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La acogida italiana.

Los especialistas italianos de historia de la Iglesia y de los institutos religiosos no han abordado jamas o apenas han tratado de modo expreso el tema del exilio y de la acogida en Italia de los institutos y congregaciones religiosas expulsados de Francia por las leyes de supresion. Hallamos algunas noticias dispersas en los boletines de algunos institutos, por ejemplo en el boletin de los Hermanos de las Escuelas Cristianas de Turin (1), en algunas obras de historia diocesana, o en historias del arte (2). Los historiadores han estudiado con mucho mas detenimiento la separacion Iglesia-Estado, que las leyes de supresion y sus consecuencias. No se han hecho estadisticas sobre las congregaciones y los religiosos acogidos y su implantacion en Italia, sus relaciones con los obispos, las curias y el clero local, o con los poderes publicos del Estado italiano. En el DIP, el Dizionario degli Istituti di perfezione, en el articulo Soppressioni, preparado por Bernard Peyrous (3), se habla de los religiosos acogidos en Belgica, Espana, Canada, pero no se menciona el refugio en Italia.

1. Dimensiones del fenomeno y geografia

El fenomeno tuvo unas proporciones considerables: numerosas fueron las comunidades monasticas femeninas, las congregaciones de vida activa, las congregaciones dedicadas a la ensenanza que llegaron a Italia, donde abrieron noviciados, pensionados, establecimientos, seguidas con frecuencia por sus alumnos franceses, hasta el punto de que el consul de Francia en Vintimille llego a contar, en 1918, solo en la provincia de Porto Mauricio (hoy Imperia) mil quinientos alumnos franceses en cuarenta establecimientos dirigidos por congregaciones llegadas de Francia (4). Se puede decir que todo el litoral de la Liguria (Ventimiglia, Bordighera, Diano Marina, Marina de Andora, Alassio, Loano, Albenga), una buena parte del Piamonte (Turin, Rivoli, Grigliasco, Pinerolo, Avigliana) y de Lombardia (Como, Milan, Bergamo, Brescia), la Toscana (Livorno y Lucca), la Umbria, Roma, Lazio, e incluso Sicilia se poblaron de religiosos, en grupos mas o menos numerosos, llegados de Francia.

El debate sobre el fenomeno fue muy vivo en la prensa italiana contemporanea liberal-radical y laicista, que contemplo con preocupacion y con acentos criticos la <<invasion>> de los religiosos y religiosas. La prensa catolica--haciendose eco de las cartas apostolicas de Leon XIII y de Pio X contra las leyes de supresion y de separacion--critico con aspereza la legislacion anticlerical y anticongregacionista de Francia, y pidio para Italia la libertad de ensenanza y la posibilidad de que los religiosos pudieran ensenar en los establecimientos estatales, lo que constituia en italia uno de las principales cuestiones de la lucha y del debate entre los catolicos y el Estado liberal (5). Tambien los juristas y los historiadores italianos verdaderamente liberales criticaron la ley francesa de autorizacion como contraria al derecho de asociacion y a los principios de la libertad (6).

?Como fue posible que tantas de congregaciones francesas fuesen acogidas en italia, donde estaba en vigor, al menos formalmente, una legislacion anticongregacionista, que se fundamentaba sobre un gran numero de leyes de supresion? La ley piamontesa de 1848 de supresion de los jesuitas y de la Damas del Sagrado Corazon; la ley aprobada por el parlamento de Turin en 1855, que suprimia todas las comunidades religiosas (con excepcion de aquellas dedicadas a la ensenanza, las obras de caridad y a la predicacion) y que confisco sus bienes inmuebles; la ley de 1866, que suprimia todas las congregaciones religiosas y las privaba de personalidad civil; y la ley de 1873, que extendia la ley de 1866 a la provincia de Roma.

Con todo, el clima no era en todas partes tan anticlerical. A pesar de la supresion legal, algunos conventos habian subsistido, porque el tratado de Zurich de 1859, por el cual la Lombardia se habia unido al Reino de Cerdena, habia prohibido expresamente la confiscacion de los bienes de las congregaciones religiosas lombardas, como preveia la ley de 1855. Asi mismo, y segun las leyes de supresion de 1866, las congregaciones religiosas podian continuar existiendo de hecho y continuar su actividad religiosa, de ensenanza y de caridad, bajo la forma de <<libres asociaciones>>. La ley de 1873, que extendia a Roma las leyes anteriores, establecia disposiciones menos drasticas para las casas de las Ordenes religiosas extranjeras. (Por esta causa, como tambien por la propension de la curia romana a la centralizacion, y por el deseo de mantener relaciones con los dicasterios romanos, gran numero de casas religiosas y curias generales de muchas congregaciones francesas se implantaron en Roma).

El rey de Italia, Vittorio Emanuele iii, que habia accedido al trono en 1900, no tenia demasiada simpatia por la Triple Alianza y queria acabar con la tension entre Italia y Francia. En esto era apoyado por los republicanos y los radicales, favorables a la politica anticlerical de la tercera Republica francesa. Pero el gobierno, y especialmente el presidente del consejo, Giovanni Giolitti, sostenian una politica de separacion entre la Iglesia y el Estado, una politica moderada, que buscaba <<la conciliacion en la indiferencia>> (7). Si lo primero podia ahuyentar a los religiosos exiliados de Italia, lo segundo los tranquilizaba.

La situacion politica italiana habia sido un tanto contradictoria durante la segunda mitad del siglo XIX. Por una parte, un duro enfrentamiento entre la Iglesia y el Estado, que comenzaba a amainar a comienzos del siglo XX. Por otra, cierta entente entre los obispos y los prefectos provinciales, que a menudo llegaron a un acuerdo practico, de modo que fue posible la existencia e implantacion en Italia de una red de nuevas congregaciones religiosas italianas de vida activa, consagradas a la ensenanza y a la formacion profesional de los chicos (salesianos de Don Bosco) y de las chicas (canosianas), o dedicadas a la atencion hospitalaria (hermanas de la caridad de Bartolomea Capitanio), o a la asistencia de los inmigrantes (misioneros de Mons. Scalabrini y misioneras de la Madre Cabrini). Ademas, aunque los catolicos italianos no tenian voz en el parlamento, gozaban, en cambio, de gran influencia en las instituciones publicas locales (en las provincias y en los ayuntamientos), lo cual les permitia estimular las iniciativas de las congregaciones religiosas en el campo de la ensenanza y de la asistencia. Por este motivo, entre otros, muchas congregaciones dedicadas a la ensenanza o a tareas asistenciales exiliadas de Francia pudieron poco a poco rehacer sus establecimientos y pensionados, a veces incluso invitados por los ayuntamientos y las asociaciones locales, en el Piamonte, la Liguria y la Lombardia. Por ejemplo, la municipalidad de Loano, en Liguria, cedio el convento de San Agustin, requisado por la leyes italianas de supresion, a los Hermanos de las Escuelas Cristianas llegados de Francia, confiandoles la direccion de la residencia municipal de Rocca y de las escuelas alli situadas.

Los historiadores franceses han examinado el exilio de las congregaciones francesas fuera de Francia segun los distintos paises de acogida (por ejemplo la implantacion de muchas casas-madre en Belgica, o la gran expansion misionera en America del Sur, en Africa o en el oriente asiatico), de modo que se ha considerado la presencia en Italia como si se hubiese tratado de un simple parentesis en espera de un pronto retomo a Francia. Por el contrario, las congregaciones exiliadas a Italia intentaron echar raices de forma estable, procuraron repartirse por toda la geografia y abrir nuevos establecimientos.

En el cuadro general del exilio hay que distinguir las congregaciones que ya tenian establecimientos en Italia, como la Sociedad del Sagrado Corazon de Magdalena Sofia Barat, y las congregaciones que llegaban por vez primera a Italia, como las hermanas de la Congregacion de la Natividad de Nuestro Senor de Villeneuve-les-Avignon, fundadas en Crest en 1813 (despues de 1976 se federaron en la Union Mysterium Christi), arribadas a Roma en 1903. Tambien estas, despues de unos primeros momentos dificiles, pudieron echar raices durables y abrir nuevas casas. Y, de otra parte, hay que distinguir entre las congregaciones de vida activa y las comunidades de Ordenes religiosas antiguas, como los benedictinos y los cartujos. Italia paso a ser tierra de acogida durante casi cuarenta anos para comunidades cartujas, como la de La Cervara (1901-1936), Motta Grossa (1903-1936) y, sobre todo, La Faneta, cerca de Lucca (1904-1940), donde se refugio la comunidad de la Grande Chartreuse hasta la declaracion de guerra de Mussolini a Francia. Lo mismo ocurrio a los benedictinos de la Abadia de St. Madeleine de Marsella, salidos de Francia en septiembre de 1901, que primero se refugiaron en Verres (Val d'Aosta) y despues, en 1904, se establecieron en el antiguo monasterio de Acquafredda (junto a lago Como), donde se instalo tambien el noviciado abierto primeramente de San Michele (junto a San Remo), que paso posteriormente, en 1910, al monasterio de St. Bernardino en Chiari (diocesis de Brescia), para retornar a Francia en 1922 (pero no ya a Marsella, sino a Haute-combe).

2. Tipologia de los asentamientos y fuentes para su estudio

?Que supuso para las congregaciones francesas la experiencia italiana? Sobre todo, ?cuales son las cuestiones de historia religiosa, social, espiritual italiana que deben estudiarse? He aqui el terreno mas interesante y tambien el mas inexplorado. A pesar de la generosidad con que algunas congregaciones--por ejemplo la Sociedad del Sagrado Corazon y de las Hermanas de Cristo--han puesto a disposicion de los investigadores sus archivos, la amplitud del tema solo permite senalar algunas pistas de trabajo que habra que desarrollar mas ampliamente. Por ejemplo:

a) Las fuentes: Casi todas las fundaciones y las comunidades italianas (casasmadres y comunidades locales) conservan sus archivos (con registros, anales, cuadernos, correspondencias, etc.), muy utiles para conocer la llegada y la implantacion en Italia, los nombres de las religiosas fundadoras, el medio en el que se situo la fundacion, las visitas de las superioras, la llegada y la partida de las hermanas, las vocaciones religiosas y su origen, la evolucion del estilo de vida de las casas, los lazos y su insercion en la pastoral diocesana y parroquial, sus propias actividades, etc.

b) Las modalidades de implantacion. La implantacion en Italia, particularmente en las diocesis fronterizas con Francia, fue favorecida en ocasiones por los miembros de la nobleza y de la burguesia, que tenian hijos como alumnos de esas congregaciones; otras veces por los obispos o algunos eclesiasticos (como el patriarca de Venecia, Giuseppe Sarto, despues papa Pio X, que atendio a las Hermanas de la Madre Barat, beatificada por el en 1908, e incluso por Achille Ratti, futuro papa Pio XI, que presto auxilio al Instituto de Notre Dame de la Retraite au Cenacle, fundado por Therese Couderc). Hubo congregaciones u Ordenes que restauraron antiguos edificios o locales abandonados, contribuyendo en este caso a la conservacion del patrimonio historico y artistico local (por ejemplo el monasterio de Acquafredda, restaurado por los benedictinos de Marsella, y la cartuja de Farneta, recuperada y restaurada por los monjes de la Gran Cartuja).

c) Reclutamiento de vocaciones y acogida de alumnos. Aunque la mayor parte de las vocaciones que nutrieron los noviciados abiertos en el Piamonte y en la Liguria provenian de las regiones francesas proximas a la frontera (Savoya, Isere, Provenza, regiones alpinas y el Rodano, Marsella, Ardeche, Avinon y Toulon), las hubo tambien italianas en buen numero, a pesar del recelo de los institutos religiosos italianos. Hubo tambien italianos en las escuelas abiertas en muchas ciudades italianas, ademas de los alumnos procedentes de Francia.

d) Relaciones culturales y osmosis espiritual. Durante su exilio, las congregaciones se mantuvieron fuertemente ligadas a sus casas-madre, fieles a su identidad y al carisma de sus fundadores; no obstante, los contactos locales, por medio de las escuelas, las casas de formacion y los establecimientos de caridad, favorecieron un conocimiento reciproco, una cierta integracion de las dos culturas y el renacimiento de la cultura francesa en la region del Piamonte, donde las clases cultivadas habian mantenido, hasta mediados del siglo XIX, fuertes lazos con los territorios transalpinos. Se aplicaron en Italia los metodos pedagogicos franceses (Escuelas de la Doctrina Cristiana) y, en fin, se amplio la difusion en Italia de algunas corrientes espirituales francesas ya conocidas en Italia.

e) Difusion de formas de espiritualidad y de devocion propias de las congregaciones. Las congregaciones francesas favorecieron el culto al Sagrado Corazon, el apostolado de la oracion y el nacimiento de grupos consagrados a la catequesis (como la Union de Turin para la catequesis, fomentada por los Hermanos de las Doctrinas Cristianas).

f) Incremento de la vida monastica y de la vida religiosa en general. En este epigrafe deberia examinarse la reorganizacion global de las congregaciones benedictinas, la influencia de los benedictinos sobre la reforma liturgica y, en fin, el influjo que las comunidades religiosas francesas tuvieron sobre la espiritualidad de algunas destacadas personalidades del mundo eclesiastico, como veremos mas adelante.

3. Breve enumeracion de las principales congregaciones asiladas

Ya hemos adelantado algunos problemas relativos a la situacion politica, la actitud de la prensa ante las leyes de supresion y la llegada a Italia de los religiosos y de las religiosas francesas. Hemos recordado la falta de estudios e investigaciones, ante todo sobre los aspectos cuantitativos del fenomeno, que fue realmente masivo, sobre todo en la Italia del noreste, y tambien en la Toscana y Roma (convendra en primer lugar establecer un atlas de las congregaciones, de las casas generalicias y provinciales, de las comunidades establecidas en el territorio italiano, con datos estadisticos concernientes al numero y al movimiento de los religiosos, con los nombres de sus superiores y superioras, las obras apostolicas emprendidas, el numero y las relaciones de alumnos y de novicios, etc.). Tambien habra que prestar atencion, de forma muy particular, a los aspectos religiosos y culturales de la presencia de los religiosos en Italia, tanto de Ordenes antiguas como de congregaciones modernas de vida activa.

Todo esto no constituye una investigacion facil, habida cuenta del numero excepcional de congregaciones religiosas y de Ordenes refugiadas en Italia: casi un centenar. Yo he comenzado investigaciones de campo sobre las diversas tipologias de religiosos y religiosas acogidos en Italia y las modalidades de acogida por parte de las iglesias locales, a partir de dos congregaciones femeninas modernas del siglo XIX: la Comunidad del Sagrado Corazon de Jesus, fundada por Madeleine Sophie Barat, y las Hermanas de la Natividad de Nuestro Senor (hoy Soeurs du Christ, integradas en la Union Mysterium Christi); una congregacion masculina dedicada a la ensenanza, los Hermanos de las Escuelas Cristianas; dos Ordenes antiguas (aunque no soy medievalista ni especialista en el monacato antiguo), en concreto los benedictinos de Marsella y los cartujos de la Grande Chartreuse; y finalmente una diocesis tipica de implantacion intensiva de comunidades francesas, como lo fue la diocesis de Ventimiglia-Bordighera y su obispo Mons. Daffra. Esta eleccion ha resultado muy interesante, a causa de los cuidados que el obispo Daffra dispenso a gran numero de comunidades que en el territorio de su diocesis abrieron noviciados, casas de acogida, pensionados, colegios y escuelas cercanos a la frontera francesa, de forma que los alumnos pudieran regresar a sus casas cada dia o cada semana, o recibir la visita de sus padres y vivir casi como en su patria (8).

Las cinco instituciones que acabo de citar constituyen cuatro formas diferentes de vivir el exilio, como senalare a continuacion (de las Ordenes mas antiguas, concretamente de los benedictinos, me ocupare al final).

La Sociedad del Sagrado Corazon de Maria Magdalena Sofia Barat constituye el primer modelo de refugio en Italia, porque las religiosas llegaron de Francia entre 1901 y 1904 y encontraron alli una red de casas de la propia congregacion. Eran ya conocidas por su colaboracion a las actividades pastorales de las parroquias, por sus obras de asistencia a la infancia y a las chicas jovenes, por sus escuelas. La primera fundacion en Italia habia tenido lugar en Turin en 1823, seguida de fundaciones en Roma (1828), Parma (1833), Pinerolo (1838), Saluzzo (1842), Milan (1853) y muchas otras, hasta Florencia (1881), Avigliana (1889), Venecia (1896) y Napoles (1899). La implantacion de esas casas habia sido apoyada por los obispos: en Venecia (1896) por el mismo patriarca Giuseppe Sarto, futuro Pio X, quien beatificaria a la Madre Barat en 1908. Cuando tuvo lugar la expulsion de Francia cada casa pudo acoger a otras religiosas: las dos casas de Napoles han conservado la relacion de nombres, con expresion del nacimiento, entrada en religion, emision de los votos, profesion solemne y fecha de llegada. Para asegurar la acogida de todas las religiosas se hicieron nuevas fundaciones: por ejemplo, en Carvico, junto a Sotto il Monte, en 1901, el lugar de nacimiento de Juan XXIII, que las visito con frecuencia antes de ser papa. El edificio fue donado por la condesa Vittoria Callori di Vignale, que pertenecia a la alta nobleza piamontesa, sobrina de una religiosa de la comunidad; la casa de Carvico acogio a las alumnas sordomudas de Chambery. Se establecieron otras casas junto al lago de Albano (1903), por ejemplo la casa de verano para las novicias; en Rivoli (1903-1920), para las novicias y las junioristas francesas; en Trinita, junto a Cuneo (1903-1920), en San Remo (1903-1930), en Palermo (1904), en Luvigliano, junto a Padua, abierta con el apoyo del obispo Mons. Calligaris, conocido miembro de la Opera dei Congressi; y una segunda casa en San Remo. Fueron seis, por tanto, las casas exclusivamente destinadas al refugio de las exiliadas; pero debe recordarse, como ya se ha dicho, que todas las casas ya establecidas con anterioridad acogieron tambien a religiosas exiliadas, sobre todo en Avigliana, cerca de Turin. Por el diario de la casa de Avigliana tenemos la cronica diaria de las llegadas y de las alumnas francesas (procedentes de la lyonesa Casa de los Ingleses, de Besancon, de Conflans, de Poitiers, de Montfleury, de Avignon, de Ferrandiere, de Chambery y de Rennes); hay noticias sobre las alumnas (por ejemplo: en octubre de 1903 habia 44 francesas y catorce italianas). Es evidente que la investigacion no debe detenerse solo en los aspectos aqui apuntados.

En la misma situacion se encontraban otras congregaciones que ya habian establecido fundaciones en Italia, algunas poco antes de las leyes de 1901 y 1904. Si no me equivoco, las religiosas de la congregacion de Notre-Dame de la Retraite habian sido acogidas en Milan por el arzobispo Nazari di Calabiana y por el joven Archille Ratti, ya en la temprana fecha de 1879-80. Conviene recordar todas estas cosas, porque en le momento de la tempestad, las hermanas encontraron acogida junto a sus correligionarias en casas ya establecidas.

Las Hermanas de la Natividad de Nuestro Senor de Villeneuve-les-Avignon, fundadas en Crest en 1813, representan el segundo tipo de las congregaciones llegadas de Francia: no tenian ninguna referencia o relacion previa. Despues de unos comienzos dificiles, pudieron tambien echar raices y abrir nuevas casas. Dos hermanas de la Natividad (la Madre Coeur de Jesus y la lega Adriana Roland) salieron de Valence para ir a fundar a Roma, el 28 de diciembre de 1903. Las dos se alojaron en casa de una dama y en los meses siguientes encontraron un apartamento conveniente que les permitio recibir ninos pobres y peregrinos procedentes de Francia. Despues del cierre de sus casas en Francia en agosto de 1905, las hermanas de la Natividad abandonaron Francia para ir a Belgica, Inglaterra e Italia. A fines de 1905, la comunidad de Roma contaba con 28 hermanas llegadas de Francia y fue creciendo poco a poco. Pero lo mas importante es que en 1907 la Congregacion de la Natividad, para estar cerca de Francia y considerando que el clima de la Costa Azul podria atraer personas de Italia y del extranjero (Francia e Inglaterra), establecieron una fundacion en Bordighera (para la acogida de senoras pensionistas) y en 1908 en Ventimiglia (donde abrieron una residencia para las alumnas hijas de antiguas alumnas). Las fundadoras de los establecimientos en Ventimiglia y Bordighera fueron la Madre Marie-Noel Roche y un grupo de hermanas de Roma. En 1910 trasladaron a Bordighera la casa-madre (que estaba en Deynze, en Belgica) y el noviciado. La historia de la congregacion en Belgica se vio turbada por la guerra de 1914, mientras que las fundaciones italianas pudieron continuar su actividad. La residencia de Bordighera, que acogia a alumnas francesas y chicas jovenes inglesas que acudian a estudiar frances, funciono de 1911 a 1935 (las alumnas se examinaban en Menton, en Niza o en Marsella), cuando las hermanas se transfirieron a Marsella. La casa-madre y el noviciado permanecieron en Bordighera hasta agosto de 1939. Pero la comunidad de Beau-Rivage (cerca de Borghetto) continuo con hermanas italianas, como las otras fundaciones que la casa provincial de Roma habia ya abierto.

Mas conocida es la historia de los Hermanos de las Escuelas Cristianas. Aunque tenian dos distritos italianos (Turin y Roma), Italia fue solo la tierra de refugio de su organizacion escolar de los distritos de Lyon, Marsella, Chambery y Rodez, sin que se fundaron nuevos distritos italianos. En Bordighera se establecio el colegio de Saint-Charles de Marsella (1904-1940); el noviciado y las casas de estudios y de formacion del distrito de Marsella, en Albenga, despues en Loano y finalmente en Favria Canavese (Turin), para volver a Francia en 1924. El distrito de Chambery con su noviciado, despues de pasar cierto tiempo en Grugliasco, Orbassano, Casale y Favria, se establecio finalmente en Rivalta, en 1909, para regresar a Francia en 1940. El noviciado apostolico de Saint-Maurice-l'Exil, para la preparacion de religiosos destinados al proximo Oriente, con jovenes provenientes de Lyon y alrededores, se establecio en Biella. La investigacion de la implantacion escolar y sobre todo formativa de los distritos no italianos implica, por tanto, problemas muy diversos, pero todos ellos importantes, acerca de la difusion en Italia de los metodos lasalianos.

4. Las memorias de Mons. Daffra

No me puedo extender mas, a proposito de la investigacion ya recordada, es decir, la implantacion de las congregaciones francesas en la Riviera de la Liguria. Bastara recordar un documento muy interesante a este proposito: las memorias del obispo de Ventimiglia y de Bordighera, que ha visitado, durante sus visitas pastorales los establecimientos franceses que florecian en su diocesis y ha preparado un diario muy ordenado de los acontecimientos relativos a este asunto (9). En este diario estan enumeradas unos cuarenta institutos religiosos o comunidades religiosas francesas establecidas en Ventimiglia, Bordighera y San Remo. Voy a recordar algunas, siguiendo el orden de Mons. Daffra.

En el vicariato de Ventimiglia se establecieron las siguientes congregaciones: Capuchinos de Lyon: una comunidad de capuchinos de la provincia de Lyon se establecio en 1902 en Latte, pequena aldea de Ventimiglia, donde recurrieron a la autorizacion de la Santa Sede y del obispo diocesano para fundar un noviciado. En 1907, a los cinco anos de su llegada a Latte, compraron una casa-hospicio, de nombre Villa Palma, junto a Borghetto, para los hermanos mas ancianos enfermos. En 1910 los capuchinos abandonaron la sede de Latte y se escindieron en dos comunidades: la primera, con noviciado, se establecio en el convento de los capuchinos de Taggia; la segunda, con la casa-hospicio, en Bordighera; solo permanecio en Latte uno de los hermanos, para la asistencia espiritual de las capuchinas y de las hermanas de la Doctrina Cristiana de Mortola inferior. Todos los capuchinos franceses de Taggia, de Bordighera y de Latte regresaron a Francia en 1921 (10).

Capuchinas de Marsella: expulsadas de Francia, las <<santas capuchinas>> se refugiaron tambien en Latte, en 1902, donde establecieron su mansion claustral y construyeron su propia capilla. Regresaron a su pais en 1921.

Las Hermanas de la Doctrina Cristiana de Nancy: una pequena comunidad constituida por diez hermanas provenientes de Paris, que abrio una residencia para chicas en Mortola inferior, muy cerca de la frontera francesa. Regresaron a Francia en 1917.

La Sociedad de los Hermanos de Maria, por sobrenombre maristas: es sabido que, despues de la expulsion en 1901, mas de mil hermanos se establecieron fuera de Francia y que la casa generalicia se desplazo a Grugliasco, cerca de Turin. Partiendo de Grugliasco, y hasta 1907, el hermano Thephane (L.-A. Durand) promovio, con el hermano Stratonique (A. Usclard), un importante desarrollo y una nueva difusion de la congregacion. En Ventimiglia se establecio en 1902 una comunidad de maristas, donde construyeron una casa dedicada a la educacion y un noviciado, donde recibieron cada ano abundantes vocaciones. En 1910, el obispo Daffra bendijo la nueva capilla. Los padres de la Societe de St-Pierre-es-liens procedian de Marsella, pero dependian de un superior general que residia en Barcelona. Se establecieron en la Villa Cabagni, en Ventimiglia Bassa, y se consagraron a la educacion de la juventud y sobre todo de los pequenos <<golfos>> y los mineros en prision. En 1914 algunos de ellos fueron obligados a partir hacia el frente de guerra y otros se trasplantaron a Barcelona.

Las Hermanas de Nuestra Senora del Santo Rosario: algunas religiosas de esta congregacion, que decidieron orientar su actividad hacia la asistencia social, cuando tuvieron lugar las primeras clausuras de escuelas, establecieron una casa en Ventimiglia Bassa, dedicandose a la atencion domiciliaria de los enfermos. No obstante, abrieron tambien algunas escuelas para los hijos y las hijas de los funcionarios de las aduanas francesas y los ferroviarios.

Ocho religiosas de la congregacion de las Hermanas de Santa Marta, que habian llegado de Sollies-Pont (Var), se establecieron en la casa de Santa Teresa en los alrededores de Ventimiglia. Inmediatamente (1908) alquilaron una mansion junto a la catedral, la casa Gastaldi junto al muelle de Ventimiglia y una casa en el centro de la ciudad. Regresaron a Francia despues de 1919.

La congregacion de Hermanas de Santo Tomas de Villanueva: expulsadas de Francia, la congregacion continuo su actividad docente en Belgica e Inglaterra, pero se implanto tambien en Roma y Ventimiglia, de donde se extendieron a Nervia. Alli compraron y ampliaron una casa, dedicadas a la visita de los pobres y a la asistencia de los enfermos a domicilio. Regresaron a Francia en 1931.

Las Hermanas de la Natividad de Nuestro Senor: ya hemos hablado antes de su implantacion en Nervia, en 1909, en una casa antes habitada por carmelitas, y en 1910 en Bordighera, en el Hotel Beau Rivage. Finalmente desplazaron a Bordighera su casa-madre.

Las carmelitas descalzas: una veintena de religiosas profesas con un pequeno grupo de monjas conversas (o legas), procedentes de Arles, se establecieron en 1901 en Nervia, junto a Bordighera, guardando una clausura estricta. Algunos anos mas tarde construyeron un grandioso monasterio solemnemente bendecido por Mons. Daffra. En 1914 las carmelitas vendieron su casa y el terreno y regresaron a Arles.

Las Hermanas de San Francisco de Asis de Lyon: algunas religiosas de esta congregacion se establecieron en Camporosso en 1904, pequeno municipio al norte de Ventimiglia, abriendo una residencia para chicas, aunque al poco tiempo regresaron a Francia por orden de la superiora general.

Las Hermanas de la Caridad de Nevers: al aplicarse la ley de 1901 y cerrarse los establecimientos de ensenanza de la congregacion, un pequeno numero de esas religiosas se establecio en Bordighera, donde abrieron un colegio para chicas, acogiendo a chicas pobres. Regresaron a Francia en 1917.

Los Hermanos de las Escuelas Cristianas: ya hemos senalado mas arriba el desplazamiento de su colegio de Saint-Charles de Marsella, para la acogida de alumnos franceses en Bordighera (1904-1940). El noviciado y las casas de estudio y de formacion del distrito de Marsella paso a Albenga y despues a Loano. El obispo Daffra recuerda en su diario que el numero de alumnos en Bordighera era creciente, hasta el punto de que la congregacion tuvo que construir un nuevo colegio, con mucho terreno circundante, en le municipio de Borghetto San Nicolo.

Las Hermanas de San Jose de Lyon: las religiosas que componian la comunidad de Corcega tuvieron que abandonar Ajaccio, por causa de las leyes anticongregacionistas, con la mayoria de las chicas de sus pensionados o residencias y se establecieron en Bordighera. En 1909 su colegio contaba con veinticinco hermanas y un pensionado en el que habia 70 residentes, que pagaban una mensualidad de 600 liras italianas, bastante alta para la epoca.

Las Hermanas de la Presentacion de Anna-Marie Rivier: la congregacion escapo a la disolucion, porque llevaba a cabo obras de caridad y asistenciales, pero muchas religiosas tuvieron que exiliarse a Espana o a Italia. En Italia se establecieron en Bordighera y Ventimiglia; en Bordihera veinte hermanas se instalaron en una casa, de nombre Villa Loreto, con una residencia para una veintena de chicas.

Las Hermanas Trinitarias de Valence o Congregacion de Religiosas de la Santisima Trinidad de Valence: las leyes anticongregacionistas las forzaron a establecer nuevas fundaciones fuera de Francia: en 1903 en Piani di Borghetto, en la Villa Santa Cecilia, donde abrieron una residencia o pensionado muy floreciente para chicas; poco despues adquirieron una nueva casa para sesenta residentes pensionistas. Las religiosas, como recuerda Mons. Daffra, juntaban a las damas piadosas en una union denominada Union de Nuestra Senora del Buen Socorro (Madonna del Buon Soccorso) para el servicio y la asistencia de los pobres y la confeccion de objetos de culto para las iglesias pobres.

En el vicariato de San Remo se establecieron varias comunidades masculinas y femeninas. Los franciscanos menores de la provincia de Saint-Louis (Aquitania) compraron en San Remo, por mil liras, la iglesia y el convento de las hermanas dichas de <<Le Turchine>>. Ampliaron el convento y la iglesia y se dedicaron a actividades pastorales en la ciudad. Muchos agustinos de la Asuncion expulsados de Francia, se alojaron en casas de San Remo y se aplicaron a la asistencia espiritual de numerosas comunidades femeninas francesas establecidas en la ciudad y en sus alrededores.

La vida de los religiosos exiliados no fue facil: la falta de medios de subsistencia, la vida errante de una casa a otra, la dificultad para mantener contactos regulares con sus superiores, la ausencia de una vida religiosa regular, fueron obstaculos dificiles de superar. Una comunidad de hermanas agustinas llegadas de Tours (Mons. Daffra no dice en concreto de que congregacion) y establecidas en San Remo en la Villa Mafalda, subvenia a sus necesidades por medio de trabajos manuales y femeninos. Una comunidad de religiosas benedictinas de clausura compuesta por seis hermanas, alojadas en la Villa Rubino, en Capo Verde, por dificultades de convivencia insalvables entre ellas, se separaron en dos comunidades. Una comunidad de hermanas del Santo Rosario llegadas de Francia en 1902, que tenian correligionarias en Ventimiglia, se dedicaron a la asistencia de enfermos a domicilio en San Remo; faltas de trabajo y de medios de subsistencia, en 1908 regresaron a Francia. Las ursulinas de Niza, por el contrario, se establecieron en San Remo en 1903 con su pensionado y en 1920 se trasladaron a Bordighera donde compraron un inmueble de nombre Villa Bellosguardo. Una comunidad de Tours de las Soeurs Domincaines du Tres St.-Rosario de Sevres se establecio en San Remo en 1903, puesto que muchas religiosas habian optado por la casa-madre que estaba en Froyenne, cerca de Tournai (Belgica). En San Remo abrieron una residencia para chicas. Despues de muchos cambios, regresaron a Francia en 1913. La comunidad de Lyon de la Congregation des Cinq-Plaies de Nostre-Sauver, regulares de San Agustin, se establecio en 1901 en San Remo, donde permanecieron hasta 1913 y, despues de un cambio de domicilio, en 1916 regresaron a San Remo, para trabajar al frente de la cocina del Hospital de la Cruz Roja. En 1920 se trasladaron a Latte, y en 1922 regresaron a Francia. Las religiosas de Nazareth llegaron de Francia en 1901, alquilaron una mansion en Ospedaletti donde alojaron una veintena de chicas pensionistas procedentes de clases acomodadas. Algun tiempo despues se establecieran en una residencia mejor; en 1918 dejaron Ospedaletti por Fribourg (Suiza), donde abrieron una nueva casa. Las Soeurs de Ste. Marie Madeleine de Bethanie, tercera Orden dominica, llegaron de Besancon en 1902, se establecieron en Perinaldo, pequeno municipio al norte de San Remo, donde la congregacion compro una casa de propiedad comunal. Cuatro anos despues abandonaron Perinaldo. Su casa, recomprada por el municipio, fue alquilada por los jesuitas del Principado de Monaco y reservada para las vacaciones de sus alumnos. Las Soeurs de Sainte Marthe de Romans (unidas despues del Vaticano II a la Congregacion de Santa Marta de Perigueux): un grupo de 30 religiosas expulsadas de Francia se establecio en 1903 en Ceriana y dos anos mas tarde se traslado a Arma di Taggia, a la Villa Vivaldi, junto al mar. La falta de trabajo, a causa de la presencia de otras religiosas francesas y sobre todo las dificultades para subsistir, las obligaron a dejar la ciudad. Ante las primeras leyes anticongregacionistas las auxiliatrices de Cannes, pertenecientes a las hermanas auxiliatrices de las almas del Purgatorio, compraron una casa en San Remo y alli continuaron sus actividades y las obras de celo y de caridad social (asistencia a los pobres y enfermos) y educacion en la fe (catecismo de los ninos, apostolado de la familia). En 1919 las auxiliatrices desplazaron su noviciado de Paris a San Remo (11). Diez hermanas de la pequena congregacion de las Soeurs de Saint-Coeur de Marie de Gap, fundada en 1835 por el obispo de Gap, Mons. Arbaud, se establecieron en 1902 en una casa junto al hospital y poco despues en la Villa Carolina en San Remo, consagrandose con verdadera dedicacion religiosa y con gran espiritu cristiano--segun Mons. Daffra--a la educacion de las chicas. Pero, al morir seis de las religiosas, regresaron a Gap, en 1913. Siguiendo el carisma de su fundadora Anna Eugenie Milleret de Brou, dedicada a la educacion de jovenes aristocratas, treinta religiosas de la Asuncion, que habian llegado de Francia, se ubicaron en 1909 en el establecimiento industrial de Sebastiano Grandis, comprado por Madame Alice Clare MacDonnel y transformado en residencia conventual. Llevaron no solo muy bien la direccion del colegio y del pensionado, sino que tambien se ocuparon de la educacion cristiana de los ninos y de las ninas de San Dalmazzo. En su visita de 10 de agosto de 1910 a su convento, Mons. Daffra alabo con satisfaccion <<el perfecto orden, la piedad ejemplar, la obediencia regular>> de las religiosas, concluyendo: <<son una verdadera bendicion para San Dalmazzo>>.

5. El influjo espiritual de las comunidades francesas exiliadas

Quisiera ahora hacer algunas reflexiones sobre este ultimo punto. He planteado una cuestion: ?que influencias tuvieron las comunidades de religiosos franceses (o alguno de sus miembros) sobre la vida religiosa, espiritual, movimiento liturgico, formacion intelectual del mundo eclesiastico en Italia? Pongamos dos ejemplos.

Comencemos por Achille Ratti, futuro Pio XI. Fue, desde la primera llegada de religiosas de Notre Dame de la Retraite o del Cenaculo a Milan, en 1879, confesor, predicador y asistente espiritual de ellas; pero el absorbio de ellas tambien su espiritu: la practica del espiritu de adoracion eucaristica, el culto al Sagrado Corazon, la practica de los ejercicios espirituales segun el metodo de San Ignacio. En 1897 se comprometio en la apertura de una nueva casa en Zoverallo, junto al lago Mayor, a donde acudia semanalmente para confesar a las religiosas y darles conferencias espirituales. Cuando, como consecuencia de la ley Combes, las religiosas de la Retraite fueron expulsadas de Francia se fueron a Belgica, ubicando su casa-madre en Bruselas y el noviciado en Yvoir. Otras religiosas se desplazaron a Zoverallo, siendo acogidas por Achille Ratti. El encamino la vocacion de muchas jovenes de la nobleza de Milan a la congregacion del Cenaculo y en 1904 se desplazo a Yvoir para la solemne profesion de dos religiosas milanesas; dirigio espiritualmente a las religiosas y visito con frecuencia a las hermanas del Cenaculo en sus casas de Belgica, Suiza e Italia. En la casa generalicia de Roma se conserva una cronica, titulada Pie XI et notre societe, donde se recogen abundantes testimonios que refieren las relaciones entre el futuro papa y el Cenaculo; en el Archivo de la casa del Cenaculo de Milan, que se halla en la casa generalicia de Roma, puede consultarse la correspondencia de Achille Ratti con las religiosas y los extractos de las platicas por el predicadas. Tengo la conviccion de que llego a conocer bien las grandes corrientes de la espiritualidad francesa, como se puede apreciar por sus ensenanzas espirituales y por las canonizaciones por el promovidas, y por el trato con la congregacion de Notre Dame de la Retraite (12).

El segundo ejemplo concierne a Gian Battista Montini, futuro Pablo VI. Conviene recordar que la comunidad benedictina de la abadia de Sante Madeleine de Marsella, fundada por Dom Gueranger, salio de Francia en septiembre de 1901; despues de una estacion en Verres (Val d'Aosta), se establecio en 1904 en el antiguo monasterio de Acquafredda, junto al lago Como, y, seguidamente, en 1910, se ubico en el monasterio franciscano de San Bernardino, en Chiari, junto a Brescia (13).

La bendicion e inauguracion del nuevo monasterio de Chiari se llevo a cabo solemnemente. El diario Il cittadino di Brescia publico con tal motivo articulos muy favorables. Dirigia el diario Giorgio Montini, padre de Giambattista, que entonces contaba trece anos. Giorgio Montini frecuento ocasionalmente el monasterio de Chiari, haciendose acompanar por su hijo Juan Bautista. De este modo este conocio la comunidad benedictina.

Dom Romain Clair, que publico la correspondencia entre el joven Juan Bautista y los monjes de Chiari, muestra como sus relaciones con la comunidad benedictina se fueron estrechando hasta el punto de marcar profundamente su alma y su espiritualidad. Recuerda que el hermano que dirigia el coro de ninos rehuso admitir al joven Juan Bautista, porque era demasiado alto. Dom Romain rememora que Juan Bautista acudia con frecuencia al monasterio, pasando alli el dia completo y recitando completas con los monjes, oficio divino al que el papa se referiria posteriormente al evocar sus recuerdos de Chiari. Mas todavia: cuando el decidio pasar mas tiempo en el monasterio, fue puesta a su disposicion una celda en la hospederia.

Dom Clair anade que, a tenor de los hechos evocados por el papa muchos mas tarde, se puede concluir que el encuentro con los monjes fue el inicio de su vocacion. Al recibir el 1 de octubre de 1973 a los abades benedictinos reunidos en Roma en congreso, Pablo VI les dijo: <<Cuando oia la salmodia del oficio divino me parecia estar en extasis. Fue sin duda por este medio que Dios me inspiro mis primeros deseos de consagrarme a su servicio>> (14). Los recuerdos de Pablo vi son confirmados por las declaraciones del padre abad Dom Christophe Gauthey, con quien con el joven Montini entro en confiada relacion, de Dom Denys Buenner, uno de los padres que cuidaban de la hospederia, que fue confesor del joven, y de muchos otros miembros de la comunidad de San Bernardino. En la Chronique del monasterio se senala muchas veces el paso o la presencia del joven Montini.

Dom Clair ha publicado tambien la carta, en perfecto italiano, enviada por Dom Buenner a Don Battistino [Montini] en la vispera de la ordenacion sacerdotal recibida el 29 de mayo de 1920 de manos del obispo de Brescia Mons. Gaggia, carta pletorica de afectuosos saludos. Ha publicado tambien la respuesta de don Montini, que, al agradecer a Dom Buenner anade: <<Pase el solemne dia con una paz interior y superior que "exsuperat omnes sensus", esa paz que es la divisa benedictina>>. Hay que anadir que Dom Buenner se preocupo de pasar a Dom Clair los recordatorios de la primera misa, en los que se reproduce un fresco del beato fray Angelico tomado del cortile de San Marcos de Florencia, que representa <<al Cristo peregrino y dos santos dominicos>>, impreso por el editor parisino del Art catholique.

En la misma carta, Montini pedia a Dom Bruenner libros donde <<aprender el gusto y la precision>> del rito de las ceremonias catolicas (<<Ora voglio occuparmi dei fanciulli che servono alle funzioni nella mia parrocchia, ma non sono io pio pRattico di loro. Mi vorrebe Lei, Padre cerimoniere, indicare un qualche libro dove possa imparare il gusto e la precisione dei nostri Riti?>>). En efecto, Dom Buenner, que tenia en Chiari el oficio de ceremoniero y de bibliotecario, era tambien un atento defensor y sostenedor del movimiento liturgico y habia dado numerosas conferencias fuera del monasterio a jovenes y en comunidades religiosas. Era tambien colaborador de la Rivista Liturgica, la cual le habia denominado <<insigne liturgista>> (15).

Dom Clair publico tambien una carta de Dom Buenner a Mons. Montini escrita desde la Abadia de Hautecombe, en 1937, en la cual el liturgista benedictino proponia una conferencia sobre la liturgia para universitarios de la FUCI (16), en la cual Mons. Montini fue consiliario espiritual durante muchos anos (17). Dom Buenner habia comenzado sus estudios teologicos en el refugio de la comunidad benedictina de Solesmes en la isla de Wight: por consiguiente se puede afirmar que por la comunidad benedictina de Marsella y mas en concreto de Chiari paso el movimiento liturgico de Solesmes a Italia.

En conclusion: la investigacion sobre las congregaciones y las Ordenes refugiadas en Italia despues de las leyes francesas de supresion, abre perspectivas verdaderamente interesantes no solo para la historia religiosa de Francia, sino tambien para la historia religiosa, eclesiastica y cultural de Italia.

Nicola Raponi

Universidad Catolica de Milan

Catedra de Historia Moderna

Largo Gemelli, 1

I-20123 Milano

nicola.raponi@unicatt.it

(1.) Algunas noticias sobre los Hermanos de las Escuelas Cristianas pasados a Italia en Georges RIGAULT, Les temps de la <<secularisation>> 1904-1914, Maison generalice FSC (<<Etudes lasalliennes>>, 1), Rome 1991, pp. 59-74, donde el autor recuerda la circular del capitulo general de 1905, que evaluaba en unos 4.000 el total de los hermanos ya pasados a tierra extranjera, y continuaba: <<Les Freres assistants Perial-Etienne et Louis-de-Poissy s'attachent a favoriser le developpement de l'Institut en Italie et en Espagne. Aussi rencontrons-nous au-dela des Alpes, avec plusieurs Parisiens--en tete desquels le Frere Aaron-Julien, directeur du noviciat de Paris et deux professeurs du scolasticat--devenus Piemontais et Romains, des Marseillais qui s'emploient avec zele en Sicilie, et des Languedociens da Beziers>> (ibid., pp. 66-67). Los hermanos establecieron en la Italia del norte (Piamonte y Liguria) una organizacion paralela para los alumnos franceses, junto a las instituciones ya existentes en Italia.

(2.) Vease, por ejemplo, Barbara ARCARI-COSTAMAGNA, L'abbazia dell'Acquafredda, Dominioni, Como 2002, para revisar la Abadia de Acquafredda junto al lago de Como; Giovanni LEONCINI, La Certosa dello Spirito Santo presso Lucca, Inst. fur Anglistik und Amerik., Salzburg 1994, para la revision y ampliacion de la cartuja de Farneta (Lucca).

(3.) Bernard PEYROUS, Soppressioni, en Dizionario degli Istituti di Perfezione, 8 (1973) col. 1878-1882 (dirigido por G. Pelliccia y G. Rocca).

(4.) Patrick CABANEL, Le grand exil des congregations enseignantes au debut du XXe siecle. L'exemple des Jesuites, en L'enseignement catholique en France aux XlXe et XXe siecles, Actes du colloque de Toulouse, mars 1994, en <<Revue d'Histoire de l'Eglise de France>>, LXXXI/206 (1995) 207-217.

(5.) Vease, por ejemplo, la nota Guerra massonica ai frati, en <<Rivista antimassonica>> (Roma, julioagosto 1901) 319-329.

(6.) Francesco Ruffini, La lotta contro le congregazioni religiose in Francia, tip. dell'unione cooperattiva editrice, Roma 1903.

(7.) Arturo Carlo JEMOLO, Chiesa e Stato in Italia negli ultimi cento anni, Einaudi, Torino 1971 (nueva edicion), p. 366. Segun Jemolo, la <<conciliation dans l'indifference>>--es decir, la indiferencia de la Iglesia por la politica y la indiferencia de la politica por todo lo concerniente a la Iglesia--era en Italia, a los comienzos del siglo XIX, la tendencia del mundo de la politica e incluso la de la jerarquia eclesiastica (ibid., pp. 366-367).

(8.) He hecho prospecciones en los archivos de las congregaciones ahora senaladas con interesantes conclusiones, y debo agradecer vivamente a los superiores y a los encargados de esos acervos documentales la ayuda que me han prestado. Pero estoy todavia en los comienzos de la investigacion y mis resultados son provisionales.

(9.) Que sera publicado, con un estudio historico, por Don Antonio Allaria Olivieri, director del Archivo diocesano de Ventimiglia-San Remo, a quien agradezco vivamente sus preciosas informaciones.

(10.) Cfr. Theothime de SANT-JUST, Les Capucins de Lyon de la fin de la Revolution a nos jours, Saint-Etienne 1942; Bernard DOMPNIER, Capucins, dans Guide pour l'histoire des ordres et de Congregations religieuses, sous la direction de Daniel-Odon Hurel, Brepols, Tornhout 2001, pp. 154-157.

(11.) Vease tambien Auguste Hamon, Les Auxiliatrices des ames du Purgatoire, Beauchesne, Paris 1919-1921, 2 vols.; Francois Charmont, Parva favilla: la vita religiosa delle Ausiliatrici del Purgatorio, Pauline, Modena 1957; M.G. DE Knyff, Les Auxiliatrices du Purgatoire, Paris 1956. Conviene recordar que su primera fundacion fue establecida en 1880 en Turin: vid. Le religiose in Italia, Centro studi USMI, Roma 1995, pp. 33-34.

(12.) Cfr. a este proposito Nicola RAPONI, Achille Ratti e gli ambienti milanesi fra Ottocento e Novecento, dans Ilpontificato di Pio XI a cinquant'anni di distanza, Vita e Pensiero, Milano 1991, pp. 14 ss.

(13.) Cfr. L. RIVETTI, Il convento di S. Bernardino di Chiari. Note e documenti, in <<Brixia Sacra>>, X (1919) 50 ss, 86 ss, 128 ss, 171 ss. El convento de San Bernardino habia estado suprimido por el Reino de la italia napoleonica por ley de 25 de abril de 1810; comprado por un canonigo paso a ser propiedad de la diocesis. Por el nomenclator de la diocesis de Brescia, tenemos la lista completa de los benedictinos de la comunidad de Chiari: Dom Jacques Christophe Gauthey, nacido en Bourbon Lancy, prior; Henry Beauchet Filleau (Poitiers), subprior; Raimond Chesnel (Angers), Albert l'Huillier (Paris), JeanBaptiste Gibbal (Marseille), Bernard Joliet (Dijon), Jules Jeannin (Marseille), Fernand Gastaldi (Marseille), Jean-Louis Benoit (Bourbon Lancy), Santo Lorenzi (Ajaccio), Jules Mestrallet (Marseille), Edomond Rivoire (Marseille); Paul Teisseire (Marseille), Henry Peillon (Marseille). La comunidad contaba tambien con seis subdiaconos y tres clerigos profesos, tres novicios y seis hermanos legos (cfr. Stato del clero della Diocesi di Brescia per l'anno 1912, Tip. et Lib. Queriniana, Brescia 1912).

(14.) Romain CLAIR, Le Pape Paul vi et l'Abbaye Sainte-Madeleine, en <<Bulletin de l'Abbaye d'Hautecombe>>, 111 (1978) 56. Conviene recordar tambien el discurso de Pablo VI a los monjes: Discorsi ai monaci (L'uomo recuperato a se stesso), Ed. Messaggero, Padova-Abbazia di Praglia 1982, con una introduccion de Dom Jean Leclercq, fechada el 12 de octubre de 1981.

(15.) Veanse sus primeros articulos publicados en la <<Rivista Liturgica>> con el titulo Movimento liturgico in Italia, 8 (1920) 23-26; y Note e discussioni, ibid., pp. 48-54. Dom Buenner fue autor de una nota sobre el desarrollo del movimiento liturgico en Francia y en Belgica: Appunti sul movimento liturgico in Francia e in Belgio, en <<Rivista Liturgica>>, 8 (1921) 167-176; 9 (1922) 3-16.

(16.) Federacion Universitaria Catolica Italiana.

(17.) <<E adesso quando faremo qualche studio liturgico per studenti della Fuci? Ho una conferenza che forse in articolo sarebbe opportuna per loro: Il culto cristiano nella storia comparata delle religioni. La devo mandare a mons. Anichini?>>, escribia Dom Buenner a Mons. Montini (Mons. Anichini era uno de los colaboradores de la revista de los universitarios catolicos).
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Title Annotation:Estudios: El exilio religioso frances (1901-1905)
Author:Raponi, Nicola
Publication:Anuario de Historia de la Iglesia
Date:Jan 1, 2005
Words:8388
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