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La "gripe espanola" en perspectiva medica: los brotes de 1918-1919 en la escena cientifica Argentina.

The Spanish Flu in Medical Perspective: 1918-1919 Outbreaks in the Scientific Scene in argentina

A "gripe espanhola" em perspetiva medica: os brotes de 1918-1919 na cena cientifica argentina

Introduccion

En los albores del siglo xx la Argentina sufria una nueva crisis epidemica: la temida "gripe espanola"--que daria la vuelta al mundo generando altas tasas de morbilidad y mortalidad--acechaba a la poblacion en la primavera de 1918 y el otono-invierno de 1919 (1). Originada en Fuston--Estado de Kansas (Estados Unidos)--con el movimiento de tropas producido por la Gran Guerra, la gripe se fue extendiendo por Europa y, posteriormente, hacia todos los puntos del planeta (2). Desde la perspectiva de Porras Gallo, esta dolencia--que afectaba las celulas y tejidos pulmonares, provocando una secrecion de liquido dentro del organo que derivaba en dificultades respiratorias--se habria desarrollado en tres momentos diferenciales: en la primavera de 1918, en el otono de 1918 y en el primer trimestre de 1919 (para el hemisferio norte) (3). A pesar de dicha generalizacion, la enfermedad se habria presentado en diferentes estaciones en los vastos territorios a los que ataco. Asi, el primer brote se presento en los Estados Unidos, en China y en Japon (siendo posiblemente este primer impacto el mas fatal), para luego trasladarse hacia los paises que se encontraban en guerra, especialmente a Francia, transmitiendose finalmente a la mayoria de los paises de Europa, Norte de Africa y llegando al Asia y Oceania (3). En el caso particular de la Argentina, la enfermedad ingresaria mediante un barco que, saliendo de Portugal, recalo primeramente en Rio de Janeiro y luego en Buenos Aires (4).

Aunque tuvo impacto en todos los rincones del mundo, tal y como observan algunos investigadores, son escasos los trabajos que han puesto en el centro de la escena analitica esta dolencia y, hasta las ultimas dos decadas, pocas obras le fueron dedicadas (5-7).

En America Latina el panorama resulta ser aun mas desertico, solo se constata la existencia de indagaciones provenientes de Brasil y algunos articulos aislados sobre ciertas ciudades de Colombia y Mexico, producto del advenimiento de la ultima epidemia de gripe AH1N1 en el ano 2009 que parece haber despertado el interes de los investigadores sociales por la problematica de la gripe espanola (8-13).

El caso argentino no escapa a las tendencias historiograficas senaladas previamente; resultan exiguos los estudios vinculados a la tematica en cuestion (14-16). Hasta el momento, solo hemos registrado articulos o ponencias que ponen el foco, por ejemplo, en el impacto que tuvieron las diferentes oleadas de la gripe sobre locaciones geograficas particulares de la Argentina, como la ciudad de Cordoba y la provincia de Salta (17, 18). Otros trabajos abordan de manera especifica las politicas de salud que se generaron a partir de su desarrollo y las respuestas sociales suscitadas como consecuencia de la implementacion de estas, las publicidades medicamentosas que se generaron en torno a la dolencia, entre otras (19, 20). Es en este marco de limitada e incipiente produccion ligada a la gripe espanola que nos proponemos contribuir, a partir del presente estudio, a la profundizacion de su analisis historico, especificamente centrandonos en la reconstruccion de las miradas medicas que giraron en torno a la dolencia.

Claro que, no obstante los escasos aportes historicos que rescatan la problematica de la gripe, resulta insoslayable el hecho de que, tal y como senala Armus:
   [...] las ultimas tres decadas no solo reconocen un sostenido
   esfuerzo por renovar la tradicional historia de la medicina sino
   tambien transformaron a la salud y la enfermedad en promisorios
   objetos de reflexion por parte de las ciencias sociales y las
   humanidades. En este contexto de marcada afirmacion del campo de la
   historia de la salud se fueron perfilando tres modos o estilos de
   abordar y narrar el pasado que despliegan enfasis diversos y
   tambien muchas superposiciones: la nueva historia de la medicina,
   la historia de la salud publica y la historia socio-cultural de la
   enfermedad (p. 6) (21).


Nuestro planteamiento teorico-metodologico se halla inserto en la primera de las lineas analiticas mencionadas, puesto que pretendemos tensionar la historia natural de una patologia y los inciertos desarrollos del conocimiento biomedico, discutir no solo el contexto--en particular el cientifico, pero tambien aunque en menor medida el social, cultural y politico--en el cual algunos medicos, investigadores, instituciones y tratamientos "triunfaron" haciendose un lugar en la historia, sino tambien el de aquellos otros que quedaron perdidos en el olvido. En este sentido, devienen fundamentales los resultados de indagaciones previas que arrojan luz acerca del tratamiento de otras epidemias en la Argentina. Entre estas producciones se destacan los trabajos de Adriana Alvarez, Daniela Testa y Juan Pablo Zabala, vinculados a los brotes de poliomielitis en Argentina y los de Miguel Angel Scena a la fiebre amarilla (22-25). En el interior nacional, la tematica del colera en Cordoba y Rosario ha sido examinada en profundidad por Adrian Carbonetti (26).

Partimos del supuesto de que toda situacion epidemica genera crisis, la cual se encuentra imbricada con multiples aspectos y espacios del conjunto social, como el campo cientifico. En el caso particular bajo estudio, la gripe espanola suscito desestabilizacion a partir del temor que genero en la poblacion, el cual que se vio reforzado por el impulso de medidas publicas que se originaron a los fines de luchar contra la enfermedad. Consideramos que estas iniciativas derivarian de las miradas que los medicos argentinos, ya insertos en una cierta burocracia estatal, tenian acerca de la dolencia. Por tanto, en el presente escrito pretendemos analizar las ideas y conceptos que circulaban en la ciencia medica local acerca de ciertos rasgos que la gripe espanola adquiriria en la Argentina.

Escenario de aparicion y derrotero de la gripe

A la llegada de la gripe espanola a la Argentina (mediados de octubre de 1918) el pais se encontraba en una nueva etapa politica, en 1916 el partido Radical devino en vencedor de los comicios y puso en la presidencia de la nacion a Hipolito Yrigoyen, quien desbanco al liberal y conservador Partido Autonomista Nacional. Empero, esas mudanzas politicas no se tradujeron en una reconfiguracion economica, Argentina continuaba siendo un pais productor y exportador de materias primas e importador de bienes manufacturados europeos. En la esfera social, el desarrollo de este mercado hacia afuera se constituyo como un disparador de conflictos, que cristalizaron en la formacion de sindicatos socialistas y anarquistas en los cuales se nuclearon los intereses de obreros citadinos y peones rurales (27).

Por otra parte, comenzaron a delinearse ciertos entramados vinculados a la emergencia de una larvada clase media en cuyo seno se encontraban los nuevos profesionales, quienes en su mayoria resultaban ser descendientes de los migrantes que habian llegado en grandes oleadas a principios de siglo. Si bien, el movimiento poblacional durante nuestros anos de estudio se encontraria en proceso de retraccion (producido por la Primera Guerra Mundial), el impacto inmigratorio previo fue contundente en terminos demograficos; hacia 1914 entre el 25 % y el 30 % de la poblacion residente en la Argentina era extranjera (28).

Las universidades, por su parte, tambien originaron mutaciones. La piedra angular de esas modificaciones fue la Universidad Nacional de Cordoba, institucion que dio paso a la mas importante reforma academica a principios de 1918.

Es en el escenario que venimos resenando donde se desarrollarian los brotes de gripe de 1918-1919, situaciones epidemiologicas que dispararian las tasas de mortalidad en el pais.

De acuerdo con los informes medicos de la epoca, la gripe habria ingresado a Buenos Aires por medio del puerto, traida por un vapor conocido como el "Demerara". Dicha embarcacion "habia tocado un importante puerto espanol de los mas azotados por la enfermedad y despues se habia detenido en Rio de Janeiro. El primer caso de gripe registrado--el de un tripulante del navio--fue atendido en el hospital Muniz de la ciudad de Buenos Aires" (29, p. 614).

A partir de ese momento la epidemia comenzo su recorrido por la Argentina y se desarrollo en dos etapas: durante la primavera de 1918 y el otono-invierno de 1919. En su trayectoria avanzo sobre el territorio argentino de sur a norte y de norte a sur, y su impacto en terminos de la mortalidad fue dispar, tanto desde el punto de vista diacronico como desde la perspectiva geografica. La primera oleada genero un total de 2237 muertes, mientras que en el segundo periodo, de acuerdo con el registro del Departamento Nacional de Higiene, la enfermedad causo 12 760 defunciones (30). Tomando en consideracion el total del conjunto poblacional, los indices de mortalidad de los diferentes territorios argentinos dan cuenta de las tendencias antes mencionadas. En 1918, ano en el que la gripe causo la menor cantidad de muertes, las tasas de mortalidad por 10 000 habitantes fueron las mas altas para las provincias del norte; se exponen los guarismos para todas las provincias a fin de realizar una comparacion: Salta (9,8) y Jujuy (7,3), les seguian Corrientes (6,6), Mendoza (6), San Juan (5,6), Entre Rios (4,8) y San Luis (4). En un ultimo grupo se encontraban Cordoba (2,9), Capital Federal (2,7), Buenos Aires (2,1), Santa Fe (1,9), Tucuman (1,4), La Rioja (1), Santiago del Estero (0,7) y Catamarca (0,3). Durante el segundo brote de una mortalidad casi 6 veces mayor las provincias del norte continuaron siendo las mas afectadas aunque con tasas de mortalidad que se habrian multiplicado para todo el pais: Salta (121,1) y Jujuy (97,7). En una franja intermedia se hallaban San Juan (79,8), Tucuman (40,9), Santiago del Estero (40,6), Catamarca (40), La Rioja (34,7), Mendoza (32,8) y San Luis (26,1). Finalmente, la menor tasa de mortalidad se registro en Cordoba (18,9), Corrientes (10,7), Santa Fe, (8,6), Entre Rios (8,1), Buenos Aires (7,1) y Capital Federal (4,3), (30).

Como revelan los datos estadisticos, las provincias mas azotadas por ambos brotes fueron las del norte y Cuyo, mientras las que menos sufririan su impacto serian las centrales y del Litoral. Sin embargo, consideramos que los indices de mortalidad por gripe a nivel nacional deben haber sido superiores a los que detallaba el Departamento Nacional de Higiene, puesto que en su registro no se tomaron en consideracion los Territorios Nacionales, sobre los cuales no poseemos estadisticas.

Consideramos que las medidas publicas relativas a la gripe, llevadas a cabo por el aparato gubernamental en el extenso territorio nacional, resultaron insuficientes, en muchos casos contradictorias y sumamente diferenciales. Para el caso de Buenos Aires, por ejemplo, se establecio en 1918 el cierre de escuelas por el termino de algunos dias, la limpieza del Riachuelo --rio que surcaba la ciudad de Buenos Aires y foco infeccioso desde hacia tiempo--, se ordeno la internacion de todos los viajeros que llegaran desde Europa en el lazareto emplazado en la isla Martin Garcia, en el Rio de la Plata, se impuso la desinfeccion de los inmigrantes chilenos en el paso de "Las Cuevas", mientras se dispuso el cierre de las salas de espectaculos en toda la ciudad. Asimismo, tanto en la capital como en el interior nacional (al que solo llegarian en 1919 un medico y un guardia sanitario en momentos sumamente criticos), se aconsejo a la poblacion evitar aglomeraciones y lugares de mucha concurrencia (cementerios, cafes, confiterias, etc.), paradojicamente, solo en determinados horarios (31). Sin embargo, en un comienzo, en los templos religiosos unicamente debian realizarse tareas de desinfeccion, mientras no se prohibia el acceso a ellos. Una situacion similar atravesaba a algunos emplazamientos de trabajo: se planeaba la realizacion de inspecciones en los talleres donde concurrian obreros, pero no se los cerraba.

Esta negativa de multiples autoridades provinciales, respecto al cierre de determinados espacios--vinculada a evitar entorpecer el normal desarrollo de los cultos religiosos y de ciertas actividades laborales--, da cuenta, por un lado, de la inconsistencia de las medidas sanitarias desarrolladas para combatir la epidemia. Por otra parte, evidencia el fuerte poder que ostentaban la Iglesia y otros actores sociales, sumamente visible en periodos de crisis social. En esta misma linea, cabe destacar como ejemplo de la fuerza eclesiastica cordobesa la realizacion de una actividad multitudinaria en un contexto de temor extendido: en 1919 se convocaba a una procesion con fines de mitigar la ira y el castigo divinos, consecuencia del desarrollo del paganismo incredulo, del descuido de la fe, etc. (32).

Este miedo al que hacemos alusion tambien implico el desarrollo de una serie de dinamicas particulares ligadas a la demanda y al consumo de medicamentos, cuya efectividad no habia sido comprobada por el establishment medico. No obstante, las autoridades sanitarias tendieron a no prohibir su venta, lo que permitio a los individuos optar por distintas alternativas para intentar evitar el contagio de la enfermedad (33).

Como podemos observar, la epidemia parece haber puesto en jaque tanto al gobierno nacional como a los profesionales medicos, quienes demostraron cierta incapacidad y desconocimiento acerca de la enfermedad y, por consiguiente, de las medidas que debian ser adoptadas para combatirla con exito. En cuanto a este ultimo grupo, es dable destacar que por estos anos se encontraba aun transitando el camino de la profesionalizacion en el interior nacional, en un escenario de marcada descentralizacion del sistema sanitario.

Sobre la perspectiva cientificomedica

Como se menciono con anterioridad, en el presente estudio pretendemos poner en el centro de la escena analitica las miradas que los medicos argentinos tuvieron acerca de la gripe espanola a partir del estudio de conferencias desarrolladas en el marco encuentros academicos, como asi tambien de articulos colocados en espacios editoriales cientificos especificos. Asi, en un primer momento, se examinaran las conferencias medicas que se realizaron tras la culminacion de la primera oleada de gripe que acecharia a la poblacion argentina en noviembre de 1918. Posteriormente, pondremos en perspectiva un estudio del ano 1920--ubicado en la revista portena La Prensa Medica Argentina, dos anos despues de la finalizacion de la epidemia--en el cual se retoman una serie de elementos relativos a la gripe espanola (origen geografico, transmisibilidad, sintomatologia, etc.) y a la gripe 'nostras' que, desde nuestra perspectiva, continuarian suscitando para ese entonces ciertos interrogantes.

Cuando aun no habia concluido la primera oleada de gripe espanola en la Argentina, el 9 de noviembre de 1918 se inicio una serie de conferencias en la Facultad de Ciencias Medicas de Buenos Aires--impulsadas por el entonces decano, Julio Mendez--bajo el titulo "Controversia sobre la actual epidemia de grippe" (34). Esta iniciativa, desarrollada en un momento en el que la gripe generaba una importante cantidad de casos morbidos, da cuenta de la preocupacion que ocasionaba la enfermedad en la medicina argentina. De acuerdo con lo expresado por el autor de la nota, las conferencias se daban en el marco de una gran concurrencia, hecho que contradecia las normas relativas a impedir reuniones en locaciones cerradas que la misma medicina y el gobierno habian impuesto (34).

No obstante la desobediencia antes senalada excede al presente articulo el estudio de las respuestas sociales--en terminos de transgresion o protesta--frente a las reglamentaciones establecidas para mitigar la enfermedad. Nuestro objeto de analisis se encuentra constituido por un conjunto de conceptos abordados y desarrollados por los disertantes en las reuniones cientificas; a saber: epidemiologia, fisiopatologia, etiologia y tratamiento de la gripe (35).

El primer expositor fue un medico de renombre, el Dr. Jose Penna, reconocido por ser uno de los fundadores de la epidemiologia en el pais y director del Departamento Nacional de Higiene, fue quien registro el primer caso de "gripe espanola", tras asistir a un tripulante del vapor Demerara. El galeno detecto la enfermedad a partir de establecer el vinculo con la epidemia desatada en Espana, pais del cual habia zarpado el navio en cuestion. Desde su perspectiva, este habria sido el barco que ingresaria la gripe tanto a Rio de Janeiro como a Buenos Aires. En esta ultima ciudad el contagio se extenderia rapidamente como consecuencia de la falta de medidas sanitarias adecuadas y de politica publicas efectivas.

Empero, la seguridad acerca del ingreso de la influenza en la Argentina y en la ciudad de Buenos Aires en particular se diluia al tratar de entender donde y como se habia originado la pandemia:
   [...] Resulta muy interesante su estudio, el cual se aumenta cuando
   [.] toman una expansion universal, cuando su aptitud contagiosa y
   brevedad de la incubacion las hacen estallar con los caracteres de
   una verdadera explosion, cuando su mortalidad es excesiva, y,
   finalmente, cuando las causas que las originan, como sucede ahora,
   aparecen veladas por el misterio que ha hecho vacilar a las
   academias y sociedades cientificas que son las encargadas de
   descifrar el enigma (p. 614) (35).


De esta manera, el medico daba cuenta de la fuerte confusion e impotencia que fundaba la epidemia en la medicina academica nacional y que luego se traducia en las medias publicas --de caracter parcial e intuitivo--forjadas por el aparato gubernamental. La influenza habria aparecido misteriosamente y, por tanto, nada se sabia acerca de su origen y tampoco del tratamiento para combatirla.

Al igual que su colega Tobias, y como veremos en las paginas siguientes, Penna no consideraba que esta forma de gripe fuera una recrudescencia de la tradicional influenza que aparecia todos los anos en invierno; desde su vision, se trataba una enfermedad importada por el vapor antes referido. Por otra parte, desde el punto de vista bacteriologico observaba la existencia del bacilo de Pfeifer como el causante de la dolencia.

El siguiente conferencista fue el Dr. Araoz Alfaro, presidente del Departamento Nacional de Higiene en el momento de arribo de la gripe espanola a la Argentina, quien se refirio a la visita que habia realizado a Brasil en periodos en que la enfermedad impactaba en la poblacion de Rio de Janeiro. Al igual que Penna, Araoz Alfaro sostenia que se trataba de una dolencia importada, aunque consideraba que se debia a la intensificacion de la gripe comun en los casos graves (35). Su argumento se hallaba sustentado en la experiencia que habia transitado en el pais vecino, donde habia observado la levedad de la enfermedad en sus comienzos y luego un imponente escenario de mortalidad en el termino de 15 dias; en ese lapso habrian muerto 5 000 personas (35). En este contexto, el medico se preocupaba por la salud psiquica de la poblacion tras el desarrollo de una dolencia arrasadora.

En cuanto a su etiologia, segun el galeno, la gripe no debia explicarse a partir del bacilo de "Pfeifer cuya teoria ha de salir mas quebrantada aun de esta epidemia" (35, p. 616).

Julio Mendez, decano de la Facultad de Ciencias Medicas, fue otro de los medicos que se expidio sobre el origen geografico de la enfermedad, su etiologia y desarrollo. De acuerdo con su experiencia, lo que se habia desatado en octubre de 1918 no era mas que una recrudescencia de la gripe comun. Dicha observacion se encontraba apuntalada por el derrotero de la dolencia a largo del ano:
   [...] De los antecedentes recogidos sobre los
   enfermos de grippe pulmonar, se comprueba
   que todos ellos habian pasado en dias anteriores
   a su enfermedad actual un ataque de gripe
   leve, tipo comun, y que en convalecencia de
   ella mas o menos completa, volvian a enfermarse,
   presentando fiebre alta, dolores musculares
   multiples, postracion intensa, fatiga, tos
   expectoracion gris rojiza, a veces francamente
   sanguinolenta (35, p. 616).


Al contrario de lo que afirmaba Penna, el decano de la Facultad de Ciencias Medicas consideraba al Neumococo y no al bacilo de Pfeifer como agente patologico generador de la enfermedad (35).

Como es dable observar, las tres interpretaciones realizadas por los medicos--facultativos destacados en el ambito academico y de amplia trayectoria--eran disimiles en cuanto al origen geografico de la pandemia de gripe espanola, pero tambien a su etiologia. Si bien, la bacteriologia inaugurada por las investigaciones de Pasteur y Koch se hallaba en pleno desarrollo, estas controversias darian cuenta del escaso conocimiento y la impotencia que generaba en la esfera cientifico-medica la aparicion de una enfermedad que, al contrario de la gripe comun, era de gente sin sueldo y de medicos sin clientes, que disparaba los indices de mortalidad y ponia en jaque al sistema sanitario de la Capital de la Argentina (35). Solo en una cuestion confluyeron las opiniones de los academicos: la carencia de un tratamiento efectivo para combatir la dolencia ligada al desconocimiento acerca de ella, tendencia que es posible rastrear en las tres conferencias examinadas.

El ciclo de conferencias continuo dias despues y fue publicado en el numero 48 de la revista La Semana Medica. Entre ellas, se destaca la de Fernando Ruiz, director de laboratorio del Hospital Muniz, quien preconizaba la existencia del neumococo asociado con el bacilo de Pfeifer, considerando que la gripe era una enfermedad ocasionada por estos dos microorganismos (36). Por su parte, el Dr. Genaro Giacobini, creador del Partido de Salud Publica por el que fue electo Concejal Metropolitano entre 1932 y 1935, tambien hacia alusion a una asociacion bacteriana, pero, en otros terminos, en todos los casos observados se trataria de gripe predominando sobre la afeccion que la acompana (36). No obstante, un tercer conferencista sostenia otros argumentos: se trataba el Dr. Del Sel, medico del Hospital Alvarez, quien se inclinaba a considerar que la enfermedad que habia atacado a la poblacion argentina era la influenza de todos los anos intensificada por factores meteorologicos (36). Por ultimo, el doctor Sussini fue quien modero la discusion al reflexionar indicando que no podia comprobarse aun la conjuncion o no de bacterias que originaban la dolencia, puesto que se requeria un mayor numero de investigaciones para comprobarlo (36). El medico observaba que la enfermedad que se encontraba en forma epidemica no era distinta a la que habitualmente circulaba en el pais (36).

Asi, la diversidad de teorias acerca de la gripe espanola se ponia de manifiesto en este nuevo encuentro de cientificos locales, hecho que respaldaria nuestra hipotesis vinculada al marco de desconcierto en el que se encontraba la medicina argentina frente a un mal completamente desconocido. Posiblemente, este hecho estuviera imbricado con las distintas visiones que se tenian en nuestro pais acerca de la etiologia de las enfermedades, sus formas de transmision y su desarrollo epidemiologico.

Luego de culminada la epidemia de gripe, la revista portena La Prensa Medica Argentina publicaria un articulo del Dr. Jose W. Tobias [2]. En dicho trabajo, el autor parte de reconocer que la gripe es una entidad morbida que, aun en 1920, sigue suscitando discusiones en la medicina europea que luego se trasladan al ambito local. Desde su perspectiva, los topicos centrales girarian en torno a dos cuestiones especificas, por un lado, al origen de la enfermedad en terminos microbianos (entendiendo que la gripe obedece a la existencia de una agente especifico que no es el cocobacilo de Pfeifer y si un virus filtrable). Por otra parte, Tobias consideraba fundamentales los entramados que rescatan la vinculacion entre la gripe y las afecciones catarrales estacionales, tema que constituye el eje de su articulo (37).

Al igual que muchos de sus colegas, y como se ha destacado con anterioridad, Tobias ponderaba el fuerte desconocimiento e ignorancia respecto a la enfermedad. Asimismo, entendia --tras un analisis de los hechos bacteriologicos, anatomopatologicos, clinicos y epidemiologicos de los brotes desatados en 1918-1919--que se trataba de una dolencia altamente infecciosa y diferente de las afecciones catarrales estacionales (para estos cuadros clinicos, el autor utiliza la denominacion "grippe nostras").
   Estas ultimas no tienen un agente especifico constante; no son otra
   cosa que un estado morbido correspondiente a la exaltacion
   momentanea, estacional, de ciertos agentes microbianos comensales
   de la cavidad buco faringea u otras, cuya virulencia se exalta por
   pasajes sucesivos (p. 79) (37).


En relacion con los brotes previos de la enfermedad (1889-1890), el galeno sostenia que no eran antecesores directos de la epidemia desatada durante las primeras decadas del siglo xx. En todo caso, podria pensarse que "despues de dormitar muchos anos en su region habitual de origen (inmediaciones fronterizas de Asia y Europa), la enfermedad asolo una vez mas a la humanidad desarrollando su recorrido habitual: de Este a Oeste y de Norte a Sur" (p. 79) (37).

Claro que pese a que no puede fijarse con exactitud su origen, es quizas en el contexto de la guerra donde debia buscarse el nacimiento de la dolencia, dadas las condiciones de hacinamiento y de escasa higiene de la poblacion civil que habrian posibilitado su desarrollo.

En cuanto a la transmisibilidad de la gripe espanola, resultan insoslayables los aportes del articulo de Tobias, puesto que arroja luz acerca de lo debates que se produjeron en Europa en torno a ese topico. Un conjunto de profesionales de la salud--denominados "no contagionistas" y originarios de Alemania, Francia y Austria--sostenian que "[...] la grippe es una afeccion dependiente de las condiciones atmosfericas e independiente de las condiciones humanas" (37).

Por su parte, los contagionistas--entre los cuales se encontraban el ya mencionado Dr. Penna y el autor del articulo--no observaban la aptitud de la gripe de desenvolverse espontaneamente, por genesis autoctona, ni que la pandemia era originada por la multiplicacion y fusion de todas las epidemias locales y regionales. Asimismo, Tobias sostiene que el hecho de que una epidemia de gripe haya sido precedida de una recrudescencia catarros estacionales no implica que alli se encuentre su origen (38).

Finalmente, el autor reconoce la existencia de tres variantes de gripe, exponiendo sus diferentes cuadros clinicos y su vinculacion con la tuberculosis: la influenza verdadera, pandemica, venida directamente de su foco generador; la influenza endemo--epidemica, originada a partir de los restos dejados por la anterior y la influenza nostras o pseudo--influenza, esencialmente distinta a las otras dos (38).

Consideraciones finales

El presente escrito ha tenido por objeto contribuir--desde una perspectiva analitica historica--al estudio de los brotes epidemicos de gripe espanola que se desarrollaron entre 1918 y 1919 y que azotaron, entre vastos paises del globo, a la Argentina. En particular, nos hemos interrogado por los conceptos, ideas y teorias que circulaban en el ambito medico local respecto a la dolencia mientras esta se encontraba en pleno apogeo e incluso luego de su desaparicion de la geografia nacional. A partir del estudio de articulos y conferencias halladas en publicaciones cientifico-medicas de reconocida y destacada trayectoria, constatamos, en primer termino, que se trato de una enfermedad generadora de multiples incognitas. Poco conocian los galenos argentinos acerca de su etiologia al momento de su aparicion, lo cual propicio el surgimiento de numerosos y poco efectivos tratamientos para combatirla. Como mencionamos en paginas anteriores (y a partir de los resultados obtenidos en trabajos previos propios), entendemos que esta carencia de certezas medicas se vinculo al advenimiento de una serie de medidas publicas infructuosas, escasamente articuladas entre si, que no lograron mitigar la gripe. Como contrapartida, lo que se obtuvieron fueron respuestas negativas, de descontento, por parte de una poblacion que se hallaba atemorizada ante un flagelo que no cesaba y que irrumpia en sus practicas cotidianas.

En segundo lugar, el abordaje de las fuentes arrojo luz acerca de los debates que se suscitaban tanto en la academia local como en la internacional en torno a la epidemiologia, la fisiopatologia, la etiologia, el contagio y tratamiento de la gripe. En este punto, cabe remarcar el enfrentamiento entre algunos medicos europeos y argentinos respecto a la transmisibilidad de la enfermedad, entre otras cuestiones. En el primer grupo se hallaban quienes sostenian que la gripe manifestaba su independencia de todo transporte mediante comunicaciones humanas. Por otra parte, muchos galenos locales postulaban que la dolencia no se gestaba espontaneamente, por genesis autoctona, como tampoco era posible que la pandemia se originara por la multiplicacion y fusion de todas las epidemias locales y regionales. De manera convergente, algunos de estos medicos entendian que la gripe pandemica diferia de los catarros estacionales.

Claro que en el seno de la ciencia medica local tambien se hallaron tesis y opiniones encontradas, por ejemplo, en cuanto al origen geografico de enfermedad y a su etiologia. No obstante, las perspectivas compartidas o disimiles a las que referimos, resulta insoslayable que los debates y discusiones vinculados a la enfermedad darian cuenta de la existencia de procesos de apropiacion y reproduccion de saberes medicos extranjeros relativos a la gripe espanola, pero tambien de la emergencia de conocimientos locales, en un contexto de entreguerra en el que la ciencia argentina comenzaba a manifestar sus progresos y el campo intelectual se tornaba mas autonomo y diferenciado (39).

Referencias

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Ma. Dolores Rivero [1], Adrian Carbonetti [1]

Recibido: 16 de septiembre de 2015 * Aceptado: 5 de diciembre de 2015

Doi: dx.doi.org/10.12804/revsalud14.02.2016.11

[1] Centro de Investigaciones y Estudio sobre la Cultura y Sociedad, conicet y Universidad Nacional de Cordoba. Correo electronico: doloresriv@gmail.com

[2] Dicho articulo constituyo el capitulo iv de la tesis titulada "La epidemia de grippe de 1918-1919" a partir de la cual Tobias recibiria el titulo de Doctor en Medicina en 1919.
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Title Annotation:Articulos de Investigacion en Estudios Sociales de la Salud
Author:Rivero, Ma. Dolores; Carbonetti, Adrian
Publication:Revista Ciencias de la Salud
Date:May 1, 2016
Words:6420
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