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La Iglesia catolica en Mexico desde sus historiadores (1960-2010).

The Catholic Church in Mexico according to its historians (1960-2010)

El objetivo de revisar la historiografia sobre la Iglesia catolica en Mexico de 1960 a 2010, es sumamente complejo no solo por el largo periodo historico que pretendemos abordar sino tambien por la diversidad de los acercamientos historiograficos y las intenciones y objetivos de los autores de acuerdo con su pertenencia institucional, sus creencias y valores, y la cultura propia de su epoca. Los historiadores en el siglo xx, por lo general, escriben sus historias con los valores propios de la institucion de adscripcion academica. Surgen asi diversas interpretaciones historiograficas segun si el investigador pertenece entre otras instituciones, a El Colegio de Mexico, la Universidad Nacional Autonoma de Mexico, a una universidad publica de provincia, a la Universidad Autonoma Metropolitana, a la Universidad Autonoma de la Ciudad de Mexico, a los Centros de Investigacion y Docencia, o a las universidades particulares, ya sean de inspiracion cristiana o no (1). La proliferacion de los textos academicos en el periodo en estudio, no ha relegado la produccion de los historiadores eclesiasticos pero si ha tendido a desplazar su influencia social y cientifica.

Hasta 1970, la mayoria de las historias sobre la Iglesia tenia como referentes a los estudiosos jesuitas. Autores de la talla de Leon Lopetegui y Feliz Xubillaga (2), Mariano Cuevas (3), Jesus Garcia Gutierrez (4), Jose Gutierrez Casillas (5), Daniel Olmedo (6), J. Gerard Decorme (7), Luis Medina Ascencio (8), Jose Bravo Ugarte (9), y Michel de Certeau (10), siguen siendo revisados por los historiadores contemporaneos. Sin embargo, entre todos ellos, tiene una gran vigencia la obra del padre Bravo Ugarte, Diocesis y obispos de la Iglesia mexicana, porque ubica con precision los anos de fundacion de las diocesis y los nombres y el periodo de todos aquellos que fungieron como obispos o arzobispos del pais. Tambien ejerce una fuerte influencia el padre Mariano Cuevas y en menor medida en padre Jose Gutierrez Casillas, aun cuando su obra sobre los Jesuitas en Mexico durante el siglo XIX es muy citada. Tambien es estudiada la obra del padre Gerard Decorme, por los mismos jesuitas y por aquellos historiadores cercanos a la Compania. Por ejemplo, los padres Esteban V. Palomera, SJ., en su obra, La obra educativa de los jesuitas en Guadalajara, 1586-1986, Vision historica de cuatro siglos de labor cultural (11), y el padre Jose Gutierrez Casilla, sobre todo en su libro Jesuitas en Mexico durante el siglo XIX, se fundamentan en el padre Decorme. Michel de Certeau ha sido muy estudiado por varias generaciones de doctorandos de la Universidad Iberoamericana.

A los historiadores jesuitas se sumaron algunos historiadores pertenecientes a otras congregaciones religiosas. Entre ellos, Alfonso Alcala Alvarado, Misionero del Espiritu Santo, quien publico en 1966 el libro, Una pugna diplomatica ante la Santa Sede. El restablecimiento del episcopado en Mexico. 1825-1831 (12). La obra del padre Alcala ha ejercido un fuerte liderazgo en aquellos investigadores que estudian las relaciones de Mexico con la Santa Sede en el siglo XIX. Tambien los frailes de la Orden de Predicadores de Santo Domingo Guzman, han publicado diversas obras, interesados en la historia de su propio instituto religioso. Entre ellas son de mencionar las actas del V Congreso Internacional, celebrado en Queretaro del 4 al 8 de septiembre de 1995, coordinado por Jose Barquilla, OP, y Santiago Rodriguez OP, publicadas en 1997 con el titulo Los dominicos y el nuevo mundo siglo XX-XX (13). De esa primera generacion de historiadores dominicos se destaca fray Esteban Arroyo OP, con su obra Epistologio dominicano de Mexico, editado en 1998 (14). De igual manera, es preciso mencionar a Jose Domingo Martinez, OP, Rafael Jose Menendez, OP, y Segundo Fernandez, OP, Cartas y cronicas de America (1895-1899) (15). A partir de 2000, se empezo a impulsar la labor historiografica no solo de los padres de la Orden sino tambien de algunos historiadores profesionales a traves del Instituto Dominicano de Investigaciones Historicas de la Provincia de Santiago de Mexico, que tiene su sede en la ciudad de Queretaro. Entre las obras publicadas por el Instituto se encuentra el Anuario Dominicano, que edito un primer volumen sobre Oaxaca en 2006 y dos sobre la historia de la Orden en Puebla del siglo XVI al XX.

Desde 1970, la produccion de los historiadores civiles, catolicos o no, empezo a incrementarse hasta alcanzar proporciones insospechadas en el siglo XXI. Como resultado, la historiografia sobre la Iglesia catolica constituye un campo de conocimiento en auge y expansion. El incremento y expansion es notable si se tiene en cuenta que, hasta 1970, con limitadas excepciones, el mundo academico mexicano dejo de lado los estudios sobre la Iglesia catolica. Para Manuel Ceballos, en el siglo XIX, las distintas filosofias, como el positivismo y el marxismo, a las que nosotros agregariamos el modernismo, <<excluyeron a la Iglesia de los medios academicos>> (16). Posiblemente por eso no tuvieron una influencia tan grande los historiadores eclesiasticos. Ellos se sentian obligados a defender la fe y la Iglesia mientras que los historiadores profesionales preferian mantenerse al margen de unos estudios que, de escribirlos, los tipificaba de inmediato como conservadores o reaccionarios, de acuerdo con la ideologia posrevolucionaria.

La accion colectiva que asumio la Iglesia desde 1873, como un modelo que le permitia vincular la accion social con la politica, incremento las obras educativas, espirituales y asistenciales de la Iglesia. El cambio de modelo pastoral a partir de 1902, que paso de la accion colectiva al Catolicismo social, que tuvo su obra cumbre en la formacion del Partido Catolico Nacional en 1911, implico la participacion politica de los catolicos como tales, de forma abierta. La disputa por el control social y los conflictos con los revolucionarios que promulgaron la Constitucion de 1917, que nego reconocimiento a las iglesias y ordeno la separacion Iglesia-Estado y la educacion laica, marcaron el inicio de un conflicto entre la Iglesia y el Estado que derivo en el movimiento armado catolico de 1926 a 1929, conocido como Guerra Cristera. La condena del gobierno mexicano a los catolicos levantados en armas, como reaccionarios, ejercio una fuerte influencia en el alejamiento de los academicos de los temas religiosos. Pero no fue un alejamiento total. La inmersion de la Iglesia en la vida social llevaba de la mano a muchos a estudiar las cuestiones religiosas. Uno de ellos fue Moises Gonzalez Navarro, historiador de El Colegio de Mexico, cuyo trabajo sobre la vida social en el Porfiriato tuvo una gran importancia (17), no solo por el manejo de las estadisticas, sino porque incluyo <<los elementos de influencia del catolicismo>> en el periodo (18). Fue uno de los trabajos que apunto la necesidad de estudiar el catolicismo para comprender de forma integral los periodos historicos.

Aun cuando existe una clara division entre los historiadores por su pertenencia institucional, en este primer acercamiento a una historia de la historiografia de la Iglesia catolica nos concentraremos en identificar los ejes tematicos de investigacion y los aportes al conocimiento con el proposito de definir las preocupaciones historiograficas y los cambios metodologicos que se fueron introduciendo de 1960 a 2010.

LOS ESTUDIOS HISTORIOGRAFicOS

Los estudios historiograficos sobre la Iglesia Catolica para el periodo que nos interesa empezaron a publicarse en 1990, aun cuando ya el padre Daniel Olmedo, en su obra Historia de la Iglesia catolica, habia incluido un anexo con la bibliografia especializada sobre la historia de la Iglesia catolica segun las diversas lineas tematicas. En la decada de los noventa del siglo XX se publicaron varios trabajos historiograficos. Entre ellos son de mencionar los siguientes: Roberto Blancarte, La produccion historiografica (1968-1988) sobre la Iglesia catolica en Mexico (19), publicada en 1990. Al ano siguiente, en 1991, se publico Historia de la Iglesia en Nueva Espana, bajo la coordinacion de Antonio Rubial Garcia y Clara Garcia Aylardo, con el sello editorial de la Universidad Iberoamericana. Leonor Correa y otros historiadores publicaron en Umbral, Revista de Posgrado de la Universidad Iberoamericana, en 1992, el articulo Iglesia, Estado y sociedad, una bibliografia comentada. Al ano siguiente, 1993, Ana de Zaballa Beascochea, publico Bibliografia para el estudio de la implantacion de la Iglesia en America (20), en donde comenta diversas obras que abordan el estudio de la <<evangelizacion fundante>>. Tal expresion, en el caso mexicano, segun la definicion de la autora, cubriria de 1524 al III Concilio Provincial Mexicano, celebrado en 1585.

Tres anos mas tarde, en 1996, Elisa Luque Alcaide, publico La historiografia reciente sobre la Historia de la Iglesia en Mexico (1984-1994) (21). Esta autora enfatiza la diversificacion de la historiografia sobre la Iglesia en las diferentes instituciones civiles, la influencia de los autores eclesiasticos hasta 1974, y analiza las publicaciones de la Comision para el Estudio de la Historia de la Iglesia en America Latina y el Caribe (CEHILA), fundada en Quito en 1973 y Chiapas, 1974, con el proposito de escribir una historia general de la Iglesia en America Latina. Cuando nace CEHILA, la historiografia elaborada por autores eclesiasticos todavia ejercia una fuerte influencia en Mexico. Por esa razon, posiblemente, varios de los historiadores que participaban en sus eventos eran eclesiasticos. Entre ellos, el ya mencionado padre Alfonso Alcala Alvarado, Misionero del Espiritu Santo, fue el coordinador de la obra Historia general de la Iglesia en America Latina, v. Mexico (22). Sin embargo, Luque Alcaide incluyo el analisis de tres nuevas historias generales de la Iglesia en Mexico: la del padre Alcala, ya mencionada, la Historia de la Iglesia catolica en Mexico, de Roberto Blancarte (23), y la de Ma Alicia Puente Lutteroth, Hacia una historia minima de la Iglesia en Mexico (24), como una muestra de los cambios registrados en la historiografia sobre la Iglesia catolica mexicana.

En 1996, Manuel Ceballos Ramirez, un reconocido historiador mexicano especializado en la doctrina social de la Iglesia y en el catolicismo social mexicano, campo en el que ejerce un fuerte liderazgo, publico un articulo, Iglesia catolica, Estado y Sociedad en Mexico: tres etapas de estudio e investigacion (25), en donde establece varias etapas de desarrollo historiografico. En la primera, que se prolonga hasta 1968, aun cuando no indica cuando inicio, los estudios sobre la Iglesia Catolica se concentraron en el conflicto Iglesia-Estado. En esta etapa, senala Ceballos Ramirez,
   ... Mucha de la historiografia mexicana se ha nutrido de las tesis
   de combate tanto de los partidarios de la Iglesia como los del
   Estado; todo ello dio por resultado sendas historias oficiales. Y
   como toda historia oficial, estas fueron organizadas en funcion de
   la justificacion de un status quo no determinado. Por otra parte,
   es menester aclarar que no son suficientes los estudios historicos
   para lograr comprender todas las implicaciones presentes del
   conflicto habido entre la Iglesia catolica y el Estado (26).


La segunda etapa la situa de 1968 a 1988, senalando que los estudios se ampliaron a nuevos temas y corrientes sociales. El autor senala que tanto los procesos eclesiales, como el Concilio Vaticano II, como los nacionales, como el emblematico movimiento estudiantil de 1968, y los cambios en el mundo academico, entre los que destaca <<la progresiva profesionalizacion de las Ciencias Sociales, determinaron la diversificacion de la mirada historiografica dando lugar a ... una mayor comprension de la secularidad y la laicidad, y se valoro la libertad religiosa y la libertad de investigacion>> (27). Desde 1988, cuando inicia la tercera etapa, en la epoca de las modernizaciones de las relaciones Iglesias-Estado y la reforma del articulo 130 constitucional en 1991-1992, durante la presidencia de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), los estudios se ampliaron a las historias de otras iglesias y credos establecidos en el pais. El cambio de mirada fue impulsado por la reforma constitucional de 1991-1992, el restablecimiento de relaciones con la Santa Sede, que se habian interrumpido desde 1859, y el movimiento armado zapatista de Chiapas de 1994, que puso en primera linea el trabajo pastoral de la Iglesia en esa region. A treinta anos de distancia del trabajo de Manuel Ceballos, la historiografia sobre la Iglesia catolica que presentamos reafirma varias de sus consideraciones, sobre todo en la valoracion de los trabajos escritos entre 1968 y 1994.

Otros autores presentan breves semblanzas de las producciones historiograficas sobre el tema que abordan, en las introducciones y prologos a las obras colectivas o individuales. Asi lo hizo Edmundo O'Gorman en su prologo a Los indios de Mexico y Nueva Espana, de Fray Bartolome de las casas (28). Tambien Horacio Labastida, en su <<Prologo>> al Manual de Estados y Profesiones y De la Naturaleza del Indio, de Juan de Palafox y Mendoza (29), se vio obligado a situar al obispo de Puebla en su tiempo, y a revisar, por los conflictos de Palafox con los jesuitas, la reforma eclesiastica que impulsaba la Compania de Jesus desde el siglo XVI. Alvaro Matute, en la introduccion a la obra, Estado, Iglesia y Sociedad en Mexico. Siglo XIX de la que es coordinador junto con Evelia Trejo y Brian Connaughton (30), presento un esbozo de la historiografia, en particular del siglo XIX, y enfatizo, como senalara Manuel Ceballos en el texto que hemos comentado, que los temas referentes a la Iglesia habian sido estudiados preferentemente por los historiadores religiosos y de la diplomacia (31).

Rodolfo Aguirre (32), quien se ha interesado en el estudio del clero secular, presento, una vision de la forma como se ha visto al clero secular durante el periodo de la evangelizacion, en el articulo, En busca del clero secular: del anonimato a una comprension de sus dinamicas internas. Rodolfo senala el protagonismo de los frailes y el papel secundario del clero secular por las directrices monarquicas de la epoca. Esas circunstancias fueron dimensionadas por la historiografia mas alla de la realidad. Sin embargo, Rodolfo no fue el primero en senalar la mala percepcion que se ha tenido del clero secular en la historiografia sobre la evangelizacion. Ya en 1975, Guillermo Porras Munoz (33) lo senalo en su discurso de ingreso a la Academia Mexicana de la Historia (34), denominado, El clero secular y la evangelizacion de la Nueva Espana. Porras Munoz, en su obra mas notable, Iglesia y Estado en Nueva Vizcaya (UNAM, Mexico, 1980) no utilizo las cronicas escritas por los regulares porque magnificaban sus propios meritos y habian distorsionado <<la historia de la evangelizacion a favor de los regulares y en serio detrimento de los seculares>> (35).

En 2007, Miranda Lida escribio una esplendida historiografia sobre la Iglesia catolica en Mexico y Argentina, analizando los conceptos, modernidad y secularizacion, propios del siglo XIX (36). Esta autora, se congratula por el incremento de investigadores que estudian a la Iglesia y se concentra en la historiografia que hemos llamado de los liberales laicos, situando como parte del pasado a los historiadores catolicos:
   En las ultimas decadas, la Iglesia catolica comenzo a despertar
   gran interes entre los historiadores, de tal modo que hoy puede
   encontrarse un importante numero de investigadores que se dedica a
   estudiar la historia de la Iglesia latinoamericana. Decadas antes,
   no obstante, esto hubiera sido dificil de imaginar porque la
   Iglesia era tradicionalmente una materia que permanecia depositada
   exclusivamente en manos de los historiadores <<confesionales>>,
   inscriptos dentro de la propia institucion eclesiastica (37).


Tiene razon Miranda Lida: el numero de los historiadores liberales laicos se ha incrementado notablemente en Mexico, al punto que, como ya hemos senalado, empezaron a desplazar a los historiadores eclesiasticos. Ese incremento se vio estimulado por la reforma del articulo 130 constitucional en 1992, durante la presidencia de Carlos Salinas (1988-1994), como dijera Manuel Ceballos. Desde entonces los estudios sobre las iglesias han aumentado considerablemente. Tambien contribuye al incremento de los estudios la facilidad de consultar los archivos eclesiasticos, aun cuando en algunas regiones todavia permanecen cerrados para los historiadores o se ponen tantos requisitos y restricciones que practicamente es imposible consultarlos. Tambien hay, sin duda, archivos eclesiasticos que pueden consultarse con facilidad. Entre ellos, se destacan el Archivo Historico del arzobispado de Mexico y el Archivo Historico del Arzobispado de Guadalajara. Muchos estudiantes, tanto de licenciatura, como de maestria y doctorado, abordan el estudio de la Iglesia catolica asi como de otros credos y practicas religiosas. De igual manera, los diferentes eventos academicos, nacionales e internacionales, asociaciones profesionales y redes academicas, han contribuido a situar los temas eclesiasticos en el ambito publico. Las conmemoraciones tambien han dejado su cauda de trabajos publicados en obras colectivas. De vital importancia han sido las resenas que se han publicado en diversas revistas nacionales e internacionales, que dan a conocer los principales aportes historiograficos e incentivan la discusion academica (38).

Ana Carolina Ibarra y Gerardo Lara, publicaron el articulo, La historiografia sobre la Iglesia y el clero, con el interes de ubicar la frontera del conocimiento sobre la independencia de Mexico, y evaluar la historiografia sobre la Iglesia durante este periodo historico. Ibarra y Lara senalan que la renovacion de la historia de la Iglesia se debe a dos factores que cobraron importancia a partir de la decada de 1990: el interes de los historiadores profesionales por superar la antigua mirada que enfrentaba a la Iglesia (tradicional y perseguida) del Estado (anticlerical y antirreligioso) a traves de un analisis mas profundo de la relacion entre el poder civil y el poder religioso en la historia de Mexico, y la posibilidad de acceder a nuevos fondos documentales, cerrados durante decadas. De acuerdo con la clasificacion de los autores, los temas que mas han interesado a los historiadores de la independencia que abordan tematicas religiosas son: 1) el impacto de las reformas borbonicas en la Iglesia, 2) la participacion de los curas en la independencia -como insurgentes o como realistas-, 3) el papel ideologico de los eclesiasticos en el cambio politico y 4) la relacion entre la Iglesia y la economia (39).

En lo que toca a las reformas borbonicas, el articulo subraya que lo que inicio como una inconformidad con los cambios politico-administrativos implementados desde Madrid termino en un movimiento independentista, pues la Corona cuestiono severamente el liderazgo politico, economico y social de la jerarquia eclesiastica en la Nueva Espana. Algunas de las problematicas donde se hizo evidente esta discusion fue el fuero eclesiastico (Nancy Farris), la autoridad episcopal (Juvenal Jaramillo), el papel de las corporaciones eclesiasticas en el gobierno de la Iglesia (David Brading, Oscar Mazin), o el papel del clero parroquial en la sociedad (William Taylor). Una problematica fundamental fue el papel de los curas en la independencia. Si bien Taylor aborda este problema como colofon de su trabajo, quien mas se ha acercado a la problematica es Eric Van Young, quien identifica a los curas como actores centrales en la rebelion independentista a partir del caso de Guadalajara. Dentro de este grupo, los trabajos de Carlos Herrejon sobre Miguel Hidalgo muestran las razones que distanciaron a los curas de la Corona Espanola. Finalmente, los aportes de Cristina Gomez Alvarez sobre las bibliotecas episcopales, de Carlos Herrejon sobre la homiletica novohispana y de Ana Carolina Ibarra sobre el Cabildo Catedral de Oaxaca se han interesado en las problematicas ideologicas, pues el clero fue un lider en el pensamiento en torno a la independencia. En suma, Ibarra y Lara sostienen que el estudio de la Iglesia y de la historia religiosa ha impactado positivamente nuestra comprension de la independencia, pues ha mostrado que el cambio ocurrido entre 1808 y 1821 se debio a procesos de larga duracion que, con base en los cambios introducidos por las reformas borbonicas, afectaron la situacion de la Iglesia en la sociedad. A pesar de los aportes historiograficos, la historia de la Iglesia durante la independencia aun tiene muchas vetas por investigar, sea a traves de nuevas perspectivas teorico-metodologicas, nuevas interpretaciones y nuevas evidencias empiricas (40).

No obstante la riqueza de las publicaciones, todavia existe una dificultad fundamental para realizar la historiografia sobre la Iglesia en los ultimos cincuenta anos: el lugar de publicacion de los trabajos. Las obras publicadas en las diferentes instituciones academicas del interior de la Republica en muchas ocasiones no logran trascender las fronteras regionales. Las obras son conocidas a traves de amigos o por los congresos que permiten el intercambio de los historiadores. Otra dificultad radica en la tendencia de los historiadores de publicar sus trabajos en obras colectivas -capitulos de libros- mas que escribir libros individuales. Los trabajos se dispersan, y en ocasiones se trata de trabajos de poca importancia, mas descriptivos que analiticos.

La opcion por publicar articulos mas que libros, responde, entre otros aspectos, a la insistencia del Sistema Nacional de Investigadores de que se publiquen articulos en revistas indexadas. Esa presion ha generado una gran dispersion de los trabajos sobre la Iglesia catolica y, tambien, sobre otros temas. Para dar cuenta de la historiografia reciente sobre la Iglesia catolica, es necesario revisar los indices de las Revistas nacionales mas reconocidas, como son, entre otras, Historia Mexicana, publicada por El Colegio de Mexico, Relaciones, publicada por El Colegio de Michoacan, Historia y Grafia, publicada por el Departamento de Historia de la Universidad Iberoamericana, Tzintzun, del Instituto de Investigaciones Historicas de la Universidad de San Nicolas de Hidalgo de Michoacan, Secuencia, publicada por el Instituto Mora, Estudios de Historia Novohispana y, tambien, Estudios de Historia Moderna y Contemporanea de Mexico, ambas publicadas por el Instituto de Investigaciones Historicas de la Universidad Nacional Autonoma de Mexico, Christus, publicada por la Compania de Jesus. Tambien se tienen que considerar las revistas internacionales. Entre otras, Hispania Sacra, Lusitania Sacra, Anuario de historia de la Iglesia, The Catholic Historical Review, Hispanic American Historical Review, Annales, y varias publicaciones en otros paises. Esa busqueda, implicaria proponer un proyecto de investigacion exclusivamente centrado en esa productividad. Se trata de una tarea que queda pendiente para otro trabajo.

A pesar de las dificultades enunciadas, la diversidad de miras de los historiadores, y la ambicion del estudio, que requeriria mucho tiempo y mas espacio del que se puede disponer en un articulo, decidimos llevarlo a cabo. Es cierto que solo se podra documentar una minima parte de lo que se ha escrito en el periodo en estudio. Sin embargo, la reflexion y el esfuerzo vale la pena porque permitira mostrar la presencia de la catolicidad en su complejidad y diversidad y el proceso de adecuacion de los diversos actores religiosos, sociales y politicos a las circunstancias predominantes en los diferentes momentos historicos abordados en el texto. Tambien, y no es menor su importancia, se podran rescatar los aciertos, identificar los vacios historiograficos y proyectar lineas de investigacion para el futuro.

En el texto se consignara la preocupacion de los historiadores por los grandes hitos de la fundacion de la Iglesia catolica en la Nueva Espana, desde los primeros actos evangelizadores, el establecimiento de una Iglesia misionera, y la regulacion y modernidad establecida por el Concilio de Trento, para dar paso a una Iglesia institucional, secular, donde el conflicto y las divergencias fueron una constante. Sera central, por el enfasis que tiene en la historiografia del periodo, el clima cultural y religioso propio de la ilustracion catolica espanola y de los objetivos de las conocidas como reformas borbonicas y sus efectos en la Iglesia catolica, atendiendo especialmente a su traduccion en una pastoral que enfatizaba tanto la ensenanza de la doctrina cristiana como el mejoramiento material de los feligreses. Como parte del espiritu de esta epoca, se realizaron estudios sobre la expulsion de la Compania de Jesus de todos los dominios de la Corona espanola en 1767, sobre la convocatoria al IV Concilio Provincial mexicano y, aun cuando menos, la singularidad de la pastoral del arzobispo de Mexico que enfrento estos cambios, Francisco Antonio Lorenzana y Buitron (41). Del siglo XIX al XX los historiadores han enfatizado los estudios sobre las relaciones entre la Iglesia y el Estado. En este ambito de reflexion se situan los trabajos sobre las dificultades y conflictos de los actores eclesiasticos con la reforma liberal en sus diversos momentos en el siglo XIX, y en el siglo XX, durante el movimiento armado catolico de 1926 a 1929. Recientemente, se han abierto nuevas lineas de investigacion sobre las practicas religiosas, en particular, sobre las devociones populares y los modelos eclesiasticos que se siguieron en diferentes epocas.

Sin embargo, los trabajos sobre el siglo XIX se concentran en los primeros 60 anos, mientras que los anos posteriores han sido menos trabajados. Incluso, los estudios sobre la participacion e intervencion de los actores eclesiasticos durante la etapa revolucionaria y posrevolucionaria son escasos, en comparacion con la alta produccion historiografica sobre la Revolucion, como un suceso transcendental para la historia del pais. Las obras publicadas sobre la Iglesia en el siglo XIX enfatizan la historia politica y social de la Iglesia en el cambio del sistema monarquico al Republicano, las relaciones del gobierno mexicano con la Santa Sede y la primera reforma liberal que impacto a la educacion, la recaudacion del diezmo, y la orientacion pastoral de los obispos de esta epoca. Los historiadores suelen ubicar sus estudios en el llamado siglo de las revoluciones, para utilizar la expresion de David Brading, 1750-1840. Los menos, llegan hasta el fin de la guerra con Estados Unidos 1847-1848. Algunos se remontan hasta el triunfo liberal sobre el imperio de Maximiliano de Habsburgo en 1867. En la etapa posterior, de 1867 a 1917, las reflexiones tienden a concentrarse en la vertiente del catolicismo social y su impacto en la sociedad mexicana. Despues de la reforma constitucional de Carlos Salinas de Gortari, ya mencionada, se han empezado a estudiar, desde la sociologia, la politica y la historia, el impacto de la reforma en las relaciones Iglesia-Estado en Mexico.

En general, los trabajos sobre la Iglesia se inscriben en dos ejes tematicos: el primero sobre la fuerza que ha tenido y sigue teniendo la relacion de la Iglesia con el Estado ya fuera la Corona espanola, desde la conquista en el Siglo xVI hasta la independencia del reino de la Nueva Espana en 1821, o el Estado Mexicano, en las diferentes formas de gobierno que asumio desde 1821: Monarquia, Republica Federal, Republica Central, Dictadura en el siglo XIX. El tema de las relaciones Iglesia-Estado, desde una perspectiva politica, sigue siendo un tema recurrente en la historiografia mexicana sobre la Iglesia. El segundo eje es el estudio de los proyectos pastorales, entendidos como las actividades que se realizan para promover la fe, estimular las creencias y desarrollar una practica catolicacristiana que eleve el comportamiento moral-etico de la poblacion mexicana. Este eje se puede insertar en la metodologia propia de la historia cultural y la teologica. Siguiendo esta linea, algunos de los trabajos recientes sobre la Iglesia han enfatizado el estudio de las manifestaciones religiosas, tanto institucionales como populares, de la segunda mitad del siglo XIX. Pero se trata de una linea de investigacion en proceso de desarrollo.

Ambos ejes, la relacion entre los dos poderes, el politico y el religioso, y la pastoral eclesiastica muestran los cambios que se fueron introduciendo segun las necesidades de la epoca. A partir de esta logica, los estudios sobre la Iglesia catolica en los ultimos cincuenta anos, de 1960 a 2010, se concentran en tematicas y lineas de investigacion especificas, de acuerdo con el periodo historico que se aborde: el periodo novohispano y los siglos XIX y XX.

En el periodo novohispano:

a) El milagro guadalupano, el origen de la imagen, la devocion del pueblo mexicano y los sermones.

b) La vida y la cultura novohispana a partir de las biografias de los obispos, principalmente, y las ordenes religiosas.

c) El contenido e influencia de los cuatro Concilios Provinciales celebrados en la Nueva Espana.

d) La historia de la Compania de Jesus en sus diversos aspectos, su labor educativa y su trabajo pastoral y social.

En el siglo XIX: (42)

a) Las relaciones entre los gobiernos mexicanos y la Santa Sede. La disputa por el patronato real y la busqueda del reconocimiento de la independencia del pais.

b) Las reformas liberales, de 1833 a 1874, y la reaccion pastoral y politica de los pastores, el clero y la poblacion catolica. Muchos textos se articulan en torno a los conceptos de tradicion, secularizacion y pluralidad religiosa. Se destaca la intervencion de los obispos en la epoca de las reformas liberales: de 1833 a 1834, de 1855 a 1861, y de 1873 a 1874. En algunos textos, los mas recientes, los publicados a partir de 2010, se hace referencia a los modelos pastorales que fueron aplicados en diferentes diocesis y arquidiocesis. Como asentamos, existe una historiografia reciente, que toma como eje central de investigacion las actividades que se realizan para promover la fe, estimular las creencias y desarrollar una practica catolica-cristiana que eleve el comportamiento moral-etico de la poblacion mexicana. Algunos describen la serie de devociones catolicas y las agrupaciones asistenciales que empezaron a surgir desde 1875 y que, a partir de la publicacion de la Enciclica Rerum novarum, se van a traducir en una pastoral novedosa: la del catolicismo social.

c) La Iglesia catolica durante el regimen del general Porfirio Diaz, de 1876 a 1911. Es un periodo poco estudiado. Algunos historiadores han abordado los acuerdos privados y publicos del arzobispo de Mexico Pelagio Antonio de Labastida y Davalos (1863-1891). Algunos reflexionan sobre el proyecto de romanizacion de las iglesias locales, aplicado por el papa Leon xIII, los cambios introducidos en las caracteristicas culturales de los obispos de esta epoca y la transicion que se dio de una pastoral eclesial enfocada en la <<accion social colectiva>>, que permitia la union de lo politico con lo social, definida en 1875, a una pastoral del catolicismo social que va a tener como su mayor logro la formacion del Partido Catolico Nacional en 1911. Sin embargo, los trabajos con estas tematicas son todavia escasos.

En el siglo XX

a) Los estudios se concentran en la participacion politica y social de la Iglesia de 1911 a 1914, cuando la mayoria de los obispos son expulsados del pais. Pero, con mayor enfasis, se analiza el movimiento armado catolico de 1926 a 1929, los acuerdos firmados en 1929, que restablecio la paz en el pais, conocidos como Modus vivendi. Se analizan los malestares catolicos, de los levantados en armas y de los obispos por las diferentes posturas que asumieron. Algunos textos llegan a abordar el estudio de la Iglesia de 1929 a 1940, cuando surgieron diferentes conflictos con el Estado, por la falta de cumplimiento de los arreglos y por la politica educativa y agraria definida por el gobierno mexicano en 1934. Algunos historiadores observan de soslayo la situacion de la Iglesia en la etapa posrevolucionaria, en estados en que la situacion de la Iglesia fue particularmente conflictiva como en Tabasco en la epoca de Tomas Garrido Canabal, Veracruz en la epoca de Adalberto Tejeda, y Queretaro en el tiempo de Saturnino Osornio, entre otros.

b) Algunos trabajos enfatizan el establecimiento, no de un periodo de conciliacion, como algunos autores asentaron, sino de acomodo y arreglos privados que tuvieron un gran impacto en la labor pastoral de la Iglesia: se abandono el catolicismo social y la pastoral se concentro en una practica sacramental.

c) El Concilio Vaticano II, las diferentes cELAM y su impacto en el episcopado mexicano.

d) La reforma constitucional realizada durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), que implico un nuevo acomodo de las relaciones Estado-Iglesia, abrio las relaciones diplomaticas con la Santa Sede, e implico la formacion de diversos grupos al interior de la Iglesia.

Los estudios sobre el periodo novohispano, aun cuando no hay obras de sintesis y de larga duracion, logran transmitir una imagen mas precisa de la situacion de la Iglesia del siglo XVI al XVIII. En cambio, los trabajos sobre el siglo XIX son desiguales. Son bastante completos en el periodo de las reformas liberales, en particular de 1855 a 1861, pero bastante escasos y superficiales sobre el segundo periodo, de 1867 a 1910. Mas grave es la situacion de los estudios sobre el siglo XX. La mayoria de los estudios se concentra en tipificar el catolicismo social, analizar el movimiento armado catolico, conocido como guerra cristera, y el sinarquismo, definido como movimiento catolico. Pero existe un gran vacio de trabajos sobre ese siglo que fue de profundas transformaciones sociales y politicas del pais y de la Iglesia.

Para facilitar la comprension de los avances historiografico hemos organizado la presentacion de las obras de acuerdo con las lineas de investigacion abordadas por los historiadores en los diferentes periodos historicos. Tambien presentamos una reflexion general sobre la historia del siglo XIX y la del XX.

LAS LINEAS SOBRE EL PERIODO NOVOHISPANO

Linea sobre la controversia indiana

Antonio Gomez Robledo sostiene que los frailes de la Orden de Predicadores se distinguieron por la defensa de la poblacion indigena y la critica a la guerra de conquista. Entre ellos, fray Antonio de Montesinos, que dio inicio, en el sermon predicado el cuarto domingo de Adviento de 1511, a la polemica sobre el supuesto derecho de Espana a hacer la guerra a los indios. Ademas, Montesinos critico duramente el trato dado por los encomenderos a los indios asignados:
   ?Con que derecho, con que justicia teneis en tan cruel y horrible
   servidumbre aquestos indios? ?Con que autoridad habeis hecho tan
   detestables guerras a estas gentes que estaban en sus tierras
   mansos y pacificos, donde tan infinitos dellos, con muertes y
   estragos nunca oidos, habeis consumido? (43).


Con el sermon de fray Antonio de Montesinos se inicio, lo que fuera llamado por Gomez Robledo, <<Controversia indiana>>, que dividio a los teologos en dos bandos: los que denunciaban los excesos de los conquistadores y cuestionaban la guerra de conquista y los que consideraban que Espana hacia en las indias una guerra justa. Tambien se suscito, como reflexiona David Brading, que en las universidades espanolas se pusiera en cuestionamiento la donacion papal de 1493 y se pusiera en <<entredicho la conquista espanola y el Imperio de Indias>> (44). Las discusiones juridicas, filosoficas y teologicas pronto adquirieron un nuevo contenido por las denuncias y escritos de fray Bartolome de las Casas (45), Fray Domingo Betanzos, Fray Julian Garces, y aun cuando no salio de Salamanca, Francisco de Vitoria. El papa Paulo III dirimio en la polemica sobre la naturaleza del indio, gracias a la intervencion de Fray Julian de Garces, obispo de Tlaxcala, mediante la Bula Sublimis Deus, del 2 de junio de 1537 (46), en donde senalo:
   Determinamos y declaramos por las presentes letra que dichos indios
   y todos las gentes que en el futuro llegasen al conocimiento de los
   cristianos, aunque vivan fuera de la fe cristiana pueden usar,
   poseer y gozar libre y licitamente de su libertad y del dominio de
   su propiedad, que no deben ser reducido a servidumbre y que todo lo
   que se hubiese hecho de otro modo es nulo y sin valor (47).


Brading indica que, <<la serie de informes llegados de las indias, especialmente las que se derivaban de los mendicantes, fue lo que movio a Vitoria en 1539 a pronunciar su famosa Relectio de Indis, conferencia en que trato de aplicar sus doctrinas filosoficas a los problemas del Nuevo Mundo>>. Su punto de partida fue la celebre frase de Santo Tomas de Aquino de que <<la gracia no destruye la naturaleza, sino que la completa>>. Vitoria ataco <<la teoria de que los indios eran esclavos por naturaleza ... (y) rechazo la doctrina canonica de la monarquia universal del papado>>. De esa manera refuto <<las dos razones mas comunmente alegadas para defender los derechos espanoles al Imperio de America>> (48). Antonio Gomez de Robledo ve, en la conferencia Relectio de Indis, <<... el primer manifiesto de la personalidad de America en la sociedad internacional ecumenica que por entonces estaba apenas naciendo>> (49). De las Casas, presento al rey, la Brevisima relacion para auspiciar un cambio de la politica imperial. El resultado fue la publicacion de las leyes nuevas de 1542. Dos anos mas tarde, como relata Brading, se incorporo a la polemica Juan Gines de Sepulveda <<distinguido humanista y erudito en lengua griega>>. Defendio que, siempre que la causa fuera justa, <<la profesion de las armas y la busca de la gloria militar eran honorables y cristianas>> (50). La polemica alcanzo su punto algido en la junta de juristas y teologos convocada por Carlos V que dieron lugar a los debates, entablados en Valladolid, entre Juan Gines de Sepulveda y Bartolome de las Casas en 1550-1551. Como dijera, Antonio Rubial Garcia,
   Los grandes temas que ocuparon a los religiosos en este periodo
   estaban relacionados con la defensa de los indios contra los abusos
   de los encomenderos (fray Bartolome de las Casas), con el
   conocimiento de las practicas idolatricas para su erradicacion
   (fray Andres de Olmos) y con la exaltacion de la labor misionera
   como base para la instruccion de una Jerusalen indiana que se
   confrontaba con una cristiandad europea en crisis por la reforma
   protestante (fray Toribio de Motolinia) (51).


Linea sobre los origenes del clero

Otros autores se han interesado en indagar sobre los origenes del clero. Ese es el caso de Ricardo Leon Alanis, Los origenes del clero y la Iglesia en Michoacan, 1525-1640 (52). Los trabajos de Rodolfo Aguirre Salvador sobre el clero secular, y el mundo parroquial han tenido una gran influencia en la historiografia mexicana, aun cuando se concentra en el arzobispado de Mexico en el siglo XVIII. Su principal obra es, Un clero en transicion. Poblacion clerical, cambio parroquial y politica eclesiastica en el arzobispo de Mexico, publicada en 2012 (53). Aguirre Salvador construye su obra en torno a tres ejes analiticos: el primero registra los esfuerzos realizados para contar con un centro de formacion de excelencia para el clero diocesano. El segundo eje atiende los problemas de las nuevas generaciones clericales por encontrar un acomodo en la estructura eclesiastica. La posibilidad de ser designados para ocupar un puesto en las parroquias que estaban a cargo del clero secular era muy baja: solo 25 por ciento del clero del arzobispado estaba en la administracion parroquial. Los demas se ocupaban en varios oficios y actividades economicas no siempre bien vistas por la jerarquia. En cambio, el clero regular no solo contaba con muchas doctrinas sino que, lo que suscitaba mayor envidia, contaban con mas rentas y disfrutaban de una gran autonomia por las diversas facultades concedidas por los pontifices, desde la Omnimoda de Adriano VI, del 10 de mayo de 1522. El tercer eje lo constituyen los problemas politicos de la Iglesia ante el cambio politico que se habia registrado por la guerra de sucesion de Espana a principios del siglo XVIII, cuando los borbones sustituyeron a los Habsburgo. Los borbones, por razones politicas, bien explicadas por el autor, pusieron limites a la presencia y poder del clero regular y fortalecieron la jurisdiccion de los obispos frente al clero regular y, tambien, de los cabildos eclesiasticos. Durante los primeros anos del siglo XVIII, marcados por la guerra de sucesion, era necesario reformar al clero, obtener el patronato universal y asegurar el alejamiento de Roma. Tambien buscaron la formacion de una jerarquia mas eficaz en apoyo a la Corona y se establecio una politica fiscal que buscaba acrecentar las contribuciones a la Corona.

Linea sobre la Virgen de Guadalupe

Hay temas que han sido recurrentes en la historiografia mexicana. Uno de ellos, posiblemente uno de los mas recurrentes, es el estudio sobre la Virgen de Guadalupe. Desde diversas perspectivas tanto teoricas como metodologicas se ha abordado tanto el relato fundacional del culto guadalupano, como los sermones que, en el correr del tiempo novohispano, fueron dando cuenta de la devocion y practica del culto guadalupano. La obra de Francisco de la Maza, El guadalupanismo mexicano (54), anterior al periodo en estudio en esta historiografia, se sigue refiriendo como uno de los autores fundamentales sobre el tema (55). Menos reconocida es la obra de Alberto Maria Carreno, quien fuera secretario y asesor del arzobispo de Mexico, Pascual Diaz y Barreto, y quien dejara la compilacion del Archivo Porfirio Diaz en varios volumenes (56). Alberto Maria Carreno publico en 1946 el articulo, Don Fray Alonso de Montufar, the Second Archbishop of Mexico, and the Devotion to Our Lady of Guadalupe (57). Tanto la obra de Ernesto de la Torre Villar y Ramiro Navarro de Anda, Testimonios historicos guadalupanos (Mexico, 1982), como la de Edmundo O'Gorman, Destierro de sombras. Luz en el origen de la imagen y culto de nuestra Senora de Guadalupe del Tepeyac, publicada en 1986 (58), han ejercido una fuerte influencia en los estudios posteriores sobre la Senora del Tepeyac.

Aun cuando el objetivo es considerar la historiografia mexicana, sera preciso abordar algunas obras publicadas por extranjeros sobre la virgen de Guadalupe por la importancia e influencia que han tenido en los investigadores mexicanos. La diversidad en este tema es enorme. Sin embargo, solo mencionaremos aquellas que han ejercido un fuerte liderazgo en el medio mexicano. Entre ellos son de mencionar las siguientes obras: Stafford Poole, CM, en dos obras: Our Lady of Guadalupe. The Origins and Sources of a Mexican National Symbol, 1531-1797 (59).

La segunda obra es The Guadalupan Controversies in Mexico. Mas conocida, porque fue traducida al espanol, la polemica obra de Richard Nebel, Santa Maria Tonantzin Virgen de Guadalupe. Continuidad y transformacion religiosa en Mexico, publicada en 1995 (60). William Taylor, publico, Our Lady of Guadalupe and Friends. The Virgin Mary in Colonial Mexico City (61). William Taylor ha tenido una gran influencia en los estudiosos de la Iglesia catolica en el siglo XVIII, principalmente por su ilustrada obra Ministros de lo sagrado (62), en que abordara temas historiograficos hasta entonces desconocidos. En particular, las parroquias como sedes <<de la potestad de los curas parrocos ... las relaciones entre feligreses (indigenas y no indigenas) y sacerdotes en el gobierno colonial ... el alcance y consecuencias de las reformas borbonicas>>, y el papel de los curas parrocos <<como combatientes y lideres en el conflicto por la independencia mexicana>>. Todo ello analizado en dos territorios diocesanos: la arquidiocesis de Mexico y la diocesis de Guadalajara. Ministros de lo sagrado constituye una de las obras clasicas de la historiografia sobre la Iglesia catolica en Mexico.

En 1998, Francisco Miranda, investigador de El Colegio de Michoacan, publico Dos cultos fundantes Los Remedios y Guadalupe 1521-1649, Historia documental (63). Este autor considero que <<el guadalupanismo es un tema de los mas fecundos en nuestra historia mexicana>>. Su interes en la Guadalupe se reforzo, por la difusion que alcanzo el libro de Richard Nebel, apoyado para su edicion por el Abad de Guadalupe Guillermo Schulemberg y por el escandalo que suscitaron las declaraciones del Abad, propugnando la inexistencia de Juan Diego, cuando se estaba impulsando la beatificacion y el culto de Juan Diego. Pero la mirada de Francisco Miranda abarca tambien la devocion a la virgen de Los Remedios, la virgen venerada por Hernan Cortes, fundador de la ermita en que se proclama el culto a la virgen de Los Remedios. El culto a Los Remedios, segun el autor, se hermano con el de Guadalupe. Si la primera representa la conquista y la maternidad de Maria, la Guadalupe es <<la interpretacion indigena del misterio de la Inmaculada Concepcion>>. Sin embargo, ambos cultos siguieron trayectorias diferentes por la atencion especial que recibio la virgen de Guadalupe por parte de la jerarquia. La virgen de Los Remedios, a pesar de no formar parte de un proyecto pastoral nacional, se mantiene vigente en la memoria popular.

El conflicto que se suscito por la inexistencia historica de Juan Diego, como sostenian algunos, incluyendo al Abad de la basilica, tuvo una gran repercusion en la sociedad mexicana y afecto la tranquilidad de las conciencias de algunos sacerdotes. Al respecto se debe leer a Manuel Olimon Nolasco, sacerdote secular de Nayarit, en estos anos incardinado en Mexico, La busqueda de Juan Diego (64), que consigna el conflicto. La polemica no suspendio el proceso de beatificacion y canonizacion de Juan Diego, que fuera representando por una magnifica pintura de Cabrera, mas como criollo, que como indigena Nahuatl.

En cambio, a finales del siglo XIX, cuando surgio la polemica sobre el caracter de la imagen de Guadalupe, como aparecida, pintada por los angeles, o como una pintura humana, se suspendio la coronacion de la imagen. El conflicto se suscito por la publicacion de una carta del cientifico Joaquin Garcia Icazbalceta, al arzobispo Pelagio Antonio de Labastida y Davalos. Don Joaquin, informaba al arzobispo que no habia documentacion que avalara la opinion general de la imagen como aparecida. Pero la carta, que se habia escrito y enviado en lo privado fue hecha publica. Se trata de: Carta acerca del origen de la imagen de Nuestra Senora de Guadalupe de Mexico, escrita por D. Joaquin Garcia Icazbalceta al Ilmo. Sr. Arzobispo D. Pelagio Antonio de Labastida y Davalos seguida de la carta pastoral que el senor arzobispo de Tamaulipas don Eduardo Sanchez Camacho dirigio al mismo eminente prelado, editada en Mexico en 1896. Varios mexicanos, sacerdotes y laicos, reaccionaron con pasion al documento de Icazbalceta y el obispo de Tamaulipas, ya muerto el arzobispo Labastida, fue orillado a renunciar a su diocesis. En medio de los conflictos, la coronacion no pudo realizarse en el tiempo que se habia estipulado. Solo pudo efectuarse el 12 de octubre de 1895, ya muerto el arzobispo Labastida que habia sido su promotor (65). Sin embargo, desde ese ano, 1895, la imagen de la virgen y su culto se vinculo con Antonio Plancarte y Labastida, el sobrino del arzobispo Labastida, que fue el gran hacedor de la coronacion.

David Brading, el historiador ingles, que ha tenido una gran influencia entre los historiadores por la riqueza y rigor academico de sus investigaciones, aunque propiamente no sea un investigador profesional de la vida eclesiastica, publico Mexican Phoenix, Our Lady of Guadalupe: image and tradition across five Centuries, en 2001 (66). David, elabora una historia de la virgen de Guadalupe de gran valor historiografico. Este autor no se involucra con las discusiones sobre el origen de la imagen, sino que senala que el mayor milagro que se puede contar de Guadalupe es el de la sobrevivencia del culto a traves de la historia del pais.

La linea de investigacion sobre la Virgen de Guadalupe se extendio al estudio de los sermones. Se debe senalar que la compilacion de los sermones impresos o manuscritos se inicio muy temprano. De hecho, los sermones mas notables del periodo novohispano se imprimian para ilustracion de la poblacion y algunos, conservados en forma manuscrita, daban materia a los obispos y sacerdotes para elaborar sus predicaciones. Es usual encontrar en los archivos de los obispos o en los parroquiales y diocesanos, copias manuscritas de sermones que fueron famosos en su epoca. Una de las primeras obras, en tres volumenes, que no corresponde al periodo en estudio pero que refleja el interes que suscitaban los sermones, como piezas trascendentales, no solo de la transmision de la doctrina cristiana, sino tambien de la serie de principios que regulaban la vida catolica, es la de Narciso Bassols, publicada en 1889 (67). David Brading, publico dos libros sobre sermones guadalupanos, uno en 1994 y otro en 2005. Uno de los ultimos libros sobre los sermones guadalupanos, siguiendo el modelo de las compilaciones de David Brading, es el de Alicia Mayer, Flor de primavera mexicana. La Virgen de Guadalupe en los sermones novohispanos (68). La obra de Mayer, es valiosa, tanto por el analisis de la oratoria sagrada como porque localizo y compilo cerca de dos centenares de sermones guadalupanos, que lista al final de la obra. Como dijera Jaime Cuadriello en la ilustrada resena que hizo a Flor de primavera,
   Tenemos a la vista un razonado y sistematico analisis de la
   oratoria sagrada guadalupana, que brinda ademas un exhaustivo
   catalogo alfabetico de las piezas publicadas entre los siglos xvii
   y xviii y sistematiza, en verdad, un corpus admirable que ninguna
   otra devocion continental (me atreveria a decir hispanica) alcanzo
   en las prensas de su tiempo. Incluso podemos decir que este libro
   esta realizado al modo de un florilegio contemporaneo, gracias al
   ojo avizor de su autora, Alicia Mayer Gonzalez, ya que desde el
   indice avisa al lector que ha tomado un partido tematico,
   simbolico, tipologico e historiografico acorde con el contenido de
   las piezas. Merced a este partido se despliega en sus paginas un
   abanico de temas y simbolos que mucho dicen del sentido y la
   importancia social y politica que tenia el discurso sagrado entre
   nuestros antepasados de la Nueva Espana. Es decir, de la manera tan
   eliptica y metaforizada como cada predicador se dirigia, no solo a
   sus escuchas piadosos, sino desde y hacia la esfera del poder (69).


El ensayo de Alicia Mayer El culto de Guadalupe y el proyecto tridentino en la Nueva Espana (70), es una revision muy completa de la historiografia sobre el milagro guadalupano. Ademas, la autora propone que el culto a Nuestra Senora de Guadalupe en el Mexico colonial apoyo y auxilio los propositos formulados en el Concilio de Trento, tal y como habia senalado Edmundo O'Gorman en su Destierro de sombras. Indica de forma clara que su proposito es mostrar: <<la forma en que a traves de la imagen de Guadalupe y de reiterar en sermones y en distintas clases de relatos la importancia del milagro de su aparicion, se comunicaron ciertos ideales que respondieron a un programa especifico de gobierno y de la Iglesia novohispanos>> (71).

Se debe resaltar que ese mismo esquema se siguio a mediados del siglo XIX. La espiritualidad mariana, representada en el culto nacional a la imagen de Santa Maria de Guadalupe, ocupaba un papel central en el proyecto pastoral del arzobispo Pelagio Antonio de Labastida y Davalos (1863-1891 como arzobispo de Mexico, 1855-1863, como obispo de Puebla). Para Labastida y Davalos, la devocion a la Virgen era un poderoso auxiliar para reconstituir el tejido social catolico tan profundamente desarticulado a raiz y consecuencia de las leyes de Reforma, la intervencion y el imperio de Maximiliano de Habsburgo. En ese contexto, se dio el proyecto de remodelacion de la Colegiata y de la coronacion de la virgen de Guadalupe que suscito grandes controversias, como lo estudiara Stafford Poole, en su obra The Guadalupan Controversies in Mexico, ya citada. Sobre el proyecto se han escrito varias obras (72), pero sin duda se destaca el articulo de Jaime Cuadriello, La corona de la Iglesia para la Reina de la nacion. Imagenes de la coronacion guadalupana de 1895, publicado en 2003, que muestra los diversos conflictos suscitados por el proyecto del arzobispo ante los cabildos de la Catedral y de la Colegiata de Guadalupe y ante la sociedad, y el papel desempenado por el sobrino del arzobispo, Jose Antonio Plancarte y Labastida. Stafford Poole, incluso, ubica los malestares por la decision del arzobispo de confiar a su sobrino la formacion clerical en 1885 y mas tarde la celebracion de sus bodas de oro y la coronacion de la Virgen.

Juliana Beatriz Almeida de Souza, de la Universidad Federal de Rio de Janeiro, Brasil, presento la ponencia La imagen de la virgen de Guadalupe por don Francisco Antonio de Lorenzana en el Congreso Internacional 1810-2010: 200 anos de Iberoamerica (publicacion del xIV Encuentro de Latinoamericanistas Espanoles, pp. 733-746). Su analisis considera <<la importancia de la devocion a la Virgen Maria en la colonizacion espanola de America y de la pintura religiosa en la difusion de la fe catolica>>.

Una de las ultimas publicaciones sobre la virgen de Guadalupe, es la monumental obra publicada por Gustavo Watson Marron, sacerdote secular del arzobispado de Mexico, denominada, El templo que unio Nueva Espana. Historia del Santuario y Colegiata de Guadalupe, extramuros de Mexico, en el siglo XVIII (73). Se trata de una obra bien documentada que distingue la obra del Santuario del de la Colegiata. Relata el inicio de las fiestas en honor de Maria de Guadalupe, el 12 de diciembre. Para que la fiesta tuviera misa y oficio propio <<se realizan las Informaciones de 1666, que son el documento juridico mas importante sobre el hecho guadalupano>>.

Una obra que va mas alla del sermon guadalupano, es la de Carlos Herrejon Peredo (74), quien traza la historia del sermon desde mediados del siglo XVIII hasta su conversion en un discurso civico en la primera Republica Federal. Para Herrejon, el sermon es un material historiografico de vital importancia para analizar e interpretar la historia de Mexico del siglo XVIII al XIX porque muestra los cambios registrados en los valores y las ideas, pero tambien en la estructura del pensamiento en epocas concretas. A pesar de ese empeno y de la serie de obras publicadas, los sermones todavia no concentran la atencion de los investigadores. Dos situaciones influyen: la dificultad de analizar los procesos historicos a partir de la oratoria sacra y la transicion que se esta efectuando entre los investigadores de dejar de estudiar los siglos XVIII y XIX, y pasar al estudio del siglo XX, cuando los sermones pierden la fuerza e importancia que habian tenido en el periodo novohispano y el siglo XIX. El cambio en la temporalidad del estudio no parece responder a los intereses de los investigadores, sino a las convocatorias para puestos de investigador en diversas instituciones academicas, que privilegian la contratacion de jovenes investigadores abocados al estudio del siglo XIX, por el vacio de estudios sobre este siglo. Tienen razon. Efectivamente el siglo XX es el gran desconocido en la historia de Mexico, pero tambien los ultimos anos del siglo XIX, estan en el olvido. La historiografia mexicana ha estado muy focalizada en ciertos periodos historicos, en tematicas especificas y en la redaccion de la vida de los personajes.

Linea sobre los obispos, los cabildos y el clero mexicano

Un modelo de los trabajos bibliograficos, iniciados en el siglo XIX, es la obra Francisco Sosa, El Episcopado mexicano, publicada a fines del siglo XIX y reeditada por la editorial Innovacion en 1978. Una obra mas reciente y mas consultada por los historiadores para situar a los obispos, arzobispos y parrocos que estudian, es la obra publicada por Emeterio Valverde Tellez, Obispo de Leon, Bio-Bibliografia Eclesiastica Mexicana (1821-1943) (75). Mientras Sosa se restringio a estudiar a los arzobispos de Mexico, el obispo de Leon atiende la biografia de todos los obispos del siglo XIX hasta 1943, cuando concluye su obra. Pero, a diferencia de Sosa que estudia a todos los arzobispos desde Juan de Zumarraga, Valverde y Tellez solo estudia los obispos de la epoca independiente.

A pesar de las dos obras bio-bibilograficas mencionadas, la linea sobre las biografias de eclesiasticos ha sido escasa. Incluso parecia que los autores escribian sus biografias para rendir un tributo al amigo, como fue el caso de las dos obras sobre Pascual Diaz y Barreto, el controvertido arzobispo de Mexico designado en 1929. Sin embargo, desde los sesenta se ha ido formando una veta analitica cada vez mas consolidada que enfatiza la biografia de eclesiasticos notables. No obstante, la mayoria de los obispos estudiados vivieron en el siglo XIX: desde la independencia, hasta el movimiento armado catolico de 1926. Tambien es de destacar que se estudian aquellos obispos que tuvieron una accion destacada en la historia eclesiastica y en la historia politica del pais. Llama la atencion ese interes, porque los historiadores mexicanos no suelen escribir biografias. Sin embargo, en la historiografia sobre la Iglesia catolica las biografias episcopales ha sido un genero abordado por mexicanos y extranjeros, desde el siglo XIX (76). Tambien se han publicado obras sobre las catedrales, sobre sus procesos de construccion y sus arquitectos desde la perspectiva de la historia del arte. Una de esas obras fue escrita por Mina Ramirez Montes, quien publico La catedral de Vasco de Quiroga (77). Se trato del proyecto que pretendio levantar el obispo Vasco de Quiroga, de la que la autora encontro vestigios en el interior de un monasterio de monjas (78).

En 1959, el jesuita, Paul L. Callens, publico, Tata Vasco. Un reformador del siglo XVI (79). Posteriormente, Paulino Castaneda realizo una edicion critica de la Informacion en Derecho de Vasco de Quiroga, publicado en Madrid en 1974 (80). El tiraje fue muy pequeno, de 225 ejemplares. Este trabajo contribuyo a conocer mas ampliamente el texto en el mundo hispano, pues identifico las citas latinas y las confronto con los documentos originales, mostrando la profunda erudicion del doctor Castaneda. Por ejemplo, en la seccion de Justicia del AGI identifico las cedulas donde se permitian abusos contra los indigenas, como el derecho a herrarlos concedidos en febrero de 1534. En la obra se puede seguir el metodo del autor: reunir la critica exegetica con la consulta de las fuentes historicas, varias recabadas en el Archivo General de Indias. El trabajo se completo con una introduccion en la cual Castaneda apunta elementos que seran incorporados por la historiografia posterior sobre el pensamiento del primer obispo de Michoacan. En terminos concretos propuso realizar la lectura de la Informacion en Derecho como un documento clave para comprender la etica de las autoridades espanolas en la primera evangelizacion americana. El autor sostiene que hay dos ejes en el texto original. El primero de ellos es la lucha contra la esclavitud y la importancia que concedio Quiroga a la emision de una nueva legislacion. Esta concepcion estan, en ultima instancia, en la base de las Leyes Nuevas de 1542 que abolieron la encomienda y por tanto la esclavitud indigena. El segundo elemento fue la consideracion acerca de la <<utopia>>. Castaneda coincide con los trabajos de historiadores como Benedict Warren acerca de los elementos utopicos de don Vasco, subrayando que en efecto esta disenando un proyecto historico que puede tener la influencia de la obra de Tomas Moro. Sin embargo, el aporte del investigador castellano esta en el origen de su pensamiento: segun la conclusion de la obra, las fuentes del pensamiento <<utopico>> de Quiroga estan en el pensamiento humanista y medieval castellano, como se expreso en lugares como Salamanca. Como bien demuestra Castaneda, la utopia de Vasco el ideal cristiano de la fraternidad humana, con base en el trabajo en comun y el reparto equitativo de bienes. En conclusion, Castaneda muestra que Quiroga puede considerarse un defensor de los indios, con base en su amplia formacion legal y un profundo humanismo cristiano con raices claramente castellanas. La obra mas reciente sobre Vasco de Quiroga, fue escrita por Pablo Arce Gargoyo, La vida santa de Vasco de Quiroga su proceso de canonizacion (81). Un amplio estudio sobre la obra fundacional de Vasco de Quiroga es el realizado por Francisco Miranda Godinez, Vasco de Quiroga y el Colegio de San Nicolas, fruto de su tesis doctoral en la Universidad Gregoriana de Roma (82). Jorge Traslosheros, estudio al obispo fray Marcos Ramirez de Pardo en su obra, La reforma de la Iglesia en el antiguo Michoacan. La gestion episcopal de fray Marcos Ramirez de Pardo, 1640-1646 (83).

Juan de Palafox y Mendoza, quien fuera obispo de Puebla, ha llamado la atencion de los estudiosos desde el siglo XVII, como ya se ha visto. En la actualidad, Ricardo Fernandez Gracia es uno de los especialistas mas importantes en torno a la vida y obra de Juan de Palafox y Mendoza (84). En lineas generales, ha estudiado la figura palafoxiana a partir de dos lineas de investigacion, ligadas a su especialidad como historiador del arte: la iconografia y la pintura, por un lado, y la historia de Palafox como mecenas y patrono del arte y la obra publica en Nueva Espana y Navarra. Uno de los aportes de Fernandez Gracia para la comprension de Palafox es que ha demostrado que se trato de un hombre de Iglesia y de Estado que contribuyo como obispo, visitador y virrey de la Monarquia Catolica del siglo XVII a la consolidacion de una cultura hispanica en el Nuevo Mundo, al mismo tiempo que hacia visible, a traves de obras como los altares de los Reyes, el vinculo entre el altar y la Corona a traves del Patronato indiano.

En obras como Nacimiento e infancia del Venerable Palafox ..., Ricardo Fernandez ha reconstruido la infancia de Palafox en Ariza, mostrando que durante este periodo el obispo recibio una amplia cultura artistica a partir de 1609, cuando fue reconocido por su padre natural, el futuro marques de Ariza. En ese sentido, destaca su presencia en Tarazona, bajo la proteccion del obispo Diego de Yepes. Estos elementos dieron a Palafox una de las caracteristicas mas estudiadas por Fernandez Gracia: su papel como mecenas y promotor cultural en Nueva Espana, y especialmente en Puebla. De hecho, en trabajos como Iconografia de Don Juan de Palafox ..., Fernandez Gracia ha mostrado que su trayectoria le concedio amplias relaciones con artistas importantes que permitieron el desarrollo de una amplia iconografia de Juan de Palafox en el arte novohispano. En otros trabajos ha destacado la amplia relacion de Palafox con artistas poblanos como Pedro Garcia Ferrer y Diego de Borgraf. El primero de ellos, por ejemplo, era un conocido palafoxiano desde 1633. En esta linea de investigacion, Fernandez Gracia tambien ha destacado su papel en el desarrollo musical de Nueva Espana, especialmente ligado al misticismo y a su espiritu penitente. En ese sentido, el autor ha considerado al obispo de Puebla como <<apegado a las mortificaciones>> (85).

Recientemente, el historiador de la Universidad de Navarra ha destacado el amplio papel de Juan de Palafox como constructor de la ciudad episcopal, a partir del caso de Puebla (1640-1649). En su libro La buena memoria del obispo Palafox y su obra en Puebla, ha destacado que el natural de Ariza definio a traves de su mecenazgo y patrocinio los perfiles de la ciudad episcopal: contribuyo a erigir las corporaciones y los recintos que daban forma a la sede del obispo, como la Catedral, el Seminario y la Biblioteca. Fernandez Gracia, por ultimo, ha coordinado un libro influyente sobre la figura de Palafox, Varia Palafoxiana. Doce estudios en torno a Juan de Palafox y Mendoza, en el cual reconocidos especialistas han trabajo temas como la relacion de Palafox con el Conde Duque de Olivares (John Elliot), la consagracion de la catedral de Puebla (Montserrat Gali) su viaje por Alemania (Jesus Maria Usunariz), la relacion con el papa Inocencio X, por citar solo algunos ejemplos (Ildefonso Moriones), asi como su interes por el indio en Nueva Espana (Nancy Fee) o su importancia en difundir las Escuelas de Cristo (Fermin Labarga). Cayetana Alvarez de Toledo, publico en 2011, una extensa biografia del obispo de Puebla, titulada Juan de Palafox obispo y virrey (86). En Puebla, Montserrat Gali coordino a varios autores en La pluma y el baculo, quienes reflexionan sobre varias tematicas que tienen como centro al obispo Palafox (87).

Vicente Camberos Vizcaino, publico Francisco el Grande, Mons. Francisco Orozcoy Jimenez, biografia, en 1966 (88). Mas reciente es el articulo de Julia Preciado Zamora, Dos imagenes del arzobispo de Guadalajara Francisco Orozco y Jimenez, publicado en la revista Desacatos en 2012 (89.) Esta autora ha publicado varios articulos sobre el arzobispo Orozco y Jimenez. En 2013, publico un libro en que retoma y profundiza sus avances sobre la vida y los funerales del arzobispo, uno de los mas controvertidos en la convulsionada epoca del levantamiento armado catolico (90). En 1975, Francisco Morales, publico Clero y politica en Mexico (1767-1834). Algunas ideas sobre la autoridad, la independencia y la reforma eclesiastica (91). Este autor, por el periodo que estudia, dedica un apartado al estudio de las cartas pastorales del arzobispo de Mexico Antonio de Lorenzana y Buitron. Tambien Emilio Martinez Albesa, en su obra La Constitucion de 1857. Catolicismo y liberalismo en Mexico, tomo I, Del reino borbonico al Imperio Iturbidista, 1767-1822 (92), dedica 96 paginas para dar cuenta del marco eclesiologico del regalismo del arzobispo Lorenzana. Se trata de una perspectiva, el regalismo del arzobispo Lorenzana, que tiene que ser revisada en estudios posteriores.

Tambien es cierto que el arzobispo Lorenzana, a pesar de la importancia de su administracion (1766-1872), ha sido poco atendido por los investigadores mexicanos. Se estudia mas su desempeno como arzobispo primado de Toledo, que su etapa como arzobispo de Mexico o su desempeno como cardenal en Roma. Se atienden aspectos de su biografia personal, se ensalza su obra caritativa, literaria y como protector de la cultura, tanto de obras elaboradas por el mismo como de otros por el estimulados y financiados. En Mexico se ha estudiado, y se sigue haciendo, en tesis de grado y estudios sobre regiones especificas del arzobispado de Mexico, la visita pastoral de Lorenzana. Por ejemplo, Clemente Cruz Peralta, estudia la visita pastoral de los arzobispos Francisco Aguiar y Seixas, Manuel Rubio Salinas y Francisco Antonio de Lorenzana en la Huasteca, en su obra, publicada en 2011, Los bienes de los santos: cofradias y hermandades de la Huasteca en la epoca colonia (93). Tambien se estudia, aun cuando todavia de forma dispersa, la reforma conventual efectuada para instaurar la vida en comun de las religiosas. Ha llamado la atencion el padron de comulgantes que efectuo. Ese fue el objeto de estudio de America Molina del Villar y David Navarrete Gomez, como editores, en la obra El padron de comulgantes del arzobispo Francisco Antonio Lorenzana 1768-1769 (94).

Tanto el Tomo Regio como las distintas materias tratadas en el IV Concilio Provincial Mexicano convocado por Lorenzana en 1771, han concentrado muchas publicaciones. Se considera que fue la obra cumbre de este prestigiado arzobispo durante su estancia en Mexico. Los textos sobre el concilio se trataran en la linea correspondiente. En este apartado solo referimos aquellos textos que se relacionan con el arzobispo Lorenzana. Entre ellos, la ponencia de Rodolfo Aguirre, <<El arzobispo Lorenzana ante la division de parroquias ordenada por el Tomo Regio>> (95). Sobre la division parroquial propuesta por Lorenzana tambien se debe consultar el texto de Antonio Rubial Garcia, <<?El final de una utopia? El arzobispo Lorenzana y la nueva distribucion parroquial de la ciudad de Mexico>> (96).

Varios estudiosos en Espana han enfatizado el caracter ilustrado del cardenal Lorenzana. De ellos solo destaco la obra de Luis Sierra Nava, El cardenal Lorenzana y la Ilustracion, tomo I, que fuera publicada en Madrid, en 1978 (97). Esta obra es, sin duda, el texto mas completo sobre la vida de Lorenzana en su epoca de estudiante y como arzobispo de Mexico. Ha servido de modelo y de fuente de informacion para varios historiadores. Prometia Sierra Nava un segundo volumen pero, hasta la actualidad, no ha sido publicado.

Los obispos ilustrados han llamado la atencion de los historiadores. Por ejemplo, Oscar Mazin, en su libro Entre dos majestades, publicado en 1987, analizo la gestion episcopal de Pedro Anselmo Sanchez de Tagle (98). Con esta obra, Mazin abrio una linea de estudio sobre las gestiones episcopales que ha sido seguida por varios historiadores. Juvenal Jaramillo Magana, publico en 1996 un trabajo sobre Fray Antonio de San Miguel en Michoacan y su trabajo en la obra Hacia una Iglesia beligerante. La gestion episcopal de Fray Antonio de San Miguel en Michoacan (1784-1804). Los proyectos ilustrados y las defensas canonicas (99). Jaramillo reconstruyo la gestion episcopal del obispo ilustrado de Valladolid, mostrando, a partir del concepto de <<teologia politico caritativa>>, la defensa que realizo de la jurisdiccion eclesiastica. En la misma tematica, tambien se ha reflexionado sobre el papel desempenado por los cabildos catedralicios. En esta linea, la obra de Oscar Mazin fue pionera en el estudio de los cabildos eclesiasticos. En 1996 publico El cabildo catedral de Valladolid de Michoacan (100). Esta publicacion ejercio una fuerte influencia en varios historiadores y se constituyo en un modelo para estudiar los cabildos catedrales de Mexico. Mazin fue seguido por Ana Carolina Ibarra, quien despliega el comportamiento de los canonigos y del obispo, Antonio Bergosa y Jordan, en la diocesis de Antequera, Oaxaca, durante la epoca independentista. Su obra, El cabildo catedral de Antequera, Oaxacay el movimiento insurgentes (101), ejercio y sigue ejerciendo una gran influencia en los jovenes historiadores sobre la epoca independentista (102). No se trata de una biografia del obispo, pero presenta con toda claridad los problemas y las dificultades de los cabildos eclesiasticos y los obispos que enfrentaron la guerra de Independencia. Dos articulos publicados por la autora, constituyen reflexiones valiosas sobre la epoca que estudia. Ellos fueron, La justicia de la causa: razon y retorica del clero insurgente de la Nueva Espana y Excluidos pero fieles. La respuesta de los insurgentes frente a las sanciones de la Iglesia, 1810-1817 (103).

Los trabajos reunidos por Jaime Olveda en Los obispados de Mexico frente a la Reforma popular (104), se destaco por ofrecer perspectivas novedosas sobre los obispos de Mexico durante el periodo en estudio. El trabajo de Connaughton sobre Lazaro de la Garza, por ejemplo, se sumo al trabajo de Manuel Ceballos sobre el obispo de Linares Francisco de Paula Verea. Por su parte, Juvenal Jaramillo ofrecio en aquel libro un aporte valioso acerca del Cabildo de Michoacan durante el episcopado de Clemente de Jesus Munguia.

El historiador ingles Brian R. Hamnet, se intereso en explorar la personalidad del obispo Bergosa y Jordan, cuyas posiciones en contra de la lucha independentistas han sido destacadas por la historiografia mexicana. Hamnet publico el articulo, Antonio Bergosay Jordan (1748-1819), obispo de Mexico: ?Ilustrado? ?Reaccionario? ?Contemporizador y oportunista? (105). Marta Eugenia Garcia Ugarte tambien reflexiono sobre Bergosa y Jordan, en el articulo Antonio de Bergosa y Jordan obispo de Oaxaca y arzobispo electo de Mexico ante los insurgentes (106). Garcia Ugarte tambien estudio las posturas de los obispos en la guerra de independencia en dos articulos: el primero, La jerarquia catolica y el movimiento independentista de Mexico, y el segundo, elaborado a partir de fuentes ineditas, se denomino, Posiciones de la jerarquia eclesiastica novohispana ante el movimiento independentista (107). Tambien publico un articulo en el que reflexiona sobre el surgimiento del liberalismo y la fuerza del catolicismo durante la lucha independentista. Se trata del trabajo Catolicismo de la independencia y emergencia del Liberalismo. Mexico, 1810-1821 (108). Es de destacar, sin embargo, que uno de los primeros autores en reflexionar sobre la participacion de la jerarquia en la Revolucion de independencia fue Fernando Perez Menen, en su obra El Episcopado y la Independencia de Mexico (1810-1836) (109).

Tanto Cristina Gomez Alvarez, como Ana Carolina Ibarra, analizaron las posiciones de los obispos en la guerra de independencia. Gomez Alvarez publico el libro El alto clero poblano y la revolucion de independencia 1808-1821 (110). En esta obra la autora revisa las actuaciones de los obispos Manuel Ignacio del Campillo y Antonio Joaquin Perez Martinez, el primero electo en 1803, y el segundo en 1815. Pero ambos enfrentaron la guerra de independencia. Perez Martinez se destaco por apoyar el movimiento independiente de Agustin de Iturbide. Gomez Alvarez publico, en colaboracion con Francisco Tellez Guerrrero, un articulo, sumamente interesante sobre la biblioteca del futuro obispo Campillo, titulado Inventario de los bienes de Campillo, obispo electo de Puebla 1803. En este articulo destaca el origen criollo de Campilllo y el inventario de sus bienes elaborado en septiembre de 1803. Estos autores analizaron los temas y topicos de la Biblioteca, su riqueza y la evidencia de que era un lugar de estudio y trabajo. Con su trabajo, Gomez Alvarez abrio una veta analitica muy rica y sugerente. Sin embargo, ha sido poco atendida por los historiadores. En otro articulo, Cristina Gomez Alvarez, Mitra y sable se unen para sellar la independencia (111), destaca la alianza que se dio entre los sectores militares y eclesiasticos en la lucha independentistas.

Un obispo de finales del gobierno de Porfirio Diaz, que se distinguio por su riqueza personal, por su amistad con el papa Pio IX, con el presidente Diaz y con el arzobispo Labastida fue el obispo y arzobispo de Oaxaca, Gregorio Eulogio Gillow. Poco se ha escrito sobre este personaje de gran importancia para el desarrollo de la Iglesia y del pais. Su biografo, hasta ahora, es Manuel Esparza, quien publico la obra, Gillow durante elporfiriato y la Revolucion en Oaxaca 1887-1922 (Mexico, edicion personal, 1985). Eulogio Gillow ademas de ser de noble origen tenia un fuerte capital personal como empresario agricola de la region de Puebla. Sobre este aspecto reflexiona Cecilia Bautista Garcia, en su articulo Una empresa hidraulica en el rio Atoyac: el obispo Gillow y la hacienda de Chautla, Puebla, 1874-1914 (112).

Los obispos que enfrentaron la segunda reforma liberal que tuvo lugar de 1855 a 1874, han sido estudiados, no tanto como biografias personales sino de acuerdo con su participacion en esos atribulados anos para la Iglesia. Uno de los trabajos importantes es el de Brian Connaughton, quien ha tenido un destacado liderazgo entre los historiadores de la Iglesia catolica en Mexico. Su obra Ideologia y sociedad en Guadalajara (1788-1853), publicada en 1992 por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, constituye ya un clasico en la historiografia sobre la Iglesia. Al ser traducido al ingles, Clerical Ideology in a Revolucionary Age: The Guadalajara Church and the Idea of the Mexican Nation (1788-1853), publicado en 2003113, como dijera Ana Carolina Ibarra, Connaughton, <<recupera su actualidad y se coloca entre aquellos textos que son parteaguas de la historiografia latinoamericanista>>. Para Ana Carolina, la obra en ingles de Connaughton,
   ... constituye su mayor aportacion: entender de mejor manera la
   forma en que se condujeron instituciones fundamentales en el
   transito hacia la organizacion de las nuevas naciones. Asi pues,
   los ajustes al titulo y, en general, a la edicion original, no solo
   indican una puesta al dia de la version anterior, sino que hacen
   patente su caracter pionero. El auge posterior de los estudios
   sobre la Iglesia confirma la importancia de la obra, y la lectura
   de la edicion en ingles le devuelve vigencia y actualidad. Si algo
   sorprende acaso, es el poco provecho que estudios posteriores han
   sacado de una interpretacion que consigue explicar como la Iglesia
   busco participar en la construccion de la nacion mexicana (114).


Entre los articulos que ha publicado Brian Connaughton, destacamos el que denomino Una ruptura anunciada: los catolicismos encontrados del gobierno liberal y el arzobispo Garza y Ballesteros, en Jaime Olveda, Los obispados de Mexico frente a la

Reforma liberal, obra ya citada. En 2010, dio a conocer una coleccion de articulos suyos previamente publicados (115), que permite repensar los vinculos entre la religion y la politica durante la primera mitad del siglo XIX. A partir de la vida y la trayectoria publica de Pelagio Antonio de Labastida y Davalos, obispo de Puebla y arzobispo de Mexico, Marta Eugenia Garcia Ugarte reconstruyo no solo las relaciones Iglesia-Estado, sino que destaco el papel de los eclesiasticos en la construccion de la nacion y una historia del catolicismo en los primeros setenta anos de la vida republicana en Mexico. La obra, Poder politico y religioso, en sus dos volumenes, es un amplio fresco de la Iglesia el Estado y la sociedad en Mexico de 1825 a 1878. Berenise Bravo Rubio publico una biografia sobre el primer arzobispo de Mexico postulado por el gobierno de Mexico, una vez que la Santa Sede acepto la renuncia de su titular Jose de Fonte, quien se habia exiliado a Espana en 1822. Se trato del arzobispo Manuel Posada y Garduno. Su obra se denomino, La gestion episcopal de Manuel Posada y Garduno, publicada en 2013 (116).

Un obispo que ha sido materia de estudio en tesis de maestria y en algunos trabajos sobre aspectos especificos de su vida es el obispo de Tamaulipas, Monterrey y San Luis Postosi, Ignacio Montes de Oca. Entre las obras publicadas por este controversial obispo mexicano, es de mencionar el articulo de Alfonso Martinez Rosales, Japon y Mexico en un sermon (117). Montes de Oca se destaco por su refinado manejo del espanol. Tambien dominaba el ingles, el frances, el italiano, el portugues, el latin y el griego. En todas esas lenguas podia leer, escribir y predicar. Fue reconocido como poeta, latinista y humanista. Tanto el como Francisco Plancarte y Navarrete, arzobispo de Monterrey, y los historiadores jesuitas, los padres Mariano Cuevas y Jesus Garcia Gutierrez, formaron parte del grupo que fundo la Academia Mexicana de la Historia el 12 de septiembre de 1919 (118).

Sin abordar la biografia del obispo Francisco Pablo Vazquez, estudiado por el padre Alcala en su obra Una pugna diplomatica ante la Santa Sede. El restablecimiento del episcopado en Mexico. 1825-1831, ya citada, David Carbajal Lopez publico La politica eclesiastica del estado de Veracruz, 1824-1834 (119), tanto en la epoca del obispo de Puebla Antonio Joaquin Perez como de su sucesor, Francisco Pablo Vazquez y la reforma liberal de 1833. Le interesa a Carbajal Lopez analizar los vinculos entre los eclesiasticos, en sus diversas posiciones, y las elites de poder regionales. Sergio Rosas Salas, en su libro La Iglesia mexicana en tiempos de la impiedad: Francisco Pablo Vazquez, 1769-1847 (120), reconstruye la trayectoria de Francisco Pablo Vazquez, quien fuera seminarista, parroco, canonigo y obispo de Puebla entre 1769 y 1847, y primer ministro plenipotenciario de Mexico ante la Santa Sede entre 1825 y 1831. El autor, fundamentado en el archivo particular de Vazquez, que reune mas de 2.800 cartas con buena parte de los actores politicos y eclesiasticos del periodo, argumenta que Vazquez contribuyo al diseno, practica y defensa de una Iglesia mexicana independiente y soberana en el marco de un Estado nacional tambien independiente y soberano, que puso en debate la relacion entre la Iglesia y el Estado despues de la separacion politica de Espana. La Iglesia mexicana, argumenta Rosas Salas, de acuerdo con Vazquez -y con una buena parte de los obispos y canonigos del periodo- se diseno como una Iglesia nacional ortodoxa, en comunion con Roma pero autonoma en su relacion con el poder civil sujeta solo a las disposiciones de los mitrados y bajo su plena y unica jurisdiccion.

En 2003, el padre dominico Pedro Fernandez Rodriguez, publico Biografia. De un hombre providencial. Mons. Luis Maria Martinez (121). Fue el primer arzobispo primado de Mexico, quien se desempeno como delegado apostolico. Tanto a el, como al arzobispo de Guadalajara Jose Garibi, le toco la etapa de establecer arreglos y acomodos de la Iglesia con el Estado, en los tiempos del presidente Lazaro Cardenas (1934-1940), para que la Iglesia sobreviviera con dignidad. El autor no niega que la obra pretende <<exaltar la figura ... como un presunto santo mexicano ...>>. De manera independiente a esos fines, que pudieran situar la biografia de Luis Maria Martinez como un tratado apologetico, Fernandez Rodriguez logra desarrollar un trabajo biografico bien documentado. En esa tesitura, la biografia de Luis Maria Martinez se lee con deleite porque se trata, junto con Miguel Dario Miranda, de dos de los arzobispos de Mexico del siglo XX que ameritan mayor atencion por parte de los historiadores. Fueron dos pilares de la reconstruccion eclesial mexicana. En 2005, mons. Francisco Maria Aguilera Gonzalez, quien fuera obispo auxiliar de Mexico, publico, Cardenal Miguel Dario Miranda. El hombre, el cristiano, el obispo (122). Se trata de las Memorias del Cardenal, narradas por el, con excepcion del ultimo capitulo, denominado <<Despues de las Memorias>>. Miguel Dario Miranda y Luis Maria Martinez fueron fundamentales para la reconstruccion de la Iglesia mexicana durante y despues del levantamiento armado catolico de 1926-1929. Miranda fue director del Secretariado Social Mexicano, en donde relevo al padre jesuita Alfredo Mendez Medina, quien habia sido su fundador. Fue obispo de Tulancingo y arzobispo primado de Mexico. Algunos historiadores estan estudiando a Luis Maria Martinez desde una perspectiva academica, pero las obras todavia no salen a la luz. Tambien estan por salir algunas tesis doctorales sobre algunos obispos del siglo XIX. Crescencio Ramirez Pinon, M. J. (Misionero Josefino), publico la biografia de su fundador el P. Jose Maria Vilaseca Aguilera, con el titulo, Biografia del P. Jose Maria Vilaseca Aguilera. Vol. 1: Infancia, y juventud. Ingreso a la Congregacion de la Mision. Primeros diez anos de sacerdocio. (Mexico, 2002).

En 2015, Pablo Mijangos y Gonzalez, joven investigador del CIDE, publico su investigacion sobre Clemente de Jesus Munguia, The Lawyer of the Church. Bishop Clemente de Jesus Munguia and the Clerical Response to the Mexican Liberal Reforma (123). Aun cuando ya se habian publicado algunos libros y articulos sobre Clemente de Jesus Munguia, la obra de Mijangos y Gonzalez es la que profundiza en la vida, el tiempo y la personalidad de Munguia (124). Con el tiempo, se convertira en un clasico de la historiografia sobre la Iglesia catolica en el siglo XIX. En 2014, un ano antes de publicar su obra sobre el obispo Munguia, Mijangos y Gonzalez con el padre Juan Carlos Casas Garcia, sacerdote secular del arzobispado de Mexico publicaron una obra colectiva, Por una Iglesia libre en un mundo liberal. La obra y los tiempos de Clemente de Jesus Munguia, primer arzobispo de Michoacan (1810-1868) (125), en donde varios autores reflexionaron sobre diversos aspectos de la vida intelectual y politica del obispo de Michoacan, asi como sobre algunos momentos de la vida en Mexico en tiempos de la reforma liberal.

Linea sobre la formacion clerical

Relacionada con las obras sobre los obispos y los cabildos, existe la linea sobre la formacion de los seminarios diocesanos y la fundacion de colegios y universidades, que se constituye con autonomia como una linea que vincula educacion, religion y fe. Sin embargo, a pesar de su importancia, solo daremos algunas pistas de las obras publicadas. Ya se mencionaron las dos obras del sacerdote jesuita Luis Medina Ascensio: la Historia del Colegio Pio Latino Americano (Roma, 1858-1978) (126), y la Historia del Seminario de Montezuma: sus precedentes, fundacion y consolidacion, 1910-1953 (127). El padre Medina Ascensio tambien publico, El Colegio de san Ignacio y seminario de san Xavier de Queretaro (1625-1767) (128). Mucho antes, en 1966, J. Ignacio Davila Garibi publico una obra en varios tomos que denomino Apuntes para la historia de la Iglesia en Guadalajara, en donde aborda las gestiones episcopales de los obispos de Guadalajara incluyendo sus proyectos formativos (129). Esta obra magna es referencia obligada para los historiadores de la Iglesia. Daniel R. Loweree, publico El Seminario Conciliar de Guadalajara. Apendice, publicado en Guadalajara, Jalisco, pero sin ano de edicion. Se trata de una obra que compila los documentos fundacionales, las catedras impartidas, las disposiciones episcopales, y las solemnes distribuciones de premios, entre otros aspectos, por lo que se trata de una obra imprescindible para cualquier historiador contemporaneo. En 1996, Jaime Olveda publico la obra El Seminario Diocesano de Guadalajara. Tercer centenario. Si bien es breve, el trabajo tiene la virtud de senalar las principales directrices que guiaron la labor de este centro educativo desde su fundacion hasta el siglo XX (130).

Entre los nuevos autores sobre este tema se destaca, Eduardo Chavez Sanchez, Fundacion del Real y Pontificio Colegio Seminario de Mexico, 28 de noviembre de 1689 (131), obra de autor, publicada en 1997. Esta obra da cuenta de los origenes del Colegio Seminario de Mexico acompanado de varios documentos ineditos. Este mismo autor publico, en 1996, en dos volumenes, una Historia del Seminario Conciliar de Mexico (132). Se trata de una obra importante que vino a llenar un vacio en la historiografia mexicana y ha ejercido una fuerte influencia entre los historiadores. Como antecedente a la obra de Chavez Sanchez, esta la formada por el sacerdote Pedro J. Sanchez, Episodios Eclesiasticos de Mexico (Impresora Barrie, Mexico, 1948).

En 2005, Carlos Francisco Vera Soto, Misionero del Espiritu Santo, publico La Formacion del clero diocesano durante la persecucion religiosa en Mexico. 1910-1940 (133). Sin embargo, no ha ejercido influencia en el medio mexicano, posiblemente porque su mirada sobre el conflicto religioso en Mexico deja en silencio aspectos importantes. Gerardo Sanchez Diaz coordino la obra El Colegio San Nicolas en la vida nacional (134). Algunos de los autores de este libro, tienen obras personales muy destacadas sobre el tema. Ese es el caso de Ricardo Leon Alanis, El Colegio de San Nicolas de Valladolid, una residencia de estudiantes, 1580-1712 (135). Una destacada historiadora mexicana, Clementina Diaz y de Ovando, publico El Colegio Maximo de San Pedro y San Pablo (136). Se trata del Colegio de la Compania de Jesus en la ciudad de Mexico. La obra ya citada de Rodolfo Aguirre tambien estudia la formacion de los seminarios en el contexto del clero secular. Luis Daniel Rubio Morales y Ramon Alonzo Perez Escutia, estudiaron la historia del seminario de Morelia en el libro, Luz de ayer luz de hoy. Historia del seminario Diocesano de Morelia (137). Una vision de sintesis sobre las aspiraciones formativas del clero mexicano en el siglo XIX, ademas de la relacion entre el clero y los proyectos de formacion del Estado nacional, es el articulo de Marta Eugenia Garcia Ugarte, Proyectos de formacion eclesiastica en Mexico (1833-1899) (138).

Aun cuando los trabajos sobre los seminarios tridentinos o diocesanos constituyen una linea de investigacion independiente, mucho queda por ser estudiado y escrito. Sirvan estas lineas para llamar la atencion de los historiadores que se ocupan de la Iglesia a prestar mayor atencion a la historia de la educacion que en los ultimos anos ha mostrado un amplio desarrollo y ha apuntado conclusiones interesantes y valiosas para el conjunto de la historiografia mexicana.

Linea sobre los concilios provinciales

Ademas de los estudios guadalupanos, los historiadores se han interesado por analizar el inicio de la evangelizacion que Robert Ricard denomino la conquista espiritual de Mexico (139). En este ambito, el estudio de los cuatro Concilios Provinciales Mexicanos, celebrados en los siglos xvi-xviII, concentran la atencion de los historiadores. Se trata del Concilio primero, celebrado en 1555, bajo la direccion del arzobispo Fr. Alonso de Montufar (1551-1572), el segundo, celebrado en 1565, convocado tambien por el arzobispo Montufar, para adecuar la disciplina eclesiastica de la Nueva Espana a los criterios establecidos por el Concilio de Trento, el tercero, de 1585, bajo la direccion del arzobispo Pedro Moya y Contreras (1573-1586). El IV, celebrado en 1771, bajo la direccion del arzobispo de Mexico, Francisco Antonio Lorenzana y Buitron. Los concilios han concentrado la atencion de varios estudiosos, desde el siglo XVII al XXI (140).

Uno de los ultimos trabajos es la obra colectiva coordinada por Maria del Pilar Martinez Lopez-Cano y Francisco Javier Cervantes Bello, coordinadores, Los concilios provinciales en Nueva Espana. Reflexiones e influencias (UNAM y BUAP, Mexico, 2005). Sobre el IV Concilio Provincial existe una abundante bibliografia, en la cual destacan los trabajos realizados en el Seminario sobre Concilios integrado por historiadores de El Colegio de Mexico, El Colegio de Michoacan y varias universidades publicas del pais (141).

A pesar de esos avances, es notable la escasa atencion que se ha dado a los Concilios convocados durante los ultimos anos del siglo XIX. Entre ellos, el convocado por el arzobispo de Oaxaca, Gregorio Eulogio Gillow, que se celebrara en la provincia de Antequera (Oaxaca) de 1892 a 1893. Senalaba el arzobispo Gillow, que era el primer concilio que se convocaba despues del III Mexicano, en el siglo XVI. Tal aseveracion fue acremente criticada por el obispo de San Luis Potosi, Ignacio Montes de Oca porque, con esa afirmacion, el arzobispo Gillow desconocia la existencia del IV Concilio Provincial convocado por el arzobispo Lorenzana en 1771. Como aseveraba Montes de Oca, era verdad que las actas del Concilio no habian sido aprobadas ni por el Rey ni por la Santa Sede, pero algunas de sus disposiciones habian impactado la pastoral eclesiastica y la vida cotidiana de la catolicidad en la Nueva Espana. No podia desconocerse su existencia. El pleito, uno mas entre los dos obispos Gillow e Ignacio Montes de Oca, trascendio el medio mexicano de fines del siglo XIX, y obligo al arzobispo de Mexico, Prospero Maria Alarcon y Sanchez de la Barquera, quien fuera consagrado como arzobispo de Mexico el 7 de febrero de 1892, a pedir al obispo Montes de Oca mayor prudencia.

Posteriormente, uno de los cometidos del visitador apostolico Nicolas Averardi, fue lograr que las diversas provincias eclesiasticas convocaran a la celebracion de concilios provinciales a fin de preparar el Concilio Plenario Latinoamericano que se celebraria en Roma en 1899. Bajo esta direccion, el arzobispo Alarcon programo la celebracion del V concilio Provincial Mexicano en 1896, como una continuidad con el IV convocado por Lorenzana (142). Tambien se convoco al primer Concilio Provincial de Guadalajara: 1896-1897, bajo la direccion del arzobispo Pedro Loza. Tambien se celebro, en 1896, el Primer Concilio Provincial de Durango. Al ano siguiente, 1897, se celebro el Concilio Provincial de Michoacan. Sobre esta etapa, la segunda mitad del siglo XIX, que fue fundamental en la historia de la Iglesia en Mexico, se han escrito muy pocos trabajos. Entre ellos, se encuentra la tesis de Romulo Eduardo Chavez Sanchez, La Iglesia en Mexico hacia el Concilio Plenario Latinoamericano (1896-1899) defendida en la Gregoriana en 1986 (143). Luis Martinez Ferrer, publico el articulo La documentacion del Archivo Secreto Vaticano (Fondo Congr. Concilio, Concilia) sobre los concilios provinciales en Latinoamerica (s. XIX) (144). Cecilia Adriana Bautista Garcia, dedica un inciso de un capitulo a los concilios mexicanos del siglo XIX, todavia enunciativo y general, en su obra, Las disyuntivas del Estado y de la Iglesia en la consolidacion del orden liberal, 1856-1910 (145). Esta linea de investigacion no ha sido abordada por los historiadores, como si lo han hecho sobre los cuatro concilios celebrados en la Nueva Espana. Esta ausencia encuentra una explicacion en la atencion que los historiadores han prestado a las posiciones de la Iglesia con la politica y la sociedad, del siglo XIX al XX, descuidando el estudio de la teologia y el derecho canonico. Tambien, sin duda, hacen falta estudios sobre la situacion de la Iglesia en la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX.

Linea sobre las reformas borbonicas y la transicion de la monarquia a la Republica

Gran atencion se dio en el pasado y en la actualidad, a las reformas borbonicas en Mexico. Los trabajos publicados en esta linea son abundantes. Estan los trabajos como autores unicos, y los publicados en compilaciones. Dos autores extranjeros tuvieron una gran influencia en esta linea de trabajo. David Brading, en su ya clasica obra Mineros y comerciantes en el Mexico borbonico, y Nancy Farris, con un trabajo dedicado precisamente a las limitantes que las politicas reales impusieron a los clerigos, en su obra Clero y corona en el Mexico colonial. La crisis del privilegio eclesiastico (146). La obra de Lopetegui y Zubillaga, ambos de la Compania de Jesus, Historia de la Iglesia en la America espanola. Desde el descubrimiento hasta comienzos del siglo XIX. Mexico, America Central. Antillas (147), tuvo y sigue teniendo una gran influencia. En su momento tuvo un gran impacto la obra colectiva Inter pretaciones del siglo XVIII mexicano: el impacto de las reformas borbonicas, coordinado por Josefina Zoraida Vazquez (148).

De gran importancia fue la obra de Ernesto de la Torre Villar, Los <<Guadalupes>> y la Independencia (149), que dio a conocer una serie de documentos hasta entonces desconocidos que muestran, como el autor dijera:
   ... el anhelo patriotico, el esfuerzo por auxiliar en todo momento
   a los insurgentes que realizo un grupo de hombre decididos y
   generosos, dotados de clara conciencia, de autentico valor, de
   audacia inigualable, de un sentido de organizacion extraordinaria
   para apresurar el advenimiento de su libertad. En sus cartas es
   posible percibir su alteza de miras, su espiritu ajeno al
   desfallecimiento y su tono elevado sin dicterios ni insultos. Odio
   no lo hay, pero si desprecio hacia el desleal, hacia el mal
   conciudadano que traicionaba los vinculos del espiritu y de la
   sangre, contra el que atentaba contra la patria que ellos trataban
   de liberal (150).


En su estudio introductorio, don Ernesto va dando cuenta de las conspiraciones y conjuras en contra del gobierno virreinal (Valladolid y Queretaro), el papel desempenado por los Guadalupes en su relacion con la Suprema Junta Nacional Americana y las imprentas insurgentes, hasta abocarse al estudio del origen de los Guadalupes y su lucha por la libertad. Este trabajo, introductorio de la compilacion documental que efectuo sobre los Guadalupes, fue publicado por don Ernesto en <<La sociedad secreta de los Guadalupes>>, que fuera publicada por el Senado y el Instituto de Investigaciones Juridicas como parte de las publicaciones conmemorativas del bicentenario de la Independencia (151). Virginia Guedea comento, en un articulo publicado en la Revista Relaciones, que para el estudio de los Guadalupes se cuenta con diversas fuentes. Entre ellas,
   ... en primer lugar con parte importante de la correspondencia
   quitada por los realistas a distintos jefes insurgentes, muy en
   particular la que Jose Maria Morelos perdiera en Tlacotepec en
   febrero de 1814, que incluye varias cartas de los Guadalupes y un
   Diario elaborado por ellos. Tambien tenemos las declaraciones de
   varios insurgentes al ser aprehendidos, principalmente las de
   Mariano Matamoros al iniciarse ese ano y las del propio Morelos a
   finales de 1815. Las causas de infidencia a que dieron lugar tanto
   los papeles hallados a los insurgentes como las declaraciones de
   estos y algunas denuncias hechas contra los Guadalupes son otra
   fuente de importancia. Por desgracia, muchas de estas causas se
   encuentran actualmente extraviadas y solo nos ha llegado una
   escueta noticia de su existencia. Otros testimonios lo son los
   distintos oficios de varios jefes y funcionarios realistas, sobre
   todo los del virrey Calleja, redactados unos con el fin de dar
   cuenta a las autoridades en Espana de lo que ocurria en el
   virreinato, y otros dirigidos a tratar de descubrir y poner fin a
   las actividades de los Guadalupes. Tambien contamos con los
   escritos de historiadores contemporaneos suyos que se ocuparon de
   narrar sus esfuerzos, asi fuera muchos anos despues de que tuvieran
   lugar. Por ultimo, las investigaciones recientes, en especial las
   del profesor Wilbert H. Timmons y las del licenciado Ernesto de la
   Torre, nos dan ya una vision clara y comprensiva de lo que fue esta
   sociedad. Y aqui quiero recordar tambien al doctor Jose Miranda,
   quien en el Archivo de Indias, en Sevilla, encontrara parte
   importante de la correspondencia de los Guadalupes (152).


Cada vez es mas frecuente que los trabajos de largo aliento historiografico cuenten con la participacion de historiadores de las diversas tendencias y pertenencias institucionales. Un ejemplo de esa colaboracion, en donde el eje tematico de investigacion convoca a historiadores de diferentes corrientes y paises, se dio en el proyecto de elaborar una historia de la teologia en America Latina. Se trato de un campo novedoso que se tradujo en una publicacion monumental: Teologia en America Latina. La obra fue dirigida por Josep-Ignasi Saranyana, se publico en tres tomos (en cuatro volumenes), y su estructura respondio a los cambios historicos. El primer tomo comprende el periodo 1493-1715, Desde los origenes a la Guerra de Sucesion (153). El segundo tomo, se dividio en dos partes, el II/1, comprende el periodo 1665-1810, aborda la Escolastica barroca, Ilustracion y preparacion de la independencia (154). El tomo II/2, comprende el periodo 1810-1899, La teologia latinoamericana despues de la emancipacion (155) y, finalmente, el tomo III, aborda el periodo 1899-2001, El siglo de las teologias latinoamericanistas (156). En 2010, en medio del ambiente de las conmemoraciones del bicentenario de la independencia y el centenario de la Revolucion, se publico la serie <<Historia Critica de las Modernizaciones en Mexico>>, con el proposito de ubicar las experiencias de cambio y modernizacion del pais. Como es tradicional en estas visiones de largo aliento sobre la modernidad, el periodo abordado es de 1750 a 1994. La serie, integrada por siete volumenes, fue formada y publicada por el ciDE y el Fondo de Cultura Economica en el marco de las conmemoraciones de 2010. Los coordinadores generales de la obra fueron Clara Garcia Ayluardo e Ignacio Marvan Laborde, ambos investigadores del ciDE, pero cada volumen se encuentra coordinado por investigadores que son reconocidos en el periodo historico que abordan. De las diversas obras publicadas por el ciDE, deseamos destacar el tomo 7[grados], coordinado por Rolando Cordera, Presente y perspectivas. Este volumen aborda diferentes tematicas que fueron centrales de 1750 a 1994, y constituye una historiografia del periodo. En este tomo, Jean Meyer analiza el impacto de la modernizacion sobre el cristianismo en Mexico. Meyer resena la nostalgia del mundo catolico mexicano que quedo consignado en diversas obras publicadas en la decada de los cuarenta. Entre ellas, Flor de juegos antiguos (1941) y Al filo del Agua (1947), ambas de la autoria de Agustin Yanez. Tambien registra la obra Pueblo en Vilo de Luis Gonzalez, o de otros autores quienes van consignado no solo la nostalgia de lo que fue sino el proceso que empezo a desmantelar el catolicismo que parecia inamovible, a pesar de los embates del <<anticlericalismo revolucionario>>. Jean Meyer va desglosando los diversos autores que van consignado el cambio del paradigma religioso en Mexico, tanto de la Iglesia catolica como de las conocidas como cristianas y situa como centro de su analisis el movimiento armado catolico que fue, como se sabe, motivo de una obra ya clasica en nuestro medio publicada por el mismo Meyer en la decada de los setenta.

La Iglesia catolica como organizacion religiosa no quedo al margen del espiritu de las conmemoraciones del bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolucion. Con ese proposito celebro varios congresos en Mexico, Guadalajara y Morelia. Los trabajos presentados fueron publicados en cada region y posteriormente, el sacerdote Juan Carlos Casas Garcia, compilo los diversos trabajos en una serie denominada, La Iglesia y los centenarios de la Independencia y la Revolucion (Instituto Mexicano de la Doctrina Social/Conferencia del Episcopado Mexicano, Mexico 2012). Esta compilacion reune a autores nacionales e internacionales de gran prestigio en Mexico. Desafortunadamente, esta publicacion ha tenido poca difusion.

El libro coordinado por Francisco Javier Cervantes, Lucrecia Enriquez y Rodolfo Aguirre, Tradicion y reforma en la Iglesia hispanoamericana, 1750-1840, publicado en 2011, aborda la transicion de la Iglesia de las reformas borbonicas al surgimiento de las republicas hispanoamericanas. Cuatro historiadores mexicanos participan en esta compilacion. Cada uno de los trabajos que ellos presentan se encuentra avalado por una investigacion de mas largo alcance publicada en libros especificos. David Carbajal Lopez, por ejemplo, estudia los conventos en Orizaba, Mexico, sus vinculos con las elites locales y la introduccion de nuevas formas de piedad (157). Sin embargo, esas alianzas no resistirian el embate de la primera reforma liberal que, en Veracruz, declaro la supresion de los conventos en 1834. Maria Teresa Alvarez Icaza, analiza la secularizacion de las doctrinas durante el arzobispado de Manuel Rubio Salinas y Rodolfo Aguirre, un reconocido estudioso del clero secular, estudia a los parrocos durante la lucha independentista. Francisco Javier Cervantes Bello, analiza la renta decimal en el obispado de Puebla y los efectos que tuvo la politica de eliminar la coaccion civil para el pago del diezmo publicada en 1833. Moises Ornelas, analiza el caracter urbano del clero secular en los primeros anos de vida independiente en Mexico. Otra obra colectiva, producto del Seminario de Historia Politica y Economica de la Iglesia en Mexico, radicado en el Instituto de Investigaciones Historicas de la Universidad Nacional Autonoma de Mexico y el Instituto de Ciencias sociales y Humanidades de la Benemerita Universidad Autonoma de Puebla, es el libro titulado Reformas y resistencias en la Iglesia novohispana. La obra reune trabajos de Rodolfo Aguirre, Maria Teresa Alvarez Icaza, Juvenal Jaramillo, David Carvajal y Brian Connaughton. Los autores logran mostrar los avatares de una Iglesia que enfrentaba varias limitaciones al desarrollo de su papel tradicional en el mundo novohispano (158).

En conjunto, estos trabajos revelan las dificultades del clero y las elites locales para adecuarse a los transitos politicos y sociales que trajo la llegada de la Republica, y la capacidad de la Iglesia para encontrar un nuevo lugar frente al Estado y la sociedad. A pesar del incremento de los estudios colectivos sobre la Iglesia Catolica, las publicaciones suelen concentrarse en regiones y tematicas particulares durante el siglo XIX y XX. La mayoria de los trabajos se ha concentrado en los estudios de caso o de los espacios regionales especificos, sin tener una vision del conjunto de los procesos que permita realizar generalizaciones. Esa ha sido una de las limitaciones de las obras colectivas: no alcanzan una dimension general porque se componen de visiones particulares o aspectos, tan solo, de una obra mas amplia.

Linea sobre la Compania de Jesus

La Compania de Jesus ha sido estudiada profusamente por los mismos integrantes de la Compania desde su fundacion. En Mexico se ha dado, como se ha visto, gran importancia a las reformas borbonicas. Como dijera David Brading, en su clasica obra Mineros y comerciantes en el Mexico borbonico (1763-1810), la historia del ultimo tercio del siglo XVIII se inicia con la visita de Jose de Galvez (1765-1771) y las medidas tomadas, que causaron profundo malestar en la burocracia colonial (159). La expulsion de los jesuitas en 1767 fue una de las medidas mas criticadas.

Despues de la expulsion de 1767, el papa Clemente XIV, presionado por Jose Monino, Ministro de Carlos III, decreto la supresion de la Compania de Jesus por medio del Breve Dominus ac Redemptor noster, del 21 de julio de 1773. Solo pudo sobrevivir en Rusia y en las Dos Sicilias que quedaban fuera del control pontificio. El papa Pio VII, concedio por escrito el restablecimiento de la Compania en el Imperio Ruso en 1801 y en el reino de las Dos Sicilias en 1804. El 7 de agosto de 1814, el papa extendio <<la restauracion de la Compania a toda la Iglesia mediante la constitucion apostolica Sollicitudo omnium ecclesiarum. Un ano mas tarde, por el decreto del 15 de agosto de 1815, Fernando VII permitio el regreso de los jesuitas en Espana. El 29 de mayo de ese mismo ano 1815, expidio la Real Cedula, por la que mandaba restablecer la religion de los jesuitas <<... sin perjuicio de extender el restablecimiento a todos los que hubo en los dominios de S.M>>.

El tema de la restauracion ha sido abordado por varios historiadores. Para el caso, por la celebracion del centenario de la restauracion de la Compania en 2014, la Universidad Iberoamericana publico varias obras colectivas que abordan el estudio de la Compania en America Latina. Tambien Manuel Revueltas Gonzalez, describe y analiza con profundidad el espiritu restauracionista que predominaba en la Compania en 1814, en su articulo, La pervivencia del espiritu restauracionista en la Compania de Jesus (en Manresa, 86 (2014), p. 46) (160). En ese entonces, la Compania contaba con 600 sujetos y el padre general era el R.P. Tadeo Brzozowski, quien no podia salir de Rusia. Un trabajo muy bien documentado sobre la restauracion de la Compania en Mexico es el de Jose Gutierrez Casillas, SJ, Jesuitas en Mexico durante el siglo XIX, con 220 retratos, Mexico, editorial Porrua, 1972, ya citado. Algunos trabajos refieren el desarrollo de la filosofia en los Colegios de la Compania. Asi lo hico el Lic. Humberto Ochoa Granados, Los jesuitas y la filosofia en la epoca colonial, en La Compania de Jesus en Mexico. Cuatro siglos de labor cultural (1572-1972) (Mexico, Jus, 1975).

En general, las obras sobre la Compania, analizan su historia en el periodo novohispano, su papel en la educacion, el desarrollo agricola de sus haciendas, entre otros aspectos. Poco trabajado ha sido el papel que desempenaron en el siglo XIX, en la formacion del catolicismo social, y en el siglo XX durante la Revolucion mexicana. Estan en proceso algunas tesis doctorales sobre el tema, pero se trata de una veta analitica completamente novedosa.

Linea sobre las misiones

Sin abordar las cronicas del siglo XVI sobre la evangelizacion, es indudable que la obra de Robert Ricard, La conquista espiritual de Mexico: Ensayo sobre el apostolado y los metodos misioneros de las ordenes mendicantes en la Nueva Espana de 1523-24 a 1572 (161) ha ejercido una fuerte influencia en la historiografia mexicana sobre las misiones. Una veta analitica importante se encuentra en los estudios sobre las misiones de la Sierra Gorda, en el actual estado de Queretaro, desde los trabajos de Lino Gomez Canedo: Evangelizacion y conquista, experiencia franciscana en Hispanoamerica (Mexico, 1962). Su influencia se fundamenta, sobre todo, en su obra Sierra Gorda: un tipico enclave misional en el centro de Mexico (Siglos XVII-XVIII) (Queretaro, 1988). Mas reciente es el trabajo de Jesus Mendoza Munoz, Las misiones de Sierra Gorda, una Utopia Celestial (Siglos XVII y XVIII) (Cadereyta, 2012). Lino Gomez Canedo, tambien volvio a publicar la obra de Isidro Felix Espinosa OFM, Cronica de los Colegios de Propaganda Fide de la Nueva Espana (Washington, D.C., 1964), una obra que sigue teniendo una gran influencia en Mexico.

Desde que el papa Gregorio VI estableciera la Sagrada Congregacion de Propaganda Fide, el 22 de junio de 1622, esta congregacion se constituyo en el organismo central misionero reorientando las formas de evangelizar. Posteriormente, como relata Claudia Macias, el papa Inocencio XI, aprobo que los franciscanos pudieran fundar Colegios-Seminarios de misiones mediante el Breve <<Universis Christi Fidelibus>>, del 23 de diciembre de 1679 (162). Fray Antonio Llinas, guardian del convento de San Juan del Rio, viajo a Europa para participar en el concilio de la orden. Al llegar, conocedor de las necesidades espirituales, de acuerdo con el padre Jimenez Samaniego, inicio los tramites, tanto en Madrid como en Roma, a partir del 12 de marzo de 1682, para gestionar la fundacion del Colegio de Propaganda Fide de la Santa Cruz de Queretaro. Conseguida la autorizacion, regreso a Mexico en 1683, con otros veintidos franciscanos, para fundar el Colegio de Queretaro (163).
   El provincial ordeno la entrega del Convento de la Cruz y, luego de
   recibido, se inicio la construccion de un claustro mas amplio y de
   la iglesia con las aportaciones del primer conde de Regla, Pedro
   Romero de Terreros, y de Juan Caballero y Ocio. Los frailes del
   colegio, cuyo deseo era seguir el ejemplo de los primeros
   misioneros franciscanos del siglo XVI, tenian que perfeccionar sus
   estudios de filosofia y teologia, y muy especialmente aplicarse al
   conocimiento de las lenguas aborigenes ... (164).


Los colegios-seminarios de Propaganda Fide, ademas de renovar los estudios eclesiasticos y ser semilleros de escritores y misioneros, se constituyeron en centros de promocion en el ambito de las letras y de la evangelizacion. Gracias a la labor desempenada por los colegios apostolicos desde su fundacion a finales del siglo XVII, los franciscanos pudieron sustituir a los jesuitas una vez que fueran expulsados de todos los dominios de la Corona espanola, como lo demostrara Claudia Macias en el texto ya citado (165). Sin embargo, los colegios-seminarios de Propaganda Fide y las misiones que organizaron han sido poco estudiados. Los investigadores que desearan trabajar este tema tendrian que consultar las fuentes de la Congregacion de Propaganda Fide en Roma, y de los mismos colegios, a fin de aportar conocimiento nuevo.

Los estudios sobre las misiones han sido mas usuales en las regiones del norte lejano de Mexico, como en Baja California. En esta region se han realizado varios estudios. Entre ellos, los trabajos de Dora Elvia Enriquez Licon, que publicara el articulo La iglesia Catolica en Baja California. Pendulo entre mision y diocesis (166). Tambien el de Mario Alberto Magana, Poblacion y misiones de Baja California: estudio historico demografico de la mision de Santo Domingo de la Frontera: 1775-1850 (Tijuana, 1998). El libro Misiones del Noroeste de Mexico. Origen y destino 2005, reune lo mas reciente de los estudios elaborados por mas de treinta especialistas en el tema, quienes se dieron cita en el Tercer Foro de las Misiones del Noroeste de Mexico, realizado en noviembre de 2005, en el estado de Sonora. La obra fue compilada por Jose Romulo Felix Gastelum y Raquel Padilla Ramos, y editada por Conaculta, con recursos del Fondo Regional para la Cultura y las Artes del Noroeste. Congrega veinticuatro textos de especialistas convocados por los institutos de Cultura de Baja California y el Sudcaliforniano de Cultura, la Direccion de Investigacion y Fomento de Cultura Regional de Sinaloa (Difocur) y el Centro Cultural Tijuana, bajo la coordinacion del Instituto Sonorense de Cultura y el Centro INAH Sonora. Misiones del Noroeste de Mexico. Origen y destino 2005, hace un recorrido por las condiciones en las que se fundaron las misiones de San Jose de la Laguna (cerca de Guaymas), Santa Maria del Populo y San Diego del Pitiquito en Sonora, asi como el Colegio y Seminario jesuita de Sinaloa. Tambien alude al proceso de secularizacion de las misiones de Sonora y los conflictos que existian entre los misioneros y el poder civil, al igual que entre los propios misioneros. La posesion de la tierra en Ures, el registro de bienes muebles, particularmente imagenes de santos, son tambien asuntos abordados en sus paginas.

En el caso de Sinaloa, se da cuenta de las vias que siguio el mestizaje cultural en los siglos xvi y xvii y las formas de educacion de los jesuitas. Con respecto a Nayarit, se habla del origen de los mexicanos a traves del documento misional y acerca de la trascendencia de los misioneros jesuitas. Asimismo, se ofrece un repaso biografico de los jesuitas y su presencia en Sonora, al tiempo que se analizan las causas que motivaron la descomposicion de sus misiones en esa entidad; tambien se estudian las causas que motivaron la descomposicion de sus misiones en territorio sonorense (167). La arquitectura de las misiones virreinales de Sonora es poco conocida, a pesar de que se usa repetidamente para ilustrar la historia del estado. En el ensayo de Clara Bargellini, Las misiones de Sonora. Arquitectura e Historia, se esbozan las caracteristicas de algunas construcciones misionales y se sugiere como pueden iluminar aspectos de ese desarrollo historico.

A pesar de su importancia y de que fue parte esencial del proyecto pastoral de los obispos del siglo XIX, por influencia del arzobispo de Mexico, Pelagio Antonio de Labastida y Davalos, los trabajos sobre las misiones en el Mexico del siglo XIX y XX son escasos. Marta Eugenia Garcia Ugarte, apunta el sentido de la mision en la pastoral llevada a cabo por el arzobispo de Mexico, Labastida y Davalos, en su obra Poder politico y Religioso. Mexico siglo XIX, ya citada. Pero se trata de una referencia en medio de un vacio historiografico que seria preciso empezar a estudiar.

Linea general sobre el siglo XIX

En las lineas desarrolladas previamente, se pudo observar que la historiografia del siglo XIX se ha concentrado en el analisis de los primeros cincuenta anos. Si lo pensamos en forma tematica, se ha abordado la historia desde la independencia hasta la guerra de reforma o hasta el triunfo liberal sobre el imperio de Maximiliano de Habsburgo en 1867. Escasas obras abordan la segunda mitad del siglo XIX. Tambien es evidente que las obras colectivas sobre este periodo son muy numerosas mientras que los libros de autor son escasos.

Entre las obras compiladas podemos mencionar las siguientes: la coordinada por Alvaro Matute, Evelia Trejo y Brian Connaughton, Estado Iglesia y Sociedad en Mexico. Siglo XIX, aparecida en 1995 a la luz de los cambios en la legislacion que otorgaron personalidad juridica a la Iglesia en Mexico por primera vez despues de la Reforma liberal (168). Diversos trabajos compilados en esta obra representaron aportes valiosos para la historiografia, pues apuntaron que la tematica estaba empezando a ser analizada de nueva cuenta, y ofrecieron nuevas perspectivas de investigacion. Destaco en este sentido, por ejemplo, el trabajo de William Taylor sobre los curas en los anos del reformismo borbonico -que culminaria en el monumental trabajo Ministros de lo sagrado-, el articulo de Gustavo Santillan sobre los debates en torno a la tolerancia religiosa en la primera mitad del siglo XIX, el trabajo de Alicia Villeda sobre la prensa confesional entre 1870 y 1900 y el de Marta Eugenia Garcia Ugarte sobre la disputa del espacio social durante el movimiento armado catolico, de 1926 a 1929.

Otra compilacion que tuvo mucha influencia en la historiografia especializada fue la coordinada por Manuel Ramos Medina en 1998, Historia de la Iglesia en el siglo XIX (169). Este conjunto de trabajos marco un verdadero rumbo a la investigacion: como en el caso anterior, la mayoria de las investigaciones culminaron en trabajos mas amplios que permitieron ampliar nuestras perspectivas sobre el periodo, o representaron llamadas de atencion de historiadores ampliamente reconocidos para repensar realidades descuidadas hasta entonces. Asi, por ejemplo, David Brading presento una mirada renovada sobre Clemente de Jesus Munguia, Ana Carolina Ibarra profundizo en la historia del cabildo de Oaxaca en los anos de la insurgencia novohispana, Josefina Zoraida Vazquez reflexiono acerca del papel de la Iglesia en el federalismo, Guillermina del Valle Pavon mostro la importancia de los recursos eclesiasticos para sostener el Imperio de Agustin de Iturbide, Laura O'Dogherty, mostro claramente que habia una division de los obispos en funcion del lugar en donde habian realizado sus estudios, Roma (los romanos) o Mexico, y Marta Eugenia Garcia Ugarte reflexiono sobre la desconocida fundacion de la diocesis de Queretaro en 1863 (170).

Los libros compilados por Patricia Galeana y Alicia Tecuanhuey permitieron profundizar en la historia de las relaciones Iglesia-Estado entre 1999 y 2002 (171). Los trabajos compilados en el libro coordinado por Patricia Galeana, por ejemplo, los historiadores reflexionaron sobre la historia de las relaciones entre ambas potestades desde una perspectiva mas bien clasica, mientras que los articulos compilados por Tecuanhuey reunieron problematicas de los siglos XIX y XX. En esta compilacion Marta Eugenia Garcia Ugarte apunto la unidad de objetivos de la primera generacion de obispos mexicanos, Alicia Tecuanhuey subrayo la importancia de los clerigos en el diseno del primer federalismo mexicano y Jesus Joel Pena Espinosa retrato los problemas de la Iglesia de Puebla en los anos del movimiento armado catolico de 1926 a 1929.

Ademas de la compilacion de Jaime Olveda, ya citada, el libro coordinador por Brian Connaughton, Mexico durante la guerra de Reforma, tiene la virtud de reunir a historiadores que han conseguido ofrecer una nueva perspectiva del papel de la Iglesia en los anos de la Reforma. En su trabajo, Erika Pani muestra a una Iglesia dinamica que enfrentaba para entonces un amplio proceso de renovacion, reinventandose a si misma a raiz de la Independencia y buscando la separacion para consolidarse tanto como el propio Estado. Por su parte, Pablo Mijangos ilustra a partir del caso de Munguia que los obispos se habian formado en una raigambre liberal como las autoridades civiles, y de hecho buscaron construir soluciones desde un catolicismo liberal que solo fracasaron cuando el gobierno secular quiso poner en jaque la autonomia de la Iglesia.

El libro colectivo mas reciente es el coordinado por Pablo Mijangos y Juan Carlos Casas, Por una Iglesia libre en un mundo liberal ... (172). Ya desde sus editores, la Universidad Pontificia de Mexico y El Colegio de Michoacan, el libro revela los esfuerzos por conjuntar los trabajos de los historiadores profesionales con los historiadores eclesiasticos tambien profesionalizados. Ese proposito ya se habia logrado en 2010, con la edicion que hizo la Universidad Pontificia de los diversos trabajos presentados en los congresos regionales sobre la participacion de la Iglesia en la Independencia y la Revolucion, ya citado. En el libro coordinado por Mijangos y Casas se logro reunir a jovenes historiadores con autores de una amplia y muy reconocida trayectoria. Pasando revista por temas como la primera generacion de obispos y la historia de las diocesis desde las parroquias hasta el patronato real y la historia de los seminarios y de las relaciones internaciones de la Iglesia mexicana, el libro muestra una historiografia robusta que ha mostrado el papel clave de los clerigos en la formacion de Mexico como nacion independiente, asi como los diversos avatares vividos en ambas potestades para definir -no sin conflictos- sus propios ambitos de influencia.

La linea sobre la romanizacion de la Iglesia

Los estudios, hasta ahora publicados, demuestran que la jerarquia catolica inicio una nueva pastoral despues de 1867. Ese fue el caso de Pelagio Antonio de Labastida y Davalos y del obispo de Queretaro, Ramon Camacho, analizados por Marta Eugenia Garcia Ugarte. Tambien los laicos se insertaron en un proceso de reorganizacion en donde la prensa tuvo una gran importancia. Precisamente, el trabajo pionero de Jorge Adame Goddard revelo la importancia de la prensa, el periodismo y la circulacion y traduccion de libros para formar un nuevo modelo de catolicismo en la segunda mitad del siglo XIX (173). En esta linea, Lilia Vieyra Sanchez publico recientemente el libro La voz de Mexico (1870-1875). La prensa catolica, en la cual explora, a partir de un periodico, <<la reorganizacion conservador>> los intentos de los catolicos por encontrar un nuevo espacio en la esfera publica (174). Ademas de insistir en el papel de la palabra impresa para la reorganizacion del catolicismo, ambos trabajos revelan un aspecto sobre el que aun falta trabajar mucho mas: el papel de los seglares en el catolicismo mexicano del porfiriato y la revolucion. En un articulo de Sergio Rosas se presento la formacion del Circulo Catolico de Puebla, sus criterios de organizacion y sus principios. El Circulo Catolico fue un elemento clave para la reorganizacion del catolicismo poblano durante los anos del Porfiriato (175), pero no ha sido estudiado su impacto social, ni en Puebla ni en otros lugares de la Republica en donde tambien fueron fundados. Sobre todo, se desconoce la intervencion de la Compania de Jesus en su formacion y desempeno.

Laura O'Dogherty fue pionera en el tema de la romanizacion del clero mexicano, como ya se ha senalado al comentar el articulo que publico en el libro de Manuel Ramos Medina ya citado. Posteriormente, Cecilia Bautista estudio los clerigos formados en Colegio Pio Latino Americano en su tesis de maestria, Clerigos virtuosos e instruidos: los proyectos de reforma del clero secular en un obispado mexicano. Zamora, 1867-1882, que fuera presentada en El Colegio de Michoacan en 2001. Anos mas tarde, en 2005, publico el articulo Hacia la romanizacion de la Iglesia mexicana a fines del siglo XIX (176). La romanizacion del clero mexicano y el papel de El Colegio Pio Latino Americano tambien lo aborda en su libro Las disyuntivas del Estado y la Iglesia en la consolidacion del orden liberal, Mexico 1856-1910 (177). Tambien Marta Eugenia Garcia Ugarte analizo el impacto que tuvo el ascenso al episcopado de los sacerdotes formados en Roma tanto en la organizacion eclesiastica como en la vida social y politica. Ella destaco el peso y la influencia de la politica de la Santa Sede en las acciones pastorales de la Iglesia de 1902 a 1914. Tres de sus articulos configuraron el nuevo periodo eclesiastico que se inicia con la muerte del poderoso arzobispo de Mexico Pelagio Antonio de Labastida y Davalos en 1891 y culmina con el destierro de los obispos en 1914, ademas de varios sacerdotes y laicos comprometidos con el gobierno de Victoriano Huerta, y el movimiento armado catolico de 1926. El primero, ya ha sido citado sobre la formacion eclesiastica en el siglo XIX y las razones argumentadas por optar por la formacion en Roma. El segundo, analiza la situacion de la Iglesia bajo la conduccion de la nueva generacion de obispos formada en Roma, denominado, Jerarquia catolica y laicos durante la Revolucion: enfrentamiento, disidencia y exilio politico por su colaboracion con el huertismo (1910-1914) (178). El tercero, finalmente, que aborda las pretensiones politicas de la jerarquia catolica formada en Roma, denominado, La Iglesia y la formacion del Partido Catolico Nacional. Distincion conceptual y practica entre catolico y conservador. 1902-1914 (179), muestra los efectos del cambio generacional en el episcopado y las transformaciones de la pastoral de la accion colectiva a la del catolicismo social. Por su parte, Maria Gabriela Aguirre Cristiani, en un articulo publicado en 2012, Una jerarquia en transicion: el asalto de los piolatinos al episcopado nacional, 1920-1924, tambien abordo el tema (180).

La serie de trabajos publicados sobre la romanizacion de la Iglesia, y el ascenso al episcopado de aquellos sacerdotes que fueron formados en Roma, han mostrado que el proyecto de los obispos mexicanos que habia sido formado desde mediados del siglo XIX se transformo en una nueva pastoral, la del catolicismo social. Si bien se trataba de una generacion bien formada tanto en estudios eclesiasticos como civiles -la mayoria de los mitrados habia obtenido al menos un doctorado en la Ciudad Eterna- su intransigencia en aplicar el proyecto sostenido por el papa Leon XIII los condujo a un enfrentamiento con el poder civil a partir de 1913. Lo mas grave es que las divisiones que se habian suscitado entre el clero romano y el mexicano, en funcion del lugar en que habian sido formados, fracciono la unidad eclesial y debilito a la sociedad catolica. Esas divisiones y debilidades fueron tan profundas que se puede sostener que el episcopado mexicano no ha logrado recuperar sus viejas glorias. Sin duda, en la etapa contemporanea, de 1990 a la actualidad, 2015, esa debilidad ha sido profundizada por la escasa formacion del clero y los obispos y la falta de vocaciones sacerdotales. Faltan aun estudios sobre los proyectos episcopales de principios del siglo XX y sobre la aplicacion de nuevas practicas pastorales y educativas durante el gobierno de los obispos formados en Roma. Sergio Rosas exploro en un articulo la formacion de la Universidad Catolica de Puebla durante el periodo del primer obispo de puebla egresado del Pio Latino Americano de Roma, Ramon Ibarra. (181) Se trato de un primer acercamiento, pero todavia hace falta mucho trabajo por realizar. En general, los trabajos publicados hasta ahora sobre este periodo muestra que en la generacion que se formo en Roma esta el germen del principal proceso que vivio la Iglesia mexicana al iniciar el siglo XX: el catolicismo social.

La linea sobre el catolicismo social

El catolicismo social es sin duda la problematica con la que inicia la historia de la Iglesia en el Mexico del siglo XX. Su estudio, sin embargo, debio esperar hasta la decada de 1990, cuando se planteaba ya en el debate publico la necesidad de una nueva relacion entre la Iglesia y el Estado. Manuel Ceballos Ramirez fue el pionero en estos estudios desde 1991, cuando publico El catolicismo social: un tercero en discordia, producto de su tesis doctoral en El Colegio de Mexico (182). Como su titulo lo enuncia, su objetivo fue analizar el impacto de la enciclica Rerum Novarum, emitida por Leon xiII en 1891, en la cual planteaba una nueva opcion frente al capitalismo y el socialismo: el catolicismo social, que pretendia una relacion armonica entre patrones y trabajadores. Desde la fe, planteaba el pontifice, el empresario asumiria su responsabilidad social otorgando un salario justo al obrero, mientras este asumia su responsabilidad laboral como un compromiso con Dios y con los hombres.

El trabajo de Ceballos Ramirez demostro que la <<cuestion social>> no fue ajena a las problematicas nacionales. El catolicismo social funciono al mismo tiempo como un elemento para modernizar a la Iglesia y su funcion social al tiempo que ofrecia una solucion a los problemas sociales de su tiempo. En ese sentido, el libro de Manuel Ceballos se complementa bien con el trabajo de Jean-Pierre Bastian, Los disidentes, quien introdujo el problema del protestantismo en una obra tambien editada en 1991 y revelo que los polos industriales fueron fundamentales para el surgimiento de una activa pluralidad religiosa en Mexico (183). Ante estos cambios los catolicos no se quedaron atras. El catolicismo social ... mostro, por ejemplo, la diversidad de los grupos catolicos en el pais y el florecimiento de una amplia red de organizaciones sociales como los sindicatos obreros, las organizaciones campesinas, de orden catolico, y los circulos catolicos. La mirada que Ceballos ofrecio fue la de un catolicismo plural, diverso y moderno, que planteaba nuevas soluciones a los problemas sociales y que desde este origen llego a plantearse ideas politicas que se concretarian con la fundacion del Partido Catolico Nacional. El mismo autor siguio la pista al catolicismo social en un libro publicado en colaboracion con Jose Miguel Romero de Solis, editado en 1992, que planteo una perspectiva de largo aliento a los estudios del catolicismo social en Mexico que no ha sido recuperada (184). Antes del estallido de la revolucion y en medio de la crisis politica del gobierno de Porfirio Diaz (1876-1911) el proyecto catolico social demostro su raiz politica. A partir de los Operarios Guadalupanos de Guadalajara y del Circulo Catolico de Mexico, en 1911 se fundo el Partido Catolico Nacional (PCN), que tenia por objetivo la conquista del poder politico para conseguir derogar las Leyes de Reforma y garantizar juridicamente la practica de la reconciliacion establecida durante el regimen de Porfirio Diaz (1876-1911). El estudio mas acabado sobre el Partido Catolico Nacional es el de Laura O'Dogherty, De urnas y sotanas. (185)

El trabajo de O'Dogherty es un libro que funciona magnificamente como un engranaje entre la historia de la Iglesia durante el Porfiriato y los primeros anos de la Revolucion. El libro de Riccardo Cannelli, elaborado a partir de la consulta de los archivos de la Santa Sede (186), muestra con toda claridad el impacto de la politica pontificia en el episcopado mexicano. El detallado relato que transcribe Cannelli, sobre las negociaciones entre la Santa Sede y el gobierno de Porfirio Diaz, por las intenciones del pontifice Leon xiII de restablecer relaciones diplomaticas con Mexico, deja en claro que el gobierno mexicano, al negarse al restablecimiento de las relaciones diplomaticas, no dejo otro camino al papa que enviar representantes pontificios sin gestion diplomatica. Su presencia en Mexico, bajo la categoria de delegados apostolicos desde 1902, fue uno de los elementos mas significativos en el cambio de la politica pastoral del episcopado: de la accion social colectiva al catolicismo social.

Es innegable que los historiadores jovenes han contribuido al conocimiento de la historia de la Iglesia a partir de sus tesis doctorales. Eduardo Camacho Mercado, por ejemplo, en su libro sobre el catolicismo en Totatiche y el canon de Bolanos, Frente al hambre y al obus ..., analiza desde una mirada regional la reforma eclesial y el impacto del catolicismo social en Jalisco (187). El libro es un aporte valioso a la historiografia, pues ilustra por primera vez que la reorganizacion impulsada por el clero desemboco en un papel mas comprometido del laicado y, en ultima instancia llevo a un catolicismo social militante. Cuando los catolicos disputaron la preeminencia social al poder civil -a traves de elementos como las cajas de ahorro- condujeron el conflicto religioso a la violencia que se vivio en el segundo lustro de los 1920. El proyecto de los obispos, demuestra Camacho Mercado, fue fundamental para este proceso. En este sentido, integra la educacion y la prensa como elementos en la lucha por las almas y concluye senalando con claridad que la parroquia fue un elemento central en la organizacion y la participacion social de los catolicos jaliscienses. Ya han sido mencionados los trabajos de varios jovenes historiadores, como son, ademas de Eduardo Camacho, Pablo Mijangos, Sergio Rosas Salas y David Carbajal.

Linea sobre la intervencion de la Iglesia en la Revolucion

La Revolucion es tal vez el area historiografica que mas tinta ha hecho correr entre los investigadores avocados al estudio del pasado mexicano. Una sintesis bien documentada y reflexionada sobre el papel de los catolicos y el destino de la Iglesia durante la decada revolucionaria es el de Cristobal Robles Munoz, Los catolicos y la revolucion en Mexico (188). La idea general que deja el libro es la de una Iglesia que enfrento el anticlericalismo revolucionario al mismo tiempo que intentaba encontrar mecanismos para mantener el control de los fieles mientras la jerarquia eclesiastica salia al exilio. En efecto: a partir de 1914, por la politica seguida por Venustiano Carranza, muchos obispos saldrian al exilio, lo mismo que muchos sacerdotes, en particular los espanoles que habian ocupado diversos puestos en las diocesis mexicanas. Los constitucionalistas, dirigidos por Carranza, acusaron al clero de haber colaborado con el regimen de Victoriano Huerta -quien en 1913 derroco al presidente Madero a traves de un golpe de Estado y ordeno su asesinato-. Algunos trabajos han tratado de explicar la situacion tan comprometida de los obispos mexicanos en 1913, y las divisiones que reinaban en el episcopado. Otros han tratado de demostrar que detras de las acciones en contra del clero, sobre todo de Venustiano Carranza, habia detras un proyecto ideologico que buscaba disputar la consciencia y los ciudadanos a la Iglesia catolica. Asi lo demostro recientemente el trabajo de Adrian Bantjes en torno a la revolucion cultural que trajo consigo la revolucion (189).

El impacto de la revolucion en la Iglesia catolica ha sido reconstruido recientemente a traves de la historiografia en torno a la jerarquia eclesiastica y en menor medida en torno al clero local. Un estudio valioso en este sentido es Los desterrados, de Yolanda Padilla, quien a traves de una extensa busqueda en archivos norteamericanos reconstruye el papel de los obispos mexicanos en el sur de Estados Unidos, y los esfuerzos y resistencias de los catolicos de aquel pais para ayudar a los catolicos perseguidos (190). El trabajo de Julia Preciado ya citado sobre el obispo Francisco Orozco y Jimenez tambien muestra algunas facetas de la per secucion a partir de uno de los pocos mitrados que se atrevio a volver de exilio y vivir escondido hasta ser expulsado de nueva cuenta. Los esfuerzos del Departamento de Estudios Historicos de la Arquidiocesis de Guadalajara, coordinados por el presbitero Tomas de Hijar, han permitido la edicion de dos volumenes sobre la Iglesia y la revolucion que muestran los problemas enfrentados por los clerigos y los fieles catolicos en la decada de 1910. El esfuerzo se ha concentrado en la historia de la Arquidiocesis de Guadalajara, pero vale la pena porque muestran los esfuerzos de los historiadores confesionales por profesionalizar su labor y por acercarse al quehacer de la historia academica (191). Uno de los trabajos, impulsado por el padre Tomas, es la obra de Enrique Lira Soria, Miguel Palomar y Vizcarra. Catolico militante (1880-1968) (192).

La mirada en torno a los grupos anticlericales, y una definicion mas precisa sobre el concepto anticlericalismo de 1920 a 1940, es necesaria para comprender mejor los procesos vividos por la Iglesia en los primeros anos del siglo XX. Es indispensable la revision sobre el anticlericalismo realizada por Alan Knight, pues arroja luces acerca del proyecto cultural emprendido por los revolucionarios. Del mismo modo, el trabajo de Massimo di Giussepe ilustra bien los cambios sufridos por el catolicismo en estos anos a partir de una revision al caso de Tabasco, bien conocido por ser el estado gobernado por el radical Tomas Garrido Canabal, quien incluso demolio la Catedral de Villahermosa (193). El mismo fenomeno es analizado por Miguel Lisbona Guillen en Chiapas, ilustrando a partir del caso regional sureno los avatares de este enfrentamiento (194). Un volumen colectivo con varios trabajos sobre la tematica es el de Franco Savarino y Andrea Mutolo, El anticlericalismo en Mexico (195). Sobre el siglo XX destacan los articulos de Maria Alicia Puente Lutteroth, Yolanda Padilla, Maria Luisa Aspe y Horacio Crespo.

Una tematica que empieza a analizarse con mayor detenimiento es el de las devociones y las practicas catolicas en los primeros anos del siglo XX. Un antecedente importante es el trabajo de Pamela Voekel, que explora la Reforma liberal como un cambio de religiosidad, de un catolicismo barroco a uno mas intimo e ilustrado (196). Si bien sus tesis han sido ampliamente discutidas, su mirada permitio que Eduardo Whright-Rios y Jose Alberto Moreno Chavez se plantearan investigaciones sobre las devociones religiosas, en Oaxaca el primero y en el arzobispado de Mexico el segundo. Mientras Wright-Rios concluye que la devocion se renovo localmente de formas diversas estrechando los vinculos entre la Iglesia y los fieles, Moreno sostiene que las devociones permitieron el desarrollo de una cultura politica conservadora que se afianzo en los anos de la revolucion mexicana (197). Un articulo reciente de Benjamin Smith ha demostrado como en las comunidades mixtecas de Oaxaca la revolucion mexicana obligo a las comunidades a manipular localmente la iconografia y las practicas religiosas para <<aplacar la ira de Dios>> (198). Estos estudios, que suelen arrojar conclusiones polemicas, son una nueva veta en la historiografia mexicana que recien se empieza a explorar.

El parteaguas del siglo XX en cuanto a historia religiosa se refiere es el conflicto armado catolico que involucro a grupos de campesinos en varias regiones del pais. La guerra, una de las mas costosas en vidas humanas de los siglos XIX y XX, concluyo con los acuerdos de 1929 entre el presidente Emilio Portes Gil, el arzobispo de Mexico Pascual Diaz y Barreto y el arzobispo de Morelia, Leopoldo Ruiz y Flores, para regularizar el culto y permitir la practica religiosa catolica. Los obispos cedieron, por la presion de la Santa Sede y el Pontifice, para arreglar la situacion de los catolicos levantados en armas, sin que se modificaran los articulos constituciones que habian llevado al levantamiento y sin que se consiguiera la deseada libertad religiosa. Este acuerdo, mejor conocido como el modus vivendi, produjo un distanciamiento profundo entre la jerarquia y la feligresia catolica y condujo a nuevos levantamientos armados, de distintas filiaciones, que concluyeron hasta la decada de los cuarenta. El trabajo pionero sobre la tematica fue el de Alicia Olivera Sedano, quien reconstruyo las etapas del conflicto religioso, dejando clara su importancia desde 1929 (199). El otro autor fundamental para comprender esta tematica es Jean Meyer, quien publico su obra ya clasica La Cristiada en tres tomos en 1973, ampliandola en 1976 (200). En el libro encontramos una insurreccion popular, apoyada por algunos jerarcas catolicos y rechazada por otros, a traves de la cual muchos campesinos recurrieron a la violencia en defensa de su libertad religiosa. El monumental trabajo sigue y seguira siendo un libro de referencia para acercarse a este periodo violento de las relaciones Iglesia-Estado en Mexico durante el siglo XX. Un aporte reciente y fundamental para comprender la guerra cristera desde una perspectiva regional es el trabajo de Matthew Butler, Devocion y disidencia (201). En este libro, el autor enfatiza el factor religioso como el elemento clave de la revuelta armada, ilustrando la existencia de muchos grupos de catolicos, asi como de importantes grupos de agraristas contrarios al movimiento en defensa de la fe. Construido desde una mirada regional del oriente del estado de Michoacan, el trabajo arroja nuevas pistas y metodologias para acercarse al estudio del problema armado catolico en Mexico. Seria deseable la realizacion de investigaciones sobre la guerra en diversas regiones y a partir de diversos grupos de creyentes.

Linea sobre la situacion de la Iglesia en la epoca contemporanea

La historia que inicia a partir de 1929 es una de las menos exploradas por la historiografia, aunque cada vez despierta mayor interes entre los investigadores. Dentro de los trabajos destaca la variedad de perspectivas para abordar este periodo. En 1992, por ejemplo, Luis Gonzalez publico un articulo sobre la vida pastoral de Federico Gonzalez Cardenas, cura de San Jose de Gracia. Siguiendo su trayectoria, muestra que en las parroquias del occidente mexicano el final de la guerra significo una vuelta a la normalidad para los curas, quienes desde entonces se alejaron de la politica de nueva cuenta y se dedicaron con ahinco a la organizacion de espacios de grupos parroquiales y de reuniones bajo la supervision clerical (202).

Diversos articulos y compilaciones han mostrado la riqueza de la historia de la Iglesia en el siglo XX mexicano. El libro coordinado por Franco Savarino y Andrea Mutolo, Del conflicto a la conciliacion: Iglesia y Estado en Mexico, siglo XIX, reunio varios articulos que van de la politica pragmatica aplicada por Obregon ante la Iglesia en los tempranos veinte al estudio de la identidad eclesial en los setenta y ochenta, pasando por un estudio de las fiestas guadalupanas de 1945 en la ciudad de Mexico (203). Berenise Bravo Rubio, Franco Savarino y Andrea Mutolo tambien coordinaron el libro Politica y religion en la ciudad de Mexico, que reunio en 2014 varios trabajos sobre la Iglesia en el siglo XX (204). Entre los trabajos de mas largo aliento que se han ocupado del catolicismo en los anos posteriores al movimiento armado catolico destaca el clasico trabajo de Pablo Serrano Alvarez, La batalla del espiritu, que analiza el sinarquismo en el Bajio mexicano (205). A partir de esta obra, publicada en 1992, se dio paso a un estudio mas amplio sobre este movimiento radical catolico al que han contribuido historiadores como Jean Meyer y mas recientemente Hector Hernandez Garcia de Leon (206). Otros autores que han trabajado el movimiento sinarquista son Albert Michaels, Servando Ortoll, Hugh Campbell (207).

El estudio de la reconstruccion de las redes diocesanas y parroquiales fue ensayado por Yolanda Padilla para el caso de Aguascalientes (208). La autora muestra que las organizaciones catolicas desde la parroquia y los grupos de apostolado fueron una pieza clave para reconstruir el tejido social catolico en el Mexico posrevolucionario. Del mismo modo, la autora destaco el papel de la Accion Catolica, que ya merecio un amplio estudio de Maria Luisa Aspe Armella. Para la autora, esta agrupacion universal de la Iglesia fue fundamental para <<recristianizar al pais>> (209). Entre los pocos trabajos de corte historico que alcanzan la segunda mitad del siglo XX esta El aguijon del espiritu, de Jose Miguel Romero de Solis, quien presento una amplia sintesis sobre la situacion de la Iglesia en Mexico durante el siglo que se fue (210), pero que, por el momento en que fue publicado, tiene varias imprecisiones historiograficas.

Varios libros se han escrito sobre las relaciones Estado-Iglesia a partir de la reforma constitucional del articulo 130, promulgada por el presidente Carlos Salinas de Gortari en 1991-1992. Entre ellos, son de mencionar el de Marta Eugenia Garcia Ugarte, La nueva relacion Iglesia-Estado. Un analisis de la problematica actual, Mexico, Nueva Imagen 1993, escrito al momento en que se efectuaba el cambio constitucional. Dos anos mas tarde, Nora Perez Rayon publico el articulo Relaciones Iglesia-Estado (1988-1994). Una cara de la modernizacion (211). Mas reciente es la reflexion de Maria del Carmen Aguilar, en su articulo, La reforma constitucional y sus efectos en las relaciones Iglesia-Estado (212). Tambien Soledad Loaeza Tovar, publico El fin de la ambiguedad, las relaciones entre la Iglesia y el Estado en Mexico, 1982-1989 (Mexico, 1990). No fueron los unicos. La materia llamo la atencion de los investigadores por la importancia y trascendencia del cambio constitucional. Las obras sobre el cambio constitucional y la ley de Asociaciones Religiosas y Culto publico, desde lo juridico, fueron abundantes. Al respeto escribieron, Jorge Adame Godard, Jose Luis Soberanes, Miguel Carbonel, Raul Gonzalez Schmal, Javier Saldana y Maria J. Ciarruiz, entre otros. El libro de Roderic Ai Camp, Cruce de espadas. Politica y Religion en Mexico, publicado en 1998 (213), ha ejercido una gran influencia entre los historiadores del Iglesia catolica en Mexico en el siglo XX. A pesar de la gran variedad de trabajos sobre la reforma constitucion de 1992, poco se ha indagado sobre el impacto que ha tenido el restablecimiento de las relaciones diplomaticas con la Santa Sede en la vida social y politica de Mexico.

Quedan aun muchos temas por explorar del siglo pasado. Por ejemplo, no se ha trabajado la influencia de los jesuitas en la formacion de los movimientos catolicos del siglo XX. El trabajo de Gabriela Contreras, Grupos catolicos en la UNAM: 1936-1948. Los Conejos es una luz sobre un tema que esta practicamente virgen. Se ha trabajado la historia del Partido Accion Nacional pero no se han indagado las relaciones de los fundadores del partido con la Iglesia. Tampoco se ha trabajado, a pesar de la publicacion del libro de Roberto Blancarte, ya citado, las relaciones de la jerarquia catolica con los gobiernos federales y locales de 1940 a la actualidad. Del mismo modo, se han escrito varios libros sobre las relaciones Estado-Iglesia a partir de la reforma constitucional del articulo 130, promulgada por el presidente Carlos Salinas de Gortari en 1991-1992. Pero no se han trabajado los cambios efectuados en la Iglesia catolica de 1992 a la actualidad. Tambien falta explorar las relaciones de la jerarquia catolica y el clero, parrocos, curas y sacerdotes con la sociedad mexicana. Poco se sabe de los modelos de pastoral que estan aplicandose en la actualidad. Entre muchos otros, estos temas siguen esperando un historiador.

UNA REFLEXION GENERAL

Al revisar la bibliografia se descubre una triple transicion en los estudios eclesiasticos. La primera registra el paso del creciente interes por la conquista espiritual, el estudio de las cronicas, la formacion de la Iglesia indiana y sus personajes eclesiasticos, temas en que se destacaron historiadores connotados del siglo XIX, como Joaquin Garcia Icazlbaceta o Francisco Sosa, a la interpretacion del derecho novohispano que concentro la atencion de varios historiadores de principios del siglo XX, como fueron Silvio Zavala, Edmundo O'Gorman, Toribio Esquivel Obregon, Jose Miranda y aun cuando no es precisamente historiador, los textos de Guillermo Flores Margadant sobre la Iglesia y el Derecho mexicano de la decada de los ochenta de ese mismo siglo resultan de utilidad.

La segunda transicion fue el paso de la estafeta de los historiadores religiosos, ya fueran del clero secular o del regular, a los historiadores laicos no forzosamente confesionales, desde la decada de los setenta del siglo XX. La preocupacion historiografica del arzobispo Francisco Antonio Lorenzana (1766-1772) dejo, entre otros, la publicacion de los tres primeros concilios provinciales de Mexico y, sobre todo, Historia de la Nueva Espana escrita por su esclarecido conquistador Hernan Cortes, aumentada con otros documentos, y notas, por el Ilustrisimo Senor Don Francisco Antonio de Lorenzana, Arzobispo de Mexico, publicada en 1770, por la Imprenta del Superior Gobierno, a cargo del Bachiller don Jose Antonio del Hogal, en la antigua calle de Tiburcio (214). Durante algunos anos la historia de la Iglesia fue el terreno especializado de los historiadores de la Compania de Jesus (215), o los obispos formados en el Colegio Pio Latino Americano de Roma, en el siglo XIX (216). Sin embargo, la segunda transicion conllevo un aumento considerable de estudios sobre la Iglesia catolica en Mexico desarrollados por los historiadores profesionales que laboran en los Centros e Institutos de Investigacion de instituciones de Educacion Superior, publicos y particulares (217).

La tercera transicion, que se convierte en un matiz de la afirmacion anterior, es la permanencia de los historiadores eclesiasticos cuyas historias circulan en el espacio publico al parejo que las narrativas de los historiadores academicos no confesionales. Entre los historiados eclesiasticos pueden mencionarse los padres seculares que colaboran como investigadores en El Colegio de Michoacan, tales como Francisco Miranda Godinez y Alberto Carrillo Cazares, los tambien sacerdotes seculares historiadores de la Universidad Pontificia de Mexico, Juan Carlos Casas, y aun cuando ya no colabora en dicha Universidad, el padre Manuel Olimon Nolasco. El padre Jesus Garcia Gutierrez, el padre Herrera, sacerdote diocesano de Chiapas, el padre Tomas de Hijar, de la diocesis de Guadalajara, los franciscanos Francisco Morales Valerio, Atanasio Lopez, asi como los dominicos fray Luis Ramos, recientemente fallecido, y fray Eugenio Torres son representantes de una historiografia confesional que ha abandonado su caracter militante y busca una comprension profesional del pasado de la Iglesia (218). Entre los Misioneros del Espiritu Santo son de mencionar el padre Manuel Alcala Alvarado, cuyas obras son obligadas para todo estudioso de la Iglesia de principios del siglo XIX, y, en epocas recientes, el padre Carlos Vera Soto. Entre los historiadores de la Universidad de Navarra, ademas de Josep-Ignasi Saranyana, bien conocido en nuestro medio, son de mencionar Carmen Alejos, Ricardo Fernandez Gracia y otros colaboradores de ese centro academico. No olvidemos tampoco el reconocido padre Guillermo Porras Munoz. Son mas, sin duda, pero la muestra apuntada revela que los historiadores eclesiasticos siguen interesados en dar cuenta de la Iglesia desde la Iglesia misma. Tal afirmacion no niega el otro lado de la historia: la pujanza y renovacion constante de los estudios sobre la Iglesia catolica en Mexico del siglo XVI al XXI realizada por los historiadores profesionales no consagrados.

Varios temas o procesos historicos no han sido abordados o tan solo han sido abordados de manera general. Entre ellos, la historia de las misiones desde el siglo XVI al XX. Sobre el mundo parroquial existen algunas obras, pero todavia falta escribir desde la parroquia misma (219). Falta repasar la historia del derecho canonico, y aun es necesario perseverar en el estudio de la teologia y aun en la historia de los concilios del siglo XIX; si bien se ha visto ya la importancia del Concilio Plenario Latinoamericano, su impacto sigue siendo dificil de conocer. La historia de muchos obispos aun esta por escribirse e, incluso, la historia de las ordenes y congregaciones de la epoca contemporanea es desconocida. Sin duda, la historia de la Iglesia catolica sigue en construccion. Aun permanecen temas, problematicas, personajes y periodos en espera de ser analizados y sometidos a una discusion historiografica que no solo ha sido fecunda sino renovadora de una historia robusta y cada dia mas profesionalizada. La historia de la Iglesia catolica en Mexico, en suma, a pesar del incremento de las publicaciones, todavia es un tema novedoso que debemos de seguir descubriendo.

DOI 10.15581/007.25.91-191

Marta Eugenia GARCIA UGARTE * / Sergio Francisco ROSAS SALAS **

* Investigadora del Instituto de Investigaciones Sociales Universidad Nacional Autonoma de Mexico martaeugeniagarcia@gmail.com

** Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades <<Alfonso Velez Pliego>> Benemerita Universidad Autonoma de Puebla sergiofrosas@yahoo.com.mx

(1) En Mexico el Sistema de Educacion Superior esta compuesto por tres subsistemas: la Universidad publica, como es la UNAM, la UAM y las diversas universidades establecidas en los estados de la federacion que tengan ese caracter, publico. Las universidades particulares, de inspiracion cristiana, como pueden ser la Universidad Iberoamericana, la Panamericana, la Anahuac, la Universidad Pontificia entre otras, y las Universidades laicas, como pueden ser el Instituto Tecnologico Autonomo de Mexico y el Instituto Tecnologico de Monterrey, como los mas representativos. El tercer subsistema lo integran los Centros de Investigacion y Docencia, como son El Colegio de Mexico, El Colegio de Michoacan, el Centro de Investigacion y Docencia Economica (CIDE), el Centro de Investigacion y Estudios Superiores en Antropologia Social (CIESAS), el Instituto Jose Maria Luis Mora, entre otros.

(2) Historia de la Iglesia en la America espanola.

(3) Mariano CUEVAS, Historia de la Iglesia en Mexico, 1-4 vs. Tlapan, Mexico, 1921-1965; 5 vols., publicado en El Paso, Texas, 1929.

(4) Jesus GARCIA GUTIERREZ, Apuntamientos de Historia eclesiastica mexicana, Mexico, 1922.

(5) Jose GUTIERREZ Casillas, Historia de la Iglesia en Mexico, Porrua, Mexico, 1974. Fue reeditada en 1984. Tambien, Jesuitas en Mexico durante el siglo XIX, Porrua, Mexico, 1972.

(6) Daniel OLMEDO, Historia de la Iglesia catolica. La primera edicion de esta obra fue publicada en 1946. Fue reeditada por el autor en 1991. La quinta edicion de la obra fue publicada por editorial Porrua en 1991. Esta edicion fue revisada y actualizada por Jose Gutierrez Casillas.

(7) Gerard DECORME, La obra de los jesuitas mexicanos durante la epoca colonial, 1572-1767, 2 vols., Antigua Libreria Robredo de Jose Porrua e Hijos, Mexico, 1941; ID., La obra de los jesuitas mexicanos durante el siglo XIX, 3 vols., Guadalajara, 1914 y 1921.

(8) Luis Medina Ascensio, Historia del Colegio Pio Latino Americano (Roma, 1858-1978), Jus, Mexico, 1978; ID., Historia del Seminario de Montezuma: sus precedentes, fundacion y consolidacion, 1910-1953, Jus, Mexico, 1962.

(9) Jose BRAVO UGARTE, Historia de Mexico, Jus, Mexico, 1944, 4 vols. Tambien publico, Diocesis y obispos de la Iglesia Mexicana (1519-1965), Jus, Mexico, 1965.

(10) Entre sus obras son de mencionar: El lugar del otro: historia religiosa y mistica, Katz, Madrid, 2007; La escritura de la Historia, Universidad Iberoamericana, Mexico, 2006; La cultura en Plural, Nueva Vision Argentina, Buenos Aires, 2004.

(11) Esteban V. PALOMERA, SJ., en su obra, La obra educativa de los jesuitas en Guadalajara, 1586-1986, Vision historica de cuatro siglos de labor cultural, Instituto de Ciencias, ITESO, Universidad Iberoamericana, Guadalajara, 1986.

(12) Alfonso ALCALA ALVARADO, Misionero del Espiritu Santo, Una pugna diplomatica ante la Santa Sede. El restablecimiento del episcopado en Mexico. 1825-1831, Porrua, Mexico, 1967.

(13) Jose BARRADO BARQUILLA, OP y Santiago RODRIGUEZ, op (coords.), Los dominicos y el nuevo mundo, siglos XIX-XX. Actas del V. Congreso Internacional, Queretaro, Queretaro (Mexico), 4-8 de septiembre de 1995, San Esteban, Salamanca, 1997.

(14) Fray Esteban ARROYO, OP, Epistologio dominicano de Mexico, Gobierno del Estado de Queretaro, Queretaro, 1998.

(15) Jose DOMINGO MARTINEZ, OP, Rafael Jose MENENDEZ, OP y Segundo FERNANDEZ, OP, Cartas y cronicas de America (1895-1899), Salamanca, San Esteban, 1995.

(16) Manuel CEBALLOS RAMIREZ, Iglesia catolica, Estado y Sociedad en Mexico: tres etapas de estudio e investigacion, en Frontera Norte, 8/15 (1986), pp. 91-101.

(17) Moises GONZALEZ NAVARRO, Elporfiriato. Vida Social, Hermes, Mexico, 1957.

(18) Manuel CEBALLOS, Iglesia catolica, Estado y sociedad en Mexico ..., op. cit., p. 96.

(19) Roberto BLANCARTE, La produccion historiografica (1968-1988) sobre la Iglesia catolica en Mexico, en Memorias del Simposio de Historiografia mexicanista, Comite Mexicano de Ciencias Historicas, Mexico, 1990.

(20) Ana DE ZABALLA BEASCOCHEA, Bibliografia para el estudio de la implantacion de la Iglesia en America, en Anuario de Historia de la Iglesia, 2 (1993), pp. 199-224.

(21) Elisa LUQUE ALCAIDE, La historiografia reciente sobre la Historia de la Iglesia en Mexico (19841994), en Anuario de Historia de la Iglesia, 5 (1996), pp. 319-334.

(22) Alfonso ALCALA ALVARADO, Misionero del Espiritu Santo (coord.), Historia general de la Iglesia en America Latina, V. Mexico, CEhlLA-Sigueme-Paulinas, Mexico, 1984.

(23) Roberto BLANCARTE, Historia de la Iglesia catolica en Mexico, Colegio Mexiquense-Fondo de Cultura Economica, Mexico, 1992.

(24) Ma Alicia Puente Luttteroth (ed.), Hacia una historia minima de la Iglesia en Mexico, Jus-CEHILA, Mexico, 1994.

(25) Manuel CEBALLOS RAMIREZ, Iglesia catolica, Estado y Sociedad en Mexico: tres etapas de estudio e investigacion, en Frontera Norte, 8/15 (1986), pp. 91-101.

(26) Ibid., p. 93.

(27) Ibid., p. 97.

(28) FR. BARTOLOME DE LAS CASAS, Los indios de Mexico y Nueva Espana. Antologia. Edicion, prologo, apendice y notas de Edmundo O'Gorman de la Academia de la Historia, con la colaboracion de Jorge Alberto Manrique, Porrua, col. <<Sepan Cuantos>>, no 57, Mexico, 1993. 1a ed. 1966.

(29) JUAN DE PALAFOX Y MENDOZA, Manual de Estados y Profesiones. De la Naturaleza del Indio, Coordinacion de Humanidades, UNAM, Miguel Angel Porrua, Mexico, 1986. El Manual de Estados y Profesiones, es edicion facsimilar del texto del Tomo VII de las Obras, Pablo de Val, M. Alegre, Maria de Quinones y Bernardo de Villadiego, Madrid, 1659-71. De la Naturaleza del Indio, tambien es edicion facsimilar del tomo x de las Obras, Gabriel Ramirez, Madrid, 1762.

(30) Alvaro MATUTE, et. altri, Estado, Iglesia y Sociedad en Mexico, Siglo XIX, UNAM y Miguel Angel Porrua, Mexico, 1995.

(31) Manuel CEBALLOS Ramirez, Iglesia catolica, Estado y Sociedad ..., op. cit., pp. 96-97.

(32) Rodolfo AGUIRRE, En busca del clero secular: del anonimato a una comprension de sus dinamicas internas, en La Iglesia en Nueva Espana. Problemas y perspectivas de Investigacion, Universidad Nacional Autonoma de Mexico, Instituto de Investigaciones Historicas, Mexico, 2010, pp. 185-213 (Serie Historia Novohispana, 83).

(33) Estudio en el Instituto Nacional de Antropologia e Historia, siendo alli discipulo de connotados historiadores como Alfonso Caso, Pablo Martinez del Rio y Rafael Garcia Granados. Se inscribio tambien en 1941 en El Colegio de Mexico, fundado ese ano, como alumno del Centro de Estudios Historicos. Su ansia insaciable de saber lo llevo tambien a tomar clases en la Facultad de Filosofia y Letras de la UNAM, interesandose entre otras materias en la Historia de Espana, Historia del Arte y muy especialmente en la Historia Virreinal. Iglesia y Estado en la Nueva Vizcaya (1562-1821) fue su tesis doctoral de Derecho Canonico en la Universidad de Navarra en donde fue publicada en 1966 y, en 1980, fue republicada por la UNAM. <http://www2.uacj.mx/UEHS/ Historiografia/Historiadores/PorrasBiograf%C3%ADa.pdf> [consultada el 14 de diciembre de 2014].

(34) Ocupo la vacante de don Jesus Reyes Heroles.

(35) Resena de Jorge Traslosheros Hernandez, Relaciones 39, en <http://www.colmich.edu.mx/relaciones25/files/revistas/039/GuillermoPorrasMunoz.pdf> [consultada el 14 de diciembre de 2014].

(36) Miranda LIDA, La iglesia catolica en las mas recientes historiografias de Mexico y Argentina. Religion, modernidad y secularizacion, en Historia Mexicana, LVI/4 (2007), pp. 1393-1426.

(37) Ibid., p. 1393.

(38) Ana Carolina IBARRA y Gerardo LARA, La historiografia sobre la Iglesia y el clero, en Alfredo Avila y Virginia GUEDEA (coords.), La independencia de Mexico. Temas e interpretaciones recientes, Universidad Nacional Autonoma de Mexico, Mexico, 2007, pp. 117-144.

(39) Ibidem.

(40) Ana Carolina IBARRA y Gerardo LARA, La historiografia sobre la Iglesia ..., op. cit., pp. 117-144.

(41) Francisco Antonio de Lorenzana y Buitron fue designado obispo de Plascencia en 1765 y al ano siguiente arzobispo de Mexico. Ingreso a la capital del virreinato el 22 de julio de 1766. El viaje de Espana a Mexico lo hizo en compania del virrey de la Croix. Designado arzobispo primado de Toledo, salio de Mexico en 1772 y tomo posesion de su nueva diocesis en octubre de ese mismo ano. Murio en Roma en 1804, como cardenal.

(42) Ubico el siglo de 1821 a 1917, aun cuando algunos autores se remontan al periodo de las reformas borbonicas.

(43) <<Introduccion>> de Antonio Gomez Robledo del Colegio Nacional a la obra de Francisco de Vitoria, Relecciones del Estado, de los indios y del derecho de la guerra, Porrua, col. <<Sepan Cuantos>>, no 261, Mexico, 1985, p. XXXIV. La introduccion fue firmada en 1973.

(44) David BRADING, Orbe indiano. De la monarquia catolica a la republica criolla, 1492-1867, Fondo de Cultura Economica, Mexico, 1991, p. 98.

(45) Brevisima relacion de la destruccion de las Indias, publicada por Bartolome de las Casas en 1552. Tambien, Los indios de Mexico Nueva Espana, Antologia, Porrua, col. <<Sepan Cuantos>>, no 57, Mexico, 1993, septima edicion, o su Historia de las India, publicada en varios tomos.

(46) Antonio GOMEZ ROBLEDO, <<Introduccion>>, op. cit., p. xxxv.

(47) Jorg Alejandro TELLKAMP, Filosofia politica de la conquista y la colonia, <http://www.bdigital.unal. edu.co/1355/7/06CAPI05.pdf> [consultada el 18 de noviembre de 2014].

(48) David Brading, op. cit., pp. 102-103.

(49) Antonio GOMEZ ROBLEDO, <<Introduccion>>, op. cit., p. XC.

(50) Idem, p. 105.

(51) Antonio RUBIAL GARCIA, Las ordenes mendicantes evangelizadoras en Nueva Espana y sus cambios estructurales durante los siglos virreinales, en La Iglesia en la Nueva Espana. Problemas y perspectivas de investigacion, UNAM, Instituto de Investigaciones Historicas, Mexico, 2010, p. 220. <www.historias.unam.mx/publicaciones/publicadigital/libros/iglesiane/iglesiane.html> [consultada el 1 de octubre de 2014].

(52) Ricardo Leon ALANIS, Los origenes del clero y la Iglesia en Michoacan, 1525-1640, Universidad Michoacana, Morelia, 1997.

(53) Rodolfo AGUIRRE SALVADOR, Un clero en transicion. Poblacion clerical, cambio parroquial y politica eclesiastica en el arzobispo de Mexico, 1700-1749, Universidad Nacional Autonoma de Mexico, Bonilla Artiga Editores, Mexico, 2012.

(54) Francisco DE LA MAZA, El guadalupanismo mexicano, Porrua, Mexico, 1953. Se volvio a editar por la Secretaria de Educacion Publica y el Fondo de Cultura Economica, en 1984 (Lecturas mexicanas).

(55) Los jesuitas, en diversos periodos, han publicado muchos trabajos sobre la virgen de Guadalupe. No se pretende hacer una resena exhaustiva de sus publicaciones, tan solo mencionare algunas. Uno de los mas famosos fue el padre Esteban Anticoli, quien, en el conflicto suscitado por el proyecto de coronacion de la imagen, y por la disputa entre los aparicionistas y aquellos que defendian que era una pintura humana, publico una obra muy citada y estudiada en su momento. Me refiero a El magisterio de la Iglesia y la Virgen de Tepeyac, por un sacerdote de la Compania de Jesus, Queretaro, 1892. Tambien publico, Algunos apuntamientos en defensa de la Virgen del Tepeyac contra una obra recien impresa en Mexico, Circulo catolico, Mexico, 1892. Bernardo Bergoend, SJ, La nacionalidad mexicana y la virgen de Guadalupe, Jus, 2a ed., Mexico, 1968, la primera edicion data de 1931. Mas reciente fue la obra de Jose Bravo Ugarte, Cuestiones historicas guadalupanas, 2a, ed., Jus, Mexico, 1966. Tambien el padre Mariano Cuevas, SJ, en su monumental obra, Historia de la Iglesia en Mexico, 4 vols., Mexico, Imprenta del Asilo Patricio Sanz, 1922-1924, y, particularmente, en Album historico guadalupano del IV Centenario, Mexico, 1930.

(56) Archivo del general Porfirio Diaz, Memorias y Documentos. Prologo y notas de Alberto Maria Carreno. Esta obra se publica en colaboracion con el Instituto de Historia de la Universidad Nacional Autonoma de Mexico, <<Elede>>, Mexico, 1951.

(57) Alberto MARIA CARRENO, Don Fray Alonso de Montufar, the Second Archbishop of Mexico, and the Devotion to Our Lady of Guadalupe, en The Americas, 2/3 (1946), pp. 280-295.

(58) Edmundo O'GORMAN, Destierro de sombras. Luz en el origen de la imagen y culto de nuestra Senora de Guadalupe del Tepeyac, Universidad Nacional Autonoma de Mexico, Instituto de Investigaciones Historicas, Mexico, 1986, 2da edicion en 2001. Tambien se deben mencionar las obras de, Rafael AGUAYO SPENCER, La Virgen de Guadalupe en la historia de Mexico, Mexico, 1971. Alfonso Alcala Alvarado (M.Sp.S.J, El milagro del Tepeyac. Objeciones y respuestas, Mexico, 1981. Ernesto DE LA TORRE VILLAR y Ramiro NAVARRO de Anda, Testimonios historicos guadalupanos, Mexico, 1982.

(59) Stafford POOLE, CM, Our Lady of Guadalupe. The Origins and Sources of a Mexican National ymbol, 1531-1797, The University of Arizona Press, Tucson, 1995. Segunda edicion en 1996. La segunda obra es: The Guadalupan Controversies in Mexico, Stanford University Press, Stanford, California, 2006.

(60) Richard NEBEL, Santa Maria Tonantzin Virgen de Guadalupe. Continuidad y transformacion religiosa en Mexico, Fondo de Cultura Economica, Mexico, 1995. Su primera edicion fue publicada en aleman, en 1992, por Neue Zeitschrift fur Missionwissnschaft.

(61) William TAYLOR, Our Lady of Guadalupe and Friends. The Virgin Mary in Colonial Mexico City, University of Berkeley, California, 1999.

(62) La obra de Taylor, publicada en Estados Unidos por el Board of Trustees of de Leland Stanford Junior University en 1996, como Magistrates of the Sacred. Priest and Parishioners in Eighteeenth-Century Mexico, y fue traducida por Oscar Mazin Gomez y Paul Kersey, como Ministros de lo Sagrado. Sacerdotes y feligreses en el Mexico de la segunda mitad del siglo XVIII, Zamora, Mich., El Colegio de Michoacan/Secretaria de Gobernacion/El Colegio de Mexico, 1999, 2 vols.

(63) Francisco MIRANDA, Dos cultos fundantes los Remedios y Guadalupe 1521-1649, Historia documental, El Colegio de Michoacan, Zamora, 1998.

(64) Manuel OLIMON NOLASCO, La busqueda de Juan Diego, Plaza y Janes, Mexico, 2002.

(65) Uno de los involucrados en el conflicto, Vicente de Paula Andrade, sacerdote secular y canonigo de la Colegiata de Guadalupe, circulo su documento <<Ciertos aparicionistas, obrando de mala fe: 1[grados] inventan algunos episodios, 2[grados] desfiguran otros y 3[grados] (mancillan las r eputaciones mejor sentadas)>>.

(66) De David BRADING, debo citar, concretamente, Mexican Phoenix, Our Lady of Guadalupe: image and tradition across five Centuries, UK, Cambridge University Press, 2001. Su presentacion en espanol: La virgen de Guadalupe. Imagen y tradicion, Ed. Taurus, Mexico, 2002. Tambien, Siete sermones guadalupanos 1709-1765, Seleccion y estudio introductorio de David A. Brading, Centro de Estudios de Historia de Mexico, Condumex, Mexico, 1994. Nueve Sermones Guadalupanos (16611758), Seleccion y estudio introductorio de David A. Brading, Centro de Estudios de Historia de Mexico Condumex, Mexico, 2005.

(67) Narciso BASSOLS, Sermonario mexicano, o, Coleccion de sermones panegiricos, dogmaticos y morales, escritos por los oradores mexicanos mas notables, ordenados por un eclesiastico de la Mitra de Puebla, coleccionados y publicados por Narciso Bassols, 3 vols., Bassols hnos., Puebla, 1889.

(68) Alicia MAYER, Flor de primavera mexicana. La Virgen de Guadalupe en los sermones novohispanos, UNAM-Instituto de Investigaciones Historicas, Universidad de Alcala, Mexico, 2010.

(69) Jaime CUADRIELLO, resena del libro de Alicia Mayer, Flor de primavera mexicana. La Virgen de Guadalupe en los sermones novohispanos, en Anales del Instituto de Investigaciones Esteticas, version impresa ISSN 0185-1276, Inst. Investig. Estet., vol. 34 no.101, Mexico nov. 2012.

(70) Alicia MAYER, El culto de Guadalupe y el proyecto tridentino en la Nueva Espana, en EHN, 26 (2002), pp. 17-49.

(71) Idem.

(72) Entre ellas: Album de la Coronacion de la Santisima Virgen de Guadalupe. Primera parte, Mexico, Imprenta del periodico El Tiempo, 1985; Album de la Coronacion de la Santisima Virgen de Guadalupe. Segunda parte, Mexico, Imprenta del periodico El Tiempo, 1986; Album conmemorativo del 450 aniversario de las apariciones de Nuestra Senora de Guadalupe, Ediciones Buena Nueva, Mexico, 1981; Antonio POMPA y POMPA, El gran acontecimiento guadalupano, Jus, Mexico, 1967; Lauro LOPEZ BELTRAN, Album del LXXV aniversario de la coronacion guadalupana, Jus, Mexico, 1973. Jorge ADAME GODARD, Significado de la coronacion de la imagen de Nuestra Senora de Guadalupe en 1895, en Nelly SIGAUT (coord.), La Iglesia catolica en Mexico, Zamora, Michoacan, El Colegio de Michoacan/Secretaria de Gobernacion 1997. Jorge E. TRASLOSHEROS, Senora de la historia, Madre mestiza, Reina de Mexico. La coronacion de la Virgen de Guadalupe y su actualizacion como mito fundacional de la patria, 1895, en Signos historicos, 7 (2002), pp. 105-147. Sin duda, el magnifico texto de Jaime CUADRIELLO, La corona de la Iglesia para la Reina de la nacion. Imagenes de la coronacion guadalupana de 1895, en Los pinceles de la historia. La fabricacion del Estado 1864-1910, Mexico, Patronato del Museo Nacional de Arte, A.C., Banco Nacional de Mexico, S.A. UNAM, Instituto de Investigaciones Esteticas, CONACULTA, 2003.

(73) Gustavo WATSON MARRON, El templo que unio Nueva Espana. Historia del Santuario y Colegiata de Guadalupe, extramuros de Mexico, en el siglo XVIII, Arzobispado de Mexico/Miguel Angel Porrua, Mexico, 2012.

(74) Carlos HERREJON PEREDO, Del sermon al discurso civico. Mexico, 1760-1834, Zamora, El Colegio de Michoacan-El Colegio de Mexico, 2003.

(75) Emeterio VALVERDE TELLEz, Bio-Bibliografia Eclesiastica Mexicana (1821-1943), 3 vols., Jus, Mexico, 1949.

(76) Como ejemplo, esta la obra de Garcia ICAZBALCETA, Biografia de D. Fray Juan de Zumarraga (Mexico, 1897); el articulo de Lewis HANKE, The Contribution of Bishop Juan de Zumarraga to Mexican Culture, en The Americas, 5/3, Special Issue Dedicated to the Memory of Don Fray Juan de Zumarraga, First Bishop and Archbishop of Mexico (1949), pp. 275-282. Tambien el libro de Alberto Maria CARRENO, El excmo. y rvmo. Sr. Dr. D. Pascual Diaz y Barreto, Arzobispo de Mexico, Victoria, Mexico, 1936 (Homenajes Postumos). Tambien, sobre el obispo Diaz y Barreto esta la obra de Eduardo J. CORREA, Pascual Diaz, S.J. El arzobispo martir, Talleres graficos de Ediciones Minerva, Mexico, 1945.

(77) Mina RAMIREZ MONTES, La catedral de Vasco de Quiroga, El Colegio de Michoacan, Zamora, 1986.

(78) La obra de Ramirez Montes es modesta, comparada con las ediciones lujosas de otros trabajos como Catedral de Mexico. Patrimonio Artistico y Cultural, publicado por la Secretaria de Desarrollo Urbano y Ecologia y Fomento Cultural Banamex en 1986. Respondio al proyecto de restauracion de la catedral, incluyendo su recimentacion, y la restauracion de pinturas de Juan Correa y Cristobal Villalpando, asi como el Retablo de los Reyes y los organos espanol y mexicano. Participan varios historiadores, como Silvio Zavala, Esther Acevedo, Rogelio Ruiz Gomar, entre otros.

(79) Paul L. CALLENS, SJ, Tata Vasco. Un reformador del siglo XVI, Jus, Mexico, 1959.

(80) Paulino Castaneda Delgado, Don Vasco de Quiroga y su informacion en Derecho, Jose Porrua Turanzas, Madrid, 1974, 342 pp.

(81) Pablo ARCE GARGOYO, La vida santa de Vasco de Quiroga su proceso de canonizacion, Asociacion Mexicana de Promocion y Cultura Social, A.C., Mexico, 2015.

(82) Francisco MIRANDA GODINEZ, Don Vasco de Quiroga y su Colegio de San Nicolas, Universidad Michoacana de San Nicolas de Hidalgo, Morelia, 1990.

(83) Jorge TRASLOSHEROS, La reforma de la Iglesia en el antiguo Michoacan. La gestion episcopal de fray Marcos Ramirez de Pardo, 1640-1646, Universidad Michoacana, Morelia, 1995.

(84) Ricardo FERNANDEZ GRACIA, Nacimiento e infancia del Venerable Palafox, Alfaro, 1999; ID., El Venerable Juan de Palafox (Fitero, 1600-Burgo de Osma, 1659). Semblanza biografica, Asociacion de Amigos del Monasterio de Fitero, Pamplona, 2000; ID., Iconografia de Don Juan de Palafox. Imagenes para un hombre de Estado y de Iglesia, Gobierno de Navarra, Pamplona, 2002; ID., La buena memoria del obispo Palafox y su obra en Puebla, Instituto de Estudios Auriseculares, col. <<Batihoja>>, Nueva York, 2014. Como editor, Ricardo FERNANDEZ GRACIA (coord.), Varia Palafoxiana. Doce estudios en torno a don Juan de Palafox y Mendoza, Gobierno de Navarra, Departamento de Relaciones Institucionales y Portavoz del Gobierno, Servicio de Publicaciones y Proyeccion de Navarra, Pamplona, 2010.

(85) Ricardo FERNANDEZ GRACIA, Dotacion del solar de Ariza por don Juan de Palafox. Un Buen Retiro en tierras aragonesas, en Montserrat GALI BOADELLA (coord.), La pluma y el baculo. Juan de Palafox y el mundo hispano del seiscientos, Benemerita Universidad Autonoma de Puebla, Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades, Puebla, pp. 296-355.

(86) Cayetana ALVAREZ DE TOLEDO, Juan de Palafox obispo y virrey, Centro de Estudios Europa Hispanica/Marcial Pons Historia, Madrid, 2011.

(87) Montserrat GALI (coord.), La Pluma y el baculo: Juan de Palafox y el mundo hispano del seiscientos, Benemerita Universidad Autonoma de Puebla, Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades, Puebla, 2004.

(88) Vicente CAMBEROS VIZCAINO, Francisco el Grande, Mons. Francisco Orozco y Jimenez, biografia, Jus, 2 vols., Mexico, 1966.

(89) Julia PRECIADO ZAMORA, Dos imagenes del arzobispo de Guadalajara Francisco Orozco y Jimenez, en Desacatos, 40 (2012), version On-line ISSN 1607-050X.

(90) Julia PRECIADO ZAMORA, El mundo, su escenario: Francisco, arzobispo de Guadalajara (1912-1936), Mexico, CIESAS, 2013.

(91) Francisco MORALES, Clero y politica en Mexico (1767-1834). Algunas ideas sobre la autoridad, la independencia y la reforma eclesiastica, Secretaria de Educacion Publica (SepSetentas 224), Mexico, 1975.

(92) Emilio MARTINEZ ALBESA, La Constitucion de 1857. Catolicismo y Liberalismo en Mexico. Tomo I, Del Reino Borbonico al Imperio Iturbidista, 1767-1822, Porrua, Mexico, 2007. La obra en su conjunto esta compuesta de tres tomos. Pero es en el primero, que cito, en donde reflexiona sobre el cardenal Lorenzana, pp-34-130.

(93) Clemente CRUZ PERALTA, Los bienes de los santos: cofradias y hermandades de la Huasteca en la epoca colonial, ciESAS/la Secretaria de Cultura del Gobierno de San Luis Potosi, El Colegio de San Luis Potosi, Mexico, 2011.

(94) America MOLINA DEL VILLAR y David NAVARRETE GOMEZ, El padron de comulgantes del arzobispo Francisco Antonio Lorenzana 1768-1769, CIESAS, AHAM, Mexico, 2007.

(95) Se trata de la ponencia que presento Rodolfo Aguirre en el Congreso de AHILA, celebrado en Berlin en 2014.

(96) Antonio RUBIAL GARCIA, ?El final de una utopia? El arzobispo Lorenzana y la nueva distribucion parroquial de la ciudad de Mexico, en Jesus PANIAGUA PEREZ (coord.), Espana y America. Entre el Barroco y la Ilustracion (1722-1804). II Centenario de la muerte del Cardenal Lorenzana (1804-2004), Universidad de Leon, Leon, 2005, pp. 277-289.

(97) Luis SIERRA NAVA LASA, El cardenal Lorenzana y la Ilustracion, I, Fundacion Universitaria Espanola, Seminario Cisneros, Madrid, 1975.

(98) Oscar MAZIN, Entre dos majestades. El obispo y la Iglesia del Gran Michoacan ante las reformas borbonicas, 1758-1772, El Colegio de Michoacan, Zamora, 1987.

(99) Juvenal JARAMILLO MAGANA, Hacia una Iglesia beligerante. La gestion episcopal de Fray Antonio de San Miguel en Michoacan (1784-1804). Los proyectos ilustrados y las defensas canonicas, El Colegio de Michoacan, Zamora, 1996.

(100) Oscar MAZIN, El cabildo catedral de Valladolid de Michoacan, El Colegio de Michoacan, Zamora, 1996.

(101) Ana CAROLINA IBARRA, El cabildo catedral de Antequera, Oaxaca, y el movimiento insurgente, Michoacan, El Colegio de Michoacan, Zamora, 2000.

(102) Sobre la epoca independentista hay muchos trabajos. Algunos refieren las circunstancias de los parrocos y el clero, como lo hizo Eric VAN YOUNG, en su obra, The Other Rebellion. Popular, Violencia, Ideology, and the Mexican Struggle for Independence, 1810-1821, Stanford University Press, 2001.

(103) Ana CAROLINA IBARRA, La justicia de la causa: razon y retorica del clero insurgente de la Nueva Espana, en Anuario de Historia de la Iglesia, 17 (2008), pp. 63-80; Excluidos pero fieles. La respuesta de los insurgentes frente a las sanciones de la Iglesia, 1810-1817, en Signos historicos, 7 (2002), pp. 53-86.

(104) Jaime OLVEDA (coord.), Los obispados de Mexico frente a la Reforma liberal, El Colegio de Jalisco/ Universidad Autonoma Metropolitana/Universidad Autonoma Benito Juarez de Oaxaca, Mexico, 2007 y Brian CONNAUGHTON (coord.), Mexico durante la guerra de Reforma, tomo I. Iglesia, religion y leyes de Reforma, Universidad Veracruzana, Veracruz, 2011.

(105) Brian R. HAMNET, Antonio Bergosa y Jordan (1748-1819), obispo de Mexico: ?Ilustrado? ?Reaccionario? ?Contemporizador y oportunista?, en Historia Mexicana, Mexico, El Colegio de Mexico, LIX/1 (2009), pp. 117-136.

(106) Marta Eugenia GARCIA UGARTE, Antonio de Bergosa y Jordan obispo de Oaxaca y arzobispo electo de Mexico ante los insurgentes, Libro Anual del ISEE, Instituto Superior de Estudios Eclesiasticos. Arquidiocesis de Mexico, 13, 2011.

(107) Marta Eugenia GARCIA UGARTE, La jerarquia catolica y el movimiento independentista de Mexico, en Izaskun ALVAREZ CUARTERO, Julio Sanchez Gomez, Visiones y revisiones de Independencia Americana: Mexico, Centroamericay Haiti, Espana, Ediciones de la Universidad de Salamanca, Salamanca, 2005; Posiciones de la jerarquia eclesiastica novohispana ante el movimiento independentista, en Guadalupe JIMENEZ CODINACH (coord.), Construyendo patrias. Iberoamerica 1810-1824. Una reflexion, Tomo II, Fomento Cultural Banamex, Mexico, 2010.

(108) Marta Eugenia GARCIA UGARTE, Catolicismo de la independencia y emergencia del Liberalismo. Mexico, 1810-1821, en Lusitania Sacra, 2a serie, XXIX (2014), pp. 69-117.

(109) Fernando PEREZ MENEN, El Episcopado y la Independencia de Mexico (1810-1836), Jus, Mexico, 1977.

(110) Cristina GOMEZ ALVAREZ, El alto clero poblano y la revolucion de independencia 1808-1821, Facultad de Filosofia y Letras, UNAM y Benemerita Universidad Autonoma de Puebla, Mexico, 1998.

(111) Cristina GOMEZ ALVAREZ, Mitra y sable se unen para sellar la independencia, en Relaciones EstadoIglesia. Encuentros y desencuentros, Secretaria de Gobernacion, Mexico, 2001.

(112) Cecilia BAUTISTA GARCIA, Una empresa hidraulica en el rio Atoyac: el obispo Gillow y la hacienda de Chautla, Puebla, 1874-1914, en Tzintzun, 38 (2003), pp. 135-160.

(113) Brian CONNAUGHTON, Clerical Ideology in a Revolucionary Age: The Guadalajara Church and the Idea of the Mexican Nation (1788-1853), University Press of Colorado, Boulder, 2003.

(114) Ana CAROLINA IBARRA, Brian F. CONNAUGHTON, Clerical ideology in a revolutionary age. The Guadalajara Church and the idea of the Mexican nation (1788-1853), University of Calgary Press-University Press of Colorado, Calgary, 2003 (Latin America and Caribbean Series, 1498-2366), en <http://www.historicas.unam.mx/moderna/ehmc/ehmc27/325.html> [consultado el 28 de junio de 2015].

(115) Brian CONNAUGHTON, Entre la voz de Dios y el llamado de la patria. Religion, identidad y ciudadania en Mexico, siglo XIX, Universidad Autonoma Metropolitana/Fondo de Cultura Economica, Mexico, 2010.

(116) Berenice BRAVO RUBIO, La gestion episcopal de Manuel Posada y Garduno, Porrua, Mexico, 2013.

(117) Alfonso MARTINEZ ROSALES, Japon y Mexico en un sermon, en Estudios de Asia y Africa, XXXI/2 (1996), pp. 427-472.

(118) Entre otros, la Academia fue fundada por Francisco Sosa, Luis Garcia Pimentel, Francisco A. de Icaza, Manuel Romero de Terreros, Jesus Galindo y Villa, Juan B. Iniguez, Genaro Estrada y don Luis Gonzalez Obregon, quien fue su primer director.

(119) David CARBAJAL LOPEZ, La politica eclesiastica del estado de Veracruz, 1824-1834, INAH, Miguel Angel Porrrua, Mexico, 2006.

(120) Sergio ROSAS SALAS, La Iglesia mexicana en tiempos de la impiedad: Francisco Pablo Vazquez, 1769-1847, BUAP, Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades <<Alfonso Velez Pliego>>, ColMich, Ediciones de Educacion y Cultura, Mexico, 2015.

(121) P. Pedro FERNANDEZ RODRIGUEZ, OP, Biografia. De un hombre providencia. Mons. Luis Maria Martinez, Seminario Conciliar de Mexico, Mexico, 2003.

(122) Mons. Francisco Maria AGUILERA GONZALEZ, Cardenal Miguel Dario Miranda. El hombre, el cristiano, el obispo, Conferencia del Episcopado Mexicano, Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana, Mexico, 2005.

(123) Pablo MIJANGOS Y GONZALEZ, The Lawyer of the Church. Bishop Clemente de Jesus Munguia and the Clerical Response to the Mexican Liberal Reforma, USA, University of Nebraska Press, 2015.

(124) Entre otros trabajos sobre Munguia son de citar: Jose BRAVO UGARTE, Munguia. Obispo y arzobispo de Michoacan (1810-1868), Su vida y su obra. Homenaje en el Centenario de su muerte, Jus, Mexico, 1967. Jorge ADAME GODDARD, El derecho natural de Clemente de Jesus Munguia, en Jose Luis SOBERANES, Memoria del II Congreso de Historia del Derecho en Mexico, UNAM, Mexico, 1981. Jorge MORAN, La formacion filosofica de Clemente de Jesus Munguia, en Relaciones. Estudios de Historia y Sociedad, 6/24 (1985), pp. 25-39. D.A. Brading, Intransigencia ultramontana y la reforma mexicana, en Manuel RAMOS MEDINA, Historia de la Iglesia en el Siglo XIX, Centro de Estudios de Historia de Mexico, Condumex, El Colegio de Mexico, El Colegio de Michoacan, Instituto Mora, UAM-Iztapalapa, Mexico, 1998.

(125) Juan Carlos CASAS GARCIA y Pablo MIJANGOS Y GONZALES (coords.), Por una Iglesia libre en un mundo liberal. La obra y los tiempos de Clemente de Jesus Munguia, primer arzobispo de Michoacan (1810-1868), Universidad Pontificia y El Colegio de Michoacan, Mexico, 2014.

(126) Luis MEDINA ASCENSIO, Historia del Colegio Pio Latino Americano (Roma, 1858-1978), Jus, Mexico, 1978.

(127) ID., Historia del Seminario de Montezuma: sus precedentes, fundacion y consolidacion, 1910-1953, Jus, Mexico, 1962.

(128) ID., El Colegio de san Ignacio y seminario de san Xavier de Queretaro (1625-1767), en Manuel Ignacio PEREZ ALONSO, La Compania de Jesus en Mexico. Cuatro siglos de labor cultural (1572-1972), Ed. Jus, Mexico, 1975.

(129) J. Ignacio DAVILA GARIBI, Apuntes para la historia de la Iglesia en Guadalajara. Escritos por bondadoso encargo de su Eminencia el Cardenal Arzobispo de Guadalajara, Jose Garibi Rivera y publicados bajo los auspicios del mismo dignisimo metropolitano, siglo XIX, Cultura, T.G., Mexico, 1966.

(130) Jaime OLVEDA (ed.), El Seminario Diocesano de Guadalajara. Tercer centenario, El Colegio de Jalisco, Zapopan, 1996.

(131) Eduardo CHAVEZ SANCHEZ, Fundacion del Real y Pontificio Colegio Seminario de Mexico, 28 de noviembre de 1689, obra de autor 1997.

(132) ID., Historia del Seminario Conciliar de Mexico, Porrua, Mexico, 1996.

(133) Carlos Francisco VERA SOTO, La Formacion del clero diocesano durante la persecucion religiosa en Mexico. 1910-1940, Universidad Pontificia de Mexico, Mexico, 2005.

(134) Gerardo SANCHEZ DIAZ (coord.), El Colegio San Nicolas en la vida nacional, Instituto de Investigaciones Historicas, Universidad Michoacana de San Nicolas de Hidalgo, Morelia, 2010.

(135) Ricardo Leon ALANIS, El Colegio de San Nicolas de Valladolid, una residencia de estudiantes, 1580-1712, Instituto de Investigaciones Historicas, Universidad Michoacana de San Nicolas Hidalgo, Morelia, 2001.

(136) Clementina DIAz Y DE OVANDO, El Colegio Maximo de San Pedro y San Pablo, UNAM, Mexico, 1985.

(137) Luis Daniel RUBIO MORALES y Ramon Alonzo PEREZ ESCUTIA, Luz de ayer luz de hoy. Historia del seminario Diocesano de Morelia, Morelia, Parroquia del Senor de la Piedad/Universidad Michoacan de San Nicolas de Hidalgo/Morevalladolid, 2013.

(138) Marta Eugenia GARCIA UGARTE, Proyectos de formacion eclesiastica en Mexico (1833-1899), en Lusitania Sacra, 26 (2012), pp. 25-54.

(139) Robert RICARD, La conquista espiritual de Mexico, Fondo de Cultura Economica, 8a impresion, Mexico, 2004. El libro de Ricard, traducido por el sacerdote catolico mexicano Angel Maria Garibay (1892-1967), se publico en espanol en 1947: La conquista espiritual de Mexico. Ensayo sobre el apostolado y los metodos misioneros de las ordenes mendicantes en la Nueva Espana de 1523-1524 a 1572 (Jus & Polis, Mexico DF, 1947, 557 pp.), version reeditada a partir de 1986 por FCE (2a ed., Mexico, 1986, 491 pp.). De esa manera, no deberia ser considerado para esta historiografia que aborda los estudios publicados de 1960 en adelante. Menos aun cuando la obra fue publicada originalmente en frances en 1933. Sin embargo, se trata de una obra que sigue tan vigente como en 1947.

(140) Concilios provinciales primero y segundo celebrados en la muy noble y muy leal ciudad de Mexico, presidiendo el Illmo. YRmo. Senor D. Fray Alonso de Montufar, en los anos de 1555y 1565. Dalos a luz el Ilmo. Sr. Don Francisco Antonio Lorenzana, Mexico, 1769. El III Concilio provincial, presidido por Pedro Moya de Contreras, tambien fue publicado por el arzobispo Lorenzana en 1770. Este mismo concilio fue comentado con muchas notas por el Padre Basilio Arrillaga, SJ. Fue publicado por Mariano Galvan Rivera, en Barcelona en 1870.

(141) Entre otros trabajos, del siglo XIX al XXI, son de mencionar los siguientes: Apuntamientos Bibliograficos sobre el Concilio IVMexicano, escrita a solicitud del Ilmo. y Rmo. Sr. d. D. Rafael Sabas Camacho, tercer obispo de Queretaro por el Dr. N. Leon, exdirector del Museo Michoacano. Nota bibliografica que acompano la edicion del Concilio IVMexicano, que habia sido adquirido por el obispo Rafael Sabas Camacho. En Concilio Provincial Mexicano IV. Celebrado en la ciudad de Mexico el ano de 1771. Se imprime completo por vez primera de orden del Illmo. Y Rmo. Sr. Dr. D. Rafael Sabas Camacho, Obispo de Queretaro, Queretaro, Imprenta de la Escuela de Artes, 1a de Santa Clara No. 7, 1898. Fortino Hipolito Vera, publico el libro, en 1893, Apuntamientos historicos de los concilios provinciales mexicanos y privilegios de America: Estudios Previos al primer Concilio Provincial de Antequera. Jose Antonio LLAGUNO, La personalidad juridica del indio y el III Concilio Provincial Mexicano (1585), Porrua, Mexico, 1963; los numerosos articulos de Stafford POOLE sobre distintas cuestiones planteadas en la asamblea, y su libro Pedro Moya de Contreras. Catholic Reform and Royal Power in New Spain, 1571-1591, University of California Press, Berkeley, 1987; o los mas recientes de: Alberto CARRILLO CAZARES, El debate sobre la Guerra Chichimeca, 1531-1585: derecho y politica en la Nueva Espana, El Colegio de Michoacan, El Colegio de San Luis, Zamora, 2000. Pilar GONZALBO AIZPURU, Del tercero al cuarto concilio provincial 1585-1771, en HMex, XXXV-1 (1985), pp. 5-30. Luisa ZAHINO PENAFORT, Recopiladora, El cardenal Lorenzana y el Cuarto Concilio Provincial Mexicano, Universidad de Castilla La Mancha, 1999. Elisa LUQUE ALCAIDE, Debate sobre el indio en el IV Concilio Provincial Mexicano (1771). Francisco Antonio Lorenzana, peninsular, vs, Cayetano Antonio de Torres, criollo, en Antonio GUTIERREZ ESCUDERO, Maria Luisa Laviana CUETOS (coords.) Estudios sobre America: siglos XVI-XX, AEA, Sevilla, 2005. Stafford POOLE, The Third Mexican Provincial Council of 1585 and the Reform of the Diocesan Clergy, en Jeffrey A. COLE, The Church and society in Latin America, Tulane University, Center for Latin American Studies, Tulane, 1984. En agosto de 2014, El Colegio de Mexico y el Colegio de Michoacan, convocaron al XIII Seminario Internacional Concilios Provinciales Mexicanos. IV Concilio Provincial mexicano (1771), Derecho, Politica y Sociedad en Nueva Espana. Este seminario fue coordinado por Andres Lira, Alberto-Carrillo Cazares y Claudia Ferreira Ascensio. Posteriormente, seguramente, se publicara la obra con los trabajos presentados.

(142) Quinto Concilio Provincial Mexicano celebrado en 1896, presidido por el Ilmo. Sr. doctor D. Prospero M. Alarcon y Sanchez de la Barquera, Metropolitano de Mexico. Ed. autentica en latin y castellano por el Centro General de la Congregacion del Catecismo y sin los errores tipograficos de los anteriores textos latinos, 1900.

(143) Josep-Ignasi SARANYANA (dir.), Carmen-Jose ALEJOS GRAU (coord.), Teologia en America Latina, vol. III, El siglo de las teologias latinoamericanas (1899-2001), Iberoamericana/Vervuert, Madrid, 2002, p. 42.

(144) Luis MARTINEZ FERRER, La documentacion del Archivo Secreto Vaticano (Fondo Congr. Concilio, Concilia) sobre los concilios provinciales en Latinoamerica (s. XIX), en Hispania Sacra, 53/108 (2001), pp. 677-693. El articulo presenta informacion sobre los fondos que hay en el Archivo Secreto Vaticano sobre los Concilios provinciales en el siglo XIX. Da cuenta de la informacion sobre los concilios de la Provincia de Antequera (Oaxaca), 1892-1893, el de Mexico y el de Durango, ambos celebrados en 1896, y el de Michoacan en 1897, ademas de otras provincias en America del Sur.

(145) Cecilia Adriana BAUTISTA GARCIA, Las disyuntivas del Estado y de la Iglesia en la consolidacion del orden liberal, 1856-1910, El Colegio de Mexico, Universidad Michoacana de San Nicolas Hidalgo, Fideicomiso Historia de las Americas, Mexico, 2012.

(146) Nancy FARRIS, Clero y corona en el Mexico colonial. La crisis del privilegio eclesiastico, Fondo de Cultura Economica, Mexico, 1995.

(147) Leon LOPETEGUI y Feliz ZUBILLAGA, ambos de la Compania de Jesus, Historia de la Iglesia en la America espanola. Desde el descubrimiento hasta comienzos del siglo XIX. Mexico, America Central. Antillas, Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid, 1965.

(148) Josefina ZORAIDA VAZQUEZ (coord.), Interpretaciones del siglo XVIII mexicano: el impacto de las reformas borbonicas, Nueva Imagen, Mexico, 1992.

(149) Ernesto DE LA TORRE VILLAR, Los <<Guadalupes>> y la Independencia, con una seleccion de documentos ineditos, Jus, Mexico, 1966.

(150) Ibid., pp. VIII-IX.

(151) ID., La sociedad secreta de los Guadalupes, <info5.juridicas.unam.mx/libros/6/2707/23.pdf> [consultada el 3 de marzo de 2016].

(152) Virginia GUEDEA, Los Guadalupes en Mexico, <http://www.colmich.edu.mx/relaciones25/files/revistas/023/VirgimaGuedea.pdf> [consultada el 3 de marzo de 2016].

(153) Josep-Ignasi SARANYANA (dir.) / Carmen Jose ALEJOS GRAU (coord.), Teologia en America Latina. Desde los origenes a la Guerra de Sucesion (1493-1715), vol. I, Iberoamericana, Madrid, 1999.

(154) ID., Teologia en America Latina, vol. II/1, Escolastica barroca, Ilustracion y preparacion de la Independencia (1665-1810), Iberoamericana-Vervuert, Madrid, 2005.

(155) ID., Teologia en America Latina, vol. II/2: De las guerras de independencia hasta finales del siglo XIX (1810-1899), Iberoamericana-Vervuert, Madrid-Frankfurt, 2008.

(156) ID., Teologia en America Latina, vol. III, El siglo de las teologias latinoamericanistas (1899-2001), Iberoamericana-Vervuert, Madrid-Frankfurt, 2002.

(157) El tema fue desarrollado por el autor, de manera mas profunda, en su libro, La politica eclesiastica del estado de Veracruz 1824-1834, Instituto Nacional de Antropologia e Historia, Miguel Angel Porrua, Mexico, 2006.

(158) Maria del Pilar MARTINEz LOPEZ-CANO y Francisco Javier CERVANTES BELLO (coords.), Reformas y resistencias en la Iglesia novohispana, Universidad Nacional Autonoma de Mexico, Benemerita Universidad Autonoma de Puebla, Mexico, 2014.

(159) David BRADING, Mineros y comerciantes en el Mexico borbonico (1763-1810), Fondo de Cultura Economica, Mexico, 1975, p. 58.

(160) <www.manresarev.com> [consultada el 14 de abril de 2014].

(161) Robert Ricard, La conquista espiritual de Mexico: Ensayo sobre el apostolado y los metodos misioneros de las ordenes mendicantes en la Nueva Espana de 1523-24 a 1572, trad. de Angel Maria Garibay K., Fondo de Cultura Economica, Mexico, 21986. Fue publicado por la editorial Jus & Polis, Mexico DF 1947.

(162) El breve se expide a peticion de Fr. Jose Ximenez Samaniego, Ministro General de la Orden Franciscana. Claudia Macias Rodriguez, Las misiones franciscanas del siglo XVIII: presencia en la cultura colonial mexicana, en <www.sincronia.cucsh.udg.mx> [consultado el 16 de octubre de 2013]. Tambien en, Fr. Lino GOMEZ CANEDO, Fray Rafael Verger en San Fernando de Mexico, en Sobretiro del Anuario "Humanitas", Centro de Estudios humanisticos de la Universidad de Nuevo Leon, Monterrey N. L.

(163) Dos anos despues regreso a Espana <<con la intencion de fundar colegios en ella. Entre 1689 y 1691 lleva a cabo una desbordante actividad como fundador de colegios de misioneros. Sus frutos fueron el de San Miguel de Escornalbou, en Cataluna; Nuestra Senora de la Oliva, en la provincia de Toledo; el dedicado a San Roque, en Calamocha (Teruel); en la region murciana el de San Miguel de Cehegin, y el colegio valenciano de Santo Espiritu del Monte>>. Directorio Franciscano. Enciclopedia Franciscana, en <http://www.franciscanos.org/enciclopedia/penciclopedia_l.htm> [consultada el 17 de octubre de 2013].

(164) Arturo CASADO NAVARRO, Historia de las bibliotecas en Queretaro, SEP, Mexico, 1988, en Claudia MACIAS RODRIGUEZ, op. cit.

(165) Claudia MAcIAS RODRIGUEZ, Las misiones franciscanas del siglo XVIII: presencia en la cultura colonial mexicana, en <www.sincronia.cucsh.udg.mx> [consultado el 16 de octubre de 2013].

(166) Dora Elvia ENRIQUEZ LICON, La iglesia Catolica en Baja California. Pendulo entre mision y diocesis, en Frontera Norte, 20/39 (2008), pp. 7-35.

(167) <http://www.conaculta.gob.mx/noticias/libros-revistas-y-literatura/2765-reunen-en&quot;misiones -del-noroeste-de-mexico&quot;-los-estudios-mas-recientes-sobre-ese-legado-en-la-region.html>.

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(177) Cecilia BAUTISTA GARCIA, Las disyuntivas del Estado y la Iglesia en la consolidacion del orden liberal, Mexico 1856-1910, El Colegio de Mexico, Universidad Michoacana de San Nicolas Hidalgo, Mexico, 2012.

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(185) Laura O'DOGHERTY MADRAZO, De Urnas y sotanas: el Partido Catolico Nacional en Jalisco, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Universidad Nacional Autonoma de Mexico, Mexico, 2001.

(186) Riccardo CANNELLI, Nacion catolica y Estado laico. El conflicto politico-religioso en Mexico desde la Independencia hasta la Revolucion (1821-1914), Instituto Nacional de Estudios Historicos de las Revoluciones de Mexico, Mexico, 2012.

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(191) Los libros son Iglesia--Revolucion Mexicana. Jornada Academica, Guadalajara, Departamento de Estudios Historicos de la Arquidiocesis de Guadalajara, Direccion Cultural del Ayuntamiento de Gudalajara, 2010, y II Jornada Academica Iglesia--Revolucion Mexicana. El Partido Catolico Nacional. 1911-1914. Memorias, Arquidiocesis de Guadalajara, Departamento de Estudios Historicos, Guadalajara, 2012.

(192) Enrique LIRA SORIA, Miguel Palomar y Vizcarra. Catolico militante (1880-1968), Departamento de Estudios Historicos de la Arquidiocesis de Guadalajara/Direccion de Cultura del Ayuntamiento de Guadalajara, Guadalajara, 2010.

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(194) Miguel LISBONA GUILLEN, Persecucion religiosa en Chiapas (1910-1940). Iglesia, Estado y feligresia en el periodo revolucionario (1910-1940), Universidad Nacional Autonoma de Mexico, Instituto de Investigaciones Antropologicas, Programa de Investigaciones Multidisciplinarias sobre Mesoamerica y el Sureste, Mexico, 2008.

(195) Franco SAVARINO y Andrea MUTOLO (coords.), El anticlericalismo en Mexico, Camara de Diputados, LX Legislatura, Instituto Tecnologico y de Estudios Superiores de Monterrey, Miguel Angel Porrua, Mexico, 2008.

(196) Pamela VOEKEL, Alone before God: the Religious Origins of Modernity in Mexico, Duke University Press, Durham, 2002.

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(211) Nora PEREZ RAYON, Relaciones Iglesia-Estado (1988-1994). Una cara de la modernizacion, en Politica y Cultura, 5 (1995), Universidad Autonoma Metropolitana Unidad Xochimilco Distrito Federal. Disponible en <http://www.redalyc.org/articulo> [consultada el 10 de octubre de 2015].

(212) Maria del Carmen AGUILAR, La reforma constitucional y sus efectos en las relaciones Iglesia-Estado, en LiminaR. Estudios Sociales y Humanisticos, 2/ 2 (2004), pp. 18-34.

(213) Roderic AI CAMP, Cruce de espadas. Politica y Religion en Mexico, Siglo XXI, Mexico, 1998.

(214) Revisar el texto de Eduardo MERLO, Lorenzana y los tributos aztecas, en Jesus Paniagua Perez (coord.), Espana y America. Entre el Barroco y la Ilustracion (1772-1804). II Centenario de la muerte del Cardenal Lorenzana (1804-2004), Universidad de Leon, Leon, 2005, pp. 243-249.

(215) Entre los historiadores jesuitas podemos mencionar a los padres Francisco Javier Alegre y Francisco Javier Clavijero, en el siglo XVIII, y a los padres Gerardo Decorme, Mariano Cuevas, Jose Bravo Ugarte, Jose Gutierrez Casillas, Daniel Olmedo, Leon Lopetegui y Feliz Zuloaga, a principios del siglo XX, ya citados en el texto.

(216) Entre ellos, el obispo Francisco Orozco y Jimenez quien publicara en 1911, Documentos ineditos de la Historia de la Iglesia de Chiapas, Gobierno del Estado de Chiapas y Conaculta, 1999, dos tomos. Quiso, dijo el obispo, <<sacar del polvo y del olvido los preciosos tesoros de este Archivo Episcopal, que prestaran su contingente a la Historia Patria ...>>. Prologo de la compilacion, firmado el 25 de agosto de 1911, en San Cristobal de las Casas. Otro obispo, de la misma generacion que Orozco y Jimenez, es Francisco Plancarte y Labastida, quien fuera arqueologo, historiador y musico. Es doctor en Filosofia, Teologia y Derecho Canonico. Formo una coleccion arqueologica que presento en la Exposicion Historico-Americana de 1892, organizada en Madrid para celebrar el IV Centenario del Descubrimiento de America. Durante su periodo como obispo de Cuernavaca, Plancarte y Navarrete edito su libro Tamoanchan en 1911, fundo un Observatorio y era su deseo fundar un Museo en donde colocaria las muestras arqueologicas que habia colectado y una explicacion etnografica. Sin embargo, los acontecimientos nacionales lo impidieron y muchas de las piezas fueron trasladas al Museo Nacional. Ignacio Montes de Oca y Obregon, obispo de San Luis Potosi fue un distinguido poeta muy reconocido por su manejo del espanol.

(217) Entre los autores liberales laicos cuyos trabajos son imprescindibles para comprender el periodo de la historia eclesiastica que abordo se encuentra, aun cuando no son los unicos, Edmundo O'Gorman, Jose Miranda, Antonio Gomez Robledo y Silvio Zavala, que han atendido la historia conceptual del derecho indiano. Mas recientes, son los trabajos que abordan los estudios de la Iglesia del siglo XVIII al XIX. En este periodo son de mencionar los trabajos de N. M. Farriss, Michael Costeloe, David Brading, Martin Quirarte, William Taylor, Robert Ricard, Antonio Rubial Garcia, Jan Bazant, Manuel Ceballos Ramirez, Brian Connaughton, Carlos Herrejon Paredes, Ana Carolina Ibarra, Juvenal Jaramillo Magana, Oscar Mazin, Manuel Ramos Medina, Erika Pani, Anne Staples, Nelly Sigaut, David Navarrete, America Molina, Gisela Von Wobeser, Francisco Javier Cervantes Bello, Marta Elena Negrete, Laura O'Dogherty, Patricia Galeana, Yolanda Padilla Rangel, Franco Savarino, Andrea Mutolo, Maria Aspe, Martha Pacheco y, tambien, mis propios trabajos sobre la Iglesia en el siglo XIX. Varios historiadores jovenes estudian el Mexico que va del siglo XIX al XX, Entre ellos, son de mencionar, Pablo Mijangos, Sergio Rosas, David Carbajal. Apenas algunos. La lista es muy grande.

(218) Los historiadores dominicos han publicado varias obras. Entre ellas, Esteban Arrollo, OP. Episcopologio Dominicano de Mexico, Queretaro, Gobierno del estado de Queretaro 1988. Fray Jose Domingo Martinez et. altri, Cartas y cronicas de America (1895-1899), Salamanca, San Esteban, 1995. El Instituto de Investigaciones Historicas de la Provincia de Santiago de Mexico ha venido publicando varias obras. Entre las obras publicadas por el Instituto, son de mencionar los varios tomos del Anuario Dominicano, y, tambien, Los dominicos y el nuevo mundo Siglos XIX-XX. Actas del Vo. Congreso Internacional Queretaro, Qro. (Mexico) 4-89 septiembre 1995, Salamanca, San Esteban, 1997. Esta serie de obras dan cuenta de la historia de la provincia a partir de su propio archivo. Un caso diferente fue el de Luis Ramos, OP (coord.), Del Archivo Secreto Vaticano. La Iglesia y el Estado mexicano en el siglo XIX, UNAM, Secretaria de Relaciones Exteriores, Mexico, 1997, que fue y sigue siendo una obra fundamental para los estudios de la Iglesia catolica en Mexico en el siglo XIX.

(219) En Poder politico y religioso, Mexico siglo XIX, ya citado, se introduce el tema de las misiones y el mundo de la parroquia en el siglo XIX con amplitud en el segundo volumen.
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Article Details
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Author:Garcia Ugarte, Marta Eugenia; Rosas Salas, Sergio Francisco
Publication:Anuario de Historia de la Iglesia
Article Type:Ensayo
Date:Jan 1, 2016
Words:36304
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