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La comprension del desarrollo a partir de la enciclica populorum progressio.

"...si el desarrollo es el nuevo nombre de la paz, ?quien no querra trabajar con todas sus fuerzas para lograrlo?" (PP, 87)

INTRODUCCION

La Doctrina Social de la Iglesia (DSI) puede entenderse como un conjunto de principios, criterios y directrices de tipo moral, que tienen un caracter mas bien permanente. En ese sentido, ella tiene por objeto evaluar moralmente situaciones historicas concretas en el ambito economico y social de los pueblos, en tanto existe para la iglesia una relacion intrinseca entre lo economico y el orden moral pues lo economico es una actividad del hombre.

La Doctrina Social de la Iglesia apunta mas hacia el planteamiento de estados deseables, sin preocuparse por debatir la forma en que estos se podrian llegar a alcanzar; por su lado, la teoria y la politica economica se centran mas en las interrelaciones especificas y en el uso de instrumentos para moldearlas y lograr objetivos deseables. En este sentido, la Doctrina Social de la Iglesia y la teoria economica se conciben en planos diferentes, el moral y el cientifico respectivamente; pero con claros vinculos dado que existe una relacion intrinseca entre todo lo economico y el orden moral, al ser lo primero una actividad del ser humano y todo lo que el realiza tiene connotaciones eticas y morales (Luders, 1992 y Rodriguez, 1992).

Sin embargo, y desde su perspectiva, la Doctrina Social de la Iglesia asume su tarea de comprender el sentido de los sistemas economicos y, a partir de ello, confrontarlos. En relacion con ello, la DSI es clara en senalar que no aspira a crear un nuevo orden economico y social. Esta dispuesta a coexistir con cualquier orden establecido que tenga un respeto minimo por la dignidad del hombre y le otorgue la posibilidad de ejercer su ministerio (Juan Pablo II, enciclica SRS).

En su version moderna, la Doctrina Social de la Iglesia nacio con la enciclica Rerum Novarum (RN) del Papa Leon XIII. De este modo puede decirse que la RN fue el primer pronunciamiento social de la iglesia frente al mundo moderno, caracterizado por el progreso tecnologico, las producciones masivas, la acumulacion de capital y la estrecha interrelacion internacional, entre otras.

Su evolucion se ha evidenciado a traves de diferentes cartas enciclicas posteriores, cuya preocupacion central ha sido el desarrollo de los pueblos y del ser humano, lo cual es especificamente manifiesto en la Populorum Progressio del Papa Paulo VI. En los dos ultimos decenios, con el Papa Juan Pablo II, se dio inicio a una nueva etapa que tiene por objeto evangelizar la cultura e inculturar el evangelio (2), en un mundo en que los limites regionales y politicos pierden rapidamente validez, dado el progreso de los transportes, las comunicaciones y la universalizacion del conocimiento y la tecnica.

En su momento el Papa Leon XIII, a traves de su enciclica Rerum Novarum, desarrollo una propuesta tendiente a mejorar las condiciones de vida de la clase obrera, dada la gravedad de su situacion en el seno de la actividad economica capitalista de la epoca (finales del siglo XIX), pero al mismo tiempo rechazando la propuesta socialistamarxista en boga por ese entonces (3).

La problematica de la clase obrera se vio agravada por los acontecimientos sucedidos en la primera mitad del siglo XX, especialmente la situacion generada por las dos guerras mundiales y la crisis economica del decenio de los treinta, cuyas consecuencias mas notorias se hicieron manifiestas en: una nueva division internacional del trabajo, una division transitoria del mundo en dos bloques ideologicamente opuestos, la ampliacion de la brecha entre paises desarrollados y no desarrollados y entre ricos y pobres al interior de una misma sociedad.

Es evidente entonces que la problematica socioeconomica retoma nuevas formas y exige nuevos elementos para su estudio y comprension, frente a lo cual la Doctrina Social de la Iglesia ha respondido historicamente evolucionando en sus preocupaciones y analisis, acorde con las nuevas realidades.

Es asi como a raiz de las gravisimas dificultades que atravesaban los paises de America Latina y Africa, en la lucha con los problemas del desarrollo, contra el hambre y la miseria, contra la ignorancia y las enfermedades endemicas, el Papa Paulo VI en su enciclica Populorum Progressio (PP) invita a revisar el concepto de desarrollo y asume como tarea una mejor comprension del mismo, dado que la teoria economica tradicional habia reducido esta a la simple dimension material del crecimiento economico.

Pero la Populorum Progressio va mas alla y en un sentido practico hace un llamado a todas las naciones para que promuevan el desarrollo de los pueblos, contribuyan a su progreso, favorezcan la justicia social entre las naciones, y ofrezcan a los que se hallan menos desarrollados una ayuda tal que les permita proveerse a si mismos y procurar su propio desarrollo. La enciclica tiene entonces un claro mensaje: la promocion del desarrollo.

El proposito de este documento es hacer una lectura desde la economia de la enciclica Populorum Progressio, haciendo enfasis en su contribucion a la comprension del desarrollo (primera seccion) y argumentando sobre su influencia en las conceptualizaciones mas recientes de fenomenos como la pobreza y el desarrollo humano (segunda seccion). Al final se concluye que es clara la concepcion humanista del desarrollo que subyace en el planteamiento de Pablo VI y que ese desarrollo integral por el promovido exige no solo actitudes individuales coherentes con la etica, sino tambien iniciativas, politicas y estructuras profundamente eticas.

LA POPULORUM PROGRESSIO Y LA COMPRENSION TRADICIONAL DEL DESARROLLO

Frente a la agravacion de los problemas del desarrollo desde la teoria economica aparecieron algunas explicaciones; asi en 1960 W Rostow formulo su marco teorico para explicar los fenomenos de desarrollo en el mundo. En su trabajo sobre las etapas del crecimiento economico (Rostow, 1961) elaboro un planteamiento teorico caracterizado por el optimismo sobre el proceso de desarrollo de los paises (4); sin embargo, los hechos terminaron confrontando su discurso esperanzador.

En oposicion a la teoria de Rostow, desde el pensamiento economico latinoamericano se formulo la teoria de la dependencia en sus dos lineas estructuralista (modelo centro--periferia de Raul Prebisch, 1963) y marxista, cuyo elemento comun es la consideracion del subdesarrollo como una consecuencia del desarrollo de los paises industrializados, y no una etapa previa de ese desarrollo como afirmaba Rostow.

Es en ese contexto de debate teorico que aparece la enciclica Populorum Progressio, que segun expertos pretendio ante todo aportar una vision etica y cristiana del desarrollo (Camacho, 1991), un tema que hasta entonces no habia hecho parte central de las discusiones planteadas por la Doctrina Social de Iglesia (Camacho, 2000 y Giaquinta, 2005) (5).

Una de las primeras preocupaciones anotadas por el Papa Pablo VI en su enciclica era la persistencia de grandes desigualdades entre paises, entre regiones y entre las personas que integran las sociedades, lo cual denotaba, segun el, la incapacidad de los mecanismos de mercado para atenuar las inmensas disparidades en los niveles de vida (PP, 8 y 9).

En este tema se observa una clara comprension, por parte del Papa, de la propuesta defendida por la teoria economica tradicional, segun la cual la libre concurrencia garantiza que el comportamiento egoista de los agentes que actuan en la economia termina favoreciendo el bienestar de la sociedad y propiciando una distribucion equitativa y adecuada de los beneficios del crecimiento.

Sin embargo, la PP advierte que esa automaticidad ("efecto derrame") no se ha observado en la historia del desarrollo, en tanto persisten los mecanismos de concentracion de la riqueza. En el caso de paises y regiones, igual, no ha ocurrido el proceso de convergencia anunciado por la teoria tradicional, haciendose necesaria la intervencion de los gobiernos en la distribucion de los beneficios de ese crecimiento y la solidaridad de los pueblos.

Ademas del cuestionamiento a esa concentracion de los beneficios del crecimiento, un aspecto central de la Populorum Progressio es su comprension del desarrollo como algo que va mas alla del simple crecimiento material y anuncia que, para ser autentico, el desarrollo debe ser integral:

"El desarrollo no se reduce al simple crecimiento economico. Para ser autentico, el desarrollo ha de ser integral, es decir, debe promover a todos los hombres y a todo el hombre..." (PP, 14).

El desarrollo por el que se propende en la PP es un desarrollo integral del ser humano. Como alli se senala, la iglesia no acepta la separacion entre lo economico y lo humano, lo que cuenta es el ser humano. Y en la busqueda de ese desarrollo se exigen ciertas transformaciones en la sociedad a partir de los principios de destino universal de los bienes, solidaridad y susidiaridad, defendidos por la Doctrina Social de la Iglesia.

Sin desconocer la propiedad privada, la enciclica PP hace referencia a la misma involucrando un nuevo concepto particularmente importante: "no hay ninguna razon para reservarse en uso exclusivo lo que supera a la propia necesidad, cuando a los demas les falte lo necesario" (PP, 23). Es decir, el derecho a la propiedad no puede ejercerse en detrimento de la utilidad publica y, en ocasiones, el bien comun exige la expropiacion cuando la concentracion de esa propiedad obstaculiza la prosperidad colectiva (PP, 24).

En este aspecto es importante resaltar que, en general, para la Doctrina Social de la Iglesia resulta consecuente que "la propiedad privada, de hecho, se encuentra bajo una 'hipoteca social', lo que significa que tiene una funcion intrinsecamente social, basada en y justificada precisamente por el principio del destino universal de los bienes" (SRS, 42).

Recientemente, en forma interesante, el Papa Juan Pablo II aplico el significado de esta hipoteca a la "propiedad intelectual" y al "conocimiento" que son dos elementos especialmente significativos en el contexto de los actuales procesos de globalizacion. El pontifice subrayo igualmente el hecho de que los derechos privados en el ambito de la "propiedad intelectual" estan limitados por las consideraciones sociales globales. No se trata, por lo tanto, de elementos excluyentes: la proteccion de los derechos de propiedad intelectual constituye un importante incentivo sin el cual se inhibiria el potencial creativo. Pero, por otra parte, el Papa agrega que "no puede aplicarse unicamente la ley del beneficio economico a aquello que resulta esencial para luchar contra el hambre, la enfermedad y la pobreza" (Discurso en la "Campana para la Deuda Jubileo 2000", Septiembre, 1999).

De otro lado, ese desarrollo integral del ser humano no puede darse sin un espiritu solidario de la humanidad. Con esta reafirmacion del principio de solidaridad el Papa Pablo VI insta a la sociedad para que pase a la accion, para promover el bien de todos y cada uno, para que todos seamos verdaderamente responsables de todos.

La idea que subyace es que como todos somos verdaderamente responsables de todos, nadie puede adoptar una actitud comoda, remisa o destructiva del esfuerzo comun. De hecho los problemas socioeconomicos solo pueden ser resueltos con la ayuda de todas las formas de solidaridad: Solidaridad de los pobres entre si, de los ricos y los pobres, de los trabajadores entre si, de los empresarios y los empleados, solidaridad entre las naciones y entre los pueblos.

"El desarrollo integral del hombre no puede darse sin el desarrollo solidario de la humanidad" (PP, 43).

"El deber de solidaridad, que esta vigente entre las personas, vale tambien para los pueblos" (PP, 48).

Por ello se considera que la solidaridad no es unicamente una virtud que se exige a los "acomodados", sino a todos los seres humanos, porque todos deben contribuir a instaurar relaciones de hermandad universal que no consisten solo en las ayudas economicas, en tanto los requerimientos de solidaridad van mas alla de los bienes materiales; las donaciones son simplemente el primer escalon de la ayuda mutua.

Aun mas, en la Doctrina Social de la Iglesia, la nocion de solidaridad refiere el conjunto de vinculos que unen a los seres humanos entre si y los impulsa a la ayuda reciproca. El fenomeno de la socializacion conlleva una interdependencia cada vez mas imperiosa, con lo que las mutuas relaciones comportan un con junto de conexiones con influencias reciprocas. De ahi que, incluso desde un punto de vista pragmatico, resulte conveniente promover la cooperacion y la ayuda conjunta. En este sentido, la solidaridad se convierte en el fin y en el criterio para organizar la sociedad, y constituye uno de los principios fundamentales de la ensenanza social cristiana: no como simple deseo moralizante, sino como explicita y legitima exigencia del ser humano (Solano, 2005).

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Por ultimo y en relacion con el principio de sudsidiaridad, en la PP se aclara que, aunque el desarrollo debe ser solidario, el ser humano es el principal artifice de su exito o de su fracaso (PP, 15 y 34), y en igual sentido ese principio se aplica al progreso de los pueblos (PP, 77). De esta forma se reconoce que la solidaridad no anula a aquel a quien le sirve, sino que lo promueve; un aspecto que, como se vera mas adelante, retoma una importancia central en los enfoques recientes de la teoria del desarrollo humano.

En su critica al liberalismo economico predominante, la PP advierte que el lucro no puede considerarse como el unico motor del progreso economico, dado que ello termina en una exaltacion del individualismo y el egoismo (6) que a su vez promueve la aniquilacion del otro y concibe al proceso economico como un negocio de suma cero. Podria afirmarse que un sistema con esas caracteristicas resulta cuestionable desde el punto de vista etico y, mas aun, contradictorio en lo economico: sin adversario no hay competencia.

Asi mismo, debe advertirse que una cosa es afirmar que el egoismo es el motor de la historia y otra reconocer la presencia del egoismo en la conducta humana; en ella se observan otras dimensiones que se basan en la reciprocidad, la solidaridad, la motivacion de logro y los intereses gremiales. "Por un lado, el hombre, ademas de egoismo, puede tener otras motivaciones; y, por otro lado, aunque el egoismo sea un motor poderoso, solo con el la sociedad no funcionara. Es decir, que los seres humanos tengan sensibilidad solidaria no solo es posible, sino que, si no la tuviesen, la sociedad no podria funcionar" (Comas, 1993, 65).

De otro lado, en la PP se cuestiona la promocion que hace el liberalismo economico de la competencia como ley suprema de la economia, considerando del todo inconveniente el papel de los gobiernos. Para evitar que avance la concentracion de la riqueza mientras se agravan las condiciones sociales para amplios grupos poblacionales, se consideran necesarios los programas de los poderes publicos, los cuales deben estar siempre asociados a la iniciativa de los particulares y de los cuerpos intermedios para no suprimir la libertad y la capacidad de agencia en las personas (principio de subsidiaridad).

Esta vision fue compartida en su momento por la teoria economica latinoamericana. Raul Prebisch, su gran ideologo, fue educado en la tradicion liberal y por ello aun a principios de los sesentas se le observaba algun rezago teorico en sus planteamientos, al punto de que no mostraba una preocupacion notable por los problemas de distribucion del ingreso y acceso a los beneficios del crecimiento y seguia confiando en la espontaneidad del proceso distributivo del crecimiento: "el desarrollo por derrame".

Sin embargo, a finales del decenio de los sesenta habia abandonado la perspectiva de una teoria esencialmente economica del desarrollo y habia enfocado su critica a las ideas liberales por ignorar la estructura social y la otra diversidad de elementos que se conjugan en el desarrollo, ademas de los economicos. Prebisch (1984) anota que el mercado carece de horizonte social y, si bien puede ser un instrumento de eficiencia economica, no lo es de eficiencia social, pues la distribucion de los beneficios del desarrollo economico por medio de las leyes del mercado margina de ello a una parte considerable de la poblacion, por lo que se exige una intervencion de los poderes publicos.

Para redondear su critica al liberalismo, el Papa Pablo VI en su enciclica PP senala que no es admisible considerar la propiedad privada de los medios de produccion como un derecho absoluto, sin limites y obligaciones sociales. Como se afirmo antes, para la Doctrina Social de la Iglesia el derecho de propiedad no debe ejercerse en detrimento de la utilidad publica y la economia debe estar al servicio del ser humano.

Otros aspectos que se considera importante destacar de la PP tienen que ver con su promocion de la asistencia a los mas debiles y, en el ambito de las relaciones internacionales, su advertencia sobre la existencia de un intercambio desigual en detrimento de los intereses de los paises pobres; lo cual hace evidente una relacion en doble direccion entre los planteamientos de la enciclica y la evolucion reciente de la teoria economica en su interpretacion del desarrollo.

De un lado, esa preocupacion por los mas debiles ha sido incorporada en la teoria del bienestar por teoricos como A. Sen (2001), que bajo el principio de justicia distributiva ha considerado que el bienestar de la sociedad esta condicionado por el favorecimiento a los grupos de poblacion ubicados en las escalas inferiores de ingresos, y ha llegado a ser adoptada por la politica publica bajo esquemas de focalizacion del gasto publico social.

De otro lado, es evidente la influencia de la teoria latinoamericana centro - periferia en el pensamiento del Papa, al momento de analizar las relaciones comerciales entre paises ricos y pobres y las consecuencias del intercambio desigual para estos ultimos. De este modo, al igual que lo senalara en su momento Prebisch, el Papa denuncia lo inconveniente de estas relaciones injustas y advierte que la llamada ley del libre cambio no puede, por ella sola, seguir rigiendo las relaciones entre economias con desiguales condiciones (PP, 58).

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El liberalismo economico, defensor del librecambio, confia en los beneficios de este sistema en tanto, considera ese planteamiento, a traves del mismo se eliminan los poderes de mercado y se garantiza la igualacion en las tasas de crecimiento material (convergencia economica) y se maximiza el bienestar de la poblacion de las distintas economias. Sin embargo, el Papa en su enciclica evidencio tener muy claras las razones por las que ese librecambio termina ampliando la brecha entre paises desarrollados y no desarrollados:

"Las naciones altamente industrializadas--en numero y en productividad--exportan principalmente sus manufacturas, mientras las economias poco desarrolladas no pueden vender sino productos agricolas o materias primas. Gracias al progreso tecnico, los primeros rapidamente aumentan su valor y encuentran facilmente su colocacion en los mercados, mientras, por lo contrario, los productos primarios procedentes de paises en desarrollo sufren amplias y bruscas variaciones en los precios, que se mantienen siempre a gran distancia de la progresiva plusvalia de los primeros. De aqui las grandes dificultades con que han de enfrentarse las naciones poco industrializadas cuando deben contar con las exportaciones para equilibrar su economia y realizar sus planes de desarrollo. Asi, los pueblos pobres continuan siempre aun mas pobres, mientras los pueblos ricos cada vez se hacen aun mas ricos" (PP, 57).

El Papa advirtio entonces sobre una tendencia al deterioro en los terminos de intercambio de los productos primarios procedentes de los paises en desarrollo, lo cual constituye la hipotesis central de la teoria centro--periferia desarrollada por Raul Prebisch (1963), la misma que fue base para la implementacion de la estrategia de industrializacion por sustitucion de importaciones en America Latina a partir de la decada de los cincuenta del siglo XX.

Para finalizar esta parte, algunos estudiosos de la Doctrina Social de Iglesia como Gustavo Hasperue de la Pontificia Universidad Catolica de Argentina (Hasperue, 2004) e Ildefonso Camacho (1991) consideran que la enciclica PP tiene un objetivo mas practico que doctrinal, por lo que observa una preocupacion por incorporar conceptos como accion, urgencia y solidaridad (7). De esta forma, su proposito se puede resumir en la exposicion de una vision etica y cristiana del desarrollo para de esa forma orientar las acciones requeridas por la gravedad de la situacion. Asi, en la enciclica se alcanza a sugerir una serie de acciones mitigadoras, que considera realizables siempre que exista voluntad en las gentes e instituciones:

-- En primer lugar, y dada la migracion impulsada por las desigualdades de desarrollo y condiciones de vida entre las economias, pide a los paises receptores de poblacion una aptitud hospitalaria con los extranjeros que reciben.

-- Dadas las desigualdades observadas en el intercambio y las acciones invasivas de la cultura por parte de las misiones de desarrollo, Pablo VI pide a los hombres de negocio de los paises desarrollados y representantes de organismos internacionales demostrar un sentido social y un interes mas que tecnico por contribuir a combatir los males del subdesarrollo.

-- Solicita a los gobiernos promover la educacion y el desarrollo de capacidades personales que den a las personas pobres la confianza necesaria para alcanzar su progreso. Segun el Papa, "la educacion basica es el primer objetivo de un plan de desarrollo. Porque el hambre de cultura no es menos deprimente que el hambre de alimentos" (PP, 35).

-- Propone avanzar en un proceso de reforma agraria (PP, 24) y en una profundizacion de la industrializacion, la cual considera necesaria en toda dinamica de desarrollo (PP, 25).

Influencia de la Populorum Progressio en la comprension de la pobreza y la perspectiva teorica del desarrollo humano.

Las nuevas reflexiones sobre el desarrollo humano, lideradas por el PNUD desde los noventa (PNUD, 1990), consideran que el objetivo basico de dicho proceso es crear un ambiente propicio para que las personas disfruten de una vida prolongada, saludable y creativa. Aunque en ellas se reconoce que nadie puede garantizar la felicidad humana y las alternativas individuales son algo muy personal, se senala que el proceso de desarrollo debe por lo menos ofrecer un ambiente propicio para que los seres humanos, tanto en forma individual como colectiva, puedan desarrollar sus potenciales y contar con una oportunidad razonable de llevar una vida productiva y creativa conforme a sus necesidades e intereses.

En esa perspectiva el desarrollo humano se define como la ampliacion de oportunidades para las personas, en terminos de una vida prolongada, saludable y segura, acceso a educacion y a un nivel de vida decente, mejores condiciones de trabajo, horas de descanso mas gratificantes, libertad politica, garantia de derechos humanos, respeto a si mismo (8) y un sentimiento de participacion en las actividades economicas, culturales y politicas de sus comunidades.

En el desarrollo humano se conjugan asi dos dimensiones. De un lado esta la formacion de capacidades humanas, tales como un mejor estado de salud o mayores conocimientos y destrezas y, del otro, el uso que las personas hacen de esas capacidades adquiridas, ya sea para el descanso, la produccion o las actividades culturales, sociales y politicas.

La consideracion anterior solo es el reconocimiento de que, al tiempo que las personas son el fin del desarrollo, ellas son igualmente sus artifices. El desarrollo humano es el desarrollo de las personas para las personas y por las personas, por lo que en esta perspectiva es necesario ampliar las oportunidades en ambas dimensiones, para evitar frustraciones en los seres humanos.

Esta propuesta esta marcada, sin duda, por la influencia que ha tenido la PP en la comprension del desarrollo. En concreto, se pueden observar grandes similitudes entre los planteamientos contenidos en la enciclica y las ideas promovidas por el PNUD.

-- En primer lugar esta el reconocimiento, por parte de ambos planteamientos, de que el desarrollo no se reduce al simple crecimiento economico.

-- De otro lado, ambos planteamientos coinciden en afirmar que el crecimiento economico no constituye el fin de la accion humana. "Luego el tener mas ... no es el fin ultimo. Todo crecimiento es ambivalente" (PP, 19). Contrario a ello, se afirma que el proposito de toda actividad economica es el ser humano: el desarrollo para las personas y por las personas.

-- Igual, ambas perspectivas entienden que el ser humano es el principal artifice de su desarrollo: el desarrollo es con las personas. En la propuesta del PNUD se senala que, para sentirse realizado, el ser humano necesita sentirse parte de la solucion, ser participe del proceso. Por su parte, la enciclica considera indigno que algunas personas enfrenten obstaculos para ejercer su iniciativa y actuar como sujetos del desarrollo (PP, 9) (9).

-- Finalmente, en ambos planteamientos se llama la atencion y se reconoce que el desarrollo exige potenciar las capacidades en las personas. En un sentido tecnico el enfoque de desarrollo humano afirma que, contrario a lo que defiende la teoria tradicional que enfoca su atencion en la acumulacion de capital, el desarrollo se logra desarrollando a las personas: la riqueza de un pais es su gente.

En lo que tiene que ver con la conceptualizacion de pobreza, la influencia de las reflexiones contenidas en la enciclica PP es igualmente significativa. En su version tradicional la pobreza se ha entendido como el no acceso a un estandar de vida que se considera necesario, por lo que se le ha calificado como un enfoque que ha estado mas bien centrado en las manifestaciones del fenomeno.

En esa comprension de la pobreza relacionada con la no satisfaccion de unas necesidades que se consideran basicas, dichas necesidades se han entendido como carencias, en el sentido que las personas pobres se limitan a lamentar su condicion y a esperar la asistencia de los ricos y las instituciones del gobierno como unica alternativa de solucion a sus problemas.

La enciclica PP ayuda a entender que, en la lucha contra la pobreza, resulta fundamental el desarrollo de las capacidades personales y, reconociendo la capacidad de agencia de las personas, advierte que todo ser humano es el principal responsable en la superacion de su condicion. De esta forma la PP aporta a la comprension de las necesidades como potencia, en el sentido que las personas pobres, antes que limitarse a lamentar su desgracia, muestran disposicion y empeno para buscar la solucion a sus problemas a partir de sus aptitudes y las posibilidades que se crean con el comportamiento solidario de las instituciones y personas no pobres.

Esto ultimo guarda clara relacion con la posicion defendida hoy por teoricos como Amartya Sen, para quien la pobreza es ante todo la privacion de las capacidades y derechos de las personas. Es decir, en palabras de Sen, se trata de la privacion de las libertades fundamentales de que disfruta el individuo "para llevar el tipo de vida que tiene razones para valorar". Desde este punto de vista, "la pobreza debe concebirse como la privacion de capacidades basicas y no meramente como la falta de ingresos, que es el criterio habitual con el que se identifica la pobreza" (Sen, 2000a:114).

Esto no significa un rechazo a la idea de que la falta de ingreso sea una de las principales causas de la pobreza, pues "la falta de renta puede ser una importante razon por la que una persona esta privada de capacidades" (Sen, 2000a:114). No obstante, como lo enfatiza el autor, "lo que hace la perspectiva de las capacidades en el analisis de la pobreza es contribuir a comprender mejor la naturaleza y las causas de la pobreza y la privacion, trasladando la atencion principal de los medios (y de determinado medio que suele ser objeto de una atencion exclusiva, a saber, la renta) a los fines que los individuos tienen razones para perseguir y, por lo tanto, a las libertades necesarias para poder satisfacer estos fines"(Sen, 2000a:117). Segun el autor, solo asi "podemos comprender mejor la pobreza de las vidas humanas y las libertades a partir de una base de informacion diferente (que implica un tipo de estadisticas que la perspectiva de la renta tiende a dejar de lado como punto de referencia para analizar la politica economica y social)" (Sen, 2000a:37).

Por ultimo, en su llamado a la asistencia a los mas debiles (10) la PP promueve el principio de justicia distributiva que (al definir como objetivo social la maximizacion del bienestar de las personas en peor condicion) se opone al principio utilitarista predominante (el cual define como principio otorgar igual ponderacion a los intereses de todas las personas, independientemente de su posicion en la escala de ingresos); aporta criterios para la medicion del fenomeno de la pobreza y se constituye en un referente para la definicion de una politica social con criterios de focalizacion.

La formula utilitarista del bienestar exige como unica condicion la maximizacion del total de utilidades personales (Sen, 2000b), sin considerar como estan distribuidas esas utilidades y entendiendo que ellas se derivan del consumo que proporciona un nivel de ingreso dado; es decir, no importa como este distribuido ese ingreso. En ese sentido, el planteamiento utilitarista es maximizador, pero no igualitario.

Frente a ello el principio de justicia distributiva sostiene que el bienestar de la sociedad solo depende del bienestar de las personas que se encuentran en la peor situacion. La sociedad es mas justa solo si se mejora el bienestar de esa persona (el llamado principio de la diferencia) y ningun incremento en la utilidad de una persona mejor situada puede compensar a la sociedad por una reduccion que de esta sufra la peor situada.

En el tema de identificacion de la poblacion pobre, y en relacion con la conceptualizacion tradicional del fenomeno, la medida convencional ha tomado la linea de pobreza como punto de partida para clasificar y agregar la poblacion que sufre condiciones de pobreza. Pero ese ejercicio conduce al simple conteo, olvidando que puede haber personas un poco, o mucho, por debajo de la linea de pobreza y que la distribucion de ingresos entre los pobres podria ser muy desigual en si misma.

La preocupacion por los mas debiles observada en la PP y en algunos teoricos del bienestar ha propiciado el desarrollo de otros indicadores de pobreza que han puesto la atencion en las condiciones de incidencia y severidad de la pobreza; es decir, que parten de reconocer diferencias entre los pobres en terminos de distribucion del ingreso y grado de pobreza.

Esto ha llevado a reconocer que la politica social debe plantearse como propositos la reduccion del numero de pobres y, principalmente, la disminucion de la severidad de la pobreza. De ello se deriva el principio de focalizacion de esa politica, con lo cual se reconoce que, aunque para reducir el numero seria mas facil iniciar con los menos pobres entre los pobres, la poblacion en condiciones de indigencia es la que merece una atencion prioritaria.

CONCLUSIONES

Cuando se publico la enciclica Populorum Progressio (1967), todo parecia relativamente facil para la teoria economica tradicional. Europa se habia reconstruido de las ruinas de la guerra y gozaba de un periodo de bienestar. No habia sucedido todavia la primera gran crisis del petroleo. Como se anoto antes, la teoria de las etapas del crecimiento consideraba que existia una senda universal de desarrollo por la que transitaban todos los paises, independientemente de su situacion geografica y condicion previa. Para ese enfoque carecia entonces de importancia que unos paises iniciaran esa senda antes o despues.

Sin embargo las cosas no siguieron el curso de la imaginacion. En 1987, al conmemorar los 20 anos de la enciclica de Pablo VI, Juan Pablo II publico una nueva enciclica sobre el tema, Sollicitudo rei socialis (1987), en la que describe un cuadro desolador: "El primer aspecto a destacar es que la esperanza de desarrollo, entonces tan viva, aparece en la actualidad muy lejana de la realidad. A este proposito, la enciclica (Populorum Progressio) no se hacia ninguna ilusion. Su lenguaje, a veces dramatico, se limitaba a subrayar el peso de la situacion y a proponer a la conciencia de todos la obligacion urgente de contribuir a resolverla. En aquellos anos prevalecia un cierto optimismo sobre la posibilidad de colmar, sin esfuerzos excesivos, el retraso economico de los pueblos pobres, de proveerlos de infraestructuras y de asistirlos en el proceso de industrializacion" (SRS, 12).

En el momento actual, cuando se conmemoran los cuarenta anos de la enciclica Populorum Progressio, la realidad no es muy diferente. Sigue aumentando el abismo entre las areas del llamado Norte desarrollado y las del Sur en vias de desarrollo; al interior de las economias persisten grandes desigualdades; las dificultades para el acceso de un amplio porcentaje de poblacion a condiciones adecuadas de educacion y salud, y la negacion de derechos, entre otras, advierten que el crecimiento material no esta garantizando el desarrollo integral de las personas.

La enciclica de Pablo VI nos hace entender que el Desarrollo integral, tal y como es definido en ella, necesita para ser tal no solo de actitudes individuales coherentes con la etica, sino de iniciativas, politicas y estructuras profundamente eticas. En su planteamiento se observa una clara concepcion humanista del desarrollo, en el sentido que para el:

-- El crecimiento economico en si carece de significado, a menos que sus resultados sirvan para mejorar el bienestar, la dignidad y los derechos humanos. Ese crecimiento debe garantizar el derecho que tienen los seres humanos a participar en la construccion de la sociedad.

-- El desarrollo, segun la concepcion cristiana defendida por Pablo VI, es el crecimiento del ser humano, no el crecimiento de las cosas del ser humano. Este ultimo tiene sentido y debe ser promovido en la medida en que contribuye a lo primero.

-- Todos los seres humanos, por el solo hecho de serlo, estan llamados a un pleno desarrollo.

-- El crecimiento economico debe estar permanentemente bajo el control del ser humano y este debe constituir la finalidad del mismo, pero tambien debe ser el protagonista en la tarea de generar ese crecimiento.

En la enciclica Populorum Progressio esta plasmada la idea que el crecimiento economico debe entenderse como un "instrumento" y no como un "fin". Ese crecimiento constituye la base material para el logro del desarrollo integral promovido por el Papa Pablo VI, lo cual a su vez exige reformas institucionales profundas: ampliacion de las oportunidades para el desarrollo de capacidades en las personas, reforma agraria, politica social enfocada hacia los mas debiles, promocion de un espiritu solidario en las personas y en los pueblos y, en relacion con esto ultimo, en el plano internacional un orden economico orientado a reducir la brecha entre el norte rico y el sur cada vez mas pobre.

Avanzar en la consolidacion de ese desarrollo integral que nos propone Pablo VI en su enciclica resulta apremiante en una sociedad como la colombiana, porque como el mismo anota el desarrollo es el nuevo nombre de la paz. "Combatir la miseria y luchar contra la injusticia es promover, junto con la mejora de las condiciones de vida, el progreso humano y espiritual de todos y, por lo tanto, el bien comun de toda la humanidad. La paz no se reduce a una ausencia de guerra, fruto del equilibrio siempre precario de las fuerzas. La paz se construye dia a dia, prosiguiendo aquel orden querido por Dios, que lleva consigo una justicia mas perfecta entre los hombres" (PP, 76).

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(1) Ponencia presentada en el panel conmemorativo de los cuarenta anos de la promulgacion de la enciclica "Populorum Progressio". Universidad Catolica Popular del Risaralda, Sala del Estudiante Francisco Nel Jimenez Gomez. Pereira, abril 17 de 2007.

(2) Este planteamiento recoge las recomendaciones que se recibieron de uno de los arbitros designado por el comite editorial de la revista.

(3) El diagnostico efectuado y la explicacion de sus causas puntualizo una realidad contundente marcada por la diferencia de clases, terreno propicio para una confrontacion promovida logicamente por la propuesta socialista que se expandia a grandes pasos por todo el viejo continente.

(4) La teoria de las etapas de Rostow considera que existe una senda universal de desarrollo por la que transitan todos los paises, independientemente de su situacion geografica. Para ese enfoque carece ademas de importancia que unos paises empiecen a seguir esa senda antes o despues.

(5) Las primeras alusiones al tema en los documentos de la Doctrina Social de la Iglesia no aparecen hasta Juan XXIII, concretamente en la Mater et magistra. Pero todavia esas manifestaciones son mas a nivel de denuncia y llamado de atencion, que de analisis detenidos o de propuestas concretas (Camacho, 2000).

(6) En una perspectiva utilitarista se valora el egoismo como "bueno", dados los resultados que produce: la maximizacion de la sumatoria de utilidades.

(7) Segun Camacho (1991) estas tres coordenadas se repiten a lo largo del documento de la enciclica, dotandola de un estilo nuevo, mas directo e incisivo, mas atento a la realidad y preocupado por la accion.

(8) Lo que Adam Smith llamo la capacidad de interactuar con otros sin sentirse "avergonzado de aparecer en publico".

(9) Los comentarios de uno de los arbitros designados por el comite editorial de la revista ayudaron en esta comprension.

(10) Camacho (1991) destaca que con la actitud asumida por el Papa Pablo VI, que se coloca de manera decidida de parte de los pueblos y los seres humanos oprimidos, renuncia a una postura tradicional caracterizada por situarse como arbitro neutral de los conflictos de la sociedad industrial.

Mario Alberto Gaviria Rios *

* Economista. Maestria en ciencias economicas. Maestro asociado, Universidad Catolica Popular del Risaralda. Grupo de investigacion: Crecimiento Economico y Desarrollo. Vicerrector Academico, Universidad Catolica Popular del Risaralda mgavi@ucpr.edu.co

Recepcion del Articulo: 26 de Abril de 2007. Aceptacion del Articulo por el Comite Editorial: 14 de Mayo de 2007.
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Author:Gaviria Rios, Mario Alberto
Publication:Paginas de la UCPR
Date:May 1, 2007
Words:7290
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