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LA OBSERVACION ELECTORAL: APUNTES PARA SU DISCUSION CONCEPTUAL EN AMERICA LATINA.

The electoral observation. Notes for conceptual discussion in Latin America

I. INTRODUCCION (1)

La aparicion cada vez mas frecuente de simposios, escuelas y cursos de especializacion, junto a una notable produccion de libros, articulos en revistas de divulgacion y manuales sobre la tematica de la observacion electoral (OE), da cuenta de la relevancia que esta actividad ha adquirido en America Latina. Esta region ha sido, justamente, la de mayor desarrollo de la OE en los ultimos anos (Cuellar y Thompson 2008; Pinillas 2008; Thompson 2008). Sin embargo, tanto el crecimiento de las misiones de observacion como en la produccion de contenidos y cursos, no se ha visto reflejado en un mismo nivel en lo que atane a su discusion conceptual. Es por ello que el presente trabajo busca responder al siguiente interrogante: ?A que se refieren cuando se habla de OE?

Una caracteristica comun en las definiciones de OE relevadas en este escrito evidencia que aun se carece de una enunciacion que abarque a todos los casos de OE latinoamericanos. Pareciera que la discusion academica en torno a la OE se encuentra en una situacion similar a la que hace unas decadas se daba sobre los sistemas de partidos politicos, tal como Sartori la describia en uno de sus trabajos seminales: <<Ya son pletora las clasificaciones y las tipologias de los sistemas de partidos, y la norma parece ser la confusion y la profusion de terminos>> (Sartori 1992: 150).

De modo que, si bien la OE ha ganado un lugar cada vez mayor en todas las mesas de discusion sobre la calidad de la democracia y la participacion ciudadana, se nota que la misma aun adolece de un desarrollo teorico-conceptual adecuado. Dicha carencia deviene en algunas complicaciones practicas inmediatas ya que, en un periodo en el cual se hace cada vez mas evidente la necesidad de un marco regulatorio de la OE para los gobiernos de America Latina, se dificulta la produccion de normas al carecer de consenso sobre aquello que debe abarcar el concepto mismo de dicha practica.

Las discusiones en torno a la OE en America Latina conducen por una amplia gama de diferentes enfoques y abordajes. Sin embargo, se entiende que las definiciones que han sido objeto de analisis en este trabajo descuidan aspectos basicos de la OE y/o generan que se incurra en <<estiramientos conceptuales>> (Sartori 1984) al intentar aplicarla a todos los casos de OE en la region. Nuevamente, en funcion de este escenario, se senala que se requiere un refinamiento del concepto que, al mismo tiempo, pueda servir como base a la discusion sobre la regulacion de la OE en los paises de America Latina.

Este trabajo realiza un ejercicio de revision del termino OE fundado sobre casos de OE de las ultimas dos decadas en America Latina, a fin de proponer una conceptualizacion capaz de contener a todos sus diferentes subtipos (Collier y Levitsky, 1998) y que, en ultima instancia, pueda servir como una base normativa de la actividad. En funcion de ese objetivo, en primer lugar, se repasa en forma breve la trayectoria historica de la OE como actividad en el mundo y en America Latina, para luego analizar los vinculos entre la OE y la democracia. Posteriormente se desarrolla una discusion de las conceptualizaciones mas utilizadas de OE en la region y, a partir de ellas, se identifican los principales atributos constitutivos que deberian ser incorporados en una definicion de la misma. Estos atributos quedan plasmados al final del apartado en un cuadro de clasificacion, que incluye cada uno de los elementos junto a cada una de sus respectivas categorias internas. Por ultimo, se formulan algunas conclusiones preliminares sobre el tema.

II. LA OBSERVACION ELECTORAL EN AMERICA LATINA

Las primeras observaciones electorales tienen lugar en el siglo XIX y la primera OE de la que existe registro fue llevada a cabo en los comicios de 1857 de Moldavia y Valaquia (Boneo, Carrillo y Valverde 2007). Desde aquellos anos, la dinamica de la OE presenta grandes cambios y, para el caso de America Latina, se encuentra con organismos internacionales que vienen desarrollando observaciones electorales, en forma consecutiva, desde hace mas de cinco decadas. Como ejemplo de ello se deben destacar la Organizacion de Naciones Unidas (ONU) y la Organizacion de Estados Americanos (OEA), dos actores de vanguardia en lo que respecta al desarrollo de OE, y que se han destacado en su capacidad para coordinar y capacitar a numerosos grupos de observadores en diferentes paises de la region, y tambien del resto del mundo.

Resulta logico, entonces, que tanto la OEA como el Instituto Interamericano de Derechos Humanos (IIDH) y el Centro de Asesoria y Promocion Electoral (CAPEL) capten la mayor atencion en la produccion academica regional sobre OE (Thompson 2008; Valverde 2008; Boneo, Carrillo y Valverde 2007; Thompson y Cuellar 2008; Pinilla 2008; Munoz-Pogossian 2013). De hecho, existe una gran produccion de contenidos y conocimiento sobre las observaciones de estos dos actores en la region mientras que, por el contrario, sigue siendo escaso nuestro saber respecto de las caracteristicas que presentan las acciones de OE llevadas a cabo por otros actores en esos mismos paises.

La OE en las democracias de America Latina se expande en sus procesos electorales, en particular, durante el siglo xx. Esta actividad se encuentra, especialmente, en el periodo de transiciones a la democracia experimentado a partir de la decada de 1980 en la mayoria de los paises de la region. Lo que es frecuente, sobre todo en los escritos que analizan las OE de esos anos, es describir la observacion como una oportunidad para colaborar en la legitimidad de los comicios de regimenes presidenciales en crisis. En estos casos se destacan aquellos con intensos periodos de inestabilidad, ya sea fruto de elecciones convocadas por renuncias anticipadas de presidentes o, tambien, por juicios politicos que los destituyeron. Huelga senalar que la inestabilidad presidencial ha sido ampliamente estudiada (Mainwaring y Shugart 1997; Perez Linan 2003; Mustapic 2006; Perez Linan 2009, por mencionar solo algunos de los trabajos sobre el tema). Pero lo que cabe aqui resaltar es que una de las estrategias disponibles para incrementar la legitimidad electoral en momentos de crisis de gobernabilidad ha sido, justamente, solicitar el envio de observadores electorales (generalmente por parte de los organismos internacionales antes mencionados, que gozan de prestigio en la region).

En America Latina pueden destacarse, a modo ilustrativo, casos como los de Guatemala, Colombia y El Salvador, tres paises que recibieron mas de una decena de misiones de OE, cada uno, en las dos decadas posteriores a 1980 (Boneo, Carrillo y Valverde 2007). Esas acciones revistieron, en algunos comicios, un gran riesgo para los miembros de sus misiones, cuyos reportes fueron cruciales para poner en evidencia graves deficiencias en los procesos electorales que habian sido observados. Otros paises como Peru, Paraguay y El Salvador tambien recibieron equipos numerosos en las misiones de OE, los que acudieron a sus paises fundamentalmente en la decada de 1990 (Nolte 1998). Todo esto revela que una gran parte de la region fue familiarizada con acciones de OE en sus primeros comicios posteriores a sus respectivas restauraciones democraticas.

En casos tales como Argentina, en cambio, no hubo contacto con esa actividad ya que, pese a no haber estado exento de inestabilidad o golpes de Estado como el resto de la region, no existio un interes concreto por el desarrollo de la OE en las dos primeras decadas postransicion. Recien desde 2010, dos decadas mas tarde que la media en America Latina, se vislumbra un renovado interes por la OE. Evidencia de ello es la realizacion de OE domesticas de caracter masivo, y la aparicion de la Acordada n.o 123 de la Camara Nacional Electoral (cne) (de 2011) de ese pais. Con ese marco regulatorio, dictado por la maxima autoridad electoral del pais, se regulo por primera vez en su historia la posibilidad de que la sociedad civil pueda llevar a cabo OE (denominada formalmente <<acompanamiento civico>>) en los comicios generales de cargos nacionales. Como se desprende del trabajo de Boneo, Carrillo y Valverde (2007), el Instituto Iberoamericano de Derechos Humanos (IIDH) realizo diez observaciones electorales en Argentina en el periodo comprendido entre 1985 y 2009, mientras que entre 2010 y 2012 hubo al menos doce casos de OE, es decir, una cifra mayor a la registrada en los 26 anos inmediatamente posteriores a la transicion democratica de 1983 (2).

La docena de OE contabilizadas en Argentina (desde 2010) toman en consideracion acciones llevadas a cabo por agencias publicas y la sociedad civil en comicios para cargos de diversos ordenes (nacionales, provinciales y municipales), como asi tambien casos de OE en comicios de residentes extranjeros en Argentina (es decir, los que cuentan con centros de votacion en el pais para participar en las elecciones de autoridades de sus paises de origen) (3). El reciente impulso de la OE, en el caso argentino, es aludido en este escrito dado que brinda nueva evidencia empirica para discutir el concepto de OE y, de esta manera, favorece la elaboracion de una definicion mas adecuada para esta practica.

Los hechos recien mencionados tambien ayudan a discutir una de las posturas tradicionales en las investigaciones de la tematica, aquella que afirma la existencia de dos generaciones de OE. Segun este enfoque, la primera generacion de OE abarca los casos que <<se han centrado en promover elecciones libres, transparentes, limpias y periodicas>> (Boneo, Carrillo y Valverde 2007: 1098), la cual tuvo lugar en el periodo, aludido en los parrafos precedentes, de transiciones a la democracia en la region durante la decada de 1980. Mientras que, la segunda generacion de OE se da como:

Parte de una hipotesis de trabajo que demanda una determinada calidad de la eleccion. Con base en esta, se han planteado al menos cuatro objetivos para la observacion electoral: perfeccionar la administracion de elecciones; transparentar el manejo de los recursos en la contienda politico electoral; mejorar las condiciones de equidad de una eleccion (en la disponibilidad de recursos financieros y en el acceso a los medios de comunicacion); y en la aplicacion de la justicia electoral y la resolucion de conflictos. La observacion de la segunda generacion ya no se plantea la legitimidad de la eleccion, sino la calidad de la legitimidad (Boneo, Carrillo y Valverde 2007: 1099).

A partir de la clasificacion en dos etapas de OE en la region, se dificulta explicar las misiones de OE fruto de la inestabilidad reciente de los presidencialismos en la region, la cual reproduce las motivaciones de <<primera generacion>>, en casos que ocurren tres decadas despues de las transiciones (4). Se entiende, entonces, que en lugar de remitir a <<dos generaciones>> de OE, una definicion adecuada nos deberia ayudar a distinguir dos tipos de <<objetivos>> diferentes de una OE. He aqui una prueba concreta de lo que la falta de una conceptualizacion adecuada origina: confundir dos subtipos de una misma practica con dos etapas o <<generaciones>> diferentes de la misma.

III. LA OBSERVACION ELECTORAL Y LA DEMOCRACIA

Otra de las razones que evidencia la falta de discusion conceptual sobre la OE es que la misma ha sido, hasta no hace mucho, cuando menos un tema marginal en la discusion sobre la democracia. No hace falta senalar que la OE no forma parte de ninguna definicion de democracia y que tampoco suele formar parte, ni siquiera, de los indices que se elaboran sobre calidad de la democracia. Mas alla de que puedan tomar en consideracion los resultados de algunas misiones de observacion para construir los valores de esos mismos indices, no toman en consideracion la posibilidad de realizar OE, en si misma, como un indicador de la calidad de un regimen democratico. (?Es igualmente democratico un pais que abre la puerta de su proceso electoral a observadores externos que otro que no lo hace?). De modo que, a partir de estas cuestiones, el interrogante principal que ocupa este apartado es: ?Donde se inscribe la OE en la discusion sobre el regimen democratico?

Se debe apuntar que en el debate sobre los alcances del concepto <<democracia>>, a la OE le corresponde un lugar que la ubica como una de las acciones que activan los mecanismos de accountability en las democracias modernas. Sin embargo, ya que los agentes encargados de realizar observaciones pueden ser tanto de naturaleza publica (organismo estatal) como privada (ONG), la metafora espacial sobre dichos mecanismos plasmados en la diada <<horizontal>> o <<vertical>>, que nos brindo brillantemente O'Donnell (1998), no aporta una posibilidad de clasificacion directa del concepto de OE, sino que se limita, en el mejor de los casos, a senalarnos que tipo de actor la llevo a cabo.

En la discusion en torno de la OE como accion de accountability, tambien hay que referirse a la categoria desarrollada por Peruzzotti y Smulovitz (2002) de <<accountability social>>, la cual remite a una forma de control del Estado por parte de actores de la sociedad civil que, si bien carecen de poder institucional para sancionar, cuentan con la posibilidad de llamar la atencion, gracias al apoyo de los medios de comunicacion. Las acciones sobre las cuales ejercen su control tienen que ver con la deteccion de irregularidades cometidas por parte de funcionarios u organismos publicos. Es decir que, ciertamente, la OE llevada a cabo por actores de la sociedad civil cuadraria perfectamente en una accion de accountability social.

Es mas, si se tomara, por ejemplo, el caso de una agencia de gobierno que realiza una OE, se podria incorporar a la definicion de accountability horizontal. Pero, por el contrario, una OE destinada a analizar la implementacion de un sistema de voto electronico no entraria en ninguna de las categorias de accountability posibles, ya que no seria una accion de rendicion de cuentas sino mas bien una suerte de observacion en pos de una asistencia experta. Es decir que, cuando los objetivos de la OE pasan a ser tecnicos y dejan de ser politicos, el caracter de la observacion como accion de accountability deja de ser util como definicion adecuada del termino.

IV LA CONCEPTUALIZACION DE LA OBSERVACION ELECTORAL EN AMERICA LATINA

Como ya se ha senalado, existe una amplia literatura que se ocupa de la OE, algunas de las cuales incluso la definen conceptualmente en funcion de los casos de la region. Es por ello que en este apartado se revisan los principales aportes de investigaciones sobre el tema a fin de encontrar los cimientos para una conceptualizacion mas adecuada, y con mayor <<capacidad de viaje>> (Sartori 1984), para los casos de America Latina.

La OE ha sido conceptualizada con rotulos multiples en los distintos trabajos academicos y de la sociedad civil de la region sobre el tema, aunque debe ser destacada, entre todas ellas, la definicion formulada por el Instituto Internacional para la Asistencia y la Democracia Electoral (IIDEA). Dicha definicion entiende como OE a:

La recoleccion sistematica de informacion sobre un proceso electoral, con el proposito especifico de llegar a una opinion fundamentada sobre la adecuacion de ese proceso, a partir de datos recogidos por personas u organizaciones especializadas, que no estan inherentemente autorizadas a intervenir en el mismo (Boneo, Carrillo y Valverde 2007: 1073).

Esta ha sido una de las mas replicadas y consensuadas enunciaciones para quienes trabajan sobre el tema, tanto desde la academia como desde diferentes organismos y agencias de participacion ciudadana, en la region.

Una primera limitacion que se encuentra en esta definicion es, justamente, la falta de aclaracion respecto de la autorizacion necesaria para llevar a cabo acciones de OE. En el presente escrito se entiende que la observacion electoral es una actividad que debe realizarse siempre bajo una autorizacion, por ley o marco normativo (avalado y/o aceptado por el organismo electoral que implementa los comicios), de modo tal que los observadores se encuentren habilitados para el desarrollo legal de sus tareas. Esta aclaracion se hace sin ningun animo legalista extremo, sino que basta con imaginar que reacciones puede llegar a generar una persona o grupo (con los mismos distintivos o vestimentas) que se dedica a tomar nota en planillas (que solo ven estos actores) frente a cada una de las mesas de votacion y ante la mirada (de desconocimiento o directamente de desconfianza) de las autoridades de mesa, fiscales, fuerzas policiales o de custodia y los votantes, entre otros.

Es mas, podria sumarse una segunda suposicion, que puede llegar a ocurrir con esa persona o grupo si no posee una autorizacion expresa de las instituciones que organizan los comicios o, al menos, un marco normativo especifico que ampare su actividad ante cualquier problema que lo involucre con otros actores intervinientes en los comicios. El hecho de que la definicion de IIDH explicite que la observacion la llevan adelante <<personas u organizaciones especializadas, que no estan inherentemente autorizadas a intervenir>> no ayuda a distinguir entre una mision de observacion electoral formalmente constituida y un grupo de cualquier otra naturaleza que busque protestar, u obstruir por cualquier medio, el acto comicial.

La definicion de OE de IIDEA, como se ha senalado, prescinde tanto de la OE como accion de accountability como de la inclusion del termino <<democracia>> entre sus elementos constitutivos de base. Esa primera definicion hace hincapie en el objetivo de elaborar un informe con opiniones fundamentadas, es decir, en el <<como>> se observa, pero deja afuera otros aspectos relevantes de la misma, tales como el <<quien>> la lleva a cabo, es decir, los actores encargados de llevarla a cabo y, finalmente, tampoco nos dice nada sobre los objetivos de la misma (<<por que>>).

Es interesante tambien revisar la definicion que surge del completo estudio de Rudecindo Vega, quien identifica cuatro dimensiones en funcion de las cuales se puede clasificar la OE: por caracter (activa o de fiscalizacion); segun los aspectos de la eleccion que son observados (la confeccion de los padrones, la emision del sufragio o el conteo, entre otros); segun la nacionalidad del observador (internacional o domestica), y por tipo de eleccion a observar, ya sea, por ejemplo, un plebiscito, una eleccion general o una consulta (Boneo, Carrillo y Valverde 2007: 1075). En esta definicion se abordan dos puntos importantes para el concepto que se propone en este articulo: en primer lugar, <<que>> tipo de eleccion se observa y, en segundo lugar, la procedencia del observador, a partir de ese dato podemos realizar una distincion entre las OE de caracter domestico y las OE internacionales, o sea el <<de donde>> viene a observar. Sin embargo, esta definicion no nos brinda mayor informacion sobre que implica la accion de observar (<<como>>), ni sobre el caracter publico o privado del actor que lleva a cabo la observacion (<<quien>>).

En el marco de una investigacion sobre el tema publicada por la prestigiosa CAPEL, Valverde y Boneo (2004) proponen una definicion de OE que, a diferencia de todas las demas encontradas en este escrito, hace hincapie en el tamano del territorio geografico abarcado por la observacion y en la cantidad de miembros desplegados para la observacion:
   La observacion electoral es el seguimiento y registro de
   incidencias de un proceso electoral en un ambito geografico amplio,
   mediante la integracion de una considerable movilizacion de
   ciudadanos voluntarios, asociados con un sistema de informacion
   publica sobre el desarrollo del proceso.


Asimismo, esta definicion es la unica que implica un caracter <<publico>> al informe elaborado en base a los datos recabados sobre el desarrollo de los comicios. Nos habla entonces de un <<como>>, mediante el seguimiento y registro de incidencias, y de un <<quien>>, los ciudadanos voluntarios organizados. Sin embargo, se entiende que esta definicion es de dificil aplicacion empirica, ya que carece de exactitud respecto de cuan amplio debe ser el espacio geografico observado o cuantos deben ser los miembros de una mision a la hora de considerarla como OE.

Valverde, en una obra posterior a las antes citadas, sostiene que la observacion nacional electoral, en sentido amplio, puede ser definida como <<la accion de organizaciones de la sociedad civil que desarrollan acciones de incidencia en el ambito politico y electoral>> (2008: 238). Si bien pierde algunos interesantes puntos de especificacion del concepto tratados en definiciones previas, tales como los objetivos o el tipo de eleccion a observar, esta definicion alude a un caracter especifico del <<quien>> debe llevar a cabo la observacion: <<las organizaciones de la sociedad civil>>. En este caso, se nota que acotar de esta manera el <<quien>> dota de gran debilidad a su definicion ya que, justamente, limita la accion de la OE a la sociedad civil, mientras que descarta toda observacion que pueda ser llevada a cabo por actores, u organismos, pertenecientes al sector publico. De modo que agencias publicas, tales como las Defensorias del Pueblo, Organismos Internacionales Publicos, miembros de cuerpos diplomaticos, funcionarios del poder judicial y demas, quedarian afuera de la posibilidad de llevar a cabo misiones de OE.

Debe reconocerse un dato muy interesante para este escrito que se encuentra en el mencionado trabajo de Valverde, el cual tiene que ver con la clasificacion de acciones de incidencia de las organizaciones de la sociedad civil vinculadas a temas politicos y electorales. En este sentido, el autor propone una serie de tareas en las que suelen especializarse las ONG: a) observacion nacional estricta de la jornada electoral; b) conteos rapidos (o paralelos) con las tecnicas especializadas para tal fin; c) control y denuncia publica; d) movilizacion ciudadana para incrementar la participacion electoral, y e) educacion civica y formacion ciudadana (Valverde 2008), todas estas acciones invocan diversas maneras de <<como>> observar, algunas de caracter mas pasivo y otras mas activas.

Thompson (2008: 45), por su parte, sostiene que la observacion electoral es <<un ejercicio que consiste en examinar presencialmente el desarrollo de un proceso electoral y confrontar su realizacion con las prescripciones legales nacionales y con los principios y normas internacionales aplicables>>. Esta definicion aborda un punto no detectado en ninguna de las otras, ya que especifica que el observador elabora un informe que debe cotejar no solo la legislacion del pais, sino que ademas haga un estudio comparado a nivel internacional de los principios y normas aplicables a los procesos electorales. Sin embargo, al focalizarse en el <<como>>, descuida los demas elementos que habian sido incorporados en las anteriores definiciones analizadas (<<que>>, <<quien>>, <<de donde>> y <<por que>> observa).

Es importante destacar tambien que, pese a que se esta analizando un concepto eminentemente politico, hasta ahora ninguna de las definiciones de OE compromete o alude en forma alguna al concepto <<democracia>> como base para la misma. Es decir, ninguna de las definiciones revisadas presupone que la OE se desarrolle en un tipo de regimen politico especifico. Dejar de lado el discutido concepto de <<democracia>>, o de <<regimen democratico>>, parece un acierto de todos los esfuerzos de conceptualizacion aqui revisados, ya que pareciera mas relevante para una definicion de OE en America Latina que se ocupe mas de las caracteristicas de la accion antes que del tipo de regimen politico en el cual se va a llevar a cabo.

A continuacion, en funcion de los trabajos revisados, y a partir de la evidencia empirica recabada en distintos casos de observaciones realizados en los ultimos anos en America Latina, es que se identifican una serie de atributos que deberian ser contemplados como elementos de base para una definicion de OE.

V. LOS ATRIBUTOS CONCEPTUALES PARA UNA DEFINICION BASICA DE OBSERVACION ELECTORAL

V1. ?Quien observa?

En primer lugar, una definicion debe ocuparse del actor que se encarga de la OE. Si bien para algunas definiciones, como la recien mencionada de Valverde (2008), la OE es considerada como una accion privativa de las organizaciones no gubernamentales (ONG) de caracter local o internacional, se entiende que la OE es una actividad que tambien puede ser llevada a cabo por organismos publicos.

A nivel mundial, como ya se ha mencionado, la OE nacio como un intento de dotar mayor legitimidad a los resultados electorales, mediante la convocatoria de observadores internacionales. Un hecho que origino que los primeros observadores fueran funcionarios diplomaticos en una suerte de papel de mediadores, una dinamica que difiere mucho con la actual. Recien en las ultimas decadas se encuentran observaciones con ciudadanos voluntarios en el papel de recolectores de informacion como protagonistas. Una definicion que limite la OE a la sociedad civil no abarcaria a los organismos publicos internacionales que desarrollan esa actividad, tales como la OEA o la ONU.

El caso de Argentina brinda con claridad ejemplos de ambas situaciones. Por un lado, las ONG han llevado a cabo numerosas observaciones en el pais. Ejemplo de ellas es Poder Ciudadano, una organizacion que llevo a cabo OE en el denominado <<Acompanamiento Civico>> de los comicios nacionales de 2011 y 2013, como asi tambien en las elecciones complementarias de Gobernador de la Provincia de Chubut de 2011. Entre los organismos publicos que hicieron OE en Argentina, en cambio, deben destacarse acciones de OE como las que la Direccion General de Reforma Politica e Institucional

de la Ciudad de Buenos Aires llevo a cabo en las elecciones de autoridades municipales de las ciudades de Rio Cuarto (Cordoba) y Las Parejas (Santa Fe) ambas en 2012, contando en ambos casos sus funcionarios con habilitaciones de las respectivas autoridades electorales para realizarlas. Tambien debe destacarse que, tanto en 2011 como en 2013, la Defensoria del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires llevo a cabo OE en el marco de comicios en la ciudad de Buenos Aires (5).

Pero ademas de la observacion desde un organismo publico o desde una ONG, debe destacarse una tercera modalidad, que es la de la posibilidad de inscripcion del observador a titulo personal, es decir, sin que el ciudadano precise presentarse como observador en el marco de una organizacion de mayor tamano. Ese ha sido el caso que se dio en los comicios presidenciales de Mexico del ano 1994, en el marco de la denominada <<observacion ciudadana>> (Pozas Horcasitas 1997: 30).

Es decir que la definicion de OE debe ser capaz de tener validez <<empirica>>, en el sentido de poder abarcar los tres tipos actores que fueron encargados de llevar a cabo las observaciones en las ultimas decadas en America Latina, es decir: actores provenientes de organismos publicos, de las ONG o, tambien, a mero titulo individual.

V.2. ?De donde proviene el observador?

Respecto de la procedencia de origen del observador no hay demasiado que agregar o especificar. Las dos grandes diferenciaciones que se han realizado en este aspecto son suficientes; los observadores pueden ser del mismo pais sobre el cual realizan la observacion o extranjeros. En funcion de esa distincion se hablara de observaciones <<domesticas>> o <<internacionales>>.

Las primeras observaciones electorales han sido habitualmente llevadas a cabo por actores internacionales considerados <<neutrales>> por los contendientes del proceso electoral y, en esos primeros casos, tendian a buscar un mediador neutral antes que un mero observador (Boneo, Carrillo y Valverde 2007). Sin embargo, y mas alla de la extendida practica de invitar observadores internacionales, como los de ONU y OEA, los cuales continuan siendo muy frecuentes en las democracias contemporaneas, las OE domesticas son cada vez mas recurrentes e, inclusive, en algunos casos particulares son las unicas permitidas en algunas democracias latinoamericanas.

En Mexico y Argentina, por ejemplo, la observacion electoral se encuentra regulada en forma tal que se encuentra limitada a entidades, o personas, que revistan un caracter meramente domestico. Sin embargo, pese a que estos paises no cuentan con una ley que habilite los <<observadores extranjeros>>, suele darse la posibilidad de encontrar, en esos mismos paises, viajes de observadores internacionales para el dia de los comicios. Esos casos, sin embargo, remiten mas a acuerdos de cooperacion, protocolos de intercambio, entre funcionarios de las organizaciones de justicia electoral de los diferentes paises o de organismos multilaterales, tales como la OEA o la ONU, antes que a lo que tecnicamente se denomina una OE. No se trata de grupos especialmente conformados para recabar informacion especifica y sistematica durante la jornada electoral, a partir de la cual elaboraran un informe para los organizadores de los comicios (Yazbek 2013), sino que pareciera tratarse mas de viajes de intercambio de experiencia o, en algunos casos, de una suerte de <<turismo electoral>>, antes que de una OE en sentido estricto.

En el plano normativo debe decirse que la Acordada 128 de 2011 de la cne de la Argentina dejo en claro que la posibilidad de llevar a cabo el <<Acompanamiento Civico>> a las elecciones generales queda limitada a organizaciones de caracter <<domestico>>. Las organizaciones internacionales no pueden solicitar acreditacion para realizar observaciones ante la cne. Pero, como se desprende de una normativa previa de ese mismo organismo, en la Acordada 18 del 2009, se estipula que la invitacion de veedores u observadores internacionales para los comicios corresponde al Poder Ejecutivo y, precisamente por ello, la misma debe ser expresada mediante una invitacion formal emitida desde la Cancilleria (Yazbek 2013). En el caso argentino, pese a la ausencia de normativa, nada impediria que una observacion internacional pudiera ser llevada a cabo si contara con dicha invitacion, solo que el acompanamiento civico regulado por la cne queda limitado a las organizaciones domesticas.

V.3. ?Quese observa?

Las etapas o periodos habilitados a la observacion pueden representar solo una parte respecto del proceso electoral completo. En un sentido amplio, el proceso electoral se inicia mucho antes de la emision del sufragio, es decir, desde el momento mismo en el que se convoca a la realizacion de elecciones, se envian a realizar y a acreditar los documentos que requeriran los ciudadanos para ser incorporados a los padrones electorales, el sorteo de espacios publicitarios entre los competidores, la acreditacion de las condiciones de competencia, entre otros. Para quienes adscriben a esta acepcion de la OE, el proceso electoral se inicia varios meses antes del dia de la votacion.

De modo que, en primer lugar, el <<que>> se observa depende de lo que cada regulacion o actor habilitante defina como parte del proceso electoral. Es decir que, o bien puede estar limitada exclusivamente a la jornada en la que se emite el sufragio, o tambien puede ser extendida a otras partes del proceso electoral que no tienen que ver con ese momento especifico. En este sentido, diversas ONG se encuentran habilitadas para participar en aquellas instancias en las que se realizan adjudicaciones de fondos de campana electoral, en los momentos en que se rinden cuentas respecto de los gastos en la misma, o en los dias en los que se distribuyen los espacios gratuitos en radio y TV, que, si bien son momentos criticos de la campana electoral, rara vez despiertan interes de grandes sectores de la poblacion, la cual muchas veces desconoce su existencia.

Algunos trabajos, por ejemplo, han considerado relevante el estudio de las observaciones electorales especializadas en la utilizacion de nuevas tecnologias electorales, tales como el voto electronico. En este tipo de trabajos lo que se considera primordial analizar es la capacitacion y entrenamiento requeridos por los actores que llevan a cabo observaciones de tecnologias con un elevado nivel de complejidad (Esteve 2009), es decir, que, desde esta perspectiva, claramente la OE es un proceso que comienza mucho antes del dia de los comicios, ya que implica una serie de complejos conocimientos de informatica que debio incorporar el observador antes de la eleccion.

En el caso argentino, la Acordada n.o 123 de la Camara Nacional Electoral permite que la observacion, o el <<Acompanamiento Civico>> tal como es denominado en la misma, pueda ser llevada a cabo en cualquier etapa del proceso electoral, aunque como nota que fue considerada negativa en los informes de las ONG que participaron del ejercicio en 2011, en el marco de la misma Acordada los jueces federales electorales de cada distrito, encargados de acreditar a las organizaciones participantes, limitaron la accion hasta las 18:00 horas del dia de los comicios. Es decir, las ONG debian retirar a sus observadores en el momento en el que comenzaba el recuento de los votos, una etapa que es normalmente considerada la mas importante de la oe (6).

En resumen, en funcion de la gran cantidad y diversidad de etapas abarcadas por los procesos electorales, es muy dificultoso reducir el <<que>> se observa a momentos especificos dentro de un acto comicial, que puede ser concebido como un procedimiento que se inicia varios meses antes del dia que se lleva a cabo la votacion o, simplemente, como un hecho limitado a esa jornada. Es por ello que se entiende que es mas importante identificar la naturaleza de la eleccion (de cargos nacionales, provinciales o municipales, plebiscitos, consultas populares, presupuestos participativos y demas) o bien el tipo de instituciones que celebran la eleccion (de gobierno pero tambien de: partidos politicos, sindicatos o clubes de futbol, entre otros), antes que incluir en la conceptualizacion una o varias etapas especificas dentro la misma.

V.4. ?Como se observa?

Esta dimension hace referencia al modo especifico en el que se lleva a cabo la recoleccion de la informacion sobre el proceso electoral observado. De esta manera se mantiene la recoleccion de informacion como una caracteristica vital del proceso de observacion electoral, en coincidencia con definiciones revisadas anteriormente. Algunas reglamentaciones actuales especifican en gran manera esta dimension de la observacion (Yazbek 2013), inclusive llegan a regular sobre los formularios que pueden llevar los observadores.

La informacion recabada por los observadores durante el proceso electoral puede ser obtenida de dos maneras: de manera estrictamente pasiva o tambien apelando a tecnicas activas. Por recoleccion pasiva se hace referencia a aquella en la cual el dia de los comicios los observadores se limitan, estrictamente, a tomar notas en los formularios o fichas disenadas especificamente para tal fin. En ellos, por ejemplo, es posible asentar eventos ocurridos durante la apertura o cierre de las mesas, carencia de informaciones para el votante, malas condiciones de accesibilidad, entre otros. En cambio, una dinamica de observacion con tecnicas activas implica tomar contacto, durante el periodo en el cual se lleva a cabo el proceso electoral, mediante entrevistas o encuestas con los ciudadanos que se acercan a emitir su sufragio, o tambien con autoridades o funcionarios vinculados a la organizacion de una o varias etapas de los comicios.

En funcion de las dos formas recien expuestas, que pueden servir para la planificacion de la recoleccion de datos, queda en evidencia que son muy diversas las formas en las cuales puede evolucionar el <<como>> de una observacion. Las acciones a desarrollarse en una OE pueden ir desde una participacion pasiva de una organizacion al, por ejemplo, participar en el sorteo de espacios gratuitos en medios audiovisuales para el periodo de la campana electoral, hasta llegar a coordinar un conteo rapido (Boneo, Carrillo y Valverde 2007). En el otro extremo puede darse que la ONG tenga a su cargo la realizacion de una encuesta de satisfaccion con los votantes a las salidas de los puntos de votacion. Es decir, una definicion de OE deberia estar preparada para captar todas estas situaciones empiricas.

En todos los casos es importante que tanto la dinamica que se implementara como la evaluacion de todos los materiales que se utilizaran el dia de los comicios hayan sido debidamente acreditadas ante el organismo (o los organismos) que autorizaron la realizacion de la OE, ya que es vital que la misma sea una accion habilitada y legal para diferenciarse de cualquier otro tipo de actividad clandestina o de entorpecimiento de un acto electoral. Es por esto que mas adelante se incorporara una dimension referida al <<por quien>> fue autorizada la OE, como un elemento de base en la definicion buscada.

V.5. ?Por que se observa?

Conocer los diferentes tipos de objetivos que guian a cada una de las observaciones electorales parece ser otro de los puntos fundamentales a la hora de construir una definicion conceptual de la misma. La discusion en la literatura que aborda este tema suele focalizarse en dos grandes tipos de OE: las que tienen finalidades estrictamente tecnicas,

mediante la recoleccion de datos a fin de encontrar fallas en la implementacion que luego seran volcadas en un informe que incluya una evaluacion y recomendaciones del proceso electoral y, por otra parte, las que tienen como principal objetivo <<detectar y encauzar irregularidades>> durante los comicios (Thompson 2008: 47).

Desde su inicio en el siglo XIX, las observaciones electorales han sido desarrolladas con mayor frecuencia en funcion de objetivos de naturaleza politica, tales como brindar la legitimidad a comicios renidos, por parte de un actor que pudiera ser percibido como un tercero neutral (por la opinion publica) en elecciones de paises, o regiones, en las que surgieron hechos que cubrieron de dudas la transparencia y/o la prolijidad organizativa de los mismos.

La OE de los comicios presidenciales de Mexico en 1994 fue paradigmatica respecto de aquellas experiencias de observacion que tuvieron como causa el objetivo politico de dotar de legitimidad a comicios presidenciales. Un acompanamiento u observacion de elecciones para el cargo presidencial suele ser requerido por los gobiernos cuando se tiene como objetivo primordial disipar las dudas no solo en la comunidad nacional, sino tambien de la internacional, respecto de la posibilidad de que pudieran darse fraudes electorales que empanen el resultado de los comicios. De hecho la posibilidad de incorporar observadores en Mexico, en la eleccion mencionada, fue percibida como una accion destinada a dotar de transparencia y limpieza mediante el control ciudadano de los comicios (Olguin Salgado 1998) a una nacion que durante decadas vivio con sospechas sobre el manejo de la organizacion electoral presidencial que llevaba a cabo el entonces partido de gobierno <<Partido Revolucionario Institucional>> (pri). Basicamente, Mexico ha sido una suerte de leading case en materia de observacion electoral fruto de necesidades politicas.

Los objetivos tecnicos de las observaciones electorales parecieran haber surgido con posterioridad a las necesidades <<politicas>> de las mismas. En estos casos se inscriben aquellas observaciones que no tienen como origen recabar informacion sobre la <<limpieza>> de los comicios, sino recolectar experiencias, conocimiento y/o informacion de indole estrictamente tecnica. Como ejemplo de este tipo de observaciones pueden mencionarse aquellas motivadas por el analisis de la implementacion de nuevos instrumentos de sufragio. Cuando se dice <<instrumentos de sufragio>> no se hace alusion exclusiva a metodos tales como sistemas de <<voto electronico>>, sino que tambien puede estar aludiendo al analisis de la implementacion de sistemas de boleta unica en formato papel (algo interesante para aquellos lugares donde todavia se vota con boletas separadas), a nuevos formatos de impresion de padrones o a como se administra la logistica de los puntos de votacion, entre otros.

A este tipo de observaciones pertenecen las realizadas por el Ministerio de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en las elecciones municipales de Rio Cuarto, provincia de Cordoba y Las Parejas, provincia de Santa Fe. En la primera se observo la implementacion del sistema de sufragio de boleta unica (simple, unificada y sin categorias), mientras que en la segunda ademas de observarse la boleta unica por categorias se presto especial atencion al formato del padron electoral, que incluyo un <<troquel>> de emision de sufragio (7).

V.6. ?Por quien fue habilitado a observar?

Como se menciona desde la introduccion de este trabajo, se espera que este ejercicio de revision historico-conceptual sobre las OE en America Latina sirva como base para una normativa de las OE en la region. Asimismo, ya se ha senalado que la habilitacion para llevar a cabo una OE es crucial, y necesaria, para toda accion de este tipo. Sin ese permiso, el observador pasaria de ser un actor legal a uno que simplemente transita, cuando no entorpece o se inmiscuye de modo irregular, en un proceso electoral dado. En este mismo sentido se presenta la posicion de idea International sobre la necesidad de analizar cuidadosamente las normativas que regulan y permiten la OE en cada pais (8).

Generalmente el actor encargado de dotar la habilitacion, para observar comicios de cargos de gobierno, es alguna agencia publica de los Estados latinoamericanos. En los casos aqui estudiados los encargados de habilitar las OE son agencias dependientes

directa o indirectamente del Poder Ejecutivo vinculadas a la organizacion y planificacion especifica de las elecciones, o de organos pertenecientes a un Poder Electoral independiente de los otros poderes, tal como ocurre en el caso venezolano (9). Otra posibilidad es que, tal como ocurre en el caso argentino, quien habilite sea un actor perteneciente al Poder Judicial, la ya mencionada Camara Nacional Electoral es la que acordo acreditar a las organizaciones que observen elecciones de cargos nacionales en ese pais.

Sin embargo, el poder de habilitacion para llevar a cabo una OE no necesariamente debe pertenecer a una agencia publica. Cuando se trata de elecciones de organizaciones profesionales, por ejemplo, la acreditacion la realiza el consejo profesional, sindicato, club o agencia que lleva a cabo sus comicios.

Tambien puede ocurrir que el poder de acreditacion y registro de observadores sea delegado por el Estado, o compartido con otros actores, este ultimo parece ser el caso de la Mision de Observacion Electoral (moe) de Colombia junto al Consejo Nacional Electoral de ese pais, que acredita a quienes la moe reclute y capacite. En estos casos, se esta pensando en marcos regulatorios que descansen directamente en los actores de la sociedad civil, para darles capacidad de invitar o de sumar actores para la OE o tambien, en los propios partidos politicos como aliados estrategicos en la coordinacion, invitacion y acreditacion de observadores electorales.

VI. LOS PRINCIPALES ELEMENTOS CONSTITUTIVOS PARA UNA DEFINICION DE OBSERVACION ELECTORAL

Una vez analizados los principales elementos caracteristicos de la OE en cada una de sus dimensiones especificas y a la luz de la evidencia empirica arrojada por los casos que se han ido analizando y mencionando durante este escrito, se procede a diagramar una matriz en la cual es posible identificar los principales atributos que se presentan como necesarios para una clasificacion y conceptualizacion de la observacion electoral.

Las dimensiones presentadas en la Tabla I nos brindan una base para la elaboracion de una definicion conceptual de la OE. Las definiciones revisadas anteriormente hacian hincapie en aquellos conceptos vinculados al <<quien>>, al <<de donde>> o el <<que>>, sin embargo, ninguna de ellas sistematiza todos los elementos en una sola definicion.

Para poder dotar de validez empirica, y al mismo tiempo de flexibilidad, a una definicion de OE, es importante que la misma tenga en consideracion cada una de las dimensiones que fueron debidamente expuestas en la Tabla I. Es decir, sin generar una definicion engorrosa y compleja, deberia tener la suficiente <<capacidad de viaje>> y ser capaz de evitar situaciones de uso que devengan en un <<estiramiento conceptual>> (Sartori 1984), es decir, sea capaz de lograr conjugar rigurosidad con laxitud y versatilidad.

A continuacion se presenta una tabla con los distintos subtipos que pueden desprenderse a partir de los diferentes valores posibles en las distintas variedades de cada una de las dimensiones fundamentales de la OE:

De manera que, en funcion de los elementos recabados en la Tabla I, se puede decir que por OE se entiende <<la recoleccion de informacion sobre un proceso electoral llevada a cabo por actores publicos o privados, domesticos o internacionales habilitados para tal fin, en funcion de objetivos politicos o tecnicos>>.

La definicion recien enunciada sirve para poder contener cada uno de los subtipos posibles de OE (de agencias publicas o de la sociedad civil, domesticas o internacionales, tecnicas, politicas, pasivas, activas, entre otros), retoma la funcion de la observacion en tanto recoleccion pasiva o activa de informacion (el <<como>>) e incluye un requisito de habilitacion (<<por quien>>). Al mismo tiempo, evita el estiramiento conceptual ya que contiene cada uno de los principales elementos constitutivos de toda observacion.

La definicion propuesta sirve para diferenciar claramente a la OE de otras acciones llevadas a cabo por actores que se involucran en procesos electorales de otros paises por razones ajenas a la observacion. Las visitas meramente protocolares de autoridades diplomaticas o de funcionarios de otros paises (que entrarian en una suerte de concepto que se podria llamar <<turismo electoral>>) no son consideradas OE, ya que la mismas cumplen con casi todos los requisitos excepto el <<como>>, es decir, ese tipo de visitas protocolares o diplomaticas no tienen por objetivo recolectar ni sistematizar informacion. Tampoco permite esta definicion que se genere confusion con el termino <<mediacion>>, es decir, ya que esa accion tampoco se cuadra dentro los parametros de la definicion recien enunciada.

VII. CONCLUSION

La OE es todavia una tematica poco explorada en las ciencias sociales de America Latina pese a ser un campo que ha crecido a un punto tal que merece mayor investigacion. En este sentido, se estima que aun es muy valorable la produccion tanto de estudios de caso como de analisis comparados a nivel latinoamericano sobre el tema aunque, por otra parte, esa falta de trabajos de investigacion sobre el tema se ve reflejada en una falta de refinamiento del concepto OE. La mayoria de las definiciones utilizadas en los trabajos revisados en este escrito daban cuenta de elementos no inherentes a la misma, dificiles de medir empiricamente o, en ocasiones, de la ausencia de atributos centrales de la OE.

Luego de realizar una revision critica de la literatura existente, de los enunciados conceptuales respecto de la misma y, al mismo tiempo, tras analizar casos recientes de observaciones electorales en America Latina, se logra construir una definicion que, se entiende, posee una mayor <<capacidad de viaje>>. Al menos, nuestra definicion propuesta parece suficiente como para abarcar, evitando el estiramiento, a todos los diferentes tipos de OE que se han dado en las ultimas decadas en la region.

Sin dudas sera necesaria una mayor discusion y revision de la literatura a fin de lograr incrementar la <<autonomia de viaje>> de este concepto para, por ejemplo, expandirla a otras regiones. Lo cierto es que mediante este trabajo se propuso, por un lado, llamar la atencion sobre la proliferacion de definiciones de OE que hay en la region y, en segundo lugar, desarrollar un concepto base de OE que sirva de discusion para una investigacion a mayor escala, como asi tambien sobre sus alcances y limitaciones en la discusion teorica sobre la democracia, sus mecanismos de control y las herramientas para mejorar la calidad de la participacion ciudadana.

Por ultimo, cabe destacar que la posibilidad de formular una ley adecuada de OE transita, en gran parte, por no descuidar en su texto la incorporacion de las posibles variantes en los elementos constitutivos de la misma, los cuales han sido expuestos en forma especifica en este escrito. Es importante que las normas para llevar a cabo OE de cargos publicos electivos determinen, en forma especifica, la proveniencia de los observadores, el tipo de acciones que pueden desarrollar, los tipos de elecciones y etapas de las mismas que pueden observar, el tipo de productos que pueden producir y tambien sus modalidades de acreditacion.

Es decir que, antes de comenzar un proceso de discusion normativo, es preciso tener en consideracion los elementos considerados en la definicion aqui esgrimida. Todavia es muy pobre, sobre todo en America Latina, el volumen de produccion academica tanto en lo que atane a la revision de las normas que regulan la OE como a su definicion conceptual. Asimismo, algunas de las leyes existentes revisadas para este trabajo se presentan como insuficientes para la regulacion de la actividad, ya que no hacen hincapie en todos los elementos de base aqui propuestos como base de propio concepto de OE. Se espera entonces que este trabajo sirva, al menos, para impulsar ambos campos de investigacion.

DOI: http://dx.doi.org/10.14201/alh2015701736

BIBLID [1130-2887 (2015) 70, 17-36] Fecha de recepcion: 13 de agosto del 2014 Fecha de aceptacion y version final: 17 de marzo del 2015

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Facundo Gabriel GALVAN

Universidad del Salvador, Argentina Universidad Catolica Argentina, Argentina Universidad de Buenos Aires, Argentina * fggalvan@hotmail.com

(1.) El autor agradece los comentarios y las sugerencias de Tomas Dosek, Flavia Freidenberg, Rosario Pavese, Sonia Ramella, Maria Belen Fernandez y de los dos evaluadores anonimos de America Latina Hoy, Revista de Ciencias Sociales, a la primera version de este articulo.

(2.) Aqui se cuentan las observaciones a la primera y segunda vuelta de Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (2011); el acompanamiento civico de las elecciones generales de 2011; la observacion en los comicios complementarios de Gobernador de Chubut (2011); las provinciales de Cordoba (2011), y de las elecciones municipales de Las Parejas (2012) en la Provincia de Santa Fe, Marcos Juarez (2010), La Falda (2011) y Rio Cuarto (2012) en la Provincia de Cordoba, y, por ultimo, la primera y segunda vuelta de los comicios presidenciales de residentes peruanos en Argentina 2011.

(3.) De este ultimo tipo de observaciones, pueden citarse los casos de observaciones en los comicios presidenciales para los votantes peruanos residentes en Argentina en 2011, en donde la ONG <<Transparencia Peru>>, junto a organizaciones locales como Poder Ciudadano, llevo a cabo una observacion electoral de esa votacion.

(4.) Elecciones como las de Venezuela en 2013 evidencian que la necesidad de transparencia y la desconfianza en la organizacion del proceso electoral no han sido superadas aun como hipotesis de trabajo de las misiones de OE. Para ver mas del tema pueden consultarse noticias de esos dias como por ejemplo esta de la edicion online del diario El Nacional de Caracas del dia 16 de abril de 2013: http://www.el-nacional.com/politica/tu_decides/Observadores-internacionales-desconocen-resultadoselectorales_0_172782905.html.

(5.) Para mayor informacion sobre acciones de OE de la Defensoria del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires ver: http://www.defensoria.org.ar/prensa/agencia/infociudad11archivo.php.

(6.) Ver el informe completo de <<Poder Ciudadano>> sobre la Acordada 123 de la CNE en la siguiente URL: http://poderciudadano.org/wp/wp-content/uploads/2012/10/MOE-Informe-CNE-2011.pdf.

(7.) Ministerio de Gobierno de la Ciudad, Informe de Observacion Electoral de Elecciones Municipales de Las Parejas, Provincia de Santa Fe (2012).

(8.) Tal como se desprende del Capitulo 15 de la publicacion en formato digital: <<International Electoral Standards Guidelines for reviewing the legal framework of elections>> del ano 2004, disponible en URL: http://www.idea.int/publications/ies/loader.cfm?csmodule=security/getfile&pageid=10183.

(9.) El Consejo Nacional Electoral de Venezuela es el organo rector del Poder Electoral, asi lo dispone el articulo 7 de la Ley Organica del Poder Electoral de Venezuela, disponible en URL: http:// www.cne.gob.ve/web/normativa_electoral/ley_organica_poder_electoral/titulo2.php.
TABLA I

PRINCIPALES ATRIBUTOS PARA CONCEPTUALIZAR Y CLASIFICAR
LAS OBSERVACIONES ELECTORALES EN AMERICA LATINA

I. ?QUIEN?           2. ?DE DONDE?            3. ?QUE?

I. Organismo         I. Domestica      I. Comicios generales
                                         (confeccion de
  Publico                                padrones, sorteo de
                                         espacios, emision
                                         de sufragio, conteo
                                         rapido, entre otros)
II. Organismo no   II. Internacional   II. Plebiscitos
  publico-est
  at al/ONG
III. Ciudadanos                        III. Consultas
  a titulo                               populares
  personal
                                       IV. Internas
                                         partidarias

                                       V. Elecciones de
                                         autoridades de una
                                         organizacion
                                         publica o privada

I. ?QUIEN?                 4. ?COMO?                5. ?POR QUE?

I. Organismo       I. Pasiva:                  I.1) Objetivos
                     Acompanamiento              politicos: control
  Publico            de todo el proceso          de adecuacion a las
                     electoral (desde la         normas del proceso
                     confeccion de los           electoral (requiere
                     padrones, sorteos de        capacitacion previa)
                     espacios en medios de
                     comunicacion, etc.)
II. Organismo no   II. Activa: encuestas/      I.2). Objetivos
  publico-est        entrevistas a               politicos: brindar
  at al/ONG          autoridades y/o a           legitimidad al
                     ciudadanos el dia de        proceso electoral
                     los comicios                (requiere
                                                 capacitacion previa)
III. Ciudadanos                                I.3). Objetivos
  a titulo                                       politicos: evitar
  personal                                       situaciones de
                                                 violencia
                                               II) Objetivo tecnico:
                                                 analizar el proceso
                                                 de implementacion
                                                 de (requiere de
                                                 informacion sobre la
                                                 tecnologia electoral
                                                 a observar)

I. ?QUIEN?             6. ?POR QUIEN?

I. Organismo       I. Vigencia de una
                     normativa habilitante
  Publico            (acordada, decreto,
                     otros)
II. Organismo no   II. Habilitacion de la
  publico-est        Justicia Electoral
  at al/ONG
III. Ciudadanos    III. Habilitacion del
  a titulo           Poder Ejecutivo o
  personal           Legislativo
                   IV. Habilitacion del
                     partido politico de
                     gobierno o de la
                     oposicion
                   V. Habilitacion de un
                     actor de la Sociedad
                     Civil

Fuente: Elaboracion propia.
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Author:Galvan, Facundo Gabriel
Publication:America Latina Hoy
Article Type:Report
Date:Aug 1, 2015
Words:10219
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