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La Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) y el desarrollo de la fruticultura en Chile, 1838-1933.

National Agriculture Society (SNA) and fruit-crops development in Chile, 1838-1933

1. Introduccion

La fruticultura se ha convertido en una de las areas mas dinamicas de la economia chilena. A pesar de sus limitadas tierras cultivables para este fin y con riego potencial, este pais ha logrado una produccion significativa, de caracter intensivo, orientada al mercado internacional. La superficie plantada con frutales en Chile subio de 68.000 hectareas en 1965 a 85.500 en 1980, 186.700 en 1996 y 324.000 en 2010. Paralelamente, la produccion de fruta trepo de 540.000 toneladas en 1973-74 a 1.098.000 toneladas en 1983-84, 2.819.000 en 1994-94 y 3.982.000 en 2003-04 (Espinoza, 1999; Odepa, 2011). Como resultado, Chile se ha convertido en una potencia exportadora de frutas frescas e industrializadas, y llego a exportar 3.000.000 de toneladas por un valor de U$S 4.500.000 en 2010. En terminos relativos, Chile se ha posicionado entre los principales exportadores mundiales de fruta, sobre todo en uva de mesa (1), ciruelas (2), duraznos y nectarines (4) y peras (8) (FAO, 2009). En el campo de la produccion, Chile figura entre los lideres mundiales en produccion de ciruelas (5), uva (7), duraznos y nectarines (8), manzanas (10), peras (14), limas y limones (15) y almendras (16) (FAO, 2010).

El desarrollo de la fruticultura, junto con las demas actividades agricolas de Chile, ha contado con el aporte de distintos actores sociales e institucionales, entre los que se destaca la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA). Desde su fundacion, en 1838, esta entidad ha desempenado un liderazgo singular en el tema, con incidencia en la vida politica, social y economica del pais. Los referentes de la SNA se han desempenado tanto en el Congreso como en el Poder Ejecutivo Nacional. Numerosos senadores, diputados, ministros y hasta un presidente de la Republica salieron de sus filas. Una prueba clara de su vigencia actual se encuentra en la reciente designacion del presidente de la SNA, Luis Mayol, como Ministro de Agricultura de Chile, cargo que asumio el 29 de diciembre de 2011. De esta manera, culmina un ciclo de mas de 170 anos de presencia de los lideres de la entidad en los espacios de diseno de proyecto y toma de decisiones nacionales, proceso estudiado ya por autores como Apey (1988) y Saldivia y De la Jara (2001).

El actual protagonismo que la fruticultura ha alcanzado en Chile es el resultado de un largo proceso en el cual se sucedieron distintos ciclos historicos, cada uno de los cuales contribuyo a modelar la actividad y sus actores. El periodo mas conocido corresponde a las ultimas decadas, cuando la clase dirigente chilena convirtio a la fruticultura en politica de Estado y se mantuvo la continuidad de la gestion en el sentido de promover el desarrollo de la actividad como prioritaria para la Nacion (Cruz y Leiva, 1982; Espinoza, 1999; Riquelme, 1993; Quiroga Martinez, 1994). Tambien se han realizado estudios sobre la evolucion de la fruticultura chilena en sus tres primeros siglos, es decir, desde la conquista espanola hasta mediados del siglo XIX (Lacoste et al, 2010; 2011); ha quedado pendiente el periodo intermedio, es decir, entre 1850 y el despegue de la fruticultura de exportacion iniciado a fines de la decada de 1970. Se trata de un lapso largo, cuyo estudio demandara un trabajo considerable. El presente articulo procura brindar un aporte al respecto.

Para conocer la centuria hasta ahora menos estudiada de la fruticultura chilena, el presente articulo aborda el periodo 1838-1933, a partir de los organos de la Sociedad Nacional de Agricultura: El Agricultor (1838-1849), publicacion bimestral que llego a editar 78 numeros; El Mensajero de la Agricultura (1856-1861), el cual tuvo como redactor jefe a Benjamin Vicuna Mackenna, y el Boletin de la Sociedad Nacional de Agricultura (1869-1933) (2).

Las publicaciones de la Sociedad Nacional de Agricultura de Chile formaron parte de un proceso mayor, de escala regional, por el cual se impulso la difusion del conocimiento agricola en el Cono Sur, junto con los Anales de la Sociedad Rural Argentina (publicados a partir de 1866), el Boletin del Centro Vitivinicola Nacional (desde 1904), la Revista Mensual BAP del Ferrocarril Buenos Aires al Pacifico (1917-1947), la revista La Chacra (desde 1919), la Revista del Ferrocarril del Sur, los Anales de la Academia Nacional de Agronomia y Veterinaria (desde 1932) y la Revista Oficial de la Corporacion Fruticola Argentina (CFA, fundada en 1935). Estas publicaciones argentinas, en conjunto, formaron un rico corpus documental que resulta de singular utilidad para el estudio de la historia agraria del Cono Sur de America. Asi se refleja en los escritos sobre la sociedad rural chilena (Bauer, 1994), el vino chileno (Del Pozo, 1999), la citricultura en el noreste argentino (Tadeo, Palacios y Torres, 2006) y la fruticultura norpatagonica (Bandieri y Blanco, 1998; 2012), entre otros.

Estas publicaciones agrarias respondian a los intereses de sus editores. Las revistas impulsadas por los ferrocarriles ingleses (Ferrocarril del Sur y F.C .Pacifico) tenian como objetivo difundir entre los pequenos productores cuyanos y rionegrinos los conocimientos que se generaban en las estaciones experimentales impulsadas por esas mismas empresas ferroviarias, con vistas a promover el incremento de la produccion y la demanda de fletes ferroviarios. Por su parte, las publicaciones editadas por organizaciones gremiales empresarias (SNA de Chile, SRA y Centro Vitivinicola Nacional de Argentina) servian para que estas entidades expresaran sus reclamos al Estado, sobre todo para cuestionar aumentos de impuestos, solicitar aranceles proteccionistas y demas medidas que aumentaran su control sobre el mercado interno y su competitividad en los mercados externos. En algunos casos, la discusion de las politicas estatales ocupo lugares centrales en estas publicaciones. Un buen ejemplo fue el tratado de comercio entre Argentina y Chile, negociado por los cancilleres entre 1904 y 1910, por el cual se impulsaba la liberacion de impuestos para exportar ganado argentino a Chile y vinos chilenos a Argentina. Una vez conocido el proyecto, fue duramente combatido desde las paginas del Boletin de la SNA y del Boletin del Centro Vitivinicola Nacional. La SNA asumio la defensa corporativa de los ganaderos chilenos y se opuso a la importacion del ganado argentino a Chile (Apey, 1988), mientras que el Boletin del CVN se opuso terminantemente al ingreso de vinos chilenos sin aranceles hacia Argentina.

Estas publicaciones dedicaron poco espacio a tratar problemas sociales y politicos, aunque originalmente se propusiera abordarlos. En 1841 el secretario de la SNA, Antonio Garcia Reyes, dijo que "aparte de estudiar la situacion agricola chilena con el objeto de derribar las trabas que impiden su progreso, la Sociedad debe tomar en cuenta al hombre de nuestros campos" (Izquierdo, 1968: 32). Los temas sociales tuvieron alguna cobertura (criticas al latifundio indiviso por vinculaciones y mayorazgos: Apey, 1988: 45). El tema era pertinente, dadas las malas condiciones de vida de los trabajadores rurales. En ello coincidian algunos informes de la epoca y textos de Benjamin Vicuna Mackenna y del padre Jose Javier Guzman (Izquierdo, 1968: 11-112). De todos modos, la cuestion social no fue tema relevante para las publicaciones de la SNA.

Las posiciones de la SNA no entraban en conflicto con las politicas publicas por dos motivos. Por un lado, el Estado podia financiarse gracias a los impuestos a las exportaciones de salitre y cobre; gracias a ello, se abstenia de orientar cargas tributarias hacia el sector agropecuario, lo cual podia generar grandes costos politicos y sociales, como senalaba la experiencia de otros paises (Bauer, 1994: 105-106). Por otra parte, habia una relacion muy estrecha entre el sector agrario y el Estado, a lo largo de la mayor parte del periodo estudiado (principalmente entre 1838 y 1920). En este ciclo, buena parte de los cargos del Poder Ejecutivo y del Congreso estaban en manos de hacendados. El caso mas emblematico fue Ramon Barros Luco, presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (1901-1910) y miembro estable del gobierno de Chile durante medio siglo: fue parlamentario en diez periodos y ministro del Poder Ejecutivo 16 veces, hasta culminar su carrera como presidente de la Republica (1910-1915). El mismo utilizo las paginas del Boletin de la SNA para dar a conocer su propuesta de codificacion rural, advirtiendo la importancia del rol del Estado en el impulso ordenador y legislador de lo relativo a los bienes publicos, propiedad rural y policia rural (BSNA 1, 1869, 1: 281 y ss., 303 y ss. y 325 y ss.). Otro buen ejemplo fue Federico Errazuriz Echaurren, presidente de Chile entre 1896 y 1901, y claro referente de los intereses rurales: era uno de los propietarios de la hacienda El Huique, lo mismo que sus cunados, el diputado Jose Francisco y el senador Juan Jose Echenique. En 1874, 28 de los 96 diputados y 17 de los 30 senadores del Congreso Nacional de Chile eran hacendados; en 1900, los parlamentarios de esta extraccion ocupaban 58 de las 94 bancas en diputados y 21 de los 33 escanos en el Senado (Bauer, 1994: 409). Salvo en la negociacion del Tratado de Comercio con Argentina, a comienzos del siglo XX, no hubo significativas divergencias de intereses, de ideologia y de proyectos entre el Estado de Chile y la Sociedad Nacional de Agricultura durante un largo periodo. El Boletin practicamente no se ocupaba de comentar ni criticar las decisiones politicas sobre la produccion agropecuaria en general, ni la fruticultura en particular. En su primer siglo de trayectoria, la SNA publico muy pocos articulos al respecto; entre las excepciones se puede contar un par de textos sobre plantaciones publicas de arboles frutales (Davila Larrain, 1872) y sobre la prohibicion de importar frutales (Camacho, 1911).

La ausencia de conflicto entre la SNA y el Estado se explica por la tendencia de este a proteger los intereses de los hacendados, a veces en detrimento de las demandas sociales. Un claro ejemplo se encuentra en las medidas proteccionistas del mercado interno, aun a costa del encarecimiento del costo de vida y de los alimentos basicos, como la carne. Los impuestos al ganado argentino fueron un tema de recurrente conflicto, y desembocaron en la huelga de la carne, en octubre de 1905 (Grez, 1999, 2000). El rol del Estado comenzo a cambiar en 1920, con el advenimiento de Arturo Alessandri al poder y la incorporacion de las clases medias al escenario politico nacional. A partir de entonces se produjo un cambio en los sistemas de alianzas, y se abrieron las posibilidades de mayor contradiccion de intereses entre el Estado y los hacendados. Pero la situacion cambio muy lentamente. "El Estado se cuido bien de cualquier intervencion politica en el ambito campesino hasta la decada de 1960" (Bauer, 1994: 106). Es decir que se puso en marcha un proceso creciente de tensiones que culminaria en las decadas de 1960 y 1970 con la reforma agraria. El tema alcanzo singular trascendencia para la historia de Chile, pero excede los objetivos del presente estudio.

Mas alla de estas previsibles posiciones corporativas y apologeticas de los intereses empresarios, las publicaciones dieron a conocer tambien otro tipo de textos, orientados a reflejar los problemas especificos de la fruticultura a lo largo del tiempo, y las posibles soluciones disponibles en ese momento de acuerdo con el estado de los conocimientos sobre el tema. Estas publicaciones, particularmente las de la SNA, fueron espacios relevantes de difusion del conocimiento de temas agropecuarios en general (Barros Arana, 1913: 133; Apey, 1988: 43; Arancibia y Yavar, 1994: 99; Saldivia y de la Jara, 2001).

A partir de estas ricas fuentes, el presente articulo examina el tema especifico de la fruticultura. Se consideran las sucesivas publicaciones de la SNA en su primer siglo de existencia, desde la fundacion de la institucion (1838), poco despues de la independencia y la organizacion nacional de Chile, hasta el hundimiento de la economia chilena debido a la Gran Depresion Economica Mundial (1933). Se analizaron las fuentes correspondientes a este extenso periodo con vistas a identificar los principales problemas fruticolas que se debatieron, incluyendo temas como las plantas (especies, variedades), el entorno natural (suelo, clima), forma de cultivo (riego, abono, poda, injerto), problemas fitosanitarios (plagas, enfermedades, malezas), cosecha y poscosecha (conservacion, transporte y comercializacion). Tambien se examino el impulso de la SNA para promover el paso de la fruticultura domestica a la industrial, y del mercado interno a las exportaciones.

2. Primeras publicaciones de la SNA: El Agricultor y El Mensajero de la Agricultura

Casi inmediatamente despues de su fundacion, la SNA comenzo a editar sus propias publicaciones. La primera experiencia fue El Agricultor (1838-1849), seguida despues por El Mensajero de la Agricultura (1856-1861). Ambas lograron atraer el interes del publico: dos anos despues de su nacimiento, la tirada de El Agricultor llegaba a 800 ejemplares. Junto con los lectores crecian las dimensiones de estas revistas, y El Mensajero llego a tener 80 paginas. A traves de estas ediciones, la SNA comenzo a transitar un camino que alcanzaria su madurez con el Boletin (1869-1933). En este siglo de trabajo, se publicaron mas de 300 articulos sobre fruticultura.

Las ediciones de la SNA experimentaron un proceso gradual de crecimiento en cuanto a complejidad. Las dos primeras revistas eran relativamente sencillas. Por lo general los articulos no estaban firmados, lo cual se puede interpretar como que se trataba de elaboraciones realizadas por la redaccion, con un perfil mas bien aficionado e intuitivo. No habia muchas alternativas, dado que los profesionales de la agronomia eran escasos en Chile (el Estado comenzo a otorgar titulos de agronomo recien hacia 1876).

Las limitaciones de los autores se reflejaban en el contenido de estos articulos. Entre El Agricultor y El Mensajero se hallaron 37 articulos de fruticultura. Predominaban textos generales sobre la forma de cultivar las plantas frutales y conservar sus frutas. En algunos casos se recomendaban nuevas tecnicas empleadas en Europa. Las enfermedades no eran tema central (se publico un solo articulo al respecto). Estudios cientificos sobre suelos, fertilizantes y control de plagas tampoco ocuparon lugares importantes. El enfoque predominante no era profesional sino de aficionados o idoneos. Benjamin Vicuna Mackenna, escritor y politico, figuraba varias veces como autor. No se escribia desde la ciencia sino desde la experiencia. Por otra parte, no habia un enfoque orientado a promover la insercion de la fruticultura chilena en el mercado internacional. La innovacion tecnologica y las redes comerciales no estaban en foco; tampoco las exportaciones. En cierta forma, el objetivo de estas publicaciones era mantener la fruticultura tradicional, con algunas mejoras.

Junto con esa tendencia general, se registraron tambien algunos ensayos que, aunque fueron poco numerosos en estos anos, sirvieron como experiencia para preparar el salto futuro. Por un lado, se comenzaron a publicar escritos de profesionales extranjeros radicados en Chile (Gay, 1838); por otro, se elaboraron textos a partir de publicaciones europeas (Lellis, 1847). Tambien hubo una actitud de orientar los cultivos hacia las especies con mejores perspectivas economicas de largo plazo: la planta mas promocionada era el olivo (siete articulos). Las demas apenas recibieron un solo texto especializado (nueces, almendro, duraznero). Otro avance importante fue la construccion de un publico especifico para la difusion de conocimientos sobre fruticultura. Mas alla de sus limitaciones, las dos primeras revistas de la SNA constituyeron un paso significativo y contribuyeron a generar las condiciones para el surgimiento de la tercera, a traves de la cual se lograria un cambio relevante.

3. El Boletin de la SNA (1869-1933)

A lo largo de sus 64 anos de existencia, el Boletin de la SNA publico cerca de 262 articulos sobre fruticultura. Algunos eran muy breves, de tan solo una o dos paginas. Otros eran mas largos, y se publicaban en dos, tres o mas entregas, y llegaban a una o dos decenas de paginas. Habia trabajos sin firma y otros con autor, por lo general un ingeniero agronomo, pero tambien hubo aportes consulares o de intelectuales y estadistas, como Benjamin Vicuna Mackenna. Sobre la base de este corpus documental, se identificaran los principales problemas de la fruticultura chilena, y las recomendaciones para resolverlos, considerando tanto las formas de cultivar la planta (riego, fertilizacion y poda), como los problemas de conservacion, transporte y comercializacion.

El Boletin de la SNA se nutria de diversas fuentes para editar sus numeros. El aporte principal provenia de ingenieros agronomos residentes en Chile, con conocimientos de fruticultura y experiencia en terreno. Con frecuencia, estos agronomos tenian un compromiso publico debido a contratos en instituciones dedicadas a producir y difundir conocimientos sobre el tema. De esta forma, se articulaba el nucleo duro de sus publicaciones. Como complemento se incluian tambien colaboraciones de autores de otros paises, o bien se reproducian informes sobre fruticultura aparecidos en revistas extranjeras o entregados en los Ministerios de Agricultura foraneos. Las exposiciones, congresos y reuniones cientificas tambien fueron espacios de inspiracion para las paginas del Boletin.

La mayor parte de los autores de los articulos de fruticultura eran ingenieros agronomos residentes en Chile y que lograron desarrollarse a partir del proceso de expansion de los estudios y la investigacion sobre el tema. Algunos eran chilenos y otros, extranjeros radicados en el pais tras ser contratados por el gobierno, como Federico Philippi y Rene Le Feuvre, personalidades de notable trayectoria (Briones, 2006), y Gaston Lavergne, quien dirigio campos experimentales en Francia dedicados a estudiar enfermedades de la vid y luego se instalo en Chile, donde fue director de la Estacion de Patologia Vegetal.

Muchos de estos agronomos crecieron profesionalmente junto con la institucionalidad academica del pais. Como se sabe, la primera experiencia de educacion superior en el tema estuvo en manos del Instituto Agronomico de la Quinta Normal, donde Le Feuvre fue director y Philippi, profesor de Botanica Agricola. Esta entidad se puso en marcha en 1873 y comenzo a formar agronomos con titulos otorgados por el Estado. Poco despues se crearon la Escuela Agricola de la Universidad Catolica (1904) y la Facultad de Agronomia de la Universidad de Chile (1927) (Arancibia y Yavar, 1994: 204-217). Desde estos espacios surgieron las masas criticas que aportaron al desarrollo del Boletin. Entre otros colaboradores cabe mencionar a Jose Tiburcio Bisquertt, profesor de Arboricultura Frutal del Instituto, y Aquiles Bealz que era Jefe de la Seccion Arboricultura Frutal de la Facultad de Agronomia. Tambien fueron profesores otros colaboradores del Boletin, como Luis Echeverria Cazotte, el cual era a la vez secretario de la Seccion Vinicultura de la SNA. A ello se suma el aporte de ingenieros agronomos de la Universidad Catolica.

La expansion de las escuelas de agronomia genero masas criticas para que el Estado pudiera organizar una institucionalidad especifica con el fin de prestar servicios a los productores. Surgio asi un grupo de agronomos contratados para promover el mejoramiento de la fruticultura, con capacidades de acceder a la informacion y luego difundirla en funcion del interes publico. En este sentido, los organismos oficiales tambien brindaron el aporte de sus agronomos para enriquecer las paginas del Boletin. Algunos articulos provenian de autores que prestaban funciones en el Servicio Sanitario Vegetal de Chile. Tambien fue importante el Servicio de Agronomos Regionales, cuyos profesionales desplegaron una constante actitud de promover el mejoramiento de la fruticultura desde diversas iniciativas, como las Exposiciones Regionales de Fruticultura. Las primeras experiencias se realizaron en 1922 y lograron madurar al ano siguiente, cuando se celebraron las ferias de Rancagua (marzo), Concepcion (abril), Quillota y Ovalle (noviembre).

Los profesionales del Servicio se interesaron por difundir sus conocimientos a traves del Boletin, en el cual escribieron varios de sus miembros, como Benjamin Acuna (Santiago), Augusto Opazo (I Zona), Roberto Opazo (II Zona), Julio Figueroa y Arturo Merino (IV Zona). De estas filas surgieron trabajos importantes como la "Cartilla sobre enfermedades de arboles y cultivos", tal vez la obra mas detallada sobre el tema escrita en Chile hasta entonces, que se publico en sucesivos numeros del Boletin (Opazo, 1914).

Los editores del Boletin se propusieron evitar la endogamia. Para ello no dudaron en abrir las paginas de la publicacion a autores externos, de manera tal de enriquecer el tratamiento de los temas con otras miradas y enfoques. Por ejemplo, para abordar el cultivo de los citricos se convoco a Gabriel Itie, ingeniero en agricultura tropical, y poco despues fundador de la Sociedad Botanica de Mexico. De todos modos, los dos polos de referencia principales se hallaban en EE.UU. y Argentina, cuyos procesos eran observados con particular interes por los agronomos chilenos. El Boletin SNA reproducia articulos de fruticultura publicados originalmente en el Boletin del Departamento de Agricultura de EEUU, la Revista Mensual BAP de Buenos Aires (Videla, 1929) e informes de los agronomos a sus respectivos gobiernos (Torres Gomez, 1926). La presencia de autores argentinos era recurrente en las paginas del Boletin SNA (Grunberg, 1928; Silva Barrios, 1929; Videla, 1920, 1926, 1929, 1930). A veces se encargaba a autores chilenos expresar sus puntos de vista sobre los avances de la fruticultura argentina (Barriga, 1923; Bisquertt, 1924; Croce, 1929).

La curiosidad de los editores del Boletin los llevaba a impulsar la publicacion de articulos que permitieran conocer la fruticultura de otros paises. En California se examinaron tecnicas de produccion y aprovechamiento de frutas (Vicuna Mackenna, 1878), cultivo de higueras y olivos; industria de pasas, vinos y enfermedades del nogal. Dentro de Espana, el Boletin publico trabajos sobre distintos temas agricolas y textos especificos sobre conservacion de uva, cultivo de olivos y de castanos, higueras, avellanos, granados, nogales y almendros. Tambien se publicaron articulos sobre practicas culturales en Francia, tanto de temas generales (Bontard, 1876) como de productos especificos (ciruelas seca; produccion de pulpa de frutas). Ademas, se observaron sistemas de elaboracion de sidra en Suiza (Lecoqc, 1887), cultivo de citricos en Italia y fruticultura en Australia. Se publicaron decenas de articulos sobre la fruticultura en otros paises, como un esfuerzo de conectar a Chile con el desarrollo de la actividad a nivel mundial.

Hubo un lazo relevante entre el Boletin y las exposiciones en congresos y reuniones cientificas de agronomos sobre fruticultura. Los editores estaban atentos a la realizacion de esas actividades, para identificar ponencias de interes y luego publicarlas en sus paginas. Entre otros eventos, el Boletin se nutrio con aportes presentados en el Congreso Regional de Agronomos y Agricultores celebrado en Valdivia en diciembre de 1926 (Bisquertt, 1927); en la II Conferencia Nacional de Fruticultura realizada en Cordoba, 4, 5 y 6 de abril de 1927 (Grunberg, 1928); y en el I Congreso Nacional del Vino organizado en Santiago, 2, 3 y 4 de enero de 1933 (Cox, 1933). Tambien se publicaron cronicas de eventos como las exposiciones regionales de Rancagua y Concepcion (1923) y la Exposicion de Fruticultura celebrada en Mendoza un ano despues (Bisquertt, 1924).

4. Cultivar plantas y elaborar sus frutos

Desde la perspectiva del contenido, los articulos del Boletin sobre fruticultura abarcaron una amplia gama de temas. Para tratar de comprender el criterio que se aplico para seleccionar los textos, conviene agruparlos por categorias, tanto por el problema abordado como por las especies de frutales. Desde el punto de vista del tema, se distinguen cinco grupos principales (Cuadro I): a) fruticultura en general; b) cultivo y cosecha de los frutales; c) plagas y enfermedades; d) usos de la fruta; e) comercializacion de la fruta. En la primera categoria se incluyen articulos generales que pueden abarcar varios de los temas posteriores. En la segunda se reunen los textos dedicados a los distintos aspectos del cultivo: plantacion, variedades, abono, poda e injerto. En el tercer grupo se consideran los articulos orientados a las plagas y enfermedades de las plantas frutales, y la forma mas adecuada para enfrentarlas. En la cuarta categoria se reunen los articulos dedicados a los distintos usos de la fruta, incluyendo utilidades medicinales, formas de conservacion de fruta (guarda, deshidratacion, frio) y elaboracion de aceites y bebidas (jugos, fermentados, destilados). La quinta seccion reune los articulos sobre comercializacion, tanto en el mercado interno como en la exportacion. A partir de la sistematizacion de este corpus documental se puede comprender mejor el enfoque de los editores del Boletin. ?Que importancia relativa brindaban a estos temas? ?Que era mas importante para ellos: la oferta o la demanda de fruta? ?Estaban mas preocupados en producir fruta o en venderla? ?En que medida tenian en cuenta el interes de los mercados para tomar sus decisiones?

En cuanto a los temas abordados, el Cuadro I revela que el Boletin estaba mas orientado a la oferta que a la demanda. Se brindo mucha mas atencion a la forma de producir fruta que a los mercados y las rutas de comercializacion. La mayor parte de los textos abordaban tecnicas de cultivo y cosecha (31%), los usos de la fruta, sobre todo practicas de conservacion y elaboracion de subproductos (31%), asi como enfermedades y plagas de los frutales (24%). Todos estos trabajos apuntaban a mejorar la produccion de fruta, es decir, la oferta (86%), mientras que los estudios sobre la demanda de fruta fueron menos frecuentes (5%). La mayor parte de los articulos trataba de responder a la pregunta sobre como producir mejor fruta antes que preocuparse por averiguar primero que requerian los mercados. Esto podria explicarse considerando que los articulos iban dirigidos a los productores, que podian o no ser los comercializadores de la fruta.

Los usos mas importantes de la fruta, para los editores del Boletin, eran las conservas y la elaboracion de bebidas. En menor medida se remarco el aporte de la fruta a la salud y la higiene: se pusieron en foco la utilidad de la vid como remedio y el valor higienico de la manzana.

Con respecto a las practicas tradicionales del Chile colonial, se puede decir que se mantenia la elaboracion de fruta deshidratada y la obtencion de bebidas; pero se descuidaron otras costumbres, como la elaboracion de dulce y almibar, como tambien el uso de la madera de arboles frutales como material de construccion, para uso de carpinteria y ebanisteria, practicas muy difundidas en el Reino de Chile.

La industria conservera tuvo un papel relevante en el Boletin. Se promovieron tecnicas de deshidratacion, sobre todo para elaborar pasas de uva, higos seco, ciruelas y duraznos (Videla, 1930). El aprovechamiento del sol para deshidratacion de fruta fue tema de interes (Croce, 1927), aunque tambien se promovio la conservacion de fruta con el metodo Appert (De Brevans, 1900). Las tecnicas de guarda de fruta para consumo en fresco tambien tuvieron presencia. Por un lado se promovio la conservacion de naranjas en arena seca. Por otro, se impulsaron metodos de conservacion de uva, como las cuelgas y otras. Tambien se promovieron construcciones especiales para guarda de peras y manzanas.

La elaboracion de subproductos de la fruta fue un tema interesante. Varias veces se abordo la elaboracion de aceite de oliva. A partir de la manzana se propuso elaborar chicha y sidra (Lecoqc, 1887; Goula, 1894). Tambien se impulso la produccion de vino de naranja. Con la uva, ademas del vino, se propuso elaborar jugo infermentado y jarabe. Otros articulos se interesaron por bebidas de frutas fermentadas y destiladas.

5. De plagas y enfermedades

El estudio de las plagas y enfermedades de las plantas, y la forma de abordarlas, fue uno de los temas de mayor interes para los editores del Boletin SNA: de cada cuatro articulos dedicados a fruticultura, uno se referia a la sanidad de las plantas frutales. En total se publicaron 64 textos sobre este problema. La mayor parte de los mismos se concentro en enfermedades de cuatro especies o grupos: manzanos (13 articulos), nogales (11), vid (9) y citricos (8); dentro del ultimo grupo, la especie mas abordada fue el naranjo (5).

Algunos trabajos abordaron las enfermedades de los frutales en general. Entre ellos, varios tomaron la enfermedad en si misma (antracnosis; peste de los arboles; goma de frutales; otras enfermedades). En otros casos el foco se puso en los sintomas, como reblandecimiento de ramas por nutricion forzada. En otros, el texto se orientaba a los agentes causantes de la enfermedad (musgos y gusanos; insectos y animales; enfermedades no parasitarias). Por ultimo, otros articulos enfatizaban el uso de productos especiales para prevenir o curar las enfermedades (azufre; polisulfuro de calcio; inyecciones protectoras y curativas).

Las pomaceas fue el grupo de plantas que desperto mas interes desde el punto de vista de las enfermedades. Se publicaron trabajos sobre problemas especificos como la peste del manzano, el chancro de manzano y peral, el oidium de blanco, y los problemas de gusano y carpocapsa en manzano, peral y membrillero. Una de las plagas mas estudiadas fue el pulgon lanigero. Con respecto a los perales, se dieron a conocer estudios sobre peste, mancha de peral y otras enfermedades.

Las enfermedades de los citricos tambien estuvieron en foco. Varios articulos se orientaban a ellas en general, y encaraban problemas como cochinillas y aspidiotus perniciosus, gomosis de limonero y citricos. Otros textos se focalizaban particularmente en el naranjo, como la peste de los naranjos de Quillota, la exanthema y otras enfermedades.

La vid fue otra planta interesante para los estudiosos del tema. Se publicaron varios articulos sobre oidium, clorosis y otras enfermedades. Como remedio se recomendaba sulfato de hierro y el sistema Rassiguier contra la clorosis y azuframiento contra el oidium. Tambien se identificaron enfermedades por sus sintomas, como el deshojamiento. Las enfermedades de los nogales tambien merecieron atencion destacada en el Boletin. Se publicaron trabajos sobre la peste del nogal y otros problemas. El interes por las condiciones fitosanitarias de esta especie fue tal que se llego a publicar un trabajo sobre las enfermedades de nogales en California.

Otras especies recibieron atencion menor en cuanto a sus enfermedades. Se publico un articulo sobre el chape del cerezo, otros sobre insectos y enfermedades que afectaban el olivo. Tambien se publicaron estudios de enfermedades de manzanos en zonas localizadas, como Talca y Quirihue.

De esta manera se completo una actitud permanente de los editores del Boletin, en el sentido de identificar problemas fitosanitarios de las especies frutales mas relevantes y procurar difundir conocimientos y formas de resolverlos.

En efecto, en 1934 se presento en el Congreso Nacional un proyecto de ley para la proteccion de cultivos y plantas afectados en Arica, en especial para resguardar "la apreciable fuente de entradas que nos significa la exportacion de frutas, legumbres, cereales y productos de los cultivos agricolas en general"4. Los legisladores radicales y conservadores estaban preocupados por plagas como la mosca de la fruta, conchuela de San Jose, carpocapsa y eriocampoides, tras un diagnostico poco alentador del reciente Congreso Agricola de Temuco. En los debates se discutieron estadisticas preocupantes acerca de las perdidas para el erario nacional, el lento crecimiento de la superficie cultivada y el desabastecimiento interno. Finalmente, se autorizo al Poder Ejecutivo a disponer de fondos para combatir estas plagas, mediante la recaudacion de un impuesto por kilogramo de fruta seca, en conserva y fresca exportada. Segun el Estado, esta politica impulsaba la produccion de semillas geneticas, la lucha contra enfermedades, el fomento de la produccion fruticola y la busqueda de mercados de exportacion.

6. La geografia de la fruta y sus cambios

?Cual fue el significado de la jerarquia que el Boletin brindo a las distintas especies de frutales? ?En que medida las plantas que la SNA promociono y alento crecieron en los campos chilenos? Y a la inversa: ?en que medida aquellas especies poco tratadas en el Boletin experimentaron un retroceso en los cultivos reales y efectivos? Para medir los efectos de estas publicaciones en la fruticultura real chilena, es preciso observar la situacion de los cultivos antes y despues de las publicaciones de la SNA. Ello implica examinar el mapa de la fruta en Chile en el momento anterior (hasta 1850) y en el posterior (1933). Para el primero, se tiene en cuenta nuestro estudio sobre "Geografia de la Fruta en Chile 1700-1850" (Lacoste et al, 2011); para el segundo, el Censo Agricola de 1936 es el referente. Naturalmente, las transformaciones de la fruticultura chilena en esos 80 anos fueron resultado de multiples causas; pero estimamos que la campana promocional de la SNA a traves de sus publicaciones fue uno de los factores incidentes.

En el punto de partida, la fruticultura chilena presentaba una jerarquia muy definida. La especie hegemonica era el duraznero (42%). Seguian en importancia plantas de alta frecuencia: almendro (12%), peral (11,3%) y manzano (9,3%). Luego estaban las especies de frecuencia media: olivo (6,3%) e higuera (5%), y las de frecuencia baja: ciruelo (2,4%), nogal (2,3%), damasco (2,1%), naranjo (2,0%) y membrillero (1,8%). Las especies escasamente cultivadas eran limonero, lucumo y chirimoyo (menos de 0,4%). Ese era el perfil de la fruticultura tradicional en Chile.

Por su parte, en los despachos aduaneros con destino a Uruguay y Argentina, del periodo 1907-1910, las diferentes frutas ocupan un renglon importante, sin contabilizar las exportaciones de jugo de uva, vinos tinto y blanco, aguardiente y chicha. En primer lugar, las nueces aportan el 85,7% del total de frutas exportadas. Le siguen a cierta distancia los descarozados, con el 12,4% y, mas lejos aun, los higos secos (1%), las conservas de frutas (0,43%), las pasas (0,4%), las frutas secas (0,05%), las almendras (0,03%), las frutas frescas (0,01%). Por ultimo, en valores casi inexistentes: los huesillos (0,007%), los dulces confitados (0,006%) y los dulces en almibar (0,0004%).5 Evidentemente se aprovechaban las ventajas que ofrecia la fruta seca en el sentido de ofrecer mejores condiciones para su transporte sin deteriorarse.

En el punto de termino de este periodo, es decir en 1936, la geografia de la fruta habia experimentado cambios y continuidades:

La especie hegemonica seguia siendo el duraznero (48,5%). El grupo de plantas de alta frecuencia quedaba ahora reducido a una sola especie: el manzano (19,6%). En el grupo de frecuencia media habia dos especies en ascenso: naranjo (7,9%) y ciruelo (6,4%), junto con otra que estaba perdiendo peso relativo: el olivo (3,6%). En el sector de frecuencia baja se mantenian el nogal (1,1%), el damasco (1%) y el membrillero (0,8%); pero tambien estaban el limonero y el grupo de cerezo y guindo, que antes eran escasos y se encontraban en pleno ascenso. En la nueva categoria de escasos habia algunos que ya estaban en ese lugar antes (castano, lucumo y chirimoyo) junto con otros que habian tenido mas fuerza pero se encontraban en retroceso (higuera).

[FIGURA 1 OMITIR]

La transformacion de la fruticultura genero cambios en el paisaje rural de Chile. Se redujo la importancia de los almendrales, perales e higueras. En el periodo tradicional, esas especies habian tenido una relevancia singular: los almendrales abastecian la fuerte demanda del mercado, donde jugaban un papel no menor los conventos de monjas y sus practicas de reposteria. Los perales brindaban fruta para consumir en fresco o deshidratada, ademas de ofrecer madera muy valorada para construccion, muebles y utensilios. Y las higueras eran parte del paisaje cotidiano: casi todas las casas chilenas tenian una planta. Pero, como muestra la Figura 2, donde se aprecia el numero de plantas frutales existentes en Chile, al comenzar el segundo tercio del siglo XX estos elementos, tan tipicos del paisaje colonial, estaban en retroceso.

Otros elementos tradicionales se mantenian vigentes, sobre todo la relevancia de los durazneros y manzanos. Estas plantas se valoraban principalmente por su fruta en fresco, ademas de ofrecer, en el caso de los duraznos, una golosina popular: los deshidratados. La costumbre de consumir mote con huesillo, originada en el periodo colonial, se mantenia intacta en el Chile del siglo XX. El tradicional paisaje de los secaderos de fruta, principalmente para duraznos, fue parte de la herencia colonial que el pueblo mantuvo vigente en la modernidad.

Entre los frutales en ascenso, un lugar principal le correspondio al manzano, que subio del 9,3% al 19,6% del total de la fruticultura chilena. Poco a poco, la manzana se instalaba en el centro de la actividad, como preanunciando lo que iba a ocurrir medio siglo mas tarde. Despues de ella, lo mas destacado es el crecimiento de los citricos. En el periodo colonial, estas especies eran escasas debido a las heladas, las enfermedades y otros problemas. Pero el periodo entre 1850-1930 permitio cambios positivos para algunas de estas especies, sobre todo limoneros y naranjos. Estos crecieron hasta posicionarse entre los tres frutales mas cultivados en Chile. Asi, en el ano 1869, el Boletin difundio un experimento del jardin botanico de Bruselas sobre un compuesto de abono para naranjos (BSNA I, 1). Tambien se registraron avances de consideracion en ciruelos y en el grupo de cerezos y guindos. Los ciruelos en el Reino de Chile se usaban para formar cercos vivos y su fruta se conservaba mediante deshidratacion, pero en pequenas cantidades. En el siglo XX su importancia se incremento, junto con las nuevas posibilidades comerciales.

[FIGURA 2 OMITIR]

Paralelamente, las cerezas y guindas venian de una situacion de escasez en el periodo colonial: su alta demanda de horas frio determina que solo pueden cultivarse adecuadamente en las tierras del sur y, como se sabe, el Reino de Chile tenia su frontera meridional en el Bio Bio; de alli en mas, solo se disponia del enclave de Valdivia y la isla de Chiloe, donde se logro cultivar el cerezo, pero en magnitudes acotadas. La consolidacion del territorio nacional en la segunda mitad del siglo XIX significo la incorporacion de las tierras del sur, y a partir de alli la produccion de cerezas y guindas inicio su marcha ascendente.

Identificados los cambios en la geografia de la fruta en Chile, conviene examinar el papel que desempeno la SNA en este proceso. ?En que medida crecieron las especies promovidas por sus publicaciones? ?Que correlacion se puede detectar entre los cambios de la fruticultura real y efectiva de Chile, y las orientaciones de la SNA? El Cuadro II entrega informacion al respecto.

Tal como muestra el Cuadro II, existen algunas correlaciones positivas. La SNA promovio preferentemente cuatro especies: manzano, naranjo, olivo y nogal. Y los efectos de esta accion fueron dispares: los dos primeros experimentaron un crecimiento importante, no asi los dos ultimos. Evidentemente, los fruticultores no acataban incondicionalmente todas las recomendaciones del Boletin, pero este ejercia algun tipo de influencia. Algo parecido ocurre con las especies del segundo circulo: limonero, ciruelo y peral: este retrocedio, pero los otros dos avanzaron considerablemente en la escala. En el caso de los grandes ausentes de las paginas del Boletin, durazneros e higueras, se ratifico el criterio de independencia de los fruticultores: estas dos especies, tan importantes en el periodo colonial, sufrieron derroteros divergentes, pues el duraznero mantuvo (e incremento) su hegemonia, mientras que la higuera sufrio un brusco retroceso.

7. Conclusiones

Durante su primer siglo de existencia, la Sociedad Nacional de Agricultura brindo una atencion constante al mejoramiento de la fruticultura chilena. En su Boletin se publicaron casi tres centenares de articulos sobre el tema, a traves de los cuales se hizo cargo de distintos problemas de la actividad, tanto de la forma de cultivar las plantas como del aprovechamiento de sus frutos y su comercializacion final. Confio la tarea de escribir sobre fruticultura a los agronomos que se encontraban en Chile, nacionales y extranjeros, muchos de ellos vinculados a la actividad a traves de cargos de profesores en instituciones especializadas en agricultura. La SNA procuro aprovechar los recursos disponibles en el medio, asi como los aportes que realizaron especialistas extranjeros.

Las publicaciones de la SNA contribuyeron a transformar la fruticultura chilena, en el transito de la produccion tradicional a la fruticultura de exportacion. Al entrar en escena, los editores de la SNA se encontraron con una fruticultura derivada del periodo colonial, cuando su objetivo principal era el consumo domestico; el desarrollo comercial de la fruticultura en ese periodo estaba acotado a una pequena produccion dirigida al mercado interno y un modesto aporte para la exportacion, exclusivamente de frutos secos o deshidratados. La fruticultura tradicional no estaba orientada al sistema capitalista; no tenia como objetivo el lucro sino el bienestar del fruticultor, sus familiares y redes cercanas.

La incorporacion del espiritu de empresa a la fruticultura chilena, con fines comerciales y dentro de la logica del lucro, fue parte de un lento proceso que se desarrollo entre mediados del siglo XIX y el primer tercio del XX, y que significo readaptar la racionalidad de la fruticultura chilena a las demandas del mercado. En este proceso, el Boletin de la SNA tuvo un papel significativo. Promovio el cultivo de las especies con mayor interes comercial, y dentro de ellas, las variedades de mayor relevancia. Tambien impulso nuevas formas de cultivo de las plantas, incluyendo conocimientos orientados a mejorar la fertilizacion, prevenir enfermedades y mejoras en las practicas de cosecha y poscosecha, particularmente las tecnicas de conservacion y embalaje. Despues de muchos anos, la labor del Boletin de la SNA logro sus objetivos. En la decada de 1920 comenzo la exportacion de fruta fresca, la cual logro alcanzar el volumen de exportaciones de la fruta seca y deshidratada, para superarla a partir de 1929 y dejarla definitivamente atras en la decada de 1930, cuando las exportaciones chilenas de fruta en fresco lograron consolidarse.

La actitud de los fruticultores chilenos con respecto a la accion de la SNA fue ambivalente. Por un lado, hubo un sector importante que se unio al movimiento, acompano las propuestas que la entidad impulsaba a traves de su Boletin y se incorporo al proceso modernizador orientado a las exportaciones, particularmente de uva para consumo fresco, manzanas, nueces, olivos y citricos. El avance de estas plantas se tradujo en el retroceso relativo de otras, que habian sido mas importantes durante el Reino de Chile, particularmente higueras y almendros. Paralelamente, otro grupo de fruticultores se mantuvo dentro del ambito de la produccion tradicional y conservo el apego por otras especies, sobre todo el duraznero y la secular practica de los secaderos para elaborar huesillos. Este ensamblaje de continuidad y cambio en la fruticultura chilena se reflejaba en la convivencia de practicas viejas y nuevas. Se exportaba uva en fresco a EE.UU. en vapores frigorificos, a la vez que se mantenia la tradicion de comer mote con huesillo de postre; y se resignificaba el palacio colonial de Joaquin Toesca con su patio de los naranjos, el nuevo escenario de La Moneda levantado en 1940.

Fecha de recibido: 13 de diciembre de 2011

Fecha de aceptado: 14 de junio de 2012

Fecha de publicado: 07 de junio de 2013

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Pablo Lacoste

Universidad de Santiago de Chile, Santiago, Chile

pablo.lacoste@usach.cl

Marcela Aranda

Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza, Argentina

marcela.aranda06@gmail.com

Jose Antonio Yuri

Universidad de Talca, Talca, Chile

ayuri@utalca.cl

Amalia Castro

Universidad Silva Henriquez, Santiago, Chile

castrosancarlos@yahoo.com.mx

Aldo Garrido

Universidad de Santiago, Santiago, Chile

aldo.garrido.quiroz@gmail.com

Bibiana Rendon Bibiana

Universidad de Chile, Santiago, Chile

bibianarendonz@gmail.com

Notas

(1) Proyecto Fondecyt 1080210.

(2) Se ha consultado la mayor parte de estas colecciones en la Biblioteca Arguedas y en la Biblioteca Nacional de Santiago. No fue posible hacerlo con los ultimos cuatro anos de El Mensajero, por no encontrarse disponibles sus numeros en ninguno de estos dos repositorios. La SNA posee algunos ejemplares pero en mal estado y no disponibles para consulta.

(3) Boletin de Sesiones Ordinarias de la Camara de Diputados, Congreso Nacional, 1934: 22192220

(4) Ministerio de Hacienda, Decretos, Ano 1911, Vol. 4301.
Cuadro I: Articulos sobre fruticultura en el Boletin SNA:
discriminacion por tema y especie

     Especie frutal     Fruticultura   Cultivo y    Plagas y
                          General       cosecha    Enfermedades

  Frutales en general        9            31            13
Pomaceas    Manzana          1             7            13
            Peral            2             4            5
            Membrillo        1            --            1
            Subtotal         4            11            19

Carozos     Durazno          1             4            --
            Ciruelo          2             3            --
            Cerezo           2             1            1
            Damasco          1             1            --
            Guindo           -             0            --
            Subtotal         6             9            1

Nueces      Nogal            2             6            11
            Almendro         5             0            --
            Castano          4             2            --
            Avellano         1             0            --
            Subtotal         12            8            11

Citricos    Naranjo          4             5            5
            Limonero         4             3            1
            Otros            -             0            2
            Subtotal         8             8            8

Otros       Vid              -             4            10
            Olivo            9             7            2
            Higuera          1             1            --
            otros            2             3            --
            Subtotal         12           15            12
            TOTAL            51           82            64
            %               19.3         31.1          24.3

     Especie frutal     Usos   Comercio   Total    %

  Frutales en general    18       4        75     28.5
Pomaceas    Manzana      7        1        29     11.0
            Peral        1        --       12     4.5
            Membrillo    0        --        2     0.7
            Subtotal     8        1        43     16.3

Carozos     Durazno      1        --        6     2.2
            Ciruelo      4        --        9     3.4
            Cerezo       0        --        4     1.5
            Damasco      0        --        2     0.7
            Guindo       0        --        0     0.0
            Subtotal     5        0        21     7.9

Nueces      Nogal        1        2        22     8.3
            Almendro     0        --        5     1.9
            Castano      0        --        6     2.2
            Avellano     0        --        1     0.3
            Subtotal     1        2        34     12.9

Citricos    Naranjo      4        4        22     8.3
            Limonero     1        --        9     3.4
            Otros        0        --        2     0.7
            Subtotal     5        4        33     12.5

Otros       Vid          8        4        26     9.8
            Olivo        5        --       23     8.7
            Higuera      1        --        3     1.1
            otros        0        --        5     1.9
            Subtotal     14       4        57     21.6
            TOTAL        51       15       263    100
            %           19.3     5.7       100

Fuente: Elaboracion propia a partir del Boletin de la SNA (1869-1933)

Cuadro II

Importancia relativa de cada especie dentro de la fruticultura.
Comparacion de su presencia en el Boletin SNA con la situacion real en
Chile, antes y despues del ciclo historico de esta publicacion (%)

Especie           Fruticultura real   Fruticultura     Fruticultura
                     (1700-1850)       Boletin SNA      real (1936)
                                       (1869-1933)

Manzano                  9.3               11.0            19.60
Peral                   11.3               4.5             3.30
Membrillero              1.8               0.7             0.82
Duraznero               42.2               2.2             48.55
Damasco                  2.1               0.7             1.02
Ciruelo                  2.4               3.4             6.45
Cerezo y Guindo          1.9               1.5             2.84
Nogal                    2.3               8.3             1.18
Almendro                12.0               1.9             1.85
Castano                 0.05               2.2             0.06
Naranjo                  2.0               8.3             7.93
Limonero                 0.3               3.4             1.80
Olivo                    6.3               8.7             3.62
Higuera                  5.0               1.1             0.37
Lucumo                  0.03               0.0             0.01
Chirimoyo               0.06               0.3             0.43
Total                    100               100              100

Fuente: elaboracion propia a partir de Archivo Nacional de Chile
(fondos notariales y Judiciales, 1700-1850), Boletin SNA (1869-1933) y
Censo Agricola 1936.
COPYRIGHT 2013 Universidad Nacional de la Plata. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educacion
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Author:Lacoste, Pablo; Aranda, Marcela; Yuri, Jose Antonio; Castro, Amalia; Garrido, Aldo; Rendon Bibiana,
Publication:Mundo agrario: Revista de estudios rurales
Date:Jun 1, 2013
Words:9874
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