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La construccion colectiva de conocimientos en las comunidades interpretativas.

COLLECTIVE CONSTRUCTION OF KNOWLEDGE IN INTERPRETATIVE COMMUNITIES

Introduccion

En este documento presentamos las tecnicas que nos ayudaron a desplazarnos desde un individualismo metodico a una construccion colectiva de conocimiento cuando llevabamos a cabo un estudio sobre una economia basada en la autogestion de la plaza laboral. Lo excepcional de estos eventos fue que al no estar previstos como etapas de la metodologia, tuvimos que reconocerlos y esa vigilia acontecio cada vez que habitamos un estado reflexivo que fue promovido en las interacciones con los que al principio llamabamos informantes claves. A medida que pasaban esos encuentros, fue emergiendo un estado de conciencia semejante a la reduccion fenomenologica-trascendental que nos dispuso a contemplar la empresa como el mundo donde estaban los contextos pragmaticos que iban elaborando nuestra comprension.

Las descripciones de estas vivencias se realizan en dos momentos a lo largo del articulo. En el primero nuestros argumentos proponen que las modificaciones que acontecieron a nivel practico, se hicieron posibles gracias a que los modelos interpretativos que portabamos fueron puestos en cuestion por el saber experto de los que reproducen la vida que buscamos conocer, y ahi hacemos notar que nuestra actitud natural que funcionaba como un adiestramiento en el recorrido de ida y vuelta entre las categorias sociologicas y lo que mirabamos, se ampliaba hasta impedirnos comprender lo que observabamos.

En el segundo momento anunciamos que la nocion de informante clave y el uso habitual de la entrevista, quedan desbordados por la calidad de las interacciones donde se somete a revision lo que se va produciendo como saber. Luego anticipamos que esa posibilidad sucede con independencia de las previsiones que logre estimar el investigador social, porque sus condiciones de posibilidad se encuentran gobernadas por los que habitan ese recorte de la realidad que llamamos el campo. En esta ultima fase recursiva del documento revisamos dos propuestas que se inician en las interacciones que hasta ahi nombramos como comunidades interpretativas, la primera subrayara la capacidad de apropiacion de los resultados de la reflexividad colectiva para transformar los fundamentos la vida cotidiana y la segunda pondra el acento en el modo de elaboracion de un informe escrito que exprese la relacion entre el cientifico social y los que reproducen la vida que se busca conocer.

La vigilancia epistemologica

Iniciamos la exposicion asumiendo que la presencia en el campo es relevante en la medida que nos ayuda a ingresar en las relaciones donde se pueden contrastar las interpretaciones sobre un objeto de estudio. Pero en nuestro caso no fue una condicion suficiente para fracturar la episteme que nos gobernaba y que se expreso como una "inercia teorico-conceptual" (Primavera 2003:123) que conducia el uso de nuestras categorias, lo que asumiamos como medios de prueba y las representaciones de los entrevistados.

Entonces nos preguntamos ?como lograr una reflexion sobre los procedimientos de la investigacion? y nuestra respuesta tuvo dos recorridos. El primero se aboco a detener nuestra actitud natural para conocer los limites de validez de las tecnicas y de los conceptos que usabamos. En este sentido seguimos la recomendacion de Bourdieu, Chamboredon y Passeron: "es necesario someter la practica cientifica a una reflexion que, a diferencia de la filosofia clasica del conocimiento, se aplique no a la ciencia hecha, ciencia verdadera cuyas condiciones de posibilidad y de coherencia, cuyos titulos de legitimidad seria necesario establecer, sino a la ciencia que se esta haciendo. Tal tarea, propiamente epistemologica, consiste en descubrir en la practica cientifica misma, amenazada sin cesar por el error, las condiciones en las cuales se puede discernir lo verdadero de lo falso, en el pasaje desde un conocimiento menos verdadero a un conocimiento mas verdadero, o mas bien, como lo afirma Bachelard, aproximado, es decir rectificado" (2004:20). De esta forma nos dimos la posibilidad para precisar los errores en la confeccion de las pruebas y estos "actos epistemologicos" nos permitieron conocer "las condiciones" que los hacian posible (2004:84). Entre esos factores estaban los sesgos generados en nuestra tarea de especificar el objeto teorico para lograr un modelo interpretativo sobre hechos irreductibles y subjetivos.

En este sentido Guber sostiene: "el investigador se propone, asi, penetrar y comprender la organizacion de ese conjunto de relaciones sociales y de significados, y aprender el modo en que esas personas dan sentido a su mundo y viven en el. Ello no se logra sino a partir del descentramiento que se produce cuando el investigador procede a especificar su objeto teorico. Parte de esa especificacion concierne a los sujetos del objeto construido (las bolivianas, los puesteros, etc.) que se han identificado en la unidad de analisis y en el universo o muestra [...]; por eso son un buen punto de partida para advertir que la mirada inicial necesariamente cargada de presupuestos--debera ir ampliandose progresivamente. Afortunadamente el investigador no esta solo en este proceso" (2004:132).

A continuacion, y como resultado de una vuelta a la bibliografia pertinente que nos acompanaba, entendimos que estos procedimientos eran inherentes a la experiencia cientifica que ha logrado usar sus capacidades en la "temporalidad del contexto de relaciones", porque "Dilthey insiste en senalar que la temporalidad de la experiencia no es algo impuesto reflexivamente por la conciencia (como lo afirma Kant al sostener que la conciencia es el agente activo que organiza e impone unidad en la percepcion), sino que ya se encuentra en la experiencia que nos es dada [...] Ello significa que solo entendemos el presente en el horizonte del pasado y el futuro. No se trata del resultado de un esfuerzo consciente, sino que pertenece a la propia estructura de la experiencia" (Parra 1997:50). Desde otro punto de vista, podriamos subrayar que "la objetividad se relativiza al contexto de su determinacion, es decir, a la perspectiva que la hace visible. En tal sentido, se admite para lo social la cotidiana experiencia de la coexistencia de varios tipos y niveles de objetividades (racionalidades) con sus respectivas clausuras. Cada una constituye un universo consensual de sentido (realidad); uno de los cuales es el estilo de observacion y dominio de conocimiento asegurados por las comunidades de cientificos sociales a traves de sus teorias, hipotesis, conceptos, metodos e intervenciones" (Arnold 1997:90).

Bajo esta premisa nos quedaba claro que estabamos mas alla del "solipsismo metodico, o sea, del supuesto de origen cartesiano de que es posible una conciencia puramente individual y que la intersubjetividad es un resultado a partir de ella." Por tanto, el problema de la comprension lo fuimos solucionando a traves de la busqueda de los "contextos pragmaticos, llamense reglas (Winch) o tradiciones (Gadamer)" (Garcia 1994:94), donde se constituye el universo consensual de sentido de la economia bajo estudio. Con esta forma de asumir la experiencia cientifica nos apartamos de la posibilidad de comprender mediante el ejercicio de ponernos en lugar de las otras conciencias, y nos dispusimos a vivir una experiencia que buscaba comprender las circunstancias de las estructuras del mundo a traves de una "critica e impugnacion de lo anquilosado o lo enajenado como el reconocimiento o la defensa del orden establecido" (Gadamer 2007:185).

La segunda ruta de nuestra respuesta asumio que la reflexividad sobre los procedimientos de la investigacion se lograba con la participacion de las personas que inicialmente nombramos como informantes claves. Para abrir estas asistencias tratamos de no quedar a merced de las presentaciones protocolares, y anticipamos la clasificacion que los entrevistados nos aplicarian y que nos dejarian inscritos en los tipos ideales que aumentan la lejania social. Esta clasificacion cercana a la desconfianza y la sospecha, se entiende tanto por la calidad informal del desempeno economico que ellos desarrollaban como por la trayectoria que tienen como pobladores, la cual esta marcada por un largo periodo de allanamiento de su cultura economica por parte de la Dictadura Militar (1973 a 1989) y actualmente saben "moverse" entre delincuentes, policias y narcotraficantes.

Estos hombres y mujeres, un total aproximado de 102 personas, autogestionaban su plaza laboral sobre la base de rutinas de busquedas de "cachureos" (desechos domesticos o industriales) y/o de compras al por mayor de bienes de primera necesidad y de uso diario, los que ofrecian en un mercado que ellos formaban con 56 "puestos" el dia domingo en una de las principales calles de la comuna de Huechuraba en la Region Metropolitana de Chile. Durante los dos anos que duro nuestra investigacion sobre la vida economica de ese emprendimiento asociativo de trabajo autogestionado urbano popular, ellos llegaron a comprender los objetivos de nuestro estudio en su "contexto estructurado de significados" (Schutz 1993:54). Asi sus estructuras simbolicas dedicadas a elaborar conocimientos sociotecnicos y las que reproducen esos sentidos, fueron articulando un modo de interpretacion sobre los hechos que indicaban la coherencia cultural que explicaba cada organizacion economica.

Sin embargo, cabe anunciar que no todos esos trabajadores se desempenaron en esa calidad de interpretes, entre los que ejercieron su derecho a construir conocimiento destacaron los que fuimos reconociendo como los expertos y los dirigentes. Un aspecto relevante para dicha consideracion fue que junto a ellos pudimos salvar el limite que subraya Merlinsky cuando ensena las posibilidades de la participacion del investigador en la relacion de la entrevista, nos referimos en particular a: "bloquear la reflexion por parte del entrevistado en un sentido que prometia el descubrimiento de aspectos inexplorados" (2006:253), debido a que los encuentros con los expertos y los dirigentes comenzaron a desdibujar la asimetria que establece el saber experto cientifico y todos fuimos teniendo acceso a manifestar nuestras opiniones, aportar fuentes de informacion de diferentes calidades, interpretarlas, confeccionar datos y seleccionar los que fueron considerados como los medios de prueba.

Los expertos y los dirigentes tenian cualidades diferentes aun cuando eran parte de la misma accion colectiva que domingo a domingo reproducia el mercado que les ayudaba a lograr los recursos monetarios que mantenian en parte o en su totalidad la economia domestica de sus familias. Los primeros se caracterizaron porque estaban en las conversaciones que trascendian las relaciones consanguineas y de parentesco y donde se entregaban o recibian informaciones precisas que contribuian a comprar una cosa y luego a revenderla. Esos "datos" tambien facilitaban la adaptacion de los artefactos, incluso su desarme y la venta de sus partes, evaluaban los beneficios de las ganancias y proponian cambios de rutina que resolvian los problemas de la gestion de sus "negocios". Mas alla de esos encuentros no se incorporaban a la comensalidad de bebidas alcoholicas y no buscaban analizar el gobierno politico que coordinaba sus organizaciones economicas. Los segundos habia logrado el titulo de dirigentes gracias a que los trabajadores de esas organizaciones habian constituido una "directiva" que los representaba, y su rol suponia saber ubicarlos dentro del mapa sociopolitico de la comunal de Huechuraba.

Desde ahi los dirigentes se planteaban las conversaciones con las autoridades y cuando esa categoria emergia desde "responder" por la "gente", ese rol se definio como los que "guian", se "hacen cargo" o se la "juegan" por los demas; y si bien cada integrante de las organizaciones economicas podia ser un dirigente, su eleccion en las reuniones de la asamblea estaba determinada porque los potenciales candidatos no se asociaban al consumo de alcohol, se les reconocia como trabajadores con la capacidad de ser responsables de custodiar el recurso monetario que juntaban ano a ano a traves de cuotas. Una vez electos, los dirigentes coordinaban a los integrantes de todas las organizaciones y esa funcion les ayudaba a tener prestigio, el cual no tuvo relevancia para transformarlos en expertos.

Como anteriormente senalabamos, junto a los expertos y a los dirigentes nos involucramos en dialogos donde se interrogaron los "contenidos significativos" que estaban "constituidos" (Schutz 1993:69). Cuando en ese momento volviamos a leer fuera del campo la obra de Gadamer Verdad y Metodo, estuvimos dispuestos a asumir que esa "receptividad no supone neutralidad ni la autocensura, sino que implica la apropiacion selectiva de las propias opiniones y prejuicios" (2007:66). Tambien advertimos que estas experiencias fueron de co-construccion de conocimientos entre congeneres por la "comunidad espacio-temporal" que nos comprometio (Schutz 1993:172). Luego descubrimos que esta cualidad, la continuidad espacio-temporal, no caracterizaba a todos los personajes que eran traidos a las conversaciones. A continuacion dos ejemplos, primero, cuando se explicaban las razones del por que se hace lo que se hace, ellos las atribuian al futuro de su descendencia y asi justificaban los sacrificios que demandaba su trabajo y apaciguaba las impotencias que se producian por la brecha entre su futuro deseado y el futuro probable. Segundo ejemplo, cada vez que nuestras conversaciones se concentraban en la manera a traves de la cual los expertos y los dirigentes habian aprendido a hacer esta forma de economia popular urbana, ellos recuperaban la opinion de un padre ya fallecido, una madre anciana, un vecino al cual no se le ve desde hace mucho tiempo o de un tio que ya no participa para explicar, por ejemplo: los pregones, las frases eficientes que ayudan a fijar el precio de las cosas en la conversacion entre ellos y un potencial comprador, o como fue que se transmitio la informacion para clasificar los nudos que "amarran la carga" en el medio de transporte o para hacer la preparacion culinaria.

Estas conversaciones nos condujeron a tomar en cuenta la presencia de los sucesores y de los predecesores en la descripcion de esa vida economica, y aun cuando se puede escribir un capitulo para tratar las posibilidades que ofrecen los primero en la construccion de la motivacion de la conducta comercial. En este articulo nos guiaremos por el papel que jugaron los predecesores, debido a que su participacion nos hizo parte de un sentido de pertenencia que se lograba al rememorarlos, es decir: "mirando simplemente bajo una luz distinta los recuerdos de la gente que he conocido en forma directa o indirecta. [...] Puedo definir a un predecesor como una persona en el pasado, ninguna de cuyas experiencias se recubre en el tiempo con ninguna de las mias. El mundo puro de los predecesores puedo definirlo entonces como totalmente constituido por tales personas. [Y su papel en el curso de nuestra investigacion fue dandonos la posibilidad de tener una orientacion siempre pasiva] "lo que equivale a decir que mi accion esta influida por la suya. O para decirlo de otro modo, su accion concebida en el tiempo pluscuamperfecto es el autentico motivo-porque de la mia" (Schutz 1993:235).

Mas adelante y gracias a otras situaciones similares, fuimos aprendiendo que la co-construccion de conocimientos supone una produccion especial de la historia del grupo que va revisando actos y las formas de organizar los artefactos, porque esa historia no solo se muestra como una "relacion--nosotros continua", sino que tambien porque posee elementos diversos, "registros y monumentos, que tienen el status de signos" y "participes siempre cambiantes" (Schutz 1993:237,242). Entonces, cuando los expertos y los dirigentes realizaban sus evocaciones para hacer su historia, tambien tuvimos la posibilidad de recorrer las modificaciones de las comprensiones que otros hicieron hasta dejarlas en calidad de "unidad de sentido acabada". Y, de paso, esto nos aclaraba que el compromiso que vivimos al compartir el espacio y el tiempo, tambien se explicaba porque nos haciamos parte del "momento de la tradicion en el comportamiento historico-hermeneutico, en virtud de la comunidad de unos prejuicios fundamentales y subyacentes" (Gadamer 2007:67).

Esta coexistencia en el acto de conocer nos distanciaba de la posicion de Mejia, porque aun cuanto compartiamos con el que la "investigacion cientifica es el proceso que investigadores e investigados colaboran en el acto del conocimiento" (2002:205), lo cual ayuda a sostener que la accion sociologica es una manera a traves de la cual la organizacion o la comunidad se piensa a si misma, la diferencia se produjo porque nuestra posicion de "observadores especializados" fue circunstancial y se precarizo cuando los expertos y los dirigentes empezaron a tomar decisiones en la rememoracion gracias a que conjugaban los objetivos de nuestro estudio con sus desempenos como historiadores de su comunidad, y nosotros pasamos a ser los taquigrafos de las categorias que nos permitieron comprender.

Sobre este asunto aportamos el siguiente ejemplo. Despues de varios meses era habitual llegar el dia domingo saludando a los trabajadores de "los puestos", al inicio era bastante breve la rutina pero con el tiempo nos tomaba dos o tres horas de la manana. A veces no llegabamos a pasar por los 56 "puestos", debido a que nos deteniamos a considerar la solicitud de un experto o de un dirigente para que abrieramos el cuaderno de campo y apuntaramos lo que nos queria decir. En uno de esos encuentros registramos la opinion de quien se oponia a cambiarse de "puesto" o a reducir su espacio fisico para vender, porque su "antiguedad" era su razon para legitimar su posicion. Semanas despues un dirigente nos hizo ver el cambio de posicion de esa persona, y nos revelo que la "necesidad" de un "vecino" que no tenia "puesto" habia sido el nuevo argumento considerado. Mas adelante hubo una asamblea donde mas de la mitad de los integrantes de las organizaciones debatieron el criterio de la antiguedad como fuente de la legitimidad de la propiedad del "puesto". En una posicion distinta los dirigentes proponian fundar derechos en dos necesidades: la de los alimentos para las familias y la del trabajo. Se acordo que todos tenian derecho a trabajar pero que habia una cantidad de "puestos" limitada, y como a veces los que eran "antiguos" no asistian los domingos, era pertinente entregar por ese dia el "puesto" a otro para que "lo trabajara", a estos ultimos les llamaron "las visitas". Luego volvimos a conversar con el trabajador experto y que fundaba sus derechos en su "antiguedad", nuestro motivo era hablar sobre su padre y hermanos, al poco tiempo de nuestra conversacion el nos detuvo y nos subrayo que habia accedido a cambiarse de puesto y a ceder un espacio fisico porque "habia que saber convivir", ademas nos recordo que el habia actuado de otra forma, porque penso que lo iban a enganar, pero como todos cumplian los acuerdos de la asamblea, el tambien los cumplia.

Este resumen de un proceso de encuentros mas largo y que tambien tiene otros contenidos, basta para demostrar que fueron los mismos expertos y dirigentes los que nos situaron en la calidad de taquigrafos cuando requerian "anotar eso": un cambio de conducta y/o una opinion diferente. Ademas, en muy pocas oportunidades nos preguntaron lo que nosotros pensabamos sobre lo que escuchabamos, veiamos y registrabamos. Incluso cuando los dirigentes se lanzaron a disenar un "proyecto" para participar en un concurso de fondos economicos que abriria la municipalidad de Huechuraba, solo nos invitaban a tomar fotos, grabaciones y registro escritos de sus conversaciones, porque asumian que esas practicas ayudaban en nuestro estudio, porque nos permitian "saber" como se "hacian las "cosas".

La apropiacion comunitaria del conocimiento

El giro que se habia producido, gracias al cual desvirtuamos las representaciones que situaban a los expertos y a los dirigentes como casos instructivos del sector informal de la economia, inauguro un nuevo momento. En esta etapa, los expertos y los dirigentes se permitieron plantearnos preguntas que no solo buscaban cuestionar, por ejemplo: la vision que nosotros asumiamos como la practica normal de ahorro que se debe hacer en un banco, por su parte, ellos nos invitaban a pensar de otra forma: lo que un experto compraba para "su casa": bicicleta, muebles o TV, eran de uso circunstancial porque esas cosas se transformaban en sus "ahorros" e "inversiones" cuando se presentaba una "necesidad" o "salia una buena oportunidad" para venderlas. En el transcurso de esas conversaciones fueron apareciendo las autobiografias, incluidas las nuestras, porque "la coexistencia nos asedio" (Gomez 2014:35) y para hacernos sentir comodos nos fue coherente interpretarnos desde una "gestion selectiva" (Osorio 1999:123) de nuestras experiencias de trabajo. Sin embargo, esas interacciones tuvieron diferentes calidades, por esa razon fue posible reconocer encuentros donde la comunicacion fijaba "formulaciones reflexivas acerca de un codigo implicito" (Merlinsky 2006: 251) que nos ayudaba a arribar a consensos que los demarcaban y que nos entregaba un sentido de pertenencia, como indicabamos en el capitulo anterior.

A continuacion advertimos que era factible tratar a esos encuentros diferenciados como "comunidades interpretativas" que "producen significaciones". Antes de continuar, debemos senalar que la nocion de "comunidades interpretativas" la retomamos desde la "version atenuada" que Pina (1988:22) reconoce en Fisch, cuando el siguio los argumentos de Todorov. Por tanto, nuestro uso de esa categoria no busco resolver el problema de la validez de la interpretacion de un investigador, sino que intento avanzar en lo que Pina, esta vez siguiendo a Schutz, asume como la "situacion biografica" (1998:24); y que mas adelante nos llevo a estudiar las dos propuestas metodologicas con las cuales termina este apartado.

En nuestra investigacion, la nocion de comunidad interpretativa fue empleada para nombrar los encuentros colectivos que producen interpretaciones sobre actos y acciones. Bien pueden haber nacido por una solicitud de uno de sus integrantes o por una demanda coyuntural, por ejemplo, la que propone un funcionario municipal: su desempeno fue mostrandonos que se incorporaban objetivos especificos y horarios fijados por los que se hacian comunes en el espacio y el tiempo y que, por tales dimensiones, lo comprometia para intercambiar opiniones que habitualmente lo conducia a consensos sobre la interpretacion de los hechos que ha vivido, incluyendo los acuerdos sobre sus disensos en la manera de apreciar sus vivencias. De esta forma, y por lo que fuimos aprendiendo en el trabajo de campo, la comunidad interpretativa es una categoria inicial para indagar sobre el modo de co-produccion y apropiacion individual del conocimiento y, en especial, para conocer como la actividad reflexiva colectiva va construyendo las unidades de sentido que les son inherentes a sus maneras de estar en la vida economica.

Hay otros aspectos que revelaron la emergencia de una comunidad interpretativa. Por un lado, el mundo que nos rodeaba parecia estar lejano y en silencio, porque la realidad por excelencia era la de esa comunidad que nos concentraba en un eje semantico que iba enlazando los codigos sociolinguisticos de las descripciones que todos brindabamos. Por ejemplo, cuando la comunidad interpretativa estaba compuesta por los expertos, habitualmente la conversacion giraba en torno a como obtener mejores ganancias de los artefactos; mientras que cuando la comunidad interpretativa estaba conformada por los dirigentes, sus dialogos se concentraban en como resolver las relaciones entre la Municipalidad y sus organizaciones economicas.

Por otro lado, fue habitual observar que los que participaban en la comunidad interpretativa se autoasignaban tareas que los llevaban a "ir a ver" o "ir a preguntar" como otros lo habian hecho para salir de las inquietudes que en sus conversaciones no lograban tener respuestas, o donde el unico dato disponible era la palabra de uno de los participantes. Por ejemplo, en las comunidades interpretativas de los expertos fue normal que alguno de los involucrados saliera a preguntarle a un "tecnico" la informacion pertinente para comprender como un telefono, por ejemplo, podia ser desarmado sin que sus partes fueran rotas y perdieran valor; por su parte, en las comunidades interpretativas de los dirigentes era normal que uno de sus participantes se reuniera con la "senorita de la municipalidad" para comprender como se lograba tener vigente la "personalidad juridica" cuando un integrante de "la directiva" habia abandonado su cargo sin dar aviso "a nadie". Luego, tanto en la comunidad interpretativa formada por los expertos como en la constituida por los dirigentes (y en las otras que participamos pero que su descripcion desbordaria los objetivos de este articulo), se observo que en los siguientes encuentros se volvian a proponer nuevas interpretaciones en forma de preguntas o comentarios, tomando en cuenta lo que ya se tenia como certezas y en sus terminos los involucrados volvian a estar presentes.

Saliendo de la descripcion particular de la nocion de la comunidad interpretativa y retornando a su papel en la co-construccion de conocimiento, tenemos que acotar que fue gracias a las comunidades interpretativas que aprendimos que los relatos (y en nuestro caso en particular el relato sobre la vida desde lo economico) no es todo lo que le ha sucedido a los participantes que aportan sus opiniones, mas bien es una "construccion" que "toma pedazos de experiencia y los arma de un modo que semeje una situacion real" (Poblete 1999:241). Pero dicha creacion no es arbitraria, sino que esta condicionada por las cualidades de la comunidad que participa a traves de sus consensos, tensiones y por la "mediacion entre el individuo, la biografia y la historia, es decir, por las estructuras sociales. Implica tambien en admitir el papel activo del individuo en la historia" (Veras 2010:150). Mas adelante, cuando fuimos transcribiendo los registros de esas conversaciones y los sometimos a analisis, aprendimos que los consensos a los cuales llegabamos junto a los integrantes de las comunidades interpretativas ayudaban a fijar "umbrales" (Luhmann 2005:127) que funcionaban como los hitos de arraigo en la memoria compartida en esos encuentros, tambien que podian ser tratados bajo un "modelo arqueologico" que nos permitio comparar cohortes (Gomez 2014:42) y diferenciar las trayectorias de los hombres y las mujeres; y segun lo que llegamos a lograr hasta esa instancia estuvimos parcialmente de acuerdo con la perspectiva que sostiene que lo olvidado se "niega" y se "anula" (Pina 1988:29), porque si bien la atencion que demanda la conversacion en la comunidad interpretativa impide rememorar actos y experiencias en ese ahi y ahora del obrar comunitario, tiempo despues, cuando todos salimos de las comunidades interpretativas, tuvimos la posibilidad de recuperar esas atribuciones de sentido y en los posteriores encuentros volvimos a conversar para enmendar, rectificar o contradecir lo que habiamos descrito.

Estas cualidades de las comunidades interpretativas aumentaron las interrogantes sobre lo que haciamos. Incluso, como hemos advertido, nos llevo a dialogar teoricamente con dos propuestas que se inician en este tipo de interacciones, pero que difieren en las metas que se proponen. La primera subraya la capacidad de apropiacion de los resultados de la reflexividad colectiva para transformar los fundamentos la vida cotidiana y la segunda pone el acento en el modo de elaboracion de un informe escrito que exprese la relacion entre "el cientifico que intenta comprender y otro sujeto que sabe que cosa es el sentido de su actividad en el mundo de la vida" (Scribano 2001:109).

La primera perspectiva asume que "los procesos de produccion de conocimiento, especialmente en ciencias sociales, operan en relacion con colectivos productivos y, sobre esta base, se sostiene un tipo determinado de produccion" (Bialakowsky et.al 2010:263). En este articulo destacamos dos asuntos que contribuyen a nuestros argumentos, a saber: el lugar donde se plantea la transformacion subjetiva y la ubicacion de los colectivos productivos de conocimiento en el repertorio de las tecnicas de las ciencias sociales.

En cuanto al primero, esta perspectiva subraya que la transformacion subjetiva sucede en los dialogos y las reciprocidades entre el investigador social y las personas: "Coproducir mediante un dispositivo de coinvestigacion implica la tarea comun de la construccion de: a. un marco teorico de referencia, a la vez que flexible, provisorio y acumulativo; b. una metodologia, y c. la transformacion subjetiva, en tanto los participantes interrogadores devienen en productores de dialogo y reciprocidad en la transversalidad metodica. [...] Se hace visible en este ensayo que, el encuentro discursivo y el pensamiento multiple que se despliega en el dialogo, dispara y reconstruye conceptos sostenidos por la materialidad del colectivo" (Bialakowsky et.al 2010:261). En esos terminos, toda la experiencia cientifica estaria abierta a producir cambios gracias a su modo especial de hilvanacion de conocimiento que supera "el hiato impuesto por los procesos de trabajo y las metodologias descolectivizantes (en sentido de su materialidad productiva), entre el hacer y el pensar, entre el sujeto singular y el sujeto colectivo, entre lo productivo y lo reflexivo" (Bialakowsky et.al. 2010:263).

Por nuestra parte, asumimos que esas capacidades colectivas pueden ser evidentes cuando se las trata a nivel teorico (esa seria su pertinencia en el analisis metodologico), pero las mismas capacidades se confundirian en la accion de la produccion colectiva de conocimiento (ese seria el desafio que nos platea dicha tecnica metodologica). Y, lo que es un consenso, tendrian un papel transformador de las subjetividades, porque la orientacion que producen para que sus integrantes experimenten el mundo, se basa en la proximidad temporal y espacial que promueve el dialogo: "la verdadera realidad de la comunicacion humana consiste en que el dialogo no impone la opinion de uno contra la de otro ni agrega la opinion de uno a la de otro a modo de suma. El dialogo transforma una y otra. Un dialogo logrado hace que ya no se pueda recaer en el disenso que lo puso en marcha. La coincidencia que no es ya mi opinion ni la suya, sino una interpretacion comun del mundo, posibilita la solidaridad moral y social. Lo que es justo y se considera tal, reclama de suyo la coincidencia que se alcanza en la comprension reciproca de las personas. La opinion comun se va formando constantemente cuando hablan unos con otros y desemboca en el silencio del consenso y de lo evidente [...] nuestra vida social descansa en el presupuesto de que la conversacion, en su sentido mas amplio, deshace el bloqueo producido por el aferramiento a las propias opiniones" (Gadamer 2007:185).

El otro asunto, referido a la posibilidad de hacer explicita la existencia de estos procesos dentro de los usos de las metodologias de las ciencias sociales, lo vemos posible desde el momento en que se produce un traslado de la subjetividad individual a la reflexividad grupal: "esta perspectiva metodologica se asume como momentos que no tendrian un caracter ordinal en sentido estricto. Para ello retomamos la propuesta de Zemelman en la que define [...] nucleamientos de lo colectivo, siendo cada uno de ellos la posibilidad para leer los procesos de constitucion de los sujetos. Estos niveles se presentan asi, subjetividad individual en lo grupal. Subjetividad del individuo, pero ubicada en lo colectivo. Experiencia grupal. Relaciones posibles que se pueden desprender cuando la subjetividad individual es pensada desde las exigencias de inclusividad de lo grupal" (Gonzalez, Aguilera y Torres 2014:55). Si asumimos estos planteamiento y no erramos en su interpretacion, entendemos que en la construccion colectiva de conocimiento se permite la desindividualizacion, y ese proceso seria posible porque el obrar colectivo gobernaria a sus integrantes, al menos suspenderian los "sesgos del positivismo metodologico" (Bialakowsky et. al. 2010:259) por el tiempo que duren sus conversaciones. Ademas, lo que hemos revisado es un "metodo" que incluye "la potencialidad recursiva incorporando al proceso de descubrimiento posibilidades de reflexividad [...] diluyendo--al menos en parte--la violencia simbolica propia de la asimetria que se ejerce en los procesos de investigacion" (Bialakowsky et.al. 2010:265).

La segunda perspectiva metodologica que estudiamos, somete a revision las formas a traves de las cuales se ha obtenido la informacion para llegar a la validez metodologica (Batallan y Garcia 1994:169) y, al igual que la anterior, cuestiona la autoridad del cientifico social para imponer: los tiempos y contenidos de la interaccion con las personas que experimentan el fenomeno de estudio, las maneras de registro del habla, la gestualidad, los artefactos y las interpretaciones sobre esas anotaciones. Entonces busca un equilibrio en estas asimetrias proponiendo un procedimiento basado en un "grupo operativo" (Pichon-Riviere 1975) que es un "conjunto restringido de personas, ligadas entre si por constantes de tiempo y espacio y articuladas por su mutua representacion interna, que se propone en forma explicita o implicita una tarea que constituye su finalidad. [...] Los conjuntos sociales se organizan en unidades para alcanzar mayor seguridad y productividad. La unidad grupal tiene en muchos casos la caracteristica de una situacion espontanea. Pero los elementos de ese campo grupal pueden ser a la vez organizados. Queremos decir con esto que la interaccion puede ser regulada para potencializarla, para hacerla eficaz en vista a su objetivo" (Pichon-Riviere 1975:209).

La perspectiva del grupo operativo es mas clara en su esfuerzo por instrumentalizar las interacciones que la perspectiva de los sujetos coproductores de conocimiento: "el encuadre o la tecnica operativa del grupo (conjunto de constantes metodologicas que permiten la comprension de un proceso) facilitan, a traves de la confrontacion de esos modelos internos en una nueva situacion de interaccion, y en el analisis de sus condiciones de produccion, la comprension de las pautas sociales internalizadas que generan y organizan la formas observables de interaccion" (Pichon-Riviere 1975:211), y esto se debe a que asume las transformaciones subjetivas de los individuos como parte de una trayectoria de aprendizaje en espiral que se hace colectivamente. Por tanto, el investigador social ya no es la autoridad que guia ese aprendizaje, solo puede remitirse a favorecer las condiciones para que suceda un desplazamiento de la actividad reflexiva individual hacia el grupo y, entonces, su funcion es la de documentar ese proceso. En esos terminos, los desafios estan ubicados en la gestion comunitaria del conocimiento de la "accion sociologica" (Scribano 2001:116), lo cual se refiere a como se da cuenta de la sintesis de la atribucion de sentido que resulta en material simbolico: "el material debe reflejar entonces, la textualidad y el contexto de lo dicho, asi como los significados atribuidos por los sujetos a los acontecimientos pasados y presentes. Con respecto a la interaccion, el documento tiene que consignar los climas, estados de animo, etc., buscando la reduccion de la tendencia al engano producida por los imponderables de la propia interaccion" (Batallan y Garcia 1994:169).

En el recorrido bibliografico que hicimos sobre estos procedimientos encontramos los desafios metodologicos que tuvieron que sortear Cruz, Reyes y Cornejo, cuando observaron que eran "parte constitutiva del mundo" (2012:262) que se desarrollaria gracias a su investigacion sobre las representaciones de la memoria de la dictadura militar chilena. Desde los argumentos que hemos expuesto, entendemos que ellas idearon una metodologia para ser una comunidad que se interpretaba desde posiciones politicas y sociales y que en particular lo visualizaron fijando preguntas que debian ser contestadas por escrito, intercambiadas via correo electronico y luego comentadas en encuentros sistematicos. Pero como ellas bien lo describen, los problemas aparecieron cuando cada cual y en conjunto debian implementar ese diseno: "La dimension afectiva fue un trasfondo permanente en el ejercicio de autorrelatarse, en el compartir el material con el equipo de investigacion, asi como en la disposicion a ser analizadas y analizar a las otras. No se trata solo que los autorrelatos incluyan memorias cargadas de afectividad, sino que el dispositivo por el que optamos obligo a hacer manifiesto el trasfondo emocional. [...] Este trasfondo emocional implico actuar con sumo cuidado respecto al otro, cuestion que se vio reflejada fuertemente en la importancia de la confidencialidad respecto a los autorrelatos (ejemplo de ello el compromiso que solo serian leidos y trabajados por las tres investigadoras y el cuidado que hubo en la eleccion del transcriptor, asi como en las instrucciones dadas para la realizacion de la transcripcion), asi como en el ejercicio de analisis (la detencion en las palabras utilizadas en la interpretacion que se arriesgaba y la utilizacion de preguntas mas que de aseveraciones para proponer una particular comprension del texto dan cuenta de ello)" (Cruz, Reyes y Cornejo 2012:264).

Hemos reconocido mediante la revision de casos ejemplares que los problemas metodologicos son superados cuando se identifican y describen los criterios que los participantes usan para interpretar. Aqui "no interesa la veracidad en si misma, sino que se persigue conocer los significados, perspectivas y definiciones con lo que los sujetos interpretan, clasifican y experimentan su mundo" (Batallan y Garcia 1994:169). Asi la interpretacion es un "dialogo interepistemico e intercultural" porque confronta informaciones heterogeneas que provienen de la sintesis de los contenidos que se han fraguado en las trayectorias educacionales y laborales de los involucrados (Gonzalez, Aguilera y Torres 2014:63). Debido a este caracter el objeto de estudio aparece de forma fragmentada y la riqueza del conocimiento sucede cuando los involucrados buscan complementar los puntos de vista.

En este transcurrir la idea de fases o etapas se desdibuja porque se desempena una "praxis" que es capaz de introducir "inteligibilidad" al proceso de comprender el objeto de interes, develando las posibles relaciones entre las representaciones y la realidad; y porque el grupo operativo accede al autoconocimiento, aumentando su capacidad para decodificar el sentido de lo emergente. Esto se plantea como posible porque "la tecnica operativa del grupo, sean cuales fueren los objetivos que en el grupo se propongan (diagnostico institucional, aprendizaje, creacion artistica, planificacion, etc.), tiene por finalidad que sus integrantes aprendan a pensar en una coparticipacion del objeto de conocimiento, entendiendo que pensamiento y conocimiento no son hechos individuales sino producciones sociales" (Pichon-Riviere 1975:212).

Este recorrido tambien lo confirma Gonzalez, Aguilera y Torres, cuando revisan el uso de su "perspectiva metodologica participativa y critica" (2014:57) y lo manifiestan de la siguiente manera: "La construccion colectiva de los conocimientos y saberes dan soporte a las organizaciones sociales y a la construccion de conocimiento. [...] El criterio de flexibilidad y apertura deja orificios que pueden desbordar el problema de investigacion, el criterio de construccion colectiva los articula y condensa. [...] Es decir, que el limite se encuentra en la posibilidad de articulacion de las voces de los sujetos que intervienen y ayudan a vislumbrar las enunciaciones acerca de los sentidos de la experiencia, que es lo que se quiere investigar. [...] Esto implica escuchar y decidir entre sujetos que apuestan a configurar conocimientos y que reconocen en la historicidad un criterio de analisis e interpretacion. [...] mas bien queremos reconocer que algunos sujetos de las organizaciones se consideran agentes en la historia y su potencial puede estar tanto en la construccion de conocimiento, como en la produccion de realidad, con ellos es con quienes hacemos el recorte de realidad y configuramos de manera formal los sentidos de la organizacion, obviamente escuchando a los otros" (2014:61).

Es en este momento donde pudimos reconocer las similitudes entre las comunidades interpretativas y la constitucion de un sujeto colectivo que conoce y, parafraseando a Batallan y Garcia, sostuvimos que ambas categorias intentaban captar esa calidad de las relaciones donde los involucrados se igualan en sus posiciones al distanciarse de sus subjetividades, porque no solo la realidad es puesta en cuestion, sino que tambien porque opera una "desarticulacion del ordenamiento ideologico y del sentido comun" (1994:171) que se expresa en conversaciones donde se interroga o explica el comportamiento de ellos y de las demas personas.

Conclusion

Los argumentos que se han recorrido nos ayudaron a responder las inquietudes que surgieron cada vez que nuestros procedimientos experimentaban cambios, diversificaban los accesos a las novedosas realizaciones practicas de los hechos sociales y contribuian a tomar conciencia de lo que haciamos, especialmente cuando estabamos comprometidos en la practica y luego como dando saltos de sentido, diria Schutz, retornabamos a la vida acostumbrada.

En el curso de los argumentos que describen esas modificaciones hay una frontera entre lo que llegamos a saber sobre las interacciones que producen conocimiento, en gran medida posibilitado por el uso en estudios anteriores de un repertorio teorico e instrumental sobre la vigilancia epistemologica, y nuestra ignorancia parcial sobre las metodologias que se desempenan desde ahi como dispositivos dialogicos de larga duracion, y que hemos nombrado como comunidades interpretativas, sujeto coproductor de conocimiento o grupo operativo. En lo que continua proponemos una reflexion, a modo de puente, para conducir nuevas vivencias que nos ayuden a aprender sobre esas metodologias que, basadas en la convivencia, desarticulan el sentido comun.

Esta referencia esta dedicada a la experiencia de investigar, y remarcamos que su calidad esta en las vivencias que tiene el cientifico social dentro de las interacciones de ese recorte de la realidad que llamamos el campo. En nuestro caso las mas importantes fueron las que nos recomendaron que las expresiones de la vida que buscabamos conocer, no pueden ser inmediatamente comprendidas porque dicho proceso sucede cuando volvemos sobre esos asuntos con los resultados de su analisis y las ofrecemos, nuevamente, a los participantes que ayudaron a producirlas. En nuestro caso, los expertos y los dirigentes tambien realizaron el mismo ejercicio, especialmente cuando uno de ellos consideraba que lo que habiamos conversado presentaba errores o requeria de nuevos datos porque el o ella habia conocido las modificaciones de las opiniones o habia seguido el curso de los acontecimientos.

Es indudable que el ejercicio del derecho a participar en la elaboracion del conocimiento expresa un temple, al menos de esta forma lo concebimos cuando revisamos esta situacion leyendo a Dilthey, que conduce a los involucrados a elevar la conciencia sobre las unidades de todas las experiencias hacia un pensamiento conceptual encaminado a captar esa vida. Y una de sus expresiones fueron las representaciones que habitaban el lenguaje que usabamos para volver sobre ellas y aun cuando mostraban una diversidad de componentes fusionados, esa diversidad siempre estuvo limitada por juicios sobre la utilidad tanto de lo que los expertos y los dirigentes sabian para lograr el pan de cada dia como por lo que se buscaba conocer, lo cual tambien nos permitio lograr nuestro sustento.

Con el pasar de los meses fuera del campo hemos advertido que progresivamente fuimos transitando desde el individualismo metodico hacia otra situacion que reiteradamente llamamos comunidades interpretativas. Es decir, si bien nos introducimos en las relaciones fijando contratos entre individuos, especificamente cuando negociamos el rol del sociologo y los expertos y el rol de los dirigentes como entrevistados, avanzamos hacia convivencias que funcionaron como sujetos colectivos.

Y, como hemos senalado en las secciones anteriores, en ese proceso no solo se puso en revision las representaciones que arrastrabamos sobre el sector informal de la economia: al mismo tiempo se habian acrecentado las incertidumbres sobre el cumplimiento de los plazos que nos habiamos fijado en la planificacion del diseno de investigacion, porque esas convivencias lograban un tiempo social que se mostro independiente del tiempo cronologico que nosotros habiamos presupuesto, mas aun, al desplegar las coexistencias en distintas comunidades interpretativas cada una contaba con su tiempo pero, y aqui lo factico, esas vidas estaban circunscritas por saberes practicos e interacciones reglamentadas que definieron la saturacion de lo que buscabamos.

Por ejemplo, en los integrantes de menor edad de los 56 "puestos", los que habitualmente aparecian en los periodos de vacaciones de la "escuela" o del "liceo", era comun escuchar que ellos "ayudaban" a un familiar cuando los "acompanaban" el dia domingo. Entonces fuimos ubicando a esos ninos y jovenes como acompanantes que, eventualmente, podian aprender a hacer esa forma de economia. Sin embargo, al incluirnos en sus conversaciones y observar sus "puestos", nos dimos cuenta que su participacion conllevaba el manejo de dinero, la atencion de la relacion de venta y otras practicas habituales de la gestion comercial. Por tanto, la categoria "ayuda" era el nombre que esa comunidad de ninos y jovenes usaba para nombrar lo que los expertos y los dirigentes llamaban "trabajo". Asi, en la cultura economica urbana popular estudiada, todos se abocan a lograr el objetivo socialmente compartido: "ganarse la vida". Al cabo de unos meses, nos encontramos con un funcionario de una escuela de la comuna de Huechuraba (Santiago de Chile) y le preguntamos por uno de esos ninos, el nos senalo que su rendimiento academico era bueno, especialmente en matematicas, y para explicar ese desempeno senalo: "porque le ayuda a su padre". De este modo y sin preverlo, habiamos hecho una triangulacion teorica y por fuente, las cuales volvia a reiterar que esa ruta de indagacion estaba saturada.

En este avance de las conclusiones podriamos sostener, parafraseando a Gadamer, que habiamos ingresado en el acervo permanente y acreditado del conocimiento empirico de la economia de los expertos y los dirigentes, porque nos reportaba certezas en ese mundo historico. Asi, la experiencia que nos condujo hasta alli estuvo fundada en una realizacion tecnica que ampliaba la posibilidad de volver con los resultados de la rememoracion a un encuentro donde se escuchaban los planteamientos y se reflexionaba comunitariamente. Ahi estuvo la demarcacion de las comunidades interpretativas con respecto a las otras interacciones que conformaron nuestro trabajo de campo.

Finalmente anunciamos que el uso de la vigilancia epistemologica emerge en esas relaciones que producen conocimiento, debido a que ahi el investigador social es develado en su ignorancia, recibe preguntas que lo obligan a seleccionar una parte de lo que ha hecho, se le propone salir de la actitud controlada de inspeccion para opinar sobre como se puede hacer de otra forma, se le intenta seducir, le aplican sarcasmos, en resumen: recibe invitaciones para convivir. Estas condiciones del contexto pragmatico definen el conjunto de propiedades inherentes a la vigilancia epistemologica, y solo ahi se la usa como costumbre intelectual que ayuda a establecer nuevas representaciones de la vida, distintas a la que se portaban.

Nicolas Gomez (nicolas.gomez@ucentral.cl) Escuela de Sociologia, Universidad Central de Chile (Santiago, Chile)

Agradecimientos

Este documento es un producto de la investigacion "Las tecnologias sociales de las organizaciones economicas de medios sociales urbanos pobres. El caso de los cachureros y coleros de Huechuraba, Region Metropolitana, Chile", financiado por FONDECYT No 11130329.

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Recibido el 15 Dic 2015

Aceptado el 4 Feb 2015
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Author:Gomez, Nick
Publication:Cinta de Moebio, Revista de Epistemologia de las Ciencias Sociales
Article Type:Ensayo
Date:Mar 1, 2016
Words:8701
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