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La Edad Media nunca existio: Lectura quijotesca de la dorada epoca de las caballerias.

The second part of Don Quixote declares in its first chapter a peculiar affirmation: "el felicisimo tiempo donde campeaba la orden de la andante caballeria." This statement contradicts the idea of the Middle Ages as a dark period, a mere transition between two glorious epochs (Classical Antiquity and the Renaissance). Against this, however, Don Quixote insists that this chivalric age was the happiest one that ever existed. This article analyzes how it is possible for Don Quixote to consider the medieval period not as a transitional and dark age, but as a veritable Golden Age, a time of which ancient poets such as Hesiod or Ovid used to dream.

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EL PRESENTE ARTICULO ANALIZARA la percepcion que muestra Don Quijote acerca de la Edad Media, con el proposito de plantear que el medievo no deberia considerarse como una epoca de transicion si la estudiamos desde el punto de vista de nuestro caballero. Para ello, iniciaremos la linea de estudio con la concepcion y terminologia de "Edad Media"--caracterizada tradicionalmente como una Edad Oscura--continuando despues con la descripcion de la Edad de Oro segun diversas fuentes. De esta forma, confluiremos dos lineas tan aparentemente opuestas, como son el medievo y la Edad de Oro, en un unico punto de encuentro: la connotacion utopica e ideal que, sobre todo, tiene para Don Quijote la idea de la caballeria--tanto historica como literaria--aunque sin olvidar los elementos tipicos de los ambientes pastoriles. Ambos mundos recrean sociedades a las que Don Quijote quiere aspirar con la intencion de hacer frente a la sociedad corrupta de su epoca.

Dos cuestiones seran significativas en este trabajo. La primera, el hecho de que, para el, el error esta en "no renovar en si el felicisimo tiempo donde campeaba la orden de la andante caballeria" (2.1:689), pues, como veremos, lo considera un periodo glorioso, comparable con ese tiempo dorado clasico gracias a los libros de caballeria que tanto ha leido. La segunda cuestion es el mas que conocido discurso sobre la Edad Dorada expresado en el primer tomo, y del que continua haciendose eco posteriormente. Como puede ser, si lo analizamos desde el punto de vista de la historiografia tradicional, que Don Quijote se refiera a la epoca de las caballerias, inserta en el medievo, como un "felicisimo tiempo"? Si pudieramos vincular ese periodo medieval con la Edad de Oro de la que hablan autores como Hesiodo u Ovidio, la paradoja estaria planteada: una Edad de Oro en plena Edad Oscura. Veremos como resolverla.

VERSION HISTORIOGRAFICA DE LA EDAD MEDIA: UNA EDAD OSCURA

Tradicionalmente la Edad Media se define como "the period of European history from the fall of the Roman Empire in the West (5th century) to the fall of Constantinople (1453), or, more narrowly, from circa 1100 to 1453" (Oxford English Dictionary). (1) Aunque en algunas ocasiones el sobrenombre de Edad Oscura es aplicado solamente a la Alta Edad Media, muchos intelectuales del Renacimiento--y sobre todo posteriores--pensaban que este tiempo "was one of crudity and obscurity, characteristics that were long to be applied to the period" (Delogu 13). Con estas concepciones vemos que la Edad Media supone para muchos simplemente un periodo de transicion--negativo culturalmente--entre dos epocas mucho mas gloriosas, el Imperio Romano y el Renacimiento. Pero, en que momento surge el termino "Edad Media"? Pese a que es dificil discernirlo con exactitud, intentaremos hacer unas breves aproximaciones.

Petrarca fue seguramente el iniciador de una nueva conciencia historica que distingue entre su momento presente y un pasado que habria que recuperar. Theodore Mommsen en su articulo al respecto, explica como Petrarca era consciente de que la epoca en la que vivia era algo diferente a la de los antiguos: "A new concept of history existed in Petrarch's mind" (233), donde su propio periodo suponia una decadencia frente a la brillantez literaria y artistica de la Roma clasica. Dos ideas son aqui interesantes: por una parte, Petrarca, pese a referirse a su propia epoca como oscura--"tenebrae" (234)--nunca le llego a otorgar una denominacion concreta (236; Baura 37). De hecho, el se calificaba a si mismo como "moderno" (Baura 20). (2) En segundo lugar, Petrarca--igual que hara Don Quijote--alude a un despreciable presente y a un tiempo futuro en el que se conseguira recuperar la cultura del pasado estableciendo una nueva edad dorada, tal y como recoge Mommsen en su articulo, citando las Epistolas familiares de Petrarca: "There was a more fortunate age and probably there will be one again; in the middle, in our time, you see the confluence of wretches and ignominy" (240). (3) Se observa asi que Petrarca no llego nunca a acunar termino alguno para designar al tiempo posterior a Roma, a pesar de que tuviera en baja estima su propio presente. Esta concepcion negativa sera tomada por algunos humanistas para calificar el momento historico precedente, lo que sera continuado por intelectuales posteriores con gran efectividad, tanta que finalmente se llego a imponer una concepcion temporal tripartita en la que tras un momento glorioso se produce un retroceso que es felizmente superado, intentando recuperar ese esplendor perdido. (4)

Planteada entonces la consciencia de la existencia de un periodo en declive, este debe ser en algun momento designado con un termino concreto. La expresion media tempestas es considerada como una de las primeras denominaciones, apareciendo en 1469 en la introduccion a unas obras de Apuleyo escrita por el obispo de Aleria y bibliotecario del Vaticano Giovanni Andrea Bussi (Baura 39). A partir de este momento las alusiones a la Edad Media se iran sucediendo: el mediae aetatis temporum de Joachim von Watt presente en una obra de 1537 (43); el medium aevum en 1604, que sera muy empleado en contextos protestantes; (5) y tambien medium seculum en 1625 o inter media aetas en 1639 (Murray 5). Numerosas obras a partir de estas fechas comienzan a incluir estas o similares denominaciones.

Una vez que vemos como el termino media se asocia por fin al medievo tal y como lo valoramos hoy en dia, podemos entrar a continuacion en lo que supone historiograficamente. Segun Massimo Miglio los humanistas expresaron "a conscious awareness of something new (the moderna tempora vs. The media tempestas). However, the recognition of the new did not result in the abandonment of the old" (Miglio 112). De hecho, en el ambito de las artes, algunos arquitectos renacentistas se inspiraron en obras medievales para sus propios disenos, como asi lo hizo Leon Battista Alberti al planear la fachada de Santa Maria Novella en Florencia--muy similar a la de la iglesia tambien florentina de San Miniato al Monte, de principios del siglo XI. No hay que olvidar asi que los humanistas del Renacimiento se educarian dentro de un curriculo que todavia podia considerarse "medieval," y que derivaria de aquel de las escuelas monasticas y catedralicias y de las universidades en anos posteriores. El humanismo, por tanto, no fue el causante de esa concepcion negativa del periodo medieval--que incluso dura hasta la actualidad--aunque si establecio una nueva conciencia historica, un enfasis en un pasado (el medievo) que debia ser superado. En realidad, fue en la Ilustracion cuando la concepcion negativa de este periodo termina por instaurarse: "The Enlightment worshipped reason and the idea of human progress, and this relegated the Middle Ages to an inferior position in its historical vision" (Bull 17). El siglo XIX continuo esta vision pese a que algunos, como los artistas romanticos o tambien William Morris (1834-1896), valoraron la Edad Media como un periodo donde primaba la autenticidad y lo espiritual, un lugar y momento exoticos, en contraposicion con las inspiraciones romanas y griegas del Neoclasicismo. Hegel, siguiendo esa vertiente ilustrada, afirma lo siguiente sobre la filosofia medieval: "Die zweite Periode [el medievo] reicht bis in das 16. Jahrhundert und umfasst so wieder 1000 Jahre, uber welche wir wegzukommen Siebenmeilenstiefel anlegen wollen") ["El segundo periodo [el medievo] llega hasta el siglo XVI, y comprende de nuevo iooo anos, el cual encararemos pasando sobre el a pasos agigantados" (Vorlesungen, Einleitung; mi traduccion)]. Esa idea de pasar con botas de siete leguas ("Siebenmeilenstiefel" literalmente) sobre un periodo de mil anos refleja la poca relevancia que tenia la filosofia medieval en el contexto ilustrado y ulterior. Algo semejante nos encontramos en Die Kultur der Renaissance in Italien, de Jacob Burckhardt, donde el reconocido autor se refiere a estos siglos como "dem dunkelsten Mittelalter" (311). Su perspectiva, como sabemos, ha influido en muchisimas obras posteriores.

Antes de terminar este apartado habria que incidir en la importancia de la consideracion que ha tenido este periodo en la historiografia tradicional. No se debe olvidar que incluso actualmente, sobre todo en circulos no excesivamente letrados, la concepcion de la Edad Media sigue manteniendo ese cariz pernicioso. Afortunadamente, el ambito academico poco a poco va haciendo mas justicia a esta epoca tan denostada, reconociendo los valores culturales que nacieron en estos anos.

VERSION DE DON QUIJOTE SOBRE LA EDAD MEDIA: UNA EDAD DORADA

El discurso sobre la Edad Dorada presente en la obra cervantina ha sido ampliamente estudiado. (6) Aunque el fragmento mas conocido es el que se puede encontrar en el capitulo once de la primera parte, ya en el capitulo dos del mismo tomo alude a esa dichosa edad, aunque desde un punto de vista prospectivo: "Dichosa edad, y siglo dichoso aquel adonde saldran a luz las famosas hazanas mias, dignas de entallarse en bronce, esculpirse en marmoles y pintarse en tablas para memoria en lo futuro" (1.2:50). Pese a no expresar connotaciones doradas para estos siglos, el comienzo de este pasaje es muy similar al del discurso al respecto, en el capitulo 11 de la primera parte: " Dichosa edad y siglos dichosos aquellos a quien los antiguos pusieron nombre de dorados!" (1.11:133), por lo que cabe concluir que el primero se refiere tambien a esa Edad de Oro. Analizando estas dos citas, se aprecia que Don Quijote tiene una concepcion ciclica del tiempo, pues menciona, por un lado, una Edad Dorada que existio en tiempos pasados y, por otro lado, otra que esta por venir. (7) Esta idea nos llevaria de nuevo a las palabras de Petrarca, antes referidas, y, sobre todo, al propio mito antiguo del que autores como Hesiodo, Ovidio, Virgilio y muchos otros dieron cuenta en sus escritos.

Platon, por ejemplo, segun nos refiere Richard Heinberg, hablaba de un primer tiempo paradisiaco que habria que imitar (47-48). Ovidio en su primer libro de las Metamorfosis refleja lo siguiente: "Aurea la primera edad engendrada fue, que sin defensor ninguno, / por si misma sin ley, la confianza y lo recto honraba / [...] estaban sin defensor seguros" (vv. 89-93). Para Ovidio la ultima edad es tambien la del "danino hierro," donde "se vive al asalto" (vv. 141 y 144). Virgilio en la egloga IV de sus Bucolicas habla de un "siglo de hierro [que] se termina y el de oro a nuestro globo se avecina" (59).

No obstante, es seguramente Hesiodo el que primero se refirio a estos anos dorados en su obra Los trabajos y los dias. En el mito de Pandora ya expresa que "antes vivian sobre la tierra las tribus de hombres sin males, sin arduo trabajo" (87). Pero despues de que Pandora levantara la tapa de la jarra "otras infinitas penalidades estaban revoloteando sobre los hombres, pues llena de males estaba la tierra" (88). Sin embargo, es en el mito de las edades del hombre donde este periodo dorado, situado en "tiempo de Crono," se describe mas minuciosamente:
   En un primer momento los inmortales que habitaban las moradas
   olimpicas crearon una raza aurea de hombres mortales. [...] y
   vivian como dioses con un corazon sin preocupaciones, sin trabajo y
   miseria, [...] se regocijaban en los banquetes, lejos de todo mal.
   [...] y la tierra de ricas entranas espontaneamente producia mucho
   y abundante fruto. (89-90)


Tras esta Edad Dorada, vendria una de Plata, otra de Bronce, luego la raza de los Heroes--mejor que las dos anteriores, la que acogeria los hechos de la guerra de Troya y La Odisea--y por ultimo la quinta raza, la de Hierro, que es la contemporanea a Hesiodo. El propio poeta no puede dejar de quejarse sobre la epoca en la que le ha tocado vivir: "no hubiera querido yo estar entre los hombres de la quinta raza" (93). De esta misma manera se lamenta Don Quijote de su propio momento, que el denomina tambien Edad de Hierro al comienzo de su discurso sobre la Edad Dorada, y que un poco mas adelante califica como "detestables siglos." Para enderezar ese tiempo corrupto en el que vive, propone resucitar la caballeria. Leamos el siguiente fragmento:
   Sancho amigo, has de saber que yo naci, por querer del cielo, en
   nuestra edad de hierro, para resucitar en ella la de oro o la
   dorada, como suele llamarse; yo soy, digo otra vez, quien ha de
   resucitar los de la Tabla Redonda, los doce de Francia y los nueve
   de la Fama, y el que ha de poner en olvido los Platires, los
   Tablantes, los Olivante y Tirantes, Febos y Belianises, con toda la
   caterva de los famosos caballeros andantes del pasado tiempo,
   haciendo en este en que me hallo tales grandezas, estranezas y
   fechos de armas, que escurezcan las mas claras que ellos ficieron.
   (1.20:227)


Don Quijote quiere resucitar una edad dorada, la de los caballeros medievales, a los que, por supuesto, habra que superar en hazanas. Nuestro caballero establece por tanto la siguiente linea temporal de connotacion ciclica: en primer lugar, la Edad Dorada de los antiguos, a la que seguiria un empeoramiento de la sociedad, una edad de hierro que se intento solucionar con la institucion de la caballeria--"andando mas los tiempos y creciendo mas la malicia, se instituyo la orden de los caballeros andantes" (1.11:135). Estas ordenes caballerescas cayeron en el olvido--" Que se platica del asumpto que he tomado de resucitar y volver al mundo la ya olvidada orden caballeresca?" (2.2:700)--con el consiguiente deterioro del mundo y es por eso que Don Quijote quiere que vuelvan los caballeros a campear la tierra.

La clave aqui, por tanto, es que Don Quijote relaciona esos tiempos dorados con los anos de las caballerias, y, consecuentemente, los ubica en lo que en apariencia es el periodo mas oscuro de la historia: la Edad Media. Como explicar que ese Dark Ages pueda ser considerado por el Quijote como una Edad Dorada? La respuesta se encuentra en la similitud entre los valores intrinsecos de los tiempos de la caballeria y aquellos que eran propios de la Edad de Oro de los antiguos: benevolencia, justicia, moralidad, rectitud, paz y armonia--no olvidemos que toda contienda desemboca en un periodo de paz.

Antes de continuar, sin embargo, habria que hacer una breve precision. En un principio, no deja de ser curioso que el momento algido de los libros de caballeria no se encuentre en pleno periodo medieval sino a finales de este y, sobre todo, principios de la edad moderna. Sin embargo, hay que tener presente que la caballeria de ficcion no es exactamente lo mismo que la caballeria real e historica, la cual surgiria en torno al siglo XI. Si bien el caballero novelesco deriva del real, tanto en funciones como en caracterizacion, no hay que confundir historia con literatura, aunque en ocasiones sea algo inevitable (vease, el Mio Cid). El caballero real es ante todo un guerrero al servicio del rey, un noble con tierras, poder y autoridad que se somete al vasallaje; sin embargo, su comportamiento fue a menudo codificado en obras de diversa indole, como en el poema Ordene de chevalerie (anterior a 1250) o el Libro del Orden de Caballeria de Ramon Llull. Incluso, en el ambito ficticio, las cualidades tipicas del caballero aparecen en novelas de Chretien de Troyes, escritas entre 1165 y 1185 y tambien en el ideal de virtud aristocratica, denominado preudomme, que impregno en la sociedad del siglo XII (Keen 13). (8) Aunque es vital distinguir entre caballeros historicos y de ficcion, ambos comparten ciertos rasgos y valores que formaron parte del buen codigo de conducta del noble desde el siglo XII e incluso antes: valentia, discrecion, lealtad, fe, justicia, generosidad, nobleza. (9) Son estas virtudes, evidentes en las novelas caballerescas, pero que proceden de codigos e instrucciones reales anteriores, las que Don Quijote intenta seguir en su vida como caballero, virtudes que, precisamente, son similares a las de aquellos habitantes de la Edad Dorada.

DON QUIJOTE Y LA IDEALIZACION: EDAD DORADA, NOVELAS PASTORILES Y LIBROS DE CABALLERIAS

En esta seccion analizaremos dos aspectos que aparecen tanto en Don Quijote como en el genero caballeresco, y que podrian asociarse con ese mundo idilico propio de la Edad de Oro: los espacios y la virtud del caballero. Compararemos las palabras cervantinas con La Diana de Jorge de Montemayor y con tres libros de caballerias: (10) El Libro del Caballero Zifar, por ser el primero escrito en castellano; Amadis de Gaula, ya que fue el modelo que muchos otros del genero siguieron; y Tirant lo Blanch, por el aprecio que sintio Cervantes a esta obra. (11)

Los espacios

Don Quijote vaga por las tierras manchegas en busca de aventuras con las que aumentar su fama y su honra, siempre con una intencion tremendamente bondadosa: ayudar a quien lo necesite. Pese a la supuesta aridez que tendrian seguramente estas tierras, Don Quijote consigue encontrar en numerosas ocasiones prados con acceso a agua en los que descansar, siguiendo una descripcion tipica del locus amoenus, (12) un concepto de gran importancia en la literatura ya desde la antiguedad: "Vinieron a parar a un prado lleno de fresca yerba, junto del cual corria un arroyo apacible y fresco" (1.15:173). Esta asociacion parece todavia mas clara en el capitulo 14 de la segunda parte, pues menciona pajarillos con sus cantos, la aurora, las yerbas llenas de perlas, arroyos y prados. (13) Sin embargo, encontramos en Don Quijote una clara referencia a la obra pastoril La Diana, de Jorge de Montemayor. Don Quijote relata asi su bajada a la cueva de Montesinos: "me halle en la mitad del mas bello, ameno y deleitoso prado que puede criar la naturaleza ni imaginar la mas discreta imaginacion humana" (2.23:893). Ademas, en la primera parte de la obra cervantina se explica la razon por la cual Don Quijote expresa su discurso de la Edad de Oro: "porque las bellotas que le dieron le trujeron a la memoria la edad dorada" (1.11:135), y todo ello en un ambiente tremendamente pastoril, pues el caballero esta compartiendo mesa--o mas bien piel de oveja--con unos cabreros. Veamos a continuacion el siguiente fragmento de La Diana:
   Pues llegando el pastor a los verdes y deleitosos prados, que el
   caudaloso rio Ezla, con sus aguas va regando, le vino a la memoria
   el gran contentamiento de que en algun tiempo alli gozado habia,
   siendo tan senor de su libertad, como entonces sujeto a quien sin
   causa lo tenia sepultado en las tinieblas de su olvido. Consideraba
   aquel dichoso tiempo que por aquellos prados y hermosa ribera
   apacentaba su ganado [...]. (109-110; enfasis anadido)


Se aprecia aqui que dos de los elementos antes expuestos estan presentes en la obra pastoril: el deleitoso prado y el recordar unos tiempos mejores. Si bien Sireno no evoca directamente al periodo de la edad de oro, si remite a su pasada vida pastoril, una vida tranquila, sin preocupaciones y sin pasiones, en la que no sufre desdicha alguna a consecuencia del cambio de actitud de Diana. (14) Son, precisamente, valores tales como la libertad o la felicidad que recuerda Sireno de su vida anterior los que remiten a los valores propios de la edad dorada.

El hecho de que sea la propia naturaleza la que provee el alimento tambien se aprecia en la obra quijotesca: "no comiera otra cosa que las yerbas y frutos que este prado y estos arboles me dieren" (1.25:315). Recordemos que Virgilio en el segundo libro de sus Georgicas tambien se refiere a la misma idea: "O fortunatos nimium, sua si bona norint / agricolas! quibus ipsa procul discordibus armis / fundit humo facilem uictum iustissima tellus" (vv. 458-460). (15) De la misma manera, Hesiodo tambien hace referencia a esa tranquilidad y paz (89) y a la abundancia y fecundidad de la tierra, que produce espontaneamente frutos (90).

Estos paisajes clasicos de exuberancia y fertilidad se asemejan en cuanto a su idealizacion a aquellos propios del locus amoenus, pues ambos son espacios en los que reina la armonia y la bondad. Estos lugares, aunque de una manera mas sutil, aparecen tempranamente en algunas novelas de caballeria. Pese a que la descripcion es bastante escueta, la presencia de un prado y una fuente o arroyo, tipicos del locus amoenus, es mas que clara. Asi, en el Libro del Caballero Zifar vemos la siguiente mencion cuando el caballero, su mujer y sus hijos salen de Galapia: "y hallaron una fuente muy hermosa y clara, y buen prado en derredor de ella" (135). Un poco mas adelante, ya en compania de su escudero Ribaldo, buscando lugar donde pasar la noche encuentran una "torre sin puertas, tan alto como una asta de lanza" y alrededor un prado y una fuente. Alli, "el caballero se tuvo por bien pagado y por vicioso estando cerca de aquella fuente en aquel prado" (169). La alusion a un espacio idilico se hace mas patente todavia cuando uno de esos hermosos prados es llamado "Val Paraiso" (224).

La idea de reflejar un paisaje propio del locus amoenus continua en obras posteriores, como en Tirant lo Blanch. Ademas de incluir los elementos ya mencionados del agua y la "praderia," la danza aparece como motivo festivo: "e tots los esposats ab les esposades apres d'ell, e en la bella praderia comencaren a dansar" (100). Sin embargo, el caso mas claro podria ser el de Feliciano de Silva, escritor de novelas de caballeria tales como Amadis de Grecia o Florisel de Niquea. De hecho, es en la primera donde, segun Sydney Cravens, aparecen numerosos motivos propios de las novelas pastoriles. Cravens menciona que "no solo hay un gran numero de elementos naturales [en la cita que analiza] sino que tambien se nota la tendencia a asociar estos elementos con el estado animico del protagonista. Esta caracteristica, que no puede faltar en la novela pastoril aparece muchas veces en la narracion pastoril de Silva" (41). (16) Ya en 1585 Cervantes habia publicado su obra La Galatea, clasificada comunmente como una novela pastoril. No es de extranar por tanto que introdujera pasajes tipicamente pastoriles en Don Quijote, como las historias intercaladas de las pastoras Marcela y Leandra, la recreacion de la Arcadia y el mismo hecho de que el de la Mancha quisiese convertirse en pastor en el capitulo 67 de la segunda parte. (17) Ademas, los libros pastoriles--entre ellos La Diana--segun el Cura de la obra cervantina "no merecen ser quemados como los demas, porque no hacen ni haran el dano que los de caballerias han hecho, que son libros de entretenimiento, sin perjuicio de tercero" (1.6:91). Es evidente que Cervantes tenia en alta estima este tipo de genero.

Los valores idilicos propugnados por los libros de caballerias no se alejan en demasia de los que se desprenden de las novelas pastoriles: "The virtue, honesty, love and beauty of pastoral life attract Don Quijote, even when that way of life is ancillary to his chivalric designs and serves as a respite from adventurous activity" (Finello 103). Cervantes toma diversos mundos idealizados de la literatura anterior--el paisaje fertil de la Edad Dorada y el pastoril con su locus amoenus, el cual se aprecia tambien en las novelas caballerescas--para crear un espacio a la medida de Don Quijote, un lugar perfecto en el que el hombre pueda desarrollar su virtud. Alejandonos de las lecturas cordura-locura tan extendidas en el ambito academico de esta obra, este estudio, en cambio, quiere enfatizar que Don Quijote, este loco o cuerdo, solo tiene intenciones bondadosas para con sus semejantes. Y esto es algo que se analizara en la siguiente seccion.

La virtud del caballero

Don Quijote se denomina a si mismo caballero andante, otorgandose una serie de valores, propios de los caballeros literarios: "soy caballero andante soy valiente, comedido, liberal, biencriado, generoso, cortes, atrevido, blando, paciente, sufridor de trabajos, de prisiones, de encantos" (1.50:625). En el segundo tomo, describe algunos de los deberes que debe cumplir como caballero: "los andantes caballeros tomaron a su cargo y echaron sobre sus espaldas la defensa de los reinos, el amparo de las doncellas, el socorro de los huerfanos y pupilos, el castigo de los soberbios y el premio de los humildes" (2.1:690). Ademas, nos descubre sus consideraciones sobre las actitudes de los miembros de la caballeria: honestidad, valerosidad, discrecion, galanteria, intrepidez, sinceridad, bravura, prudencia o cortesia (2.1). Seguir estos valores seria propio de la conducta caballeresca en los libros del genero. Sin embargo, se puede decir lo mismo de los caballeros que realmente vivieron en la epoca medieval? Carlos Alvar menciona que en aquellos anos "los caballeros, como representantes del estamento de la nobleza, se sentian utiles a la sociedad, procurando el bienestar, impartiendo justicia y dando seguridad a todos" (75). Si bien es cierto que seguramente no todos los caballeros podrian hacer gala de estas excelencias, tambien se puede afirmar que, al menos, se intentaba que asi fuera. En las Siete Partidas, (18) corpus normativo redactado durante el reinado de Alfonso X, se encuentran los deberes y virtudes--bondades, segun el propio texto--que debe llevar a cabo cualquier caballero que se precie: "cordura y fortaleza y mesura y justicia," ademas de que "ellos han de defender la iglesia y los reyes y a todos los otros" (Part. 2, tit. 21, ley 4). La honra era tambien un concepto relevante en este ideal caballeresco, aludiendo a la fama alcanzada como resultado de practicas virtuosas o a causa del linaje (Maire 15). Este reconocimiento procederia, por tanto, de la participacion en batallas, cruzadas, torneos, o tambien mediante los denominados votos caballerescos o empresas, de los que incluso quedan evidencias en documentos notariales de la epoca (18).

Las circunstancias historicas acompanaron en algunas ocasiones al propio contenido que los libros de caballerias difundian. Asi lo explica Jose Amezcua, senalando que los primeros libros de caballeria recogen en muchas ocasiones la rebeldia del protagonista ante el rey, algo que cambio en el momento en que la monarquia aumento su fortaleza frente a los nobles, "y no es de extranar que el autor de libros de caballerias en adelante tome sus precauciones, cuidandose bien de no repetir un topico que ponga en duda el poder del rey" (17). Pese a que codigos como El libro del Orden de Caballeria de Ramon Llull ensalcen un comportamiento correcto en las relaciones entre el rey y sus vasallos, algunos libros de caballerias--y aun el Cantar del Mio Cid--contrastan los modos de un rey debil y de un protagonista moralmente fuerte. Ejemplo seria Zifar, tambien apodado Caballero de Dios. Asi, el prologo a la obra nos introduce ya al personaje con las siguientes cualidades: "era conplido de buen seso natural e de esforcar, de justicia e de buen consejo, e de buena verdat" (72). Sus buenas virtudes continuan en los siguientes capitulos, donde ademas queda reflejada la pusilanimidad e injusticia del rey: "algunos de los senores grandes mas ayna se enclinan a creer las palabras falagueras de los ornes mentirosos [... ] asy commo contescio a este rey, que veyendo la su onrra e el su pro ante los sus ojos, por proeua de la bondat deste Cauallero Zifar, menospreciandolo, todo por miedo de la costa, queriendo creer a los enbidiosos lisongeros [...]" (77). No hay comparacion con el comportamiento que promueve el caballero cuando finalmente es rey de Menton: "E mios fijos, auedes a saber que en las buenas costumbres ay siete uirtudes, e son estas: umildat, castidat, paciencia, abstinencia, franqueza, piedat, caridat, es decir amor verdadero" (267). De hecho, el tercer libro del Zifar podria calificarse como un tratado didactico.

Nuestro otro protagonista, Tirant lo Blanch, cumple tambien su rol de perfecto caballero, no solo por su respeto al rey sino tambien por las cualidades por las que es conocido: valiente, fuerte, educado y gentil (Amezcua 16). Ademas, en la obra, concretamente en los capitulos que van del 196 al 201, se introducen formas de comportamiento propias de los hombres de armas, los nobles, los caballeros vencidos o los principes, siempre con el proposito de alcanzar la sabiduria y tener buena fortuna: "que per justicia e per lo be comu no dubte la mort, [...], que hagen vergonya de fugir vilment" (606); "que lo cavalier sia ciar ens sos fets. La segona que sia verdader. La tercera que sia fort de cor. La quarta que haja coneixenca, car fort es odiosa desconeixenca a Deu" (608); "Lo virtuos princep de cinc coses es tengut a sos vassalls. La primera es en servar-los llurs lieis e furs. La segona es en atenyer-los co que eis promet. La tercera es en amar e honrar-los segons son estament. La quarta es en defendre'ls poderosament. La cinquena es guardar los llurs bens e no llevar-los res del llur ab tirania" (609). Asi, en resumen, el caballero debe cumplir las siguientes virtudes: justicia, valentia, oracion y devocion a Dios, verdad por encima de la mentira o la proteccion del indefenso.

Amadis es calificado en numerosas ocasiones como bondadoso en armas. En el momento en que lucha contra Agrioste, este es vencido y el protagonista le perdona la vida con un parlamento. El narrador define asi el comportamiento de Amadis: "Esto decia el por la su gran bondad de armas y por la cortesia de que usara con la duena teniendola en su poder" (146). Los caballeros en esta obra son ademas valientes, fuertes y esforzados y tienen confianza en la labor de Dios como impartidor de justicia: "con mucha devocion a Dios rogaron que assi como El savia tener ellos derecho y justicia en aquella batalla, assi El por Su merced les ayudase" (291).

Observamos de esta forma que ciertas virtudes--valerosidad, honestidad, fortaleza, devocion a Dios, justicia o proteccion--son vistas como aquellas que un caballero debe practicar en su vida. Es necesario senalar que, obviamente, son bastante similares a aquellas de las que gozaban los habitantes de la Edad Dorada. Y, por tanto, no es banal afirmar que la virtud caballeresca, ficticia y real, pudo representar para Don Quijote tan buenos y excelentes propositos--que cualquier hombre deberia cumplir--que el mismo siente tendencia a seguirlos y a convencer al resto de la sociedad de que deberia seguir su ejemplo: "solo me fatigo por dar a entender al mundo en el error en que esta en no renovar en si el felicisimo tiempo donde campeaba la orden de la andante caballeria" (2.1:689-90). Los libros de caballeria llevaron a Don Quijote a la voluntad de desarrollar una vida virtuosa y de proteccion a los demas. Creemos que nadie podria afirmar que cualquier individuo que haga lo mismo hoy en dia sea considerado como un loco. El problema aqui--y esto es precisamente lo que se ha estudiado mas sobre Don Quijote, su dicotomia locura-cordura--es la forma de ejercer ese comportamiento bondadoso. Como bien apunta Juan Avalle-Arce "lo heroico en la vida de Don Quijote no son sus victorias, ya que no sufre mas que derrotas, sino la fe en su mision, lo que equivale a la fe en si mismo" (61). Todos los caballeros tienen una mision que cumplir: Zifar debe superar la mala fortuna de su linaje y para ello emplea las armas caballerescas; Amadis, ademas de querer conocer sus origenes, da lugar a un analisis mas complejo: "su mision no es conquistar ni cambiar el mundo exterior, sino descubrir y dominar su propio mundo interior" (Russinovich 167). Por ultimo, Tirant refleja, por ejemplo, ese deseo cristiano de liberar territorios ocupados por los turcos, pues Constantinopla fue tomada no muchos anos antes del momento de escritura de esta obra.

CONCLUSIONES

Este estudio ha analizado tres aspectos distintos para proponer la tesis de que la Edad Media no es oscura ni negativa, al menos para Don Quijote, sino una Edad Dorada gracias al surgimiento de la caballeria--historica y literaria--en contra de los juicios establecidos tradicionalmente por los intelectuales ya desde el Renacimiento. Asi, hemos planteado primero el conflicto historiografico que esta epoca ha supuesto a lo largo de los anos, incluyendo obviamente el momento en que Cervantes escribio su obra maestra. Sin embargo, la vision quijotesca de estos siglos contradice la connotacion peyorativa, pues para el la caballeria, institucion plenamente medieval, supone una nueva Edad Dorada--y este es el segundo aspecto--una respuesta felicisima a esos anos de declive moral que siguieron a los tiempos dorados de los antiguos. Don Quijote, asi, no juzga en absoluto la Edad Media como un momento de decadencia, sino como unos anos de esplendor. Por que considera la caballeria de una forma tan positiva? La respuesta, el tercer aspecto, se obtiene sin esfuerzo, tal y como hemos visto: las virtudes caballerescas--intrinsecas tambien a la Edad de Oro--tales como justicia, benevolencia, bondad, proteccion y ayuda al indefenso, fortaleza, valentia y buen entendimiento son para el el culmen del buen comportamiento moral, y, siguiendo un juicio perfectamente cuerdo pretende recuperarlas y difundirlas, pues "triunfan ahora, por pecados de las gentes, la pereza, la ociosidad, la gula y el regalo" (2.18:846), y la unica manera de solventar esta corrupta situacion es seguir "el [camino] de la virtud, angosto y trabajoso, [que] acaba en vida, y no en vida que se acaba, sino en la que no tendra fin" (2.6:738). Y todo esto se consigue siendo un autentico caballero virtuoso, virtudes que Don Quijote intenta ejercer gracias a las ensenanzas y bondades procedentes de los libros de caballeria, cuyos comportamientos aparecian a su vez en codigos historicos como las Partidas de Alfonso X el sabio, la obra de Ramon Llul o la de don Juan Manuel. Como hemos visto, se recurre, ademas, a las historias pastoriles que Cervantes tanto conocia. Estos dos generos representan dos mundos distintos, pero tienen en comun la expresion de una sociedad idilica donde triunfa el amor y la justicia. Son por tanto dos caras del mismo fenomeno: ese deseo utopico que tiene Don Quijote por mejorar la sociedad en la que vive. Asi, las obras de estos generos no volvieron loco a Don Quijote, sino que le mostraron que caminos debia seguir en la vida para alcanzar la felicidad--es posible que su locura estuviera latente, si no, no se explica la discrepancia entre su cuerda voluntad y su loca o inadecuada forma de percibir el mundo. (19) Con respecto a esto debemos sacar a colacion la perspectiva romantica que se ha tenido del Quijote. Algunos intelectuales, sobre todo a partir de la segunda mitad del siglo XVIII, descartaron "la idea de que el Quijote sea una satira de la caballeria aristocratica" (Close 109). (20) Proponian que en realidad Cervantes quiso destruir, no la caballeria--pues como todos los escritores de su epoca, Cervantes admiraba ese pundonor de la caballeria castellana (Close 107)--sino la degenerada caballeria, es decir, aquellos elementos que habian llegado a corromper la vision de un fenomeno digno y honrado, como bien pudieran ser los excesos fantasticos de los que pecaron algunos libros del genero. (21) Siguiendo esta idea, se puede sugerir quiza que Cervantes, como lector de libros de caballeria, igual que lo fue de los del genero pastoril, recurriria a la vertiente moral de los mismos, aquella que difunde la imagen de un caballero virtuoso y bondadoso--aunque utilizando unos medios que encajan a la perfeccion en el ambito de lo comico o parodico.

No obstante, pronunciar una afirmacion rotunda de lo que quiso hacer realmente Cervantes con esta obra es un acto peregrino. Por ello, en este estudio nos hemos centrado en tratar las palabras de Don Quijote, pues, aunque ficticias, son dichas por el mismo. El de la Mancha consideraba a los libros de caballeria como lo mejor que se habia escrito, pues representaban una serie de valores, tambien reales e historicos, que estaba dispuesto a seguir. Como se ha senalado, la intencion y voluntad de Don Quijote para llevar el bien a la sociedad es lo que hemos empleado para poner de manifiesto esa serie de virtudes, propias de la Edad de Oro y de la caballeria (tambien de lo pastoril). Por todo ello, no es banal decir, que Don Quijote tuvo una existencia plena como bondadoso caballero mientras mantiene su creencia en la posibilidad de renovacion de esa Edad Dorada de las caballerias. Asi, pese a que la felicidad de Don Quijote se ve reducida en la segunda parte de la novela a causa del encanto de Dulcinea y de su impotencia por no poder revertirlo, el sigue creyendo en su proyecto caballeresco. Sin embargo, en el momento en que deja de pensar en si mismo como un caballero virtuoso es cuando teoricamente recupera su cordura y su cuerpo se corrompe y muere.

Para Don Quijote, por tanto, frente a la idea tradicional de la Edad Media como epoca oscura, el medievo tiene algo digno de mencion, un periodo que, gracias a la caballeria, es visto por el como glorioso y dorado. Quiza el resto de la sociedad de hoy en dia deberia desarrollar similares pensamientos. Quiza la lectura del Quijote, con su vision del mundo caballeresco, sea un medio para que el resto del mundo tambien pueda ver momentos y obras doradas en la epoca medieval.

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(1) En este estudio emplearemos las denominaciones canonicas para el periodo que tratamos--Edad Media, medieval, medievo--pese a que no estemos de acuerdo con el uso de esta expresion de caracter peyorativo hacia una epoca que no fue negativa en absoluto.

(2) Es curiosa la denominacion que emplea Francisco Pacheco, tratadista y pintor espanol manierista en su obra Arte de la pintura: "De los antiguos fue muy usado el fresco, a quien despues han seguido los viejos modernos" (48). Pacheco considera a los artistas medievales como modernos, distintos de los antiguos, pero eso si, tambien distintos a los artistas de su momento, pues los califica como "viejos."

(3) Para ver el texto original de Petrarca, ver Rossetti (262). Se ha optado por la traduccion para facilitar la lectura.

(4) No hace falta resenar la gran cantidad de bibliografia que se refiere a esta epoca como "oscura" o "dark."

(5) La Reforma Protestante quiso desprestigiar a la Iglesia Catolica aduciendo que en siglos anteriores esta era lugar de corrupcion y depravacion. Rechazando lo ocurrido en ese medievo, "Luther and his reformers in one sense eliminated history" (Murray 4). Emplear el termino medium aeuvum esta en perfecta concordancia con ese matiz peyorativo que tratamos en esta seccion.

(6) Ver Barnes; Herreros Tabernero; y Traver.

(7) Martin explica en su articulo que la existencia de un tiempo ciclico era palpable en algunos autores como Hesiodo, con su mito de las edades del hombre. De hecho, da preponderancia a esa ciclicidad temporal frente a la idea de un tiempo ascendente cada vez mejor, estableciendo que el mito de Prometeo forma parte de ese momento de auge de la humanidad, pues obtiene el fuego.

(8) Maurice Keen realizo un fantastico estudio sobre la caballeria desde un punto de vista historico, aduciendo que las fuentes mas comunes de las que obtener informacion no son solo los libros de caballeria (que no dejan de ser ficcion), sino tambien codigos y escritos religiosos que alentaban al buen comportamiento. Por otra parte, sobre el concepto de preudomme David Crouch dedica el capitulo dos de su obra a analizar este codigo de conducta para nobles del que la caballeria tomo muchas de sus nociones basicas.

(9) Crouch rescata el caso del conde Bouchard I de Vendome cuya vida fue descrita y difundida como perfecto ejemplo de conducta de un guerrero noble del siglo X: origenes nobles, soldado y consejero, leal, protector de los debiles, modesto y discreto, benefactor de los pobres (39-40).

(10) Por ser las novelas de caballerias los referentes para don Quijote, nos hemos centrado en rescatar las bondades de estos caballeros de ficcion, no sin olvidar y tener muy en cuenta que, como se ha indicado antes, no son solo virtudes de ficcion sino virtudes reales a las que todo caballero y guerrero medieval debia aspirar.

(11) Daniel Eisenberg senala que Tirant lo Blanch era "el libro mas antiguo, verdadera joya de su biblioteca, segun se nota en el gozo con que se lo celebra en Don Quijote" (51).

(12) Autores como Virgilio o Teocrito recurrieron a este topico en sus obras pastoriles, el cual tuvo continuacion posteriormente, como el prado que describe Berceo en la introduccion a sus Milagros. Pese a ser un tema ampliamente utilizado en literatura, nos centraremos aqui en los no tan conocidos casos de descripciones propias del locus amoenus que aparecen en las obras caballerescas, por ser estas las obras de referencia de Don Quijote.

(13) Este es el fragmento completo al que nos referimos: "En esto, ya comenzaban a gorjear en los arboles mil suertes de pintados pajarillos, y en sus diversos y alegres cantos parecia que daban la norabuena y saludaban a la fresca aurora, que ya por las puertas y balcones del oriente iba descubriendo la hermosura de su rostro, sacudiendo de sus cabellos un numero infinito de liquidas perlas, en cuyo suave licor banandose las yerbas, parecia asimesmo [que] ellas brotaban y llovian blanco y menudo aljofar; los sauces destilaban mana sabroso, reianse las fuentes, murmuraban los arroyos, alegrabanse las selvas y enriquecianse los prados con su venida" (2.14:807).

(14) Recordemos las palabras del propio Hesiodo en lo que refiere a la edad dorada: "Y vivian como dioses con un corazon sin preocupaciones, sin trabajo y miseria [...]; tenian toda clase de bienes y la tierra de ricas entranas espontaneamente producia mucho y abundante fruto; ellos tranquilos y contentos compartian sus trabajos con muchos deleites." (89-90). Esta libertad emocional ("corazon sin preocupaciones") y economica, pues no dependen del trabajo de la tierra para alimentarse, es la que se observa en la vida pasada de Sireno, cuando era "senor de su libertad," es decir, un pastor feliz sin ataduras pasionales.

(15) " Oh, demasiado felices los labradores si conocieran los bienes de que gozan! Lejos de las contrapuestas armas, justisima la tierra les brinda facil sustento." Ejemplifica el contraste de la vida en el campo y la vida en la ciudad.

(16) Este es el fragmento que analiza: "Ay cantilenas de las mananas del fresco mayo, que se ha fecho de la dulcura con que me sostenia desde el trabajo de las muchas del apacentar de mi ganado? Que ya, mis ovejas, me tienen ocupado los suaves cantares de la mi Silvia, que assi contino resuenan en mis oydos como si presentes los viesse retumbar salidos de la su hermosa boca por las verdes riberas y frescos y altos bosques del rio del Tanays. O flores, que la vista me traya desocupado todo el dia teniendo los ojos por los matizes de vuestras pinturas en los verdes prados adornando vuestros olores con mi churumbela!" (41).

(17) Como perfectamente indica Francisco Lopez Estrada, aunque la caballeria es el fenomeno que parece mas presente en el libro, "el que le sigue en importancia es el de la literatura pastoril" (16).

(18) Sobre cuestiones acerca de la formacion de las ordenes caballerescas, ver Rodriguez Velasco.

(19) Normalmente se relaciona la locura de Don Quijote con los libros de caballeria, pues en una epoca en la que esta institucion medieval ya no existia como antano, el desea ser un caballero andante. Menos comun es la vinculacion de esta locura con los libros pastoriles, pese a que hay claras evidencias de la existencia de motivos de este genero en la obra. Si, segun los academicos, Don Quijote esta loco por querer ser un caballero--recodemos que este estudio no toma posicion en esta contienda de locura-cordura tan estudiada por la critica--quiza tambien deberia senalarse que el hecho de querer convertirse en pastor tambien seria reflejo de esa locura que exhibe. De esta forma, los libros de caballeria por si solos no son los que le llevarian a la locura, sino que esta locura subyace previamente en el.

(20) Siguiendo esta tesis estan Juan Valera, Menendez Pelayo y Menendez Pidal. La critica espanola se vio influenciada por las concepciones de los romanticos alemanes, como la defensa del personaje de Don Quijote frente al resto, considerando que en realidad es el mundo, debido a su maldad y corrupcion, el que no se adecua a las intenciones bondadosas del caballero.

(21) Sobre la intencion real de Cervantes se ha escrito muchisimo. Aunque evidentemente en una nota es imposible siquiera dar una nocion sobre este asunto, y tampoco es la intencion de este estudio, no se puede dejar de resenar un hecho que nos ha llamado la atencion. Esta unanimemente aceptado que Cervantes escribio Don Quijote para criticar los libros de caballerias, pues al leer el prologo de la primera parte encontramos las siguientes palabras: "porque todo el es una invectiva contra los libros de caballerias" (18). Es llamativo, como decimos, que estas palabras sean las que nos lleven a pensar seriamente que la intencion real de Cervantes fuera esa por dos razones. La primera, el hecho de que Cervantes, en ninguno de sus dos prologos pone en su boca estas o semejantes palabras. Hay que recordar que esto esta dicho por su prudente amigo, que es el que le sugiere que mejore su libro con unos consejos realmente humoristicos. Ni siquiera al final del tomo segundo podriamos tomar la siguiente afirmacion como pronunciada por Cervantes, ya que se cuida bien de otorgarla a la pluma de Cide Hamete: "pues no ha sido otro mi deseo que poner en aborrecimiento de los hombres las fingidas y disparatadas historias de los libros de caballerias" (2.74:1337). La segunda razon es el tono comico que tienen los consejos del amigo de Cervantes en el prologo del primer tomo. Ni Cervantes ni el lector pueden tomar en serio sugerencias tales como que se invente el mismo los elogios que todo buen libro debe contener al principio, "y despues los podeis bautizar y poner el nombre que quisieredes, ahijandolos al Preste Juan de las Indias o al Emperador de Trapisonda" (14). A esto, precisamente, Cervantes responde con los poemas escritos "por" Amadis de Gaula o con el divertido dialogo entre Babieca y Rocinante. Insistimos, si nadie puede tomar seriamente las recomendaciones de este prudente amigo, pues son claramente una broma, por que considerar respetable y correcto su juicio de que el libro esta escrito contra los libros de caballerias? De hecho, Cervantes, o mas bien su personaje, en lo que corresponderia con su intervencion o pensamiento solo tiene palabras honorables para el caballero Don Quijote: "fue el mas casto enamorado y el mas valiente caballero [...] tan noble y tan honrado caballero" (20). Si Cervantes responde en tono parodico a las palabras de su amigo con los ingeniosos elogios, quiza se pueda sugerir que hizo lo mismo con el resto de la obra, parodiando la afirmacion de que el libro sea una critica contra los libros de caballeria mediante la creacion de un personaje, Don Quijote, que ejemplifica al mejor caballero, perfectamente bondadoso, honorable y virtuoso. Esto encajaria con una de las tesis propuestas en este estudio: el hecho de que el genero caballeresco ejerciera una positiva influencia en Don Quijote, convirtiendole en una persona con deseos de ayudar a los demas y mejorar el mundo.
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Author:Martin-Martinez, Alodia
Publication:Cervantes: Bulletin of the Cervantes Society of America
Date:Sep 22, 2018
Words:8580
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