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La confesion de Borges o el plagio de la memoria falible, autoria e intertextualidad externa en "El otro".

El otro es la mascara y ese rostro que acecha en los espejos y que es el nuestro verdadero, el reflejo del cuerpo que denuncia nuestra condicion mortal.

Blas Matamoro

Junto a razones de orden politico, Max Seltz refiere una rencilla personal como posible causante de que a Jorge Luis Borges nunca le fuera concedido el Premio Nobel de Literatura. Cierta noche, durante una cena en Estocolmo, Artur Lundkvist quiso deleitar a los comensales con la lectura de uno de sus poemas. Nos imaginamos que Lundkvist, experto en el area de literatura latinoamericana y miembro activo de la Academia Sueca, habra escuchado sorprendido los comentarios de burla que Borges le dedicaria a su composicion. Ciertamente se desconoce si esta fue la verdadera causa para que la nominacion de Borges se cayera permanentemente de la lista de merecedores del premio, como tambien se ignora si el autor argentino se arrepintio o no de sus comentarios. Mas si lo ultimo hubiese ocurrido, resulta tentador imaginarselo desde su propia trinchera literaria, en una defensa a partir de la proverbial dualidad de sus personajes: no fui yo, era el otro. O parafraseando las lineas finales de "Borges y yo": no se cual de los dos ha dicho esas palabras.

No son pocos los ensayos que han profundizado en la problematica de la identificacion entre narrador y autor en los textos de Borges (1) y tampoco resulta exiguo, sobre todo por su calidad, el corpus enfocado especificamente en "El otro". Antes de desarrollar su propuesta sobre las tematicas del relato y la importancia capital de las primeras lineas, Cristina Percoco (109) se ha encargado de resumir un punado de esas aproximaciones. Aunque toma en consideracion el dilema existencial argumentado por Helen Calaf de Aguera o el idealismo segun Ezequiel de Olaso, la tesis de Percoco profundiza en las fallas de la memoria, la existencia humana y el tiempo como temas del relato, el cual termina por develarnos una busqueda perenne, laberintica, del sentido de la vida. La investigadora Julie James, aludida asimismo por Percoco, merece una mencion especial por sus razonamientos sobre una posible diferencia interpretativa a partir del billete que uno de los protagonistas, el viejo Borges, muestra a su alter ego: el dolar del ano 1964, segun la primera edicion del cuento, y que extranamente cambia en las publicaciones posteriores al ano 1974. Su postura, arriesgada pero seductora, intuye una intencionalidad del autor para senalar la poca trascendencia humana y su insignificancia frente al tiempo. Por su parte, a Calaf de Aguera debemos el desarrollo de una profundizacion sobre el motivo del doble y su oposicion con el "yo-protagonico", junto a consideraciones sobre la "literaturalidad", aportes complementados con reflexiones sobre la transgresion temporal y cierto vinculo entre escuelas y autores aparentemente lejanos geografica y cronologicamente. En cuanto al articulo de Ezequiel de Olaso, resulta de gran interes para los aficionados a la comunion entre Borges y filosofia: toma los derroteros del conocimiento del mundo, las creencias y las certezas a partir del peculiar encuentro de los personajes de "El otro". Resume las posturas de George Berkeley y Ludwig Wittgenstein y reflexiona sobre los suenos, el problema de la memoria y la percepcion de la realidad en la obra de Borges.

Sin embargo, no resulta facil descubrir estudios especificos sobre el vinculo que guarda el mencionado relato con algun texto anterior que funcione a manera de obra-fuente. Probablemente, "Due immagini in una vasca" ("Dos imagenes en un estanque"), de Giovanni Papini, sea el relato mas cercano a un padre que "El otro" pudiera encontrar. En los siguientes parrafos se profundizara en la relacion de intertextualidad externa que comparten ambas obras, tanto a partir de un metatexto de Jorge Luis Borges (el prologo a El espejo que huye) como de la propia comparacion textual.

Jose Martinez Fernandez (60) ha dado en llamar "intertextualidad externa" al vinculo que existe entre obras de distintos autores. Los lazos que unen a "Dos imagenes en un estanque" (1907) con "El otro" (1975) han sido insinuados, incluso, como de expolio literario. Marti Dominguez apunta en "El plagio de Jorge Luis Borges":

Jorge Luis Borges, en el momento de justificar las evidentes similitudes que existen entre su cuento "El otro" y la narracion de Giovanni Papini "Dos imagenes en un estanque", escribio: 'Lei a Papini y lo olvide. Sin sospecharlo, obre del modo mas sagaz; el olvido bien puede ser una forma profunda de la memoria'.

Papini tenia gran aficion a los argumentos fantasticos, y en su cuento "Dos imagenes en un estanque" explica como un joven se encuentra consigo mismo, pero ya entrado en anos, e inicia una conversacion [...] Las similitudes entre el relato de Borges y Papini indican claramente que hubo algo mas que una influencia, que hubo un prestamo. (Dominguez)

La frase de Borges, tan poetica sobre el olvido y la memoria, se relaciona con el inconsciente. En contraposicion, el plagio solo puede entenderse como la accion consciente de robar literatura, accion que requiere el ocultamiento de las fuentes. Esta practica se diferencia de la intertextualidad, pues para esta ultima cualquier senalizacion de la presencia de un hipotexto o el texto originario en el mismo hipertexto (el texto nuevo) es de vital importancia para que el receptor enriquezca su lectura con las referencias planteadas (Martinez Fernandez 97-98; Riffaterre 251; Genette 156; Plett 5). Ulrich Weisstein (31) llego a definir a la influencia como una intimacion inconsciente, a diferencia de la imitacion, que viene a ser una influencia consciente, por lo que Borges, en el metatexto referido por Dominguez, nos revelaria unas intenciones de las cuales se desprende que tratamos con un caso de influencia. Desde luego, la cuestion se revela mas compleja: esas declaraciones sobre el olvido para justificar un plagio aspirarian a apropiarse de una discutible validez desde la teoria literaria.

?Interesa la opinion de Borges como autor para entender la intertextualidad externa? ?Existe plagio ? Ambas interrogantes son un resumen de las dos facetas del problema. Mientras la segunda solo puede contestarse a partir de las conclusiones de comparacion textual entre "Dos imagenes en un estanque" y "El otro", la primera implicaria una metodologia de evaluacion en donde el prologo de Borges se acepta como muestra metatextual y, por ende, sujeta a un analisis valorativo desde los objetivos del autor. Sin embargo, existe una buena razon para suponer que un punto de vista historico-biografico, con enfasis en la supuestas intenciones del creador, deba descartarse de entrada, y no tanto porque pragmatistas y defensores de la sobreinterpretacion por un lado, y entusiastas de la propuesta de obra abierta por el otro, (2) la consideren arcaica e impracticable. (3) En este especifico caso, se encuentran senales de que la intertextualidad externa podria desembocar en la ratificacion de un plagio, e intuimos que el ejecutor de un plagio va a negar, casi invariablemente, que su intencion (4) haya sido el robo literario.

Sin embargo, cabria primero completar la cita aquella sobre el olvido y la memoria de Borges, pues Dominguez se ha referido solo a una parte de la misma. De hecho, el autor de "El Aleph" matizo en unos renglones adicionales: "Atonito y agradecido, compruebo ahora que esa historia [El otro] repite el argumento de 'Dos imagenes en un estanque', fabula que incluye este libro" ("Giovanni Papini" 583). A Borges nunca parecio importarle demasiado las discusiones sobre el plagio, la autoria y la originalidad. Para el toda la belleza de las realizaciones literarias desembocaba en la tradicion, sin pertenecer a nadie individualmente. Minimiza, aunque sin esconderla, la acusacion de plagio que recae sobre Samuel Taylor Coleridge: "En prosa concluyo [Coleridge] una Biographia literaria, que contiene, entre infinitas digresiones, una refutacion de las teorias de Wordsworth y algunos plagios, inconscientes o no, de Fichte y de Schelling" (Borges y Vasquez 832). De la misma forma, reivindica a James Macpherson, a pesar del profundo criticismo de sus detractores ante la certeza de la alteracion consciente de su trabajo como compilador: "Otros, sin embargo, afirmaron que el Fingal era apocrifo [...]. Fingal puede no ser una reconstruccion autentica de una epopeya celta; lo indiscutible es que se trata del primer poema romantico de la literatura europea" (Borges y Vasquez 830).

Interrogarse sobre la opinion de Borges y su importancia para una evaluacion textual resucita la cuestion de quien controla el texto: si es el autor, el lector, o si el texto mismo posee un grado de independencia. Para Iason Holt, la nocion de autor no solo implica la presencia de un creador que ha tenido la voluntad de expresar algo, sino que sus intenciones, discutibles para una interpretacion textual, resultan tambien innegables. En ocasiones pueden adivinarse en el discurso mismo: "The question is not whether texts ate expressive, but rather whether the psychological states expressed in and evinced by a text have any bearing on the meaning we may ascribe to it" (69). Asimismo, Hok intuye que las opiniones de los autores son relevantes solamente si las obras en si justifican dicha intromision. La propuesta, que reduce a marginalizar al literato sin matarlo, rechaza al mismo tiempo la interpretacion unica de un dios-autor, acepta automaticamente la condicion polisemica de la obra y abre el camino a un acercamiento a partir de los textos mismos.

Ante la necesidad de enfocarse solamente en las composiciones para una aproximacion de intertextualidad externa, el primer paso viene a ser la evaluacion del narrador. Tanto la historia de "Dos imagenes en un estanque", de Papini, como la de "El otro", estan contadas por un narrador intradiegetico del tipo protagonista (yo). En ambos casos, el protagonista se encuentra consigo mismo y entra en contacto con el, con ese otro yo mas joven.

Los yo-narradores se sorprenden y se muestran escepticos por la forma en que ellos mismos pensaban cuando eran mozos. El narrador en el texto del argentino apunta que su alter ego creia en la produccion "de metaforas nuevas; y yo en las que corresponden a afinidades intimas y notorias y que nuestra imaginacion ya ha aceptado" ("El otro" 17). En esa misma direccion, encontramos que "medio siglo no pasa en vano. Bajo nuestra conversacion de personas de miscelanea lectura y gustos diversos, comprendi que no podiamos entendemos [...] Cada uno de los dos era el remedo caricaturesco del otro" (18). El relato de Papini, por su parte, sugiere: (5)

dopo i primi giorni di rievocazione, comincial a sentire un tedio inesprimibile ascoltando il mio compagno. Certe ingenuita, certe brutalita, certi modi grotteschi che egli ostentava continuamente, mi dispiacevano. Io mi accorsi, inoltre, parlando a lungo con lui, che era pleno d'idee ridicole, di teorie ormai defunte, di entusiasmi provinciali per cose ed uomini ch'io non ricordavo neppur piu. (574-75)

[despues de los primeros dias de evocaciones, comence a sentir un tedio inenarrable al escuchar a mi companero. Ciertas ingenuidades, ciertas brutalidades, ciertos modos grotescos que continuamente exhibia me desagradaban. Me percate, ademas, al hablar extensamente con el, de que estaba lleno de ideas ridiculas, de teorias ya muertas, de entusiasmos provincianos hacia cosas y seres que yo ni siquiera recordaba. (Armani 20)]

En ambas historias existen solo dos actores: el protagonista y su otro yo. El yo-narrador, mas viejo y sabio en ambos casos, alude con especial insistencia a la discrepancia de gusto entre los personajes, aunque el narrador de Papini sea definitivamente mas impaciente y colerico que el de Borges. La tesis, definida por Dario Villanueva como la doctrina o sustrato ideologico del tema (200), muestra a un personaje que cambia de opiniones con el paso del tiempo, circunstancia evidente en el juego de los dobles y sus particulares pensamientos, por lo que las creaciones de Borges y Papini llegan en cierto grado a identificarse. La propuesta de que el autor habla consigo mismo (6) es considerada una transgresion, catalogada como metalepsis narrativa por Genette, y presente en obras y autores previos: Niebla (1914) de Miguel de Unamuno o el ultimo capitulo de La guerra con las salamandras (1936) de Karel Capek, por mencionar dos ejemplos. Asimismo, el cuento de Papini apunta no solo al cambio radical de estetica en la vida de un artista, sino al parricidio literario, y el final confirma esta impresion. El texto de Borges admite el cambio de gustos en un literato a lo largo de los anos, pero no se averguenza de su otro yo cuando era joven. Gracias a la focalizacion interna en el cuento de Borges, sabemos que el narrador observa la diferencia como un proceso natural. La radicalidad del narrador de Papini, tambien focalizado internamente, recuerda aquellos intentos en America Latina, en la segunda decada del siglo XX, de torcer el cuello del cisne modernista y romper violentamente con el pasado. De esta forma, el sustrato ideologico del tema no es exactamente igual en los dos relatos.

El agua apunta a un significado relativo al tiempo. En "El otro", es la corriente del Charles para el viejo Borges, o el Rodano para el joven, que lleva al protagonista a recordar la sentencia griega de que nadie puede banarse en una misma agua dos veces, de que el cambio es constante. Asi se vuelve un detalle precioso para los objetivos del texto, si recordamos que despues se encontrara con su joven doble: "Inevitablemente, el rio hizoque yo pensara en el tiempo. La milenaria imagen de Heraclito" (7) ("El otro" 13), reforzada con la posterior aseveracion, que el narrador achaca a "algun griego", de que "el hombre de ayer no es el hombre de hoy" (17). En "Dos imagenes en un estanque", la narracion asocia agua con tiempo: "Anche la vasca era morra per colpa sua. Non usciva piu dal suo seno nessun zampillo. L'acqua sembrava cosi immobile estanca come se fosse la stessa da un numero enorme di anni" (Papini 572); ["Tambien el estanque habia muerto por su culpa. Ningun chorro brotaba ya de su seno. El agua parecia tan cansada e inmovil como si fuese la misma desde hacia una cantidad enorme de anos" (Armani 16)]. Sin embargo, el tiempo en relacion con el agua se enfatiza en el texto italiano varias veces mas que en el de Borges, a pesar de que la curiosa ciudad de Papini, condenada a un tipo de aislamiento perpetuo, carece de rio. Mas la ausencia es compensada: cada cien pasos el visitante encuentra un pozo y una fuente, y especificamente el estanque mencionado por el protagonista es un lugar inmune al paso de los anos: "ma di essere soltanto un'immagine fissata nella vasca per l'eternita" (572); ["ser solamente una imagen fijada en el estanque por la eternidad" (17)]. Paralelamente, el impacto que produce el estanque se resume en la lugubre descripcion "sopra lo specchio cupo dell'acqua" (578); ["el espejo sombrio del agua" (21)], y se clarifica en un apunte al momento de caracterizarlo por vez primera: "una vasca morra, piena di foglie morte" (571); ["un estanque muerto, lleno de hojas muertas" (16)]. (8) La misma frase es repetida en el tramo final de la narracion, un poco antes de que el protagonista ejecute el asesinato. Aunque el agua guarde una significancia central en ambos cuentos, los resultados difieren: el agua en movimiento de Borges enfatiza la transformacion continua. El agua estancada de Papini, en cambio, se interpreta como la quietud, la eternidad y la muerte.

Dueno de un grado de conocimiento relativo, el narrador de "El otro" llega a sentenciar: "Respondi que lo sobrenatural, si ocurre dos veces, deja de ser aterrador" ("El otro" 19). A su vez, el yo-narrador de Papini ha deslizado una observacion sobre despojarse del miedo ante un evento maravilloso: "Ma sapevo ormai che soltanto l'impossibile diviene qualche volta reale e percio non fui troppo atterrito" (Papini 573); ["Pero yo sabia ahora que solamente lo imposible se vuelve real algunas veces y, por lo tanto, no senti el menor asomo de terror" (18)]. En el cotejo la forma de expresion apenas resulta analoga y puede interpretarse como una casualidad dadas las acciones narrativas planteadas por el relato mismo: un hecho prodigio so donde el narrador domina su miedo. En general, los estilos (9) de Borges y Papini no se corresponden, y las coincidencias son apenas geneticas: tiempos verbales como el preterito imperfecto de indicativo o el indefinido, un uso discretisimo del presente a metafora temporal o la mera inclusion de un pasaje no narrativo. En ningun caso se produce lo que Gerard Genette da en llamar imitacion indirecta o compleja (15): Borges no escribe a la manera de Papini.

Mas en cuanto a estilo se requiere la evaluacion de la denominada intratextualidad, es decir, los vinculos que unen a un texto con otros textos del mismo autor. "El otro" se muestra como un texto tipico de Borges, no solo por la particular manera de llevar la narracion, sino tambien por tres de sus estrategias recurrentes. La primera, el planteamiento de un posible sueno en donde uno de los personajes es el sonador y el otro el sonado, que recuerda a muestras representativas como "Las ruinas circulares" (1940) o "Suena Alonso Quijano" (1975). La segunda, el recurso del doble o lo que Miguel Angel Santagada denomina "la descripcion del encuentro 'material' del propio destino. Son numerosos los cuentos de Borges que presentan lo que algunos autores llaman la sugestion de la otredad" (81). El mismo Santagada recuerda las vacilaciones del narrador respecto de su capacidad linguistica de exponer la historia, la cual se convierte en la tercera estrategia recurrente, ejemplificada en las siguiente cita: "se que fue casi atroz mientras duro y mas aun durante las desveladas noches que lo siguieron. Ello no significa que su relato pueda conmover a un tercero" ("El otro" 13).

En cuanto a "Dos imagenes en un estanque", se circunscribe inmediatamente dentro del estilo general de las obras de Papini, (10) el cual desarrollo en multiples relatos un interes particular por el registro fantastico. Diversos metatextos apuntan que la estructura de la narracion, al igual que diversas estrategias presentes en "Dos imagenes en un estanque", son compartidas con multiples obras del mismo autor, entre ellas los cuentos que componen El tragico cotidiano (1906). Referida a Un uomo finito (1913), la siguiente cita resalta cierta particularidad de su intratextualidad: "It draws a portrait of a restless intellectual and his deep dissatisfaction with contemporary philosophical debate and intellectual mediocrity" (Liukkonen).

Dicha reflexion se vincula a otra caracteristica recurrente, pero especialmente clara en su obra Il crepuscolo dei filosofi (1906): "reflejan su compleja personalidad y su lucha por encontrarse a si mismo" ("Giovarmi Papini"), aserto que a su vez derivara en la aparicion del personaje que marca la sintaxis de la accion narrativa en "Dos imagenes en un estanque": "Also in many of his short stories Papini himself is the main character" (Liukkonen).

Tanto el texto de Borges como el de Papini enfatizan la diferencia de pensamiento entre el yo-narrador y el otro yo, la circunstancia de que han pasado algunos anos y de que ambas facetas de un mismo personaje se comportan como dos polos opuestos en cuanto a gustos literarios. "El otro" y "Dos imagenes en un estanque" develan insistentes menciones al respecto. Sin embargo, existen asimismo disparidades. En "Dos imagenes en un estanque" se hace referencia a cierto romanticismo generico y desproporcionado, aunque sin permitirse mencion a autor alguno. El narrador en Borges cita personalidades propias: Victor Hugo, Dostoievski (11) o Whitman. Es relevante asimismo que el yo-narrador sea mas benevolo con su otroyo en el relato del argentino, si lo comparamos con el narrador y su doble en "Dos imagenes en un estanque". En esta ultima obra, no provoca mucha sorpresa el tragico desenlace de uno de los personajes.

La aseveracion de Dominguez respecto a autores como Hoffman y Stevenson, quienes previamente habian plasmados textos similares a los de Borges y Papini, es una referencia al motivo literario del doble, imposible de ignorar. (12) Recalcamos que compartir un motivo literario no puede considerarse plagio. (13) Aunque es innegable que ambos textos responden a la categoria de literatura fantastica, se requiere asimismo precisar una aproximacion a lo que podriamos llamar intertextualidad generica o architextualidad: (14) definir bajo que parametros determinado texto posee o no rasgos fantasticos. Una de las tipologias mas difundidas es la de Tzvetan Todorov. (15) El critico franco-bulgaro propone reconocer a la literatura fantastica a partir del terreno de la incertidumbre, un espacio de vacilacion que rodea a un fenomeno peculiar: ni las justificaciones por causas naturales ni la explicacion sobrenatural de dicho evento convencen completamente al lector o a los personajes del relato. Todorov traza las caracteristicas de cinco clasificaciones geneticas: lo extrano puro, entendido como hechos extraordinarios pero claramente explicables por la razon; lo fantastico extrano, donde los incidentes falsamente sobrenaturales terminan por volverse logicos; lo fantastico puro, parcela clasica de la vacilacion entre lo razonable y lo inexplicable; lo fantastico maravilloso, que son narraciones con un toque irreal que terminan por confirmar su caracter sobrenatural; y, finalmente, lo maravilloso puro, relatos donde los eventos sobrenaturales son la regla y no provocan ninguna reaccion de sorpresa ni en el lector, ni en los personajes.

Tras una evaluacion con el marco teorico propuesto, el cuento de Jorge Luis Borges encaja en la categoria de lo fantastico puro. En "El otro", tanto el yo-narrador como su alter ego sopesan la posibilidad del sueno como posible explicacion de lo sucedido, si bien las precisiones del yo-narrador dan a entender que, efectivamente, el encuentro ha tenido lugar: noches en vela, la negacion a escribir inmediatamente la historia para no perder la cordura; (16) incluso, se produce la aseveracion de que una charla tan extensa descartaria la posibilidad de un sueno. Asimismo, los nombres propios como Ginebra y Cambridge; los rios Charles y Rodano, y la insercion de fechas (febrero de 1969 o 1972) imprimen verosimilitud al relato. Todos estos detalles acercarian al texto a la categoria de lo extrano, mas proxima al mundo empirico que a la condicion de lo maravilloso. Mas el encuentro en si termina por cubrir a la historia de un dejo sobrenatural. Se produce una atmosfera ambigua que nos impide catalogar a los acontecimientos centrales de "El otro" como una ilusion creada por la mente del protagonista o como una anecdota abiertamente prodigiosa, magica. Las acciones narrativas que articulan la historia provocan esa sensacion nivelada entre realidad e irrealidad que se sostiene en un punto intermedio. Es lo que se denomina, entonces, fantastico puro, un estado entre lo maravilloso y lo extrano. (17)

A diferencia del cuento de Borges, "Dos imagenes en un estanque" se etiqueta en la categoria de lo fantastico-maravilloso: la historia se desarrolla en un entorno de expectativa, la semilla latente de que algo extraordinario va a ocurrir de un momento a otro esta plantada en esa singular urbe, congelada en el tiempo. Ningun nombre propio es mencionado. Durante los dias en que el yo-narrador y su otro yo deambulan por las calles de aquella capital desconocida de un pais sin nombre, no interactuan con ningun otro ser humano. Tras el contacto del protagonista consigo mismo, las acciones narrativas no nos conducen a una conclusion logica, como serian las alucinaciones, el uso de drogas o un sueno, sino que terminan confirmando a la aventura como sobrenatural: el otroyo es tan real, tan palpable para la logica del relato, que el lector acepta el pacto narrativo de verosimilitud cuando el protagonista termina por ahogar a su doble en el estanque.

La naturaleza fantastica de "El otro" no solamente difiere en una comparacion con "Dos imagenes en un estanque", sino que tambien resulta disimil en su estilo o idiolecto, y si a esto unimos la discrepancia en el sustrato ideologico del tema, se concluye claramente la ausencia de plagio. Mas el planteamiento de Dominguez es valido desde otra perspectiva: se ha permitido apuntar a un fenomeno textual, esto es a la existencia efectiva de puntos de contacto entre ambas narraciones. Cuando Borges menciona el olvido y la memoria, resalta la imposibilidad de negar la influencia. Es la conclusion a la que llega el presente estudio, mas no a partir de la aseveracion de Borges en el metatexto publicado para introducir a Papini; su defensa se basa en el olvido, y aunque plausible, viene a ser innecesaria. Ciertamente Borges leyo al italiano, como disfruto en su momento de El doble de Dostoievski o Dr. Jekyll y Mr. Hyde de Stevenson. Sin embargo, resulta irrelevante si despues recuerda o no los textos: (18) es facil colegir el vinculo tras el cotejo textual, ante todo amparados en la propuesta de Weisstein sobre la influencia, referida en su momento como una intimacion inconsciente. A diferencia de los dobles en "Borges y yo" (1960) o "Veinticinco de agosto, 1983" (1983) que muestran la permanencia del motivo y el legado de la tradicion en un sentido mas amplio, "El otro" transita por un camino particular, una influencia concreta, el puente que fue tendido en su momento por "Dos imagenes en un estanque".

OBRAS CITADAS

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Wladimir Chavez Vaca

Ostfold University College

(1) Entendida esta practica tambien desde los personajes que aceptan la autoria colectiva, reflejo multiple de un unico creador supremo, primigenio. Puede consultarse el articulo de Luis Heman Castaneda "'Una dispersa dinastia de solitarios': la sociedad secreta en los cuentos de Borges".

(2) Ambas posturas comparten la critica hacia el autor-dios, cuya opinion fue, durante mucho tiempo, la unica a tomarse en cuenta para una aproximacion textual. Al respecto, la recopilacion de ponencias a cargo de Umberto Eco en Interpretacion y sobreinterpretacion esclarece bastante el panorama. Merecen especial atencion los textos de Richard Rorty sobre la vision pragmatica, el de Jonathan Culler respecto a la sobreinterpretacion y la respuesta final preparada por Eco.

(3) Pongamos el caso de las declaraciones de Juan Carlos Onetti cuando aludia el vinculo de sus relatos con los de su padre literario: "Todos coinciden en que mi obra no es mas que un largo, empecinado, a veces inexplicable plagio de Faulkner [...] Por otra parte, he comprobado que esta clasificacion es comoda y alivia" (Prego Gadea). Si se procediera a practicar el metodo historico-biografico, Onetti seria condenado por plagiario confeso; y tal vez se absolviera a Borges, quien ha declarado que lo hizo sin voluntad: al fin y al cabo, el plagio tiene un componente de mala fe. Sin embargo, la actual propuesta descarta este tipo de confesiones autoriales y busca descubrir las intenciones a partir del texto. Notese que el autor empirico Onetti recurria frecuentemente a la ironia. No solo cabria preguntarse el contexto y alcance de sus declaraciones, sino evaluar si su considercion de plagio no podria llamarse, en estricto sentido, influencia. Apreciaciones similares se aplicarian a los dichos del Borges autor.

(4) No existen marcadores textuales en el relato de Borges que remitan explicitamente al relato de Papini: ningun componente paratextual en el titulo, epigrafe o nota de ninguna clase. El propio argumento del texto no menciona ni a Papini ni nombra obra suya alguna. Un hipotetico homenaje a una obra secundaria ("Dos imagenes en un estanque") de un autor secundario (Papini) requeriria de un marcador intertextual o una alusion clara: la sola intertextualidad implicita, en este caso, resultaria inutil. Sin embargo, la ausencia de marcadores no es senal inequivoca de plagio. Podria tratarse de influencia, tal como la entiende Weisstein. Podria ocurrir tambien, como apunta Gerard Genette (393), que la distancia semantica entre la obra original y la derivada resulte tan amplia que termine por convertirse, efectivamente, en un caso de emancipacion extrema.

(5) Se ha recurrido a la edicion de Arnoldo Mondadori para las referencias textuales del original de Papini. Las citas en espanol de "Dos imagenes en un estanque", por su parte, provienen de la traduccion de Horacio Armani publicada por Ediciones Simela. El prologo de la mencionada edicion, escrito por Jorge Luis Borges, es justamente el metatexto aludido por Marti Dominguez.

(6) Ezequiel de Olaso va mas alla y apunta las coincidencias en el relato del autor empirico Borges con su narrador. Por ejemplo, cuando el joven Borges entona La tapera, el viejo Borges (narrador) senala que lo hace tratando de imitar a su primo. Olaso clarifica: "El Viejo no recuerda aqui, pero sabe que el siempre detesto su tono de voz y que cuando fue joven quiso imitar la de su primo Alvaro Melian Lafinur. Esta secreta coincidencia familiar ahonda la experiencia y provoca el dialogo" (179).

(7) Las menciones a Heradito no implican novedad alguna en el conjunto de la obra de Borges. James (145) recuerda alusiones similares en el poema "A quien esta leyendome" y en el ensayo "Nueva refutacion del tiempo". Por su parte, el Finder's Guide del Borges Center recoge cerca de sesenta referencias al filosofo griego.

(8) Notese la similitud, casi al concluir el relato: "estanque cubierto de hojas muertas" (21).

(9) A pesar del abierto escepticismo que siente Francisco Quintana Docio (172) hacia la vaga explicacion de "estilo" de Genette, entendida por este ultimo no solo como el idiolecto (97) de un autor, sino tambien como "una serie de accesorios tematicos" (78), la generalizacion del frances termina por resultar aplicable. Ante todo cabe recordar que la dificultad en definir un fenomeno no implica su inexistencia, y la propuesta genettiana es respaldada por multiples ejemplos de imitacion indirecta en Palimpsestos. En el presente estudio, el estilo de Borges puede entenderse a partir del sumario ofrecido por Santagada (78-93): las tecnicas narrativas mas frecuentes,los efectos de sentido y las historias de lecturas.

(10) Borges dedico al italiano unas lineas ironicas que no han pasado desapercibidas para el autor de "El plagio de Borges": "Sobre todo si [Papini] hubiese podido leer la opinion de Borges sobre su obra: 'Sus libros mas famosos--Historia de Cristo, Gog, Darte vivo, El diablo--fueron escritos para ser obras maestras, genero que requiere cierta inocencia por parte del autor'. En definitiva, Borges olvido a Papini porque era--utilizaremos una de sus palabras favoritas--baladi" (Dominguez).

(11) Desde luego, etiquetar al autor ruso de "romantico realista" puede prestarse a discusion.

(12) Calaf de Aguera, Olaso, Percoco y James tratan de un modo particular el fenomeno del doble y su trascendencia en el relato. Santagada se preocupa del mismo motivo pero de manera mas general. Sylvia Molloy reflexiona sobre la letra como simbolo y semantica inestable en Borges, que ocasiona a su vez una "desconfianza doble" (19). Molloy tambien dedica su atencion al personaje derruido o doble, capaz de asumir un rol de actante pero dificilmente de "persona" por su tendencia a hundirse en el anonimato (75) y su ocasional intervencion "como todo un conjunto de personajes" (77). Por su parte, Daniel Balderston propone que, eventualmente, el doble puede acarrear el deseo de un activismo capaz de cambiar el curso de la historia (Out of Context 132), a pesar de que el destino individual termine por manifestarse en la predestinacion del grupo mismo, para lo cual Balderston recurre a los ejemplos de "Historia del guerrero y la cautiva", "El milagro secreto" y "La escritura del dios".

(13) El numero de motivos literarios resulta tan limitado y su uso y repeticion tan aceptado canonicamente que se encuentran incluso catalogos al respecto. Una muestra sobresaliente es la obra de Elisabeth Frenzel Diccionario de motivos de la literatura universal.

(14) La intertextualidad generica es una denominacion acunada por Alberto Alvarez Sanagustin (45): la competencia narrativa del lector le permite asociar un pasaje o una estructura de un texto con otro de identicas caracteristicas. La architextualidad es una de las cinco tipologias transtextuales de Genette (11) y se refiere a cualquier pertenecia taxonomica de una obra: prosa, lirica, teatro, novela negra, ciencia ficcion, etc.

(15) Al inicio de su ensayo, Calaf de Aguera le dedica unas lineas a la teoria de Todorov. Si bien senala que "El otro" se ajusta a los parametros de la literatura fantastica, no se preocupa por profundizar en alguna de las tipologias propuestas. En cambio, parte de Todorov para desentranar el doble desde "los temas del yo" (167).

(16) Olaso, pero sobre todo Percoco, desarrollan este punto: el olvido transformado en una estrategia de supervivencia.

(17) Ademas de estas menciones a la posibilidad de un sueno, debe tomarse en cuenta dos consideraciones. La primera, que el yo-narrador recuerda una fantasia de Coleridge, aquella de la flor del paraiso, y que este un ejemplo clasico de lo fantastico puro literario. La segunda, el detalle de los personajes que se despiden sin haberse tocado, como en una alucinacion. Ocurre un contacto fisico y auditivo, pero sin describirse experiencia sensorial olfativa, gustativa o tactil.

(18) En "El otro", el narrador admite que recuerda El doble, pero senala que olvido la obra Los demonios; en la realidad, un Borges envejecido y ciego apuntaria que olvido "Dos imagenes en un estanque". La memoria falible es cualidad tanto del Borges narrador como del Borges autor, cuya admision recoge el metatexto sobre Papini.
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Author:Vaca, Wladimir Chavez
Publication:Variaciones Borges
Article Type:Critical essay
Date:Jul 1, 2012
Words:6075
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