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LA IDENTIFICACION DEL CATASTRO RURAL ROMANO A TRAVES DE LOS FUNDI. UNA METODOLOGIA APLICADA EN EL AGER ILIBERRITANVS.

Detection of Roman rural cadasters through fundi. A methodology applied in ager Iliberritanus

1. Introduccion (1)

Como cualquier accion antropica, las parcelaciones rurales romanas modificaron de un modo u otro el paisaje que las enmarcaba, dejando en el su impronta con viales y solares que quedaron plasmados sobre el terreno. Nos referimos a los agri limitati, esas parcelas cultivables del agerpublions medidas con exactitud por los agrimensores para ser asignadas a colonos adscritos a una oiuitas. Si su categoria estatutaria fuese de colonia, esa accion se llevaria a cabo una vez dictaminada la lex agraria correspondiente --en la que se definia el tipo de tierras a dividir; la calidad de las mismas; el tipo de beneficiarios, que en la mayoria de los casos eran veteranos; la modalidad de distribucion o, lo que es lo mismo, los lotes creados--(Moatti, 1993: 7-30; Chouquer y Favory, 2001: 111-136). Sin embargo, estas divisiones tambien se realizaron en territorios de munioipia, sin necesidad de deduotio. Las parcelaciones son reflejo del tipo de ocupacion del territorio por parte del Estado romano, y de su administracion (Chic, 2000: 101). Con este modelo se establecia la naturaleza juridica de las tierras y de su puesta en valor, convirtiendose estas en un espacio tributario. Estos parcelarios reflejan hoy el efecto tangible de una accion intangible, como lo fue la implantacion de ese sistema de control fiscal, es decir, de un catastro (Chevallier, 1974; Chouquer et al., 1983: 39). Ello, al mismo tiempo, permitia al Estado tener a sus habitantes localizados (Prieto, 2002: 161). Por otra parte, los paisajes centuriados tienen una inherente lectura ideologica. Ademas de un sistema de division y asignacion de la tierra, el ager divisus et adsignatus supone una verdadera apropiacion conceptual del paisaje fundamentada en un sistema mitico y religioso, simbolizando una 'idea' y un modelo de como concebir y organizar el territorio ideal de una ciudad romana (Palet et al., 2010: 127; Lopez Paz, 1994).

El establecimiento de este tipo de estructuras estaba ligado a los recursos que ofrecia el propio territorio y sus posibilidades de explotacion, en donde el fundus era uno de los elementos esenciales de la vertebracion del paisaje rural, reflejo de todo un sistema economico y cultural, ademas de ser un medio de explotacion agropecuario.

No siempre es facil reconocer sobre el terreno trazas fosilizadas de esa accion de parcelar. De hecho, han sido muchas las propuestas referidas al procedimiento de su identificacion en la actualidad. No se va a realizar aqui un repaso a las obras que se han escrito sobre este tema. Sin embargo, no se puede dejar de mencionar el importante bagaje adquirido del estudio de las diferentes fuentes que conforman el Corpus Agrimensorum Romanorum (Blume et al., 1848-1852; Thullin, 1913; Carder, 1978; Campbell, 2000; Guillaumin, 2005), asi como la gran labor desarrollada en las ultimas decadas del s. xx por el equipo perteneciente a la Univ. de Besancon, liderado por M. Clavel-Leveque, y sus multiples publicaciones.

Lo que aqui planteamos es una opcion de reconocimiento del parcelario, aun teniendo pocas trazas fosilizadas de esas divisiones. En este sentido, es importante valorar, en primer lugar, la naturaleza del territorio y sus posibilidades productivas. Hay que tener presente la orografia originaria, asi como poder reconocer, a traves de documentacion arqueologica, la cronologia de funcionamiento de las dependencias relacionadas con el funcionamiento de los fundi localizados en la zona. Hay que valorar el posicionamiento de cada una de esas construcciones, tanto entre ellas, como en relacion a la distancia a la que se encuentran de la urbs a la que pertenecieron. Como es logico, se debe contar con un numero significativo de inmuebles identificados, susceptibles de ser posicionados sobre una planimetria. Las distancias plasmadas deben ser valoradas en medidas de superficie de epoca romana, en donde el valor del aotus y sus posibles multiplos, como el iuguerum o el heredium, deben estar siempre presentes. No en vano es habitual que en las fuentes literarias, cuando se contabilizan las tierras de una finca, su superficie se cuente en multiplos de algunos de estos valores, como es el caso de Ausonio, que mide sus dominios en iugera (Escritos personales, XII, 2). Otro ejemplo significativo es la sortitio de Ilici, en donde el reparto de tierras se hace en lotes de trece iugera por cada veterano (Mayer y Olesti, 2001; Guillaumin, 2002). Estos ultimos datos permitiran llevar a cabo una jerarquizacion de estos elementos en el territorio. Si la coincidencia entre distancias, y, por tanto, entre superficies que se asignan a cada una de las fincas de los establecimientos identificados arqueologicamente, es proxima a una de las medidas de superficie romanas, el siguiente paso a dar sera analizar la orientacion que tienen esas estructuras (Fig. 1) (Orfila, 2011-12; Orfila et al., 2014). Se deben tener presentes ademas todas las pautas ofrecidas por los agronomos romanos en relacion a las caracteristicas constructivas y orientacion (Guy, 1993; Roth-Conges, 1996). Tanto Varron (i, 12, 3) como Columela (i, 4, 10), por ejemplo, dan indicaciones referentes al lugar en donde deben instalarse esas construcciones dentro de la finca, la necesidad de tener garantizada el agua potable, el poder poner en su alrededor un huerto, etc., asi como la preocupacion por la orientacion a conferir a algunas de sus estancias para un mayor beneficio de la conservacion de los productos: la cella uinaria al norte, la ollearia al sur, etc.

Aunque no quede claro si hubo una normativa que regulaba de manera mas taxativa la ubicacion de esas edificaciones dentro del fundus, en la que una de las causas fuera la cercania a las redes de comunicacion creadas en el momento de la implantacion de ese parcelario ortogonal, la realidad es que si pueden apreciarse, arqueologicamente, ciertas pautas. Tal como han comentado otros investigadores "... alli donde la reticula del catastro existe, la distribucion de los habitats obedece especialmente a un criterio de viabilidad. El rigor de las matrices ortogonales impone una uniformidad caracteristica de las normas locales de situacion, acceso y distribucion de los habitantes" ... (Chouquer et al., 1987: 285). Esta relacion fundus-parcelacion va mas alla de la mera ubicacion del poblamiento rural con respecto a los ejes viarios del parcelario, y llega a incidir en otros aspectos como su orientacion o las areas de expansion progresiva de las instalaciones agropecuarias (Chouquer et al., 1987: 286). La uilla o explotacion agropecuaria se convierte en la manifestacion de una realidad normalmente inaprensible desde el punto de vista arqueologico, el fundus (Arino et al., 2004: 156), base de la organizacion catastral. Cabe recordar casos como el del ager Collatinus (Quilici, 1974), donde las villae se adaptan muy bien a la trama teorica de 15 x 15 aotus, manteniendo la misma orientacion que el parcelario y la uia Latina. Esto sirvio a Chouquer y otros investigadores para apreciar la eficacia de la limitatio, y como criterio que justifica la identificacion de la regularidad del parcelario (Chouquer et al., 1987: 287-288). A pesar de que el ager Collatinus es excepcional, tanto por la cantidad de documentacion disponible como por su regularidad, esta situacion se repite, aun con matices, en otros lugares. En el territorio adscrito a Bovillae las instalaciones rurales se ubican en los ejes de la pertica, aunque difieren en orientacion con respecto a la trama (De Rossi, 1979), y en el ager Venafranus, recintos funerarios, mausoleos y villae tienen una relacion clara con el catastro y las tramas identificadas (Chouquer y Favory, 1991). En otros casos esta situacion fue intencionada, como en Forum Popilii, donde la red catastral integra lugares de epoca republicana que tenian una importante dimension socioeconomica (Chouquer y Favory, 1991). Fuera de la Peninsula Italica tambien se aprecia este patron en la distribucion del poblamiento rural. En Beziers es habitual la presencia de instalaciones rurales a lo largo de los ejes de las centurias, asi como en las subdivisiones internas. Lo mismo sucede en las centuriaciones Nimes 'A' y 'B', Montpellierais 'A' y 'B' y en la denominada centuriacion Sextantio-Ambrussum, donde "... la relacion privilegiada y significativa que la red mantiene con los sitios galorromanos identificados en la llanura, demuestra su funcion organizadora en la distribucion de residencias y granjas, asi como de necropolis, aparentemente desde la epoca augustea" ... (Chouquer y Favory, 1991: 197). La misma relacion se encuentra en los territoria de Hispania. Algunos ejemplos destacados son las centuriaciones de Tarraco, Barcino e Ilici, donde instalaciones agropecuarias y necropolis se ubican en cruces de caminos o a lo largo de kardines y decumani con cierta precision estadistica (Gurt et al., 1996; Palet et al., 2010; Palet y Orengo, 2010: 121-154). Uno de los casos mejor estudiados es el del ager tarraconensis, donde la distribucion de asentamientos se relaciona con las vias y ejes de las tramas centuriadas. Es el caso de los asentamientos de la franja costera comprendida entre Salou y Cambrils que se relacionan con el trazado de la Via Augusta, o aquellos ubicados en el recorrido de la Via de Italia in Hispanias, como Centcelles, Mas Sarda, els Hospitals, etc. (Palet y Orengo, 2010: 142). Mas alla de su ubicacion, se han constatado casos donde estas arquitecturas mantienen la misma orientacion que las tramas centuriadas, tanto en el caso de edificios publicos como aquellos de caracter privado. Entre los primeros cabe destacar los circos de Augusta Emerita y Calagurris, asi como determinadas edificaciones publicas extramuros al s de Tarraco (Arino et al., 2004: 165-173). De la arquitectura privada son ejemplos el sector so del suburbium de Tarraco (Adserias et al., 2000) o villae de su territorium. Es el caso de la relacion que existe entre la orientacion de la trama Tarraco III con las estructuras de Centcelles y el acueducto de Pont de les Caixes, o la trama Tarraco II con la villa de Mas d'en Gras (Palet y Orengo, 2010: 143-144). Ademas son ejemplo de esta situacion las estructuras aparecidas en el Solar de la Clinica pertenecientes al ager de Calagurris (Andres, 1998).

Aparte de los parametros anteriormente referidos, es muy importante comprobar otras variables, como es la distancia de estas instalaciones respecto a la ciudad, si las construcciones de los fundi estan en lugares prominentes o no, su dominio visual del paisaje, y tener presente toda la serie de accidentes geograficos de la zona que pudieron afectar a la hora de facilitar la division en parcelas de todo ese territorio. Es decir, implementar las posibilidades que ofrece el analisis espacial del territorio con tecnologia SIG, con las propuestas que los autores clasicos dictan sobre las formas de organizacion del paisaje antiguo (Gutierrez y Orfila, 2013-14: 450).

A partir de estos datos, debe crearse un modulo hipotetico, identificado en relacion a esas medidas de distancias y todos los parametros citados. Entre los condicionantes que deben cumplirse se encuentra la repeticion en las orientaciones de esos establecimientos rurales y que esta orientacion encaje con los accidentes geograficos que caracterizan la zona objeto de estudio (veanse torrentes, rios, fallas, montanas, linea de mar, etc.), de manera que se aprovechen al maximo las posibilidades de ese territorio. Surge asi esa trama teorica, reflejo de un plausible parcelario. Si el resultado es positivo, siempre teniendo presente que se debe actuar con escalas adecuadas para la obtencion de resultados optimos, deben analizarse toda otra serie de documentos, en beneficio de una correcta interpretacion: tanto a nivel archivistico como cartografico o de fotografia aerea historica, etc., para realizar un analisis arqueomorfologico del territorio. Asi, el registro de vias, caminos secundarios, sistemas de regadio, limites agrarios, aglomeraciones rurales, etc., permite identificar fases cronologicas en base a la desaparicion de los sistemas antiguos y su sustitucion por otros posteriores, o bien por la pervivencia de las estructuras antiguas modificadas parcialmente para adaptarse al nuevo sistema. Unos planteamientos cercanos a nuestra propuesta metodologica podrian ser los de Barcino y Tarraco, pero desde una perspectiva diferente, mas centrada en cuestiones arqueomorfologicas (Palet y Orengo, 2010; Palet et al., 2010, entre otros). Con todo este bagaje, presentamos aqui los resultados obtenidos en los entornos de Granada, la antigua Florentia Iliberritana, que han sido positivos, tal como se apreciara en apartados siguientes.

2. Ager Iliberritanusx percepcion del poblamiento antiguo en un medio actualmente urbanizado

Florentia Iliberritana, ubicada en lo que hoy dia es el barrio del Albaicin granadino, fue en origen un asentamiento iberico integrado en la orbita romana desde el s. II a. C. y que obtuvo su municipalizacion de manos de Cesar o Augusto en el s. I a. C. Por su localizacion geografica, la ciudad se encontro en la periferia de la prouincia Baetica (Orfila, 2011a), estando su territorio abocado a marcar el limite interprovincial con la vecina Tarraconensis.

Como ocurre en la mayoria de las ciudades romanas, el territorio dependiente de Florentia estuvo densamente poblado en la Antiguedad. Buena muestra de ello es el importante numero de asentamientos rurales sacados a la luz por la intensa actividad arqueologica desarrollada en las dos ultimas decadas en Granada y sus alrededores (Fig. 2). La finalidad de esta multitud de villae no fue otra que la explotacion agropecuaria de la fertil Vega Granadina, surcada por el rio Genil, el Singilis romano, y sus afluentes.

Resulta especialmente destacable la documentacion, dentro de los limites de lo que hoy en dia es el casco urbano de Granada, de numerosas villas que, por su proximidad a la ciudad antigua, podriamos definir como periurbanas. Entre ellas cabe mencionar la recientemente descubierta Villa de los Mondragones --excavada entre 2013 y 2014--, con una amplia variedad de elementos distribuidos en una superficie de 5000 [m.sup.2], fechables entre los ss. I y VII d. C. Destacan la documentacion de una necropolis altoimperial; estructuras pertenecientes a la pars rustica y la pars urbana--incluida una amplia zona destinada al prensado de aceite y sus estructuras anexas--; una necropolis tardoantigua--ss. IV-VII--; y un edificio tardio de posible funcionalidad religiosa -ss. VI-VII- (Rodriguez Aguilera et al., 2013-2014).

Paralelamente, la intensa actividad arqueologica derivada de la construccion del Metro Ligero de Granada ha supuesto la excavacion, en el ultimo lustro, de establecimientos rurales periurbanos en Camino de Ronda--a la altura del cruce con la c/ Recogidas y en su confluencia con la plaza Albert Einstein--y Campus Universitario de Fuentenueva (Rodriguez Aguilera et al., 2013-2014), que vienen a unirse al hallazgo de una uilla bajo la antigua estacion de autobuses, tambien en Camino de Ronda, fechada entre la primera mitad del s. I y la primera mitad del s. III. Sus constructores trataron de resolver los problemas derivados de su ubicacion en una zona inundable de la vega mediante grandes cimentaciones, que contribuian a aislar la obra de la humedad, asi como una red de canales que drenarian las aguas superficiales (Navas et al., 2009). Tambien es reciente la intervencion, en el Pago de Salazar, ya en el termino municipal de Maracena, donde se localizo un balneum adscrito a una villa con ocupacion altoimperial.

A todos estos hallazgos recientes, deben anadirse aquellos realizados en decadas anteriores. Como la Villa de la c/ Primavera--o de Los Vergeles--, que experimenta su momento de mayor esplendor en los ss. IV-V, cuando es dotada de instalaciones termales y suntuosas estancias decoradas con mosaicos policromos de tematica esencialmente geometrica (Fresneda et al., 1993; Marin, 2011). O tambien los documentados desde el s. XIX mas alla de este primer cinturon: Caseria de Titos, Huetor Vega, Daragoleja, Gabia, Cortijo del Canal en Albolote, Hijar, Ogijares, La Zubia, acceso a ies Generalife, piscina Miami, etc. (Sanchez et al., 2008).

Muchos de estos establecimientos han mostrado fases de ocupacion desde el s. I d. C., sin embargo, en la mayoria de los casos, los restos que han llegado hasta nuestros dias se corresponden con reformas y procesos de monumentalizacion datables en los ss. III y IV, como ocurre por ejemplo en Los Vergeles, Gabia, Daragoleja o La Zubia. Es muy posible que, hasta entonces, muchas de estas villae, principalmente las que componian ese primer cinturon periurbano, se limitasen a cumplir funciones puramente economicas, careciendo de ambientes domesticos a la altura de las exigencias de sus propietarios, que residirian en la vecina Florentia, distante unos escasos 2 km en el caso, por ejemplo, de la villa de Los Vergeles. Una distancia facil de cubrir diariamente. A partir de ese momento, el cambio en las dinamicas politicas, economicas y sociales debio ir aparejado a un mayor interes por acondicionar la pars urbana de estas villae. Aunque parece ser que para entonces algunas villas ya habian dejado de funcionar, por lo que no experimentaron dicho proceso monumentalizador, es el caso por ejemplo de la de Camino de Ronda 97, una instalacion abandonada en el s. iii d. C. (Navas et al., 2009).

Ya a partir del s. v puede fecharse la decadencia y crisis de los asentamientos rurales que para esas fechas seguian en funcionamiento.

Estos elementos del suburbium constituyen una muestra espacial y estadisticamente significativa en relacion a la informacion que ha proporcionado la Arqueologia Urbana en la ciudad, lo que ha permitido indagar en la concepcion y organizacion del espacio agrario de epoca romana (Gutierrez y Orfila, 2013-14).

Esta red de asentamientos rurales se ubico en la vega fluvial del Genil, una cuenca neogena que forma el eslabon central del Pasillo Intrabetico (Ocana, 1972: 6). Se trata de una cuenca sedimentaria alargada y encajonada por un relieve 'amurallado' entre las sierras de los conjuntos betico y subbetico. Contando con Sierra Elvira como unico accidente pronunciado en la vega fluvial, y separada de la depresion de Antequera por el umbral triasico del pasillo de Loja, la capacidad de evacuacion del rio Genil se vio disminuida, lo que genero un paisaje pantanoso en la vega de Granada. Ademas, completa la red hidrica el agua de deshielo anual de Sierra Nevada, asi como la gran cantidad de torrentes localizados en los glacis que circundan la depresion. Estas dinamicas geomorfologicas estaban mas acentuadas en epoca romana que en la actualidad, ya que tenian lugar inundaciones periodicas, en ocasiones con un gran potencial destructivo, tal y como se aprecia en las secuencias estratigraficas de las explotaciones agropecuarias hasta ahora excavadas, donde las estructuras arquitectonicas se encuentran colmatadas con hasta 4 metros de limos, arcillas y depositos distales de abanicos fluviales. En uno de estos sitios, Camino de Ronda n.[degrees] 97, se han documentado tecnicas constructivas especificas para aislar las estructuras y sus interiores de las acciones del agua, tal y como ha puesto de manifiesto un reciente estudio geotecnico (Navas et al., 2012). Estas inundaciones y la condicion de vega fluvial propiciaron una riqueza agricola que se tradujo en una explotacion continuada de los recursos agropecuarios a lo largo de los diferentes periodos historicos. En este sentido, los suelos donde se localiza la totalidad de sitios arqueologicos hasta ahora documentados son fluvisoles calcareos --FAO--, muy permeables, arenosos, ligeros y de textura gruesa. Se trata de suelos de alto rendimiento agricola, que se complementan con la inmediatez en el acceso a los recursos hidricos por parte de los asentamientos rurales romanos.

La vega de Granada ha sido objeto de una intensa transformacion territorial desde el s. xIx para mitigar los efectos destructivos de las inundaciones periodicas. Destaca en este sentido la labor realizada por Agustin de Betancourt a comienzos del s. xix en el terreno conocido como el 'Soto de Roma' (Cuevas, 2006), de donde se sabe que proceden restos arqueologicos de epoca romana (Gomez-Moreno, 1 888), y que pertenecia a principios del s. xIx al valido de Carlos IV, Manuel Godoy. El que mas tarde fuera fundador del Cuerpo de Ingenieros, Caminos, Canales y Puertos obtuvo el encargo por parte de Godoy de realizar las labores que estimase oportunas para solventar el problema de las avenidas del rio Genil, que, aguas abajo de la ciudad, formaba una serie de meandros de tierras fertiles pero terriblemente expuestas a las inundaciones periodicas. Asi, Betancourt hizo anadidos/extracciones de arena en el curso del Genil, un puente de madera en Baos de Santa Fe y un sifon en el rio Jotayar, asi como presas provisionales en el rio Genil. Ello cambio de una manera significativa el paisaje rural historico y las dinamicas geomorfologicas de la cuenca. Por otra parte, en los ultimos 50 anos ha tenido lugar un cambio drastico en el paisaje, coincidiendo con la suplantacion progresiva de la economia agraria tradicional de la vega por la expansion urbanistica de la ciudad de Granada y los municipios de su periferia (Fig. 3). Esto ha provocado el que la mayor parte de los sitios arqueologicos que se presentan en este trabajo se conozcan por intervenciones arqueologicas de urgencia, y han convertido al area de estudio en un territorio de dificil aplicacion de tecnicas tradicionales de la arqueologia del territorio como la prospeccion sistematica, o de complejo desarrollo de proyectos generales de investigacion. Ello ha provocado una aparente 'ausencia' de poblamiento rural romano en la Vega Granadina que en realidad no es tal, ya que la densidad de asentamientos es notable en areas donde se ha intervenido de forma mas intensa debido a la realizacion de grandes proyectos urbanisticos, como el caso de la construccion del Metro Ligero de Granada entre Paseillos Universitarios y la calle Recogidas. Partiendo de las limitaciones del area de estudio y los datos disponibles, este trabajo plantea el analisis arqueomorfologico como punto de partida para la comprension del paisaje rural de epoca romana, una linea de investigacion de largo recorrido.

3. Las villae como reflejo del catastro: el area periurbana de Florentia Iliberritana

Las actividades de arqueologia urbana de estos ultimos anos en Granada han documentado una concentracion especialmente significativa de villae suburbanae en la zona comprendida entre los Paseillos Universitarios y la c/ Recogidas, un area a menos de un millia passum de Florentia Iliberritana (Fig. 4). Estos lugares estan situados a unas distancias muy regulares entre si, oscilando entre los 313,79 m como distancia minima y los 418,78 m de distancia maxima. Al comparar estas distancias con unidades de superficie de epoca romana, se aprecia una buena correlacion con la que ocupaba un laterculus, que corresponde a 10 x 10 actus, cuyos lados miden 355 m.

Tomando como base esa medida, llama la atencion la cantidad de restos edificados de estas explotaciones agrarias localizados en la calle Camino de Ronda, antigua Canada Real, y, por tanto, tradicionalmente un camino periurbano de Granada. Se ha constatado ese uso en epoca nazari, momento al que corresponde la instalacion de una serie de huertas situadas en sus margenes, entre ellas las asociadas a la almunia del Alcazar Genil. Esto nos llevo al siguiente paso, comparar la orientacion de los restos constructivos de estos establecimientos romanos con la de la citada calle. La orientacion de dicho eje es similar a la que presentan las estructuras de Camino de Ronda 97 y c/ Primavera, las unicas villae del area periurbana cuya planta ha sido publicada junto con Mondragones (Fresneda et al., 1993; Navas et al., 2009; Rodriguez Aguilera et al., 2013-14). La orientacion a que nos referimos es la de los muros mas cercanos al eje n-s, y que estan, segun consta en las publicaciones, respectivamente a 292,33[grados] una, y 292,52[grados] la otra. Con las cautelas necesarias ante la problematica del n reflejado en las publicaciones arqueologicas (2), la situacion nos lleva a plantear la posibilidad de que esa alineacion se hubiera realizado gracias al procedimiento de la varatio, en donde la linea generadora de referencia bien pudo ser la de los puntos cardinales, calibrando el desvio de ese eje gracias al uso de triangulos rectangulos; en ese caso superponiendo la hipotenusa de la terna pitagorica (5:12:13) sobre la linea N, estando la interseccion de sus catetos hacia poniente. Esta alineacion identificada, ademas, se ajusta en gran medida a lo que podria pensarse como un ideal de planificacion de una plausible division parcelaria, dado que esta queda encajada de forma precisa en la vega de inundacion que generan las montanas que envuelven la Vega Granadina, asi como la red hidrica, de la que destaca el rio Genil, el principal curso de agua del territorio. El Camino de Ronda podria ser, en ese caso, un antiguo camino, un kardo.

De la totalidad de asentamientos rurales localizados en el ager de Florentia Iliberritana, hay que destacar que no todas las edificaciones tienen la misma orientacion, de hecho, no coinciden con las dos ya mencionadas (Figs. 6-7). En algunos de esos casos se produce una coincidencia entre esas orientaciones y las de las curvas de nivel en el lugar en donde estan asentadas, facilitando asi la ejecucion de las obras y su adecuacion al fundus. Tal es el caso de las villae de Hijar y Armilla. El resto de villae analizadas presentan otras orientaciones cuya significacion debe responder a otros criterios, como Mondragones, cuyas estructuras se distribuyen de forma paralela al paleocanal del rio Beiro documentado durante la excavacion, quiza aprovechando este recurso en el desarrollo de actividades agropecuarias.

Es una realidad que en los yacimientos estudiados existe una equidistancia entre establecimientos, es decir, instalaciones asociadas a explotaciones agropecuarias del area periurbana de Florentia Iliberritana. Todas estas explotaciones presentan niveles estratigraficos fundacionales del s. I d. C. Estos datos permiten plantear que, de forma general, la superficie de esas plausibles fincas (praedia) rondaria los 10 actus. Hay que recordar que los fundi asignados no tienen por que ser homogeneos (Castillo Pascual, 1996; Chouquer y Favory, 1991, 1992, 2001; Lopez Paz, 1994). Testimonios escritos como los Gromatici Veteres (Thullin, 1913) y epigraficos como el catastro marmoreo de Arausio (Piganiol, 1962) documentan la existencia de fundi exenti o concessi, es decir, fundi segregados o respetados por la asignacion, asi como luci, o bosques sagrados dependientes de un templo. Sin embargo, a pesar de que la realidad arqueologica de los agri fue indudablemente mas compleja que lo que la evidencia material permite intuir, pocas veces la arqueologia permite llegar a ese nivel de detalle de los patrones de asentamiento. Lamentablemente, el fundus es una realidad esquiva (Arino et al., 2004; Fiches et al., 2013).

Parece que estos edificios del ager Iliberritanus debieron ubicarse en las cercanias de alguno de los caminos surgidos de la plasmacion de un catastro regular y ortogonal, pues asi queda reflejado si se superpone una trama de ese hipotetico trazado sobre los yacimientos hasta hoy localizados. Queda manifiesta, por una parte, la coincidencia de orientacion entre algunas estructuras de las explotaciones agrarias con la del hipotetico entramado general que aqui presentamos.

Las distancias entre villae junto con el modulo teorico propuesto, el laterculus, nos llevarian a un terreno adscrito a cada una de estas instalaciones de 120.000-130.000 [m.sup.2]. Ese entorno inmediato de las instalaciones de las fincas parece que tuvo una significacion especial. En un trabajo previo se aplico una metodologia de analisis espacial destinada a comprender la significacion de las instalaciones rurales en el territorio objeto de estudio, asi como buscar patrones de asentamiento (Gutierrez y Orfila, 2013-14). De esta forma, se analizaron dos variables fisiograficas, como son las cuencas visuales y la prominencia topografica en un entorno sig (3).

El analisis de cuencas visuales es uno de los mas extendidos en Arqueologia (Wheatley y Gillings, 2000). Se hizo calculando el porcentaje de visibilidad sobre la cuenca visual potencial en 4 radios (0,5; 1; 2,5 y 5 km) a partir de las villae, teniendo en cuenta sus fases cronologicas. Paralelamente se repitio este proceso sobre un mismo numero de ubicaciones situadas de forma aleatoria en el territorio, con el fin de realizar un analisis estadistico de contrastacion, el test U de Mann-Whitney, para determinar si la visibilidad de los sitios objeto de estudio respondia a un criterio azaroso o bien los valores respondian a un patron relacionado con la planificacion previa al ubicar estas instalaciones en el territorio. Las villae ofrecieron unos valores muy altos con respecto a la cuenca visual potencial, especialmente en los radios de 0,5 y 1 km a partir de los sitios arqueologicos, que se corresponde con el entorno inmediato de las explotaciones agropecuarias. El test estadistico confirmo la existencia de una pauta territorial. Estos resultados fueron interpretados como un control visual efectivo de los fundi por parte de las villae, un espacio donde se desarrollaban las actividades agropecuarias y donde tenian lugar las relaciones sociales de produccion. Ademas, se constato una relacion de intervisibilidad entre las instalaciones.

El segundo analisis, la prominencia topografica, fue definido por Llobera (2001 y 2003) como una funcion que calculaba la diferencia en altura entre un elemento y sus alrededores, es decir, el porcentaje de localizaciones, celdas o pixeles que se encuentran por debajo del lugar estudiado en un radio concreto, lo que nos da una idea de lo destacada que es una localizacion, o no, con respecto al paisaje que la circunda. Concretamente se recurrio a la media tipificada desarrollada por Parcero y Fabrega (2006: 77-78) (4), adaptandola a nuestro caso de estudio al anadir 3,5 m a la cota del asentamiento, como altura minima estimada para arquitectura de las instalaciones rurales. El analisis ofrecio como resultado el que las villae del espacio periurbano destacaban en el paisaje en radios de 0,5 km a partir de las mismas, lo que se relaciona con el modulo propuesto de 10 x 10 actus. En este sentido, las villae se constituyeron como referentes visuales en el paisaje agrario. Con la vista, la arquitectura de la uilla enmarca la impresion del observador con respecto al propietario y de este con respecto al mundo exterior (Hales, 2003: 52-54). Se trata, pues, de un simbolo del estatus del dominus y del poder de este (Fiz et al., 2010: 99), ya que la conexion residencia-estatus se entiende en relacion con la peculiar naturaleza de la vida publica romana, que en gran medida se desarrollaba en la residencia de cada individuo (Chavarria, 2007: 94), donde mediante la division de espacios publico-privado se marcan las relaciones invitados-clientes y la distincion otium/ amoenitas-negotia (Wallace-Hadrill, 1988).

El analisis espacial del poblamiento periurbano de Florentia Iliberritana mostro que las villae se ubicaron en las zonas mas favorables del fundus, aquellas con un mayor control visual del entorno y del espacio productivo, a la par que en el lugar mas elevado y destacado, tal y como sugerian los agronomos latinos (Varron I, 12, 1-4; Columela I, 4, 10; Palladio I, 8, 2), los cuales aconsejaban construir en un emplazamiento mas elevado y seco que su entorno con un fin practico a la par que paisajistico.

4. La proyeccion del area periurbana al ager Iliberritanus

Teniendo en cuenta los datos que aportan las villae suburbanae del ager Iliberritanus, se ha planteado un analisis sistematico, regresivo y diacronico del territorio empleando cartografia historica y documentacion archivistica. La base cartografica ha contado con ortofotografias del Plan Nacional de Ortofotografia Aerea (PNOA), asi como el Mapa Topografico Nacional 1: 50.000 realizado en 1931, ambos del Instituto Geografico Nacional. Ademas se ha empleado el Plano de Granada y sus alrededores, realizado por el Cuerpo de Estado Mayor en 1887 (Fig. 8). El uso de estas cartografias es intencionado al ser testimonios previos a la urbanizacion descontrolada de la Vega Granadina desde la segunda mitad del s. xx. Finalmente, se han estudiado documentos archivisticos que muestran la organizacion del territorio a finales del s. xv y principios del xvi. Se trata de fuentes fiscales castellanas depositadas en el Archivo General de Simancas referidas a tres relaciones de alcabalas (5) de las alquerias de Granada de los anos 1501, 1502 y 1503, asi como una declaracion sobre los diezmos del arzobispado de Granada de 1506. Para ello nos basamos en el analisis que Hernandez Benito hace de esta documentacion (Hernandez, 1996). Esta resulta de gran interes, ya que, aunque se trata de una fuente post conquista, refleja la estructura territorial tardonazari, momento en que la organizacion del territorio, basada en la alqueria, aun no habia sido alterada tras la conquista castellana. Por otra parte, la relacion del cobro del diezmo evidencia la estructura territorial cristiana que, en este territorio, se mantuvo durante los ss. XVII y XVIII.

Al hacer un estudio cartografico regresivo del territorio (Figs. 8-9) se ha documentado la existencia de tramas radiales y radioconcentricas, que parten de municipios actuales que tienen su origen en la alqueria medieval, o bien actuan como elemento de conexion entre las mismas. Esto nos proporciona una datacion relativa mas antigua a una serie de trazas que mantienen la misma orientacion que algunas de las villae iliberritanas conocidas hasta hoy, al anular dicho parcelario o bien integrarlo en algunos casos. Esta trama ortogonal antigua ha ido desapareciendo paralelamente a la urbanizacion del territorio. La conservacion de trazas es especialmente notable en las areas al N, entre la actual ciudad de Granada, Albolote y Alfacar, asi como al s de la ciudad, entre Las Gabias y Monachil. Por el contrario, al o, coincidiendo con las areas de inundacion periodica y regadios del Genil, hay un menor numero de trazas debido a la fuerte transformacion provocada por las dinamicas geomorfologicas y el uso intensivo del suelo. La orientacion de este parcelario (Figs. 9-10) tiene una buena correlacion con una malla teorica de modulo de 20 x 20 actus, con subdivisiones internas de 10 x 10 actus. Sus limites coinciden con la delimitacion natural de la cuenca sedimentaria, al presentar un trazado y orientacion general perfectamente adaptados a las dimensiones, las pendientes y al drenaje natural al recibir las aguas torrenciales de los glacis que circundan la vega fluvial.

La existencia de este parcelario se documenta en momentos previos a los ss. xix-xx (Figs. 9-10). Para el territorio objeto de estudio apenas contamos con fuentes cartograficas anteriores a la conquista castellana del area. Por ello se hace imprescindible el empleo de fuentes escritas, como las de caracter fiscal anteriormente mencionadas. Si las observamos desde un punto de vista territorial, la localizacion de las alquerias tardonazaries parece guardar una estrecha relacion con la trama teorica de epoca romana que proponemos, al ubicarse la mayoria de estas en cruces de caminos teoricos, bien de centurias, bien de laterculi. Lo mismo sucede con las parroquias y anejos de principios del s. xvi. Cabe recordar que en gran numero de estos municipios se han identificado villae (Gabia, Hijar, Ogijares, La Zubia, Huetor Vega, etc.). Por otra parte, sorprende la aparente relacion de algunas acequias o cursos de agua tradicionalmente considerados medievales, si bien algunos autores dudan de su cronologia (Garcia, 2013), como es la Acequia Gorda del Genil, la cual mantiene, en lineas generales, la misma orientacion que la trama teorica y en algunos casos incluso se imbrica con ella.

El ager Iliberritanus apenas conserva documentos epigraficos de cronologia romana relativos a la red de calzadas o la organizacion del territorio, mas alla del discutido terminus de Sierra Elvira (CIL II suppl., 5510; Pastor y Mendoza, 1987: 50-52 IL-PGr 18). Este epigrafe, datado en epoca de Domiciano, ha sido tradicionalmente interpretado como un marcador territorial, si bien su lectura es criptica y su interpretacion controvertida (6). El parcelario identificado se extiende hasta Sierra Elvira, lugar de hallazgo del posible terminus. Otro testimonio es el epigrafe localizado en la Venta de los Diablos de Nivar (CIL II, 5064). El texto hace mencion a la existencia de una statio portorium de tasacion de mercancias en esta zona (Pastor y Mendoza, 1987: 153-155), que estaria revelando la existencia de una frontera economica (Orfila, 2011a: 142) y ?quiza el limite del territorium del ager Iliberritanus?

Ante la ausencia de otras evidencias, la ubicacion de las villae se convierte en un testimonio indirecto de la organizacion del territorio. Al extender la malla teorica a la totalidad de la Vega Granadina, se aprecia una relacion de esta con el poblamiento rural romano, al ubicarse las instalaciones agropecuarias en los cruces de centurias y laterculi y tener, en ocasiones, la misma orientacion que la trama teorica y el parcelario.

Se ha medido la proximidad de instalaciones agropecuarias tanto a los limites de las centuriae como a los de laterculi, y se ha seguido el mismo procedimiento con un numero de puntos aleatorios igual al de villae identificadas (21), asi como con las alquerias nazaries. Los histogramas de frecuencias de cercania a los ejes de centurias y laterculi (Fig. 12) muestran ciertos patrones. Por una parte, las villae suelen localizarse a muy poca distancia de los ejes, pero especialmente en el caso del laterculus, como reflejan las medias y la curva de normalidad. Por el contrario, los histogramas relativos a la ubicacion de los puntos aleatorios muestran una dispersion muy heterogenea de los datos y valores de media superiores, que alejan estas ubicaciones de los caminos teoricos. Finalmente, si atendemos a los valores de media, la distribucion de las alquerias nazaries es similar a las villae en relacion a la centuria, si bien para la distancia al laterculus la media muestra una gran similitud en relacion a los puntos aleatorios. Se ha empleado el test u de Mann-Whitney (Fig. 12) con el fin de contrastar si la diferencia entre las medias de los conjuntos de datos es estadisticamente significativa. Con esta premisa se ha contrastado la distancia de villae a los ejes con la de puntos aleatorios, para determinar si existe una relacion estadistica entre la ubicacion de estas y la trama teorica, y por tanto con los caminos. Por otra parte, se ha realizado el mismo test referido a villae y alquerias nazaries, para contrastar en que medida hubo, o no, una continuidad de la estructura territorial romana en la Edad Media. Dicho test y los histogramas de frecuencias manifiestan la estrecha relacion entre la ubicacion de las villae y la trama teorica, al estar los valores de significacion por debajo del limite de confianza (0,05) para el caso del laterculus. El test u de Mann-Whitney refleja una continuidad de la centuria en la estructura territorial tardonazari frente al laterculus, lo que nos indica que pudo haber una perdida progresiva de las divisiones internas frente a los ejes principales, donde se habrian ubicado las alquerias. Esta relacion tambien se aprecia en los valores de media de los histogramas de frecuencia de las alquerias, donde la media para la centuria (121,35) es muy proxima a la del poblamiento rural romano (128,42), frente a la media del laterculus (74,60) que se asemeja a la media de puntos aleatorios (79,42).

El conjunto de analisis hasta ahora desarrollados (arqueo grafia, arqueomorfologia, analisis espacial y estadistico) podria estar revelando la existencia de un territorio centuriado de epoca romana que perteneceria al Municipium Florentinum Iliberritanum. La ciudad presenta una situacion periferica, y a la vez central, con respecto al conjunto del parcelario identificado. En este sentido, la relacion morfologica entre la estructura urbana y el territorio difiere del modelo teorico de la ratio pulcherrima como ocurre en tantos lugares, tal y como indican los gromatici (Hyginio Gromatico Th, 142.145), situacion que fue habitual. De forma general las instalaciones rurales de este territorio comienzan a funcionar unitariamente a mediados del s. i d. C. (Sanchez et al., 2009: 109-111), por tanto, necesariamente esta organizacion del territorio, concebida y planificada, tuvo que realizarse antes de la construccion de las villae que mantienen la misma orientacion. Cabe recordar la temprana municipalizacion de Florentia Iliberritana anteriormente referida en epoca cesaro-augustea (Orfila, 2011a).

La presencia de un posible parcelario en la zona de estudio conllevaria una serie de procesos de sistematizacion del campo, entre los cuales debio de realizarse una desecacion del entorno. Quizas la existencia de un catastro resolveria la cuestion de por que hay villae en plena zona de afeccion de las inundaciones periodicas. El empleo de canales asociados a la parcelacion para la derivacion de agua sobrante del medio natural fue una practica habitual en este tipo de obras, que hasta el momento no ha sido detectada en la zona de estudio. De hecho, la lex fundacional de Urso describe un paisaje con alusion a limites, decumani y fosas de drenaje (Arino et al, 2004: 63).

5. Conclusiones

El analisis territorial de la Vega de Granada permite proponer la existencia de una posible centuriacion cuyo modulo seria de 20 x 20 actus, con divisiones internas de 10 x 10 actus asociada a Florentia Iliberritana. Para su identificacion han sido de gran importancia los datos inferidos de la ubicacion y orientacion de villae e instalaciones agropecuarias. La insercion del poblamiento rural en la red de calzadas ya es una cuestion recogida en las fuentes escritas, que muestran una preocupacion por el cuidado de las viae vicinales, elementos de conexion entre la ciudad y su territorio (Tabula Heraclensis; Ley de las xii Tablas; Ulpiano, Dig., xliii, 8, 2, 21; Caton, De agr., II, 4; Higinio, 83, 18; Siculo Flaco, 146, 1; Frontino, De contr. agr., 38, 1; Lex Coloniae Iuliae Genetivae Urso; Columela, De agr. I, 2, 1).

Dentro del grado de variabilidad en la morfologia de los paisajes agrarios centuriados, los resultados obtenidos en el ager Iliberritanus presentan una serie de pautas diferenciales con respecto a otras zonas donde se han identificado parcelarios de cronologia romana. En este sentido, cabe recordar que la sortitio de Ilici muestra un reparto de 130 iugera a 10 colonos. Estas propiedades registradas en la sortitio reflejan fundi de 13 iugera de extension por cada uno de los veteranos asentados en la colonia (Mayer y Olesti, 2001; Guillaumin, 2002). En este sentido, la densidad de una uilla por laterculus identificada en Florentia Iliberritana que en este trabajo se propone como dimension para los fundus, especialmente aquellos del area periurbana, estaria creando parcelas de una superficie notablemente mayor de la documentada en el caso ilicitano.

Se manifiesta el amplio abanico de variables que ofrecen estas instalaciones susceptibles de ser integradas en la metodologia de analisis arqueomorfologico del territorio, situacion hasta ahora pocas veces desarrollada desde un punto de vista sistematico en el estudio de las parcelaciones romanas. En la lectura de este escrito se ha podido apreciar que para llegar a estas conclusiones nos hemos basado en la aplicacion de una serie de parametros, unos procedentes de las indicaciones de los propios agrimensores romanos, otros producto de deducciones a traves de bienes arqueologicos. Muchos de ellos han sido expuestos en otras obras, y por otros investigadores. Aqui hemos querido avanzar al incluir nuevos criterios, como son entender la orientacion de las instalaciones agropecuarias existentes en el territorio y analizar su ubicacion no solo en el espacio, sino a traves de la distancia entre las mismas. La prominencia topografica y cuencas visuales de estas localizaciones nos ha permitido igualmente entender la insercion del poblamiento rural en el ager Iliberritanus. No obstante, somos conscientes de que en el futuro esta linea de investigacion llevara a que otros nuevos parametros deban tambien tenerse en cuenta a la hora de analizar un territorio rural romano como el de Florentia Iliberritana. Estos nuevos parametros ayudaran a la mejor comprension de un territorio tan urbanizado y tan agrario como la Betica, en el que, sin embargo, hasta el momento se han identificado pocos parcelarios rurales (7).

DOI: https://doi.org/10.14201/zephyrus201779103125

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Recepcion: 12/02/2016; Revision: 7/07/2017; Aceptacion: 2/03/2017

Mario Gutierrez-Rodriguez, Margarita Orfila Pons y Elena H. Sanchez-Lopez

Dpto. de Prehistoria y Arqueologia. Facultad de Filosofia y Letras-UGR. Campus Universitario de Cartuja, s/n. 18071 Granada. Grupo hum 296, Arqueologia de epoca clasica y Antiguedad Tardia en Andalucia Oriental. Correo-e: mgrodriguez@ugr.es; orfila@ugr.es; elenasanchez@ugr.es

(1) El presente trabajo se ha realizado en el marco de los Proyectos de Investigacion I + D + i har2009-11824 y HAT2013-41635-P y del contrato FPU13/02363 del Ministerio de Educacion, Cultura y Deporte. Los autores agradecen los comentarios del Consejo Editorial de la revista, asi como de los revisores anonimos que han contribuido a enriquecer el manuscrito original.

(2) Recordemos toda la problematica en cuanto a errores que suelen presentar este tipo de referencias (Le Gall, 1975; Romano, 1990; Orfila, 2012; Orfila et al., 2014).

(3) El software empleado fue ArcGis 10 y SPSS 20. Para ello se construyeron tanto un modelo digital del terreno (tin) como un modelo digital de elevaciones (dem) a partir de puntos de cota y curvas de nivel obtenidos del Instituto Geografico Nacional de la serie btn 25, lo que dio como resultado un producto cartografico a escala 1:25.000. Para los analisis de cuencas visuales y prominencia topografica se empleo el punto de altura maxima del asentamiento. Para las cuencas visuales la altura del observador fue de 1,70 m, mientras que para el calculo de la prominencia topografica de instalaciones agropecuarias se ha sumado una altura minima estimada de su posible arquitectura (3,5 m). Otros detalles sobre los metodos empleados y la discusion de los resultados se encuentran publicados en detalle en Gutierrez y Orfila, 2013-2014.

(4) AR= Ac-m/DT.

(5) La alcabala fue un impuesto que gravaba el comercio interior con un tipo fijo, generalmente del 10%. En el caso de la Vega Granadina la alcabala esta referida, ademas, a la venta de productos que tenian franqueza en la ciudad de Granada (Hernandez, 1996).

(6) Una revision historiografica acerca de la interpretacion del pedestal puede encontrarse en Arino et al., 2004: 23-28.

(7) Orfila, M.: "Las villae agropecuarias". En Hidalgo, R. (ed.): Las villas romanas de la Betica. Sevilla, en prensa.

Leyenda: Fig. 1. Representacion de una Colonia Iulia como modelo de ratio pulcherrima (miniatura del manuscrito Arcerianus A, Wolfenbuttel, Herzog August Bibliothek), y procedimiento de varatio (3a y 3b), con su variante utilizando ternas pitagoricas (2a, 2b).

Leyenda: Fig. 2. Sitios arqueologicos del ager Iliberritanus citados en el texto: 1. Mondragones; 2. Armilla; 3. Laurel; 4. Gabia; 5. Primavera; 6. Ogijares; 7. Pago de Salazar; 8. Camino de Ronda, 97; 9. Hijar.

Leyenda: Fig. 3. Ortofotos de la Vega del Genil en 1956y 2015; delimitacion del area objeto de estudio y del area tradicionalmente inundable. Destaca la creciente urbanizacion del area estudiada desde los anos 50 del s. xx.

Leyenda: Fig. 4. Ubicacion de las villae de la zona Paseillos Universitarios-c/ Recogidas en relacion a un modulo de 10 x 10 actus: 1. Camino de Ronda-Recogidas; 2. Camino de Ronda 97; 3. Piscina Miami; 4. Instituto Generalife; 5. Camino de Ronda-Plaza Einstein; 6. La Presentacion; 7. Fuentenueva.

Leyenda: Fig. 6. Plantas de las villae iliberritanas: 1. Mondragones; 2. Armilla; 3. Laurel; 4. Gabia; 5. Primavera, 6. Ogijares, 7. Pago de Salazar; 8. Camino de Ronda 97; 9. Hijar.

Leyenda: Fig. 7. Orientaciones de las villae en relacion a las opciones mas plausibles de varatio (Orfila et al., 2014; 82 modificado).

Leyenda: Fig. 8. Detalle de la interpretacion y representacion cartografica del Plano de Granada y sus alrededores, realizado por el Cuerpo de Estado Mayor en 1887.

Leyenda: Fig. 9. Evolucion del parcelario de la Vega de Granada (i); en los ss. I-vd. C.; ubicacion de Florentia Iliberritana, poblamiento rural, trama teorica y orografia; en el s. xv; superposicion de la Granada nazari, la Acequia Gorda del Genil y alquerias sobre orografia y trama teorica; en los ss. xvi-xvii: superposicion de la ciudad de Granada y poblaciones con parroquias (negro) y anejos eclesiasticos (blanco) sobre orografia y trama teorica; en 1887; superposicion de tramas ortogonales (negro) y radioconcentricas (blanco) y nucleos de poblacion sobre orografia y trama teorica.

Leyenda: Fig. 10. Evolucion del parcelario de la Vega de Granada (II) en 1931 y 2015: superposicion de tramas ortogonales (negro) y radioconcentricas (blanco) y nucleos de poblacion sobre orografia y trama teorica.

Leyenda: Fig. 11. Histogramas de frecuencias de distancia de villae, alquerias nazaries y puntos aleatorios a los ejes de centuriae y laterculi.
Fig. 5. Relacion de instalaciones agropecuarias romanas de la Vega
Granadina.

Sitio Arqueologico                Estructuras documentadas

Mondragones              # [section] * [intersection] [empty set]
Armilla                  * [intersection] [empty set]
Laurel                   # [section] $ * [intersection] [empty set]
Huetor Vega              # [section]
Hijar                    *
Primavera                # [section] $ * [intersection] [empty set]
Gabia                    * [empty set] [section]
Camino de Ronda, 97      [intersection] [empty set]
Pago de Salazar          # $ [empty set]
Ogijares                 [section] * [intersection] [empty set]
Banos de Sierra Elvira   # $ [empty set]
Fuentenueva              * [intersection]
Camino de Ronda -        [intersection]
Plaza Einstein
La Presentacion          [intersection]
PGOU B -7 Camino de      [intersection]
Ronda - Recogidas
IES Generalife           indeterminado; hallazgo casual
Piscina Miami            [intersection] hallazgo casual
PGOUu B-10 Caja Rural    indeterminado; hallazgo casual
Alfar de Cartuja         [cross product] [empty set]
Plaza de los Campos      [intersection]
PGOU B -11 Palacio de    indeterminado; hallazgo casual
Deportes
Parking Escolapios       indeterminado
Parque Nueva Granada     [cross product]
Hoyo de la Campana       [DELTA]
San Anton-Alhamar        [intersection]
Paseo de la Bomba        [intersection] hallazgo casual
San Juan de los Reyes    # [section] * hallazgo casual

Sitio Arqueologico         Cronologia              Bibliografia

Mondragones              ss. I-VII d. C.   Rodriguez et al.., 2013-14
Armilla                  ss. I-V d. C.     Gallegos, 2002
Laurel                   ss. I-IV d. C.    inedito
Huetor Vega              ss. I-III d. C.   Gomez-Moreno, 2004; Garcia
                                           y Bellido, 1949; Sanchez
                                           et al, 2008
Hijar                    ss. II-IV d. C.   Ruiz y Padial, 2004
Primavera                ss. I-V d. C.     Perez y Toro, 1989; Fresneda
                                           et al., 1991; Burgos y
                                           Risueno, 1991
Gabia                    ss. I-VI d. C.    Cabre, 1923; Gomez-Moreno
                                           1949; Orfila et al. 2011-12
Camino de Ronda, 97      ss. I-IV d. C.    Navas et al, 2009, 2010-11,
                                           2012
Pago de Salazar          ss. I-II d. C.    inedito
Ogijares                 ss. I-V d. C.     Sanchez Moreno, 2010
Banos de Sierra Elvira   indeterminado     Gomez-Moreno, 1888
Fuentenueva              en estudio        inedito
Camino de Ronda -        en estudio        inedito
Plaza Einstein
La Presentacion          ss. III-V d. C.   Orfila, 2011a; Roman, 2004
PGOU B -7 Camino de      en estudio        Orfila, 2011a intervenciones
Ronda - Recogidas                          arqueologicas recientes
                                           ineditas dirigidas por
                                           A. Rodriguez Aguilera
IES Generalife           indeterminado     Orfila, 2011a
Piscina Miami            indeterminado     Espinar et al, 1992
PGOUu B-10 Caja Rural    indeterminado     Orfila, 2011a
Alfar de Cartuja         ss. I-III d. C.   Casado et al., 1994;
                                           Serrano, 1976; Sotomayor,
                                           1966a, 1966b; Pena et al.,
                                           2007
Plaza de los Campos      ss. III-V d. C.   Casado et al.., 1995
PGOU B -11 Palacio de    indeterminado     Orfila, 2011a
Deportes
Parking Escolapios       s. IV d. C.       Rodriguez Aguilera, 2011
Parque Nueva Granada     ss. II-I a. C.    Peinado et al.., 2010;
                                           Ruiz et al.., 2013
Hoyo de la Campana       ss. I-III d. C.   Garcia Pulido, 2013
San Anton-Alhamar        ss. II-I a. C.    Orfila, 2009; Adroher, 2007
Paseo de la Bomba        indeterminado     Orfila, 2006, 2011
San Juan de los Reyes    indeterminado     Gomez-Moreno, 1888;
                                           Orfila, 2011a

# pars urbana

$ balneum

* torcularium

[section] programas decorativos (musivaria, pintura mural)

[intersection] necropolis rural

[cross prodcut alfares

[empty set] conducciones hidraulicas

[DELTA] explotacion minera

Fig. 12. Test U de Mann-Whitney para rangos de distancia de villae,
asentamientos nazaries y puntos aleatorios a los ejes de centuriae y
laterculi.

Rangos

                                           Rango     Suma de
Tipo                                 N    promedio   rangos

Distancia al eje   villae            21    18,57     390,00
(centuria)         punto aleatorio   21    24,43     513,00

Distancia al eje   villae            21    16,90     355,00
(laterculus)       punto aleatorio   21    26,10     548,00

Estadisticos de contraste

                     Distancia al eje    Distancia al eje
                        (centuria)         (laterculus)

U de Mann-Whitney        159,000             124,000
W de Wilcoxon            390,000             355,000
Z                         -1,547              -2,433
Sig. asintot.              ,122                ,015
(bilateral)

B. Villae y poblamiento nazari

Rangos

Tipo                                    N     Rango     Suma de
                                             promedio   rangos

distancia al eje   villae               21    21,71     456,00
(centuria)         poblamiento nazari   21    21,29     447,00

distancia al eje   villae               21    16,33     343,00
(laterculus)       poblamiento nazari   21    26,67     560,00

Estadisticos de contraste

                     Distancia al eje    Distancia al eje
                        (centuria)         (laterculus)

U de Mann-Whitney        216,000             112,000
W de Wilcoxon            447,000             343,000
Z                         -,113               -2,733
Sig. asintot.              ,910                ,006
(bilateral)
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Author:Gutierrez-Rodriguez, Mario; Orfila Pons, Margarita; Sanchez-Lopez, Elena H.
Publication:Zephyrus
Date:Jan 1, 2017
Words:11639
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