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La Obra de Dios como Opus Dei.

Resumen: Este articulo pretende exponer el uso que san Josemaria hizo de la expresion latina opus Dei a la luz de la tradicion que le precede. El campo semantico de la expresion se formo a partir de los comentarios biblicos patristicos, conocio un importante desarrollo en la tradicion monastica y alcanzo diversos ambitos de la cultura teologica en la epoca moderna. La expresion en san Josemaria se presenta en continuidad y discontinuidad con esta tradicion.

Palabras clave: Opus Dei, san Josemaria, Obra de Dios, Trabajo, Oracion, Regla de san Benito, Lutero, Secularidad.

Abstract: This article aims at outlining St. Josemaria's use of the Latin expression opus Dei in light of the preceding tradition. The term's semantic field was formed in Patristic biblical commentaries; it then underwent important development in monastic tradition and finally made its way into various areas of theological culture in the modern age. St. Josemaria uses the expression both in continuity and in discontinuity with this preceding tradition.

Keywords: Opus Dei, St. Josemaria, Work of Cod, Work, Prayer, Rule of St. Benedict, Luther, Secularity.

The Work of God as Opus Dei

El volumen numero once del Dictionnaire de spiritualite ascetique et mystique, editado en 1982, incluye una voz denominada Opus Dei. Toda la informacion que ofrece consiste en una referencia a la voz Oficio Divino (1). Tres anos mas tarde, el decimo volumen de la obra enciclopedica Catholicisme: hier, aujourd'hui, demain, presenta la misma voz con el siguiente contenido: <<le titre complet est Societe sacerdotale de la Sainte Croix et de l'Opus Dei, voir Institute seculiers>> (2). ?Oficio divino o institucion eclesial? Basta consultar algunos diccionarios de teologia de la segunda mitad del siglo XX e inicios del XXI para constatar la evolucion del imaginario teologico (3).

Este articulo no pretende recorrer exhaustivamente la historia de la expresion opus Dei. El objetivo se centra en exponer el uso que san Josemaria hizo de esta expresion a la luz de la tradicion que le precede. No conozco hasta ahora ningun estudio que haya profundizado en el nombre latino de la Obra de Dios. Sin embargo, indagar en su origen y su sentido presenta cierto interes, no solo porque los nombres oficiales de las instituciones suelen tener algo de programatico, sino tambien porque esta historia es un episodio mas en el proceso de re-significacion de una antigua expresion.

1. EN BUSCA DE UN NOMBRE

Durante los primeros anos que siguieron a la luz fundacional de 1928, san Josemaria Escriva de Balaguer (1902-1975) no utilizo ningun nombre especifico para denominar a la nueva institucion. Es mas, si hubiese sido posible, habria preferido el anonimato como caracteristica de la accion de Dios en la historia (4). Sin embargo, cuando en febrero de 1930 vio que las mujeres estaban tambien llamadas a formar parte de la nueva familia y el trabajo apostolico comenzo a adquirir mayor desarrollo, Escriva entendio la necesidad de buscar un nombre que permitiese la plena implantacion del nuevo carisma en la Iglesia y en la sociedad civil. Esta fase de maduracion institucional coincide con la busqueda, por parte de san Josemaria, de un nuevo confesor, el P. Valentin Maria Sanchez Ruiz S.J. (1879-1963) (5). Como relata el mismo Escriva, este jesuita tendra un papel decisivo en su proceso de discernimiento:
   La Obra de Dios: hoy me preguntaba yo, ?por que la llamamos asi?
   [...] Y el p. Sanchez, en su conversacion, refiriendose a la
   familia nonnata de la Obra, la llamo <<la Obra de Dios>>.
   Entonces--y solo entoncesme di cuenta de que, en las cuartillas
   nombradas, se la denominaba asi. Y ese nombre (!!La Obra de
   Dios!!), que parece un atrevimiento, una audacia, casi una
   inconveniencia, quiso el Senor que se escribiera la primera vez,
   sin que yo supiera lo que escribia; y quiso el Senor ponerlo en
   labios del buen padre Sanchez, para que no cupiera duda de que El
   manda que su Obra se nombre asi: La Obra de Dios (6).


Vale la pena detenerse en tres aspectos. En primer lugar, san Josemaria afirma que la expresion material del nombre estaba ya en los papeles que a inicios de julio habia dado a su confesor. Sin embargo, la intervencion de su director espiritual es determinante en el reconocimiento de la expresion como nombre propio. Escriva interpreta la exterioridad de su mediacion como una garantia divina. Este hecho es coherente con la experiencia antropologica y biblica: nadie se da a si mismo el propio nombre, lo recibimos de los demas como prueba de insercion en un orden social ya existente.

El segundo aspecto que llama la atencion es la formulacion del nombre. Obra de Dios es una expresion espanola. Solo en un segundo momento Escriva buscara una traduccion en latin (7). Para ello existian distintas posibilidades, como los sustantivos opus u operatio. Este ultimo, operatio,--onis conserva la forma femenina de la formulacion original espanola obra. Sin embargo, el lema que pasara al nombre oficial es el neutro opus,--eris. La decision fue tomada antes de diciembre de ese mismo ano, pues en esa fecha san Josemaria habia ya compuesto las Preces ab Operis Dei sociis recitandae. Su recitacion supondria <<el primer acto oficial de los sujetos de la O. de D.>> (8).

El ultimo punto que cabe destacar es que a lo largo del recorrido institucional de la Obra, san Josemaria quiso siempre defender el carisma recibido de posibles malinterpretaciones que pusiesen en duda la secularidad de sus miembros. La eleccion del nombre oficial exigia, por tanto, una decision ponderada, obediente a las inspiraciones divinas y, al mismo tiempo, consciente de las posibles consecuencias sociales y eclesiales. En este sentido es interesante advertir que, en los escritos de san Josemaria, la expresion opus Dei es muy poco frecuente antes de los anos cuarenta, es decir, cuando inicia el largo camino de las aprobaciones canonicas del Opus Dei.

Preguntarse por las implicaciones que tiene la eleccion de la expresion opus Dei adquiere sentido si consideramos que, en la cultura teologica y eclesial de los anos 30 del siglo XX, esta formulacion hacia referencia a un conjunto de oraciones rituales, en particular el officium divinum de origen benedictino.

Un ejemplo suficientemente significativo es el titulo de la revista fundada en 1926 por dom Antonio Coelho O.S.B. con el fin de difundir el movimiento liturgico en Portugal: Opus Dei (9).

Sabemos que, sobre todo desde su llegada a Madrid, san Josemaria entro en contacto con la tradicion benedictina, no solo por su personal interes en los desarrollos del movimiento liturgico en general, sino tambien por su colaboracion y amistad con benedictinos liturgistas como el P. German Prado O.S.B. (1891-1974) (10), P. Justo Perez de Urbel O.S.B. (1895-1979) (11), y posteriormente el beato cardenal Alfredo Ildefonso Schuster O.S.B. (1880-1954) (12).

Tampoco se puede olvidar que san Josemaria publico en 1944 su tesis doctoral sobre La Abadesa de las Huelgas. Estudio teologico y juridico (13). Basta recorrer la bibliografia para advertir la familiaridad con la tradicion benedictina-cisterciense a la que pertenece el monasterio.

En este contexto es interesante constatar que san Josemaria mantuvo la expresion opus Dei a lo largo de todo el itinerario juridico, pues sus connotaciones clericales eran evidentes en la cultura de entonces. Sin embargo, cabe preguntarse: ?la tradicion eclesial conocia exclusivamente la version benedictina de esa expresion?

2. UN RECORRIDO POR EL USO DE LA EXPRESION OPUS DEI EN LA TRADICION ECLESIAL

La cultura eclesiastica de la primera mitad del siglo XX no tenia especiales dificultades para asociar el opus Dei con la tradicion benedictina. Sin embargo la expresion existia ya en la literatura cristiana latina, sobre todo en los comentarios a algunos pasajes de la Escritura.

--Algunas referencias de la Escritura

En las versiones del antiguo Testamento de la Vetas Latina y despues de la Vulgata, la expresion opus Dei, con variantes como opus Domini, esta relacionada con la intervencion de Dios en la historia, tanto en el momento de la creacion (p. ej., Gn 2,2) como a lo largo de la historia de Israel (p. ej., Ex 32,15-16).

Las criaturas estan llamadas a confesar la grandeza y la bondad del opus divino (Dt 32,4; Sal 43,11; 63,10; 65,5; 77,7) y a reconocer su logica, que es diferente del modo de pensar humano (este juego de apofatismo y revelacion se encuentra, p. ej., en Tob 12,7; Eccl 7,14; 11,5; Qo 3,11). En la literatura profetica la expresion adquiere tonalidades escatologicas (p. ej., Is 40,10; Jer 51,10).

En Esdras 3,8-9; 6,18 los sujetos que realizan un opus Dei/Domini son seres humanos. El contexto son las acciones de los sacerdotes y levitas en el templo. El libro de Baruc recuerda dos veces que los idolos son <<opera manuum hominum et nullum opus Dei in illis>> (Bar 6,50-51). Una atencion particular merece Jer 48,10 (<<maledictus qui facit opus Domini fraudulenter>>), que si bien formaba parte de un oraculo de destruccion contra Moab, tendra una articulada recepcion en la literatura rabinica y cristiana.

En el nuevo Testamento las principales referencias giran entorno a la teologia de las obras de Dios en san Juan (cfr. Jn 6,28-29: <<quid faciemus ut operemur opera Dei? Respondit Iesus et dixit eis hoc est opus Dei ut credatis in eum quem misit ille>>) y al texto de Rm 14,20: <<noli propter escam destruere opus Dei>>. 1 Cor 15,58 por su parte exhorta: <<stabiles estote et inmobiles abundantes in opere Domini semper scientes quod labor vester non est inanis in Domino>>.

--Algunos autores de la literatura cristiana hasta el siglo V

Tertuliano (160-220) es uno de los primeros autores cristianos que usa la expresion latina opus Dei. Con ella indica normalmente una accion que tiene a Dios como sujeto. La expresion puede indicar tambien el objeto de esa accion, que logicamente es calificado de bueno y saludable. En este sentido, el opus Dei puede indicar al ser humano tal y como Dios lo ha creado, dotado de una naturaleza racional buena en si misma. Tertuliano contrapone esta bondad natural a la accion artificial de Satanas o al maquillaje rebuscado del rostro (cfr. contexto polemico del De cultu feminarum) (14). Cuando Tertuliano habla sobre el trabajo en el dia de sabado, considera que es posible una accion salvifica en favor de los hombres que sea una verdadera cooperacion entre el opus Dei y la accion humana. Lo que no se puede olvidar es que tal accion salvifica tiene su origen exclusivo en Dios (15).

San Cipriano (200-258), en el De habitu uirginum, desarrolla la contraposicion entre la bondad natural del opus Dei y el deseo de modificar aquello que Dios mismo ha modelado en la creacion. De forma un tanto retorica concluye que el opus Dei es todo aquello que se recibe por nacimiento, mientras que todo lo que es cambiado proviene del diablo (16).

San Ambrosio (337-397) vuelve sobre esta misma idea en el Exameron (17) y usa la expresion para recordar la particular dignidad de los seres humanos en contraposicion a la irracionalidad de la idolatria. Dos formulaciones suyas tendran un particular eco en la tradicion teologica occidental. La primera tiene como contexto los milagros de Cristo que, en continuidad con el modo de proceder en la creacion, son acciones linguisticas performativas, pues entre el acto con el que Cristo ordena algo y la accion divina (opus Dei) que realiza el milagro, no hay distancia alguna (18). La segunda se encuentra en su comentario al salmo 118, donde identifica el opus Dei con el trabajo medicinal o ministerial de los sacerdotes. San Ambrosio usa (o modifica) una version de Jer 48,10 donde, en vez de <<maledictus qui facit opus Domini fraudulenter>>, leemos: <<maledictus omnis qui opus dei facit neglegenter>> (19).

La traduccion latina que hizo Rufino de la Historia eclesiastica de Eusebio de Cesarea (263-339) es un ejemplo del uso de la expresion opus Dei para indicar la fidelidad en el anuncio del Evangelio; fidelidad que, en algunos casos, podia llegar hasta el martirio. Quien se encuentra in opus Dei promptus es aquel dispuesto a cumplir todo lo necesario para que se propague el anuncio salvifico de la Iglesia (20). En este mismo sentido encontramos la expresion en san Maximo de Turin (380-365), quien la aplica al testimonio de san Juan Bautista (21).

San Cromacio de Aquilea (f 407) conoce la tradicion del <<illud enim quod in te naturale est, opus est Dei creatoris>> (22), pero, al contemplar el misterio del Verbo encarnado, anadira una dimension soteriologica que prolonga la accion divina en la creacion y subraya la potencia divina de Cristo (23).

San Agustin (354-430) es importante para la historia de la expresion. Como sus predecesores considera la creacion, y de modo particular el alma, como opus Dei (24). Conoce la contraposicion entre aquello que en el hombre se debe conservar, pues procede de Dios, y aquello que se debe eliminar, pues procede de otra fuente. No extranan, por tanto, afirmaciones como: <<oportet ut oderis in te opus tuum, et ames in te opus dei>> (25). Sin embargo, la novedad consiste en que Agustin usara la expresion en su reflexion sobre la gracia y el pecado original. Hay dos contextos principales.

El primero se centra en la tension existente entre la bondad de la creacion, el pecado, la ley y la gracia. Agustin emplea la expresion opus Dei para indicar aquello que proviene exclusivamente de Dios en la creacion. En este sentido el opus Dei se opone al opus diaboli, entendido como la accion de Satanas o la torcida voluntad del pecador que introducen en el opus Dei (creacion) el pecado, la esclavitud y la caducidad. La novedad consiste en que Agustin limita el uso de la expresion opus Dei a la primera creacion, que se distingue de la segunda creacion o economia de la gracia. Por ejemplo, la concepcion de Isaac por parte de Sara es interpretada como un signo de la vida de la gracia, ya que se trata de un hecho que va mas alla de las capacidades naturales limitadas de Abraham y su consorte (26).

El segundo contexto es el de la justificacion por la fe y las obras del cristiano justificado. El texto biblico sobre el que vuelve Agustin una y otra vez es Jn 6,28, aunque encontramos tambien algunas alusiones cuando comenta los salmos, sobre todo el salmo 130. En este contexto, el opus Dei hace referencia a la accion divina en el sujeto humano y con el sujeto humano: <<eris opus dei, non solum quia homo es, sed etiam quia iustus es>> (27). Opus Dei ya no indica tanto el ser humano como parte de la primera creacion, sino el ser humano justificado, que vive en conformidad y gracias a la justicia que viene de Dios. Para Agustin la misma fe que, viniendo de lo alto, hace que el sujeto se abra a la justificacion, dona una nueva posicion a la vida del creyente. Se trata de una vida en Cristo, pues <<hoc est enim opus dei, ut credatis in eum quem ille misit. Non dicit "credatis ei" aut "credatis eum", sed credatis in eum>> (28).

Para Agustin los diablos creen que Jesus es el Cristo, pero no creen en Cristo. Los cristianos creen a Pablo, pero no creen en Pablo. Sin embargo, todos creen <<in eum qui iustificat impium>>. Precisamente esto es el opus Dei: <<hoc ipsum est opus dei, credere in eum qui iustificat impium>> (29).

Creer en Cristo no es solamente un acto de abandono o de confianza, sino un actuar en El. En su Questionum in heptateuchum libri septem, Agustin comenta Ex 32 e identifica las primeras tablas de la Ley, destruidas por Moises despues de la rebelion del pueblo, con una accion exclusiva de Dios (opus Dei). Estas tablas eran un signo de la economia de todo el antiguo Testamento, es decir, de todas las circunstancias marcadas por el pecado y sin la gracia. Eran un signo ya que, al igual que las tablas fueron escritas directamente por el Dedo de Dios, en la primera economia todo lo bueno que existe es obra de Dios, y nada es obra del hombre.

Las segundas tablas, sin embargo, fueron escritas por Moises (Es 34). Para Agustin este hecho significa el nuevo Testamento, donde la justicia no es algo que pertenece exclusivamente a Dios, sino que consiste en un don que, a traves del acto de fe, puede pertenecer al ser humano. De este modo se hace posible una co-operacion con Dios. De hecho, Agustin entiende la Ley interior como la accion del don de la caridad que el Espiritu Santo infunde en el interior del hombre, liberandolo del miedo servil. En la economia del nuevo Testamento, por tanto, la Ley no es solamente opus Dei, sino tambien opus hominis. No se puede olvidar, sin embargo, que esa particular accion humana tiene su origen, esta acompanada y alcanza su fin siempre gracias a la accion divina (la gratia) (30).

--La tradicion monastica anterior a san Benito

En el comentario a las palabras exurge psalterium et cithara del Salmo 107 (v. 3), san Jeronimo (347-420) interrumpe el tono expositivo de sus consideraciones y se dirige directamente a un presunto interlocutor:
   o psalterium, o cithara, facta est et creata ut psallas deo: exurge
   et psalle, quare iaces? o monache, qui stas corpore, quare iacet
   anima tua, et non psallis domino? <<Maledictus homo qui facit opus
   dei neglegenter>>. Si psalterium es, si cithara es, quare surdus
   es, et non glorificas deum? (31)


La aplicacion de Jer 48,10 a este salmo con referencia a la oracion de un monje hace sospechar que nos encontramos ante una tradicion exegetica precedente. En efecto, el modo de vida del primer koinobium conocido en la tradicion cristiana, fundado por san Pacomio (292-348) en la Tebaida entre el 318 y el 323, recibira el nombre de opus Dei. En su Doctrina de institutione monachorum, el primer sucesor de Pacomio, el santo abad Orsiesi (s. IV), exhorta a sus hermanos: <<implete opus Dei>>, es decir, sed fieles al estilo de vida comunitaria y a los preceptos establecidos por el padre fundador (32).

Por su parte, san Juan Casiano (360-465), uno de los maestros de san Benito, hace una referencia a Jer 48,10 (con la formulacion: <<maledictus qui facit opus Dei neglegenter>>) cuando habla de la regla monastica (33). En su sintesis personal de las tradiciones monasticas orientales y occidentales, Casiano emplea la expresion opus Dei para referirse al monje que, luchando contra las tentaciones, permanece concentrado en Dios durante la oracion. Tal espectaculo, afirma, es un mirahile opus Dei (34).

En 1947 Irenee Hausherr trato de contextualizar la expresion latina opus Dei usada por san Benito a partir de la recepcion en occidente de la formula [Texto irreproducible.] la obra de Dios, presente en la literatura monastica oriental". Algunas de sus conclusiones son las siguientes:

a) Las traducciones latinas de Origenes (185-254) ofrecen tres sentidos de la expresion que pasaran a la tradicion latina: opus Dei como interpretacion y contemplacion de la verdad; opus Dei como la accion de Dios en Cristo que restablece en la justicia a su creatura danada por el pecado; opus Dei como todo aquello que se realiza como fruto de un mandato divino y que, por tanto, se opone a la injusticia generada por el diablo (opus Zahuli).

b) En los textos griegos que reflexionan sobre la vida espiritual, la expresion [Texto irreproducible.] significa la vida ascetica en general, caracterizada por la lucha contra las obras del diablo. En este sentido, la expresion carece de una connotacion liturgica.

c) Con el tiempo, un nuevo uso de la expresion se abrira paso. Opus Dei sirve para referirse a una modalidad de la vida cristiana: la vida ascetica o monastica. En este contexto la expresion puede significar estos estilos de vida en general, o puede tambien usarse para aludir a la [Texto irreproducible.] (encuentro de oracion ritual). Este ultimo sentido lo encontramos en las versiones latinas de las Vitae Patrum.

d) Una progresiva limitacion del campo semantico reducira el opus Dei a una dimension concreta de la vida ascetica: la oracion, ya sea individual o comunitaria. Uno de los factores que determino este desarrollo fue el valor de la oracion en la vida monastica. Para autores como san Macario el Grande (300-391), la oracion como conversado mentis cum Deo era la esencia de la vida angelica en la que los monjes participaban sobre esta tierra. La oracion se convierte en el trabajo principal, la obra [Texto irreproducible.] mas ardua de la lucha ascetica [Texto irreproducible.] y con el tiempo sera considerada como la ocupacion mas digna, superior al trabajo manual y otras obras de servicio [Texto irreproducible.] Para los maestros de san Benito (Evagrio Pontico, Casiano, etc.), la oracion es algo que Dios obra en nosotros y con nosotros. El opus Dei no es un trabajo humano, sino algo que se realiza operans in nobis Dominus (36). Los diferentes modos de poner en practica estos principios generales, junto con el deseo de ofrecer soluciones practicas al problema de como alcanzar la oracion continua, daran lugar a diversas interpretaciones del opus Dei.

--El opus Dei en la regla de san Benito (c. 480-547)

El uso de la expresion opus Dei para indicar las diferentes formas de oracion ritual, y no exclusivamente el oficio divino, cristaliza con la regla de san Benito (= RB). La expresion aparece unas quince veces con este significado (37). Como posibles fuentes inmediatas podemos considerar las reglas monasticas nacidas en la region de Lerins entre los anos 430-530. Sin embargo, la expresion se encontraba ya en algunos pasajes de la traduccion latina que Rufino de Aquilea hizo de la Regula Basilii en el ano 397 (38). Se encuentra tambien en la Regida Magistri (los primeros capitulos se pueden datar entre los anos 500-550 en el area de Roma y Casino) (39) y en san Cesareo, quien fue primero monje en Lerins y despues obispo de Arles (40). Teniendo en cuenta la finalidad de este articulo subrayo solamente dos aspectos.

El primero es el uso de la expresion nihil Operi Deipraeponatur (RB 43,3). Una formulacion semejante se encuentra ya en la Secunda Regula Patrum 31,34 (= 2RP, hacia el ano 429) y en la Tenia Regida Patrum, 6,1 (= 3RP, hacia el 535) cuando afirman: <<nihil orationi praeponendum est>> (41). Es posible que esta expresion este relacionada con formas de decir referidas a Cristo y conocidas por san Cipriano. Un ejemplo es la expresion: <<nihil praeponere amore Christi>> (42). De este modo observamos una concatenacion que da la primacia en primer lugar a Cristo, despues a la oracion (en 2RP, 3RP) y finalmente al opus Dei (RB). San Benito, sin embargo, conoce bien la tradicion y en su regla queda claro que la relacion con Cristo es el fundamento, y goza de la primacia sobre cualquier otra actividad (43).

El segundo aspecto que querria senalar es la relacion entre el opus Dei y el trabajo. En la Regula Basilii la expresion opus Dei podia indicar el conjunto de la vida ascetica en cuanto caracterizada por la regla, o el conjunto de oraciones rituales. Sin embargo su uso principal estaba en relacion con el trabajo asignado a una persona dentro de la comunidad (44). Cuando san Benito reduce el campo semantico del opus Dei a la oracion ritual, la RB distinguira claramente entre tres actividades distintas: labor, lectio divina y opus Dei (RB cap. 48). Una explicacion de la teologia del trabajo, ya sea manual o intelectual, en la RB y su relacion con la oracion ritual (opus Dei) nos llevaria mas alla de los limites de este articulo (45). Me limito a senalar que, si bien los momentos de oracion ritual (opus Dei) estan limitados en el tiempo, el horizonte de san Benito es la oracion continua del monje. Interesa tambien subrayar que para la RB el trabajo de los monjes se realiza siempre bajo la obediencia al abad y no esta pensado formalmente como una actividad con la que desarrollar directamente las estructuras de la sociedad civil (46). Se trata de un trabajo para y al servicio de la autonomia del monasterio, pues aunque evidentemente haya consecuencias en el entorno economico, social y cultural, la tendencia de las grandes abadias benedictinas es la de generar una poblacion que vive dentro o alrededor de las actividades del monasterio (47).

--Usos medievales y modernos de la expresion opus Dei

La historia de la expresion opus Dei a partir de los siglos VIII-IX es variada. Me limitare a senalar tres coordenadas esenciales.

a) El uso mas difundido esta en relacion con la tradicion benedictina. La tendencia sera la de reducir el sentido de la expresion al oficio divino, aunque otras acciones rituales como el lavatorio de los pies, procesiones, etc., puedan recibir la misma denominacion. Tres ejemplos pueden ser suficientes. El primero muestra el final del largo proceso que termino por identificar el opus Dei con el oficio divino. En 1927 la traduccion espanola del conocido diccionario de liturgia del jesuita Joseph Braun afirma: <<Opus Dei (opus divinum): La obra del servicio divino; antiguo nombre benedictino del oficio>> (48). El segundo ejemplo esta tomado del Ejercitatorio de la vida espiritual (Monserrat, 1500), del abad benedictino Garcia Jimenez (t 1510). El autor usa la expresion espanola obra de Dios para traducir la expresion latina opus Dei:
   Pues que asi es, que Dios ha elegido al religioso para que sea su
   ministro, y lo sirva y honrre, conviene que sepa, con mucha
   diligencia como le ha de servir y honrrar. Porque, segun dize el
   Gerson en sus Consideraciones, no hay cosa que asi primero y
   principalmente convenga al religioso como dignamente y con todo
   estudio conplir el servicio de Dios, conviene saber, las horas
   canonicas, que nuestro padre sanct Benito llama en su Regla obra de
   Dios (49).


El tercer ejemplo son los capitulos del libro Le Christ ideal du moine del beato Columbia Marmion O.S.B. (1858-1923), que tienen como titulo: Opus Dei. La obra del abad de Maredsous tuvo una difusion internacional (50). Por ejemplo, sabemos que durante los primeros anos cuarenta los miembros de la Obra lo usaron como lectura espiritual (51).

b) Los diferentes sentidos de la expresion que se habian desarrollado al margen de las tradiciones monasticas se mantuvieron en obras de caracter teologico. Autores como Sedulio Scoto (t 858) o Ruperto de Deutz (c. 10701129/30) usan la expresion relacionando la obra de la creacion y de la redencion (52). En el ambito de la reflexion cristologica, la expresion fue utilizada para articular la relacion entre las acciones humanas y divinas (p. ej., <<utrum christi passio sit opus dei uel iudaeorum>> (53)). Aparece tambien en referencia a la Iglesia (54).

Sin embargo, el contexto mas habitual recupera las intuiciones agustinianas sobre el pecado, la justificacion y las obras de la fe (55). Un ejemplo paradigmatico es el uso de la expresion en Lutero. En un texto de 1545, Lutero recuerda su conversion del ano 1521, cuando se encontraba en Wittenberg (la denominada Experiencia de la Torre o Turmerlebnis). En este importante documento autobiografico, en el que relata como descubrio el sentido de Rm 1,17, el opus Dei aparece como una expresion analoga para expresar la pasividad humana en el momento de la justificacion por la fe: <<opus Dei, id est, quod operatur in nobis Deus>> (56).

Lutero emplea la expresion opus Dei sobre todo cuando comenta a san Agustin y quiere subrayar la iniciativa divina en la justificacion del impio (57). Como era de esperar el desarrollo de los tratados sobre la gracia constituiran un sector especializado donde perdurara el uso de la expresion.

c) Un tercer contexto de uso moderno de la expresion es la formacion sacerdotal. La reduccion del campo semantico del opus Dei al ambito liturgico ira en paralelo a su clericalizacion. Ya en epoca medieval encontramos ejemplos de este proceso, como en los escritos de Dhuoda (c. 803-c. 843) o en las colecciones canonicas (58). Sin embargo la difusion de esta perspectiva se debe a la recepcion de los decretos del Concilio de Trento sobre la Eucaristia. En la sessio 22 el texto retoma la cita de Jer 48,10 para exhortar a la observancia de las normas rituales:
   Quanta cura adhibenda sit ut sacrosanctum missae sacrificium omni
   religionis cultu ac veneratione celebretur quivis facile existimare
   poterit qui cogitarit maledictum in sacris litteris eum vocari qui
   facit opus dei negligenter (59).


No es de extranar, por tanto, que la literatura moderna dedicada a la formacion sacerdotal--sobre todo a traves de los manuales para confesores--, la teologia de los sacramentos y el derecho liturgico recojan la expresion (60). En este contexto el opus Dei por excelencia es identificado con la celebracion eucaristica. La expresion servira para subrayar la instrumental i dad de la accion humana en el debate sobre la eficacia sacramental (61).

3. LA EXPRESION OPUS DEI EN LOS ESCRITOS DE SAN JOSEMARIA

En los textos por ahora publicados del fundador de la Obra no encontramos ninguna explicacion exhaustiva del significado de la expresion opus Dei. Por este motivo nos limitaremos a recoger los diversos sentidos con los que la emplea en las obras a disposicion.

El sentido mas evidente se refiere a la misma Obra de Dios en cuanto institucion. Se trata de una novedad en la historia de la expresion, pues en este caso no hace referencia al ser humano creado y redimido, ni a un estilo de vida cristiana caracterizado por una regla, o a una actividad concreta de esa regla. El referente ahora es un grupo concreto de miembros de la Iglesia, una institucion. En este contexto san Josemaria comenta la expresion subrayando la iniciativa divina: la Obra es de Dios, no de un hombre. Nace del deseo divino de intervenir en la historia de la Iglesia y del mundo a traves de instrumentos inadecuados que El asocia a su operar (62). La fragilidad de los medios humanos pone de manifiesto que no se trata de un querer o de una estrategia humana. El origen divino garantiza que, a pesar de todas las limitaciones y dificultades, Dios mismo la llevara a buen fin.

Un segundo sentido de la expresion subrayado por san Josemaria hace referencia a la santificacion del trabajo:
   Lo que he ensenado siempre--desde hace cuarenta anos--es que todo
   trabajo humano honesto, intelectual o manual, debe ser realizado
   por el cristiano con la mayor perfeccion humana (competencia
   profesional) y con perfeccion cristiana (por amor a la voluntad de
   Dios y en servicio de los hombres). Porque hecho asi, ese trabajo
   humano, por humilde e insignificante que parezca la tarea,
   contribuye a ordenar cristianamente las realidades temporales--a
   manifestar su dimension divina--y es asumido e integrado en la obra
   prodigiosa de la Creacion y de la Redencion del mundo: se eleva asi
   el trabajo al orden de la gracia, se santifica, se convierte en
   obra de Dios, operatio Dei, opus Dei (63).


Desde este punto de vista el interes del autor radica no tanto en senalar las diferencias entre el ambito de la creacion y de la gracia (como, p. ej., en san Agustin), sino en recalcar que cualquier trabajo honesto (incluidos aquellos que la tradicion monastica o eclesiastica de hecho miraban con recelo, p. ej., ciertas actividades economicas) puede manifestar la accion de Dios en la creacion y en la redencion. En numerosas ocasiones san Josemaria asocia la dimension redentiva del trabajo a los anos de trabajo de Jesus en Nazaret (64). Bajo esta perspectiva el opus Dei no se identifica tanto con el hombre creado o redimido en si, sino en su cooperacion con Dios en el ejercicio de la propia profesion al servicio de la sociedad civil.

Ademas de comportamientos y virtudes que la tradicion habia asociado al trabajo manual o intelectual realizado en Cristo (centralidad de la caridad, humildad, espiritu de servicio, perfeccion, etc.), san Josemaria subraya que el trabajo del que el habla es fruto del ejercicio de la propia secularidad. Es decir, la eleccion de un trabajo concreto esta formalmente caracterizado por la libertad y responsabilidad personales, y no por la obediencia a una disposicion del superior. Si bien ese trabajo se realiza con todas las dependencias y limitaciones propias de personas que viven en medio de relaciones familiares y profesionales, para Escriva el hecho de cada uno realice el trabajo al que se siente mas capacitado, y que sus circunstancias familiares y sociales le permiten, no es algo opuesto a la voluntad salvifica divina, sino justamente el lugar donde la libertad humana y divina se encuentran:
   El trabajo, que ha de acompanar la vida del hombre sobre la tierra
   (cfr. Gn 2,15), es para nosotros a la vez--y en grado maximo,
   porque a las exigencias naturales se unen otras claramente de orden
   sobrenatural--el punto de encuentro de nuestra voluntad con la
   voluntad salvadora de nuestro Padre celestial. Os digo una vez mas:
   el Senor nos ha llamado para que, permaneciendo cada uno en su
   propio estado de vida y en el ejercicio de su propia profesion u
   oficio, nos santifiquemos todos en el trabajo, santifiquemos el
   trabajo y santifiquemos con el trabajo. Es asi como ese trabajo
   humano que realizamos puede, con sobrada razon, considerarse opus
   Dei, operatio Dei, trabajo de Dios (65).


Un tercer ambito en el que san Josemaria usa la expresion opus Dei es la celebracion eucaristica. En este sentido se mueve en la amplia tradicion de los manuales de confesores y tratados asceticos modernos. Sin embargo, un elemento caracteristico sera subrayar la dimension de labor, trabajo de Dios. La experiencia vivida en 1966 durante una celebracion es decisiva:
   A mis sesenta y cinco anos, he hecho un descubrimiento maravilloso.
   Me encanta celebrar la Santa Misa, pero ayer me costo un trabajo
   tremendo. !Que esfuerzo! Vi que la Misa es verdaderamente Opus Dei,
   trabajo, como fue un trabajo para Jesucristo su primera Misa: la
   Cruz. Vi que el oficio del sacerdote, la celebracion de la Santa
   Misa, es un trabajo para confeccionar la Eucaristia; que se
   experimenta dolor, y alegria, y cansancio. Senti en mi carne el
   agotamiento de un trabajo divino [...] A mi nunca me ha costado
   tanto la celebracion del Santo Sacrificio como ese dia, cuando
   senti que tambien la Misa es Opus Dei. Me dio mucha alegria, pero
   me quede hecho migas (66).


Si la celebracion eucaristica es opus Dei y a ella se le atribuye el valor de centro y raiz de la vida espiritual, no sorprende que la expresion se dilate poco a poco hasta abarcar todas las actividades de la jornada en cuanto expresion, prolongacion o preparacion de la santa Misa. Desde esta perspectiva opus Dei pasa a significar toda la existencia cristiana eucaristizada y eucaristizante. En un texto de 1990, el primer sucesor de san Josemaria, el beato Alvaro del Portillo (1914-1994) explica el contenido del sentido amplio de la expresion:
   Durante cuarenta anos, dia tras dia, he sido testigo de su empeno
   por transformar cada jornada en un holocausto, en una prolongacion
   del Sacrificio del Altar. La Santa Misa era el centro de su heroica
   dedicacion al trabajo y la raiz que vivificaba su lucha interior,
   su vida de oracion y de penitencia. Gracias a esa union con el
   Sacrificio de Cristo, su actividad pastoral adquirio un valor
   santificador impresionante: verdaderamente, en cada una de sus
   jornadas, todo era operado Dei, Opus Dei, un autentico camino de
   oracion, de intimidad con Dios, de identificacion con Cristo en su
   entrega total para la salvacion del mundo (67).


De este modo retorna el sentido de opus Dei como vida de fe que habiamos encontrado en los primeros escritores cristianos. Advertimos igualmente algunos elementos de la tradicion monastica que concibe toda la vida como oracion continua, entendida como intimidad con Dios (contemplacion) a traves de la union purificadora con Cristo y como servicio a la mision salvifica de la Iglesia. Por lo que respecta al opus Dei como oracion ritual queda la referencia a la Eucaristia. No hay mencion, sin embrago, del oficio divino.

Llegados a este punto podemos preguntarnos cual seria el elemento mas caracteristico de la expresion opus Dei en Josemaria Escriva de Balaguer. En mi opinion, aparte del caso mas evidente referido a la institucion que lleva ese nombre, la novedad no se encuentra en dar a Dios la prioridad en el obrar del cristiano, ni en la posibilidad de transformar las ocupaciones materiales o intelectuales en un acto sacerdotal de oracion no ritual-, tampoco consiste en la prioridad absoluta de la contemplacion y de la caridad respecto a la cantidad de trabajo realizado o en la necesidad de perfeccion humana en el trabajo que se hace por Dios. Ni siquiera el elemento novedoso radica en la derivacion de la oracion continua a lo largo de la jornada a partir de la celebracion ritual--sobre todo la Eucaristia-, ni en la comprension de la accion humana como instrumento del obrar divino. Caracteristico y original de san Josemaria es hacer un uso secular de la expresion opus Dei, junto con un modo concreto--que no es el unico--de ponerlo en practica, es decir, una institucion en la Iglesia. Desde este centro san Josemaria retoma elementos comunes de la tradicion eclesial interpretados a la luz del carisma recibido.

4. CONCLUSION

La finalidad de este articulo no era explicitar el sentido preciso con el que san Josemaria uso la formulacion opus Dei ya en 1930. Tampoco buscaba determinar en que medida conocia la milenaria historia de la expresion. Desde este punto de vista es suficiente saber que san Josemaria cultivo su formacion teologica a lo largo de su vida y que estuvo en contacto con la tradicion benedictina a traves de multiples amistades.

El objetivo prefijado era poner el uso que san Josemaria hizo de esta expresion a la luz de la tradicion que le precede. Como cualquier expresion teologica tecnica, la formulacion opus Dei ha adquirido un campo semantico propio gracias a los distintos autores que la han usado a lo largo de la historia. A partir de este patrimonio comun es posible contrastar el modo particular con el que un especifico autor la emplea. En nuestro caso, autores como Orsiesi, san Agustin, san Benito o Lutero han acudido a la expresion opus Dei para subrayar distintos aspectos del misterio cristiano. En esta misma linea de continuidad y discontinuidad se situa la traduccion latina de la Obra de Dios por parte de san Josemaria. Por ello es oportuno preguntarse en que modo los distintos campos semanticos desarrollados en la tradicion entran en contacto, solapandose a veces, distinguiendose en otras.

La principal discontinuidad es doble. Consiste en aplicar la expresion a una institucion concreta y en subrayar su secularidad. Al mismo tiempo encontramos tres dimensiones que se presentan con una cierta continuidad: la articulacion entre la iniciativa divina y la cooperacion humana; la centralidad del trabajo, y, por ultimo, el primado de la oracion en la vida de los miembros de la Obra, llamados a ser contemplativos en medio del mundo.

No sorprende, por tanto, si en el comentario que el beato Alvaro del Portillo hizo al texto del 9 de diciembre de 1930, citado al inicio de este articulo, se lee:
   En otras ocasiones el Padre nos ha explicado que cuando oyo al
   Padre Sanchez hablar de la Obra de Dios, unio este nombre a la
   esencia de la Obra, de santificar el trabajo, convirtiendolo en
   oracion. Y con esta nueva interpretacion ya no le parecio la
   denominacion Obra de Dios como algo presuntuoso, sino perfectamente
   logico; y considero ademas como un mandato divino--tal como lo
   escribio aqui--que la llamara asi: Obra de Dios, Opus Dei (68).


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(1) <<Opus Dei, Voir Office Divin, supra>>, DERVILLE A. et al. (eds.), Dictionnaire de spiritualite ascetique et mystique doctrine et histoire, vol. XI, Paris: Beauchesne, 1982, 830.

(2) Catholicisme: hier, aujourd'hui, demain. Encyclopedie publiee sous le patronage de llnstitut catholique de i Lillepar G. Mathon et G.-H. Baudry, vol. X, Paris: Letouzey et Ane, 1985, 109.

(3) Vease, p. ej, STEIGLEDER, K, <<Opus Dei>>, en Theologische Realenzyklopadie, vol. XXV, BerlinNew York: De Gruyter, 1995, 302-304; Garhammer, E, <<Opus Dei>>, en Lexikon fur Theologie und Kirche, vol. VII, 3a ed, Freiburg-Basel-Rom-Wien: Herder, 1998, 1079 (voz nueva de la tercera edicion); WALSH, M. J, <<Opus Dei>>, en The Cambridge Dictionary of Christianity, New York: Cambridge University Press, 2010, 888-889.

(4) Para una contextualizacion historica de los primeros anos del Opus Dei, cfr. GONZALEZ GULLON, J. L, D YA. La Academia y Residencia en la historia del Opus Dei (1933-1939), Madrid: Rialp, 2016,'

(5) PEREIRA, R., <<Sanchez Ruiz, Valentin Maria>>, en ILLANES, J. L. (coord.), Diccionario de san Josemaria Escriva de Balaguer, Burgos: Monte Carmelo-Instituto Historico San Josemaria Escriva, 2013, 1108-1109.

(6) Apuntes intimos, n. 126 (9-XII-1930), en VAZQUEZ DE PRADA, A., El Fundador del Opus Dei, vol. I, Madrid: Rialp, 1997, 334. Anos mas tarde, en 1948, san Josemaria vuelve sobre este mismo episodio del modo siguiente: <<Pero volvamos al nombre de nuestra Obra. Un dia fui a charlar con el P. Sanchez, en un locutorio de la residencia de la Flor. Le hable de mis cosas personales (solo le hablaba de la Obra en cuanto tema relacion con mi alma), y el buen padre Sanchez al final me pregunto: "?como va esa Obra de Dios?" Ya en la calle, comence a pensar: "Obra de Dios. !Opus Dei! Opus, operario ..., trabajo de Dios. !Este es el nombre que buscaba!". Y en lo sucesivo se llamo siempre Opus Dei>>, Apuntes intimos, n. 1868 (14-VI-1948), en VAZQUEZ DE PRADA, A, El Fundador del Opus Dei I, 332-333.

(7) Es significativo que en la peticion de aprobacion como Pia union del 14-11-1941, san Josemaria usa se tres veces la expresion gramaticalmente incorrecta <<la Opus Dei>>: <<SUPLICA se digne dar canonica aprobacion a la "Opus Dei">>, <<[...] por los que se rige la "Opus Dei">>, <<[...] los Reglamen tos de la "Opus Dei">>, cfr. Archivo General de la Prelatura del Opus Dei, Roma, Seccion Juridica, 11715075/2, en DE FUENMAYOR, A., GOMEZ-IGLESIAS, V e Illanes, J. L., El itinerario juridico del Opus Dei. Historia y defensa de un carisma, 2a ed., Pamplona: Eunsa, 1989, 727. La historia de la redaccion de este documento (cfr. ibid., 107, nota n. 17) muestra que no se trata de una equivocacion. Estamos, mas bien, ante un proceso normal de adaptacion de una formulacion originaria a una version latina oficial. En los documentos posteriores no he encontrado otra variante de este tipo.

(8) <<Estos dias estamos sacando copias de las Preces ab Operis Dei sociis recitandae. Las aprobo mi confesor. Se ve que el Senor, porque asi ha de ser en la entrana su Obra, ha querido que comience por la oracion. Orar va a ser el primer acto oficial de los sujetos de la O. de D.>>, Apuntes intimos, n. 128 (10-XII-1930), en VAZQUEZ DE PRADA, A., El Fundador del Opus Dei I, 368.

(9) Sobre la importancia de dom Antonio Coelho, cfr. COSTA, B., Movimento litiirgico em Portugal. D. Antonio Coelho, o protagonista, Singeverga: Edicoes Ora & Labora, 2009.

(10) Sobre la correspondencia entre san Josemaria y el liturgista P. German Prado, cfr. ESCRIVA DE BALAGUER, J, Camino. Edicion critico-historica preparada por Pedro Rodriguez, Madrid-Roma: Istituto Storico San Josemaria Escriva-Rialp, 2004, 823-824. Vease tambien: MORAL, T, <<La obra liturgica del Padre German Prado, O.S.B. (1891-1974)>>, Ephemerides Liturgicae 90 (1976) 212-218.

(11) A peticion de san Josemaria, el P. Justo Perez de Urbel se encargo de las clases de Liturgia como miembro del claustro academico del Centro de Estudios Eclesiasticos de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, cfr. REQUENA, F, <<El claustro academico del Centro de Estudios Eclesiasticos de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz: los profesores de Teologia del beato Alvaro del Portillo>>, Studia et Documenta. Rivista dell'Istituto Storico San Josemaria Escrivd9 (2015) 13-55,23-41. Es interesante recordar que el P Justo Perez de Urbel estaba en contacto con la actividad cientifica del p. Antonio Coelho. No solo habian participado en el Congresso Liturgico Nacional Romano-Bracarense (1928), sino que Perez de Urbel publico en los primeros numeros de la revista promovida por Coelho, cfr. PEREZ DE URBEL, J, <<La liturgia de los fragmentos bracarenses>>, Opus Dei 3 (1928-1929) 319-327.

(12) Cfr. CAPUCCI, A, <<San Josemaria e il beato Ildefonso Schuster (1948-1954)>>, Studia et Documenta. Rivista dell'Istituto Storico San Josemaria Escriva 4 (2010) 215-254. Para una presentacion del interes de san Josemaria por el movimiento liturgico, vease GUTIERREZ MARTIN, J. L, <<Vida liturgica en Camino (1932-1939). San Josemaria Escriva y el movimento liturgico>>, en VILLAR, J. R. (ed.), Communio et sacramentum. En el 70 cumpleanos del Prof. Dr. Pedro Rodriguez, Pamplona: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Navarra, 2003, 430-431.

(13) ESCRIVA DE BALAGUER, J., La Abadesa de las Huelgas. Edicion critico-historica preparada por Maria Blanco y Maria del Mar Martin, Madrid: Rialp, 2016.

(14) Cfr. TERTULLIANUS, De cultu feminarum, 2, 5, 4: CCSL 1, 358; De anima 43, 7: CCSL 2, 846.

(15) <<Opus dei etiam per hominem fieri potest in salutem animae, a deo tamen>>. TERTULLIANUS, Aduersus Marcionem I, 14, 2: CCSL 1, 455.

(16) <<Opus Dei est omne quod nascitur, diaboli quodcumque mutatur>>. CYPRIANUS CARTHAGINENSIS, De habitu uirginum, 15: CSEL 3/1, 198.

(17) <<Quod si qui adulterat opus dei, graue crimen admittit. Graue est enim crimen ut putes quod melius te homo pingat quam deus>>. AMBROSIUS MEDIOLANENSIS, Exameron, VI, 8, 47: CSEL 32/1, 238.

(18) <<Nihil enim medium est inter opus dei atque praeceptum, quia in praecepto est opus>>. AMBROSIUS MEDIOLANENSIS, Expositio euangeliisecundum Lucam, V, 3: CCSL 14, 136.

(19) AMBROSIUS MEDIOLANENSIS, Expositio psalmi cxuiii, II, 21, 2: CSEL 62,32.

(20) EUSEBIUS CAESARIENSIS, Historia ecclesiastica, VI, 3, 6: Akademie 1999, 527.

(21) <<Ergo iohannes per omnia uoluntatem dei fecit, quia propter opus dei et natus est et defunctus>>. MAXIMUS TAURINENSIS, Collectio sermonum antiqua nonnullis sermonibus extrauaeantibus adiectis Sermo V,2:CCSL23, 17.

(22) CHROMATIUS AQUILEIENSIS, Sermones, Sermo XXXV 2: CCSL 9A, 159.

(23) <<Proprium enim et peculiare opus dei est hominem a morte, uirtute propria, reuocare [...] Filius uero dei, ut dominus omnis uirtutis et deus unuersitatis, potestate propria iubet animas in corpore reuocari>>. CHROMATIUS AQUILEIENSIS, Tractatus in Matthaeum, Tractatus XLVII: CCSL 9A 431.

(24) AUGUSTINUS, De Genisi ad literam libri duodecim, I, 10, 21: NBA 9/2, 32; Epistula 202A, 7, 15: NBA 23, 436. En otras ocasiones se trata de todo el ser humano y no solo del alma, p. ej., Enarrationes in Psalmos, Psalmus 144, 7: NBA 28, 696.

(25) AUGUSTINUS, In Iohannis euangelium tractatus 12, 13: nba 24, 294.

(26) <<Ubi tamen euidens opus dei est uitiata et cessante natura, ibi euidentius intellegitur gratia>>. AUGUSTINUS, De chutate Dei 16, 26.2: NBA 5/2, 520.

(27) AUGUSTINUS, Sermones, Sermo 169, 11, 13: PL 38, 923.

(28) AUGUSTINUS, Sermo 19d [= 130A] 3, en dolbeau, f, Augustin d'Hippone, Vingt-six sermons au peuple d'Afrique, Paris: Institut d'etudes augustinienes, 1996, 157.

(29) AUGUSTINUS, Sermo 19D [= 130A] 3, 158.

(30) Cfr. AUGUSTINUS, Quaestionum in heptateuchum libri septem, Quest. Exodi questio 166, Quest. Deuteronomii 15, 2: CCSL 33, 284.

(31) HIERONYMUS, Tractatus lix in psalmos, Psalmus 107, 29-33: CCSL 78, 202.

(32) <<Itaque, fratres charissimi, qui coenobiorum vitam et praecepta sectamini, state in arrepto semel proposito, et implete opus Dei, ut Pater, qui primus instituit coenobia gaudens pro nobis loquatur ad Dominum: Sicut tradidi eis, sic vivunt>>. ORSIESIUS ABBAS TABENNENSIS, Doctrina de institutione monachorum, 12: PL 103, 457.

(33) CASSIANUS, De institutis coenobiorum et de octo principalium vitiorum remediis libri xii, IV, 3 3: CSEL 17,71.

(34) <<Istud ergo est mirabile opus Dei, hominem carneum, carnales affectus in carne positum respuisse, et in tanta rerum atque incursuum varietate unum tenere animi statum, atque immobilem in omni accidentium permutatione durare>>. Cassianus, Collationes xxiii, Conlatio XII, 13, 2: CSEL 13, 357.

(35) HAUSHERR, I, <<Opus Dei>>, Orientalia Christiana Periodica 13 (1947) 195-218. Existe una tr. ingl. en Monastic Studies 11 (1975) 181-204.

(36) HAUSHERR, I., <<Opus Dei >>, 208.

(37) Cfr. 7,63; 22,6.8; 43, tit.; 43,3.10; 47,1; 50,3; 52,2; 58,7; 67.2.3. Cito segun la edicion de HOLZHERR, G. (ed.), Die Benediktsregel. Eine Anleitung zu christlichetn Leben. Der vollstandige Text der Regei, T ed., Freiburg: Saint-Paul, 2007.

(38) Cfr. Basili Regula, Interrogado VII, 12, en The Rule of St Basil in Latin and English: A Revised Critical Edition, tr. A. M. Silvas, Collegeville MN: Liturgical Press, 2012, 90.

(39) Por ejemplo: <<quomodo debeant fratres in itinere opus dei complere>>. Regula Magistri, cap. 56SChr 105-106, 262-266.

(40) Cfr. CAESARIUS ARELATENSIS, Semio 238, 4: CCSL 104, 952.

(41) Cfr. PUZICHA, M. (ed.), Quellen und Texte zur Benediktusregel, St. Ottilien: Eos, 2007, 370-371.

(42) <<Christo nihil omnino praeponere>>. CYPRIANUS CARTHAGINENSIS, De dominica oratione, 15: CCSL 3A 99.

(43) En la Regula la expresion nihil praeponere aparece en tres contextos: 1) en relacion a Cristo (4.21; 5.2; 52,11); 2) al opus Dei (43.3); 3) al imperio abbatis (71,3). Como senala HAUSHERR, I, <<Opus Dei>>, 217, la relacion con Cristo es el fundamento de las otras dos.

(44) Vease, p. ej. Die Benediktsregel, Interrogado II, 76-93.

(45) Entre la abundante bibliografia, vease p. ej.: DEDLER, H, <<Vom Sinn der Arbeit nach der Regei des hi. Benedikt>>, en BRECHTER, H. S. (ed.), Benedictus, der Vater des Abendlandes, 547-1941. Weihegabe der Erzabtei St. Ottilien zum 1400ten Todesjahr, Munchen: Schnell & Steiner, 1947, 103-118; BOYCE, R, <<Arbeit und Gebet ais bestandige Suche nach Gott>>, Erbe undAuftrag 57 (1981) 171-190; DESPREZ, V, <<San Benito y las reglas monasticas de su tiempo. Oracion, relaciones fraternas, trabajo>>, Nova et Vetera 10 (1980) 229-243.

(46) San Benito escribe en un contexto cultural donde el trabajo (servil) es considerado incompatible con las actividades de los ciudadanos libres. Labor hace referencia al trabajo cotidiano del monje (p. ej. 39,6; 40,5), y es considerado como una realidad distinta de la oracion (cfr. 50,3). En algunas ocasiones labor tiene la connotacion de algo realizado con esfuerzo (p. ej. 7,68) o que contraria (p. ej. 35,13). En este sentido ya san Basilio pensaba que un signo de vocacion era la disponibilidad a realizar trabajos y servicios humildes, cfr. Die Benediktsregel, 343.

(47) Sobre la historia de la arquitectura de inspiracion benedictina, vease CASSANELLI, R. y LOPEZ-TELLO GARCIA, E. (eds.), Benedetto: l'eredita artistica, Milano: Jaca Book, 2007.

(48) BRAUN, J., <<Opus Dei (opus divinum)>>, en Diccionario manual de liturgia, tr. B. Avila, Madrid: Voluntad, 1927,293 (tit. orig.: Liturgisches Handlexikon, 2a ed., Regensburg: J. Kosel & F. Pustet, 1924).

(49) GARCIA JIMENEZ DE CISNEROS, Obras completas, vol. II, ed. C. Baraut, [Montserrat]: Abadia de Montserrat, 1965, 6-7. Para la difusion del Ejercitatorio, cfr. CANTERA MONTENEGRO, S., <<Opus Dei y Devotio Moderna. El directorio de las Horas Canonicas de Garcia Jimenez de Cisneros, O.S.B.>>, Studies in Spirituality 16 (2006) 165-180. Este ejemplo es interesante porque, poruna parte, sabemos que san Josemaria tema una copia de la edicion de 1912 en su biblioteca en Roma, cfr. GIL SAENZ, J., La biblioteca de trabajo de san Josemaria Escriva de Balaguer en Roma, Roma: Edusc, 2015, 319. Por otra parte, la editorial Rialp (col. Nebli, Clasicos de espiritualidad) hizo en 1957 una edicion con un prologo de Jose Maria Casciaro.

(50) Dom R. Grau hizo una primera traduccion en 1924 (Jesucrist ideal del monjo: conferencies espirituais sobre la vida monastica i religiosa, [Montserrat]: Abadia de Montserrat, 1924-1925). Mas conocida sera la version de dom Mauro Diaz Perez, Barcelona: Editorial Liturgica Espanola, 1956.

(51) Agradezco la confirmacion de este dato a don Fernando Valenciano (1923-), con quien he podido conversar en Roma en septiembre de 2017.

(52) Cfr. SEDULIUS SCOTUS, In argumentam euangeliisecundum Lucam, [s.n.]: PL 103, 289; RUPERTUS TUITIENSIS, In Genesim II, 1.S76: CCCM 21, 199.

(53) Vease, p. ej.: <<passio ergo christi et opus iudaeorum dicitur, quia ex actibus eorum prouenit; et opus dei, quia eo auctore, id est uolente, fuit>>. PETRUS LOMBARDUS, Sententiae in iv libris distinctae, lib. 3, dist. 20, cap. 6, par. 1, in Sententiae in iv libris distinctae, vol. II, Grottaferrata: Collegii S. Bonaventurae ad claras aquas, 1981, 129.

(54) Cfr. THOMAS DE CHOBHAM, Summa de conmendatione et extirpatione uirtutum I, 1. 913-915: CCCM 82B, 29.

(55) Cfr. BALDUINUS DE FORDA [Balduinus Cantuariensis], Tractatus de sacramento altaris II, 3: SChr 93, 248.

(56) <<Donee miserente Deo meditabundus dies et noctes connexionem verborum attenderem, nempe: Iustitia Dei revelatur in illo, sicut scriptum est: Iustus ex fide vivit, ibi iustitiam Dei coepi intellegere earn, qua iustus dono Dei vivi, nempe ex fide, et esse hanc sententiam, revelari per euangelium iustitiam Dei, scilicet passivam, qua nos Deus misericors iustificat per fidem, sicut scriptum est: Iustus ex fide vivit. Hie me prorsus renatum esse sensi, et apertis portis in ipsam paradisum intrasse. Ibi continuo alia mihi facies totius scripturae apparuit. Discurrebam deinde per scripturas, ut habebat memoria, et colligebam etiam in aliis vocabulis analogiam, ut opus Dei, id est, quod operator in nobis Deus, virtus Dei, qua nos potentes facit, sapientia Dei, qua nos sapientes facit, fortitudo Dei, salus Dei, gloria Dei>>. WA 54, 186, 3-13.

(57) Cfr. LOPES PEREIRA, J., Augustine of Hippo and Martin Luther on Original Sin and Justification of the Sinner, Gottingen: Vandenhoeck & Ruprecht 2013, 457. Vease tambien HERMS, E., <<Opus Dei gratiae: cooperatio Dei et hominum: Luthers Darstellung seiner Rechtfertigungslehre in De servo arbitrio>>, Lutherjahrbuch 78 (2011) 61-135.

(58) DHUODA, Liber manualis quem ad filium suum transmisit Wilhelmum, III, 11, 25: SChr 225bis,

(59) 186; Penitentiale Oxoniense II, 1.74-76, en Paenitentialia minora Franciae et ltaliae: CCSL 156, 184 Concilium Tridentinum (1545-1563), Sessio 22, Decretum de observandis et vitandis in cel'ebratione missarum, en Alberigo, J. et al. (eds.), Conciliorum Oecumenicorum Decreta, Bologna: Istituto per le scienze religiose, 1973, 736-737, 736.

(60) Como un ejemplo del uso de la expresion en un manual para la formacion del clero, lease: <<ce sacrifice est appelle par excellence, l'oeuvre de Dieu; Opus Dei, parce qu'il ne se peut ofirir qu'a luy, & qu'il doit estre celebre d'une maniere toute divine>>. SEGNERI, P, Uinstruction du confesseur, ou La methodepratique du confessional, Paris: Robert Pepie, 1696, 152; ALPHONSUS M. DE LIGORIO, Homo apostolicus instructus in sua vocatione ad audiendas confessiones sive praxis et instructio confessariorum, vol. II, XV 85, Bassano: Remondini, 1845, 53.

(61) Como ejemplo de uso actual de la expresion en este contexto, vease la propuesta muy personal de AGAMBEN, G., Opus Dei. Archeologia deWujficio, Torino: Bollati Boringhieri, 2012.

(62) Entre los multiples textos que se podrian recordar, lease: <<La Obra de Dios no la ha imaginado un hombre, para resolver la situacion lamentable de la Iglesia en Espana desde 1931. Hace muchos anos que el Senor la inspiraba a un instrumento inepto y sordo, que la vio por vez primera el dia de los Santos Angeles Custodios, dos de octubre de mil novecientos veintiocho>>. Instruccion, 19-III-1934, nn. 6-7, en DE FUENMAYOR, A., GOMEZ-IGLESIAS, V. e ILLANES, J. L, El itinerario juridico, 55.

(63) Entrevista con Mons. Escriva de Balaguer. Entrevista realizada por Pedro Rodriguez, Palabra (Madrid), octubre 1967, en Conversaciones con Monsenor Escriva de Balaguer, edicion critico-historica preparada bajo la direccion de Jose Luis Illanes, Madrid: Rialp, 2012, n. 10a, 171.

(64) Cfr. Conversaciones con Monsenor Escriva de Balaguer, n. 10b, 172.

(65) ESCRIVA DE BALAGUER, J., Carta 11-III-1940, n. 13, en Illanes, J. L., La santificacion del trabajo, 10, Madrid: Palabra, 2001, 125-126.

(66) El texto corresponde a dos relatos personales de los dias 24-X-1966 y 9-XI-1966, recogidos en AGP, P01,1-1990, 69-70 y publicados en ARANDA, A, El bullir de la sangre de Cristo: estudio sobre el cristoeentrismo del beato, Madrid: Rialp, 2000, 125-126.

(67) DEL PORTILLO, A., <<Sacerdotes para una nueva evangelizacion>>, en MATEO-SECO, L. F. (ed.), La formacion de los sacerdotes en las circunstancias actuales (XI Simposio Internacional de Teologia de la Universidad de Navarra), Pamplona: Eunsa, 1990, 995.

(68) El texto se encuentra en Apuntes intimos, n. 126 (9-XIM930), nota 146, en VAZQUEZ DE PRADA, A., El Fundador del Opus Dei I, 334. Cursivas nuestras.

Juan REGO BARCENA

Pontificia Universita delia Santa Croce. Facolta di Teologia

Roma. Italia

ID ORCID 0000-0001--8059-7289

rego@pusc.it

RECIBIDO: 7 DE MARZO DE 2018 / ACEPTADO: 15 DEJUNIO DE 2018

DOI 10.15581/006.50.3.611-635
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Author:Rego Barcena, Juan
Publication:Scripta Theologica
Article Type:Ensayo
Date:Dec 1, 2018
Words:11377
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