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Kelsen y la unidad del Estado/Derecho: de las premisas kantianas a la ficcion imaginada.

1. PRESUPUESTOS KANTIANOS Y POSITIVISMO

El amor a la democracia y la busqueda de la verdad recorren la produccion cientifica del jurista mas importante del siglo XX: Hans Kelsen (1881-1973) (Sosa, 2005: 379-420). En este sentido, el encuentro con Kant (1724-1804) sera decisivo para articular sus presupuestos metodologicos en combinacion con la disciplina que practica, el derecho positivo (Goyard-Fabre, 1993: 9-43; Steiner, 1986: 65-75).

La Critica de la razon pura se convierte en pura ciencia juridica. Las coincidencias son llamativas --la obra de Kant tuvo dos ediciones (1781 y 1787), y tambien el trabajo mas influyente de Kelsen, la Reine Rechtslehre (1934 y 1960)--, pero mas lo son las diferencias: de las dos ediciones de la Critica la segunda pretende clarificar la anterior, pero no busca su sustitucion; en Kelsen, las modificaciones de fondo son relevantes (en la primera el presupuesto kantiano sigue firme; en la segunda la duda sobre la aplicacion de la logica en el derecho no puede ignorarse, una duda que cuando se confirme acabara desmoronando el edificio entero). Al final, las divergencias se agudizan: si el Opus postumum de Kant (1882), aunque disperso y complejo, refrendaba la segunda edicion de la Critica, la obra postuma de Kelsen, Allgemeine Theorie der Normen (1979), niega tantas veces a la Teoria Pura que la dinamita.

El propio Kelsen afirma que la "unidad indestructible" de su sistema desarrolla "un germen" que se hallaba latente para construir una ciencia pura del derecho, separada del poder y de cualquier matiz meta-juridico: "una teoria de la sociedad real (Sociologia) y del Derecho positivo" (Kelsen, 2002: CLXXXVIII-CLXXXIX). Sin embargo, precisamente con Kant, tanto manipula el germen que lo convierte en un virus del que resulta dificil desprenderse. Veamos la mutacion.

Los teoricos del Estado y del Derecho seran conscientes, a partir de Kelsen, de la necesidad de exponer su metodologia y los axiomas en los que se asienta para romper con las duplicidades del siglo XIX. La busqueda de una ciencia del derecho purificada de toda contaminacion solo podra lograrse si ponemos el acento en el metodo elegido. Con ayuda de la raiz kantiana de sus presupuestos metodologicos, bajo la influencia de Hermann Cohen (1842-1918) y de la Escuela de Marburgo (Carrino, 1990: 169-181), Kelsen fue el primero en hacerlo: de un lado, separacion radical entre el ser y el deber ser; de otro, observacion de todo orden coercitivo efectivo como Estado/Derecho.

Si partimos de la distincion entre ser y deber, la unica forma de analizar del derecho es a traves de un vinculo logico que neutralice, en una estructura juridica, el poder. El conocimiento puramente intelectual de Kant se convierte en ciencia logica-formal para la unidad juridica: el derecho es descrito como conjunto logico e integrado de normas (sistema coherente y completo, que no admite ni la contradiccion, ni la ausencia de plenitud). La separacion kantiana entre conocimiento valido y mera percepcion subjetiva --asumida por la Escuela de Marburgo con todas sus consecuencias-- sera trasladada a la ciencia del derecho con la distincion entre la validez objetiva de la norma y la subjetividad de los simples mandatos de un hombre a otro hombre. Kelsen busca eliminar toda contaminacion que rompa la pureza de su ciencia con un metodo univoco que permita describir el derecho como unidad plena de sentido.

Sin embargo, la union entre los dos enfoques, kantiano y positivista, no pudo ser pacifica y nunca lo fue. De ahi la paradoja kelseniana: sin los postulados de Kant su obra no se mantiene; con ellos, estara abocada al fracaso.

No obstante, antes de entrar en dicha paradoja, conozcamos los presupuestos kantianos en la obra de Kelsen: A) La ciencia define su objeto de estudio. La ciencia juridica determina, de manera creadora, su ambito en el derecho; el conocimiento del cientifico, como entendimiento pensante en busca de unificacion, se completa con el objeto a conocer, el ordenamiento positivo; B) Autonomia de la ciencia juridica y unidad del derecho. No podemos renunciar a la independencia de nuestra ciencia, ni a la unidad de su objeto de estudio; por tanto, doble unidad: de un lado, teoria del conocimiento (la ciencia del derecho); de otro, objeto a conocer (el derecho positivo); C) Metodo univoco. Para lograr una ciencia juridica, pura y autonoma, debemos romper con cualquier combinacion sincretica; la dualidad del Estado de Jellinek --forma espiritual y entidad natural-- se supera con el metodo logico-trascendental; D) Separacion entre dos mundos, de la naturaleza y del espiritu, el ser (sein) y el deber ser (sollen). Distincion radical que nos coloca en uno de estos mundos, prescindiendo, en lo posible, del otro; el derecho y su elemento basico, la norma, seran los objetos de estudio del cientifico juridico, y, como tales, formas que pertenecen al mundo del deber ser; la identidad Derecho/Estado describe un mundo dominado por el monopolio estatal de lo juridico; el redundante Estado de Derecho y el problema de la auto-obligacion del Estado por el Derecho se resuelven en la auto-reproduccion normativa en un orden que rechaza equivocas dualidades; E) Distintos principios para las ciencias naturales y del espiritu. Dos mundos separados, principios de explicacion diferentes: 1) determinismo natural con el principio de causalidad (relaciones causa-efecto infinitas); 2) normatividad de la ciencia juridica y principio de imputacion/zurechnung (relacion condicion-consecuencia finita); el derecho puede ser descrito como unidad a partir de su ordenacion en un sistema de imputacion (a los hombres en cuanto personas juridicas en relacion con otras) y fundamentacion (de unas normas en otras normas hasta llegar a la Norma fundamento); F) Diferencia entre validez y eficacia. La validez, cualidad del mundo del deber ser; la eficacia, expresion de la realidad natural; pero si nuestro objeto de estudio lo fijamos en el mundo del deber, la norma tambien estara en ese mundo; la existencia de la norma juridica consiste no en su mera eficacia sino en su validez, es decir, en la obligatoriedad de sus prescripciones para los sujetos a los que va dirigida; la eficacia (del ser) es la condicion--necesaria, no suficiente-- de la validez (del deber), pero no su fundamento; y, sin embargo, la realidad positivista nos arrastra (sin orden coactivo eficaz no podemos hacer la transformacion del como si estuvieramos ante un ordenamiento juridico valido); G) Aplicacion de la logica. El derecho precisa de una ordenacion logica en las normas que lo integran; los principios de la logica - en particular los juicios sobre lo verdadero y lo falso, el principio de no contradiccion y la regla de la inferenciason aplicables a las normas juridicas; H) La ciencia juridica no solo responde al como sino tambien al porque. La Teoria Pura no busca unicamente describir el funcionamiento del derecho, sino tambien descubrir su fundamento; la norma juridica entendemos que es valida, en cambio, la orden de un delincuente (aunque sea obedecida) o el impuesto mafioso (aunque sea pagado) no los cumplimos por ser actos validos, sino por abuso de coaccion y/o miedo; pero ?cual es la razon que posibilita la percepcion de la norma como valida?, y la respuesta logica es que la validez de una norma solo puede fundamentarse en otra norma; no obstante, el sistema --sucesivamente escalonado-- debe encontrar su punto final; I) La teoria de la Grundnorm. Ni realidad natural, ni principio meta-juridico, construccion logico-hipotetica como fundamento ultimo del ordenamiento juridico en su conjunto, de cada una de las normas que lo integran y de la primera Constitucion; la logica del conocimiento puro se convierte en la necesidad de hallar la fundamentacion del derecho sin apelacion a otras fuentes--eticas, teologicas o existenciales-- que las propiamente juridicas; la Grundnorm como auto-reflexion del cientifico juridico para el analisis auto-reproductor del derecho; punto final epistemologico para distinguir el mundo de los hechos naturales (conducta humana) del mundo de las normas juridicas (prescripciones de un deber ser) que permite cerrar la cadena jerarquica de unas normas en otras y posibilita la observacion del mero mandato coercitivo/efectivo como norma valida y obligatoria.

Pero si los postulados kantianos determinan la metodologia de Kelsen, otro planteamiento condiciona su teoria: el positivismo. Si, con Kant, la doctrina kelseniana obtiene su fundamento, sin los elementos positivistas el objeto a conocer perderia su concrecion cientifica; de ahi la concurrencia siempre dificil entre unos y otros.

Asi podemos ver la evolucion de su obra como un pendulo unidireccional que, aunque lo intenta, nunca logra el equilibrio entre las premisas neokantianas y la firmeza positivista. Kelsen, que comienza primando el componente kantiano, acaba desbordado por una descripcion positivista, tan radical, que rompe el edificio logico de la unidad del derecho. Por eso no podemos presentar los presupuestos kantianos sin referirnos a su positivismo: A) Todo derecho es positivo, es decir, obra de y para los hombres. A pesar de las diferentes formas de analizar lo juridico, el cientifico solo persigue "la esencia del derecho, su estructura tipica, independientemente del contenido variante que ha tenido en las diferentes epocas y paises" (Kelsen, 1995b: 8); B) Para observar el derecho debemos partir de los hechos: un orden coercitivo que, en terminos generales, es efectivo. Discernir la causa que hace que esa ordenacion coactiva, con efectividad, se convierta, en la interpretacion de quienes la reciben, en sistema juridico; para ello, la relacion de imputacion de la norma juridica, como cadena finita de dos eslabones de lo debido, no puede agotarse en si misma; al contrario, precisa de una vision completa, como integracion en la unidad juridica resuelta con la insercion de la teoria de la norma (nomoestatica) en la teoria del ordenamiento (nomodinamica); C) Distincion entre Poder y Derecho, Ciencia Politica y Ciencia Juridica. Neutralizar el elemento subjetivo de la politica con su descripcion de lo debido; por ello, el derecho es la tecnica social que parte de lo efectivo para presentar lo valido.

La confluencia del metodo kantiano y del analisis positivista se presenta en el como si de Kelsen: lo dado --un orden coactivo, eficaz en terminos generales-- se describe como si fuera ordenamiento juridico valido. Pero la definicion del derecho desde la coaccion ya habia sido asumida por Kant: "el derecho esta ligado a la facultad de coaccionar" (Kant, 1994: 40). El derecho, aunque fundamentado en la conciencia individual de cada uno, se apoya en la posibilidad de una coaccion exterior; por eso la ley recoge la unidad de ambos: "derecho y facultad de coaccionar significan, pues, una y la misma cosa" (Kant, 1994: 41-42). El derecho es el instrumento que garantiza la coexistencia de las distintas esferas de libertad: "Hay que definir mi libertad exterior (juridica) como la facultad de no obedecer a las leyes exteriores sino en tanto en cuanto he podido darles mi consentimiento" (Kant, 1986: 222). Pero esta concepcion del derecho, compatible con la libertad y la igualdad externa, tambien lo es con la posibilidad de ejercer la coaccion contra los individuos. Frente a las normas de la moral, como normas autonomas, las reglas del derecho son heteronomas, y aunque deben servir para salvaguardar nuestra libertad e igualdad juridica (consentimiento y obligatoriedad de la ley) tambien se caracterizan por su caracter coactivo (Kant, 1986, 222-223). Kant analiza el derecho como forma, partiendo de un elemento constitutivo, la coaccion; pero en Kelsen el elemento que define el derecho no se encuentra en el contenido material de la regulacion, sino en el propio ejercicio del poder coactivo, consustancial a la ordenacion normativa. Asi, frente a la posicion tradicional que concibe a las normas juridicas como prescripciones coactivas, lo novedoso es su apelacion no a la norma concreta --unas podran ser coactivas; otras, no--, sino el caracter coercitivo de todo el orden, eficaz en la mayoria de los casos.

Sin embargo, tampoco podia quedarse varado aqui. Necesitaba presentar toda estructuracion social, coactiva y eficaz, como si fuera ordenamiento juridico valido. Y, de nuevo, el influjo de Kant sigue siendo profetico.

2. EL COMO SI DE LA ORDENACION JURIDICA ESCALONADA

Kelsen considera el sistema efectivamente impuesto como si fuera orden del deber ser. Y para no caer en el error de romper con su postulado epistemologico de separacion entre los mundos del ser y del deber precisa de una ordenacion normativa en la que cada una de sus normas --como deber ser-- se fundamente en otra norma, en otro deber. La construccion normativa, como conjunto unificado de normas, supra e infraordenadas, sigue el principio de la logica kantiana que afirma que los conceptos estan subordinados unos a otros y unificados entre si para que no aparezca la contradiccion. No obstante, la ordinaria --y erronea-- reduccion de la unidad juridica a su imagen piramidal pudo servir como simplificacion de lo complejo, pero ahora sera mejor prescindir de las piramides faraonicas y volver la vista al eterno hereje.

Como renacido Akhenaton, Kelsen abandono el positivismo antiguo de antes de la Primera Gran Guerra y descubrio un nuevo imperio positivista (Mortati, 2000: 21-34). Y, para encontrar la pureza, por encima de la vieja piramide escalonada se alzo el gran disco solar. La Grundnorm --el dios Aton de Amenofis IV-- irradia su validez sobre sujetos y elementos: los individuos (siempre personas juridicas) y las normas (convertidas en nucleos del sistema juridico). Es la Grundnorm y no la cima de la construccion escalonada la que fundamenta, como pura creacion del pensador juridico, la validez de cada uno de los niveles del ordenamiento y de cada una de sus normas, comenzando por la primera, la Constitucion juridico-positiva. La Norma Fundamento de lo positivo, sin ser ella misma norma positiva, permite observar el orden juridico como unidad indisoluble: bendice con sus rayos a cada una de sus normas; y, al tiempo, convierte a los hombres en personas meramente juridicas. De ahi nuestra analogia: si quitamos de Tell el-Amarna todo componente teologico y presentamos el presupuesto pensado del que se vale Kelsen, mas nos sirve contemplar el disco solar y su modelo de unidad que las piramides de Menfis: la Grundnorm determina la validez (existencia/obligatoriedad) de las normas y define todos los elementos del derecho (incluidos los individuos, objetivados como conjuntos de derechos y obligaciones en las relaciones juridicas); una Norma Fundante que traduce lo subjetivo en objetivo y transforma a toda persona en instrumento de imputacion normativa.

No obstante, el propio Kelsen tampoco pudo descansar ahora. La inacabada Allgemeine Theorie der Normen se nos presenta como el final de una vida dedicada a la ciencia, consciente de sus errores. No podiamos volver, de nuevo, a un analisis del derecho "desenfocado" desde la norma, y, sin embargo, el plural del titulo ya nos aclaraba su contenido: las normas son actos constitutivos de los hombres.

La unidad perfecta del ordenamiento pierde su sentido totalizador con la renuncia de Kelsen a mantener la logica dentro del derecho y ante el nuevo fundamento de las normas en los actos de voluntad que las crean. El principio de jerarquia, la coherencia entre las normas y la seguridad juridica empiezan a tambalearse y, por ello, se hace evidente la ficcion que los sustenta.

3. LA LOGICA ABANDONA EL DERECHO

Cuando Kant define el modelo de Estado, con sus tres poderes clasicos, construye la libertad a partir del silogismo de su razonamiento juridico: la deduccion logica de la ley (legislador) a la sentencia (poder judicial), pasando por el mandato del gobernante ejecutivo (Kant, 1994: 142-143, 149). Y Kelsen, a pesar de haber proclamado la remora historica de la division de poderes en el Estado Postliberal del siglo XX, espero demasiado para cuestionar la aplicacion de la logica en la relacion entre normas dentro de un ordenamiento (Sanz, 2002: 191-220). La falsa separacion de poderes del Estado de Derecho se habia convertido en unificacion de funciones de unos organos estatales que participan, todos ellos, en el mismo proceso de reproduccion juridica (organos + procedimientos + contenidos normativos): dentro de un sistema escalonado, cualquier institucion publica, al tiempo que aplica e interpreta norma superior, crea norma inferior. En este sentido, el modelo de defensa de la Constitucion, concentrado en su Tribunal Constitucional (Lagi, 2007: 159-187) es el ejemplo mas elocuente de la triple funcion de todo organo estatal: el supremo interprete (organo hermeneutico) aplica la Constitucion (organo jurisdiccional especializado) e innova el derecho con sus sentencias (organo politico legislativo).

Hasta los anos sesenta Kelsen seguia apegado, al menos en parte, al silogismo kantiano, es decir, admitia la deduccion racional de la norma singular en la norma general. Pero, poco despues, comienza a rechazar la aplicacion de la logica en el derecho y nada volvera a ser como antes.

La debilidad de las premisas neokantianas caminaba, en paralelo, a su mayor imbricacion con la realidad positivista. Por eso, cuando la logica abandone el derecho, la Gorgona del Poder reaparece en el viejo Kelsen (Metall, 1976: 37).

Al llevar sus postulados hasta sus ultimas consecuencias, Kelsen redujo

lo juridico a un envoltorio formal tan perfecto que no servia para describir lo real: nadie se ensuciaba con los guantes profilacticos de su metodologia. Pero la logica del deber ser, como puro analisis del derecho, no sirve para observar unas relaciones humanas que, aunque condicionadas por las normas, no se reducen a meras deducciones de lo mayor (mas general) en lo menor (mas singularizado). Toda norma, incluso en el caso de que se confirme su idoneidad con la norma superior que aplica, es creacion de nuevo derecho, por ser el sentido de un acto constituyente y no la conclusion de ningun razonamiento logico. La validez de la norma se plasmara, asi, en su existencia (producto de un acto de voluntad) y en su prescripcion obligatoria (cumplimiento generalizado por las personas cuyo comportamiento delimita).

Si el metodo original primaba la separacion entre los mundos del ser y del deber, con la huida de la logica aparece otra distincion: el mundo de la creacion juridica (actos de voluntad) y el de la significacion (conocimiento cientifico). Toda aplicacion del derecho es interpretacion constitutiva, y, por eso, siempre son posibles decisiones dispares e incluso contradictorias, aunque se digan fundamentadas en la misma norma habilitante. La unidad del ordenamiento juridico --como sistema escalonado, coherente y pleno--, consistia en que la norma superior podia predeterminar no solo el procedimiento formal de la norma inferior que valida (modelo dinamico) sino tambien su contenido (modelo estatico); pero la determinacion material nunca pudo ser completa. A pesar del empeno del legislador positivo por predecir el contenido de la norma inferior, siempre hay partes genericas que conllevan un margen de discrecionalidad; se aplicara la norma superior, ya que esta hace que podamos entender como norma a la inferior, pero cualquier interpretacion sera valida si asi se adopta por el organo que, con su decision, crea derecho.

La ciencia del derecho se convierte en un marco dentro del que se dan numerosas posibilidades; un marco, que, sin embargo, no dibuja el cuadro, al no poder definir, de manera sistemica y cerrada, las contingencias que rodean al derecho. Ningun organo juridico --ni tampoco jurisdiccional-- puede ser rechtsautomat: su aplicacion no es neutra, ni meramente tecnica; en cuanto creacion de nueva normatividad realizan un acto de poder, nunca subsumible a la normacion predeterminada por la norma superior en la que dicen apoyar sus decisiones. Mas aun, incluso en el caso de no circunscribirse a las distintas posibilidades, dentro de los limites predeterminados por el derecho aplicable, hasta que la decision no sea anulada nos encontrariamos ante una norma valida, es decir, conforme a derecho. La busqueda de la seguridad juridica se torna quimerica cuando se reconoce la imposibilidad logica de derivar unas normas de otras: cada norma es un acto volitivo y, con ello, su resultado es mas impredecible que seguro.

Pero para llegar aqui Kelsen tuvo que recorrer un largo camino que, desde la no distincion entre norma juridica y proposicion juridica, pasando por su separacion, comienza en la aplicacion directa de la logica en el derecho, prosigue con su aplicacion indirecta a traves de los enunciados, y concluye en su definitivo desistimiento.

Veamos los tres momentos: 1) De los Hauptprobleme (1911) a la Primera Edicion de la Reine Rechtslehre (1934). Mantiene la concepcion tradicional de la doctrina alemana al consideran terminos sinonimos las normas y las proposiciones juridicas (Rechtsnormen = Rechtssatze); la norma/proposicion es un juicio hipotetico, y, por tanto, sometida a verdad o falsedad; la no separacion entre actos de voluntad y actos de pensamiento permite la aplicacion directa de la logica en la relacion entre normas; 2) De la General Theory of Law and State (1945) a la Reine Rechtslehre de 1960. Separacion nitida entre norma y proposicion; la norma juridica es creacion del derecho y acto de voluntad de la autoridad competente para dictarla; la norma no se halla sometida a dictamen sobre su verdad/falsedad, sino a la simple constatacion de su existencia (validez) o inexistencia (nulidad); en cambio, la proposicion juridica es mera descripcion de la norma por el cientifico del derecho, y, como tal, acto de conocimiento y juicio hipotetico (verdadero o falso); no se puede aplicar directamente la logica en el derecho, pero cabe su aplicacion indirecta por mediacion de las proposiciones juridicas; a la norma, como acto creado por la autoridad juridica, no le son aplicables los principios logicos, pero, a traves de la proposicion, como labor descriptiva del cientifico juridico, se conecta -indirectamente-- la logica con las normas; la labor interpretativa, realizada por la ciencia juridica, podra presentar la contradiccion entre las normas para su resolucion y deducir la norma inferior desde la superior; asi, de manera indirecta, se puede salvar la unidad y la coherencia entre normas dentro de un ordenamiento; 3) A partir de Derogation (1962), pasando por Die Funktion der Verfassung (1964) y Recht und Logik (1965), hasta llegar a la Allgemeine Theorie der Normen (1979). Pueden coexistir antinomias y es imposible la inferencia de la norma inferior desde la superior. La solucion de los conflictos entre normas no se resuelve mediante el principio de no contradiccion, sino a traves de un acto de decision normativa (una tercera norma que deroga expresamente a una o a las dos normas en conflicto, de manera definitiva o, en su caso, en la resolucion impuesta); tambien se rechaza la aplicacion de la regla de la inferencia, es decir, entre la norma general y la norma individual no cabe deduccion mecanica; la imposibilidad de aplicacion de los principios logicos (no contradiccion e inferencia), ni directa, ni indirectamente, se combina con otro cambio de efecto devastador, la Grundnorm no se rechaza pero de hipotesis logica pasa a falsa ficcion.

La validez formal que habia acompanado a la Teoria Pura repudia su componente logico: las normas son, siempre, fruto de un acto de voluntad, y, en cierta medida, creacion libre de derecho (Cracogna, 1998: 92-93). La ciencia juridica ni crea derecho, ni es capaz de resolver los conflictos internormativos a traves de la interpretacion. La aplicacion de derecho significa, al unisono, interpretacion prescriptiva (acto impositivo del operador juridico) e interpretacion creativa (no sujeta a reglas logicas). La solucion del conflicto entre normas --tanto del mismo nivel (lex posterior derogat legi priori) como entre norma superior e inferior (lex superior derogat legi inferiori)-- depende de la decision singular que crea derecho. El abandono de la logica se ha consumado y, con el, se prescinde de la construccion hipotetica para el analisis del ordenamiento como unidad jerarquica y coherente. La mediacion entre principios logicos y derecho quiebra: ni las proposiciones juridicas (que posibilitaban una aplicacion indirecta de la logica en las normas), ni la Grundnorm (como norma/hipotesis que fundamenta la validez de cada una de las normas y del orden en su conjunto), pueden ocultar la realidad de un derecho fruto de la discrecionalidad humana.

Cuando la logica reniega de su vinculo con el derecho los criterios que sustentaban el orden normativo caen definitivamente: a) la unidad, cerrada y jerarquizada, deja paso a la pluralidad de relaciones entre los distintos ordenes y subordenes segun una distribucion abierta de competencias; b) la plenitud de un sistema completo se resuelve como combinacion de unos ordenes con otros; c) la teorica coherencia entre normas se convierte en contradiccion efectiva y decision resolutiva por un tercero, el organo innovador del derecho; d) la seguridad juridica es un espejismo --proclamado, pero irrealizable-- cuando se admite como valida cualquier decision tomada por el organo que, en su aplicacion interpretativa de la norma superior, crea otra norma.

No estamos en un modelo deductivo de lo particular en lo general, sino ante un modelo creativo donde la norma superior sirve para validar formalmente a la norma inferior, pero que no puede encerrar, en todos sus extremos, la capacidad innovadora del organo que toma la decision que es norma juridica: validacion material como sentido concreto de la nueva norma y fundamentacion efectiva en el acto de creacion.

La ciencia en ningun caso puede crear derecho, ni predecir, univocamente, hacia donde se decantara la decision. El "concepto de constitucion" no es que se convierta en "relativo" (Kelsen, 1986: 118), sino que se inserta en cada acto volitivo que produce derecho. En su busqueda de la separacion entre el poder y lo juridico, Kelsen llega a la conclusion de que todo acto creador de derecho lo es en tanto que decision constitutiva de la autoridad: todo hecho, productor de normas juridicas, conlleva un acto de voluntad, y como tal, es una decision, en mayor o menor medida, politica.

El alquimista de la pureza deja paso al relativista que repudia la observacion del ordenamiento juridico como un todo, cerrado y coherente, basado en la unidad logica de las normas que lo integran. Los distintos significados que contienen las normas se combinan con la recuperacion del papel central del acto subjetivo en el proceso de produccion juridica. Si cualquier ciencia expresa sus resultados en signos, que decir de la juridica donde tambien sus elementos basicos -las normas- se componen de signos del lenguaje (Robles, 2006a: 65-80; 2006b: 67-95).

Y para ser descifrados contamos, segun Kelsen, con dos sistemas paralelos: de un lado, el cientifico y su descripcion/constatacion; de otro, la autoridad competente y su creacion/innovacion juridica. Pero en su aproximacion final se rechaza la interseccion de ambos sistemas a traves de la hermeneutica: las reglas sobre la interpretacion, formuladas por la ciencia del derecho o incluso insertadas en el derecho como prescripciones, podran delimitar formalmente la solucion de los conflictos entre normas, pero su resolucion sera siempre decision efectiva de la autoridad competente.

La unidad de la razon juridica, como construccion logica del derecho, habia desdenado tanto a la voluntad y a su decision creadora que se da de bruces con ellas.

La relacion entre la norma superior y la norma inferior se fundamenta en la mediacion, necesaria y suficiente, del acto por cuya decision se crea. La relacion internormativa no se construye sobre principios logicos, sino a partir de un acto volitivo de la autoridad capaz de imponerlo. La validez de las normas no se puede definir a traves de una deduccion logica que, desde la validez de la norma superior, infiera la validez de la norma inferior. El acto de voluntad, cuyo sentido es la norma concreta, no se encuentra implicito en el acto de voluntad cuyo sentido es la norma general; de ser asi el derecho podria predecirse mediante una operacion cognoscitiva de tipo logico, lo que no es mas que la ilusion de la certeza juridica.

Si ante juicios logicos podemos afirmar que la verdad del enunciado individual se deduce, consecuentemente, de la verdad del enunciado general, esta concatenacion no se realiza cuando estamos ante actos de voluntad que crean normas y fundamentan su validez. Cuando la norma se define como sentido de un acto de voluntad se rechaza la posibilidad de su reproduccion fundamentada en un acto pensado. Ni los conflictos entre normas se resuelven a traves del principio de no contradiccion, ni sirve de nada asumir una deduccion automatica de la norma individual en el contenido de la norma general. La solucion de la antinomia depende de la perdida de la validez de una de las normas -o de ambas-- con caracter general o para la resolucion concreta, y, en cualquier caso, es una tercera norma (derogatoria) la que determina el sentido del nuevo derecho.

Por otra parte, cuando la norma positiva es fruto de un acto de voluntad y no producto de su adecuacion al contenido de la norma superior, la regla de inferencia, de lo general a lo particular, pierde su virtualidad practica. La solucion no la aportan los principios logicos sino su propia validacion en la practica juridica como acto de voluntad que concreta, de manera efectiva, el sentido de la norma.

Ya no cabe hablar de la auto-reproduccion del derecho en un proceso logico y formal: las normas se recrean por mediacion de actos humanos y son el resultado de dichos actos. La validez, fundamentada logicamente, deja paso a su realizacion por el acto constitutivo que la origina: una concrecion que en principio fue pensada como logica para acabar siendo definida como actuacion volitiva.

Independientemente de la posibilidad de predecir con antelacion una determinada resolucion juridica, incluso en el caso de aquellas normas inequivocas que no admiten mas de una interpretacion, ahora la validez proviene de un acto de voluntad. Lo volitivo se inserta en la norma para imponer un determinado comportamiento a los sujetos que son sus destinatarios. El sentido material de la norma, ya sea general o individual, vendra determinado por esa discrecionalidad: el contenido normativo recoge la subjetividad creativa de su emisor (errores, ignorancias, corruptelas, etc.).

Fracasada la neutralizacion tecnica del Derecho, el Poder vuelve del ostracismo al que lo habia condenado Kelsen. El abismo entre lo abstracto y lo concreto, no puede ser llenado por la logica, sino por un hecho (Ross, 1999: 403). La relacion abstracto/concreto no es logica, sino mediacion entre hechos y acciones humanas. La aplicacion de lo general en lo particular se concreta no con una deduccion logica sino a traves de un salto volitivo, consciente y creador. La distincion entre el ser y la logica del deber ser no se mantiene cuando la norma no se define ya como instrumento logico del pensar juridico sino como acto de voluntad.

El peaje que pago Kelsen por renunciar a la logica y volver a la realidad puede ser llamado irracionalismo (Losano, 1985: XVII-LXI; Weinberger, 1986: 194-198; Carrino, 1988: 1420), pero demuestra la coherencia de un autor que fue capaz de dinamitar su propia construccion sin hallar un recambio que la sustituyera. Aunque mas que hablar de irracionalidad nos encontramos con el ultimo positivismo de Kelsen; un positivismo con fuerte acento volitivo. La voluntad subjetiva (acto creador de derecho) se impone al juicio logico (conocimiento del pensador racional). El metodo juridico se separa de la logica formal al observar un modelo de derecho estatal que se abre, desde la efectividad, al ordenamiento juridico internacional in statu nascendi (cada vez mas centralizado y con mayores competencias) (Kelsen, 1965: 173). Y, sin embargo, la unidad del derecho dentro del Estado mundial, que Kelsen anhela, tampoco se vislumbra (Kelsen, 1982: 182; Losano, 2007).

Pero, en cambio, es facil asumir un derecho condicionado por los hechos; un derecho como acto creado, en todo caso, por la voluntad humana, con su existencia (validez) vinculada a la efectividad de sus prescripciones.

Las normas juridicas son, por un lado, producidas por actos de voluntad subjetiva; y, por otro, como determinacion de los comportamientos de los hombres, sus prescripciones deben ser, hasta cierto punto, cumplidas. La reproduccion normativa -definida la norma como prescripcion de un acto volitivo humano-- reniega de la coherencia que los principios logicos aportaban en el pasado. Frente al empeno por observar el derecho positivo como orden objetivo Kelsen tendra que admitir la incapacidad de presentar lo juridico desde presupuestos logicos.

Su formula para discernir entre derecho y hechos, entre lo valido y lo eficaz, entre lo supuesto y lo real, no puede cerrar el analisis del derecho: en la marana de multiples centros de produccion normativa y entre la infinidad de normas aplicables solo las normas efectivamente impuestas muestran la existencia positiva del derecho; y, siempre, con la concrecion que de las mismas hagan los operadores con capacidad para hacer cumplir sus prescripciones dentro de un pluralismo juridico que ya no se define en el ambito monista y particular de los Estados (Robles, 2007: 189-236).

El procedimiento formal no subyuga la concrecion material, y, sin embargo, la organizacion socio-politica, donde se inserta el acto de voluntad que produce la norma, sigue siendo --en la mayoria de los casos-- determinante; ?como?, a traves de los fines que asumen los distintos operadores juridicos y, en caso contrario, a partir del ultimo recurso institucional que sustenta al Estado de derecho: los procedimientos de revision que unifican y estructuran las decisiones juridicas y, finalmente, las jurisdiccionales.

De la Grundnorm ya no deriva la positividad del derecho --vinculada solo a los hechos (actos de creacion normativa y eficacia en su cumplimiento)--, sino una forma supuesta de observar su unidad. Cuando la imagen que identificaba Estado y Derecho tiende a desaparecer, la ficcion del como si sera el ultimo ardid teorico para distinguir el derecho de la politica y adormecer, asi, nuestros miedos.

Rie Carl Schmitt, pero no desde su etapa decisionista, sino con el nuevo nomos de la tierra como fundamento --en el derecho-- de la redistribucion del espacio a traves de la preeminencia de su tercera acepcion, la produccion/consumo a escala planetaria (Sosa, 2005: 443-495; Diner y Stolleis: 1999; Sanz, 2002: 350-386; Viola y Zac caria, 2007: 90-94; Fernandez Pardo, 2007: 4186). Pero la mueca de Schmitt no hace mas que acrecentar la figura de Kelsen: defenestrada la ciencia pura del derecho renace con fuerza su reconstruccion de la democracia (Requejo, 2006: 29-31). No se trata de una vuelta al iusnaturalismo, sino de la busqueda de una "sociedad democratica avanzada" (Preambulo, Constitucion Espanola 1978), con la definicion de la democracia no solo como tecnica procedimental, sino como realizacion material y fomento participativo de todos los individuos vinculados a un ordenamiento siempre coercitivo. Desde su desarrollo social, el orden juridico estatal, si quiere ser democratico, solo se puede construir con la participacion de todos aquellos que, de manera regular y sin exclusiones, se encuentran sometidos a sus prescripciones.

4. FICCION IMAGINADA Y RESPUESTA DEMOCRATICA

A la manera kantiana la Grundnorm, como hipotesis logica de la razon pensante, sustenta la unidad, en ordenacion escalonada, de todo el sistema juridico: la Constitucion logico-juridica es el presupuesto trascendental que posibilita la unificacion de cada una de sus normas y de la primera Constitucion positiva. Pero, pasados los suenos de juventud y a vueltas con la insercion del derecho estatal en un sistema internacionalizado, la teoria de la Grundnorm solo es una posible via para observar el derecho; una via que, al cambiar de naturaleza y prescindir de la identidad Estado/Derecho como monopolio de la creacion juridica, mas nos vale renunciar a ella.

La respuesta a la pregunta sobre cual es la razon por la que debemos comportarnos de acuerdo con lo prescrito en las normas juridicas sigue siendo la Grundnorm; sin embargo, ahora, todas las normas son actos de voluntad, y la Grundnorm, que no es norma positiva, solo puede ser la decision de una voluntad ficticia (inexistente). De ahi la readmision de la filosofia vaihingeriana del como si.

Kelsen termino por admitir lo obvio: en el mundo de la experiencia no aparece ninguna Grundnorm, y, por ello, muto su naturaleza; de hipotesis trascendental (en el sentido kantiano) a ficcion imaginada (en los terminos de Vaihinger). La reduccion de la realidad del derecho a relaciones logicas, pensadas desde la unidad que proporciona la Grundnorm, tuvo que ser rechazada. Con ello, la auto-reproduccion juridica se abre a la contingencia de la voluntad humana: de un lado, la auto-critica del jurista a su propia Reine Rechtslehre; de otro, el auto-engano colectivo, al que parecen propensos todos aquellos que buscan, en un mandato coercitivo, la norma objetiva e impersonal, valida y/o justa, y, por ello, sienten que lo que es (un orden de legalidad, impuesto por la fuerza), tambien debe ser (el sistema de legitimidad, debido y/o querido/consentido).

La Grundnorm es, ahora, ficcion: una ficcion contradictoria con la realidad (no hay ninguna norma de este tipo como sentido de un acto de voluntad efectivamente producido) y consigo misma (autorizacion para la produccion normativa a partir de una autoridad imaginaria). Una ficcion instrumental que puede ser util, pero que se sabe falsa: acto de un pensamiento creador que coloca a Kelsen en posicion de druida que saca de su marmita una pocion magica que nos adormece.

El sistema auto-referencial se sustenta en un imaginario artificial de una realidad que se nos escapa. La Grundnorm es la mentira de la que es consciente el cientifico del derecho pero que se asume colectivamente por su utilidad para sobrellevar lo puesto (derecho positivo) y efectivamente impuesto (prescripcion coercitiva).

Si la supuesta ontologia de un pueblo/nacion, en cuanto unidad politica con voluntad propia y, por ello, fundamento de la Constitucion, fue siempre rechazada, ahora, se nos presenta otra suposicion, tambien falsa, pero que pretende ser tan util como las comunidades imaginadas de las que nos hablara Benedict Anderson (Sanz, 2005: 9-41).

El camino que permitia calificar el sentido subjetivo de los actos humanos como objetivacion de un significado normativo (valido) ya no se fundamenta en una construccion hipotetica que pone punto final a la cadena de normas, sino en una ficcion utilitaria que abre el derecho a la indeterminacion volitiva. La concepcion escalonada de lo juridico, cerrada como unidad autopensada, tiene un cierre ficticio y, como tal, es un candado de papel listo para su profanacion: derecho internacional y efectividad, yuxtaposicion heteronoma de ordenamientos, discrecionalidad del operador juridico, etc. Con el cambio de naturaleza en la Norma Fundante, la piramide ha sido mancillada y ya nada protege el tesoro del Faraon: la unidad formal del Derecho = Estado ha quedado al descubierto (Triolo, 1994: 343-348; Garcia Amado, 1996: 98-106).

Asi, frente a la logica-trascendental, el encuentro con una ciencia de ficcion: frente a la auto-compresion del derecho, la auto-mentira, sabida por el autor e inconsciente para la mayoria de los destinatarios de la ordenacion juridica, pero util para el funcionamiento eficaz del sistema coercitivo que todo derecho impone y representa.

La Grundnorm ya no es la construccion logica fundamento de la unidad del orden juridico, sino mera ficcion que puede sernos util como simbolo imaginado que transforma los actos de produccion juridica en normas validas y obligatorias. La Norma Fundante es un acto del pensamiento, pero ficticio, imaginario, cuyo valor no esta en su verificacion sino en la utilidad para reinterpretar la realidad. La Grundnorm conforma un juicio que falsea lo juridico sin presentar el fundamento real de la validez de las normas; proposicion pensada que permite la transformacion de lo subjetivo en objetivo y, por tanto, cobija la apariencia de que los actos impuestos (y efectivos) son ordenacion valida (debida): olvida el analisis real de los procedimientos de creacion del derecho, simulando una determinada forma de producir las normas, pero sin ocultar, para quien quiera ir mas alla de la ficcion, la capacidad constituyente de las autoridades efectivas.

Pero, independientemente de su naturaleza, la Grundnorm conserva su significado. Asi, frente al modelo ontologico basado en el ser y su comunion volitiva (pueblo = nacion como comunidad presente y actuante), Kelsen partia del conocimiento epistemologico de Kant, con la irreductible distincion entre hechos naturales y pensados. La autonomia cognoscitiva respecto a la naturaleza separa al hombre del objeto que estudia; la objetividad es una creacion de la conciencia del sujeto pensante. Sin embargo, el rigor del metodo trascendental quiebra en la interrelacion entre validez y eficacia, fundamento y realidad. Y aqui la Grundnorm juega su papel: permite la conversion de la eficacia general del sistema coercitivo en un valor objetivado, combinando dos mundos radicalmente separados. El supuesto fundamento de la unidad juridica neutraliza la realidad de la eficacia general como elemento suficiente para conocer que sea el derecho; algo que, en su monismo de insercion del derecho estatal en el ordenamiento internacional, ya habia perfilado (Tucker, 1953: 31-48).

Kelsen peca ahora del sincretismo metodologico que denostaba: la Grundnorm traspasa la funcion descriptiva del cientifico juridico y se convierte en una prescripcion para validar lo existente (prescribe una presuposicion para describir la unidad del derecho).

La fundamentacion formal, de una norma en otra norma, como sistema escalonado, habia prescindido del elemento subjetivo y, por ello, era una construccion tan pura como erronea. El modelo ascendente (de lo inferior a los niveles superiores hasta llegar a una Constitucion juridica y, de ahi, a la Constitucion logica) tambien se presentaba en terminos descendentes, pero para hacerlo tenia que contar con la logica, y eso, precisamente, desaparece. El kantiano "Yo, pienso" se convierte en derecho pensado a traves del fundamento ultimo en la Grundnorm; pero, con su cambio de naturaleza, caemos en la discrecionalidad de la autoridad que tiene capacidad que para imponer, de manera efectiva, sus prescripciones.

El metodo no podia, por mucho que lo intentara, diluir lo volitivo. Y, sin embargo, la ultima posicion de Kelsen nos lleva a un callejon, abierto a la subjetividad, que tiene taponada su salida: cuando renace la dificultad para distinguir entre Poder y Derecho la propia Grundnorm nos impide mirarlos de frente.

Todo hecho productor de norma juridica es, en cuanto acto de voluntad, una decision humana. Kelsen, que parte de la separacion entre Derecho y Poder para lograr asi la autonomia de su ciencia, llegara a la conclusion que todo acto juridico es voluntad politica, que toda norma es ejercicio de poder. La norma se nos presenta como algo dado que no se puede modificar: el derecho, en cuanto conjunto de normas en continuo proceso de actualizacion, se torna imprevisible, en mayor o menor medida, como contenido de los actos de la pluralidad de personas que participan del poder.

Ya no se puede hablar de ninguna norma simplemente pensada: la norma como acto de pensamiento, puro y racional, sin nexo con su realizacion a traves de un acto de voluntad es una no norma, una ficcion como propuesta util para describir como objetivo el fruto de actos subjetivos. La Grundnorm no determina en modo alguno el contenido de las normas del ordenamiento juridico, que es establecido por esos mismos actos de voluntad que las crean. Si la positividad es producto de una actuacion volitiva decir que la Grundnorm es de naturaleza ficticia es tanto como afirmar que no tiene validez, que como norma no existe.

La pregunta basica de Kelsen como jurista -?que es lo hace que una obligacion impuesta por un determinado individuo sea vista en unos casos como norma objetiva y vinculante y, en otros, no? (Kelsen, 1986: 112-116)-, sigue teniendo respuesta; pero es una respuesta simulada para facilitar la metamorfosis (?kafkiana?) de llamar norma juridica a lo que no es mas que el sentido subjetivo de un acto de voluntad dirigido a prescribir, de manera coactiva, la conducta de los hombres.

Kelsen no puede mantener la Grundnorm como hipotesis, ya que seria admitir una forma de creacion normativa independiente del proceso de reproduccion del derecho positivo. El papel de la ciencia juridica es mera descripcion del derecho, sin ningun componente creador; y como no nos vale concebir a la Norma Fundante como el resultado de un acto de voluntad metajuridico, la Grundnorm torna ficcion: acto de voluntad, pero de una voluntad ficticia, inexistente en la realidad. Cuando la eficacia es condicion de la validez, y, al mismo tiempo, la voluntad se alza como fundamento del sentido de las normas, su razon ultima cae, de lleno, en lo ficticio. La voluntad y la eficacia se convierten en los principios determinantes del derecho positivo: el derecho realmente puesto (por los hombres) e impuesto (para los hombres).

De la radical distincion entre el deber ser y el ser Kelsen deducia la necesidad de que la norma/deber solo se fundamentara en otra norma, en otro deber; y la Grundnorm aparecia como la forma logica de otorgar validez objetiva a lo dado de manera subjetiva. Pero, si una ficcion es la que cierra la cadena de imputaciones en la estructura escalonada de normas, el acto de voluntad se convierte, de facto, en su fundamento material. La Norma-Ficcion es el dique del pensamiento juridico a la ficcion total: el instrumento que nos permite analizar el derecho como conjunto unificado de normas; nos dibuja el bosque teorico y formal del ordenamiento, pero difumina la realidad existencial y material de los elementos que lo componen (normas y relaciones; pero tambien, las personas, sus decisiones e instituciones).

Ya lo habia dicho Jeremy Bentham (17481832): "una ficcion no prueba nada; de algo que es falso solo se puede pasar a algo que tambien es falso". De ahi la conclusion: "lo que habeis estado haciendo mediante la ficcion, ?lo habriais, o no, podido hacer sin la ficcion? Si no lo hubierais podido hacer sin ella, vuestra ficcion es una mentira inicua; si lo hubierais podido hacer sin ella, vuestra ficcion es una mentira estupida" (Bentham, 2005: 168 y 189).

El paso siguiente, no dado por Kelsen, pero que asumimos, sera prescindir definitivamente de su teoria del fundamento ultimo. Sea hipotesis, sea ficcion, la Grundnorm pudo servir para distinguir un orden coercitivo impuesto de facto del sistema normativo supuesto como valido; en cambio no permite justificar el deber de obediencia al derecho vigente. Para ello, necesitariamos otro enfoque, basado en la legitimidad del sistema, algo a lo que se negaba con su pureza (en lo juridico), a pesar de su relativismo (en lo ideologico-politico). Sin un criterio axiologico y con la separacion kantiana entre dos mundos, el derecho, en su distincion del poder, solo se puede sostener por una suposicion, y, con ello, la ciencia juridica solo puede conocer, de manera formal o simulada, la fundamentacion ultima de su objeto de estudio.

La separacion radical entre los mundos del ser y del deber era tan costosa de mantener que, al final, tuvo que desprenderse de ella. El analisis logico del derecho posibilitaba contraponer el orden juridico al puro ejercicio del poder; la pureza de su ciencia frente al poder en estado puro. Pero, en esta doble cara de una misma moneda, la eficacia siempre nos condiciona: el orden juridico solo se analiza como valido cuando presenta su eficacia continua (frente a la discontinua de una organizacion delictiva).

Kelsen tiene que recurrir al criterio de la efectividad y a la obediencia general de las normas como condicion de la validez. Sin embargo, cuando se acude a la eficacia para presuponer la validez, no se entiende, a no ser como "pura" correccion formal, que sea necesario cerrar el ordenamiento con una Norma ultima en vez de con el Poder soberano, entendido no ya como monopolio de la decision politica, sino como la respuesta a la legitimidad original. El ordenamiento solo puede presumirse si es eficaz, lo que significa reconocer que el cierre del sistema no lo proporciona una norma sino la politica, o, mejor, su fundamentacion en los individuos que la realizan y/o la legitiman.

La Grundnorm tiene una funcion relevante: evitar que la Teoria Pura derive de un hecho; pero una vision que resuelve la validez de un ordenamiento desde su efectividad no evita este escollo y, por ello, no sirve para garantizar un solido punto de partida (o de llegada, segun se mire). La neutralizacion del poder, a traves del derecho, con el fundamento intra-sistemico de una norma en otra, termina en una validacion que no puede soslayar el artificio (hipotetico o ficticio) de suponer una Grundnorm.

Sin embargo, el fundamento del orden normativo es un problema que tiene que ver mas con la legitimidad del sistema que con el metodo --puramente-- juridico. A la legalidad/positividad del ordenamiento se responde con su legitimidad; problema a resolver a partir de criterios de valoracion democratica y no con argumentos formales de identidad entre lo uno (legalidad) y lo otro (legitimidad). Y esto es algo que Kelsen desdenaba: la combinacion de distintas perspectivas que se deben mantener separadas para que la teoria pudiera llamarse cientifica. La Reine Rechtslehre es la culminacion de una forma de observar el derecho para su descripcion como proceso autonomo de reproduccion normativa. Pero si queremos ir mas lejos, si buscamos no una mera suposicion de validez, debemos salir del como si kelseniano y resolver la pregunta sobre la legalidad con la respuesta desde su legi timidad: la vuelta a todos los individuos a los que se aplica un determinado ordenamiento juridico como participes en su construccion se hace mas necesaria que nunca en unas sociedades estatales cada vez mas plurales y heterogeneas (nacionalismos minoritarios, migracion masiva, identidades yuxtapuestas, etc.); y, aqui, con la superacion de un concepto de ciudadania identificado --de manera exclusiva y excluyente-- con la nacionalidad, el Kelsen de la ficcion de la representacion y de la esencia y valor de la democracia sigue siendo un referente imprescindible (Kelsen, 2006: 77-78; Rizzi, 1990: 117-229; Alaez, 2006: 86-90, 228-231).

El derecho definido como tecnica social coercitiva y medio especifico para regular la conducta humana ya se habia librado de la vision epistemologica de la Norma Fundamento. El derecho es la tecnica centralizada de una sociedad para controlar la conducta de los individuos que la forman y que utiliza la coaccion para lograr obediencia y/o adhesion a las normas que lo componen; y la coaccion no precisa mas fundamentos internos que los que da su fuerza para obligar o reprimir; pero ?que ocurre con la necesidad de su legitimacion politica? Pues que la solucion perfecta del mas conocido momento neokantiano se convierte en la mentira del ultimo Kelsen: una mentira piadosa para unos hombres que anhelan, desesperadamente, transformar los simples actos coercitivos en normas juridicas, objetivas e impersonales.

Por ello, la vuelta a la eficacia y al poder, a la organizacion social y a la politica, no puede demorarse si la pregunta sobre el porque de la obediencia a las normas resuena en un derecho que ya no define -de manera monolitica-- el Estado.

De ahi nuestro mayor desafio, tras las ensenanzas del maestro: la busqueda de nuevas formas de entender la ciudadania como participacion democratica de todos los sometidos a las prescripciones de los distintos ordenamientos juridicos. Asi, en un Estado constitucional y democratico, la superacion del fundamento en una unidad preexistente llamada nacion - comunidad colectiva con voluntad propia- solo podra realizarse con la conversion del poder constituyente en el incremento de la participacion de todos los individuos sujetos a su ordenacion en su conformacion e integracion social.

Recibido: 3.9.08

Recibido con modificaciones: 11.2.09 Aprobado definitivamente: 9.3.09

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Jose Antonio SANZ MORENO

Facultad de Ciencias Politicas y Sociologia. UCM

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Author:Sanz Moreno, Jose Antonio
Publication:Politica y Sociedad
Article Type:Report
Date:Jul 1, 2009
Words:10093
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