Printer Friendly

La Cuarta Cruzada (1204). Una herida abierta *. (Byzantina Graecia).

I

El verdadero cisma de la Cristiandad, debe ser comprendido, como Paul Lemerle (1) ya lo demostro, a partir de la Cuarta Cruzada (1204), accion que, entendida como una "guerra santa" por los latinos, resultaba no solo del todo incomprensible para los bizantinos; ademas, les parecian las Cruzadas peligrosas y quimericas, lo que se traducia en una indiferencia que irritaba a los cruzados (2). Desde una perspectiva mas amplia deben considerarse las enormes diferencias historicas y culturales --mas alla de los problemas eclesiasticos o dogmaticos-- que ya se habian hecho manifiestas entre la Cristiandad Latina y la Griega, provocando roces y conflictos pero no rupturas de caracter permanente (3). El cisma de Focio (867) y el cisma de Miguel Cerulario (1054), marcan hitos de gran relevancia pero no llevaron al quiebre definitivo entre ambas cristiandades. En efecto, el verdadero coup de grace a las relaciones entre Oriente y Occidente, llegaria junto con la Cuarta Cruzada que, en 1204 y desviada de su objetivo -Egipto-, llevo a los cruzados a tomar Constantinopla y, previo saqueo, instaurar un Imperio Latino que duraria cincuenta y siete anos (4). Tal actitud fue, para los bizantinos, incomprensible entre cristianos y, por tanto, una confirmacion mas del caracter barbarico de los occidentales, quienes supuestamente actuaban con la anuencia del Papa Inocencio III (1198-1216), aun cuando este sancionara, incluso con la excomunion, tan lamentable episodio.

Desde el siglo XIII Roma y Constantinopla representaran dos mundos irreconciliables: el resentimiento de los bizantinos y la indiferencia de Occidente frente a la angustia del Imperio amenazado por los turcos otomanos, haran infructuosos los intentos por unir ambas iglesias. A comienzos del siglo XV, en el Concilio de Florencia-Ferrara (1439), se intento la union, declarando superadas las diferencias; pero en Constantinopla la respuesta fue categorica: el Duque Lucas Notaras dijo que preferia el turbante musulman a la tiara pontificia y, efectivamente, a pesar de los sufrimientos que acarreo la turcocracia, el Sultan de la Sublime Puerta permitio a la iglesia griega conservar su espiritu peculiar, cosa que Roma con toda probabilidad habria negado (5). Fue el epilogo de un largo proceso en el cual no faltaron los senos intentos, de una y otra parte, por unir ambas cristiandades (6). Aun hoy, en la Cristiandad Ortodoxa, resuenan los ecos de las Cruzadas, como un recuerdo que perturba las relaciones con el Cristianismo Latino Occidental. "Segun el helenista Jacques Lacarriere, ser griego hoy dia es ser ortodoxo ya que la ortodoxia, en tiempos de crisis sobre todo, se convierte en 'el punto de convergencia absoluto' y agrega, 'algunos griegos que conozco no se han repuesto jamas de la caida de Constantinopla'" (7).

II

El desencuentro entre el mundo latino y el bizantino no se reduce al tema de la "guerra santa", cuyo punto culminante y dramatico fue la Cuarta Cruzada, sino que tiene raices mas profundas. Entre el ano 1095 y el ano 1204, cuando las Cruzadas pusieron en contacto directo por primera vez a ambos mundos, las diferencias fueron poco a poco agudizandose, hasta llegar al colapso final con la instauracion del Imperio Latino de Constantinopla. Para los bizantinos era practicamente algo esperado, puesto que desde un comienzo dudaron de los fines reales de los cruzados, como bien senala tempranamente Ana Comneno (8). Para los occidentales, era terminar con un gravoso problema, el imperio oriental, que entrababa sus planes en el Cercano Oriente. Los cronistas de la epoca no escatimaron palabras para expresar su admiracion por la ciudad que Villehardouin llamo "reina de las ciudades" (9). Era notorio el contraste, que los cronistas bizantinos hicieron notar, con los rudos caballeros occidentales, cuyas diversiones consistian en la caza y la guerra, y que poco entendian de refinamiento y protocolo. Para los bizantinos no eran sino barbaros despreciables (keltoi, los llama Ana Comneno, esto es: celtas), que amenazaban con querer apoderarse de la Ciudad (10); los occidentales, por su parte, sentian su orgullo herido por el desprecio (11). "Asi --anota Diehl-- desde el primer contacto, Latinos y Griegos se miraron con desconfianza, y el antagonismo fundamental que separaba las dos civilizaciones, se hizo manifiesto en sospechas mutuas, continuas dificultades, incesantes conflictos, acusaciones reciprocas de violencia y traicion" (12). Es cierto que los barones latinos demostraron pronto que su empresa abrigaba intenciones demasiado mundanas, tal como los bizantinos sospechaban, pero tambien es verdad que el emperador Alejo, a pesar de toda la paciencia demostrada, intento utilizar a los cruzados como peones de su ejercito. Esto explica los epitetos vertidos en relacion a su persona en la Historia Anonima de la Primera Cruzada: iniquus imperator, infelix imperator (13).

La exacerbacion de los sentimientos mutuos de hostilidad tuvo su culminacion en la ya referida desviacion de la Cuarta Cruzada, la que, por no contar con la bendicion del Papa Inocencio III (14), no podria considerarse como una "guerra santa". Aun mas, esta desafortunada Cruzada aparecera solo como una expedicion de caracter militar cuyo fin es el dominio politico y economico del Imperio. No es que los motivos religiosos ya no estuviesen presentes; sin embargo, se estaban disociando las dos sociedades que conviven en la Cruzada, peregrinos y milites, por cuanto estos ultimos, los caballeros, ya no luchan solamente por los primeros, que si conservan un ideal religioso, sino por intereses propios y mundanos. Estos, que son legitimos en ultimo termino, habian sido siempre aceptados, pero considerados totalmente secundarios respecto del fin religioso; a comienzos del siglo XIII, tales intereses se habian transformado en las verdaderas motivaciones, al menos de los dirigentes de la Cruzada. Inocencio III, tristemente celebre por estos acontecimientos, en realidad condeno la accion de los cruzados, tanto en Zara como en Constantinopla, por lo cual, como ha senalado Gill (15), atribuir a este Papa el destino de la IV Cruzada es una injusticia para con su reputacion. No obstante, es preciso senalar que el Papa, una vez consumados la toma y saqueo de Constantinopla, como apunta la historiadora argentina Sara de Mundo Lo (16), "alabo al Senor que milagro tan grande se habia dignado operar" (17), puesto que, entre otros motivos, no se debe olvidar que la Cruzada contemplaba la existencia de una Iglesia Catolica Universal, con centro en Roma. En carta dirigida a los eclesiasticos de Constantinopla, y fechada el 13 de noviembre de 1204, Inocencio III senalaba que Dios "ha transferido el Imperio de Constantinopla del orgulloso al humilde, del desobediente al devoto, del cismatico al catolico, esto es, de los griegos a los latinos ... la recta mano del Senor ha dado hechos de valor para exaltar la Santa Iglesia Romana, como haciendo regresar la hija a la madre, la parte al todo, y el miembro a la cabeza" (18). Siendo justos, hay que reconocer que el Papa no podia obrar de otra manera, es decir, despues de condenar a los cruzados, perdonarlos y aceptar los hechos consumados.

Como sea, la IV Cruzada acelero irremediablemente el proceso de desintegracion del Imperio Bizantino (19). Al mismo tiempo, dado el traumatismo causado por el comportamiento de los cruzados y la frustracion griega, nacio un nuevo "patriotismo bizantino", marcado por el odio antilatino y los suenos de restauracion del Imperio.

III. DOCUMENTOS

1. LA ALEXIADA DE ANA COMNENO Y LA PRIMERA CRUZADA (20)

Libro X

V. Inicio de la Primera Cruzada. Proclama de Pedro el Ermitano a occidente.

1. Despues de haberse repuesto un poco de sus grandes fatigas y a raiz de unos informes sobre las correrias y los despiadados pillajes que los turcos estaban haciendo por el interior de Bitinia, aprovechando los problemas surgidos en occidente que habian absorbido la atencion del soberano en esta parte del imperio y que lo habian entretenido mas en estos territorios que en aquellos (dedicaba sus esfuerzos a lo mas urgente), elaboro un proyecto grandioso y digno de su persona, pensado para reforzar Bitinia y protegerse de las incursiones de los turcos gracias a las medidas que expondremos a continuacion, ya que merece la pena contar en que consistian aquellas medidas.

2. El rio Sangaris y la costa que se extiende en linea recta hasta la aldea de Quele y la que se repliega hacia el norte encierran un extenso pais dentro de los limites que forman. Pues bien, los hijos de Ismael, que desde siempre hemos tenido como perfidos vecinos, a causa de la enorme carencia de defensores que sufria devastaban facilmente este pais, pasando por la region de los mariandenos y por la de los que viven al otro lado del rio Sangaris, que solian cruzar para acosar Nicomedia. Mientras el emperador intentaba reprimir el empuje de los barbaros y fortificaba sobre todo Nicomedia contra las incursiones al interior de su region, observo un extenso foso que se encontraba mas abajo del lago Baanes y cuyo curso el siguio hasta el final; por su configuracion y su posicion concluyo que este accidente no era un producto espontaneo de la tierra y que no habia sido excavado de modo natural, sino que era obra del hombre. Gracias a sus indagaciones junto a algunas personas acabo sabiendo que esa zanja habia sido cavada por orden de Anastasio Dicuro, aunque esas personas no podian explicar su finalidad; el soberano Alejo, por su parte, opinaba que aquel soberano habia proyectado trasvasar agua del lago a ese canal artificial. Pues bien, con el mismo proposito el soberano Alejo ordeno cavar el foso a gran profundidad.

3. Temiendo que las aguas no fueran vadeables en el punto de enlace de las corrientes, erigio una poderosa fortaleza, segura e inexpugnable en toda su extension tanto por el agua como por la altura y grosor de sus murallas; esta fue la causa de que se la llamara Sidera. Aun hoy ese ferreo baluarte es una plaza fuerte delante de una plaza fuerte y una muralla delante de una muralla. El soberano en persona inspeccionaba la construccion de la fortaleza desde la manana a la noche y, aunque hacia mucho calor por estar en plena estacion estival, soportaba polvo y ardores. Invirtio gran cantidad de fondos para que de alli surgiera una muralla poderosa e inexpugnable, recompensando generosamente a cada uno de los que acarreaban piedras, ya fueran cincuenta o cien. A partir de ese momento, no solo los que a la sazon se encontraban en el sitio de las obras, sino todo soldado o sirviente, lugareno u oriundo de otro pais, se movilizaba para acarrear dichas piedras al ver los generosos salarios y al emperador mismo presidiendo la marcha de los trabajos como si fueran unos juegos. Gracias a este recurso afluia mucha gente y el acarreo de aquellas enormes piedras podia hacer con mayor rapidez. Asi era el, un ser capaz de las mas profundas reflexiones y de las mas grandiosas acciones.

4. En suma, los hechos que el soberano protagonizo hasta la (...) indiccion del ano (...) se habian desarrollado como hemos descrito; pero aun no habia tenido tiempo de descansar un poco, cuando oyo rumores acerca de la llegada de innumerables ejercitos francos. Como es natural, temia su aparicion porque conocia su incontenible impetu, su inestable y voluble temperamento y todos los demas aspectos que posee de forma permanente el caracter de los celtas tanto en sus simples rasgos como las consecuencias del mismo; igualmente sabia como, paralizados por el brillo del dinero, siempre rompian los tratados sin reservas de ningun tipo y abiertamente, argumentando el primer motivo que les viniera en gana. Y efectivamente, siempre habia tenido ocasion de comprobar los rumores sobre esta conducta. Pero no se dejo abatir y se preparaba con todo empeno para estar listo en el momento en que fuera preciso pelear. Ahora bien la realidad resulto mas aterradora incluso que los rumores que se difundian. Todo el occidente, la raza de los barbaros al completo, que habita las tierras comprendidas desde la otra orilla del Adriatico hasta las columnas de Hercules, toda en una masa compacta, se movilizaba hacia Asia a traves de toda Europa y marchaba haciendo la ruta con todos sus enseres. Aproximadamente, las causas de tan enorme movimiento de masas fueron las siguientes.

5. Un celta de nombre Pedro y de apodo Pedro de la Cogulla tras haber sufrido en su peregrinacion hacia el Santo Sepulcro muchas calamidades

por culpa de los turcos y sarracenos que devastaban toda el Asia, a duras penas logro regresar a su casa. Pero no encajaba el hecho de haber fracasado en sus planes y queria volver a emprender el mismo camino. Como era consciente de que en esta ocasion no debia ponerse a caminar en solitario hacia el Santo Sepulcro, concibio un astuto plan para evitar posibles desgracias. Este consistia en lanzar la siguiente proclama por todos los paises latinos: "Una voz divina me ordena anunciar a todos los condes de Francia que deben abandonar sin excepcion sus hogares y partir para venerar el Santo Sepulcro, asi como dedicar todas sus fuerzas y pensamientos a rescatar Jerusalen del poder de los agarenos."

6. A pesar de todo tuvo exito. Como si hubiera grabado un oraculo divino en el corazon de todos los hombres, consiguio que los celtas, desde lugares distintos sin importar cuales fueran, se congregaran con armas, caballos y demas impedimento de guerra. Tanto animo e impetu tenian, que todos los caminos vieron su presencia; acompanaba a aquellos guerreros celtas una muchedumbre de gente desatinada que superaba en numero a los granos de arena y a las estrellas, llevando palmas y cruces en sus hombros, mujeres y ninos que habian partido de sus respectivos paises. Pudo verse entonces como, igual que rios que confluyen de todas partes, avanzaban masivamente hacia nuestros territorios a traves del pais de los dacios.

7. Precedio a la llegada de tan numerosos ejercitos una plaga de langosta que respetaba el trigo, pero devoraba sin compasion los vinedos. Esto era signo, como los adivinos de entonces profetizaban, de que los ataques de tan gran ejercito celta se apartarian de objetivos cristianos y se dedicarian con celo a combatir contra los barbaros ismaelitas, que estan esclavizados por la ebriedad, el vino y Dioniso. Esta raza, en efecto, es seguidora de los cultos de Dioniso y del dios Amor, esta sumida en la practica de toda clase de promiscuidad, de modo que, si bien su carne esta circuncidada, no lo estan sus pasiones y no es mas que esclava y mil veces esclava de las perversiones de Afrodita. Es por esto por lo que ellos adoran y veneran a Astarte y Astarot y estiman muchisimo la imagen de ese astro junto con la imagen dorada de Cobar. Precisamente, el trigo era simbolo del cristianismo en esa profecia por su sobriedad y su gran valor alimenticio. Esta fue, pues, la interpretacion dada por los adivinos a los vinedos y al trigo.

8. Dejemos en este punto las cuestiones relacionadas con la adivinacion; el hecho de que la llegada de los barbaros viniera acompanada de estos signos provocaba, al menos en las personas inteligentes, ciertas extranas sospechas. La venida de tan gran cantidad de gente no se producia de manera uniforme ni en el mismo instante (?como hubiera sido posible que tan numerosa muchedumbre procedente de diferentes lugares, atravesara en masa el estrecho de Longibardia?); hubo una primera travesia, luego una segunda a la que siguio otra mas hasta que, una vez la hubieron hecho todos, emprendieron camino por tierra firme. Como hemos dicho, a cada uno de sus ejercitos lo precedia una inmensa plaga de langosta. Todos, pues, cuando pudieron observarla varias veces, llegaron a la conclusion de que anunciaba la llegada de los batallones francos.

9. Ya en el momento en que algunos empezaban a atravesar aisladamente el estrecho de Longibardia, el soberano hizo llamar a determinados jefes de las fuerzas romanas y los envio a la zona de Dirraquio y de Aulon con orden de recibir amablemente a los que hiciesen la travesia y darles abundantes provisiones sacadas de todas las regiones que hay en el camino hacia aquellos lugares; luego, tenian ordenes de no perderlos de vista y de emboscarse para alejarlos con breves escaramuzas, cuando vieran que realizaban incursiones y correrias para forrajear por las regiones vecinas. Los acompanaban tambien algunos interpretes del idioma latino a fin de evitar los enfrentamientos que pudieran surgir entre tanto.

10. Pero, para dar mas detalles y profundizar en este episodio anadire que, cuando se expandio por todo el Inundo el rumor de aquella convocatoria, el primero que vendio sus propiedades y se puso en camino fue Godofredo. Este hombre era adinerado y presumia grandemente de su valor, valentia e ilustre linaje; y, en efecto, cada uno de los celtas se afanaba en adelantarse al resto. Fue aquel un movimiento de masas como nunca nadie recuerda: habia tanto hombres y mujeres con la sincera idea de correr a postrarse ante el Santo Sepulcro del Senor y contemplar los sagrados lugares, como seres muy perfidos, por ejemplo Bohemundo y sus seguidores, que albergaban en su seno otras intenciones, es decir, poder apoderarse tambien de la ciudad imperial como si hubieran descubierto en ella una cierta posibilidad de provecho. Bohemundo, en concreto, turbaba las almas de muchos y muy valientes caballeros a causa del antiguo rencor que le guardaba al soberano. Asi pues, tras su proclama Pedro se adelanto a todos, atraveso el estrecho de Longibardia con ochenta mil jinetes y llego a la capital a traves de las tierras de Hungria. Como puede adivinarse, la raza de los celtas tiene ademas un temperamento muy ardiente e inquieto y es incontenible cuando se lanza a alguna empresa.

VI. Derrota del primer contingente de cruzados cerca de Nicea.

1. Como el emperador conocia los sufrimientos que habia padecido Pedro en su primer viaje a causa de los turcos, le aconsejo que aguardase la llegada del resto de los condes; pero no logro convencerlo, ya que confiaba en el numero de quienes lo acompanaban en aquel momento. Atraveso, pues, el estrecho y una vez en la otra orilla, fijo su campamento en una ciudadela llamada Helenopolis. Los diez mil normandos que lo seguian se separaron del resto de la expedicion y se dedicaron a devastar los alrededores de Nicea, dando muestras de extrema crueldad con todo el mundo. De los recien nacidos, a unos los descuartizaban, a otros los empalaban y los quemaban al fuego y atormentaban con toda clase de mortificaciones a los adultos.

2. Sus habitantes, al percatarse de lo que estaba pasando, abrieron las puertas e hicieron una salida en contra de ellos. Tras un violento combate, retrocedieron hasta meterse dentro de la plaza derrotados por la decidida manera de combatir que mostraban los normandos; de este modo, una vez hubieron recogido todo el botin, volvieron de nuevo a Helenopolis. Como suele suceder en semejantes circunstancias, se produjo una disputa entre ellos y quienes no los habian acompanado en sus correrias a causa de la envidia que corroia a los que se habian quedado; tras un enfrentamiento, los osados normandos se separaron de nuevo, llegaron a Jerigordo y se apoderaron de ella al primer asalto.

3. Cuando se entero de lo ocurrido, el sultan envio contra ellos a Elcanes en union de numerosas fuerzas. Tras llegar a Jerigordo, la tomo y de los normandos, a unos los hizo victimas de la espada y a otros se los llevo prisioneros; mientras, planeaba acciones contra los que estaban junto a Pedro de la Cogulla. Preparo emboscadas en lugares apropiados, para poder sorprenderlos por el camino hacia Nicea y matarlos; como conocia la codicia de los celtas, mando buscar a dos hombres de caracter arrojado y les ordeno que se dirigieran al ejercito de Pedro de la Cogulla, para darle a conocer que los normandos habian ocupado Nicea y estaban haciendo el reparto de las riquezas que habia en ella.

4. Esta noticia intranquilizo tremendamente a los que acompanaban a Pedro. Pero tan pronto como oyeron hablar de reparto y de riquezas, se pusieron desordenadamente en camino hacia Nicea, olvidando no solo sus conocimientos militares, sino incluso la formacion correcta que conviene guardar cuando se parte a la batalla. Como hemos dicho anteriormente, la raza de los latinos es asimismo muy codiciosa y cuando ha resuelto atacar un pais, es imposible contener su invasion a causa de su desenfreno. En su avance carente de orden y formacion, vinieron a caer en manos de los turcos que estaban emboscados en el Dracon y fueron masacrados miserablemente. Tan grande fue la muchedumbre de celtas y normandos que cayo victima de la espada de los ismaelitas, que cuando se reunieron los despojos existentes por doquier de los hombres muertos, hicieron no digo ya un enorme collado, ni un monticulo, ni una colina; sino una especie de montana elevada que tenia una longitud y extension considerables: tan voluminoso fue el amontonamiento de huesos. Posteriormente, algunos barbaros del linaje de los masacrados, al edificar unas fortificaciones aparentemente semejantes a las de una ciudad, colocaron los huesos de los que habian caido intercalados como argamasa, haciendo que la ciudad les sirviera de algo parecido a una tumba. Aun hoy dia sigue en pie esa ciudad, cuyas fortificaciones fueron erigidas con piedras y huesos mezclados entre si.

5. En consecuencia, como todos habian caido bajo la espada, solo Pedro en union de unos pocos regreso y se introdujo de nuevo en Helenopolis. En cuanto a los turcos, le estuvieron tendiendo emboscadas nuevamente para capturado. El soberano, al oir todas estas noticias y confirmarse tan gran matanza, se indignaba al pensar que Pedro pudiera ser capturado. Mando buscar enseguida a Constantino Euforbeno Catacalon, de quien ya hemos hablado en muchas ocasiones, embarco bastantes fuerzas en naves de guerra y lo envio por mar en su auxilio. Los turcos, al observar su llegada, se dieron a la fuga. El, sin perder un instante, rescato a Pedro y a sus acompanantes, que eran contados, y logro ponerlos a salvo junto al emperador.

6. Durante la entrevista en la que el emperador le recordo la imprudencia que habia demostrado tener desde el primer momento y como por hacer caso omiso de sus recomendaciones se habia sumido en tan horrendas calamidades, el, como altivo latino que era, no reconocio su propia culpabilidad en tan enormes desgracias y se la achacaba a aquellos que no lo habian obedecido, sino que habian seguido solo sus particulares deseos, y los calificaba de piratas y ladrones; por todo ello afirmaba que Nuestro Salvador no habia permitido que pudieran presentarse a venerar el Santo Sepulcro.

7. En conclusion, los latinos que como Bohemundo y sus secuaces ambicionaban desde hacia tiempo gobernar el imperio de los romanos y querian apropiarselo, como hemos dicho, hallaron una excusa en la proclama de Pedro para provocar tan inmensa movilizacion y enganar a las personas mas paras; mientras, vendieron sus tierras con el pretexto de que partian contra los turcos para liberar el Santo Sepulcro.

VIII. Hazanas de Mariano Maurocatacalon.

7. (...) Un sacerdote latino, que estaba junto a otros doce companeros de armas del conde y que se hallaba a proa, al ver estos hechos disparo numerosos dardos contra Mariano. Pero tampoco asi cedia Mariano y mientras combatia, exhortaba a hacer lo mismo a los que estaban a su mando, de modo que en tres ocasiones hubo que relevar a los hombres heridos y agotados que rodeaban al sacerdote latino. En cuanto al sacerdote, aunque habia recibido muchos impactos y estaba empapado en su propia sangre, aguantaba a pie firme.

8. No hay coincidencia de opiniones sobre la cuestion de los clerigos entre nosotros y los latinos; a nosotros se nos prescribe por los canones, las leyes y el dogma evangelico: 'No toques, no murmures, no ataques; pues estas consagrado'. El barbaro latino, sin embargo, lo mismo manejara los objetos divinos que se colocara un escudo a la izquierda y aferrara en la derecha la lanza, y de igual modo comulga con el cuerpo y la sangre divinos que contempla matanzas y se convierte en un ser sanguinario, como dice el salmo de David. Asi, esta barbara especie no son menos sacerdotes que guerreros. Pues bien, aquel combatiente, mejor que sacerdote, lo mismo se vestia con la estola sacerdotal que manejaba el remo o se dedicaba a combatir en batallas navales, luchando con el mar y con los hombres simultaneamente. En cambio, como acabo de decir, nuestro modo de vida se remonta a Aaron, a Moises y a nuestro primer pontifice.

X. Llegada del conde Raul y de los demas condes

6. Despues de que todos los condes comparecieran, incluido Godofredo, y prestaran juramento, uno de aquellos nobles tuvo la osadia de sentarse en el trono del emperador. El emperador soporto esta injuria sin decir una palabra porque hacia tiempo que conocia el temperamento altivo de los latinos. El conde Balduino se le acerco, lo tomo de la mano, lo levanto de alli y le recrimino su actitud en estos terminos: "No deberias haber hecho eso, ya que has prometido ser vasallo del emperador. Tampoco es costumbre de los emperadores romanos el compartir su trono con los que les son inferiores en rango; los que por su juramento se han convertido en vasallos de Su Majestad deben observar las costumbres de su pais." El otro no respondio nada a Balduino y fijando su penetrante mirada en el emperador, se dijo a si mismo en su propio idioma: "Mitad como un campesino es el unico que esta sentado, mientras a su lado estan en pie tan magnificos caudillos."

7. El emperador reparo en el movimiento de los labios del latino y llamando a un interprete, le pregunto sobre lo que habia dicho. Cuando hubo oido la frase de aquel, prefirio no dirigirse al latino por el momento y reservo para si sus reflexiones. Cuando todos se despedian del emperador, hizo venir a aquel soberbio y desvergonzado latino y le pregunto quien era, de donde procedia y a que linaje pertenecia. El le respondio: "Soy un franco de pura raza, de una familia noble; y una cosa se, que en un cruce del pais de donde procedo existe un antiguo santuario, al que se acerca todo el que este dispuesto a enfrentarse en un combate singular y tras plantarse alli como un solitario combatiente, solicita ayuda a Dios desde las alturas y espera con tranquilidad al adversario que se atreva a contender con el. En dicho crece pase yo mucho tiempo inactivo, buscando a alguien que luchara conmigo; pero en ninguna parte habia un hombre que se atreviera a ello". Cuando hubo oido estas palabras, el emperador le dijo: "Si buscando entonces el combate no lo hallaste, te ha llegado el momento de hartarte con innumerables combates; te recomiendo que no te coloques ni en la retaguardia, ni en la vanguardia de la falange: pues hace mucho tiempo que conozco el metodo de combate de los turcos." No solo le daba a el estos consejos, sino tambien a todos los demas y les adelantaba todos los problemas que iban a encontrar en su camino; asimismo les recomendaba que no se obstinaran en perseguir a los turcos hasta el final, cuando Dios les concediera la victoria contra los barbaros, para no caer muertos en medio de sus emboscadas.

Libro XIV

IV. Enfermedades del emperador y sus causas.

5. Al amanecer, nada mas salir el sol por el horizonte del oriente, se sentaba en el trono imperial ordenando diariamente a todos los celtas que entraran sin reservas, para que le comunicasen sus peticiones y, al mismo tiempo, para intentar ganarselos mediante todo tipo de razones. Los condes celtas, que eran por naturaleza desvergonzados, atrevidos y codiciosos y que hacian gala de una intemperancia y una prolijidad por encima de toda raza humana en lo relativo a sus deseos, no se comportaban con decoro en su visita al soberano, sino que en su recepcion a todos debia soportar, a este, al otro y a continuacion a aquel y al de mas alla. Una vez dentro los celtas, no se cenian al tiempo marcado por la clepsidra, como una vez fuera deseo de los oradores, sino que cada uno, quien quiera que fuese el que hacia aparicion y deseara conversar con el soberano, tenia tanto tiempo como queria. Estos, pues, eran tan inmoderados en su conducta y respetaban tan poco al soberano que no se preocupaban del paso de su turno ni temian la indignacion de quienes los estaban mirando ni procuraban un hueco en la audiencia a los que venian detras, reiterando sin contencion sus palabras y sus peticiones. Su charlataneria y la insolencia y mezquindad de sus expresiones las conocen todos cuantos se interesan en investigar las costumbres de los hombres. A los entonces presentes la experiencia se lo mostro con mayor exactitud.

6. Cuando caia la tarde, despues de haber permanecido sin comer durante todo el dia, se levantaba del trono para dirigirse a la camara imperial, pero tampoco en esta ocasion se libraba de la molestia que suponian los celtas. Uno tras otro iban llegando, no solo aquellos que se habian visto privados de la diaria recepcion, sino incluso los que retornaban de nuevo, y mientras exponian tales y cuales peticiones, el permanecia en pie, soportando tan gran charlataneria y rodeado por los celtas. Era digno de verse como una y la misma persona expertamente daba replica a las objeciones de todos. Mas no tenia fin su palabreria impertinente. Cuando alguno de los funcionarios intentaba interrumpirlos, era interrumpido por el emperador. Pues conociendo el natural irascible de los francos, temia que con un pretexto nimio se encendiera la gran antorcha de una revuelta y se infligiera entonces un grave perjuicio al imperio de los romanos.

7. Realmente, era un fenomeno completamente insolito. Como una solida estatua que estuviera trabajada en bronce o en hierro templado con agua fria, asi se mantenia durante toda la noche desde la tarde, frecuentemente hasta la media noche y con frecuencia tambien hasta el tercer canto del gallo y alguna vez hasta casi el total resplandor de los rayos del sol. Todos, agotados, generalmente se retiraban, descansaban y volvian a presentarse enfadados. Por ello ninguno de sus asistentes podia soportar tan prolongada situacion sin reposo y todos cambiaban de postura alternativamente: el uno se sentaba, el otro doblaba la cabeza para reclinarla en algun lado, otro se apoyaba en la pared, solo el emperador se mantenia firme ante tan grandes fatigas. ?Que palabras podrian estar a la altura de aquella resistencia a la fatiga? Las entrevistas eran infinitas, cada uno hablaba por extenso y chillaba desmesuradamente, como dice Homero (Il. II, 212); cuando uno cambiaba de lugar era para cederle a otro la oportunidad de parlotear y este mandaba buscar a otro y, a su vez, este a otro, Y mientras ellos solo debian permanecer en pie durante el momento de la entrevista, el emperador conservaba su postura inmutable hasta el primer o segundo canto del gallo. Y tras descansar un poco, salido de nuevo el sol, se sentaba en el trono y volvia a encajar nuevas fatigas y redobladas contiendas que prolongaban aquellas de la noche.

2. DESTRUCCION DE CONSTANTINOPLA (21)

En el ano 1202 de la encarnacion del Senor, siendo jefe de la Iglesia Romana nuestro senor Inocencio, mientras Felipe y Oton combatian por el Imperio Romano, el cardenal maestro Pedro cruzo los Alpes hacia Borgona, Champana, Francia y Flandes donde predico la cruzada. Con su mandato tambien el maestro Fulco, varon de santa reputacion, recorrio predicando las regiones vecinas. Muchos de los fieles tomaron la cruz; entre ellos estos son los principales: el obispo de Soissons, el obispo de Troyes, el abad de Vaux de Cernay, el abad de Loos y otros cinco abades de la orden Cisterciense; el conde de Champagna, el conde de Saint-Pol, el conde de Blois, el conde de Flandes y sus dos hermanos, los obispos alemanes de Basilea y de Halberstadt, el abad de Pairis, el conde Bertoldo y una gran multitud tanto de clerigos como de laicos y de monjes. El conde de Champana, cuando ya habia dispuesto todo lo necesario para emprender la marcha, murio; su dinero y todo lo que el habia alistado para su viaje lo recibio el marques, quien juro que lo que aquel habia prometido el mismo habria de ejecutar; por lo cual fue elegido al instante jefe del ejercito. El conde de Perche antes de iniciar la marcha, perecio; su cruz la recibio su hermano el senor Esteban. Tambien el maestro Fulco cuando estuvo preparado, murio; sus inmensos bienes los recibieron el senor Odo de Champana y el castellano de Coucy con la autorizacion del rey de Francia y sabiendo que deberian ser destinados a la obra de este sacro ejercito. Asi, cuando este ejercito proveniente de distintas partes del mundo se concentro en Longobardia, los longobardos, celebrado un consejo, promulgaron un edicto [que ordenaba] que ningun cruzado fuera hospedado mas de una noche y que no se les vendieran viveres, y los persiguieron de ciudad en ciudad. Tambien el senor Papa habia previsto que el cruce se hiciera por Venecia. Cuando llegaron alli, del mismo modo fueron expulsados de las casas de la ciudad e instalados en la isla de San Nicolas. Una vez establecidas alli las tiendas de campana aguardaron el cruce desde las Kalendas de junio hasta las Kalendas de octubre. Un sextario de trigo se vendia a cincuenta solidos. Los venecianos, siempre que les placia, ordenaban que nadie permitiera salir a ningun cruzado de la isla antes mencionada y por todos los medios los trataban casi como a prisioneros. Entonces estallo un gran temor en el pueblo por lo cual muchos regresaron a la patria, muchos corrieron hasta la Apulia hacia otros puertos y atravesaron el mar; una minima parte permanecio alli, entre los cuales se produjo una mortandad tan sorprendente de manera tal que los muertos apenas podian ser sepultados por los vivos.

En la festividad de Santa Maria Magdalena el senor cardenal Pedro llego a Venecia y conforto de modo admirable a todos los cruzados con la exhortacion de su predica; con cartas suyas envio de regreso a su patria a los debiles, a los pobres, y a las mujeres y a todas las personas enfermas. Hecho esto el mismo se retiro y regreso a Roma. En el dia de la Asuncion de Santa Maria llego al ejercito el marques y fue confirmado como conductor del mismo. Todos los barones le juraron a los venecianos que ellos los ayudarian durante un ano. Entretanto se dispusieron y equiparon las naves. Eran cuarenta naves, sesenta y dos galeas, cien hipagogas. Comenzaron a marchar en las Kalendas de octubre. Cuando salieron del puerto naufrago la nave Viola del senor Esteban de Perche. Los venecianos con los cruzados dirigiendose hacia el norte por el mar llegaron a Istria, obligaron a rendirse a Trieste y a Muggia, y forzaron a pagar tributo a toda Istria, Dalmacia y Eslavonia. Navegaron hacia Jadra donde expiro el pacto. En la festividad de San Martin entraron al puerto de Jadra, la sitiaron desde todas partes, tanto por tierra como por mar. erigieron mas de ciento cincuenta maquinas y catapultas y escalas y torres de madera y numerosos instrumentos belicos; tambien socavaron el muro. Visto esto los habitantes de Jadra entregaron la ciudad el dia quince, asi como tambien pusieron en posesion de los venecianos todos sus bienes con tal de salvar sus personas. El dux retuvo para si y los suyos la mitad de la ciudad, la otra mitad la dio a los cruzados. Saquearon la villa sin misericordia. Al tercer dia de haber entrado en Jadra surgio un conflicto entre los venecianos y los cruzados, en el cual perecieron cerca de cien hombres. Los barones retuvieron para si las riquezas de la ciudad, nada dieron a los pobres, que padecieron mucha privacion y hambre. Como mucho clamaran ante los barones, pidieron naves para que los llevaran a Ancona; y unos mil partieron con autorizacion y sin permiso tambien mas de mil. Se decreto entonces que ninguno osara abandonar el ejercito. Tambien de las hipagogas que los llevaban dos naufragaron. El ejercito inverno junto a Jadra. Los Venecianos derribaron los muros y casas de la ciudad desde sus cimientos, de manera que no quedaran en pie. Mientras las naves estuvieron en el puerto de Jadra, tres de los navios grandes se hundieron.

En el dia de la circuncision llego un enviado del rey Felipe con cartas suyas, rogando al marques y a los barones que apoyaran en su gestion a su cunado el emperador Alejo. El marques junto con todos los barones le presto juramento. Cuando la gente supo esto, es decir que ellos debian ir a Grecia, se reunieron y puestos de acuerdo, juraron que ellos nunca habrian de ir alli. Por lo cual el abad de Vaux de Cernay y el senor Simon de Montfort y Enguerrando de Boyes se retiraron junto con una gran cantidad de soldados y otros, y al llegar a Hungria fueron acogidos honorablemente por el rey. El domingo de Ramos Reinaldo de Montmirail fue enviado en mision a Siria. El segundo domingo despues de Pascua las naves comenzaron a salir de Jadra. Por entonces llego de Alemania el emperador Alejo. Todas las villas, ciudades y castillos desde Ragusa hasta Corfu lo recibieron favorablemente. El ejercito se congrego ante Corfu; en Pentecostes abandono Corfu -alli murio Balduino, el hermano del conde de Flandes- y llego felizmente a Constantinopla, y en su trayecto todas las islas se le sometieron.

En las Kalendas de julio las naves llegaron a Constantinopla y desembarcaron por la fuerza, oponiendose el emperador con todo su ejercito. El emperador huyo con los suyos al interior de la ciudad, nosotros la sitiamos. En el octavo dia despues del de los apostoles Pedro y Pablo tomamos por la fuerza el fuerte que estaba en el puerto fuera de la ciudad y con dificultad escapo alguno de los que estaban en el. Los cruzados sitiaron la ciudad por tierra: los Griegos en varias ocasiones lucharon con ellos, y de ambas partes muchos cayeron muertos. Entre tanto los Venecianos devastaron la ciudad por mar con maquinas y catapultas y ballestas y arcos. Tambien en esta lucha murieron muchos, tanto de los venecianos como de los Griegos. Entonces los venecianos levantaron sorprendentes escalas en sus naves, una en cada una, y adosandolas al muro penetraron por medio de esas mismas escalas, pusieron en fuga a los Griegos y prendieron fuego, e incendiaron y saquearon gran parte de la ciudad, y asi pasaron todo aquel dia. Al llegar la noche, el emperador despues de haber reunido a todos cuantos pudo juntar, huyo furtivamente. Al dia siguiente los Griegos se entregaron y tambien [entregaron] la ciudad en manos de los cruzados. Los cruzados, abiertas ya las puertas, entraron, y al llegar al palacio real, el cual es llamado Blaquernas, encontraron encadenado y encarcelado a Cursac, a quien su hermano habia arrancado los ojos y alli encerrado. Liberaron a Cursac e impusieron la corona a su joven hijo Alejo. Por este gran favor Alejo juro, que durante un ano entero alimentaria al ejercito, tanto a los venecianos como a los cruzados. Tambien juro, que si querian invernar en Constantinopla con el, el mismo al llegar el proximo marzo, partiria con ellos, despues de haber recibido la cruz junto con todos cuantos el pudiera reunir. Con respecto a lo dicho ofrecio garantias. De esta manera quedo restablecida la armonia entre Griegos y Latinos. Sin embargo sucedio que en el octavo dia de la Asuncion de Santa Maria, se produjo una disputa entre Griegos y Latinos. De una y otra parte acudieron a las armas. El numero de los Griegos crecio; los Latinos se retiraron y, como de otro modo no podian defenderse, recurrieron al fuego. Visto esto muchos del ejercito vinieron en auxilio de los Latinos y multiplicaron el fuego, y destruyeron y saquearon casi la mitad de la ciudad. Los barones interpusieron sus fuerzas y por segunda vez hicieron la paz. Sin embargo ninguno que proviniera del Imperio Romano, permaneceria dentro de la ciudad, ni tampoco aquellos que todos los dias de su vida habian habitado alli. Y de todos se hizo un solo ejercito.

Entre tanto el nuevo emperador obligo a perseguir a su tio paterno, a quien el mismo ya habia hecho huir de la ciudad, y reunio un gran ejercito de Griegos. Ademas dio muchos regalos y solidos, tanto a los jinetes como a los infantes de nuestro ejercito, para que vinieran con el. Tambien hasta el marques marcho con el y el senor Enrique, hermano del conde de Flandes. Y asi llegaron a Andrianopolis. Sin embargo como el emperador no cumpliera lo prometido al senor Enrique, este, abandonandolo inmediatamente regreso al ejercito y condujo consigo a muchos jinetes e infantes. El marques permanecio con pocos cristianos junto al emperador. Asi el emperador con sus Griegos y con aquellos Latinos que habian permanecido con el recorrio toda Grecia, y fue acogido y aprobado por la totalidad de los Griegos y todos los principales hombres de Grecia eso hicieron. Despues de esto el emperador junto con todo su ejercito regresa a Constantinopla y es recibido con gran honor, y aquello que habia prometido a los cruzados y a los venecianos tanto en viveres como en oro y plata, demora en cumplir. Y al segundo dia despues del "Ad te levavi" sucedio que los Griegos se levantaron otra vez contra los Latinos dentro de Constantinopla. Acudieron los Griegos, insultaron a los Latinos, unas veces los hacen huir, otras huyen. Los barones del ejercito latino se afligen a causa de esta desventura: prohiben que se preste auxilio a aquellos, que tan temerariamente habian atacado a los Griegos. Asi el numero de los Griegos aumento, caen sobre los Latinos, dan muerte sin misericordia a los que han capturado, queman a los muertos, y no respetan ni edad ni sexo. Alentados por esto los Griegos provocan nuevamente a los Latinos, atacan con sus botes y barquichuelos las naves de aquellos. Los cruzados y los venecianos soportando dificilmente esto, aparejan las galeas y los barcos y embisten a los Griegos. Los Griegos huyen, los Latinos los persiguen hasta el muro de la ciudad, a muchos dan muerte, capturan en el puerto numerosas naves de los Griegos cargadas con gran cantidad de mercancias y vituallas. En el dia de San Juan Evangelista los cruzados y los venecianos aparejan nuevamente las galeas y los barcos y ya al comenzar el dia se encuentran en el puerto ante Constantinopla, y nuevamente capturan gran numero de naves; y asi perecieron muchos. En el dia de la circuncision del Senor, durante el primer sueno los Griegos reunieron quince de sus naves, y las cargaron con lenos cortados, con pez y aceite e incendiandolas y asi ardiendo las dirigen hasta las naves de los venecianos, para destruirlas de este modo por el fuego. Una sola entre tantas naves ardio. Al dia siguiente de Epifania los Griegos salieron de la ciudad a caballo. El marques con unos pocos de los suyos les salio al encuentro, muchos de los Griegos fueron muertos, y capturados algunos hombres importantes; de la faccion del marques mueren dos soldados y un escudero. Durante todo el transcurso de estas luchas los venecianos con los cruzados recorren una y otra ribera del Brazo con galeas y barcos y vuelven a apoderarse de un inmenso botin; incendian muchos edificios en ambas margenes. Recorrieron durante dos dias de marcha numerosos lugares de los alrededores; se apoderan de numerosas presas, capturan hombres, rebanos y majadas y todo lo que pueden hallar lo llevan consigo y ocasionan muchos danos a los Griegos. Al ver esto los Griegos, es decir que ellos y su tierra son destruidos, toman prisionero a su emperador y vuelven a encarcelado, y ponen al frente de ellos a Murzufles, el principal autor de esta gran traicion, y lo invisten de gran autoridad y lo proclaman rey en el palacio de Blaquernas. Entre tanto la plebe comun y el populacho de Santa Sofia se dan otro rey y eligen a Nicolas, apodado Macellario. Entonces Murzufles, habiendo concentrado todas sus tropas en la Iglesia de Santa Sofia, lo sintio y finalmente lo tomo y lo estrangulo y logro reinar el solo.

Entre tanto el senor Enrique, hermano del conde, con muchos soldados, tanto jinetes como infantes, prosiguio hasta un campamento que es llamado Pilea y lo tomo y de alli se llevo un gran botin, tanto en hombres como en otras cosas. Cuando regresaba, Murzufles ya prevenido, le puso una celada en aquel lugar con quince mil hombres; y saliendo al encuentro lucho con aquel, y fue vencido, y muchisimos Griegos fueron muertos y el mismo Murzufles fue herido y pudo apenas huir, y estuvo escondido entre zarzas y perdio el caballo y todos los simbolos imperiales, es decir la corona y la lanza y una imagen de la gloriosa Virgen, que siempre solia preceder a los reyes en la guerra, toda de oro y piedras preciosas. Con esta victoria el senor Enrique regreso al ejercito. Tambien Murzufles durante la noche volvio a la ciudad, y sacando al emperador de la carcel, lo estrangulo con un lazo. Entre tanto el ejercito es preparado para atacar la ciudad y todos se embarcaron con todos sus pertrechos para invadir la ciudad con las naves. En el sexto dia antes de la Pasion del Senor, que fue el quinto antes de los Idus de abril, conducen las naves contra los muros, y efectuan el asalto, y muchos, tanto de los nuestros como de los griegos, son muertos. Pero como el viento nos era desfavorable, el cual nos alejaba de los muros, retrocediendo entramos en el puerto en el cual anteriormente estuvimos y esperamos la llegada del Boreas. Comenzo a soplar el Boreas en la vispera de los Idus de abril; nosotros acercamos nuevamente las naves contra los muros y combatimos con los Griegos y los expulsamos de sus muros y entramos en la ciudad; hubo mucha matanza de Griegos. Como estos nos perseguian de cerca sin detenerse prendimos fuego y por medio del fuego los rechazamos. Al llegar la noche Murzufles huyo con unos pocos. Al dia siguiente todos los Griegos cayeron a los pies del marques, y ellos se entregaron y tambien todas sus cosas pusieron en sus manos. Entonces nos instalamos y los Griegos huyeron de la ciudad. Pusimos en comun todo el botin y nuestras ganancias y llenamos tres torres muy grandes con plata. Entonces comenzo a considerarse acerca de la designacion de un emperador. Fueron nombrados seis de nuestra parte, y seis de parte de los venecianos, a quienes les fue otorgada potestad para elegir emperador. Estos reuniendose en el octavo dia de Pascua, en presencia de toda nuestra gente y de los venecianos, eligen y nombran emperador a Balduino conde de Flandes, quien fue aprobado por el ejercito, y fue coronado el domingo siguiente en el cual se canta el Jubilate. Al mismo tiempo los Venecianos ocuparon la Iglesia de Santa Solia diciendo: "el Imperio es vuestro, nosotros tenemos el patriarcado". Se produjo el cisma entre nuestro clero y los venecianos; nuestro clero apelo y reservo para el Papa la ordenacion en la Iglesia de Santa Sofia. Entre tanto comenzaron a repartir los bienes y a entregar como adelanto, veinte marcos a cada soldado, diez marcos a cada clerigo y a cada [escudero] y cinco marcos a cada infante.

3. LA CRUZADA DE 1204 SEGUN LA CRONICA DE NOVGOROD (22)

Ano 6712 (1204). Alejo se apodero de Constantinopla durante el reinado de su hermano Isaac a quien el mismo basileus cego para librarse de el. Tambien aprisiono a su hijo rodeandolo de altas murallas y destaco centinelas con el proposito de que nadie pudiese verlo. Mas tarde Isaac se atrevio a pedir clemencia para el principe, y dirigiendose con suplicas a su hermano, lo insto a que lo pusiera en libertad.

Cuando el y su hijo le prometieron que nunca intentarian apoderarse del Imperio, el isacida fue liberado y podia ir por donde quisiera, pues creyendo el emperador Alejo que tanto su hermano como su sobrino cumplirian el juramento, nadie lo vigilaba. Pero mas tarde Isaac medito y ansioso por recuperar el poder, envio secretamente un nuncio ante su hijo, para que le dijese de su parte: "Yo beneficie a mi hermano Alejo a quien rescate de los paganos, pero el recompenso mis beneficios con maldades, pues me cego y ocupa mi Imperio". Persuadido por tales razones, Alejo penso como podria evadirse de la ciudad y llegar a los confines desde donde buscada el medio de apoderarse del Imperio. Una nave lo condujo escondido en un tonel de tres fondos: uno extremo, luego aquel en el que fue colocado el hijo de Isaac, y el superior lleno de agua cuya salida impedian los tapones de que estaba provisto. De otro modo Alejo no hubiera podido salir de la ciudad. Tal la forma como logro abandonar la tierra griega.

Cuando el emperador tuvo conocimiento de esto, ordeno que lo buscaran por diversos lugares; y tambien inspeccionaron la nave en la que Alejo estaba escondido. Penetraron en ella, escudrinaron todos los sitios y extrajeron los tapones de los toneles. Pero al ver que fluia agua, se fueron sin encontrarlo. Asi huyo el hijo de Isaac y llego ante Felipe, el emperador de los germanos, marido de su hermana. Felipe lo envio a que consultara con el Papa si habria de llevar la guerra a Constantinopla. Y el isacida dijo: "Toda la ciudad quiere que sea yo el emperador". El Papa contesto a los francos: "Si es asi lo restaurareis en el solio y luego ireis a Jerusalen a fin de auxiliar a la Tierra Santa. Pero en el caso de que no quisieran recibirlo, regresareis sin danar la tierra de los griegos". Como los francos y todos los caudillos estaban ansiosos por recibir el oro y la plata que el hijo de Isaac habia prometido darles, enseguida olvidaron los preceptos del Papa y del emperador. En la primera ocasion las naves se pusieron en marcha; rotas las cadenas de hierro penetraron en la ciudad y prendieron fuego a los edificios en cuatro zonas distintas.

Cuando el emperador vio las llamas, olvidando la pugna contra su hermano Isaac, a quien el mismo habia cegado, lo hizo traer a su presencia y lo instalo en el solio diciendole: "Perdoname el dano que te hice, hermano mio. !He aqui tu Imperio!" Hecho esto, huyo de la ciudad". En verdad la urbe y las iglesias de increible belleza, cuyo numero no podriamos determinar, fueron quemadas, y todo el paramento de Santa Sofia consumido, y el portico en el que estaban representados los patriarcas, y el hipodromo; el fuego llego hasta el mar devorando todas las cosas junto con las mismas naves. Ayudado por los francos, el hijo de Isaac persiguio a Alejo pero sin alcanzarlo; y habiendo regresado a la ciudad destrono a su padre y se erigio, el mismo, emperador. "Tu estas ciego, ?como podrias regir el Imperio? Yo soy emperador". Entonces el basileus Isaac enfermo apenado por la expoliacion que sufriria la ciudad, el Imperio y los monasterios, si se entregaba a los francos el oro y la plata prometidos, y habiendose hecho monje, termino su vida. Muerto Isaac, el pueblo se rebelo contra su hijo a causa del saqueo de los monasterios y del incendio de la ciudad; el populacho conjuro y abandono a Alejo. Varones probos deliberaron juntamente con el pueblo acerca de quien habria de ser elegido emperador. Y unanimemente delegaron el poder en Constantino Radino (12). Pero este, no queriendo aceptar el cetro, se oculto a los peticionarios y vistio la cogulla. Su mujer fue conducida a Santa Solia y una y otra vez le rogaban: "Dinos donde esta tu marido". Pero no pronuncio ni una palabra acerca de el. A causa de esto eligieron emperador a cierto soldado Nicolas (Canabo), a quien impusieron la corona en ausencia del patriarca, y permanecieron con el seis dias y seis noches en Santa Solia. El emperador Alejo dirigio a los francos hacia Blaquernas y trato de introducirlos en el sin que los grandes lo notasen. Pero descubierto, ellos lo detuvieron y no permitiendole que introdujese a los francos le dijeron: "Nosotros iremos contigo". Pero como temian que los francos entrasen, los magnates conjuraron y traicionando al emperador Alejo, confirieron la corona a Murzuflo. En seguida el hijo de Isaac ordeno aprisionar a Murzuflo y lo obligo a jurar que mientras dl reinase, no intentaria asumir el poder, sino por el contrario, lo ayudaria a conservarlo para si. Pero Murzuflo envio nuncios ante Nicolas y sus hombres congregados en Santa Sofia. "Yo he sido aprisionado por el hijo de Isaac y soy vuestro emperador" -les dijo. "Pero si Nicolas depusiese la corona, sena principe entre mis grandes". Entonces Nicolas renuncio a la corona, pero sus acompanantes no se lo permitieron y juraron que quien se apartara de el, habria de ser detestado. Y aquel dia, cuando todos se dispersaron en espera de la noche, Murzuflo aprisiono a Nicolas y a su mujer y los puso bajo custodia. Cuando habiendo prendido tambien a Alejo, lo encerro, Murzuflo se erigio emperador el dia 5 del mes de febrero, esperandose de el que sometiera a los francos. Enterados estos de que el hijo de Isaac habia sido despojado del Imperio, combatieron en todo el ambito de la ciudad y exhortaron a Murzuflo: "Entreganos al hijo de Isaac y regresaremos a Germania, junto a nuestro emperador, pues hemos venido aqui obligados por la necesidad. Si asi lo haces, tuyo sera el Imperio". Pero ni Murzuflo, ni los grandes, entregaron vivo a Alejo. Y muerto el Isacida dijeron: "El murio, venid y red". Entonces los francos irritados a causa de que Murzuflo no habia tenido en cuenta para nada su pedido, examinaron las prescripciones del emperador de los germanos y del Papa romano acerca de no danar de ninguna manera a Constantinopla. Y de este modo discurrieron entre si: "Perdimos al hijo de Isaac con quien habiamos venido; por lo tanto, debemos perecer frente a Constantinopla antes que volver deshonrados". Nuevamente comenzaron a prepararse para atacar la ciudad (como ya antes lo habian hecho) y determinaron insertar las vergas en las naves para sujetar las escalas. En otras naves colocaron toneles con azufre y viruta que arrojaban ardiendo sobre los edificios. De esta manera la ciudad fue incendiada, como ya lo habia sido con anterioridad.

El viernes 9 de abril, quinta semana de ayuno, atacaron la ciudad y aunque no lograron apoderarse de ella, alrededor de cien griegos fueron muertos por los francos. Estos permanecieron alli durante tres dias continuos hasta que el lunes, al iniciarse la semana de palmas, nuevamente atacaron la ciudad. A la salida del sol se hallaban a la vista de la iglesia del Santo Redemptor, a la cual llaman [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII.] y del Ispigarum de Blaquernas. Entonces se dirigieron a la ciudad con cuarenta naves amarradas las unas a las otras; en ellas hombres provistos de toda clase de armas montaban caballos lorigados, en tanto que otros vigilaban en las popas a fin de que la escuadra no fuese incendiada. Ya antes, el dia de San Basilio, los griegos habian enviado a medianoche diez navichuelas igniferas contra la escuadra de los francos, pero no la destruyeron. Y anticipandose al ataque contra la escuadra de los francos, el hijo de Isaac habia advertido a estos que aquellas navichuelas en modo alguno los danarian.

He aqui como fue conquistada la gran Constantinopla. El viento impulso hacia la ciudad la nave provista de pequenas y grandes escalas que igualaban en altitud las almenas de los muros. Desde las altas escalas los francos arrojaron piedras, flechas y viruta ignescente sobre los griegos y varangos que estaban en la ciudad y valiendose de las mas bajas aterraron sobre Bizancio y asi la tomaron. Murzuflo exhortaba a los caudillos y a todos sus hombres a que peleasen con los francos, pero en lugar de obedecerlo, huian. El emperador los siguio y habiendolos alcanzado en el foro equino, quejose amargamente de sus principes y de toda su gente. Luego abandono la ciudad y con el fugaron el patriarca y todos los notables, El lunes 12 de abril, aniversario de San Basilio confesor, habiendo penetrado en la ciudad del universo la totalidad de los francos, acamparon en el lugar que antes habia ocupado el emperador de los griegos, junto al Santisimo Redemptor, donde tambien pernoctaron. Con el dia, a la salida del sol, invadieron Santa Solia y utilizando las puertas que habian arrancado, destruyeron el pulpito sacerdotal adornado con plata, y doce columnas argenteas; cuatro celdas, cuyas paredes estaban decoradas con imagenes, fueron arruinadas, y el altar y las doce cruces que estaban sobre el, asi como tenebrarios mas altos que un hombre y los sostenes del ara asentados en medio de las columnas, todo ello fabricado en plata. Arrebataron tambien la magnifica mesa engalanada con gemas y grandes perlas; tales las acciones que insensatos cometieron. Luego destrozaron cuarenta calices que estaban en el altar y candelabros de plata de los cuales habia tal cantidad, que no podriamos enumerarlos, y vasos argenteos usados por los griegos en los dias de sus festividades magnas. Se llevaron el Evangelio que se empleaba habitualmente en los oficios y sagradas cruces e imagenes singulares y el tapete que estaba bajo la mesa y cuarenta incensarios de oro puro; y fue tanto todo lo que encontraron de oro y plata, excepto vasos inestimables que estaban en los armarios, paredes y nichos, que no podriamos enumerarlos. No digo tales cosas solo con respecto a la iglesia de Santa Sofia porque tambien cometieron depredaciones en la iglesia de Santa Maria, en Blaquernas, hasta la cual todos los viernes desciende el Espiritu Santo. Ninguno podria mencionar las restantes iglesias por ser innumerables. Dios valiendose de la piedad de los hombres buenos, conservo la mirifica Hodegetria (es decir, la que guia por la ciudad) y el edificio de Santa Maria, y confiamos que hayan sido conservados hasta estos dias. Saquearon todos los otros edificios y monasterios, tanto dentro como fuera de la ciudad, cuyo numero y belleza nos seria imposible describir; despojaron a los monjes, religiosas y presbiteros matando a algunos de ellos y expulsaron a los griegos y varangos que permanecieron en la ciudad.

He aqui la nomina de quienes dirigieron a los francos: primero Marquio (Markos) romano, oriundo de la ciudad de Verona, en la cual vivio otrora el cruel Teodorico, el pagano; segundo, el conde de Flandes (22) y tercero el dux ciego de la isla de San Marcos, de los venecianos, privado de la vista por el emperador Manuel. Muchos sapientes rogaron al emperador diciendole: Si dejas sano a este dux, graves males sobrevendran para tu Imperio. Entonces el emperador ordeno que en lugar de matarlo, lo cegaran con un vidrio. Y aunque no le fueron vaciados los ojos, no distinguia nada. Este dux dirigio la gran guerra contra la ciudad, y todos se sometieron a el, ya que fueron sus naves las que se apoderaron de ella. Los francos atacaron a Constantinopla desde diciembre hasta abril, mes en que la ciudad fue conquistada. El 9 de mayo los notables eligieron al conde de Flandes emperador latino y se repartieron el poder entre si: la ciudad para el emperador, el sumo tribunal para el marques, abundantes diezmos para el dux. Asi fenecio el imperio de la ciudad de Constantino, custodiado por Dios; ([TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII.]) la tierra de los griegos dejo de estar entre los reinos y los francos se apoderaron de ella.

4. EL HISTORIADOR NIKETAS CHONIATES HUYE DE CONSTANTINOPLA CON SU FAMILIA EN 1204 (23)

Conmigo compartio mi hogar cierto conocido mio, veneciano de nacimiento, pues merecia proteccion y, con el, su doncella y su esposa fueron resguardadas de danos fisicos. Demostro sernos de ayuda en aquellos tumultuosos tiempos. Tras vestirse su armadura y convertirse de mercader en soldado, se hizo pasar por un companero de armas y, hablando con ellos en su propia lengua barbara, defendio que habia ocupado la vivienda primero. Asi ahuyento a los expoliadores. Pero continuaron llegando en grandes oleadas y al fin desespero de oponerse a ellos, sobre todo a los franceses, que no eran como los demas en temperamento o fuerza fisica y se jactaban de mostrar solo temor al cielo. Como quiera que le fue imposible deshacerse de ellos, nos animo a escapar ...

Partimos poco despues, arrastrados de la mano como si hubieramos sido asignados a el como cautivos de su lanza, y abatidos y descompuestos conocimos el camino de la huida ... Los sirvientes se dispersaron en todas direcciones abandonandonos inhumanamente, pues nos vimos forzados a acarrear sobre los hombros a ninos que no podian caminar y a sostener en las manos a un infante de pecho, y de esta suerte proseguimos la fuga por las calles.

Despues de permanecer en la ciudad durante cinco dias tras su caida, marchamos [el 17 de abril de 1204]. Era sabado, y lo que habia sucedido no era un acontecimiento carente de sentido, en mi opinion, una circunstancia fortuita o una coincidencia, sino la voluntad de Dios. El dia era tormentoso e invernal ... A la altura de la iglesia del noble martir Mokios, un barbaro libertino y vil agarro delante de nuestros ojos, cual el lobo apresa al cordero, a una doncella de finas trenzas, joven hija de un juez. Ante el penoso espectaculo, toda nuestra compania dio un grito de alarma. El padre de la muchacha, achacoso por los anos y por la enfermedad, se tambaleo y cayo en un charco, quedando tendido de costado mientras gemia y se golpeaba contra el lodo; volviendose a mi con inefable indefension ... me pidio que hiciera lo posible por liberar a su hija. Al punto retrocedi en pos de los pasos del malvado; con lagrimas en los ojos grite contra el secuestro, y convenci con gestos de suplica a las tropas que pasaban, que no eran completamente ignorantes de nuestro idioma, para que acudieran en mi ayuda, llevando incluso a algunos de la mano ...

Cuando llegamos a los aposentos del vil mujeriego, este ordeno a la muchacha que se ocultara dentro mientras el permanecia en el umbral presto a rechazar a los oponentes. Senalandole, dije: "Este es el felon, que a plena luz del dia ha desobedecido las ordenes de vuestros jefes bien nacidos ... Este hombre se ha burlado de vuestros mandatos ante muchos testigos y no teme desafiar como un asno salaz el suspiro de virtuosas doncellas. Defended, pues, a los que protegen vuestras leyes y han sido puestos a vuestro cargo ...".

Con tales argumentos desperte las simpatias de estos hombres, que insistieron en la liberacion de la muchacha. Al principio, el barbaro mostro desprecio, pues era presa de las dos pasiones mas tiranicas, la lujuria y la ira. Mas al ver que los hombres se enfurecian en su rabia y le amenazaban con colgarle de una estaca como a hombre de baja ralea, injusto y vergonzante ... se rindio, aun reacio, y entrego a la muchacha. El padre se alegro sobremanera al recuperar a su hija, derramando lagrimas como libaciones de Dios por haberla salvado de esta union no ungida por las arras del matrimonio y los himnos de boda. Al cabo, se levanto y continuo camino con nosotros.

5. EL SAQUEO DE CONSTANTINOPLA POR LOS CRUZADOS (24)

Igual que este palacio se rindio al marques Bonifacio de Monferrato, el de las Blaquernas se rindio a Enrique, hermano del conde Balduino de Flandes, salvando igualmente las vidas de los que estaban dentro. Tambien alli fue encontrado un tesoro muy grande, no menor que el de Bucoleon. Cada uno lleno con sus gentes el castillo que le fue entregado e hizo custodiar el tesoro; y las otras gentes que estaban dispersas por la ciudad hicieron tambien gran botin; y el botin fue tan grande que nadie os podria hacer la cuenta: oro y plata, vajillas, piedras preciosas, satenes, vestidos de seda, capas de cibelina, de gris y de armino y toda clase de objetos preciosos como nunca se encontraron en la tierra. Godofredo, mariscal de Champagne, da testimonio segun la verdad y en su conciencia que, desde que el mundo fue creado, nunca se hizo tanto botin en una ciudad.

6. EL IMPERIO DE BIZANCIO EN MANOS DE LOS OCCIDENTALES (1204) (25)

[...] El botin de Constantinopla fue repartido tal y como habeis oido. Entonces, se reunieron todos en una asamblea y el comun del ejercito declaro su voluntad de elevar a un emperador, tal y como se habia convenido. Se hablo tanto que hubo que proseguir otro dia; en el fueron elegidas las doce personas a quienes incumbia la eleccion. No se pudo evitar, que para tan alta dignidad como el imperio de Constantinopla, hubiera muchos aspirantes. Pero la gran discordia fue a causa del conde Balduino de Flandes y Hainaut y el marques Bonifacio de Montferrato. Todo el mundo decia que uno de estos dos seria emperador [...].

El consejo duro hasta que se llego a un acuerdo. Encargaron la labor de portavoz de la concordia a Nevelon, obispo de Soissons, que era uno de los doce, y salieron alla donde estaban todos los barones y el dux de Venecia. Ahora bien, podeis saber que fueron observados por mucha gente que queria saber el resultado de la eleccion. El obispo les expuso las cosas y les dijo: "Senores, nos hemos puesto de acuerdo, a Dios gracias, para nombrar emperador; y todos vosotros habeis jurado que al que eligieramos como emperador le tendriais por tal y, si alguno queria oponersele, le prestariais ayuda. Le nombraremos en esta hora: el conde Balduino de Flandes y de Hainaut."

Un grito de alegria se elevo en el palacio y le condujeron a la Iglesia. El marques de Montferrato le condujo, por su parte,-el primero a la Iglesia y le rindio los debidos honores. Asi fue elegido emperador el conde Balduino de Flandes y Hainaut y el dia de su coronacion se fijo para tres semanas despues de Pascua.

7. BALDUINO, EMPERADOR LATINO DE CONSTANTINOPLA (26)

Y tras decidido asi como lo digo, reunieronse en consejo para nombrar al emperador. Eligieron a doce nobles, dignos, prudentisimos; seis eran prelados y seis barones; pactos jurados hicieron de elegir emperador con confianza en Dios, sin doblez ni engano.

Entraron en una celda y alli los encerraron hasta que eligieran al emperador de Constantinopla. Mucho disputaron entre ellos con palabras porque no concordahan para hacer emperador: pues unos declaraban con alabanza grande al dogo de Venecia, prudente y diestro, y decian que era digno de ser emperador. Y por la mucha discordia que tenian entre ellos, vino uno y dijolo al dogo de Venecia.

Y este, como muy sensato y diestro en todo, fue luego hacia aquellos doce prudentes. Llamo a la puerta con la punta de los dedos por que le oyesen y dijo asi entre ellos: -Senores, oid. Diome aviso uno, pues llegose y me lo trajo, de que algunos de vosotros, debido a su bondad, como nobles y prudentes, dicen lo que desean y exponen razones sobre mi para el trono, diciendo que digno soy de ser emperador de Constantinopla. Pues bien, yo como a prudentes amigos y hermanos mios mucho se lo agradezco; que Dios les recompense por lo que han dicho y dicen de mi, hermano suyo. Pero yo, por la gracia y gloria de Dios, no encuentro en mi, en mi mismo digo, tanta imprudencia como para no reconocer que hombres hay en la comuna de Venecia de gran entendimiento en armas, como en otros sitios; mas ninguno llego en sus dias a tanta gloria como para llevar la corona imperial. Y asi os pido, como amigos y hermanos mios, que termineis la controversia, disputa y discusiones y, de cuantos hablasteis por que fuera yo emperador, tomo yo las palabras y voces que dijeron y pongo sobre ellas tambien la mia propia; unamoslas con las de los demas para hacer juntos los doce la eleccion, y la designacion se cumpla. Hagamos emperador al conde Balduino que es senor natural, senor de Flandes, porque es digno y de noble linaje, bueno para todos y honrado para ser emperador entre todos los de la hueste.

Oyendo estas cosas los doce que os relato, elegidos todos para designar emperador, accedieron entonces y todos asintieron; levantaronse de donde se reunieran, fueron al palacio del emperador e hicieron reunir todos los de la hueste por oir la respuesta que dieran y acordaran, la eleccion del emperador, quien debia serio. Y de que se reunieron todos los de la hueste en aquel esplendido palacio del emperador, uno de los doce, el mas prudente de ellos, tomo la palabra y declaro lo hecho: que, con temor de Dios y cuidado grande, eligieron al conde de Flandes para emperador y rey de Constantinopla y del Imperio de toda la Romania.

Oyendolo todos, grandes y pequenos, los ricos y de noble linaje, el pueblo y la hueste, mostraron complacencia y agrado grande y confirmaronlo, que el conde Balduino fuera emperador.

Trajeron la corona y manto del emperador y lo coronaron e invistieron como emperador, te digo, y lo proclamaron y glorificaron, cual conviene y cuadra.

* El interes del presente escrito no es otro que llamar la atencion una vez mas sobre el significado historico de la Cuarta Cruzada (1204) y su rol en la Historia de las Civilizaciones del Mediterraneo. Hemos incluido un apendice documental cuyo objeto es acercar al lector, especialmente "al estudiante, al problema resenado.

(1) Lemerle, P., "L'Orthodoxie byzantine et l'oecumenisme medieval: les origines du "schisme" des Eglises", en: Bulletin de l'Association Guillaume Bude, Quatrieme Serie, 2, Paris, 1965, pp. 228-246, ahora en: Lemerle, P., Essais sur le monde byzantin, Variorum Reprints, 1980, London, passim. Vease, del mismo autor: "Byzance et la Croisade", en: Relazioni del X Congresso Internazionale di Scienze Storiche, (Roma 4-11 settembre 1955), Vol. III, Storia del Medioevo, Florencia, 1955, pp. 13-24, ahora en: Lemerle, P., Le Monde de Byzance: Histoire et Institutions, Variorum, 1978, London, pp. 611 y ss., y, "Saint Louis et Byzance", en: Journal Asiatique, CCLVII, Paris, 1970, ahora en: Lemerle, P., Le Monde de Byzance: Histoire et Institutions, op. cit., IX, p. 13. Una vision suscinta en Marin, J., "Bizancio y la Civilizacion Cristiana Ortodoxa", en: Bizancio, Arte y Espiritu, Ed. del Centro de Estudios Bizantinos y Neohelenicos de la U. de Chile, 1995, Santiago, pp. 72-73. Cf. Richard, J., Histoire des Croisades, Fayard, 1996, Paris, p. 262.

(2) v. Runciman, S., La Caida de Constantinopla, Trad. De V. Peral D., Espasa-calpe, 1973 (1965), Madrid, pp. 18 y s.

(3) v. por ej. Frolow, A., Recherches sur la Deviation de la IVe Croisade vers Constantinople, PUF, 1955, Paris, pp. 33 y s.

(4) Acerca de la IV Cruzada v.: Frolow, A., op. cit.; De Mundo Lo, S., Cruzados en Bizancio, Universidad de Buenos Aires, 1957, Buenos Aires; Egea, J., La Cronica de Morea, Ed. del CSIC, Col. Nueva Roma, 1996, Madrid; GILL, J., "Franks, Venetians and Pope Innocent III", en: Studi veneziani, III, 1970, ahora en: Church Union: Rome and Byzantium (1204-1453), Variorum Reprints, 1979, London; Godfrey, J., 1204. The Unholy Crusade, Oxford University Press, 1980, Oxford; Patri, S., "La relation russe de la quatrieme croisade", en: Byzantion, LVIII, 1988, 1; Queller, E.D., "Innocent III and the Crusader Venetian Treaty of 1201", en: Medievalia et Humanistica, XV, 1963, ahora en: Medieval Diplomacy and the Fourth Crusade, Variorum Reprints, 1980, London; Runciman, S., Historia de las Cruzadas, Trad. de G. Bleiberg, Alianza, 1994 (Cambridge, 1954), Madrid, vol. 3; Setton, K.M., A History of the Crusades, The University of Wisconsin Press, 1969, Madison and Milwaukee, Vol. II: The Later Crusades: 1189 1311, Cap. IV: Hussey, J., "Byzantium and the Crusades, 1081-1204", y, Cap. V: McNeal et alt, "The Fourth Crusade"; Pears, E., The Fall of Constanstantinople, Darf Publish. Ltd., 1987 (1885), London; Norwich, Byzantium, The Decline and Fall, Viking, 1995, London; Bradford, E., The great betrayal. Constantinople 1204, Hodder and Stouhton, 1967, London. Mas recientemente: Bartlett, W.B., An Ungodly War The Sack of Constantinople and the Fourth Crusade, Sutton Publishing, 2000, Gloucestershire.

(5) v. Vacalopoulos, A., Historia de la Grecia Moderna, Trad. de N. Nikolaides y A. Zorbas, Ed. del Centro de Estudios Bizantinos y Neohelenicos de la U. de Chile, 1995, Santiago, pp. 36 y ss. Acerca de la "cercania" de Bizancio con el Islam en las etapas finales del Imperio, v. el articulo inedito de P. Badenas de la Perla (CSIC, Madrid), "La percepcion del Islam en Bizancio durante el siglo XIV", que el autor nos ha facilitado gentilmente.

(6) v. Gill, J., "Eleven emperors of Byzantium Seek Union with the Church of Rome", en: Eastern Churches Review, IX, 1977, ahora en: Church Union." Rome and Byzantium (1204-1453), Variorum Reprints, 1979, London,

(7) Interview en Le Vif-Express, Bruxelles, 2.7.1999, p. 32, cit. en: Khader, B., "La religion como factor geopolitico en el espacio Mediterraneo" (Trad. de A. y V. Mendez), Conferencia al Centre Associat de la Uned de Terrasa, dins el marc de la Universitat d'Estiu 12.7.2000 [www.uned-terrassa.es/agenda/conferencia/bichara.htm]

(8) Ana Comneno, Lo Alexiada, Trad. de E. Diaz Rolando, Editorial Universidad de Sevilla, 1989, Sevilla, X, VI, 7, p. 411: "... como seres muy perfidos, por ejemplo Bohemundo y sus seguidores, que albergaban en su seno otras intenciones, es decir, poder apoderarse tambien de la ciudad imperial como si hubieran descubierto en ella una posibilidad de provecho".

(9) Villehardouin, Lo Conquete de Constantinople, Ed. de E. Fatal, Les Belles Lettres, 5eme Tirage, Les Belles Lettres, 1973, Paris, 128, pp. 130-131 : "Or vous pouvez savoir que ceux-la regarderent beaucoup Constantinople qui ne l'avaient jamais vue; car ils he pouvaient pas penser qu'il put etre en tout le monde aussi puissante ville, quand ils virent ces hautes murailles et ces puissantes tours, dont elle etait close tout autour a la ronde, et ces superbes alis, et ces hautes eglises, dont il y avait tantque nul ne l'eut pu croire s'il ne le eut vu de ses yeux, et la longueur et la largeur de la ville, qui sur toutes les autres etait souveraine".

(10) v. Lilie, R., Byzantium and the Crusader States 1096-1204, Transl by J. C. Morris and J. E. Ridings, Oxford U. Press, 1998 (1981), Oxford, p. 5.

(11) v. The Oxford Dictionary of Byzantium, Oxford U. Press, 1991, Oxford., rol. 1, p. 559. Vease el capitulo V de: Walter, G., La vie quotidienne a Byzance au siecle des Comnenes, Hachette, 1966, Paris, pp. 155 y ss.

(12) Diehl, Ch., Figures ..., Armand Colin, 10eme Ed., 1948, Paris, p. 4.

(13) Histoire Anonyme de la Premiere Croisade, Editee et Traduite par L. Brehier, "Les Classiques de l'Histoire de France au Moyen Age", Les Belles Lettres, 1964, Paris, I, 3; II, 5, pp. 15, 17, 25.

(14) Gill, "Franks, Venetians and Pope Innocent III", art.cit., p. 104.

(15) Ibid., pp. 105 y s.

(16) De Mundo Lo, S., Cruzados en ..., p. 140. Tb. Runciman, S., Historia de las ..., op. cit., p. 127.

(17) Innocentius III, Regesta sive Epistolae, VII, 153, en: Migne, Pl, vol. 215, col. 454

(18) "... Constantinopolitanum imperium a superbis ad humiles, ab inobedientibus ad devotos, a schismaticis ad Catholicos, a Graecis videlicet transtulit ad Latinos... Haec est profecto dexterae Excelsi mutatio, in qua dextera Domini fecit virtutem, ut sacrosanctam Romanam Ecclesiam exaltaret, dum filiam reducit ad matrero, patrem ad totum, et membrum ad caput." Innocentius III, Regesta sive Epistolae, VII, 154, en: Migne, Pl, vol. 215, col. 456. Vease GILL, J., "Innocent III and the Greeks: Aggresor of Apostle?", en: Relatios between East and West in the Middle Ages, ed. D. Baker, Edinburgh University Press, Edinburgh, 1973, ahora en: ahora en: Gill, J., Church Union: Rome and Byzantium (1204-1453), op. cit., II, p. 100

(19) Jacoby, D., "The encounter of two societies: Western Conquerors and Byzantines in the Peloponnesus after the Fourth Crusade", en: The American Historical Review, 78, 1973, ahora en: Recherches sur la Mediterranee Orientales du XIIe au XVe siecle, Variorum reprints, 1979, London, p. 874.

(20) Ana Comnena, La Alexiada, X, V, 1-10; X, VI, 1-7; X, VIII, 7-8; X, X, 6; XIV, 5-7, Trad. de E. Diaz Rolando, Editorial Universidad de Sevilla, 1989, Sevilla, pp. 404-409, 409-412, 416-417, 426, 563-565, respectivamente

(21) "Devastatio Constantinopolitana", Introduccion, traduccion y notas por M.A.C. de Muschietti y B.S. Diaz Pereyra, en: Anales de Historia Antigua y Medieval, No. 15, 1970, Buenos Aires, pp. 171-200, texto de la cronica en pp. 185 199.

(22) En: DE MUNDO LO, S., "La Cuarta Cruzada segun el cronista Novgorodense", en: Anales de Historia Antigua y Medieval, 1950, Buenos Aires, pp. 136-141. Esta es la unica edicion en castellano que existe, tal como confirma Patri, S., "La relation russe de la quatrieme croisade", en: Byzantion, LVIII, 1988, I

(23) De: Harry Magoulias (tr.), O City of Byzantium, The Annals of Niketas Choniates (Detroit, Wayne State University Press, 1984), pp. 323-25, en: Miscelanea Medieval, Seleccion y Edicion de J. Herrin, Grijalbo, 2000 (1999), Barcelona, pp. 196-197.

(24) Villehardouin, La Conquete de Constantinople, 250, Ed. de E. Fatal, Les Belles Lettres, 5eme Tirage, Les Belles Lettres, 1973, Paris, vol. 2, p. 53.

(25) Geoffroi de Villehardouin, La conquete de Constantinople, en: Historiens et chroniqueurs du Moyen Age, Paris, Ed. Gallimard, La Pleiade, pp. 148-149, cit. en: Mitre, E., Textos y Documentos de epoca Medieval, Ariel, Nueva Ed. Revisada, 1998 (1992), Barcelona, p. 114.

(26) Cronica de Morea, vv. 920 y ss., Trad. de J.M. Egea, Coleccion Nueva Roma--Biblioteca Graeca et Latina Aevi Posteriores, 2, CSIC, 1996, Madrid, pp. 49 y s.

THE FOURTH CRUSADE (1204). AN OPEN WOUND

In this article the author analyzes the topic of the 4th Crusade and its role in the definitive separation between the east and the west Christianities. It was the Crusade of 1204 the responsible for the definitive schism and it accelerated the decline of the Byzantine Empire. At the same time, the traumatism caused by the attitude of the crusaders and the Greek frustration, create a new sentiment into the hellenic world, a "Byzantine patriotism", marked by the antilatin hate and the dreams of restoration of the Empire. A documental appendix is included.
COPYRIGHT 2002 Universidad de Chile, Facultad de Filosofia y Humanidades
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2002 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

 
Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Marin R., Jose
Publication:Byzantion Nea Hellas
Date:Jan 1, 2002
Words:13973
Previous Article:La Biblia en La jerarquia celeste de Pseudo Dionisio. (Byzantina Graecia).
Next Article:Libres sitiados. (Nova Graecia).
Topics:

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2018 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters