bajo dependencia del director y de los medicos, y se les imponia la prohibicion de "ejercer presion por cualquier medio" sobre los enfermos y enfermeros en cuanto a "actos de conciencia", (14) advertencia que podria responder a situaciones previas y vinculadas a cuestiones religiosas, que tal vez interferian o perjudicaban las directivas medicas.

Las normativas dan ciertos indicios de jerarquizacion en relacion con los servicios que se prestaban y permiten senalar criterios de diferenciacion interna; por un lado, entre los enfermeros de guardia y los de sala, en tanto los primeros aparecen con funciones de mayor responsabilidad, y los segundos, con tareas no especificadas y agrupados con los sirvientes; y por otra parte con las Hermanas de Caridad, con atribuciones superiores de control sobre los enfermos y el personal del hospital.

En relacion a los enfermeros que se desempenaban en los hospitales del municipio y no tenian formacion adecuada; las autoridades sanitarias determinaron que debian ser los primeros en inscribirse en la Escuela de enfermeros y enfermeras para su capacitacion, y a traves de una ordenanza se introdujo el requisito del diploma para ejercer como enfermero en los hospitales municipales. (15) Es de suponer, por relatos futuros en la prensa local, que esta condicion no se sostuvo o se cumplio parcialmente, en razon de la falta de personal y del aumento de demandas en los hospitales, donde eran constantes los reclamos por la falta de medicos, enfermeros y recursos. Ademas, no todas las personas que ejercian sin estudios decidian iniciarlos y completarlos, aunque continuaban desarrollando tareas de enfermeria en los nosocomios, donde sus servicios eran requeridos. (16)

Asi como ante la prevalencia de crisis epidemicas y enfermedades infecciosas, en una etapa formativa las politicas sanitarias se dirigieron primero a reforzar la higiene y a prevenir el contagio con medidas de tipo defensivo; en las decadas siguientes se puso el acento en fortalecer las instituciones, mientras primaba la preocupacion por la salud como problema social. En esa linea, las intervenciones estatales intentaron una politica mas integral, en un contexto politico caracterizado por el fin de los gobiernos conservadores y el inicio de los gobiernos radicales a partir de 1916; (17) y en los anos '30 por la alternancia de un partido provincial y de una fraccion del radicalismo. (18)

En estos tiempos se abordaron aspectos de la problematica sanitaria que respondian a algunas preocupaciones nuevas y otras latentes desde anos anteriores, y a la luz de nuevos debates y parametros mas cientificos hubo novedades en el afan de ampliar la cobertura sanitaria para determinados sectores y espacios. Asimismo, se fueron perfilando cambios en el discurso higienico orientados a esfuerzos que resultaran mas efectivos en la orbita de los hospitales, el area materno infantil, las escuelas y las zonas rurales, que generaron nuevas demandas de profesionales y de servicios.

Dentro del campo de las politicas sanitarias, la atencion de la salud del nino-- indisoluble de la salud de la madre--, registro un cambio cualitativo durante la decada del '20, cuando se concretaron acciones de mayor alcance. Desde la esfera del poder municipal se crearon Estaciones Sanitarias, con consultorios gratuitos de primeros auxilios y de lactantes (a cargo de una partera); y n Servicio de Proteccion a la Infancia (con doce visitadoras de higiene en su personal), pero en ambos casos no se contrataron enfermeras, en razon de que las funciones requeridas eran mas bien de asistencia social y tal vez las visitadoras podrian llegar a cumplir tareas sencillas de enfermeria si era indispensable o frente a una urgencia. (19)

Por su parte, desde la esfera provincial, el Consejo de Higiene reglamento el funcionamiento de las denominadas "Gotas de leche", destinadas a la provision de leche y a la atencion medica de ninos, servicios que contaron con un medico director, una enfermera y una ayudante enfermera en su nomina de personal. Las tareas de las dos enfermeras serian distribuidas por el director de acuerdo a la evaluacion de sus habitos de trabajo e idoneidad; y sus obligaciones consistian en la preparacion y despacho de leche, harinas y medicamentos segun las indicaciones del medico, con quien debian colaborar en anotaciones y pesadas de ninos y en difundir nociones y consejos sobre alimentacion e higiene infantil. Ademas, debian estar presentes desde las primeras horas de la madrugada hasta que se retire el medico y cuidar la higiene del establecimiento. (20)

En relacion con las Gotas de leche y dispensarios de lactantes que funcionaban en la provincia, se observan variaciones en la cantidad y en las categorias de enfermeras a cargo. En los locales de la Capital figuraba una "enfermera preparadora" y dos ayudantes de enfermera; mientras que en las localidades del interior en general figuraban una "enfermera de 1a" y una enfermera, con distinta remuneracion (la enfermera preparadora cobraba 100$, mientras el salario de la enfermera de 1a era de 60$ y de la enfermera a secas, de 40$); datos que podrian indicar diferentes rangos y niveles de capacitacion requeridos y algunos resultados vinculados a la adquisicion de conocimientos en la escuela existente. (21) Si bien en el area vinculada a la cuestion materno infantil las denominaciones aluden a personal femenino, lo que haria pensar en una feminizacion de la actividad; en la orbita de los hospitales y de las estaciones sanitarias coexistieron enfermeras, enfermeros y ayudantes de enfermero o de enfermera. Resulta evidente que en el campo de la salud materno infantil predominaba el personal femenino (visitadoras de higiene, parteras, enfermeras bajo supervision de un medico) por la asociacion de las tareas de cuidado que realizaba con atributos vinculados a la "naturaleza femenina". (22)

Otra de las novedades de estos anos es la presencia por primera vez de personal de enfermeria destinado a una enfermedad especifica, como la designacion de dos enfermeros para consultorios de tracomatosos en el Hospital Avellaneda, y de una enfermera para la Escuela de tracomatosos. (23) Esta cuestion remite a otro de los aspectos incorporados a las politicas sanitarias en ese tiempo, como fue la salud del nino en edad escolar, donde el discurso confluia en la necesidad de preceptos higienicos, vacunacion preventiva y controles en las escuelas, cuestiones que interpelaron a las instituciones sanitarias y educativas. En este marco se inscriben las intervenciones para enfrentar el tracoma, que implicaron detectar la dimension del problema, identificar el peligro de contagio y programar acciones, que alcanzaron su maxima expresion con la creacion de una Escuela para tracomatosos en 1920, en ese entonces la primera y unica en el pais (Di Liscia y Fernandez, 2014). (24)

La iniciativa reflejaba una orientacion donde el cuidado de la salud se consideraba indisoluble de la cuestion social, que en estos anos se tradujo ademas en programas que intentaban unir la atencion medica y la asistencia social, a traves de mejoras en los hospitales publicos y de medidas preventivas. Las respuestas, que coincidian con los enunciados en el ambito nacional en una etapa de transicion y de mayor intervencion del Estado, formaron parte de la evolucion de las politicas estatales, con limitaciones, pero tambien con avances con relacion al concepto de salud publica y al desarrollo institucional, con una mayor diferenciacion vinculada al conocimiento cientifico.

En ese sentido, en la decada de 1930 se manifestaron en Tucuman dos aspectos significativos relativos al campo de la enfermeria. Por un lado, la continuidad del objetivo de precisar y delimitar funciones de enfermeros y enfermeras en los hospitales, como se vio en esta ocasion en el ambito del Hospital Avellaneda; y por otra parte, la novedad de la incorporacion de la enfermeria en el campo de las profesiones sanitarias a traves de una nueva reglamentacion para el ejercicio de la medicina y demas ramas del arte de curar, sin antecedentes en este tipo de normativas.

En tal sentido, el Hospital Avellaneda, destinado a la asistencia de enfermos infectocontagiosos, tuvo su reglamentacion especial en 1933, en la que se incluyeron a los enfermeros, con una mayor diferenciacion en sus atribuciones. Se distinguian los enfermeros de sala externos (agrupados con ayudantes y sirvientes) bajo la direccion del director, medicos de sala y Administrador, con pautas similares a la reglamentacion de hospitales de 1914; y los enfermeros internos, con deberes mas precisos en cuanto a las tareas que debian realizar y secundados por ayudantes. Se estipulaban los horarios que debian cubrir (de 6 a 12 y de 15 a 19); los turnos de 24 horas; los momentos del dia en que efectuarian las curaciones de los enfermos (a las 9 de la manana y a las 16 de la tarde) siguiendo indicaciones de los medicos; el cuidado del aseo y limpieza de los enfermos y de la sala, asi como el reparto de la comida.

Asimismo, se enunciaban las obligaciones de las enfermeras de los consultorios externos, oftalmologico y antituberculoso, encargadas de efectuar la limpieza de las salas y acompanar a los medicos en la visita de los enfermos; cumpliendo turnos que oscilaban entre cinco y doce horas, segun se tratara de dias habiles o feriados. En estos casos las enfermeras eran destinadas a un area y a la atencion de una enfermedad especifica en el hospital, bajo las ordenes del medico, que era quien examinaba y llevaba un registro de los enfermos. Por ultimo, las normativas incluyen la figura del "Cabo Enfermero", sujeto a las instrucciones del medico de sala relativas a la administracion de medicamentos y alimentacion de los enfermos. (25)

Otra de las cuestiones para resaltar en los anos '30, donde se registraron politicas orientadas a fortalecer el sistema sanitario, (26) fue una reglamentacion del ejercicio de la medicina, farmacia y demas ramas del arte de curar que dio al Consejo de Higiene el caracter de superintendencia sanitaria, y tuvo la particularidad de incluir a enfermeros en uno de sus apartados--agrupados junto con masajistas, pedicuros y practicantes--, a diferencia de reglamentos anteriores similares (1895, 1910 y 1915) en los que estuvieron ausentes. (27) Si bien no se senalan las atribuciones, obligaciones y prohibiciones especificas como en las profesiones ya consolidadas de medicos o farmaceuticos; su importancia radica en que establece que los masajistas, practicantes, enfermeros y pedicuros "debian justificar ante el Consejo de Higiene su capacidad para prestar servicios profesionales". (28) Esto podria suponer en primer lugar la aprobacion de un examen para los enfermeros que habian realizado estudios o para validar conocimientos adquiridos en la practica, que tenian que avalar las autoridades medicas del maximo organismo de salud de la provincia; y en segundo termino de mayores requerimientos para ejercer, por la enunciacion de servicios "profesionales", que remite a la idea de competencia idonea y de capacitacion. Asimismo, en todas las situaciones los aludidos en la normativa debian proceder bajo prescripcion de los medicos, de modo que primaba la dependencia y subordinacion respecto a los mismos. (29)

Por ultimo, podemos senalar el aumento de personal de enfermeria y las diferencias salariales existentes: entre establecimientos de la Capital y del interior; entre distintos tipos de servicios sanitarios; y entre hombres y mujeres; relacionadas con las distintas funciones que cumplian; el perfil y localizacion de la institucion; y con marcadas desigualdades de genero. Por ejemplo el Hospital Avellaneda contaba con un enfermero (120$), dos ayudantes enfermeros (115$ cada uno); dos enfermeras (95$ cada una); tres ayudantes enfermeras (75$ cada una); y dos enfermeras para el consultorio de tracomatosos (95$ cada una); el Hospital Concepcion tenia un enfermero y un ayudante (salarios iguales a los del Avellaneda), una enfermera y una ayudante (80 y 65$ respectivamente). En las Estaciones sanitarias habia dos ayudantes enfermeras (65$ cada una) y un enfermero (115$); en los Dispensarios de proteccion infancia de localidades del interior: una enfermera preparadora (80$); en el Servicio de Proteccion a la infancia de la provincia dos enfermeras (150$ cada una); y en el Instituto Antiluetico dos cabos enfermeros (165$ cada uno) y cuatro ayudantes (130$ cada uno). (30)

En suma, podemos decir que desde la agenda estatal y a partir de la creacion de una Escuela de enfermeros y enfermeras y de su reglamentacion a comienzos del siglo XX, se inicia un proceso incipiente en la conformacion de un perfil profesional, con ciertos rasgos asociados a la adquisicion de saberes y practicas; con la mayor presencia de enfermeros y enfermeras en el ambito de los hospitales; una cierta diferenciacion vinculada a las tareas que realizaban bajo la autoridad de los medicos; y un avance de la feminizacion de la actividad--aunque no de manera contundente--, sobre todo en algunas areas.

La etapa definitoria: la configuracion de la enfermeria como practica profesional (1943-1963)

Durante las decadas del 40 y 50, en anos del primer peronismo (1946-1955), en Tucuman se registraron avances del Estado en materia sanitaria y primo la concepcion de la salud como derecho ciudadano. (31) Las principales transformaciones institucionales consistieron en la creacion del Ministerio de Salud Publica y Asistencia Social; la provincializacion de hospitales municipales que puso fin a la fragmentacion administrativa del sistema sanitario; y una planificacion que tuvo como eje la modernizacion y ampliacion de la infraestructura medica-hospitalaria. Al mismo tiempo se crearon nuevos espacios de profesionalizacion y de formacion de recursos humanos, que buscaron dotar a las instituciones de un personal medico y tecnico que se adecuara a las necesidades de la region.

En el marco de las demandas generadas por los nuevos servicios, el incremento de las campanas sanitarias y de los objetivos tendientes a la expansion del sistema de salud publica, tanto desde el gobierno provincial como desde el ambito academico se impulsaron iniciativas que contribuyeron al afianzamiento de un campo profesional orientado a la capacitacion y tendiente a mejorar la calidad de la atencion de la poblacion tucumana. Fue en la coyuntura inaugurada por el peronismo cuando la preocupacion por la formacion de enfermeras dejo de ser un asunto municipal para convertirse en un tema que fue abordado por el Gobierno provincial y la Casa de Altos Estudios.

En consonancia con estos objetivos, en el ambito de la Universidad Nacional de Tucuman se disenaron proyectos, que confluyeron en la inauguracion de dos carreras pilares en el campo de la salud: la Facultad de Medicina y la Escuela de Enfermeria.

La gestacion de la Facultad de Medicina estuvo bajo el influjo de una conjuncion de factores vinculados al rol de Tucuman en la region, a la vanguardia de los adelantos tecnicos y cientificos; al prestigio adquirido por la Casa de Altos Estudios; a la importancia de los centros hospitalarios en materia de atencion medica; y a la impronta del peronismo en cuestiones sanitarias. (32) Asimismo, los cambios introducidos durante el rectorado de Horacio Descole (1946-1951), a nivel organizativo y a traves de la creacion de nuevos institutos de investigacion, potenciaron las condiciones previas en las que tuvo lugar el origen de la Escuela de Medicina en 1949, que inicio su primer ciclo lectivo en 1950 y se transformo en Facultad de Medicina en 1951. (33)

En 1945, en la Universidad Nacional de Tucuman se creo la Escuela de Higiene cuyo objetivo central fue preparar personal tecnico y auxiliar para afrontar sobre todo los problemas de salud publica que afectaban a la region. (34) Entre las funciones que desempenaria la mencionada Escuela se encontraba la organizacion y puesta en funcionamiento, para el ano 1947, de la Escuela de Nurses y Visitadoras de Salud Publica. Esta ultima se encargaria de "la ensenanza y estudio de los metodos y procedimientos destinados al cuidado de la salud individual y colectiva aplicables a nuestro medio". (35) Fue recien en 1952 cuando se aprobo el plan de estudios y el reglamento de los cursos de Nurses y Visitadoras de Salud Publica, dato que convertia a la UNT en la unica institucion de ese rango que contaba entonces con esta carrera. La apertura de este espacio implico un sustancial avance en el proceso de profesionalizacion de la enfermeria en la provincia de Tucuman. (36) Recordemos que la primera escuela universitaria de enfermeria habia sido la de la Universidad Nacional del Litoral, en la ciudad de Rosario, de existencia efimera, que comenzo a funcionar en 1940 y se cerro en 1943 (Martin, 2015).

Para el funcionamiento de la carrera de nurses--y con la colaboracion del Ministerio de Salud Publica de la Nacion--, se inauguro un "Hogar Escuela" donde se formarian las aspirantes, con una modalidad de cursado que se adaptaba a las normas impuestas por la Liga Internacional de Nursing, que recomendaba la instalacion de un internado para las estudiantes como condicion indispensable para su formacion. Segun los conceptos de la epoca, la idea de los hogares escuelas para enfermeras favorecian el desarrollo de conductas apropiadas y correspondientes con la higiene fisica y mental de las alumnas, siendo el lugar donde modelarian con disciplina la "personalidad obediente" que exigia la vida de la enfermera (Martin, 2015).

En tal sentido, el director de la carrera, Dr. Carlos Alberto Alvarado, remarcaba que la idea de hogar remitia a un ideal de familia donde sus componentes estan "vinculados entre si por lazos biologicos, espirituales y morales", razon por la cual las estudiantes debian luchar por no desnaturalizar esta vocacion, "donde la mistica es mas importante que la tecnica y la tecnica es mas importante que la ciencia." (37) Bajo estas premisas la formacion de las enfermeras tuvo un sentido que, mas que el conocimiento y los saberes aprendidos, se vinculo a la naturaleza de sus agentes, sus conductas y sus aptitudes. La actividad se veia mas bien como una extension de las labores domesticas y hogarenas que una tarea basada en procedimientos, conocimientos y tecnicas que era necesario conocer y aprender, concepcion que facilito la exclusion de los varones de la actividad y la casi absoluta feminizacion de la tarea (Martin, 2015).

Fue en 1963, y por solicitud de la Facultad de Medicina, que la antigua Escuela de Higiene--en la que funcionaba la carrera de nurses--se transforma en Escuela de Enfermeria Universitaria, en razon de la necesidad de adecuar la labor docente y administrativa para desarrollar un nuevo plan de estudios, que aumento de tres a cuatro anos el ciclo de ensenanza. En 1964, un informe realizado sobre la Escuela de Enfermeria destacaba la labor docente y el desarrollo normal de las actividades, bajo la direccion de Juana D'Arco. Los trabajos practicos se realizaban bajo la supervision de Nurses instructoras y las clases teoricas estaban a cargo de instructores estables de la Escuela y de colaboradores titulares y auxiliares de catedras de la Facultad de Medicina. Se hacia constar el numero de siete egresadas en 1963 y de nueve en 1964. Asimismo, se remarcaba la modificacion que se introdujo en el reglamento de la carrera en cuanto al internado obligatorio, permitiendo la inscripcion de alumnas externas. De igual modo, se destacaba la presencia de la Organizacion Mundial de la Salud mediante el otorgamiento de veinte becas para aspirantes a primer ano, que serian distribuidas a criterio de la direccion del establecimiento. En cuanto a las vinculaciones con el area de salud de la provincia, se explicitaban dos modalidades: el nombramiento, por el termino de un ano, de una instructora de la Escuela como adscripta al Ministerio de Salud para organizar el Departamento de enfermeria y colaborar con los servicios hospitalarios provinciales; y la participacion de siete alumnas, como practica final de la carrera, en el programa "Adiestramiento en Servicio" para enfermeras y auxiliares organizado por el area de enfermeria del Hospital Centro de Salud. (38)

Paralelamente a este proceso de profesionalizacion y de desarrollo academico a nivel universitario, el gobierno de la provincia tambien busco mejorar la atencion hospitalaria brindada en los diferentes nosocomios a traves de distintas iniciativas. Una de las primeras medidas tendientes a mejorar la capacidad tecnica de los profesionales de la medicina se relaciono con la creacion de la Escuela de Enfermeria de Visitadoras de Ojos en 1951, que funcionaria bajo dependencia de la Direccion de Oftalmologia del Ministerio de Salud Publica y Asistencia Social y seria costeada con el presupuesto destinado a la mencionada reparticion.

La carrera de enfermera-visitadora de ojos se circunscribia especialmente a las mujeres que hubieran completado hasta el sexto grado de la primaria y tuvieran entre 16 y 25 anos. Los estudios tenian una duracion de dos anos en donde se complementarian materias teoricas con practicas rotativas en las diferentes dependencias sanitarias, y el titulo que obtenian las habilitaba para actuar solamente en el territorio provincial. (39) Podemos considerar que el impulso otorgado a la formacion de estas enfermeras por parte del gobierno provincial, se vinculaba con el historico problema que para la salud de los tucumanos representaba la dispersion y permanencia del tracoma, enfermedad que afectaba a gran parte de la poblacion del interior, sobre todo a los obreros azucareros. (40)

De manera similar, con el objetivo de fortalecer la formacion de personal idoneo y con preparacion acorde a las necesidades de los hospitales provinciales y a las patologias imperantes en la zona norte del pais, se creo en 1954 la Escuela de Enfermeria de Tucuman dependiente del Ministerio de Salud Publica, que funcionaria en las dependencias del Hospital Zenon Santillan y cuyo ciclo de estudios tendria una duracion de tres anos. (41) La formacion de las aspirantes seria teorico-practica y debia efectuarse integramente en un servicio hospitalario que permitiera a las alumnas "adquirir en forma completa los conocimientos necesarios, que aseguren su idoneidad y su correcta formacion como colaboradoras del medico y cooperadoras en el cuidado de la salud publica." (42)

Ademas de los conocimientos teoricos, se incorporaban al plan de estudios los postulados y caracteristicas obligatorias que debian presentar las aspirantes, establecidos por el "Committee of the Grading of Nursing Schools". (43) La institucion consideraba esencial que las alumnas sean expertas en el estudio y manejo del enfermo hospitalizado y que posean conocimientos sobre el cuidado del hogar, "lo que les permitira intervenir en forma efectiva en las emergencias domesticas que deriven de los casos de enfermedades"; y tener "capacidad para observar e interpretar las manifestaciones psiquicas del paciente, asi como los factores sociales y el medio fisico que pueda acelerar o retardar su mejoria". (44) Estos eran rasgos asociados al proceso de feminizacion de la enfermeria, que se fue consolidando en la medida en que las nociones que unieron a la mujer con el cuidado hacia el otro se fortalecieron, y las aptitudes "naturales" que ejercian en el ambito domestico, encontraron en el ambito publico un lugar donde tambien podian desplegarse (Ramacciotti y Valobra, 2015).

En esa linea, en el acto de inauguracion de la Escuela de Enfermeria tuvo lugar el dictado de la primera clase sobre "Etica Profesional", a cargo de la Srta. Mercedes Lopez, directora del Hogar de Nurses de la UNT. Segun Lopez, el objetivo fundamental de la enfermera era "prestar un alto servicio a la sociedad en la atencion del enfermo y el sano y en la educacion sanitaria del individuo y de la colectividad", ademas debia saber "ahorrar el tiempo del medico, los materiales y su propia energia" para agilizar su tarea y "servir mejor a la comunidad". A estas caracteristicas debian sumarse los valores "morales y volitivos" en donde se resaltaban la dignidad personal, el celo, la prudencia, la justicia, la caridad, la discrecion, la bondad y la recta razon. Asi, las futuras profesionales debian aprender a reforzar la disciplina, la obediencia y las reglas para transformarse en colaboradoras permanentes del profesional medico, y poner las responsabilidades por encima de las razones de horarios u otras cuestiones, "porque una enfermera digna de ser tal, como la concibieron nuestras precursoras y como la profesion lo exige, no puede sentir ni medir su deber con el reloj y si asi lo hace no es digna de la cruz como distintivo". (45) Estos condicionamientos sintetizaban lo que se exigia a las enfermeras en el cumplimiento de su deber y expresaban una pertenencia al campo profesional donde se destacaba el "alto servicio" que realizaban, pero supeditadas a obedecer reglas y subordinadas al poder del medico.

Como la falta de personal auxiliar con caracter profesional era una problematica que afectaba a todo el espacio provincial, tambien se crearon escuelas de enfermeria en los hospitales del interior--Hospital de Concepcion y Hospital de Villa Alberdi--, que abarcaban no solo la capacitacion de enfermeras, sino de visitadoras de ojos, visitadoras de higiene, asistentes dentales, y tecnicos en rayos, transfusiones y anestesia. Al mismo tiempo, se dispuso que el personal que se desempenara sin titulo tendria cuatro anos para completar sus estudios, pero vencido ese plazo la condicion del titulo habilitante seria indispensable. (46)

En este contexto, se busco ademas fortalecer la rama de los auxiliares en medicina a traves de la inauguracion de las Escuelas de Hemoterapia, y de Ayudantes Tecnicos de Radiologia y Fisioterapia. La primera tenia la finalidad de la capacitacion no solamente del personal tecnico perteneciente al sistema de salud provincial, sino tambien el de otros establecimientos del pais que se interesaran en la materia, ya que era la unica institucion de este tipo en la region. (47) Como la carrera fue concebida como una especializacion, para ser aceptadas las aspirantes al ingreso debian estar cursando el ultimo ano de estudios o ser egresadas de las escuelas de enfermeria. Por su parte, la Escuela de Ayudantes Tecnicos de Radiologia y Fisioterapia tuvo la particularidad de admitir personas de ambos sexos, siempre y cuando reunieran como condiciones ser mayores de 16 anos y tener aprobado el sexto grado de la escuela primaria. (48) A diferencia de otras carreras, dar la posibilidad de acceso a los hombres llevaba implicita connotaciones de genero, en razon de que el uso de los aparatos de rayos y la practica de masajes se consideraban tareas que requerian de cierto nivel de fuerza y destreza. Permitir el ingreso en esta escuela reflejaria, ademas de los contrastes segun el tipo de trabajo, una mayor feminizacion en el campo de la enfermeria a partir de los anos cuarenta. Aunque no se prohibe ingreso de varones las denominaciones muestran, por ejemplo, en el caso de la Escuela de Hemoterapia, que la mayoria de las escuelas inauguradas en esta etapa estaban orientadas preferentemente a aspirantes mujeres.

Si bien una instancia decisiva en la profesionalizacion de la enfermeria fue la fundacion de las Escuelas de la UNT y de la provincia en la decada de 1950, en la medida en que estas instituciones posibilitarian el paulatino reemplazo de las enfermeras empiricas por enfermeras capacitadas y con formacion, el proceso fue lento y complejo y presento dificultades tanto a nivel local como nacional. En 1956, la Comision Asesora de la Ensenanza de la enfermeria hizo un estudio acerca de la situacion de las escuelas existentes en el pais y en su informe final mostro que la mayoria de los establecimientos no cubrian los requisitos ni las normas de reglamentacion de los planes de estudio, existiendo ademas el problema de la distribucion de profesionales, que se concentraban en las zonas urbanas y grandes capitales en detrimento de los espacios rurales, donde seguian actuando mayoritariamente las no tituladas (Faccia, 2015).

No obstante, los problemas senalados, resulta innegable que a mediados del siglo XX Tucuman registro un afianzamiento del campo profesional, principalmente a traves de una formacion estructurada en el ambito academico universitario y en la administracion sanitaria provincial; con un tipo de funcionamiento y una organizacion a tono con los lineamientos nacionales e internacionales en la materia. Es en ese sentido que las autoridades de la UNT manifestaban la relevancia adquirida por la Escuela de enfermeria de la Casa de Estudios, "orgullosa de las enfermeras que hasta el momento ha dado al pais", en referencia al alto nivel de preparacion tecnica y practica y a la calidad de los planes de ensenanza; que redundaban en la continuidad y profundizacion del proceso de capacitacion de personal en el area. (49)

Consideraciones finales

La afirmacion del campo profesional de la enfermeria, que combinaba el conocimiento adquirido y la legitimacion a traves de un titulo habilitante para ejercer, formo parte de un proceso gradual iniciado en Tucuman en 1900, que mostro signos de continuidad en las decadas siguientes y que se consolido a mediados del siglo XX.

A traves del analisis realizado en diferentes contextos vinculados al desarrollo de politicas de salud publica; al rol de la UNT y a las necesidades sanitarias de la region; se pueden diferenciar las distintas instancias asociadas a los objetivos sanitarios que prevalecieron y senalar las singularidades del desarrollo de la enfermeria en la provincia.

En primer lugar, la creacion de una escuela en una etapa temprana en relacion a otras del pais, que refleja un proceso incipiente en cuanto a la futura formacion de un campo profesional en la provincia, con registros y elementos de persistencia en las primeras decadas del siglo, donde convivieron los saberes empiricos, basados en la experiencia, con los provenientes de la ciencia.

En segundo lugar, la relacion del tema con la agenda de politicas publicas, atravesadas por preocupaciones para mejorar la atencion de la salud a traves del control profesional; por cambios o novedades en relacion con determinadas problematicas (por ejemplo, materno infantil, tracoma, etc); por la mayor necesidad de capacitacion de personal sanitario; y por el aumento de demandas por la expansion de distintos servicios.

En tercer termino, el encuadre institucional asociado a diferentes ambitos: municipal, provincial y nacional; que muestra la coexistencia de Escuelas de distinta dependencia--con iniciativas autonomas pero con vinculaciones entre si--, con un marcado predominio de la orbita estatal, rasgo que no impide desconocer el rol que pudieron tener algunas asociaciones privadas que requieren ser estudiadas a futuro.

En cuarto lugar, la acentuacion del perfil profesional a mediados de siglo--en el contexto de la politica sanitaria del peronismo y del rol de la UNT en la region--a traves de nuevas escuelas, reglamentaciones y planes de estudio; que reflejan el paso de las tareas vinculadas a la enfermeria no delimitadas por el conocimiento, a la enfermeria como disciplina basada en la capacitacion, en la calificacion y en mayores exigencias institucionales. En esta instancia el interes se conecta con mayor nitidez con la trama de experiencias de la enfermeria a nivel internacional.

Por otra parte, la feminizacion no se presento como exclusiva en el periodo, en la medida en que en Tucuman convivieron enfermeros y enfermeras entre 1900 y 1940 en los distintos espacios sanitarios; la feminizacion de la actividad resulto mas visible en ciertas areas como la materno infantil desde los anos 20; y se acentuo en los anos 40 y 50, como se pudo observar en las denominaciones de las escuelas (nurses, enfermeras), aunque no fue explicita la exclusion de los varones.

Referencias

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Notas

(1) Suriano afirma que como parte del proceso de construccion del Estado, en el plano social se llevo a cabo una politica de intervencion medica y sanitaria que era casi inexistente en otras areas (Suriano, 2000). Sobre todo en comparacion a otras ciudades del noroeste, en incluso a otras regiones del pais, la ciudad de Tucuman fue un caso avanzado en cuanto a intervenciones en el campo de la salud publica. (Fernandez, 2012).

(2) Durante las decadas de 1880 y 1890 el dinamismo mostrado por las iniciativas estatales en el area de la salud, en comparacion con decadas anteriores, obedecio a multiples factores. La necesidad de crear la infraestructura para mejorar las malas condiciones sanitarias se combino con coyunturas epidemicas que las evidenciaron y potenciaron (en particular la de colera) y con la gravitacion de ideas del higienismo, cuyos representantes, en su mayoria medicos graduados de la Facultad de Medicina de Buenos Aires, junto a intelectuales, funcionarios y otros profesionales, se constituyeron en gestores de las politicas sanitarias en el ambito municipal y provincial. (Fernandez, 2012, 2017).

(3) Los nuevos establecimientos en la campana fueron el de Concepcion, en Chicligasta, desde 1919, y en los anos 30 se instalaron hospitales en Cruz Alta, Leales, Rio Chico y Trancas, dependientes de la esfera del gobierno provincial; mientras continuaban brindando asistencia a los pobladores del sur el Hospital San Jose de Medinas y el Hospital Lamadrid en Monteros, administrados por entidades de beneficencia desde fines del siglo XIX.

(4) Un estudio imprescindible para encarar el tema es el realizado por Gonzalez Leandri acerca de la construccion historica de la profesion medica en Buenos Aires entre 1852 y 1886 relacionada a procesos economicos, sociales, culturales y politicos y a las estrategias de los profesionales para afirmarse a traves sus vinculos con el gobierno local y nacional (Gonzalez Leandri, 1999).

(5) Compilacion ordenada de leyes, mensajes y decretos de la provincia de Tucuman; T. XVIII, p. 382.

(6) Compilacion, cit, T. XVIII: 154-155; T. XXI, p. 287.

(7) Memoria del Departamento Ejecutivo del Hospital Mixto, Municipalidad de San Miguel de Tucuman; 1897.

(8) Libro de Actas del Consejo de Higiene, ff 112-113, 143-144. El tema economico fue comun a otras areas, en el marco de expansion de la administracion estatal expresado en distintas reparticiones (Oficina de Estadistica; Departamento de Ingenieros y Obras publicas; y otras vinculadas a la policia y a la instruccion publica); donde en general era constante el reclamo de los funcionarios por la falta de personal y de empleados competentes; y de recursos para su sostenimiento.

(9) El ciclo de formacion finalizaba con un examen obligatorio que las alumnas debian rendir ante el Consejo de Higiene, de modo que eran las autoridades medicas quienes decidian su habilitacion para ejercer en la provincia, donde no hubiera parteras con titulo de universidades nacionales, y un requisito indispensable era que las alumnas debian certificar haber asistido por lo menos 25 partos. La aceptacion de las aspirantes se hacia previo examen donde se evaluaban los requisitos que debian cumplir: tener 20 anos de edad como minimo, presentar certificado de buena conducta, reunir condiciones de moralidad y honradez y grado de instruccion necesaria para iniciar los estudios. Digesto Municipal, T. IV, 1890-1900, pp. 195-196; 205.

(10) Digesto Municipal; Tomo IX, Anos 1909 a 1923, p. 378.

(11) Digesto Municipal; cit, pp. 379-380.

(12) Boletin Municipal de la ciudad de Tucuman, No 30, 1911; pp. 2 y 3.

(13) Boletin Municipal de la ciudad de Tucuman; No 65, 1914; pp. 127-130.

(14) Boletin Municipal de la ciudad de Tucuman; No 65, 1914, pp. 127-130.

(15) Boletin Municipal de la ciudad de Tucuman, No 67, 1916, pp. 547-548.

(16) En general, los problemas de los hospitales municipales, que brindaban mayor complejidad de servicios, se potenciaban por la cantidad de pacientes provenientes del interior de la provincia, principalmente de departamentos azucareros con elevada concentracion poblacional, en tanto en los hospitales de la campana no habia especialidades medicas y era mas aguda la falta de recursos materiales y humanos.

(17) Juan Bascary (1917-1920), Octaviano Vera (1920-1922); Miguel Campero (1924- 1928) y Jose Sorteix (1928-1930) enfrentaron problemas vinculados a la division interna del partido, a la oposicion conservadora y conflictos derivados de la problematica azucarera.

(18) Juan Luis Nougues (1932-1934) del partido Defensa Provincial Bandera Blanca; y Miguel Campero (1935-1938) y Miguel Critto (1938-1943), de la Union Civica Radical, que en un contexto economico mas favorable impulsaron adelantos en materia social y obras publicas.

(19) Boletin Municipal de la ciudad de Tucuman, 1923, pp. 1 y 2.

(20) Reglamentacion sobre funcionamiento de las gotas de leche y consultorios medicos; Compilacion de leyes y decretos de la Provincia; Tomo I, 1934; pp. 979-981.

(21) Consejo de Higiene Publica; Diario de Sesiones Honorable Camara de Diputados, 1926; pp. 332-333.

(22) Como se ha senalado, la feminizacion pudo responder a la aceptacion de remuneraciones menores que los varones, pero tambien a la consolidacion de la idea del "don de cuidar" y a condiciones "naturales" de las mujeres para asistir a los que sufren (Lobato, 2007, pp. 65-66).

(23) Consejo de Higiene Publica; Diario de Sesiones, cit, pp. 332 y 339.

(24) Tambien hubo proyectos como la Ley de ensenanza obligatoria de higiene infantil y la creacion del Cuerpo Medico Escolar con el objetivo de asesorar en asuntos de higiene y salud a ninos y maestros; inspeccionar locales; realizar examenes medicos y conferencias; y asistir a docentes y alumnos de probada pobreza.

(25) Reglamento interno del Hospital "Presidente Nicolas Avellaneda"; Compilacion de leyes y decretos de la Provincia; Tomo I, 1933, pp. 966-970.

(26) Recordemos, por ejemplo, la creacion de hospitales en el interior durante la gestion del gobernador Miguel Campero; la provincializacion de los servicios de proteccion a la infancia; la reformulacion de programas contra el paludismo; entre otras.

(27) El Reglamento de 1910 y el de 1915 mantenian en lineas generales las disposiciones de 1895, con normativas detalladas para medicos y farmaceuticos y minimas para parteras, dentistas y flebotomos, incorporando como novedad a los masajistas, que podian ejercer con diploma nacional o extranjero con autorizacion del Consejo. Compilacion ordenada de leyes, mensajes y decretos, cit, V. XXIII, pp. 301-302.

(28) Provincia de Tucuman, Leyes y Decretos Reglamentarios de interes general, No 10. Legislacion Sanitaria; 1936, p. 736.

(29) Provincia de Tucuman, Leyes y Decretos Reglamentarios de interes general, No 10. Legislacion Sanitaria; 1936, p. 736.

(30) Comparativamente a otros salarios; un medico director cobraba 270$; un medico de sala 185$; un auxiliar 120$, igual que un enfermero; mientras una enfermera ganaba 95$; y los mas bajos de la escala eran los de cocinera y lavandera, 60$ cada una, y de costurera, 40$. Diario de Sesiones, Honorable Camara de Senadores; Periodo legislativo de 1935, Tucuman, pp. 263-268. Se ha senalado que la asociacion de la enfermeria a la logica del sacrificio y del cuidado, sumada a las concepciones del trabajo femenino como complementario al masculino en el presupuesto familiar, produjeron una desvalorizacion de sus tareas y en consecuencia exiguos salarios (Ramacciotti y Valobra, 2015).

(31) Los gobiernos peronistas estuvieron representados en Tucuman por Carlos Dominguez (1946-1950) y por Fernando Riera (1950-1952), Luis Cruz (1952-1955).

(32) Fueron importantes tambien, durante los rectorados de Julio Prebisch (1929- 1932/1937-1940), la apertura de nuevas carreras e institutos de investigacion, como el Instituto de Medicina Regional, destinado a la investigacion y a la capacitacion de profesionales de la salud en enfermedades de la region; y que prepararia un equipo de enfermeros y guardias sanitarios (Bravo y Vaca, 2006).

(33) Como antecedentes vinculados al campo de la salud en la UNT se destacan los Institutos de: Higiene y Medicina Regional (1937); Anatomia Patologica (1949); Microbiologia (1948); Bioquimica (1947); y Fisiologia (1949), abocados a la investigacion y a la docencia y al perfeccionamiento de los profesionales. 75 Aniversario de la Inauguracion oficial (Sintesis Historica) 1914-1989, UNT, 1989.

(34) Expediente 6176-F-943. La Escuela de Higiene dependio primero del Rectorado y luego de la Facultad de Farmacia y Bioquimica, y en 1952, bajo la orbita de la Facultad de Medicina, abarcaba el Curso de Nurses y Visitadoras de Salud Publica, el Curso de Visitadoras de Higiene Social, el Curso de Inspectores Sanitarios y el Curso de enfermeras diplomadas en Salta (que antes dependia del Instituto de Medicina Regional). Memoria del ano 1952. Ministerio de Educacion de la Nacion, UNT, Publicacion No 642, Tucuman, RA. pp. 32-34.

(35) Expediente 6176-F-943.

(36) Resolucion 122-1-1952. El Plan de estudios abarcaba: 1 ano: Anatomia-- Fisiologia--Bacteriologia--Quimica--Historia del Nursing--Moral Profesional--Higiene, Epidemiologia y Profilaxis General-- Patologia--Principios y Metodos Elementales del Nursing--Educacion Fisica--2 Ano: Psicologia e Higiene Mental-- Aspectos Sociales del Nursing Materia Medica y Terapeutica--Dietetica--Nursing de Clinica Medica; de Enfermedades Infecciosas; de Tisiologia; de Dermatosifilografia; Quirurgico; de Urologia; de Ortopedia; de Deotorrinolaringologia--Ingles--Educacion Fisica--3 Ano: Nursing de Pediatria; de Obstetricia; de Neuripsiquiatria; Domiciliario; de Salud Publica--Adaptacion profesional-Ensenanza de la enfermeria--Educacion Fisica. Sesion ordinaria Honorable Consejo Universitario, 13.8.1954.

(37) La Gaceta, 6.5.1952.

(38) Resolucion 174-1963; Memoria del ano 1963-1964. Ministerio de Educacion de la Nacion, UNT, Tucuman, pp. 221-223.

(39) Boletin Oficial, Provincia de Tucuman, 28.02.1951, pp. 731-732.

(40) Como vimos en el apartado anterior, en la decada del '20 habian comenzado las preocupaciones por el tracoma, principal enfermedad infecciosa causante de ceguera en el mundo. Esta causada por un microorganismo intracelular obligado llamado Chlamydia trachomatis. La enfermedad se transmite por contacto con secreciones oculares y nasales de personas infectadas.

(41) El plan de estudios comprendia: 1 Ano: Anatomia y Fisiologia humana, Higiene, Deontologia profesional, Historia de la enfermeria, Microbiologia y Parasitologia; 2 Ano: Primeros auxilios, Puericultura, Enfermeria de ninos, Dietetica y Arte culinario; 3 Ano: Enfermeria de enfermedades infecciosas; Ginecologica y Obstetrica; Clinica; Quirurgica; Oftalmologica; Otorrinolaringologica; Dermatologica; Genito-urinaria; Neuropsiquiatrica; Arte de la Enfermeria (que comprendia la parte practica de todas las materias enumeradas). La Gaceta 19.04.1954.

(42) Boletin Oficial de la Provincia de Tucuman, 12.05.1954.

(43) El Committee of the Grading of Nursing Schools, era el organismo internacional que calificaba a las distintas escuelas de enfermeria. Las aspirantes a ingresar a la escuela debian presentar certificado que acredite aprobacion del sexto grado del nivel primario y aprobar el cursillo preparatorio que comprendia nociones basicas de aritmetica, geometria, historia, gramatica, instruccion civica y geografia. La Gaceta, 19.04.1954.

(44) La Gaceta, 19.04.1954.

(45) La Gaceta, 08.04.1954.

(46) La Gaceta, 07.03.1954. Ya en 1947 el Ministerio habia estipulado que quienes ejercian sin titulo o no contaban con diez anos de servicios debian realizar pruebas de competencia ante un tribunal especial, pero la reiteracion de este tipo de medidas para regularizar la situacion de las "empiricas" muestra que la profesionalizacion de los servicios de enfermeria era lenta y compleja y que muchas veces las disposiciones no se cumplian.

(47) La Gaceta, 02.06.1954.

(48) La Gaceta, 17.05.1954.

(49) Memoria del ano 1963-1964. Ministerio de Educacion de la Nacion, UNT, Tucuman, p. 223. En los anos siguientes se acentuo la influencia de las ideas de la Organizacion Mundial de la Salud (OMS) y la Organizacion Panamericana de la Salud (OPS), cuyas recomendaciones apuntaban a la formacion y capacitacion de recursos humanos para el desarrollo sanitario. En 1964 Tucuman adhirio al convenio firmado entre nuestro pais y la OMS para instrumentar la creacion de servicios de enfermeria, cuestion que debe ser estudiada.

Maria Estela Fernandez

Universidad Nacional de Tucuman, Argentina

marielaf@arnet.com.ar

Maria del Carmen Rosales

Universidad Nacional de Tucuman-Instituto Superior de Estudios Sociales--Consejo Nacional de Investigaciones Cientificas y Tecnicas, Argentina marexa_87@hotmail.com

Recibido: 22 de noviembre de 2018 | Aceptado: 15 de diciembre de 2018 | Publicado: 4 de enero de 2019

https://doi.org/10.24215/23468971e085
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Author:Fernandez, Maria Estela; del Carmen Rosales, Maria
Publication:Trabajos y Comunicaciones
Date:Jan 1, 2019
Words:12050
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