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LA PRACTICA DEL BOTELLON EN ADOLESCENTES GALLEGOS: PREVALENCIA, IMPLICACIONES Y VARIABLES ASOCIADAS.

Introduccion

El consumo abusivo de alcohol entre los jovenes constituye uno de los principales problemas sociosanitarios de Espana. A pesar de que los niveles de consumo de las diferentes sustancias parecen haber disminuido en los ultimos anos, las cifras de prevalencia siguen siendo elevadas, especialmente en el caso del alcohol que sigue siendo la sustancia psicoactiva mas consumida entre los adolescentes. Los datos de la ultima edicion de la Encuesta Estatal sobre uso de Drogas en Ensenanzas Secundarias (ESTUDES 2014-2015) (Plan Nacional sobre Drogas, 2016) ponen de manifiesto que el 76,8% de los adolescentes entre 14 y 18 anos consumieron alcohol en el ultimo ano y un 68,2% en el ultimo mes. Por su parte, el informe sobre Conductas de los escolares relacionadas con la salud (Health Behaviour in School-aged Children, HBSC) (World Health Organization, 2016) pone de manifiesto que un 47,2% de los adolescentes entre 11 y 18 anos bebieron alcohol alguna vez en su vida y el 28,1% en el ultimo mes.

En los ultimos anos, en Espana se ha ido expandiendo un patron de consumo "anglosajon" caracterizado por la ingesta de grandes cantidades de alcohol en cortos espacios de tiempo, principalmente en fin de semana y que suele llevar a la embriaguez (Anderson, 2007; Cortes, Espejo y Gimenez, 2007). A este patron de consumo intensivo de alcohol se le conoce en la literatura anglosajona como "binge drinking" (Rodriguez-Martos y Roson, 2008). Segun el ESTUDES 2014-2015 (Plan Nacional sobre Drogas, 2016) un 32,2% practicaron el consumo intensivo de alcohol en el ultimo mes y un 22,2% reconocieron haberse emborrachado.

Este patron de consumo en forma de atracon se ve favorecido en Espana por el botellon (Tirado, Aguaded y Marin, 2009), un fenomeno que consiste basicamente en el consumo de bebidas alcoholicas por parte de grupos numerosos de jovenes en la via publica (Gonzalez, 2015). Datos recientes senalan que un 57,6% de los adolescentes entre 14 y 18 anos han participado en el botellon en el ultimo ano (Plan Nacional sobre Drogas, 2016). No obstante, cabe senalar que el principal sistema de informacion del que disponemos a nivel estatal respecto a esta practica, el ESTUDES, utiliza un marco muestral limitado que incluye a adolescentes de entre 14 y 18 anos. Pareceria, por tanto, de interes poder disponer de datos empiricos referidos a la prevalencia del botellon entre los mas jovenes (12-13 anos), sobre todo habida cuenta de que la edad de inicio en el consumo de alcohol se situaba ya en el ano 2014 en los 13,9 anos (Plan Nacional sobre Drogas, 2014).

En cualquier caso, estas cifras constituyen en si mismas un motivo de enorme preocupacion social habida cuenta de sus graves implicaciones. Diferentes trabajos confirman que la gran mayoria de los que participan en el botellon bebe alcohol (Aguilera, 2002; Navarrete, 2004), siendo muy habitual hacerlo bajo la modalidad de "atracon" (binge drinking) con las consecuencias que ello puede acarrear (Golpe, Isorna, Barreiro, Brana y Rial, 2017). A este respecto, son abundantes los trabajos que han relacionado el consumo intensivo de alcohol con danos organicos a largo plazo (Marmot, 2001; Pincock, 2003), alteraciones cerebrales tanto a nivel estructural como funcional (Cadaveira, 2009; Lopez-Caneda et al., 2014), asi como con diversas practicas de riesgo (DeCamp, Gealt, Martin, O'Connell y Visher, 2015; Swahn, Simon, Hamming y Guerrero, 2004) o una mayor probabilidad de desarrollar un posterior trastorno por abuso/dependencia de alcohol en la edad adulta (Petit, Maurage, Kornreich, Verbanck y Campanella, 2014). Tanto es asi que existen trabajos que apuntan incluso a que los adolescentes que practican el consumo intensivo de alcohol presentan un endofenotipo de riesgo para el desarrollo del trastorno por uso de alcohol (Howell et al., 2013; Morris, Dowell, Cercignani, Harrison y Voon, 2017). Asimismo, es un hecho que muchos de los que asisten al botellon, ademas de alcohol tambien consumen otras drogas, siendo el cannabis la droga ilegal mas consumida (Calafat et al., 2005). En esta linea, el trabajo de Gomez-Fraguela, Fernandez, Romero y Luengo (2008) constata que los jovenes que asisten regularmente al botellon presentan mayores problemas relacionados con el abuso del alcohol, el consumo de otras drogas y con la realizacion de actos vandalicos.

Lejos de toda duda, el botellon puede llegar a tener importantes consecuencias negativas en los adolescentes que participan de el con regularidad. Ello justifica la necesidad de desarrollar medidas preventivas capaces de disminuir la presencia del botellon o, cuando menos, los niveles de consumo dentro del mismo. Para ello resulta clave ser capaces de identificar cuales son las posibles variables asociadas. Aunque los investigadores diferencian entre motivos para hacer botellon y para consumir alcohol, las respuestas de los jovenes se refieren indistintamente a ambas conductas, destacando el aspecto ludico, seguido por la presion social y los motivos economicos (Elzo, Laespada y Pallares, 2003; GYESyT, 2001; Navarrete, 2004). Esto confirma la relacion existente entre el botellon y el consumo de alcohol. Por esta razon cabe pensar que todas aquellas variables que tradicionalmente se han asociado con el consumo de alcohol por parte de los adolescentes, tales como una baja percepcion del riesgo (Calafat et al, 2005; Gil-Lacruz y Gil-Lacruz, 2010), el consumo de alcohol por parte de los padres, los hermanos o los iguales (Espada, Pereira y Garcia-Fernandez, 2008; Harden, Hill, Turkheimer y Emery, 2008) o unas actitudes positivas hacia el consumo de alcohol (Moral, Rodriguez y Sirvent, 2006), han de encontrarse tambien relacionadas con la practica del botellon. Es posible, no obstante, hacer mencion a los hallazgos encontrados en algunos de los estudios que se han centrado de manera especifica en el fenomeno del botellon. Asi, por ejemplo, el trabajo de Gonzalez (2015) senala que los adolescentes que realizan botellon tienden a llegar mas tarde a casa, disponen de mas dinero para salir y muestran una actitud mas favorable hacia las drogas legales. Asimismo se encuentra que estos jovenes tienen una mayor permisividad del entorno hacia el consumo de drogas y su grupo de amigos tiene consumos de drogas mas altos. En esta linea, Llorens, Barrio, Sanchez, Suelves y ESTUDES Working Group (2011) senala que la socializacion en situaciones de ocio con amigos que consumen alcohol en exceso constituye un importante predictor del consumo abusivo de alcohol en los adolescentes. Por su parte, Navarrete (2004) encuentra que los jovenes que hacen botellon esperan sentirse mas divertidos, charlatanes y sociables. Este mismo resultado fue hallado tambien en el trabajo de Cortes, Espejo y Gimenez (2008). Ello pone de manifiesto la importancia de las expectativas que los jovenes tienen respecto a los efectos derivados del consumo de alcohol.

A pesar de la trascendencia que el fenomeno del botellon tiene como problema de salud publica, siguen siendo muy pocos todavia los trabajos que se han centrado en analizar de manera especifica esta practica. El presente trabajo se plantea precisamente con el objetivo de caracterizar el fenomeno del botellon entre los adolescentes gallegos. De este modo, se pretende: 1) obtener nuevos datos acerca de la prevalencia del botellon en Galicia, asi como de los patrones de consumo ampliando el marco muestral desde los 12 a los 18 anos; 2) aportar nuevas evidencias respecto a las implicaciones de la practica del botellon tanto en terminos de habitos de consumo como de conductas de riesgo, y 3) identificar posibles variables asociadas con el fin de orientar el trabajo a nivel preventivo.

Con relacion al primer objetivo, a pesar de que no existen todavia en la literatura trabajos que hayan constatado un descenso en la practica del botellon, habida cuenta de las medidas legales adoptadas en los ultimos anos la hipotesis de trabajo de la que se parte es que debieramos asistir a un descenso en la misma. En lo que se refiere al segundo objetivo y teniendo en cuenta la literatura existente (Gomez-Fraguela et al., 2008; Martin, Fernandez y Galvan, 2015) la hipotesis de trabajo que se plantea es que la practica del botellon implica unos mayores niveles de consumo de las diferentes sustancias asi como una mayor probabilidad de verse involucrado en numerosas practicas de riesgo. Por ultimo, a pesar de que el tercer objetivo tiene un caracter mas exploratorio, en base a la literatura existente (Cortes, Espejo, Gimenez, 2007, 2008; Llorens et al., 2011) es posible plantear la hipotesis de que la participacion en el botellon esta asociada a la existencia de expectativas favorables respecto al consumo de alcohol, asi como una baja percepcion del riesgo y un mayor consumo por parte del entorno. Por otra parte, se espera comprobar tambien la hipotesis de la asociacion entre la practica del botellon y variables como el dinero disponible o la hora de llegada a casa, en la linea de los trabajos de Adan (2010) y Varela, Marsillas, Isorna y Rial (2014).

Metodo

Participantes

Para dar cuenta del objetivo senalado se llevo a cabo una encuesta entre la poblacion de estudiantes de Educacion Secundaria Obligatoria (ESO), Bachillerato y Ciclos Formativos de grado medio de la comunidad autonoma de Galicia. Para la seleccion de la muestra se utilizo un muestreo bietapico: por conglomerados, para la seleccion de las unidades de primer nivel (centros educativos) y por cuotas, segun sexo y ciclo, para la seleccion de las unidades de segundo nivel (individuos). Un total de 37 centros de titularidad tanto publica como privada/concertada y de las cuatro provincias gallegas fueron seleccionados aleatoriamente, respetando las cuotas existentes a nivel poblacional. La muestra final estuvo compuesta por un total de 3.419 adolescentes (50,6% hombres y 49,4% mujeres) de edades comprendidas entre los 12 y 18 anos (M = 14,57 y DT = 1,76). De estos, 2236 asistian a colegios publicos y 1183 a colegios privados o concertados. El 73,3% se encontraban cursando la ESO (38,2% en el primer ciclo y 35,1% en el segundo), el 20,4% Bachillerato y el 6,2% FP Basica (PCPI) o un Ciclo Formativo de grado medio.

Instrumento

Los datos fueron recogidos mediante un cuestionario elaborado expresamente para el presente estudio en el que se incluian preguntas agrupadas en cuatro bloques. En el primer bloque se incluyeron tres preguntas de elaboracion propia referidas a la frecuencia de participacion en el botellon y a los consumos realizados durante el mismo. Con el segundo bloque se pretendian evaluar las consecuencias del consumo de alcohol. Para ello se incluyeron preguntas del ESTUDES 2010 (Plan Nacional sobre Drogas, 2011) referidas a los habitos de consumo de tanto alcohol como de otras sustancias. Ademas, se incluyo un bloque extraido del Proyecto Europeo de Encuestas Escolares sobre el Alcohol y otras Drogas (European School Survey Project on Alcohol and Other Drugs, ESPAD 2011; Hibell et al., 2012) referido a la participacion en diferentes practicas de riesgo (peleas, accidentes, relaciones sexuales sin proteccion, acudir a urgencias ...). Asimismo, se incluyeron dos herramientas de cribado: el "Test de identificacion de trastornos por consumo de alcohol" (Alcohol Use Disorder Identification Test, AUDIT; Babor, De La Fuente, Saunders y Grant, 1989; Saunders, Aasland, Babor, De La Fuente y Grant, 1993) y el "Test de cribado de abuso de sustancias" (Substance Abuse Screening Test, CRAFFT; Knight et al., 1999). El AUDIT es un instrumento que consta de 10 items de respuesta politomica y que fue desarrollado para identificar la existencia de un posible consumo de riesgo de alcohol. En el presente trabajo se utilizo la version autoadministrada validada por Rial, Golpe, Araujo, Brana y Varela (2017), obteniendose un coeficiente alfa de Cronbach de 0,82. El punto de corte fijado por los autores de la validacion cuando se administra a adolescentes fue de 5. Por su parte, el CRAFFT es tambien una herramienta de cribado que fue desarrollada para realizar un cribado del consumo tanto de alcohol como de drogas en general. Esta constituido por seis items de respuesta dicotomica (si/no), precedidos de tres items adicionales que actuan de filtro, siendo 2 el punto de corte establecido por sus autores originales (Knight, et al., 1999) para hablar de un consumo de riesgo. En el presente trabajo se utilizo la version adaptada y validada por Araujo et al. (2015), obteniendose un coeficiente alfa de Cronbach de 0,58. En un tercer bloque se incluyeron preguntas similares a las del ESTUDES 2010 y el ESPAD 2011 para evaluar posibles variables asociadas a la practica del botellon tales como: percepcion del riesgo, expectativas y consumo por parte del entorno (familiar y de iguales). Complementariamente, se incluyeron otras variables como la hora de llegada a casa y el dinero disponible. Por ultimo, se incluyo un cuarto bloque en el que se recogia informacion sobre diferentes variables sociodemograficas: sexo, edad y titularidad del centro.

Procedimiento

Los datos fueron recogidos en las propias aulas de los centros, en grupos reducidos (entre 15 y 20 individuos), mediante un cuestionario que cada estudiante debia cumplimentar de manera individual. La recogida de la informacion fue realizada por un equipo de psicologas con experiencia acreditada en la realizacion de este tipo de tareas. Cada sujeto fue informado de la finalidad del estudio, asi como la confidencialidad y anonimato de sus respuestas. Se conto con el consentimiento y la colaboracion tanto de la direccion de los centros, como de las respectivas asociaciones de madres y padres de alumnos. La participacion fue totalmente voluntaria y el tiempo de cumplimentacion del cuestionario fue de aproximadamente 20 minutos. El trabajo conto ademas con la aprobacion del Comite de Bioetica de la Universidad de Santiago de Compostela.

Analisis de datos

En total fueron recogidos 3714 cuestionarios. Fruto de la depuracion de la base de datos inicial fueron eliminados 295 casos, bien por presentar un volumen excesivo de valores ausentes (15), un patron incoherente de respuesta (22) o por encontrarse fuera del rango de edad establecido (12-18 anos) (258). Las diferencias entre los que practican y no practican el botellon fueron analizadas mediante una tabulacion bivariada, con la aplicacion de los contrastes oportunos en funcion de la naturaleza de las variables: pruebas t de Student para la comparacion de medias y coeficientes eta ([eta]) para calcular el tamano del efecto en variables cuantitativas, asi como contrastes [ji al cuadrado] para la comparacion de porcentajes y coeficientes de contingencia (CC) para calcular el tamano del efecto en variables cualitativas. Los analisis fueron realizados con el paquete estadistico IBM SPSS Statistics 20 (IBM Corp. Released, 2011).

Resultados

Prevalencia del botellon y patrones de consumo

El 38,4% de los adolescentes gallegos entre 12 y 18 anos practico el botellon en los ultimos 12 meses. De estos, un 17,5% lo ha hecho, al menos, una vez al ano; el 16,6%, al menos, una vez al mes y un 4,4% todas las semanas. Cuando se analiza la prevalencia de esta practica con una muestra reducida de edades comprendidas entre los 14 y los 18 anos esta cifra asciende al 50,8%.

Respecto a los patrones de consumo (tabla 1), un primer dato de interes es que casi la totalidad de los adolescentes que acuden al botellon consumen alcohol, siendo el vodka, el ron y la cerveza las bebidas alcoholicas mas consumidas en este contexto. Ademas, la mitad de los que participan en el botellon fuman tabaco y un 37,3% consumen cannabis. El resto de sustancias presentan un porcentaje de consumo inferior al 6%. Si se analizan los patrones de consumo combinado se observa que un 56,8% reconocen consumir alcohol y tabaco y casi 4 de cada 10 presenta un patron de consumo claramente de riesgo al Incorporar a dicho repertorio de consumo otras sustancias.

Implicaciones de la practica del botellon

Habitos de consumo y consumo de riesgo. Como se observa en la tabla 2, la practica del botellon implica tasas de consumo significativamente mayores en todas las sustancias exploradas, siendo casi tres veces mayor para el caso del alcohol, seis veces para el tabaco y hasta 11 veces mayor cuando nos referimos al cannabis. En lo que se refiere especificamente al consumo intensivo de alcohol se constata un porcentaje significativamente mayor de adolescentes que reconocen haber consumido alcohol en forma de atracon (binge drinking) entre los asistentes al botellon, registrando una tasa hasta 16 veces mayor cuando se trata del consumo de 6 o mas bebidas alcoholicas en una misma ocasion ([ji al cuadrado] = 1131,98; p< 0,001; CC = 0,53).

En lo que respecta al consumo de riesgo de alcohol y otras sustancias, los resultados revelan que la participacion regular en el botellon incrementa sustancialmente la probabilidad de obtener un resultado positivo tanto en el CRAFFT como en el AUDIT, siendo mayor el tamano del efecto observado en este ultimo caso, es decir, para el consumo de riesgo de alcohol (tabla 2).

Practicas de riesgo. Los resultados obtenidos (tabla 2) Indican que los adolescentes que han practicado botellon en el ultimo ano presentan una mayor probabilidad de implicarse en todas las practicas de riesgo exploradas, siendo todas las diferencias estadisticamente significativas. En terminos globales, la practica de riesgo mas frecuente entre los adolescentes que asisten al botellon es el viajar con un conductor bajo los efectos del alcohol. No obstante, son las peleas, los accidentes y lesiones, el sexo sin proteccion y el mantener relaciones sexuales de las que se han arrepentido las practicas que muestran una asociacion mas estrecha con la participacion en el botellon.

Variables asociadas con el consumo de alcohol

VARIABLES SOCIODEMOGRAFICAS. Atendiendo al sexo, los resultados ponen de manifiesto que la practica del botellon es un fenomeno generalizado y muy igualado entre los chicos y las chicas (p> 0,05). Por lo que respecta a la edad, los datos revelan un considerable incremento en la practica del botellon a medida que aumenta la edad, con una tasa que llega a ser hasta 17 veces mayor en el grupo de 16-18 anos (vs. 12-13 anos). Por ultimo, cabe senalar que si bien se han encontrado diferencias estadisticamente significativas en la practica del botellon entre los adolescentes que acuden a colegios publicos y los que acuden a colegios privados/concertados siendo mayor el porcentaje entre los primeros, el tamano del efecto registrado es casi inexistente (tabla 3).

Percepcion del riesgo. En la tabla 4 se observa que no existen importantes diferencias en cuanto a la percepcion del riesgo entre los grupos de comparacion excepto cuando se trata del consumo de seis o mas bebidas alcoholicas cada fin de semana, revelando una puntuacion media en percepcion del riesgo significativamente menor entre los que practican botellon en comparacion con aquellos que no lo practican. A pesar de que el consumo de cinco o seis bebidas alcoholicas casi todos los dias tambien muestra diferencias significativas, el tamano del efecto encontrado es irrelevante.

Expectativas. En lo que se refiere a las expectativas sobre los efectos del consumo de alcohol se observan diferencias estadisticamente significativas en todas las creencias exploradas (tabla 4). En concreto, los adolescentes que participan en el botellon muestran mayores puntuaciones medias en las expectativas positivas y menores puntuaciones en las expectativas negativas en comparacion con los que no practican botellon. Los mayores tamanos del efecto se asocian con expectativas positivas tales como, "que me divierta mucho", "que me sienta feliz" y "que me sienta mas sociable", lo cual podria estar denotando que mas alla de que pueda existir una cierta infravaloracion de los efectos adversos de la ingesta de alcohol, lo que realmente incide en una mayor probabilidad de consumir son los efectos positivos atribuidos al mismo.

Consumo del entorno. Si se atiende al consumo en el entorno familiar (tabla 5) se observa que solo el consumo por parte de los hermanos guarda relacion con la practica del botellon. Sin embargo, el valor del coeficiente de contingencia revela un tamano de efecto discreto. Mayor incidencia parece tener el consumo por parte de los iguales, especialmente cuando se trata del consumo de alcohol y las borracheras. Tanto es asi que 8 de cada 10 adolescentes que practican el botellon reconocen que la mayoria o todos sus amigos beben alcohol y casi la mitad de ellos senala que se emborrachan. Asimismo, un 33,7% indican que la mayoria o todos sus amigos fuman tabaco y el 13,6% que consumen otras drogas, obteniendo en estos casos unos coeficientes de contingencia ligeramente inferiores.

Hora de llegada y dinero disponible. La tabla 6 recoge las diferencias existentes entre ambos grupos de comparacion en cuanto a la hora de llegada y al dinero disponible. Con respecto a la primera de las variables, los datos indican que aquellos que practican botellon tienden a llegar a casa considerablemente mas tarde. Concretamente, la mitad de ellos llegan despues de las 4 de la madrugada y de estos, un 15,3%, despues de las 6h. Asimismo, se ha encontrado que los asistentes regulares al botellon suelen disponer de mas dinero, si bien esta variable presenta un menor grado de asociacion con dicha practica habida cuenta su menor coeficiente de contingencia.

Discusion

Segun el presente trabajo la prevalence del botellon en adolescentes gallegos entre los 12 y 18 anos se situa en el 38,4%. No obstante, esta cifra "enmascara" unos porcentajes muy desiguales segun la franja de edad. Asi, por ejemplo, mientras que el 4% de adolescentes entre 12 y 13 anos reconocio haber participado en el botellon en el ultimo ano, este porcentaje asciende al 66,8% en el caso de adolescentes entre 16 y 18 anos. Por otra parte, a pesar de que el porcentaje encontrado en la franja de edad mas temprana es reducido, llevado a cifras poblacionales supone que alrededor de 1700 adolescentes gallegos entre 12 y 13 anos han hecho botellon en el ultimo ano. Estas cifras resultan especialmente preocupantes habida cuenta las importantes implicaciones que el consumo intensivo de alcohol puede provocar en un cerebro en desarrollo, tal y como se advierte en los trabajos de Cadaveira (2009) o Lisdahl, Thayer, Squeglia, McQueeny y Tapert (2013). Si se compara la prevalencia del botellon obtenida en el presente trabajo con los datos del ESTUDES, utilizando para ello a los adolescentes de la muestra con una edad comprendida entre los 14 y los 18 anos, se constata que la prevalencia registrada a nivel autonomico se situa por debajo de la hallada a nivel nacional (50,8% vs 57,6%). Ello constituye un indicador de que se esta trabajando en la direccion correcta, si bien las elevadas cifras que todavia se siguen registrando nos advierten de que no debemos caer en la autocomplacencia.

Otro resultado importante y que confirma los hallazgos encontrados en otros trabajos (Borras, 2004; Navarrete, 2004) es que la practica totalidad de los adolescentes que acuden al botellon no lo hace como un mero espectador, sino que consume alcohol. Ademas, la mitad de ellos beben alcohol y fuman tabaco, y 1 de cada 3 muestran un patron de consumo claramente perjudicial caracterizado por la ingesta de alcohol, tabaco y otras sustancias, siendo el cannabis la sustancia ilegal mas consumida. Ello viene a coincidir con los resultados de otros trabajos (Gomez-Fraguela et al., 2008; Martin et al., 2015) que revelan que los adolescentes que practican el botellon tienen una mayor probabilidad de presentar un patron de policonsumo. Una de las razones que podrian explicar este mayor riesgo al consumo de diferentes sustancias entre los adolescentes que acuden al botellon es que la mayoria de ellos presentan una actitud positiva hacia el consumo de alcohol y otras drogas (Calafat, 2005). En este sentido cabe referirse al mayor tamano del efecto encontrado en cuanto a las expectativas positivas asociadas al consumo de alcohol (siendo las mas altas "divertirme" y "ser feliz") frente a las expectativas negativas. Estos resultados van en la linea de los trabajos realizados desde la neuropsicologia segun los cuales los adolescentes si saben cuales son los riesgos a corto y largo plazo del consumo, pero son mas sensibles a las recompensas a corto plazo (Millstein y Halpern-Felsher, 2002). Ademas de las expectativas, otra variable que incide en el consumo en el contexto del botellon es la presencia de los iguales, quienes en su mayoria tambien consumen tanto alcohol como otras sustancias. Es por ello que los programas de prevencion de drogodependencias no suelen ser eficaces cuando se basan en la mera transmision de informacion (Steinberg, 2005, 2008). Sin embargo, estos datos deben ser interpretados con cautela por diferentes motivos. En primer lugar, el caracter transversal del estudio no nos permite saber si el adolescente accede a tal consumo por presion o mas bien lo que ocurre es que los chicos proclives al consumo seleccionan un grupo de amigos acordes con sus intereses y expectativas en cuanto al consumo y, en segundo lugar, se sabe que chicos y chicas tienden a sobreestimar los parecidos con sus amigos (Berndt y Keefe, 1995). A pesar de estos dos procesos (seleccion y sobreestimacion), no parece desacertado pensar que, efectivamente los chicos que mas consumen tambien se relacionan con chicos consumidores (Sanchez, Moreno, Munoz y Perez, 2007). De igual modo, se ha podido constatar que el consumo del entorno familiar, especialmente por parte del padre y los hermanos, tambien se relaciona con la ingesta de alcohol (Espada et al., 2008). La influencia de los principales referentes de conducta (familia y amigos) en el consumo de sustancias de adolescentes y jovenes ha sido explicada por los efectos que el modelado tiene en la conducta de consumo pudiendo instaurarla, reforzarla o eliminarla (Bandura, 1987). Por otra parte y en relacion al papel que desempenan los padres se han identificado otras dos variables relacionadas con el consumo tanto alcohol como otras sustancias que son la hora de llegada a casa y el dinero disponible, en la misma linea de los resultados obtenidos por Gonzalez (2015). Con mucha probabilidad estas dos variables no hacen otra cosa que reflejar el estilo educativo imperante en el hogar. Numerosos trabajos han relacionado precisamente un estilo educativo permisivo con el consumo de sustancias psicoactivas (Leeman et a., 2014; Perello, Llorens y Tortajada, 2008). En relacion a la hora de llegada existen ademas otras lineas de investigacion desarrolladas desde el ambito de la cronobiologia que senalan que la tipologia circadiana vespertina se ha perfilado como una diferencia individual a tener en cuenta como factor de riesgo en el desarrollo de adiccion a las drogas (Adan, 2010; Antunez, Navarro y Adan, 2014).

Ademas de unos mayores niveles de consumo de alcohol y otras sustancias, tambien se han podido constatar unas tasas de consumo de riesgo entre 12 y 13 veces superiores entre los asistentes al botellon. Ello pone de manifiesto que participar en el botellon constituye un factor de riesgo de cara al desarrollo de un consumo problematico de sustancias que, en ultima instancia, podria llegar a derivar en un posible trastorno o dependencia.

Por ultimo, desde el punto de vista de las implicaciones se ha podido constatar que el porcentaje de adolescentes que se implican en las diferentes conductas de riesgo exploradas es tambien mucho mayor. El botellon representa un contexto de ocio desestructurado donde jovenes, con actitudes positivas hacia el consumo de alcohol, autogestionan su diversion sin la existencia de una adecuada supervision externa que limite la aparicion de conductas no deseadas (Gomez-Fraguela et al., 2008). Una posible explicacion al hecho de que los adolescentes sigan acudiendo al botellon a pesar de que objetivamente estos se metan en mas problemas que los que no asisten podria tener que ver con los valores imperantes en la sociedad actual. En este sentido, el trabajo desarrollado por Martin et al. (2015), senala que la cultura hedonista en la que vivimos transmite mensajes a favor de la satisfaccion inmediata de los impulsos y apetencias (Rodriguez, Goni y Ruiz, 2006), lo que puede llevar a los jovenes a adoptar conductas de riesgo.

En cuanto a las posibles limitaciones del presente trabajo, cabe referirse, en primer lugar, a la muestra utilizada. En este sentido, si bien se ha trabajado con una muestra de 3.419 adolescentes que, en cierta medida, puede considerarse representativa de la comunidad autonoma de Galicia, cabe cuestionarse la capacidad de extrapolacion a otras comunidades. En segundo lugar, es importante referirse a la naturaleza transversal del trabajo, por lo que no es posible establecer relaciones de causalidad entre las variables objeto de estudio. Por ultimo, conviene hacer mencion al hecho de que todas las variables han sido autoinformadas, por lo que es imposible conocer a ciencia cierta en que medida los adolescentes pueden haber infraestimado o sobreestimado tanto sus niveles de consumo como los de sus progenitores o sus iguales. No obstante, como han senalado previamente diferentes expertos del ambito de las conductas adictivas, las medidas de autoinforme han demostrado ser fiables e incluso mejores que otros metodos a la hora de evaluar los niveles de consumo de alcohol y otras drogas (Babor, Kranzler y Lauerman, 1989; Winters, Stinchfield, Henly y Schwartz, 1990). Asimismo, el hecho de que las conductas de riesgo exploradas hayan sido autoinformadas por los sujetos hace que tambien presenten un caracter subjetivo.

La verdadera prevencion de los problemas asociados con esta practica requiere que la sociedad en su conjunto adquiera conciencia de la verdadera naturaleza del fenomeno. Se trata, por lo tanto, de una responsabilidad compartida que requiere que, tanto desde la familia como desde los poderes publicos, se fomenten actitudes negativas hacia el consumo de alcohol y otras drogas y se establezcan los mecanismos de supervision necesarios para evitar los excesos. Ello nos tiene que llevar a reforzar la idea de integrar de manera complementaria la adopcion de medidas legales con un Importante esfuerzo en educacion en valores y habilidades de vida.

Referencias

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Recibido: 12 de diciembre de 2016

Aceptado: 21 de abril de 2017

Sandra Golpe Ferreiro, Carmen Barreiro Couto, Manuel Isorna Folgar, Jesus Varela Mallou y Antonio Rial Boubeta

Universidad de Santiago de Compostela (Espana)

Los autores de este trabajo agradecen la financiacion recibida a traves de la Delegacion del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas (Ref. 2013/046) para la realizacion de este estudio.

Correspondencia: Sandra Golpe, Facultad de Psicologia, Campus Vida, Universidad de Santiago de Compostela, c/ Xose Maria Suarez Nunez, s/n, 15782 Santiago de Compostela (Espana). E-mail: sandra.golpe@usc.es
Tabla 1
Patrones de consumo de los adolescentes

Perfil de consumidores                         %

Sustancias
  Alcohol                                    98,6
  Alcohol + tabaco                           56,8
  Alcohol + tabaco + otras drogas            37,3
Bebidas alcoholicas
  Vodka                                      78,5
  Ron                                        57,4
  Cerveza                                    49,4
  Ginebra                                    48,3
  Whisky                                     30,8
  Licores                                    26,7
  Vino                                       12,8
  Champan, cava o sidra                       4,3
  Otras bebidas                              34,6
Otras sustancias
  Tabaco                                     56,6
  Hachis, marihuana                          37,3
  Extasis, anfetaminas o alucinogenos         5,6
  Cocaina                                     3,6
  Tranquilizantes/sedantes                    1,1
  Otras sustancias                            3,3

Tabla 2
Habitos de consumo, consumo de riesgo y practicas de riesgo de los
adolescentes

                                             Botellon   No botellon
                Variables
                                               (%)          (%)

Habitos de consumo
  Alcohol                                      98,4        34,2
  Emborracharse                                80,1         6,5
  3 o mas bebidas alcoholicas                  90,7        11,8
  6 o mas bebidas alcoholicas                  58,9         3,5
  Tabaco                                       63,9         9,8
  Cannabis                                     43,3         3,8
  Cocaina                                      4,1          0,3
  Extasis/anfetaminas/alucinogenos             6,1          0,2
Consumo de riesgo
  CRAFFT                                       52,9         4,0
  AUDIT                                        68,1         5,8
Practicas de riesgo
  Viajar con un conductor bajo los
    efectos del alcohol                        42,9        20,7
  Peleas                                       26,6         3,9
  Accidentes o lesiones                        17,4         2,2
  Problemas serios con los padres              11,7         1,4
  Peor rendimiento academico                   9,3          1,2
  Ser victima de atracos o robos               4,0          0,5
  Problemas con la policia                     8,9          0,8
  Acudir a urgencias o ser hospitalizado       6,2          0,9
  Sexo sin proteccion                          15,2         1,5
  Sexo del que te arrepentiste                 13,5         1,3

                                             [ji a cuadrado]    CC
                Variables

Habitos de consumo
  Alcohol                                      1 175,70 **     0,54
  Emborracharse                                1640,60 **      0,60
  3 o mas bebidas alcoholicas                  1762,66 **      0,61
  6 o mas bebidas alcoholicas                  1131,98 **      0,53
  Tabaco                                        950,54 **      0,50
  Cannabis                                      696,09 **      0,44
  Cocaina                                       57,04 **       0,14
  Extasis/anfetaminas/alucinogenos              95,90 **       0,18
Consumo de riesgo
  CRAFFT                                        915,07 **      0,49
  AUDIT                                        1291,18 **      0,55
Practicas de riesgo
  Viajar con un conductor bajo los
    efectos del alcohol                         164,14 **      0,23
  Peleas                                        323,56 **      0,32
  Accidentes o lesiones                         216,03 **      0,26
  Problemas serios con los padres               143,45 **      0,22
  Peor rendimiento academico                    109,64 **      0,19
  Ser victima de atracos o robos                45,40 **       0,13
  Problemas con la policia                      117,51 **      0,20
  Acudir a urgencias o ser hospitalizado        64,65 **       0,15
  Sexo sin proteccion                           205,21 **      0,26
  Sexo del que te arrepentiste                  182,09 **      0,24

Notas: CRAFFT = "Test de cribado de abuso de sustancias" (Substance
Abuse Screening Test); AUDIT = "Test de identificacion de trastornos
por consumo de alcohol" (Alcohol Use Disorder Identification Test);
CC = coeficiente de contingencia. ** p < 0,001.

Tabla 3
Distribucion de los adolescentes segun su participacion en
botellones en el ultimo ano, segun el sexo, la edad y el tipo de
centro educativo

Variables                            %       [ji a      CC
                                           cuadrado]

Sexo                     Chicos    38,80     0,26       --
                         Chicas    37,80

Grupo de edad (anos)     12-13     3,90    838,73 **   0,48
                         14-15     29,40
                         16-18     66,80

Titularidad del centro   Publico   40,5    12,15 **    0,07
                         Privado   33,7

Nota: CC = coeficiente de contingencia.

Tabla 4
Comparacion de la percepcion del riesgo y las expectativas sobre los
efectos del consumo de alcohol entre los adolescentes que practican
el botellon y quienes no

                                        Botellon         No botellon
            Variables
                                       M        DT       M        DT
Percepcion del riesgo
  1 o 2 consumiciones alcoholicas
    casi todos los dias               1,55     0,97     1,60     0,85
  5 o 6 consumiciones alcoholicas
    casi todos los dias               2,53     0,70     2,59     0,65
  6 o mas consumiciones
    alcoholicas cada fin de semana    2,29     0,83     2,61     0,70
Expectativas
  Que me sienta relajado              2,12     1,22     1,52     1,18
  Que tenga problemas con la
    policia                           1,31     1,29     2,17     1,44
  Que perjudique mi salud             2,53     1,26     3,03     1,36
  Que me sienta feliz                 2,67     1,12     1,68     1,27
  Que olvide mis problemas            2,53     1,28     1,97     1,32
  Que no sea capaz de parar de
    beber                             1,31     1,25     2,08     1,44
  Que tenga resaca                    2,64     1,27     2,77     1,37
  Que me sienta mas sociable          2,76     1,16     1,94     1,34
  Que haga algo de lo que me
    arrepienta                        2,26     1,27     2,70     1,39
  Que me divierta mucho               2,97     1,02     1,87     1,27
  Que me encuentre mal                2,16     1,23     2,83     1,35

            Variables                    t        [eta]

Percepcion del riesgo
  1 o 2 consumiciones alcoholicas
    casi todos los dias                 1,24      0,02
  5 o 6 consumiciones alcoholicas
    casi todos los dias                2,13 *     0,04
  6 o mas consumiciones
    alcoholicas cada fin de semana    10,79 **    0,20
Expectativas
  Que me sienta relajado             -13,22 **    0,24
  Que tenga problemas con la
    policia                           16,67 **    0,29
  Que perjudique mi salud             9,87 **     0,18
  Que me sienta feliz                -22,10 **    0,37
  Que olvide mis problemas           -11,36 **    0,21
  Que no sea capaz de parar de
    beber                             15 11 **    0,26
  Que tenga resaca                     2,60 *     0,05
  Que me sienta mas sociable         -17,50 **    0,30
  Que haga algo de lo que me
    arrepienta                        8,73 **     0,16
  Que me divierta mucho              -25,73 **    0,41
  Que me encuentre mal                13,77 **    0,24

Nota: * p < 0,05; ** p < 0,001.

Tabla 5
Comparacion del consumo en el entorno familiar y de iguales entre
quienes practican el botellon y quienes no

    Variables                          Botellon      No
                                         (%)      botellon
                                                    (%)

Consumo familiar

Madre               Nunca/casi nunca     89,3       88,4
                    Habitualmente        10,7       11,6

Padre               Nunca/casi nunca     74,7       77,1
                    Habitualmente        25,3       22,9

Hermanos            Nunca/casi nunca     77,9       91,1
                    Habitualmente        22,1       8,9

Consumo de iguales

Alcohol             Ninguno              0,3        31,9
                    Pocos/algunos        18,8       48,9
                    La mayoria/todos     80,9       19,2

Se emborrachan      Ninguno              1,7         45
                    Pocos/algunos        50,8       45,4
                    La mayoria/todos     47,5       9,6

Tabaco              Ninguno              4,1        42,8
                    Pocos/algunos        62,2       48,2
                    La mayoria/todos     33,7       9,1

Otras drogas        Ninguno              27,5       72,2
                    Pocos/algunos        58,9       25,9
                    La mayoria/todos     13,6       1,9

    Variables                             [ji a       CC
                                        cuadrado]

Consumo familiar

Madre               Nunca/casi nunca      0,43
                    Habitualmente

Padre               Nunca/casi nunca      1,97
                    Habitualmente

Hermanos            Nunca/casi nunca    84,63 **     0,18
                    Habitualmente

Consumo de iguales

Alcohol             Ninguno             1135,69 **   0,53
                    Pocos/algunos
                    La mayoria/todos

Se emborrachan      Ninguno             873,28 **    0,48
                    Pocos/algunos
                    La mayoria/todos

Tabaco              Ninguno             623,56 **    0,42
                    Pocos/algunos
                    La mayoria/todos

Otras drogas        Ninguno             595,04 **    0,41
                    Pocos/algunos
                    La mayoria/todos

Notas: CC = coeficiente de contingencia. ** p < 0,001.

Tabla 6
Comparacion de la hora de llegada y dinero disponible entre los
adolescentes que practican el botellon y quienes no

        Variables           Botellon   No botellon     [ji a      CC
                              (%)          (%)       cuadrado]

Hora de llegada
  Antes de las 24h            1,6         31,7       819,22 **   0,51
  Entre las 24 y las 2h       9,8         31,8
  Entre las 2 y las 4h        33,9        25,4
  Entre las 4 y las 6h        39,4         9,4
  Mas tarde de las 6h         15,3         1,7
Dinero disponible
  0 [euro]                    1,3          4,7       171,87 **   0,26
  Hasta 10 [euro]             21,5        38,5
  Entre 11-20 [euro]          40,4        39,1
  Entre 21-30 [euro]          21,3        11,8
  Entre 31-50 [euro]          11,4         3,3
  Mas de 50 [euro]            4,1          2,5

Notas: CC = coeficiente de contingencia. ** p < 0,001.
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Author:Golpe Ferreiro, Sandra; Barreiro Couto, Carmen; Isorna Folgar, Manuel; Varela Mallou, Jesus; Rial Bo
Publication:Behavioral Psychology/Psicologia Conductual
Article Type:Ensayo
Date:Sep 1, 2017
Words:7820
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