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Juventud militante y radicalizacion politica: las emociones durante la contestacion estudiantil chilena/Youth Activism and Political Radicalization. Emotions during the Chilean Student Protests/Juventude militante e radicalizacao politica: as emocoes durante a contestacao estudantil chilena.

Introduccion

Desde los anos ochenta y bajo la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-1989), el gobierno chileno aplica una serie de politicas economicas neoliberales. Esas medidas se imponen en todos los aspeaos de la vida social chilena (Han, 2012). La regulacion del mercado invade de esta forma el sistema de salud, la vivienda, el codigo del trabajo y, sobre todo, el sistema educativo (Ruiz Encina, 2013). La privatizacion progresiva de la educacion publica (basica y secundaria) y la financiarizacion de la educacion superior (Solomon, 2010) con la puesta en marcha en 2005 de un complejo sistema de prestamos educativos administrados por los bancos privados (CAE) (1) afianzan el modelo neoliberal en la educacion chilena. Este sistema produce el endeudamiento masivo de los estudiantes universitarios y de sus familias (Rifo, 2013) y consolida la educacion superior como un producto de consumo. (2) La contestacion de esas medidas comienza con una importante movilizacion social conducida principalmente por alumnos de liceos y estudiantes universitarios.

Un analisis en terminos de la politica contestataria (McAdam, Tarrow & Tilly, 2001; Mathieu, 2004) de esta movilizacion resalta dos episodios esenciales: el movimiento de alumnos de liceos de 2006 (3) y el movimiento de estudiantes de liceos y universidades de 2011. Ellos instauran una serie de mecanismos distintivos de los procesos de movilizacion observados en Chile actualmente: los desfiles, las asambleas (Urzua Martinez, 2015, p. 41) y las tacticas transgresivas--disruptivas o violentas--(Aguilera Ruiz, 2012; Medel Sierralta & Somma Gonzalez, 2016). Sin embargo, es esencialmente el movimiento de 2011 el que instala los repertorios de accion colectiva (Tilly, 1984) representativos de esos mecanismos: la desobediencia civil, la democracia directa, los desfiles masivos, la toma de espacios publicos y las acciones de violencia politica. Esos episodios se inscriben dentro de una dinamica de transnacionalizacion de movimientos sociales (Simeant, 2010). Lo anterior produce una solidaridad entre actores no estatales que permiten la creacion de oportunidades transnacionales de contestacion y de afinidades estructurales entre diferentes paises (Giugni, 1998). Tal proceso influencia, ciertamente, la generalizacion y la homogeneizacion de tacticas, estrategias y repertorios de accion colectiva (Ogien & Laugier, 2014), las cuales son igualmente influenciadas por la historia del movimiento estudiantil latinoamericano (Donoso Romo, 2017). (4)

En tal contexto observamos un proceso de radicalizacion--en el sentido ideologico y practico--del compromiso militante de estudiantes de secundaria y universitarios. Esta radicalizacion, entendida como una practica ilegal en politica y para la cual el objetivo es quebrantar el orden establecido (Collovald & Gaiti, 2006), se manifiesta en el contexto chileno, a traves de la accion directa (5) de colectivos dispuestos a recurrir a la violencia, ya sea porque estiman que las formas convencionales de accion son ineficaces, o porque la represion no les deja otra salida que el paso a la violencia o a la autodisolucion (Fillieule, 2012, p. 38).

En este articulo queremos analizar el rol de las emociones como uno de los principales factores estructurantes de un militantismo "de alto riesgo" (McAdam, 1986). Hemos centrado nuestro estudio principalmente en jovenes estudiantes provenientes de barrios populares que participan de las movilizaciones estudiantiles del ano 2011. Hemos querido identificar la dinamica emocional (Collins, 2005) que permite a jovenes manifestantes 'convencionales'--es decir, jovenes que participan de un proceso reivindicativo puntual, para los cuales la participacion no se extiende mas alla de la ola contestataria y para los cuales los repertorios de accion colectiva se enmarcan en la legalidad--pasar a un activismo radical, dicho de otro modo, a un compromiso fundado sobre acciones de alto riesgo que desafian el orden juridico establecido. Nuestro argumento descansa en la idea de que un paso hacia acciones de riesgo en una carrera militante (6) se encuentra fuertemente ligado a las dinamicas emocionales que se presentan en cada actor comprometido.

Para desarrollar este analisis, se utiliza el relato de vida como metodo de seleccion de extraaos biograficos significativos. Veinticuatro entrevistas son realizadas, entre 2011 y 2012, a jovenes participantes en colectivos de accion directa. (7) Las reflexiones fueron completadas con observaciones de campo. La seleccion de los jovenes se desarrolla en diferentes etapas, comenzando por la construccion de una tipologia del 'joven activista radical'. La construccion teorica de esta categoria se nutre de un trabajo de observacion de practicas y de discusiones con jovenes participantes de 'acciones politicas radicales'. Es decir, acciones de desobediencia civil, como las tomas de lugares publicos o privados, la huelga y desfiles prohibidos, las acciones de violencia fisica contra bienes muebles e inmuebles publicos o privados durante una accion contestataria, y en general toda accion politica que pone al que la realiza fuera de la ley. Tres criterios fueron utilizados en la seleccion de los jovenes: 1) la justificacion politica que ellos hacen de la violencia; 2) su militantismo en una organizacion en la cual, al menos, una actividad es la realizacion de acciones de violencia politica planificada; 3) su participacion en otros grupos o colectivos de propaganda, de pintura, de danza o de promocion de contraculturas (vaginismo, animalismo, etc.). Dentro de los sujetos entrevistados, encontramos 7 alumnos de liceo, 10 estudiantes universitarios, 2 estudiantes de institutos profesionales, 1 profesional que trabaja en la formacion, 1 vendedora y 1 pobladora sin ocupacion. Todos y todas forman parte de una red en la cual se articulan diversos colectivos, sin embargo, todos no se conocen entre ellos.

El trabajo de campo se efectuo en dos barrios populares de Santiago de Chile: Villa Francia y poblacion Santa Anita. El primero es un barrio que por su fuerte militancia contra el regimen autoritario se ha encontrado en el centro de la vida politica chilena, transformandose en un simbolo de lucha social. Este barrio ha alojado y aloja actualmente a numerosos grupos politicos radicales. Por su parte, la poblacion Santa Anita, que se situa a solo unos kilometros de Villa Francia, ha sido fuertemente influenciada por esta ultima. En consecuencia, un trabajo politico y de memoria es realizado desde hace algunos anos atrayendo numerosos colectivos de jovenes desde 2011. La investigacion continua en el barrio Yungay, un barrio del centro historico de Santiago, conocido por sus numerosas casas "okupa" (8) y que albergo un numero importante de liceos en toma durante el movimiento del ano 2011. Finalmente, participamos en una serie de reuniones de formacion politica en la sede de la asociacion sindical CGT. (9)

Considerando que uno de los objetivos de nuestro estudio es restituir el compromiso militante en la trayectoria social, biografica y afectiva de jovenes estudiantes de barrios populares que contribuyen a alimentar los motivos de un militantismo, nos hemos orientado hacia metodos como los relatos de vida como fuente de informacion: "Es necesario partir de la idea de que el militantismo debe tambien ser comprendido como una actividad social, individual y dinamica" (Fillieule, 2001, p. 200). Por lo tanto, este tipo de orientacion exige la integracion de la dimension temporal al analisis.

Antes de presentar el analisis, pensamos necesario clarificar dos nociones del marco de referencia teorico sobre el cual se apoya este trabajo: la juventud de barrios populares y el compromiso militante radical.

1. Jovenes de barrios populares y compromiso politico

Hasta hace algun tiempo las diferentes corrientes sociologicas chilenas caracterizaban la categoria de 'joven' como un grupo uniforme con practicas y valores homogeneos (Olabarria, Benavente & Mellado, 1998). Sin embargo, ese no es el caso del grupo que hemos definido como 'jovenes de barrios populares'. Por esto, ha sido necesario formular una serie de preguntas en relacion con este grupo: ?quienes son esos jovenes?, ?que entendemos cuando hablamos de jovenes de barrios populares? y ?como ha sido construida esta tipologia?

Efectivamente, cuando nuestras sociedades abordan el tema de la juventud, se refieren a varios significados simultaneamente. Asi la nominacion en singular de 'la juventud' no es la mas pertinente, porque sus significados son diversos y se refieren a variadas imagenes de una misma expresion. Alain Touraine (1997), en sus trabajos sobre la juventud chilena, senala que esta no es una categoria social, sino una "construccion cultural y administrativa", es decir, una parte de la imagen que una sociedad tiene de si misma. Para Touraine, en los datos cuantitativos que son utilizados para bosquejar una imagen de esta juventud, se confunden de manera arbitraria realidades muy diversas que nos imponen una imagen de un joven que es la construccion irreal de numerosos y diversos tipos sociales. Touraine destaca dos imagenes principales que la sociedad chilena posee de su juventud: como un instrumento de modernizacion o como un elemento marginal y peligroso. Ese contraste corresponde, en parte, a la oposicion entre jovenes pertenecientes a los grupos acomodados y a la juventud llamada marginal o popular. Esta ultima, mayoritariamente urbana, engloba a jovenes desempleados o que sobreviven gracias a trabajos ocasionales y mal pagados. Sin embargo, esta categoria esta cada vez mas integrada por jovenes ampliamente escolarizados, sin grandes perspectivas futuras y originarios de barrios populares.

Si a esta imagen de jovenes marginales y peligrosos le asignamos un componente politico en referencia a sus acciones, cuando esta juventud marginal adhiere a 'practicas politicas conflictuales', podemos encontrarnos en el corazon del objeto de nuestra investigacion: una juventud que se identifica y adhiere a la nocion de 'juventud popular'.

Somos conscientes de que la nocion de juventud popular corresponde a una categoria construida en funcion del contexto y a partir de criterios definidos por cada sociedad. En el contexto chileno, una primera aproximacion a la nocion de grupos populares nos permite afirmar que se trata de un grupo humano que posee dos caracteristicas genericas: primero, viven en condiciones de pobreza, es decir que estan privados de lo que los otros sujetos de la misma sociedad poseen y pueden aprovechar; (10) segundo, forman parte de los grupos "dominados" en un sistema social dado (Bano, 2004). Esta ultima condicion se refiere a una relacion social de caracter conflictual que permite la constitucion de sujetos populares.

Con respecto a la relacion social conflictual del sujeto popular, esta se despliega en dos ejes: el primero se desarrolla en terminos de dominacion directa establecida por la relacion de una produccion capitalista, una "relacion objetivamente conflictiva"; (11) el segundo eje es expuesto en terminos de exclusion generica del producto social, independientemente de una relacion de produccion directa. El primer eje describe la relacion de clase tradicional del sistema de produccion capitalista. Sin embargo, es en el segundo eje, fundado en relaciones sociales de exclusion y de desprecio (Honneth, 2008), en el cual encontramos las bases de la nocion actual de 'joven popular', de la misma forma que en el tipo de accion politica que esos jovenes expresan. En estas acciones se observa un militantismo de alto riesgo en expansion.

1.1. Los origenes del compromiso militante

Un analisis interaccionista del compromiso militante (12) presenta el militantismo como un proceso subjetivo que se inscribe en relaciones de interdependencia entre el individuo y su medio ambiente, es decir, fundado en factores objetivos. Podemos entonces considerar la accion de transformarse en militante como un proceso a la vez afectivo y de adaptacion. "Las reacciones afectivas (asociadas al compromiso) son acompanadas de una elevacion del potencial de actividad que prepara al sujeto a buscar la accion mas adaptada a lo que el percibe o cree percibir" (Traini, 2010, p. 337). En los relatos de vida recogidos, los jovenes militantes revelan, en sus discursos, los signos que ellos perciben en sus interacciones dentro de la estructura social, en donde resaltan la injusticia, el desprecio y diversas formas de violencia: violencias policiales (Fassin, 2011; Fillieule, 2012) y violencias simbolicas. De esa forma, el activismo radical seria una respuesta adaptativa a la percepcion que los jovenes tienen de una realidad que los oprime:
Yo creo que es la desesperanza que nos da este sistema [...] porque
llega un momento donde uno dice !ya basta! De vivir agobiados, que tus
padres se peleen por la plata, por las cuentas, que es lo que genera
todo este sistema de mierda [...] que el trabajo [...] si tu padre es
obrero, el salario que le pagan a un obrero es miserable, es aberrante
lo que gana un obrero y como el arriesga su vida [...] todo va producir
una violencia, ademas ellos nos violentan todos los dias, con el
aumento de los precios, con el aumento de la bencina, de la comida, con
las tasas de interes, es una violencia constante. Nosotros lo minimo
que podemos hacer es tirar una piedra que con suerte le pega al
guanaco. (13,14)


Esas experiencias o relaciones de interdependencia con el medio ambiente son acompanadas de ciertas caracteristicas compartidas por el grupo o colectivo con el cual el individuo se ha comprometido (edad, sexo, nacionalidad, origen social, etc.). La combinacion de experiencias y de caracteristicas compartidas puede tomar innumerables formas y contener diferentes causas y consecuencias de un compromiso militante radical. Nosotros nos hemos interesado en los jovenes estudiantes y alumnos de liceo provenientes de barrios populares. En efecto, incluso si sus trayectorias son diversas, encontramos recurrencias y espacios de conexion donde sus vidas se han cruzado.

Como lo senala Anne Muxel (1992), es durante la infancia y la adolescencia que se realizan los primeros aprendizajes politicos. De hecho, el individuo esta sujeto, a lo largo de este periodo, a una gran vulnerabilidad politica que le permite hacer una eleccion sobre la base de un tablero politico:
Yo creo que para mi era mas simple darme cuenta de todo eso, porque yo
vengo de una familia que me crio de esta forma; podemos decir que yo
naci con esta forma de pensar [...] por ejemplo, mi papa estaba siempre
ahi, atento, el me llevaba a ciertos lugares, a campamentos, (15) el me
hacia ver la realidad, no solamente esa que sale en la tele o esa que
te muestran en varios lugares, que te muestran un mundo color de rosa,
el me mostro otra realidad, el lado B de la vida. (16)


Asi "el solo anuncio de una eleccion define el reconocimiento objetivado e interiorizado por el sujeto de una forma primaria de competencia y de una suerte de legitimacion inicial de su derecho de expresion" (Muxel, 1992, p. 247). A partir de esta legitimacion, algunos jovenes emprenden su activismo, y es en el curso de este activismo que ellos llegan a una critica del Estado y desafian su autoridad, alejandose de formas institucionales de militantismo. Ellos y ellas se organizan de este modo en colectivos donde encuentran una mayor libertad de accion, reivindicando la radicalidad de sus metodos: "Y es en ese momento que yo me implico, es en ese momento que yo formo mi primer colectivo, las primeras marchas, la primera vez que yo debati con alguien de politica, la primera vez que tire una piedra y que aprendi a justificarla, eso fue un cambio en mis experiencias". (17)

En esos espacios de participacion politica no institucionales, los jovenes no visualizan una organizacion para la conquista del poder, como era el caso de los partidos politicos o las federaciones estudiantiles tradicionales que monopolizaban las organizaciones de estudiantes y de liceanos. En esas estructuras, los jovenes se concentran principalmente en temas cercanos a la vida cotidiana y a las luchas sectoriales, en las cuales la dimension reivindicativa se aleja de los aspectos materiales, economicos y productivos, y se acerca a las dimensiones culturales, simbolicas e identitarias (Montoni, 2015). Esos espacios de resistencia constituyen acciones de transformacion en si mismas que aspiran, como lo explica Holloway (2005), a aplicar el poder en lugar de apropiarselo.

Podemos entonces hablar en el caso de los jovenes, sobre todo los liceanos, de un militantismo 'a la carta', es decir, de una forma de compromiso donde cada uno se implica "de manera diferente usando a su manera acciones y movilizaciones puntuales" (Ion, Franguidakis & Viot, 2005, p. 59). Cada uno consagra el tiempo que estima conveniente al colectivo, del que se puede entrar y salir libremente sin que exista un sentimiento de traicion. Asi mismo, observamos que las relaciones que unen a los diferentes miembros del colectivo son del orden de las afinidades y de los afectos, en otras palabras, es ante todo un grupo de amigos, incluso puede considerarse un 'separatismo' en el sentido anarquista de un grupo de afinidad (Dupuis-Deri, 2003). Las emociones juegan de esa forma un rol importante en el origen, la permanencia y la evolucion de la experiencia de los jovenes hacia un activismo radical.

2. La construccion emocional del compromiso militante en la juventud popular chilena

Partiendo del principio de que detras de cada emocion hay un objeto y que estas emociones son motivadas por esos objetos, podemos inferir que las emociones implicarian siempre un juicio o una evaluacion, asi como una forma de tratamiento de la informacion muchas veces mas rapida que el funcionamiento de nuestra consciencia (Nussbaum, 2001). Las emociones no serian entonces irracionales, ellas pueden ser erroneas, pues si ellas poseen objetos dependen de nuestra comprension cognitiva y de la evaluacion de ese objeto. Podemos encontrarlas inapropiadas o no, segun el contexto y las reglas culturales dadas. Ellas pueden ser consideradas como normales o desviantes, pero ellas no son irracionales, dado que comprenden un complejo proceso evaluativo (Jasper, 2004).

Por otro lado, justificamos el hecho de hablar solamente de emociones y no de afectos, (18) porque, como lo indica Isabel Sommier (2015), la emocion es fundamentalmente social en al menos dos aspectos: por un lado, en sus expresiones y su aceptabilidad social, diferentes de una cultura a otra; por otro lado, en su reaccion en funcion del 'otro' y de la adaptacion del comportamiento respecto a ese 'otro', a diferencia de los afectos que se quedan en un estricto registro individual. Como lo explica M. Grawitz (1999): "La tonalidad afectiva es interior [...] y se distingue del sentimiento (o emocion) que es inspirado por un objeto exterior" (p. 7).

Teniendo en cuenta esto y basandonos en la hipotesis segun la cual la dinamica emocional--que implica la aparicion, el despliegue, la desaparicion o la transformacion de las emociones--conduce en ciertos sujetos a un activismo cada vez mas riesgoso, proponemos abordar las emociones a traves de los diferentes aspectos que toma la experiencia de un compromiso militante en los jovenes.

2.1. Romper la represion afectiva y el control social

Norbert Elias (1973, 1975) define el control de la violencia--y de esa forma el control social--como un proceso ligado a la represion afectiva y al autocontrol. Segun este enfoque teorico, dos elementos actuarian durante el paso hacia un militantismo de alto riesgo, esos elementos corresponden a cambios provocados en dos emociones centrales del proceso de control social: la verguenza y el miedo. (19)

La primera caracteristica que hemos querido observar durante el paso hacia un militantismo de alto riesgo en los jovenes de barrios populares es la perdida de la verguenza, dicho de otra forma, de ese miedo interior a la aprobacion de los demas, de esta forma de angustia que se produce en los individuos de forma automatica y habitual en ciertas circunstancias. Esta transformacion emocional se manifiesta a traves de la ausencia de sancion, de la aprobacion y del apoyo emocional de las personas cercanas que legitiman las manifestaciones, la apropiacion del espacio publico e, incluso, la accion violenta de los jovenes.

De este modo un primer ejemplo de esta perdida de la verguenza es la masividad de las manifestaciones del ano 2011, las mas importantes desde el fin de la dictadura. Todos los jueves del mes de agosto, septiembre y octubre los jovenes protestan en las calles. En ese contexto, sobre todo para los estudiantes secundarios, la manifestacion callejera se transforma en un evento completamente normal. Esta nueva apropiacion del espacio publico abre la posibilidad de gritar contra las autoridades, de bailar, disfrazarse y progresivamente de ver el paso al acto violento como un repertorio de accion "legitimo" en el campo de la contestacion (Crosley, 2003). (20) Es lo que destaca el siguiente extracto:
Porque ademas la manifestacion se vuelve tan normal, si la mitad de
Chile esta en la marcha y la otra mitad esta trabajando [...] es por
eso que es tan masiva la marcha, porque todo el mundo va, entonces
nadie lo ve como algo raro. Yo pienso incluso que en la marcha no hay
ningun peligro (represion), es tan masiva que el riesgo de que algo
pase es debil, yo insisto, ellos (la Policia) estan superlimitados,
ellos no pueden reprimir [...].

Yo creo que hay una justificacion (de la violencia) en terminos de
defensa, yo no se si es la resistencia, mas bien la defensa. Porque tu
escuchai la senora que va en la micro (bus), ella justifica la
violencia porque dice que los cabros (jovenes) son agredidos, es por
eso que ella lo justifica, porque los cabros tienen el derecho de
marchar, y los que atacan no son na' los cabros [...] es decir, la
senora lo ve como una cuestion defensiva. De todas formas yo creo que
ella cuestiona el ataque a ciertas cosas y a otras simplemente no le
provoca ni una oposicion ni una defensa, por ejemplo, atacar un banco,
la senora dice: "Que me puede importar el banco, yo no estoy ni ahi con
el banco". (21)


De la misma forma, las acciones que han sido en el pasado condenadas son actualmente justificadas en terminos de defensa frente a las violencias policiales, o tratadas con indiferencia cuando se trata de objetos profundamente deslegitimados como los bancos, los supermercados, las cadenas de farmacias o las grandes tiendas. El ejemplo mas remarcable fue el incendio de la gran tienda La Polar, la noche del 4 de agosto de 2011. Esta empresa, entre los anos 2009 y 2011 habia falsificado informaciones sobre las deudas de sus abonados. Luego habia aumentado de manera unilateral los intereses de las personas endeudadas (principalmente familias muy pobres) a traves de falsas repactaciones de deudas. Esa noche una multitud incendia la tienda, sin saqueos ni robos, simplemente la queman.

Asi mismo, cuando esta coercion afectiva se ve alterada por una situacion en la cual sus actos pueden escapar a la sancion y que la interaccion con otros individuos se muestra permisiva a la distension de la coercion, un activismo radical puede transformarse en aceptable, reduciendo de esta forma la verguenza. La verguenza en general hace temer al individuo la perdida del amor y de la estima de las personas que el aprecia. Los individuos buscan adaptarse al orden de las personas de quienes buscan la aprobacion y el apoyo emocional que les son particularmente importantes en sus vidas y en su identidad (McAdam, 2005). Es por esto que la valorizacion (o simplemente la aceptacion) del militantismo en el universo familiar y afectivo, observado durante las movilizaciones, intensifica la voluntad de participar en un militantismo radical:
Mis padres no pertenecen a ningun partido politico. Ellos son, yo
diria, democratas yendo hacia la izquierda, pero ellos no pertenecen,
no son militantes de ningun partido. Ellos siempre me han dicho que
este sistema es malo, que un dia habra que cambiarlo, y lo mas rapido
posible sera mejor, y que yo tengo las herramientas para luchar, porque
yo ahora soy joven. Mas tarde, cuando sea viejo, no podre quizas hacer
las mismas cosas que hago ahora, yo tengo todo el tiempo para luchar.
(22)


La segunda caracteristica que quisimos observar en los jovenes militantes es la disminucion del miedo. Esta emocion, a diferencia de la verguenza, esta mas ligada a presiones exteriores (miedo de la Policia, de la justicia, del castigo). Hemos identificado en el transcurso de las entrevistas que su ausencia esta fuertemente ligada a tres factores. El primer factor es la falta de conocimiento de los peligros, sobre todo cuando los jovenes no han vivido procesos represivos extremadamente violentos; el extracto siguiente ilustre esta afirmacion: "El cabro (joven) no ve el peligro como algo posible, porque el no ha sufrido la represion luego de una tentativa de revolucion, sus padres han perdido en esta tentativa, ellos intentaron y perdieron. Es esa la vision que sus padres tienen [...] los cabros no la tienen, porque ellos no han intentado nada aun, segun ellos si es necesario perder, bueno ellos perderan". (23)

El segundo factor es la herencia no compartida del miedo. En general son los padres quienes juegan el rol de agentes de reparto de este miedo en las nuevas generaciones. Elias (1975) lo explica de la manera siguiente: "El adolescente es absolutamente incapaz de adoptar un codigo de comportamiento, si las personas que lo rodean no despiertan en el el miedo [...] es a traves del miedo que se puede modelar el alma del nino, de tal forma que el sepa comportarse mientras crece, en armonia con las normas en vigor" (p. 312). El despertar del miedo a la represion en los jovenes manifestantes ciertamente ha estado menos presente, ya que sus padres son los hijos de los ultimos anos de la dictadura y sus relaciones con los eventos historicos mas crueles provienen del recuerdo de sus abuelos. Como lo explica una de las personas entrevistadas, es una relacion memorial y no directa al miedo:
Yo pienso que de cierta forma hay una renovacion, yo creo que incluso
nuestra generacion venia aun con la idea de la dictadura [...] habia
mucho miedo. Pero estos cabros, nuestra misma generacion no les ha
criado asi. Ellos son diferentes, ellos no tienen miedo, sus padres no
tienen un familiar o un amigo desaparecido. Ellos estan en otra, yo
creo que ellos fueron incluso un poco purificados de toda esta mierda.
(24)

No, desde que soy pequena aprendi a no tener miedo de ese tipo de cosas
(represion policial). Desde pequena aprendi a no tenerles miedo (a la
Policia), porque mi viejo me crio con esta mentalidad, el comenzo a
ensenarme todo, yo no he tenido nunca miedo de esa forma, nunca hasta
hoy dia. (25)


Un tercer factor que ilustra la disminucion del miedo se encuentra en un analisis racional del contexto, cuando el miedo simbolico desaparece. Es el caso particular en situaciones riesgosas donde los jovenes son conscientes de ser mas numerosos, de estar protegidos por el anonimato o por la imposibilidad de ser encarcelados en el caso de los menores de edad.

La observacion de una accion directa a la salida de un liceo en toma en Villa Francia en agosto de 2011 testimonia esta evolucion. La aproximacion de la Policia para apagar una barricada encendida por los jovenes muy temprano en la manana se transforma en una excusa para una confrontacion directa. La Policia se transforma en un blanco, como podrian serlo un anuncio publicitario o las vitrinas de los bancos. De esta forma cuando la Policia se acerca en un vehiculo no blindado, la reaccion inmediata de los estudiantes secundarios, todos encapuchados, es de perseguir el vehiculo policial tirando piedras y otros objetos. Los y las jovenes logran destruir completamente las ventanas del vehiculo y hacer huir a la Policia. Luego ocupan la calle y encienden nuevamente la barricada, que ardera toda la manana.

Podemos afirmar entonces que el miedo y la verguenza, como emociones del control social, participan de este proceso, cada una en diferentes grados, en diversos momentos y circunstancias. Esto permite observar en el caso chileno, en un primer tiempo, un cambio importante en la forma de protestar, que esta acompanado cada vez mas de un paso al acto violento. Sin embargo, otras emociones se insertan al miedo y a la verguenza, nosotros las identificamos como las emociones del compromiso militante.

2.2. Las emociones en y para el compromiso militante

Desde comienzos de los anos 2000, las emociones en los movimientos sociales han sido sobre todo analizadas en el interior de los procesos militantes. Ellas pueden presentarse como un "trabajo emocional", como lo analiza Deborah Gould en el caso de Act Up (2002) al explicar el mantenimiento en el tiempo del compromiso militante. Ellas pueden igualmente manifestarse, como lo muestra James Jasper (1998) a traves de tipologias emocionales encontradas en diversas formas de compromiso militante. Este ultimo enfoque se acerca mas a la nocion de dinamica que guia nuestra investigacion y que, de nuestro punto de vista, va mas alla que la nocion de trabajo emocional, mucho mas instrumental. Este enfoque nos proporciona las primeras pistas para nuestro analisis.

De este modo, entre los jovenes que hemos entrevistado identificamos antes del compromiso por una causa diversos "shocks morales" (Jasper, 1998). Estos shocks aparecen cuando un evento inesperado o una nueva informacion despierta la indignacion en un individuo empujandolo a la realizacion de una accion politica. En nuestras entrevistas hemos identificado dos tipos de shock moral, ligados principalmente al origen de los jovenes entrevistados, es decir, los shocks vividos por los estudiantes y los secundarios que participan del movimiento estudiantil y otros vividos por los jovenes habitantes de Villa Francia--quienes en su mayoria son igualmente estudiantes universitarios y secundarios--. Para los primeros, el evento detonante en sus relatos de vida es con frecuencia un hecho reciente y ligado a una experiencia de violencia politica que despierta en ellos camaraderia o rabia: "El 3 y 4, (26) durante la huelga nacional, todo lo que paso me hizo sentir que lo que hacemos esta bien, que no eramos solo nosotros, que habia mas de 50 barricadas, todas con su panfleto, es decir que estabamos generando consciencia". (27)

Para los jovenes de Villa Francia, al contrario, los eventos detonadores son generalmente recuerdos de infancia, nacidos de un relato menos preciso, pero donde la dimension emocional esta mucho mas desarrollada:
Hay una ocasion en particular que yo no he podido olvidar, yo tenia,
[...] espera, cuando estaba en la basica (ensenanza) yo estudiaba aca
al lado, al lado de Quinta normal (comuna del sector poniente de
Santiago) y yo tenia unos companeros de colegio que vivian donde se
encuentra hoy la carretera que hicieron en General Velazquez. Alla
habia un campamento y yo tenia cuatro companeros que vivian ahi, ellos
eran todos primos. Y bueno, un dia, yo no me di ni cuenta cuando fueron
echados a la calle para construir la carretera. Yo tenia un monton de
amigos que vivian en ese tipo de circunstancias, y esta situacion, si
podemos decir de violacion, era cotidiana en ese momento, yo pienso que
eso fue un tema que me marco. (28)


Ademas de las emociones, el proceso de formacion es el segundo aspecto que forma parte integral del proceso de compromiso militante. La psicosociologa Molly Andrews (1991), quien ha recogido y analizado la biografia de militantes socialistas britanicos que habian comenzado su militancia en los anos treinta sin interrupcion hasta los anos ochenta, identifica tres influencias mayores en la formacion de la consciencia politica. Esas mismas influencias las hemos observado en nuestra investigacion: la presencia de estimulos intelectuales (libros, peliculas, formas de educacion popular), el rol de organizaciones que benefician de una gran visibilidad (organizaciones de jovenes, sindicatos, etc.) y el rol jugado por individuos fuertemente identificables. Dos elementos resaltan de ese marco de analisis, que Olivier Fillieule (2012) califica de moldeado organizacional, estos se encuentran estrechamente ligados a las dinamicas emocionales: el proceso de formacion y la existencia de un tutor.

En lo que incumbe al proceso de formacion, se puede identificar durante las formaciones una serie de "dispositivos de sensibilizacion", (29) como los seminarios de estudios politicos, la distribucion de panfletos y documentos politicos, la realizacion de actividades de propaganda, antes y durante las manifestaciones, y la realizacion de actividades culturales, como las batucadas, las pinturas murales e, incluso, actividades deportivas.

Esas actividades ayudan a formar y a reclutar nuevos militantes y son normalmente coordinadas por los jovenes que denominamos 'tutores'. De esta forma, el segundo elemento observado es la existencia de un tutor que permite la integracion de los nuevos militantes y que es quien supervisa la formacion. En Villa Francia ese rol es ocupado por los activistas mayores, quienes son igualmente los mas comprometidos e ideologizados. Ese rol es luego delegado en funcion de la antiguedad a los participantes mas jovenes. Esos elementos muestran una 'carrera' progresiva y dependiente de un efecto de arrastre producido por el contexto politico y social, y por la entrega afectiva del actor a su rol. Ciertamente, la existencia de un lazo positivo e interpersonal con uno o varios miembros del grupo puede actuar como canal de informacion. Ese lazo aumenta la credibilidad de los llamados a la militancia e intensifica la presion por transformarlos en aceptables, asi como las practicas que los acompanan. No es sorprendente, en esas condiciones, que "la conversion sea improbable en ausencia de lazos afectivos" (Snow & Machalek, 1984, p. 183).

En el caso de los liceos tomados, la dinamica es diferente. Incluso si muchos secundarios provenientes de barrios populares y politizados dirigen las acciones de formacion, la logica de organizacion en el interior de las tomas es mucho mas horizontal y posee una orientacion que se inspira de los movimientos autonomistas y antiautoritarios (Montoni, 2015). Incluso si la 'lucha de clases' sigue siendo una referencia importante en el discurso de los jovenes, el marxismo que habia guiado las acciones de los estudiantes en los anos ochenta y noventa--con su verticalidad y sus obligaciones--abre un espacio a un autonomismo y antiautoritarismo que se adapta mejor a las logicas de los colectivos, de los voceros y de la democracia directa que los estudiantes secundarios aplican en las tomas y que dirigen de esta forma su compromiso militante (Montoni, 2017; Ancelovici, Dufour&Nez, 2016).

Un tercer aspecto emocional, fundamental en la practica de acciones cada vez mas riesgosas, esta constituido por los 'mecanismos culturales de aprendizaje y valorizacion de los comportamientos agresivos'. Como lo senala Albert Bandura (1973), "una cultura puede efectivamente producir personas altamente agresivas y al mismo tiempo mantener un nivel bajo de frustracion, valorizando las performances agresivas, proporcionando un modelo de 'exito' de tipo agresivo, asegurando a aquellos que recurren a acciones agresivas gratificaciones o recompensas" (p. 59).

Desde ese punto de vista, Villa Francia, con sus numerosos "martires" (30) de la dictadura y sus actividades de conmemoracion, se transforma en un terreno propicio a la valorizacion de acciones radicales. De hecho, en cada actividad de conmemoracion la comunidad se organiza para cerrar la jornada con acciones de violencia politica planificada, que dan cuenta igualmente de la conflictividad que construye la identidad de los jovenes provenientes de barrios populares.

En el caso de los liceos en toma, la valorizacion se concretiza durante los dias de huelga, donde la o el estudiante mas temeraria o temerario, aquel o aquella que logra golpear un vehiculo policial con una bomba de pintura o un coctel molotov o que intercepta una bomba lacrimogena y la devuelve a la Policia, es aclamado o aclamada por sus companeros. De esta forma, todos estos repertorios de accion que antes de las movilizaciones podian ser condenados son aceptados e, incluso, reforzados. Esos mecanismos culturales nos recuerdan que las emociones no pueden ser seriamente estudiadas sin tomar en cuenta el orden moral del lugar donde ellas se han producido (Harre, 1986).

Los aspectos comunes que hemos senalado se resumen en la construccion de una identidad colectiva particular, la cual puede igualmente ser vista como una emocion, un afecto positivo hacia otros miembros del grupo. De esta forma ciertas emociones colectivas, emociones reciprocas o afectos, ligadas a la amistad, al amor, a la solidaridad y a la lealtad dentro de un grupo crean lo que Goodwin (1997) denomina "la economia libidinal de un movimiento", en la cual se manifiestan los placeres de la contestacion que permiten su prolongacion.

Las emociones en el interior de un movimiento social serian entonces uno de los detonantes de las acciones colectivas, siendo ellas mismas un producto de rituales internos que recuerdan a los participantes sus compromisos morales primarios, suscitando fuertes emociones y reforzando un sentido de la solidaridad de grupo (Jasper, 1998).

Conclusion

Hemos expuesto en este texto como el compromiso militante y la dinamica emocional que lo acompana son el resultado de un proceso de adaptacion, es decir, una respuesta pensada frente a una percepcion subjetiva del mundo. De esta forma es posible analizar las emociones como reacciones compatibles con razonamientos explicitos y se puede concluir que una creencia--un juicio, en el sentido estricto--es necesaria a la existencia de una emocion.

Hemos igualmente mostrado como una parte importante de todo movimiento social, en sus diferentes etapas, es representada por las dimensiones afectivas y emocionales. Podemos afirmar asi mismo que las emociones estan presentes en cada etapa del surgimiento de un activismo radical. Es decir, en su construccion sociohistorica e individual.

De este modo hemos observado como la dinamica emocional, que se encuentra en el centro de nuestro analisis, se ilustra primeramente en sus condiciones macro a traves de la transformacion de dos emociones: el miedo y la verguenza, donde su disminucion se encuentra ligada a cambios estructurales en la sociedad. Luego, hemos observado la presencia de condiciones subjetivas donde destacan los shocks morales, los dispositivos de sensibilizacion, la construccion de lazos afectivos y los mecanismos culturales de aprendizaje y valoracion de comportamientos agresivos. Esas condiciones darian finalmente cuenta de la creacion de una identidad colectiva que permite el mantenimiento de la actividad y del compromiso militante.

El analisis de la experiencia chilena muestra de manera concreta las diversas formas de compromiso militante segun el lugar donde ellas nacen, se despliegan y se transforman. Hemos identificado, por un lado, un activismo radical originario de grupos comunitarios, los cuales, por medio de un trabajo emocional, incitan desde la ninez a un activismo radical. Por otro lado, observamos que son generalmente los jovenes originarios de esos grupos comunitarios los que en el interior de los liceos en toma, como ocurrio durante las movilizaciones de 2011, motivan a optar por otra via de compromiso militante. Esta ultima, mucho mas espontanea, se origina en un evento contestatario puntual, que, sin embargo, puede conducir a una militancia de largo plazo.

Ciertamente, los eventos que componen cada dinamica emocional pueden ser diferentes. Sin embargo, los elementos emocionales se repiten. Nosotros solo hemos trabajado aquellos elementos que han sido identificados en los relatos de vida y en las observaciones de campo. Esos ejemplos constituyen, no obstante, una simple muestra de un gran abanico de elementos emocionales que influyen en el compromiso militante de alto riesgo en los jovenes estudiantes provenientes de barrios populares.

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ANGELO MONTONI RIOS (*)

Articulo recibido: 02 de octubre de 2018

Articulo aprobado: 22 de febrero de 2019

Doi: http://dx.doi.org/10.12804/revistas.urosario.edu.co/desafios/a.7305

Para citar este articulo: Montoni Rios, A. (2019). Juventud militante y radicalizacion politica: las emociones durante la contestacion estudiantil chilena. Desafios, 31(2), 169-196. Doi: http://dx.doi.org/10.12804/revistas.urosario.edu.co/desafios/a.7305

(*) Doctor en Sociologia de la Ecole des hautes etudes en sciences sociales de Paris (EHESS). Investigador asociado al Centre d'etudes des mouvements sociaux (CEMS). Correo electronico: angelomontoni@gmail.com. ORCID: https://orcid.org/0000-0001-9593-9384

(1) Credito con aval del Estado.

(2) Actualmente menos del 25% del sistema educativo chileno es financiado por el Estado. El resto es asumido por las familias de los estudiantes. El 70% de los estudiantes chilenos deben endeudarse y el 65% de ellos interrumpen sus estudios por razones financieras. Todo esto genera un sistema lucrativo donde los bancos aprovechan este endeudamiento: el 75% del financiamiento de las universidades viene directamente de los estudiantes y sus familias. Este sistema educativo obliga a "pagar 15 anos por estudiar 5", como lo recuerda algunos de los esloganes utilizados por los jovenes durante las manifestaciones de 2011.

(3) Durante abril del ano 2006 los estudiantes secundarios realizaron varias protestas por las malas condiciones de los establecimientos educacionales. El llamado Movimiento Pinguino, cuyo nombre se debe a los uniformes blanco y negro de los secundarios, fue la primera y mas importante movilizacion despues del fin del gobierno autoritario (1973-1989). Cuando los encuentros con la Policia resultaron demasiado violentos, causando una cobertura negativa en la prensa, los estudiantes decidieron tomarse los liceos. Las tomas de liceos permitieron redirigir la atencion mediatica hacia el malestar y los discursos aportados por los voceros pinguinos. A partir de esta primera ola de protestas podemos identificar, como lo explica Donoso (2014), las conexiones, las continuidades y "sedimentacion" de los elementos discursivos y de los aprendizajes organizacionales que seran fundamentales en la construccion de los repertorios de accion del movimiento estudiantil de 2011.

(4) El movimiento estudiantil chileno en sus inicios presenta las dimensiones clasicas que historicamente han caracterizado el movimiento estudiantil en America Latina: la dimension gremial que busca la conquista de beneficios y la dimension politica donde se busca influir en la conduccion general de la sociedad (Solari, 1967). Sin embargo, progresivamente este marco de analisis se ve restringido frente a aquellos elementos simbolicos, emotivos y pragmaticos presentes en el accionar de los jovenes agrupados en la movilizacion de 2011 (Montero, Munoz, Picazo, 2017).

(5) La accion directa se manifiesta como una actitud de confrontacion frente a las instituciones de poder. Ella encarna el rechazo de toda autoridad juzgada como ilegitima. Esto implica "una responsabilizacion colectiva de los propios interesados y sus aliados, dependiendo lo menos posible de la intervencion de organizaciones intermediarias" (Sarrasin, Kruzynski, Jeppesen & Breton, 2012, p. 148).

(6) La utilizacion de la nocion interaccionista de carrera militante se justifica desde el momento en que ella nos permite reconstruir una sucesion de fases, de cambios de comportamiento y de perspectivas de un individuo. La explicacion de cada fase constituye un elemento de explicacion del comportamiento final (Becker, 1985, pp. 45-46). La nocion de carrera permite de esta forma trabajar al mismo tiempo los problemas de predisposicion al militantismo, de pasaje al acto, de las formas diferenciadas y variables en el tiempo del compromiso y la multiplicidad de compromisos en un ciclo de vida de un tipo de militante (Fillieule, 2001).

(7) Esos colectivos se caracterizan, segun la descripcion realizada par O. Fillieule, por su caracter ilegal, por la represion que sufren, por sus estructuras clandestinas y, finalmente, por su relativo cierre en relacion con el espacio legitimo de las luchas sociales y politicas (Fillieule, 2012).

(8) La "okupa" designa la instalacion de individuos para vivir en un lugar sin la autorizacion del titular legal del lugar (Pechu, 2006).

(9) La Confederacion General de Trabajadores de Chile (CGT), fundada en 1931, federa los diferentes grupos sindicales libertarios nacidos de la Federacion Obrera Regional de Chile (FORCH) y de la Industrial Workers of the World, seccion chilena (IWW), de tendencia anarcosindicalista.

(10) La condicion de pobreza es una condicion de carencia, medida en relacion con una sociedad historicamente situada y no en terminos absolutos. En la actualidad, es dificil hablar de jovenes populares viviendo en una situacion de pobreza extrema, ya que ellos pertenecen en su mayoria a las clases medias, dotadas de un capital escolar y a veces social elevado, pero economicamente precarizados.

(11) Lo que corresponde al analisis marxista, que define la relacion capitalista como una relacion de explotacion objetivamente conflictual.

(12) Por compromiso militante se entiende toda forma de participacion durable en una accion colectiva apuntando a la defensa o la promocion de una causa.

(13) Guanaco es el nombre dado en Chile a los carros lanza-agua.

(14) Entrevista realizada en agosto de 2011 a Miguel, 19 anos, joven militante de un movimiento guevarista. Todos los nombres de los jovenes entrevistados han sido modificados, se tratara siempre de pseudonimos.

(15) Campamento es el nombre dado a los barrios pobres en Chile. La mayoria nacen de tomas de terreno ilegales donde son construidas casas de material ligero y que no poseen al menos uno de los servicios esenciales, como agua, electricidad o alcantarillado.

(16) Entrevista realizada en noviembre de 2011 a Ana, 17 anos, alumna de un liceo y habitante de Villa Francia.

(17) Entrevista realizada en noviembre de 2011 a Juan, 19 anos, joven militante.

(18) Termino que conviene mas al mundo anglosajon en vista de la polisemia de la palabra emotion.

(19) Esas dos emociones no son evidentemente las unicas que participan del control social de los individuos. En los trabajos de Helena Flam (2005), podemos encontrar igualmente las cementing emotions, como la gratitud y la lealtad. Segun la autora, esas emociones se encuentran al centro de la construccion social de relaciones de dominacion, y ellas actuarian legitimando el sistema de dominacion.

(20) Acordamos que el paso al acto es una intervencion especifica en el mundo exterior, que tiene como origen ciertos procesos de evaluacion y de reflexion especificos ligados a una adaptacion al medio ambiente. El paso al acto (violento) no es una manera de expresar lo que el sujeto no puede decir, sino mas bien otra forma de decirlo.

(21) Entrevista realizada en 2011 a Sonia, 29 anos, activista de Villa Francia.

(22) Entrevista realizada en noviembre de 2011 a Kato, 18 anos, liceano.

(23) Entrevista realizada en agosto de 2011 a Negra, 29 anos, activista de Villa Francia.

(24) Entrevista realizada en enero de 2012 a Miguel, militante de Villa Francia.

(25) Entrevista realizada en noviembre de 2011 a Ana, 17 anos, liceana habitante de Villa Francia.

(26) Los dias 3 y 4 de agosto de 2011 tuvo lugar la primera huelga nacional por la educacion. Durante la jornada del 4, dos marchas estaban programadas; las dos marchas fueron, sin embargo, prohibidas. No obstante, los secundarios llegan esa manana al lugar acordado. Fueron rapidamente controlados por la Policia. Luego se dispersan en diferentes puntos de la ciudad, donde comenzaron a alzar barricadas y a confrontarse violentamente con la Policia.

(27) Entrevista realizada en agosto de 2011 a Manuel, activista y estudiante secundario.

(28) Entrevista realizada en agosto de 2011 a la Negra, activista de Villa Francia.

(29) Traini (2010) define los dispositivos de sensibilizacion como el conjunto de soportes material, de disposicion de objetos y de puestas en escena que los militantes despliegan con el fin de despertar reacciones afectivas que predisponen a aquellos que las experimentan a comprometerse o apoyar la causa defendida.

(30) Hemos privilegiado la utilizacion de la nocion de martir a la de victima, pues una serie de elementos permite asociar los asesinatos en dictadura de jovenes de Villa Francia a este concepto. El principal es el rito de la conmemoracion representado por el dia del joven combatiente cada 29 de marzo. La construccion de un lugar de memoria es el segundo. En el caso de Villa Francia, observamos ademas en la muerte de los hermanos Vergara Toledo --los principales simbolos del dia del joven combatiente--la expresion clasica del camino del martir religioso: la entrega por una causa, la predicacion de un ideal de sociedad, la persecucion, la huida, el sufrimiento y la muerte violenta (Maalouf, 2005, p. 2).
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Author:Rios, Angelo Montoni
Publication:Revista Desafios
Date:Jul 1, 2019
Words:9732
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