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La adolescencia con Freud y Flaubert.

Adolescence With Freud and Flaubert

En Memorias de un loco, Gustave Flaubert al relatar su despertar al amor enuncia un enigma: estas paginas <<encierran toda un alma entera: ?es la mia, es la de otro?>> (1).

El autor tiene 17 anos, edad en que no se es serio (Rimbaud (2)), dejandonos la tarea de suponer las razones de ello. Justamente, nuestro deseo aqui sera comenzar a aislar estas razones. Es decir, nada de lo que en el campo del Otro es serio, ni el pensamiento esperado, ni el proyecto programado, mas bien el sujeto que divaga (2). La dimension de lo nuevo, lo inedito surge de repente en este joven ebrio por el despertar del deseo y del amor, afectado al mismo tiempo por el aburrimiento y la melancolia que constituyen tambien la marca de la adolescencia. Precisamos, entonces, la pregunta: ?que es lo que el despertar al amor introduce como revolucion en el sujeto, que lo sorprende y lo empuja a su primer acto?

El amor de la infancia

Primera observacion: El amor, segun Flaubert, seria plural. <<!Hay tanto amor de la vida para el hombre! A los cuatro anos, amor a los caballos, el sol, las flores, las armas que brillan, el aspecto de los soldados. A los diez, amor por la ninas que juegan con ellos, a los trece, amor por una mujer grande de pechos llenos porque recuerdo que lo que amaban los adolescentes hasta la locura era un pecho de mujer, blanco y mateado (...). Casi me desmayo la primera vez que vi desnudos los senos de una mujer. A los catorce o quince, el amor de una jovencita que llega a tu casa; mas que hermana, menos que amante. A los dieciseis, el amor de otra mujer hasta los veinticinco. Luego uno ama tal vez a la mujer con la que se casara>> (1).

Existirian entonces los amores. ?El psicoanalisis se adhiere al escritor en este punto? Una primera tesis de Freud lo confirma, la encontramos enunciada en sus Tres ensayos de una teoria sexual: la vida sexual y amorosa del nino se caracteriza por la ausencia del rasgo de la alteridad (3). Si bien la diferencia de los sexos puede ser reconocida en lo imaginario, no lo es en el plano del deseo ni del goce. En otras palabras, la amistad infantil no se distingue de los amores infantiles. Es cierto que ellos pueden ser importantes, los ninos en el preescolar tienen <<enamorado>>, o <<enamorada>>, sin que el cuerpo que goza este comprometido; no obstante, Freud reconocio la existencia de una vida sexual en el nino, tanto como en el adulto, excepto que la realizacion de este deseo no pasa por el encuentro con el Otro en su diferencia sexual.

Para demostrarlo, veamos que en la Interpretacion de los suenos Freud dice que el deseo en el nino es absolutamente egoista (4). El amor propio en el pequeno es ilimitado (4), un narcisismo radical, y en esto el nino nos muestra la verdad del amor, siempre narcisista en el fondo. El nino, agitado por los goces que atraviesan su cuerpo, desea repetirlos sin que ese deseo haya girado aun hacia el Otro sexo. El cuerpo de goce se basta a si mismo, y si pasa por el otro, sera cortocircuitando su dimension de alteridad. Los juegos de movimiento tienen para el nino una <<atraccion extraordinaria>>, nos dice Freud. <<?Que tio no ha ayudado a volar a un nino atravesando la pieza con el a toda velocidad con los brazos extendidos, o balanceandolo sobre las rodillas y extendiendo bruscamente la pierna o levantandolo en el aire y soltandolo como retirandole apoyo? Los ninos lanzan gritos de alegria, reclaman sin fatiga la repeticion>>; <<... cuando ven las proezas gimnasticas en el circo, se activa este recuerdo. El acceso histerico de algunos ninos reproduce tales proezas, ejecutadas habilmente. No es raro que en el curso de tales juegos de movimiento, en si inocentes, hayan sido despertadas tambien sensaciones sexuales. Los estrujones>> (4). Asi, son los estrujones de la infancia y otros entrechoques que, en relacion con los otros, haran brotan las emociones sexuales de nuestros ninos. Freud lo enuncia asi: <<Las primeras mociones sexuales encuentran frecuentemente su raiz en los juegos de pelea y de lucha en los anos de la infancia>> (4). En la Gradiva de Jensen, del amor de infancia del joven arqueologo Norbert Hanold y de su bella Zoe, expresa: <<otra vez, (...) amigos, encontrandonos todos los dias para correr juntos y, a veces incluso, para intercambiar punetazos o patadas>> (5).

El amor de infancia no es el de un hombre y una mujer, aunque su cuerpo llame a gozar, llevado por su deseo ardiente de ser grande, <<obtener las cosas como los grandes>> (4). Un sujeto queda marcado por sus amores de infancia sin que las heridas narcisistas posibiliten las preguntas ?que es ser un hombre? y ?que quiere una mujer? Estos amores son simples; los malentendidos del sexo se escuchan menos, cada uno podra encontrar a su cada una, y dejarla sin quedar muy dividido. Es otro amor el que el nino vislumbra: el de sus padres, y deseoso de cuestionarlos sobre su secreto, intenta sorprenderlos en su acto. Acto del que sabe haber nacido, por no decir que ha sido un resto, como lo recuerda Pascal Quignard (6).

El goce narcisista, entonces, agita tempranamente el cuerpo del nino, quien desea repetirlo a traves de sus juegos, acudiendo a los otros que reconoce como sus semejantes, para hacer lazo social de este primer goce que le falta y que lo supone en el lugar del Otro. He aqui la razon de los estrujones de la infancia. El deseo de ser grande es, ante todo, el deseo de acceder a este goce supuesto en el Otro. Freud insiste en ello con su Leonardo da Vinci: <<Cuando los nihos presienten, en el curso de su investigacion sexual, que el adulto, en su dominio misterioso y tan importante, es capaz de una cosa grandiosa que le es impedido saber y hacer, un deseo impetuoso se despierta en ellos de ser capaces de la misma cosa>> (7). Freud resealta, ademas: <<Las opiniones infantiles sobre la naturaleza del matrimonio (...) se expresan inicialmente en los juegos de los ninos, en los que juntos hacen lo que constituye el estado de ser casado>> (8).

El amor infantil, entonces, podria ser verdad, pero el acto de amor sera una semblanza. Las teorias sexuales del niiro tienen consecuencias. Los juegos mas importantes para la neurosis posterior son el <<juego del doctor>> y los juegos <<a Papa y Mama>>. Y en la pubertad, <<los fantasmas se agarran de las investigaciones sexuales infantiles abandonadas>> (9). Es cierto que el nino no establece el acto de amor como encuentro sexual, sino el estilo de amor, aquel que tiene el hombre (10); no el que la persona quiere darse, para restaurar su yo, sino aquel que lo hace sujeto causado por sus primeras elecciones de objeto, aun sin saberlo, las cuales, constitutivas de su fantasma fundamental, no variaran. Se podria decir, pues, que el amor es infantil (9). Y lo que son las amistades intimas (9) de la infancia murmuran ya lo que sera el futuro despertar del sujeto al amor. En la Gradiva..., Freud revela e interpreta el pasaje de Norbert Hanold : al encontrarse a su amor de infancia, se sorprende palmoteandola (9) como en tiempos de los estrujones. Lacan presagia el estilo amoroso del pequeno Hans, quien <<en posicion pasiva (...), es del tipo de la generacion de los anos 1945; jovenes encantadores que esperan que las empresas lleguen a su puerta, o que se les baje los pantalones>> (11).

?Un nuevo amor?

Pero entonces, ?no habria nunca nada nuevo en el amor? No lo habria en cuanto a la causa y al enganche fantasmatico del amor. La clinica del adolescente nos recuerda hasta que punto el sujeto se descubre alli, Otro para si mismo. Asimismo Flaubert distingue los amores, sabiendo sobre su marca y del deseo nuevo que sorprende al adolescente, ante el cual el mismo casi se desmaya para desaparecer y borrarsed ante el objeto de su nuevo deseo. Se trata asi de un trayecto nuevo de la pulsion que no cambia, lo nuevo esta en como el inconsciente sorprende y divide al sujeto, es su estatuto y su logica de corte (12). El adolescente estara sorprendido, desconcertado por ese deseo nuevo que produce su inconsciente. Tesis que Lacan extrae de la pieza de Wedekind dramaturgo del ano 1891, El despertar de la primavera: <<para los muchachos, hacer el amor con las muchachas es imposible sin el despertar de su sueno>> (13). El deseo adolescente se constituye via el trabajo de desciframiento del inconsciente, a pesar del sujeto mismo. Es contra el exceso de goce que acontece el evento de la pubertad, el cual el inconsciente cifrara, hara un sentido nuevo del cual saldra un deseo inedito. Lo inconsciente, cual musa, murmura al sujeto la idea de estar enamorado y del acto de amor via el camino real del sueno. Es por lo que el sujeto se descubrira Otro que el mismo, incluso hasta en su cuerpo, encarnando la division del sujeto desapareciendo como Flaubert frente al objeto nuevo de su deseo. La verguenza, como forma de desaparicion del sujeto, no sera el afecto princeps del adolescente? El adolescente seria una representacion de la division del sujeto, del corte, del que le hace su inconsciente, y del que su cuerpo en este caso llevara las marcas, como la clinica en ocasiones atestigua.

Planteado esto, veamos ahora con Flaubert las consecuencias de ese deseo nuevo que lo habita. En primer lugar, el autor nos confia que un sentido nuevo se expande en su mundo. Asi, al contarnos su encuentro inaugural con una mujer, no joven, en una playa de Picardie, escribe: <<Cuando (...) ella pasaba cerca de mi, yo escuchaba el agua caer de sus ropas y al roce de su caminar, mi corazon latia con violencia, yo bajaba los ojos, la sangre se me subia a la cabeza --sofocado--, sentia ese cuerpo de mujer medio desnudo pasar cerca de mi con el perfume de la ola. (...) Yo estaba inmovil de estupor como si la Venus hubiera descendido de su pedestal y se hubiera puesto a caminar. Es que por primera vez entonces sentia mi corazon, sentia algo mistico, extrano, como un sentido nuevo. Yo estaba banado por sentimientos infinitos, tiernos, acunado por imagenes vaporosas, olas, era mas grande y orgulloso a la vez. Yo amaba>> (14). Prosigue: <<!Que pena! La ola borro los pasos de Maria. Fue ante todo un estado de sorpresa y admiracion: sensacion mistica, toda una idea de voluptuosidad aparte. (...) Yo estaba en una estupefaccion del corazon sintiendo por primera vez una pulsion. Como cuando el primer hombre desperto sus facultades. ?Que sonaba? Imposible decirlo: yo me sentia nuevo y extrano a mi mismo, una voz me llego al alma: una nada, un pliegue de su vestido, una sonrisa, su pie, la mas minima e insignificante palabra me impresionaban como cosas sobrenaturales, tenia para sonar todo un dia. Seguia su huella a lo largo del muro, el roce de sus vestidos me hacia palpitar de felicidad>>.

Flaubert esta afectado efectivamente, de un nuevo sentido dado a las cosas, pero que en principio le es enigmatico. Con que suena, nos dice, le es imposible decirlo. Una sola cosa es cierta: el se experimenta Otro distinto de el mismo, nuevo y extrano. Flaubert utiliza frecuentemente el significante <<sensacion>>, el cual encontramos en la pluma de Rimbaud, con el que titula uno de sus poemas en el que confia sus primeras emociones de adolescente. En cuanto a Flaubert, nos indica aqui que requiere tiempo entender de que eran portadoras estas sensaciones. Esto podria esclarecernos un poco la frase que Lacan formula en Wedekind: <<el enigma que se encuentra en el sentido del sentido. El sentido del sentido es que el se une al goce como prohibido. No para prohibir la relacion sexual, sino para fijarla en la no-relacion que vale en lo real>> (15).

Para Flaubert, Maria es lo Prohibido (e), una mujer que va acompanada de su marido, en la que el joven ve tambien a la madre. <<Maria tenia una hija. La amaba, abrazaba, llenaba de caricias y de besos. Hubiera acogido uno solo de esos besos como perlas, tirados sobre la cabeza de la nina. Maria la amamantaba: un dia descubre su pecho y le presenta su seno. Un pecho abundante y redondo, piel marron y venas azules bajo esa carne ardiente. Antes no habia visto a una mujer desnuda. !Oh! El extasis efecto de la vista de ese seno>>.

Maria, lo Prohibido, huella de lo que no queda, sino una huella: <<La ola borro los pasos de Maria>>, <<mi mirada permanecia puesta en la huella de sus pasos>>. Tenia todo un dia para sonar, no sin que el goce onanista, sexual, sea convocado, que el describe con esta metafora: <<Volvi a la habitacion de mi albergue, queria dormir: escuchaba siempre las olas del mar junto al bote, oia caer los remos, escuchaba la voz de Maria: tenia fuego en las venas, todo volvia a pasar ante mi--la caminata de la tarde, la de la noche, veia a Maria acostada--y me detenia ahi. Porque el resto me hacia estremecer. Tenia lava en el alma, cansado me acosaba de espaldas observando mi vela quemandose y su disco temblar al maximo; con un embrutecimiento estupido veia correr el cebo de la antorcha de cobre y extenderse la negra pavesa en la llama>> (16).

Separacion

?Que decir de todo esto? Primero que todo, que hay un ombligo del amor, punto cero a partir del cual el sujeto podra dejarse llevar por su ensueno de amor infinito. Con Freud y Flaubert reconocemos este ombligo de sueno de amor: podriamos decir un goce primero. Es sobre la base de la primera eleccion de objeto de amor prohibido, es decir la madre, que el joven girara hacia otras mujeres, no muy diferentes. El despabilarse al amor en la adolescencia es ante todo un despertar. <<La eleccion de objeto se realiza como representacion>>, nos dice Freud, <<y la vida sexual del adolescente se extiende en fantasmas; en los cuales reaparecen las inclinaciones infantiles reforzadas por la presion de la energia somatica, con una frecuencia conforme a leyes; la mocion sexual del nino hacia los padres, del hijo hacia la madre y de la nina hacia el padre>>. Luego prosigue: <<Al superar y rechazar estos fantasmas incestuosos, se cumple una de las realizaciones psiquicas del periodo de la pubertad: el franqueamiento de la autoridad paterna, se crea la oposicion entre la nueva y la antigua generacion, indispensable para el progreso cultural>> (f).

Es lo que querriamos senalar, y desarrollar. El despertar de los fantasmas infantiles en la pubertad y la primera eleccion de objeto tendra una doble consecuencia: no solo el rechazo de estos fantasmas incestuosos, sino tambien la oposicion a la autoridad paterna. Lo que podria darnos una nueva resena sobre los conflictos generacionales que constituyen la adolescencia. El sujeto no rechazara a sus padres sino en la medida del amor incestuoso que el les tiene, y que le toca rechazar. Solo que, ?cuales son las razones de esta oposicion entre la nueva y la antigua generacion?

Freud nos dice aqui su causa: en Franqueamiento de la autoridad paterna y otros textos, precisa la feliz consecuencia para el sujeto: una autonomia del espiritu. Se deduce entonces que el franqueamiento de la autoridad paterna es, antes que nada, una separacion respecto del Otro supuesto al saber. El discurso de este Otro se colorea de achaques de vejez, inconsistencia, traicion por las berquinades (17) de nodrizas con las que el Otro queria atiborrarlo para esquivar sus preguntas embarazosas. Ante estas dos grandes preguntas infantiles, que son: ?como se hacen los ninos?, ?que es la muerte?, el Otro estara siempre en dificultad para responder. <<El nino rechaza creer las informaciones que se le dan, (...) rechaza, por ejemplo, la fabula de la ciguena, tan rica en sentido mitologico, (y) de este acto de incredulidad, fecha su autonomia de espiritu (...), se siente a menudo en seria oposicion con los adultos y (...) no les perdona a decir verdad haber sido, en esta ocasion, enganado sobre la verdad>> (g).

A pesar del sentimiento inefable de traicion que inaugura la relacion con el Otro, el nino finge creer, pues todo hombre tiene <<la necesidad de apoyarse en cualquier autoridad>>, y esta <<necesidad es tan imperiosa que para ellos el mundo vacila si esta autoridad se encontrara amenazada>> (18). Este franqueamiento y rechazo de la autoridad se despierta en la adolescencia. El adolescente tiene que separarse a la vez de sus primeras elecciones de objeto y del Otro paterno como saber. Su mundo vacila. Se le contaron historias no creibles, olvida que pedia que se las repitieran y se las cuenta luego a su progenitura, aunque estas preguntas, por estructura, queden sin respuesta. De ahi que Freud en su Malestar en la cultura aconseje que mas vale no acunar al nino con muchas ilusiones sobre el mundo, puesto que la fria experiencia del desencantamiento lo espera (18).

Puede ser una primera ereccion o un nacimiento en la infancia que produciran la pregunta: ?de donde vienen los ninos?; en la pubertad, el real sera el de la libido nueva, que conduce al adolescente mas alla del acto masturbatorio al goce del acto sexual via el Otro. En ambos casos, un real traumatico y las desilusiones mediran la inconsistencia del Otro para con sus preguntas. Al sentimiento de traicion del nino responde la oposicion del adolescente. En medio del amor y las nuevas sensaciones, encontramos la desilusion profunda, signo de una no relacion sexual. Digamoslo con Lacan, en el prefacio de Wedekind: el adolescente percibira por su cuenta, en esta primera vez, que la sexualidad hace agujero en lo real (19).

?Las primeras veces serian distintas de los primeros fracasos? La experiencia hecha por el sujeto de la inexistencia de relacion sexual y el hecho de que los padres seran siempre muy viejos para poder responder a como ser un hombre o como ser una mujer, incluso como amar, y que el acto sexual, logrado o no, nunca reune ese amor infinito (20) fantaseado. Del lado del saber, entonces, tanto como del lado del acto, es dificil hacerse hombre o mujer. Aqui, se revela la inconsistencia del Otro sobre las preguntas de la vida, la muerte y el sexo. El amor, la muerte, como ser hombre o mujer, es lo que atormenta a los adolescentes; sin respuestas, son empujados a verificar en acto. Flaubert atestigua sobre la primera mujer con que se acosto a los 15 auos: <<Una mujer se presenta ante mi. La tomo--y salgo de sus brazos lleno de indignacion, de amargura--, pero podria hacer el "Lovelace d'estaminet" (21), habia cumplido la tarea--el vicio--y se me habia elogiado. Hablaba de mujeres y de amantes. A esa mujer le cogi odio; venia a mi, yo la dejaba; hacia sonrisas que me molestaban como una mueca repelente (...). Me preguntaba si esas eran las delicias con que habia sonado, esos transportes de fuego imaginados en la virginidad de ese corazon tierno y niho. ?Eso es todo?, ?es que luego de ese goce frio no debe haber alguno mas sublime, mas amplio, algo divino, y que hace caer en extasis?>> (22). Y es en efecto el pozo sin fondo que se abre para el, alli donde se deseaba el horizonte sin limites (h). Agrega: <<Horas enteras la cabeza entre mis manos mirando el piso de mi estudio o una arana que hace su tela en la silla de nuestra maestra>> (23). <<El cansancio me coge, dudo de todo. Joven yo era viejo, mi corazon tenia arrugas, y al ver ancianos aun vivos, llenos de entusiasmo y de creencias, me reia amargamente de mi mismo, tan joven, tan desengairado de la vida, del amor, de la gloria, de Dios, de todo lo que existe, de todo lo que puede ser. No obstante, tuve un horror natural antes de abrazar esta fe en la nada. Al borde del pozo cerre los ojos, cai>> (23).

Tedio y cansancio desvelan la fria ironia agregada a sus pasiones ardientes (23). El acto de amor, por reales y deseados que sean sus beneficios, es enganoso, y nuestro hombre toma acto. Saldra exiliado de la relacion sexual en la que queria asegurarse un plus de ser y el discurso del Otro sera reducido a su mentira. ?Se puede revocar el plan del universo y los deberes del hombre? Y si su mirada permite adivinar un sueno del alma, como nino asustado por un fantasma imaginario, cierra los ojos sin osar mirar. <<Abrelos, hombre fragil y lleno de orgullo, pobre hormiga que subes con dificultad tu grano de polvo, te dices libre y grande, (...) !Tu, libre! Desde tu nacimiento, sometido a enfermedades paternales semilla de todos tus defectos (...). ?Por que naciste? ?Quisiste? ?Fuiste consultado? (...) Por grande que seas, fuiste mas sucio que la saliva y lo mas fetido de la orina, sufriste metamorfosis como un gusano, viniste al mundo, casi sin vida, llorando, gritando y cerrando los ojos odiando ese sol al que ahora llamas>> (23).

Alli donde el joven deseaba amar para ser hombre, cae en el no sentido de la existencia, y la pregunta sin respuesta que se habia formulado tempranamente: ?por que naci? Flaubert nos demuestra que, en el amor, el sujeto volvera a despertar a la falta de un significante en el Otro. La paradoja ante el no sentido de la existencia concuerda con ese sentido nuevo que es el amor y el deseo de Otra cosa.

Segun Freud, el adolescente aprovecha la rebelion y su valor para decir No, no enganado, denunciara las mentiras del Otro. Igual, interpretara Lacan, si es de la naturaleza de los revolucionarios desear secretamente un amo (23). En lo que, a la manera que Freud se acuerda de sus profesores, valdria aqui mitigar: <<Estamos al acecho de sus pequenas debilidades tanto como de sus grandes meritos (...), igualmente llevados tanto al amor como al odio, a la critica como a la veneracion>> (23). Oponerse al Otro requiere que haya una apariencia de este Otro, y que este consienta en dar lugar a lo nuevo, nombre del adolescente segun Hannah Arendt (24), sin lo cual es la errancia lo que podria amenazar al sujeto, el adolescente queda oscilando entre <<presentimientos>> y <<errores>> (25).

En Leonardo da Vinci, Freud saluda el valor de haber renunciado al padre (26). A proposito de el mismo, nota no haber podido inventar el psicoanalisis sino a condicion de haber osado refutar las teorias neurologicas. <<Comprender que la obra del primer nombre de la neuropatologia alemana no tenia mas relacion con la realidad que un libro de suenos "egipcio" vendido en librerias populares fue doloroso, pero me ayudo a demoler un nuevo lado de esa ingenua creencia en la Autoridad>> (25). ?Como no quedar reducido a la errancia (27) ni a su sola condicion de objeto, sino sonreir de inventar, contra el Otro?

Inventar, esto podria ser una manera, en efecto, de no ser serio: ademas del deseo nuevo que embriaga al sujeto y lo hace divagar (28), el acto por el cual aquel se inventara como hombre o mujer. Separarse para advenir, Freud lo habra experimentado por si mismo, adolescente: <<el presentimiento de una tarea, que no se resumia en primer lugar sino en voz baja, hasta que eso se pudiese (...) verter en palabras sonoras>> (29).

Conflicto de Intereses

El autor declara no tener ningun conflicto de intereses

INFORMACION DEL ARTICULO

Historia del articulo:

Recibido el 23 de julio de 2015

Aceptado el 14 de marzo de 2016

On-line el 10 de mayo de 2016

BIBLIOGRAFIA

(1.) Flaubert G. Les memoires d'un fou, 47. Paris: Gallimard-Folio; 2001. p. 89-90.

(2.) <<On n'est pas serieux, quand on a dix-sept ans>>. Rimbaud A. <<Roman>>. En: CEuvres completes. Paris: Le Livre de poche; 1999. p. 198.

(3.) Freud S. Trois essais sur la theorie sexuelle Paris: Gallimard-Folio; 1987. p. 160. (Vease tambien el comentario de Michel Silvestre en <<La nevrose infantile selon Freud>> en: Demam la psychanalyse. Paris: Seuil; 1993. p. p108.

(4.) Freud S. L'interpretation du reve. Paris: PUF; 2004. p. 290 (vease tambien <<Les theories sexuelles infantiles>> en: Nevrose, psychose, perversion. Paris: PUF; 1992. p. 16); 295; 313 (vease tambien p. 237); 313 (vease tambien p. 416); 309.

(5.) Freud S. Le delire et les reves dans la Gradiva de W. Jensen. Paris: Gallimard-Folio; 1986. p. 167-8.

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(7.) Freud S. Un souvenir d'enfance de Leonard de Vinci. Paris: Gallimard-Folio; 1991. p. 245.

(8.) Freud S. Les theories sexuelles infantiles. En: Nevrose, psychose perversion. Paris: PUF; 2010. p. 24.

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(10.) Lacan J. Ouverture de ce recueil. En: Ecrits. Paris: du Seuil; 1966. p. 9.

(11.) Lacan J. Le Seminaire Livre IV. Paris: du Seuil; 1994. p. 414.

(12.) Lacan J. Les formations de l'inconscient. En: Le Seminaire Livre V. Paris: Le Seuil; 1998. p. p92.

(13.) Lacan J. Preface a L'Eveil du printemps. En: Autres ecrits. Paris: du Seuil; 2001. p. 561.

(14.) Flaubert G. Les memoires d'un fou. Paris: Gallimard-Folio; 2001. p. 75.

(15.) Lacan J. Preface a L'Eveil du printemps. En: Autres ecrits. Paris: du Seuil; 2001. p. 562.

(16.) Flaubert G. Les memoires d'un fou. Paris: Gallimard-Folio; 2001. p. 83.

(17.) Freud S. Trois essais sur la theorie sexuelle. Paris: Gallimard-Folio; 1987. p. 171.

(18.) Freud S. Un souvenir d'enfance de Leonard de Vinci, 97. Paris: Gallimard-Folio; 1991. p. 233.

(19.) Flaubert G. Les memoires d'un fou. Paris: Gallimard-Folio; 2001. p. 75.

(20.) Freud S. Malaise dans la civilisation. Paris: PUF; 1989. p. 93.

(21.) Lacan J. Preface a L'Eveil du Printemps. En: Autres ecrits. Paris: du Seuil; 2001. p. 562.

(22.) Rimbaud A. Sensation. En: duvres completes. p. 194.

(23.) Flaubert G. Les memoires d'un fou, 63. Paris: Gallimard-Folio; 2001. p. 102-3. p. 94; 52; 59; 55.

(24.) Lacan J. Television. En: Autres ecrits. Paris: du Seuil; 2001. p. 533.

(25.) Freud S. Sur la psychologie du lyceen. En: Resultats, idees problemes I, 228. Paris: PUF; 1984. p. 229.

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(29.) Freud S. Preface a Jeunesse a l'abandon. En: duvre completes V. Paris: PUF; 1992. p. 161.

BIBLIOGRAFIA RECOMENDADA

Arendt H. La crise de la culture. Paris: Gallimard-Folio; 1972. Flaubert G. Les memoires d'un fou. Paris: Gallimard-Folio; 2001.

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Truffaut F Film Baisers voles; 1968.

David Bernard (a,b) y Olga Medina (c), *

(a) Universidad de Rennes, Rennes, Francia

(b) Colegio Clinico Psicoanalitico del Oeste, Escuela Foros del Campo Lacaniano, Paris, Francia

(c) Centro de Orientacion y Acogida Psiquiatrico de Sainte Anne, Paris, Francia

(d) A la manera de Dalio, desapareciendo en el film de Jean Renoir La regla del juego, ante el objeto imaginario de su deseo.(vease Le desir et son interpretation, inedit, lecon du 10/12/58 en: Lacan J. Le Semmaire Livre VI. Paris: du Seuil; 1994).

(e) En este punto hay que asociar Flaubert con Rimbaud, al estremecerse cuando ve pasar a <<una senorita con airecitos encantadores /bajo la sombra del espantoso cuello postizo de su padre>> (Roman. En: CEuvres completes. p. 199), o tambien en Besos robados de Francois Truffaut: el deseo de Antoine por la esposa de su patron, el Sr. Tabar.

(f) Vease los comentarios de Lacan sobre el ombligo del sueno en Reponse de Jacques Lacan a une question de Marcel Ritter, le 26 Janvier 1975. Lettres de l'Ecole Freudienne. 1976;.(18).

(g) La palabra berquinade hace referencia al escritor Arnaud Berquin, quien crea el genero, con el sufijo--ade. Sus obras son de caracter sentimental y un poco infantil. Se utiliza el termino para decir <<parece que ese prologo es una berquinade en comparacion con los actos que se seguiran. !Puede uno dejarse atrapar por tales horrores!>>. (Cami Pierre Henri, 1884-1958, humorista frances. Dupanloup o los prodigios del amor).

(h) Nota de traduccion: Lovelace, seductor perverso y cinico; estaminet, pequeno bar, sobre todo en el norte de Francia.

* Autor para correspondencia.

Correo electronico: medinaolgalucia@yahoo.fr (O. Medina).

https://doi.org/10.10167j.rcp.2016.03.001
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Title Annotation:Articulo de revision
Author:Bernard, David; Medin, Olga
Publication:Revista Colombiana de Psiquiatria
Date:Jul 1, 2018
Words:5466
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