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La Imprenta de Martin Biedma (1872-1910).

En el primer Censo Argentino (1869), el joven Martin Biedma se registra como "dependiente". (1) Pero no pasara mucho tiempo para que se convirtiera en dueno de un taller de impresion que habra de ser de los mas importantes entre el ultimo cuarto del siglo XIX y los anos del Centenario. En 1872, Biedma funda su establecimiento bajo el nombre de "Imprenta Rural", y ya en 1875 empieza a utilizar su nombre propio para denominarlo. (2)

El desarrollo de los primeros anos de la imprenta de Biedma se dio en un momento de auge de la industria del libro en Buenos Aires: para mediados de la decada de 1870, en la ciudad habia empresas del sector afincadas hacia mas de una decada--como la Imprenta Coni, la Imprenta y Libreria de Mayo de Carlos Casavalle, o Guillermo Kraft--que ya habian logrado hacerse de un nombre y de una tradicion; tambien habia crecido el numero de imprentas emergentes en general y la cantidad de librerias, cuyo numero se multiplicaria exponencialmente hacia la decada del 80. (3) En este proceso, la preocupacion por incorporar avances tecnicos a los talleres de imprenta se habia extendido, y las mejoras se aplicaban tanto a las maquinarias como a los diferentes objetos que se utilizaban en el proceso de impresion, desde los tipos moviles hasta los diferentes utensilios tecnicos que completaban la realizacion de los trabajos. En este sentido, la Fundicion Nacional de Tipos de Imprenta, establecida por Angel Estrada en 1871, se habia convertido en el principal proveedor de productos de calidad para imprentas, y se sumaba a la tarea que estaba realizando Jose Alejandro Bernheim, quien en 1865 habia instalado su taller de litografia y fundicion de tipos en Buenos Aires (Garone Gravier y Ares, 2014: 121). Estrada, que importaba y vendia maquinas impresoras de ultimo modelo de Francia, Alemania e Inglaterra, tambien comercializaba tipos de metal fabricados por su propia empresa siguiendo los estandares de las fundiciones europeas, lo que significo un progreso importante para la industria tipografica nacional, dado que si bien sus tipos no tenian la excelencia de los importados de Francia, eran de todos modos muy buenos y permitian abastecer de manera mas economica gran parte del mercado local, donde la produccion de libros de lujo no era tan comun.

Las mismas preocupaciones tenia Martin Biedma. Sus talleres de impresion, ubicados, en su inicio, en Belgrano 101, y trasladados luego a un amplio terreno de varios lotes sobre la misma calle (la numeracion iba del 133 al 139, segun se indica en los pies de imprenta de sus obras), eran de los mas modernos y mejor equipados de Buenos Aires. De hecho, por la cronica de la visita a la Fundicion Nacional de Tipos de Imprenta que Estanislao Zeballos publica en los Anales de la Sociedad Cientifica Argentina, sabemos que en 1876 la imprenta de Biedma era la unica en el pais que tenia y utilizaba la "maquina prusiana", que alli se describe como una de las mas novedosas. Alemana y de ultima generacion, era valorada porque tenia sus piezas y detalles muy pulidos, y contaba con una mesa de correccion que permitia realizar con mayor facilidad ajustes y modificaciones en la composicion tipografica en caso de que hubiera errores. Ademas, por su metodo de distribucion de tinta, que en lugar de estar colocada en una mesa se aplicaba en un cilindro en paralelo al tambor de impresion, el carro recorria una distancia menor y se obtenian mas ejemplares impresos por hora que con cualquier otro aparato (Zeballos, 1876). Seguramente Biedma estaba al tanto de las novedades, y es muy probable que esta maquina, asi como la mayoria de las que usaban las imprentas portenas y de la campana bonaerense, haya salido de los depositos de la Fundicion Nacional, que lideraba el mercado como importadora, fabricante y distribuidora. Como una de las hermanas mayores de Biedma, Tomasa, estaba casada con Angel Estrada, no seria raro que el conocimiento, la eleccion y adquisicion del equipamiento para su taller, ademas de estar dados por el oficio compartido, tuvieran relacion con ese vinculo familiar.

En 1879, un articulo publicado en El Industrial--organo de difusion del Club Industrial Argentino, del cual Biedma era miembro--menciona las varias maquinas de las que el imprentero era propietario: una Marinoni de gran tamano y dos prusianas (una grande, otra mediana) que funcionaban con motor de vapor. Tambien contaba, entre otros objetos, con una maquina de perforar, una guillotina de gran escala y dos maquinas de prensar (citado por Ugarteche 1929: 376).

El buen equipamiento del taller y la calificacion de los operarios produjeron obras reconocidas por su calidad a muy poco de establecida la imprenta. En efecto, la participacion de Biedma en la "Segunda Exposicion de la Sociedad Cientifica Argentina", realizada en el Teatro Colon en julio de 1876, en la que se exhibieron diferentes objetos y elementos de distintas ramas de la industria para ser evaluados y premiados por un jurado de especialistas, es una muestra temprana de la aprobacion con que fueron recibidas sus ediciones. En la seccion que incluia el rubro "Tipografia", dividido en "productos de fundicion" y "productos de imprenta", se presentaron Angel Estrada y su Fundicion Nacional de Tipos para el primero, y las imprentas de La Tribuna, Pablo E. Coni, Le Courrier de la Plata, Carlos Casavalle y Martin Biedma para el segundo. La nomina de quienes obtuvieron las medallas de premiacion ofrece un panorama de cuales eran, en ese momento, las empresas mas valoradas entre las dedicadas a la impresion: en su area--y en este caso previsiblemente, no solo por la destacable calidad de sus productos de fundicion, sino porque era el unico que se habia postulado--Angel Estrada obtuvo el premio por la coleccion de tipos y vinetas producidos en su taller; en la categoria "productos de imprenta", en cambio, la competencia era importante, ya que los impresores Coni y Casavalle tenian trayectoria y visibilidad considerables. Hijo de librero, y tipografo graduado en Paris, Coni habia contribuido desde su llegada al Rio de la Plata a la transformacion del oficio. Las obras producidas en el taller de su imprenta, fundada en Buenos Aires en 1863, se distinguian por estar compuestas de acuerdo con las tecnicas editoriales mas modernas. Coni habia traido tipografos formados, como el, en la escuela de graficos de Paris, con la preocupacion de que sus productos estuvieran de acuerdo con las "reglas del arte" propuestas en los manuales de tipografia mas reputados, como el de Bodoni, quien habia revolucionado, hacia el siglo XVIII, la practica de la tipografia (Grondona 1990: 36). Carlos Casavalle, impresor, librero, bibliofilo coleccionista y editor, en un sentido del termino mas cercano al actual, colaboro activamente en ciertos proyectos editoriales definidos por sus relaciones con los principales letrados de la epoca, de quienes publicaria sus obras: asi, durante la primera etapa de su establecimiento imprime las poesias de Bartolome Mitre, Rimas, en 1854, y dos decadas mas tarde su Historia de Belgrano, que seria, de acuerdo con Buonocore (1974: 57), el mayor exito comercial de la libreria; entre 1870 y 1874 edito junto con Juan Maria Gutierrez las Obras Completas de Esteban Echeverria, que pese a no haber tenido exito comercial adquiririan una importancia simbolica fundamental como parte de un proyecto de rescate y ordenamiento del pasado literario y cultural nacional, que los motivaba. Casavalle tambien publicaria, entre 1871 y 1877, la Revista del Rio de la Plata, dirigida por Andres Lamas, Vicente Fidel Lopez y Juan Maria Gutierrez, y la Historia de la Republica Argentina de Vicente Fidel Lopez, en diez volumenes, entre 1883 y 1893.

La exposicion de la Sociedad Cientifica Argentina ponia el foco en la confeccion material de las obras presentadas, entre las que fueron destacadas las producidas por tres imprentas: "Las imprentas de los senores Coni, Casavalle y Biedma han presentado una extensa variedad de productos notables, que han dejado fuera de toda competencia a las restantes", se indica en el fallo del jurado (Candioti 1890: 407). Finalmente, el veredicto otorgaria a Biedma la medalla de oro, a Coni la de plata, y a Carlos Casavalle una mencion honorifica, en una votacion cuyo criterio habia sido evaluar la "elegancia, claridad y belleza de la impresion".

De este modo, a poco de comenzar su proyecto, Biedma es reconocido ente los impresores mas importantes de la ciudad de Buenos Aires, y sus cuidadas impresiones le valdran mas premios: en enero de 1877 participara de la exposicion de manufacturas argentinas organizada por el para entonces recientemente fundado Club Industrial Argentino y obtendra, junto con las imprentas de Coni y La Republica, el primer premio en la categoria "tipografia"; en la misma ocasion, el gobierno nacional le otorgara una medalla de plata por sus impresiones; un ano despues recibira de la Universidad de Buenos Aires el "Premio al merito".

Es de notar, para este periodo, que en 1878 Biedma publica Las neurosis de los hombres celebres, de Jose Maria Ramos Mejia, y las Miscelaneas de Juana Manuela Gorriti, cuyos disenos de portada exhiben una considerable variedad tipografica.

Ademas de realizar impresiones de muy buena calidad, Biedma publicaba gran cantidad y diversidad de obras. Del analisis de las publicaciones consignadas en el Anuario Bibliografico de la Republica Argentina de Alberto Navarro Viola--verdadero termometro de las publicaciones del momento, que nos permite conocer el tipo y la cantidad de obras que producia la Imprenta Biedma- podemos concluir que, junto con el de Pablo E. Coni, el suyo fue uno de los establecimientos que mas publico entre 1879 y 1887, con un promedio de setenta producciones anuales los primeros cuatro anos, y luego unas cien por ano aproximadamente.

Gran parte de las obras publicadas por Biedma eran tesis presentadas en la Facultad de Medicina o en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. Tambien imprimio, desde 1882, los programas de materias del Colegio Nacional de Buenos Aires, y textos de la administracion estatal, como los movimientos de caja de municipios y partidos de la provincia de Buenos Aires y documentos del Consejo General de Educacion.

En la publicacion de este tipo de escritos, que conformaban un porcentaje importante del total lanzado por las grandes imprentas portenas, Sergio Pastormerlo encuentra una de las caracteristicas del mundo editorial de la epoca: senala que mientras unas pocas empresas, como las de Biedma y Coni, concentraban la produccion de gran parte de estos textos (englobados bajo los rotulos de "derecho", "administracion", "pedagogia" y "medicina"), la publicacion de obras literarias, por el contrario, se encontraba mucho mas dispersa, dado que "muchos editaban textos literarios, y cada uno editaba pocos" (2006: 10).

Entre las obras impresas en los talleres de Biedma en la decada del ochenta no predomina la literatura, pero es un hito la publicacion de la primera edicion de Potpourri- Silbidos de un vago, en octubre de 1882, en un volumen en 8 de 409 paginas. (4) La novela de Cambaceres, publicada inicialmente como anonima, fue un exito de ventas que en pocos dias agoto su primera tirada, por lo que debio lanzarse inmediatamente una segunda, esta vez distribuida por la Libreria Europea de Luis Jacobsen. (5) Si bien Biedma imprimiria otras novelas importantes, como Fruto Vedado, de Paul Groussac, en una edicion de lujo de la que se tiraron solo 15 ejemplares, o La gran Aldea de Lucio V. Lopez, ambas en 1884, la repercusion que tendrian no se equipararia con la de la novela de Cambaceres, que se convirtio en un verdadero fenomeno, fundamentalmente por su tono desenfadado, el anonimato del autor y las controversias a que dio lugar. Asimismo, en las resenas que diversos periodicos y revistas publicaron en torno a la salida del libro, (6) se destaca su confeccion grafica y material, y se hace hincapie en la excelencia de la edicion, su elegancia y la adecuada eleccion del formato, comodo para la lectura. El libro, de hecho, fue impreso con suma prolijidad, lo que se evidencia en la perfecta distribucion de tinta de los caracteres, el interlineado regular y con buena separacion, y la generosa medida de los margenes, que hace que el conjunto de texto se vuelva mas amable a la vista, ademas de representar un mayor gasto de papel. Este, a la vez, era de excelente calidad--caracteristica dada tanto por su blancura como por su grueso gramaje, que no permitia que se transparentara la caja impresa--y estaba satinado, lo que completaba la presentacion refinada del volumen. (7)

Al observar el aspecto de gran parte de las obras impresas por Biedma, podemos notar una especial preocupacion por el cuidado de las caracteristicas materiales de sus productos, esas que le valieron galardones y que fueron tan reconocidas en Potpourri.

Para lograr esa calidad, Biedma no solo contaba con buena maquinaria y adecuados objetos de imprenta, sino que tambien fomentaba la mayor profesionalizacion y bienestar de sus trabajadores. La imprenta empleaba, a fines de la decada de 1870, a unos treinta y cinco operarios. Los diferentes incentivos que alli se otorgaban, y que en general los talleres graficos no ofrecian, ponen de manifiesto una mirada innovadora por parte del propietario. Por ejemplo, la suya era la unica imprenta con reglamento interno, y mantenia una caja de socorros a la que tanto el dueno como los empleados aportaban, iniciativas que le valieron los elogios de la Sociedad Tipografica Bonaerense. (8) En cuanto a la expertise de sus operarios, con el objetivo de alentar el buen desempeno Biedma otorgaba premios internos a quienes mejor desarrollaban sus tareas, y realmente parecia haber convertido el taller en un espacio que estimulaba, desde lo simbolico, la formacion profesional y personal del obrero: ademas de poner a su disposicion una biblioteca, habia colocado, junto a un reglamento de actividades del taller, un busto de Gutenberg, creador de la imprenta moderna, y, casi como un eco sarmientino, un retrato del politico, imprentero e inventor norteamericano Benjamin Franklin, encarnacion del self-made man. Tambien se exponian, en las paredes, algunos cuadros con trabajos producidos en la casa, ademas de dos grabados con imagenes que ilustraban la educacion del operario y al operario en familia. (9)

Hacia 1889 el pie de imprenta de las obras producidas en los talleres de Biedma indica un cambio de direccion: se ha mudado a Bolivar 535, ultima locacion hasta su cierre. En esta ultima etapa, en que Biedma dedica mayor tiempo a la actividad politica (como concejal durante varios periodos y, brevemente, como intendente interino de la ciudad de Buenos Aires), comienza a hacerse cargo del negocio su hijo Martin Jose, lo que se pone de manifiesto en el nombre del establecimiento, que pasara a ser "Martin Biedma e hijo". No era raro que el oficio de imprentero se heredara: otro tanto sucedio con Pablo E. Coni, que en 1886 incorpora a sus hijos a la empresa, a la que nombra como "Imprenta de P. Coni e Hijos"; con el taller de Guillermo Kraft, que luego de su muerte dirige su hijo, y con el mismo Angel Estrada, a quien tambien le sucede uno de sus descendientes.

De esta ultima etapa de la casa Biedma merece mencionarse la impresion de los dos tomos de Viajes y observaciones, de Eduardo Wilde, en 1892, y en 1910, ano del Centenario, los diez tomos de la monumental Antologia de poetas argentinos que realiza Juan de la C. Puig. De presentacion lujosa, y con una tirada considerable, muy bien distribuida y de gran circulacion, estos volumenes dan cuenta de que el estandar de calidad del establecimiento, que fue su signo distintivo, se mantuvo hasta el ultimo tiempo. Martin Biedma muere en 1909, y su hijo al ano siguiente, con lo cual posiblemente la Antologia haya sido la ultima obra realizada en los talleres de la imprenta.

BIBLIOGRAFIA

Benitez, Alejandra (1998). "La anatomia del libro". Roberto Doberti, Enrique Longinotti y Alejandra Benitez, La biblioteca imaginaria. Antiguos libros de la FADU, Buenos Aires, Eudeba, 31- 47.

Buonocore, Domingo (1974). Libreros, editores e impresores de Buenos Aires, Buenos Aires, Bowker editores.

Candioti, Marcial (1890). "Revista del archivo de la Sociedad Cientifica Argentina". Anales de la Sociedad Cientifica, Tomo XXIX, Entrega I, Buenos Aires, Imprenta de Pablo E. Coni e hijos: 400-427.

Cymerman, Claude (2007). La obra poetica y literaria de Eugenio Cambaceres (1843-1889): del progresismo al conservadurismo, Buenos Aires, Corregidor.

Eujanian, Alejandro (2007). "La cultura: publico, autores y editores". Liberalismo, Estado y nuevo orden burgues (1852-1880), Marta Bonaudo (directora del tomo), Nueva Historia Argentina, Tomo IV, Buenos Aires, Sudamericana, 545-605.

Garone Gravier, Marina y Fabio Ares (2014). "Letras Argentinas: una mirada a la industria tipografica del siglo XIX a traves de la Fundicion Nacional de Tipos para Imprenta de la familia Estrada". Letras historicas 9: 115-146.

Grondona, Ivan (1990). La Imprenta Coni, Buenos Aires, San Telmo, 1990.

Martinez de Souza, Jose (1974). Diccionario de tipografia y del libro, Barcelona, Editorial Labor. Pagni, Estela et al (2013), Vinetas: imagenes graficas, estampas y tipografia en tecnicas del pasado. 1858-1958, Buenos Aires, Direccion general de Patrimonio e Instituto Historico.

Piccirilli, Ricardo et al (1953). "Biedma, Martin". Diccionario historico argentino, Tomo I, Buenos Aires, Ediciones Historicas Argentinas, 580.

Pastormerlo, Sergio (2006). "1880-1899. El nacimiento de un mercado editorial". Editores y politicas editoriales en Argentina, 1880-2000, Jose Luis de Diego (director), Buenos Aires, Fondo de Cultura Economica, 1-28.

Ugarteche, Felix de (1929). La imprenta argentina. Sus origenes y desarrollo, Buenos Aires, Talleres graficos Canals.

Zeballos, Estanislao (1876). "Visita a la Fundicion Nacional de Tipos". Anales de la Sociedad Cientifica Argentina, Entrega I, Tomo I, Buenos Aires: Imprenta de Pablo E. Coni: 142-157.

por Josefina Cabo

(Universidad de Buenos Aires)

(1) Dado que hay informacion contradictoria sobre el ano en que nacio Biedma, seguimos a Ricardo Piccirilli et al (1953) y Domingo Buonocore (1974), que coinciden en fecharlo en 1847.

(2) Para establecer las fechas, sigo a Domingo Buonocore (1974). Durante sus primeros anos, la imprenta funciono bajo el nombre de "Imprenta Rural", de "Martin Biedma y Ca.". Para esta primera etapa, sugiero consultar el libro Vinetas: imagenes graficas, estampas y tipografia en tecnicas del pasado. 1858-1958, de Estela Pagni et al. (2013), que incluye una imagen del logo del comercio y una factura emitida en 1874 en la que se especifica su razon social. Luego, el establecimiento pasaria a llamarse "Imprenta de Martin Biedma", aunque frecuentemente en los pies de imprenta figuraba como "Imprenta de M. Biedma", y, excepcionalmente, "Martin Biedma, editor". Sobre el uso de la categoria de "editor" por las imprentas del periodo, cf. Pastormerlo (2006).

(3) Alejandro Eujanian (2007) senala que en 1855 el Almanaque comercial y guia de forasteros para el Estado de Buenos Aires, de Hector Varela, registraba la existencia de once librerias en la ciudad de Buenos Aires, numero que creceria a dieciocho en la decada de 1870. El Censo Municipal de 1887 consignaria un centenar de librerias en la zona del casco historico.

(4) De acuerdo con Jose Martinez de Sousa (1974), la medida estandar del volumen en 8 (o in-octavo) era de 11 x 16 cm, aunque podia haber diferencias de acuerdo con el tamano que los diversos fabricantes de papel les dieran a sus pliegos. En relacion con sus dimensiones, Alejandra Benitez indica que los formatos in-octavo "se imponen por ser facilmente transportables y en algunos casos menos costosos" (1998: 47).

(5) Una nueva edicion en vida del autor se realizaria en 1883, en Paris, por la Libreria espanola y americana de E. Denne. Cymerman (2007: 589) menciona una cuarta, ese mismo ano y por la misma imprenta, que no he podido ver. Para una historia de esta casa de impresion, vease, en este dossier, el articulo de Diana Cooper-Richet.

(6) Sigo aqui las notas y resenas sobre Potpourri que reune Claude Cymerman (2007).

(7) A proposito de las caracteristicas del papel, Jose Martinez de Sousa indica que "cuando la obra merece una presentacion esmerada, el papel suele ser satinado, y su calidad oscila segun los gustos del editor, lo mismo que su blancura, cualidad muy importante del papel" (1974: 212).

(8) En el apartado que dedica a la imprenta, Ugarteche (1929: 376) incluye referencias a las memorias de directorio de la Sociedad Tipografica Bonaerense de mayo de 1877 y 1880, en que ademas de destacarse que "el Sr. D. Martin Biedma ha demostrado con hechos interesarse por la mejora del arte y dignificacion del obrero", se pretende que "el ejemplo cunda en toda la tipografia nacional".

(9) Para la descripcion del taller de Biedma sigo el ya referido articulo de El Industrial (citado por Ugarteche, 1929).

Leyenda: Paginas finales de la elegante edicion de Biedma
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Title Annotation:DOSSIER: Cambaceres. Experimentacion y polvareda en las primeras ediciones de Potpourri (1882- 1883)
Author:Cabo, Josefina
Publication:Orbis Tertius: Revista de teoria y critica literaria
Date:Jan 1, 2014
Words:3786
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