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LA COMICIDAD COMO PERJUICIO DE SUJETOS INTENCIONALES.

1. Introduccion

En 1951, D.H. Monro presento una clasificacion de las principales concepciones filosoficas sobre el humor propuestas a lo largo de la historia, y las dividio en cuatro categorias: teorias de la superioridad, teorias de la incongruencia, teorias del alivio [relief, release from restraint] y teorias de la ambivalencia (cfr. Monro 1951). En estudios posteriores, otros autores suelen hacer referencia a las tres primeras. (1) Por lo general, se considera que las teorias de la superioridad y las teorias del alivio son bastante problematicas. La teoria (o las teorias) de la incongruencia aparece como el enfoque mas prometedor, y muchos especialistas han defendido--en epocas relativamente recientes--versiones de esa concepcion.

Usare los conceptos de comicidad y de humor con los sentidos en que son equivalentes. Voy a presentar, clarificar y explorar algunas virtudes potenciales de una determinada teoria--de caracter intencionalista--sobre lo comico. Este enfoque tambien podria considerarse una version o variante de la teoria de la incongruencia, pero creo que arroja nueva luz sobre algunos aspectos de la comicidad en torno a los cuales la teoria de la incongruencia no es suficientemente clarificadora.

Mi teoria establece solo una condicion necesaria de la comicidad; no intenta proponer condiciones necesarias y conjuntamente suficientes, ni siquiera condiciones suficientes. Casi todas las teorias previas aspiran a caracterizar el humor (lo cual implica ofrecer condiciones necesarias y conjuntamente suficientes de lo humoristico), pero se les plantean contraejemplos que las ponen en duda, sobre todo, contraejemplos a su pretension de establecer condiciones suficientes del humor.

En rigor, propondre dos teorias: una version debil y una fuerte de una misma idea generica. Expresada de forma muy laxa e imprecisa, esa idea es la siguiente: la comicidad concierne al perjuicio o dano de sujetos intencionales. La version debil establece que quien evalua-aprecia una situacion como humoristica/comica reconoce un perjuicio o dano ocasionado a ciertos sujetos intencionales (pueden ser sujetos involucrados en la situacion comica, o el propio evaluadorapreciador). La version fuerte afirma, ademas, que la comicidad deriva (al menos en parte) de dicho perjuicio; es el perjuicio aquello que, cuando se combina con otros factores, encontramos humoristico/comico.

En la seccion 2 hago una presentacion de esa teoria del perjuicio, algunas de cuyas consecuencias importantes se exponen en la seccion 3. Mas adelante constato como otros enfoques (la teoria de la superioridad y ciertas versiones de la teoria de la incongruencia) son problematicos al pretender proponer condiciones suficientes del humor (seccion 4). Sin embargo, hay conexiones entre la teoria del perjuicio y esas otras dos concepciones (teoria de la superioridad y teoria de la incongruencia), que describo en la seccion 5. La seccion 6 ilustra la teoria del perjuicio utilizando como ejemplos ciertos chistes y metachistes.

2. Comicidad como perjuicio: preliminares

Evaluamos o apreciamos como humoristicas entidades de categorias ontologicas diversas y con diferentes niveles de complejidad: novelas, obras teatrales, peliculas, frases, chistes, gags, personas, dibujos, rostros, sucesos, gestos, etc. Aunque aqui no tematizare este punto, supondre que el caracter comico de algunas de esas entidades se vincula con la comicidad de ingredientes suyos comparativamente mas elementales o basicos (escenas, secuencias, sketches, pasajes, gags, dialogos,...), y muy probablemente depende de ellos. A fin de facilitar la exposicion, hablare de "situaciones" para referirme a esas unidades comicas, sean o no componentes de entidades comicas de mayor complejidad. Es un uso algo laxo y tecnico del termino, pues debe englobar chistes, gags, frases, dibujos y otros elementos comicos que no es frecuente catalogar como situaciones.

Con frecuencia, en una situacion comica intervienen o estan involucrados sujetos intencionales, o de una u otra forma se alude a ellos; sean reales o imaginarios, sean concretos o "genericos" (colectivos de personas con algun rasgo comun: los borrachos, los varones, las mujeres, los homosexuales, los avaros, quienes practican determinada profesion, los calvos, quienes padecen cierta minusvalia psiquica, los individuos de tal o cual raza o nacion, entre otros). Denominare a esos sujetos "protagonistas comicos" (o, simplemente, "protagonistas"). Conviene prestar atencion a otro sujeto intencional relevante cuando analizamos el humor, al cual podemos llamar "el apreciador". La literatura filosofica contemporanea suele abordar lo humoristico rastreando sus conexiones con la respuesta caracteristica que tiende a provocar: el estado mental de divertimento o regocijo comico [comic amusement]. (2) El concepto de divertimento, o de regocijo, abarca casos desconectados de la comicidad, en los cuales nos regocijamos por otras causas. Pero, segun una practica terminologica habitual (con respecto a "amusement"), mientras no indique lo contrario hablare aqui de divertimento o regocijo en un sentido restringido, para referirme solo al divertimento humoristico, provocado por situaciones comicas (cfr. Clark 1970, p. 142; Martin 1983, p. 173). La persona que experimenta ese divertimento es el apreciador, quien aprecia o siente algo como comico. (Tambien podriamos catalogarlo como "evaluador", porque evalua la situacion como comica. Pero esta otra nocion tiene connotaciones intelectualistas que--en principio--prefiero evitar.)

Disponemos ya de los conceptos basicos para hacer una presentacion, preliminar, de la teoria intencionalista sobre el humor que quiero explorar. En las secciones subsiguientes se clarificaran sus rasgos principales, conforme avance la discusion.

La idea central, vertebradora del presente enfoque, podria formularse asi: un rasgo esencial de la comicidad es que concierne al perjuicio o dano de sujetos intencionales. A continuacion aparece una version debil de esa teoria del perjuicio:

TDP: cuando un apreciador experimenta divertimento comico ante una situacion, reconoce o detecta un perjuicio en sujetos intencionales.

La teoria, en su version fuerte, establece ademas lo siguiente:

TFP: TDP es el caso y la comicidad que provoca el divertimento deriva (al menos en parte) de dicho perjuicio; ese perjuicio es aquello que, cuando se combina con otros factores, el apreciador encuentra comico.

La primera clarificacion que hace falta atane al concepto de perjuicio. Aunque los diccionarios contemplan la posibilidad de que haya perjuicio contra entidades inanimadas (y pasa algo similar respecto de los conceptos casi equivalentes de dano, deterioro, menoscabo o lesion), probablemente cuando hay perjuicio contra una de esas entidades (por lo comun, artefactos u otros objetos que puedan resultar utiles a sujetos intencionales), el perjuicio repercute--quiza de forma muy indirecta--en los intereses de sujetos intencionales. Por ello, tal vez sea innecesario hablar de perjuicio o dano de sujetos intencionales; sin embargo, no estoy seguro de si es correcta esa consideracion, y he preferido hacer explicito--a riesgo de resultar redundante --que el perjuicio aqui tematizado concierne a tales sujetos.

En todo caso, el sentido apropiado de perjuicio es muy amplio. Pensemos en la extraordinaria diversidad de modos en que cabe perjudicar a un individuo, o a un colectivo. Para empezar, toda suerte de agresion fisica constituye un caso de perjuicio; tambien lo es el dano infligido contra posesiones del individuo, incluso a cualesquier objetos que pudieran sernos utiles. Por otro lado, cada vez que un estado intencional (un deseo, una creencia, una expectativa, una aspiracion, o cualquier otro, en relacion con cualquier tema) resulta--de una u otra forma--no satisfecho, ello redunda en perjuicio del sujeto correspondiente. Tambien el orgullo, la dignidad, la honorabilidad pueden ser lesionados. El perjuicio puede ser, asimismo, un estado o condicion permanente del sujeto. Por ultimo, el perjuicio no tiene por que revestir especial gravedad, un perjuicio insignificante tambien es un perjuicio (este punto es importante; volveremos sobre el despues).

3. Situaciones comicas, apreciadores y bodegones

Ilustrare ciertas consecuencias relevantes de la teoria del perjuicio recien esbozada. Supongamos que [SC.sub.1] es una situacion que, aparentemente, cumple las dos condiciones siguientes:

(i) [SC.sub.1] es una situacion comica, con potencial para provocar divertimento en al menos un apreciador A;

(ii) no hay protagonistas comicos perjudicados en [SC.sub.1]: [SC.sub.1] no involucra sujetos intencionales, o bien, aunque los involucra, no tiene lugar perjuicio alguno contra ellos.

La teoria, tanto en su version debil, TDP, como en su version fuerte, TFP, permite hacer frente a potenciales contraejemplos de ese tipo. Lo comprobaremos con mayor detalle en secciones subsiguientes. Pero veamos ahora, aunque sea en abstracto y de forma muy general, las estrategias naturales que protegen la teoria ante esos problemas.

Ocupemonos, primero, de la version debil. Incluso si [SC.sub.1] es una situacion que satisface, en efecto, las condiciones (i) y (ii), eso es compatible con la TDP si el perjuicio reconocido por el apreciador, A, no es de sujetos intencionales de [SC.sub.1]. ?Que otros sujetos podrian ser? Hay una situacion mas amplia, [SC.sub.2], que incluye a [SC.sub.1] como parte propia; es la situacion en que [SC.sub.1] es presentada ante A y A aprecia o evalua dicha situacion, [SC.sub.1]. Examinemos, pongamos por caso, que sucede cuando se cuenta un chiste. La situacion comunicativa incluye al emisor, E, y a una audiencia, A, formada por uno o varios sujetos intencionales. (No veo inconveniente en simbolizar del mismo modo, con la letra A, a la audiencia y al apreciador, pues asumo que es esa audiencia la destinada a apreciar-evaluar el chiste; el emisor pretende provocar divertimento comico en la audiencia.) Esa situacion comunicativa, que tambien incluye la situacion [SC.sub.1] "contada" en el chiste, es una situacion, [SC.sub.2], en la cual segun la TDP--salvo que hubiera otra candidata mejor a constituir una situacion con los rasgos postulados por la TDP--hay perjuicio de sujetos intencionales: los estados intencionales de A son frustrados en alguna medida. Por ejemplo, algunos autores sostienen que la sorpresa en la audiencia es esencial al chiste, en el sentido de que el chiste, como acto de habla, quedaria frustrado sin ella (cfr. Vigara Tauste 1994, p. 81). (3) Si fuera asi, habra expectativas de A que resulten insatisfechas. Naturalmente, si nos gusta que nos cuenten chistes esperamos que el divertimento provocado contrarreste esa frustracion de expectativas, cuyo caracter lesivo suele ser minusculo (ya he indicado que el perjuicio de lo comico puede ser insignificante). En general, tambien las sorpresas positivas acarrean cierto nivel de frustracion de estados doxasticos (de otro modo, no serian sorpresas). (Sin embargo, en la seccion 7 examinaremos chistes en los cuales el perjuicio del apreciador no deriva solo de esa mera sorpresa.)

Generalicemos para cubrir todas las situaciones comicas, no solo los chistes. Segun la TDP, el divertimento comico del apreciador, A, se correlaciona con un reconocimiento o deteccion por parte de A de algun perjuicio en sujetos intencionales. Cuando la situacion [SC.sub.1] tiene los rasgos (i) y (ii), el sujeto intencional perjudicado (asi reconocido o detectado por A) es el mismo, el apreciador. (Veremos despues que, en tales casos, el perjuicio no siempre sera, o no sera solo, la frustracion de expectativas de A.) Definamos una situacion comica desnuda como aquella que no incluye al apreciador de la misma. Como estamos senalando, no se infringe la TDP aunque existan situaciones comicas desnudas con el rasgo (ii), es decir, sin sujetos intencionales perjudicados. Pero para una situacion asi, [SC.sub.1], habra una situacion mas amplia, [SC.sub.2], que incluye [SC.sub.1] y al apreciador, A. Quiza [SC.sub.1] no involucre sujetos intencionales perjudicados, pero [SC.sub.2]--conforme a la TDP--si lo incluye. Para la verdad de la TDP, basta el perjuicio de A reconocido por este.

Vayamos ahora con la version fuerte de la teoria, TFP. Asumiendo un supuesto casi trivial, o terminologico (a saber, la situacion comica es aquello que el apreciador encuentra comico; la comicidad reside en la situacion comica), la TFP implica que no existen situaciones comicas desnudas con el rasgo (ii). Dicho con otras palabras: si una situacion, [SC.sub.1], no incluye ningun apreciador ni tampoco sujetos intencionales perjudicados, entonces [SC.sub.1] no es una situacion comica. ?Como reaccionar ante cualquier presunto contraejemplo? Desde la perspectiva de la TFP, puede responderse asi: una situacion [SC.sub.1], sin apreciador ni sujetos intencionales perjudicados, solo resultara comica en apariencia. La situacion comica conectada de manera relevante con [SC.sub.1] sera una situacion mas general, [SC.sub.2], que si incluye al apreciador, asi como algun perjuicio para el detectado por el mismo y que provoca su divertimento.

Resaltar un contraste entre el valor artistico y la comicidad segun la concibe la TFP contribuira a comprender mejor esta ultima. Una teoria (suficientemente) general del arte deberia decir algo sobre los papeles que--en relacion con una obra de arte--desempenan dos sujetos intencionales: el autor de la obra y el apreciador de la misma. Sin embargo, eso no implica que una teoria asi este necesariamente comprometida con suponer que uno y otro sujetos intencionales sean ingredientes esenciales de la obra de arte estrictamente considerada, de la obra desnuda, poseedora de un valor artistico. En otros terminos: hay al menos un sentido bastante natural conforme al cual ciertas pinturas, por ejemplo, un bodegon--o un paisaje--donde no aparecen representados seres humanos, pueden estar dotadas de valor artistico sin contener sujetos intencionales (o, cuando menos, eso pueden proponer legitimamente muchas teorias esteticas). Pues bien, la TFP rechaza la posibilidad de algo analogo respecto del valor comico. La comicidad contiene sujetos intencionales, a los cuales se ocasiona algun perjuicio. Si un "bodegon comico" es una situacion comica carente de sujetos intencionales, la TFP establece--si queremos sintetizarlo con un eslogan--que no existen tales bodegones comicos. (4)

4. Condiciones presuntamente suficientes de lo comico

Tanto la version debil como la version fuerte de la teoria del perjuicio establecen solo condiciones necesarias acerca de la comicidad. No proponen condiciones que sean al tiempo necesarias y suficientes (por lo tanto, no proponen una caracterizacion o definicion de lo comico), ni siquiera proponen condiciones suficientes. La TDP establece una condicion relativa al estado mental que lo comico tiende a provocar, el divertimento; senala que el divertimento en el apreciador es correlativo al reconocimiento de algun perjuicio. La TFP anade que la comicidad reside, al menos en parte, en dicho perjuicio; el perjuicio, combinado con otros factores, es lo que provoca el divertimento. Las palabras en cursivas indican que tampoco la TFP define el humor; solo establece una condicion necesaria; esos otros factores (sobre los cuales no se investigara en este articulo) serian los que permitirian completar la TFP para obtener una caracterizacion.

La tentacion de pensar que la teoria del perjuicio tiene muchos y claros contraejemplos puede proceder de fuentes diversas. Una de ellas es ignorar el rasgo que estoy resaltando: la teoria no aspira a definir lo comico. Consideraciones del tipo "el humor no consiste en el perjuicio de la gente" y "eso no es lo que (nos) provoca divertimento" manifiestan esa confusion. La TFP no establece que el humor consista solo en eso, ni que eso por si mismo baste para provocar(nos) divertimento.

Aunque descubrir y esclarecer las condiciones necesarias del humor ya sea una tarea iluminadora, buscamos--por lo comun--mayor iluminacion; querriamos caracterizar el fenomeno. Sera instructivo preguntarnos por algunas otras teorias que--segun se suelen interpretar--aspiran a ello. Comentare muy brevemente la teoria de la superioridad y ciertas versiones de la teoria de la incongruencia.

La teoria de la superioridad tiene precursores en Platon, Aristoteles y Descartes, pero su principal representante es Hobbes. Segun este enfoque, nuestra risa expresa un sentimiento de superioridad respecto a personas que, conforme a nuestra perspectiva, sufren algun tipo de infortunio; establecemos--en relacion con algun aspecto --una comparacion entre nosotros y esas personas (que, en la version de Hobbes, podemos ser nosotros mismos en una etapa anterior), y nos vanagloriamos de la diferencia. Contra esa teoria se alega la existencia de contraejemplos en los dos sentidos: el divertimento comico o la risa no siempre van acompanados de tales sentimientos de superioridad; por otro lado, la presunta superioridad en cuestion puede estar desconectada por completo de lo comico. (5)

La idea principal de las teorias de la incongruencia es que el divertimento es resultado del reconocimiento o la percepcion de falta de congruencia entre dos elementos; por ejemplo, un elemento puede ser algo real (o presentarse como real conforme a alguna ficcion) y el otro puede derivar de patrones generales sobre lo que se espera o se desea que hubiera ocurrido, patrones originados a partir de reglas o regularidades de muy diversa indole: normas sociales, leyes naturales, reglamentos, expectativas, maximas que regirian la comunicacion racional exitosa--en el sentido recogido por Grice 1975--, etc. (6) Tambien los dos elementos incongruentes entre si pueden pertenecer a uno de esos dos ambitos; es decir, ser ambos reales (o presentarse como tales), o ejemplificar patrones generales contrapuestos. Hay rasgos de esa concepcion en Kant, Schopenhauer y Bergson. En el ultimo medio siglo, encontramos versiones sofisticadas de esa misma concepcion en Clark 1970, Martin 1983, Raskin 1984, Morreall 2009 o Carroll 2014. (7)

Consideremos la viabilidad de las teorias de la incongruencia. Para que la relacion de incongruencia manejada resulte verosimil como condicion necesaria de la comicidad, se requiere un sentido bastante laxo del concepto de incongruencia (cfr., por ejemplo, la discusion en Scruton 1982). Eso no me parece objetable. Sin embargo, dicha laxitud repercute negativamente en la pretension de erigirse tambien en una condicion suficiente. Clark (1970, pp. 140-141) y Carroll (2014, pp. 28-29), entre otros, se hacen eco de criticas a esa pretension, surgidas ya--al menos--desde el siglo XIX. Destacan los casos en que una incongruencia, ademas de no resultar comica, tiene efectos negativos ante quien la reconoce o detecta, y le provoca, entre otros, dolor, ira, tristeza, miedo o ansiedad. En su reelaboracion de la teoria de la incongruencia, Carroll (2014, pp. 34, 37, 50) propone una clausula negativa, destinada a descartar explicitamente tales casos. Sin embargo, esa clausula no descarta contraejemplos neutros, por asi decirlo. Llamemos ZAPATOS al caso siguiente: entramos en una sala, alli vemos una caja de zapatos y un par de zapatos demasiado grandes para caber en la caja. (8) Aunque constituye una situacion de incongruencia, ZAPATOS--sin mas aditamentos--no despierta divertimento, pero tampoco ninguna de esas emociones negativas.

Se evita una mayor variedad de contraejemplos a la version simple de la teoria de la incongruencia (incluido el caso ZAPATOS) si se combina la presencia de incongruencia con una condicion adicional, restrictiva, sobre la manera de disfrutar ante dicha incongruencia. Segun Clark (1970, pp. 150-151), el divertimento comico es el disfrute de lo (que se percibe o considera) incongruente, al menos hasta cierto punto porque se ve como incongruente; la aparente incongruencia resulta comica cuando se disfruta por si misma, como tal incongruencia, no por ninguna otra razon. (Carroll 2014, pp. 37 y 50, incluye una condicion similar en su definicion, lo cual le permitiria prescindir de su clausula sobre ausencia de efectos negativos de lo incongruente. Cfr. tambien Scruton 1982, p. 170.)

La idea de disfrutar algo como fin en si mismo, y no como instrumento de otra cosa, suele emplearse tambien para describir el caracter de nuestra experiencia al apreciar obras de arte, o el caracter de nuestras vivencias cuando participamos en un juego. Pero precisamente porque algunas obras artisticas representan incongruencias sin resultar comicas, Martin (1983, p. 176) critica la definicion de Clark, alegando que--entre otros contraejemplos--hay casos de deleite estetico no comico en los cuales se disfruta de una incongruencia por si misma; menciona como ejemplo las figuras del Guernica de Picasso.

Tambien resulta problematica, a mi juicio, la definicion de Raskin (1984, cap. 4), emparentada con la teoria de la incongruencia, y por la misma razon general: propone una condicion suficiente de lo comico a la que se plantean contraejemplos. En principio, su tema es el humor; pero luego se restringe a los chistes, para finalmente ocuparse solo de los chistes con juegos de palabras [verbal jokes]. Identifica lo comico con lo que es compatible, quiza en parte, con dos "guiones" [scripts] contrapuestos. Quiza esa idea (cercana a la de incongruencia) pueda ser una condicion necesaria del humor. Pero el ejemplo BANCO, aseverar "Mi primo esta en el banco", contradice que sea una condicion suficiente, pues segun la definion de Raskin BANCO deberia ser comico. (9)

La discusion principal en esta seccion sugiere que las reelaboraciones de la teoria de la incongruencia defendidas por autores como Clark, Raskin y Carroll son problematicas porque pretenden definir lo comico, pero sus respectivas definiciones no proporcionan --aparentemente--condiciones suficientes para la comicidad. (No parece que la teoria de la superioridad este en mejor situacion.)

5. Incongruencia, malicia, desapego

Como indica John Morreall--quiza el filosofo que se ha ocupado de teorizar sobre el humor con mayor intensidad y dedicacion--, las tres concepciones principales que los filosofos han sostenido tradicionalmente (teorias de la superioridad, de la incongruencia y del alivio) no son incompatibles entre si. Por ejemplo, las propuestas de David Hartley (1705-1757) contienen elementos de cada uno de esos tres enfoques (cfr. Morreall 1987, p. 41). De hecho, los diferentes autores ni siquiera coinciden en su objeto de estudio: antes del siglo XX se buscaban, preferentemente, las causas psicologicas de la risa y el divertimento; en la actualidad se prioriza no tanto la identificacion de explicaciones causales como el analisis conceptual de la risa, el divertimento y el humor (cfr. Morreall 2009, cap. 1).

Pues bien, la TDP y la TFP son tambien compatibles con aspectos concretos de esas otras teorias. En esta seccion senalare que la teoria del perjuicio podria verse como una reelaboracion de la teoria de la incongruencia y, por otra parte, capta una motivacion de la teoria de la superioridad. (10)

Recordemos que la nocion de incongruencia empleada en estos debates debe ser de considerable amplitud. Por ello, es sensato suponer que todo caso de perjuicio de sujetos intencionales sera un caso de incongruencia. Asi, si dicho perjuicio esta necesariamente conectado con la comicidad--conforme a la TDP o conforme a la TFP--, tambien lo esta la incongruencia. Veamoslo con mayor detalle. El perjuicio que el apreciador reconoce segun la TDP es, al mismo tiempo, una incongruencia que ese apreciador reconoce. Y si, segun la TFP, dicho perjuicio contribuye a provocar el divertimento, entonces la incongruencia necesariamente involucrada en el perjuicio contribuye a provocar el divertimento.

Conforme a esas consideraciones, la teoria del perjuicio seria una version prudente de la teoria de la incongruencia; una version que no propone la incongruencia (ni por si misma ni conjuntada con alguna otra condicion identificada) como condicion suficiente de la comicidad. Solo propone, en virtud de la TDP, que cuando un apreciador experimenta divertimento comico ante una situacion, reconoce o detecta una incongruencia. O bien, lo que propone, en virtud de la TFP, es que la comicidad que provoca el divertimento deriva (al menos en parte) de dicha incongruencia; es esa incongruencia lo que, cuando se combina con otros factores (entre los que se incluyen los restantes rasgos que hacen de esa incongruencia un perjuicio de sujetos intencionales), el apreciador encuentra comico.

Preguntemonos por la direccion inversa: ?toda incongruencia conlleva perjuicio de sujetos intencionales? La respuesta es negativa, segun lo atestiguan el caso ZAPATOS (este caso no incluye que alguien haya intentado meter los zapatos en la caja, y que su intencion haya resultado frustrada, con el consiguiente perjuicio) y otros muchos similares. Por lo tanto, la teoria del perjuicio resulta mas informativa que la version de la teoria de la incongruencia por ella implicada; tiene mayor potencial para arrojar luz sobre lo comico. (Desde luego, no es mas informativa que teorias de la incongruencia que incluyen condiciones suficientes del humor; pero, segun hemos visto, estas son muy problematicas.)

Excepto de forma muy indirecta, nada he dicho sobre los indicios que justifican la teoria del perjuicio. Una parte sustantiva de la justificacion es que si estudiamos con atencion cualquier situacion presuntamente comica, [SC.sub.1], y su previsible efecto en un apreciador, A, podremos identificar--quiza tras cierto trabajo de analisis de los detalles del caso--que perjuicio reconoce A, si estamos considerando la version debil, la TDP, o incluso identificar que perjuicio es el que --junto con otros factores--le resulta comico a A, si estamos considerando la version fuerte, la TFP. En la seccion siguiente trabajare en esa linea, ilustrando la teoria con ciertos ejemplos. De momento, las conexiones descritas entre incongruencia y perjuicio nos permiten aliviar algo la tarea (que requeriria, al menos, otro articulo), apoyandonos en la literatura previa sobre el humor. En particular, cada intento de justificar que la incongruencia es una condicion necesaria del humor repercute positivamente--si es un intento exitoso --en favor de la teoria del perjuicio. Casos de incongruencia como ZAPATOS, en los cuales no hay perjuicio alguno, precisamente no se aducen cuando se quiere ilustrar la incongruencia relevante para la comicidad.

Abordare ahora cierto rasgo de la teoria de la superioridad. Comparto la opinion mayoritaria, contraria a esa teoria. Sin embargo, una consecuencia suya resulta de especial interes aqui, pues esta conectada con la teoria del perjuicio. La teoria de la superioridad implica --o al menos apoya--que en nuestro deleite cuando experimentamos divertimento comico existe cierto grado de malicia.

Esa idea se ve reforzada por la TDP y esta implicada por la TFP. Hay algo de malicia en sentir divertimento por el perjuicio de sujetos intencionales. Si queremos evitar las creencias desiderativas [wishful thinking], en principio eso no es ningun inconveniente contra la teoria del perjuicio. Ademas, como he anticipado, en muchas ocasiones el sujeto cuyo perjuicio provoca divertimento es el propio apreciador. Y lo que me parece mas relevante es que asi como el perjuicio puede ser minimo, casi insignificante, tambien la malicia en la que incurrimos --segun la TFP--cuando nos divertimos puede mantenerse en un nivel minimo.

Segun algunos autores, en lo que atane a los protagonistas y los hechos de una situacion comica, adoptamos cierta actitud de desapego [disengagement] o de distanciamiento (cfr. Jones 1982; Morreall 1983, cap. 8, 1997, cap. 2, 2009, pp. 53, 101-110). Comparto esa idea. Cabe especular que la relacion entre desapego del apreciador y perjuicio del protagonista comico debe ser adecuada para que resulte tolerable la malicia vinculada al divertimento. Por ejemplo, cuando la situacion comica es ficticia (incluso si involucra sujetos concretos o colectivos de sujetos existentes en el mundo real), el desapego es mayor, y aceptamos divertirnos ante el reconocimiento de perjuicios que no nos harian (o no deberian hacernos) tanta gracia si la situacion comica fuera real. (11)

Nos hemos aproximado a una subtematica muy frecuentada en los libros sobre humor: las relaciones entre comicidad y etica. Morreall (1983, 1997, 2009), Cohen (1999) y Carroll (2014) dedican, cada uno de ellos en esas obras, al menos un capitulo al tema. Por razones de espacio, no profundizare en la cuestion. Solo quiero mencionar que, en principio, cabrian tres posicionamientos o hipotesis generales (y varias otras intermedias), analogos a posicionamientos correlativos sobre las relaciones entre arte y etica. (i) Si una situacion presuntamente comica (o una presunta obra de arte) es muy lesiva o moralmente reprobable, eso va en detrimento de su comicidad (o de su valia artistica) y hace que sea menos comica (o artisticamente valiosa). (ii) No es verdad (i), pero hay un equilibrio: cuanto mas comica sea una situacion (o mayor valia artistica tenga una obra) y menos lesivo (real o potencialmente) sea el perjuicio, menos reprobable moralmente sera el deleite comico (o estetico) ante ella. (iii) Los aspectos eticos negativos de una situacion comica (o de una obra de arte) son separables de su cualidades comicas (o artisticas); por muy lesivos que sean, cabe abstraerse de ellos y es moralmente aceptable apreciar--disfrutando--tanto como se pueda lo estrictamente comico (o artistico). (12)

6. Aplicacion de la teoria del perjuicio: chistes y metachistes

En el capitulo XX de la primera parte de Don Quijote de la Mancha, Sancho Panza se dispone a contarle al Quijote un relato que al final resulta ser un chiste. El chiste, llamemoslo CABRAS, tiene cierto caracter "interactivo". Tras algunos rodeos preliminares, Sancho relata las vicisitudes de un pastor que--en cierta fase del relato--concierta con un pescador cruzar un rio con un ganado de trescientas cabras; pero en el unico barco disponible solo caben una persona y una cabra, por lo cual el pescador debe pasar las cabras de una en una. Sancho relata el paso de cada cabra y pide al Quijote que vaya memorizando su numero, pues si llegara a descontarse no podria proseguir el relato. Pasadas varias cabras (seis, por cierto), Sancho pregunta cuantas cabras van; obtiene una respuesta airada, pues el Quijote no ha estado por esas menudencias, y solo desea--con cierta impaciencia--que su escudero prosiga y concluya el relato. Pero este le recuerda su peticion y el infortunio derivado de su incumplimiento, y asi finaliza el relato/chiste.

CABRAS no es un chiste tipico. Perteneceria al genero de los metachistes, o chistes de segundo orden, segun los llama Cohen (1999, p. 4) (cfr. tambien Carroll 2014, p. 24).13 Enseguida mencionare dos chistes tipicos, en los cuales puede identificarse con relativa facilidad quienes son los protagonistas comicos de la situacion narrada en tales chistes, es decir, los protagonistas a los que se ocasiona un perjuicio. Pero CABRAS y otros metachistes similares (como los dos que describire pronto) ilustran bien la estrategia de defensa de la TDP y la TFP descrita en la seccion 3. La situacion, [SC.sub.1], "narrada" en el chiste no es una situacion realmente comica. En efecto, no hay perjuicio relevante contra el pastor, sus cabras o el pescador. La situacion comica, [SC.sub.2], es la situacion comunicativa que incluye al emisor, Sancho, y al apreciador-audiencia, Alonso Quijano. Es este quien ve perjudicada su expectativa de entretenerse escuchando un relato ameno.

He aqui dos chistes prototipicos, muy diferentes de CABRAS.

DESPISTE

--Mama, mama, en el cole me llaman despistado.

--Anda, nino, vete a tu casa... (cfr. Vigara Tauste 1994, p. 84).

GOLPES

Dos gamberros se aburren en una sala de cine. G1 reta a G2:

--Ves aquel calvo de alla abajo, mirando la peli tan confiado. ?Te apuesto diez euros a que voy y sin mediar palabra le arreo un guantazo bien dado, con la mano abierta?

G2 acepta la apuesta. G1 va hasta CC, le propina el guantazo y dice:

--!Que sorpresa, Ambrosio! Me alegro de encontrarte por aqui.

CC, muy quejoso, protesta que el no es Ambrosio ni conoce de nada a G1. Este se disculpa y vuelve al asiento. G1 insiste ante G2:

--?Otros 10 euros a que le doy otra vez?

La escena se repite. CC, dolorido, cambia de sitio y va a sentarse tres filas mas alejado. G1 reitera la apuesta. Tras el sonoro guantazo, esta vez G1 le dice a CC:

--No te lo vas a creer, Ambrosio. Te he estado confundiendo todo el rato con un calvo capullo de alla atras que es igualito que tu.

Es obvio que perjuicio relevante sufren los protagonistas de las situaciones comicas correspondientes a esos dos chistes. Como quiza ocurre con todos los chistes, el desenlace de DESPISTE y GOLPES provoca sorpresa en la audiencia, y por ello--segun indicamos en la seccion 3--las expectativas del apreciador-audiencia se ven trastocadas, con el consiguiente perjuicio (insignificante, aunque real). Pero no es ese el perjuicio mas relevante; este se encuentra en la situacion comica narrada, no en la situacion comunicativa global.

Vayamos con otros dos metachistes, que explotan la situacion comunicativa, la situacion que consiste en contar el chiste.

GLUGLUITOS

El emisor-narrador, E, narra la marcha de un pequeno grupo de individuos que va diciendo:

--Somos los glugluitos, somos los glugluitos.

El grupo se hace cada vez mas numeroso, siempre con la misma frase. E alarga la narracion tanto como le parece conveniente. Finalmente, E cuenta que el grupo, ya multitudinario, se dirige a la playa. Alli se adentran poco a poco en el mar, y la frase es ahora parcialmente onomatopeyica:

--Somos los glugluglu...

FAMILIA

--?En que se parece una cueva a una piedra y a la familia?

--No se.

--En que la cueva esta humeda y la piedra u me da u no me da.

--?Y la familia?--Muy bien, gracias.

En GLUGLUITOS no hay por que suponer que los protagonistas del chiste, los glugluitos, sufran perjuicio de ningun tipo (no se da a entender que les sorprenda su inmersion, por ejemplo). Quien queda sorprendido y frustrado en su expectativa de oir un chiste estandar es el apreciador-audiencia. FAMILIA procede de Vigara Tauste (1994, p. 82), que denomina chistes-con-complice a chistes con las caracteristicas de CABRAS, GLUGLUITOS y FAMILIA. En realidad, FAMILIA es una suerte de chiste mixto, pues el breve comentario sobre "cueva" y "piedra" ya constituye un chiste por si mismo, basado en un juego de palabras. Llamare CUEVA a ese chiste componente de FAMILIA, que consiste en las frases: "?En que se parece una cueva a una piedra? En que la cueva esta humeda y la piedra u me da u no me da." A mi juicio, tambien el analisis correcto de CUEVA--y otros chistes similares, sin protagonistas concretos--requiere (aunque no tan claramente como CABRAS, GLUGLUITOS y FAMILIA) imaginar que la situacion comica incluye al apreciador-audiencia cuyas expectativas resultan de cierta manera frustradas. Sobre FAMILIA, Vigara Tauste afirma "el complice es el receptor [el apreciador-audiencia] que, sin saberlo, cuajara definitivamente el chiste (doble motivo para reirse: del chiste y de si mismo)" (Vigara Tauste 1994, p. 82). Me parece una reflexion certera, excepto porque--segun sugiere mi comentario sobre CUEVA--ambos motivos para reirse serian motivos para reirse de si mismo, aunque las expectativas frustradas son distintas.

Es muy natural considerar que, en CABRAS y en GLUGLUITOS, la situacion comica propiamente dicha no esta en lo narrado, sino que es la situacion comunicativa global, que incluye al apreciadoraudiencia. Y es facil identificar el perjuicio de este, pues se relaciona con la frustracion de sus expectativas. En otras palabras, no es una estrategia ad hoc defender la TFP ante esos potenciales contraejemplos senalando que la situacion presuntamente comica desnuda (en el sentido que definimos en la seccion 3) no es realmente comica, mientras que si lo es la situacion global que incluye al apreciador. (Recordemos que, a diferencia de lo que le sucede al Quijote, nuestro divertimento final suele contrarrestar el perjuicio que nos ocasiona oir ese tipo de metachistes.) (14)

Con respecto a los chistes, la viabilidad de la teoria del perjuicio --en su version fuerte (TFP)--dependera de que resulte tambien natural o poco forzado aplicar esa estrategia a otros muchisimos casos en los cuales la situacion narrada, desnuda, no parezca contener perjuicio alguno de sujetos intencionales. Mi defensa de la TFP lleva asociada esa promesa teoretica. Un gran numero de chistes no ilustran la TFP tan facilmente como los chistes prototipicos DESPISTE y GOLPES, pero tampoco son claros ejemplos de metachistes paradigmaticos como CABRAS, GLUGLUITOS y FAMILIA. La defensa pormenorizada de la TFP acarrearia, ante cada chiste que se presentara como presunto contraejemplo, poder mostrar que si contiene (quiza pese a las apariencias iniciales) protagonistas comicos perjudicados, o que no resulta ad hoc sostener que la situacion comica debe incluir al apreciador-audiencia. Ejemplos de lo segundo son CUEVA (conforme al analisis que he propuesto), asi como CAFE: "Entra un tipo en un cafe y... chaaf". Comprender CAFE no requiere atribuir un perjuicio a ese sujeto (quiza--como los protagonistas de GLUGLUITOS--ya sabe donde se mete al "entrar" en ese "cafe"); pero es sensato (no suena forzado, no suena ad hoc) considerar que lo que nos divierte es nuestra propia reaccion ante el desenlace del chiste.

En cuanto al resto de situaciones comicas (diferentes de los chistes), la perspectiva general es la misma. La viabilidad de la TFP esta vinculada a la promesa descrita. El compromiso con la TFP requiere suponer que, para cada situacion presuntamente comica, podrian identificarse sujetos comicos (concretos o colectivos) perjudicados, o bien resultara aceptable sugerir que el apreciador debe estar incluido en la situacion realmente comica. Profundizar en esa tarea sobrepasa los limites de espacio que me he marcado en este trabajo.

7. Conclusiones

He presentado y explorado una determinada teoria sobre la comicidad que vincula lo comico con el perjuicio de sujetos intencionales; o con el perjuicio, simplemente, si todo perjuicio lo es siempre de sujetos intencionales.

Como sucede con otros enfoques teoricos contemporaneos acerca del humor, he invocado el concepto de divertimento o regocijo comico: el estado mental que lo comico tiende a provocar. La teoria del perjuicio se desglosa en una version debil y otra fuerte. La tesis debil, TDP, establece que cuando se experimenta divertimento comico ante una situacion, el apreciador (el sujeto que siente ese divertimento) reconoce o detecta un perjuicio en sujetos intencionales. La tesis fuerte, TFP, establece ademas que la comicidad que provoca el divertimento deriva (al menos en parte) de dicho perjuicio; el perjuicio es aquello que, cuando se combina con otros factores, el apreciador encuentra comico.

Es usual clasificar, en tres categorias, las principales concepciones filosoficas sobre el humor propuestas a lo largo de la historia: teorias de la superioridad, teorias de la incongruencia y teorias del alivio. Se considera--en general--que las teorias de la superioridad y las teorias del alivio son bastante problematicas. En epocas relativamente recientes, muchos especialistas han defendido versiones de la teoria de la incongruencia. Casi todos esos enfoques, tambien en sus versiones contemporaneas, aspiran a ofrecer condiciones necesarias y conjuntamente suficientes de lo humoristico. Sin embargo, segun he resaltado, se les plantean contraejemplos; sobre todo contraejemplos a su pretension de establecer condiciones suficientes del humor (sucede eso, por ejemplo, con las propuestas de Clark, Raskin y Carroll). La teoria del perjuicio no es tan ambiciosa: establece solo condiciones necesarias de la comicidad, pero no condiciones suficientes.

No obstante, para la exposicion y clarificacion de la teoria del perjuicio es aconsejable compararla con otras concepciones del humor. En concreto, mi propuesta puede verse como una variante de la teoria de la incongruencia, pues todo perjuicio conlleva una incongruencia. Ademas, se conecta con la teoria de la superioridad: un posible atractivo de esa teoria (implica la existencia de cierto nivel de malicia en el apreciador) queda explicado por la teoria del perjuicio, pues tambien esta--en su version fuerte, TFP--tiene dicha consecuencia.

La malicia en juego puede ser de menor calibre. Cuestiones sobre el equilibrio entre el nivel de malicia y el apropiado deleite ante lo comico--las cuales conducen a las relaciones entre humor y etica --se comentan brevemente en la seccion 5.

He recurrido a un contraste entre comicidad y valor artistico, con vistas a clarificar algunos rasgos de mi teoria. Aunque hay intencionalidad en el artista y en el apreciador de su obra, parece inteligible aceptar que haya situaciones representadas (en una obra de arte) desprovistas de sujetos intencionales. Segun la TFP, no existen situaciones comicas sin sujetos intencionales (concretos o colectivos, reales o imaginados).

Un punto clave en mi defensa de la teoria del perjuicio es una estrategia general para hacer frente a presuntos contraejemplos. He caracterizado una situacion comica desnuda como aquella situacion comica que no incluye al apreciador de la misma. La tesis TFP implica que no existen situaciones comicas desnudas en las cuales no haya perjuicio de ningun sujeto intencional. Si S1 es un presunto contraejemplo, la estrategia de respuesta propone--en general--que la situacion realmente comica es S2, una situacion global que incluye S1, al apreciador y un perjuicio que este ha sufrido. Ilustro la estrategia comentando casos de ciertos metachistes, cuya apropiada descripcion permite decir que la situacion comica incorpora, en efecto, algun perjuicio ocasionado al apreciador-audiencia. (15)

BIBLIOGRAFIA

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Vigara Tauste, A.M., 1994, El chiste y la comunicacion ludica: lenguaje y praxis, Ediciones Libertarias, Madrid.

MANUEL PEREZ OTERO

Universidad de Barcelona

Facultad de Filosofia

Departamento de Filosofia

LOGOS (Research Group in Analytic Philosophy)

perez.otero@ub.edu

Recibido el 3 de enero de 2018; revisado el 6 de junio de 2018; aceptado el 25 de julio de 2018.

DOI: 10.22201/iifs.18704905e.2018.15

(1) Cfr., por ejemplo, Clark 1970; Morreall 1983, 1987 (Introduccion), 2009 (cap. 1); Carroll 2014 (cap. 1).

(2) Cfr., por ejemplo, Clark 1970, p. 142; Scruton 1982, p. 157; Morreall 1983, p. 39; 1987, Introduccion; 2009, cap. 3; Carroll 2014, pp. 4-5.

(3) Carroll (2014, pp. 17-18) rechaza ese vinculo entre el chiste y la sorpresa, y propone contraejemplos en los cuales un chiste no se cuenta por primera vez. Muchos chistes, en efecto, continuan regocijandonos aunque los hayamos oido con anterioridad. Pero comprender un chiste es, paradigmaticamente, comprender el efecto comico que provocaria en quien nunca lo ha oido. Por ello, quiza exista un vinculo esencial entre chistes y sorpresa, como postula Vigara Tauste.

(4) Segun Scruton (1982, p. 167), solo provoca divertimento lo humano, o lo que contemplamos como humano desde una perspectiva antropomorfica. En efecto, puede haber humor en un bodegon sin figuras humanas si los objetos se presentan apropiadamente antropomorfizados (como en una pelicula de Disney). A mi juicio, su intuicion basica es correcta, aunque yo generalizaria, para incluir sujetos intencionales cualesquiera (cuyos casos paradigmaticos, por supuesto, son los humanos).

(5) Cfr., por ejemplo, las criticas de Hutcheson (1750) a Hobbes recogidas en Morreall 1987 (pp. 26-40); cfr. tambien Monro 1951, caps. 8, 9; Morreall 1983, cap. 2; Carroll 2014, cap. 1.

(6) Conviene senalar que el marco griceano permite postular otras maximas conversacionales ademas de las identificadas por Grice, y que la teoria de Grice sobre la significacion no literal, en toda su generalidad, concierne a implicaturas en un sentido muy amplio, no restringido a las implicaturas conversacionales (si bien Grice se ocupa prioritariamente de estas). Sobre este punto, cfr. Perez Otero 2009 (secciones 3-5).

(7) Sobre la frustracion de expectativas naturales en fragmentos musicales comicos (incluso cuando la musica esta desprovista de trama narrativa), cfr. Casablancas Domingo 2000.

(8) Usare versalitas para representar (ademas de tesis concretas) casos especificos, situaciones o chistes, que sirvan como ilustraciones de tesis.

(9) Raskin (1984, p. 132) preve ocuparse--indirectamente--de presuntos contraejemplos a la suficiencia de su definicion en la seccion 9 del capitulo 4. Pero solo encontramos una explicacion (en las pp. 145-146) de por que si los hechos narrados con ambiguedad en un determinado chiste se narran de otra forma, detallando el sentido preciso de cada frase, el resultado ya no es algo comico (porque esta segunda narracion no es ambigua, es comunicacion bona fide). Esa estrategia no le permite explicar por que BANCO no resulta humoristico.

(10) Mi postura tambien coincide con muchas reflexiones de Morreall 2009; por ejemplo, en relacion con el desapego (del que hablo mas adelante), o sobre los vinculos entre el humor y el juego. Respecto de esto ultimo, suscribo su tesis de que divertir a otros es un modo de jugar con ellos (cfr. Morreall 2009, p. 34; entiendo que Morreall se refiere a divertir intencionadamente).

(11) Las afirmaciones de otros dos autores guardan afinidad con la teoria de la superioridad y con la teoria del perjuicio. Segun Eastman (1937), todo humor concierne a cosas desplacientes [unpleasant]. Sin embargo, situa ese desplacer siempre en el apreciador. Conforme a la TFP, el desplacer o perjuicio relevante esta en los protagonistas de la situacion comica; solo esta en el apreciador cuando la situacion comica debe incluirlo (segun se dijo en la seccion 3 y se ilustrara en la siguiente). Por otra parte, en la teoria de Monro (1951, cap. 19), todo lo comico es inapropiado, aunque no viceversa. Tiendo a coincidir con esto ultimo, pues todo perjuicio es--en cierto sentido--inapropiado.

(12) Anado dos reflexiones. (a) Que exista analogia no implica que cada hipotesis --(i), (ii) y (iii)--tenga la misma plausibilidad en su version relativa a lo comico que en su version relativa a lo artistico. (b) De esas tres posturas no se derivan inmediatamente posturas acerca de regulaciones normativas politico-sociales sobre la creacion y la exhibicion de obras presuntamente comicas (o artisticas). Un ejemplo: la posicion (iii) es compatible con una posicion restrictiva respecto de la exhibicion de obras moralmente muy lesivas.

(13) En rigor, eso no es exacto. Los metachistes explotan la practica comunicativa preexistente de contar chistes. Pero Sancho no habia anunciado que iba a contar un chiste, sino un relato (a peticion del propio Quijote). Podemos prescindir de ese detalle e imaginar CABRAS contado anunciando que va a contarse un chiste. Por otro lado, no todos los metachistes son semejantes a CABRAS. Cohen (1999, p. 5) expone un metachiste que consiste en un chiste que contiene otro chiste.

(14) Podemos identificar al menos un punto en que la teoria del perjuicio tiene consecuencias constrastables si usamos tres supuestos auxiliares (uno de ellos vinculado a la propia teoria): (i) preferimos reirnos de los perjuicios ajenos que de los propios; (ii) al contar un chiste buscamos la risa de la audiencia; (iii) tenemos conocimiento implicito--o al menos creencia implicita--de la TFP. Combinada con (i), (ii) y (iii), la TFP preve que la frecuencia relativa de casos en que metachistes como CABRAS, GLUGLUITOS y FAMILIA se contaran ante audiencias colectivas es mayor que la frecuencia relativa analoga correspondiente a chistes tipicos como DESPISTE y GOLPES. El apreciador del primer tipo de chistes no solo se rie de si mismo, sino tambien del resto de apreciadores que constituyen la audiencia y comparten su perjuicio.

(15) Estoy en deuda con Agustin Vicente por comentar conmigo algunas hipotesis centrales contenidas en este trabajo. Financiacion: Proyectos "Objetividadsubjetividad en el conocimiento y en la representacion singular" (FFI2015-63892-P), (MINECO, AEI/FEDER, UE) y "Perspectival Thoughts and Facts: New Questions" (FFI2016-81858-REDC; Red CONSOLIDER 2016, Accion de Dinamizacion, Red de Excelencia) (Gobierno de Espana/Union Europea). Grupo de investigacion consolidado LOGOS (2017SGR63), AGAUR (Gobierno catalan).
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Author:Otero, Manuel Perez
Publication:Critica
Article Type:Ensayo
Date:Dec 1, 2018
Words:8593
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